Requiem por el 96
Al finalizar este año no queda más que sentir añoranzas por aquellas cosas que nos agradaron y que nos condujeron efímeramente por las vías del regocijo y la felicidad.
Si alguien las tuvo, yo lo felicito.
Pero, generalmente la población venezolana asume despectivamente el transcurrir del año 96 y respira con alivio que el susodicho esté en sus estertores, a excepción hecha, claro está, de los parlamentarios y los grandes funcionarios de la administración pública así como también de los gerentes de Pdvsa y sus empresas filiales cuyos astronómicos sueldos le permiten ver la realidad con cristales de rosas y perfumes de gardenias.
El pueblo llano vivió una vez más la ley del embudo, les tocó la parte estrecha pero más pesada de la crisis: aumento de los impuestos, aumento en el precio de los servicios y el desmejoramientos de los mismos, desempleo, la agobiante inflación que pasó en este año a más del 100% sumó 2.029.000 nuevos pobres para alcanzar un total (con los que ya eran pobres) de 17.964.428 personas o sea un 84,68% de la población venezolana, según datos de la empresa Cifras Encuestadora.
Estas cifras reveladoras dan tristeza en un país que se ufana de tener casi quince mil millones de dólares en reservas internacionales y riquezas naturales por doquier.
¿Será alentador el año de 1997? Esperemos que así sea para que el sacrificio del pueblo en el año que termina no haya sido en vano.
En Morón las cosas no han sido mejores.
Se nos muere el 96 y la avenida Falcón aún está inconclusa, los comerciantes de esta avenida, como Bernalcasar Moreno, Fernando Pérez, Manuel Rodríguez, Antonio Velásquez y Delfín Rodríguez le piden al niño Jesús que la terminen antes de que finalice el siglo XX.
Se nos va el 96 y los alumnos del Liceo Ambrosio Plaza continuarán oyendo las clases de pie, es decir sin pupitres, porque el gobierno no tiene real para eso, ni para la biblioteca de aula, ni para el aumento de sueldo a los educadores y para colmo la construcción del nuevo liceo para Morón va a paso de morrocoy por lo que seguirán los estudiantes sin cupo.
El ambulatorio y el Seguro Social están colapsados ¿qué raro? Lo sorprendente fuese que funcionaran.
Del cementerio de Morón nadie dice nada ni del acueducto de Boca de Yaracuy tampoco.
Las parrandas de navidad de este año están apagadas.
Me dice Emiro Reyes que las utilidades sólo alcanzan para medio vestir a los muchachos y que para llevar una hallaca a su casa tendrá que trabajar sobre tiempo, que ya no es como los tiempos cuando estaba Faustina viva que con sus numerosos cochinos sueltos proporcionaba la carne de cerdo a los zagaletones de entonces que armados de bates y palos exterminaron a esos nobles animales.
Nostálgico concluyó, ¡qué falta hace Faustina! Yanadie invita a nadie a su casa para comer hallacas y consumir licores.
Eran tiempos pasados, tiempos de bonanzas cuando se compartía, los amigos se peleaban porque cada quien quería ser el anfitrión, ahora es "cada quien pa'su saco" o tipo americano (refiriéndose al individualismo yanqui).
Eran los tiempos del difunto Perocito, que en una navidad le llegaron a su hogar los siguientes tercios: Juan Quintero, Henry Rodríguez, Cachucha, Veneno, Manuel Suárez y otros.
El resultado de esta visita fue costosa para Perocito: se comieron cuarenta hallacas, diez botellas de whiskyes importado, dos perniles y diversos pasapalos menores.
La francachela se terminó porque la esposa de Perocito -molestaexclamó ¡es que piensan acabar con todo! ¡Perocito tremendos amigos te gastas tú! Los comensales fueron saliendo uno a uno.
El último en salir fue Juan Quintero que al estar en el umbral de la puerta le dijo a Perocito: ¡hermano, regálame el hueso del pernil para mañana hacer una sopa! Indudablemente que hay anhelos por los tiempos pasados que indiscutiblemente fueron mejores.
Pero en el 96 no todo fue malo, también pasaron cosas buenas.
Celebro la nueva directiva de la Cámara de Comercio de Morón, compuesta por jóvenes empresarios emprendedores como Alfredo Mujica (presidente), Alberto Chirinos, Simón Rodríguez, Raquel de Ruiz, Ramones, Amelis y bajo la asesoría del "palo de hombre" Dr.
Jorge Silva Gutiérrez.
También fue positivo en el 96 lalaborcultural desplegada tanto en la casa de la cultura como en el Ateneo de Morón, valga un reconocimiento para Cecilia Nieto y Mireya Soto respectivamente.
Celebramos la inauguración de la nueva iglesia Santa Ana de Morón, obra que se debe al empuje del párroco Félix Escolar y que lo ha hecho merecedor de los aplausos de la comunidad.
Celebramos la exitosa carrera del joven locutor Willie Char, con su estilo propio se impone en la radio.
Censuramos que pasó un año más y Pampuro no se puso la plancha.
Nota triste, se nos fue Tiburcio Rodríguez o el padre Biaggi como se le conocía popularmente.
El Eje Morón-Puerto Cabello en 1955 (II Parte)
Por considerar de importancia capital para comprender el proceso urbano-industrial vinculado al desarrollo socioeconómico del área vamos a resumirles la segunda parte del informe del año 1955 aprobado por la comisión nacional de urbanismo para la localización de la población obrera de la industria petroquímica.
Señalaré los aspectos más importantes que tuvieron incidencia en la conformación del espacio físico de la infraestructura de lo y que es Morón en la actualidad o el Morón contemporáneo.
Uno de los elementos básicos para la transformación de Morón era la canalización del río homónimo para poder recuperar así una gran extensión de terreno en la parte central y sur del poblado para utilizarlo en el crecimiento urbano del sector; al respecto, dice el informe: "La idea central de la nueva estructura urbana está basada en la canalización del tramo bajo del río Morón, lo cual permite recuperar grande extensiones normalmente inundadas por el río, al mismo tiempo se convierte en un elemento preciso del panorama y del paisaje y quizás pueda ser aprovechado su caudal para dragar en forma controlada una red de canales que hagan posible levantar el nivel de los terrenos inmediatos al mar entre los ríos antes mencionados.
Este tratamiento del río permitirá normalizar la conjunción de las dos vías más importantes que allí se enlazan: Coro-Morón y Barquisimeto-Puerto Cabello, lográndose un trazado del último tramo de la primera, más racional y posiblemente un dispositivo no interferido como hoy, por construcciones anárquicas (ranchos) y comercio cuyo funcionamiento significa para el tráfico regional una disminución de velocidades (90 km/h) de capacidad y un constante peligro para los pobladores del actual Morón, cuya estructura en su actualidad, si se mantiene, obligara en el futuro un cambio de trazado a las comunicaciones troncales regionales".
Realmente esta apreciación es visionaria puesto que fue precisamente lo que se hizo veinte años después con la construcción del distribuidor de Palma Sola para desviar el paso por el centro de El Eje Morón-Puerto Cabello dio un impulsa industrial en la zona.
Morón y hacerlo por un costado con los viajeros que van o vienen desde Coro hacia el centro del país.
Y también es lo se está haciendo actualmente con el distribuidor CAVIM para desviar a los que transitan por la panamericana.
En cuanto a la localización para el alojamiento de los obreros de la industria petroquímica el sitio escogido fue en la actual Urbanización Colinas de Pequiven, para tal efecto, el informe de 1955 señala: "La localización está en la parte alta al sur de la carretera Barquisimeto-Puerto Cabello, terrenos estos de más fácil drenaje, cuyos costos de urbanismo, serán sensiblemente más bajos que los del área al norte de la misma carretera, cuya utilización y valorización los pone en buena perspectiva para ser emprendida por empresas privadas.
No hay duda que los terrenos antes reunían condiciones adecuadas para ubicar allí la población obrera lo suficientemente cerca de su trabajo y lo suficientemente aislados del mismo; el elemento predominante del panorama de esta sección es el mar y no la silueta de las instalaciones industriales que puedan a la larga tener una influencia no muy favorable en la debida higiene mental del trabajador y en su rendimiento durante las horas de trabajo debido precisamente al cambio de ambiente." Referente a la educación, el informe sostiene que en el área residencial para los obreros petroquímicos debe construirse instituciones para la educación inicial o primaria, es por ello que se construyó allí el "Grupo Escolar Morón", llamada popularmente "escuela las colinas de Pequiven", sin embargo, respecto a la educación de otros niveles se dice: "Las escuelas superiores deben inicialmente, situarse en Puerto Cabello, núcleo tradicional y cabeza del sector, a excepción de escuela técnica-industrial que deberá funcionar íntimamente con la petroquímica.
Esta argumentación es válida para la distribución de servicios relacionados con la salud, servicios, sociales, etc." una Por ello se entiende que el primer liceo en Morón funciono a partir de los años setenta (El Ambrosio Plaza), el Seguro Social en los años siguientes, si bien funcionó uno en las mismas instalaciones de la industria, menos mal que Morón se servía de la medicatura rural desde los años cuarenta: Por lo demás, el resto de los servicios estaban en Puerto cabello.
Escuche a este cronista todos los domingos de 8 a 9 en el programa "Crónicas en domingo" por la emisora Caribeña Mil AM.
Catálogo oficial de bienes muebles, inmuebles, manifestaciones culturales y tradición oral de la región CA 05-11.
VIERNES 26 DE SEPTIEMBRE DE 2008
Quién es el Prof. Alexis Coello
Para Morón, Alexis Coello no es solamente su cronista, también el hombre público que se dio a conocer exitosamente con la juventud estudiosa del litoral carabobeño como docente de las ciencias sociales, principalmente en el Liceo Ambrosio Plaza, y el luchador social que se desempeñó durante una década como concejal, porque llevó permanentemente en el corazón la imagen de su terruño con la inquietud del que conoce su espacio y los procesos de cambios que le imprimen su gente.
Para él es claro que los espacios son dinámicos y sujetos a transformaciones permanentes producidas por fuerzas internas y externas: la económica, la social, la política y la ideológica se entremezclan para generar condiciones históricas determinadas. Como docente, licenciado, profesor en Ciencias Sociales egresado de la Universidad Pedagógica Experimental Libertador, cursó sus estudios en el pedagógico de Maracay, posee la formación, la base conceptual, que le permite estar permanentemente en un proceso de adquisición de conocimientos y experimentar con los mismos para obtener otros nuevos y así asumir cabalmente los roles que como ciudadano ha venido desempeñando.
La historia no esta reñida con la economía, la sociología, la política, la investigación, o la poesía, al contrario, las absorbe y las hace suya como ciencia madre de todas las ciencias. Las crónicas más lejanas de la historia las cantaron en versos los trovadores; la mayoría de esas crónicas no tuvieron autor determinado, por ello las llamaron anónimas. Mas, no era que no tenía nombre propio, ese autor no estaba visible, era que el autor no tenía nombre propio, ese autor era el Pueblo que por boca de sus rapsodas cantaban y contaban la historia de su vida poblada de hazañas, de hechos heróicos, era una forma sencilla, sintética, de narrar los hechos históricos de manera amena para cautivar la atención de propios y extraños, de jóvenes y de viejos. Alexis Coello sume en la práctica y perfectamente el rol de cronista de Morón, ucando hace registro del acontecer de San Francisco del Valle de Morón desde 1811 cuando se incorpora a Puerto Cabello y por consiguiente a Carabobo, e indaga y da a conocer los más transcendentales hechos históricos anteriores como lo dejó plasmado de manera sintetizada en su “Evolución Cronológica Morenseâ€, insertando en su columna Desde Morón, en el diario Noti Tarde y posteriormente publicado en “Cronicas desde Morónâ€; a la vez que relata como la génesis del Municipio Juan José Mora es Nirgua, una de las once jurisdicciones que conformaban la provincia de Venezuela. Desde 1997 cuando fue seleccionado por el Concejo Municipal y asumió el histórico compromiso de Cronista de Morón, ha venido caracterizando paulatinamente en lo neohistórico, económico, social, y todo el quehacer humano, y como lo dijo acertadamente el poeta José Joaquín Burgos “con pasión y diligencia para que la memoria moronentse no se diluya en la fugacidad ni se borre de la conciencia de las nuevas generacionesâ€.
Al nuevo mundo llegaron los llamados Cronistas de Indias y la Corona española le dio singular importancia a la crónica en sus dominios de ultramar, interesados como estaban los monarcas de conocer la realidad geográfica, topográfica, eclesiástica, social, económica y de cualquier otro aspecto en lo que ellos llamaban Indias Occidentales, incluso el Rey Felipe II instituyó la función de cronista Mayor. Con el tiempo no hubo más cronista mayor en forma individual porque la Real Academia de la Historia asumió el papel a perpetuidad.
En Venezuela, en la época contemporánea hemos contado con ilustres cronistas, entre ellos citemos a Arístides Rojas, Tulio Febres Cordero, José Domingo Tejera, Mario Briceño Iragorry, al valenciano cronista de Caracas, Enrique Bernardo Núñez; y se ha establecido en forma definitiva el cargo de Cronista Oficial, existente hoy en ciudades y pueblos con pasado memorable. Es el caso de Morón con un espacio históricamente caracterizado por su condición de encrucijada en el centro norte costero del país, entre el mar Caribe y la montaña de la costa, con caminos que se cruzan hacia todos los destinos nacionales, también lugar de hechos históricos venezolanos importantes, donde se ha hecho y se hace historia y que el cronista ha podido rescatar y dar a conocer con profunda identificación, con la vehemencia del que quiere hacerlo, además acompañado der rigor científico de quien tiene la formación acadçemica especializada para la investigación, el análisis, comprensión, valorización y evaluación temporoespacial.
Nacido en la península de Paraguaná, en el cercano estado Falcón, desde los cinco años se hizo en Morón de la formación que le permitió ingresar al Liceo Nacional Miguel Peña en Puerto Cabello, en escalada hacia la universidad en la ciudad de Maracay en procura de la formación académica, punto de partida del proceso intelectual que transita como docente, cronista y luchador social. A partir de 1984 y durante una década se desempeñó como concejal del municipio Juan José Mora, tiempo de conocer y palpar directamente la realidad de su entorno, conocer profundamente la gente, sus características fundamentales; es el tiempo de transitar, revisar, conocer todo su espacio local y su problemática; de caminar los lugares, barriadas y sitios, los recovecos menos accesibles, pero alcanzando la profunda identificación y terruño, que supo analizar y conocer mejor, cada vez con mayor profundidad en la medida en que se constituyó en estudioso del recién creado municipio Juan José Mora, en 1981, para lo cual el desempeño docente en las ciencias sociales y las actividades académicas extra cátedra le proporcionan base afectiva y científica para un cabal desempeño intelectual.
En 1995 publica “Morónâ€, que constituye un aporte importante en lo histórico, geográfico, y económico para los estudiantes y docentes identificados con la metodología que permite mostrar al medio local como ejemplo o muestra de las características de una localidad frente a todo el país. Pero también para todos los carabobeños y venezolanos que quieren acercarse y conocer este punto nodal de la geografía venezolana, con sus significativos hechos históricos y acontecer económico de importancia nacional, de sus gentes, costumbres y tradiciones.
Dos años más tarde publica “Pinceladas en el Tiempo†donde recopila trabajos de investigación que ha realizado a la par de su ejercicio docente como Asesor de la Sociedad Bolivariana de la Unidad Educativa Ambrosio Plaza, y para cumplir responsabilidades como Orador en sesión solemne del Concejo Municipal morense en las efemérides del 12 de octubre del año 1996. Vale señalar que la lectura de estos materiales nos enfrenta con el historiador que manejando y señalando una bibliografía específica nos ubica con ideas y reflexiones muy esclarecedoras de los procesos históricos abordados como la cultura de Venezuela en los siglos XVIII y XIX, las ideas pedagógicas del Libertador y el enfrentamiento entre mitos y realidad de la trascendental fecha del 12 de octubre de 1492.
Ese mismo año 1997 es seleccionado por la cámara edilicia como Cronista de la ciudad de Morón, y su vida de hombre público se enrumba de manera inequívoca al servicio de su comunidad cumpliendo cabalmente con la recopilación, selección y puesta a la luz pública de la hasta ese momento inexistente crónica de Morón. Dedicando la primera edición a la Virgen de Santa Ana como patrimonio religioso de los morenses inicia la publicación de “Morón, Ayer y Hoy†señalando que el propósito específico es ir difundiendo las crónicas y los acontecimientos más relevantes suscitados en el ámbito del municipio Juan José Mora. En la publicación, se encuentran reseñados variadísimos aspectos de la vida de Morón; desde la nota religiosa, la constante incursión en lo geográfico e histórico, la problemática ecológica, las efemérides, los personajes históricos, los personajes populares, reseñas de eventos estudiantiles y deportivos, el acontecer científico.
Todo tiene su espacio en la publicación que se mantuvo durante varios años dando así fiel cumplimiento a su identificación de ayer y hoy, respaldado siempre con un buen material fotográfico que permitió rescatar los cambios espaciales más importantes de Morón.
A finales del año 2000 publica “Desde Morónâ€, constituyendose en la primera edición de sus crónicas publicadas en el diario Noti Tarde, donde queda plasmada una extraordinaria recopilación del proceso histórico y de todo el acontecer morense, sin lugar a dudas sus páginas permiten evidenciar el importante rescate que hace el cronista Alexis Coello para dejar escrita la historia del pueblo y para el pueblo de Morón y todo Mora desde sus históricas luchas épicas, hasta los casos más pintorescos, pero todo escrito con gran naturalidad, como partícipe de todo lo narrado; elementos que sumados a su condición de historiador, entre otros atributos, le permiten ser Miembro de la Asociación de Escritores del Estado Carabobo.
Realizó, en “su†universidad, la Upel, durante un año, un importante curso de “Actualización de Cronistasâ€, que a la par de su constante preparación académica le otorgan una gran potencialidad para una mayor y cada vez mejor producción intelectual, tal como cursar en la Universidad de Carabobo, Maestría en Historia de Venezuela, y culminar felizmente con la Tesis “La Erradicación de la Malaria y el Crecimiento Sociodemográfico de Morón†, con la mención “Publicación†en el año 2003, con la excelencia que permite la publicación de “Morón, Auge y Caída del Paludismo en Venezuelaâ€, también publica en 2005 “Voces y Caminosâ€, este luchador social, cronista y educador que ha sido considerado como Gran Comendador, en 1ª clase en su municipio; tiene 2ª clase de Mérito al Trabajo; 3ª clase “27 de Junioâ€, importante condecoración como educador.
Alexis Coello, luchador social, cronista y educador que se incorporó recientemente como miembro de la Academia de Historia de Carabobo, constituye un excelente ejemplo de identificación profunda con todo su entorno, en el que se formó e hizo familia desempeñando variados roles de ciudadano y que no ha dejado de evolucionar y crecer intelectualmente al punto de estar actualmente cursando un Doctorado en Educación en la ULAC, Universidad Latinoamericana y del Caribe, es un digno e insigne representante de los educadores del litoral carabobeño y de Venezuela cuando nos proponemos recordar y celebrar el sesenta y dos aniversario del decreto del Presidente Isaías Medina Angarita que estableció la celebración del “Día del Maestro†el 15 de enero de cada año como homenaje permanente a los educadores venezolanos.
VIERNES 26 DE SEPTIEMBRE DE 2008
Quién es el Prof. Alexis Coello
Para Morón, Alexis Coello no es solamente su cronista, también el hombre público que se dio a conocer exitosamente con la juventud estudiosa del litoral carabobeño como docente de las ciencias sociales, principalmente en el Liceo Ambrosio Plaza, y el luchador social que se desempeñó durante una década como concejal, porque llevó permanentemente en el corazón la imagen de su terruño con la inquietud del que conoce su espacio y los procesos de cambios que le imprimen su gente.
Para él es claro que los espacios son dinámicos y sujetos a transformaciones permanentes producidas por fuerzas internas y externas: la económica, la social, la política y la ideológica se entremezclan para generar condiciones históricas determinadas. Como docente, licenciado, profesor en Ciencias Sociales egresado de la Universidad Pedagógica Experimental Libertador, cursó sus estudios en el pedagógico de Maracay, posee la formación, la base conceptual, que le permite estar permanentemente en un proceso de adquisición de conocimientos y experimentar con los mismos para obtener otros nuevos y así asumir cabalmente los roles que como ciudadano ha venido desempeñando.
La historia no esta reñida con la economía, la sociología, la política, la investigación, o la poesía, al contrario, las absorbe y las hace suya como ciencia madre de todas las ciencias. Las crónicas más lejanas de la historia las cantaron en versos los trovadores; la mayoría de esas crónicas no tuvieron autor determinado, por ello las llamaron anónimas. Mas, no era que no tenía nombre propio, ese autor no estaba visible, era que el autor no tenía nombre propio, ese autor era el Pueblo que por boca de sus rapsodas cantaban y contaban la historia de su vida poblada de hazañas, de hechos heróicos, era una forma sencilla, sintética, de narrar los hechos históricos de manera amena para cautivar la atención de propios y extraños, de jóvenes y de viejos. Alexis Coello sume en la práctica y perfectamente el rol de cronista de Morón, ucando hace registro del acontecer de San Francisco del Valle de Morón desde 1811 cuando se incorpora a Puerto Cabello y por consiguiente a Carabobo, e indaga y da a conocer los más transcendentales hechos históricos anteriores como lo dejó plasmado de manera sintetizada en su “Evolución Cronológica Morenseâ€, insertando en su columna Desde Morón, en el diario Noti Tarde y posteriormente publicado en “Cronicas desde Morónâ€; a la vez que relata como la génesis del Municipio Juan José Mora es Nirgua, una de las once jurisdicciones que conformaban la provincia de Venezuela. Desde 1997 cuando fue seleccionado por el Concejo Municipal y asumió el histórico compromiso de Cronista de Morón, ha venido caracterizando paulatinamente en lo neohistórico, económico, social, y todo el quehacer humano, y como lo dijo acertadamente el poeta José Joaquín Burgos “con pasión y diligencia para que la memoria moronentse no se diluya en la fugacidad ni se borre de la conciencia de las nuevas generacionesâ€.
Al nuevo mundo llegaron los llamados Cronistas de Indias y la Corona española le dio singular importancia a la crónica en sus dominios de ultramar, interesados como estaban los monarcas de conocer la realidad geográfica, topográfica, eclesiástica, social, económica y de cualquier otro aspecto en lo que ellos llamaban Indias Occidentales, incluso el Rey Felipe II instituyó la función de cronista Mayor. Con el tiempo no hubo más cronista mayor en forma individual porque la Real Academia de la Historia asumió el papel a perpetuidad.
En Venezuela, en la época contemporánea hemos contado con ilustres cronistas, entre ellos citemos a Arístides Rojas, Tulio Febres Cordero, José Domingo Tejera, Mario Briceño Iragorry, al valenciano cronista de Caracas, Enrique Bernardo Núñez; y se ha establecido en forma definitiva el cargo de Cronista Oficial, existente hoy en ciudades y pueblos con pasado memorable. Es el caso de Morón con un espacio históricamente caracterizado por su condición de encrucijada en el centro norte costero del país, entre el mar Caribe y la montaña de la costa, con caminos que se cruzan hacia todos los destinos nacionales, también lugar de hechos históricos venezolanos importantes, donde se ha hecho y se hace historia y que el cronista ha podido rescatar y dar a conocer con profunda identificación, con la vehemencia del que quiere hacerlo, además acompañado der rigor científico de quien tiene la formación acadçemica especializada para la investigación, el análisis, comprensión, valorización y evaluación temporoespacial.
Nacido en la península de Paraguaná, en el cercano estado Falcón, desde los cinco años se hizo en Morón de la formación que le permitió ingresar al Liceo Nacional Miguel Peña en Puerto Cabello, en escalada hacia la universidad en la ciudad de Maracay en procura de la formación académica, punto de partida del proceso intelectual que transita como docente, cronista y luchador social. A partir de 1984 y durante una década se desempeñó como concejal del municipio Juan José Mora, tiempo de conocer y palpar directamente la realidad de su entorno, conocer profundamente la gente, sus características fundamentales; es el tiempo de transitar, revisar, conocer todo su espacio local y su problemática; de caminar los lugares, barriadas y sitios, los recovecos menos accesibles, pero alcanzando la profunda identificación y terruño, que supo analizar y conocer mejor, cada vez con mayor profundidad en la medida en que se constituyó en estudioso del recién creado municipio Juan José Mora, en 1981, para lo cual el desempeño docente en las ciencias sociales y las actividades académicas extra cátedra le proporcionan base afectiva y científica para un cabal desempeño intelectual.
En 1995 publica “Morónâ€, que constituye un aporte importante en lo histórico, geográfico, y económico para los estudiantes y docentes identificados con la metodología que permite mostrar al medio local como ejemplo o muestra de las características de una localidad frente a todo el país. Pero también para todos los carabobeños y venezolanos que quieren acercarse y conocer este punto nodal de la geografía venezolana, con sus significativos hechos históricos y acontecer económico de importancia nacional, de sus gentes, costumbres y tradiciones.
Dos años más tarde publica “Pinceladas en el Tiempo†donde recopila trabajos de investigación que ha realizado a la par de su ejercicio docente como Asesor de la Sociedad Bolivariana de la Unidad Educativa Ambrosio Plaza, y para cumplir responsabilidades como Orador en sesión solemne del Concejo Municipal morense en las efemérides del 12 de octubre del año 1996. Vale señalar que la lectura de estos materiales nos enfrenta con el historiador que manejando y señalando una bibliografía específica nos ubica con ideas y reflexiones muy esclarecedoras de los procesos históricos abordados como la cultura de Venezuela en los siglos XVIII y XIX, las ideas pedagógicas del Libertador y el enfrentamiento entre mitos y realidad de la trascendental fecha del 12 de octubre de 1492.
Ese mismo año 1997 es seleccionado por la cámara edilicia como Cronista de la ciudad de Morón, y su vida de hombre público se enrumba de manera inequívoca al servicio de su comunidad cumpliendo cabalmente con la recopilación, selección y puesta a la luz pública de la hasta ese momento inexistente crónica de Morón. Dedicando la primera edición a la Virgen de Santa Ana como patrimonio religioso de los morenses inicia la publicación de “Morón, Ayer y Hoy†señalando que el propósito específico es ir difundiendo las crónicas y los acontecimientos más relevantes suscitados en el ámbito del municipio Juan José Mora. En la publicación, se encuentran reseñados variadísimos aspectos de la vida de Morón; desde la nota religiosa, la constante incursión en lo geográfico e histórico, la problemática ecológica, las efemérides, los personajes históricos, los personajes populares, reseñas de eventos estudiantiles y deportivos, el acontecer científico.
Todo tiene su espacio en la publicación que se mantuvo durante varios años dando así fiel cumplimiento a su identificación de ayer y hoy, respaldado siempre con un buen material fotográfico que permitió rescatar los cambios espaciales más importantes de Morón.
A finales del año 2000 publica “Desde Morónâ€, constituyendose en la primera edición de sus crónicas publicadas en el diario Noti Tarde, donde queda plasmada una extraordinaria recopilación del proceso histórico y de todo el acontecer morense, sin lugar a dudas sus páginas permiten evidenciar el importante rescate que hace el cronista Alexis Coello para dejar escrita la historia del pueblo y para el pueblo de Morón y todo Mora desde sus históricas luchas épicas, hasta los casos más pintorescos, pero todo escrito con gran naturalidad, como partícipe de todo lo narrado; elementos que sumados a su condición de historiador, entre otros atributos, le permiten ser Miembro de la Asociación de Escritores del Estado Carabobo.
Realizó, en “su†universidad, la Upel, durante un año, un importante curso de “Actualización de Cronistasâ€, que a la par de su constante preparación académica le otorgan una gran potencialidad para una mayor y cada vez mejor producción intelectual, tal como cursar en la Universidad de Carabobo, Maestría en Historia de Venezuela, y culminar felizmente con la Tesis “La Erradicación de la Malaria y el Crecimiento Sociodemográfico de Morón†, con la mención “Publicación†en el año 2003, con la excelencia que permite la publicación de “Morón, Auge y Caída del Paludismo en Venezuelaâ€, también publica en 2005 “Voces y Caminosâ€, este luchador social, cronista y educador que ha sido considerado como Gran Comendador, en 1ª clase en su municipio; tiene 2ª clase de Mérito al Trabajo; 3ª clase “27 de Junioâ€, importante condecoración como educador.
Alexis Coello, luchador social, cronista y educador que se incorporó recientemente como miembro de la Academia de Historia de Carabobo, constituye un excelente ejemplo de identificación profunda con todo su entorno, en el que se formó e hizo familia desempeñando variados roles de ciudadano y que no ha dejado de evolucionar y crecer intelectualmente al punto de estar actualmente cursando un Doctorado en Educación en la ULAC, Universidad Latinoamericana y del Caribe, es un digno e insigne representante de los educadores del litoral carabobeño y de Venezuela cuando nos proponemos recordar y celebrar el sesenta y dos aniversario del decreto del Presidente Isaías Medina Angarita que estableció la celebración del “Día del Maestro†el 15 de enero de cada año como homenaje permanente a los educadores venezolanos.
Fundamorón
En esta oportunidad no nos referimos a la urbanización que existe con este nombre, sino a una institución que existió y jugó un papel muy importante en el devenir y desarrollo del pueblo de Morón; se trata de la Fundación para el Desarrollo de la Ciudad de Morón "Fundamorón" creada el 20 de diciembre de 1969 y hoy lamentablemente extinguida. Reza como objetivo fundamental en su acta constitutiva que se proponía la "remodelación y construcción de obras en Morón, como calles, escuelas, centro de capacitación profesional, etc., y elevar la calidad de vida". Fundamorón llenó un espacio en la vida local como un organismo de planificación y ejecución de obras sociales benefactoras de la comunidad, debido a la ineficiencia y desidia del ente municipal para con la población moronense, que en aquel entonces estaba representado por el Concejo Municipal de Puerto Cabello. Se constituyó un pool de empresas que aportaron diversos montos de Fundamorón obludivaid El IVP fue uno de los creadores de Fundamorón y su pool de empresas. capitales, para conformar un fondo de inversión destinado a la realización de mejoras o construcciones de escuelas, calles, etc. Los organismos fundadores fueron: El Instituto Venezolano de Petroquímica (I.V.P.), Concejo Municipal del Distrito de Puerto Cabello, C.A., Venezolana de Pulpa de Papel (Venepal), Mobil Oil Company de Venezuela (Mobil); Corporación Venezolana de Petróleo (C.V.P.), Explotaciones Forestales y Agrícolas (Efasal), C.A., y Química Integrada (Intequin). Posteriormente Fundamorón quedó integrada por los siguientes miembros: Pequiven, Concejo tes miembros: Pequiven, Concejo Municipal del Distrito Puerto Cabello, C.A. Venezolana de Pulpa de Papel (Venepal), Corpoven, S.A., C.A. Administración y Fomento Eléctrico (Cadafe), Volkswagen e Intequin. La primera junta directiva que rigió la institución hasta diciembre de 1978 estuvo conformada de la siguiente manera: presidente: Rafael Navas (Venepal), primer vicepresidente: Pedro González Izquiel (Concejo Municipal), segundo vicepresidente: G. Jurewitz (VolksFoto: Archivo Notitarde. wagen), vocales: Antonio Pietri (Corpoven), Maclym Black (Pequiven), Francisco Antúnez (Cadafe) y José Scarioto (Intequin). El 7 de mayo de 1980, en una reunión de emergencia y sin cumplir las formalidades estatutarias para la convocatoria, se nombró una junta directiva provisional por espacio de seis meses, la cual quedó integrada así: por el Concejo Municipal, director principal: Gladys de Moreno; director suplente, Nacir Kablan. Por Corpoven: director principal: Elio Rojas; director suplente: Alberto Anderson;, por Venepal: director principal: Ãtalo del Burgo; director suplente, Tulio Jiménez; por Pequiven: director principal, Linas Mazeika y después Pedro Irausquín; director suplente, Diego Prato. Entre las obras que realizó Fundamorón en 1971 están las siguientes: campo deportivo y el parque Ymca en la urbanización Colinas de Mara; una escuela en el barrio Santa Ana; un puente peatonal en Santa Ana; construcción de la escuela de Las Parcelas; 100 viviendas que hoy se denominan Fundamorón (1972); un puesto de vigilancia en la entrada del barrio San Diego (1973); construcción del liceo Ambrosio Plaza en la urbanización Colinas de Mara (1974). y el preescolar Menca de Leoni en el barrio El Jabillo (1976).
Libro Crónicas desde Morón - Prólogo
Morón encrucijada en el tiempo donde aún resuenan en noches silenciosas los chasquidos metálicos de los sables revolucionarios de la Federación y a lo lejos las voces de mando de Zamora y de Falcón.
Como Cronista De San Diego y Consultor Jurídico de la Corporación que agrupa en su seno a todos los Cronistas Oficiales de la geografía carabobeña, confieso que constituye, para mi, un significativo honor la deferencia especial que ha tenido conmigo el muy apreciado amigo y abnegado Cronista de Morón, Profesor Alexis Coello, al depositar en mis manos -una inolvidable tarde de mar, de canciones y recuerdos- un legajo de interesantes crónicas publicadas con antelación en la sección costera del diario Noti Tarde, en su esperada y leída columna Desde Morón, con el propósito de que le hiciese la presentación a tan ricas páginas -todas impregnadas con ese suculento sabor telúrico que brota de las entrañas del alma colectiva del sentimiento moronense- que al fusionarse en un todo, con el homenaje de la imprenta, dieron como producto final este nuevo y valioso aporte a la bibliografía carabobeña.
Traigamos a este espacio la voz autorizada del Cronista Mayor de todos los tiempos en Venezuela, el muy valenciano Cronista de Caracas Don Enrique Bernardo Núñez: «Un pueblo sin anales, sin memoria del pasado sufre una especie de muerte, viene a ser como aquella tribu que sólo andaba por el agua para no dejar su huella» y... qué profunda huella ha dejado marcada, para la posteridad, el ilustre Cronista de Morón con la edición de este libro, testimonio fiel de su profunda erudición académica.
Por lo que respecta a nosotros siempre ha gravitado, en nuestro interior, como una constante, el firme criterio de que si se quiere eliminar un pueblo de la historia hay que comenzar por eliminar la historia de ese pueblo; por lo consiguiente: esa marcada dipsomanía que refleja el Prof. Coello por todas aquellas cosas que respiren esencia del pasado, lo inducen a calmar la sed bebiendo, hasta la saciedad, el milagroso elixir que brota de la fuente cristalina que nutre el álbum historiográfico de la vida de los pueblos, lo que nos garantiza admultos anuos la existencia de Morón en el contexto del tiempo, y que hoy, gracias a la epistemológica pluma del acusioso investigador de su devenir histórico, la progresista ciudad de Morón se encuentra robustecida porque él ha sabido continuar con mística y dignidad la noble empresa emprendida por ese gran roble y excelente amigo Don Miguel Elias Dao, Cronista de Puerto Cabello y Presidente Honorario Vitalicio de la Asociación de Cronistas de Venezuela, quien con sus hermosos 82 años a cuesta sigue demostrando la misma energía que ayer derramaba.
Cuando nos adentremos en las refrescantes páginas de este documentado estudio, nacido como el ave Fénix de las cenizas, hemeroténicas, de crónicas viejas, recorreremos, sin cansancio y de un solo jalón, la idiosincrasia; el sentir, el pensar y el querer, de ese noble terruño que bajo los signos de las saetas inexorables del tiempo se abre -con el corazón abierto como una flor de cayena- a todos los caminos de la patria, esos mismos caminos que condujeron los pasos hasta Morón de la diáfana figura del Pater Patriae un 31 de diciembre de 1826, que hizo que todas «Las casas del pueblo se vistieran de soles» como lo dibuja Don Miguel Elías Dao; precisaremos el dato exacto de la evolución cronológica morense, como lo detalla, fehacientemente, el Cronista en uno de sus artículos: el nombre de Morón lo conseguiremos por vez primera en 1578 en un croquis levantado por Juan de Pimentel. En 1628 se incorpora a la jurisdicción de Nirgua -según inducciones del erudito Cronista-.
En 1700 se ubica en los registros eclesiales como Santa Ana de Morón. En 1730 la abismada población contempla el alzamiento contra la Real Compañía Guipuzcoana del valiente zambo valenciano Juan Andrés López del Rosario, mejor conocido como Andresote o bajo los apodos de Bemba e trueno, Boca e'jarro (por la protuberancia de los labios), Cara e' susto o Pata pal' monte. Durante 1772 - 1773 recibe la visita, itineraria, pastoral del Obispo de la Diócesis de Caracas, limo. Exmo. Mons. Don Mariano Martí, quien suministró al niño Simón Bolívar el sacramento de la confirmación en la fe católica. El 25 de junio de 1824 con la creación de la Provincia de Carabobo por el Soberano Congreso de Colombia, Morón se desprende de Nirgua y se integra al Cantón de Puerto Cabello; (según lo consagrado en la Constitución del 28 de marzo de 1864 los Cantones se llamaron Departamentos, luego Distritos, Municipios Autónomos en 1983 y desde 1990 Municipio).
En 1859 llegan a Morón los Generales Zamora y Falcón e instalan el Cuartel General de la Revolución Federal. Movimiento que culminó con el Tratado de Coche en 1863 y es nombrado Presidente de la República Juan Crisóstomo Falcón. En 1901 el Municipio Morón comienza a llamarse Mora en homenaje a la memoria de su hijo epónimo Juan José Mora. El 2 de diciembre de 1945 gracias a los doctores Arnaldo Gabaldón, Enrique Tejera, Arturo Berti y otros proceres revolucionarios de la ciencia, se comenzó a combatir al fatídico ejército del hasta entonces victorioso General Paludismo con los mortíferos misiles del D. D. T. (dicloro- difeniltricloroetano) bajo el mando del Jefe de la Primera Cuadrilla de dedetizadores Levi Borges, resultando favorecidas las armas de la República. Expresa el Dr. Arturo Uslar Pietri en una de sus reflexiones: «.La transformación social y económica que está sufriendo nuestro país en el presente no es puramente la consecuencia de la Venezuela con petróleo, sino en gran pane de la Venezuela sin malaria». En el lugar donde se libró la primera batalla contra el fatal enemigo, que tenía desolada a Venezuela, hoy se levanta el monumento al zancudo muerto, ideado por el valenciano Don Ramón Chazzím, llevado a cabo por el Club de Leones de Valencia e inaugurado el 2 de diciembre de 1955. El año 1981, por Acuerdo de la Asamblea Legislativa del estado Carabobo, es creado el Distrito Juan José Mora, conformado por Morón y Urama que se desmembraron del Distrito Puerto Cabello.
En el mes de abril de 1997 a proposición del Alcalde Ing. Rafael Garrido fue aprobado unánimemente por la ilustre Cámara Municipal como Primer Cronista Oficial de la urbe el Prof. Alexis Coello, que venía de ocupar la curul edilicia en ese mismo Ayuntamiento por un lapso de nueve años. Obviamente, jugó un papel primordial en la conciencia de los concejales, para tan importante e histórica decisión, los méritos y virtudes que engalanan la honorable personalidad del hoy ilustre Cronista moronense; acrisolado espejo donde deben contemplarse las nuevas generaciones (y las viejas también) para orgullo de la patria.
El Profesor Alexis Coello vio la luz primera en la Península de Paraguaná, en 1956, de muy niño sus padres constituyeron un cristiano hogar en suelo moronense, suelo al cual el Prof. Coello le ha dedicado con auténtico amor filial lo mejor de su existencia. Egresó, con honores, del Instituto Pedagógico Universitario de Maracay en la especialidad de Ciencias Sociales, Profesor Titular del Liceo Ambrosio Plaza, donde se le quiere y se le respeta, experto en materia municipal, director fundador de la revista Morón ayer y hoy; luce sobre su pecho las veneras de las Ordenes Mérito en el Trabajo y Juan José Mora, su obra histórico-literaria se circunscribe a los siguientes libros: Pinceladas en el tiempo, que tuve el placer de disfrutar en San Javier del Valle, una gélida madrugada merideña, en ocasión de efectuarse la XXVII Convención Nacional de Cronistas de Venezuela, Morón y estas páginas donde se retrata, en toda su intensidad, con el lente mágico de la palabra, la historia grande y la historia pequeña, como la de Clodomiro que a su caballo se lo llevó el atraso y a su Clarita se- la llevó el progreso y a él... se lo llevó la tristeza; vivencias; travesuras juveniles, que hablan de una época, como aquella del ciego Estanislao, que era ciego pero que no era bolsa; folklore, costumbres, tradiciones, sueños y añoranzas, que reflejan el espíritu poético y romántico del artífice: "El tractor del progreso echó al suelo las últimas espigas del vergel de la vieja aldea".
En verdad, como amante de la buena lectura y del dato 'histórico preciso, al final de la lectura de las páginas que depositaron en mis manos -una inolvidable tarde de mar, canciones y recuerdos-deseaba que se multiplicaran para seguir disfrutando de tan didáctica y amena lectura, fundida en el crisol de la llama ardiente de la nacionalidad, pero estamos seguros que la producción prolifera del muy distinguido Cronista no se detendrá con las piedras que, algunas veces, se presentan en el camino, por el contrario, muy pronto, estamos seguros, nos sorprenderá, gratamente, con una nueva producción.
Julio Centeno, hijo
Libro Crónicas desde Morón - La Unidad Educativa Ambrosio Plaza
El epónimo de este institución es el General (post morten) Ambrosio Plaza, nacido en Caracas el 7 de diciembre de 1791. Presenció los actos del 19 de abril de 1810. Su carrera de armas se inicia en la cuarta compañía del batallón de Milicias de Blancos de Caracas con el grado de subteniente; siempre se distinguió por su talento y fidelidad a las instituciones. Prestó servicios en las operaciones de la primera República bajo el mando de Miranda, luego en 1813, se alistó en el ejército Libertador teniendo a Bolívar como jefe. En 1814 fue destinado al ejército de occidente cuyo comandante era el General Rafael Urdaneta. Emigró, junto a Bolívar, hacia Haití de donde salió el 31 de marzo de 1816 con la Expedición de los Cayos.
En el grado de Coronel actuó en innumerables batallas que tuvieron como resultado el dominio casi total de occidente. Estuvo al frente de su Batallón en Barcelona, rebautizado en Bogotá como "Batallón Granadero" hasta que entró en acción en el campo el Carabobo el 24 de junio de 1821. fue comandante de la Tercera División patriota y murió en pleno combate. Simón Bolívar en su parte oficial de la batalla dice lo siguiente: "Igual dolor sufre la República por la muerte del intrepidísimo coronel Plaza que lleno de un entusiasmo sin ejemplo se precipitó sobre un batallón enemigo a rendirlo. El coronel Plaza es acreedor de las lágrimas de Colombia y a que el Congreso le conceda los honores de un heroísmo eminente".
El liceo Ambrosio Plaza (como comúnmente se le llama) inició sus actividades en el año escolar 1970-1971 siendo su primer director el profesor Pedro Rodríguez, a quien sucedió el profesor Félix H. Lugo. El nombre original del plantel fue "Escuela Industrial Ambrosio Plaza", que funcionó en la antigua residencia de solteros del IVP (Instituto Venezolano de Petroquímica). Las primeras reuniones preparatorias y administrativas se realizaron en la sede de Fundamorón, ubicada en el sector Banco Obrero. En el primer año de labores pertenecían al personal docente los siguientes educadores: Lida Bello Quintero (Castellano), Félix Erasmo Guzmán (Matemática), Fanny Mercado M. (Biología-FSMC), Dalian Dao (Geografía General-Inglés), Manuel Barco Méndez (Educación Física).
Para el segundo año de funciones (1971-72) es designado director Lie. Juan R. Calderón y se agregan al personal Jesús Lizardo Cárdenas (Matemática), José Tariba Medinaj (Educación Artística), Francisco "Chico" Arias (Educación Física), Cecilia Villarreal (Comercio), Tulio López (Dibujo), Consuelo de Veliz (Artes Plásticas).
En el tercer año (1972-73) el director fue el Lic. Félix E. Guzmán y se incorporan como docentes María Elena García (Castellano), José Chouno Lugo (Matemática), José Misael Atacho (Historia), Haidee Bruguera y Felipe Rabán (Educación Física).
Posteriormente el liceo se muda para la avenida principal de Banco Obrero y pasa a llamarse Ciclo Combinado "Ambrosio Plaza". No obstante, los primeros estudiantes que comenzaron sus estudios en esta institución tuvieron que graduarse de bachilleres en Puerto Cabello puesto que aún no se había creado el ciclo diversificado. La primera promoción de bachilleres propiamente egresada del Ambrosio fue en el año de 1976 siendo el director el Lie. Juan Alberto Muñoz; la promoción tuvo por nombre "Ramón Escobar Salom". Entre los profesores de entonces tenemos a Neida García, Alberto Timaure, Manuel Herrera, José Clemente, Guillermo López, Estefano Perkak, Felipe Rabán y José Tariba.
Veamos los primero bachilleres moronenses: Dr. Javier Borges (exdirector del IVSS), Prof. Carlos de Sousa, María Iturburú Veroes (maestra Loly), Pedro Maestre (primer presidente del centro de estudiantes), María Moreno Bello (educadora), Lie. Orlando Talavera, Dr. Oswaldo Salazar, Gil Josué Borges (El Bachaco), Héctor Olivo, Dr. Eliécer Acosta (Taño), Renza Lenarducci, Lesbia Sánchez, Dr. Reinaldo Cordones, Justo Reyes, las hermanas González Clavijo, el Quemao Talavera, Xiomara Campoy, Gerardo Blanco y otros.
Desde hace 19 años la U.E. Ambrosio Plaza se encuentra el la calle Comercio de Morón (15 de noviembre de 1979) en una edificación moderna para la época pero que ya luce colapsada para la gran cantidad de alumnos que alberga, acusa deterioro físico pese a que el año pasado la Alcaldía, Fundacomún y la Gobernación contribuyeron a remozar sus interiores y exteriores. Ojalá pudiéramos lograr que nuestros estudiantes tomaran conciencia y cuidaran sus pupitres, las áreas verdes, el alumbrado y no rayar las paredes con frases de mal gusto.
Allí pasamos parte de nuestro tiempo entre bullicios de alumnos, camaradería de colegas y enseñanza de la historia. Hoy su directora es la Lic. Nuda Mendoza de Pérez (Magíster en Educación), primera mujer en este cargo, su dedicación y serenidad mantienen a la institución como una luz que alumbra porvenires.