Según Alexis Coello, era conocido como el viejo Cristian, encargado de despachar las camionetas por puesto de la Unión Puerto Cabello-Morón desde una casilla ubicada al lado de donde quedó tirado el reloj tras su caída.
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Según Julio Centeno, hijo, nació en la Península de Paraguaná en 1956 y se estableció en Morón desde niño. Egresó del Instituto Pedagógico Universitario de Maracay. Fue concejal durante nueve años y en abril de 1997 fue nombrado Primer Cronista Oficial de Morón. Es autor de los libros 'Pinceladas en el tiempo', 'Morón' y director fundador de la revista 'Morón ayer y hoy'. Posee las órdenes Mérito en el Trabajo y Juan José Mora.
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Según Rómulo Calderón Torres, este zambo lideró en Morón una rebelión contra el poder español que marcó un precedente de gran ascendencia para la independencia.
📄 Crónica: Converso II ➔
Según Alexis Coello, visitó el valle de Morón entre 1767 y 1768, enfocando sus descripciones en aspectos geográficos y socioeconómicos sin mencionar la advocación religiosa del pueblo.
📄 Crónica: De San Francisco a Santa Ana ➔
Según Alexis Coello, fue dirigente de la juventud de Acción Democrática y posteriormente de la juventud del MIR, brindando apoyo para la expansión política en otros sectores sociales de Puerto Cabello.
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Según Alexis Coello, fueron pobladores de Sanchón que formaron sus cumbes montaña adentro tras escapar de sus amos, esparciendo cantos y ecos tamboriles que, según la tradición oral, aún se escuchan en luna nueva.
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Según Alexis Coello, es la autora del libro "La Caída de Cristóbal Colón", obra realizada con la colaboración de Isabel Aguirre, donde se detallan los procesos judiciales y acusaciones contra Colón durante su gobernación en La Española.
📄 Crónica: El enigmático Colón ➔
Según Alexis Coello, este personaje histórico es objeto de controversia sobre su origen. Mientras textos escolares lo señalan como genovés, Estelle Irizarry sostiene que era de origen aragonés y hablaba catalán. Por su parte, Manuel Rosas afirma que fue un noble portugués nacido en Madeira, hijo de Ladislao III. Fue gobernador de la isla La Española, donde Francisco Bobadilla le siguió juicio por acusaciones de despotismo, avaricia y trato bárbaro hacia los naturales.
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Según el relato de Miguel Elias Dao, era el apodo del jefe de un grupo de casi un centenar de cimarrones que actuaban en Urama y los Valles de la Costa. Se decía que desaparecía misteriosamente y estaba protegido por el mandinga. Murió en un enfrentamiento en Morón contra un grupo de 25 hombres organizados por los hacendados.
📄 Crónica: Libro Crónicas desde Morón - Los Cumbes y los Cimarrones ➔
Según Alexis Coello, es la autora del libro "El ADN de los Escritos de Colón", donde sostiene, tras estudiar documentos oficiales y cartas manuscritas, que Cristóbal Colón era de origen aragonés y hablaba perfectamente el catalán.
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Según Alexis Coello, fue el apoyo fundamental de Segundo Meléndez durante su estadía en el litoral carabobeño. Estuvieron vinculados al MIR y alojaron al dirigente en su casa.
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Según Alexis Coello, fueron los primeros dueños de la esquina comercial situada al sur del reloj. Guillermo Suárez, miembro de la familia, fue arrestado tras un intento de ajustar la hora del reloj durante una parranda nocturna.
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Según Alexis Coello, fue la esposa de Cristóbal Colón. Su estatus de noble es utilizado por el historiador Manuel Rosas como prueba del supuesto origen noble del navegante.
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Según Alexis Coello, fue enviado por los Reyes Católicos a la isla La Española para procesar a Cristóbal Colón por cargos de despotismo, barbarie y maltrato a sus subordinados y a los naturales.
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Según Alexis Coello, colaboró con Consuelo Varela en la obra que documenta el juicio seguido por Francisco Bobadilla contra Cristóbal Colón.
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Según Alexis Coello, es quien instó al cronista a documentar la existencia y el estado de las lagunas en el sector de Sanchón debido a su interés por la protección ambiental.
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Según Alexis Coello, de acuerdo con las investigaciones de Manuel Rosas, este monarca se refugió en Madeira tras una batalla contra los turcos, donde supuestamente nació su hijo, Cristóbal Colón.
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Según Alexis Coello, historiador portugués que afirma que el almirante era un noble nacido en la Isla de Madeira. Argumenta que su matrimonio con la noble Filipa Moniz solo pudo ser posible debido a su origen noble como supuesto hijo de Ladislao III.
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Según Alexis Coello, realizó una visita pastoral a Morón en el año 1773, dejando constancia escrita de que el curato estaba dedicado a San Francisco y no a Santa Ana.
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Según Rómulo Calderón Torres, en el año setenta y tres el obispo visitó Morón y declaró el destino de sus pobladores, tanto esclavos como señores del caserío.
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Según Alexis Coello, impulsó luchas y promovió la organización de los pobladores en los barrios de Morón y Puerto Cabello, llegando a ejercer como concejal en el municipio Puerto Cabello.
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Según Rómulo Calderón Torres, este religioso estaba presente en cada acto de la iglesia con la que contaba Morón en mil setecientos veinte.
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Según Alexis Coello, quien cita a Segundo Meléndez, era un ser bondadoso, humilde y de pensamiento avanzado que dialogaba y opinaba sobre el trabajo político realizado.
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Según Alexis Coello, fue un joven boxeador atlético contratado por comerciantes chinos para evitar que los clientes se fueran sin pagar (hacer "carros"). El autor relata que, aunque detuvo las pérdidas por impago, terminó por agotar el capital de los chinos, quienes cerraron el negocio.
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Según Alexis Coello, fue secretario general del sindicato de la Petroquímica por la corriente clasista, incursionando activamente en el movimiento obrero.
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Según Alexis Coello, es el autor del libro donde relata su lucha política en el eje Morón - Puerto Cabello, organizando comisiones obreras, luchas reivindicativas y promoviendo la organización de pobladores en los barrios más pobres.
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Según Alexis Coello, es recordado como uno de los dirigentes de Morón que formó parte de las corrientes de pensamiento socialista en la localidad.
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Según Alexis Coello, afirma en su libro "Historia del Estado Carabobo" (1981) que Morón figuraba en registros de 1700 como Santa Ana de Morón, dato que el cronista Coello refuta basándose en los escritos del obispo Martí.
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Según Alexis Coello, fue un ilustre poeta nacido en Maracaibo, autor de la letra del himno del estado Zulia. Estudió medicina y ciencias políticas en la Universidad del Zulia aunque no se graduó. Nació el 6 de marzo de 1871 y falleció el 24 de julio de 1926.
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Libro Crónicas desde Morón - El Reloj
Reloj detén tu camino... No amigo lector, no se trata de aquella vieja canción de Lucho Gatica sirio que nos referimos a un antiguo reloj que estuvo ubicado en la encrucijada de Morón y que efectivamente detuvo su camino en el primer lustro de la década de los setenta consecuencia de un fuerte ventarrón que lo hecho al suelo y de allí pasó un largo tiempo tirado al lado de la casilla donde el viejo Cristian despachaba las camionetas por puesto de la Unión Puerto Cabello-Morón.
Este reloj se instaló durante el gobierno del dictador Pérez Jiménez y se mantuvo como una referencia obligada para los moronenses o para todo aquel que visitaba al poblado. Era muy común oír ¡voy pal' reloj!
El reloj se levantó sobre un pedestal o base metálica de aproximadamente 8 metros de altura y en la cúspide se localizaba las saetas del reloj acopladas en una arquilla de forma triangular perfilando tres caras o más bien podemos decir que se trataba de un reloj trifásico. La estructura metálica estaba unida al suelo a través de un redondel de concreto que mantenía como una modesta redoma situada justamente donde hoy se encuentra la redoma de la encrucijada. Sobre este redondel se sentaban los viajeros con sus maletas, cajas, sacos etc, generalmente falconianos, en espera de su trasporte que los llevarían por los caminos y rutas de la esperanza en pos de mejores horizontes. Pegada al soporte del reloj se mantuvo por largo tiempo una valla comercial de una empresa de techos Eternit-Tejalit radicada en Maracay.
Era el Morón del ayer, era el Morón de la poca circunvalación vehicular, a veces se veía un Cadillac, los voluminosos automóviles de antaño no era muy frecuentes como ahora son los vehículos modernos en la encrucijada de Morón, pueblerinos caminaban animadamente de un lado a otro con sus zapatos de dos tonos -blanqui-negros- y su ropa de lino blanco almidonada hasta la saciedad. Nos parece ver al negrito Julito que de regreso a la carnicería de Juan Julián se había provisto de tres fuertes para disfrutar de una noche de farra, con rumbo a los lenocinios de bota Burro (actual avenida Falcón) se ajustaba su prieto sombrero al momento que saludaba a Jota Jota, que entretenido, leían en las cenizas de su tabaco los números de la lotería que saldría en ese día. Julito seguramente, se encontrará con la muda que al darse un golpe con la palma de su mano en la mejilla le indicaría que el precio de la jornada era de un cachete o sea de 5 bolívares. Posteriormente se tomaría una cervecitas Zulia en el bar de Miguel Alvarez o en La Campana o en el bar de Expedita para luego regresar a la tibia cama donde charlaría con la yegua, con la camioneta o con Miguel Aceves.
En el costado noreste del reloj se encontraba la bomba de gasolina, al lado de la central Morón-Coro, un poco más allá de la cauchera de Pepe, al lado la tienda de Juan el árabe, más adelante el abasto Punto Fijo de Orosimbo. Hacia el lado sur del reloj se ubica la sede de transporte Morón puerto Cabello, al lado del obelisco Zancudo, más atrás la familia Suárez, primeros dueños de esa esquina comercial, por cierto que uno de ellos (Guillermo) fue arrestado por tratar, en compañía de otros lugareños, de poner a la hora exacta el reloj debido a que éste se había atrasado. Este buen gesto hubiese merecido un premio a no ser porque se realizó en horas de la madrugada y en animosa parranda de abundante ingesta alcohólica.
Del lado noroeste teníamos la tienda de ropa de unos libaneses y en la esquina donde funcionó una ves el banco ítalo-Venezolano, se encontraba una arepera que en principio fue de Limonggi y luego pasó a manos de unos comerciante chinos. Estos chinos no hablaban mucho el español y la gente le echaban muchos carros, es decir, se iban sin pagar lo consumido. Alguien le sugirió a los chinos que buscasen a un venezolano como empleado y a la vez que le tuviesen respeto y temor, para evitar la cachúas.
Los chinos encontraron al popular Popi que para entonces era un mozalbete atlético y gran boxeador. De inmediato Popi se hizo del negocio y colocó una foto suya, bastante amplia, donde posaban con un cuadro del boxeador, con sus guantes y una cara de pocos amigos mostrando su musculatura. Ciertamente los carros se acabaron pero también se acabó el capital de los chinos que tuvieron que cerrar las puertas del negocio y marcharse al continente asiático. Al poco tiempo se observaba a Popi quien caminaba bien trajeado luciendo en sus manos portentosos anillos de oro y en su muñeca gruesa esclava del mismo metal, al cuello grueso cordón de oro y una larga leontina aurífera que guindaba de su correa atravesaba su muslo y se introducía en su bolsillo trasero añadida a su cartera. Para los chinos peor fue el remedio que la enfermedad.
Libro Crónicas desde Morón - Club Social Deportivo Carlos A. Piñero
El Centro Social y Deportivo "Carlos Antonio Piñero " es obra de la constancia de un conjunto de y hombres y mujeres moronenses quienes han hecho posible que durante 35 años se haya mantenido una fructífera actividad deportiva en la cual se han cultivado varias generaciones de jóvenes provenientes de diferentes sectores del municipio Juan José Mora.
¿Quién fue Carlos Antonio Piñero? Este popular personaje nació en Morón en un mes de enero de 1938, su vida va a ser efímera, pero intensa. La muerte lo sorprende en otro mes de enero, en 1960.
Lamentablemente se trunca una vida joven y productiva (muere a los 22 años) que hubiera sido una guía que como un farol alumbrara a los espíritus juveniles de estas tierras moronenses. Sólo que un cáncer estomacal le llegó a desatiempo. Su agitada vida desde niño pudo haber influido en la llegada temprana del mal que lo llevó a la muerte. Aparentemente no gozó de la protección paternal por lo que hubo de abandonar sus estudios primarios, apenas obtuvo el primer año, para dedicarse al trabajo que le permitiera su subsistencia y la de su familia. De allí que sus ocupaciones laborales en Morón y en el abasto del Central Lucinda, de Urama, no le permitieron (ya que sólo tenía libre la tarde del domingo) desarrollar inquietudes y actividades propias de su niñez.
Sus padres fueron Simón Piñero y Angélica Blasco, y su descendencia la obtiene con María Dumont, con quien tuvo dos hijos. La trascendencia de Carlos A. Piñero viene más bien dada por sus méritos y cualidades personales que por sus aptitudes deportivas. Nos refiere Roberto Montero, amigo de la infancia de Piñero, que Carlos no fue atleta, jugaba bolas criollas y dominó en su escaso tiempo libre. Pero su trato afable, su compañerismo y sus sentimientos humanitarios fue lo que motivó que una tarde en el bar "Recreo" (calle Comercio, taller González en la actualidad), propiedad en ese entonces de Osmín Pacheco, estábanse tomando unas "cerbatanas"(cervezas) como las llama el mismo Roberto, un grupo de reservistas del ejército y amigos de la memoria de Carlos A. Piñero y decidieron, por unanimidad, constituirse en un Club o Centro Social y Deportivo que llevaría el nombre de su entrañable amigo.
Así nació el Centro Atlético y Social "Carlos A. Piñero", luego pasó a denominarse Club Social y Deportivo "Carlos A. Piñero". Corría entonces el mes de enero de 1961. Esta fue la iniciativa de aquellos jóvenes reservistas, pero en realidad el club se funda formalmente el 12 de octubre de ese mismo año, cuando se nombra en pleno la primera directiva, presidida por el viejo moronense David Rodríguez, quien venía de ser presidente del Club "Federación", ya casi en extinción para ese año. Como secretaria fue nombrada Josefa Riera (Chepa), por lo que deducimos que Chepa no es tan joven como ella dice.
Se instala el Club en una sede al lado de la iglesia, en la actual calle Comercio. Este local era propiedad de Ernesto Contreras y era donde mismo funcionaba el Club "Federación". Allí se daban las reuniones sociales y deportivas; las administrativas se realizaban en la casa de uno de sus miembros: la Sra. Angela Pérez.
Quizás la actividad más importante que realiza el Club "Carlos A. Piñero" sea la Antorcha Olímpica, que por cierto se ha convertido en una tradición en Morón y ha dejado el nombre de nuestro municipio muy en alto en otras ciudades del país. Esta modalidad de Antorcha Olímpica llega a Morón proveniente de la población de La Sorpresa (Puerto Cabello), donde se practicaba desde hace tiempo, y es mediante las gestiones del Sr. Régulo Rengifo (directivo del IND) que se traslada al terruño morense accediendo así a las peticiones de los directivos del Club "Carlos A. Piñero".
Los atletas de este club han llevado la antorcha y nuestra Bandera Patria por diferentes lugares de la nación. El 16 de julio de 1961 es lleva la antorcha desde la iglesia Santa Ana de Morón hasta la Plaza Bolívar de Tucacas con motivo de las festividades de la Virgen del Carmen. El 26 de ese mismo mes y año, día de la patrona de Morón, se trae hasta su iglesia la antorcha, desde el monumento del Indio Yara, en el estado Yaracuy. El 12 de Octubre de 1961 se llevó la Bandera Nacional desde Morón hasta el Campo de Carabobo.
El Club pierde la primera sede y asume la presidencia Juan Martínez, restituyendo de nuevo el trabajo deportivo. Las reuniones administrativas se hacen en la casa del presidente y las sociales en la antigua sede del sindicato del IVP (hoy casa del MEP). Después viene un prolongado receso y de inactividad, hasta que se produce una nueva etapa con la asunción de Cristian González a la presidencia y acompañado con una nueva generación de jóvenes (para la época) deportistas: José A. Rodríguez, Ricardo Rodríguez, Roberto Mejías (Popí), Yolanda Montes (quien fue presidenta luego) y María Mirena (actual presidenta).
Los Misterios de Sanchón
En verdad que es enigmático este sector ubicado en el extremo oriental del Municipio Juan José Mora, en los linderos con Puerto Cabello; emplazado entre la montaña y el mar. Es un lugar para las leyendas, los mitos y los fantasmas que desde antaño habitan en sus alrededores. Su clima y el temperamento de sus aguas han sido descritos como no muy benignas para el asentamiento humano.
Por las piezas arqueológicas encontradas en el sitio se supone que hubo allí un poblamiento indígena primario, pero después fue zona de cimarrones (negros esclavos escapados de sus amos) que formaron sus cumbes montaña adentro y esparcieron por todo el sector la magia de sus cantos junto a los ecos tamboriles que aun escuchan, a media noche y en luna nueva, los viajeros que temblorosos solo alcanzan a exclamar ¡Los cimarrones están enrrochelao!.
Por allí pasaron los soldados de Zamora en 1859 para luego destrozar al ejército godo encabezado por los comandantes Andrés Avelino Pinto, José Rosario Armas y J. M. Cubillan en la llamada batalla del El Palito. Pero luego regresaron nuevas tropas del gobierno a desquitarse convirtiendo en cenizas el poblado de sanchón que una vez tuvo 54 casas con 208 habitantes. Allí tenía sus propiedades el General José Félix Mora con su rancho de tejas y adobe. Por allí impartió sus conocimientos y su fe cristiana la maestra Teodesa Benita Flores de López.
¿Cuántos nacieron y vivieron en Sanchón? ¿Cuántos murieron? Ni podríamos decir que es un pueblo de casas muertas como la novela de Otero Silva porque las casas desaparecieron, solo ruinas hay; ojala pudieran hablarnos de sus fantasmas y de sus almas en penas.
Son numerosas las cosas que a este cronista han llegado de cuentos de aparecidos y de espantos o encantamiento. Se cuenta que hay un sitio allí donde desaparecen las personas que se introducen en él, es decir, se pierden en un encantamiento. Por otra parte a la altura del puente sale en una bicicleta un hombre sin camisa que a veces es arrollado por los conductores que asustados aceleran sus vehículos cuando sienten el impacto, unos pierden el control y se voltean otros llegan a los centros hospitalarios, cuando revisan el carro no hay golpes por ninguna parte.
Otro caso es una mujer vestida de blanco que pide una colicuando se la dan al poco tiempo de haber avanzado su rostro es una calavera, imagínese el susto del conductor. Otro caso es un muerto que se monta sin permiso en los vehículos y solo se siente cuando se sube y abre la puerta y cuando se baja y la cierra, hay otras cosas mas que después se las contaré, si lo que digo aquí es falso no es mi culpa, yo solo recojo las voces del camino que son las voces del pueblo.
Mi amigo José Vargas me ha insistido para que hablara sobre una laguna que se encuentra en el mismo sector de Sanchón dado a su espíritu conservacionista. Esta laguna es muy antigua desde los tiempos del temblador o la tembladera lugar donde acudían los jóvenes de la época a buscar frutos silvestres. Lo cierto que esa laguna que hoy esta protegida por la vigilancia de PDVSA nunca baja su caudal ni siquiera en tiempos de sequía. En ella se dice que posee en sus aguas una variedad de fauna acuática que merece ser conservada. Al igual que otro que se encuentra en los terrenos donde actualmente se esta construyendo la planta de PDVSA GAS que al parecer esta siendo segada o drenada por la empresa, también me dicen que allí existen peces de gran tamaño y que es una lastima que no puede protegerse para salvaguardar las especies propias que se mantienen en ese ecosistema acuífero típico de un paisaje de vegetación xerófita
Los Misterios de Sanchón
En verdad que es enigmático este sector, ubicado en el extremo oriental del Municipio Juan José Mora, en los linderos con Puerto Cabello. Está emplazado entre la montaña y el mar. Es un lugar para las leyendas, los mitos y los fantasmas que desde antaño habitan en sus alrededores. Su clima y el temperamento de sus aguas han sido descritos como no muy benignas para el asentamiento humano.
Por las piezas arqueológicas encontradas en el sitio, se supone que hubo allí un poblamiento indígena primario. Pero después fue zona de cimarrones (negros esclavos escapados de sus amos) que formaron sus cumbes montaña adentro. Y esparcieron por todo el sector la magia de sus cantos junto a los ecos tamboriles que aun escuchan, a media noche y en luna nueva, los viajeros que temblorosos solo alcanzan a exclamar: ¡Los cimarrones están enrrochelao!
Por allí pasaron los soldados de Zamora en 1859 para luego destrozar al ejército godo, encabezado por los comandantes Andrés Avelino Pinto, José Rosario Armas y J. M. Cubillan, en la llamada batalla del El Palito. Pero luego regresaron nuevas tropas del gobierno a desquitarse, convirtiendo en cenizas el poblado de sanchón que una vez tuvo 54 casas con 208 habitantes. Allí tenía sus propiedades el General José Félix Mora con su rancho de tejas y adobe. Por allí impartió sus conocimientos y su fe cristiana la maestra Teodesa Benita Flores de López.
¿Cuántos nacieron y vivieron en Sanchón? ¿Cuántos murieron? Ni podríamos decir que es un pueblo de casas muertas, como la novela de Otero Silva, porque las casas desaparecieron. Solo ruinas hay. Ojalá pudieran hablarnos de sus fantasmas y de sus almas en penas.
Son numerosas las cosas que a este cronista han llegado de cuentos de aparecidos y de espantos o encantamiento. Se cuenta que hay un sitio allí donde desaparecen las personas que se introducen en él. Es decir, se pierden en un encantamiento. Por otra parte, a la altura del puente, sale en una bicicleta un hombre sin camisa que a veces es arrollado por los conductores que, asustados, aceleran sus vehículos cuando sienten el impacto. Unos pierden el control y se voltean. Otros llegan a los centros hospitalarios. Cuando revisan el carro, no hay golpes por ninguna parte.
Otro caso es una mujer vestida de blanco que pide una cola. Cuando se la dan, al poco tiempo de haber avanzado, su rostro es una calavera. Imagínese el susto del conductor. Otro caso es un muerto que se monta sin permiso en los vehículos y solo se siente cuando se sube y abre la puerta y cuando se baja y la cierra. Hay otras cosas más que después se las contaré. Si lo que digo aquí es falso, no es mi culpa. Yo solo recojo las voces del camino, que son las voces del pueblo.
Mi amigo José Vargas me ha insistido para que hablara sobre una laguna que se encuentra en el mismo sector de Sanchón, dado a su espíritu conservacionista. Esta laguna es muy antigua, desde los tiempos del temblador o la tembladera, lugar donde acudían los jóvenes de la época a buscar frutos silvestres. Lo cierto es que esa laguna, que hoy está protegida por la vigilancia de PDVSA, nunca baja su caudal, ni siquiera en tiempos de sequía. En ella se dice que posee en sus aguas una variedad de fauna acuática que merece ser conservada. Al igual que otro que se encuentra en los terrenos donde actualmente se está construyendo la planta de PDVSA GAS, que al parecer está siendo segada o drenada por la empresa. También me dicen que allí existen peces de gran tamaño y que es una lástima que no pueda protegerse para salvaguardar las especies propias que se mantienen en ese ecosistema acuífero, típico de un paisaje de vegetación xerófita.
Catálogo oficial de bienes muebles, inmuebles, manifestaciones culturales y tradición oral de la región CA 05-11.
Libro Crónicas desde Morón - Prólogo
Morón encrucijada en el tiempo donde aún resuenan en noches silenciosas los chasquidos metálicos de los sables revolucionarios de la Federación y a lo lejos las voces de mando de Zamora y de Falcón.
Como Cronista De San Diego y Consultor Jurídico de la Corporación que agrupa en su seno a todos los Cronistas Oficiales de la geografía carabobeña, confieso que constituye, para mi, un significativo honor la deferencia especial que ha tenido conmigo el muy apreciado amigo y abnegado Cronista de Morón, Profesor Alexis Coello, al depositar en mis manos -una inolvidable tarde de mar, de canciones y recuerdos- un legajo de interesantes crónicas publicadas con antelación en la sección costera del diario Noti Tarde, en su esperada y leída columna Desde Morón, con el propósito de que le hiciese la presentación a tan ricas páginas -todas impregnadas con ese suculento sabor telúrico que brota de las entrañas del alma colectiva del sentimiento moronense- que al fusionarse en un todo, con el homenaje de la imprenta, dieron como producto final este nuevo y valioso aporte a la bibliografía carabobeña.
Traigamos a este espacio la voz autorizada del Cronista Mayor de todos los tiempos en Venezuela, el muy valenciano Cronista de Caracas Don Enrique Bernardo Núñez: «Un pueblo sin anales, sin memoria del pasado sufre una especie de muerte, viene a ser como aquella tribu que sólo andaba por el agua para no dejar su huella» y... qué profunda huella ha dejado marcada, para la posteridad, el ilustre Cronista de Morón con la edición de este libro, testimonio fiel de su profunda erudición académica.
Por lo que respecta a nosotros siempre ha gravitado, en nuestro interior, como una constante, el firme criterio de que si se quiere eliminar un pueblo de la historia hay que comenzar por eliminar la historia de ese pueblo; por lo consiguiente: esa marcada dipsomanía que refleja el Prof. Coello por todas aquellas cosas que respiren esencia del pasado, lo inducen a calmar la sed bebiendo, hasta la saciedad, el milagroso elixir que brota de la fuente cristalina que nutre el álbum historiográfico de la vida de los pueblos, lo que nos garantiza admultos anuos la existencia de Morón en el contexto del tiempo, y que hoy, gracias a la epistemológica pluma del acusioso investigador de su devenir histórico, la progresista ciudad de Morón se encuentra robustecida porque él ha sabido continuar con mística y dignidad la noble empresa emprendida por ese gran roble y excelente amigo Don Miguel Elias Dao, Cronista de Puerto Cabello y Presidente Honorario Vitalicio de la Asociación de Cronistas de Venezuela, quien con sus hermosos 82 años a cuesta sigue demostrando la misma energía que ayer derramaba.
Cuando nos adentremos en las refrescantes páginas de este documentado estudio, nacido como el ave Fénix de las cenizas, hemeroténicas, de crónicas viejas, recorreremos, sin cansancio y de un solo jalón, la idiosincrasia; el sentir, el pensar y el querer, de ese noble terruño que bajo los signos de las saetas inexorables del tiempo se abre -con el corazón abierto como una flor de cayena- a todos los caminos de la patria, esos mismos caminos que condujeron los pasos hasta Morón de la diáfana figura del Pater Patriae un 31 de diciembre de 1826, que hizo que todas «Las casas del pueblo se vistieran de soles» como lo dibuja Don Miguel Elías Dao; precisaremos el dato exacto de la evolución cronológica morense, como lo detalla, fehacientemente, el Cronista en uno de sus artículos: el nombre de Morón lo conseguiremos por vez primera en 1578 en un croquis levantado por Juan de Pimentel. En 1628 se incorpora a la jurisdicción de Nirgua -según inducciones del erudito Cronista-.
En 1700 se ubica en los registros eclesiales como Santa Ana de Morón. En 1730 la abismada población contempla el alzamiento contra la Real Compañía Guipuzcoana del valiente zambo valenciano Juan Andrés López del Rosario, mejor conocido como Andresote o bajo los apodos de Bemba e trueno, Boca e'jarro (por la protuberancia de los labios), Cara e' susto o Pata pal' monte. Durante 1772 - 1773 recibe la visita, itineraria, pastoral del Obispo de la Diócesis de Caracas, limo. Exmo. Mons. Don Mariano Martí, quien suministró al niño Simón Bolívar el sacramento de la confirmación en la fe católica. El 25 de junio de 1824 con la creación de la Provincia de Carabobo por el Soberano Congreso de Colombia, Morón se desprende de Nirgua y se integra al Cantón de Puerto Cabello; (según lo consagrado en la Constitución del 28 de marzo de 1864 los Cantones se llamaron Departamentos, luego Distritos, Municipios Autónomos en 1983 y desde 1990 Municipio).
En 1859 llegan a Morón los Generales Zamora y Falcón e instalan el Cuartel General de la Revolución Federal. Movimiento que culminó con el Tratado de Coche en 1863 y es nombrado Presidente de la República Juan Crisóstomo Falcón. En 1901 el Municipio Morón comienza a llamarse Mora en homenaje a la memoria de su hijo epónimo Juan José Mora. El 2 de diciembre de 1945 gracias a los doctores Arnaldo Gabaldón, Enrique Tejera, Arturo Berti y otros proceres revolucionarios de la ciencia, se comenzó a combatir al fatídico ejército del hasta entonces victorioso General Paludismo con los mortíferos misiles del D. D. T. (dicloro- difeniltricloroetano) bajo el mando del Jefe de la Primera Cuadrilla de dedetizadores Levi Borges, resultando favorecidas las armas de la República. Expresa el Dr. Arturo Uslar Pietri en una de sus reflexiones: «.La transformación social y económica que está sufriendo nuestro país en el presente no es puramente la consecuencia de la Venezuela con petróleo, sino en gran pane de la Venezuela sin malaria». En el lugar donde se libró la primera batalla contra el fatal enemigo, que tenía desolada a Venezuela, hoy se levanta el monumento al zancudo muerto, ideado por el valenciano Don Ramón Chazzím, llevado a cabo por el Club de Leones de Valencia e inaugurado el 2 de diciembre de 1955. El año 1981, por Acuerdo de la Asamblea Legislativa del estado Carabobo, es creado el Distrito Juan José Mora, conformado por Morón y Urama que se desmembraron del Distrito Puerto Cabello.
En el mes de abril de 1997 a proposición del Alcalde Ing. Rafael Garrido fue aprobado unánimemente por la ilustre Cámara Municipal como Primer Cronista Oficial de la urbe el Prof. Alexis Coello, que venía de ocupar la curul edilicia en ese mismo Ayuntamiento por un lapso de nueve años. Obviamente, jugó un papel primordial en la conciencia de los concejales, para tan importante e histórica decisión, los méritos y virtudes que engalanan la honorable personalidad del hoy ilustre Cronista moronense; acrisolado espejo donde deben contemplarse las nuevas generaciones (y las viejas también) para orgullo de la patria.
El Profesor Alexis Coello vio la luz primera en la Península de Paraguaná, en 1956, de muy niño sus padres constituyeron un cristiano hogar en suelo moronense, suelo al cual el Prof. Coello le ha dedicado con auténtico amor filial lo mejor de su existencia. Egresó, con honores, del Instituto Pedagógico Universitario de Maracay en la especialidad de Ciencias Sociales, Profesor Titular del Liceo Ambrosio Plaza, donde se le quiere y se le respeta, experto en materia municipal, director fundador de la revista Morón ayer y hoy; luce sobre su pecho las veneras de las Ordenes Mérito en el Trabajo y Juan José Mora, su obra histórico-literaria se circunscribe a los siguientes libros: Pinceladas en el tiempo, que tuve el placer de disfrutar en San Javier del Valle, una gélida madrugada merideña, en ocasión de efectuarse la XXVII Convención Nacional de Cronistas de Venezuela, Morón y estas páginas donde se retrata, en toda su intensidad, con el lente mágico de la palabra, la historia grande y la historia pequeña, como la de Clodomiro que a su caballo se lo llevó el atraso y a su Clarita se- la llevó el progreso y a él... se lo llevó la tristeza; vivencias; travesuras juveniles, que hablan de una época, como aquella del ciego Estanislao, que era ciego pero que no era bolsa; folklore, costumbres, tradiciones, sueños y añoranzas, que reflejan el espíritu poético y romántico del artífice: "El tractor del progreso echó al suelo las últimas espigas del vergel de la vieja aldea".
En verdad, como amante de la buena lectura y del dato 'histórico preciso, al final de la lectura de las páginas que depositaron en mis manos -una inolvidable tarde de mar, canciones y recuerdos-deseaba que se multiplicaran para seguir disfrutando de tan didáctica y amena lectura, fundida en el crisol de la llama ardiente de la nacionalidad, pero estamos seguros que la producción prolifera del muy distinguido Cronista no se detendrá con las piedras que, algunas veces, se presentan en el camino, por el contrario, muy pronto, estamos seguros, nos sorprenderá, gratamente, con una nueva producción.
Julio Centeno, hijo
Libro Crónicas desde Morón - El Trapiche Viejo
En terrenos de colinas de suaves pendientes, hacia el noroeste del municipio, hubo una vez un pequeño trapiche destinado a producir melaza para alimentar el ganado y papelón para endulzar el café de los parroquianos y demás uso de confiterías. Sería en la década de los cincuenta su pleno funcionamiento y en los primeros años de los sesenta su muerte anunciada. Ahora no puedo precisar su vida útil. No es extraño que este trapiche fuera también propiedad de Galavís, aunque alguien me dijo que estuvo bajo la égida del doctor Carozzo o de la Petroquímica. Su producción debió ser limitada, circunscrita a un consumo moderado.
Cuando adolescentes, pudimos ver el viejo trapiche abandonado, aún funcionaba el sistema mecánico de la molienda y en cilindricos tanques subterráneos permanecía todavía la melaza olvidada cuyo penetrante aroma denotaba el florecimiento y la prosperidad de otros tiempos.
En un pequeño valle se hizo un campo para jugar al béisbol. Eran los tiempos de barrio Coro Viejo o Bota Burro. Se fueron excavando las paredes del cerro para ganar terreno plano, puesto que por el otro extremo una ciénaga casi permanente amenazaba con tomar el espacio conquistado. Los amigos de la cacería frecuentaban el lugar por la presencia de varias especies de animales silvestres. Joaquín Delfín mataba tigres con su machete y su perra cazadora y Juan Zavala los espantaba con su sombrero (¡Sooo, tigre!) cuando estaban a la orilla del camino.
En algún paraje escondido, Emiro Reyes y Rafael Velásquez echaron amarras a una rucia y la alimentaron cierto tiempo. No sabemos cuál era el motivo de esta actitud, quizás eran guiados por su amor conservacionista hacia los animales. ¿Usted cree? Otro que era un experto en amarrar con mecate a los cuadrúpedos fue Alexis Hernández.
Hablando beisbolísticamente, el campo se hizo a duras penas y con mucho sacrificio. Recordamos entre los jefes y entrenadores de esos años a Ángel Eugo y a Héctor Idehoven. El primero fue manager de un equipo trabuco llamado "Trapiche Star" -del cual fui short stop- que llevó el nombre de Morón lejos de sus fronteras.
El segundo lidió con muchos de nosotros para hacernos peloteros, siempre sentimos su mano amiga en todos los campos improvisados donde se jugaba entonces: La Pancha, la vega del río Morón cerca de La Charneca, en los terrenos cerca de la empresa de explosivos, y otros.
En el campo de El Trapiche se daban grandes caimaneras, pero también se trabajaba en el desmonte simultáneamente. Una vez, estando en ambas faenas, unos cortaban monte y otros jugábamos, se encontraba Félix Coyote en un bajo del campo cuando de pronto le cayó sobre el cuello una enorme culebra que se le enroscó en el mismo; este cristiano pegó una solemne carrera que nadie lo pudo alcanzar para quitarle el reptil del pescuezo: todavía lo andan buscando. El viejo campo de béisbol d El Trapiche hoy permanece cubierto por las aguas que un tubo roto, de esos que van hacia Pequiven, vertió por largo tiempo sin que nadie pudiera evitarlo. Hoy, en vez de oírse los gritos alegres de los peloteros se oye el croar de las ranas y el sigilo de la baba cuando acecha a su presa.
En la parte alta de El Trapiche se conformó un barrio de forma longitudinal que llega hasta el sector El Retruque, en las inmediaciones del barrio Valle Verde. Los pobladores son de escasos recursos. Poseen medianamente algunos servicios. Sin embargo, se ha observado crecer, en los últimos años, los índices de delincuencia y marginalidad.
"Udón Pérez"se llama su escuela, que se construyó sobre las viejas instalaciones de El Trapiche. Esta escuela fue creada agracias a las iniciativas del Club de Leones de Morón conjuntamente con el sindicato de Pequiven y la municipalidad de Puerto Cabello. En la actualidad es una escuela perteneciente al ayuntamiento morense y es dirigida por Irais de Pacheco. Se me dice que el nombre de "Udón Pérez" se le puso por la presencia de varios maracuchos en los organismos gestores que así quisieron honrar la memoria del ilustre poeta nacido en Maracaibo el 6 de marzo de 1871. Fue el poeta que le cantó a la tierra del sol amada, quien compuso la letra del himno del estado Zulia. Quedó huérfano a los diez años de edad y esto no fue obstáculo para que estudiara en la Universidad del Zulia medicina y ciencias políticas, aunque no se graduaría nunca "a pesar de haber podido hacerlo con honores, porque decía que había aprendido para ser docto y no doctor". Fue un poeta clásico y romántico. Udón Pérez murió repentinamente el 24 de julio de 1926.
Siempre vuelvo al trapiche cuando voy a darle zapato, en dominó, a Onésimo Riera.
Siempre en la Utopía II
Seguimos comentando el libro de Segundo Meléndez en la referente a su lucha en la localidad de Morón y Puerto Cabello por ser esta parte de nuestra historia política contemporánea y que es testimonio de una época en la que comenzó a fraguarse las ideas y las luchas de gente de pensamiento de izquierda o socialista como en otra oportunidad lo haremos con las corrientes de la socialdemocracia y el socialcristianismo. Por los momentos seguiremos textualmente un trozo de lo expresado por Meléndez refiriéndose a su estadía en el litoral carabobeño. "Organizamos comisiones obreras en las principales empresas, desplegamos una campaña contra la burocracia sindical y su corruptelas, promovimos luchas reivindicativas y participamos en elecciones sindicales acompañando a una corriente renovadora que logró conquistar el más importante sindicato de esa zona industrial, el sindicato de la Petroquímica. Para realizar este trabajo, el apoyo fundamental que recibí fue de una familia de origen Ãrabe que estuvo vinculada al MIR, la familia Kablán, en cuya casa me alojaba y de cuyo padre tengo los más gratos recuerdos. Era un ser bondadoso, humilde y de pensamiento avanzado que le gustaba dialogar con nosotros y opinar acerca del trabajo realizábamos. que Con los Kablán no sólo incursionamos en el movimiento obrero: Said Kablán fue secretario General del sindicato de la Petroquímica por la corriente clasista, sino que lo hicimos en el movimiento de las comunidades más pobres, en los barrios de Morón y Puerto Cabello, donde con Nasir Kablán impulsamos luchas y promovimos la organización de los pobladores. Nasir llegó a ser concejal en el municipio Puerto Cabello, donde también nos expandimos a otros sectores sociales con el apoyo del Dr. Asdrúbal González, quien en tiempos de estudiantes había sido dirigente de la juventud de acción democrática y posteriormente de la juventud del MIR". Hasta aquí el relato textual de Meléndez en relación a su actuación política en el eje Puerto Cabello - Morón. sus En Venezuela, la izquierda tuvo dos vertientes que se originaron de dos troncos matrices: uno era AD, y de donde se dividió su ala izquierda compuesta por el MIR y el MEP, y el otro era el partido comunista (PCV) que dio origen al movimiento de socialismo (M.A.S), vanguardia comunista, P.R.V (Douglas Bravo) y otras ramificaciones menores. Meléndez se refiere en su libro sólo a los dirigentes de Morón que provenían de ADMIR, como es lógico pensar, pero hay que recordar a otros que me pasan en estos momentos por la memoria como Simón Velásquez, Ali Rodríguez, Eladio Reyes, Ubaldo Arcaya, el gocho Ibarra, el negro Ibarra, el catire Molina, Ali Lugo, Neptaly Secos, Emiro Reyes, Orlando Urquiola, el mocho Lugo, Evelio Sánchez (el catire), Ildemar Morillo, Edinson González, y tantos otros que se me escapan ahora. Los nombrados anteriormente tuvieron diversos destinos políticos que no competen a este cronista analizar ni comentar. Sólo nos anima la intención de reseñar parte de nuestra historia local y sus figuras que algunas huellas dejaron. *Cronista Oficial del Munic pio Juan José M
Converso II
Seguimos con Juan José Mora y los poemas del Dr Rómulo Calderón Torres: "En el año ochenta y uno / se modifica la ley, / del año cincuenta y seis / que divide en lo oportuno,/ al territorio que acuno / de todo este gran estado, / y a distrito se ha elevado / Juan José Mora en acción, / conformado por Morón / y Urama que se ha integrado. Cambia la ley otra vez / al surgir nuevo principio, / se convierte en municipio / en el año ochenta y tres, / eso ocurre así después / y desde ese mismo día / toma así su autonomía; / se eligen autoridades, / como también concejales / que en comicios se elegía. Entonces desde el noventa sólo municipio rige, / en comité que regenta./ por gente que es muy atenta / con aliento denodado, / al grande conglomerado / que brinda esa voluntad, / por mantener la equidad / en sentido equilibrado. Es pueblo de piel morena / la Santa Ana de Morón, / con su cumba de emoción / en la jerga más serena, / alcanza su forma plena / por tantos negros alzados, lejos muy fortificados / de blanca raza existente,/ de aquél líder residente / guía de cristianizados. En mil setecientos veinte / con iglesia ya contaba, / y el padre de Herrera estaba / en cada acto presente; / donde se tiene latente / la negritud africana, / holandesa y antillana / como la de curazao, / que cultivaban cacao / en cada hacienda cercana. También el negro nativo / se refugia en esta zona,/ de inmediato se adiciona/por cristianismo motivo,/ haciéndose muy votivo,/ por lograr su libertad, / o mayor seguridad / en los predios de Morón, / donde estalla rebelión, / la primera en su unidad. El setenta y tres se vino / hasta Morón un pastor, / un obispo monseñor: / Mariano Martí, camino; / quien declarara el destino / de todos su pobladores, / siendo esclavos o señores / del pequeño caserío, / también del otro geni tío / de suelos cultivadores. > En Morón es donde estalla/contra el poder español,/rebelión a pleno sol / donde andresote no encalla, / por el contrario se explaya / todo el zambo y su torrente, / marcando ese precedente / que tuvo mucha ascendencia, / para nuestra independencia / y en sucesiva corriente. En el siglo diecisiete / tuvo significación / el agro y su producción; /pero todo va al garete, / pues la malaria arremete / como azote en esa zona, / siendo un mal que no perdona / ni a la raza ni a la edad, / habiendo una mortandad / que hasta ahora se menciona. Importante referencia / hoy hace Alexis Coello, / cronista de gran destello / con importante ponencia, / cual brinda con excelencia / al paludismo tratado, / cómo fue erradicado / en toda mi Venezuela,/ así quede hoy secuela / de un dengue sincronizado.
De San Francisco a Santa Ana
Bien es sabido que la formación de los pueblos y ciudades en Venezuela y en la América Española iba signada por la acción conjunta de dos factores de poder: el Estado y la Iglesia. El primero ejercía el control total, aunque el "patronato indiano", concretado en el siglo XVII como un instrumento jurídico, establecía: "El Rey, cabeza de Estado, del Papa, cabeza de la Iglesia". No obstante, la Iglesia, al estar subordinada a Estado, jugó un papel determinante en el proceso de evangelización de la población nativa, y en la organización fundacional de muchos pueblos en el país. El acendrado catolicismo de los españoles incidía para que tal o cual poblado, mayoritariamente de nombre indígena, tuviese como añadido un epónimo seleccionado, por varias circunstancias, de la lista del santoral cristiano-evangélico. Sin embargo, la Iglesia colonial tenía sus propias jurisdicciones (vicariatos), donde ejercía autonomía, como por ejemplo "las instituciones eclesiásticas que abarcaran las doctrinas de indios, curatos y parroquias religiosas que habían ido creándose, y funcionaban como pequeñas entidades o distritos eclesiásticos subordinados directamente al obispo". Para 1687, el obispado en Venezuela se encuentra dividido en trece vicariatos, entre ellos el vicariato de Valencia y el vicariato de Nirgua; no logro precisar aún a cuál de los dos pertenecía Morón que es el caso que nos ocupa. Lo cierto es que cuando el obispo Mariano Martí nos visita en el año de 1773 (86 años después de aquel año) Morón pertenece al vicariato de Puerto Cabello y está bajo la advocación o patrocinio de San Francisco y no de Santa Ana. Dice el obispo Martí que: "Este curato se titula San Francisco del Valle de Morón"... Siendo el cura de este valle Don Pedro Vicente Morante. El cronista de Puerto Cabello, Don Miguel Elías Dao, dice que el nombre de San Francisco viene por la presencia de los capuchinos en Morón durante largo tiempo, motivo por el que se considerara a San Francisco como patrón del pueblo. De tal manera que es incongruente lo afirma en su libro Historia del que Estado Carabobo (ediciones de la Presidencia de la República, 1981) Don Torcuato Manzo Núñez que "el pueblo de Morón empieza a figurar en los registros parroquiales de comienzo de 1700 con el nombre de Santa Ana de Morón". No es posible que denominara Santa Ana, si seten1773, pero no abunda mucho en esta información y no dice tampoco bajo qué advocación o patrón se establece esta jurisdicción. Este cronista, por no tener en sus manos el acta de la erección en parroquia eclesiástica de Morón, mantiene sus reservas. Sin embargo, es claro que el corazón el alma de los moroneros O y moronenses reconocen a nuestra Señora de Santa Ana como su auténtica guía espiritual y redentora de sus esperanzas y anhelos. Santa Ana es la abuela de Jesucristo porque es la madre de la Virgen María (según la Biblia), madre de Jesús; fue la esposa de San Joaquín, por lo tanto no es correcto llamarla Virgen de Santa Ana, sino Nuestra Señora de Santa Ana o simplemente Santa Ana. Insisto en esto, tampoco es correcto que se le llame al templo de Santa Ana en Morón "catedral", porque la iglesia sea bonita y granSanta Ana es la abuela de Jesucristo porque es la madre de la Virgen dota; es una iglesia parroquial, no es María. ta y tres años después el obispo Martí en visita pastoral dejara escrito su testimonio donde sostiene que el patrocinio es de San Francisco. Otros testimonios de viajeros o visitantes del siglo XVIII como Ãngel Altolaguirre y Duvale del año de 1767-1768 no dicen nada al respecto, sólo se refieren a la descripción geográfica del valle y a los aspectos socioeconómicos. Don Oswaldo Feo Caballero, estadígrafo e historiador carabobeño, sostiene en algunos de sus libros que la erección en parroquia eclesiástica de Morón fue en el año de catedral. La catedral de esta zona o jurisdicción religiosa es la catedral de San José en Puerto Cabello, donde despacha el obispo. Digo esto porque hasta las mismas autoridades cometen este error. Escuche a este cronista todos los domingos a las 8:00 hasta las 9:00 de la mañana, en el programa "Crónicas en Domingo" por la emisora Caribeña 1.000 AM.
Libro Crónicas desde Morón - Los Cumbes y los Cimarrones
Según el diccionario, la palabra cumbe significa "cierto baile de negros ", "son de este baile". Y la palabra cimarrón: montaraz, salvaje, indómito, perezoso, reacio ala trabajo". Estos vocablos han estado ligados a la vida de los esclavos negros de Venezuela.
Durante la etapa colonial se usaban con mucha frecuencia estos términos. Cimarrón era el negro que se escapaba de sus amos, el que huía de las haciendas para internarse en el monte. Esto implicaba rebeldía ante el amo y era un delito para las leyes españolas. Ya de por sí haber nacido negro era un delito. Las leyes de los blancos obligaban a los dueños de las haciendas a denunciar la escapada delnegro: "Cualquier vecino o morador de aquella provincia, oque tuviere administración su hacienda, se le fuere a ausentare el negro, o negra del servicio, tenga la obligación de manifestar y declarar dentro del tercer día ante el escribano del Cabildo de la ciudad. Y si el amo del negro no lo manifestare dentro de dicho tiempo, incurrirá en pena de veinte pesos de oro, aplicadas por tercias partes al Juez, Denunciador y obras públicas".
A los negros esclavos se les hacía imposible la vida, no se les permitía viajar, caminar durante las noches en las poblaciones y ciudades, no podían portar armas ni llevar banderas de los ejércitos, las esclavas negras no podían llevar prendas ni mantas de seda. Los negros sólo estaban destinados al trabajo en las minas y haciendas, engrillados o bajo la observación del amo. Las leyes de los blancos apenas les permitían unos días libres para festejar a su manera los días de San Juan, San Antonio, San Benito. "Ese solo santo a quien dedicaban sus cantos y sus danzas fue la única oportunidad para aglutinar sus valores culturales, que han prevalecido a través del tiempo como expresión de la tradición oral" (1).
Toda opresión conllevaba a que el negro se convirtiera en cimarrón fugándose a las montañas donde formaban sus cumbes. Los cumbes eran comunidades donde se agrupaban los negros y mantenían relaciones de grupos basados en conceptos de igualdad. "En el año de 1720, Olavarriaga calculó el número de cimarrones en veinte muy para la visita de Humboldt en 1801, se estimó en sesenta mil... Si el amo sabía que su esclavo negro tenía contacto con cimarrones, estaba autorizado para ahorcarlo o en el menor de los casos, de propinarle trescientos azotes" (2).
Las zonas de Morón, Sanchón, Urama y Alpargatón eran propicias para los prófugos y cimarrones por su tupida topografía y además por ser un área de contacto con los contrabandistas. En 1712 un vecino de Alpargaten, Martín Ascanio, señala que "Acaban de ocurrir en Urama y Valles de la Costa de Abajo, una numerosa partida de cimarrones". Cita Miguel Elias Dao, quien dice al respecto lo siguiente: "Casi un centenar de cimarrones, escapados de haciendas del litoral y algunos procedentes de Curazao, mantenían en zozobra, prácticamente aterrorizados, a los habitantes de las comunidades cercanas, a quienes robaban los frutos, talaban los platanales, raptaban a las mujeres esclavas y cometían actos vandálicos y abusos incalificables.
Según el mismo relato, al jefe de este grupo de cimarrones lo apodaban El ahijado del diablo, puesto que hacía sus travesuras impunemente o desaparecía misteriosamente entre las haciendas, por lo que decían que estaba protegido por el propio mandinga. Los hacendados, cansados de las tropelías de este negro bribón, deciden juntar 25 hombres para darle caza, el negro se entera de su búsqueda y valientemente sale a Morón a enfrentarse a sus perseguidores, donde resulta muerto y capturado gran número de sus partidarios.
Muchos de estos cimarrones venían huyendo desde Curazao o de otras antillas holandesas y se establecían en Morón sometiéndose a la fe cristiana y acogidos por las autoridades eclesiásticas. Posteriormente no conseguían trabajo o el ambiente les era hostil, por lo que decidían dedicarse al pillaje, a la violencia o al robo. Otros se tornaban vagabundos y holgazanes, deambulando por las calles sin oficio fijo para luego caer en las garras del vicio. "Algunos de estos negros no vivían en cumbes o rochelas ni estaban sometidos a la esclavitud por haber alcanzado su libertad por medios legales o ya eran de condición libre, pero antes de convivir en núcleos de ciudadanos, preferían la vida suelta o vagabundear sin trabas, mirando siempre al sol y disfrutando del aire libre de cualquier rincón de la montaña ", al decir de Miguel Elias Dao. Quizás este ambiente les hacía recordar sus selvas africanas...
(1) Sojo, Juan Pablo. "Algunas supervivencias negro-culturales en Venezuela". Archivo de Folklore, N". 8. I Instituto de Antropología. (2) Mérida, Marco Tulio: "Canoabo, un pueblo de Carabobo" (Ediciones del Gobierno de Carabobo).
El enigmático Colón
Este personaje histórico siempre ha estado rodeado o envuelto en un velo misterioso; su vida, su obra, su origen ha sido los temas preferidos de un gran número de historiadores del mundo.
Es un personaje controversial que a más de cinco siglos de su muerte sigue dando de que hablar a los investigadores del "viejo mundo".
Estimados lectores no resisto la tentación de compartir con uds.
las últimas pesquisas que han logrado los sabuesos de las investigaciones históricas sobre este enigmático icono de la historia universal.
En los textos escolares, los maestros y profesores siempre no habían dicho que Cristóbal Colon era genovés pero ahora resulta que la investigadora de la Universidad de Georgetown, Estelle Irizarry sostiene que este señor era de orihablaba gen Aragonés y que perfectamente el catalán no así las otras lenguas, entre ellas el español.
Irizarry basa sus afirmaciones en los estudios que ha hecho sobre los documentos oficiales y en las cartas manuscritas de Colón cuyas reflexiones se encuentran en el libro "El ADN de los Escritos de Colón".
El historiador Manuel Rosas, oriundo de Portugal, afirma en su libro publicado en España, que el almirante "fue un noble portugués nacido en la Isla de Madeira, hijo de Ladislao III, rey de Polonia y Hungría, quien luego de la batalla contra los turcos se refugia en Portugal, concretamente en Madeira, donde la corona portuguesa le ofreció tierras".
Para aseverar que el navegante era de origen noble, argumenta que sin éste origen no hubiese sido posible su matrimonio con Filipa Moniz, una noble portuguesa comendadora de la orden de Santiago de Portugal.
Dice el autor que Cristóbal Colón no fue el italiano Cristóforo Colombo porque las muestras de ADN de los casi 500 Colombo que están diseminados por Italia, Francia y España no son compatible con el ADN del verdadero Colón, de su hijo y de su hermano.
se Otra faceta del almirante se encuentra en el libro "La Caída de Cristóbal Colón" de la especialista colombina Consuelo Varela con la colaboración de Isabel Aguirre del archivo general de Simancas, allí el contempla que Juez Francisco Bobadilla fue enviado por los reyes católicos a la isla La Española (actual Santo Domingo) para seguirle juicio a Cristóbal Colon, cuando este era gobernador de aquella isla.
Se le acusa de déspota y bárbaro con los naturales de la Isabela: "Colón movido por una enorme avaricia, tiránico con sus subordinados y ejerciendo el control sobre la colonia con manos de hierro junto a sus hermanos.
En otra parte dice: "se le acusa de prohibir la cristianización de los indios para poder esclavizarlos, de excesos como castigar cosas leves con la amputación de manos y narices o ahorcar a varios hombres sin el correspondiente ΕΙ juicio".
documento de Bobadilla se conoció en 1505 y después los reyes católicos apartaron a Colón para siempre de todo gobierno en las indias.
Libro Crónicas desde Morón - Desamor al Prójimo
Entre las enseñanzas esenciales del cristianismo está el amor al prójimo. Este precepto contemplado en el decálogo, o la Tabla de Los Diez Mandamientos, recibido por Moisés de las manos de Dios, irrumpió en su época contra el individualismo, el egoísmo y la insolidaridad. No obstante, en un país donde se presume que más del 80% de su población es de vocación cristiana, se hace caso omiso de él o se desarrollan actitudes y conductas que lo contradicen.
Viene al caso la cuña televisiva de los Jesuítas en Venezuela, donde atacan a los esperpentos de la condición humana como el egoísmo, la prepotencia y la mezquindad, protagonizados por un troglodita con cara de marrano. Cuñas como ésta enaltecen la dignidad y la convivencia entre los individuos de una sociedad.
En la sociedad venezolana se han enquistado conductas que vulneran o reducen al mínimo el afecto por nuestros semejantes. Para ilustrar lo anterior sobran ejemplos: Si se va a una institución -bien sea pública o privada- para efectuar alguna operación rutinaria, se encontrará que los encargados de atenderlo lo harán esperar al máximo innecesariamente (pues el funcionario está tomando café o conversando con otro empleado).
Si tiene el infortunio de hacer una cola, pasará las de Caín. A pesar de que está una ventanilla o taquilla desocupada, lo atenderá sólo una que estará repleta de personas como usted. Deberá soportar a sus semejantes "vivos "que se le cuelan. Pero, para su desgracia, la cola es tan larga que se sale del establecimiento. Entonces lo bañará el horrendo sol que perlará su frente de copioso sudor; es allí donde empieza el regocijo de los regentes y gendarmes del organismo en cuestión. El placer obtenido por el sufrimiento ajeno se manifiesta en leves sonrisas y lentitud en el habitual trabajo. Y para completar la faena se hace oír estruendosamente la voz del funcionario regañando y ordenando la cola, así se hacen sentir la autoridad y la jerarquía de quien en utopía debería servir a su prójimo con amor. El sufrimiento es estoico, pero los coleros buscarán la oportunidad de vengárseles decir, de pagar con la misma moneda o cobrarse ojo por ojo y diente por diente.
El momento llegará. Es en los representantes de la autoridad en quines quizás e nota más el sacrilego desafecto por la gente. Usted pierde su condición o dignidad humana cuando por alguna circunstancia cae en manos de cualquier cuerpo policial o militar; de inmediato se le prejuzga como un potencial delincuente, y como tal se le trata. Se le veja y se le humilla. Aquello de quedo el mundo es inocente hasta que se le compruebe lo contrario, es mera ilusión.
Le dirán que usted no tiene derechos, que ellos son la autoridad y la ley. Al final se comprobará que usted es inocente, un ciudadano común al que, supuestamente, la Constitución le concede deberes y derechos. Usted ha tenido suerte, a otros les ha ido peor. A lo mejor le ofrecen las disculpas y todo quedó allí. Ese mismo gendarme que es bravucón ante el indefenso ciudadano, es sumiso frente al poderoso.
Pero no crea, amigo mío, que sólo en los sectores del gobierno se vislumbra el desamor por los demás. Este es un quiste enraizado en la forma de pensar y en los genes conductuales de los diferentes estratos sociales del país. ¿Tendrá incidencia aquel odio racial y/o social que preconizó la guerra a muerte durante la lucha de independencia, o ése es un elemento intrínseco de la naturaleza humana? O más recientemente ¿serán los estertores de la Guerra Federal? ¿Será el producto de un país que en el pasado estuvo bañado en odios y luchas intestinas? De todas manera éste es un hecho psicológico y sociológico que en estas notas no vamos a profundizar.
Hasta en los sectores más humildes se observa la prepotencia o la inmodestia que trae consigo la poca consideración hacia sus semejantes. Basta que alguien sea presidente de la junta de vecinos del barrio más pobre del pueblo o de cualquier comunidad educativa para que entonces deje de tratar a sus antiguos compañeros, o los trata con despotismo, o simplemente se atribuye autoridad y derechos que no posee. Lo mismo sucede con los empleados medios y altos de las empresas importantes. Ni decir del campo educativo. En los concursos de docentes para ingresar o ascender en el ME se hacían interminable colas en las cuales no pocos educadores se fatigaban, puesto que estaban allí desde la madrugada para entregar sus credenciales. Esto es absurdo, teniendo muchos de los coordinadores de los concursos, muchos de ellos, postgrado en gerencia educativa y en planificación.
De manera que no es por desconocer la maestría, sino porque cada quien debe pagar su noviciado. ¿Esto no es muestra de desamor al prójimo?