Según Alexis Coello, se establecieron en la isla de Curazao y practicaron el contrabando por vía marítima con la zona de Morón durante sus etapas iniciales.
📄 Crónica: Morón y su Evolución ➔
Según Alexis Coello, alzó en armas a negros, indios, mestizos y blancos para resguardar y favorecer el contrabando con los holandeses. Derrotó a varias tropas españolas antes de retirarse a Chichiriviche y trasladarse a Curazao ante la superioridad militar del gobernador García de la Torre.
📄 Crónica: El Fuerte San José de Yaracuy ➔
Según Alexis Coello, este zambo alzó en armas a negros, indios, mestizos y blancos para resguardar el contrabando con los holandeses. Derrotó a varias tropas españolas en la desembocadura del río Yaracuy y en el cerro de Las Guabinas, antes de retirarse a Chichiriviche y posteriormente a Curazao ante la superioridad militar del Gobernador.
📄 Crónica: El Fuerte San José de Yaracuy ➔
Según Alexis Coello, fue un zambo nativo de Valencia que entre 1730 y 1733 lideró una rebelión en la zona costera de Morón contra los abusos de la Compañía Guipuzcoana y en defensa del comercio con los holandeses.
📄 Crónica: El Origen de Morón ➔
Mencionado por Alexis Coello en referencia a su histórica rebelión contra la Compañía Guipuzcoana para defender el contrabando con los holandeses en la zona de Morón.
📄 Crónica: Bolívar y Morón ➔
Según Alexis Coello, alzó en armas a negros, indios, mestizos y blancos para resguardar y favorecer el contrabando con los holandeses. Derrotó en varias oportunidades a las tropas españolas en la desembocadura del río Yaracuy y el cerro de las Guabinas, antes de retirarse a Chichiriviche y Curazao ante la superioridad militar del gobernador.
📄 Crónica: El Fuerte San José de Yaracuy ➔
Según Alexis Coello, entre 1732 y 1735 este personaje lideró una resistencia desde la zona costera para proteger el contrabando de holandeses con hacendados locales. Logró reunir esclavos y negros libres, derrotando a las tropas del gobernador y a un ejército de 300 soldados en 1734 antes de huir a Curazao.
📄 Crónica: Boca de Yaracuy ➔
Según Alexis Coello, fue un líder rebelde que operaba en la zona del río Yaracuy con el apoyo de negros, indios, pardos, hacendados y holandeses. Logró derrotar en varias ocasiones a las tropas de la compañía Guipuzcoana antes de huir hacia la isla de Curazao.
📄 Crónica: El Fuerte San José del Yaracuy ➔
Según Alexis Coello, lideró una rebelión en el valle de Morón contra la Compañía Guipuzcoana para defender el comercio con los holandeses.
📄 Crónica: Bolívar y Morón ➔
Según el autor del texto, mejor conocido como Andresote, lideró el contrabando en las zonas del río Yaracuy y Aroa en contubernio con los holandeses. Utilizaba su conocimiento del terreno para burlar al ejército de la Guipuzcoana.
📄 Crónica: El contrabando en la micro región costera ➔
Según Alexis Coello, conocido como "Andresote", fue un zambo nativo de Valencia que lideró una rebelión armada entre 1730 y 1733 contra los abusos de la Compañía Guipuzcoana, defendiendo el comercio ilícito con los holandeses de Curazao.
📄 Crónica: El Orígen de Morón ➔
Según el autor del texto, fue un zambo que mantuvo un contubernio político-comercial con los holandeses para favorecer el contrabando en la zona del río Yaracuy, Aroa, Tucacas y Chichiriviche. Recibía armas, municiones y transporte de los holandeses y destacaba por su conocimiento de los atajos y pasos de los ríos para burlar al ejército de la Guipuzcoana.
📄 Crónica: El Contrabando en la Micro-Región Costera ➔
Según el autor, conocido como Andresote, lideró actividades de contrabando en los ríos Yaracuy y Aroa, manteniendo vínculos con los holandeses para recibir armas y transporte. Utilizaba su conocimiento de las montañas y atracaderos de los ríos para burlar al ejército de la Guipuzcoana.
📄 Crónica: El Contrabando en la Micro-Región Costera ➔
Según Alexis Coello, conocido como 'Andresote', lideró un levantamiento armado entre 1730 y 1732 en las riberas del río Yaracuy en alianza con contrabandistas holandeses y cosecheros, oponiéndose al monopolio de la Compañía Guipuzcoana.
📄 Crónica: La Compañía Guipuzcoana ➔
Según Alexis Coello, lideró un levantamiento en armas entre 1730 y 1732 en las riberas del río Yaracuy. Mantuvo una alianza con contrabandistas holandeses y cosecheros en contra del monopolio de la Compañía Guipuzcoana hasta ser derrotado y huir a Curazao.
📄 Crónica: La Compañía Guipuzcoana ➔
Según Alexis Coello, salió en campaña militar contra Andresote desplegando un gran aparataje. Ordenó la construcción del fuerte San José de Yaracuy y otro fortín en Tucacas para atajar el contrabando de frutos agrícolas con los holandeses.
📄 Crónica: El Fuerte San José de Yaracuy ➔
Según Alexis Coello, salió en campaña personalmente contra Andresote tras las derrotas de sus oficiales. Ordenó la construcción de los fuertes San José del Yaracuy y de Tucacas para atajar el comercio ilícito con los holandeses.
📄 Crónica: El Fuerte San José de Yaracuy ➔
Según Alexis Coello, este científico italiano refirió que a mediados del siglo XIX existía un intenso tráfico comercial que permitía despachar mercancías desde Puerto Cabello hasta El Chino en cuatro días.
📄 Crónica: Boca de Yaracuy ➔
Según Alexis Coello, en 1842 recibió créditos del gobierno para introducir entre 200 y 600 inmigrantes españoles (refugiados en Francia) con el fin de fundar un Centro Agrícola en la comarca de Palma Sola.
📄 Crónica: Palma Sola ➔
Según Alexis Coello, en 1842 recibió créditos del gobierno para introducir entre doscientos y seiscientos inmigrantes españoles (refugiados en Francia) con el fin de fundar un Centro Agrícola en la comarca de Palma Sola, proyecto que fracasó debido a la insalubridad.
📄 Crónica: Palma Sola ➔
Citado por Alexis Coello como fuente del testimonio de 1768 sobre la navegabilidad del río Morón hasta Palma Sola.
📄 Crónica: Palma Sola ➔
Según Alexis Coello, este personaje brindó testimonio en 1768 sobre la navegabilidad del río Morón, afirmando que incluso canoas de 12 varas de largo podían transitarlo.
📄 Crónica: Palma Sola ➔
Según Alexis Coello, desembarcó en Palma Sola el 24 de julio de 1859 acompañando al General Juan Crisóstomo Falcón en la expedición federalista.
📄 Crónica: Palma Sola ➔
Según Alexis Coello, fue el presidente venezolano del siglo XIX con visión modernista que impulsó inversiones ferroviarias, telefónicas y telegráficas. Organizó y publicó en 1875 el primer censo de población oficial en Venezuela, permitiendo conocer la realidad estadística de la administración pública.
📄 Crónica: JUEVES 13 DE NOVIEMBRE DE 2008
Guzmán Blanco (1829-1899) ➔
Según Alexis Coello, este autor señala que la burguesía comercial criolla de finales del siglo XVIII fue el resultado del fortalecimiento de las conexiones de la economía venezolana con el mercado capitalista mundial.
📄 Crónica: Libro Crónicas desde Morón - Perfiles ➔
Según Alexis Coello, fue el primer rey de la casa de los Borbones en España que instauró el régimen de monopolios comerciales. Tomó acciones en la Compañía Guipuzcoana por un valor de doscientos mil pesos al momento de su creación en 1728.
📄 Crónica: La Compañía Guipuzcoana ➔
Según Alexis Coello, fue el primer Rey de la casa de los Borbones en España que instauró el régimen monopólico en las tierras de ultramar. Participó como accionista en la Compañía Guipuzcoana y otorgó los privilegios reales para su funcionamiento.
📄 Crónica: La Compañía Guipuzcoana ➔
Según Alexis Coello, confabulaba desde Bogotá contra el Libertador para hacerse con la presidencia de la Unión. Se reunió con Bolívar en Tocaima en 1826 tras cinco años de separación.
📄 Crónica: Bolívar y Morón ➔
Según Alexis Coello, guiaba intrigas palaciegas en Bogotá en contra del Libertador. Se reunió con Bolívar en Tocaima a mediados de 1826 tras cinco años sin verse.
📄 Crónica: Bolívar y Morón ➔
Según Alexis Coello, encabezó el grupo de moroneros que recibió al General Juan Crisóstomo Falcón y su comitiva tras su desembarco en Palma Sola.
📄 Crónica: Palma Sola ➔
Según Alexis Coello, recibió en Palma Sola al General Falcón y su comitiva el 24 de julio de 1859 junto con un grupo de moroneros.
📄 Crónica: Palma Sola ➔
Según Alexis Coello, el General Zamora y sus tropas tomaron el pueblo de Boca del Tocuyo el 21 de marzo de 1859. En su tránsito desde Coro hacia Morón, se detuvo en esta costa para proclamar su revolución bajo la consigna de "tierras y hombres libres".
📄 Crónica: Boca del Tocuyo ➔
Según Alexis Coello, desde el siglo XIX se establecieron familias ligadas al sector comercial con apellidos como Boulton, Blohm, Kolster, Bhss, Gerstl, Rómer, Bredmeyer, Senatolli, Gentnzen, Blaash, Valarino, Chaumer, Lesseur, Fortune, Gaerste, Nahmens, Remesen, Frey, Sterling, Phelp, Perrone y Schucht.
📄 Crónica: Libro Crónicas desde Morón - Perfiles ➔
Según Alexis Coello, fue un oficial español que, junto a sus 280 hombres, sufrió una emboscada por parte de los cimarrones liderados por Andresote, resultando en numerosas bajas.
📄 Crónica: El Fuerte San José del Yaracuy ➔
Según Alexis Coello, este autor sostiene que las ciudades nacen para responder a la complejidad de la organización social y que la elección de su sitio o localización es lo que dirige su desarrollo histórico.
📄 Crónica: Morón y su Evolución ➔
Según Alexis Coello, es un buen amigo del autor y jugador de béisbol oriundo de Boca del Tocuyo. Fue concejal del municipio Monseñor Iturriza. El autor relata una anécdota sobre su cambio de apellido de Díaz a Lamus y su posterior regreso al apellido materno tras un viaje a Barinas.
📄 Crónica: Libro Crónicas desde Morón - Boca del Tocuyo ➔
Según Alexis Coello, fue el primer concejal oriundo de la Boca del municipio Monseñor Iturriza. Se destacó como catcher y cuarto bate en el béisbol. El autor relata una anécdota sobre el cambio de su apellido a Lamus y su posterior retorno al apellido Díaz tras conocer la realidad de su padre en Barinas.
📄 Crónica: Libro Crónicas desde Morón - Boca del Tocuyo ➔
Según Alexis Coello, también conocido como Israel Díaz, fue el primer concejal oriundo de la Boca del municipio Monseñor Iturriza. En el béisbol se desempeñaba como catcher y cuarto bate.
📄 Crónica: Boca del Tocuyo ➔
Según Alexis Coello, formó parte del grupo que desembarcó en Palma Sola junto a Falcón en julio de 1859.
📄 Crónica: Palma Sola ➔
Según Alexis Coello, lideraba el movimiento separatista en Venezuela. Fue destituido de la Comandancia General y convocado al Congreso de Bogotá, lo que provocó que Bolívar regresara al país para evitar una guerra civil.
📄 Crónica: Bolívar y Morón ➔
Según Alexis Coello, lideraba actitudes separatistas en el Departamento de Venezuela para desintegrar la Gran Colombia, convocando a un Congreso Constituyente en Valencia. Fue el motivo principal del regreso de Bolívar al país para evitar una guerra civil.
📄 Crónica: Bolívar y Morón ➔
Según Alexis Coello, fue leal a la lucha anti-esclavista. Tras la desaparición de su hermano, fue juzgado por los españoles, condenado a prisión y trasladado a la cárcel de Cádiz y posteriormente a La Carraca.
📄 Crónica: Libro Crónicas desde Morón - Andresote ➔
Según Alexis Coello, el poeta describe a Morón como una ventana abierta al mar y a la montaña, una encrucijada hacia rumbos de siempre y una esquina en la historia venezolana.
📄 Crónica: Morón, Pasado y Presente ➔
Mencionado por Alexis Coello como el enlace de Olavarriaga en el gobierno de la metrópoli a partir de 1726, facilitando el apoyo necesario para el establecimiento de la Compañía Guipuzcoana.
📄 Crónica: La Compañía Guipuzcoana ➔
Según Alexis Coello, fue uno de los enlaces clave de Olavarriaga en la metrópoli a partir de 1726, facilitando el establecimiento de la Compañía Guipuzcoana desde su posición en el gobierno.
📄 Crónica: La Compañía Guipuzcoana ➔
Según Alexis Coello, era un zambo nativo de Valencia y ex esclavo que lideró una insurgencia en 1730 contra el monopolio de la Compañía Guipuzcoana y la esclavitud. Es descrito como alto y robusto, armado con carabina y machete, y devoto de santos negros como San Benito. Derrotó a múltiples oficiales españoles antes de desaparecer, convirtiéndose en una figura legendaria que, según la gente, seguía navegando por el río años después.
📄 Crónica: Libro Crónicas desde Morón - Andresote ➔
Según Alexis Coello, líder de la Guerra Federal que pisó tierra en Palma Sola el 24 de julio de 1859 tras llegar de Curazao para iniciar acciones militares en Venezuela.
📄 Crónica: Palma Sola ➔
Según Alexis Coello, fue derrotado por Andresote en el cerro de las Guabinas a pesar de venir bien apertrechado y con órdenes directas del Gobernador para acabar con la insurgencia.
📄 Crónica: El Fuerte San José de Yaracuy ➔
Según Alexis Coello, fue derrotado por Andresote en el cerro de Las Guabinas. Actuaba bajo órdenes directas del Gobernador Sebastián García de la Torre para acabar con el alzamiento.
📄 Crónica: El Fuerte San José de Yaracuy ➔
Según Alexis Coello, fue fundador de Trujillo y el primer alcalde de la ciudad Rodrigo de Maracaibo. Participó en la defensa de Nueva Segovia en 1553 contra el Negro Miguel. El autor sugiere que su estancia en la región de Nirgua podría ser el origen del nombre de la ciudad de Morón, dado que el territorio fue jurisdicción de dicha zona.
📄 Crónica: El Origen de Morón ➔
Según Alexis Coello, fue un conquistador español, fundador de Trujillo y primer alcalde de la ciudad Rodrigo de Maracaibo. Participó en la defensa de Nueva Segovia en 1553 contra los ataques del Negro Miguel y se plantea la posibilidad de que el nombre de la ciudad de Morón se origine en su apellido.
📄 Crónica: El Orígen de Morón ➔
Según Alexis Coello, este personaje diseñó un croquis del Golfo Triste en el siglo XVI, documento en el cual ya se registraba la existencia del río Morón junto a los ríos Aroa y Yaracuy.
📄 Crónica: El Orígen de Morón ➔
Según Alexis Coello, fue un canario radicado en Panaquire que lideró una protesta masiva contra la Compañía Guipuzcoana. Logró movilizar a hacendados y comerciantes de los Valles del Tuy hasta Caracas, lo que resultó en mejoras comerciales para los cosecheros, aunque fue enviado preso a España.
📄 Crónica: La Compañía Guipuzcoana ➔
Según Alexis Coello, lideró un movimiento de protesta desde Panaquire en contra de la Compañía Guipuzcoana. Aunque fue derrotado y enviado a España como reo, su alzamiento logró beneficios para los hacendados, como la creación de una Junta de Precios.
📄 Crónica: La Compañía Guipuzcoana ➔
Según Alexis Coello, se menciona su posterior protagonismo en la secesión del Departamento de Quito (futuro Ecuador).
📄 Crónica: Bolívar y Morón ➔
Según Alexis Coello, gobernó entre 1730 y 1732, conformando un binomio hegemónico al ser nombrado Juez Conservador de la Compañía, lo que unificó el poder político y económico en la provincia.
📄 Crónica: La Compañía Guipuzcoana ➔
Según Alexis Coello, fue gobernador entre 1730 y 1732, periodo en el cual se conformó un binomio de poder económico y político al ser nombrado 'Juez Conservador de la Real Compañía Guipuzcoana'.
📄 Crónica: La Compañía Guipuzcoana ➔
Según Alexis Coello, en su obra "En los Trópicos" hace mención detallada del ecosistema, la flora y la variada fauna del río Yaracuy, incluyendo especies como el Caimán de la Costa y el Chigüire.
📄 Crónica: Boca de Yaracuy ➔
Según Alexis Coello, durante su gobierno en la década de 1950, planificó una ciudad modelo en Palma Sola con servicios y viviendas de primera calidad, proyecto que quedó inconcluso tras su caída.
📄 Crónica: Palma Sola ➔
Según Alexis Coello, visitó Morón, Alpargatón, Sanchón y Urama en 1773. Describió a Morón como un pequeño caserío de esclavos y gente libre, e inspeccionó las iglesias de adobe en Morón y de bahareque en Alpargatón el 16 de marzo de dicho año.
📄 Crónica: El Origen de Morón ➔
Según Alexis Coello, este ilustre obispo visitó Morón y sus alrededores en 1773. Documentó que Morón era un pequeño caserío habitado por esclavos y gente libre, e inspeccionó la fábrica de la iglesia, describiéndola como una construcción de adobe cubierta de tejas.
📄 Crónica: El Orígen de Morón ➔
Según Alexis Coello, se le encomendó la tarea de proporcionar la mano de obra, materiales y suministros necesarios para concluir la construcción del fortín en la desembocadura del río Yaracuy.
📄 Crónica: El Fuerte San José de Yaracuy ➔
Según Alexis Coello, fue el oficial responsable de suministrar los soldados, la mano de obra, los bastimentos y los materiales necesarios para la construcción del fuerte San José.
📄 Crónica: El Fuerte San José del Yaracuy ➔
Según Alexis Coello, asumió el cargo a finales de 1732 sustituyendo a García de la Torre. Bajo su mandato se ordenó la destrucción del Fuerte San José de Yaracuy para trasladar su personal y utilería al nuevo Fuerte San Ignacio Loyola de Tucacas.
📄 Crónica: El Fuerte San José del Yaracuy ➔
Citado por Alexis Coello para describir el recibimiento popular que negros, zambos y criollos brindaron a Bolívar en su paso por Morón.
📄 Crónica: Bolívar y Morón ➔
Según Alexis Coello, relata que durante la visita de Bolívar a Morón, negros, zambos, mestizos y criollos se integraron para recibirlo con atenciones y un almuerzo de campaña.
📄 Crónica: Bolívar y Morón ➔
Según Alexis Coello, es señalado como el cerebro que manejaba los hilos del movimiento separatista en Venezuela para desintegrar la obra de Bolívar.
📄 Crónica: Bolívar y Morón ➔
Según Alexis Coello, dirigía los hilos del movimiento separatista en Caracas y Valencia que buscaba la separación de Venezuela de la Unión Colombiana, influyendo en el general Páez.
📄 Crónica: Bolívar y Morón ➔
Según Alexis Coello, es un personaje de la localidad cuya vocación servicial destaca sobre su apariencia no convencional.
📄 Crónica: Boca del Tocuyo ➔
Según Alexis Coello, conocido en su pueblo como "El Perico", es considerado el mejor pelotero que ha dado Boca del Tocuyo. Se trasladó a Morón para buscar mejor vida y se mantiene activo en el deporte con casi sesenta años de edad.
📄 Crónica: Boca del Tocuyo ➔
Según Alexis Coello, fue el principal impulsor de la creación de una compañía mercantil en Caracas para defender el patrimonio económico de la provincia. En 1720-1721 publicó la 'Instrucción general y particular del estado presente de la provincia de Venezuela', que sirvió como base documental para justificar la empresa ante la corte española.
📄 Crónica: La Compañía Guipuzcoana ➔
Según Alexis Coello, fue un juez enviado por el virrey Jorge De Villalonga entre 1720 y 1721 para realizar un inventario detallado de la provincia de Venezuela. Autor de la obra "Instrucción General y Particular del Estado Presente de la Provincia de Venezuela", donde documentó la existencia de 174.000 árboles de cacao en Morón y propuso la construcción de un fuerte en la boca del río Yaracuy para proteger el comercio.
📄 Crónica: Libro Crónicas desde Morón - Pedro José De Olavarriaga ➔
Según Alexis Coello, en su obra Instrucción General y Particular de la Provincia de Venezuela escrita entre los años 1720 y 1721, Olavarriaga describe el origen del río Yaracuy en el cerro Samuraco y destaca su importancia estratégica para la defensa de la costa.
📄 Crónica: Boca de Yaracuy ➔
Según Alexis Coello, fue el principal promotor de la creación de una compañía mercantil en Caracas para defender el patrimonio económico de la provincia. Autor de la 'Instrucción general y particular del estado presente de la provincia de Venezuela' (1720-1721), documento que sirvió de base para convencer a la corte española de establecer la Compañía Guipuzcoana.
📄 Crónica: La Compañía Guipuzcoana ➔
Según Alexis Coello, conocido también como Fay, es integrante de los hermanos Armarzas, genuinos líderes de la zona. Actualmente se desempeña en el rol de empresario del pescado.
📄 Crónica: Boca del Tocuyo ➔
Según Alexis Coello, conocido bajo el alias de "Antayo", fue el pescador que logró capturar a un gigantesco mero que habitaba en el río Yaracuy.
📄 Crónica: Boca de Yaracuy ➔
Según Alexis Coello, en febrero de 1732 recorrió 400 kilómetros desde Caracas hasta el Yaracuy con 1.500 hombres para combatir a Andresote, regresando a la capital tras cuatro meses de esfuerzos inútiles.
📄 Crónica: Libro Crónicas desde Morón - Andresote ➔
Según Alexis Coello, desplegó un gran aparataje militar contra Andresote y ordenó la construcción de fortines en la desembocadura del río Yaracuy y en Tucacas para frenar el contrabando holandés.
📄 Crónica: El Fuerte San José de Yaracuy ➔
Según Alexis Coello, dirigió personalmente las operaciones militares contra Andresote desde San Felipe con 1500 hombres. Ordenó la construcción del fortín San José del Yaracuy y propuso otro en Boca de Aroa para frenar el comercio ilícito.
📄 Crónica: El Fuerte San José del Yaracuy ➔
Según Alexis Coello, este capellán estuvo a cargo de la iglesia de Morón en el año 1720, cuando la institución servía como factor de unidad espiritual bajo el patronato de la virgen de Santa Ana.
📄 Crónica: El Orígen de Morón ➔
Según Alexis Coello, Bolívar realizó su último viaje a Venezuela en la llamada "Gran Jornada". El 31 de diciembre de 1826 pasó por la aldea de Morón tras desembarcar en Tucacas. En el poblado fue recibido con aclamaciones, compartió un almuerzo de campaña y descansó bajo una ceiba adyacente al río Morón antes de seguir hacia Puerto Cabello.
📄 Crónica: Bolívar y Morón ➔
Según Alexis Coello, visitó el pueblo de Morón el 31 de diciembre de 1826, recorriendo sus calles polvorientas y siendo aclamado por los moradores locales.
📄 Crónica: El Orígen de Morón ➔
Según Alexis Coello, realizó su último viaje a Venezuela en la denominada "Gran Jornada", llegando a la aldea de Morón el 31 de diciembre de 1826. Durante su breve estadía, recibió atenciones del pueblo, almorzó en campaña y meditó bajo una ceiba adyacente al río sobre el conflicto con el General Páez y Miguel Peña antes de seguir hacia Puerto Cabello.
📄 Crónica: Bolívar y Morón ➔
Según Alexis Coello, integrante de la comitiva federalista que arribó a las costas de Palma Sola en 1859.
📄 Crónica: Palma Sola ➔
Morón y su Evolución
Partimos del criterio de que el recurso síntesis de Morón lo constituye su posición estratégica geográfica, que le concede su acceso a la costa (el puerto), al centro y al occidente del país.
Esta privilegiada situación le ha valido para convertirse en aposento de importantes industrias y de un aceptable tráfico comercial que ha dinamizado la economía del área.
En su evolución histórica Morón deriva de un espacio agrícola a uno industrial.
En su inicio, su importancia era dada por su cercanía a Puerto Cabello, del cual era subsidiario de productos agrícolas cultivados en el valle de sus ríos; alternándose como punto donde se cumplían actividades de contrabando realizado por vía marítima con los holandeses establecidos en la isla de Curazao.
En la etapa independentista y republicana sus caminos sirvieron de vasos comunicantes a las tropas en pugna que se desplazaban hacia el centro, la costa o el occidente del país.
En el presente es un espacio nodal que entrelaza su parque industrial con el principal puerto del país con la posibilidad potencial de ejecutar el comercio de exportación e importación, y además con la accesibilidad a los mercados de las regiones centro-occidental y central.
La ciudad de Morón mantiene su fidelidad a sus orígenes históricos que provocaron su nacimiento; citemos aquí a Isnard: "Las ciudades aparecen para responder a las necesidades de la complejidad de la organización social: su localización o elección de sitio se traduce las preocupaciones originales que les nacencia; esta localización ha dirigido su desarrollo".
Efectivamente, localización o elección de sitio es el recurso más importante del cual dispone Morón y es ello lo que ha dirigido su desarrollo en el presente, lo fue el pasado y lo será en el futuro.
J. J. Mora en el primer censo nacional de población (1873)
ALEXIS COELLO (*) El primer Censo Nacional de Población fue decretado por el presidente de la República Antonio Guzmán Blanco el 3 de junio de 1873 y realizado en Venezuela durante los días 7, 8 y 9 de noviembre del mismo año.
Antes de este año Venezuela no contaba con un padrón poblacional que permitiera a los gobiernos y al pueblo en general, conocer la cantidad de venezolanos, su ubicación, su ocupación etc., que facilitara la planificación gubernamental y la ejecución de proyectos de beneficios colectivos.
censo En 1846 fue levantado un censo con motivo de las elecciones nacionales del año de 1847 por instrucciones del gobierno nacional que presidía el General Carlos Soublette, pero éste gozó de muchas irregularidades y no fue oficializado.
De tal manera que es el censo de 1873 nuestro primer Censo Oficial de Población que da inicio en el país del seguimiento y control estadístico de la población.
Sería interesante conocer hoy a 130 años de aquel censo algunos datos correspondientes al Municipio Juan José Mora que aparecen registrados en la parroquia de Morón-Alpargatón y Urama.
Estos datos son extraídos de "Apuntes Estadísticos del Estado Carabobo" (1875) Edición Oficial de la Presidencia de la República, de la Imprenta Federal, Caracas.
El municipio tenía una población entonces de 1.692 habitantes compartidos en 1.072 para Morón-Alpargatón y 620 Urama.
De ese total existía una paridad entre el sexo masculino (797) y femenino (826) con una ligera diferencia a favor de éste último, y un poco más de la mitad de esa población era menor de veintiún años.
Es alarmante la gran cantidad de hijos ilegítimos (término usado para la época) y del alto número de solteros solteras.
y Pero sí algo es significativo es que el 88,77% no sabía leer y el 92,37% no sabía escribir lo que nos da una magnitud del exagerado índice de analfabetismo en la zona.
Residían en la jurisdicción nueve extranjeros; de los cuales 3 eran holandeses que se explica su presencia por la cercanía a la Isla de Curazao asociados a las actividades de contrabando, dos eran españoles, un colombiano, un inglés, un italiano y uno de nacionalidad no definida.
En cuanto al oficio de los habitantes se destaca por su mayoría el número de agricultores, labradores y jornaleros con 28% del total, se cuentan además dos albañiles, siete carpinteros, ocho comerciantes y dependientes, un empleado público, cuatro educadores, ocho panaderos, seis zapateros, un sastre, diez y seis sirvientes, cuatro generales, cinco coroneles, treinta comandantes, diez y nueve capitanes, cuarenta y dos tenientes, nueve subtenientes.
Esta gran cantidad de militares se debe a que apenas hacía una década había concluido la Guerra Federal en Venezuela y muchos hijos de Morón y Urama se habían integrado a ella, ahora gozaban de las prerrogativas de su oficio.
En el censo aparecen como registrados 192 industriales varios, esta gran cantidad es inexplicable, había que saber que se entendía en ese momento por ese término.
El censo no registra profesionales de la medicina, del derecho, ni licenciados, ni ningún otra profesión universitaria, ni siquiera bachilleres.
(*) Cronista Oficial del municipio Juan José Mora.
Libro Crónicas desde Morón - Morón Pasado y Presente
El antiguo San Francisco del Valle de Morón formó parte de la jurisdicción de Nirgua hasta la segunda década del siglo XIX. Es a partir de 1811 cuando se incorpora oficialmente como entidad subalterna a la jurisdicción de Puerto cabello. Como la mayor parte de los pueblos de Venezuela, Morón no tiene fundación oficial, fue surgiendo lentamente entre el fragor de los tambores y el sudor o la sangre del negro africano que hacían germinar las labranzas de un puñado de haciendas de cacao, tal como nos lo revelara Don Ángel Altolaguirre en 1764" / "Existen cinco haciendas de cacao, que produjeron para el citado año 64, alrededor de 225 fanegas, que producen también maíz y plátano que llevan al puerto a vender, que exista cría de ganado y otros animales que hay algunas manufacturas, pero que de afuera dulce, carne y vestidos".
Su cercanía al puerto de Puerto Cabello lo convirtió en un excelente proveedor de productos agrícolas para la exportación a la vez que un constante consumidor de bienes manufacturados. Asimismo su situación en el arco costero central posibilitó con mucha frecuencia las acometidas de las actividades de comercio ilegal con los holandeses que desde la isla de Curazao operaban en todas las zonas del litoral burlando la estricta vigilancia de la Compañía Guipuzcoana, de allí que entre los años 1732 y 1735 se levantara el zambo Andresote en las riberas del río Yaracuy defendiendo el contrabando con los holandeses y apoyando a los hacendados, comerciantes y demás pobladores de la región.
El nombre de Morón le viene a su río, que en 1578 ya aparecía en el croquis levantado por don Juan de Pimentel, el nombre pasó del río al incipiente poblado de entonces. Probablemente este apellido lo trajera a Venezuela el encomendero y capitán Juan de Morón, quien fue fundador y alcalde de la primogénita ciudad de Maracaibo (Rodrigo de Maracaibo), participó en la conquista de Cuicas (Trujillo) y en Nueva Segovia (Barquisimeto) blandió su espalda para defender los intereses de su rey español. Después se viene a Nirgua donde se residencia y gasta parte de su fortuna. Es factible que el apellido de este ilustre conquistador se presentara para colocársele a un río de su jurisdicción nirgüense.
Otros poblados del área también tuvieron relativa importancia para la segunda mitad del siglo XVIII, nos referimos al caserío de Alpargaten que llegó a ser cabecera de pueblo y tuvo en su oportunidad más habitantes que Morón, el obispo Mariano Martí nos dice que en 1773 "San Francisco del Valle de Morón tenia 31 casas, 31 familias y 127 habitantes y San Vicente Ferrer del valle de Alpargatón, 45 casas, 45 familias y 202 habitantes".
Al principio se tuvo como patrón al pueblo de San Francisco, pero luego se comprobó en los registros eclesiásticos -a partir de 1700- que el verdadero patrón o matrona era la virgen de Santa Ana, año en el cual comienza a adquirir fisonomía de pueblo.
Durante la Guerra de la Independencia se destacó uno de sus hijos: el general Juan José Mora -epónimo del municipio- quien con el grado de sargento primgro había ingresado bajo las órdenes de Juan Uslar, además fue miembro de la compañía de granaderos que tomaron la plaza de puerto Cabello en 1823 con la hábil conducción del centauro José Antonio Páez.
Morón fue un pueblo sacudido por el movimiento federal. Contingentes de moronenses salieron tras los pasos de los generales Zamora y Falcón en ocasión de sus llegadas a este terruño en el mes de marzo y de julio, respectivamente, del año de 1859. Inspirados en su consigna "Tierras y hombres libres" lucharon en la batalla de El Palito derrotando a las tropas godas, luego siguieron por los caminos de María Lionza en pos de los oligarcas. La Federación se llevaba a centenares de moronenses y a sus dos hijos predilectos: el Gral. Juan José Mora y José Félix Mora. Este último llegó a ser presidente del estado Carabobo en las postrimerías del siglo pasado, fue leal amigo del Gral. Joaquín Crespo y de su Revolución Legalista.
Fue en Morón donde se disparó el primer tiro contra el paludismo un 2 de diciembre de 1945, ese día domingo revivieron las esperanzas de un mejor porvenir. Venezuela era presa fácil de la malaria, en los caminos y en los humildes ranchos yacían cuerpos inertes, la vida se truncaba en corto tiempo, "cuando Levi Borges -guarda jefe de la primera cuadrilla de los dedetizadores- llamó a la puerta de un rancho de bahareque y techo de palma, en el Municipio Morón, estaba comenzando para Venezuela una nueva etapa de profundas transformaciones", o como diría después Uslar Pietri: "La transformación social y económica que está sufriendo nuestro país en el presente no es puramente la consecuencia de la Venezuela con petróleo, sino el gran parte de la Venezuela sin malaria". Pues este hecho de trascendencia histórica ocurrió el Morón con la aplicación por primera vez del DDT en el país, fueron protagonistas de este acontecimiento los doctores Amoldo Gabaldón, Enrique Tejera, Arturo Luis Berti y otros. Esta hazaña marcó para Morón un rescate de la malaria y su enrumbamiento definitivo hacia el progreso.
Después de 1945 la población moronense se multiplicó. De aquellos 800 habitantes que quedaban ese año se saltó a 2.278 en 1950. Su gente ya sana se incorporaba a sus labores agrícolas. Pero en realidad la verdadera vocación de este territorio es la vocación industrial por su estupenda posición geográfica, accesible a los centros económicos más importantes del país, es por ello que se produce una inversión, tanto pública como privada que van a dinamizar el área, y de un espacio de uso agrícola se pasa violentamente a un espacio de uso industrial. Es así como el año de 1953 se crea la petroquímica que va a dar sus frutos en 1957 con la producción de clorosoda, En 1954 ingresa la industria papelera Venepal, siendo productiva en 1961. en la década de los sesenta se instala la Mobil Oil Company (hoy Corpoven) en jurisdicción de Morón igualmente lo hace la Corporación Venezolana de Petróleo (CVP) en las adyacencias de la petroquímica. En el año 63 se ubica en Palma Sola la planta ensambladura Volkswagen, en los años 70 hace realidad la Planta Termoeléctrica del Centro (Planta Centro), en las inmediaciones de Pequiven se agruparon las empresas mixtas: Tripoliven, Ferralca y Produven productoras de tripolifosfato de sodio, sulfato de aluminio y cloroflorometanos respectivamente. En 1976 se crea la Compañía Anónima de Industrias Militares (Cavim). Todo esto va a impulsar a Morón hacia su crecimiento económico y hacia una mejoría del nivel de vida de sus pobladores.
Las fuerzas vivas de Morón logran en 1981 que la Asamblea Legislativa del estado Carabobo lo eleven a la categoría de distrito obteniendo así su autonomía eligiendo sus primeras autoridades municipales en el año de 1984.
Morón es hoy uno de los municipios industriales más importantes del país, se han consolidado sus finanzas públicas municipales que en menos de 15 años lograron ascender de 4 millones de bolívares en 1984 a mas de mil millones en 1997, por supuesto, que hay que tomar en cuenta la devaluación de la moneda, pero sin embargo no deja de ser significativo este incremento. Han mejorado sus servicios básicos como la vialidad, el ornato urbano, el servicio de agua y la electricidad se ha extendido por todos los rincones del municipio, se perfila en el futuro una provechosa actividad turística, se asientan nuevos establecimientos comerciales y pequeñas industrias, han aumentado considerablemente las instituciones educativas, numerosos moronenses se han formado en las aulas universitarias. Desde luego, persisten serios problemas como la contaminación ambiental producto de las emanaciones químicas (líquida y gaseosa) de las empresas, se ha acelerado el déficit habitacional, el desempleo ha llegado a índices inusitados, no obstante ser una variable de índole nacional. Sin embargo Morón sigue creciendo y tocará los umbrales del segundo milenio con una población que sobrepasará a los 80 mil habitantes.
El Fuerte San José de Yaracuy
En la columna anterior habíamos comentado sobre el contrabando o comercio ilícito realizado en las ensenadas del golfo triste así como una ligera referencia a las andanzas del zambo Andresote por esos lares, hoy queremos complementar aquellas apreciaciones. La historia de Andresote es larga y aquí solo vamos a tocar someramente algunos aspectos de su vida relacionado con el titulo de este trabajo.
Andresote había alzado en armas a un considerable número de partidarios de sus ejecutorias, entre ellos a negros, indios, mestizos y blancos; lo apoyaban unos directamente y otros lo hacían solapadamente a través de informaciones, o brindándole protección, logística y lugares donde esconderse. Andresote no era que tenía una ideología independentista ni de lucha de clase sólo cumplía su tarea de resguardar y favorecer el contrabando con los holandeses.
Pero en su trajinar tuvo que enfrentarse bélicamente a las tropas españolas a las cuales derrotó en varias oportunidades como es el caso del ejército de Luis Arias Altamirano que cayó derrotado el 30 de junio de 1731 en la desembocadura del río Yaracuy. Igual suerte sufrieron casi en el mismo sitio el teniente Luis Lovera y el Alférez real de Nirgua, Juan Romualdo de Guevara.
Otro español derrotado fue Juan de Manzaneda en el cerro de las Guabinas, este oficial venia bien apertrechado y tenía orden directa del Gobernador y Capitán General de la Provincia Sebastián García de la Torre, de acabar con Andresote y con todo aquel que le apoyase.
Al enterarse de la derrota de su enviado, el mismo gobernador tuvo que salir en campaña contra Andresote desplegando un aparataje militar nunca visto que al saber Andresote de este movimiento del gobernador y vista su inferioridad militar optó por retirarse a Chichiriviche con sus mas cercanos oficiales y de allí se traslado a Curazao.
Este Gobernador Sebastián García de la Torre tomo varias medidas, entre ellas ordenó la construcción de un fuerte o fortaleza para resguardar la desembocadura del río Yaracuy porque era la zona, junto con Chichiriviche, donde se practicaba con mayor fuerza el contrabando y las actuaciones de Andresote y sus aliados para sacar los frutos agrícolas de las serranías y valles interioranos de Yaracuy y del hoy Estado Lara.
Este fuerte seria llamado “San José del Yaracuy†para ser construido de “Faxina y Palos y tendría diez cañones y treinta hombres de guarnición, para atajar el trato ilícito de los naturales con los holandesesâ€. El ingeniero encargado de la obra fue francisco Andrés Meneses y al teniente Marín Ascanio se le encomendó proporcionar la mano de obra, materiales y todo lo necesario para la conclusión de este Fortín, que por lo demás se hizo en tiempo record.
Además, el Gobernador García de la Torre mandó a construir otro Fortín en “Tucacas†(puede ser en Boca de Aroa) porque el río Yaracuy tenia un caño o se unía mediante un ramal al río Aroa en su llanura deltaica; a la vez porque habían muchas veredas y caminos por donde podían los contrabandistas “bajar los frutos y llevar las ropas cuya facilidad de comercio hace que los holandeses frecuenten tanto con sus balandras dicha Tucacas, teniendo larga estación en ella por la comodidad que le ofrecen sus cañosâ€.
De tal manera que el río Yaracuy tanto en su desembocadura como aguas arriba donde hoy se encuentra el poblado del mismo nombre tiene mucha historia que contarnos; es un paisaje que vivió un proceso histórico, una época de leyendas e imágenes fantasmales que se pierden en la amnesia de los tiempos.
El río Yaracuy sigue siendo la arteria vital del pueblo de Boca de Yaracuy, no sólo porque le suministra el vital liquido sino porque él encierra los recuerdos de generaciones y ancestros que descansan en las profundidades de la tierra ribereña o en alguna fosa o recoveco del río; como el fuerte que esta sepultado en algún lugar de la comarca como condición inexorable de la historia, el río Yaracuy es victima del olvido de las autoridades que soslayan la mirada para no percatarse de cómo la bora lo consume y le arrebata su diversidad biológica y con ello su caudal y los portentos de su historia.
El Fuerte San José de Yaracuy
En la columna anterior había COmentado sobre el contrabando o comercio ilícito realizado en las ensenadas del golfo Triste, así como una ligera referencia a las andanzas del zambo Andresote por esos lares, hoy queremos complementar aquellas apreciaciones. La historia de Andresote es larga y aquí solo vamos a tocar someramente algunos aspectos de su vida relacionada con el título de este trabajo. Andresote había alzado en armas a un considerable número de partidarios de sus ejecutorias, entre ellos a negros, indios, mestizos y blancos; lo apoyaban unos directamente y otros lo hacían solapadamente a través de informaciones, o brindándole protección, logística y lugares donde esconderse. Andresote no era que tenía una ideología independentista ni de lucha de clase, sólo cumplía su tarea de resguardar y favorecer el contrabando con los holandeses. Pero en su trajinar tuvo que enfrentarse bélicamente a las tropas españolas a las cuales derrotó en varias oportunidades como es el caso del ejército de Luis Arias Altamirano que cayó derrotado el 30 de junio de 1731 en la desembocadura del río Yaracuy. Igual suerte sufrieron casi en el mismo sitio el teniente Luis Lovera y el alférez real de Nirgua, Juan Romualdo de Guevara. Otro español derrotado fue Juan de Manzaneda en el cerro de Las Guabinas, este oficial venía bien pertrechado y tenía orden directa del Gobernador y Capitán General de la Provincia, Sebastián García de la Torre, de acabar con Andresote y con todo aquél que le apoyase. Al enterarse de la derrota de su enviado, el mismo Gobernador tuvo que salir en campaña contra Andresote desplegando un aparataje militar nunca visto que al saber Andresote de este movimiento del Gobernador y vista su inferioridad militar optó por retirarse a Chichiriviche con sus más cercanos oficiales y de allí se trasladó a Curaçao. Este Gobernador Sebastián García de la Torre tomó varias medidas, entre ellas ordenó la construcción de un fuerte o fortaleza para resguardar la desembocadura del río Yaracuy porque era la zona, junto con Chichiriviche, donde se practicaba con mayor fuerza el contrabando y las actuaciones de Andresote y sus aliados para sacar los frutos agrícolas de las serranías y valles interioranos de Yaracuy y del hoy estado Lara. Ruinas de San Felipe El Fuerte, en el vecino estado Yaracuy. Este fuerte sería llamado "San José del Yaracuy" para ser construido de "Faxina y Palos y tendría diez cañones y treinta hombres de guarnición, para atajar el trato ilícito de los naturales con los holandeses". El ingeniero encargado de la obra fue Francisco Andrés Meneses y al Teniente Marín Ascanio se le encomendó proporcionar la mano de obra, materiales y todo lo necesario para la conclusión de este fortín, que por lo demás se hizo en tiempo récord. Además, el Gobernador García de la Torre mandó construir otro fortín en "Tucacas" (puede ser en Boca de Aroa) porque el río Yaracuy tenía un caño o se unía mediante un ramal al río Aroa en su llanura deltaica; a la vez porque había muchas veredas o caminos por donde podían los contrabandistas "bajar los frutos y llevar las ropas cuya facilidad de comercio hace que los holandeses frecuenten tanto con sus balandras dicha Tucacas, teniendo larga estación en ella por la comodidad que les ofrecen sus caños". De tal manera que el río Yaracuy tanto en su desembocadura como aguas arriba donde hoy se encuentra el poblado del mismo nombre tiene mucha historia que contarnos; es un paisaje que vivió un proceso histórico, una época de leyendas e imágenes fantasmales que se pierden en la amnesia de los tiempos. El río Yaracuy sigue siendo la arteria vital del pueblo de Boca de Yaracuy, no sólo porque le suministra el vital líquido, sino porque él encierra los recuerdos de generaciones y ancestros que descansan en las profundidades de la tierra ribereña o en alguna fosa o recoveco del río; como el fuerte que está sepultado en algún lugar de la comarca como condición inexorable de la historia, el río Yaracuy es víctima del olvido de las autoridades que soslayan la mirada para no percatarse de cómo la bora y la sedimentación lo consumen y le arrebatan su diversidad biológica y con ello su caudal y los portentos de su historia. (*) Cronista Municipal J.J. Mora.
El Origen de Morón
Morón significa morro, monte. Aunque el pueblo de Morón no fue fundado en el siglo XVI ya se tenía noticia de su río por un croquis del Golfo Triste diseñado por Don Juan de Pimentel donde aparecen los ríos Aroa, Aracoy o Yaracuy y Morón-. Todavía en el siglo XVII la población de Morón es mayoritariamente indígena que apenas sobreviven, el resto de los habitantes son algunos blancos dueños de haciendas de cacao y cierta cantidad de negros esclavos y libres.
Morón no tiene fecha de fundación ni fundador conocido. Probablemente el nombre del pueblo fue tomado del río que para aquel entonces era navegable por Canoas de mediano tamaño que transportaban productos agrícolas. Los conquistadores y sacerdotes españoles acostumbra¬ban a colocar sus nombres a ríos y lugares. "Es común el nombre de Morón en Es¬paña y en varios países hispanos como Argentina y Cuba. No es extraño que en nuestro caso haya sucedido algo similarâ€.
Juan de Morón fue un conquistador y encomendero español. Fue fundador de Trujillo. Estaba casado con Isabel Flores y tenía un hijo llamado Marcos Valera. Juan de Morón participó con Diego García de Paredes en la conquista y población de Cuicas (Trujillo} y también en la defen¬sa de Nueva Segovia (Barquisimeto) en 1553 cuando los ataques del Negro Miguel, Rey de Buria. "Fue uno de los fundadores de de la ciudad Rodrigo de Maracaibo y su primer Alcalde... Por espacio de varios años estuvo en la región de Nirgua, gastando gran parte de sus bienes en servicio de la Real corona". No olvidemos que el territorio de Morón fue jurisdicción de Nirgua ¿No estaría aquí el origen del nombre de la ciudad de Morón?
El cumbe fue una agrupación de negros esclavos escapados de sus amos de las haciendas cercanas y loangos que eran negros esclavos escapados de curazao y que aquí obtenían la libertad, se internaban en las montañas y parajes solitarios para esconderse de las persecuciones y las leyes de los blancos. En sus escondrijos construían viviendas improvisadas y formaban una comunidad que se reencontraba con sus ritos y sus culturas africanas ancestrales. Uno de los cumbe de la zona estuvo ubicado en las alturas del río Sanchón. Muchos negros de los cumbes se arraigaron a esta tierra y se constituyeron en el núcleo originario de la población moronense.
Se estima que a principios del siglo XVII (de 1700 en adelante) se conforma un núcleo poblacional o caserío con cier¬ta uniformidad. No fue fundado oficialmen¬te como pueblo de españoles sino que en forma lenta y espontánea se va agregando y concentrando el contingente humano sobre el territorio hasta adquirir fisono¬mía de pueblo. A comienzo de 1700 aparece la iglesia como factor de unidad espiritual bajo el patronato la virgen de Santa Ana. Ya antes en forma provisional había estado San Francisco como patrono del poblado. En 1720 la iglesia estaba a Cargo del Capellán Sebastián Herrera. En 1733 fue asignado el sacerdote Rodríguez Tinoco para los oficios religiosos en la costa de Morón.
En 1730 Y 1733 se produce en la zona costera, que incluye a Morón, la rebelión de Juan Andrés López del Rosario mejor conocido como "Andresote". Era un zambo nativo de Valencia que tomó las armas y li¬deró a un grupo numeroso de negros, indios, blancos hacendados y contrabandistas para enfrentar los abusos de la Compañía Guipuzcoana y en defensa del comercio ilí¬cito con los holandeses que operaban desde la isla de Curazao. Para ese entonces la población era aproximadamente de 237 habitantes compuesta de la siguiente ma¬nera: Alpargatón 120 personas (28 casas), Urama 12 personas (6 casas), El Salao 66(11 casas) y Morón 39 (8 casas).
Para 1768 la población de Morón al¬canza a 168 personas. Distribuidas así: 6 blancos (4 hombres y 2 mujeres}, 58 par¬dos (25 h y 33 m}, 30 niños, 74 esclavos 38 h Y 36 m); como podrá notarse el 44% lo constituye la población esclava. 1773 5 años después Morón tiene 127 ha¬bitantes y Alpargatón 202 para un total de 329 pobladores. Nótese que Alpargatón posee más habitantes que Morón por lo lle¬gó a ser primero que éste cabecera de poblado. Esta población vivía de las activida¬des agrícolas, los productos como el Ca¬cao, maíz, plátanos etc. que llevaban al puerto de Puerto Cabello a vender. Morón llegó a ser el mayor productor de Cacao de la costa. También había la crianza de ganado y otros animales. El contrabando fue practicado con mucha frecuencia.
En 1773 Morón, Alpargaton, Sanchón y urama reciben la visita del ilustre Obispo Ma¬riano Martí. De Morón dice lo siguiente: "es un pequeño caserío ubicado a escasos me¬tros del río del mismo nombre, habitado por esclavos y otras gentes libres que cul¬tivan las haciendas de cacao".
La estadía del Obispo Martí fue posi¬tiva para estos pueblos por su 1abor civi¬lizatoria y humanística. El l6 de marzo del año mencionado inspecciona la iglesia de Morón conjuntamente con el Vicario y algunos vecinos y dice al respecto: "La fabrica es de adobe, cubierta de tejas, tiene un área de trece varas de largo y siete y tres cuarto de ancho, contando solamente con un altar". También visita la iglesia de Alpargatón encontrándola de bahareque doble, cubierta de palma, con un área disponible de veinte varas de largo y siete de ancho, con un altar".
Urama es actualmente una parroquia del municipio Juan José Mora. En lenguaje indígena significa "lapa". En l628 perteneció a la jurisdicción de Nirgua, sin embargo, fue después de 1711 que se concentró un movimiento poblador vinculado estrecha¬mente al caserío de Canoabo.
En 1835 Urama pasó a ser parte del can¬tón de Montalbán que se había separado de Nirgua. Posteriormente, junto con Morón, llegó a ser integrante del Distrito Puerto Cabello. Su santo patrón es San Juan Bau¬tista que para el año de 1726 contaba con una iglesia de paja dedicada su veneración.
Urama también era un lugar habitado fundamentalmente por negros esclavos que laboraban en varias haciendas de cacao.
El 5 de agosto de 1811 el Ejecutivo ¬Nacional le otorga el título de ciudad a Puerto Cabello. En dicho documento oficial aparecen Alpargatón Y Morón como parroquias pertenecientes al suburbio de la nueva ciu¬dad.
Luego vendrían largos años de guerra por la independencia y Morón serviría como encrucijada de caminos que comunica¬ban las tropas en pugna desde el centro del país hacia el occidente y viceversa.
En 1824 se promulgó la ley de divi¬sión político-territorial de la Repúbli¬ca de Colombia en la cual se le da la de¬nominación de Carabobo al territorio que hoy ocupan los estados Lara, Yaracuy, Co¬jedes y parte de Aragua, y por supuesto, incluía el territorio del actual estado Carabobo.
Morón y Alpargatón formaron parte como parroquia del Cantón Puerto Cabello, no así Urama que continuó integrada al Cantón de Montalbán desde la fundación de ésta en 1628.
¬
El 31 de diciembre de l826 acontece la visita del Libertador Simón Bolívar al pueblo de Morón. Serían las once de la ma¬ñana cuando entró el Libertador triunfante sobre la calle polvorienta y seca que con¬ducía a varias rancherías no bien dispuestas en el espacio, pero el ánimo de la multitud qUe aclamaba a los visitantes recompensaba la fatiga y la inclemencia de aquel sol moronero.
El griterío de los moradores no cesa¬ba dando vivas al paso del Libertador, vea¬mos que nos dice al respecto el cronista Miguel Elías Dao: "Negros, zambos, mesti¬zos y criollos, esclavos o no, se integra¬ron a una misma fe para decir presente. El Libertador recibió del pueblo las mejores atenciones unidas a un suculento almuerzo de campaña".
Bolívar y Morón
Quizás resulte un poso extraño el titulo de esta exposición, pero en descargo de esta presunción diremos que el hombre y la presencia bolivariana no es ajena a ningún pueblo desde los confines nevados del macizo andino hasta las calidas aguas del caribe, mas aun, su imagen se acrecienta sobre las riberas del río Grande para convertirse en una gloria de toda la América y su nombre retumba en los oídos de los habitantes del viejo mundo europeo, donde se le admira.
¿Qué raro tiene que hablemos sobre Bolívar Y Morón? A su paso Bolívar visito tantos pueblos y aldeas a los largo y ancho de la geografía Suramericana, en el Perú, en Bolivia, en Colombia, en Ecuador y por su puesto en su país natal. En cada uno de esos pueblos no solo dejo las huellas de su caballo sino que dejo también un pedacito de su gloria y un recuerdo perdurable que trasmonta la barrera de los siglos. Hoy en día se venera con orgullo el árbol donde amarro su caballo o dador de la sombra donde hubo de guarecerse, o también el sitio donde dicto una proclama, se tiene como santuarios para el reencuentro con la historia los inmuebles donde se hospedo o ejecuto una medida para la guerra o un acto de gobierno. En los museos se conservan como reliquias los objetos que a el pertenecieron.
¿Cómo podemos nosotros los moronenses pasar desapercibido el paso del Libertador de medio continente americano por aquella aldea aledaña al río Morón de 1826? ¿Qué circunstancias rodearon el último viaje que El Libertador emprendió a Venezuela? ¿Qué recuerdos? ¿Qué propósitos y pensamientos agobiaban a Bolívar en aquella mañana víspera de año nuevo? ¿Sorbió su caballo el agua del río Morón?
Para responder a estas interrogantes debemos ubicarnos en la ciudad de Lima, en el Perú, en el mes de agosto de 1826. Bolívar había llegado a la cúspide de su gloria y de su figuración histórica; ningún mortal le ganaba en prestigio en América del sur. Pese a la discordia y a la anarquía había conservado unidos a Venezuela, Nueva Granada y Ecuador en su gran obra: La Gran Colombia. Aun estaban tibias las armas con las que había dado la libertad al Perú, con la creación de Bolivia inmortalizaba su nombre en el alto Perú, había reunido el Congreso de Panamá en la búsqueda de la unión hispanoamericana como garantía de la grandeza histórica y como contrapeso al coloso del norte.
Sin embargo su principal sueño la Gran Colombia- hacia agua por los cuatro costados. En Bogota se imponían las intrigas palaciegas guiadas de las manos y del talento político del Vice-presidente Santander quien solapadamente confabulaba en contra del Libertador para hacerse de la Presidencia de la unión Colombiana.
En el Departamento de Venezuela la situación era mas grave aun, las actitudes separatistas que jugaban a la desintegración de la Gran Colombia se ejecutaban públicamente teniendo como asidero la ambiciosa personalidad del General Páez y los intereses mezquinos y localistas de una sarta de militares y civiles que bajo la direcci6n del Dr. Miguel Peña se empeñaban en echar por tierra la obra de Bolívar. "Las Asambleas y las Juntas se suceden en Caracas y Valencia, y entre las sombras, el Dr. Miguel Peña lleva en sus manos todos los hilos del movimiento separatista que cada día asume mayores proporciones. Ya se habla pública y abiertamente de la separación de Venezuela de la Unión Colombiana. Finalmente, el General Páez convoco al país a elecciones para un Congreso Constituyente que debía instalarse en Valencia" (1).
En el otro Departamento -el de Quito- a la saz6n existía aparentemente un clima de tranquilidad y armonía. Este buen comportamiento de lo que en futuro seria El Ecuador no se debía tanto a que no existiesen tendencias particulares disgregadoras ni porque estuviesen muy a gusto con la unidad colombiana (como se demostraría posteriormente con la secesión del venezolano Juan José Flores) sino porque la larga permanencia de Bolívar en el sur, el brillo de su espada, su gloria y su reputado genio mantenía calmada las asperezas y las ambiciones de los caudillos. No era así el caso de Bogotá y Venezuela. No era humanamente posible que Bolívar estuviese al mismo tiempo en toda la geografía de la Gran Colombia.
Mientras Bolívar tenía en mente agregar a la unión colombiana los territorios recién liberados del Perú y Bolivia para engrandecer su proyecto hispanoamericano, sus conciudadanos y compañeros de armas y de causas se batían en diversos espacios de la unión para dividir lo que había logrado juntar hasta ahora.
Me voy a permitir hacer una cita de nuevo para ilustrar mejor el dilema de Bolívar en este conflictivo año de 1826. “Las inmensas distancias hendidas por caudalosos ríos, cortadas por la muralla verde e impenetrable de la selva, separadas por la mole de granito y nieves de las cimas de los andes, impedían la materialización de sus ideas, la geografía volvía a ser el monstruo que estaba devorando la obra de su vida, a los sueños de su espíritu, a las concepciones de su genio. Una carta tardaba dos meses en llegar a Colombia desde el Perú y tres para alcanzar las costas de Venezuela o del Orinoco. El tenia que estar en todas partes, sólo su voz, su presencia podría ser el aglutinante de la Gran Colombia" (2).
Encontrabase Bolívar en Lima ostentando el título de Presidente vitalicio del Perú por decisión de los colegios electorales y reelecto por cuatro años más Presidente de la Gran Colombia por votación avasallan te del Congreso de la unión, cuando recibe las noticia de los sucesos de Venezuela que implicaba la destitución del General Páez de la comandancia General de este país y su comparecencia ante el Congreso de Bogotá a rendir cuenta de su conducta que supuestamente consistía en ciertas irregularidades en el reclutamiento de las milicias. Bolívar consideraba que esta medida era impolítica y así se lo manifestó al general Santander.
Sin embargo, debido a la gravedad del caso decidió El Libertador abandonar al Perú y trasladarse a su país natal para tratar de conciliar los ánimos arreglarse con Páez en función de mantener la República de Colombia. Iba Bolívar a salir del Perú para no volver jamás y preparaba su viaje a Venezuela sin pensar que seria el último.
Al enterarse las fuerzas vivas de la sociedad limeña de la partida del Libertador le rogaron que no se fuera, sobre todo las bellas y distinguidas damas peruanas, no obstante Bolívar les respondió así: “Si yo no escuchase mas que los ecos de mi corazón, me quedaría en el Perú; que me ha hechizado, con demostraciones puras de gratitud y de alegría; pero Mi Patria me llama y cuando habla el deber es necesario seguirle en el silencio de todas las afecciones" (3).
El 1 de septiembre encargó del gobierno del Perú al General Santa Cruz y el día 3 se embarcó en El Callao en el bergantín que lo conduciría a la ciudad de Guayaquil. Así comenzaba Bolívar lo que "los historiadores han llamado “La Gran Jornada", que comenzó en Lima el 3 de septiembre de 1826 y terminaba en Caracas el 10 de enero de 1827, después de haber recorrido a caballo, en cuatro meses, con cortos intervalos de descanso, 1346 leguas"(4).
Es decir, un equivalente a 75.000 Kilómetros aproximadamente. Ni Napoleón Bonaparte ni ningún guerrero de la antigüedad recorrió tanta distancia a caballo.
A mediados de octubre llega a Pasto, en su paso por Popayan reflexiona sobre los acontecimientos en Bogotá, en Tocaima se encuentra con Santander después de 5 años; en el ínterin acuerdan el tratamiento político a las nuevas circunstancias. El 14 de noviembre llega a Bogota. En un acto de gobierno el 23 del mismo mes se reserva exclusivamente el poder ejecutivo en el departamento de Venezuela.
A fines de noviembre sale de Bogotá, llega a Cúcuta el 12 de diciembre desde donde ordena que se concentren en Mérida y Trujillo las compañías de granaderos y cazadores de Junín para circunscribir la conspiración y los levantamientos de la gente de Páez a los llanos y al oriente del país.
El 16 de diciembre llegan a Maracaibo Bolívar y el grueso de las tropas que habían logrado reunir en Cúcuta para restablecer el orden en Venezuela.
En esta ciudad emite un controvertido decreto, el día 19, que busca complacer al General Páez pero que desagrada al vice-presidente Santander. El origen de este decreto esta en tratar de evitar una cruenta y larga guerra civil entre venezolanos.
De Maracaibo sigue su itinerario por los Puertos de Altagracia, Casigua, Capatarida, Zazarida, Mitare, Coro, Pueblo Cumarebo hasta Chichiriviche. En este pueblo abordan un bergantín que los trasladara a Tucacas, donde pasan la noche del día 30 de diciembre de 1826.
Al levantar el alba del día 31 El Libertador se embarca de nuevo en Tucacas fijando la proa hacia los destinos de Morón ¿Por qué tomo rumbo hacia Morón pudiendo seguir por mar hasta Puerto Cabello donde tenia pensado establecer su cuartel genera!? ¿En que punto de nuestra geografía desembarcó? Esas interrogantes quedarán sin respuestas por ahora.
Lo cierto es que Bolívar decidió hacer su viaje a Puerto Cabello por tierra y hubo de pasar por esta aldea moronense de 1826. ¿Cuál fue el Morón que Bolívar vio? Era un caserío pequeño ubicado a poca distancia del río que lleva su nombre aunque a sus contornos se notaban campos de labranzas o haciendas que producían mayormente cacao, plátanos, maíz y otros frutos menores. En los años florecientes los frutos de esta tierra se exportaba por la vía del puerto de Puerto Cabello, pero la guerra de independencia había menguado y desbastados todo impulso productivo. Sin embargo, aun los habitantes de este pueblo que no llegaban al medio millar vivían de las labores agrícolas.
A medida que las cabalgaduras se aproximaban al poblado, El Libertador se ensimismaba, trae a sus recuerdos lecturas pretéritas sobre estos pueblos de la costa. Habían sido pueblos formados por el sudor del negro y del látigo ese/avista para extraer de aquellos el cacao que daba mejor vida a los mantuanos, Tenía Bolívar noticias de que esta tierra por donde ahora pasaba, conocida como el valle de Morón en la costa, fue en un tiempo la mayor productora de cacao de toda la jurisdicción de Nigua con 1.740 fanegas, pero que ahora por necesidades de la guerra se le había convertido en una dependencia de Puerto Cabello. Además su ubicación a pocas leguas del mar la hacia un lugar propicio para el contrabando; recordó entonces Bolívar, la rebelión del zambo Andresote contra la compañía Guipuzcoana para defender el comercio con los holandeses.
Serían las once de la mañana cuando entró El Libertador triunfadores sobre la calle polvorienta y seca que conducía a varias rancherías no bien dispuestas en el espacio, pero el ánimo de la multitud que aclamaba a los visitantes recompensaba la fatiga y la inclemencia de aquel sol moronero. En la sonrisa de una negra alborozada creyó ver Bolívar los mimos y la ternura de su negra Hipólita.
El griterío de los moradores no cesaba dando vivas al paso del Libertador, veamos que nos dice al respecto nuestro amigo, el cronista de Puerto Cabello, Miguel Elías Dao: “Negros, Zambos, Mestizos y Criollos, esclavos o no, se integraron a una misma fe para decir presente. El Libertador recibió del pueblo las mejores atenciones unidas a un suculento almuerzo de campaña" (5).
Durante la breve estadía, entre el almuerzo y un descanso, El Libertador contemplaba la iglesia del poblado cuya construcción era de adobe, “cubierta de tejas, y un área de trece varas de largo y siete de ancho y cuenta sólo con un altar"(6). Más alía su caballo y de más bestias se refrescaban y pateaban en las aguas del río Morón.
Bajo una Ceiba adyacente al río, El Libertador meditaba sobre el tratamiento que le daría al General Páez en su inminente encuentro. ¿Cómo conciliar las bajas pasiones de Páez y del intrigante Miguel Peña con los grandes ideales de una patria grande? ¿Cómo tratar aquellos subalternos que en el futuro le impedirían regresar a su país y le negarían el derecho de morir bajo el cielo de su Patria? Que lejos estaba Bolívar de saber que este seria su último viaje a Venezuela, y que precisamente hubo de pasar por Morón.
Porque Bolívar no podía irse de entre los vivos sin venir a Morón Las tribulaciones sobre el porvenir político de la nación aceleraron el viaje de Bolívar hacia Puerto Cabello donde llegaría como a las cinco de la tarde del 31 de diciembre de 1826.
Todavía el Río suena con Ecos de Gloria, pues sus aguas calmaron la Sed de un Potro, cuyo Jinete liberó la mitad del continente que colón había descubierto. Lastima que ya no sea Río.
El Fuerte San José de Yaracuy
En la columna anterior habíamos comentado sobre el contrabando o comercio ilícito realizado en las ensenadas del golfo triste así como una ligera referencia a las andanzas del zambo Andresote por esos lares, hoy queremos complementar aquellas apreciaciones. La historia de Andresote es larga y aquí solo vamos a tocar someramente algunos aspectos de su vida relacionado con el titulo de este trabajo.
Andresote había alzado en armas a un considerable número de partidarios de sus ejecutorias, entre ellos a negros, indios, mestizos y blancos; lo apoyaban unos directamente y otros lo hacían solapadamente a través de informaciones, o brindándole protección, logística y lugares donde esconderse. Andresote no era que tenía una ideología independentista ni de lucha de clase sólo cumplía su tarea de resguardar y favorecer el contrabando con los holandeses.
Pero en su trajinar tuvo que enfrentarse bélicamente a las tropas españolas a las cuales derrotó en varias oportunidades como es el caso del ejército de Luis Arias Altamirano que cayó derrotado el 30 de junio de 1731 en la desembocadura del río Yaracuy. Igual suerte sufrieron casi en el mismo sitio el teniente Luis Lovera y el Alférez real de Nirgua, Juan Romualdo de Guevara.
Otro español derrotado fue Juan de Manzaneda en el cerro de las Guabinas, este oficial venia bien apertrechado y tenía orden directa del Gobernador y Capitán General de la Provincia Sebastián García de la Torre, de acabar con Andresote y con todo aquel que le apoyase.
Al enterarse de la derrota de su enviado, el mismo gobernador tuvo que salir en campaña contra Andresote desplegando un aparataje militar nunca visto que al saber Andresote de este movimiento del gobernador y vista su inferioridad militar optó por retirarse a Chichiriviche con sus mas cercanos oficiales y de allí se traslado a Curazao.
Este Gobernador Sebastián García de la Torre tomo varias medidas, entre ellas ordenó la construcción de un fuerte o fortaleza para resguardar la desembocadura del río Yaracuy porque era la zona, junto con Chichiriviche, donde se practicaba con mayor fuerza el contrabando y las actuaciones de Andresote y sus aliados para sacar los frutos agrícolas de las serranías y valles interioranos de Yaracuy y del hoy Estado Lara.
Este fuerte seria llamado “San José del Yaracuy†para ser construido de “Faxina y Palos y tendría diez cañones y treinta hombres de guarnición, para atajar el trato ilícito de los naturales con los holandesesâ€. El ingeniero encargado de la obra fue francisco Andrés Meneses y al teniente Marín Ascanio se le encomendó proporcionar la mano de obra, materiales y todo lo necesario para la conclusión de este Fortín, que por lo demás se hizo en tiempo record.
Además, el Gobernador García de la Torre mandó a construir otro Fortín en “Tucacas†(puede ser en Boca de Aroa) porque el río Yaracuy tenia un caño o se unía mediante un ramal al río Aroa en su llanura deltaica; a la vez porque habían muchas veredas y caminos por donde podían los contrabandistas “bajar los frutos y llevar las ropas cuya facilidad de comercio hace que los holandeses frecuenten tanto con sus balandras dicha Tucacas, teniendo larga estación en ella por la comodidad que le ofrecen sus cañosâ€.
De tal manera que el río Yaracuy tanto en su desembocadura como aguas arriba donde hoy se encuentra el poblado del mismo nombre tiene mucha historia que contarnos; es un paisaje que vivió un proceso histórico, una época de leyendas e imágenes fantasmales que se pierden en la amnesia de los tiempos.
El río Yaracuy sigue siendo la arteria vital del pueblo de Boca de Yaracuy, no sólo porque le suministra el vital liquido sino porque él encierra los recuerdos de generaciones y ancestros que descansan en las profundidades de la tierra ribereña o en alguna fosa o recoveco del río; como el fuerte que esta sepultado en algún lugar de la comarca como condición inexorable de la historia, el río Yaracuy es victima del olvido de las autoridades que soslayan la mirada para no percatarse de cómo la bora lo consume y le arrebata su diversidad biológica y con ello su caudal y los portentos de su historia.
Boca de Yaracuy
El pueblo de Boca de Yaracuy está situado en el ángulo noroeste del estado Carabobo, su río sirve de línea divisoria entre los estados Falcón, Yaracuy y el mismo Carabobo, es zona contiguade la costaoriental falconiana.
Elrío Yaracuy ha sido en el tiempo y lo es en la actualidad, la savia y la sangre del poblado.
Este río nace en las serranías de Aroa, al norte de las montañas de María Lionza, tiene un gran recorrido y su cuenca tributaria es de 2.220 Km2 de los cuales el 26% está en Carabobo, es decir, 525 Km2.
Pedro José de Olavarriaganoshabla del río en su Instrucción General y Particular de la Provincia de Venezuela en los años de 1720 y 1721: "El río Yaracuy empieza de un cerro llamado Samuraco, el cual está cerca de 30 leguas distante de su boca pasando por entre las jurisdicciones de Nirguay Barquisimeto...
Este río se debe considerar como muy importante alos intereses de su Magestad pues el provecho que se puede sacar de él, es bastante para asistir a la defensa de su costa".
A través del río Yaracuy se realizaba, a mediados del siglo pasado, un intenso tráfico comercialentre Puerto Cabello y los pueblos interioranosdelaregión centro-occidental.
Las mercancías eran despachadas en cuatro días desde el puerto hasta El Chino, pequeño embarcadero fluvial en las inmediaciones de San Felipe, según nos refiere el notable científico italiano Agustín Codazzi.
De El Chino en adelante las mercancíaseran transportadas en carretas y bestias de cargas, para lo cual se habían construido almacenes yedificiosen los caseríos de La Hoya y El Chino que conformaron junto con las viviendas de los mineros, leñadores y encargados del transporte de la madera una infraestructura comercial de cierta importancia.
El alemán Karl Fernand Appun hacemenciónen su obra "En los Trópicos" sobre el ecosistema del río Yaracuy.
"Sus selvas de galería en sus riberas, su flora y principalmente su variada fauna destacándose el Caimán de la Costa, el Mato Real, Chigüire, Venados, Araguatos, el Mono "Araña", aves de rapiña, el-Garzón Soldado, las Corocoras, garzas blancas entre otras".
Andresote fue un zambo nativo de Valencia que utilizó estos parajes exhuberantes del río Yaracuy como escondrijo para burlarse por mucho tiempo de la Real Compañía Guipuzcoana, encargada del monopolio comercial de Españacon Venezuela.
Sucedió entre 1732y 1735 se hizo jefe desde la zona costera hasta los Valles de Yaracuy para proteger el contrabando de los holandeses, que operaban desde la Isla de Curazao, con los hacendados de la región.
Andresote no sólo tuvo el apoyo de los hacendados, sino que logró reunir un numeroso grupo de esclavos y negros libres que les permitió derrotar en varias oportunidades las tropas del gobernador de la provincia.
En 1734 acabó con un ejército de 300 soldados que había sido enviado porel gobierno y la Guipuzcoana para apresarlo.
Al gobierno no se le hacía difícil atrapar a Andresote porque éste teníael apoyo de la mayoría de la población que le informaba de todos los movimientos de las tropas oficiales, así como también le suministraban las provisiones.
Tuvo el gobierno que mandar una expedición de más de 1.500 hombres para disolver el ejército de Andresote qué con la ayuda de los contrabandistas holandeses logró huir a Curazao, noasímuchos de sus partidarios que fueron condenados a muerte.
Hoy en día el río Yaracuy no ha perdido toda su belleza a pesar de que sus aguas ya no lucen cristalinas como antes, los desechos industriales de Morcapel y Venepal han enturbiado su cauce unido a las desforestaciones han que disminuido su caudal y lacerado su flora y su fauna.
Todavía siguen las casas del pueblo vestidas contablas de Guamo y subucólica gente entregada a las labores del mar, de sus labios se escuchan leyendas y cantos que dejan asomar añoranzas por tiempos pasados.
Las manos curtidas por manchas de coco, pero sus palabras son amables y sinceras, su tratosencilloy afable enaltece sus rasgosde humildadencerrados en su piel de cacao y pelo ensortijado.
De ellos supe del gigantescomero que habitabaenelríoque cuando se movía producía la estampida atemorizada de los demás animalitos fluviales hasta que un buen día llegó Ramón Saavedra, alias Antayo, y lo pescó.
El carretón que pasaba a media noche por las calles del pueblo y que espantabaalos vecinos desapareció cuando instalaron la luzeléctrica en el año de 1976.
animal que se encontraba en la boca del Tampoco se supo más de un enorme río que reventaba los cordeles y se enterraba en el fondo y no había fuerza humana capaz de moverlo Volveremos sobre este tema en otra oportunidad.
El Fuerte San José del Yaracuy
El fuerte o fortín es una construcción militar para la defensa y el ataque; se hace con diversos materiales, fundamentalmente con materiales duros y resistentes que logren aguantar las arremetidas del enemigo.
En la boca del río Yaracuy, aquí, en los predios del municipio Juan José Mora en el año 1732 se construyó uno con "faxina y palos".
La faxina (nos dice el DRAE) es un haz de ramas delgadas muy apretadas que usaban los ingenieros militares especialmente para revestimientos o también "pared formada por haces de ramas, pajas o cañas, unidos y recubiertos de barro, que se utilizan en la construcción de ranchos".
Este fortín se construyó en Boca de Yaracuy con la finalidad de vigilar la entrada y salida de las embarcaciones que por allí circulaban para evitar el contrabando o comercio ilícito que realizaban los holandeses con el apoyo del zambo Andresote (Juan Andrés López del Rosario).
Recordemos que esta vía fluvial del Yaracuy permitía llegar hasta El Chino (o Pica del Chino) donde había un puertucho o embarcadero; las mercancías de bienes manufacturados o cargas llegaban hasta El Chino, de allí era trasladada en lomo de mula, hacia San Felipe y Barquisimeto, de regreso las cargas eran de productos agrícolas (café, cacao, frutas etc.).
La otra razón para la existencia de ese fuerte efímero fue la militar.
Andresote había logrado reunir un grupo numeroso de negros, indios, pardos y tenía la colaboración de los hacendados y conuqueros y también de los holandeses.
De tal manera que en varias oportunidades pudo derrotar las tropas españolas de la compañía Guipuzcoana; Andresote los tenía en zozobra y hasta los ridiculizaba.
Fue entonces cuando el Gobernador y Capitán General Sebastian García de la Torre resolvió dirigir personalmente las operaciones contra Andresote, de tal forma que se dirigió a San Felipe, con más de 1500 hombres, donde estableció su cuartel General.
García de la Torre dió la orden de construir el fortín, puesto que los cimarrones continuaban atacando, como lo hicieron con el Teniente Isidoro Vicente de Ribera que lo emboscaron con sus 280 hombres causándole numerosas bajas.
Ya Andresote se había ido hacia Curazao y García de la Torre lo sabía pero los cimarrones y rebeldes no dejaban de asechar y atacar.
El fuerte de "San José del Yaracuy" tendría diez cañones y "treinta hombres de guarnición, para atajar el trato ilícito de los naturales con los holandeses.
El ingeniero Francisco Andrés Meneses tendría a su cargo la erección del fortín y el teniente Martín de Ascanio suministraría los soldados, la mano de obra, los bastimentos y todos los materiales necesarios".
El fuerte fue levantado con suma rapidez.
A la vez, el Gobernador García de la Torre ordenó también levantar otro fuerte en Boca de Aroa (él lo llama Tucacas) porque decía que hay muchas veredas desde San Felipe, Nirgua y otras partes, por donde se pueden bajar las frutas y llevar las ropas cuya facilidad de comercio hace que los holandeses frecuenten tanto con sus balandras dicha Tucacas (Boca de Aroa), teniendo larga estación en ella por la comodidad que le ofrecen sus caños".
Esto lo dice el Gobernador porque el río Yaracuy tenía en ese tiempo muchas ramificaciones o caños que se conecta ban con el río Aroa, además.
El delta del río Yaracuy se unía con el de Aroa en ese entonces.
La actuación de García de la Torre no le sirvió de mucho, si bien es cierto que había sofocado la rebelión de Andresote, fue sustituido a finales de 1732 por el nuevo Gobernador Martín Lardizábal.
Este Gobernador ordenó destruir el Fuerte San José de Yaracuy y mandó a construir otro: "El Fuerte San Ignacio Loyola de Tucacas".
Todo el personal y utilería del primero fue traspasado al segundo.
Bolívar y Morón
Quizás resulte un poso extraño el titulo de esta exposición, pero en descargo de esta presunción diremos que el hombre y la presencia bolivariana no es ajena a ningún pueblo desde los confines nevados del macizo andino hasta las calidas aguas del caribe, mas aun, su imagen se acrecienta sobre las riberas del río Grande para convertirse en una gloria de toda la América y su nombre retumba en los oídos de los habitantes del viejo mundo europeo, donde se le admira.
¿Qué raro tiene que hablemos sobre Bolívar Y Morón? A su paso Bolívar visito tantos pueblos y aldeas a los largo y ancho de la geografía Suramericana, en el Perú, en Bolivia, en Colombia, en Ecuador y por su puesto en su país natal. En cada uno de esos pueblos no solo dejo las huellas de su caballo sino que dejo también un pedacito de su gloria y un recuerdo perdurable que trasmonta la barrera de los siglos. Hoy en día se venera con orgullo el árbol donde amarro su caballo o dador de la sombra donde hubo de guarecerse, o también el sitio donde dicto una proclama, se tiene como santuarios para el reencuentro con la historia los inmuebles donde se hospedo o ejecuto una medida para la guerra o un acto de gobierno. En los museos se conservan como reliquias los objetos que a el pertenecieron.
¿Cómo podemos nosotros los moronenses pasar desapercibido el paso del Libertador de medio continente americano por aquella aldea aledaña al río Morón de 1826? ¿Qué circunstancias rodearon el último viaje que El Libertador emprendió a Venezuela? ¿Qué recuerdos? ¿Qué propósitos y pensamientos agobiaban a Bolívar en aquella mañana víspera de año nuevo? ¿Sorbió su caballo el agua del río Morón?
Para responder a estas interrogantes debemos ubicarnos en la ciudad de Lima, en el Perú, en el mes de agosto de 1826. Bolívar había llegado a la cúspide de su gloria y de su figuración histórica; ningún mortal le ganaba en prestigio en América del sur. Pese a la discordia y a la anarquía había conservado unidos a Venezuela, Nueva Granada y Ecuador en su gran obra: La Gran Colombia. Aun estaban tibias las armas con las que había dado la libertad al Perú, con la creación de Bolivia inmortalizaba su nombre en el alto Perú, había reunido el Congreso de Panamá en la búsqueda de la unión hispanoamericana como garantía de la grandeza histórica y como contrapeso al coloso del norte.
Sin embargo su principal sueño la Gran Colombia- hacia agua por los cuatro costados. En Bogota se imponían las intrigas palaciegas guiadas de las manos y del talento político del Vice-presidente Santander quien solapadamente confabulaba en contra del Libertador para hacerse de la Presidencia de la unión Colombiana.
En el Departamento de Venezuela la situación era mas grave aun, las actitudes separatistas que jugaban a la desintegración de la Gran Colombia se ejecutaban públicamente teniendo como asidero la ambiciosa personalidad del General Páez y los intereses mezquinos y localistas de una sarta de militares y civiles que bajo la direcci6n del Dr. Miguel Peña se empeñaban en echar por tierra la obra de Bolívar. "Las Asambleas y las Juntas se suceden en Caracas y Valencia, y entre las sombras, el Dr. Miguel Peña lleva en sus manos todos los hilos del movimiento separatista que cada día asume mayores proporciones. Ya se habla pública y abiertamente de la separación de Venezuela de la Unión Colombiana. Finalmente, el General Páez convoco al país a elecciones para un Congreso Constituyente que debía instalarse en Valencia" (1).
En el otro Departamento -el de Quito- a la saz6n existía aparentemente un clima de tranquilidad y armonía. Este buen comportamiento de lo que en futuro seria El Ecuador no se debía tanto a que no existiesen tendencias particulares disgregadoras ni porque estuviesen muy a gusto con la unidad colombiana (como se demostraría posteriormente con la secesión del venezolano Juan José Flores) sino porque la larga permanencia de Bolívar en el sur, el brillo de su espada, su gloria y su reputado genio mantenía calmada las asperezas y las ambiciones de los caudillos. No era así el caso de Bogotá y Venezuela. No era humanamente posible que Bolívar estuviese al mismo tiempo en toda la geografía de la Gran Colombia.
Mientras Bolívar tenía en mente agregar a la unión colombiana los territorios recién liberados del Perú y Bolivia para engrandecer su proyecto hispanoamericano, sus conciudadanos y compañeros de armas y de causas se batían en diversos espacios de la unión para dividir lo que había logrado juntar hasta ahora.
Me voy a permitir hacer una cita de nuevo para ilustrar mejor el dilema de Bolívar en este conflictivo año de 1826. “Las inmensas distancias hendidas por caudalosos ríos, cortadas por la muralla verde e impenetrable de la selva, separadas por la mole de granito y nieves de las cimas de los andes, impedían la materialización de sus ideas, la geografía volvía a ser el monstruo que estaba devorando la obra de su vida, a los sueños de su espíritu, a las concepciones de su genio. Una carta tardaba dos meses en llegar a Colombia desde el Perú y tres para alcanzar las costas de Venezuela o del Orinoco. El tenia que estar en todas partes, sólo su voz, su presencia podría ser el aglutinante de la Gran Colombia" (2).
Encontrabase Bolívar en Lima ostentando el título de Presidente vitalicio del Perú por decisión de los colegios electorales y reelecto por cuatro años más Presidente de la Gran Colombia por votación avasallan te del Congreso de la unión, cuando recibe las noticia de los sucesos de Venezuela que implicaba la destitución del General Páez de la comandancia General de este país y su comparecencia ante el Congreso de Bogotá a rendir cuenta de su conducta que supuestamente consistía en ciertas irregularidades en el reclutamiento de las milicias. Bolívar consideraba que esta medida era impolítica y así se lo manifestó al general Santander.
Sin embargo, debido a la gravedad del caso decidió El Libertador abandonar al Perú y trasladarse a su país natal para tratar de conciliar los ánimos arreglarse con Páez en función de mantener la República de Colombia. Iba Bolívar a salir del Perú para no volver jamás y preparaba su viaje a Venezuela sin pensar que seria el último.
Al enterarse las fuerzas vivas de la sociedad limeña de la partida del Libertador le rogaron que no se fuera, sobre todo las bellas y distinguidas damas peruanas, no obstante Bolívar les respondió así: “Si yo no escuchase mas que los ecos de mi corazón, me quedaría en el Perú; que me ha hechizado, con demostraciones puras de gratitud y de alegría; pero Mi Patria me llama y cuando habla el deber es necesario seguirle en el silencio de todas las afecciones" (3).
El 1 de septiembre encargó del gobierno del Perú al General Santa Cruz y el día 3 se embarcó en El Callao en el bergantín que lo conduciría a la ciudad de Guayaquil. Así comenzaba Bolívar lo que "los historiadores han llamado “La Gran Jornada", que comenzó en Lima el 3 de septiembre de 1826 y terminaba en Caracas el 10 de enero de 1827, después de haber recorrido a caballo, en cuatro meses, con cortos intervalos de descanso, 1346 leguas"(4).
Es decir, un equivalente a 75.000 Kilómetros aproximadamente. Ni Napoleón Bonaparte ni ningún guerrero de la antigüedad recorrió tanta distancia a caballo.
A mediados de octubre llega a Pasto, en su paso por Popayan reflexiona sobre los acontecimientos en Bogotá, en Tocaima se encuentra con Santander después de 5 años; en el ínterin acuerdan el tratamiento político a las nuevas circunstancias. El 14 de noviembre llega a Bogota. En un acto de gobierno el 23 del mismo mes se reserva exclusivamente el poder ejecutivo en el departamento de Venezuela.
A fines de noviembre sale de Bogotá, llega a Cúcuta el 12 de diciembre desde donde ordena que se concentren en Mérida y Trujillo las compañías de granaderos y cazadores de Junín para circunscribir la conspiración y los levantamientos de la gente de Páez a los llanos y al oriente del país.
El 16 de diciembre llegan a Maracaibo Bolívar y el grueso de las tropas que habían logrado reunir en Cúcuta para restablecer el orden en Venezuela.
En esta ciudad emite un controvertido decreto, el día 19, que busca complacer al General Páez pero que desagrada al vice-presidente Santander. El origen de este decreto esta en tratar de evitar una cruenta y larga guerra civil entre venezolanos.
De Maracaibo sigue su itinerario por los Puertos de Altagracia, Casigua, Capatarida, Zazarida, Mitare, Coro, Pueblo Cumarebo hasta Chichiriviche. En este pueblo abordan un bergantín que los trasladara a Tucacas, donde pasan la noche del día 30 de diciembre de 1826.
Al levantar el alba del día 31 El Libertador se embarca de nuevo en Tucacas fijando la proa hacia los destinos de Morón ¿Por qué tomo rumbo hacia Morón pudiendo seguir por mar hasta Puerto Cabello donde tenia pensado establecer su cuartel genera!? ¿En que punto de nuestra geografía desembarcó? Esas interrogantes quedarán sin respuestas por ahora.
Lo cierto es que Bolívar decidió hacer su viaje a Puerto Cabello por tierra y hubo de pasar por esta aldea moronense de 1826. ¿Cuál fue el Morón que Bolívar vio? Era un caserío pequeño ubicado a poca distancia del río que lleva su nombre aunque a sus contornos se notaban campos de labranzas o haciendas que producían mayormente cacao, plátanos, maíz y otros frutos menores. En los años florecientes los frutos de esta tierra se exportaba por la vía del puerto de Puerto Cabello, pero la guerra de independencia había menguado y desbastados todo impulso productivo. Sin embargo, aun los habitantes de este pueblo que no llegaban al medio millar vivían de las labores agrícolas.
A medida que las cabalgaduras se aproximaban al poblado, El Libertador se ensimismaba, trae a sus recuerdos lecturas pretéritas sobre estos pueblos de la costa. Habían sido pueblos formados por el sudor del negro y del látigo ese/avista para extraer de aquellos el cacao que daba mejor vida a los mantuanos, Tenía Bolívar noticias de que esta tierra por donde ahora pasaba, conocida como el valle de Morón en la costa, fue en un tiempo la mayor productora de cacao de toda la jurisdicción de Nigua con 1.740 fanegas, pero que ahora por necesidades de la guerra se le había convertido en una dependencia de Puerto Cabello. Además su ubicación a pocas leguas del mar la hacia un lugar propicio para el contrabando; recordó entonces Bolívar, la rebelión del zambo Andresote contra la compañía Guipuzcoana para defender el comercio con los holandeses.
Serían las once de la mañana cuando entró El Libertador triunfadores sobre la calle polvorienta y seca que conducía a varias rancherías no bien dispuestas en el espacio, pero el ánimo de la multitud que aclamaba a los visitantes recompensaba la fatiga y la inclemencia de aquel sol moronero. En la sonrisa de una negra alborozada creyó ver Bolívar los mimos y la ternura de su negra Hipólita.
El griterío de los moradores no cesaba dando vivas al paso del Libertador, veamos que nos dice al respecto nuestro amigo, el cronista de Puerto Cabello, Miguel Elías Dao: “Negros, Zambos, Mestizos y Criollos, esclavos o no, se integraron a una misma fe para decir presente. El Libertador recibió del pueblo las mejores atenciones unidas a un suculento almuerzo de campaña" (5).
Durante la breve estadía, entre el almuerzo y un descanso, El Libertador contemplaba la iglesia del poblado cuya construcción era de adobe, “cubierta de tejas, y un área de trece varas de largo y siete de ancho y cuenta sólo con un altar"(6). Más alía su caballo y de más bestias se refrescaban y pateaban en las aguas del río Morón.
Bajo una Ceiba adyacente al río, El Libertador meditaba sobre el tratamiento que le daría al General Páez en su inminente encuentro. ¿Cómo conciliar las bajas pasiones de Páez y del intrigante Miguel Peña con los grandes ideales de una patria grande? ¿Cómo tratar aquellos subalternos que en el futuro le impedirían regresar a su país y le negarían el derecho de morir bajo el cielo de su Patria? Que lejos estaba Bolívar de saber que este seria su último viaje a Venezuela, y que precisamente hubo de pasar por Morón.
Porque Bolívar no podía irse de entre los vivos sin venir a Morón Las tribulaciones sobre el porvenir político de la nación aceleraron el viaje de Bolívar hacia Puerto Cabello donde llegaría como a las cinco de la tarde del 31 de diciembre de 1826.
Todavía el Río suena con Ecos de Gloria, pues sus aguas calmaron la Sed de un Potro, cuyo Jinete liberó la mitad del continente que colón había descubierto. Lastima que ya no sea Río.
El contrabando en la micro región costera
El contrabando fue una actividad comercial ilegal que se realizaba con mucha frecuencia en la zona del litoral carabobeño y del estado Falcón. Puntos neurálgicos de este comercio clandestino eran las desembocaduras de los ríos Yaracuy, Aroa y la del Tocuyo. El tráfico comercial ilícito es un asunto de vieja data; significó la disputa de las grandes potencias marítimas de entonces para controlar el flujo de mercancías por los océanos y lograr los mayores beneficios económicos para los reinos de Inglaterra, Francia, Holanda y España. A este último le tocó la suerte de apoderarse de los territorios suramericanos (con excepción de Brasil) y ejerció un férreo control comercial en base al principio Mare Clausum (Mar Cerrado) y fue tal el monopolio comercial que quien lo practicaba se exponía a la pena capital. Al principio, ingleses, franceses y halandeses ejecutaban en alta mar actos de piratería con saqueos y robos a las posesiones españolas, otras veces llegaban a tierra firme por corto tiempo y luego emprendía la retirada con el botín. Estos actos de pillaje eran violentos como el de John Hawkins en 1505 en Borburata, Cumana y Margarita, Jean de Bontemps también en Borburata y Margarita, Walter Raleigh (1595) por el Orinoco y Cumana, Amyos Preston en el mismo año por Cumana y Caracas, Juan David Nav (1966) en Maracaibo. Posteriormente cuando los españoles pierden posesiones territoriales en las Antillas menores, haciéndose dueños de ellos los holandeses, ingleses y granceses, el comercio clandestino se establece como tal sin que por ello desaparezcan los actos de piratería; sólo que se aplica una nueva modalidad desde las islas cercanas -sobre que todo curaçao- se incursionaba furtivamente en tierra firme para intercambiar productos con los nativo, es decir, ya hay un trato comercial más no autorizado por la Corona Española. Los holandeses hicieron de Curaçao una base estratégica para el comercio ilegal con los agricultores y comerciantes del litoral falconiano y carabobeño, es por ello que las autoridades españolas deciEl contrabando fue una actividad comercial ilegal que se realizaba con mucha frecuencia en la zona del litoral. dieron rescatar esa isla para lo cual en el año 1637 siendo el Gobernador de la Provincia de Venezuela el Capitán General Ruy Fernández de Fuenmayor hizo un censo para ver de qué fuerza disponía para atacar a los invasores holandeses. En los que respecta a Morón, este censo se conoce como "contribución del valle de Morón para el rescate de la isla de Curaçao" cuya fuente es el archivo General de Indias, Legajo 274 -Ramo I- testimonios de los autos y demás diligencias sobre la facción de Curaçao, Folio 47 y die así: "valle de Morón: Ocho personas, de ellas dos Capitanes y un mayordomo, con dos arcabuces y tres espadas". Obviamente este primer censo que se hizo en Morón no incluía a los indios que permanecían en el área. (Año 1637). un Por los lados del río Yaracuy, el Aroa, Tucacas y Chichiriviche fueron los caminos y andanzas del zambo Juan Andrés López del Rosario, mejor conocido como Andresote, quien mantuvo contubernio político-comercial con los holandeses para favorecer el contrabando en la zona y burlar las arremetidas militares del ejército de la Guipuzcoana. Andresote recibía de los holandeses armas y municiones y transporte acuático cuando lo requería. Sin embargo, el fuer del zambo era el conocimiento pleno del terreno donde actuaba, sabía de las veredas en la tupida vegetación. "Conocía muy. bien los atajos y vericuetos de las montañas tanto como los pasos y atracaderos de los ríos". Escuche este cronista todos los domingos de 8am a 9 am en el programa "Crónicas en Domingo" por la emisora Caribeña 1000AM.
El Orígen de Morón
Morón significa morro, monte. Aunque el pueblo de Morón no fue fundado en el siglo XVI ya se tenía noticia de su río por un croquis del Golfo Triste diseñado por Don Juan de Pimentel donde aparecen los ríos Aroa, Aracoy o Yaracuy y Morón-. Todavía en el siglo XVII la población de Morón es mayoritariamente indígena que apenas sobreviven, el resto de los habitantes son algunos blancos dueños de haciendas de cacao y cierta cantidad de negros esclavos y libres.
Morón no tiene fecha de fundación ni fundador conocido. Probablemente el nombre del pueblo fue tomado del río que para aquel entonces era navegable por Canoas de mediano tamaño que transportaban productos agrícolas. Los conquistadores y sacerdotes españoles acostumbra¬ban a colocar sus nombres a ríos y lugares. "Es común el nombre de Morón en Es¬paña y en varios países hispanos como Argentina y Cuba. No es extraño que en nuestro caso haya sucedido algo similarâ€.
Juan de Morón fue un conquistador y encomendero español. Fue fundador de Trujillo. Estaba casado con Isabel Flores y tenía un hijo llamado Marcos Valera. Juan de Morón participó con Diego García de Paredes en la conquista y población de Cuicas (Trujillo} y también en la defen¬sa de Nueva Segovia (Barquisimeto) en 1553 cuando los ataques del Negro Miguel, Rey de Buria. "Fue uno de los fundadores de de la ciudad Rodrigo de Maracaibo y su primer Alcalde... Por espacio de varios años estuvo en la región de Nirgua, gastando gran parte de sus bienes en servicio de la Real corona". No olvidemos que el territorio de Morón fue jurisdicción de Nirgua ¿No estaría aquí el origen del nombre de la ciudad de Morón?
El cumbe fue una agrupación de negros esclavos escapados de sus amos de las haciendas cercanas y loangos que eran negros esclavos escapados de curazao y que aquí obtenían la libertad, se internaban en las montañas y parajes solitarios para esconderse de las persecuciones y las leyes de los blancos. En sus escondrijos construían viviendas improvisadas y formaban una comunidad que se reencontraba con sus ritos y sus culturas africanas ancestrales. Uno de los cumbe de la zona estuvo ubicado en las alturas del río Sanchón. Muchos negros de los cumbes se arraigaron a esta tierra y se constituyeron en el núcleo originario de la población moronense.
Se estima que a principios del siglo XVII (de 1700 en adelante) se conforma un núcleo poblacional o caserío con cier¬ta uniformidad. No fue fundado oficialmen¬te como pueblo de españoles sino que en forma lenta y espontánea se va agregando y concentrando el contingente humano sobre el territorio hasta adquirir fisono¬mía de pueblo. A comienzo de 1700 aparece la iglesia como factor de unidad espiritual bajo el patronato la virgen de Santa Ana. Ya antes en forma provisional había estado San Francisco como patrono del poblado. En 1720 la iglesia estaba a Cargo del Capellán Sebastián Herrera. En 1733 fue asignado el sacerdote Rodríguez Tinoco para los oficios religiosos en la costa de Morón.
En 1730 Y 1733 se produce en la zona costera, que incluye a Morón, la rebelión de Juan Andrés López del Rosario mejor conocido como "Andresote". Era un zambo nativo de Valencia que tomó las armas y li¬deró a un grupo numeroso de negros, indios, blancos hacendados y contrabandistas para enfrentar los abusos de la Compañía Guipuzcoana y en defensa del comercio ilí¬cito con los holandeses que operaban desde la isla de Curazao. Para ese entonces la población era aproximadamente de 237 habitantes compuesta de la siguiente ma¬nera: Alpargatón 120 personas (28 casas), Urama 12 personas (6 casas), El Salao 66(11 casas) y Morón 39 (8 casas).
Para 1768 la población de Morón al¬canza a 168 personas. Distribuidas así: 6 blancos (4 hombres y 2 mujeres}, 58 par¬dos (25 h y 33 m}, 30 niños, 74 esclavos 38 h Y 36 m); como podrá notarse el 44% lo constituye la población esclava. 1773 5 años después Morón tiene 127 ha¬bitantes y Alpargatón 202 para un total de 329 pobladores. Nótese que Alpargatón posee más habitantes que Morón por lo lle¬gó a ser primero que éste cabecera de poblado. Esta población vivía de las activida¬des agrícolas, los productos como el Ca¬cao, maíz, plátanos etc. que llevaban al puerto de Puerto Cabello a vender. Morón llegó a ser el mayor productor de Cacao de la costa. También había la crianza de ganado y otros animales. El contrabando fue practicado con mucha frecuencia.
En 1773 Morón, Alpargaton, Sanchón y urama reciben la visita del ilustre Obispo Ma¬riano Martí. De Morón dice lo siguiente: "es un pequeño caserío ubicado a escasos me¬tros del río del mismo nombre, habitado por esclavos y otras gentes libres que cul¬tivan las haciendas de cacao".
La estadía del Obispo Martí fue posi¬tiva para estos pueblos por su 1abor civi¬lizatoria y humanística. El l6 de marzo del año mencionado inspecciona la iglesia de Morón conjuntamente con el Vicario y algunos vecinos y dice al respecto: "La fabrica es de adobe, cubierta de tejas, tiene un área de trece varas de largo y siete y tres cuarto de ancho, contando solamente con un altar". También visita la iglesia de Alpargatón encontrándola de bahareque doble, cubierta de palma, con un área disponible de veinte varas de largo y siete de ancho, con un altar".
Urama es actualmente una parroquia del municipio Juan José Mora. En lenguaje indígena significa "lapa". En l628 perteneció a la jurisdicción de Nirgua, sin embargo, fue después de 1711 que se concentró un movimiento poblador vinculado estrecha¬mente al caserío de Canoabo.
En 1835 Urama pasó a ser parte del can¬tón de Montalbán que se había separado de Nirgua. Posteriormente, junto con Morón, llegó a ser integrante del Distrito Puerto Cabello. Su santo patrón es San Juan Bau¬tista que para el año de 1726 contaba con una iglesia de paja dedicada su veneración.
Urama también era un lugar habitado fundamentalmente por negros esclavos que laboraban en varias haciendas de cacao.
El 5 de agosto de 1811 el Ejecutivo ¬Nacional le otorga el título de ciudad a Puerto Cabello. En dicho documento oficial aparecen Alpargatón Y Morón como parroquias pertenecientes al suburbio de la nueva ciu¬dad.
Luego vendrían largos años de guerra por la independencia y Morón serviría como encrucijada de caminos que comunica¬ban las tropas en pugna desde el centro del país hacia el occidente y viceversa.
En 1824 se promulgó la ley de divi¬sión político-territorial de la Repúbli¬ca de Colombia en la cual se le da la de¬nominación de Carabobo al territorio que hoy ocupan los estados Lara, Yaracuy, Co¬jedes y parte de Aragua, y por supuesto, incluía el territorio del actual estado Carabobo.
Morón y Alpargatón formaron parte como parroquia del Cantón Puerto Cabello, no así Urama que continuó integrada al Cantón de Montalbán desde la fundación de ésta en 1628.
¬
El 31 de diciembre de l826 acontece la visita del Libertador Simón Bolívar al pueblo de Morón. Serían las once de la ma¬ñana cuando entró el Libertador triunfante sobre la calle polvorienta y seca que con¬ducía a varias rancherías no bien dispuestas en el espacio, pero el ánimo de la multitud qUe aclamaba a los visitantes recompensaba la fatiga y la inclemencia de aquel sol moronero.
El griterío de los moradores no cesa¬ba dando vivas al paso del Libertador, vea¬mos que nos dice al respecto el cronista Miguel Elías Dao: "Negros, zambos, mesti¬zos y criollos, esclavos o no, se integra¬ron a una misma fe para decir presente. El Libertador recibió del pueblo las mejores atenciones unidas a un suculento almuerzo de campaña".
El Contrabando en la Micro-Región Costera
El contrabando fue una actividad comercial ilegal que se realizaba con mucha frecuencia en la zona del litoral carabobeño y del estado Falcón. Puntos neurálgicos de este comercio clandestino eran las desembocaduras de los ríos Yaracuy, Aroa y la del Tocuyo. El tráfico comercial ilícito es un asunto de vieja data; significó la disputa de las grandes potencias marítimas de entonces para controlar el flujo de mercancías por los océanos y lograr los mayores beneficios económicos para los reinos de Inglaterra, Francia, Holanda y España.
A este último le tocó la suerte de apoderarse de los territorios suramericanos (con excepción de Brasil) y ejerció un férreo control comercial en base al principio Mare Clausum (Mar Cerrado) y fue tal el monopolio comercial que quien lo practicaba se exponía a la pena capital. Al principio, ingleses, franceses y holandeses ejecutaban en alta mar actos de piratería con saqueos y robos a las posesiones españolas, otras veces llegaban a tierra firme por corto tiempo y luego emprendía la retirada con el botín.
Estos actos de pillaje eran violentos como el de John Hawkins en 1505 en Borburata, Cumana y Margarita, Jean de Bontemps también en Borburata y Margarita, Walter Raleigh (1595) por el Orinoco y Cumana, Amyos Preston en el mismo año por Cumana y Caracas, Juan David Nav (1666) en Maracaibo.
Posteriormente cuando los españoles pierden posesiones territoriales en las antillas menores, haciéndose dueños de ellos los holandeses, ingleses y franceses el comercio clandestino se establece como tal sin que por ello desaparezcan los actos de piratería; sólo que se aplica una nueva modalidad que desde las islas cercanas – sobre todo curazao – se incursionaba furtivamente en tierra firme para intercambiar productos con los nativo, es decir, ya hay un trato comercial mas no autorizado por la Corona Española.
Los Holandeses hicieron de Curazao una base estratégica para el comercio ilegal con los agricultores y comerciantes del litoral falconiano y carabobeño, es por ello que las autoridades españolas decidieron rescatar esa isla para lo cual en el año 1637 siendo el Gobernador de la Provincia de Venezuela el Capitán General Ruy Fernández de Fuenmayor hizo un censo para ver de que fuerza disponía para atacar a los invasores holandeses.
En los que respecta a Morón, este censo se conoce como “contribución del valle de Morón para el rescate de la isla de Curazao†cuya fuente es el archivo General de Indias, Legajo 274 - Ramo I – testimonios de los autos y demás diligencias sobre la facción de Curazao, Folio 47 y dice así: “valle de Morón: ocho personas, de ellas dos Capitanes y un mayordomo, con dos arcabuces y tres espadasâ€. Obviamente este primer censo que se hizo en Morón no incluía a los indios que permanecían en el área.
Por los lados del río Yaracuy, el Aroa, Tucacas y Chichiriviche fueron los caminos y andanzas del zambo Juan Andrés López del Rosario, mejor conocido como Andresote, quien mantuvo un contubernio político-comercial con los holandeses para favorecer el contrabando en la zona y burlar las arremetidas militares del ejercito de la Guipuzcoana. Andresote recibía de los holandeses armas y municiones y transporte acuático cuando lo requería. Sin embargo, el fuerte del zambo era el conocimiento pleno del terreno donde actuaba, sabia de las veredas en la tupida vegetación. “Conocía muy bien los atajos y vericuetos de las montañas tanto como los pasos y atracaderos de los ríosâ€. Este tema lo vamos a tratar en la próxima crónica junto con el Fuerte San José del Yaracuy.
El Contrabando en la Micro-Región Costera
El contrabando fue una actividad comercial ilegal que se realizaba con mucha frecuencia en la zona del litoral carabobeño y del estado Falcón. Puntos neurálgicos de este comercio clandestino eran las desembocaduras de los ríos Yaracuy, Aroa y la del Tocuyo. El tráfico comercial ilícito es un asunto de vieja data; significó la disputa de las grandes potencias marítimas de entonces para controlar el flujo de mercancías por los océanos y lograr los mayores beneficios económicos para los reinos de Inglaterra, Francia, Holanda y España.
A este último le tocó la suerte de apoderarse de los territorios suramericanos (con excepción de Brasil) y ejerció un férreo control comercial en base al principio Mare Clausum (Mar Cerrado) y fue tal el monopolio comercial que quien lo practicaba se exponía a la pena capital. Al principio, ingleses, franceses y holandeses ejecutaban en alta mar actos de piratería con saqueos y robos a las posesiones españolas, otras veces llegaban a tierra firme por corto tiempo y luego emprendía la retirada con el botín.
Estos actos de pillaje eran violentos como el de John Hawkins en 1505 en Borburata, Cumana y Margarita, Jean de Bontemps también en Borburata y Margarita, Walter Raleigh (1595) por el Orinoco y Cumana, Amyos Preston en el mismo año por Cumana y Caracas, Juan David Nav (1666) en Maracaibo.
Posteriormente cuando los españoles pierden posesiones territoriales en las antillas menores, haciéndose dueños de ellos los holandeses, ingleses y franceses el comercio clandestino se establece como tal sin que por ello desaparezcan los actos de piratería; sólo que se aplica una nueva modalidad que desde las islas cercanas – sobre todo curazao – se incursionaba furtivamente en tierra firme para intercambiar productos con los nativo, es decir, ya hay un trato comercial mas no autorizado por la Corona Española.
Los Holandeses hicieron de Curazao una base estratégica para el comercio ilegal con los agricultores y comerciantes del litoral falconiano y carabobeño, es por ello que las autoridades españolas decidieron rescatar esa isla para lo cual en el año 1637 siendo el Gobernador de la Provincia de Venezuela el Capitán General Ruy Fernández de Fuenmayor hizo un censo para ver de que fuerza disponía para atacar a los invasores holandeses.
En los que respecta a Morón, este censo se conoce como “contribución del valle de Morón para el rescate de la isla de Curazao†cuya fuente es el archivo General de Indias, Legajo 274 - Ramo I – testimonios de los autos y demás diligencias sobre la facción de Curazao, Folio 47 y dice así: “valle de Morón: ocho personas, de ellas dos Capitanes y un mayordomo, con dos arcabuces y tres espadasâ€. Obviamente este primer censo que se hizo en Morón no incluía a los indios que permanecían en el área.
Por los lados del río Yaracuy, el Aroa, Tucacas y Chichiriviche fueron los caminos y andanzas del zambo Juan Andrés López del Rosario, mejor conocido como Andresote, quien mantuvo un contubernio político-comercial con los holandeses para favorecer el contrabando en la zona y burlar las arremetidas militares del ejercito de la Guipuzcoana. Andresote recibía de los holandeses armas y municiones y transporte acuático cuando lo requería. Sin embargo, el fuerte del zambo era el conocimiento pleno del terreno donde actuaba, sabia de las veredas en la tupida vegetación. “Conocía muy bien los atajos y vericuetos de las montañas tanto como los pasos y atracaderos de los ríosâ€. Este tema lo vamos a tratar en la próxima crónica junto con el Fuerte San José del Yaracuy.
La Compañía Guipuzcoana
INTRODUCCIÓN
Referirse a la Compañía Guipuzcoana en este breve estudio no es más que dejar inconcluso una variada de temas y contenidos que se relacionan directos e indirectamente con este factor que rigió la vida económica y política de la Venezuela Colonial por más de cincuenta años.
Tratamos de hacer un bosquejo haciendo mayor énfasis en las causas y condiciones que hicieron posible la creación de esta Compañía más que dedicamos a explicar o a rememorar la actividad de la Compañía en sí.
Quizás dejamos fuera muchos aspectos de la vida de la Compañía durante su actuación en el espectro de la sociedad Venezolana, pero para los fines de este estudio y por las exigencias de los objetivos que persigue la cátedra, creo haber cumplido con el cometido.
LA COMPAÑÃA GUIPUZCOANA
El comercio colonial de Venezuela dependía de su producción agropecuaria y de su intercambio de mercancías manufacturadas. Al principio, la unidad productiva era el hato o la hacienda donde se producía para el consumo local y se dejaba un margen estrecho para el comercio exterior lícito o ilícito.
Para la realización del comercio interno era un obstáculo la inexistencia de vías de comunicación, sin embargo, la producción lograba colocarse en las ciudades y puertos de embarques con destino a la exportación a España, Islas Canarias, México, Cuba, Puerto Rico y, en algunos casos colonias extranjeras del Caribe.
El comercio exterior lícito se realizaba por los puertos habilitados para tal fin, fundamentalmente por La Guaira y Puerto Cabello donde se cumplía con todas las cargas impositivas, mientras que por los puertos secundarios de Maracaibo, Cumaná, Pampatar y Santo Tomé de Guayana los impuestos eran menores y a veces hasta se lograba la exoneración.
En líneas generales podemos resumir que el comercio con España se hizo en tres facetas a saber: Primer periodo (Siglo XVI, XVII y comienzos de (XVIII). Una vez al año un Barco cubría la ruta Sevilla - Cartagena de Indias - Panamá. Embarcaciones pequeñas se desprendían de aquel y tocaban las Costas Venezolanas para efectuar el comercio con las Provincias. Un segundo periodo (1.730 - 1.785) que estuvo signado por el monopolio de la Compañía Guipuzcoana y un tercer periodo (1.785 - 1.810) cuando Venezuela fue Incluida en el sistema de comercio libre establecido pata todas las colonias españolas a partir de 1.778.
Un factor importante en la evolución del comercio colonial venezolano fue la práctica incesante, flagrante o disimulada, del comercio ilícito o contrabando con países Europeos que pugnaban por consolidarse como grandes potencias comerciales a mediados del siglo XVI y todo el siglo XVII en aquella gran escalada del capitalismo mundial por "Apropiarse" de los potenciales mercados proporcionados por los descubrimientos geográficos. Veamos lo que nos dice el Doctor Brito Figueroa al respecto:
"El contrabando o comercio ilícito - en términos de los intereses del Estado Metropolitano - fue uno de los lazos más firmes de la producción agropecuaria colonial con las burguesías Europeas rivales de los mercaderes Españoles; los Holandeses estratégicamente situados en Curazao y Bonaire, monopolizaron esta actividad comercial con las costas y pueblos, villas y ciudades de tierra adentro el contrabando favoreció el desarrollo económico de estas comarcas, al suministrar manufacturas de consumo a la población y esclavos negros para las plantaciones y ofrecer un mercado seguro a la producción" (1).
(1) Brito Figueroa, Federico. Historia Económica y Social de Venezuela, Ediciones de la Biblioteca de la U. C. V. Caracas, 1.995. tomo l. Pág. 106.
El contrabando se convirtió en un gran problema para la Corona Española en tanto que perturbaba su exclusividad en el control de las actividades económicas .con su colonia; por esta causas fue que en 1.717 y 1.718 prohíbe el ingreso a su territorio de mercancías transportadas en barcos extranjeros y en 1.720 exonera de impuesto de tonelajes a sus nacionales que introdujeron cacao venezolano a España, asimismo rebajó los derechos de exportación del fruto venezolano sin que estas medidas mermaran la actividad contrabandista en la zona que muchas veces contó con el apoyo soterrado de las altas autoridades oficiales.
A este tumor crepitante del comercio ilícito se agrega la crisis interna de la guerra de sucesión española (1.700 - L714) que va a agravar más la desatención comercial de la metrópolis con la colonia. En efecto, a raíz de la muerte de Carlos n, el último Rey de los Austrias, se inicia una lucha por el trono que culmina por la vía diplomática y bélica asumiendo la Corona Felipe V, primer Rey de la casa de los Borbones en España.
Este episodio de la vida política Española, influye notablemente en la economía colonial Americana puesto que se interrumpe el tráfico comercial con la metrópolis y como consecuencia se produce el desabastecimiento de productos hispanos escasa demanda de los productos agropecuarios coloniales, se incrementa la miseria en la población y el contrabando recibe un gran impulso durante los casi trece años de esporádico comercio con España.
Con el advenimiento de los Borbones hay un giro con la concepción económica colonial de la dinastía anterior. Con los Borbones se va a instaurar el régimen monopólico hada las tierras de ultramar. "Serán éstos (Los Borbones), con Felipe V, quienes introduzcan los monopolios en manos de compañías comerciales, tal como se hacia en Francia. La compañía real de Guinea, Francesa, obtuvo contrato por seis años y ocho meses para introducir negros en América; fue uno de los actos de Felipe V; pero al terminarse la guerra (1.713) con el tratado de Utrecht fue la compañía Inglesa del Mar del Sur la que adquirió el privilegio" (2).
Evidentemente que el vacío de la acción comercial de España en la Colonia Venezolana hada imperativo, a modo de ver de la realeza, imponer un control monopólico a los fines de centralizar e independizar la gestión económica de la política, así como el mejor aprovechamiento y dirección de los recursos tanto económicos como humanos.
Es importante mencionar la constante preocupación de Pedro José de Olavarriaga por la "Fundación, en Caracas, de una Compañía Mercantil, orientada a la defensa del patrimonio económico de la provincia, a la mejora de la producción ya la intensificación del comercio con España" (3).
Olavarriaga había publicado en 1.720 - 1.721 su instrucción general y particular del estado presente de la provincia de Venezuela dirigido a Don Jorge de Villalonga consejero del rey, donde hacía un inventario y una descripción de la provincia de Caracas destacando sus riquezas naturales,
(2) Morón, Guillermo. Historia de Venezuela. Colección libros y revistas Bohemia. Caracas. Tomo 1, Volumen N° 31. Pág. 192.
(3) Briceño Perozo, Mario. Instrucción General y particular de la Provincia de Venezuela. Editorial Arte. Caracas, 1.965. Pág. 155 ÂCitado por Letizia Vaccari. Sobre Gobernadores y Residencias en la Provincia de Venezuela (Siglos XVI, XVII, XVIII) Fuentes para la Historia Colonial. Caracas 1.992. Pág. 128.
geografía, recursos humanos, etc. lo cual constituía su base documental para proseguir en su empeño de la creación de la mencionada empresa; una vez producido los cambios políticos en España obtuvo el terreno propicio para cultivar sus propósitos.
"Con el tiempo esa campaña fue creciendo y el ascenso a elevadas posiciones de amigos de Olavarriaga en el gobierno de la metrópoli; la sacó de los límites de Venezuela, para hallar eco en la corte. A partir de 1.726, Don José Patiño y Castillo, el Colbert Hispano, es uno de los enlaces de Olavarriaga desde la secretaria de Marina e Indias. Con fundamentos en estas relaciones Olavarriaga viaja a la península y personalmente aboga por sus planes, los que cuajan en el establecimiento de la Compañía Guipuzcoana" (4).
Pedro José Olavarriaga ve cumplir su sueño y el 25 de septiembre de 1.728 se crea la Real Compañía Guipuzcoana de Navegación a caracas, una Empresa accionaria con participación de expertos comerciantes cacaoteros de la provincia de Guipúzcoa, que conservaron cien acciones y el Rey Felipe V que tomó acciones por un valor de doscientos mil pesos, posteriormente se incorporaron como accionistas hacendados [9ranesfcos de Caracas.
.
4) Idem. Citado por Letizia Vaccari.
El objetivo de la Compañía era ''Traer cada año a La Guaira y a Puerto Cabello dos navíos de registro (Matriculados), de 40 a 50 cañones, montados y tripulados en guerra, pudiendo enviar el sobrante de su cargamento a Cumaná, Margarita y Trinidad, en embarcaciones menores. Hecha la descarga, debían salir a impedir el contrabando por todos los mares, los ríos y las costas de las provincias, desde el Orinoco hasta el río Hacha; para lo cual se les dieron patentes de Corso, las dos terceras partes de las presas y la exención de pagos de derechos en la venta de ellas" (5).
La Compañía Guipuzcoana tuvo todos los privilegios, concedidos por orden Real, para el desempeño de sus actividades durante más de medio siglo gozaba de la protección de las autoridades coloniales y de un poder absoluto e indiscutible que les permitió tiranizar y ejecutar medidas arbitrarias tal era el poder de la Compañía Guipuzcoana que sobrepasaba el ámbito económico y llegó a controlar hasta el poder político a través de los gobernadores con Juan Sebastián García de la Torre (1.730 - 1.732) se conformó el binomio hegemónico del poder económico y político de ser nombrado el Gobernador como "Juez Conservador de la Real Compañía Guipuzcoana de Navegación a Caracas".
(5) González, Eloy G. Historia de Venezuela. Editorial las Novedades. Caracas 1.943. Tomo l. Pág. 293 - 294.
Esta prerrogativa le daba a la Compañía un inmenso control sobre todas las actividades políticas y económicas desde que llegaron sus primeros barcos a La Guaira y Puerto Cabello en el año de 1.730. La Compañía era la única que proveía las mercancías europeas y fijaba los precios de los productos agropecuarios extremadamente bajos lo que desfavorecía a los cosecheros y hacendados, además se ganó la animadversión de los contrabandistas y de los poderosos criollos asentados en los cabildos. El monopolio comercial de la Compañía perturbaba el comercio del cacao que hacían los mercaderes venezolanos con algunas Islas del caribe y con Nueva España (Veracruz, hoy México).
Sucedieron diversos conflictos entre la Compañía y diversos sectores sociales y políticos de la vida colonial venezolana. Uno de los más resultantes fue el levantamiento en armas de Juan Andrés López del Rosario, mejor conocido como el Zambo Andresote, quien mantenía una alianza con los contrabandistas holandeses, cosecheros, mercaderes en defensa del comercio ilícito.
El Zambo Andresote mantuvo en jaque al gobierno y a la Compañía Guipuzcoana por espacio de varios años (1.730 - 1.732) en las Riberas del Río Yaracuy, y hasta que finalmente es derrotado al ser dispersadas sus fuerzas y éste tiene que huir a Curazao. Sin embargo, no deja de ser notable el desagrado y el descontento hacia la Guipuzcoana.
Otro movimiento en contra de la Compañía fue emprendido por el Canario Juan Francisco de León era teniente cabo de guerra y Juez de comisos en Panaquire, quien con el pretexto de una sustitución suya por un miembro de la Compañía se levanta en protesta y logra acumular una gran fuerza de apoyo de comerciantes, hacendados y demás sectores de la población de los Valles del Tuy y entra a Caracas para hablar ante el gobernador.
El gobernador Castellano y otros que le sucedieron entran en un juego político con Juan Francisco de León resultando a la postre la derrota de éste y su posterior remisión a España en condición de reo. Sin embargo, este movimiento tuvo trascendencia ya que se logró varios objetivos para los hacendados como por ejemplo la creación de una Junta de Precios, formada por el gobernador, un miembro del cabildo y uno de la Compañía, se les dio a los hacendados y cosecheros un sexto de la capacidad de los barcos para enviar sus frutaos a España, se les dio la exclusividad de comercio con México a los cosecheros, además de otras medidas beneficiosas para este sector económico.
La suma de conflictos y una nueva coyuntura internacional que abogaba por el libre comercio dio el traste con la Compañía Guipuzcoana que quedó eliminada definitivamente por la Real Cédula del 10 de marzo de 1.785, pasando sus bienes a la Compañía Filipinas.
En estas circunstancias Venezuela entra al sistema de libre comercio establecido para todas las colonias españolas en 1.778.
CONCLUSIÓN
A la hora de presentar un balance sobre a actuación de la Compañía Guipuzcoana en nuestro país se tejen diferentes opiniones de respetables historiadores e intelectuales. Algunos tratan de satanizar la conducta histórica de esta Compañía alegando el férreo monopolio Que ejerció en nuestro territorio por más de 50 años, considerando sus abusos y arbitrariedades así como también su función represiva ante las eventuales sublevaciones Que se le ofrecían, sin embargo, en este caso se pierde la perspectiva histórica y al juzgarla como buena o mala se olvida sus primigenios fines para la cual fue creada. La Compañía Guipuzcoana, en síntesis, fue fundada para monopolizar el comercio entre España y la Provincia de Venezuela, perseguir el contrabando y resguardar sus propios intereses y los de la Corona; y eso fue lo Que hizo durante cincuenta y cinco años.
Otros intelectuales destacan la labor positiva de la Empresa Vasca, señalando su actividad dinámica y de progreso Que emprendió en la modorra de la sociedad colonial de aquél tiempo.
Se habla de la comunicación expresa Que hizo la Guipuzcoana entre la colonia y la metrópolis, trayendo elementos nuevos Que solo se conocían en el ''viejo Mundo†por ejemplo, ideas, libros, periódicos, etc., también la señalan como un factor fomentador del comercio colonial, estimulante de la producción de diversos cultivos, en especial del cacao Que se constituyó en el producto más importante del siglo XVIII.
Las fortificaciones y las grandes construcciones se levantaron mediante la égida de la Compañía Vizcaína.
Por último, y por su síntesis, terminamos estas conclusiones con una cita textual del Ilustre Escritor Venezolano José Gil Fortoul, en su obra Historia Constitucional de Venezuela:
"Y por último, desde el punto de vista político, no se ha de olvidar que los barcos de la Compañía Guipuzcoana trajeron a la hasta entonces pobre e inculta colonia Venezolana, algo más importante que las mercaderías españolas, trajeron libros, ideas, moderno espíritu emprendedor, hombres arrastrados en su mayoría por el movimiento que iba a culminar en la Enciclopedia y en la Revolución Francesa".
BIBLIOGRAFÃA
. Arias Amaro, Alberto. Historia de Venezuela. Editorial Romor, Caracas. 174 Págs.
. Brito Figueroa, Federico. Historia Económica y Social de Venezuela.
Ediciones de la Biblioteca de la U.C.V. Caracas, 1.975, Tomo l. 348
Págs.
. Gil Fortoul, José. Historia Constitucional de Venezuela. Colección Libros y Revistas Bohemia. Caracas, Tomo l. Volumen 33. 195 Págs.
. González, Eloy G. Historia de Venezuela. Editorial Las Novedades.
Caracas, 1.943. Tomo l. 493 Págs.
. Morón Guillermo. Historia de Venezuela. Colección Libros y Revistas
Bohemia. Caracas. Tomo-l. Volumen N° 31. 240 Págs.
. Olavarriaga, Pedro José. Instrucción General y Particular del Estado
Presente de la Provincia de Venezuela, en los años de 1.720 y 1.721.
Ediciones Fundación Cadafe. Caracas 1.981. 216 Págs.
. Vaccari San Miguel, Letizia. Sobre Gobernadores y Residencias en la
Provincia de Venezuela (Siglos XVI, XVII, XVIII) Fuentes para la
Historia Colonial de Venezuela. Caracas. 1.992. 266 Págs.
La Compañía Guipuzcoana
INTRODUCCIÓN
Referirse a la Compañía Guipuzcoana en este breve estudio no es más que dejar inconcluso una variada de temas y contenidos que se relacionan directos e indirectamente con este factor que rigió la vida económica y política de la Venezuela Colonial por más de cincuenta años.
Tratamos de hacer un bosquejo haciendo mayor énfasis en las causas y condiciones que hicieron posible la creación de esta Compañía más que dedicamos a explicar o a rememorar la actividad de la Compañía en sí.
Quizás dejamos fuera muchos aspectos de la vida de la Compañía durante su actuación en el espectro de la sociedad Venezolana, pero para los fines de este estudio y por las exigencias de los objetivos que persigue la cátedra, creo haber cumplido con el cometido.
LA COMPAÑÃA GUIPUZCOANA
El comercio colonial de Venezuela dependía de su producción agropecuaria y de su intercambio de mercancías manufacturadas. Al principio, la unidad productiva era el hato o la hacienda donde se producía para el consumo local y se dejaba un margen estrecho para el comercio exterior lícito o ilícito.
Para la realización del comercio interno era un obstáculo la inexistencia de vías de comunicación, sin embargo, la producción lograba colocarse en las ciudades y puertos de embarques con destino a la exportación a España, Islas Canarias, México, Cuba, Puerto Rico y, en algunos casos colonias extranjeras del Caribe.
El comercio exterior lícito se realizaba por los puertos habilitados para tal fin, fundamentalmente por La Guaira y Puerto Cabello donde se cumplía con todas las cargas impositivas, mientras que por los puertos secundarios de Maracaibo, Cumaná, Pampatar y Santo Tomé de Guayana los impuestos eran menores y a veces hasta se lograba la exoneración.
En líneas generales podemos resumir que el comercio con España se hizo en tres facetas a saber: Primer periodo (Siglo XVI, XVII y comienzos de (XVIII). Una vez al año un Barco cubría la ruta Sevilla - Cartagena de Indias - Panamá. Embarcaciones pequeñas se desprendían de aquel y tocaban las Costas Venezolanas para efectuar el comercio con las Provincias. Un segundo periodo (1.730 - 1.785) que estuvo signado por el monopolio de la Compañía Guipuzcoana y un tercer periodo (1.785 - 1.810) cuando Venezuela fue Incluida en el sistema de comercio libre establecido pata todas las colonias españolas a partir de 1.778.
Un factor importante en la evolución del comercio colonial venezolano fue la práctica incesante, flagrante o disimulada, del comercio ilícito o contrabando con países Europeos que pugnaban por consolidarse como grandes potencias comerciales a mediados del siglo XVI y todo el siglo XVII en aquella gran escalada del capitalismo mundial por "Apropiarse" de los potenciales mercados proporcionados por los descubrimientos geográficos. Veamos lo que nos dice el Doctor Brito Figueroa al respecto:
"El contrabando o comercio ilícito - en términos de los intereses del Estado Metropolitano - fue uno de los lazos más firmes de la producción agropecuaria colonial con las burguesías Europeas rivales de los mercaderes Españoles; los Holandeses estratégicamente situados en Curazao y Bonaire, monopolizaron esta actividad comercial con las costas y pueblos, villas y ciudades de tierra adentro el contrabando favoreció el desarrollo económico de estas comarcas, al suministrar manufacturas de consumo a la población y esclavos negros para las plantaciones y ofrecer un mercado seguro a la producción" (1).
(1) Brito Figueroa, Federico. Historia Económica y Social de Venezuela, Ediciones de la Biblioteca de la U. C. V. Caracas, 1.995. tomo l. Pág. 106.
El contrabando se convirtió en un gran problema para la Corona Española en tanto que perturbaba su exclusividad en el control de las actividades económicas .con su colonia; por esta causas fue que en 1.717 y 1.718 prohíbe el ingreso a su territorio de mercancías transportadas en barcos extranjeros y en 1.720 exonera de impuesto de tonelajes a sus nacionales que introdujeron cacao venezolano a España, asimismo rebajó los derechos de exportación del fruto venezolano sin que estas medidas mermaran la actividad contrabandista en la zona que muchas veces contó con el apoyo soterrado de las altas autoridades oficiales.
A este tumor crepitante del comercio ilícito se agrega la crisis interna de la guerra de sucesión española (1.700 - L714) que va a agravar más la desatención comercial de la metrópolis con la colonia. En efecto, a raíz de la muerte de Carlos n, el último Rey de los Austrias, se inicia una lucha por el trono que culmina por la vía diplomática y bélica asumiendo la Corona Felipe V, primer Rey de la casa de los Borbones en España.
Este episodio de la vida política Española, influye notablemente en la economía colonial Americana puesto que se interrumpe el tráfico comercial con la metrópolis y como consecuencia se produce el desabastecimiento de productos hispanos escasa demanda de los productos agropecuarios coloniales, se incrementa la miseria en la población y el contrabando recibe un gran impulso durante los casi trece años de esporádico comercio con España.
Con el advenimiento de los Borbones hay un giro con la concepción económica colonial de la dinastía anterior. Con los Borbones se va a instaurar el régimen monopólico hada las tierras de ultramar. "Serán éstos (Los Borbones), con Felipe V, quienes introduzcan los monopolios en manos de compañías comerciales, tal como se hacia en Francia. La compañía real de Guinea, Francesa, obtuvo contrato por seis años y ocho meses para introducir negros en América; fue uno de los actos de Felipe V; pero al terminarse la guerra (1.713) con el tratado de Utrecht fue la compañía Inglesa del Mar del Sur la que adquirió el privilegio" (2).
Evidentemente que el vacío de la acción comercial de España en la Colonia Venezolana hada imperativo, a modo de ver de la realeza, imponer un control monopólico a los fines de centralizar e independizar la gestión económica de la política, así como el mejor aprovechamiento y dirección de los recursos tanto económicos como humanos.
Es importante mencionar la constante preocupación de Pedro José de Olavarriaga por la "Fundación, en Caracas, de una Compañía Mercantil, orientada a la defensa del patrimonio económico de la provincia, a la mejora de la producción ya la intensificación del comercio con España" (3).
Olavarriaga había publicado en 1.720 - 1.721 su instrucción general y particular del estado presente de la provincia de Venezuela dirigido a Don Jorge de Villalonga consejero del rey, donde hacía un inventario y una descripción de la provincia de Caracas destacando sus riquezas naturales,
(2) Morón, Guillermo. Historia de Venezuela. Colección libros y revistas Bohemia. Caracas. Tomo 1, Volumen N° 31. Pág. 192.
(3) Briceño Perozo, Mario. Instrucción General y particular de la Provincia de Venezuela. Editorial Arte. Caracas, 1.965. Pág. 155 ÂCitado por Letizia Vaccari. Sobre Gobernadores y Residencias en la Provincia de Venezuela (Siglos XVI, XVII, XVIII) Fuentes para la Historia Colonial. Caracas 1.992. Pág. 128.
geografía, recursos humanos, etc. lo cual constituía su base documental para proseguir en su empeño de la creación de la mencionada empresa; una vez producido los cambios políticos en España obtuvo el terreno propicio para cultivar sus propósitos.
"Con el tiempo esa campaña fue creciendo y el ascenso a elevadas posiciones de amigos de Olavarriaga en el gobierno de la metrópoli; la sacó de los límites de Venezuela, para hallar eco en la corte. A partir de 1.726, Don José Patiño y Castillo, el Colbert Hispano, es uno de los enlaces de Olavarriaga desde la secretaria de Marina e Indias. Con fundamentos en estas relaciones Olavarriaga viaja a la península y personalmente aboga por sus planes, los que cuajan en el establecimiento de la Compañía Guipuzcoana" (4).
Pedro José Olavarriaga ve cumplir su sueño y el 25 de septiembre de 1.728 se crea la Real Compañía Guipuzcoana de Navegación a caracas, una Empresa accionaria con participación de expertos comerciantes cacaoteros de la provincia de Guipúzcoa, que conservaron cien acciones y el Rey Felipe V que tomó acciones por un valor de doscientos mil pesos, posteriormente se incorporaron como accionistas hacendados [9ranesfcos de Caracas.
.
4) Idem. Citado por Letizia Vaccari.
El objetivo de la Compañía era ''Traer cada año a La Guaira y a Puerto Cabello dos navíos de registro (Matriculados), de 40 a 50 cañones, montados y tripulados en guerra, pudiendo enviar el sobrante de su cargamento a Cumaná, Margarita y Trinidad, en embarcaciones menores. Hecha la descarga, debían salir a impedir el contrabando por todos los mares, los ríos y las costas de las provincias, desde el Orinoco hasta el río Hacha; para lo cual se les dieron patentes de Corso, las dos terceras partes de las presas y la exención de pagos de derechos en la venta de ellas" (5).
La Compañía Guipuzcoana tuvo todos los privilegios, concedidos por orden Real, para el desempeño de sus actividades durante más de medio siglo gozaba de la protección de las autoridades coloniales y de un poder absoluto e indiscutible que les permitió tiranizar y ejecutar medidas arbitrarias tal era el poder de la Compañía Guipuzcoana que sobrepasaba el ámbito económico y llegó a controlar hasta el poder político a través de los gobernadores con Juan Sebastián García de la Torre (1.730 - 1.732) se conformó el binomio hegemónico del poder económico y político de ser nombrado el Gobernador como "Juez Conservador de la Real Compañía Guipuzcoana de Navegación a Caracas".
(5) González, Eloy G. Historia de Venezuela. Editorial las Novedades. Caracas 1.943. Tomo l. Pág. 293 - 294.
Esta prerrogativa le daba a la Compañía un inmenso control sobre todas las actividades políticas y económicas desde que llegaron sus primeros barcos a La Guaira y Puerto Cabello en el año de 1.730. La Compañía era la única que proveía las mercancías europeas y fijaba los precios de los productos agropecuarios extremadamente bajos lo que desfavorecía a los cosecheros y hacendados, además se ganó la animadversión de los contrabandistas y de los poderosos criollos asentados en los cabildos. El monopolio comercial de la Compañía perturbaba el comercio del cacao que hacían los mercaderes venezolanos con algunas Islas del caribe y con Nueva España (Veracruz, hoy México).
Sucedieron diversos conflictos entre la Compañía y diversos sectores sociales y políticos de la vida colonial venezolana. Uno de los más resultantes fue el levantamiento en armas de Juan Andrés López del Rosario, mejor conocido como el Zambo Andresote, quien mantenía una alianza con los contrabandistas holandeses, cosecheros, mercaderes en defensa del comercio ilícito.
El Zambo Andresote mantuvo en jaque al gobierno y a la Compañía Guipuzcoana por espacio de varios años (1.730 - 1.732) en las Riberas del Río Yaracuy, y hasta que finalmente es derrotado al ser dispersadas sus fuerzas y éste tiene que huir a Curazao. Sin embargo, no deja de ser notable el desagrado y el descontento hacia la Guipuzcoana.
Otro movimiento en contra de la Compañía fue emprendido por el Canario Juan Francisco de León era teniente cabo de guerra y Juez de comisos en Panaquire, quien con el pretexto de una sustitución suya por un miembro de la Compañía se levanta en protesta y logra acumular una gran fuerza de apoyo de comerciantes, hacendados y demás sectores de la población de los Valles del Tuy y entra a Caracas para hablar ante el gobernador.
El gobernador Castellano y otros que le sucedieron entran en un juego político con Juan Francisco de León resultando a la postre la derrota de éste y su posterior remisión a España en condición de reo. Sin embargo, este movimiento tuvo trascendencia ya que se logró varios objetivos para los hacendados como por ejemplo la creación de una Junta de Precios, formada por el gobernador, un miembro del cabildo y uno de la Compañía, se les dio a los hacendados y cosecheros un sexto de la capacidad de los barcos para enviar sus frutaos a España, se les dio la exclusividad de comercio con México a los cosecheros, además de otras medidas beneficiosas para este sector económico.
La suma de conflictos y una nueva coyuntura internacional que abogaba por el libre comercio dio el traste con la Compañía Guipuzcoana que quedó eliminada definitivamente por la Real Cédula del 10 de marzo de 1.785, pasando sus bienes a la Compañía Filipinas.
En estas circunstancias Venezuela entra al sistema de libre comercio establecido para todas las colonias españolas en 1.778.
CONCLUSIÓN
A la hora de presentar un balance sobre a actuación de la Compañía Guipuzcoana en nuestro país se tejen diferentes opiniones de respetables historiadores e intelectuales. Algunos tratan de satanizar la conducta histórica de esta Compañía alegando el férreo monopolio Que ejerció en nuestro territorio por más de 50 años, considerando sus abusos y arbitrariedades así como también su función represiva ante las eventuales sublevaciones Que se le ofrecían, sin embargo, en este caso se pierde la perspectiva histórica y al juzgarla como buena o mala se olvida sus primigenios fines para la cual fue creada. La Compañía Guipuzcoana, en síntesis, fue fundada para monopolizar el comercio entre España y la Provincia de Venezuela, perseguir el contrabando y resguardar sus propios intereses y los de la Corona; y eso fue lo Que hizo durante cincuenta y cinco años.
Otros intelectuales destacan la labor positiva de la Empresa Vasca, señalando su actividad dinámica y de progreso Que emprendió en la modorra de la sociedad colonial de aquél tiempo.
Se habla de la comunicación expresa Que hizo la Guipuzcoana entre la colonia y la metrópolis, trayendo elementos nuevos Que solo se conocían en el ''viejo Mundo†por ejemplo, ideas, libros, periódicos, etc., también la señalan como un factor fomentador del comercio colonial, estimulante de la producción de diversos cultivos, en especial del cacao Que se constituyó en el producto más importante del siglo XVIII.
Las fortificaciones y las grandes construcciones se levantaron mediante la égida de la Compañía Vizcaína.
Por último, y por su síntesis, terminamos estas conclusiones con una cita textual del Ilustre Escritor Venezolano José Gil Fortoul, en su obra Historia Constitucional de Venezuela:
"Y por último, desde el punto de vista político, no se ha de olvidar que los barcos de la Compañía Guipuzcoana trajeron a la hasta entonces pobre e inculta colonia Venezolana, algo más importante que las mercaderías españolas, trajeron libros, ideas, moderno espíritu emprendedor, hombres arrastrados en su mayoría por el movimiento que iba a culminar en la Enciclopedia y en la Revolución Francesa".
BIBLIOGRAFÃA
. Arias Amaro, Alberto. Historia de Venezuela. Editorial Romor, Caracas. 174 Págs.
. Brito Figueroa, Federico. Historia Económica y Social de Venezuela.
Ediciones de la Biblioteca de la U.C.V. Caracas, 1.975, Tomo l. 348
Págs.
. Gil Fortoul, José. Historia Constitucional de Venezuela. Colección Libros y Revistas Bohemia. Caracas, Tomo l. Volumen 33. 195 Págs.
. González, Eloy G. Historia de Venezuela. Editorial Las Novedades.
Caracas, 1.943. Tomo l. 493 Págs.
. Morón Guillermo. Historia de Venezuela. Colección Libros y Revistas
Bohemia. Caracas. Tomo-l. Volumen N° 31. 240 Págs.
. Olavarriaga, Pedro José. Instrucción General y Particular del Estado
Presente de la Provincia de Venezuela, en los años de 1.720 y 1.721.
Ediciones Fundación Cadafe. Caracas 1.981. 216 Págs.
. Vaccari San Miguel, Letizia. Sobre Gobernadores y Residencias en la
Provincia de Venezuela (Siglos XVI, XVII, XVIII) Fuentes para la
Historia Colonial de Venezuela. Caracas. 1.992. 266 Págs.
Libro Crónicas desde Morón - Crónica de Boca de Yaracuy
El pueblo de Boca de Yaracuy está situado en el ángulo noroeste del estado Carabobo, su río sirve de línea divisoria entre los estados Falcón Yaracuy y el mismo Carabobo, es zona contigua de la costa oriental falconiana. El río Yaracuy ha sido en el tiempo y lo es en la actualidad, la savia y la sangre del poblado. Este río nace en las serranías de Aroa, al norte de las montañas María Lionza, tiene un gran recorrido y en su cuenca tributaria es de 2.220 km2. Pedro José De Olavarriaga en su instrucción General y Particular de la Provincia de Venezuela en los años de 1720 y 1721 señala, "el río Yaracuy empieza de un cerro llamado Sernuraco. el cual está de 30 leguas distante de su boca pasando por entre las jurisdicciones de Nirgua y Barquisimeto... Este río se debe considerar como muy importante a los intereses de su Majestad pues el provecho que se puede sacar de él, es bastante para asistir la defensa de su costa".
A través del río Yaracuy se realizaba, a mediados del siglo pasado, un intenso tráfico comercial entre Puerto Cabello y los pueblos interioranos de la región centro occidental. Las mercancías eran despachadas en cuatro días desde el Puerto hasta El Chino, pequeño embarcadero fluvial en las inmediaciones de San Felipe, según nos refiere el notable científico italiano Agustín Codazzi. De El Chino en adelante las mercancías eran transportada en carretas y bestias de carga, para lo cual se habían construido almacenes y edificios en los caseríos de La Hoya y El Chino que conformaron junto con la vivienda de los mineros, leñadores y encargados del trasporte de la madera una infraestructura comercial de cierta importancia.
El alemán Karl Ferdmad Appun hace mención en su obra "En los Trópicos" sobre el ecosistema del río Yaracuy. "Sus selvas de galería en sus riberas, su flora y principalmente su variada fauna destacándose el Caimán déla Costa, el Mato Real, Chigüire, Venados, Araguatos, el Mono "Araña", aves de rapiña, el Garzón Soldado, las Comearas, garzas blancas entre otras".
Andresote fue un zambo nativo de Valencia que utilizó estos parajes exuberantes de río Yaracuy como escondrijo para burlarse por mucho tiempo de la Real Compañía Guipuzcoana, encargada del monopolio comercial de España con Venezuela. Sucedió entre 1732 y 1735.
Se hizo jefe desde la zona costera hasta los valles de Yaracuy para proteger el contrabando de los holandeses que operaban en la Isla d Curazao, con los hacendados de la región. Andresote no sólo tuvo el apoyo de los hacendados, sino que logró reunir un numeroso grupo de esclavos y negros libres que les permitió derrotar en varias oportunidades las tropas del gobernador d la provincia. En 1734 acabó con un ejército de 300 soldados que habían sido enviados por el gobierno y la Guipuzcoana para apresarlo. Al gobierno se le hacía difícil atrapar a Andresote porque éste tenía el apoyo de la mayoría de la población que le informaba de todos los movimientos de las tropas oficiales, así como también le suministraban las provisiones. Tuvo el gobierno que mandar una expedición de más de 1.500 hombres para disolver el ejército de Andresote, quien con la ayuda de los contrabandistas holandeses logró huir a Curazao, no así muchos de sus partidarios que fueron condenados a muerte.
Hoy en día el río Yaracuy no ha perdido toda su belleza a pesar de sus aguas ya no lucen cristalinas como antes, los desechos industriales de Morcapel y Venepal han enturbiado su cauce unido a las deforestaciones que han disminuido su caudal y lacerado su flora y su fauna. Todavía siguen las casas del pueblo vestidas con tablas de Guamo y su bucólica gente entregada a las labores del mar, de sus labios se escuchan leyendas y cantos que dejan asomar añoranzas por tiempos pasados. Las manos curtidas por manchas de coco, pero sus palabras son amables y sinceras, su trato sencillo y afable enaltece sus rasgos de humildad encerrados en su piel de cacao y pelo ensortijado. De ellos supe del gigantesco mero que habitaba en el río que cuando se movía producía estampida atemorizada de los demás animalitos fluviales hasta que un buen día llegó Ramón Saavedra, alias Antayo, y lo pescó.
Otra leyenda, la de El Carretón que pasaba a media noche por las calles del pueblo y que espantaba a los vecinos, desapareció cuando instalaron la luz eléctrica en el año de 1976.
Tampoco se supo más de un enorme animal que se encontraba en la boca del río que reventaba los cordeles: se enterraba en el fondo y no había fuerza humana capaz de moverlo.
Palma Sola
Algunos estudiantes de la Misión Sucre y vecinos de este sector se han acercado al Cronista para indagar sobre la historia y otros aspectos de este populoso lugar. Su historia se pierde en los remotos tiempos desde cuando el río que invade sus predios – El Morón – era navegable hasta por canoas de 12 varas de largo según testimonio de Angel Altolaguirre y Duvale en 1768.
Pero mucho antes de este año el río era utilizado para sacar por Palma Sola productos agrícolas para enviarlos al puerto de Puerto Cabello en un comercio legal, otras veces se realizaba el comercio en forma clandestina o de contrabando con los holandeses apertrechados en la cercana isla de Curazao.
Esta zona era de un fuerte tráfico comercial, recuérdese que la producción agrícola de Barquisimeto, Yaracuy y el occidente de Carabobo debía salir hacia el mar por estos lados del golfo triste.
También se construían en las playas de Palma Sola pequeños caneyes o bohíos donde acopiaban los frutos listos para el embarque traídos por bestias por los pocos caminos de recuas o veredas que penetraban por la espesa vegetación. Palma Sola ha sido el sitio de Morón que ha estado más presente en la inspiración de los poetas, en los versos, en las canciones; quizá por sus arenales blancos, sus largos cocoteros, las fuerzas de sus olas y el hermoso azul de su mar.
En 1842 ya existía en Palma Sola un pequeño caserío al frente de la playa compuesto por precarias viviendas de bahareque, palma y madera. Ese mismo año el gobierno intenta desarrollar esta zona con un poblamiento foráneo para lo cual concedió créditos a un señor de nombre Andrés Anthoine para que introdujera a estas tierras a un número entre doscientos y seiscientos inmigrantes españoles para fundar un “Centro Agrícola de la explotación de esta comarcaâ€. Estos españoles no vendrían directamente de España sino de unos que estaban refugiados en Francia. Este gran proyecto no se cumplió quizás por la insalubridad local. Esto de los proyectos fracasados va a ser una norma constante en la historia del sector de Palma Sola.
El 24 de julio de 1859 piso tierra de Palma Sola el General Juan Crisóstomo Falcón, líder de la llamada guerra federal. Venia Falcón de Curazao y desembarcó junto con el futuro Caudillo y Presidente de Venezuela Antonio Guzmán Blanco, Jacinto Regino Pachano, Wenceslao Casado y otros; estos ilustres visitantes fueron recibidos por Gabriel Guevara y un grupo de Moroneros. Vamos a solicitar a los gobiernos la construcción de un monumento alegórico en Palma Sola con motivo de cumplirse el próximo año ciento cincuenta aniversario de este hecho histórico.
Durante la década de 1950, el gobierno del General Marcos Pérez Jiménez, planifico una gran ciudad en Palma Sola que por su ubicación estratégica y la calidad de las viviendas y de los servicios seria para la época un modelo urbanístico de primera, sin embargo, con la caída de la dictadura cayó también este proyecto que quedó a medias.
Un nuevo impulso recibió Palma Sola con la llegada de la compañía alemana Volkwagen, la cual construyó nuevas viviendas, sitios recreativos y logró darle un nuevo dinamismo al área que la convirtió en una de las zonas residenciales privilegiadas de Morón; no obstante, las intrigas político-sindicalistas con subterfugios jurídicos dieron al traste con esta empresa y con ello se fue una época de la vida cotidiana de Palma Sola. Solo quedó en el recuerdo de sus pobladores las instalaciones de inspiración europea que adornaron sus paisajes.
Los últimos gobiernos regionales habían hablado de un gran proyecto turístico para este sector hasta que sucedió la invasión, lo demás es historia conocida por todos nosotros. Nos referiremos a Palma Sola en esta nueva etapa en una próxima columna.
Palma Sola
Algunos estudiantes de la Misión Sucre y vecinos de este sector se han acercado al Cronista para indagar sobre la historia y otros aspectos de este populoso lugar. Su historia se pierde en los remotos tiempos desde cuando el río que invade sus predios – El Morón – era navegable hasta por canoas de 12 varas de largo según testimonio de Angel Altolaguirre y Duvale en 1768.
Pero mucho antes de este año el río era utilizado para sacar por Palma Sola productos agrícolas para enviarlos al puerto de Puerto Cabello en un comercio legal, otras veces se realizaba el comercio en forma clandestina o de contrabando con los holandeses apertrechados en la cercana isla de Curazao.
Esta zona era de un fuerte tráfico comercial, recuérdese que la producción agrícola de Barquisimeto, Yaracuy y el occidente de Carabobo debía salir hacia el mar por estos lados del golfo triste.
También se construían en las playas de Palma Sola pequeños caneyes o bohíos donde acopiaban los frutos listos para el embarque traídos por bestias por los pocos caminos de recuas o veredas que penetraban por la espesa vegetación. Palma Sola ha sido el sitio de Morón que ha estado más presente en la inspiración de los poetas, en los versos, en las canciones; quizá por sus arenales blancos, sus largos cocoteros, las fuerzas de sus olas y el hermoso azul de su mar.
En 1842 ya existía en Palma Sola un pequeño caserío al frente de la playa compuesto por precarias viviendas de bahareque, palma y madera. Ese mismo año el gobierno intenta desarrollar esta zona con un poblamiento foráneo para lo cual concedió créditos a un señor de nombre Andrés Anthoine para que introdujera a estas tierras a un número entre doscientos y seiscientos inmigrantes españoles para fundar un “Centro Agrícola de la explotación de esta comarcaâ€. Estos españoles no vendrían directamente de España sino de unos que estaban refugiados en Francia. Este gran proyecto no se cumplió quizás por la insalubridad local. Esto de los proyectos fracasados va a ser una norma constante en la historia del sector de Palma Sola.
El 24 de julio de 1859 piso tierra de Palma Sola el General Juan Crisóstomo Falcón, líder de la llamada guerra federal. Venia Falcón de Curazao y desembarcó junto con el futuro Caudillo y Presidente de Venezuela Antonio Guzmán Blanco, Jacinto Regino Pachano, Wenceslao Casado y otros; estos ilustres visitantes fueron recibidos por Gabriel Guevara y un grupo de Moroneros. Vamos a solicitar a los gobiernos la construcción de un monumento alegórico en Palma Sola con motivo de cumplirse el próximo año ciento cincuenta aniversario de este hecho histórico.
Durante la década de 1950, el gobierno del General Marcos Pérez Jiménez, planifico una gran ciudad en Palma Sola que por su ubicación estratégica y la calidad de las viviendas y de los servicios seria para la época un modelo urbanístico de primera, sin embargo, con la caída de la dictadura cayó también este proyecto que quedó a medias.
Un nuevo impulso recibió Palma Sola con la llegada de la compañía alemana Volkwagen, la cual construyó nuevas viviendas, sitios recreativos y logró darle un nuevo dinamismo al área que la convirtió en una de las zonas residenciales privilegiadas de Morón; no obstante, las intrigas político-sindicalistas con subterfugios jurídicos dieron al traste con esta empresa y con ello se fue una época de la vida cotidiana de Palma Sola. Solo quedó en el recuerdo de sus pobladores las instalaciones de inspiración europea que adornaron sus paisajes.
Los últimos gobiernos regionales habían hablado de un gran proyecto turístico para este sector hasta que sucedió la invasión, lo demás es historia conocida por todos nosotros. Nos referiremos a Palma Sola en esta nueva etapa en una próxima columna.
El censo de Olavarriaga
Quizá el primer censo realizado en Venezuela con un carácter medianamente científico para la época o lo más aproximado a la realidad posible fue el de Pedro José de Olavarriaga, ejecutado durante los años de 1720 y 1721 (siglo XVIII).
Este trabajo fue dirigido por su autor a don Jorge de Villalonga, virrey, presidente, gobernador y capitán general del nuevo reino de Granada, para informarle de la situación económica, urbana, de la división política-territorial y de la población de la provincia de Venezuela.
Este estudio fue escrito en forma sencilla y precisa por Olavarriaga y el objetivo era que la corona española tomara medidas gubernamentales para el desarrollo y provecho de las potencialidades naturales del territorio e hiciera los correctivos necesarios a los desaciertos humanos o problemas, según su criterio, de diversa índole que debían atender prioritariamente las autoridades hispanas.
En el tiempo histórico del mencionado estudio, el territorio del actual municipio Juan José Mora pertenecía, en la vieja demarcación española, a la jurisdicción de Nirgua, otrora capital y floreciente campiña.
Al referirse a Morón Olavarriaga habla de la punta de Morón: "El puerto de Morón es a la banda del oeste, y los navíos se arriman a la misma punta que sirve de resguardo, de esta punta prosigue la playa sin puntas ningunas, sino formando un arco cóncavo que es el golfo; atrás de Morón es la Sabana sobredicha".
Esta última descripción nos infiere que hacia el sur, hacia donde está el centro poblado actual, la población era escasa, dispersa en varias haciendas de cacao.
En cuanto a las actividades económicas del área señala: "Los holandeses hacen mucho comercio en este paraje por ser el camino que baja de los valles de Barquisimeto y San Nicolás, y por acercarse siempre más de la isla de Curazao".
Esto dio pie para que se creara en 1730 la Compañía Guipuzcoana para combatir el contrabando de los holandeses y monopolizar el comercio en general.
Olavarriaga también escribe sobre los hacendados asentados en la zona y precisa la producción de sus respectivas haciendas: don Pedro de Aponte tenía 60.000 árboles y producía 600 fanegas de cacao; don Antonio Mendoza 40.000 árboles para 400 fanegas, don Miguel Rengifo (igual que el anterior), don Bernardo del Toro 30.000 árboles para 300 fanegas y pequeños propietarios en Palma Sola con 4.000 árboles y 40 fanegas.
Casi medio siglo (43 años) después de esta referencia sigue existiendo en 1764 cinco haciendas de cacao según relata el viajero don Ãngel Altolaguirre y Duvale.
En Urama los propietarios eran: don Martín Ascanio, don Juan Blanco Infante, don Antonio Blanco, don Luis Arias, don Nicolás de Herrera, doña Pabla Mejía, doña Violante Ochoa, don José de Liendo, don Juan Carrasco.
En Alpargatón eran los propietarios: Francisco Contreras, Bernardo Obispo, María de Jesús Noguera, don Francisco Gil, don Juan Bolonsten, Zapata, Pedro Franco de Lemos y Juana Piñero.
JUEVES 13 DE NOVIEMBRE DE 2008
Guzmán Blanco (1829-1899)
Fue el Presidente venezolano del siglo XIX que tuvo una visión modernista del país; a él se deben muchos logros en la organización del estado y sus instituciones como el avance o progreso en el campo de la cultura, en las inversiones ferroviarias, telefónicas y telegráficas.
Â
En Caracas dejo su huella modernizadora que aun persiste como vetustos monumentos arquitectónicos como el teatro municipal, y otras obras que embellecen la ciudad.
Â
Pero a lo que quiero referirme es que también puso en orden las estadísticas de la administración pública, entre ellas la de la población venezolana. Como producto de su gestión se realizo en Venezuela el primer censo de población organizado, realizado y publicado por el estado venezolano para el conocimiento de nuestra propia realidad ¿Quienes somos? ¿Dónde estamos? ¿Qué hacíamos? Este censo se publico en 1875 y en lo que respecta a al Municipio J. J. Mora referiré algunos elementos esenciales.
Â
Los datos de los censos son oficiales y por lo tanto están avalados por nuestras leyes, son en su momento los más veraces que podemos conseguir. En el Municipio Mora la población total era de 1692 habitantes, de los cuales Morón poseía 1072 (63,3%) y Urama 620 (36,3%). De este total y distribuido por sexo tenemos que están casi parejo o equiparables es decir: 857 hombres y 826 mujeres (y 9 extranjeros); en cuanto a la edad se aprecia que las personas mayores de veintiún año son en numero ligeramente superior a los menores, pero en el sexo femenino la mayoría son mujeres menores de veintiún año.
Â
Otros datos importantes son que a nadie le gustaba casarse; casi la totalidad de las parejas eran concubinas o “reajuntao†como lo indica el 94,2% de los habitantes eran solteros y solteras, es decir 1534 personas no se habían casado de allí que el 84% de los pobladores del municipio eran hijos ilegítimos. Existía una mayor proporción de mujeres viudas que de hombres, quizá esto se deba a que estaba presente aun la huella de la guerra federal donde perecieron muchos morenses y otros simplemente no regresaron y se dieron por muertos.
Â
Lo que realmente es alarmante es que el 93% de la población de Juan José Mora en 1873 no sabía leer ni escribir, es decir de cada diez morenses, nueve eran analfabetos; esto nos da una idea del país que teníamos entonces. Era la Venezuela de una economía dependiente de los precios del café y otros rubros menores en el mercado internacional donde la inversión publica en educación era casi inexistente en los lugares rurales y apartados de los centros urbanos.
Â
Morón y Urama para ese tiempo era parroquias marginales del Departamento de Puerto Cabello, ambas zonas rurales que vivían de la explotación de pequeños hatos, haciendas y conucos donde sus habitantes eran mayormente labriegos tal como nos lo recuerda el mismo censo. El 33% (546 personas) se dedicaban a las actividades agrícolas, no se registra ningún criador, 9 personas eran extranjeras (3 holandeses, 2 españoles, un ingles, un italiano, un colombiano y uno indefinido).
Â
Habían dos albañiles, cinco carpinteros, ocho comerciantes, un empleado publico, ningún estudiante, un ingeniero, seis institutores, un sastre, 16 sirvientes, ocho panaderos, 20 transeuntes (gente de paso) y seis zapateros. Además se registran 49 huérfanos y 14 inválidos.
Â
En el municipio no había ningún doctor ni bachilleres ni licenciados.
Â
Pero si muchos militares, recordamos que Urama y Morón estuvieron vinculados a la guerra federal por lo que seguramente sobrevivían todavía algunos viejos militares y otros menos activos. La cuenta da que había cuatro generales, cinco coroneles, 30 comandantes (26 en Morón y alpargaton) 19 capitanes, 42 tenientes y nueve subtenientes para un total de 109 militares o sea un 6% de la población. El censo registra que hay 1691 católicos que corresponde casi el 100% de los habitantes, sin embargo en ninguno de las dos parroquias había un eclesiástico o cura tal como lo dice el mismo censo.
Libro Crónicas desde Morón - Andresote
Más de un centenar de años había transcurrido desde el alzamiento del Negro Miguel en las montañas de Buría para que la tormenta social abrazara la costa desde Puerto Cabello a Tucacas, siguiendo como reguero de pólvora las trochas del valle del río Yaracuy hasta internarse en San Pedro y Taria. El humo de la rebelión llegaba como bálsamo a las espaldas rasgadas de los negros de Aroa, San José de Canoabo, Urama, Alpargaten y Morón. Los frondosos cacaotales fueron madriguera para la insurgencia y la rebeldía reprimida por el látigo del blanco.
Corría el año de 1730 y Juan Andrés López del Rosario, mejor conocido como Andresote o Bemba e' Trueno, Boca e' Jarro, Cara e' Susto, Pata pal' Monte, etc., recogía el sufrimiento del negro, zambo e indio para enfrentar la exploración y el monopolio de la Compañía Guipuzcoana. Los españoles tartamudean al sólo oír el nombre de Andresote.
¿Quién era este zambo? Se dice que era nativo de Valencia, allá era esclavo de un blanco. Pero Andresote siempre sostenía: "Los esclavos deben ser libres como sus abuelos de Guinea". Era alto, robusto, con pelo churrusco. Usaba carabina, trabuco, machete terciado. Sólo creía en los milagros de los santos negros. San Benito, San Juan y San Pascual Bailón eran sus patronos y a lo mejor sus amigos.
Su familia era un hermano llamado José Francisco, siempre leal a la lucha anti-esclavista. Una vez desaparecido Andresote fue juzgado por los españoles y condenado a prisión. Fue llevado a la cárcel española de Cádiz y pasado posteriormente a las celdas de La Carraca, sitio de reclusión donde el Generalísimo Francisco de Miranda muriera ochenta años después. Su amante era la negra Josefa, a quien han de cobrarle los blancos su fidelidad al osado zambo. "Parlas tardes –cuando Andresote no andaba persiguiendo blancos- se la llevaba al río. Le restriega el cuerpo con jabón de tierra y después le lanza -hay un poco de liturgia africana- la totuma de agua. Los colmillos de Andresote —así lo repetía la hartosa y culona manceba-mordisqueaban más duro las nalgas que los propios caimanes".
A pesar de que la sublevación de Andresote estuvo estimulada y apoyada por los contrabandistas holandeses que usufructuaban las bocas de los ríos Aroa y Yaracuy para sacar productos agrícolas de tierra adentro del occidente de Venezuela para destinarlos a la isla de Curazao y que además contaba con la solidaridad de cosecheros o hacendados blancos, la lucha de Andresote y sus negros tenía un claro rasgo clasista. Era una lucha de clase, de negros que buscaban liberarse de la esclavitud. En una oportunidad alguien le dijo -en forma aduladora- que él era un negro con alma blanca, Andresote respondió bruscamente: "Carajo, ¿acaso lo negro es malo?... Yo no tengo el alma blanca. Yo soy too negro y es mi orgullo. ¡Ah!... hijo e'p... Ojalá hubieran bastantes blancos con alma negra, pa 'quejueran güenos y no nos robaran y cometieran tantos crímenes contra los esclavos y los pobres ".
Los gobernantes españoles desplegaron todo su poderío militar contra Andresote y sus guerrilleros. Ofrecieron como recompensa 600 pesos por su cabeza, ordenan ejecutar sumariamente a los cimarrones, y obligan a quitarles los bienes a los libres que hayan colaborado con ellos y dicen: "Los cimarrones son hijos del diablo y como tales hay que tratarlos ". "Eran malditos todos los enemigos del Rey".
Las primeras tropas que movilizan van dirigidas por los afamados oficiales españoles Domingo de Urasti y Domingo de la Cruz Salamanca, atacan a Andresote en las riberas del río Yaracuy, y, ambos derrotados van a parar la carrera a San Felipe. Le siguen en el orden de la denota el prestigioso Arias de Altamirano, quien es vencido en las bocas del río Yaracuy el 30 de julio de 1731. En los cerros de Guabina hace huir a Juan de Manzaneda que llevaba 250 soldados y sólo le quedaron 44 para "aterrizar" en Barquisimeto. Así lo asentó un escribano: "El terror les dio alas para volar, pues lo que habíamos caminado en cuatro días lo descaminaron ellos en medio día". Hasta el Gobernador y Capitán General de Venezuela Sebastián García de la Torre, febrero de 1732, recorre 400 Kms., desde Caracas hasta el Yaracuy, para combatir al Zambo pata en el suelo con 1.500 hombres. Al cabo de cuatro meses regresa a la capital, sus esfuerzos han sido inútiles. Andresote sigue en pie de lucha.
Ya desaparecido Andresote, "años después, la gente dice que lo ve navegando por el río. A ¡os propios españoles les crujen las quijadas -pese a que están atrincherados en un improvisado fuerte que, para combatirlo, construyen en la desembocadura del Yaracuy- cuando creen 'topar' la fantasiosa barcaza del guerrillero ".
Con la ausencia de Andresote sus guerrilleros aceptaron la paz propuesta por los frailes capuchinos Salvador de Cádiz y Tomás de Pons, quienes fueron enviados por el obispo caraqueño José Félix de Valverde para pacificar a los grupos rebeldes. En el camino hacia Caracas, los pacificados, acompañados de Pons, se dan cuenta del engaño -sólo era una farsa para capturarlos- de las autoridades españolas. Descubierta la trampa se marchan con el fraile Pons a Parmania, en las riberas del Orinoco.
Libro Crónicas desde Morón - Perfiles
La estructura económica y social de la Venezuela colonial plasmó características específicas en cuanto a la composición, concentración y distribución de la población así como también delineó parámetros culturales peculiares de cada una de las localidades. Caracas y Valencia, esta última en menor medida, fueron los núcleos urbanos de mayor densidad en el centro del país. Maracaibo en el occidente. Estas ciudades llegaron a convertirse en el asiento preferido de los estratos poderoso tanto en lo económico como en lo político, obviamente gozaban en una mayor rentabilidad derivada de la comercialización en el exterior de los productos agrícolas, de modo que en estas ciudades se van a producir estilos de vida diferentes a las de su contorno rural.
Los puertos sirven de puntos intermediarios que enlazan los centros productivos con los mercados de ultramar resguardando los beneficios de los radicados en el espacio urbano. Esto sucede dentro del marco de las llamadas economías de puerto o economías de enclave donde ocurre el fortalecimiento de oligarquías exportadoras e importadoras y de pequeños núcleos de capital comercial portuario dependientes de la burguesía internacional, y más aún para las últimas décadas del siglo XVIII la burguesía comercial criolla -señala Brito Figueroa- "es el resultado del fortalecimiento de las conexiones de la economía venezolana con el mercado capitalista mundial de los cuadros de un país carente de todo desarrollo industrial".
Unidos a la capital y a las operaciones de mercado se establecieron en las adyacencias de los puertos -La Guaira y Puerto Cabello- casas comerciales extranjeras con su correspondiente contingente humano dando origen a una no desdeñable inmigración europea (no española) compuesta por alemanes, ingleses, italianos franceses, holandeses, etc. Un censo de 1894 nos revela que casi un 10% de inmigrantes integraban la población de Puerto Cabello en aquel entonces; de un total de 13.676 habitantes, existían 131 alemanes, 33 daneses, 29 colombianos, 48 franceses, 725 holandeses, 44 ingleses, 15 italianos y 53 de otras naciones.
Es por ello que desde el siglo pasado es común encontrar en Puerto Cabello, ligados a los sectores comerciales los apellidos, Boulton, Blohm, Kolster, Bhss, Gerstl, Rómer, Bredmeyer, Senatolli, Gentnzen, Blaash, Valarino, Chaumer, Lesseur, Fortune, Gaerste, Nahmens, Remesen, Frey, Sterling, Phelp, Perrone, Schucht, etc, de allí que puerto Cabello estuviese en el pasado un cementerio especialmente para los alemanes.
Estos sectores comerciales buscaron formas organizativas y no es casual que las primeras cámaras de comercio que se fundaron sean las de Caracas (La Guaira), Maracaibo y Puerto Cabello en 1894 y "en esta acta constitutiva -la de puerto Cabello-y firmando los primeros estatutos de la Cámara hay nueve firmas de origen extranjero de las 22 que la integraban ". La influencia de estos grupos de inmigrantes fue de determinar para la formación de los patrones culturales del gentilicio porteño, ellos dieron un aporte importante no sólo en el campo económico sino también en el campo de las artes, las letras, la medicina etc., que van a ser vitales para el forjamiento de una entidad cultural basada en el híbrido de elementos foráneos provenientes del viejo continente con los rasgos autóctonos más el ingrediente africano.
Fuera del hinterland portuario vamos a encontrar, como reminiscencia de las plantaciones cacaoteras, la persistencia de lo negro en Patanemo, Goaigoaza, Borburata y San Millán que junto con Morón y Urama forman parte de la franja costa-caribe que va desde Pana hasta la penínsulas de Paraguaná. En otros tiempos hablar de cacao era hablar del negro o viceversa, histórica simbiosis que ha dejado su legado, además, en los valles de Yaracuy y en costa sur del Lago de Maracaibo.
En todo estos lugares en condición sinc qua non el culto a San Juan Bautista. En Urama se le veneró desde antaño, ya en 1723 el cura de Cagua encontró una iglesia de paja destinada a la adoración del santo. La carga cultural negroide no se reduce solamente al culto de San Juan Bautista, al baile de la hamaca, al toque de tambor: es también supersticiones y creencias ancestrales, hábitos, costumbre etc. En este aspecto Morón difiere un poco de Urama: este último ha preservado su esencia negroide mientras que el primero se ha diluido por la invasión de falconianos que desde hace mucho tiempo constituyen el grueso de su población y yuxtaponiendo otros caracteres de cierta consideración.
Boca del Tocuyo
En cierta oportunidad ofrecí a unos amigos boquenses o ¿tocuyanos? escribirles sobre su pueblo (allá se lee el Noti-Tarde), hoy quiero cumplirmi palabra.
El poblado de Boca del Tocuyo dista muy poco de la orilla del mar, el río Tocuyo lo parte ecuatorialmente en dos (al poblado), quedando a ambos lados de sus riberas terrenos arenosos de origen aluvional con materiales que en tiempos inmemoriables acumularon la pleamar y el continuo arrastre de sedimentos de este caudaloso río.
Sobre estas arenas se levantó el pueblo, dividido en dos secciones (aleste y al oeste), cautivo entre el mar (al norte) y la oscura faja asfáltica (al sur) de la carretera costera del costado oriental falconiano.
Sus costas son de emersión, carentes de lo frondosidad de las palmeras que pudieran atenuar el inclemente sol.
La historia de este pueblo es similar a la de sus congéneres de esta parte del litoral caribeño, su estancia de cara a las antillas neerlandesas convirtieron estos rincones, recodos y parajes en caminos expeditos para burlar, durante la época colonial, la persecución de la Compañía Guipuzcoana contra el comercio ilícito (o contrabando) practicado en la zona por los comerciantes holandeses.
Especialmente cuando se tenía un río lo suficientemente navegable para penetrar desde las islas de Curazao o Aruba hasta las poblaciones del interior de los estados Lara y Yaracuy.
Este tráfico comercial consistía en el intercambio de productos agrícolas que llegaban por vía fluvial (desde el occidente del país) y áreas vecinas por las mercancías manufacturadas que desde Curazao trasladaban los holandeses al territorio patrio.
En Boca del Tocuyo también dejó sus huellas la Guerra Federal.
El General Zamora y sus tropas tomaron el pueblo el 21 de marzo de 1859, venía el General de Coro y en su tránsito hacia Morón se detuvo en este pedazo de costa falconiana para proclamar su revolución y ganarse nuevos contingentes que reforzarían su consigna de "tierras y hombres libres".
La configuración espacial del pueblo es más bien de calles lineales, aunque algunas no guardan el orden rectangular, sus viviendas humildes son las típicas rurales que fueron símbolos habitacionales de la reforma agraria.
Su gente vive fundamentalmente de la pesca, del comercio con los turistas y actividades agrícolas en haciendas vecinas donde se cosechan melones, patillas y los cocoteros para la extracción de copra.
En una zona contigua a su iglesia de San Rafael se divisa una atalaya que una vez fue su tanque de agua, como un vigía testifica los años de desidia oficial.
Este torreón de concreto, de enorme cabeza y cuerpo enjuto también se muere de sed, en su interior reseco se conserva como una memoria décadas de olvido, de tiempos de bonanzas que no llegaron a sus predios, de la esperanza que se pierde en la lontananza del mar.
Al lado del viejo tanque de agua se destaca una escritura de una pasada campaña electoral que dice: "Vota por los concejales luchadores y folklóricos", al pie de la escritura está la firma del partido político que postula a los candidatos.
Les aseguro, amigos, que este partido no sacó la votación que aspiraba.
La sinceridad en política no es muy buena compañera.
De estas tierras son los hermanos Armarzas, genuinos líderes y protagonistas de la época de esplendor de la organización que ellos representan, ahora Rafael o Fay ejecuta un nuevo rol como empresario del pescado, su bondad y su don de gente le harán salir adelante.
También es la tierra del "Morocho" cuya vocación servicial borra todo indicio de una apariencia no convencional.
También allí vive "El Manco" con un chiste siempre en sus labios.
El deportista Wilmer Gómez con sus poderosos "Jimmys".
De aquellos lugares se vino a Morón "Musulungo" (como le dicen en Morón) o "El Perico" (como le dicen en su pueblo) a buscar mejor vida y a entregar sus excelentes facultades para jugar el beisbol.
Se considera que es el mejor pelotero que ha dado la Boca del Tocuyo.
Todavía se mantiene activo, con sus casi sesenta años a cuesta, no le tiembla el pulso para darle un batazo al pitcher más pintao, musulungo debe tener un digno retiro y el reconocimiento u homenaje de dos pueblos que lo admiran y lo tienen como un ejemplo de juventudes.
Dejé para último al primer concejal, oriundo de la Boca, del municipio Monseñor Iturriza, Israel Lamus o ¿Díaz?.
Israel es buen amigo y tremendo jugador de beisbol, en su equipo lo alineaban como catcher y cuarto bate.
Pero había un problema.
Inicialmente él le solicitaba al manager que lo colocara en el line up como Israel Díaz (el apellido de su madre) y así se hacía normalmente.
Pero un buen día, alguien le dijo que su padre (de apellido Lamus) era un rico hacendado en Barinas, el cual tenía su oficina frente a la plaza Bolívar de esta ciudad.
Desde entonces Israel no permitió que se le pusiera en el "line up" con el apellido Díaz, sino el de Lamus.
Otro día partió Israel a Barinas a conocer a su padre.
Cuando llegó a la plaza y preguntó por el hacendado Lamus, alguien le respondió ¿hacendado? Lamus es aquél borrachín que está tirado allá en el suelo.
Israel inmediatamente regresó a su pueblo.
En plena lectura del line up para el juego del domingo, el manager dice en voz alta Israel Lamus cuarto bate, y le grita molesto Israel: ¡A mínose pongas Israel Lamus! a mí nepones Israel Díaz!!!
Libro Crónicas desde Morón - Boca del Tocuyo
En cierta oportunidad ofrecí a unos amigos boqueases ¿o tocuyanos? escribirles sobre su pueblo. Hoy quiero cumplir mi palabra. El poblado de Boca del Tocuyo dista muy poco de la orilla del mar, el río Tocuyo lo parte ecuatorialmente en dos (al poblado), quedando a ambos lados de sus riberas terrenos arenosos de origen aluvional con materiales que en tiempos inmemorables acumularon la pleamar y el continuo arrastre de sedimentos de este caudaloso rió. Sobre estas arenas se levantó el pueblo, divido en dos secciones (al este y al oeste), cautivo entre el mar (al norte) y la oscura faja asfáltica (al sur) de la carretera costera del costado oriental falconiano. Sus costas son de emersión, carentes de la frondosidad de las palmeras que pudieran atenuar el inclemente sol.
La historia de este pueblo es similar a la de sus congéneres de esta parte del litoral caribeño, su estancia de cara a las antillas neerlandesas convirtieron estos rincones, recodos y parajes en caminos expeditos para burlar, durante la época colonial, la persecución de la Compañía Guipuzcoana contra el comercio ilícito (o contrabando) practicado en la zona por lo comerciantes holandeses. Especialmente cuando se tenía un río lo suficientemente navegable para penetrar desde las islas de Curazao o Aruba hasta las poblaciones del interior de los estados Lara y Yaracuy. Este trafico comercial consistía en el intercambio de productos agrícolas que llegaban por vía fluvial (desde el occidente del país) y áreas vecinas por las mercancías manufacturadas que desde Curazao trasladaban los holandeses al territorio patrio.
En Boca del Tocuyo también dejó sus huellas la guerra Federal. El General Zamora y sus tropas tomaron el pueblo el 21 de marzo de 1859, venía el General de Coro y en su tránsito hacía Morón se detuvo en este pedazo de costa falconiana para proclamar su revolución y ganar nuevos contingentes que reforzarían su consigna de "tierra y hombres libres".
La configuración espacial del pueblo es más bien de calles lineales, aunque algunas no guardan el orden rectangular, sus viviendas humildes son las típicas rurales que fueron símbolos habitacionales de la reforma agraria. Su gente vive fundamentalmente de la pesca, del comercio con los turistas y actividades agrícolas en haciendas vecinas donde se cosechan melones, patillas y los cocoteros para la extracción de copra. En una zona contigua, su iglesia de San Rafael, se divisa una atalaya que una vez fue su tanque de agua, y como un vigía testifica los años de desidia oficial. Este torreón de concreto, de enorme cabeza y cuerpo enjuto en también se muere de sed, en su interior reseco se conservan como una memoria décadas de olvido, de tiempos de bonanzas que no llegaron a su predios, de la esperanza que se pierden en la lontananza del mar.
Al lado del viejo tanque de agua se destaca una escritura de una pasada campaña electoral que dice: "Vota por los concejales luchadores y folklóricos", al pie de la escritura está el nombre del partido político que postula a los candidatos. Les aseguro, amigos, que este partido no saco la votación que aspiraba. La sinceridad en política no es muy buena compañera.
De esta tierra son los hermanos Almarza, gemimos líderes y protagonistas de la época de esplendor de la organización que ellos representan, ahora Rafael o Fay ejecutan un nuevo rol como empresarios del pescado. Su bondad y su don de gente les harán salir adelante. También es la tierra del Morocho cuya vocación servicial borra todo indicio de una apariencia no convencional. También allí vive el manco con un chiste siempre en sus labios. El deportista Wilmer Gómez con sus poderosos Jimmys. De aquellos lugares vino a Morón Musulungo (como le dicen en Morón) o el Perico (como le dicen en su pueblo) a buscar mejor vida y a entregar sus excelentes facultades para jugar el béisbol. Se considera que es el mejor pelotero que ha dado Boca del Tocuyo.
Todavía se mantiene activo, con sus casi sesenta años a cuesta, no le tiembla el pulso para darle un batazo al pitcher más pintao, Musulungo debe tener un digno retiro y el reconocimiento u homenaje de dos pueblos que lo admiran y lo tienen como un ejemplo de juventudes.
Dejé para último al primer concejal, oriundo de la Boca, del municipio Monseñor Iturriza, Israel Lamus ¿o Díaz? Israel es un buen amigo y tremendo jugador de béisbol, en su equipo lo alineaban como catcher y cuarto bate. Pero había un problema: inicialmente él le solicitaba al manager que lo colocaran en el line up como Israel Díaz (el apellido de su madre) y así se hacía normalmente. Pero un buen día, alguien le dijo que su padre (de apellido Lamus) era un rico hacendado en Barinas, el cual tenía su oficina frente a la plaza Bolívar de esta ciudad.
Desde entonces Israel no permitió que se le pusiera en el line ip con el apellido Díaz, sino el de Lamus. Otro día partió Israel a Barinas a conocer a su padre. Cuando llegó a la plaza y preguntó por el hacendado Lamus, alguien le respondió "¿Hacendado? Lamus es aquel borrachín que está tirado allá en el suelo. Israel inmediatamente regresó a su pueblo. En plena lectura del line up para el juego del domingo, el manager dice en voz alta: "Israel Lamus cuarto bate", y le grita molesto Israel: "¡A mí no me pongas Israel Lamus! A mi me pones Israel Díaz!!!".
JUEVES 13 DE NOVIEMBRE DE 2008 Guzmán Blanco (1829-1899)
Fue el Presidente venezolano del siglo XIX que tuvo una visión modernista del país; a él se deben muchos logros en la organización del estado y sus instituciones como el avance o progreso en el campo de la cultura, en las inversiones ferroviarias, telefónicas y telegráficas.
En Caracas dejo su huella modernizadora que aun persiste como vetustos monumentos arquitectónicos como el teatro municipal, y otras obras que embellecen la ciudad.
Pero a lo que quiero referirme es que también puso en orden las estadísticas de la administración pública, entre ellas la de la población venezolana. Como producto de su gestión se realizo en Venezuela el primer censo de población organizado, realizado y publicado por el estado venezolano para el conocimiento de nuestra propia realidad ¿Quienes somos? ¿Dónde estamos? ¿Qué hacíamos? Este censo se publico en 1875 y en lo que respecta a al Municipio J. J. Mora referiré algunos elementos esenciales.
Los datos de los censos son oficiales y por lo tanto están avalados por nuestras leyes, son en su momento los más veraces que podemos conseguir. En el Municipio Mora la población total era de 1692 habitantes, de los cuales Morón poseía 1072 (63,3%) y Urama 620 (36,3%). De este total y distribuido por sexo tenemos que están casi parejo o equiparables es decir: 857 hombres y 826 mujeres (y 9 extranjeros); en cuanto a la edad se aprecia que las personas mayores de veintiún año son en numero ligeramente superior a los menores, pero en el sexo femenino la mayoría son mujeres menores de veintiún año.
Otros datos importantes son que a nadie le gustaba casarse; casi la totalidad de las parejas eran concubinas o “reajuntao†como lo indica el 94,2% de los habitantes eran solteros y solteras, es decir 1534 personas no se habían casado de allí que el 84% de los pobladores del municipio eran hijos ilegítimos. Existía una mayor proporción de mujeres viudas que de hombres, quizá esto se deba a que estaba presente aun la huella de la guerra federal donde perecieron muchos morenses y otros simplemente no regresaron y se dieron por muertos.
Lo que realmente es alarmante es que el 93% de la población de Juan José Mora en 1873 no sabía leer ni escribir, es decir de cada diez morenses, nueve eran analfabetos; esto nos da una idea del país que teníamos entonces. Era la Venezuela de una economía dependiente de los precios del café y otros rubros menores en el mercado internacional donde la inversión publica en educación era casi inexistente en los lugares rurales y apartados de los centros urbanos.
Morón y Urama para ese tiempo era parroquias marginales del Departamento de Puerto Cabello, ambas zonas rurales que vivían de la explotación de pequeños hatos, haciendas y conucos donde sus habitantes eran mayormente labriegos tal como nos lo recuerda el mismo censo. El 33% (546 personas) se dedicaban a las actividades agrícolas, no se registra ningún criador, 9 personas eran extranjeras (3 holandeses, 2 españoles, un ingles, un italiano, un colombiano y uno indefinido).
Habían dos albañiles, cinco carpinteros, ocho comerciantes, un empleado publico, ningún estudiante, un ingeniero, seis institutores, un sastre, 16 sirvientes, ocho panaderos, 20 transeuntes (gente de paso) y seis zapateros. Además se registran 49 huérfanos y 14 inválidos.
En el municipio no había ningún doctor ni bachilleres ni licenciados.
Pero si muchos militares, recordamos que Urama y Morón estuvieron vinculados a la guerra federal por lo que seguramente sobrevivían todavía algunos viejos militares y otros menos activos. La cuenta da que había cuatro generales, cinco coroneles, 30 comandantes (26 en Morón y alpargaton) 19 capitanes, 42 tenientes y nueve subtenientes para un total de 109 militares o sea un 6% de la población. El censo registra que hay 1691 católicos que corresponde casi el 100% de los habitantes, sin embargo en ninguno de las dos parroquias había un eclesiástico o cura tal como lo dice el mismo censo.
Libro Crónicas desde Morón - Boca del Tocuyo
En cierta oportunidad ofrecí a unos amigos boqueases ¿o tocuyanos? escribirles sobre su pueblo. Hoy quiero cumplir mi palabra. El poblado de Boca del Tocuyo dista muy poco de la orilla del mar, el río Tocuyo lo parte ecuatorialmente en dos (al poblado), quedando a ambos lados de sus riberas terrenos arenosos de origen aluvional con materiales que en tiempos inmemorables acumularon la pleamar y el continuo arrastre de sedimentos de este caudaloso rió. Sobre estas arenas se levantó el pueblo, divido en dos secciones (al este y al oeste), cautivo entre el mar (al norte) y la oscura faja asfáltica (al sur) de la carretera costera del costado oriental falconiano. Sus costas son de emersión, carentes de la frondosidad de las palmeras que pudieran atenuar el inclemente sol.
La historia de este pueblo es similar a la de sus congéneres de esta parte del litoral caribeño, su estancia de cara a las antillas neerlandesas convirtieron estos rincones, recodos y parajes en caminos expeditos para burlar, durante la época colonial, la persecución de la Compañía Guipuzcoana contra el comercio ilícito (o contrabando) practicado en la zona por lo comerciantes holandeses. Especialmente cuando se tenía un río lo suficientemente navegable para penetrar desde las islas de Curazao o Aruba hasta las poblaciones del interior de los estados Lara y Yaracuy. Este trafico comercial consistía en el intercambio de productos agrícolas que llegaban por vía fluvial (desde el occidente del país) y áreas vecinas por las mercancías manufacturadas que desde Curazao trasladaban los holandeses al territorio patrio.
En Boca del Tocuyo también dejó sus huellas la guerra Federal. El General Zamora y sus tropas tomaron el pueblo el 21 de marzo de 1859, venía el General de Coro y en su tránsito hacía Morón se detuvo en este pedazo de costa falconiana para proclamar su revolución y ganar nuevos contingentes que reforzarían su consigna de "tierra y hombres libres".
La configuración espacial del pueblo es más bien de calles lineales, aunque algunas no guardan el orden rectangular, sus viviendas humildes son las típicas rurales que fueron símbolos habitacionales de la reforma agraria. Su gente vive fundamentalmente de la pesca, del comercio con los turistas y actividades agrícolas en haciendas vecinas donde se cosechan melones, patillas y los cocoteros para la extracción de copra. En una zona contigua, su iglesia de San Rafael, se divisa una atalaya que una vez fue su tanque de agua, y como un vigía testifica los años de desidia oficial. Este torreón de concreto, de enorme cabeza y cuerpo enjuto en también se muere de sed, en su interior reseco se conservan como una memoria décadas de olvido, de tiempos de bonanzas que no llegaron a su predios, de la esperanza que se pierden en la lontananza del mar.
Al lado del viejo tanque de agua se destaca una escritura de una pasada campaña electoral que dice: "Vota por los concejales luchadores y folklóricos", al pie de la escritura está el nombre del partido político que postula a los candidatos. Les aseguro, amigos, que este partido no saco la votación que aspiraba. La sinceridad en política no es muy buena compañera.
De esta tierra son los hermanos Almarza, gemimos líderes y protagonistas de la época de esplendor de la organización que ellos representan, ahora Rafael o Fay ejecutan un nuevo rol como empresarios del pescado. Su bondad y su don de gente les harán salir adelante. También es la tierra del Morocho cuya vocación servicial borra todo indicio de una apariencia no convencional. También allí vive el manco con un chiste siempre en sus labios. El deportista Wilmer Gómez con sus poderosos Jimmys. De aquellos lugares vino a Morón Musulungo (como le dicen en Morón) o el Perico (como le dicen en su pueblo) a buscar mejor vida y a entregar sus excelentes facultades para jugar el béisbol. Se considera que es el mejor pelotero que ha dado Boca del Tocuyo.
Todavía se mantiene activo, con sus casi sesenta años a cuesta, no le tiembla el pulso para darle un batazo al pitcher más pintao, Musulungo debe tener un digno retiro y el reconocimiento u homenaje de dos pueblos que lo admiran y lo tienen como un ejemplo de juventudes.
Dejé para último al primer concejal, oriundo de la Boca, del municipio Monseñor Iturriza, Israel Lamus ¿o Díaz? Israel es un buen amigo y tremendo jugador de béisbol, en su equipo lo alineaban como catcher y cuarto bate. Pero había un problema: inicialmente él le solicitaba al manager que lo colocaran en el line up como Israel Díaz (el apellido de su madre) y así se hacía normalmente. Pero un buen día, alguien le dijo que su padre (de apellido Lamus) era un rico hacendado en Barinas, el cual tenía su oficina frente a la plaza Bolívar de esta ciudad.
Desde entonces Israel no permitió que se le pusiera en el line ip con el apellido Díaz, sino el de Lamus. Otro día partió Israel a Barinas a conocer a su padre. Cuando llegó a la plaza y preguntó por el hacendado Lamus, alguien le respondió "¿Hacendado? Lamus es aquel borrachín que está tirado allá en el suelo. Israel inmediatamente regresó a su pueblo. En plena lectura del line up para el juego del domingo, el manager dice en voz alta: "Israel Lamus cuarto bate", y le grita molesto Israel: "¡A mí no me pongas Israel Lamus! A mi me pones Israel Díaz!!!".
Libro Crónicas desde Morón - La Antigua Nirgua, Génesis del Municipio Juan José Mora
Nirgua constituyó junto con San Sebastián, Valencia, San Carlos, Araure, Guanare, Barquisimeto, Tocuyo, Carora, Trujillo y Santa Ana de Coro las once jurisdicciones que conformaban la provincia de Venezuela o de Caracas para la primera mitad del siglo XVII. El nombre originario de la fundación de esa ciudad fue Santa María del Prado de Talavera. Como caso excepcional en estos territorios, fue una ciudad fundada con mulatos y no con blancos como era la tradición.
No obstante, su conquista y su posterior fundación no fue fácil para los blancos españoles. La resistencia que hacían en defensa de su territorio los bravos indios Jirajaras turbó la paciencia a más de uno de los gobernadores de la provincia: Sancho de Alquiza, García Girón, Francisco de la Hoz Berrío. Fue con el gobernador Juan de Meneses y Padilla (1624-1630) que se allanaron las tierras de Nirgua con el apoyo de los ayuntamientos de Nueva Segovia, El Tocuyo y Valencia, los cuales contribuyeron con hombres, dineros y provisiones evitando así que los indios continuaran "imposibilitando el tráfico entre sus respectivas jurisdicciones, con sus constantes robos y asesinatos, causando gravísimos perjuicios a sus comercios». Despejado el campo de la hostilidad indígena se facilitó el poblamiento y la organización de la provincia de Nirgua: «La destrucción del núcleo de residencia indígena de Nirgua, permitió que la provincia dedicara su esfuerzo al desarrollo interno de la provincia, a la defensa contra los enemigos exteriores, consolidándose las comunicaciones y las poblaciones del occidente al desaparecer totalmente la amenaza indígena" (1).
Los límites de la jurisdicción de Nirgua eran los siguientes: ai norte, la costa marítima desde el río Sanchón hasta el río Yaracuy; al este la jurisdicción de Valencia; al oeste la de Barquisimeto; y al sur la de San Carlos.
Cuando Pedro José de Olavarriaga visitó la provincia en 1720-1721 describió, en su instrucción general y particular los aspectos que siguen:
«.Punta de Morón, el Puerto de Morón es a la banda del oeste, y los navios se arriman a la misma punta que les sirve de resguardo, de esta punta prosigue la playa sin puntas ningunas, sino formando un arco cóncavo que es el golfo; atrás de Morón es la sabana sobredicha. El valle es distante 2 leguas de la playa y tiene varías haciendas de cacao. Los holandeses hacen mucho comercio en este paraje por ser el camino que baja délos valles de Barquisimeto y San Nicolás, y por acercarse siempre más de la isla de Curazao. El río de Morón se desemboca a 200 pasos geométricos de la punta y bastante aguas».
«De Punta de Morón al río de Alpargatón: esta distancia es playa, y el terreno monte muy cargado. El río de Alpargatón sale de las serranías, y pasa por el pueblo de Alpargatan que es a 8 leguas de su boca en el cual hay varias haciendas de cacao... A una cuarta de legua de Alpargatón sale otro río chiquito llamado rio del Salado, el cual sale también de los cerros, y riega un valle llamado El Salado el cual tiene bastante haciendas de cacao que por razón de los cerros y montañas sale a la costa por Morón». El río Yaracuy se debe considerar como muy importante a los intereses de su majestad, pues el provecho que se puede sacar de él, es bastante para asistir a la defensa de su costa.
Olavarriaga solicitaba al rey que construyera un fuerte en la boca del rio Yaracuy para defender el tráfico comercial que se hacia desde los valles de Nirgua, Barquisimeto y San Nicolás a través del río Yaracuy en canoas contentivo fundamentalmente de productos agrícolas que iban rumbo al puerto de Puerto Cabello con destino a la exportación. En relación a la productividad de la jurisdicción, Olavarriaga decía que «Nirgua es también una de las mejores de la provincia» y agrega: «esta .jurisdicción es abundante en frutos y sobre todo en cacao que se avalúa a una fanega (55 litros y medio de áridos)por cien árboles".
De los asentamientos que componían la jurisdicción de Nirgua, Morón era su mayor productor de cacao, recordemos que este producto fue uno de los más importante de América y que en España era tan codiciado como los metales preciosos. El valle de Morón en la costa representaba para Nirgua el 31% de la producción total (1.740 fanegas - 174.000 árboles), seguido del valle de Urama que proporcionaba el 26% (1.440 fanegas-144.000árboles), el valle de Alpargatón 6% (343 fanegas - 34,300 árboles), si sumamos los tres asentamientos que hoy forman parte del municipio Mora tenemos que hay un aporte del 63% del cacao de la provincia de Nirgua. Entre tanto el resto de la producción era completado por el valle del Yaracuy 15% (819 F-81.900 A), San José de Canoabo 14% (774 F-77.400 A) y el valle de Cabría el 8 % (535 F-53.500A).
No todo el cacao se iba a la exportación, un remanente quedaba en las haciendas para el consumo interno. Así como los indígenas bebían el Chorote que después los españoles lo convirtieron en chocolate al agregarle leche, azúcar y vainilla; los habitantes de esta región consumían el Cerrero (bebida amarga), por lo cual Olavarriaga se quejaba porque gastaban anualmente 250 fanegas de cacao en esta bebida generalizada, en toda la jurisdicción.
Vaccari San Miguel Leticia: "Sobre Gobernadores y Residencias en la Provincia de Venezuela ". Biblioteca de la Academia Nacional de la Historia, Caracas. 1992, Pgs. 107 y 108.
Libro Crónicas desde Morón - Pedro José De Olavarriaga
Ya consolidada la colonización española en nuestro territorio diferentes exploradores, oficiales o funcionarios reales recorrieron nuestro país indagando sobre sus riquezas naturales, actividades humanas o sobre su base etnográfica y demográfica teniendo siempre como norte el resguardo de los intereses de la corona. Entre estos altos personeros del rey se destacó visiblemente den Pedro José De Olavarriaga, juez enviado por el virrey, presidente, gobernador y capitán general del Nuevo Reino de Granada, don Jorge De Villalonga, para que hiciese un inventario acerca de la agricultura, hacienda pública, urbanismo, la industria, el comercio, la ganadería, la división político territorial y la población de la provincia de Venezuela (o Caracas) que comprendía las jurisdicciones de San Sebastián, Valencia, Nirgua, San Carlos, Araure, Guanare, Barquisimeto, Tocuyo, Carora, Trujillo y Santa Ana de Coro.
Este trabajo encomendado a Olavarriaga, al mismo tiempo que se le asignaron a Juan Amador Courten los proyectos militares para custodiar la costa marítima, fue plasmado en la formidable obra Instrucción General y Particular del Estado Presente de la Provincia de Venezuela en los años de 1720 y 1721 y que representa una de las primeras investigaciones con carácter científico basada en encuestas, censo que aporta un cúmulo de datos comprobados que le dan un valor documental importante.
En lo que respecta a Morón habla de la existencia de 174.000 árboles de cacao que producen 1.740 fanegas del fruto, a la vez que señala los nombres de sus propietarios, así mismo menciona el auge del contrabando de los holandeses en el área por su cercanía a la isla de Curazao. Hace una breve descripción geográfica de los ríos del municipio y de la punta de Morón.
El vasco Olavarriaga solicitaba a sus superiores la construcción de un fuerte punto de seguridad para salvaguardar la boca del río Yaracuy para que libremente fluyeran las embarcaciones cargadas con productos agrícolas provenientes de los valles de Barquisimeto con destino al mar de allí al puerto de Puerto Cabello. Olavarriaga explica con detalle este proyecto y concluye con lo siguiente: "Estas consideraciones obligan a su majestad de asegurar la Boca del río Yaracuy de algúnfucrtecito que defienda la entrada de dicho río; asegura la libertad de trajín, y los frutos o mercancías depositadas en esta parte, y en la obra que propongo, la cual proporciona la necesidad que se requiere bastará para el efecto que se pide"
Olavarriaga no sólo prestó un gran servicio a su rey desde el punto de vista de reconocer y cuantificar la infraestructura colonial de la provincia colonial de Caracas, sino que también siempre demostró su animadversión por los gentilicios diferentes a su raza. En su mencionada obra esgrime con mucha frecuencia argumentos hostiles y peyorativos contra los pobladores de nuestra tierra, los tilda de flojos o perezosos por naturaleza, que sólo les interesa el bien propio y no el de su rey, veamos el siguiente fragmento donde se refiere a la prosperidad de la Provincia y a los desmanes de los gobernadores: "Pero las vejaciones, las concusiones que varios de ellos (los gobernadores) han ejercitado disminuyeron la buena voluntad y la aplicación al trabajo de sus vecinos, los cuales de por sí naturalmente perezosos se han dado del todo a este vicio viendo que sus cabos prefirieron su interés y el apetito de las riquezas a los intereses de la Real Corona”.
Pero esto no es todo, también sostiene lo siguiente: "Se puede asegurar que la provincia de Venezuela fuera una de las mejores y de las más fértiles de toda las Indias Occidentales si fuera ella cultivada; pero la flojedad de sus vecinos es tan grande que en medio de esta abundancia apenas se halla lo necesario a la vida". Obviamente los americanos no eran de la devoción de Olavarriaga.
Sin embargo donde más elocuente se hizo su xenofobia fue contra los negros. De éstos tenía un concepto extremo, solicitaba un mayor castigo para los negros para que pudieran rendir en el trabajo y censuraba el buen trato de algunos mayordomos le daban a los negros así como también la blandura de los hacendados para con sus subalternos, al respecto dice; •"... El mayordomo como he dicho hurta a su amo, y para que los esclavos no le den cuenta de las malversaciones que hacen, quedan sin trabajar y con más libertad. Esta negligencia pierde a los negros, (nación, naturalmente inclinada a la flojedad y al hurto), y cuando pueden hacer lo que quieren sin temor de castigo, no hay duda que no sepan aprovecharse de la ocasión al perjuicio de sus amos. Este abuso causa vanos inconvenientes que suelen ser funestos, el negro tratado con más benignidad se hace soberbio, y se alza contra su amo al menor castigo que le hacen, lo que le induce, o a huir o muchas veces a matar su amo, o su mayordomo ".
Morón, Pasado y Presente
Partimos del criterio de que el recurso síntesis de Morón lo constituye su estrategia posición geográfica, que le concede su acceso a la costa (el puerto), al centro y al occidente del país.
Esta privilegiada situación le ha valido para convertirse en aposento de importantes industrias y de un aceptable tráfico comercial que ha dinamizado la economía del área.
En su evolución histórica Morón deriva de un espacio agrícola a uno industrial.
En su inicio, su importancia era dada por su cercanía a Puerto Cabello, del cual era subsidiario de productos agrícolas cultivados en el valle de sus ríos; alternándose como punto donde se cumplían actividades de contrabando realizado por vía marítima con los holandeses establecidos en la isla de Curazao.
dustrial con el principal puerto del país con la posibilidad potencial de ejecutar el comercio de exportación e importación, y además con la accesibilidad a los mercados de las regiones centro-occidental y central.
La ciudad de Morón mantiene su fidelidad a sus orígenes históricos que provocaron su nacimiento; citemos aquí a Isnard: "Las ciudades aparecen para responder a las necesidades de la complejidad de la organización social: su localización o elección de sitio se traduce las preocupaciones originales que les dieron nacencia; esta localización ha dirigido su desarrollo".
Efectivamente, su localización o elección de sitio es el recurso más importante del cual dispone Morón y es lo que ha dirigido su desarrollo en el presente, lo cual fue el pasado y lo será en el futuro.
Desde el punto de vista políticoadministrativo, Morón integra la región central, pertenece al estado Carabobo y se constituyó como capital del Municipio Juan José Mora a partir de la resolución de la Asamblea Legislativa de este estado, según lo publicado en la gaceta oficial de fecha del 13 de agosto de 1981.
En la etapa independentista y republicana sus caminos sirvieron de vasos comunicantes a las tropas en pugna que se desplazaban hacia el centro, la costa o el occidente del Esta decisión conllevó a la mopaís.
En el presente es un espacio dificación de la anterior ley de divinodal que entrelaza su parque in-sión político-territorial del estado El municipio Juan José Mora integra la región central y es reconocido por su emporio empresarial.
que databa del 4 de agosto de 1971, rompiendo así un vínculo de subordinación político-administrativa de Morón con respecto a Puerto Cabello que venía desde 1811, como consta en el título de la ciudad otorgado a este último.
Sim embargo, Urama siguió perteneciendo a la jurisdicción de Nirgua y luego al cantón de Montalbán.
La vigente ley de división político-territorial del estado Carabobo precisa los linderos del Municipio.
precisa los linderos del Municipio Juan José Mora de la siguiente manera: Norte: el mar Caribe, desde la boca del rio de Yaracuy hasta de desembocadura del rio Sanchón.
Sur: las cumbres de la cordillera de la costa, donde se encuentran las filas La Justa, Rica y Temerla, cabecera de los ríos Morón, Sanchón, Alpargaton y Urama, en los límites con el municipio Bejuma.
Este: el rio Sanchón desde las cumbres mencionadas hasta su desembocadura en el mar.
Oeste: la quebrada el fraile siguiendo su descarga en el rio Taria y de ahí a su encuentro con el rio Yaracuy, en plena línea divisoria entre los estados Carabobo y Yaracuy.
Hacia el oeste la parroquia Morón se deslinda de la de Urama por la quebrada de Sanguijuela.
"Morón es una ventana abierta al mar y a la montaña al mismo tiempo.
Una encrucijada desde la cual arrancan caminos hacia rumbos de siempre, tendidos a la falda de serranías de entrañas mágicas Trono de María Lionsa; o por la propia costa rumbo al cielo falconiano, o después de El Palito atravesando al abra de las trincheras para llegar al corazón populoso de Carabobo.
Pero más que esa simple referencia paisajística, Morón es también una encrucijada en el tiempo.
Una esquina en la historia venezolana, un espacio vital" (José Joaquín Burgos).
VIERNES 3 DE OCTUBRE DE 2008
Hidrografía Morense
El Municipio Juan José Mora posee una hidrografía propia de un paisaje fisiográfico que se ubica por encima de los diez grados de latitud norte lo que va a generar un espacio semidesértico al norte, de escasas precipitaciones, vegetación xerófita y altas temperaturas. Hacia el sur, la presencia de la montaña o del ramal litoralense de la cordillera de la costa modera y suaviza la temperatura aunque el daño antrópico (la acción del hombre) que ha sufrido le merma su potencial regulador del clima.
En estos tiempos es difícil predecir no el tiempo atmosférico que es una cosa sino el régimen climático que es otra. Este último ya no se cumple rígidamente en muchas partes del mundo tal como antes lo establecían, ahora llueve donde nunca llovía y no llueve donde siempre llovía por supuesto, esto no es tan radical, pero el calentamiento global ha encendido la temperatura y ha recalentado las corrientes marítimas causantes de grandes inundaciones, tormentas, huracanes. El efecto invernadero ha atizado el descongelamiento de los casquetes polares y provocó el fenómeno el Niño que todavía hace estragos en varias zonas del mundo.
Los ríos de J. J. Mora nacen todos al sur, en el macizos de Nirgua como algunos le dicen, o en las alturas de las cumbres de la cordillera del litoral perteneciente a la cadena montañosa de la costa, todos drenan o descargan sus aguas hacia la cuenca hidrográfica del mar caribe. Generalmente son ríos de corto trayecto y poca profundidad, pero vamos a tratar cada uno de ellos por separado.
El Sanchon: Nace en las cumbres de Maria Teresa a una altura de 1679 Msnm, anteriormente denominado Puerto Chávez porque en su desembocadura había un embarcadero que utilizaban mucho los holandeses para el trafico comercial con tierra firme. Montaña arriba se formaban cumbes de negros cimarrones y hasta bien entrado el siglo XX existía un caserío de cierta importancia.
La cuenca tributaria del río Sanchon es de 86 Km2 y en su parte superior posee muchos arroyos tributarios. Sus aguas son utilizadas para el uso industrial de la empresa PDVSA.
El Alpargaton: Este río tiene su nacimiento en las cumbres de El Letrero, a una altura de 1225 Msnm. Dio origen a la primera cabecera de poblado en el municipio: El caserío Alpargaton. Su cuenca tributaria es de 96 Km2. aguas abajo entre Pequiven y Boca de Yaracuy se bifurca y forma la cochinera uno y dos. El río presenta alta evaporación y sus cabeceras están bastante deforestadas por la presencia masiva de conucos y siembra.
El Urama: Su nacimiento se ubica en las montañas de Temerla en el estado Yaracuy. Llamado también río Salao, su curso alimentaba anteriormente al río Yaracuy pero fue desviado por sus constantes inundaciones a ese sector, ahora su desembocadura es el río Alpargaton. Tiene un largo recorrido. Su cuenca tributaria es de 456 Km2. son afluente de este río La Quebrada Capotillo, El río Escondido, el arroyo de Canoabo. En la unión de este arroyo y el río Urama se construyo la represa para el suministro de agua a Morón y Puerto Cabello.
El río Yaracuy: Nace en la serranía de Aroa, por el norte de las montañas de Maria Lionza, y por el sur del estado Yaracuy. El geógrafo Codazzi señala que era un canal de trafico comercial entre El Chino (La pica en el estado Yaracuy) y Puerto Cabello. En apreciación de los geólogos es una fosa tectónica. Tiene un extenso recorrido; su cuenca tributaria es de 2.200 Km2, de los cuales el 26% esta en Carabobo (525 Km2). Recibe las quebradas Chivacoa, Ganador, los ríos Guama, Yurubí etc. Sus aguas eran utilizadas por la empresa Venepal y por Mercapel en el estado Yaracuy. Tiene problemas de sedimentación al final de su recorrido.
El Morón: Nace en la Fila Rica a una altura de 1428 Msnm en las montañas de Cariaprima. En su parte superior recibe el nombre de río la Justa. Su recorrido es relativamente corto, era anteriormente navegable y desembocaba en el río Carine en Palma Sola; recibe el nombre de río Morón en el tramo donde se le incorpora por el lado este la quebrada Las Palmas. Fue represado y canalizado para el suministro de agua ala empresa petroquímica. Está altamente contaminado porque sirve de colector de aguas negras a las urbanizaciones y barrios de la ciudad. Fue reforestado en su parte alta gracias a la excelente labor del Ing. Julio Cesar Carrozo, pero esto será motivo de otra crónica, desde Morón.
VIERNES 3 DE OCTUBRE DE 2008
Hidrografía Morense
El Municipio Juan José Mora posee una hidrografía propia de un paisaje fisiográfico que se ubica por encima de los diez grados de latitud norte lo que va a generar un espacio semidesértico al norte, de escasas precipitaciones, vegetación xerófita y altas temperaturas. Hacia el sur, la presencia de la montaña o del ramal litoralense de la cordillera de la costa modera y suaviza la temperatura aunque el daño antrópico (la acción del hombre) que ha sufrido le merma su potencial regulador del clima.
En estos tiempos es difícil predecir no el tiempo atmosférico que es una cosa sino el régimen climático que es otra. Este último ya no se cumple rígidamente en muchas partes del mundo tal como antes lo establecían, ahora llueve donde nunca llovía y no llueve donde siempre llovía por supuesto, esto no es tan radical, pero el calentamiento global ha encendido la temperatura y ha recalentado las corrientes marítimas causantes de grandes inundaciones, tormentas, huracanes. El efecto invernadero ha atizado el descongelamiento de los casquetes polares y provocó el fenómeno el Niño que todavía hace estragos en varias zonas del mundo.
Los ríos de J. J. Mora nacen todos al sur, en el macizos de Nirgua como algunos le dicen, o en las alturas de las cumbres de la cordillera del litoral perteneciente a la cadena montañosa de la costa, todos drenan o descargan sus aguas hacia la cuenca hidrográfica del mar caribe. Generalmente son ríos de corto trayecto y poca profundidad, pero vamos a tratar cada uno de ellos por separado.
El Sanchon: Nace en las cumbres de Maria Teresa a una altura de 1679 Msnm, anteriormente denominado Puerto Chávez porque en su desembocadura había un embarcadero que utilizaban mucho los holandeses para el trafico comercial con tierra firme. Montaña arriba se formaban cumbes de negros cimarrones y hasta bien entrado el siglo XX existía un caserío de cierta importancia.
La cuenca tributaria del río Sanchon es de 86 Km2 y en su parte superior posee muchos arroyos tributarios. Sus aguas son utilizadas para el uso industrial de la empresa PDVSA.
El Alpargaton: Este río tiene su nacimiento en las cumbres de El Letrero, a una altura de 1225 Msnm. Dio origen a la primera cabecera de poblado en el municipio: El caserío Alpargaton. Su cuenca tributaria es de 96 Km2. aguas abajo entre Pequiven y Boca de Yaracuy se bifurca y forma la cochinera uno y dos. El río presenta alta evaporación y sus cabeceras están bastante deforestadas por la presencia masiva de conucos y siembra.
El Urama: Su nacimiento se ubica en las montañas de Temerla en el estado Yaracuy. Llamado también río Salao, su curso alimentaba anteriormente al río Yaracuy pero fue desviado por sus constantes inundaciones a ese sector, ahora su desembocadura es el río Alpargaton. Tiene un largo recorrido. Su cuenca tributaria es de 456 Km2. son afluente de este río La Quebrada Capotillo, El río Escondido, el arroyo de Canoabo. En la unión de este arroyo y el río Urama se construyo la represa para el suministro de agua a Morón y Puerto Cabello.
El río Yaracuy: Nace en la serranía de Aroa, por el norte de las montañas de Maria Lionza, y por el sur del estado Yaracuy. El geógrafo Codazzi señala que era un canal de trafico comercial entre El Chino (La pica en el estado Yaracuy) y Puerto Cabello. En apreciación de los geólogos es una fosa tectónica. Tiene un extenso recorrido; su cuenca tributaria es de 2.200 Km2, de los cuales el 26% esta en Carabobo (525 Km2). Recibe las quebradas Chivacoa, Ganador, los ríos Guama, Yurubí etc. Sus aguas eran utilizadas por la empresa Venepal y por Mercapel en el estado Yaracuy. Tiene problemas de sedimentación al final de su recorrido.
El Morón: Nace en la Fila Rica a una altura de 1428 Msnm en las montañas de Cariaprima. En su parte superior recibe el nombre de río la Justa. Su recorrido es relativamente corto, era anteriormente navegable y desembocaba en el río Carine en Palma Sola; recibe el nombre de río Morón en el tramo donde se le incorpora por el lado este la quebrada Las Palmas. Fue represado y canalizado para el suministro de agua ala empresa petroquímica. Está altamente contaminado porque sirve de colector de aguas negras a las urbanizaciones y barrios de la ciudad. Fue reforestado en su parte alta gracias a la excelente labor del Ing. Julio Cesar Carrozo, pero esto será motivo de otra crónica, desde Morón.