Libro Crónicas desde Morón - Músicos de Morón
La música es un aliciente para el espíritu. Desde tiempos remotos el hombre ha disfrutado de ella. Con variados instrumentos y diversas voces se ha hecho acompañar a lo largo de su devenir histórico, sus gratos e ingratos momentos siempre han tenido un trasfondo musical, las melodías han estado prendidas al quehacer humano como un maravilloso elixir de la vida, acciones y pasiones se han recreado con la musicalidad. La música es una síntesis del sentimiento creador del poeta y de la elocuencia interpretativa de los músicos que exige una perfecta combinación de elementos musculares y objetos sonoros. Sin pretender decir que son los primeros, este artículo se lo vamos a dedicar a los pioneros del bonche y la parranda en el municipio Mora.
Corrían los años 50 cuando se organizó en Morón el grupo musical "Los Monos" compuesto fundamentalmente por los hermanos Pacheco (apodados Los Monos); Eugenio (tumbadora), Manuel (bongó), Segundo (maracas), también integraban este grupo Candelario Acasio (el papá) animoso vocalista, el maestro Aníbal (marimba), el viejo Melecio (la charrasca) y el pimientoso vocalista Julito. Este conjunto se dedicó a la divulgación de los ritmos afro-caribeños que entonaban entusiastamente en las plazas, sitios públicos y eventos sociales. Era común oír en voces de "Los Monos" canciones como El Caimán, La Mucura, La Pilandera.
Posteriormente (en los años 60) Los Happy Boys coparon la escena moronense con ritmos movidos poniendo a bailar a los parroquianos en el Bar España, ubicado en la calle La Paz, y en los clubes de la ciudad. Los Happy Boys estaba integrados de la siguiente manera: Juan Garcés, alias Vaca Vieja (guitarrista), Francisco Bolívar alias Zorro (bajista), Amador Yance (bongo-cantante), Obdulio "Yuyo" Bolívar alias El Sapo (cantante). Jeremías Pachecho (tumbadora), Regino Colina (charrasquero) y tocando las maracas se encontraba el pintoresco Antonio Reyes, coautor de estas notas.
Al desintegrarse Los Happy Boys se conformó Los Coralitos, con vanos integrantes de aquél y otros que se agregaron como Luis Martínez (guitarrista), Pata'e Joropo y Rabo'e Plomo (tumbadora), este grupo popularizó la famosa canción Bota Burro, de la cual transcribimos una estrofa:
En el cine una mujer me dijo a mí que le luciera una visita a Bota burro yo le dije que ese sitio no era para mí, no nací pa' que me ate a mí ninguno.
(Coro):
Ay, que yo a Bota Burro no voy a tocar, porque me matan de una púnala Esta canción deja entrever la fama que adquirió Bota Burro como un sector peligroso para la vida de las personas por la presencia en él de muchos córtanos que no comían cuento a la hora de utilizar sus pico'e loro para saldar las cuentas pendientes.
Entre los cantantes solistas o románticos encontramos a Juan Tovar (catalogado como uno de los mejores soldadores que han venido a Morón) que con sus rancheras de Javier Solís acompañaba a los enamorados a dar serenatas a cambio de una botella de ron. ¿Cuántos amores no nacieron a la luz de las rancheras de Juan Tovar? El alcohol truncó la vida de un talentoso cantante y un excelente soldador.
Otro que incursionó en la música romántica fue Pachequito, sin el brillo de Juan pero con tanto entusiasmo que contagiaba a sus oyentes con su voz de eterno enamorado y pica flor consuetudinario. Pachequito se fue del canto, cambio las melodías amorosas por sus cepillos de carpintero.
En otro escenario se destacó el Charro Muñoz. Era época de Radio Morón y se solía, con frecuencia, presentar a los cantantes en vivo, es decir, los cantantes interpretaban sus piezas en el mismo estudio de la emisora. El Charro Muñoz con su potente voz deleitaba a los radio¬escuchas y a los presentes en la emisora con su amplio repertorio de boleros rancheros. Pregúntele a las abuelitas de hoy cuántos suspiros probablemente dieron cuando estaba el Charro Muñoz y cuántas de ellas fueron cautivadas por su imagen de mero macho mexicano.
En los escenarios de radio Morón también se dieron concursos de canto para aficionados. "Buscando una estrella", así se llamaba uno de los programas al que acudían los aspirantes, aún imberbes, a entonar sus melodías con ansias de ganarse la clasificación, y también como recompensa les obsequiaban varias galletas María y media docena de maltín. Allí concursaron Juan Páez con la canción "Juan José", Julio Ramírez con "Ramoncito en Cimarrona" y Emiro Reyes con "Allá viene el Gavilán".
Les aseguro que ese día ninguno se fue en blanco.
24 de Junio
Es una fecha de doble efemérides para las locaciones costeras de Venezuela, y específicamente para el litoral carabobeño puesto que se celebran las festividades de San Juan Bautista y se conmemora un año más (193) de la Batalla de Carabobo.
En relación a lo primero es de perogrullo resaltar la emotividad y el entusiasmo que despiertan los múltiples cantos, ritos y bailes con que se acompaña a la imagen en su travesía por los distintos caminos y calles paseada en hombros o en brazos por los numerosos devotos congregados en torno al santo parrandero.
Vamos a transcribir parte de la historia de las parrandas de San Juan en Morón de un documento elaborado por la sociedad San Juan Bautista titulado "Proyecto rescate de las festividades en honor a San Juan Bautista (1998): "Debido a la influencia de la cultura africana presente en nuestras costas centrales, Morón se distinguió por sus festividades en honor a San Juan Bautista, las cuales eran anunciadas el 31 de mayo una vez finaliCrónicas desde Morón 24 de junio zado el velorio de la Cruz de Mayo a las doce de la noche.
Para el 23 de junio muy temprano se congregaba la multitud partiendo la parranda por toda la costa siendo llevada a Boca de Yaracuy, Boca de Aroa, Tucacas, El Tocuyo; Boca del Tocuyo y hasta el pueblo de San Juan de los Cayos.
Estos ritos en honor a San Juan se habían convertido en grandes festividades y donde sus cantos, sangueo, golpes de tambor, sirenas o versos eran dedicados a resaltar cualidades del santo, de sus pobladores o de algunas bellezas naturales, en los cuales familias como los Montero, Sánchez, Heredia, Uribe, Bolívar, Rodríguez y Pacheco contribuían a darle un gran realce, haciendo posible la organización de la misma.
Cabe destacar que entre las cantadoras más sobresalientes relucían: Natalia, Natividad y Felicia Uribe: Eugenio, Segundo y Manuel Pacheco (conocidos como los "hermanos monos"), Simón Acuña, Quirondongo, Narciso Quiroz, Cerven Cumare, Eduardo y Bruno Yance (tíos de Amador Yance), Saturno Uribe y algunos Rodríguez, Lamas, Barrios, Lugo y Bolívar".
Por largo tiempo las parrandas de San Juan Bautista habían desaparecido o habían sido reducidas a su minima expresión en la comunidad moronense.
"Es así como en 1980 pareciera vivificar el resurgimiento de sus raíces africanas...
El grupo Cruz de Mayo dirigido por Williams Peraza, quienes entendiendo mejor su papel e identificación con sus raíces históricas se dedican a la investigación ubicando un santo (imagen), que perteneció a María Bolívar, en manos de su hija Esmeralda Bolívar en la calle Venezuela, el cual fue restaurado en una ocasión por la señora Rosa de Iturburú, quien lo consiguiera en el central Lucinda, chamuscado por las llamas de un incendio".
De esta manera se inició el proceso de rescate de la parranda de San Juan que se había interrumpido en el año de 1962 y que después por iniciativas de las damas Rosa de Iturburú, Salomé Pacheco, Virginia Barrios, Ana Nicomedes Caraballo (Meme), los señores Roberto Smoll y Adam Bolívar junto con la familia Lugo la sacan (el santo) por algunas calles del casco de Morón en 1964.
Posteriormente surgen grupos como Sangre Negra dirigido por Lorenzo Hernández y Tambor y Costa, quienes se encargan de la parranda de San Juan por los sectores de Santa Ana, Santa Rita y El Dique.
Por el 23 de Enero se encargaron de la parranda Julio Montes y Adam Bolívar con su esposa.