Según Alexis Coello, es fundador del MIR y actuó como presentador del libro 'Siempre en la Utopía' de Segundo Meléndez en la Galería Braulio Salazar.
📄 Crónica: Siempre en la Utopía ➔
Según el autor del texto, visitó a Cecilio Acosta días antes de su muerte en 1881, dejando testimonio escrito sobre la grandeza espiritual y la miseria material del sabio venezolano tras su fallecimiento.
📄 Crónica: Estado Miranda ➔
Según Alexis Coello, realizó una visita pastoral a Morón en el año 1773, dejando constancia escrita de que el curato estaba dedicado a San Francisco y no a Santa Ana.
📄 Crónica: De San Francisco a Santa Ana ➔
Según Alexis Coello, visitó Morón, Alpargatón, Sanchón y Urama en 1773. Describió a Morón como un pequeño caserío de esclavos y gente libre, e inspeccionó las iglesias de adobe en Morón y de bahareque en Alpargatón el 16 de marzo de dicho año.
📄 Crónica: El Origen de Morón ➔
Según Alexis Coello, este obispo nacido en Brafim, España, realizó una visita pastoral itinerante por tierras morenses en 1773. Documentó la población y los bienes eclesiásticos en una relación de visita tras recorrer más de trece mil kilómetros por el país. Fue quien suministró el sacramento de la confirmación a Simón Bolívar.
📄 Crónica: El Obispo Mariano Martí por tierras morenses ➔
Según Rómulo Calderón Torres, en el año setenta y tres el obispo visitó Morón y declaró el destino de sus pobladores, tanto esclavos como señores del caserío.
📄 Crónica: Converso II ➔
Según Alexis Coello, este ilustre obispo visitó Morón y sus alrededores en 1773. Documentó que Morón era un pequeño caserío habitado por esclavos y gente libre, e inspeccionó la fábrica de la iglesia, describiéndola como una construcción de adobe cubierta de tejas.
📄 Crónica: El Orígen de Morón ➔
Según Alexis Coello, nació en el pueblo de Brafim, provincia de Tarragona, Cataluña, España. Fue obispo de la Diócesis de Caracas y suministró el sacramento de la confirmación a Simón Bolívar. Realizó una visita itineraria pastoral por Morón, Alpargatón y Urama en el año 1773, recorriendo más de trece mil kilómetros en el país durante casi nueve años para documentar la población y los bienes eclesiásticos.
📄 Crónica: El Obispo Mariano Martí por tierras morenses ➔
Según Asdrúbal González, fue un viajero incansable que el 17 de marzo de 1773 visitó la iglesia parroquial de Morón tras recorrer seis leguas desde Guaiguaza. Durante su visita, documentó las condiciones del curato y la naturaleza palúdica del territorio.
📄 Crónica: El pueblo de Morón y el obispo Martí ➔
Según Alexis Coello, fue el oficial responsable de suministrar los soldados, la mano de obra, los bastimentos y los materiales necesarios para la construcción del fuerte San José.
📄 Crónica: El Fuerte San José del Yaracuy ➔
Según Alexis Coello, fue integrante de la generación de servidores públicos municipales y dirigentes políticos en el Morón de los años anteriores a la autonomía municipal.
📄 Crónica: El último roble Don Pánfilo ➔
Según Alexis Coello, asumió el cargo a finales de 1732 sustituyendo a García de la Torre. Bajo su mandato se ordenó la destrucción del Fuerte San José de Yaracuy para trasladar su personal y utilería al nuevo Fuerte San Ignacio Loyola de Tucacas.
📄 Crónica: El Fuerte San José del Yaracuy ➔
Según Alexis Coello, fue quien denominó a las tierras descubiertas como 'El nuevo mundo', representando una realidad paradisíaca y tangible frente a la sociedad europea del siglo XV.
📄 Crónica: El 12 de Octubre en Morón ➔
Nacido el 19 de septiembre de 1775, hijo de Marcos Ribas y Petronila Herrera y Martínez. Según el autor del texto, fue el héroe de Niquitao, Los Horcones y La Victoria, y tío del Libertador Bolívar. Formó parte de la junta del 19 de abril de 1810 en representación de los pardos. Tras ser capturado en Tamanaco por una traición, fue ejecutado y vejado el 31 de enero de 1815 en Tucupido por orden de Lorenzo Barrajola. El autor indica que su cabeza fue frita en aceite y exhibida en Caracas.
📄 Crónica: Gloria y Tragedia del Gral. José Félix Ribas ➔
Según el autor del texto, nació el 19 de septiembre de 1775, hijo de Marcos Ribas y Petronila Herrera y Martínez. Fue representante de los pardos en la junta del 19 de abril de 1810 y héroe de las batallas de Niquitao, Los Horcones y La Victoria. Tras la derrota de Maturín, fue apresado en los montes de Tamanaco debido a la confesión de un esclavo y ejecutado el 31 de enero de 1815 en Tucupido por orden de Lorenzo Barrajola.
📄 Crónica: Muerte de José Félix Ribas ➔
Según Alexis Coello, afirma en su libro "Historia del Estado Carabobo" (1981) que Morón figuraba en registros de 1700 como Santa Ana de Morón, dato que el cronista Coello refuta basándose en los escritos del obispo Martí.
📄 Crónica: De San Francisco a Santa Ana ➔
Según Alexis Coello, fue uno de los funcionarios que integraron los órganos de poder en Morón antes de la autonomía municipal; fue sustituido en su cargo de secretario en 1949.
📄 Crónica: El último roble Don Pánfilo ➔
Según Alexis Coello, cantante que entonó cantos durante la bendición de la nueva iglesia. Es mencionado como el mismo artista que le cantó al Papa por primera vez en Venezuela.
📄 Crónica: La Iglesia Santa Ana de Morón ➔
Según Julio Centeno, hijo, nació en la Península de Paraguaná en 1956 y se estableció en Morón desde niño. Egresó del Instituto Pedagógico Universitario de Maracay. Fue concejal durante nueve años y en abril de 1997 fue nombrado Primer Cronista Oficial de Morón. Es autor de los libros 'Pinceladas en el tiempo', 'Morón' y director fundador de la revista 'Morón ayer y hoy'. Posee las órdenes Mérito en el Trabajo y Juan José Mora.
📄 Crónica: Libro Crónicas desde Morón - Prólogo ➔
Citado por Alexis Coello por sus elocuentes palabras respecto a la sucesión de la lucha contra la dictadura, señalando que Pocaterra tomó la bandera de Antonio Paredes tras el fusilamiento de este último.
📄 Crónica: José Rafael Pocaterra ➔
Según José Rodríguez Escarate, fue nombrado agente de seguridad en 1951. Tras ser sustituido, volvió a ocupar el cargo de policía en 1952 al reemplazar a Brígido Emilio Palacios.
📄 Crónica: Un personaje y una historia ➔
Según Alexis Coello, fue un servidor público municipal nombrado como parte de los cuadros políticos y administrativos de la época anterior a la autonomía municipal.
📄 Crónica: El último roble Don Pánfilo ➔
Según Alexis Coello, fue un zambo nativo de Valencia que entre 1730 y 1733 lideró una rebelión en la zona costera de Morón contra los abusos de la Compañía Guipuzcoana y en defensa del comercio con los holandeses.
📄 Crónica: El Origen de Morón ➔
Según Rómulo Calderón Torres, este zambo lideró en Morón una rebelión contra el poder español que marcó un precedente de gran ascendencia para la independencia.
📄 Crónica: Converso II ➔
Según Alexis Coello, fue un líder rebelde que operaba en la zona del río Yaracuy con el apoyo de negros, indios, pardos, hacendados y holandeses. Logró derrotar en varias ocasiones a las tropas de la compañía Guipuzcoana antes de huir hacia la isla de Curazao.
📄 Crónica: El Fuerte San José del Yaracuy ➔
Según Alexis Coello, visitó el valle de Morón entre 1767 y 1768, enfocando sus descripciones en aspectos geográficos y socioeconómicos sin mencionar la advocación religiosa del pueblo.
📄 Crónica: De San Francisco a Santa Ana ➔
Según Alexis Coello, formaba parte del grupo de 35 acompañantes que desembarcaron junto al Mariscal Falcón en la goleta proveniente de Curazao.
📄 Crónica: Palma Sola (notitarde) ➔
Según el texto, nació en Cumaná y tuvo una carrera militar vertiginosa, integrándose a la revolución en 1810. Fue General a los 23 años, Gran Mariscal de Ayacucho, Presidente de Bolivia y del Congreso de Bogotá en 1830. Simón Bolívar lo describió como infatigable, inteligente y valeroso, destacando su habilidad política en tratados de regularización de la guerra y su estrategia militar en las batallas de Pichincha y Ayacucho.
📄 Crónica: El natalicio del Gran Mariscal de Ayacucho ➔
Según Alexis Coello, fue un valenciano que adversó a Cipriano Castro en el campo de batalla y con rebeldía. Fue fusilado por órdenes de Castro el 17 de febrero de 1907. Alfonzo Marín lo describe como el antecesor de Pocaterra en la lucha contra la opresión.
📄 Crónica: José Rafael Pocaterra ➔
Según Alexis Coello, en un registro del 1 de noviembre de 1947, este prefecto nombró a Carmen Lorenza Guinand como secretaria del municipio Mora tras la renuncia de Pánfilo Sevilla.
📄 Crónica: El último roble Don Pánfilo ➔
Según Luis Correa, sus obras poseen un tono romántico; sin embargo, según Ramón Díaz Sánchez, es catalogado como positivista. Según Mario Briceño Iragorry, forma parte del "Cielo Científico" por su historiografía basada en consulta documental.
📄 Crónica: Díaz Sánchez y la Historiografía Venezolana ➔
Según el autor del texto, es el propietario del establecimiento La Morenera, quien cerró su negocio ante la proximidad del incendio.
📄 Crónica: Incendio en la torre ➔
Según el autor del texto, nació el 1 de febrero de 1818 en San Diego de Los Altos. Fue un intelectual de gran altura moral que estudió en el seminario Tridentino y luego derecho y matemáticas en la universidad. Vivió una vida de entrega a su madre y padeció una pobreza extrema, al punto de que su entierro en 1881 fue costeado por la caridad pública. Se opuso al caudillismo y abogó por una reforma educativa donde se enseñara lo útil a todos.
📄 Crónica: Estado Miranda ➔
Según Alexis Coello, colaboró en el suministro de material informativo e histórico sobre los músicos y deportistas pioneros de Morón.
📄 Crónica: Chicho Cumaco ➔
Según Alexis Coello, fue adversado por José Rafael Pocaterra y Antonio Paredes. Murió en 1924, evento ante el cual Pocaterra expresó que, a pesar de haberle odiado y combatido, sentía admiración por su valor y energía.
📄 Crónica: José Rafael Pocaterra ➔
Según Alexis Coello, fue quien llegó a tierras americanas en 1492. En sus informes a los Reyes Católicos describió la tierra descubierta como un posible 'paraíso terrenal' al que no se puede llegar salvo por voluntad divina.
📄 Crónica: El 12 de Octubre en Morón ➔
Según el relato de Miguel Elias Dao, era el apodo del jefe de un grupo de casi un centenar de cimarrones que actuaban en Urama y los Valles de la Costa. Se decía que desaparecía misteriosamente y estaba protegido por el mandinga. Murió en un enfrentamiento en Morón contra un grupo de 25 hombres organizados por los hacendados.
📄 Crónica: Libro Crónicas desde Morón - Los Cumbes y los Cimarrones ➔
Según Alexis Coello, este insigne valenciano fue el primer cronista nombrado oficialmente por una municipalidad en Venezuela, hecho ocurrido el 15 de enero de 1945. Es considerado el cronista mayor de Venezuela y su fecha de nacimiento motivó la creación del Día Nacional del Cronista.
📄 Crónica: 20 de Mayo, Día Nacional del Cronista Venezolano ➔
Según Alexis Coello, fue amigo de infancia y de estudio de José Rafael Pocaterra, con quien compartía travesuras y correrías por las calles de Valencia.
📄 Crónica: José Rafael Pocaterra ➔
Según Alexis Coello, es un personaje que representó el deporte del municipio Juan José Mora durante un largo tiempo, siendo recordado por sus compañeros especialmente por su labor como umpire.
📄 Crónica: Chicho Cumaco ➔
Según Laureano Villanueva, lideró las tropas federales en la ribera del río Yaracuy y desalojó el territorio morense infligiendo la primera derrota a los conservadores. Avanzó hacia Morón donde recibió contingentes del coronel Juan José Mora y continuó la campaña hacia occidente.
📄 Crónica: Libro Crónicas desde Morón - Morón Cuna de la Federación ➔
Según Alexis Coello, llegó al río Sanchón en marzo de 1859. Dividió sus tropas enviando los batallones Federación y Flanqueadores por la vía de El Cambur mientras él marchaba por la costa hacia El Palito.
📄 Crónica: Libro Crónicas desde Morón - Sanchón ➔
Según Alexis Coello, estableció su cuartel general en Morón el 23 de marzo de 1859. Incrementó sus tropas con locales, venció en la batalla de El Palito y marchó hacia San Felipe. Gozaba de gran admiración entre los habitantes de Morón en comparación con Falcón.
📄 Crónica: Palma Sola (notitarde) ➔
Según el autor del texto, es el dueño del comercio La Linda, quien ordenó rebajar los precios de sus artefactos tras oír comentarios xenofóbicos de la multitud durante el incendio adyacente.
📄 Crónica: Incendio en la torre ➔
Según Alexis Coello, es descrito como el alma y corazón de la nueva iglesia. Realizó un peregrinaje por Europa y gestionó ante instituciones nacionales y regionales, logrando unificar al pueblo de Morón para concretar la edificación del templo moderno.
📄 Crónica: La Iglesia Santa Ana de Morón ➔
Según el autor del texto, Cecilio Acosta fue su enemigo durante el apogeo del septenio, aunque Acosta aclaraba que su oposición era contra el caudillismo y no contra la persona, respetando el orden establecido para evitar guerras.
📄 Crónica: Estado Miranda ➔
Según Alexis Coello, son los directores del grupo musical la sonora San Luis, donde participó José Rafael Zambrano Arias.
📄 Crónica: Chicho Cumaco ➔
Según Alexis Coello, fue un oficial español que, junto a sus 280 hombres, sufrió una emboscada por parte de los cimarrones liderados por Andresote, resultando en numerosas bajas.
📄 Crónica: El Fuerte San José del Yaracuy ➔
Según Alexis Coello, fue nombrado secretario de la subprefectura el 15 de febrero de 1949 por Pánfilo Sevilla, en sustitución de Acisclo Román, iniciando una larga carrera como funcionario.
📄 Crónica: El último roble Don Pánfilo ➔
Según Asdrúbal González, fue el escribano que documentó la fundación del pueblo de Morón, señalando que fue establecido principalmente para esclavos y gente libre que cultivaba las haciendas de cacao.
📄 Crónica: El pueblo de Morón y el obispo Martí ➔
Según Alexis Coello, este egregio valenciano nació el 18 de diciembre de 1889. Incursionó tempranamente en el periodismo de protesta contra Cipriano Castro, lo que le valió su primera prisión en 1907 en el castillo de Puerto Cabello y San Carlos a los 17 años. Fue un encarnizado enemigo de las dictaduras de Castro y Gómez, utilizando su verbo, ironía y sátira en obras como 'Memorias de un venezolano de la decadencia'. Tras la muerte de Gómez, desempeñó cargos como Senador por Carabobo, Ministro de Trabajo y Comunicaciones, y Embajador en Londres, Brasil y la Unión Soviética.
📄 Crónica: José Rafael Pocaterra ➔
Según Alexis Coello, conocido como Chicho Cumaco, nació en El Tocuyo de la Costa y se trasladó a Morón en 1960. Se destacó tocando el furruco desde niño y participó en diversas agrupaciones como los aguinalderos de San Miguel, la sonora San Luis, LOS CORALITOS y fundó los tiburones del éxito. En el ámbito deportivo, fue integrante del equipo Deportivo Morón.
📄 Crónica: Chicho Cumaco ➔
Según Alexis Coello, fue un funcionario de la prefectura de Morón que llevó como secretario los libros de esa dependencia. Fue nombrado en 1949 por el subprefecto Pánfilo Sevilla para sustituir a Acisclo Román. Además, fue integrante del equipo de béisbol 'Morón Star' y documentó la historia de la construcción del estadio local.
📄 Crónica: Un personaje y una historia ➔
Según Alexis Coello, fue un pulcro y servicial funcionario público que llevó los libros de la prefectura de Morón. En su escrito de 1985, revela la historia del estadio Jesús Uribe, mencionando que formó parte del equipo Morón Star y defendió la permanencia del campo deportivo ante pretensiones de construir allí un terminal de pasajeros.
📄 Crónica: Un Personaje y una Historia ➔
Según José Rodríguez Escárate, fue un servicial funcionario por largos años en la prefectura de Morón y llevó como Secretario los libros de esa dependencia. Formó parte del equipo Morón Star y redactó en 1985 la historia del estadio Jesús Uribe para defenderlo ante planes de convertirlo en terminal.
📄 Crónica: Un Personaje y una Historia ➔
Según Alexis Coello, conocido como "Andresote", fue un zambo nativo de Valencia que lideró una rebelión armada entre 1730 y 1733 contra los abusos de la Compañía Guipuzcoana, defendiendo el comercio ilícito con los holandeses de Curazao.
📄 Crónica: El Orígen de Morón ➔
Según Alexis Coello, desembarcó por Palma Sola el 24 de julio de 1859. Cita a Federico Brito Figueroa señalando que, a su llegada a Morón, Falcón sentía envidia del prestigio del General Zamora entre los moroneros, quienes criticaban a su estado mayor calificándolos de 'patiquines'.
📄 Crónica: Palma Sola (notitarde) ➔
Según Alexis Coello, fue fundador de Trujillo y el primer alcalde de la ciudad Rodrigo de Maracaibo. Participó en la defensa de Nueva Segovia en 1553 contra el Negro Miguel. El autor sugiere que su estancia en la región de Nirgua podría ser el origen del nombre de la ciudad de Morón, dado que el territorio fue jurisdicción de dicha zona.
📄 Crónica: El Origen de Morón ➔
Según Alexis Coello, fue un conquistador español, fundador de Trujillo y primer alcalde de la ciudad Rodrigo de Maracaibo. Participó en la defensa de Nueva Segovia en 1553 contra los ataques del Negro Miguel y se plantea la posibilidad de que el nombre de la ciudad de Morón se origine en su apellido.
📄 Crónica: El Orígen de Morón ➔
Según Alexis Coello, este personaje diseñó un croquis del Golfo Triste en el siglo XVI, documento en el cual ya se registraba la existencia del río Morón junto a los ríos Aroa y Yaracuy.
📄 Crónica: El Orígen de Morón ➔
Según Laureano Villanueva, fue un jefe de general prestigio en Sanchón, Morón y Alpargatón que ofreció contingentes a Zamora. Participó en la campaña de occidente, destacándose en el combate de Araure con su columna "Flanqueadores" y en la batalla de Santa Inés defendiendo la posición El Trapiche.
📄 Crónica: Libro Crónicas desde Morón - Morón Cuna de la Federación ➔
Según Alexis Coello, fue combatido por José Rafael Pocaterra a través de la prensa internacional y libros. Su muerte ocurrió en 1935, año tras el cual Pocaterra visitó su tumba en 1936.
📄 Crónica: José Rafael Pocaterra ➔
Según Luis Correa, es el máximo exponente en Venezuela de la historiografía romántica inspirada en la escuela francesa de Julio Michelet con su obra "Biografía de José Félix Ribas". Correa lo define como el más venezolano y original de los escritores.
📄 Crónica: Díaz Sánchez y la Historiografía Venezolana ➔
Según el autor del texto, fue la madre de Cecilio Acosta y el único gran amor de su vida. Tras quedar viuda, se trasladó con su hijo a Caracas cuando este tenía quince años.
📄 Crónica: Estado Miranda ➔
Según el autor del texto, se encontraba libando en el negocio La Morenera al momento de iniciarse el incendio y fue sacado del lugar por el dueño del local.
📄 Crónica: Incendio en la torre ➔
Según Alexis Coello, fue una maestra ejemplar oriunda del barrio Unión, perteneciente a una familia de falconianos. Trabajó en la Escuela Nacional Anselmito, el jardín de infancia Santa Rita y fue facilitadora de la Misión Ribas en Boca de Yaracuy. Falleció trágicamente en un accidente automovilístico.
📄 Crónica: Misceláneas del año nuevo ➔
Según Alexis Coello, es un pescador y jugador de bolas criollas que atiende un puesto de pescado y refrescos en la playa de Palma Sola, conocido por su habilidad para 'bochar' bolas.
📄 Crónica: Palma Sola (notitarde) ➔
Según Alexis Coello, es uno de los prestigiosos autores venezolanos en los que se apoya para lograr una visión general sobre la historiografía nacional. Realizó una clasificación que comienza con el ciclo de la conquista y la colonia, incluyendo desde los primeros cronistas de indias hasta autores de estudios etnográficos.
📄 Crónica: Sobre la Historia y la Historiografía ➔
Según José Rodríguez Escárate, figuró como uno de los promotores juveniles que en 1935 iniciaron el arreglo y acondicionamiento del actual estadio Jesús Uribe.
📄 Crónica: Un Personaje y una Historia ➔
Según el autor del texto, es un ciudadano invidente que posee un kiosko de terminales y fue el primero en divisar las lengüetadas de fuego y dar la voz de alerta a los vecinos.
📄 Crónica: Incendio en la torre ➔
Según el autor del texto, acudió al local tras la extinción del fuego con el fin de ofrecer sus servicios de pintura a los dueños del inmueble.
📄 Crónica: Incendio en la torre ➔
Según Alexis Coello, apodado Yuyo, suministró al autor la historia, fotografías, datos biográficos y el roster del equipo Deportivo Morón para su investigación.
📄 Crónica: Chicho Cumaco ➔
Según el autor del texto, propietario de un vehículo que chocó con el de Saavedra en la prisa por huir del sitio del incendio, terminando su recorrido en Urama.
📄 Crónica: Incendio en la torre ➔
Según Rómulo Calderón Torres, este religioso estaba presente en cada acto de la iglesia con la que contaba Morón en mil setecientos veinte.
📄 Crónica: Converso II ➔
Según José Rodríguez Escarate, se desempeñó como secretario en 1947 y posteriormente, en 1949, ejerció el cargo de subprefecto, año en el que nombró a Escarate como secretario de la subprefectura.
📄 Crónica: Un personaje y una historia ➔
Según Alexis Coello, fue un destacado servidor público y dirigente político nativo de El Cambur, Puerto Cabello. Se desempeñó como secretario de la prefectura hasta su renuncia en 1947, subprefecto en 1949 y presidente de la junta comunal de Morón a finales de los años setenta. Procreó una familia con Paula Lamas y falleció a los 98 años el 12 de mayo.
📄 Crónica: El último roble Don Pánfilo ➔
Según Alexis Coello, fue la autoridad real que ordenó un feroz castigo contra los negros tras la muerte del hacendado Miguel Fernández Caballero en 1721. Basaba su proceder en el criterio de que el maltrato era necesario para asegurar la obediencia de los esclavos.
📄 Crónica: Libro Crónicas desde Morón - Facetas Moronenses ➔
Según Alexis Coello, citando testimonios históricos retomados por Brito Figueroa, era puesto como ejemplo de hombre de valor por los moroneros frente a los acompañantes de Falcón.
📄 Crónica: Palma Sola (notitarde) ➔
Según Alexis Coello, nació en Maracaibo y fue un militar ejemplar que participó en 27 batallas de la independencia, ganando 20. Ocupó cargos como Presidente de la Gran Colombia, Secretario de Guerra y Marina, y Presidente de la Sociedad Bolivariana de Venezuela. Destacó por su defensa de Valencia en 1814 y su lealtad absoluta a Simón Bolívar. Murió en París en misión diplomática tras pedir que se devolvieran sus viáticos al no haber cumplido la misión.
📄 Crónica: Urdaneta: un hombre ejemplar ➔
Según Alexis Coello, obispo encargado de celebrar el acto de bendición e inauguración de la nueva infraestructura de la Iglesia Santa Ana, entrando por la puerta sur del templo durante la ceremonia.
📄 Crónica: La Iglesia Santa Ana de Morón ➔
Según Alexis Coello, dirigió personalmente las operaciones militares contra Andresote desde San Felipe con 1500 hombres. Ordenó la construcción del fortín San José del Yaracuy y propuso otro en Boca de Aroa para frenar el comercio ilícito.
📄 Crónica: El Fuerte San José del Yaracuy ➔
Según Alexis Coello, este capellán estuvo a cargo de la iglesia de Morón en el año 1720, cuando la institución servía como factor de unidad espiritual bajo el patronato de la virgen de Santa Ana.
📄 Crónica: El Orígen de Morón ➔
Según Alexis Coello, capellán de origen español que estuvo a cargo de la iglesia en 1720. Desapareció víctima de las calenturas o malaria, enfermedades frecuentes en la zona para la época.
📄 Crónica: La Iglesia Santa Ana de Morón ➔
Según Alexis Coello, nació en 1937 y se formó como técnico petrolero en 1961. Fue luchador contra la dictadura de Pérez Jiménez y dirigente estudiantil. Participó en la fundación del MIR y su comando nacional en la lucha política y armada, sufriendo prisión y torturas en 1968. Impulsó la reconstrucción del MIR, la fusión MIR-MAS en 1987 y fue electo diputado en 1988, 1993 y 1998, además de miembro de la Asamblea Nacional Constituyente en 1999.
📄 Crónica: Siempre en la Utopía ➔
Según Alexis Coello, visitó el pueblo de Morón el 31 de diciembre de 1826, recorriendo sus calles polvorientas y siendo aclamado por los moradores locales.
📄 Crónica: El Orígen de Morón ➔
Según el autor del texto, fue sobrino y amigo de José Félix Ribas. A finales de 1814, Ribas desconoció su autoridad en Carúpano, llegándolo a hacer prisionero y acusándolo de traidor antes de liberarlo posteriormente.
📄 Crónica: Muerte de José Félix Ribas ➔
Según Alexis Coello, era un hombre oriundo de Ocumare de casi dos metros de estatura que trabajaba en los hornos de carbón de Bejuquiyal. Se caracterizaba por caminar descalzo y poseer pies tan resistentes que podía triturar botellas de vidrio sin herirse. Poseía un conuco en las riberas del río Morón que, según la creencia popular, no se inundaba con las crecidas.
📄 Crónica: Libro Crónicas desde Morón - Facetas Moronenses ➔
Según Alexis Coello, facilitó correspondencia con datos históricos y rosters de equipos legendarios al cronista municipal.
📄 Crónica: Chicho Cumaco ➔
Siempre en la Utopía
El pasado jueves siete del presente mes en la ciudad de Valencia, Galería Braulio Salazar, asistimos a un gran reencuentro con la historia política contemporánea, con la perseverante lucha de un autentico revolucionario, sus vivencias, sus recuerdos, pero además, fue un reencuentro de viejos amigos, viejos militantes de la izquierda venezolana que asumieron o que asumimos en un momento dado de nuestra historia protagonismos en diferentes posiciones del combate político y social. Me refiero al acto de presentación del libro "Siempre en la Utopía" (Crónicas de medio siglo y una historia del MIR) del autor Segundo Meléndez. Este voluminoso libro de 315 páginas denota una experiencia militante y política de un gran venezolano, un hombre trabajador, valiente, consecuente, fiel a su credo ideológico que expuso su vida en aras de la lucha revolucionaria. Es Segundo Meléndez un hombre excepcional, humilde, inteligente, forjado y formado en las luchas diarias de los barrios y los sectores populares. Es un maestro y un amigo que valora la amistad por sobre todas las cosas. Segundo Meléndez (1937) es técnico petrolero (1961), luchador contra la dictadura de Pérez Jiménez, dirigente estudiantil. Participa en la fundación del MIR y como miembro de su comando nacional actúa en la lucha política y armada. Preso varias veces, acusado de subversivo y sometido a brutales torturas en 1968. De vuelta a la lucha pacifica, impulsó la reconstrucción del MIR y en 1987 participó en la fusión MIR-MAS. Miembro de la dirección nacional del M. A. S. Electo diputado en 1988, 1993, 1998, fue presidente de la comisión de asuntos vecinales, jefe de la fracción parlamentaria del M. A. S, presidente de la comisión de política exterior y primer vicepresidente de la cámara de diputado. En 1999 fue electo miembro de la asamblea nacional constituyente. El acto también fue un aquelarre para la conversación y el acercamiento a viejos amigos que las circunstancias no habían permitido volver a verlos como los ex presidentes Ge la F.C.U de la Universidad de Carabobo Silverio Hernández, Edgar González, Melvin Humbría, ex dirigentes como Luis Enrique Vizcaya, Eli Yepez, Nacir Kablán, Rafael Almarza, Américo Martin (presentador del libro y fundador del MIR), Luis Alvarado, Abilio Cordero, Julio Castillo, Argenis Urdaneta, Iván Hurtado (Cronista de la Universidad), Ulises Rojas (Vicerrector académico de la UC), Argenis Caraballo, Eduardo Sentei, Rubén Ballestero, y en general gente de raíces miristas que en un tiempo fueron la primera fuerza de la Universidad de Carabobo. En relación a Morón, el autor del libro señala lo siguiente: "Yo me instalé en Morón Puerto Cabello (1971) en donde se concentraba la industria petroquímica y operaban otras empresas importantes como la ensambladora de automóviles VW (Volkswagen), los celebres escarabajos, la industria de papel y otras y, además, alberga, como sabemos, un importante puerto marítimo, mis condiciones de vida aquí eran muy difíciles, además de lo inhóspito del medio ambiente, carecíamos de los recursos indispensables para el trabajo y sin embargo pudimos lograr cierta ascendencia sobre el movimiento obrero". Continuaremos con esta crónica en la próxima entrega en lo relativo a Morón. *Cronista Oficial Municipio Juan José Mora. del
Morón medio siglo atrás (Final)
Finalizaremos con ésta la serie de crónicas dedicadas al Morón de hace 50 años atrás, en esta oportunidad haremos un bosquejo de la producción y de los servicios que en esa época caracterizaban a esta comunidad según el informe preliminar elaborado por la Dirección de Malariología y saneamiento ambiental del estado Carabobo.
"El porcentaje de personas que se dedican a la agricultura es bastante reducido, lo hacen en el fundo "Alpargatón" del I.A.N., pero aún no tienen títulos de propiedad; su dedicación a esta actividad no es exclusiva y el decir de los funcionarios del M.A.C lo hacen prácticamente por sport y no como un medio de subsistencia, por cuanto la mayoría trabajan además como obreros, bien agrícolas o industriales.
Sus conucos están a unos 17 km, puede anotarse que los pocos agricultores siembran con preferencia maíz, caraotas y verduras.
Las industrias existentes son las siguientes: Instituto Venezolano de Petroquímica (I.V.P), Corporación Venezolana del Petróleo (C.V.P), Venepal y Planta de ensamblaje La Wolkswagen.
Estas cuatro empresas absorben un promedio de 2000 trabajadores".
En cuanto al trabajo especializado dice: "Existen 3 sastrerías, 20 costureras entre mujeres y hombres que no tienen talleres, 60 albañiles, I taller de carpintería, 10 carpinteros, 2 latonerías y 4 talleres mecánicos...
Aquí, como en la gran parte del país, los negocios importantes se hallan en manos de extranjeros, estando en poder de los criollos únicamente las pequeñas bodegas.
El comercio en el pobla-" do está integrado así: 48 bodegas, 3 supermercados, 6 carnicerías, 2 panaderías, 10 tiendas, 2 farmacias, 3 ventas de materiales de construcción, 1 mueblería, 1 tapicería, 1 joyería, 3 sastrerías, 2 pescaderías, 1 quincallería y 4 estaciones de servicio.
Los materiales de construcción son obtenidos a los siguientes precios: piedra a Bs. 30 el camión, arena a Bs. 8 el m3, bloques de arcilla Bs. 380 el millar, traídos de Yaracuy y bloque de cemento Bs. 340 el millar. Morón medio siglo atrás (Final).
En la comunidad existen cuatro sindicatos, uno de agricultores y tres de obreros industriales.
El sindicato de agricultores, al cual denominan "Sindicato profesional de trabajadores agropecuarios del Municipio Mora, es de reciente fundación, pues hasta hace poco formaban parte del sindicato del asentamiento "Alpargatón", tienen 60 miembros y su directiva está constituida así: Secretario general Martín González, organización José Barbena, reclamos Edilio Revilla, actas y relaciones Hilario Piña, vigilancia y asistencia social Silvestre Lugo, secretaría de finanzas Antonio Talavera, secretario agrario y cooperativa Martín Yánez.
El sindicato obrero de la petroquímica tiene 1.200 miembros, pagan Bs.1 mensual, la junta directiva está integrada de la siguiente manera: Secretario general Emiliano Martínez, organización interna Tulio Polanco, organización externa Beatriz Maduro, cultura y deporte Gregorio Colina, reclamos Bertilio Durán, relaciones y propaganda Tulio Roa, actas y correspondencia Rafael García, finanzas Pedro Gómez, asuntos sociales Luis Reyes.
El sindicato de trabajadores de la industria del papel estaba integrada así: Secretario general José M. Baloche, finanzas Aquiles Chanduci, actas Leonardo Melean, disciplina Ramón Castillo, deportes Rómulo Mago, cultura y propaganda Teodoro Duarte.
Tiene 350 miembros y 200 peticiones de ingresos, cotizan a razón de Bs. 1 mensual. "En el sindicato de la Volwagen sólo se consultó al Sr. Ramírez, secretario de reclamos quien no brindó ninguna información".
Referente al presupuesto de Morón señala: "Las rentas municipales cuentan con Bs, 5.500 que recaudan por concepto de patentes de los pequeños negocios; las empresas grandes pagan en Puerto Cabello.
Los Bs. 5.500 que se recaudan son utilizados en pago de empleados de las rentas, arreglo de calles y otros".
Fíjense en esta perla que suelta el informe: "El Concejo Municipal del Distrito, proyecta construir en Morón un mercado y una zona de tolerancia para ubicar allí las mujeres del mal vivir (¡no se les ocurrió nada mejor!), también proyecta la creación del servicio de aseo urbano conjuntamente con malariología".
Damos por concluido este retrato o fotografía en el tiempo del Morón del año de 1965.
Escuche a este cronista todos los domingos de 8 a 9 en el programa "Crónicas en domingo" por la emisora Caribeña Mil AM.
Estado Miranda
Entre neblinas y cafetos, entre cuestas arbóreas y vientos fríos nace Cecilio Acosta un primero de febrero de 1818 en la aldea de San Diego de Los Altos del Queda huérfano de padre a los diez años.
Su madre Juana Margarita Revete de Acosta se lo llevó a Caracas cinco años después.
Pensó estudiar sacerdocio y entré al seminario Tridentino, cursa latín, griego y letras clásicas.
Luego pasó a la universidad donde estudia derecho y matemática: Obtiene la licenciatura, se dedica al ejercicio profesional sin que vea venir recompensa a sus sacrificios, por lo cual escribe: "Yo dije que se fabricaban académicos?, pues ahora sostengo que se fabrican desgraciados".
Adquirió en su tiempo "una altura moral e intelectual que olía a santidad y a apostolado".
Su madre fue el único y gran amor de su vida.
No se casó, no tuvo hijos, su vida fue de entrega plena a su progenitora.
Cuando ella muere Su Don Cecilio Acosta soledad se acentúa y su pobreza llega a extremos desesperantes; una vez escribió a su hermano: "Estoy muy pobre, no tengo para pagar el porte de esta carta para Ospino".
Sólo su arraigada fe religiosa lo mantiene con un firme aliento.
"Era un ser frágil, delicado, sensible.
Se indignaba y se conmovía fácilmente, un verso, un recuerdo familiar le traían lágrimas...
Iba siempre ensimismado y cerrado de negro.
Salía poco, hablaba poco.
En veces parecía no ver a los que pasaban a su lado, cruzaba abstraído, ausente, más pálido y sutil dentro del traje negro" (1).
A Cecilio Acosta hay que ubicarlo en su época, cuyas características más resaltantes eran las constantes guerras civiles, las discordias e intrigas palaciegas las adulancias al omnipotente caudillo de turno, la quiebra de las finanzas públicas y el atraso general de la economía del país, la crisis de los valores morales y el imperio de una educación anticuada.
El fue la luz y la fuerza moral de su tiempo a pesar de su pobreza material.
Sus armas fueron sus palabras y su ejemplo.
En cuanto a la educación sostenía: "Hay que empezar por reformar muchas cosas.
La educación ante todo...
enseñese lo Don Cecilio Acosta.
que se entienda, enseñese lo que sea útil, enseñese todo a todos; y eso es todo".
Se refiere a la instrucción primaria así: "La enseñanza debe ir de abajo para arriba...
La luz que aprovecha más una nación no es la que se concentra, sino la que se difunde".
Creía en la juventud y en el pueblo: "La autoridad va a menos, la razón a más...
El pueblo triunfa, el pueblo debe triunfar...
Hay equivocación en creer que va errada la generación que tiene el encargo de continuar la cadena tradicional del pensamiento".
En relación a la economía dijo: "El taller es hoy el palacio del ciudadano...
La repartición de la riqueza conserva aún en algunas partes la forma que le dio la conquista, en vez de ser el resultado de las condiciones de la industria; el capital oprime aún el salario, y el salario vive aún de confabulaciones transitorias para el alivio de un día, o de mezquinas ganancias para la miseria de siempre".
Cecilio Acosta combatió a los caudillos y los odios políticos.
No con levantamientos ni guerrillas, sino con sus ideas y su ética.
Creía necesario mantener la paz como condición para el progreso.
Fue enemigo de Guzmán Blanco en pleno apogeo del septenio y rechazó a aquellos que venían a él a conspirar contra aquél.
Les decía: "No soy pretendiente ni enemigo, soy ciudadano, como tal respeto el orden actual y como conozco la herencia de las guerras, sangre primero y después odio y exclusión, me atengo a lo que hayâ€.
No estaba contra Guzmán, sino contra el caudillismo.
Sostenía que el peor enemigo de los caudillos era la paz.
Mientras hubiese guerras se impondrían los caudillos.
Cecilio Acosta murió en 1881, su cuerpo hubo de ser enterrado con fondos de la caridad pública.
El sabio expiró en su lar de la pobreza.
su Días antes de su muerte lo visitó el poeta cubano José Martí.
Conoció de su miseria, de grandeza espiritual y de su fortaleza intelectual.
Cuando supo de su muerte escribió: "Ya está hueca y sin lumbre aquella cabeza altiva que fue cuna de tanta idea grandiosa; y mudos aquellos labios que hablaron lengua tan varonil y tan gallarda, y yerta, junto a la pared del ataúd, aquella mano que fue siempre sostén de pluma honrada, sierva de amor y al mal rebelde".
Escuche a este cronista todos los domingos de 8:00 a 9:00 a.m.
en el programa "Crónicas en domingo", por la emisora Caribeña 1.000 AM.
(1) Obra consultada; Letras y hombres de Venezuela.
Autor: Arturo Uslar Pietri.
Colección de bolsillo Edime.
Madrid 1978. 5ta. edición.
Libro Crónicas desde Morón - Club Social Deportivo Carlos A. Piñero
El Centro Social y Deportivo "Carlos Antonio Piñero " es obra de la constancia de un conjunto de y hombres y mujeres moronenses quienes han hecho posible que durante 35 años se haya mantenido una fructífera actividad deportiva en la cual se han cultivado varias generaciones de jóvenes provenientes de diferentes sectores del municipio Juan José Mora.
¿Quién fue Carlos Antonio Piñero? Este popular personaje nació en Morón en un mes de enero de 1938, su vida va a ser efímera, pero intensa. La muerte lo sorprende en otro mes de enero, en 1960.
Lamentablemente se trunca una vida joven y productiva (muere a los 22 años) que hubiera sido una guía que como un farol alumbrara a los espíritus juveniles de estas tierras moronenses. Sólo que un cáncer estomacal le llegó a desatiempo. Su agitada vida desde niño pudo haber influido en la llegada temprana del mal que lo llevó a la muerte. Aparentemente no gozó de la protección paternal por lo que hubo de abandonar sus estudios primarios, apenas obtuvo el primer año, para dedicarse al trabajo que le permitiera su subsistencia y la de su familia. De allí que sus ocupaciones laborales en Morón y en el abasto del Central Lucinda, de Urama, no le permitieron (ya que sólo tenía libre la tarde del domingo) desarrollar inquietudes y actividades propias de su niñez.
Sus padres fueron Simón Piñero y Angélica Blasco, y su descendencia la obtiene con María Dumont, con quien tuvo dos hijos. La trascendencia de Carlos A. Piñero viene más bien dada por sus méritos y cualidades personales que por sus aptitudes deportivas. Nos refiere Roberto Montero, amigo de la infancia de Piñero, que Carlos no fue atleta, jugaba bolas criollas y dominó en su escaso tiempo libre. Pero su trato afable, su compañerismo y sus sentimientos humanitarios fue lo que motivó que una tarde en el bar "Recreo" (calle Comercio, taller González en la actualidad), propiedad en ese entonces de Osmín Pacheco, estábanse tomando unas "cerbatanas"(cervezas) como las llama el mismo Roberto, un grupo de reservistas del ejército y amigos de la memoria de Carlos A. Piñero y decidieron, por unanimidad, constituirse en un Club o Centro Social y Deportivo que llevaría el nombre de su entrañable amigo.
Así nació el Centro Atlético y Social "Carlos A. Piñero", luego pasó a denominarse Club Social y Deportivo "Carlos A. Piñero". Corría entonces el mes de enero de 1961. Esta fue la iniciativa de aquellos jóvenes reservistas, pero en realidad el club se funda formalmente el 12 de octubre de ese mismo año, cuando se nombra en pleno la primera directiva, presidida por el viejo moronense David Rodríguez, quien venía de ser presidente del Club "Federación", ya casi en extinción para ese año. Como secretaria fue nombrada Josefa Riera (Chepa), por lo que deducimos que Chepa no es tan joven como ella dice.
Se instala el Club en una sede al lado de la iglesia, en la actual calle Comercio. Este local era propiedad de Ernesto Contreras y era donde mismo funcionaba el Club "Federación". Allí se daban las reuniones sociales y deportivas; las administrativas se realizaban en la casa de uno de sus miembros: la Sra. Angela Pérez.
Quizás la actividad más importante que realiza el Club "Carlos A. Piñero" sea la Antorcha Olímpica, que por cierto se ha convertido en una tradición en Morón y ha dejado el nombre de nuestro municipio muy en alto en otras ciudades del país. Esta modalidad de Antorcha Olímpica llega a Morón proveniente de la población de La Sorpresa (Puerto Cabello), donde se practicaba desde hace tiempo, y es mediante las gestiones del Sr. Régulo Rengifo (directivo del IND) que se traslada al terruño morense accediendo así a las peticiones de los directivos del Club "Carlos A. Piñero".
Los atletas de este club han llevado la antorcha y nuestra Bandera Patria por diferentes lugares de la nación. El 16 de julio de 1961 es lleva la antorcha desde la iglesia Santa Ana de Morón hasta la Plaza Bolívar de Tucacas con motivo de las festividades de la Virgen del Carmen. El 26 de ese mismo mes y año, día de la patrona de Morón, se trae hasta su iglesia la antorcha, desde el monumento del Indio Yara, en el estado Yaracuy. El 12 de Octubre de 1961 se llevó la Bandera Nacional desde Morón hasta el Campo de Carabobo.
El Club pierde la primera sede y asume la presidencia Juan Martínez, restituyendo de nuevo el trabajo deportivo. Las reuniones administrativas se hacen en la casa del presidente y las sociales en la antigua sede del sindicato del IVP (hoy casa del MEP). Después viene un prolongado receso y de inactividad, hasta que se produce una nueva etapa con la asunción de Cristian González a la presidencia y acompañado con una nueva generación de jóvenes (para la época) deportistas: José A. Rodríguez, Ricardo Rodríguez, Roberto Mejías (Popí), Yolanda Montes (quien fue presidenta luego) y María Mirena (actual presidenta).
Misceláneas del año nuevo
Estamos de regreso, ahora con Notitarde.
Recapitulando algunos acontecimientos del año pasado y de éste que comienza, que de alguna impactaron afectivamente a muchos miembros de la comunidad morense.
Nos referimos por ejemplo a un hecho tan desagradable, deplorable y lamentable como fue el accidente automovilístico donde perdió la vida trágicamente mi amiga María Manzano junto a su hermana Rosa y el esposo de ésta, Luis Medina, abogado de la República.
A María la conocía desde niña en el barrio Unión donde residíamos, pertenecía a una numerosa familia de falconianos, humildes y buenas gentes.
Se superó a través de sus estudios y de un tenaz esfuerzo para crecer materialmente y en su formación como docente y profesional universitaria.
Se había casado con mi paisano y fraternal amigo "el Catire" Juan Antonio Molina, hombre emprendedor y un ser humano solidario, entre ambos procrearon dos hijos, Elimar y Antonio José, la primera sobreviviente del nefasto accidente.
María fue una maestra ejemplar y sacrificada, trabajó gratis en la Escuela Nacional Anselmito, una población que dista a 8 kilómetros de Boca de Aroa en el municipio Silva; después siguió dando clases en su barrio Unión natal como.
maestra suplente, pasó a trabajar en el jardín de infancia Santa Rita, fue facilitadora de la Misión Ribas en Boca de Yaracuy.
Valga esta breve reseña de la amiga María Manzano como un humilde reconocimiento en el día del maestro, que su memoria se mantenga vigente para enaltecer la labor de los abnegados educadores de nuestro municipio.
Otro suceso lamentable y desgarrador para la opinión pública morense fue el asesinato del agente policial Duvine Escolástico Mora, quien cayó abatido a manos inmisericordes del hampa en una calle de la Urb.
Colinas de Mara en un hecho fortuito que nos hace recordar aquella canción de José Alfredo Jiménez de que "No vale nada la vida / la vida no vale nada", o de aquello de estar en el lugar equivocado y a la hora equivocada.
El agente Mora era un personaje muy conocido y apreciado en el pueblo; testimonio de ello fue la gran concentración de personas, amigos, conocidos, familiares que se dieron cita en la Plaza Bolívar y en los alrededores de la Comandancia de la Policía para darle el último adiós a este reconocido y valorado policía.
Deseo felicitar a través de este medio a mis queridos colegas, educadores, maestros y toda esa rama de profesionales de la educación por haberse conmemorado el pasado 15 de enero el Día del Maestro, el cual fue celebrado por una hermosa sesión solemne el día 31 del mes pasado por parte del Concejo Municipal de Juan José Mora.
A todos un abrazo con el entendido de que la superación y el trabajo nos enaltecerán y nos harán mejores.
Saludos especialmente a los educadores: a mi maestra Eredina Ramos, a Celina de Hurtado, Míriam Aguiar, Elsa de Chacón, Ana Zavala, Yuraima Morales, Luis Pino, Manuel Hernández, Ligia Martínez, Xiomara Chirinos, Ilsida Barreras.
Por favor que me disculpen la gran mayoría de valiosos docentes que no mencioné.
Feliz Día del Maestro a todos.
10-02-14
Chicho Cumaco
Su nombre de pila es José Rafael Zambrano Arias, nacido en la población del Tocuyo de la Costa el 17 de febrero de 1939. Se trasladó a Morón en el año 1960, estableciéndose en el popular sector de "Botaburro" en las adyacencias de la avenida Falcón, tenía Chicho 21 años de edad. Desde niño sintió pasión por tocar el furruco, instrumento -según élue fue ejecutado por primera vez en el siglo XIX en las costas de Lagunillas y por lo tanto es originario del estado Zulia. Chicho se destacó en su juventud como beisbolista y músico, y a este último arte todavía le mete en ocasiones especiales cuando la musa lo sacude. Empezó a tocar el furruco en su pueblo natal con un conjunto llamado los "aguinalderos de San Miguel", donde tocó por 12 años ese instrumento que es un híbrido entre percusión y bajo, en su sonar muy peculiar. En Morón se enroló como cantante en varias agrupaciones musicales, entre ella el grupo de los hermanos Medina "la sonora San Luis" y "LOS CORALITOS" de mi amigo Luis Martínez. En 1962 funda su propia agrupación gaitera llamada "los tiburones del éxito", junto con un grupo de brillantes músicos locales que después tuvieron fama nacional e internacional. Los nombres de estos talentosos músicos no se los voy a suministrar en esta crónica por falta de espacio, pero lo haremos en otra oportunidad o en una revista que esperamos sacar pronto. La historia de Chicho es larga y difícil resumirla aquí. Como deportista formó parte del recordado equipo "Deportivo Morón", Roberto fundado por 'don Montero en el año 1959 que vino los a llenar un vacío dejado por primeros equipos legendarios de Morón como lo fueron el "Santa Ana", fundado en 1930 y el Morón Star en los años sucesivos, ambos con brillante trayectoria en la historia deportiva de Morón. Lo amigos Jose Rafael Zambrano (Chicho). Obdulio José Bolívar (yuyo) César Antonio Montero y Víctor Manuel Barrios me hicieron llegar la historia y el roster completo de este tremendo equipo que también por falta de espacio lo voy a divulgar en otra oportunidad, la idea es que con el material informativo que me han hecho llegar (fotografías, datos biográficos etc.) podamos realizar una publicación más completa que recoja toda esta historia de los músicos pioneros y también de los deportistas morenses. Me indican en su correspondencia que el 26 de julio de este año se estará cumpliendo el 50° aniversario del inicio en la actividad deportiva de una gloria de nuestro municipio, el señor Eustoquio Rafael Uribe, un personaje que representó durante un largo tiempo el deporte del municipio y será recordado por sus compañeros de juego sobre todo porque su mayor pasión f ser umpire. Visite mi blog www iscoello. (*) Cronista Mu
Libro Crónicas desde Morón - Músicos de Morón
La música es un aliciente para el espíritu. Desde tiempos remotos el hombre ha disfrutado de ella. Con variados instrumentos y diversas voces se ha hecho acompañar a lo largo de su devenir histórico, sus gratos e ingratos momentos siempre han tenido un trasfondo musical, las melodías han estado prendidas al quehacer humano como un maravilloso elixir de la vida, acciones y pasiones se han recreado con la musicalidad. La música es una síntesis del sentimiento creador del poeta y de la elocuencia interpretativa de los músicos que exige una perfecta combinación de elementos musculares y objetos sonoros. Sin pretender decir que son los primeros, este artículo se lo vamos a dedicar a los pioneros del bonche y la parranda en el municipio Mora.
Corrían los años 50 cuando se organizó en Morón el grupo musical "Los Monos" compuesto fundamentalmente por los hermanos Pacheco (apodados Los Monos); Eugenio (tumbadora), Manuel (bongó), Segundo (maracas), también integraban este grupo Candelario Acasio (el papá) animoso vocalista, el maestro Aníbal (marimba), el viejo Melecio (la charrasca) y el pimientoso vocalista Julito. Este conjunto se dedicó a la divulgación de los ritmos afro-caribeños que entonaban entusiastamente en las plazas, sitios públicos y eventos sociales. Era común oír en voces de "Los Monos" canciones como El Caimán, La Mucura, La Pilandera.
Posteriormente (en los años 60) Los Happy Boys coparon la escena moronense con ritmos movidos poniendo a bailar a los parroquianos en el Bar España, ubicado en la calle La Paz, y en los clubes de la ciudad. Los Happy Boys estaba integrados de la siguiente manera: Juan Garcés, alias Vaca Vieja (guitarrista), Francisco Bolívar alias Zorro (bajista), Amador Yance (bongo-cantante), Obdulio "Yuyo" Bolívar alias El Sapo (cantante). Jeremías Pachecho (tumbadora), Regino Colina (charrasquero) y tocando las maracas se encontraba el pintoresco Antonio Reyes, coautor de estas notas.
Al desintegrarse Los Happy Boys se conformó Los Coralitos, con vanos integrantes de aquél y otros que se agregaron como Luis Martínez (guitarrista), Pata'e Joropo y Rabo'e Plomo (tumbadora), este grupo popularizó la famosa canción Bota Burro, de la cual transcribimos una estrofa:
En el cine una mujer me dijo a mí que le luciera una visita a Bota burro yo le dije que ese sitio no era para mí, no nací pa' que me ate a mí ninguno.
(Coro):
Ay, que yo a Bota Burro no voy a tocar, porque me matan de una púnala Esta canción deja entrever la fama que adquirió Bota Burro como un sector peligroso para la vida de las personas por la presencia en él de muchos córtanos que no comían cuento a la hora de utilizar sus pico'e loro para saldar las cuentas pendientes.
Entre los cantantes solistas o románticos encontramos a Juan Tovar (catalogado como uno de los mejores soldadores que han venido a Morón) que con sus rancheras de Javier Solís acompañaba a los enamorados a dar serenatas a cambio de una botella de ron. ¿Cuántos amores no nacieron a la luz de las rancheras de Juan Tovar? El alcohol truncó la vida de un talentoso cantante y un excelente soldador.
Otro que incursionó en la música romántica fue Pachequito, sin el brillo de Juan pero con tanto entusiasmo que contagiaba a sus oyentes con su voz de eterno enamorado y pica flor consuetudinario. Pachequito se fue del canto, cambio las melodías amorosas por sus cepillos de carpintero.
En otro escenario se destacó el Charro Muñoz. Era época de Radio Morón y se solía, con frecuencia, presentar a los cantantes en vivo, es decir, los cantantes interpretaban sus piezas en el mismo estudio de la emisora. El Charro Muñoz con su potente voz deleitaba a los radio¬escuchas y a los presentes en la emisora con su amplio repertorio de boleros rancheros. Pregúntele a las abuelitas de hoy cuántos suspiros probablemente dieron cuando estaba el Charro Muñoz y cuántas de ellas fueron cautivadas por su imagen de mero macho mexicano.
En los escenarios de radio Morón también se dieron concursos de canto para aficionados. "Buscando una estrella", así se llamaba uno de los programas al que acudían los aspirantes, aún imberbes, a entonar sus melodías con ansias de ganarse la clasificación, y también como recompensa les obsequiaban varias galletas María y media docena de maltín. Allí concursaron Juan Páez con la canción "Juan José", Julio Ramírez con "Ramoncito en Cimarrona" y Emiro Reyes con "Allá viene el Gavilán".
Les aseguro que ese día ninguno se fue en blanco.
De San Francisco a Santa Ana
Bien es sabido que la formación de los pueblos y ciudades en Venezuela y en la América Española iba signada por la acción conjunta de dos factores de poder: el Estado y la Iglesia. El primero ejercía el control total, aunque el "patronato indiano", concretado en el siglo XVII como un instrumento jurídico, establecía: "El Rey, cabeza de Estado, del Papa, cabeza de la Iglesia". No obstante, la Iglesia, al estar subordinada a Estado, jugó un papel determinante en el proceso de evangelización de la población nativa, y en la organización fundacional de muchos pueblos en el país. El acendrado catolicismo de los españoles incidía para que tal o cual poblado, mayoritariamente de nombre indígena, tuviese como añadido un epónimo seleccionado, por varias circunstancias, de la lista del santoral cristiano-evangélico. Sin embargo, la Iglesia colonial tenía sus propias jurisdicciones (vicariatos), donde ejercía autonomía, como por ejemplo "las instituciones eclesiásticas que abarcaran las doctrinas de indios, curatos y parroquias religiosas que habían ido creándose, y funcionaban como pequeñas entidades o distritos eclesiásticos subordinados directamente al obispo". Para 1687, el obispado en Venezuela se encuentra dividido en trece vicariatos, entre ellos el vicariato de Valencia y el vicariato de Nirgua; no logro precisar aún a cuál de los dos pertenecía Morón que es el caso que nos ocupa. Lo cierto es que cuando el obispo Mariano Martí nos visita en el año de 1773 (86 años después de aquel año) Morón pertenece al vicariato de Puerto Cabello y está bajo la advocación o patrocinio de San Francisco y no de Santa Ana. Dice el obispo Martí que: "Este curato se titula San Francisco del Valle de Morón"... Siendo el cura de este valle Don Pedro Vicente Morante. El cronista de Puerto Cabello, Don Miguel Elías Dao, dice que el nombre de San Francisco viene por la presencia de los capuchinos en Morón durante largo tiempo, motivo por el que se considerara a San Francisco como patrón del pueblo. De tal manera que es incongruente lo afirma en su libro Historia del que Estado Carabobo (ediciones de la Presidencia de la República, 1981) Don Torcuato Manzo Núñez que "el pueblo de Morón empieza a figurar en los registros parroquiales de comienzo de 1700 con el nombre de Santa Ana de Morón". No es posible que denominara Santa Ana, si seten1773, pero no abunda mucho en esta información y no dice tampoco bajo qué advocación o patrón se establece esta jurisdicción. Este cronista, por no tener en sus manos el acta de la erección en parroquia eclesiástica de Morón, mantiene sus reservas. Sin embargo, es claro que el corazón el alma de los moroneros O y moronenses reconocen a nuestra Señora de Santa Ana como su auténtica guía espiritual y redentora de sus esperanzas y anhelos. Santa Ana es la abuela de Jesucristo porque es la madre de la Virgen María (según la Biblia), madre de Jesús; fue la esposa de San Joaquín, por lo tanto no es correcto llamarla Virgen de Santa Ana, sino Nuestra Señora de Santa Ana o simplemente Santa Ana. Insisto en esto, tampoco es correcto que se le llame al templo de Santa Ana en Morón "catedral", porque la iglesia sea bonita y granSanta Ana es la abuela de Jesucristo porque es la madre de la Virgen dota; es una iglesia parroquial, no es María. ta y tres años después el obispo Martí en visita pastoral dejara escrito su testimonio donde sostiene que el patrocinio es de San Francisco. Otros testimonios de viajeros o visitantes del siglo XVIII como Ãngel Altolaguirre y Duvale del año de 1767-1768 no dicen nada al respecto, sólo se refieren a la descripción geográfica del valle y a los aspectos socioeconómicos. Don Oswaldo Feo Caballero, estadígrafo e historiador carabobeño, sostiene en algunos de sus libros que la erección en parroquia eclesiástica de Morón fue en el año de catedral. La catedral de esta zona o jurisdicción religiosa es la catedral de San José en Puerto Cabello, donde despacha el obispo. Digo esto porque hasta las mismas autoridades cometen este error. Escuche a este cronista todos los domingos a las 8:00 hasta las 9:00 de la mañana, en el programa "Crónicas en Domingo" por la emisora Caribeña 1.000 AM.
Libro Crónicas desde Morón - Prólogo
Morón encrucijada en el tiempo donde aún resuenan en noches silenciosas los chasquidos metálicos de los sables revolucionarios de la Federación y a lo lejos las voces de mando de Zamora y de Falcón.
Como Cronista De San Diego y Consultor Jurídico de la Corporación que agrupa en su seno a todos los Cronistas Oficiales de la geografía carabobeña, confieso que constituye, para mi, un significativo honor la deferencia especial que ha tenido conmigo el muy apreciado amigo y abnegado Cronista de Morón, Profesor Alexis Coello, al depositar en mis manos -una inolvidable tarde de mar, de canciones y recuerdos- un legajo de interesantes crónicas publicadas con antelación en la sección costera del diario Noti Tarde, en su esperada y leída columna Desde Morón, con el propósito de que le hiciese la presentación a tan ricas páginas -todas impregnadas con ese suculento sabor telúrico que brota de las entrañas del alma colectiva del sentimiento moronense- que al fusionarse en un todo, con el homenaje de la imprenta, dieron como producto final este nuevo y valioso aporte a la bibliografía carabobeña.
Traigamos a este espacio la voz autorizada del Cronista Mayor de todos los tiempos en Venezuela, el muy valenciano Cronista de Caracas Don Enrique Bernardo Núñez: «Un pueblo sin anales, sin memoria del pasado sufre una especie de muerte, viene a ser como aquella tribu que sólo andaba por el agua para no dejar su huella» y... qué profunda huella ha dejado marcada, para la posteridad, el ilustre Cronista de Morón con la edición de este libro, testimonio fiel de su profunda erudición académica.
Por lo que respecta a nosotros siempre ha gravitado, en nuestro interior, como una constante, el firme criterio de que si se quiere eliminar un pueblo de la historia hay que comenzar por eliminar la historia de ese pueblo; por lo consiguiente: esa marcada dipsomanía que refleja el Prof. Coello por todas aquellas cosas que respiren esencia del pasado, lo inducen a calmar la sed bebiendo, hasta la saciedad, el milagroso elixir que brota de la fuente cristalina que nutre el álbum historiográfico de la vida de los pueblos, lo que nos garantiza admultos anuos la existencia de Morón en el contexto del tiempo, y que hoy, gracias a la epistemológica pluma del acusioso investigador de su devenir histórico, la progresista ciudad de Morón se encuentra robustecida porque él ha sabido continuar con mística y dignidad la noble empresa emprendida por ese gran roble y excelente amigo Don Miguel Elias Dao, Cronista de Puerto Cabello y Presidente Honorario Vitalicio de la Asociación de Cronistas de Venezuela, quien con sus hermosos 82 años a cuesta sigue demostrando la misma energía que ayer derramaba.
Cuando nos adentremos en las refrescantes páginas de este documentado estudio, nacido como el ave Fénix de las cenizas, hemeroténicas, de crónicas viejas, recorreremos, sin cansancio y de un solo jalón, la idiosincrasia; el sentir, el pensar y el querer, de ese noble terruño que bajo los signos de las saetas inexorables del tiempo se abre -con el corazón abierto como una flor de cayena- a todos los caminos de la patria, esos mismos caminos que condujeron los pasos hasta Morón de la diáfana figura del Pater Patriae un 31 de diciembre de 1826, que hizo que todas «Las casas del pueblo se vistieran de soles» como lo dibuja Don Miguel Elías Dao; precisaremos el dato exacto de la evolución cronológica morense, como lo detalla, fehacientemente, el Cronista en uno de sus artículos: el nombre de Morón lo conseguiremos por vez primera en 1578 en un croquis levantado por Juan de Pimentel. En 1628 se incorpora a la jurisdicción de Nirgua -según inducciones del erudito Cronista-.
En 1700 se ubica en los registros eclesiales como Santa Ana de Morón. En 1730 la abismada población contempla el alzamiento contra la Real Compañía Guipuzcoana del valiente zambo valenciano Juan Andrés López del Rosario, mejor conocido como Andresote o bajo los apodos de Bemba e trueno, Boca e'jarro (por la protuberancia de los labios), Cara e' susto o Pata pal' monte. Durante 1772 - 1773 recibe la visita, itineraria, pastoral del Obispo de la Diócesis de Caracas, limo. Exmo. Mons. Don Mariano Martí, quien suministró al niño Simón Bolívar el sacramento de la confirmación en la fe católica. El 25 de junio de 1824 con la creación de la Provincia de Carabobo por el Soberano Congreso de Colombia, Morón se desprende de Nirgua y se integra al Cantón de Puerto Cabello; (según lo consagrado en la Constitución del 28 de marzo de 1864 los Cantones se llamaron Departamentos, luego Distritos, Municipios Autónomos en 1983 y desde 1990 Municipio).
En 1859 llegan a Morón los Generales Zamora y Falcón e instalan el Cuartel General de la Revolución Federal. Movimiento que culminó con el Tratado de Coche en 1863 y es nombrado Presidente de la República Juan Crisóstomo Falcón. En 1901 el Municipio Morón comienza a llamarse Mora en homenaje a la memoria de su hijo epónimo Juan José Mora. El 2 de diciembre de 1945 gracias a los doctores Arnaldo Gabaldón, Enrique Tejera, Arturo Berti y otros proceres revolucionarios de la ciencia, se comenzó a combatir al fatídico ejército del hasta entonces victorioso General Paludismo con los mortíferos misiles del D. D. T. (dicloro- difeniltricloroetano) bajo el mando del Jefe de la Primera Cuadrilla de dedetizadores Levi Borges, resultando favorecidas las armas de la República. Expresa el Dr. Arturo Uslar Pietri en una de sus reflexiones: «.La transformación social y económica que está sufriendo nuestro país en el presente no es puramente la consecuencia de la Venezuela con petróleo, sino en gran pane de la Venezuela sin malaria». En el lugar donde se libró la primera batalla contra el fatal enemigo, que tenía desolada a Venezuela, hoy se levanta el monumento al zancudo muerto, ideado por el valenciano Don Ramón Chazzím, llevado a cabo por el Club de Leones de Valencia e inaugurado el 2 de diciembre de 1955. El año 1981, por Acuerdo de la Asamblea Legislativa del estado Carabobo, es creado el Distrito Juan José Mora, conformado por Morón y Urama que se desmembraron del Distrito Puerto Cabello.
En el mes de abril de 1997 a proposición del Alcalde Ing. Rafael Garrido fue aprobado unánimemente por la ilustre Cámara Municipal como Primer Cronista Oficial de la urbe el Prof. Alexis Coello, que venía de ocupar la curul edilicia en ese mismo Ayuntamiento por un lapso de nueve años. Obviamente, jugó un papel primordial en la conciencia de los concejales, para tan importante e histórica decisión, los méritos y virtudes que engalanan la honorable personalidad del hoy ilustre Cronista moronense; acrisolado espejo donde deben contemplarse las nuevas generaciones (y las viejas también) para orgullo de la patria.
El Profesor Alexis Coello vio la luz primera en la Península de Paraguaná, en 1956, de muy niño sus padres constituyeron un cristiano hogar en suelo moronense, suelo al cual el Prof. Coello le ha dedicado con auténtico amor filial lo mejor de su existencia. Egresó, con honores, del Instituto Pedagógico Universitario de Maracay en la especialidad de Ciencias Sociales, Profesor Titular del Liceo Ambrosio Plaza, donde se le quiere y se le respeta, experto en materia municipal, director fundador de la revista Morón ayer y hoy; luce sobre su pecho las veneras de las Ordenes Mérito en el Trabajo y Juan José Mora, su obra histórico-literaria se circunscribe a los siguientes libros: Pinceladas en el tiempo, que tuve el placer de disfrutar en San Javier del Valle, una gélida madrugada merideña, en ocasión de efectuarse la XXVII Convención Nacional de Cronistas de Venezuela, Morón y estas páginas donde se retrata, en toda su intensidad, con el lente mágico de la palabra, la historia grande y la historia pequeña, como la de Clodomiro que a su caballo se lo llevó el atraso y a su Clarita se- la llevó el progreso y a él... se lo llevó la tristeza; vivencias; travesuras juveniles, que hablan de una época, como aquella del ciego Estanislao, que era ciego pero que no era bolsa; folklore, costumbres, tradiciones, sueños y añoranzas, que reflejan el espíritu poético y romántico del artífice: "El tractor del progreso echó al suelo las últimas espigas del vergel de la vieja aldea".
En verdad, como amante de la buena lectura y del dato 'histórico preciso, al final de la lectura de las páginas que depositaron en mis manos -una inolvidable tarde de mar, canciones y recuerdos-deseaba que se multiplicaran para seguir disfrutando de tan didáctica y amena lectura, fundida en el crisol de la llama ardiente de la nacionalidad, pero estamos seguros que la producción prolifera del muy distinguido Cronista no se detendrá con las piedras que, algunas veces, se presentan en el camino, por el contrario, muy pronto, estamos seguros, nos sorprenderá, gratamente, con una nueva producción.
Julio Centeno, hijo
El Origen de Morón
Morón significa morro, monte. Aunque el pueblo de Morón no fue fundado en el siglo XVI ya se tenía noticia de su río por un croquis del Golfo Triste diseñado por Don Juan de Pimentel donde aparecen los ríos Aroa, Aracoy o Yaracuy y Morón-. Todavía en el siglo XVII la población de Morón es mayoritariamente indígena que apenas sobreviven, el resto de los habitantes son algunos blancos dueños de haciendas de cacao y cierta cantidad de negros esclavos y libres.
Morón no tiene fecha de fundación ni fundador conocido. Probablemente el nombre del pueblo fue tomado del río que para aquel entonces era navegable por Canoas de mediano tamaño que transportaban productos agrícolas. Los conquistadores y sacerdotes españoles acostumbra¬ban a colocar sus nombres a ríos y lugares. "Es común el nombre de Morón en Es¬paña y en varios países hispanos como Argentina y Cuba. No es extraño que en nuestro caso haya sucedido algo similarâ€.
Juan de Morón fue un conquistador y encomendero español. Fue fundador de Trujillo. Estaba casado con Isabel Flores y tenía un hijo llamado Marcos Valera. Juan de Morón participó con Diego García de Paredes en la conquista y población de Cuicas (Trujillo} y también en la defen¬sa de Nueva Segovia (Barquisimeto) en 1553 cuando los ataques del Negro Miguel, Rey de Buria. "Fue uno de los fundadores de de la ciudad Rodrigo de Maracaibo y su primer Alcalde... Por espacio de varios años estuvo en la región de Nirgua, gastando gran parte de sus bienes en servicio de la Real corona". No olvidemos que el territorio de Morón fue jurisdicción de Nirgua ¿No estaría aquí el origen del nombre de la ciudad de Morón?
El cumbe fue una agrupación de negros esclavos escapados de sus amos de las haciendas cercanas y loangos que eran negros esclavos escapados de curazao y que aquí obtenían la libertad, se internaban en las montañas y parajes solitarios para esconderse de las persecuciones y las leyes de los blancos. En sus escondrijos construían viviendas improvisadas y formaban una comunidad que se reencontraba con sus ritos y sus culturas africanas ancestrales. Uno de los cumbe de la zona estuvo ubicado en las alturas del río Sanchón. Muchos negros de los cumbes se arraigaron a esta tierra y se constituyeron en el núcleo originario de la población moronense.
Se estima que a principios del siglo XVII (de 1700 en adelante) se conforma un núcleo poblacional o caserío con cier¬ta uniformidad. No fue fundado oficialmen¬te como pueblo de españoles sino que en forma lenta y espontánea se va agregando y concentrando el contingente humano sobre el territorio hasta adquirir fisono¬mía de pueblo. A comienzo de 1700 aparece la iglesia como factor de unidad espiritual bajo el patronato la virgen de Santa Ana. Ya antes en forma provisional había estado San Francisco como patrono del poblado. En 1720 la iglesia estaba a Cargo del Capellán Sebastián Herrera. En 1733 fue asignado el sacerdote Rodríguez Tinoco para los oficios religiosos en la costa de Morón.
En 1730 Y 1733 se produce en la zona costera, que incluye a Morón, la rebelión de Juan Andrés López del Rosario mejor conocido como "Andresote". Era un zambo nativo de Valencia que tomó las armas y li¬deró a un grupo numeroso de negros, indios, blancos hacendados y contrabandistas para enfrentar los abusos de la Compañía Guipuzcoana y en defensa del comercio ilí¬cito con los holandeses que operaban desde la isla de Curazao. Para ese entonces la población era aproximadamente de 237 habitantes compuesta de la siguiente ma¬nera: Alpargatón 120 personas (28 casas), Urama 12 personas (6 casas), El Salao 66(11 casas) y Morón 39 (8 casas).
Para 1768 la población de Morón al¬canza a 168 personas. Distribuidas así: 6 blancos (4 hombres y 2 mujeres}, 58 par¬dos (25 h y 33 m}, 30 niños, 74 esclavos 38 h Y 36 m); como podrá notarse el 44% lo constituye la población esclava. 1773 5 años después Morón tiene 127 ha¬bitantes y Alpargatón 202 para un total de 329 pobladores. Nótese que Alpargatón posee más habitantes que Morón por lo lle¬gó a ser primero que éste cabecera de poblado. Esta población vivía de las activida¬des agrícolas, los productos como el Ca¬cao, maíz, plátanos etc. que llevaban al puerto de Puerto Cabello a vender. Morón llegó a ser el mayor productor de Cacao de la costa. También había la crianza de ganado y otros animales. El contrabando fue practicado con mucha frecuencia.
En 1773 Morón, Alpargaton, Sanchón y urama reciben la visita del ilustre Obispo Ma¬riano Martí. De Morón dice lo siguiente: "es un pequeño caserío ubicado a escasos me¬tros del río del mismo nombre, habitado por esclavos y otras gentes libres que cul¬tivan las haciendas de cacao".
La estadía del Obispo Martí fue posi¬tiva para estos pueblos por su 1abor civi¬lizatoria y humanística. El l6 de marzo del año mencionado inspecciona la iglesia de Morón conjuntamente con el Vicario y algunos vecinos y dice al respecto: "La fabrica es de adobe, cubierta de tejas, tiene un área de trece varas de largo y siete y tres cuarto de ancho, contando solamente con un altar". También visita la iglesia de Alpargatón encontrándola de bahareque doble, cubierta de palma, con un área disponible de veinte varas de largo y siete de ancho, con un altar".
Urama es actualmente una parroquia del municipio Juan José Mora. En lenguaje indígena significa "lapa". En l628 perteneció a la jurisdicción de Nirgua, sin embargo, fue después de 1711 que se concentró un movimiento poblador vinculado estrecha¬mente al caserío de Canoabo.
En 1835 Urama pasó a ser parte del can¬tón de Montalbán que se había separado de Nirgua. Posteriormente, junto con Morón, llegó a ser integrante del Distrito Puerto Cabello. Su santo patrón es San Juan Bau¬tista que para el año de 1726 contaba con una iglesia de paja dedicada su veneración.
Urama también era un lugar habitado fundamentalmente por negros esclavos que laboraban en varias haciendas de cacao.
El 5 de agosto de 1811 el Ejecutivo ¬Nacional le otorga el título de ciudad a Puerto Cabello. En dicho documento oficial aparecen Alpargatón Y Morón como parroquias pertenecientes al suburbio de la nueva ciu¬dad.
Luego vendrían largos años de guerra por la independencia y Morón serviría como encrucijada de caminos que comunica¬ban las tropas en pugna desde el centro del país hacia el occidente y viceversa.
En 1824 se promulgó la ley de divi¬sión político-territorial de la Repúbli¬ca de Colombia en la cual se le da la de¬nominación de Carabobo al territorio que hoy ocupan los estados Lara, Yaracuy, Co¬jedes y parte de Aragua, y por supuesto, incluía el territorio del actual estado Carabobo.
Morón y Alpargatón formaron parte como parroquia del Cantón Puerto Cabello, no así Urama que continuó integrada al Cantón de Montalbán desde la fundación de ésta en 1628.
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El 31 de diciembre de l826 acontece la visita del Libertador Simón Bolívar al pueblo de Morón. Serían las once de la ma¬ñana cuando entró el Libertador triunfante sobre la calle polvorienta y seca que con¬ducía a varias rancherías no bien dispuestas en el espacio, pero el ánimo de la multitud qUe aclamaba a los visitantes recompensaba la fatiga y la inclemencia de aquel sol moronero.
El griterío de los moradores no cesa¬ba dando vivas al paso del Libertador, vea¬mos que nos dice al respecto el cronista Miguel Elías Dao: "Negros, zambos, mesti¬zos y criollos, esclavos o no, se integra¬ron a una misma fe para decir presente. El Libertador recibió del pueblo las mejores atenciones unidas a un suculento almuerzo de campaña".
El Obispo Mariano Martí por tierras morenses
Quien suministrara al niño Simón Bolívar el sacramento de la confirmación en la fe católica, el Ilmo. Exmo Mons. Don Mariano Martí, obispo de la Diócesis de Caracas, anduvo por estas tierras morenses en visita itineraria pastoral en el año 1773.
Este obispo tuvo gran merito: recorrió casi todo el país en lomo de mula o de burro, mas de trece mil kilómetros durante casi nueve años para dejar constancia de la población, de los bienes eclesiásticos etc.
Que compendió en una relación de la visita pastoral de la diócesis.
El obispo Mariano Marti había nacido en el pueblo de Brafim, provincia de Tarragona, Cataluña, España.
Llego al curato de San Francisco del Valle de Morón el 17 de marzo de 1773; era cura de este valle Don Pedro Vicente Morante.
En su relación describe los limites de Morón casi como son actualmente y sobre la iglesia local, que dependía del vicariato de Puerto Cabello, expresa: "su fabrica es de adobe, cubierta de teja, de trece varas de largo, y siete y tres qaurtas de ancho con un solo altar.
Su sacristía de la misma materia que la iglesia.
A la puerta principal de dicha iglesia esta unido un corredor en forma de pórtico cubierto de teja sobre pilares de madera".
Escribió sobre las renta de la iglesia y del curato las cuales no eran muy abundantes, censó en Morón a 127 personas con 31 familias.
Al día siguiente (18) visitó Aipargatón e indicó que la iglesia era sufragana de la de Morón", es de bajareque doble cubierta de palma de veinte varas de lago, y siete de ancho con un solo altar.
La sacristía es del mismo material que la iglesia".
El cura de Alpargatón era el mismo de Morón; tenia 202 2 personas con 45 casas y el mismo numero de familias.
El 20 de marzo visita al curato de Urama subordinado al vicariato de la ciudad de Nirgua.
Sobre la iglesia de San Juan Bautista del Valle de Urama dice: "su fabrica material es de tapias cubierta de tejas sobre varas redondas y encañado.
Tiene de longitud veinte y dos varas y siete y media de latitud.
Hay tres altares con el mayor".
El cura de esta iglesia era Don Lorenzo N. Narigón.
La mayor renta del curato la proporcionaba los estipendios (remuneración) que pagaban los vecinos que alcanzaban a 250 pesos de los cuales 200 eran para el cura y 50 para los ayudantes civiles (monaguillos o trabajadores).
Sobre la población nos dice que existen 90 casa y 97 familias para un total de 713 feligreses y agrega mas adelante "fuera del pueblo que propiamente son las casa de las haciendas y conucos no hay feligreses".
Como podemos notar Urama estaba para la fecha (año 1773) mas poblado que Morón y Alpargatón, e incluso la iglesia era mas grande con tres altares y de mejor fabricación.
Libro Crónicas desde Morón - Crónica de Alpargatón
Viniendo de los valles de Barquisimeto y San Nicolás hacia Morón, virando al costado derecho, al pie de la serranía, encontramos el caserío del antiguo Santa Cruz de alpargatón. Su territorio está emplazado en el valle del río del mismo nombre. Este río nace en las cumbres de El Letrero, a una altura de 1.255 metros, su curso es largo y su caudal es permanente, a pesar de que su vegetación ha disminuido hasta en la propia cabecera por la actividad de subsistencia de los conuqueros y madereros. El río Alpargatón posee una cuenta tributaria de 96 Km2 y se conecta, por el este, como afluente del río Urama. En su lento descenso al mar prolonga hacia sus lados unas franjas pantanosas donde sobresale, en medio de charcas y ciénagas, una vegetación hidrófila.
Para 1720-1721 Olavarriaga en su instrucción señala: "El terreno monte muy cargado, este río de alpargatón es bueno, y si fuera trabajado pudiera tener canoas, pero fuera sin utilidad ninguna. Este río sale de las serranías, y pasa por el pueblo de alpargatón que es a 8 leguas de su boca, en el cual hay varias haciendas de cacao ". Torcuato Manzo Núñez nos dice, en su Historia del estado Carabobo, que la Iglesia de alpargatón se quemó cuando se celebraba la fiesta de San Vicente Ferrer y la hizo de nuevo el padre Lázaro Ignacio de Pava, que servía a Morón Y alpargatón en el año de 1738.
Al igual que Morón, alpargatón (el pueblo) no tiene fecha de fundación conocida, pero es indicativo que su núcleo demográfico originario se ubica en la aurora del siglo XVIII (en los alrededores de 1700). Al principio llegó a ser más importante que Morón y Urama, se constituyó como cabecera de esta trilogía de pueblos. El historiador Carlos Felice Cardot sostiene, que en un censo de población entre 1730 y 1733, Morón tenía solamente 8 casas habitadas por In conjunto de personas que no alcanzaban al medio centenar, Urama tenía 6 casas habitadas por 12 personas, el Salado contaba con 11 casas con 66 habitantes y alpargatón poseía 28 casas donde se alojaban 120 personas. Cuarenta años después, el obispo Mariano Martí (en 1773) señala lo siguiente: "San Francisco del Valle de Morón tenía 31 casas, 31 familias y 127 habitantes y San Vicente Ferrer, del valle de alpargatón, 45 casas, 45 familiasy 202 habitantes".
Durante la Guerra de Independencia, alpargatón aparece, junto con Morón, en el Plan de Gobierno Provisorio para Venezuela refrendado por el patriota Francisco Javier Ustáriz en la Concepción de La Victoria el 18 de agosto de 1813, Tercero de la Independencia y primero de la Guerra a Muerte. En dicho plan, en su aparte N". 10, se hace una distribución o asignación de los jefes corregidores para las diferentes ciudades, villas y partidos capitulares (poblaciones más pequeñas) de la provincia de Caracas. El Jefe corregidor era la máxima autoridad gubernamental en cada provincia y para los efectos de la guerra se nombrarían en cada división político-territorial menor o pueblo, otro jefe corregidor que dependería del primero. Algunas ciudades o villas eran muy grandes y debían dividirse y algunos pueblos eran muy pequeños y por lo tanto debían agregárseles a otro mayor. En este caso, correspondió un jefe corregidor para Puerto Cabello, donde se agregó a Alpargatón y Morón; este jefe también tenía jurisdicción para Choroní, Cuyagua, Cata, Ocumare, Patanemo, Borburata y Goaigoaza.
También en la Guerra Federal vamos a encontrar la presencia de Alpargatón. Esta guerra que arrancó de los fértiles campos a millares de campesinos para que regaran con su sangre medio territorio nacional en obsequio a la ambición de los caudillas y con la esperanza de liberarse de la opresión. Alpargatón (y su hermano Morón también) se sublevó contra el gobierno godo o conservador en septiembre de 1846, siguiendo el ejemplo del "indio" Francisco José Rangel. Los grupos armados se organizaron en el centro del país, en Barinas, Guárico y Portuguesa, estos grupos estaban compuestos fundamentalmente por peones, manumisos y esclavos bajo el programa de "principio alternativo ", "elección popular", "honor a la oligarquía".
Sin lugar a dudas, Alpargaten fue un pueblo floreciente. Ayer estuvo preñado de haciendas de cacao, luego tuvo participación intermitente en las guerras de nuestro país, y hoyó es un puñado de caseríos en espera de su redención socio-económica.
Converso II
Seguimos con Juan José Mora y los poemas del Dr Rómulo Calderón Torres: "En el año ochenta y uno / se modifica la ley, / del año cincuenta y seis / que divide en lo oportuno,/ al territorio que acuno / de todo este gran estado, / y a distrito se ha elevado / Juan José Mora en acción, / conformado por Morón / y Urama que se ha integrado. Cambia la ley otra vez / al surgir nuevo principio, / se convierte en municipio / en el año ochenta y tres, / eso ocurre así después / y desde ese mismo día / toma así su autonomía; / se eligen autoridades, / como también concejales / que en comicios se elegía. Entonces desde el noventa sólo municipio rige, / en comité que regenta./ por gente que es muy atenta / con aliento denodado, / al grande conglomerado / que brinda esa voluntad, / por mantener la equidad / en sentido equilibrado. Es pueblo de piel morena / la Santa Ana de Morón, / con su cumba de emoción / en la jerga más serena, / alcanza su forma plena / por tantos negros alzados, lejos muy fortificados / de blanca raza existente,/ de aquél líder residente / guía de cristianizados. En mil setecientos veinte / con iglesia ya contaba, / y el padre de Herrera estaba / en cada acto presente; / donde se tiene latente / la negritud africana, / holandesa y antillana / como la de curazao, / que cultivaban cacao / en cada hacienda cercana. También el negro nativo / se refugia en esta zona,/ de inmediato se adiciona/por cristianismo motivo,/ haciéndose muy votivo,/ por lograr su libertad, / o mayor seguridad / en los predios de Morón, / donde estalla rebelión, / la primera en su unidad. El setenta y tres se vino / hasta Morón un pastor, / un obispo monseñor: / Mariano Martí, camino; / quien declarara el destino / de todos su pobladores, / siendo esclavos o señores / del pequeño caserío, / también del otro geni tío / de suelos cultivadores. > En Morón es donde estalla/contra el poder español,/rebelión a pleno sol / donde andresote no encalla, / por el contrario se explaya / todo el zambo y su torrente, / marcando ese precedente / que tuvo mucha ascendencia, / para nuestra independencia / y en sucesiva corriente. En el siglo diecisiete / tuvo significación / el agro y su producción; /pero todo va al garete, / pues la malaria arremete / como azote en esa zona, / siendo un mal que no perdona / ni a la raza ni a la edad, / habiendo una mortandad / que hasta ahora se menciona. Importante referencia / hoy hace Alexis Coello, / cronista de gran destello / con importante ponencia, / cual brinda con excelencia / al paludismo tratado, / cómo fue erradicado / en toda mi Venezuela,/ así quede hoy secuela / de un dengue sincronizado.
El Orígen de Morón
Morón significa morro, monte. Aunque el pueblo de Morón no fue fundado en el siglo XVI ya se tenía noticia de su río por un croquis del Golfo Triste diseñado por Don Juan de Pimentel donde aparecen los ríos Aroa, Aracoy o Yaracuy y Morón-. Todavía en el siglo XVII la población de Morón es mayoritariamente indígena que apenas sobreviven, el resto de los habitantes son algunos blancos dueños de haciendas de cacao y cierta cantidad de negros esclavos y libres.
Morón no tiene fecha de fundación ni fundador conocido. Probablemente el nombre del pueblo fue tomado del río que para aquel entonces era navegable por Canoas de mediano tamaño que transportaban productos agrícolas. Los conquistadores y sacerdotes españoles acostumbra¬ban a colocar sus nombres a ríos y lugares. "Es común el nombre de Morón en Es¬paña y en varios países hispanos como Argentina y Cuba. No es extraño que en nuestro caso haya sucedido algo similarâ€.
Juan de Morón fue un conquistador y encomendero español. Fue fundador de Trujillo. Estaba casado con Isabel Flores y tenía un hijo llamado Marcos Valera. Juan de Morón participó con Diego García de Paredes en la conquista y población de Cuicas (Trujillo} y también en la defen¬sa de Nueva Segovia (Barquisimeto) en 1553 cuando los ataques del Negro Miguel, Rey de Buria. "Fue uno de los fundadores de de la ciudad Rodrigo de Maracaibo y su primer Alcalde... Por espacio de varios años estuvo en la región de Nirgua, gastando gran parte de sus bienes en servicio de la Real corona". No olvidemos que el territorio de Morón fue jurisdicción de Nirgua ¿No estaría aquí el origen del nombre de la ciudad de Morón?
El cumbe fue una agrupación de negros esclavos escapados de sus amos de las haciendas cercanas y loangos que eran negros esclavos escapados de curazao y que aquí obtenían la libertad, se internaban en las montañas y parajes solitarios para esconderse de las persecuciones y las leyes de los blancos. En sus escondrijos construían viviendas improvisadas y formaban una comunidad que se reencontraba con sus ritos y sus culturas africanas ancestrales. Uno de los cumbe de la zona estuvo ubicado en las alturas del río Sanchón. Muchos negros de los cumbes se arraigaron a esta tierra y se constituyeron en el núcleo originario de la población moronense.
Se estima que a principios del siglo XVII (de 1700 en adelante) se conforma un núcleo poblacional o caserío con cier¬ta uniformidad. No fue fundado oficialmen¬te como pueblo de españoles sino que en forma lenta y espontánea se va agregando y concentrando el contingente humano sobre el territorio hasta adquirir fisono¬mía de pueblo. A comienzo de 1700 aparece la iglesia como factor de unidad espiritual bajo el patronato la virgen de Santa Ana. Ya antes en forma provisional había estado San Francisco como patrono del poblado. En 1720 la iglesia estaba a Cargo del Capellán Sebastián Herrera. En 1733 fue asignado el sacerdote Rodríguez Tinoco para los oficios religiosos en la costa de Morón.
En 1730 Y 1733 se produce en la zona costera, que incluye a Morón, la rebelión de Juan Andrés López del Rosario mejor conocido como "Andresote". Era un zambo nativo de Valencia que tomó las armas y li¬deró a un grupo numeroso de negros, indios, blancos hacendados y contrabandistas para enfrentar los abusos de la Compañía Guipuzcoana y en defensa del comercio ilí¬cito con los holandeses que operaban desde la isla de Curazao. Para ese entonces la población era aproximadamente de 237 habitantes compuesta de la siguiente ma¬nera: Alpargatón 120 personas (28 casas), Urama 12 personas (6 casas), El Salao 66(11 casas) y Morón 39 (8 casas).
Para 1768 la población de Morón al¬canza a 168 personas. Distribuidas así: 6 blancos (4 hombres y 2 mujeres}, 58 par¬dos (25 h y 33 m}, 30 niños, 74 esclavos 38 h Y 36 m); como podrá notarse el 44% lo constituye la población esclava. 1773 5 años después Morón tiene 127 ha¬bitantes y Alpargatón 202 para un total de 329 pobladores. Nótese que Alpargatón posee más habitantes que Morón por lo lle¬gó a ser primero que éste cabecera de poblado. Esta población vivía de las activida¬des agrícolas, los productos como el Ca¬cao, maíz, plátanos etc. que llevaban al puerto de Puerto Cabello a vender. Morón llegó a ser el mayor productor de Cacao de la costa. También había la crianza de ganado y otros animales. El contrabando fue practicado con mucha frecuencia.
En 1773 Morón, Alpargaton, Sanchón y urama reciben la visita del ilustre Obispo Ma¬riano Martí. De Morón dice lo siguiente: "es un pequeño caserío ubicado a escasos me¬tros del río del mismo nombre, habitado por esclavos y otras gentes libres que cul¬tivan las haciendas de cacao".
La estadía del Obispo Martí fue posi¬tiva para estos pueblos por su 1abor civi¬lizatoria y humanística. El l6 de marzo del año mencionado inspecciona la iglesia de Morón conjuntamente con el Vicario y algunos vecinos y dice al respecto: "La fabrica es de adobe, cubierta de tejas, tiene un área de trece varas de largo y siete y tres cuarto de ancho, contando solamente con un altar". También visita la iglesia de Alpargatón encontrándola de bahareque doble, cubierta de palma, con un área disponible de veinte varas de largo y siete de ancho, con un altar".
Urama es actualmente una parroquia del municipio Juan José Mora. En lenguaje indígena significa "lapa". En l628 perteneció a la jurisdicción de Nirgua, sin embargo, fue después de 1711 que se concentró un movimiento poblador vinculado estrecha¬mente al caserío de Canoabo.
En 1835 Urama pasó a ser parte del can¬tón de Montalbán que se había separado de Nirgua. Posteriormente, junto con Morón, llegó a ser integrante del Distrito Puerto Cabello. Su santo patrón es San Juan Bau¬tista que para el año de 1726 contaba con una iglesia de paja dedicada su veneración.
Urama también era un lugar habitado fundamentalmente por negros esclavos que laboraban en varias haciendas de cacao.
El 5 de agosto de 1811 el Ejecutivo ¬Nacional le otorga el título de ciudad a Puerto Cabello. En dicho documento oficial aparecen Alpargatón Y Morón como parroquias pertenecientes al suburbio de la nueva ciu¬dad.
Luego vendrían largos años de guerra por la independencia y Morón serviría como encrucijada de caminos que comunica¬ban las tropas en pugna desde el centro del país hacia el occidente y viceversa.
En 1824 se promulgó la ley de divi¬sión político-territorial de la Repúbli¬ca de Colombia en la cual se le da la de¬nominación de Carabobo al territorio que hoy ocupan los estados Lara, Yaracuy, Co¬jedes y parte de Aragua, y por supuesto, incluía el territorio del actual estado Carabobo.
Morón y Alpargatón formaron parte como parroquia del Cantón Puerto Cabello, no así Urama que continuó integrada al Cantón de Montalbán desde la fundación de ésta en 1628.
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El 31 de diciembre de l826 acontece la visita del Libertador Simón Bolívar al pueblo de Morón. Serían las once de la ma¬ñana cuando entró el Libertador triunfante sobre la calle polvorienta y seca que con¬ducía a varias rancherías no bien dispuestas en el espacio, pero el ánimo de la multitud qUe aclamaba a los visitantes recompensaba la fatiga y la inclemencia de aquel sol moronero.
El griterío de los moradores no cesa¬ba dando vivas al paso del Libertador, vea¬mos que nos dice al respecto el cronista Miguel Elías Dao: "Negros, zambos, mesti¬zos y criollos, esclavos o no, se integra¬ron a una misma fe para decir presente. El Libertador recibió del pueblo las mejores atenciones unidas a un suculento almuerzo de campaña".
Libro Crónicas desde Morón - La Iglesia de Santa Ana de Morón
Desde principios del siglo XVIII se constató en los registros eclesiásticos que la Virgen de Santa Ana constituía la guía espiritual del pueblo de Morón. Ya en 1720 existía la iglesia a cargo del capellán Sebastián Herrera, de origen español, quien posteriormente desapareció víctima de las calenturas o de la malaria que para entonces era muy frecuente en estos parajes inhóspitos. Muchos sacerdotes eran reacios a establecerse en la zona por el temor al paludismo y otras enfermedades tropicales, por tal motivo eran escasos los clérigos disponibles para atender a la feligresía, de allí que se prestaban muchos auxilios o intercambiaban favores religiosos los párrocos dependientes de la vicaria de Nirgua (a la que pertenecía la Iglesia de Santa Ana de Morón).
Morón no fue un pueblo fundado a la usanza española sino que surgió espontáneamente, sus pobladores se ubicaron en el espacio sin ninguna organización predeterminada y construyeron sus viviendas con los materiales rudimentarios que la naturaleza les ofrecía.
La Iglesia Santa Ana de Morón se construyó en el Centro del poblado a un costado de la calle real, inicialmente estuvo fabricada de bahareque y paja, prototipos de materiales que eran utilizados en la confección de las Iglesias en aquellos pueblos sin ninguna importancia económica y política. Luego sus materiales fueron sustituidos por elementos más modernos (cemento, madera pulida, vitrales, etc.), pero con un escuálido valor arquitectónico. Su estrechez, la carencia de estética y obsolescencia en general motivaron al padre Félix Escobar - alma y corazón de la nueva iglesia- a la búsqueda o peregrinaje por el continente europeo, por las diferentes instituciones públicas y privadas del país y del estado así como también tocó las almas caritativas de personalidades y, sobre todo, al pueblo de Morón a quien logró unificar en torno a él y que como una sola voluntad, de pueblo con su párroco, hace realidad este 26 de julio en honor a Santa Ana, una iglesia moderna de vistosa imagen, amplia con una belleza arquitectónica de porte señorial, digna de un municipio en pleno desarrollo que dista mucho de ser aquel pueblo de 1730 que una vez visitaron los capuchinos Tomás de Pons y Salvador de Cádiz para someter apostólicamente a los negros cimarrones. Y también dista mucho al de 1733 cuando nos visitó el obispo Mariano Martí.
Digno de su trascendencia histórica se celebró el acto de inauguración y bendición de la nueva iglesia de Santa Ana por parte del obispo Ramón Antonio Linares, quien acompañado de un séquito de religiosos y del Gobernador del Estado hizo su entrada por la puerta sur del templo en medio de una gran ovación popular y al momento en que Adrían Cuacarán (el mismo que le cantó al Papa por primera vez en Venezuela) entonaba un canto celestial de divina hermosura que dejaba mostrar su potente voz de tenor. Desde tempranas horas de la mañana se congregaban los moronenses en los alrededores y dentro de la Iglesia, con sus rostros complacidos y esbozando una leve sonrisa, admiraban las imágenes grabadas en los bellos vitrales donde resaltan los tonos verdes, violetas y azules, del lado izquierdo, un mozalbete inquietante movía el ventanal de giro circular, en el techo machihembrado posaban un casal de palomas de color grisáceo oscuro que revoloteando procuraban con su acoplamiento dejar su huella en la casa de la madre de la Virgen María y abuela de Jesús.
Realmente fue un evento con verdadera esencia de pueblo, habían llegado los feligreses de los distintos rincones de la geografía del municipio, amén de los ilustres visitantes de Puerto Cabello y Valencia, viejas caras conocidas y otras desconocidas, pero que por lo general no pululan en los actos oficiales o en los tradicionales homenajes. Día de fiesta, engalanados se paseaban alborozamente hasta ubicarse en las proximidades del altar, otros desde lejos y de pie, se conformaban con observar las incidencias de la ceremonia que estaba por comenzar. El elemento político estuvo reducido a su mínima expresión, no obstante se sucedían tímidos intentos individuales de prefiguración como alegando su participación en la obra recién construida. Como dato curioso no pasó desapercibido para los observadores advertidos la colocación en el recinto de los representantes de los gobiernos que contribuyeron al financiamiento de la construcción. En la parte delantera del lado derecho se ubicó el gobierno municipal (la dirigencia oficial); en la parte izquierda, la representación de la Gobernación (¿o el Proyecto Carabobo?); rompió la norma el alcalde, que se situó al lado de la primera dama regional, al lado zurdo. Esto me hizo recordar la ubicación en el parlamento del Imperio Romano de los senadores conservadores y los opositores al régimen que se situaban a la derecha y a la izquierda respectivamente.
Libro Crónicas desde Morón - Urama, Parroquia de Juan José Mora
Urama estuvo casada en un tiempo con el occidente de Carabobo. Mantiene una relación histórica con Canoabo, Nirgua y Montalbán. Al principio, en 1628, perteneció a la jurisdicción de Nirgua por orden del gobernador Meneses, pero su núcleo poblador se estableció después de la fundación de Canoabo en 1711. En el plano religioso, Urama y Canoabo mantuvieron una vinculación estrecha, ambos se servían de los mismos curas, dependientes de la vicaría de Nirgua. En una iglesia de paja se veneraba a San Juan Bautista cuando en 1723 vino un cura de Cagua que había sido enviado por el Obispo Escalona y Calatayud. De esta visita se levantó un informe para proveer a la iglesia de un cura fijo que no lo tenía. En 1795 se cayó la iglesia de Urama, el cura Félix Antonio Martos fue a solicitar la construcción de una nueva y las autoridades eclesiásticas lo comisionaron a él mismo para que hiciera el reconocimiento del t4erreno, porque nadie quería venir de afuera por temor a contagios de calenturas.
En 1773, el Obispo Mariano Martí hace la siguiente referencia: "Este pueblo es fundado principalmente para los esclavos y otra gente libre que cultivan las haciendas de cacao comprendidas en este valle". Por cierto que en los nuevos tiempos su potencial cacaotero ha sido sustituido por los platanales y los cocoteros, lo que indica que sigue siendo un área de actividad agrícola y también pecuaria, puesto que en la zona existen grandes pastizales que envuelven una próspera ganadería. En 1835 se separaron Montalbán y Urama de la jurisdicción de Nirgua, a la que habían pertenecido desde 1628. Montalbán se convirtió en un cantón independiente y Urama pasó a ser parte de él. En 1873 Urama pasa junto con Morón a formar parte del distrito Puerto Cabello. Y en la gaceta oficial de agosto de 1981 aparece como municipio foráneo del novel distrito Juan José Mora, hoy en día es parroquia de este municipio. En 1921 se le llamó Camejo en honor al procer "Negro Primero". Esto se debió a que el General Gómez, durante la conmemoración del Centenario de la Batalla de Carabobo, quiso ponerle a todos los municipios de este estado los nombres de los héroes que participaron en la gran gesta, y así lo hizo mediante decreto del 24 de jumo de 1921.
La historia también nos dice que por aquí pasó el General del Pueblo Soberano con su programa de "Tierras y Hombres Libres" en la mañana del sábado 26 de marzo de 1859. Llegaba el General Ezequiel Zamora de Morón, donde había estado desde el 23 del mismo mes, cuando, proveniente del estado Falcón, instaló allí su cuartel general. Ese día Zamora llegó a Urama y se encontró con que los partidarios de su causa Joaquín Molina y los hermanos Casimiro y Esteban Herrera habían sublevado al vecindario a favor de la Federación. El ejército Federal siguió el camino de Guabina y el 27 de marzo sublevó al caserío de Canoabito.
La Iglesia Santa Ana de Morón
Desde principio del siglo XVIII se constató en los registros eclesiásticos que la Virgen de Santa Ana constituía la guía espiritual del pueblo de Morón.
Ya en 1720 existía la Iglesia a cargo del Capellán Sebastián Herrera, de origen español, quien posteriormente desapareció víctima de las calenturas o la malariaque para entonces eramuy frecuente en estos parajes inhóspitos.
Muchos sacerdotes eran reacios a establecerse en la zona porel temoral paludismo y otras enfermedades tropicales, portal motivo eran escasos los clérigos disponibles para atender a la feligresía, de allique se prestaban mutuos auxilios o se intercambiaban favores religiosos los párrocos dependientes de la vicaria de Nirgua (alaque pertenecía la Iglesia Santa Ana de Morón).
Morón no fue un pueblo fundado a la usanza española sino que surgió espontáneamente, sus pobladores se ubicaron en el espacio sin ninguna organización pre-determinada y construyeron sus viviendas con los materiales rudimentarios que la naturaleza les ofrecía.
La Iglesia Santa Ana de Morón se construyó en el centro del poblado aun costado de la calle real, inicialmente estuvo fabricada de bahareque y paja, prototipos de materiales que eran utilizados en la confección de las Iglesias en aquellos pueblos sin ninguna importanciaeconómica y política.
Luego sus materiales fueron sustituidos por elementos más modernos (cementos, maderas pulidas, vitrales, etc.), pero con un escuálido valor arquitectónico.
Su estrechez, la carencia de estética y su absolecencia en general motivaron al padre Félix Escolar-alma y corazón de la nueva iglesia-ala búsqueda operegrinaje por el continente europeo, por las diferentes instituciones públicas y privadas del país y del estado así como también tocó las almas caritativas de personalidades y, sobre todo, al pueblo de Morón a quien logró unificar en torno a él y que como una sola voluntad, de pueblo con su párroco, hace realidad este 26 de julio en honor a Santa Ana, una Iglesia moderna de vistosa imagen, amplia, con una belleza arquitectónica de porte señorial, digna de un municipio en pleno desarrollo que dista mucho de ser aquel pueblo de 1730 que una vez visitaron los capuchinos Tomás de Pons y Sal vador de Cádiz para someter apostólicamente a los negros cimarrones.
Y también dista mucho al de 1733 cuando fue designado el párroco Rodríguez Tinoco y al de 1773 cuando nos visitó Tinoco y al de 1773 cuando nos visitó el obispo Mariano Martí.
Digno de su trascendencia histórica se celebró el acto de inauguración y bendición de la nueva iglesia de Santa Ana por parte del obispo Ramón Antonio Linares, quien acompañado de un séquito de religiosos y del Gobernador del Estado hizo su entrada por la puerta sur del templo en medio de una gran ovación popular y al momento en que Adrián Guacarán (el mismo que le cantó al Papa por primera vez en Venezuela) entonabaun canto celestial de divina hermosura que dejaba mostrar su potente voz de tenor.
Desde tempranas horas de la mañana se congregaban los moronenses en los alrededores y dentro de la Iglesia, con sus rostros complacidos y esbozando una leve sonrisa, admiraban las imágenes grabadas en los bellos vitrales donde grabadas en los bellos vitrales donde resaltan los tonos verdes, violetas y azules, del lado izquierdo, un mozalbete inquietamente movía el ventanal de giro circular, en el techo machihembrado posaban un casal de palomas de color grisáceo oscuro que revoloteando procuraban con su acoplamiento dejar su huella en la casa de la madre de la Virgen María y abuela de Jesús.
Realmente fue un evento con verdadera esencia de pueblo, habían llegado los feligreses de los distintos rincones de la geografía del municipio, amén de los ilustres visitantes de Puerto Cabello y Valencia, viejas caras conocidas y otras desconocidas, pero que, por lo general no pululan en los actos oficiales o en los tradicionales homenajes.
Día de fiesta, engalanados se paseaban alborozamente hastaubicarse en las proximidades del altar, otros, desde lejos y de pie, se conformaban con observar las incidencias de la ceremonia que estaba por comenzar.
Sl elemento político estuvo reducido asu mínima expresión, no obstante, se sucedían tímidos intentos individuales de prefiguración como alegando su participación en la obra recién construida.
Como dato curioso no pasó desapercibido para los observadores advertidos la colocación en el recinto de los representantes de los gobiernos que contribuyeron al financiamiento de laconstrucción.
En la parte delantera del lado derecho se ubicó el gobierno municipal (la dirigencia oficial) y en la parte izquierda la representación de la Gobernación (¿o el Proyecto Carabobo?), rompió la norma el alcalde que se situó al lado de la primera dama regional, al lado zurdo.
Esto me hizo recordar la ubicación en el parlamento del Imperio Romano de los senadores conservadores y los opositores al régimen que se situaban a la derecha y a la izquierda respectivamente.
Si hubiesen venido una delegación de obispos alemanes (los que más contribuyeron cuantitativamente ¿dónde se colocarían? ¿en el centro?).
El Obispo Mariano Martí por tierras morenses
Quién suministrara al niño Simón Bolívar el sacramento de la confirmación en la fe católica el Ilmo. Exmo. Mons. Don Mariano Martí, obispo de la Diócesis de Caracas, anduvo por estas tierras mórenses en visita itineraria pastoral en el año 1773.
Este obispo tuvo gran mérito: recorrió casi todo el país en lomo de mula o de burro, más de trece mil kilómetros durante casi nueve años para dejar constancia de la población, de los bienes eclesiásticos, números de fieles de los pueblos y ciudades que visitó etc.
Toda esta información está comprendida en un informe o relación de sus visitas pastorales.
El obispo Mariano Martí había nacido en el pueblo de Brafim, provincia de Tarragona, Cataluña, España.
Llegó al curato de San Francisco del Valle de Morón el 17 de marzo de 1773; era cura de este valle Don Pedro Vicente Morante.
En su relación describe los límites de Morón casi como son actualmente y sobre la iglesia local, que dependía del vicariato de Puerto Cabello, expresa: "su fábrica es de adobe, cubierta de teja, de trece varas de largo, y siete y tres quartas de ancho con un solo altar.
Su sacristía es de la misma materia que la iglesia.
A la puerta principal de dicha iglesia está unido un corredor en forma de pórtico cubierto de teja sobre pilares de madera".
Escribió sobre las rentas de la iglesia y del curato las cuales no eran muy abundantes, censó en Morón a 127 personas con 31 familias.
Al día siguiente (18) visitó Alpargatón e indicó que la iglesia era sufragana de la de Morón, es de bahareque doble cubierta de palma de veinte varas de largo, y siete de ancho con un solo altar.
La sacristía es del mismo material que la iglesia.
El cura de Alpargatón era el mismo de Morón; tenía 202 personas con 45 casas y el mismo número de familias.
El 20 de marzo visita al curato de Urama subordinado al vicariato de la ciudad de Nirgua.
Sobre la iglesia de San Juan Bautista del Valle de Urama dice: "su fábrica material es de tapias cubierta de tejas sobre varas redondas y encañado.
Tiene de longitud veinte y dos varas y siete y media de latitud.
Hay tres altares con el mayor".
El cura de esta iglesia era Don Lorenzo N. Narigón.
La mayor renta del curato la proporcionaba los estipendios (remuneración) que pagaban los vecinos que alcanzaban a 250 pesos de los cuales 200 ayueran para el cura y 50 para los dantes civiles (monaguillos o trabajadores).
Sobre la población nos dice que existen 90 casas y 97 familias para un total de 713 feligreses y agrega más adelante "fuera del pueblo que propiamente son las casas de las haciendas y conúcos no hay feligreses".
Como podemos notar Urama estaba para la fecha (año 1773) más poblado que Morón y Alpargatón, e incluso la iglesia era más grande con tres altares y de mejor fabricación.
Siguiendo la línea eclesiástica de la crónica, podemos agregar, que ya antes de la visita del ilustre pastor, el 26 de agosto de 1733 (40 años antes) había sido designado sacerdote para que ejerciera en la zona costera de Morón el religioso Rodríguez Tinoco, quién provenía del curato de Curiepe.
Y en relación al nombre de San Francisco del Valle de Morón, tomaremos la referencia que hace sobre este aspecto Don Miguel Elías Dao, extinto cronista de Puerto Cabello: "La presencia de los capuchinos en Morón durante largo tiempo motivó que se considerara a San Francisco como patrono del pueblo, pero la realidad es que desde 1720, cuando se realizó el inventario de sus bienes, se le conoció a Santa Ana su auténtica guía espiritual".
Escuche a este cronista este y todos los domingos en el programa "crónicas en domingo" por la emisora caribeña 1000 am en horario de 8 a 9 am.
El pueblo de Morón y el obispo Martí
Por: Asdrúbal González
Mariano Martí Estadella era un viajero incansable.... El día diecisiete del mes de marzo del año mil setecientos setenta y tres montó en su mula caminera antes de que llegara el amanecer, recorrió seis leguas durante doce horas de camino, y apenas bajado de la cabalgadura visitó la iglesia parroquial de Morón, que era el pueblo de llegada, siendo Guaiguaza el pueblo de salida. "Este pueblo -escribió el escribano José Joaquín de Soto- es fundado principalmente para los esclavos, y otras gentes libres que cultivan las haciendas de cacao comprendidas en este valle: está anexo a dicho pueblo de Alpargatón, que es fundado también para esclavos de las haciendas que contiene su valle, de suerte que ambos pueblos constituyen un curato, siendo el principal donde de continuo reside el cura y está la iglesia parroquial, éste de Morón...â€. El pueblo de Morón era para entonces una iglesia y treinta y a Distribuidora MIXTA Plaza El Zancudo de Morón, símbolo de la lucha contra la fiebre del paludismo. una casas dispersas, la mayor parte desiertas, por estar las familias habitantes viviendo en las haciendas que poblaban el valle la mayor parte del año. Como dato curioso, una décima parte del total de ciento veintisiete habitantes estaba constituida por negros bozales (recién llegados de Ãfrica). El recinto sagrado objeto de la DIGITEL visita quedó reseñado en la forma siguiente: "La iglesia parroquial de dicho pueblo de Morón está dedicada a San Francisco, y acerca de su antigüedad no se pudo tomar razón. Su fábrica es de un cañón, cuyas paredes están formadas de adobes, y el techo de teja; es de muy poca capacidad, y duración; tiene una pequeña sachristia de semejantes materiales, y al frente de la puerta principal un corredor en forma de pórtico cubierto de teja sobre pilares de madera: solo hay el altar mayor, el cual tiene mediano adorno, y en él está colocada la imagen de San Francisco". Anotamos algunos aspectos diferenciales en relación a otros pueblos del vicariato de Puerto Cabello. Uno: Morón y Alpargatón formaban un curato. Dos: Los padres de familia que no llevaban a sus hijos, esclavos y criados, los domingos y días de fiestas de guardar, eran multados con cuatro reales de plata (una buena suma) como obligada limosna. Tres: Al igual que quedará asentado con respecto a los pueblos de Alpargatón y Urama, señaló el obispo andariego: "Este territorio es propenso a calenturas". Más de dos siglos antes de que el 2 de diciembre de 1945 se escogiera simbólicamente a Morón para la primera fumigación de la campaña antimalárica, el territorio visitado por el obispo Martí era la zona más palúdica del país.
Fin del texto por Asdrúbal González
Sobre la Historia y la Historiografía
El término historia, en general, lo podemos abordar a través de tres percepciones: la historia como hecho, la historia como ciencia y la historia como historiografía.
La historia como hecho es el acontecimiento concreto ocurrido en el pasado y que parte de él nos llega a nosotros a partir de una reconstrucción o de una interpretación realizada en tiempo después o desde el mismo presente.
La historia como ciencia incluye un proceso de investigación ceñido a un basamento metodológico que incluye un procedimiento científico acorde con las ciencias sociales; es una interpretación o análisis del hecho histórico visto de la perspectiva de una investigación formal donde se manejan ciertas variables como una noción filosófica, se apuntala mediante pasos y técnicas: selección del problema, hipótesis, marco teórico, fuentes primarias etc.
La historia como historiografía es lo que se ha escrito sobre el hecho histórico concreto, es una descripción o interpretación de ese hecho ocurrido en el pasado y que nos llega hasta el presente por medio de libros, documentos, revistas o cualquier otro material impreso.
La historiografía puede coincidir con la historia como ciencia, la historiografía puede ser ciencia histórica, pero a menudo no lo es.
En esta crónica vamos hablar, entonces, más exactamente de historiografía y no de historia.
Me voy a referir a la historiografía nacional, es decir, a la que se ha escrito sobre la historia de Venezuela, o a la manera como se ha escrito el proceso histórico venezolano para lo cual me voy a apoyar en la lectura que sobre este tema ya han hecho prestigiosos autores venezolanos como Mario Briceño Iragorry, Ramón Díaz Sánchez, Luis Correa, José Luis Salcedo Bastardo, Enrique Bernardo Núñez y Germán Carrera Damas, para así lograr una visión general y pluralista sobre la clasificación y caracterización de la historiografía venezolana.
La clasificación hecha por Mario Briceño Iragorry comienza con el ciclo que él denomina de la conquista y la -colonia, incluye en éste, desde los primeros cronistas de indias como Castellano, Aguado, Simón, Piedrahita hasta Oviedo y Baños.
Son también parte de este conjunto viajeros como Federmann, que pergeñaron relatos y acopiaron documentación, o aquellos misioneros que levantaron informes eclesiásticos o generales del tipo de Martí (el obispo) y avarriaga.
También los autores de estudios etnográficos y lingüísticos pertenecen a este periodo historiográfico.
(Continuará)
Libro Crónicas desde Morón - Los Cumbes y los Cimarrones
Según el diccionario, la palabra cumbe significa "cierto baile de negros ", "son de este baile". Y la palabra cimarrón: montaraz, salvaje, indómito, perezoso, reacio ala trabajo". Estos vocablos han estado ligados a la vida de los esclavos negros de Venezuela.
Durante la etapa colonial se usaban con mucha frecuencia estos términos. Cimarrón era el negro que se escapaba de sus amos, el que huía de las haciendas para internarse en el monte. Esto implicaba rebeldía ante el amo y era un delito para las leyes españolas. Ya de por sí haber nacido negro era un delito. Las leyes de los blancos obligaban a los dueños de las haciendas a denunciar la escapada delnegro: "Cualquier vecino o morador de aquella provincia, oque tuviere administración su hacienda, se le fuere a ausentare el negro, o negra del servicio, tenga la obligación de manifestar y declarar dentro del tercer día ante el escribano del Cabildo de la ciudad. Y si el amo del negro no lo manifestare dentro de dicho tiempo, incurrirá en pena de veinte pesos de oro, aplicadas por tercias partes al Juez, Denunciador y obras públicas".
A los negros esclavos se les hacía imposible la vida, no se les permitía viajar, caminar durante las noches en las poblaciones y ciudades, no podían portar armas ni llevar banderas de los ejércitos, las esclavas negras no podían llevar prendas ni mantas de seda. Los negros sólo estaban destinados al trabajo en las minas y haciendas, engrillados o bajo la observación del amo. Las leyes de los blancos apenas les permitían unos días libres para festejar a su manera los días de San Juan, San Antonio, San Benito. "Ese solo santo a quien dedicaban sus cantos y sus danzas fue la única oportunidad para aglutinar sus valores culturales, que han prevalecido a través del tiempo como expresión de la tradición oral" (1).
Toda opresión conllevaba a que el negro se convirtiera en cimarrón fugándose a las montañas donde formaban sus cumbes. Los cumbes eran comunidades donde se agrupaban los negros y mantenían relaciones de grupos basados en conceptos de igualdad. "En el año de 1720, Olavarriaga calculó el número de cimarrones en veinte muy para la visita de Humboldt en 1801, se estimó en sesenta mil... Si el amo sabía que su esclavo negro tenía contacto con cimarrones, estaba autorizado para ahorcarlo o en el menor de los casos, de propinarle trescientos azotes" (2).
Las zonas de Morón, Sanchón, Urama y Alpargatón eran propicias para los prófugos y cimarrones por su tupida topografía y además por ser un área de contacto con los contrabandistas. En 1712 un vecino de Alpargaten, Martín Ascanio, señala que "Acaban de ocurrir en Urama y Valles de la Costa de Abajo, una numerosa partida de cimarrones". Cita Miguel Elias Dao, quien dice al respecto lo siguiente: "Casi un centenar de cimarrones, escapados de haciendas del litoral y algunos procedentes de Curazao, mantenían en zozobra, prácticamente aterrorizados, a los habitantes de las comunidades cercanas, a quienes robaban los frutos, talaban los platanales, raptaban a las mujeres esclavas y cometían actos vandálicos y abusos incalificables.
Según el mismo relato, al jefe de este grupo de cimarrones lo apodaban El ahijado del diablo, puesto que hacía sus travesuras impunemente o desaparecía misteriosamente entre las haciendas, por lo que decían que estaba protegido por el propio mandinga. Los hacendados, cansados de las tropelías de este negro bribón, deciden juntar 25 hombres para darle caza, el negro se entera de su búsqueda y valientemente sale a Morón a enfrentarse a sus perseguidores, donde resulta muerto y capturado gran número de sus partidarios.
Muchos de estos cimarrones venían huyendo desde Curazao o de otras antillas holandesas y se establecían en Morón sometiéndose a la fe cristiana y acogidos por las autoridades eclesiásticas. Posteriormente no conseguían trabajo o el ambiente les era hostil, por lo que decidían dedicarse al pillaje, a la violencia o al robo. Otros se tornaban vagabundos y holgazanes, deambulando por las calles sin oficio fijo para luego caer en las garras del vicio. "Algunos de estos negros no vivían en cumbes o rochelas ni estaban sometidos a la esclavitud por haber alcanzado su libertad por medios legales o ya eran de condición libre, pero antes de convivir en núcleos de ciudadanos, preferían la vida suelta o vagabundear sin trabas, mirando siempre al sol y disfrutando del aire libre de cualquier rincón de la montaña ", al decir de Miguel Elias Dao. Quizás este ambiente les hacía recordar sus selvas africanas...
(1) Sojo, Juan Pablo. "Algunas supervivencias negro-culturales en Venezuela". Archivo de Folklore, N". 8. I Instituto de Antropología. (2) Mérida, Marco Tulio: "Canoabo, un pueblo de Carabobo" (Ediciones del Gobierno de Carabobo).
El censo de Olavarriaga
Quizá el primer censo realizado en Venezuela con un carácter medianamente científico para la época o lo más aproximado a la realidad posible fue el de Pedro José de Olavarriaga, ejecutado durante los años de 1720 y 1721 (siglo XVIII).
Este trabajo fue dirigido por su autor a don Jorge de Villalonga, virrey, presidente, gobernador y capitán general del nuevo reino de Granada, para informarle de la situación económica, urbana, de la división política-territorial y de la población de la provincia de Venezuela.
Este estudio fue escrito en forma sencilla y precisa por Olavarriaga y el objetivo era que la corona española tomara medidas gubernamentales para el desarrollo y provecho de las potencialidades naturales del territorio e hiciera los correctivos necesarios a los desaciertos humanos o problemas, según su criterio, de diversa índole que debían atender prioritariamente las autoridades hispanas.
En el tiempo histórico del mencionado estudio, el territorio del actual municipio Juan José Mora pertenecía, en la vieja demarcación española, a la jurisdicción de Nirgua, otrora capital y floreciente campiña.
Al referirse a Morón Olavarriaga habla de la punta de Morón: "El puerto de Morón es a la banda del oeste, y los navíos se arriman a la misma punta que sirve de resguardo, de esta punta prosigue la playa sin puntas ningunas, sino formando un arco cóncavo que es el golfo; atrás de Morón es la Sabana sobredicha".
Esta última descripción nos infiere que hacia el sur, hacia donde está el centro poblado actual, la población era escasa, dispersa en varias haciendas de cacao.
En cuanto a las actividades económicas del área señala: "Los holandeses hacen mucho comercio en este paraje por ser el camino que baja de los valles de Barquisimeto y San Nicolás, y por acercarse siempre más de la isla de Curazao".
Esto dio pie para que se creara en 1730 la Compañía Guipuzcoana para combatir el contrabando de los holandeses y monopolizar el comercio en general.
Olavarriaga también escribe sobre los hacendados asentados en la zona y precisa la producción de sus respectivas haciendas: don Pedro de Aponte tenía 60.000 árboles y producía 600 fanegas de cacao; don Antonio Mendoza 40.000 árboles para 400 fanegas, don Miguel Rengifo (igual que el anterior), don Bernardo del Toro 30.000 árboles para 300 fanegas y pequeños propietarios en Palma Sola con 4.000 árboles y 40 fanegas.
Casi medio siglo (43 años) después de esta referencia sigue existiendo en 1764 cinco haciendas de cacao según relata el viajero don Ãngel Altolaguirre y Duvale.
En Urama los propietarios eran: don Martín Ascanio, don Juan Blanco Infante, don Antonio Blanco, don Luis Arias, don Nicolás de Herrera, doña Pabla Mejía, doña Violante Ochoa, don José de Liendo, don Juan Carrasco.
En Alpargatón eran los propietarios: Francisco Contreras, Bernardo Obispo, María de Jesús Noguera, don Francisco Gil, don Juan Bolonsten, Zapata, Pedro Franco de Lemos y Juana Piñero.
Un Personaje y una Historia
Hurgando en mis archivos encontré un documento, no sé si es inédito o no, no tiene fecha pero por su contenido calculo que es del año 1985.
Es un escrito de un personaje muy recordado en Morón, es del sr. José Rodríguez Escárate (Q.E.P.D.); fue un pulcro y servicial funcionario público por largos años de la prefectura de Morón, hombre culto y de mucha experiencia en el campo de la escritura, llevó como Secretario los libros de esa dependencia oficial.
José Escárate, como se le conocía, en este escrito revela la historia del estadio Jesús Uribe en ocasión de que el Concejo Municipal, mejor dicho algunos concejales, planteaban tomar el estadio para construir el Terminal de pasajeros, creo interesante transcribir lo que él dijo en aquella oportunidad: "En el año 1935, un grupo de jóvenes amantes del deporte de béisbol, entre los que figuraban como promotores Mario Rodríguez, Juan Rodríguez, Emilio Montero, Evelio Rivero, Francisco Contreras, Candelario Acacio, Ãngel A. López, Martín Blanco, Jesús Bermúdez y otros que escapan a mi memoria.
dos Estos hombres juveniles motivapor el amor e inquietud deportiva, iniciaron el arreglo y acondicionamiento del actual estadio "Jesús Uribe", ese comienzo se realizó mediante el trabajo arduo, tesonero, constante, sacrificado, con un esfuerzo propio, utilizando para ello hachas, machetes, picos y palas, chasis de carros viejos que servían de rastras para nivelar el terreno, se cargó una gran cantidad de tierra para el relleno, puesto que allí existía una inmensa laguna que cruzaba las calles Real y Miranda y que finalmente iba a la laguna de la pancha, y seguía su curso al río Morón.
Una vez que los fundadores de ese campo consideraron que estaba apto para la actividad deportiva en esa época, formaron un club de béisbol llamado "Santa Ana", este equipo tanto para sus integrantes como para la colectividad moronense brindó grandes satisfacciones por el afán deportivo e innumerables intervenciones dentro y fuera de su terreno.
Al sucederse el retiro de estos protagonistas por fallecimiento o deficiencia física, se funda un nuevo equipo con el nombre de "Morón Star", el cual estaba conformado entre otros por los hermanos Rivero, Juan R. Rojas, Ildefonso Uribe, y Laguna, y por los veteranos Víctor Montero, Candelario Acacio, Martín Blanco y este servidor José Rodríguez Escárate.
Durante la década de 1945 a 1955 mantuvimos el terreno en perfectas condiciones y conservación ya que en él realizábamos muchísimos eventos deportivos, por lo tanto, siempre contamos con el respaldo y apoyo de la población.
Este campo deportivo que justamente este año (1985) esta cumpliendo medio siglo de fundado, ha servido para que muchas generaciones hayan practicado su deporte preferido sin ningún tipo de zozobra, presión, amenazas o atropellos.
Solo recuerdo que en dos oportunidades algunos señores han pretendido eliminar al estadio Jesús Uribe este terreno destinado para fines exclusivamente deportivo en toda época y gobierno ha sido respetado durante su existencia".
Un Personaje y una Historia
Hurgando en mis archivos encontré un documento, no sé si es inédito o no, no tiene fecha pero por su contenido calculo que es del año 1985.
Es un escrito de un personaje muy recordado en Morón, es del sr. José Rodríguez Escárate (Q.E.P.D.); fue un pulcro y servicial funcionario público por largos años de la prefectura de Morón, hombre culto y de mucha experiencia en el campo de la escritura, llevó como Secretario los libros de esa dependencia oficial.
José Escárate, como se le conocía, en este escrito revela la historia del estadio Jesús Uribe en ocasión de que el Concejo Municipal, mejor dicho algunos concejales, planteaban tomar el estadio para construir el Terminal de pasajeros, creo interesante transcribir lo que él dijo en aquella oportunidad: "En el año 1935, un grupo de jóvenes amantes del deporte de béisbol, entre los que figuraban como promotores Mario Rodríguez, Juan Rodríguez, Emilio Montero, Evelio Rivero, Francisco Contreras, Candelario Acacio, Ãngel A. López, Martín Blanco, Jesús Bermúdez y otros que escapan a mi memoria.
Estos hombres juveniles motivados por el amor e inquietud deportiva, iniciaron el arreglo y acondicionamiento del actual estadio "Jesús Uribe", ese comienzo se realizó mediante el trabajo arduo, tesonero, constante, sacrificado, con un esfuerzo propio, utilizando para ello hachas, machetes, picos y palas, chasis de carros viejos que servían de rastras para nivelar el terreno, se cargó una gran cantidad de tierra para el relleno, puesto que allí existía una inmensa laguna que cruzaba las calles Real y Miranda y que finalmente iba a la laguna de la pancha, y seguía su curso al río Morón.
Una vez que los fundadores de ese campo consideraron que estaba apto para la actividad deportiva en esa época, formaron un club de béisbol llamado "Santa Ana", este equipo tanto para sus integrantes como para la colectividad moronense brindó grandes satisfacciones por el afán deportivo e innumerables intervenciones dentro y fuera de su terreno.
Al sucederse el retiro de estos protagonistas por fallecimiento o deficiencia física, se funda un nuevo equipo con el nombre de "Morón Star", el cual estaba conformado entre otros por los hermanos Rivero, Juan R. Rojas, Ildefonso Uribe, y Laguna, y por los veteranos Víctor Montero, Candelario Acacio, Martín Blanco y este servidor José Rodríguez Escárate.
Durante la década de 1945 a 1955 mantuvimos el terreno en perfectas condiciones y conservación ya que en él realizábamos muchísimos eventos deportivos, por lo tanto, siempre contamos con el respaldo y apoyo de la población.
Este campo deportivo que justamente este año (1985) esta cumpliendo medio siglo de fundado, ha servido para que muchas generaciones hayan practicado su deporte preferido sin ningún tipo de zozobra, presión, amenazas o atropellos.
Solo recuerdo que en dos oportunidades algunos señores han pretendido eliminar al estadio Jesús Uribe este terreno destinado para fines exclusivamente deportivo en toda época y gobierno ha sido respetado durante su existencia".
El Fuerte San José del Yaracuy
El fuerte o fortín es una construcción militar para la defensa y el ataque; se hace con diversos materiales, fundamentalmente con materiales duros y resistentes que logren aguantar las arremetidas del enemigo.
En la boca del río Yaracuy, aquí, en los predios del municipio Juan José Mora en el año 1732 se construyó uno con "faxina y palos".
La faxina (nos dice el DRAE) es un haz de ramas delgadas muy apretadas que usaban los ingenieros militares especialmente para revestimientos o también "pared formada por haces de ramas, pajas o cañas, unidos y recubiertos de barro, que se utilizan en la construcción de ranchos".
Este fortín se construyó en Boca de Yaracuy con la finalidad de vigilar la entrada y salida de las embarcaciones que por allí circulaban para evitar el contrabando o comercio ilícito que realizaban los holandeses con el apoyo del zambo Andresote (Juan Andrés López del Rosario).
Recordemos que esta vía fluvial del Yaracuy permitía llegar hasta El Chino (o Pica del Chino) donde había un puertucho o embarcadero; las mercancías de bienes manufacturados o cargas llegaban hasta El Chino, de allí era trasladada en lomo de mula, hacia San Felipe y Barquisimeto, de regreso las cargas eran de productos agrícolas (café, cacao, frutas etc.).
La otra razón para la existencia de ese fuerte efímero fue la militar.
Andresote había logrado reunir un grupo numeroso de negros, indios, pardos y tenía la colaboración de los hacendados y conuqueros y también de los holandeses.
De tal manera que en varias oportunidades pudo derrotar las tropas españolas de la compañía Guipuzcoana; Andresote los tenía en zozobra y hasta los ridiculizaba.
Fue entonces cuando el Gobernador y Capitán General Sebastian García de la Torre resolvió dirigir personalmente las operaciones contra Andresote, de tal forma que se dirigió a San Felipe, con más de 1500 hombres, donde estableció su cuartel General.
García de la Torre dió la orden de construir el fortín, puesto que los cimarrones continuaban atacando, como lo hicieron con el Teniente Isidoro Vicente de Ribera que lo emboscaron con sus 280 hombres causándole numerosas bajas.
Ya Andresote se había ido hacia Curazao y García de la Torre lo sabía pero los cimarrones y rebeldes no dejaban de asechar y atacar.
El fuerte de "San José del Yaracuy" tendría diez cañones y "treinta hombres de guarnición, para atajar el trato ilícito de los naturales con los holandeses.
El ingeniero Francisco Andrés Meneses tendría a su cargo la erección del fortín y el teniente Martín de Ascanio suministraría los soldados, la mano de obra, los bastimentos y todos los materiales necesarios".
El fuerte fue levantado con suma rapidez.
A la vez, el Gobernador García de la Torre ordenó también levantar otro fuerte en Boca de Aroa (él lo llama Tucacas) porque decía que hay muchas veredas desde San Felipe, Nirgua y otras partes, por donde se pueden bajar las frutas y llevar las ropas cuya facilidad de comercio hace que los holandeses frecuenten tanto con sus balandras dicha Tucacas (Boca de Aroa), teniendo larga estación en ella por la comodidad que le ofrecen sus caños".
Esto lo dice el Gobernador porque el río Yaracuy tenía en ese tiempo muchas ramificaciones o caños que se conecta ban con el río Aroa, además.
El delta del río Yaracuy se unía con el de Aroa en ese entonces.
La actuación de García de la Torre no le sirvió de mucho, si bien es cierto que había sofocado la rebelión de Andresote, fue sustituido a finales de 1732 por el nuevo Gobernador Martín Lardizábal.
Este Gobernador ordenó destruir el Fuerte San José de Yaracuy y mandó a construir otro: "El Fuerte San Ignacio Loyola de Tucacas".
Todo el personal y utilería del primero fue traspasado al segundo.
Urdaneta: un hombre ejemplar
El pasado 24 de octubre se cumplieron 227 años del natalicio del prócer Rafael Urdaneta. Su cuna fue la ciudad de Maracaibo, donde vino al mundo en el año de 1788 (cinco años más joven que Bolívar). Sus padres Miguel Gerónimo de Urdaneta Berrenechea y Doña María Alejandrina Faria. Sus primeros estudios los cursó en su hogar, luego viajó a Caracas para estudiar latín (17991801). Regresó a Maracaibo para estudiar filosofía y en 1804 fue llamado por su tío Don Martin de Urdaneta, quien desempeñaba el cargo de contador mayor del Tribunal de Cuentas, para que hiciera carrera en la Real Hacienda de Bogotá. Los brotes revolucionarios en las colonias americanas de España del año de 1810 sorprendieron a Rafael Urdaneta en su oficio de libros y cuentas el 20 de julio, para luego incorporarse cinco días después al batallón de Cundinamarca como teniente, bajo las órdenes del Coronel Antonio Baraya. Esta compañía atacó a los españoles en Bogotá pero fue derrotada. Caen varios patriotas prisioneros, entre ellos Urdaneta, posteriormente fue liberado. Las manos de Urdaneta dejarían definitivamente los libros de cuenta para tomar sus heroicas armas. Es imposible trazar en estas líneas la vida plena de gloria de este prócer quien con su heroísmo y abnegación contribuyó a la libertad de varios pueblos oprimidos por el imperio español. No obstante, haremos una apretadísima síntesis de de su luminosa casus acciones y rrera. Entre la Nueva Granada y Venezuela participó en 27 batallas, de la cuales ganó 20 y perdió 7. Estuvo 7 veces como sitiador veces sitiado, logró 2 asaltos. y 2 Su carrera militar fue vertiginosa desde que se unió a ella con el grado de teniente en el batallón de Cundinamarca. En 1811 era Capitán del mismo, en 1812 es Teniente - Coronel Comandante. En 1813 es general de brigada con tan sólo 25 años de edad. En 1815 es General de división y en 1821, con 33 años, es general en Jefe. Ocupó altos cargos políticos y militares tanto en la Gran Colombia como en la Venezuela independiente. Fue Gobernador de Caracas (1818) y diputado al Congreso de Guayana (1819). Fue senador al congreso constituyente de la Gran Colombia, en Cúcuta (1821)y llegó a ser presidente del congreso de Colombia (1823 1824). Es nombrado comandante general de Cundinamarca desde octubre de 1827 hasta febrero de 1828. Es secretario de guerra y Marina de la República de Colombia. Fue presidente (e) de la Gran Colombia y después de la separación de Venezuela de la Gran Colombia ocupó en esta última diversos cargos como gobernador ministro y jefe militar. Paremos de contar. De sus hazañas se recuerda mucho una sucedida en Carabobo: el sitio de Valencia (1814). Urdaneta debía defender la plaza de Valencia hasta la muerte. Así se lo había ordenado el Libertador: "defenderéis a Valencia, ciudadano General, hasta morir, porque estando en ella todos nuestros, elementos de guerra, perdiéndola se perdería la República" los defensores de Valencia (Urdaneta y su gente) llegaban a 280 hombres contra 3.000 de la tropas realistas. Para los sitiados no hay alimentos ni agua, se acaban las provisiones al quinto día. Urdaneta manda a salar carne de burro para la subsistencia. Se dio la noticia de que ya Boves se acercaba a Valencia para el ataque final, entonces Urdaneta ordena: "que se claven en caso de ataque las piezas de artillería y se replieguen todos al cuartel donde yace el parque, porque allí se ha de hacer la última defensa y allí deben volar todos con el parque antes que entregarse". Después de que varios ataques de los españoles fueron rechazados por los obstinados patriotas, aquellos optaron por retirarse. La providencia había premiado a la valentía y al coraje. Pero más se recuerda al General Urdaneta por su leal amistad con el Libertador Simón Bolívar. Tributó siempre hacia el Libertador un gran respeto y admiración. En ninguna de las desventuras de Bolívar lo abandonó, siempre estuvo a su lado. Cuando Bolívar se marcha a la campaña del sur, deja a Urdaneta como comandante general de Cundinamarca y le dice: "Usted es el eje sobre el que rueda la máquina de Colombia". Cuando se reúne el congresillo de Cariaco para desconocer la autoridad del Libertador, Urdaneta se marcha a la Guayana a buscarlo para ponerlo a sus órdenes. Urdaneta fue el ideólogo y primer presidente de la Sociedad Bolivariana de Venezuela, fundada en el año de 1842. El General Rafael Urdaneta renuncia a la presidencia de la Gran Colombia cuando Bolívar se dispone viajar a Europa. Intenta regresar a Venezuela y no es aceptado por los gobernantes de turno. Después se va a Curazao y regresa al país, a su hacienda en el estado Falcón. Posteriormente sirvió a varios gobiernos venezolanos, y en una misión diplomática a España, y en su paso por París, muere el 23 de agosto de 1845. En sus últimos momentos de vida, pidió a uno de sus hijos que devolviera el dinero que le habían entregado por concepto de viáticos, puesto que la misión no se había cumplido. Y agregó a su testamento: "No dejo en el mundo sino una viuda y unos hijos en la mayor pobreza".
Libro Crónicas desde Morón - Morón Cuna de la Federación
"... Si estuviere equivocado, creo, sin embargo, que siempre tendremos el tiempo necesario para inclinarnos ante la voluntad de la República, si es que quiere regirse por otro sistema, sin apartarnos todavía de la senda de la legalidad que hoy podemos trillar con ventajas y sin humillarnos ante la fuerza de una reacción facciosa (el movimiento federal) que ha hallado su cuna en Morón y que es dirigida por Falcan, Valero, Guevara, Leiceaga y otros como ellos". El epígrafe anterior corresponde a un extracto de una carta del general León de Pebres Cordero, enemigo de la Federación, dirigida al general Pedro. E. Ramos y fechada el 5 de agosto de 1859, en Puerto Cabello.
Si bien fue con la toma del cuartel de Coro, la noche del 20 de febrero de 1859, cuando Tirso Salaverria y sus acompañantes, que no llegaban en número a 50, iniciaron la primera escaramuza de la Guerra Federal, no es sino en el territorio morense donde se libra la primera batalla de importancia. Efectivamente, el ejército del gobierno perseguía a las tropas del general Zamora desde diversos puntos del estado Falcón, tratando de evitarle que llegase al centro. Zamora, al llegar la ribera del río Yaracuy (en la parte del estado Falcón), avistó al otro lado (estado Carabobo) a las fuerzas del gobierno bien dispuestas al combate, bajo el mando del comandante Francisco Antonio Rivero. De inmediato ordenó Zamora a parte de sus tropas que cruzaran el caudaloso río a nado (generalmente se cruzaba en canoa) y que la otra parte se fuese por la orilla enmontada tiroteando al enemigo. Así desalojó el territorio morense y les infligió la primera derrota a los conservadores. "Talfue el primer combate de aquella atrevida campaña, por medio de un campo de guerra que ocupaba un enemigo bien armado" (1).
Siguió Ezequiel Zamora a Morón, "donde el coronel Juan José Mora le ofrecía un contingente de tropa de no escasa consideración" (2). Al llegar Zamora a tierras carabobeñas, el general José Antonio Páez, que se encontraba enfermo en Valencia, se ofreció para salir a combatir a aquél y, sin esperar mucho, el presidente de la República, Julián Castro, lo nombró jefe de operaciones en la provincia de Carabobo.
Luego de la batalla de El Palito, el general Zamora se dirigió a Morón y a Urama. Pero detengámonos un momento en lo que dice el autor de la cita anterior sobre Juan José Mora: "Con este parque (las armas v pertrechos tomados en El Palito) se armó el batallón de alistados por el benemérito comandanta Mora, en los pueblos netamente liberales de Sanchón, Morón y Alpargatan, donde gozaba este jefe de general prestigio... El comandante Juan José Mora era militar de la Independencia, sujeto muy honrado en sus negocios particulares: de pericia y valor, y en las luchas poli ticas siempre fiel al partido liberal"'(3).
En Urama se sumaron a la causa federal los hermanos Casimiro y Esteban Herrada, además de Joaquín Molinas; este valeroso uramense muere con el grado de capitán en el ataque que los federales hicieran a las fortificaciones de Barinas el 16 de abril de 1859.
El coronel Juan José Mora participó en toda la campaña de occidente al lado del general Zamora. Se destacó valientemente en el combate de Araure (9 de abril de 1859) cuando se atacó al jefe enemigo Manuel Herrera. El coronel Mora acosó por el ala derecha con su columna "Flanqueadores" a las atropas del gobierno, que huyeron en derrota. También sobresalió en la gloriosa batalla de Santa Inés donde se anotan los federales el triunfo más importante de toda la campaña de occidente. El coronel Mora ese día (10 de diciembre de 1859) compartía con el general Trías y el general Ortiz la defensa denominada El Trapiche, que era una de las fuertes del campo de batalla. A la embestida de una parte del ejército del gobierno, los federales se defienden con valor: "El va adelante (Pérez Arroyo, uno de los jefes del gobierno), desafiando todos los peligros y rompiendo a machetazos las trincheras. Pero los jefes de la resistencia no eran menos bravos que él. Pues allí están el bizarro Trías, Mora y Ortiz, soldados aguerridos: el oficial José Félix Mora, el valentísimo Martín Franco... "(4).
El 24 de julio del mismo año desembarcan en Palma Sola el general Juan Crisóstomo Falcón y su comitiva. Allí pronuncia una larga proclama, de la que transcribimos algunos trozos: "Alpisar el territorio, al aparecer sobre la escena de la revolución, siento la imprescindible necesidad de hablar a mis conciudadanos. Prefiero siempre ser conocido: que nadie se equivoque conmigo. La patria debe además saber por qué vengo y lo que traigo. No soy, a ella le consta, un militar de cuartel que hace la guerra por oficio; como tal, la guerra me inspira horror y menosprecio al que la hace. Soy lo que todo hombre de conciencia que ciñe la espada, y lo que ha sido desde que Venezuela me prestó la de su libertad: un ciudadano armado, y nada más. Tampoco soy yo quien trae la guerra: ésta existe, y existe declarada por la nación en masa contra sus opresores; tiranos que, audaces, se constituyen mandatarios por derecho divino, y que por orden infernal imponen a los pueblos el deber de obedecerles. ¡Insensatos...! ¡Cómo olvidar el coraje de los venezolanos! "(5).
(Todas las citas han sido tomadas de Villanueva, Laureano: VIDA DEL VALIENTE CIUDADANO EZEQUIEL ZAMORA, Monte Avila Editores, Tomo II, Caracas, 1991).
El último roble Don Pánfilo
El roble es un "árbol de gran tamaño y copa ancha, muy longevo (vive hasta mil años)".
Así define el diccionario enciclopédico Larousse a esta especie vegetal, Así mismo, al igual que el DRAE (Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española) señala en otra acepción: "Persona o cosa con gran resistencia o fortaleza".
Este último significado está en un sentido figurado o metafórico que identifica a una persona con la resistencia corporal, importancia y larga vida de este imponente árbol.
Pues bien, eso fue Don Pánfilo Sevilla que rindió su vida este pasado doce de mayo a la edad de 98 años, era el último roble de una generación de servidores públicos municipales y dirigentes políticos que fueron figuras principales como prefectos, subprefectos, secretarios de la prefectura, presidentes de la junta comunal, secretario de la misma, etc., que constituían los órganos de poder del Morón de los años anteriores a la autonomía municipal.
Entre estos servidores podemos nombrar a Don Pánfilo Sevilla, José Escárate, Martín González, Domingo Blanco, Acisclo Román, Amado Ruiz y otros que no logro recordar.
Don Pánfilo era nativo de El Cambur, Puerto Cabello, procreó una familia muy respetable y reconocida en Morón, al lado de su eterna compañera, la ilustre dama Paula Lamas.
Sus hijos, en su mayoría profesionales, también han sido, algunos de ellos, dirigentes políticos y servidores públicos.
A Don Pánfilo se le recordará y se le admirará por el don de gente buena, por su palabra cordial y amable, por su sonrisa suave y espontánea, por haber sido un hombre preocupado y solidario con los problemas de las comunidades, por su sabiduría y la circunspección que supo mantener hasta el fin de sus días.
No debió tener en su larga vida enemigos porque todo el mundo le querría; se fue Pánfilo tras una gran obra de servicio a su pueblo, quizá no se ha ido y siga por ahí, en la calle Comercio, en su morada de siempre o ¿estará jugando ya en el cielo una partida de dominó con su vecino Don Pablo Revilla? Dicen que los robles mueren de pie; así vivió Pánfilo y así murió, erguido, con la frente en alto, sin vacilaciones y sin nada que esconder de su vida pública.
Pero perdió la última batalla con Cronos, el dios del tiempo.
¿Quién puede con él? En los archivos del cronista hay un registro original del 1 de noviembre de 1947, donde el prefecto Antonio Romero "nombra a la señorita Carmen Lorenza Guinand secretaria del municipio Mora (de la prefectura) en sustitución de Pánfilo Sevilla, quien renunció al cargo".
Esto indica que ya Pánfilo a su corta edad era funcionario municipal durante (por lo menos) el último año del trienio del gobierno de la Junta Revolucionaria de gobierno (1945-1948) que presidía Rómulo Betancourt.
En 1949, en el mismo archivo, el 15 de febrero aparece Pánfilo Sevilla como prefecto o subprefecto del municipio Mora; por cierto, allí hace un nombramiento donde sustituye a Acisclo Román por José Escárate como secretario de la subprefectura; este último tendría también una larga carrera como funcionario de la prefectura.
Conocí a Pánfilo a finales de la década de los años setenta, él era presidente de la junta comunal de Morón; le vi siempre como un hombre bondadoso y bonachón; recto en su proceder como funcionario público.
Hasta luego, Pánfilo.
Paz a sus restos.
PD: Mañana es el Día Nacional del Cronista Venezolano, día que se conmemora en honor al nacimiento del primer cronista de Venezuela, Don Enrique Bernardo Núñez.
Estaremos celebrando en Valencia con una misa en la iglesia San Francisco y una recepción-conferencia en el centro de artes vivas Alexis Mujica (Cavam) ubicado frente a la Plaza Bolívar.
Están todos invitados.
Libro Crónicas desde Morón - Las Festividades de Fátima en Morón
Entre amigos fue la reunión con miembros de la colonia portuguesa en Morón. Emotivamente hablaron de su virgen que apareciera un 13 de mayo de 1917 en el lugar de Cova de Iría perteneciente a la comarca de Fátima en Portugal. Su aparición se hizo ante tres niños pobres del campo (Jacinta, Francisco y Lucia) a quienes les habló así: «Rezad por los pecadores, haced sacrificios, y empezad e tener una conducta mucho mejor».
La virgen de Fátima continuó apareciéndosele a los niños durante seis meses consecutivos, siempre los días 13. En octubre fue su última aparición. Las incrédulas autoridades metieron a los niños a la cárcel por mentirosos cuando éstos dijeron lo que habían visto.
En su última aparición hizo milagros. El ciego vio, el paralítico caminó y el sordo oyó. El 31 de octubre de 1942 el Papa Pío XII para atender a la petición de la santísima Virgen en Fátima, consagró el mundo entero al inmaculado corazón de María, En la actualidad millones de personas van a Fátima a rezar a la virgen y su imagen se conserva en más de 30.000 templos en el mundo.
Tradicionalmente las festividades de la virgen de Fátima se celebraban en la ciudad de Puerto Cabello, por tanto, la colonia portuguesa de la localidad de Morón debía trasladarse a aquella población. No obstante, los excesos paganos en sustitución de los actos en función social y religiosos molestaron a más de uno de los miembros de la comunidad lusitana del lado oeste del río Sanchón.
Un grupo de honorables portugueses deciden entonces realizar las fiestas de Fátima en la propia tierra mororiense. Se le da une nueva concepción a las festividades. Se piensa que lo fundamental es hacer una labor social en el marco de los eventos de adoración a la virgen de Fátima. Ea primera imagen de la virgen de Fátima fue donada por el Sr. Valdemar Ferreira y fue bendecida el día 8 de diciembre de 1984 en la iglesia Santa Ana de Morón, por el párroco Félix Escolar.
El primer comité organizador de las festividades de Fátima se conformó el 26 de mayo de 1985 y quedó integrado únicamente por mujeres muy respetables de la comunidad: María Ferreira, Euisa de Sousa, Angelina de Ferreira, Ana Fátima de Marques, Conceicao de Mendes, Blanca de Numes, Gloria de Pinto, María Gloria, Alicia de Fanece, María de Simóes y Conceicao de Spinhola.
Este comité se dedicó a recolectar fondos entre la colonia portuguesa que de buena manera colaboraba para sufragar los gastos de una misa solemne que oficiarían los padres Félix Escolar y Francisco Iglesias (Paco), pero además se había programado una procesión con la Virgen y diversos actos culturales que se adornarían con los atuendos típicos tanto de Portugal como de Venezuela.
Niños y maestros participaban en los actos y en la procesión que era animada con los ritmos de la banda Simón Bolívar de Puerto Cabello y con la agrupación de los Niños Cantores de las Colinas de Morón.
Para las terceras festividades de Fátima en Morón se incorporan al comité ya nombrado los siguientes señores: Valdemar Ferreira, Jaime de Sousa, Manuel Mendes, Fernando Oliveira, Joao Ferráis y José de Oliveira. En esta oportunidad la misa y la procesión se realizaron el 17 de mayo de 1987, la santa celebración fue oficiada por el obispo de San Felipe, Nelson Martínez Rust. El 28 de mayo de 1989 se celebró la V Festividad mudándose los eventos a la capilla de la Urb. Coro, capilla que había sido concluida gracias a los aportes de la colonia lusitana en Morón. A la vez se integraron al comité organizador dirigentes vecinales de esta urbanización como Diosa de Sánchez y Teresa de Centeno.
En el marco de la XV Festividad de la Virgen de Fátima se realizó el 13 de mayo de 1999 una sesión solemne en el Ilustre Concejo Municipal, con la asistencia del gobernador del estado, en la iglesia Santa Ana de Morón, donde el orador de orden fue el Cónsul General de Portugal, Eic. Manuel Malhiero; en ella se dio muestra de organización y de una animada concurrencia devota de la virgen de Fátima. La celebración continuó con encuentros deportivos y culturales y la fastuosa procesión que se efectuó el domingo 23 de los corrientes, donde se estrenaba una nueva imagen de la Virgen de mayor tamaño, traída de Lisboa y recibida en Venezuela el 29 de abril de 1999.
El actual comité de las festividades está presidido por Juan de Ramos y lo acompañan en la directiva Juan Vieira, Isidro Mendes, Mario Da Silva, Juan Carlos Urbáez, Alexis Alvarado y otras importantes personalidades.
Libro Crónicas desde Morón - Sanchón
Se desconoce el origen de este nombre. Podría ser un derivado de Sancho, reyes de Castilla, Aragón, Navarra y León (provincias Ibéricas) entre los siglos X y XII, o de Sancho Panza, fiel escudero del Quijote. También pudiera ser ¿porqué no? una distorsión del vocablo ancho-anchón-sanchón o el nombre de algún santo. Lo cierto es que con este nombre se conoce el río que por muchos años dividió a las jurisdicciones de Valencia y Nirgua. No obstante, su nombre debe haber surgido en el siglo XII puesto que no aparece en el croquis levantado por Don Juan De Pimentel en el año 1578 (finales del siglo XVI). En este croquis se hace referencia a los ríos Aroa, Aracoy o Yaracuy, y al río Morón y no se incluye a Sanchón.
Al oeste del valle del río Aguas Calientes se encuentran las cumbres de Sanchón en la vertiente norte de la cordillera de la costa. Entre estas cumbres está la montaña "María Teresa" a una altura sobre el nivel del mar de 1769 metros. En estas alturas se mantiene un tupido follaje vegetal cubierto por minúsculas gotas de agua y bajo esta capa arbórea fluyen en manantiales y arroyos que drenan hacia la cuenca tributaria del río Sanchón, que tiene una extensión de 86 Km2.
El Mar Caribe es la cuenca receptora de las aguas del Sanchón. Pocos metros antes del contacto con el mar, el río forma vanos meandros, disminuye su velocidad, se estanca por la carencia de un pronunciado desnivel, con sus crecidas en la época de lluvias rompe con el banco de arena que se ha formado delante de él y desemboca en línea recta al mar.
Hemos dicho en líneas anteriores que en el plano hecho por Don Juan De Pimentel en 1578 no aparece Sanchón pero sí aparece el Puerto de Chávez, ubicado en las inmediaciones de Sanchón o viceversa. Puerto Chávez se localizó en la punta del mismo nombre y fungió como un sitio de embarque y desembarque. Su nombre se debe a que dicho puerto se encontraba situado en dentro de las posesiones del alcalde Benito Chávez. En su instrucción general y particular de 1720 y 1721, Pedro José De Olavarriaga nos habla de la punta y el puerto de Chávez. "La punta de Chávez es estrecha, se adelanta en mar 200 pasos geométricos a la banda del oeste de ellas es el puerto de este nombre... El puerto de Chávez es una playa formada por la punta de este nombre y la que sigue, la que sigue, los navios y balandras dan fondo a la misma punta pegados, y ningún interés les conduce en este puerto sino el trato, al medio de la playa sale un río llamado Sanchón que sale de la serranía, y separa la jurisdicción de Valencia con la de Nirgua...".
El valle de Sanchón también fue visitado por el Obispo Mariano Martí en su labor evangelizadora durante los años 1772 y 1773 dejando constancia de su misión humanitaria y civilizadora en el pequeño caserío que se dormía con el arrullo de las aguas que descendían del regazo de María Teresa. Sanchón fue un refugio de los negros cimarrones, fugitivos y bandoleros que buscaban, en las incultas montañas, escaparse del martirio y del ignominioso castigo que reservaban las leyes de los blancos para todo aquél que desobedeciera al régimen.
Don Ángel Altolaguirre en sus "Relaciones Geográficas" de 1768, nos habla sobre la existencia de un cumbe en las montañas de Sanchón, sin embargo, considera como no muy habitable este valle: "Este cumbe está entre la boca del rio Sanchón hasta tierra adentro. El valle está inhabitable por lo enfermizo y por ser sus aguas como pestíferas.
Este paso y boca del río Sanchón es como la llave del Puerto de Cabello, porque los que van a él de todas estas jurisdicciones y por la costa, han de pasar por allí precisamente, y los que vienen también de Aguas Calientes, han de hacer lo propio, por cuyo motivo han visto diferentes veces salir algunos ladrones al camino real".
El 23 de marzo de 1859, a las diez de la noche, llegaron el General Ezequiel Zamora y su ejército a las riberas del Sanchón, allí preparó sus tropas para dar la batalla de "El Palito" en contra de las milicias del gobierno. Veamos lo que nos dice Francisco González Guiñan en su Historia Contemporánea: "Allí dividió (Zamora) sus tropas en dos partes, despachando una de ellas, compuesta de los batallones Federación y Flanque4adores, por la vía de El Cambur a salir al camino carretero que de Valencia conduce a Puerto Cabello, con la expresa recomendación de observar la más completa cautela en la marcha y con la orden de romper los fuegos inmediatamente que llegaran a El Palito. La otra parte de las tropas federales marchó por la costa, llevando a su cabeza a los generales Zamora, González y Trias. Poco tiempo después de la partida de Zamora, el caserío de Sanchón fue arrasado por las llamas como castigo a su apoyo a la causa Federal. Esta vil acción fue encabezada por Silverio Escalona, comandante de las tropas del gobierno conservador".
Los terrenos de Sanchón fueron propiedad del General José Félix Mora, como consta en la documentación de la sucesión "Casa de Tejas". Hoy en día son propiedad de la refinería Corpoven que usufructúa el río para uso industrial.
El 12 de octubre de 1492 la leyenda dorada o la leyenda negra
A pesar de que Cristóbal Colón nunca concibió que había descubierto un nuevo continente ya que murió en Valladolid persuadido de que había llegado al Asia por su costa oriental, los cronistas que en lo sucesivo vinieron de Europa utilizaron los léxicos de su propia óptica.
Al cronista Francisco López de Gómora se le debe la justificación del término "descubrimiento" para calificar la obra de Colón.
La frase "descubrimiento de América" encierra una visión Eurocéntrica, (leyenda dorada) presupone la existencia de tierras desconocidas (para Europa) y que llegaron unos predestinados (españoles) 'a descubrirlas y a rescatarlas del salvajismo y la barbarie.
Esta tesis ignora que los aborígenes americanos no fueron descubiertos ni fueron adventicios sino que su existencia se remontaba a una longevidad de casi 300 siglos antes de la llegada de Colón; fuese igual el caso si los indígenas americanos hubiesen llegado a Europa y dijesen que ellos fueron los descubridores del viejo continente.
Con razón afirma el historiador Tzvetan Todorov: "Colón ha descubierto a América, pero no a los americanos.
Descubrir en el sentido de la palabra es un acto inédito al género humano y que debe asumirse con sapiencia, mientras que el conquistar involucra fuerza y ventaja, de allí que más bien el "descubrimiento fue una conquista.
El historiador colombiano Germán Arciniegas nos dice lo siguiente: "conquistar es un acto único de dominio.
El descubrir es una empresa de la inteligencia".
Otros cronistas españoles negaron que el objetivo de Colón fuese llegar al continente asiático por la ruta del Atlántico.
Señalaron que el Almirante ya sabía (cual pitoniso) que iba a encontrar al "nuevo mundo", tal como lo denominó más tarde Pedro Mártir de Anglería.
Demodo, que estamos de acuerdo con lo dicho por un reputado autor: “lo nuevo" no fue el mundo indígena descubierto por Colón, puesto que ese era casi tan viejo como el otro...
"Lo nuevo", realmente, fue el mundo que se comenzó a formar a partir de aquél 12 de octubre...
Es decir, "lo nuevo" es el mestizaje de sangre y de cultura por igual, como signo definitorio".
A la historia escrita por los europeos, comienza a contraponérsele la escrita por los descendientes de los aborígenes.
Si la leyenda dorada es la voz de los vencedores, la leyenda negra es la voz de los vencidos que se ha comenzado a expresar.
Detengámonos en lo que nos dice un indígena arhuaco de Colombia, en 1973, "el Gobierno Nacional celebra el día de la raza para recordar la llegada del español.
Pero para el indígena colombiano este día fue un momento de horror, de desolación y de violencia.
Eso fue como una atarraya que nos ha atrapado a todos los indígenas por completo.
Fiesta de la raza, fiesta de la destrucción, fiesta del luto, fiesta de la oscuridad, fiesta de la desolación ¿es ésta una fiesta? Por su parte, el indígena ye' Cuana Simeón Jiménez Tureón (presidente de la Federación Indígena de Venezuela) dijo en 1972, lo siguiente: "con la llegada de Colón empezó la discriminación contra nosotros y poco después comenzamos a ser penetrados por los misioneros.
Entró el misionero con su soberbia, de poseedor de la verdadera religión y entraron a nuestro pueblo con la excusa de enseñarnos.
Almismo tiempo vinieron de Europa todo tipo de gente: soldados, aventureros, mineros, presidiarios, etc.
Actuaron como les dio la gana sobre maltrataron, reprimieron con vionuestras tierras e igualmente nos lencia nuestras protestas y nos llamaron flojos y nos catalogaron de irracionales y salvajes.
Sin escrituras, sin ideas, sin creencias.
Los conquistadores españoles, incluyendo a los misioneros, nos trataban como esclavos".
De tal manera que a más de 500 años de haber clavado Colón sus botas en las arenas de las Bahamas todavía sigue este hecho generando controversias entre los intelectuales e historiadores del orbe.
Sin dudaeste acontecimiento cambió al mundo, tanto en el plano económico como en plano cultural y etnográfico.
Los metales preciosos de América vigoEuropa y la sociedad cuasi-perfecta rizaron al incipiente capitalismo de de los aborígenes americanos sirvió como ejemplo a las nuevas teorías liberales y revolucionarias de la decadente Europa.
Con motivo de conmemorar un aniversario más de este trascendental acontecimiento, la cámara municipal del municipio J.J.
Mora, me ha honrado con su gentil designación para evocar unas palabras este sábado 12 en horas de la mañana en la plaza Bolívar de Morón.
Me valgo de este medio para agradecerle este gesto al Concejo Municipal de Morón y a la vez para invitar a mis amigos y al pueblo en general para que asista a este acto especial.
El 12 de Octubre en Morón
Esta controversial fecha se conmemora tradicionalpea del siglo XV.
El mismo Cristóbal Colón en el informe que mandara a los Reyes católicos después de mente en todo el país.
Su llegar a tierras americanas trascendencia histórica no ha pasado desapercibida para los venezolanos a pesar de las enfrentadas visiones que se tienen sobre su significación y a los modos disímiles como se le denomina: "Día de la Raza", "Día de la hispanidad", "Día del Descubrimiento de América", Día del Encuentro de dos mundos" y ahora "Día de la Resistencia indígena".
No entraremos a analizar aquí ninguno de estos apelativos, pero lo cierto es que cuando Cristóbal Colón en 1492, posó sus botas por primeras en la Isla de Guanahaní en las Bahamas (hoy Watling) y que él llamó San Salvador el mundo conocido comenzó a cambiar, ya no sería el mismo el viejo y decadente continente europeo.
"El nuevo mundo" como lo denominó posteriormente Pedro Mártir de Anglería representó entonces una realidad paradisíaca, tangible y terrenal.
En contraposición a la viciosa y corrompida sociedad eurodecía: "Porque creo que allí es el paraíso terrenal, adonde no puede llegar nadie, salvo por voluntad divina; y creo que esta tierra que agora mandaron descubrir vuestros altezas sea grandísima y haya otras muchas en el austro de que jamás se hobo noticias" (1962, 18)*.
La celebración del 12 de octubre en Morón ha tenido una connotación muy especial, no creo recordar la efusión y la participación popular e institucional que adquiere esta efeméride en comparación con otras fechas patrias e inclusive aquellas emblemáticas de nuestra nacionalidad como el natalicio y Muerte del Libertador, el 5 de julio 0 el 19 de abril de 1810.
En Morón todos los años se dan cita en la Plaza Bolívar este año será en la Plaza de las Banderas una multitud de pobladores pertenecientes a diferentes nacionalidades o colonias radicadas en la localidad quienes entusiastamente suelen ir vestidos con sus trajes típicos exhibiendo y compartiendo sus platillos gastronómicos propios de sus lugares de origen, a la vez que entonan y bailan sus músicas y canciones nostálgicas de sus terruños lejanos.
Es un compartir fraternal de persona que vinieron de distintos lugares del mundo, se solazan este día blandiendo sus banderas y entregando sus afectos sin distingos de nacionalidad, de posición económica, de raza o de abolengo, todo esto es posible en Morón gracias al 12 de octubre.
La municipalidad ha sabido estimular estas manifestaciones populares apoyada con la organización, con los recursos económicos y dándole todo el despliegue publicitario digno de la hermandad entre los pueblos.
*Fuente: Descubrimiento y Conquista de Venezuela (1962).
Fuentes para la historia colonial de Venezuela.
Caracas, tomo I, biblioteca de la Academia Nacional de la Historia.
Muerte de José Félix Ribas
Después de la derrota patriota de Maturín, el General José Félix Ribas, acompañado de unos pocos, busca refugio hacia los Llanos de Guárico, pensando en Barquisimeto donde suponía fortalecido al General Urdaneta.
Fatigado y enfermo, logró llegar a los montes de Tamanaco, cerca de Valle de la Pascua.
Intentó descansar y buscar alimentos en un pueblo vecino para lo cual envió a un esclavo suyo.
Este emisario fue descubierto y obligado a confesar el paradero de Ribas.
Mientras dormía fue apresado, maniatado se le condujo ante el teniente de justicia de Tucupido, Lorenzo Barrajola.
Lo condenan a muerte.
Sele veja, se le colma de palabras indecentes, lo maltratan, lo insultan y finalmente una ola populachera lo mata a pedazos, era el 31 de enero de 1815.
Tan sólo con cuarenta años de edad, el héroe de Niquitao, Los Horcones y de la batalla de La Victoria caía abatido por manos desalmadas y oprobiosas, sometido a un escarnio vil y degradante.
Su mano derecha, que tantas veces dio gloria a su patria, fue desprendida de su cuerpo y clavada en una estaca que se colocó en el camino real del pueblo.
Su gallarda cabeza que es frita en aceite se trasladó a Barcelona el 3 de febrero y a Caracas el 14 de marzo.
En Caracas se le hace un ritual a su cabeza en la plaza mayor, frente a los batallones del rey, se coloca en la horca la cabeza de Ribas con su gorro colorado que lo caracterizó, se le humilla y proliferan los maldicones (hace 184 años) de supuestas viudas y deudos de improbables víctimas del héroe de La Victoria.
Luego la cabeza es colocada dentro de una jaula de hierro y puesta en el sitio llamado la Puerta de Caracas, en el camino de La Guaira; hoy existe allí una lápida en memoria del gran General.
Había nacido José Félix Ribas el 19 de septiembre de 1775.
Sus padres fueron Marcos Ribas y doña Petronila Herrera y Martínez.
Fue el último vástago de once hermanos.
Presenció la ejecución de José María España y probablemente este hecho lo marcó sublimemente hacia la ruta de la libertad de su patria.
Formó parte, en representación de los pardos, de la junta del 19 de abril de 1810.
Como miembro de la junta del gobierno provisional propuso, en solidaridad con los patriotas de Quito asesinados por los españoles, la expulsión de los españoles y canarios de la Junta Suprema de Caracas; este acto le costó su destierro del país por cinco meses por sanción de la junta de gobierno.
Fue tío y amigo del Libertador Bolívar.
Después de la batalla de La Victoria (1814) la municipalidad de Caracas mandó a erigir una estatua al General Ribas, quien la rechaza con una humildad asombrosa, en estos términos: "En Venezuela no hay otro que merezca esta recompensa que el General Libertador; a él es a quien la patria le debe su rescate, yel único a quien deben tributársele los altos honores; él es quien dirige la nave del estado; el que dispone y organiza los ejércitos, y él, en fin, el que ha libertado a Venezuela", y remata con lo siguiente: "U.S.
creen que yo he contraído algún mérito, y si mis servicios merecen la aprobación de mis conciudadanos, yo los intereso todos y lo presento a la consideración de U.S.
sin otro objeto, que para suplicarles, se sirven concederle estos honores exclusivamente al General Libertador, teniendo yo por bastante recompensa, el recuerdo y demostraciones que se han hecho a mi persona".
Sin embargo, esta amistad y este respeto a la jerarquía de Bolívar se marchitaría a finales de este mismo año.
La confusión, las frustraciones, el enojo de las derrotas y la dolorosa marcha o emigración a oriente habían turbado el ánimo de los patriotas.
La discordia y la anarquía hacían mella en el ejército republicano.
El General Ribas junto con Piar desconoce la autoridad del Libertador y la de Mariño.
En Carúpano, Ribas hace prisioneros a Bolívar y a Mariño, los acusa de traidores y de entrar en negocios turbios con el comerciante Bianchi.
Posteriormente libera a Bolívar y lo trata con afecto y compañerismo.Los Generales Ribas y Piar se hacen nombrar jefes supremos de los ejércitos de occidente y oriente respectivamente en un edicto fechado en Carúpano el 2 de septiembre de 1814.
En el escrito se proscribían a Bolívar y a Mariño declarándolos desertores y malos ciudadanos por haberse embarcado separándose del ejército y abandonando el territorio de Venezuela ocupado en parte y acometido por obra de Morales y Boves.
Ribas moriría cuatro meses después.
JUEVES 8 DE ENERO DE 2009
Reaparecemos ante los Lectores de La Costa
Luego de una ausencia involuntaria producto de quebrantos de salud que me mantuvieron cautivo en las salas de hospitalización del Seguro Social de Puerto Cabello por espacio de una veintena de días y otros tantos recluido en mi casa pasando la convalecencia acompañado de mi familia y amigos que nunca me dejaron solo, hacia ellos mi eterna gratitud. En verdad nunca estuve sólo, estuve con Dios a cada momento, en las oraciones del Padre y Poeta Luis Parada, en las rogativas a Cristo de los hermanos Fernando y Nelson Pérez, mil gracias.
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Quiero especialmente agradecer – y me disculpan los lectores por lo personal del caso – a mi abnegada madre cuya presencia permanente me dio aliento y energía; a mi hermano Algeniz y mi cuñada Alicia por su perseverancia, al Dr. Miguel Saavedra, al Poeta de Morón Barbarito García por los buenos libros que me obsequio y su constante preocupación , a Emiro Reyes, Vive, Lilo Llovera, a mis colegas profesores del Ambrosio laza, a mis compañeros de trabajo del Concejo Municipal encabezados por Eloina Rodríguez y del Primo Parejo. Agradezco también al profesor Ivanchuk por sus sabios consejos a los médicos y enfermeros del Seguro Social de Puerto Cabello que hicieron mi estadía menos penosa y que mantuvieron siempre un gran profesionalismo y eficiencia, gracias a su director Gustavo Arcila y a Esther, a los Doctores Emiro Peña, Freddy García, Efraín Pérez y Arnaldo Pérez, estos últimos del CDI de la Urb. Coro. A todos gracias y me disculpan a los amigos y profesionales de la salud que no nombré, pero igual a todos los llevo en el corazón.
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Un Nuevo Año: Estrenamos un año nuevo y no nos queda otra opción que desearnos mucha felicidad, Dios mediante. Por cierto, no he tenido tiempo de felicitar a nuestro nuevo Alcalde y lo hago a través de este medio: Sinceramente lo felicito por su contundente victoria y le deseo el mayor de los éxitos en su desempeño como gerente de la ciudad; que se cumplan sus proyectos para bien de la comunidad morense; demás esta decirle que estamos humildemente a la completa disposición para el accionar conjunto en los planes para el municipio.
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Día Nacional del Deporte: Como todos los años se dieron cita en la Iglesia Santa Ana de Morón los dirigentes deportivos y deportistas del Municipio Juan José Mora para celebrar la misa de acción y gracias en honor a la disciplina deportiva, a sus protagonistas, a los nobles eventos que la caracterizan procurando y deseando en este nuevo año mayores éxitos y logros así como un pleno desarrollo de las actividades para el desarrollo y recreación de nuestra juventud.
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Pudimos observar la presencia en la ofrenda floral que se realizó en la plaza Bolívar por parte de la Alcaldía, del Consejo Municipal, Indemora y de otros organismos, de José Palacios, el Alcalde Matzon Caldera, los Concejales Gloria Rumbo y Larry Ãlvarez, de deportistas y dirigentes destacados como Adan Bolívar, Maria Mirena, Amando Nieves, Elis Manzanares, Joseba Iturburu, Saco Roto, Luis Brett el popular Pisigua, la Vaquita Juan Carlos Urbaez, Alejandro Gerardo, Manuel Hernández, Luis González, etc.
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Me comentaba la china de la Charneca que este día era propicio también – y habrá que proponérselo a las autoridades deportivas – para condecorar no sólo a los deportistas destacados del presente sino también a las glorias del pasado; aquellos atletas que le dieron todo en su vida para lograr meritos propios y dieron impulso a una determinada disciplina deportiva y que hoy se encuentran olvidados en el baúl de los recuerdos. Me decía La China que los “Honores y Reconocimientos deben darse en vida y no después que la gente se mueraâ€. Menciono ella a Fernando Camacho, y yo agregaría a otros como Héctor Idehoven, Angel Lugo, Jhoscar Sanoja, Lorenzo Caldera, Angel Brett, Roge Marti y paro de nombrar porque son demasiados y no caben en este pequeño espacio. Pero las comunidades saben quienes son esos deportistas morenses que tienen meritos para ser reconocidos por las instituciones deportivas de Juan José Mora. Doy gracias de nuevo a todos aquellos que me enviaron mensajes navideños de alientos y esperanzas; les deseo doble de lo que me desean a mí.
Gloria y Tragedia del Gral. José Félix Ribas
Después de la derrota patriótica de Maturín, el general José Félix Ribas, acompañado de unos pocos, busca refugio hacia los llanos de Guárico pensando en Barquisimeto donde suponía fortalecido al general Urdaneta. Fatigado y enfermo logró llegar a los montes de Tamanaco, cerca de Valle de La Pascua. Intento descansar y buscar alimentos en un pueblo vecino para lo cual envió a un esclavo suyo. Este emisario fue descubierto y obligado a confesar el paradero de Ribas. Mientras dormía fue apresado, maniatado se le condujo ante el teniente de justicia de Tucupido, Lorenzo Barrajola. Lo condenan a muerte.. Se le veja, se le colma de palabras indecentes, lo maltratan, lo insultan y finalmente una ola populachera lo mata a pedazos, era el 31 de enero de 1815. Tan sólo con cuarenta años de edad, el héroe de Niquitao, Los Horcones y de la batalla de La Victoria caía abatido por manos desalmadas y oprobiosas, sometido a un escarnio vil y degradante. Su mano derecha, que tantas veces dio gloria a su patria, fue desprendida de su cuerpo y clavada en una estaca que se colocó en el camino real del pueblo. Su gallarda cabeza frita en aceite, se trasladó a Barcelona el 3 de febrero y a Caracas el 14 de marzo. En Caracas se le hace un ritual a su cabeza en la plaza mayor, frente a los batallones del Rey, se coloca en la horca la cabeza de Ribas con su gorro colorado que lo caracterizó, se le humilla y proliferan las maldiciones de supuestas viudas y deudos de improbables víctimas del héroe de La Victoria. Luego la cabeza es colocada dentro de una jaula de hierro y puesta en el sitio llamado La Puerta de Caracas, en el camino de La Guaira, hoy existe allí una lápida en memoria del gran general. Había nacido José Félix Ribas el 19 de septiembre de 1775. Sus padres fueron Marcos Ribas y do- El general José Félix Ribas. ña Petronila Herrera y Martínez. Fue el último vástago de once hermanos. Presenció la ejecución de José María España y probablemente este hecho lo marcó sublimemente hacia la ruta de la libertad de su patria. Formó parte, en representación de los pardos, de la junta del 19 de abril de 1810. Como miembro de la junta de gobierno provisional propuso, en solidaridad con los patriotas de Quito asesinados por los españoles, la expulsión de los españoles y canarios de la junta suprema de Caracas, este acto le costó su destierro del país por cinco meses por sanción de la junta de gobierno. Fue tío y amigo del Libertador Bolívar. Después de la batalla de La Victoria (1814) la municipalidad de Caracas mandó a erigir una estatua al general Ribas quien la rechaza con una humildad asombrosa, diciendo: "En Venezuela no hay otro que merezca la recompensa que el general Libertador; a él es a quien la patria le debe su rescate, y el único a quien deben tributársele los altos honores; él es quien dirige la nave del estado, el que dispone y organiza los ejércitos, y él, en fin, el que ha libertado a Venezuela" y remata con lo siguiente: "U. S. creen que yo he contraído algún mérito, y si mis servicios merecen la aprobación de mis conciudadanos, yo los intereso todos y lo presento a la consideración de U.S. sin otro objetivo, que para suplicarles, se sirven concederles estos honores exclusivamente al general Libertador, teniendo yo por bastante recompensa, el recuerdo y demostraciones que se han hecho a mi persona". Sin embargo, esta amistad y este respeto a la jerarquía de Bolívar se marchitarían a finales de este mismo año. La confusión, las frustraciones, el enojo de las derrotas y la dolorosa marcha o emigración a oriente habían turbado el ánimo de los patriotas. La discordia y la anarquía hacían mella en el ejército republicano. El general Ribas junto con Piar desconocen la autoridad del Libertador y la de Mariño. En Carúpano, Ribas hace prisioneros a Bolívar y Mariño, los acusan de traidores y de entrar en negocios turbios con el comerciante Bianchi. Posteriormente libera a Bolívar y lo trata con afecto y compañerismo. Los generales Ribas y Piar se hacen nombrar jefes supremos de los ejércitos de occidente y oriente respectivamente en un edicto fechado en Carúpano el 2 de septiembre de 1814. En el escrito se proscribían a Bolívar y a Mariño "declarándoles desertores y malos ciudadanos por haberse embarcado separándose del ejército y abandonando el territorio de Venezuela ocupado en parte y acometido por obra de Morales y Boves. Ribas moriría cuatro meses después.". Escuche a este cronista todos los domingos de 8 a 9 am en el programa "Crónicas en domingo", por la emisora Caribeña Mil A.M.
Un personaje y una historia
Hurgando en mis archivos encontré un documento, no sé si es inédito o no, no tiene fecha, pero por su contenido calculo que es del año 1985.
Es un escrito de un personaje muy recordado en Morón, es del Sr. José Rodríguez Escarate (Q.E.P.D.); fue un pulcro y servicial funcionario público por largos años de la prefectura de Morón, hombre culto y de mucha experiencia en el campo de la escritura, llevó como secretario los libros de esa dependencia oficial.
Debo hacer una acotación aquí para aclararles a los lectores lo siguiente: El municipio Mora formaba parte del distrito Puerto Cabello, por lo que en éste funcionaba la prefectura principal y en Morón regía una subprefectura, por tanto el funcionario a cargo era un subprefecto.
Estos subprefectos tenían atribuciones para nombrar a funcionarios subalternos como los alcaldes rurales en los caseríos de Alpargatón, Las Vegas, Boca de Yaracuy, Aguas Calientes, La Paragüita y Boca de Morón.
También nombraban con distintos calificativos al comisario mayor o primer comisario o comisario permanente para el municipio, nombraban al secretario(a) de la prefectura o del municipio, nombraban al subcomisario de caserío y a los agentes de seguridad.
Por cierto que a José Rodríguez Escarate lo nombra en el año 1949 Pánfilo Sevilla (subprefecto) como secretario de la subprefectura para sustituir Acisclo Román, quien había renunciado al cargo.
Este Acisclo había sustituido a su vez en 1948 a Carmen Mendoza Guinand como secretaria que ésta a su vez había sustituido a Pánfilo Sevilla en el año de 1947 cuando se desempeñaba como secretario.
Esto era un ritornello.
A José Rodríguez Escarate, estando encargado de la subprefectura, le tocó nombrar en el año de 1951 a Amado Ruiz como agente de seguridad pública del municipio, el cual fue sustituido al cabo de dos meses por Antonio José Zambrano, volviendo a ser policía otra vez Amado Ruiz en 1952 cuando sustituye a Brígido Emilio Palacios.
José Escarate como se le conocía, señalado anteriormente en este escrito, revela la historia del estadio Jesús Uribe en ocasión de que el Concejo Municipal, mejor dicho algunos concejales, planteaban tomar el estadio para construir el terminal de pasajeros; creo interesante transcribir lo que él dijo en aquella oportunidad: "En el año 1935, un grupo En lo que es hoy el estadio Jesús Uribe quisieron construir un terminal de pasajeros de jóvenes amantes del deporte de béisbol, entre los que figuraban como promotores Mario Rodríguez, Juan Rodríguez, Emilio Montero, Evelio Rivero, Francisco Contreras, Candelario Acacio, Ãngel A.
López, Martín Blanco, Jesús Bermúdez y otros que escapan a mi memoria.
Estos hombres juveniles, motivados por el amor e inquietud deportiva, iniciaron el arreglo y acondicionamiento del actual estadio 'Jesús Uribe'; ese comienzo se realizó mediante el trabajo arduo, tesonero, constante, sacrificado, con un esfuerzo propio, utilizando para ello hachas, machetes, picos y palas, chasis de carros viejos que servían de rastras para nivelar el terreno, se cargó una gran cantidad de tierra para el relleno, puesto que allí existía una inmensa laguna que cruzaba las calles Real y Miranda y que finalmente iba a la laguna de La Pancha, y seguía su curso al río Morón.
Una vez que los fundadores de ese campo consideraron estaba que apto para la actividad deportiva en esa época, formaron un club de béisbol llamado 'Santa Ana'; este equipo tanto para sus integrantes como para la colectividad moronense brindó grandes satisfacciones por el afán deportivo e innumerables intervenciones dentro y fuera de su terreno.
Al sucederse el retiro de estos protagonistas por fallecimiento o deficiencia física, se funda un nuevo equipo con el nombre de 'Morón Star', el cual estaba conformado entre otros por los hermanos Rivero, Juan R.
Rojas, Ildefonso Uribe y Laguna, y por los veteranos Víctor Montero, Candelario Acacio, Martín Blanco y este servidor José Rodríguez Escarate.
Durante la década de 1945 a 1955 mantuvimos el terreno en perfectas condiciones y conservación, ya que en él realizábamos muchísimos eventos deportivos; por lo tanto, siempre contábamos con el respaldo y apoyo de la población".
Díaz Sánchez y la Historiografía Venezolana
En el plano propiamente romántico, Díaz Sánchez introduce a Rafael María Baralt, Agustín Codazzi, a Juan, Vicente González y a Felipe Larrazábal.
En tanto que Luis Correa considera que la historiografía romántica que se inspiró en la escuela Francesa de Julio Michelet y que en Venezuela el máximo exponente según él es Juan Vicente González con su obra "Biografía de José Félix Ribas.
Para correa J.V González es "el más venezolano y original de nuestros escritores".
Este mismo autor justifica la obra de Felipe Larrazábal "La vida del Libertador" porque a través del romanticismo y la exaltación del héroe se busca a convertir a Bolívar en el símbolo de la nacionalidad venezolana".
El mismo tono romántico está explicito en la colección de Blanco y Azpurua sobre el Libertador, al igual que las de O'Leary, memorias "Venezuela Heroica" de Eduardo Blanco y las obras de Arístides Rojas.
El Cielo Científico Es catalogado así por Briceño Iragorry, el cual empieza según élcon los estudios del hombre primitivo venezolano a través de Ernst, Marcano, Rojas, Alvarado, Salas, John; también con la historiografía basada en consulta documental (Rojas, Febres Cordero), con la revisión crítica de la conquista y colonización y con la aplicación de ideas positivistas en la interpretación del hecho histórico venezolano (Alvarado, Ãngel Cesar Quintero, Pedro Manuel Arcaya, Laureano Vallenilla Lánz), con las publicaciones oficiales de las colecciones documentales (Blanco y Azpurua, O'Leary).
También habla Briceño D Iragorry de un Neo-revisionismo contemporáneo donde involucra a Auguro Mijares, Santiago Key Ayala, Arturo Uslar Pietri, Ramón Díaz Sánchez, Enrique Bernardo Núñez, Cristóbal Mendoza, Mariano Picón Salas, J. A. Cova, Eduardo Arcila Farías, Carlos Irazábal, Juan Liscano, Siso Martínez.
Díaz Sánchez, atribuye a las ideas de José María Vargas, Fermín Toro y Cecilio Acosta un incipiente e intuitivo positivismo que se vislumbra en sus estudios científicos.
Sin embargo, es propiamente después de la llegada de Adolfo Ernst cuando se divulga y se consolida la tendencia positivista de la historia.
Esta toma eco en los estudios de Rafael Villavicencio, Arístides Rojas, que aquí éste es puesto por Díaz Sánchez como positivista cuando Correa lo considera romántico.
Esta concepción historiográfica toma elementos de la biología, de la antropología, de la geología, de la etnografía como esquemas y postulados que la asimilan al método científico de las ciencias naturales y físicas.
20 de Mayo, Día Nacional del Cronista Venezolano
El día 20 de mayo fue institucionalizado por la Asociación Nacional de Cronistas Oficiales de Venezuela en Honor y memoria del nacimiento del primer cronista nombrado oficialmente por una municipalidad en Venezuela como lo fue el valenciano Enrique Bernardo Núñez (1895 – 1964) primer cronista de Caracas, hecho acaecido el 15 de Enero de 1945.
A pesar de que la Asociación de Cronistas de Venezuela fue fundada en Valencia en el mes de Marzo de 1968 no es sino 18 años después (año 1986) que sintieron la necesidad de declarar un día específico donde honrara la labor y el oficio de ese humilde e industrioso investigador de los hechos menudos del terruño o hábitat local. El día del cronista fue acordado en la convención nacional realizada en la ciudad de Punto Fijo a proposición del cronista de la Victoria – edo Aragua - Dr. German Fleitas Núñez quien argumentó que debía ser el día del nacimiento de Enrique Bernardo Nuñez, insigne primer cronista de caracas y prototipo o modelo del cronista venezolano; y así fue aprobado en virtud de la significación histórica de este personaje en el arte de la crónica, el periodismo y de la historia en nuestro país.
Hoy a cuarenta años de la fundación de la Asociación Nacional de Cronistas y a veinte y dos de declararse el día nacional del cronista venezolano, nos encontramos con una asociación gremial robustecida que ha venido ganando espacio en la sociedad venezolana a través de una lucha constante por el mejoramiento del trabajo del cronista tanto en lo relativo a la preparación intelectual y capacitación permanente que exige este oficio como en la defensa de los derechos por ocupar un lugar acorde con su función socialmente educativa en la legislación venezolana, y específicamente en la ley del poder publico municipal porque es el municipio el ámbito donde se desenvuelve el cronista.
Es por ello que la actual ley orgánica del poder público municipal reconoce en su titulo IV, Capitulo VI, Sección III, el papel del cronista como órgano auxiliar de la municipalidad, equiparándose en jerarquía a las funciones del síndico procurador municipal y del secretario municipal. Además, en el articulo 125 de la misma ley establece claramente que el cronista “tendrá como misión recopilar, documentar, conservar y defender las tradiciones, costumbres y hábitos sociales de su comunidadâ€, y el articulo 126 remite a cada ordenanza fijar las atribuciones del cronista que genéricamente la podemos resumir en el registro de los aconteceres cotidianos de los municipios, parroquias y pueblos; defensa del patrimonio histórico, natural y cultural; trabajar por la defensa, conservación y preservación del ambiente y de los recursos naturales y realizar otras actividades relacionadas con la historia, la investigación y el fortalecimiento de la identidad local y nacional.
ANTECEDENTES DE LOS CRONISTAS
La Real Academia de la Lengua española nos dice que el cronista es el “autor de una crónica o el que tiene por oficio escribirla†y define crónica así: “la historia en que se observa el orden de los tiemposâ€, pues bien, este oficio de la crónica es muy antaño que ocuparía mucho espacio aquí explicar, mencionaremos algunos cronistas y crónicas. La Biblia tiene en el génesis del pueblo de Israel su crónica, Homero fue un cronista, Eusebio de Cesárea hizo los apuntes de los acontecimientos del mundo helénico, otras crónicas y cronistas se encontraban en los monasterios, en las cuevas de las pinturas rupestres, en los primeros escritos en lengua castellana ordenadas por el rey Alfonso X, el sabio. Y en América en los petroglifos de nuestros indígenas, en las escrituras mayas, aztecas e incas que se salvaron de la destrucción de los conquistadores españoles.
Pero, propiamente cronistas fueron los denominados “cronistas de indias†quienes eran nombrados por los reyes españoles para registrar hechos, paisajes y todo lo que tenía que ver con el inventario de las tierras desconocidas de las que habían tomado posesión. Entre estos cronistas de indias están Fray Antonio Medrano, Fray Pedro de Aguado, Gonzalo Fernández de Oviedo, Fray Bartolomé de las Casas, Pedro Martín de Angleria, Francisco López de Gómara, Juan de Castellano, Pedro Simón, José Gumilla, José Luis de Cisnero y otros.
Hablando un poco mas cercano en el tiempo, se dice que un soldado-poeta de apellido Ulloa había solicitado ante el Gobernador Diego de Osorio – el 23 de noviembre de 1593 – que iba a “escribir una crónica de la conquista de la provincia de caracas, y propone que se le dé alguna cosa por su trabajoâ€. De este soldado Ulloa no se supo más y tampoco se registro su trabajo, Ulloa se perdió en las tinieblas de los tiempos. Posteriormente el espíritu de Ulloa se convierte en “el espíritu de una ciudad que comienza a contar sus días†este espíritu se concreta 352 años después cuando el ayuntamiento de Caracas designa como cronista oficial al ilustre valenciano Don Enrique Bernardo Núñez cuya obra es de trascendencia en Venezuela, se le quiere y se le admira como el cronista mayor de Venezuela.
¿QUIENES SOMOS EN CARABOBO?
La asociación nacional de cronistas rige en toda Venezuela y afilia alrededor de 250 cronistas oficiales; en cada estado funciona una asociación regional que tiene la misma estructura organizativa que la nacional. El estado Carabobo lo integran catorce municipios, de los cuales solo tres carecen de cronistas oficiales como lo son Los Guayos, Libertador y Bejuma, porque no han valorado la importancia de este funcionario en la constitución o formación del perfil cultural sus municipios donde el cronista es una pieza clave para la consolidación de su identidad histórico-cultural.
Valencia ha tenido tres cronistas: Saturno Guerra (Primer Cronista), Alfonso Marín y el actual Dr. Guillermo Mujica Sevilla, Puerto Cabello: Carlos Brandt, Ramón Díaz Sánchez y Miguel Elías Dao, Guacara: El Poeta Heredia Bustillo y Juan Lugo Escalona (actual), Mariara: Bozo Muller y el actual Pedro Lugo, San Joaquín: Antonio García y el actual Ing. Eugenio Díaz, San Diego: Julio centeno Rodríguez, Naguanagua: Armando Alcántara; Carlos Arvelo: El Poeta Ramón Mejias; Bejuma: Actualmente no tiene cronista por el fallecimiento de su titular Sra. Anaminta Ruiz; Montalbán: Mery Acuña Parra, Miranda: Lorenzo Salvatierra y Juan José Mora: Alexis Coello.
Este martes 20, día nacional del cronista estaremos conmemorando el natalicio de Enrique Bernardo Núñez, cronista mayor de Venezuela, con una serie de actos: Te Deum en la catedral de valencia; ofrenda floral ante el busto de Enrique Bernardo Núñez en la plaza del mismo nombre o plaza del cronista y seguidamente se efectuara un acto – homenaje al ilustre cronista de valencia Dr. Guillermo Mujica Sevilla, Presidente de la Asociación de Cronistas de Carabobo cuyas palabras le corresponderá a este humilde servidor, Alexis Coello, por decisión unánime de nuestra asociación. Están Cordialmente Invitados.
José Rafael Pocaterra
Este egregio valenciano nació un 18 de diciembre de 1889. El volcán de su personalidad lo va a conducir por los senderos turbulentos de la acción política que a la sazón resultaba extremadamente riesgoso para todo aquél que desafiara el orden reverencial que pretendía el déspota perpetuar, erguido sobre la sangre derramada de los mártires, sobre los corazones palpitantes encerrados en los oscuros claustros de la rotunda y los castillos carcelarios y sobre la lenta agonía de los desterrados. José Rafael Pocaterra fue amigo de infancia y de estudio del Dr. Enrique Tejera, juntos transitaban por las calles de Valencia con sus travesuras y correrías. El mismo Pocaterra nos describe así sus primeros pasos: "No he sido niño prodigio, ni bachiller, ni toco ningún instrumento. A mi madre le debo la vida, a los demás, nada. Cuando murió mi padre, todavía no terminaba yo de echar los dientes, después, la existencia me enseñó a tener colmillos y garras; más tarde la piedad humana me ha enseñado a sonreír". Su inquieto espíritu y su gran fogosiLa Voz del Cronista José Rafael Pocaterra dad lo llevó tempranamente a incursionar en el periodismo de protesta contra el régimen de Cipriano Castro y a la vez a precipitar su prisión, en el año de 1907, en el castillo de Puerto Cabello y en las celdas de San Carlos por un período de año y medio. Este cautiverio a su tierna edad (salió a los 17 años de edad) templó su carácter y marcó la efervecencia en su lenguaje y el apasionamiento que le imprimió a sus actos. Hombre valiente, tenaz, indomable de un lenguaje directo, descarnado, sin adorno. Llegó a decir, en 1917, lo siguiente: "Pienso y siento en venezolano. Esto me ha librado de influencias literarias extrañas y me inspira un saludable temor a los preciosistas, a los orfebres y a los cacógrafos preñados de gramática... Por lo demás, repito que quiero que se me considere fuera de la literatura". Castro y Gómez tuvieron dos encarnizados enemigos. Ambos nacidos en Carabobo. Al primero lo adversó Antonio Paredes en el campo de batalla, en los calabozos, en la calle con su rebeldía y sus acciones cargadas de audacia, de arrojo sin igual que solo la muerte truncaría un 17 de febrero de 1907, fusilado por órdenes de Castro. Este valenciano ingratamente olvidado no le dio cuartel al presidente Castro. El otro, Pocaterra, lucho con toEscritor y político José Rafael Pocaterra. das sus fuerzas y capacidades con el dictador Gómez. Con su verbo encendido en los escritos, su ironía y su sátira plasmados en artículos de la prensa internacional, en revistas, en sus libros, que crearon un ambiente propicio para el desmedro moral del régimen gomecista. Saliendo el joven Pocaterra de la cárcel moría Paredes. Uno era la continuación del otro, parecía un luchador y el otro tomaba sus banderas para la defensa de la patria oprimida. Cual más digno sucesor uno del otro. Con el mismo ahinco, con la misma voluntad, con la misma valentía, con la misma violencia se combatía al sátrapa opresor. Las palabras del cronista valenciano, Alfonzo Marín son muy elocuentes al respecto. "Cuando el General Antonio Paredes fue fusilado... Ya José Rafael Pocaterra estaba calentando el brazo para enfrentarse a la dictadura. Pocaterra iba a ser, de este modo, una especie de sucesor de Paredes en esta lucha interminable. Tomaría su bandera para mantenerla muy en alto". Pocaterra vivió muchos años en el exilio, se radicó en Canadá donde mantuvo una fructífera actividad como escritor de donde sobresale su mayor obra: Memoria de un venezolano en la decadencia. En aquél país se casó con Doña Martha de Pocaterra. Después de la muerte de Gómez regresa al país para desempeñar importantes cargos públiCOS. Senador Estado por el Carabobo, Ministro de Trabajo y Comunicaciones, Presidente del Estado Carabobo, Embajador en Londres, Brasil y la Unión Soviética. Este ilustre escritor y político va a retornar a Canadá por razones personales y políticas donde fallece un 18 de abril de 1955. El cadáver de Pocaterra es traído a Valencia a pesar de la oposición del gobierno Perezjimenista, gracias a un hermoso gesto de la municipalidad de Valencia y atendiendo a lo que él escribió. "Ya nevadas mis cienes / no estoy buscando gloria / -si alguna tengo, tú la tienes- / gloria que ultrajaría mi conciencia, / he buscado en la historia / y he encontrado a Valencia. / Solamente he querido / y te lo pido arrodillado, / anciano, preferido / que me des el puñado / de esta tierra natal para mi olvido. Pocaterra no guardo rencor a sus enemigos. En 1924 (cuando murió Cipriano Castro) escribió lo siguiente. "Veintiséis años de vergüenza y humillación nacional ¡Descanse en paz el general Cipriano Castro! Es horrible lo que me ocurre, le odié en vida, le combatí, le clavé en la picota de mis libros, y hoy muerto, desde el fondo de mi sangre venezolana, la admiración a su valor, a su energía, a su inteligencia, a haberse hecho a puño propio desde un remoto villorrio perdido en las vueltas de la cordillera sacude mis nervios y cubre su recuerdo con una honda simpatía, con un deseo absurdo de que no hubiese sido lo fue que para no tener que decir lo que dije". Y en ocasión de la muerte de Gómez, en 1936, en visita a la tumba del dictador dijo. A 1
JUEVES 8 DE ENERO DE 2009 Reaparecemos ante los Lectores de La Costa
Luego de una ausencia involuntaria producto de quebrantos de salud que me mantuvieron cautivo en las salas de hospitalización del Seguro Social de Puerto Cabello por espacio de una veintena de días y otros tantos recluido en mi casa pasando la convalecencia acompañado de mi familia y amigos que nunca me dejaron solo, hacia ellos mi eterna gratitud. En verdad nunca estuve sólo, estuve con Dios a cada momento, en las oraciones del Padre y Poeta Luis Parada, en las rogativas a Cristo de los hermanos Fernando y Nelson Pérez, mil gracias.
Quiero especialmente agradecer – y me disculpan los lectores por lo personal del caso – a mi abnegada madre cuya presencia permanente me dio aliento y energía; a mi hermano Algeniz y mi cuñada Alicia por su perseverancia, al Dr. Miguel Saavedra, al Poeta de Morón Barbarito García por los buenos libros que me obsequio y su constante preocupación , a Emiro Reyes, Vive, Lilo Llovera, a mis colegas profesores del Ambrosio laza, a mis compañeros de trabajo del Concejo Municipal encabezados por Eloina Rodríguez y del Primo Parejo. Agradezco también al profesor Ivanchuk por sus sabios consejos a los médicos y enfermeros del Seguro Social de Puerto Cabello que hicieron mi estadía menos penosa y que mantuvieron siempre un gran profesionalismo y eficiencia, gracias a su director Gustavo Arcila y a Esther, a los Doctores Emiro Peña, Freddy García, Efraín Pérez y Arnaldo Pérez, estos últimos del CDI de la Urb. Coro. A todos gracias y me disculpan a los amigos y profesionales de la salud que no nombré, pero igual a todos los llevo en el corazón.
Un Nuevo Año: Estrenamos un año nuevo y no nos queda otra opción que desearnos mucha felicidad, Dios mediante. Por cierto, no he tenido tiempo de felicitar a nuestro nuevo Alcalde y lo hago a través de este medio: Sinceramente lo felicito por su contundente victoria y le deseo el mayor de los éxitos en su desempeño como gerente de la ciudad; que se cumplan sus proyectos para bien de la comunidad morense; demás esta decirle que estamos humildemente a la completa disposición para el accionar conjunto en los planes para el municipio.
Día Nacional del Deporte: Como todos los años se dieron cita en la Iglesia Santa Ana de Morón los dirigentes deportivos y deportistas del Municipio Juan José Mora para celebrar la misa de acción y gracias en honor a la disciplina deportiva, a sus protagonistas, a los nobles eventos que la caracterizan procurando y deseando en este nuevo año mayores éxitos y logros así como un pleno desarrollo de las actividades para el desarrollo y recreación de nuestra juventud.
Pudimos observar la presencia en la ofrenda floral que se realizó en la plaza Bolívar por parte de la Alcaldía, del Consejo Municipal, Indemora y de otros organismos, de José Palacios, el Alcalde Matzon Caldera, los Concejales Gloria Rumbo y Larry Ãlvarez, de deportistas y dirigentes destacados como Adan Bolívar, Maria Mirena, Amando Nieves, Elis Manzanares, Joseba Iturburu, Saco Roto, Luis Brett el popular Pisigua, la Vaquita Juan Carlos Urbaez, Alejandro Gerardo, Manuel Hernández, Luis González, etc.
Me comentaba la china de la Charneca que este día era propicio también – y habrá que proponérselo a las autoridades deportivas – para condecorar no sólo a los deportistas destacados del presente sino también a las glorias del pasado; aquellos atletas que le dieron todo en su vida para lograr meritos propios y dieron impulso a una determinada disciplina deportiva y que hoy se encuentran olvidados en el baúl de los recuerdos. Me decía La China que los “Honores y Reconocimientos deben darse en vida y no después que la gente se mueraâ€. Menciono ella a Fernando Camacho, y yo agregaría a otros como Héctor Idehoven, Angel Lugo, Jhoscar Sanoja, Lorenzo Caldera, Angel Brett, Roge Marti y paro de nombrar porque son demasiados y no caben en este pequeño espacio. Pero las comunidades saben quienes son esos deportistas morenses que tienen meritos para ser reconocidos por las instituciones deportivas de Juan José Mora. Doy gracias de nuevo a todos aquellos que me enviaron mensajes navideños de alientos y esperanzas; les deseo doble de lo que me desean a mí.
Libro Crónicas desde Morón - Morón Pasado y Presente
El antiguo San Francisco del Valle de Morón formó parte de la jurisdicción de Nirgua hasta la segunda década del siglo XIX. Es a partir de 1811 cuando se incorpora oficialmente como entidad subalterna a la jurisdicción de Puerto cabello. Como la mayor parte de los pueblos de Venezuela, Morón no tiene fundación oficial, fue surgiendo lentamente entre el fragor de los tambores y el sudor o la sangre del negro africano que hacían germinar las labranzas de un puñado de haciendas de cacao, tal como nos lo revelara Don Ángel Altolaguirre en 1764" / "Existen cinco haciendas de cacao, que produjeron para el citado año 64, alrededor de 225 fanegas, que producen también maíz y plátano que llevan al puerto a vender, que exista cría de ganado y otros animales que hay algunas manufacturas, pero que de afuera dulce, carne y vestidos".
Su cercanía al puerto de Puerto Cabello lo convirtió en un excelente proveedor de productos agrícolas para la exportación a la vez que un constante consumidor de bienes manufacturados. Asimismo su situación en el arco costero central posibilitó con mucha frecuencia las acometidas de las actividades de comercio ilegal con los holandeses que desde la isla de Curazao operaban en todas las zonas del litoral burlando la estricta vigilancia de la Compañía Guipuzcoana, de allí que entre los años 1732 y 1735 se levantara el zambo Andresote en las riberas del río Yaracuy defendiendo el contrabando con los holandeses y apoyando a los hacendados, comerciantes y demás pobladores de la región.
El nombre de Morón le viene a su río, que en 1578 ya aparecía en el croquis levantado por don Juan de Pimentel, el nombre pasó del río al incipiente poblado de entonces. Probablemente este apellido lo trajera a Venezuela el encomendero y capitán Juan de Morón, quien fue fundador y alcalde de la primogénita ciudad de Maracaibo (Rodrigo de Maracaibo), participó en la conquista de Cuicas (Trujillo) y en Nueva Segovia (Barquisimeto) blandió su espalda para defender los intereses de su rey español. Después se viene a Nirgua donde se residencia y gasta parte de su fortuna. Es factible que el apellido de este ilustre conquistador se presentara para colocársele a un río de su jurisdicción nirgüense.
Otros poblados del área también tuvieron relativa importancia para la segunda mitad del siglo XVIII, nos referimos al caserío de Alpargaten que llegó a ser cabecera de pueblo y tuvo en su oportunidad más habitantes que Morón, el obispo Mariano Martí nos dice que en 1773 "San Francisco del Valle de Morón tenia 31 casas, 31 familias y 127 habitantes y San Vicente Ferrer del valle de Alpargatón, 45 casas, 45 familias y 202 habitantes".
Al principio se tuvo como patrón al pueblo de San Francisco, pero luego se comprobó en los registros eclesiásticos -a partir de 1700- que el verdadero patrón o matrona era la virgen de Santa Ana, año en el cual comienza a adquirir fisonomía de pueblo.
Durante la Guerra de la Independencia se destacó uno de sus hijos: el general Juan José Mora -epónimo del municipio- quien con el grado de sargento primgro había ingresado bajo las órdenes de Juan Uslar, además fue miembro de la compañía de granaderos que tomaron la plaza de puerto Cabello en 1823 con la hábil conducción del centauro José Antonio Páez.
Morón fue un pueblo sacudido por el movimiento federal. Contingentes de moronenses salieron tras los pasos de los generales Zamora y Falcón en ocasión de sus llegadas a este terruño en el mes de marzo y de julio, respectivamente, del año de 1859. Inspirados en su consigna "Tierras y hombres libres" lucharon en la batalla de El Palito derrotando a las tropas godas, luego siguieron por los caminos de María Lionza en pos de los oligarcas. La Federación se llevaba a centenares de moronenses y a sus dos hijos predilectos: el Gral. Juan José Mora y José Félix Mora. Este último llegó a ser presidente del estado Carabobo en las postrimerías del siglo pasado, fue leal amigo del Gral. Joaquín Crespo y de su Revolución Legalista.
Fue en Morón donde se disparó el primer tiro contra el paludismo un 2 de diciembre de 1945, ese día domingo revivieron las esperanzas de un mejor porvenir. Venezuela era presa fácil de la malaria, en los caminos y en los humildes ranchos yacían cuerpos inertes, la vida se truncaba en corto tiempo, "cuando Levi Borges -guarda jefe de la primera cuadrilla de los dedetizadores- llamó a la puerta de un rancho de bahareque y techo de palma, en el Municipio Morón, estaba comenzando para Venezuela una nueva etapa de profundas transformaciones", o como diría después Uslar Pietri: "La transformación social y económica que está sufriendo nuestro país en el presente no es puramente la consecuencia de la Venezuela con petróleo, sino el gran parte de la Venezuela sin malaria". Pues este hecho de trascendencia histórica ocurrió el Morón con la aplicación por primera vez del DDT en el país, fueron protagonistas de este acontecimiento los doctores Amoldo Gabaldón, Enrique Tejera, Arturo Luis Berti y otros. Esta hazaña marcó para Morón un rescate de la malaria y su enrumbamiento definitivo hacia el progreso.
Después de 1945 la población moronense se multiplicó. De aquellos 800 habitantes que quedaban ese año se saltó a 2.278 en 1950. Su gente ya sana se incorporaba a sus labores agrícolas. Pero en realidad la verdadera vocación de este territorio es la vocación industrial por su estupenda posición geográfica, accesible a los centros económicos más importantes del país, es por ello que se produce una inversión, tanto pública como privada que van a dinamizar el área, y de un espacio de uso agrícola se pasa violentamente a un espacio de uso industrial. Es así como el año de 1953 se crea la petroquímica que va a dar sus frutos en 1957 con la producción de clorosoda, En 1954 ingresa la industria papelera Venepal, siendo productiva en 1961. en la década de los sesenta se instala la Mobil Oil Company (hoy Corpoven) en jurisdicción de Morón igualmente lo hace la Corporación Venezolana de Petróleo (CVP) en las adyacencias de la petroquímica. En el año 63 se ubica en Palma Sola la planta ensambladura Volkswagen, en los años 70 hace realidad la Planta Termoeléctrica del Centro (Planta Centro), en las inmediaciones de Pequiven se agruparon las empresas mixtas: Tripoliven, Ferralca y Produven productoras de tripolifosfato de sodio, sulfato de aluminio y cloroflorometanos respectivamente. En 1976 se crea la Compañía Anónima de Industrias Militares (Cavim). Todo esto va a impulsar a Morón hacia su crecimiento económico y hacia una mejoría del nivel de vida de sus pobladores.
Las fuerzas vivas de Morón logran en 1981 que la Asamblea Legislativa del estado Carabobo lo eleven a la categoría de distrito obteniendo así su autonomía eligiendo sus primeras autoridades municipales en el año de 1984.
Morón es hoy uno de los municipios industriales más importantes del país, se han consolidado sus finanzas públicas municipales que en menos de 15 años lograron ascender de 4 millones de bolívares en 1984 a mas de mil millones en 1997, por supuesto, que hay que tomar en cuenta la devaluación de la moneda, pero sin embargo no deja de ser significativo este incremento. Han mejorado sus servicios básicos como la vialidad, el ornato urbano, el servicio de agua y la electricidad se ha extendido por todos los rincones del municipio, se perfila en el futuro una provechosa actividad turística, se asientan nuevos establecimientos comerciales y pequeñas industrias, han aumentado considerablemente las instituciones educativas, numerosos moronenses se han formado en las aulas universitarias. Desde luego, persisten serios problemas como la contaminación ambiental producto de las emanaciones químicas (líquida y gaseosa) de las empresas, se ha acelerado el déficit habitacional, el desempleo ha llegado a índices inusitados, no obstante ser una variable de índole nacional. Sin embargo Morón sigue creciendo y tocará los umbrales del segundo milenio con una población que sobrepasará a los 80 mil habitantes.
Palma Sola (notitarde)
Palma Sola constituye una extensión de tierras planas en las adyacencias del mar, enclavadas entre la desembocadura del río Morón y el saliente de Punta Morón.
Sus suelos son de tipo salino-arenosos, cubiertos aún por una vegetación desidua en transición a xerófita.
Sus parajes son el hábitat natural de aves como el arrendajo, garzas, gaviotas y reptiles como el cascabel y la coral.
Quizás su nombre (Palma Sola) haya sido extraído de las soledades que envuelven sus taciturnos paisajes donde resalta la palmera que batiéndose al viento señorea por las tardes manchadas de sol y se regocija por la virginidad perdida de la mar a causa del espolón que como lengua rocosa penetra en sus entrañas para beneplácito de pescadores y surfistas.
Las costas de Palma Sola vieron desembarcar al Mariscal Juan Crisóstomo Falcón un 24 de julio de 1859 provenientes de la isla de Curazao.
Traía, además, la goleta del Mariscal Falcón al futuro presidente e "ilustre americano" Antonio Guzmán Blanco, Jacinto Regino Pachano y otros 35 acompañantes más.
En el mismo año, y en menos de 4 meses estuvieron en Morón, los máximos dirigentes de la Federación.
Efectivamente, el general Ezequiel Zamora estuvo en Morón desde el 23 de marzo de aquel año donde estableció su cuartel general, incrementó sus tropas con "moroneros" y luego venció a las fuerzas del gobierno en la batalla de El Palito, regresó a Morón y marchó hacia San Felipe.
El Mariscal Falcón llegó por Palma Sola, pernoctó en Morón y siguió hacia el mismo rumbo de Zamora.
Sin embargo, lo significativo es que los moronenses pudieron comparar las dos personalidades de los jefes federales.
Según los cronistas de ese entonces y retomados por el historiador Federico Brito Figueroa señala lo siguiente (cita textual), "Falcón estaba sano y salvo en Morón desde el 24 de julio de 1859, renegando de esta nefasta invasión, temblaba de rabia y de envidia, porque los moroneros solamente preguntaban por Zamora, y comentaban entre sí que el jefe del pueblo soberano venía de regreso de los llanos para marchar hacia Caracas y terminar con la tiranía oligarca.
Algunos llegaban a gritar, mirando de reojo, a los acompañantes de Falcón: ¿Estado mayor con patiquines? Para estado mayor el del general Zamora, con hombres como Prudencio Vázquez".
Quiso el general Marcos Pérez Jiménez, presidente de la República, construir una moderna urbanización en los terrenos de Palma Sola, aprovechando su tibio clima y su brisa de mar que armoniza con una estratégica posición geográfica.
Para tal efecto se creó un ambicioso proyecto urbanístico que abarcaba diversas áreas de servicios vialidad, acueducto, cloacas, recreación, educación, etc.
y confortables viviendas que matizaban un espacio idóneo para la vivencia y el esparcimiento humano.
Este proyecto paradisíaco o esta urbanización modelo fue truncado con la llegada de los gobiernos democráticos.
Allí quedaron las amplias viviendas sepultadas bajo un manto vegetal, calles perdidas en el follaje del tiempo, a medio camino se detuvieron los sueños de grandeza.
Palma Sola aún sigue esperando.
También su parsimonia vio esfumar su río Caribe que una vez calmó su sed, el Morón infielmente se desvió por caminos nauseabundos.
Quedó en su aridez, la sequía es hoy su entrañable amiga como también lo son los amores furtivos que se cobijan bajo su cielo brumoso de blanco y la verde espesura de los matorrales.
En 1963 se emplazó en sus lares la compañía alemana Volkswagen de Venezuela.
Con el impulso de los europeos la zona obtuvo un dinamismo inusitado, se construyeron nuevas viviendas para los trabajadores, se abrieron los sitios de recreación y la playa se colmaba de bañistas que disfrutaban de las modernas instalaciones de los prósperos balnearios.
Pero esta ensambladora del popular vehículo tuvo un final infeliz.
Producir un vehículo a bajo precio para los venezolanos era una ofensa para las grandes compañías automotrices, era una inaceptable competencia para la Ford y la Chevrolet, por lo tanto había que aplastar a la intrusa alemana, y así fue.
La General Motor, el Poder Judicial y la mafia sindicalera se encargaron de echar la lápida sobre la cuna del escarabajo, y el pobre se quedó con las ganas de tener carro, y Palma Sola volvió a dormirse en sus laureles.
Hoy en día Palma Sola es la única playa del moronense, allí acuden los fines de semana.
En los alrededores de la playa se han instalado numerosas casitas para expedir pescados y refrescos.
En una de ellas se encuentra Marino, llamado "el camello" por sus amigos, como un ermitaño del martira su cordel al agua en busca de su presa, buen pescador pero mejor bochador de bolas criollas.
!Ahí tienes tu camello!.
!ahí tienes tu camello! le grita Marino al público cuando pega un boche clavao, ya que aquellos buscan ofenderle para desconcretarlo.
Pero el camello no come cuento.
El natalicio del Gran Mariscal de Ayacucho
Sólo vivió treinta y cinco años.
Tiempo suficiente para alcanzar los más altos grados en el ejército Libertador.
Es General a los 23 años de edad y en lo sucesivo se elevará sobre sus semejantes en un arcoiris de gloria: Gran Mariscal de Ayacucho, Presidente de la República de Bolivia, Presidente del Congreso de Bogotá en 1830, plenipotenciario en funciones diplomáticas, jefe militar con poderes extraordinarios en Ecuador y Perú.
"Se le consideró el más afortunado de los Generales de la independencia americana; envidiábanle muchos, por lo mismo, sobre todo en el ejército, y acrecentaron su odio y rencorosa saña hasta el punto de decidir su asesinato" (1).
Antonio José de Sucre nació en Cumaná el 3 de febrero de 1795.
Fueron sus padres Don Vicente de Sucre y Doña María Manuel Alcalá.
"Era delgado, sólo un poco más alto que Bolívar.
Los ojos castaños, de poderoso vigor expresivo -de ordinarios tristessabían dominar y mandar, volviéndose fulgurantes al entrar en batalla.
Destacábase sunariz larga de caballete en alto y de punta muy aguda: características de la audacia y de la previsión.
Tanto el porte distinguido como los modales cultos y el cuidado de su persona hacíanle distante y no cercano.
Reía poco, con elegancia, sin caer nunca en la carcajada.
Su lenguaje sencillo siempre, jamás llegó a los términos vulgares...".
Su carrera de armas fue vertiginosa.
Suspende sus estudios de Ingeniería Militar, en Caracas, para regresar a Cumaná a integrarse a la llamarada revolucionaria de 1810 (tenía 15 años).
En 1811 está al lado de su padre, quien comandaba, como oficial de las milicias regladas para combatir a la reacción realista.
Aún imberbe, va a sentir los rigores y martirios de la guerra, verá la muerte de cerca.
Pelea al lado de Miranda en la toma de Valencia promonárquica.
Después de la pérdida de la primera república se incorpora Sucre a las tropas del General Santiago Malas tropas del General Santiago Mariño en la reconquista de Oriente.
Se le reconoce el grado de Capitán.
Con respecto a la actuación del joven Sucre, Bolívar diría lo siguiente: "Sucre se distinguía siempre por su infatigable actividad, por su inteligencia y por su valor.
En los célebres campos de Maturín y Cumaná se encontraba de ordinario al lado de los más audaces, rompiendo las filas enemigas, destrozando ejércitos contrarios con tres o cuatro compañías de voluntarios que componían todas sus fuerzas.
La Grecia no ofrece prodigios mayores".
Tres años estuvo bajo la autoridad de Mariño.
Pasó a combatir luego al lado del General Bermúdez.
Se mantuvo activo durante el cerco que puso Morillo a los patriotas en Cartagena.
Así lo dijo Lino de Pombo, sujefe: "Quien más me auxiliabaera un joven venezolano de nariz bien perfilada, tez blanca y cabellos negros, talla mediana y pocas carnes, ojo observador, modales finos, taciturno y modesto".
Finalmente, junto con el General Urdaneta, va en busca de Bolívar que se encontraba en Guayana, para someterse a su autoridad y no separarse jamás.
Participaría en varios episodios de la vida nacional: Con su habilidad política logra persuadir a Mariño para que acepte la autoridad del Libertador, sale en misiones de compras y envíos de armas a Saint Thomas y Cúcuta respectivamente.
Es nombrado por Bolívarpara participar en tratado de regularización de la guerra o el cese de la guerra a muerte.
El Libertador elogió a Sucre al término de esta misión: "Este tratado es digno del alma del general Sucre: la benignidad, la clemencia, el genio de la beneficencia lo dictaron; él será eterno como el nombre del vencedor de Ayacucho".
Después de este tratado viajó a Bogotá con el Libertador para atender los problemas de América del Sur.
Nunca más volverá a Venezuela.
Iba camino a su consagración gloriosa porque el filo de su espada y su extraordinaria estrategia militar echarían definitivamente a los ejércitos españoles de las tierras del sur.
Se consumarían la batalla de Pichincha (24 de mayo de 1822) que libera al Ecuador.
La batalla de Ayacucho (9 de diciembre de 1824) donde se sella la independencia del Perú.
Vendrían luego la destrucción de las tropas del general español Olañeta (1825) y la victoria de Tarqui en 1829.
Corolarios de victorias colmaron su vida como olivos las sienes de los invencibles héroes de la antigüedad.
Es el venezolano que más se le ha acercado a Bolívar en cuanto a grandeza de alma y gloria.
El Libertador sólo escribió una biografía: la de Sucre.
Y allí dijo: "La posteridad representará a Sucre con un pie en el Pichincha y el otro en el Potosí, llevando en sus manos la cuna de Manco-Capac".
Discurso de incorporación a la Academia de Historia
He considerado pertinente tratar un tema relativamente reciente de nuestra historia contemporánea para mi incorporación como miembro correspondiente a esta prestigiosa academia. Los temas de la paz no interesan a la historia parodiando a un ilustre historiador venezolano. Pero el paludismo no es un yema de la paz, es un tema de la guerra, sólo que esta guerra no se libra entre el mismo genero sino entre el hombre y una plaga, y los protagonistas no son militares sino civiles.
Esta batalla estuvo a punto de perderla el ejercito del hombre, e incluso sus bajas fueron incalculables; media Venezuela estaba arrasada por los autores de la malaria, en nuestro Estado Carabobo la situación no era diferente, las muerte sembraba la desesperanza y la tristeza, sin embargo, en un pueblucho, en un apartado rinconcito de este estado se oyeron los primeros disparos químicos que hirieron de muerte a la numerosa legión de diminutos y poderosos enemigos. Sí, honorables académicos se pagó un precio muy alto en las vidas de tantos venezolanos hasta llegar a la victoria final.
Esta victoria final se inició en Morón – pueblo que me honra con ser su cronista - “cuando se disparó la primera descarga contra el general paludismo y su ejercito de puñales amarrillos†parafraseando a nuestro amigo, el poeta José Joaquín Burgos.
Oigamos entonces una breve reseña sobre esta batalla no convencional.
MORON Y EL ENCUENTRO CON EL PALUDISMO
La malaria era una afección esparcida por las tierras bajas de todo el territorio nacional. Desde los llanos de Barinas y Apure hasta el Delta Amacuro, en bocas del Orinoco; desde San Félix de Guayana hasta los Valles de la Cordillera de la Costa, desde la Hoya del Lago de Maracaibo hasta Aragua de Maturín. Eran 600.000 kilómetros cuadrados de zona contaminada de los 914.000 del territorio venezolano. Habían pueblos y ciudades que eran emblemáticos de la Venezuela con malaria como Ortiz, Parapara, el Distrito de Obispos en Barinas ¿Por qué se escogió Morón para el inicio de la lucha antimalárica?
Se podrá afirmar que fue determinante para la selección de Morón durante la fase inicial de la lucha antimalárica la opinión favorable del doctor Enrique Tejera, entonces presidente del Estado Carabobo. Se indicará que la propuesta del doctor Tejera fue respetada por el nuevo gobierno y especialmente por el nuevo presidente del Estado Carabobo, doctor Manuel García, hecho que también es vinculante, pero ¿acaso no estaba todo el estado Carabobo padeciendo, desde principio del siglo XX, la penosa ruina del paludismo?
El doctor Fabián de Jesús Díaz, en su obra “Vida e Historia de la Medicina en la Provincia†(1.966), expresa lo siguiente:
La morbilidad de la zona era comandada por el paludismo, cuyas exacerbaciones anuales solían concluir con la entrada y salida de las lluvias. La insalubridad de la mayoría de los barrios de la ciudad era producto de las aguas estancadas, de la ausencia total de obras de drenaje, pavimentación y colección de aguas fluviales. La acción providente del estado se reducía, casi sistemáticamente, la distribución de sellos y papeletas de quinina.
El arraigo del mal en el territorio carabobeño era tan evidente que en 1.909, el inspector general de higiene pública señala en un informe que “El Paludismo continua produciendo estragos en nuestra población rural†(ibidem). La malaria en Carabobo era la primera causa de muerte, allí estaba la población más afectada según reporta el doctor Díaz, Ahora en su obra Luís Pérez Carreño (1.966):
Se encontraba mayoritariamente en los sectores del sur de Valencia, había una prevalencia de atacados hacia el sur de la ciudad, en los Municipios de Santa Rosa y Candelaria, donde predominaba la maleza, las aguas sin corriente, la vivienda insana, y la insalubridad ambiental. Los mismos factores, así como una igual y hasta mayor incidencia, regía para las parroquias y vecindarios foráneos: Tocuyito, Los Guayos, Flor Amarillo, La Loma, etc.
La propagación de la malaria llegó a producir un estado mental de preocupación permanente extendida en la opinión general de la población, e incluso en los facultativos, que pasaron a diagnosticar como paludismo cualquier otra enfermedad que presentara síntomas parecidos, y no hacerlo era ir contra el sentido común. El paludismo se encontraba larvado o supuestamente estaba latente, o indirectamente vinculado a otras afecciones. El doctor Pérez Carreño manifestó en una oportunidad que:
“El primer día de la pirexia, entre nosotros –lo de rigor, lo práctico- es referir a la malaria el desequilibrio orgánico y desde luego surge la indicación de la quinina; por que pensar en cualquier otra dolencia es siempre aventurado y en muchos casos es peligroso†(ibidem).
Esta es una de las razones por las cuales las estadísticas de la mortalidad por causa del paludismo es aproximada o imprecisa porque muchas muertes que fueron ocasionadas por otras enfermedades se le atribuían a la malaria y como la elaboración de las actas de defunciones eran potestad de los jefes civiles muchas veces los juicios podían haber sido equivocados:
El paludismo hasta marzo de 1.936 era diagnosticado por el jefe civil u otra persona representativa del poder civil. Pocas veces llegaba el diagnostico médico. Y ya sabemos que para personas no profesionales y de no regular cultura, el paludismo representaba un síndrome anémico cualquiera, sea anquilostomatico o de hambre simplemente (Bengoa y Lecanda, 1.980,169).
Y continúa Bengoa y Lecanda con el tema:
Es curioso observar en el medio rural el porcentaje tan enorme de diagnósticos profanos que hacen de mortalidad por paludismo y tisis. Todo enfermo anímico y raquítico (muchas veces de hambre) es diagnosticado de una de esas dos enfermedades. Por todo ello, a partir de marzo de 1.936, en que ya los diagnósticos eran mayormente de responsabilidad médica bajó tanto la mortalidad por paludismo (ibidem).
No es del todo cierto que a partir de 1.936 sean los médicos o, en el caso del paludismo sea la División de Malariología los que certifiquen las causas de la mortalidad; sobre todo en los pueblos del interior de la república continuaron los jefes civiles haciendo los diagnósticos hasta bien entrado el siglo XX, pudiéndose afirmar que estos siguieron en su labor de diagnósticos sobre todo en los sectores rurales, y sí la mortalidad de los registros de la División de Malariología (1.936), como apunta Bengoa y Lecanda, entonces los resultados no son imputables a diagnósticos errados sino a la verdadera acción emprendida por los erradicadores de la malaria.
El espacio geográfico de Puerto Cabello fue históricamente muy afamado por sus infecciones palúdicas. El General Rafael Urdaneta en 1.813 y el General Páez en 1.822, se quejaban por las menguas de sus ejércitos a consecuencia de las “pestes de calenturas endémicas†o “fiebres malignasâ€.
LA ENFERMEDAD DE LA COSTA
Al oeste de la ciudad de Puerto Cabello se encuentra el pueblo de Morón. Codazzi, en la segunda mitad del siglo XIX refiere que “tan sólo cerca de la costa se encuentra un temple malsano, en las montañas que bañan el Morón, el Alpargatón y el Urama hasta el Yaracuy†(1.960, 393). El sector de Morón ya era reconocido y no precisamente por buenas referencias, el paludismo era el atributo de la costa: “en los suburbios de Puerto Cabello se practica un poblamiento basado en la extracción de sal. Las principales salinas se extienden al oeste de la ciudad. Son áreas malsanas y los salineros están agobiados por el paludismo denominado en esta comarca enfermedad de la costa†(Cunill Grau, 1.987,348). De tal manera que también en la zona de Morón el paludismo era “histórico†ya que tenía una vieja tradición en el área desde tiempos desconocidos favorecido por las condiciones ambientales de clima y topografía. En Morón convergieron una serie de factores como el que explica el cronista Marín: “en cuanto a Morón, el caso es explicable, tierras bajas, situadas casi al nivel del mar, con aguas estancadas por todas partes, era un lugar propicio para la proliferación de los zancudos transmisores del paludismo. El mal se iba intensificando en forma implacable. No había manera de evitarlo†(1.971,25)
Es pertinente continuar con las palabras casi dramáticas del cronista Marín, pero que en realidad pintaban un cuadro de desesperación y angustia:
Se había roto el equilibrio ecológico: el número de sus defunciones era superior al de sus nacimientos. La muerte estaba en acecho por todas partes. Su población disminuía de una manera vertiginosa. Para 1.945, esta se había reducido a 800 habitantes, y no se piense que eran habitantes alegres, contentos de vivir, optimistas del futuro. Nada de eso. Veían un futuro cada vez más tenebroso, algunos de ellos preferían emigrar a otros lugares aún cuando para esto tuvieran que romper los nexos sentimentales que los ligaban al pequeño rincón geográfico donde habían vivido siempre. En esto no hay exageración alguna. El cuadro era sobrio. La funesta y trágica endemia de la malaria se había apoderado de toda la zona. Decir paludismo. Era tanto como decir desolación y muerte (Ibidem).
Las aseveraciones de Marín son muy respetables, pero es importante analizar algunas apreciaciones de la cita del cronista Marín en la búsqueda de mayor objetividad.
El cenco oficial de 1.941, anterior a la aplicación del DDT en Morón, denota un decrecimiento de su población. De 1.933 habitantes (censo de 1.936) la población se redujo a 1.795, es decir perdió 138 habitantes (7,13%) en cinco años. Se diría que el porcentaje es insignificante sino fuera porque la población en general aumentó en ese quinquenio; en el país se incrementó en 486.424 venezolanos, en Carabobo en 19.315 personas. En todos los distritos del Estado Carabobo creció, excepto en Puerto Cabello, donde decreció y específicamente en Morón ¿Cuál fue la causa de la baja de la población Móronense? Probablemente debido a las muertes por malaria y a las consecuentes emigraciones.
Los libros de defunciones de Morón fueron consultados en la prefectura de la localidad para verificar el número de Muertes, la edad de los difuntos y la causa de la muerte. En relación a los registros de las causas de las muertes en realidad no están avalados por profesionales de la medicina y se ha tomado el criterio que aquellas muertes reseñadas como “fiebreâ€, “fiebre cerebralâ€, “fiebre biliosaâ€, etc. Se han incluido como decesos palúdicos por corresponderse estas descripciones con los síntomas más aparentes de la malaria, aunque ello puede inducir al error debido a que otras enfermedades también pueden presentar esta pirexia.
En el quinquenio, (1.936-1.941) el número de defunciones en Morón (355) supera al de nacimientos (335) y del total de ellas el 45 por ciento (161) murieron de paludismo, es decir, de cada dos personas uno moría por ese mal. La curva de las defunciones se cruza con la de nacimientos en 1.940, sigue en alza en 1.941 para colocarse por debajo de los nacimientos en 1.942 y 1.943, vuelve a ascender en 1.944 superando de nuevo las defunciones a los nacimientos. En 1.940 ocurrió la diferencia más sustancial a favor de la mortalidad (91 a 41), en el mismo año las muertes por paludismo (48) es superior al total de nacimientos (41).
Otro elemento que hay que considerar es que en Morón como área endémica, los decesos por paludismo recaen fundamentalmente sobre los individuos con menor capacidad de memoria inmunológica, es decir en aquellas que no han tenido tiempo de adquirirla, en este caso en los infantes. En el segmento 1.936-1945 la mortalidad en los menores de diez años es sumamente alta, la mitad de los difuntos son niño. Proporcionalmente, en el decenio 1.940-1.950, el 53,5 por ciento del total de las personas murieron antes de los diez años, con una mayor suma en los menores de tres años de edad. Fallecían un promedio de treinta y dos niños anuales. De esa alta mortalidad infantil murieron de paludismo en el lapso, 1.936-1.941, el 49,76 por ciento del total general de las defunciones por causa de la malaria el 61,27 por ciento eran niños menores de 10 años.
Una cantidad importante de personas abandonaron el lugar por temor a contraer la enfermedad o fueron tras la búsqueda de mejorar sus condiciones materiales de vida, aquí dejaron el terruño que no les ofrecía perspectivas de progreso por el abatimiento económico de la zona, aunque ello significara romper con los vínculos afectivos como bien lo dijo el cronista Marín, resulta ilustrativo una anécdota del poeta Gottberg:
Otro peón contaba la experiencia de un ganadero de Guarico que regresaba para el hato El Punzón, después de un tiempo en Caracas. Llegado a una que fuere una población floreciente, quizás Ortiz, ya en el atardecer de una pesada jornada de viaje, halló el pueblo desierto. Solo encontró un anciano en el quicio de una puerta. Cuando el viajero le preguntó que había sucedido en el pueblo, el otro, sacando fuerza de la tristeza le respondió: la gente se fue huyéndole al paludismo y los que se quedaron por que se murieron - y que hace usted allí.- esperando la muerte. Contestó, fatalista el vecino (1.987,32)
No puede estar alegre alguien que este esperando la muerte ni otros cuyo medio social sea la desolación y la tragedia. Los 1.975 habitantes que tenía Morón en 1.941, según el censo oficial, se redujeron a 800, datos del cronista Marín. Para el año de 1.945, fecha del rociamiento del DDT, la población bajó a 311 de acuerdo a las palabras de Berti (1.997) “su población 311 habitantes enflaquecidos por la fiebre en 80 ranchos desvencijadosâ€, no es posible tener una cifra oficial de los habitantes de Morón para 1.945, pues es sabido que después del censo de 1.941, se realizó el de 1.950, cinco años después del rociamiento. Sin embargo, es seguro que la población siguió descendiendo en el periodo de 1.942-1.945, aunque las cuotas de natalidad y mortalidad del sector, no ofrecen una diferencia holgada y es solo en 1.944 cuando las defunciones exceden los nacimientos en un número de 18 personas. Para llegar a las sumas poblacionales que aportan Marín (800) y Berti (311) hubo que producirse una emigración en masa de mórenses hacia otros lugares.
Lamentablemente los libros de defunciones consultados en la prefectura de Morón, no contienen los motivos de las muertes de los fallecidos entre 1.942 y 1.946, porque allí se hubiese podido conocer el grado de incidencia malárica en esos cuatro años. Al no tener valores específicos de ese periodo se deben tomar forzosamente los informes disponibles. El paludismo ha debido ser en Morón tan grave en los años que preceden la utilización del insecticida, puesto que de lo contrario no se hubiese seleccionado este pueblo a nivel nacional existiendo otras localidades dramáticamente afectadas por el mal. Es por ello que se debe buscar el alcance y las características de la enfermedad; Berti, en cuanto a Morón señala:
Se criaban los zancudos vectores más peligrosos de Venezuela… existían las tres especies de parásitos causantes de la malaria: maligna o “económicaâ€, benigna y cuartana; bazos grandes con índices esplénicos del 99%. De cada mil personas morían 49 por años… (había) una escuela con 70 niños desnutridos y enfermos (1.997, 48).
Morón compuesto por ranchos de paja y bahareque rodeados de estanques de agua y lagunas por todas partes y un medio social miserable constituía un foco formidable para la proliferación de los zancudos transmisores, convirtiendo así el poblado en un núcleo de endemia palúdica. La localidad Móronense estaba casi al borde del colapso en el primer lustro de la década de los cuarenta, la muerte rondaba en los caminos y en las casas dispersas sus moradores acusaban el martirio de este mal.
De manera pues que había que empezar por Morón la campaña dedetizadora que pondría fin al paludismo en Venezuela.
La organización del evento programado para el día dos de diciembre estuvo a cargo del Ingeniero Gerardo González, jefe del servicio de fomento anti-malarico dependencia de la sección de ingeniería antimalarica de la división de malariología.
La cuadrilla número uno era la encargada de ejecutar el primer rociamiento en un rancho del pueblo de Morón. Esta cuadrilla era comandada por Levi Borges, el primer guarda jefe, y José Manuel Contreras, el guarda – operador; además formaban parte de esta cuadrilla los rociadores Francisco Solórzano, Valentín Gutiérrez, Juan García y Francisco Gutiérrez.
Ese dos de diciembre era día domingo, era un día de feria para Venezuela. Porque cuando “Levi Borges : Guarda jefe de la primera cuadrilla de dedetizadores, llamó a la puerta de un rancho de bahareque y techo de palmas, en el Municipio Moró, estaba comenzando para Venezuela una nueva etapa de profundas transformaciones†(Gottberg, 1.987, 56).
El primer rancho rociado con DDT por la cuadrilla número uno era de Melecio Castillo y María Pacheco, para ello se utilizó el DDT de grado técnico al 100 por ciento y polvo humedecido al 50 por ciento. El rociamiento debía ser completo y muy cuidadoso, lo suficientemente rociada la vivienda con el insecticida para que la acción residual durara por el tiempo previsto; debían hacerse nuevos rociamientos cada tres meses.
Estuvieron presentes en este hito de la historia contemporánea de Venezuela, aparte de los ya nombrados, las siguientes personalidades: El doctor Arnoldo Gabaldón, el Ingeniero Arturo Luís Berti, el doctor Manuel García, presidente del Estado Carabobo, Ricardo Montilla, presidente del estado Guarico, el doctor Manuel Salvador Barreto, malariólogo de Puerto Cabello, el doctor Lacenio Guerrero, medico jefe de la zona II de Malariología del estado Carabobo, el Ingeniero Rafael Sardi y el doctor Antonio Gómez Marcano de la sección de actividades médicas.
En el lugar donde se encontraba el rancho desvencijado rociado con DDT se construyó unas décadas después. – Inaugurado el dos de diciembre de 1.955 – un obelisco con un redondel de piedra donde yace al pie del mismo en una cama también de piedra, un Anópheles muerto construido en metal. Este monumento fue construido por iniciativa del Club de Leones de Valencia.
Desde el primer rociamiento en Morón “se pasó a 55 cuadrillas en 1.948 y a 96 en 1.952, efectuando un considerable número de rociamientos intradomiciliario; en efecto, durante el periodo de 1.945 – 1.994 fueron realizados un total de 24.121 rociamientos†(Guerrero y Borges, 1.995, 11).
La acción de los deditazadores se extendió de Carabobo al Estado Aragua, de allí pasó a otras zonas de fuerte incidencia palúdica como las tierras regadas por el Río Orinoco. En 1.947 el rociamiento se llevó a cabo en el extenso territorio comprendido entre Puerto Ayacucho y la desembocadura del Orinoco en el actual Estado Delta Amacuro.
SEÑORES
MUCHAS GRACIAS…………….
BIBLIOGRAFIA
Bengoa y Lecanda, J. M. (1.980). MEDICINA SOCIAL EN EL MEDIO RURAL VENEZOLANO. (Reedición de la versión original de 1.940) Valencia. Universidad de Carabobo. Facultad de Ciencias de la Salud.
Berti, L. A. (1.997). ARNOLDO GABALDON. Caracas. Ediciones del Congreso de la República, Imprenta Nacional.
Codazzi, A. (1.960). OBRAS ESCOGIDAS. Caracas. Ediciones del Ministerio de Educación. Biblioteca Venezolana de Cultura. Dirección de Cultura y Bellas artes.
Cunill Grau, P. (1.987). GEOGRAFIA DEL POBLAMIENTO VENEZOLANO EN EL SIGLO XIX. Caracas. Ediciones de la Presidencia de la República.
Díaz, F. (1.966). Dr. LUIS PEREZ CARREÑO. (1.866 – 1.966). Valencia. Publicaciones del Concejo Municipal de Valencia. Talleres gráficos de París en América, S. A.
________ (1.966) VIDA E HISTORIA DE LA MEDICINA EN LA PROVINCIA. Ediciones del Ejecutivo del Estado Carabobo.
Gottberg, C. (1.987). IMAGEN Y HUELLA DE ARNOLDO GABALDON. Caracas. Editorial INTERFUNDACIONES.
Guerrero, L. y Borges. (1.998). ARNOLDO GABALDON, UN PROCER CIVIL. Maracay. Editorial El Aragüeño.
Marín, A. (1.971). MORON AVE FENIX DE CARABOBO. Valencia. Ediciones de la PETROQUIMICA.
O. C. E. I. CENSO GENE
Discurso de incorporación a la Academia de Historia
He considerado pertinente tratar un tema relativamente reciente de nuestra historia contemporánea para mi incorporación como miembro correspondiente a esta prestigiosa academia. Los temas de la paz no interesan a la historia parodiando a un ilustre historiador venezolano. Pero el paludismo no es un yema de la paz, es un tema de la guerra, sólo que esta guerra no se libra entre el mismo genero sino entre el hombre y una plaga, y los protagonistas no son militares sino civiles.
Esta batalla estuvo a punto de perderla el ejercito del hombre, e incluso sus bajas fueron incalculables; media Venezuela estaba arrasada por los autores de la malaria, en nuestro Estado Carabobo la situación no era diferente, las muerte sembraba la desesperanza y la tristeza, sin embargo, en un pueblucho, en un apartado rinconcito de este estado se oyeron los primeros disparos químicos que hirieron de muerte a la numerosa legión de diminutos y poderosos enemigos. Sí, honorables académicos se pagó un precio muy alto en las vidas de tantos venezolanos hasta llegar a la victoria final.
Esta victoria final se inició en Morón – pueblo que me honra con ser su cronista - “cuando se disparó la primera descarga contra el general paludismo y su ejercito de puñales amarrillos†parafraseando a nuestro amigo, el poeta José Joaquín Burgos.
Oigamos entonces una breve reseña sobre esta batalla no convencional.
MORON Y EL ENCUENTRO CON EL PALUDISMO
La malaria era una afección esparcida por las tierras bajas de todo el territorio nacional. Desde los llanos de Barinas y Apure hasta el Delta Amacuro, en bocas del Orinoco; desde San Félix de Guayana hasta los Valles de la Cordillera de la Costa, desde la Hoya del Lago de Maracaibo hasta Aragua de Maturín. Eran 600.000 kilómetros cuadrados de zona contaminada de los 914.000 del territorio venezolano. Habían pueblos y ciudades que eran emblemáticos de la Venezuela con malaria como Ortiz, Parapara, el Distrito de Obispos en Barinas ¿Por qué se escogió Morón para el inicio de la lucha antimalárica?
Se podrá afirmar que fue determinante para la selección de Morón durante la fase inicial de la lucha antimalárica la opinión favorable del doctor Enrique Tejera, entonces presidente del Estado Carabobo. Se indicará que la propuesta del doctor Tejera fue respetada por el nuevo gobierno y especialmente por el nuevo presidente del Estado Carabobo, doctor Manuel García, hecho que también es vinculante, pero ¿acaso no estaba todo el estado Carabobo padeciendo, desde principio del siglo XX, la penosa ruina del paludismo?
El doctor Fabián de Jesús Díaz, en su obra “Vida e Historia de la Medicina en la Provincia†(1.966), expresa lo siguiente:
La morbilidad de la zona era comandada por el paludismo, cuyas exacerbaciones anuales solían concluir con la entrada y salida de las lluvias. La insalubridad de la mayoría de los barrios de la ciudad era producto de las aguas estancadas, de la ausencia total de obras de drenaje, pavimentación y colección de aguas fluviales. La acción providente del estado se reducía, casi sistemáticamente, la distribución de sellos y papeletas de quinina.
El arraigo del mal en el territorio carabobeño era tan evidente que en 1.909, el inspector general de higiene pública señala en un informe que “El Paludismo continua produciendo estragos en nuestra población rural†(ibidem). La malaria en Carabobo era la primera causa de muerte, allí estaba la población más afectada según reporta el doctor Díaz, Ahora en su obra Luís Pérez Carreño (1.966):
Se encontraba mayoritariamente en los sectores del sur de Valencia, había una prevalencia de atacados hacia el sur de la ciudad, en los Municipios de Santa Rosa y Candelaria, donde predominaba la maleza, las aguas sin corriente, la vivienda insana, y la insalubridad ambiental. Los mismos factores, así como una igual y hasta mayor incidencia, regía para las parroquias y vecindarios foráneos: Tocuyito, Los Guayos, Flor Amarillo, La Loma, etc.
La propagación de la malaria llegó a producir un estado mental de preocupación permanente extendida en la opinión general de la población, e incluso en los facultativos, que pasaron a diagnosticar como paludismo cualquier otra enfermedad que presentara síntomas parecidos, y no hacerlo era ir contra el sentido común. El paludismo se encontraba larvado o supuestamente estaba latente, o indirectamente vinculado a otras afecciones. El doctor Pérez Carreño manifestó en una oportunidad que:
“El primer día de la pirexia, entre nosotros –lo de rigor, lo práctico- es referir a la malaria el desequilibrio orgánico y desde luego surge la indicación de la quinina; por que pensar en cualquier otra dolencia es siempre aventurado y en muchos casos es peligroso†(ibidem).
Esta es una de las razones por las cuales las estadísticas de la mortalidad por causa del paludismo es aproximada o imprecisa porque muchas muertes que fueron ocasionadas por otras enfermedades se le atribuían a la malaria y como la elaboración de las actas de defunciones eran potestad de los jefes civiles muchas veces los juicios podían haber sido equivocados:
El paludismo hasta marzo de 1.936 era diagnosticado por el jefe civil u otra persona representativa del poder civil. Pocas veces llegaba el diagnostico médico. Y ya sabemos que para personas no profesionales y de no regular cultura, el paludismo representaba un síndrome anémico cualquiera, sea anquilostomatico o de hambre simplemente (Bengoa y Lecanda, 1.980,169).
Y continúa Bengoa y Lecanda con el tema:
Es curioso observar en el medio rural el porcentaje tan enorme de diagnósticos profanos que hacen de mortalidad por paludismo y tisis. Todo enfermo anímico y raquítico (muchas veces de hambre) es diagnosticado de una de esas dos enfermedades. Por todo ello, a partir de marzo de 1.936, en que ya los diagnósticos eran mayormente de responsabilidad médica bajó tanto la mortalidad por paludismo (ibidem).
No es del todo cierto que a partir de 1.936 sean los médicos o, en el caso del paludismo sea la División de Malariología los que certifiquen las causas de la mortalidad; sobre todo en los pueblos del interior de la república continuaron los jefes civiles haciendo los diagnósticos hasta bien entrado el siglo XX, pudiéndose afirmar que estos siguieron en su labor de diagnósticos sobre todo en los sectores rurales, y sí la mortalidad de los registros de la División de Malariología (1.936), como apunta Bengoa y Lecanda, entonces los resultados no son imputables a diagnósticos errados sino a la verdadera acción emprendida por los erradicadores de la malaria.
El espacio geográfico de Puerto Cabello fue históricamente muy afamado por sus infecciones palúdicas. El General Rafael Urdaneta en 1.813 y el General Páez en 1.822, se quejaban por las menguas de sus ejércitos a consecuencia de las “pestes de calenturas endémicas†o “fiebres malignasâ€.
LA ENFERMEDAD DE LA COSTA
Al oeste de la ciudad de Puerto Cabello se encuentra el pueblo de Morón. Codazzi, en la segunda mitad del siglo XIX refiere que “tan sólo cerca de la costa se encuentra un temple malsano, en las montañas que bañan el Morón, el Alpargatón y el Urama hasta el Yaracuy†(1.960, 393). El sector de Morón ya era reconocido y no precisamente por buenas referencias, el paludismo era el atributo de la costa: “en los suburbios de Puerto Cabello se practica un poblamiento basado en la extracción de sal. Las principales salinas se extienden al oeste de la ciudad. Son áreas malsanas y los salineros están agobiados por el paludismo denominado en esta comarca enfermedad de la costa†(Cunill Grau, 1.987,348). De tal manera que también en la zona de Morón el paludismo era “histórico†ya que tenía una vieja tradición en el área desde tiempos desconocidos favorecido por las condiciones ambientales de clima y topografía. En Morón convergieron una serie de factores como el que explica el cronista Marín: “en cuanto a Morón, el caso es explicable, tierras bajas, situadas casi al nivel del mar, con aguas estancadas por todas partes, era un lugar propicio para la proliferación de los zancudos transmisores del paludismo. El mal se iba intensificando en forma implacable. No había manera de evitarlo†(1.971,25)
Es pertinente continuar con las palabras casi dramáticas del cronista Marín, pero que en realidad pintaban un cuadro de desesperación y angustia:
Se había roto el equilibrio ecológico: el número de sus defunciones era superior al de sus nacimientos. La muerte estaba en acecho por todas partes. Su población disminuía de una manera vertiginosa. Para 1.945, esta se había reducido a 800 habitantes, y no se piense que eran habitantes alegres, contentos de vivir, optimistas del futuro. Nada de eso. Veían un futuro cada vez más tenebroso, algunos de ellos preferían emigrar a otros lugares aún cuando para esto tuvieran que romper los nexos sentimentales que los ligaban al pequeño rincón geográfico donde habían vivido siempre. En esto no hay exageración alguna. El cuadro era sobrio. La funesta y trágica endemia de la malaria se había apoderado de toda la zona. Decir paludismo. Era tanto como decir desolación y muerte (Ibidem).
Las aseveraciones de Marín son muy respetables, pero es importante analizar algunas apreciaciones de la cita del cronista Marín en la búsqueda de mayor objetividad.
El cenco oficial de 1.941, anterior a la aplicación del DDT en Morón, denota un decrecimiento de su población. De 1.933 habitantes (censo de 1.936) la población se redujo a 1.795, es decir perdió 138 habitantes (7,13%) en cinco años. Se diría que el porcentaje es insignificante sino fuera porque la población en general aumentó en ese quinquenio; en el país se incrementó en 486.424 venezolanos, en Carabobo en 19.315 personas. En todos los distritos del Estado Carabobo creció, excepto en Puerto Cabello, donde decreció y específicamente en Morón ¿Cuál fue la causa de la baja de la población Móronense? Probablemente debido a las muertes por malaria y a las consecuentes emigraciones.
Los libros de defunciones de Morón fueron consultados en la prefectura de la localidad para verificar el número de Muertes, la edad de los difuntos y la causa de la muerte. En relación a los registros de las causas de las muertes en realidad no están avalados por profesionales de la medicina y se ha tomado el criterio que aquellas muertes reseñadas como “fiebreâ€, “fiebre cerebralâ€, “fiebre biliosaâ€, etc. Se han incluido como decesos palúdicos por corresponderse estas descripciones con los síntomas más aparentes de la malaria, aunque ello puede inducir al error debido a que otras enfermedades también pueden presentar esta pirexia.
En el quinquenio, (1.936-1.941) el número de defunciones en Morón (355) supera al de nacimientos (335) y del total de ellas el 45 por ciento (161) murieron de paludismo, es decir, de cada dos personas uno moría por ese mal. La curva de las defunciones se cruza con la de nacimientos en 1.940, sigue en alza en 1.941 para colocarse por debajo de los nacimientos en 1.942 y 1.943, vuelve a ascender en 1.944 superando de nuevo las defunciones a los nacimientos. En 1.940 ocurrió la diferencia más sustancial a favor de la mortalidad (91 a 41), en el mismo año las muertes por paludismo (48) es superior al total de nacimientos (41).
Otro elemento que hay que considerar es que en Morón como área endémica, los decesos por paludismo recaen fundamentalmente sobre los individuos con menor capacidad de memoria inmunológica, es decir en aquellas que no han tenido tiempo de adquirirla, en este caso en los infantes. En el segmento 1.936-1945 la mortalidad en los menores de diez años es sumamente alta, la mitad de los difuntos son niño. Proporcionalmente, en el decenio 1.940-1.950, el 53,5 por ciento del total de las personas murieron antes de los diez años, con una mayor suma en los menores de tres años de edad. Fallecían un promedio de treinta y dos niños anuales. De esa alta mortalidad infantil murieron de paludismo en el lapso, 1.936-1.941, el 49,76 por ciento del total general de las defunciones por causa de la malaria el 61,27 por ciento eran niños menores de 10 años.
Una cantidad importante de personas abandonaron el lugar por temor a contraer la enfermedad o fueron tras la búsqueda de mejorar sus condiciones materiales de vida, aquí dejaron el terruño que no les ofrecía perspectivas de progreso por el abatimiento económico de la zona, aunque ello significara romper con los vínculos afectivos como bien lo dijo el cronista Marín, resulta ilustrativo una anécdota del poeta Gottberg:
Otro peón contaba la experiencia de un ganadero de Guarico que regresaba para el hato El Punzón, después de un tiempo en Caracas. Llegado a una que fuere una población floreciente, quizás Ortiz, ya en el atardecer de una pesada jornada de viaje, halló el pueblo desierto. Solo encontró un anciano en el quicio de una puerta. Cuando el viajero le preguntó que había sucedido en el pueblo, el otro, sacando fuerza de la tristeza le respondió: la gente se fue huyéndole al paludismo y los que se quedaron por que se murieron - y que hace usted allí.- esperando la muerte. Contestó, fatalista el vecino (1.987,32)
No puede estar alegre alguien que este esperando la muerte ni otros cuyo medio social sea la desolación y la tragedia. Los 1.975 habitantes que tenía Morón en 1.941, según el censo oficial, se redujeron a 800, datos del cronista Marín. Para el año de 1.945, fecha del rociamiento del DDT, la población bajó a 311 de acuerdo a las palabras de Berti (1.997) “su población 311 habitantes enflaquecidos por la fiebre en 80 ranchos desvencijadosâ€, no es posible tener una cifra oficial de los habitantes de Morón para 1.945, pues es sabido que después del censo de 1.941, se realizó el de 1.950, cinco años después del rociamiento. Sin embargo, es seguro que la población siguió descendiendo en el periodo de 1.942-1.945, aunque las cuotas de natalidad y mortalidad del sector, no ofrecen una diferencia holgada y es solo en 1.944 cuando las defunciones exceden los nacimientos en un número de 18 personas. Para llegar a las sumas poblacionales que aportan Marín (800) y Berti (311) hubo que producirse una emigración en masa de mórenses hacia otros lugares.
Lamentablemente los libros de defunciones consultados en la prefectura de Morón, no contienen los motivos de las muertes de los fallecidos entre 1.942 y 1.946, porque allí se hubiese podido conocer el grado de incidencia malárica en esos cuatro años. Al no tener valores específicos de ese periodo se deben tomar forzosamente los informes disponibles. El paludismo ha debido ser en Morón tan grave en los años que preceden la utilización del insecticida, puesto que de lo contrario no se hubiese seleccionado este pueblo a nivel nacional existiendo otras localidades dramáticamente afectadas por el mal. Es por ello que se debe buscar el alcance y las características de la enfermedad; Berti, en cuanto a Morón señala:
Se criaban los zancudos vectores más peligrosos de Venezuela… existían las tres especies de parásitos causantes de la malaria: maligna o “económicaâ€, benigna y cuartana; bazos grandes con índices esplénicos del 99%. De cada mil personas morían 49 por años… (había) una escuela con 70 niños desnutridos y enfermos (1.997, 48).
Morón compuesto por ranchos de paja y bahareque rodeados de estanques de agua y lagunas por todas partes y un medio social miserable constituía un foco formidable para la proliferación de los zancudos transmisores, convirtiendo así el poblado en un núcleo de endemia palúdica. La localidad Móronense estaba casi al borde del colapso en el primer lustro de la década de los cuarenta, la muerte rondaba en los caminos y en las casas dispersas sus moradores acusaban el martirio de este mal.
De manera pues que había que empezar por Morón la campaña dedetizadora que pondría fin al paludismo en Venezuela.
La organización del evento programado para el día dos de diciembre estuvo a cargo del Ingeniero Gerardo González, jefe del servicio de fomento anti-malarico dependencia de la sección de ingeniería antimalarica de la división de malariología.
La cuadrilla número uno era la encargada de ejecutar el primer rociamiento en un rancho del pueblo de Morón. Esta cuadrilla era comandada por Levi Borges, el primer guarda jefe, y José Manuel Contreras, el guarda – operador; además formaban parte de esta cuadrilla los rociadores Francisco Solórzano, Valentín Gutiérrez, Juan García y Francisco Gutiérrez.
Ese dos de diciembre era día domingo, era un día de feria para Venezuela. Porque cuando “Levi Borges : Guarda jefe de la primera cuadrilla de dedetizadores, llamó a la puerta de un rancho de bahareque y techo de palmas, en el Municipio Moró, estaba comenzando para Venezuela una nueva etapa de profundas transformaciones†(Gottberg, 1.987, 56).
El primer rancho rociado con DDT por la cuadrilla número uno era de Melecio Castillo y María Pacheco, para ello se utilizó el DDT de grado técnico al 100 por ciento y polvo humedecido al 50 por ciento. El rociamiento debía ser completo y muy cuidadoso, lo suficientemente rociada la vivienda con el insecticida para que la acción residual durara por el tiempo previsto; debían hacerse nuevos rociamientos cada tres meses.
Estuvieron presentes en este hito de la historia contemporánea de Venezuela, aparte de los ya nombrados, las siguientes personalidades: El doctor Arnoldo Gabaldón, el Ingeniero Arturo Luís Berti, el doctor Manuel García, presidente del Estado Carabobo, Ricardo Montilla, presidente del estado Guarico, el doctor Manuel Salvador Barreto, malariólogo de Puerto Cabello, el doctor Lacenio Guerrero, medico jefe de la zona II de Malariología del estado Carabobo, el Ingeniero Rafael Sardi y el doctor Antonio Gómez Marcano de la sección de actividades médicas.
En el lugar donde se encontraba el rancho desvencijado rociado con DDT se construyó unas décadas después. – Inaugurado el dos de diciembre de 1.955 – un obelisco con un redondel de piedra donde yace al pie del mismo en una cama también de piedra, un Anópheles muerto construido en metal. Este monumento fue construido por iniciativa del Club de Leones de Valencia.
Desde el primer rociamiento en Morón “se pasó a 55 cuadrillas en 1.948 y a 96 en 1.952, efectuando un considerable número de rociamientos intradomiciliario; en efecto, durante el periodo de 1.945 – 1.994 fueron realizados un total de 24.121 rociamientos†(Guerrero y Borges, 1.995, 11).
La acción de los deditazadores se extendió de Carabobo al Estado Aragua, de allí pasó a otras zonas de fuerte incidencia palúdica como las tierras regadas por el Río Orinoco. En 1.947 el rociamiento se llevó a cabo en el extenso territorio comprendido entre Puerto Ayacucho y la desembocadura del Orinoco en el actual Estado Delta Amacuro.
SEÑORES
MUCHAS GRACIAS…………….
BIBLIOGRAFIA
Bengoa y Lecanda, J. M. (1.980). MEDICINA SOCIAL EN EL MEDIO RURAL VENEZOLANO. (Reedición de la versión original de 1.940) Valencia. Universidad de Carabobo. Facultad de Ciencias de la Salud.
Berti, L. A. (1.997). ARNOLDO GABALDON. Caracas. Ediciones del Congreso de la República, Imprenta Nacional.
Codazzi, A. (1.960). OBRAS ESCOGIDAS. Caracas. Ediciones del Ministerio de Educación. Biblioteca Venezolana de Cultura. Dirección de Cultura y Bellas artes.
Cunill Grau, P. (1.987). GEOGRAFIA DEL POBLAMIENTO VENEZOLANO EN EL SIGLO XIX. Caracas. Ediciones de la Presidencia de la República.
Díaz, F. (1.966). Dr. LUIS PEREZ CARREÑO. (1.866 – 1.966). Valencia. Publicaciones del Concejo Municipal de Valencia. Talleres gráficos de París en América, S. A.
________ (1.966) VIDA E HISTORIA DE LA MEDICINA EN LA PROVINCIA. Ediciones del Ejecutivo del Estado Carabobo.
Gottberg, C. (1.987). IMAGEN Y HUELLA DE ARNOLDO GABALDON. Caracas. Editorial INTERFUNDACIONES.
Guerrero, L. y Borges. (1.998). ARNOLDO GABALDON, UN PROCER CIVIL. Maracay. Editorial El Aragüeño.
Marín, A. (1.971). MORON AVE FENIX DE CARABOBO. Valencia. Ediciones de la PETROQUIMICA.
O. C. E. I. CENSO GENE
Incendio en la torre
Serenamente transcurría la mañana, como otro sábado cualquiera.
Los transeuntes se movían de un lado a otro.
Algunos se aglomeraban frente al camión verdurero, otros iban en búsqueda del periódico en el kiosko de Doris, al lado (en donde el chino) un grupo de viajeros y parroquianos levantaban el codo diligentemente para contrarrestar los efectos de la resaca del día anterior.
En la Av. Carabobo, frente al monumento al Zancudo, se formabala tradicional colasabatinade los que no les gusta compraren Morón y se trasladan a los mercados de Puerto Cabello ¿O será que los comerciantes de Morón no les ofrecen las mercancías que ellos desean? o ¿Quizás los precios? Que falta hacen los mercados populares, bien sea, municipal, solidario, regional, libre, etc.
En plena encrucijada ya estaban acomodados, desde tempranas horas de la mañana, en pequeños tarantines, los parrilleros, los ferreteros, los riferos, los terminaleros, los pantaleteros, los pantaloneros, raspaderos, fruteros, quincalleros, etc., paremos de contar.
Atravesando la Av. Falcón, que se ha quedado tuerta por la negligencia oficial, los peatones, con la revista hípica en el bolsillo, hacían esfuerzos para saltar los surcos dejados por las reparaciones en las cercanías de la Morapan y la calle El Triunfo, en las aceras del frente se oía el ruido estridente de las cornetas de los autobuses que se dirigen ala costa falconiana.
Esta mezcla de el corneteo de los autobuseros con la aglomeración desorganizada de los vehículos más el grito de los mercaderes y el bullicio incesante de los amigos de Baco martirizaban el ambiente y convertíana La Encrucijada, esamañana, en un perfecto infierno. Sólo faltaba el fuego. Y efectivamente se hizo el fuego, brotó por los ventanales del edificio de Mercantil Caracas, en su planta superior.
El primero que vio las lengüetadas de fuego fue el ciego Morillo, que desde su kiosko de terminales avistó las llamaradas y gritó a sus vecinos más cercanos para llamarle la atención sobre el suceso.
Inmediatamente el comercio adyacente al sitio del acontecimiento comenzó a cerrar sus puertas.
En el acto Bernacasar Moreno cerró La Morenera, pero antes tuvo que sacar, no sin dificultad, a Manuel Suárez y a Wilmer Marín que estaban libando desde tempranas horas.
Frente al Mercantil Caracas seconcentró una multitud, parecida a los mítines políticos de los años 70.
Los curiosos llegaron de todas partes.
Algenriosos llegaron de todas partes.
Al gentío de La Encrucijada se agregaron los.
que vinieron del barrio El Trapiche (mono blanco y su cuadrilla), de barrio Coro (Fuque, Dalia Reyes y Flia.), de Coro (Fuque, Dalia Reyes y Flia.), de La Charneca (Willi Char y el manco Bohórquez), y hasta de lugares más lejanos llegaron saboriones.
Para la curiosidad no hay pasaje caro.
En el tumultuoso río humano la gente corría y jadeaba, pisotones, empujones, golpes (yo llevé uno).
Una señora embarazada fue auxiliada, tenía síntomas de asfixia, su marido le reprochó su presencia en el sitio, ella le respondió que presentía que su hijo (aún no nacido) iba a ser bombero.
Otros curiosos con un tono xenofóbico decían que Dios castigóconese incendio a los árabes dueños del negocio porque vendían muy caro, alguien le fue a comunicarle este comentario a Falled (dueño de La Linda), por lo que inmediatamente éste ordenó a sus empleados a ponerles nuevas etiquetas a los artefactos con precios rebajados, evitó aquella sentencia que dice: "cuando veas las barbas de tu vecino arder, pon las tuyas en remojo".
Del barrio El Mamón venía volando Emiro Reyes como una flecha, iba rumbo a la peluquería que está distante del incendio como un kilómetro.
En la línea de autos libres que está al frete de donde sucedió el incendio se produjo un apretujamiento de dos vehículos, uno propiedad de Onésimo Riera y el otro de Saavedra.
Ambos asustados y en la prisa por salir primero chocaron, y Onésimo arrancó primero, brincó la isla y fue a parar la carrera a Urama.
¡Qué guapo este coriano! Los buhoneros de La Encrucijada recogieron sus peroles al ver esa multitudinquieta y con ánimos caldeados.
Olía a saqueo.
Sin embargo no se escaparon unos pobres guajiros que les llevaron sus mercancías.
Pordesgracia, lanota triste de estos comentarios, hubo pérdidas humanas.
Un anciano inválido pereció consumido por las llamas, los torrentes de humos ahogaron sus pulmones y el fuego mordió su frágil carne.
Su compañera, anciana también, logró salvar su vida arrojándose desde lo alto en una misión suicida.
Afortunadamente no faltó la mano generosa y solidaria de ese moronense curioso que se encontraba en el lugar de los hechos.
Las unidades bomberiles acudieron a la cita nefasta, estos útiles funcionarios se trasladaron desde Puerto Cabello y otro (me dijeron) vino de Guacara.
Los bomberos de las empresas locales por el papeleo de la permisología y las autorizaciones no lograron llegar.
¡Qué lástima! La Guardia Nacional y la policía acordonaron la zona.
Una viejita que pasaba al lado de un guardia llevó un planazo sin saber por qué.
Al extinguirse el fuego llegó Norman Colmenares al local buscando los árabes para obtener el contrato de pintura.
Todo esto se hubiese evitado si se hubiesen controlado las llamas a tiempo.
¡Qué falta hace un Cuerpo de Bomberos para la comunidad moronense!
Libro Crónicas desde Morón - Incendio en la Torre
Serenamente transcurría la mañana, como otro sábado cualquiera. Los transeúntes se movían de un lado a otro. Algunos e aglomeraban frente al camión verdurero, otros iban en búsqueda del periódico en el kiosko de Doris, al lado (en donde el chino) un grupo de viajeros y parroquianos levantaban el codo diligentemente para contrarrestar los efectos de la resaca del día anterior. En la Av. Carabobo, frente al monumento al Zancudo, se formaba la tradicional cola sabatina de los que no les gusta comprar en Morón y se trasladan a los mercados de Puerto Cabello. ¿O será que los comerciantes de Morón no les ofrecen las mercancías que ellos desean? O ¿Quizás los precios? Qué falta hacen los mercados populares, bien sean municipales, solidarios, regionales, libres, etc.
En plena encrucijada ya estaban acomodados, desde tempranas horas de la mañana, en pequeños tarantines, los parrilleros, los ferreteros, los riferos, los terminaleros, los pantaleteros, los pantaloneros, raspaderos, fruteros, quincalleros, etc., paremos de contar. Atravesando la Av. Falcón, que se ha quedado tuerta por la negligencia oficial, los peatones, con la revista hípica en el bolsillo, hacían esfuerzos para saltar los surcos dejados por las reparaciones en las cercanías de la Morapan y la calle El Triunfo. En las aceras del frente se oía el ruido estridente de las cornetas de los autobuses que se dirigen a la costa falconiana. Esta mezcla del corneteo de los autobuseros con la aglomeración desorganizada de los vehículos más el grito de los mercaderes y el bullicio incesante de los amigos de Baco, martirizaban el ambiente y convertían La Encrucijada, esa mañana, en un perfecto infierno. Sólo faltaba el fuego. Y efectivamente se hizo el fuego, brotó por los ventanales del edificio de Mercantil Caracas, en su planta superior.
El primero que vio las lengüetadas de fuego fue el ciego Morillo, que desde su kiosko de terminales avistó las llamaradas y gritó a sus vecinos más cercanos para llamarles la atención sobre el suceso. Inmediatamente el comercio adyacente al sitio del acontecimiento comenzó a cerrar sus puertas. En el acto Bernacasar Moreno cerró La Moronera, pero antes tuvo que sacar, no sin dificultad, a Manuel Suárez y a Wilmer Majrín que estaban libando desde tempranas horas. Frente al Mercantil Caracas se concentró una multitud, parecida a los mítines políticos de los años 70. Los curiosos llegaron de todas partes. Al gentío de La Encrucijada se agregaron los que vinieron del barrio El Trapiche (Monoblanco y su cuadrilla), de barrio Coro (Fuque. Dalia Reyes y Flia.), de La Charneca (Wlíi Char y el Manco Bohórquez), y hasta de lugares más lejanos llegaron sabonones. Para la curiosidad no hay pasaje caro. En el tumultuoso río humano la gente corría y jadeaba, pisotones, empujones, golpes (yo me llevé uno).
Una señora embarazada fue auxiliada, tenía síntomas de asfixia, su marido le reprochó su presencia en el sitio, ella le respondió que presentía que su hijo (aún no nacido) iba a ser bombero.
Otros curiosos con un tono xenofóbico decían que Dios castigó con ese incencio a los árabes dueños del negocio porque vendían muy caro, alguien le fue a comunicar este comentario a Fallecí (dueño de La Linda), por lo que inmediatamente éste ordenó a sus empleados ponerle nuevas etiquetas a los artefactos con precios rebajados, evitó aquella sentencia que dice: "Cuando veas las barbas de tu vecino arder, pon las tuyas en remojo ".
Del barrio El Mamón venía volando Emiro Reyes como una flecha, iba rumbo a la peluquería que está distante del incendio como un kilómetro. En la línea de autos libres que está al frente de donde sucedió el mcencio, se produjo un apretujamiento de dos vehículos, uno propiedad de Onésimo Riera y el otro de Saavedra. Ambos asustados y en la prisa por salir primero, chocaron, y Onésimo arrancó primero, brincó la isla y fue a parar la carrera a Urama. ¡Qué guapo este coriano! Los buhoneros de La Encrucijada recogieron sus peroles al ver esa multitud inquieta y con ánimos caldeados. Olía a saqueo. Sin embargo no se escaparon unos pobres guajiros a los que les llevaron sus mercancías.
Por desgracia, la nota triste de estos comentarios, hubo pérdidas humanas. Un anciano inválido pereció consumido por las llamas, los torrentes de humo ahogaron sus pulmones y el fuego mordió su frágil carne. Su compañera, anciana también, logró salvar su vida arrojándose desde lo alto en una misión suicida. Afortunadamente no faltó la mano generosa y solidaria de ese moronense curioso que se encontraba en el lugar de los hechos. Las unidades bomberiles acudieron a lal cita nefasta, estos útiles funcionarios se trasladaron desde Puerto Cabello y otro (me dijeron) vino de Guacara. Los bomberos de la empresas locales por el papeleo de la permisología y las autorizaciones no lograron llegar. ¡Qué lástima! La Guardia Nacional y la policía acordonaron la zona. Una viejita que pasaba al lado de un guardia se llevó un planazo sin saber por qué. Al extinguirse el fuego llegó Norman Colmenares al local buscando a los árabes para obtener el contrato de pintura. Todo esto se hubiese evitado si se hubiesen controlado las llamas a tiempo. ¡Qué falta hace Un Cuerpo de Bomberos para la comunidad moronense!
Libro Crónicas desde Morón - Odisea en la Encrucijada
Era uno de esos lunes cuando la resaca agobia, me dijo el amigo visitante Eulogio González. Caminaba al término de la avenida Falcón, donde está la parada de los autobusetes que van hacia el estado del mismo nombre, cuando una lata de refrescos salió de una de las ventanillas de aquéllos y fue a dar directamente a mi ya nada incipiente calva. Con mi dolor a cuestas continué mi marcha, dejando la acera y tomando casi el centro de vía, a riesgo de que me atrepellara un vehículo, puesto que numerosos y variados artefactos electrodomésticos, propiedad de unos libaneses, ocupaban el paso legítimo de los peatones, y pensé: ¡Dios mío, qué pequeño se hace el centro de la ciudad para los indefensos caminantes sin que ninguna autoridad ponga coto a este bochinche!
Crucé hacia la izquierda y vi a la plana mayor del partido político La Hormiga, compuesta por Carlos Columbo, Ornar Sirit y el manco Bohórquez, quienes hablaban de que en las próximas elecciones ganarían la gobernación, la alcaldía, 5 diputados y 7 concejales; más allá estaban unos radicales vociferando, casi tumbaban al gobierno.
Pasaba al frente de una licorería propiedad de un asiático, ¡qué raro!, cuando se me abalanzaron dos mancebos a martillarme las cuatro lochas que me habían quedado del fin de semana, para echarse el estribo; por supuesto que les dije que no, y entonces uno de ellos me amenazó. Seguí mi camino por entre los buhoneros, midiendo bien mis pasos para no pisar las mercancías que estaban sobre la acera. En sentido contrario venía un señor de cierta edad, quien, al distraerse, enredó su rostro en una pantaleta de enormes dimensiones que colgaba de un ganchos; no sé si era de talla 44 o XXL, perdónenme mi ignorancia, pero es que soy monocuco y no he visto muchas. El desdichado señor resbaló y tropezó con una dama de voluminosa corpulencia que a la vez pisó un plátano maduro que estaba en el suelo, de un vendedor de piel muy oscura; la agraviada dama se deslizó sobre el banano como si éste fuese un patín y fue a caer su noble humanidad sobre mi maltrecha pierna izquierda. ¡Ustedes se imaginarán lo que pasó conmigo! Caí a gran distancia sobre el tarantín de un quincallero cuya mercancía rodó por los suelos. Apenas pude incorporarme, con ciertas molestias, el buhonero quería golpearme solicitando que le pagara unos bombillos que se habían quebrado. Gracias a la oportuna intervención de un desconocido y a mis ágiles pernas corrí y crucé al otro lado de la avenida Carabobo.
Pasado el susto, opté por comprar un periódico en el kiosco más cercano; allí me atendieron unos sujetos afeminados, creo que eran de apellido Moreno o Quintana. La sed me atormentaba y busqué saciarla, encontré a un chichero que discutía con uno de sus clientes que estaba delante de mí; preguntó cuál era el objeto de la discusión, el cliente me respondió que él no estaba pagando para que le dieran una chicha sonriente, sino que pagaba para que le dieran una chicha higiénica. ¿Chicha sonriente? Repregunté confundido. Sí -me dijo- porque cuando le eché el primer trago apareció dentro del vaso una dientera pelada. ¿Dientera qué....? Chico, un puente dental -dijo- que a alguien se le cayó dentro del perol de la chicha y para mala suerte me tocó a mí; al lado gritó otro: "Guá, yo tuve más suerte, a mí me tocó una cadena de oro". Ah, okey, ya entendí -le dije- y me alejé del sitio rápidamente. Hasta la sed se me quitó.
Seguí rumbo hacia el este de la avenida, meditando lo que había pasado, cuando de pronto me sorprendió un mozalbete que venía a veloz carrera con un puñado de prendas que había arrebatado. ¡Agárrenloooo! Gritaba la gente. ¡Ahí va el ladrón! era el grito común de los transeúntes. Por suerte el malandro no me rozó, pero la señora que venía detrás de aquél y a la que supuestamente le había hurtado sus joyas, se apresuró y me abrazó sollozando, llorando me dijo que la ayudara. Yo también como un caballero la abracé para consolarla. Estas escenas duraron apenas unos minutos; luego me despedí de ella.
De nuevo reanudo mi marcha y cuando voy a llegar a mi destino por poco me muerde un perro que tropecé y que al momento se estaba comiendo una cabeza de pescado que había botado un pescadero ambulante. Al fin llegué al negocio donde iba a comprar algunos objetos. Hago el pedido y cuando voy a pagar no encuentro mi cartera, me registro todos los bolsillos y no hay nada. ¡Me habían robado sin darme cuenta! Hago memoria y no sé en qué parte fue, porque cuando compré el periódico aún cargaba mi dinero. ¡Caramba, pa' mí que fue esa señora llorona la que me robó! De víctima pasó a victimaría.
Concluyó diciendo el amigo visitante lo siguiente: los moronenses no han apreciado lo bella y amplia que se ve la Encrucijada de noche, cuando es posible verla despejada y limpia. ¿Qué opina usted, amigo lector?
Libro Crónicas desde Morón - Evolución Cronológica Morense
En esta síntesis cronológica partimos del año en el cual tenemos testimonios más remotos del nombre de Morón.
Siglo XVI
En 1578, don Juan de Pimentel levanta un croquis del golfo Triste y menciona los siguientes ríos"Aroa, Aracoy (o Yaracuy) y Morón".
Siglo XVII
1628, el gobernador Juan de Meneses y Padilla incorporó a Urama a la jurisdicción de Nirgua; se induce que los territorios de Morón y Alpargatón también formaron parte de ella.
1683, don Gabriel Fernández y Villalobos , marqués de Barinas y Guanare, envió a su rey un documento denominado "Grandeza de Indias" y un fragmento que dice: "A poca distancia que se sale de Puerto Cabello se da en las playas de Paravachoa, que es, el pasaje donde los enemigos suelen asaltar a tierra para ir a morón, pueblo de indios..."
Siglo XVIII
1700, aparece Morón en los registros eclesiásticos como Santa Ana de Morón.
1720, se levantó un inventario de una iglesia que existió a cargo del capellán Sebastián de Herrera y se comprobó que Santa Ana era la patrona del poblado.
1720-1721, se levanta un censo geo-económico del territorio por Pedro José de Olavarriaga, el cual dice: «Morón, el valle es distante 21 leguas de playa y tiene varias haciendas de cacao las cuales dan L 740 fanegas. Alpargatón, el río es bueno y si fuera trabajado pudiera tener canoas, pero sin utilidad alguna».
1721, muere a manos de su esclavo don Fernández Caballero. El esclavo es decapitado y sus restos son esparcidos a los buitres.
1723, visita a Morón y a Urama un cura de Cagua enviado por el obispo Escalona y Calatayud. Aquél encontró una iglesia de paja sin cura fijo y que estaba dedicada a veneración de San Juan Bautista.
1730, se produce el alzamiento de Andresote y tuvieron que venir los frailes capuchinos Tomás de Pons y Salvador de Cádiz para redimir religiosamente a los insubordinados.
1738, se quemó la iglesia de Alpargatón cuando se celebraba la fiesta de San Vicente de Ferrer, luego el padre Ignacio de Paiva, que sirvió en Morón y Alpargatón, la hizo de nuevo.
1768, visita de don Ángel Altolaguirre señalando lo siguiente: existen "crías de ganado y otros animales, como asimismo manufacturas, cosa alguna, entrándole de afuera dulces y vestidos... su tierra fértil y capaz de producir tabaco y otros frutos".
1772-1773, visita del obispo Mariano Martí encuentra a Morón como "un pequeño caserío ubicado a escasos metros del río del mismo nombre, habitado por esclavos y otras gentes libres que cultivan las haciendas de cacao".
1795, se cae la iglesia de Urama que luego fue reconstruida por el cura Félix Antonio Matos,
Siglo XIX
1811, se otorga el título de ciudad a Puerto cabello. Alpargatón y Morón aparecen como Parroquias de la nueva ciudad.
1813, en el plan provisional de gobierno republicano se incorporan Morón y Alpargatón al corregimiento de Puerto Cabello.
1824, se promulgó la ley de división político-territorial de la República de Colombia en la cual se le da la denominación de Carabobo al territorio que hoy ocupan los estados Lara, Yaracuy, Cojedes y parte de Aragua. Morón y Alpargatón formaron parte como parroquia del cantón Puerto Cabello, no así Urama, que siguió integrada al cantón de Nirgua.
1826, el Libertador Simón Bolívar pasa por Morón y sigue a Puerto Cabello.
1831, fusilan a varios moronenses por rebelarse contra el gobierno.
1832, se crea la provincia de Barquisimeto separándola de Carabobo. Morón y Alpargatón son parroquias de Puerto Cabello.
1835, se crea el cantón de Montalbán dividiéndola de Nirgua. Urama pasó a ser parte del cantón Montalbán.
1835, nace el general José Félix Mora, presidente del estado Carabobo.
1854, Alpargatón y Morón se fusionan en una sola parroquia, llevando el nombre de este último.
1856, Urama se integra como parroquia al cantón de Puerto Cabello, separándose del cantón de Montalbán.
1859, llegan a Morón, en meses diferentes, los generales Ezequiel Zamora y Juan Crisóstomo Falcón. Este mismo año las fuerzas del gobierno tomaron represalias e incendiaron los caseríos de Morón, Sanchón y Alpargatón.
1864, Morón y Urama pasan a ser municipios del distrito de Puerto Cabello.
1866, el gobierno decide entregarle a los combatientes federales de Morón las tierras de la posesión Casas de Tejas, y encomienda al general Juan José mora para la repartición.
1866, es presidente del concejo Municipal de puerto Cabello el general José Félix Mora, nativo de Morón.
Siglo XX
1901, el municipio Morón comienza a llamarse Mora.
1921, al municipio Urama se le llamó Camejo en honor al Centenario de la Batalla de Carabobo.
1933, se inaugura la carretera Morón-Coro.
1936, se lincha al jefe civil gomecista de apellido Uribe por parte de una poblada.
1945, en lucha contra la malaria se riega por primera vez el DDT en Venezuela, hecho que se llevó a cabo en el territorio moronense.
1953, se crea la Petroquímica de Venezuela.
1981, se crea el distrito Juan José Mora, escindiéndose de Puerto Cabello y conformado por Morón y Urama.
1983, por ley, los distritos pasan a llamarse municipios autónomos, así Morón derivó en municipio urbano y Urama en municipio foráneo.
1990, los municipios autónomos pasan a llamarse simplemente municipios y sus divisiones parroquias.
Libro Crónicas desde Morón - Población Flotante
Morón es un punto nodal. Su ubicación estratégica ha sido el factor de su crecimiento. Es un polo de atracción poblacional por su parque industrial y por su accesibilidad, más bien es un lugar de transeúntes. ¿Quién no ha pasado por Morón alguna vez? Es un pueblo de bienvenidas y despedidas. El poeta José Joaquín Burgos nos lo pinta impecablemente de esta manera: "Morón es una ventana abierta al mar y a la montaña al mismo tiempo. Una encrucijada desde la cual arrancan caminos hacia rumbos de siempre, tendidos a la falda de serranías de entrañas mágicas, trono de María Lianza, o por la propia costa, rumbo al cielo fakoniano, o, después de El Palito, atravesando el abra de las Trincheras para llegar al corazón populoso de Carabobo. Pero más que esa simple referencia paisajística, Morón es también una encrucijada en el tiempo. Una esquina de la historia venezolana, un espacio vital..".
También Miguel Elias Dao, cronista de Puerto Cabello, sostiene que "El pueblo (de Morón) es una encrucijada de caminos, rutas que parecen abrazos extendidos para una bienvenida". De modo que no ha sido ajena a su desarrollo la estupenda situación geográfica de Morón. Esta ha incidido en las grandes inversiones del área que a la vez ha sido una causa de los asentamientos provisionales de pobladores que terminada su relación de trabajo regresan a su lugar de origen.
En realidad son una incertidumbre las cifras oficiales de la población moronense. El último censo oficial (1991) estuvo colmado de tantas fallas e irregularidades que no resulta valedero considerar esas cifras en rigor sino más bien tomarlas como simples referencias. Este censo le dio un poco menos de cincuenta mil habitantes al municipio, cantidad que dista mucho de la realidad. Estimamos que la población actual debe ubicarse entre los sesenta y setenta mil habitantes, claro está, no hemos tomado en cuenta el alto volumen de población flotante para estas estimaciones.
La población flotante está compuesta por gente de residencia temporal en el municipio, por los trabajadores a destajo que vuelven a sus hogares (fuera del municipio) cuando concluye su contrato laboral, por trabajadores fijos de las empresas que residen en Yaracuy, Falcón o Valencia, por altos empleados, trabajadores clasificados, gerentes que sólo tienen a Morón como un centro de trabajo y nada más. Ningún gerente de las empresas importantes de la zona vive en Morón. Y los profesionales, empleados medios y altos cuando adquieren mayor relevancia y mayor poder adquisitivo se marchan a Valencia. Pareciera que Morón no fuese digno de acogerlos como huéspedes.
Hubo otro tipo de población flotante o transeúnte. Fue el transeúnte que se marchó en vientre o en matriz. En las décadas de los 70 y 80 se produjo un fenómeno curioso en Morón. Repentinamente comenzaron a aparecer mujeres de tez blanca y mejillas rojizas que fueron empleadas unas en bares y restaurantes de la localidad, y otras devinieron en meretrices. Su rara belleza las convirtió en un punto de atracción para los picaflores y galanes, pero fundamentalmente para los dueños de negocios y allegados. Incluso se habilitaron flotas de vehículos particulares para hacer el transporte de las muchachas desde las entrañas del estado Bannas hasta Morón. Todos querían ser los primeros al bate. Algunas de ellas desconocían el destino que les esperaba. Casi siempre los carros adrede se descomponían en el transcurso del viaje (desparecían por arte de magia las bobinas, bujías, etc.), por lo que había que hacer un alto en el camino, allí se consagraba la pérdida del himen o el primero marcaba ya su territorio de dominio.
Una vez establecidas en su faena laboral, las muchachas gozaban de todos los privilegios y atenciones, los admiradores pululaban por doquier (más de uno se quedó limpio), pero siempre había los jefes, los preferidos, los que mandaban por aquello de que chequera mata galán". Había un reciclaje de mujeres, un constante renovar. Unas iban, otras venían y en definitiva desaparecieron del escenario moronense en la década de los 90. Hoy sabemos de fuente fidedigna que existe en el estado Bannas un barrio bautizado con el nombre Los hijos de Morón, poblado fundamentalmente por los herederos o emigrantes en vientre producto de aquellos amores de las damas barinesas con los galanes de Morón. En esta colonia de moronenses en Barinas son comunes los apellidos García, Pereira, Da Silva, Moreno, Abreu, Martínez, y otros que se me escapan.
Libro Crónicas desde Morón - Facetas Moronenses
Los pueblos son como un crisol donde se funden etnias, credos y culturas. Son la amalgama de lo genético y lo social. Es la combinación misteriosa y compleja de los genes y los valores sociales, de las vivencias, de lo frustrante y lo exitoso, de lo rico y lo pobre, la ley de los contrarios, como diría algún filósofo marxista. Es la huella que el tiempo ha dejado en un espacio determinado, con sus especificidades en las factorías humanas y que se van a expresar con un sentido colectivo y con una fisonomía propia.
Morón al principio se colmó de haciendas cacaoteras que día a día se hacían más fructíferas por la acción del rojo sobre el torso sudoroso del negro y para beneplácito del exportador. El martirio hizo al negro cimarrón y no pocas veces el blanco esclavista pagó con su sangre SH malvada osadía. En 1721 fue muerto a manos de su esclavo el hacendado Miguel Fernández Caballero; este hecho desató la ira de Pedro José de Olavarriaga, autoridad real, quien ordenó de inmediato un feroz castigo a todos los negros y en especial al homicida, basado en su personal criterio de que a los negros había que maltratarlos para que pudieran ser obedientes, porque al tratárseles bien se ponían holgazanes y luego huían a los cumbes.
El negro homicida tuvo una muerte horrible: fue descuartizado y los pedazos fueron esparcidos para provecho de los buitres, excepto la cabeza., que ensangrentada fue guindada en un apamate del camino real. Otros negros preferían escaparse a los cumbes ubicados en las inmediaciones del río Sanchón para formar sus rochelas e invocar el fuego de Changó, el dios de sus ancestros. Aún queda el recuerdo de Simón Písalo, que oriundo de Ocumare se vino para estas tierras. Su esbelto cuerpo acompañado de una estatura que rayaba casi en los dos metros, se paseaba semidesnudo sobre el lomo de su yegua; sus enormes pies descalzos se asemejaban a una ancha y larga plataforma. Se dice que una botella de vidrio se hacía trizas con la pisada descalza de Simón, sin hacerse éste el menor rasguño, de allí su apellido Písalo. A su paso sobre su cabalgadura, los parroquianos se apartaban temerosamente.
Se cuenta que su color negro lo extrajo de los hornos de carbón de Bejuquiyal, donde trabajaba, y que su conuco ubicado en las riberas del río Morón era el único que no se inundaba cuando llegaban las crecidas.
También se dice que era loco, lo cual no es cierto. Sus extravagancias dieron origen a muchas anécdotas.