Según Alexis Coello, conocido como "Mingo é loco" en el sector Bota Burro. Fue un destacado beisbolista y es promotor de la quema de Judas. Es hermano menor de Ramón el loco.
📄 Crónica: Apodos ➔
Mencionado por el autor del texto como el gran amigo de lucha y personal de la maestra Isabel, quien la tomó en su regazo al momento de su fallecimiento.
📄 Crónica: Y se quedó dormida ➔
Según Alexis Coello, es apodado "Chente". Es un personaje popular y alegre que utiliza una botella como charrasca para interpretar su éxito musical "Arepa, carne con huevo".
📄 Crónica: Apodos ➔
Según Alexis Coello, es la directora de la U.E. Creación Palma Sola, encargada de las actividades sobre valores ancestrales en dicha institución.
📄 Crónica: Volvemos a la Costa ➔
Según Alexis Coello, Tiburcio Rodríguez nació en Belén, estado Carabobo, el 11 de agosto de 1936. Arribó a Morón en 1959, trabajando inicialmente en el Dique Seco de Puerto Cabello y luego en el Instituto Venezolano de Petroquímica hasta 1970. Fue fundador de 'Servicios Elia' (hoy Lubricantes La Avenida), presidente de la Cámara de Comerciantes del distrito Puerto Cabello (1981) y presidente de la Cámara de Comercio e Industria del Municipio Juan José Mora (1993-1995). Se destacó por su labor filantrópica y comunitaria, participando activamente en auxilios por catástrofes e inundaciones.
📄 Crónica: Libro Crónicas desde Morón - Tiburcio Rodríguez ➔
Según Alexis Coello, es el encargado del manejo del pescado y la caja registradora, señalado por alejar a algunos clientes debido a su carácter y sectarismo político.
📄 Crónica: Complaciendo a los Lectores ➔
Según Alexis Coello, fue el primer manager y jugador integrante del equipo Deportivo Unión durante la década de los 80.
📄 Crónica: Deportivo Unión ➔
Según Alexis Coello, conocido como "pata e sopo", integró el roster del equipo; el autor indica que es fallecido.
📄 Crónica: Deportivo Unión ➔
Mencionada por el autor del texto como una de las posibles maestras que tutelaba el cuarto grado en la escuela Las Colinas.
📄 Crónica: Y se quedó dormida ➔
Según Alexis Coello, conocido como "Maquinita", sobrenombre que ganó en su juventud como ciclista en Morón por su resistencia y empeño al competir contra ciclistas como Pote y Ramón Garrido. Actualmente es propietario de un negocio funerario.
📄 Crónica: Apodos ➔
Según Alexis Coello, fue dirigente de la juventud de Acción Democrática y posteriormente de la juventud del MIR, brindando apoyo para la expansión política en otros sectores sociales de Puerto Cabello.
📄 Crónica: Siempre en la Utopía II ➔
Según el autor del texto, es el propietario del establecimiento La Morenera, quien cerró su negocio ante la proximidad del incendio.
📄 Crónica: Incendio en la torre ➔
Según Alexis Coello, es propietario de un negocio emblemático en Morón donde se congregan personas destacadas de la comunidad. Sugirió al cronista escribir sobre temas más cotidianos y llanos para el entendimiento del pueblo.
📄 Crónica: Complaciendo a los Lectores ➔
Según Alexis Coello, es el propietario de un concurrido establecimiento comercial en Morón y sugirió al autor escribir sobre temas cotidianos y llanos para que el pueblo los entienda con mayor facilidad.
📄 Crónica: Complaciendo a los Lectores ➔
Según Alexis Coello, funcionario del área educativa que participó en las actividades recreativas y de supervisión en San Pablo de Urama.
📄 Crónica: Volvemos a la Costa ➔
Según Alexis Coello, era una mujer de grandes ojos negros a quien Clodomiro conoció en una tarde de feria. Se dedicó a preparar comida para los ingenieros de la nueva compañía petrolera que llegó al campo. Fue asesinada por su esposo tras ser descubierta en un acto de infidelidad con el ingeniero Gumersindo.
📄 Crónica: Libro Crónicas desde Morón - Por un Caballo y una Mujer ➔
Según Alexis Coello, era un hombre fortachón y alto que trabajaba como caporal en las haciendas de Morón. Fue campeón coleador en las fiestas patronales de Santa Ana con su caballo Lucero. Más tarde, trabajó en la canalización del río con una compañía de ingenieros. Tras asesinar a su mujer Clarita al encontrarla con un ingeniero, terminó sus días sumido en la pobreza y la tristeza, siendo presuntamente hallado muerto colgado de un árbol.
📄 Crónica: Libro Crónicas desde Morón - Por un Caballo y una Mujer ➔
Según Alexis Coello, es oriundo de Mirimire y popular en la calle Comercio y el sector de Chavín. Es conocido por el apodo "Bola 'e chivo", sobrenombre impuesto por Fernando De Sousa debido a una inflamación notoria.
📄 Crónica: Apodos ➔
Según el Consejo Comunal 3 de Mayo, era el custodio y encargado de la finca (propiedad de un ciudadano italiano) cuyos terrenos fueron donados por la Gobernación de Carabobo para reubicar a los damnificados.
📄 Crónica: La comunidad de 3 de Mayo ➔
Mencionada por el autor del texto como una de las posibles maestras que tutelaba el cuarto grado en la escuela Las Colinas.
📄 Crónica: Y se quedó dormida ➔
Según el autor del texto, fue compañero de infancia que compartía en los patios de la escuela con la maestra Isabel y Joseba Iturburú.
📄 Crónica: Y se quedó dormida ➔
Según Alexis Coello, jugador del Deportivo Unión y promotor, junto a Freddy Sabariego, de la iniciativa para realizar un reencuentro de los integrantes del equipo.
📄 Crónica: Deportivo Unión ➔
Mencionada por el autor del texto como una de las posibles maestras que tutelaba el cuarto grado en la escuela Las Colinas.
📄 Crónica: Y se quedó dormida ➔
Según el autor del texto, es el dueño del comercio La Linda, quien ordenó rebajar los precios de sus artefactos tras oír comentarios xenofóbicos de la multitud durante el incendio adyacente.
📄 Crónica: Incendio en la torre ➔
Según Alexis Coello, fue el apoyo fundamental de Segundo Meléndez durante su estadía en el litoral carabobeño. Estuvieron vinculados al MIR y alojaron al dirigente en su casa.
📄 Crónica: Siempre en la Utopía II ➔
Según Alexis Coello, es un ciudadano de origen portugués, propietario de "La Casita de la Rosa", lugar donde trabajó Denny Arteaga.
📄 Crónica: Apodos ➔
Según Alexis Coello, fue jugador del equipo y es uno de los encargados de organizar el reencuentro de toda la familia deportiva del Deportivo Unión.
📄 Crónica: Deportivo Unión ➔
Según Alexis Coello, es un prócer moronero y expresión genuina de la afrodescendencia. A pesar de un medio social hostil, alcanzó el grado de General del Ejercito Libertador con el aval de Simón Bolívar debido a sus méritos de guerra.
📄 Crónica: Volvemos a la Costa ➔
Según Alexis Coello, es una expresión genuina de la afrodescendencia que llegó a ser General del Ejército Libertador avalado por sus méritos de guerra y con el visto bueno de Simón Bolívar.
📄 Crónica: Volvemos a la Costa ➔
Según Alexis Coello, el General Zamora y sus tropas tomaron el pueblo de Boca del Tocuyo el 21 de marzo de 1859. En su tránsito desde Coro hacia Morón, se detuvo en esta costa para proclamar su revolución bajo la consigna de "tierras y hombres libres".
📄 Crónica: Boca del Tocuyo ➔
Según Alexis Coello, representante de su Santidad Benedicto XVI en Venezuela. Durante su visita a la Iglesia Santa Ana de Morón, recibió la Orden Juan José Mora en su primera clase.
📄 Crónica: Volvemos a la Costa ➔
Según Alexis Coello, visitó la iglesia Santa Ana de Morón en representación de Benedicto XVI, donde recibió la Orden Juan José Mora en su primera clase.
📄 Crónica: Volvemos a la Costa ➔
Según el autor del texto, fue una maestra digna que demostraba su palabra con hechos, caracterizada por su sensibilidad, amor por los niños y alegría. Falleció siendo servidora de su pueblo y fue descrita como un signo de la amistad, colaboración y comprensión.
📄 Crónica: Y se quedó dormida ➔
Según Alexis Coello, directora de la escuela Jesús Manuel Subero, responsable de la organización de eventos culturales en el plantel.
📄 Crónica: Volvemos a la Costa ➔
Según Alexis Coello, es un buen amigo del autor y jugador de béisbol oriundo de Boca del Tocuyo. Fue concejal del municipio Monseñor Iturriza. El autor relata una anécdota sobre su cambio de apellido de Díaz a Lamus y su posterior regreso al apellido materno tras un viaje a Barinas.
📄 Crónica: Libro Crónicas desde Morón - Boca del Tocuyo ➔
Según Alexis Coello, fue el primer concejal oriundo de la Boca del municipio Monseñor Iturriza. Se destacó como catcher y cuarto bate en el béisbol. El autor relata una anécdota sobre el cambio de su apellido a Lamus y su posterior retorno al apellido Díaz tras conocer la realidad de su padre en Barinas.
📄 Crónica: Libro Crónicas desde Morón - Boca del Tocuyo ➔
Según Alexis Coello, también conocido como Israel Díaz, fue el primer concejal oriundo de la Boca del municipio Monseñor Iturriza. En el béisbol se desempeñaba como catcher y cuarto bate.
📄 Crónica: Boca del Tocuyo ➔
Según Alexis Coello, es apodado "Cachucha" debido a que durante su juventud siempre usaba una gorra.
📄 Crónica: Apodos ➔
Según Alexis Coello, intelectual barinés y sabio historiador. Fue autor de obras como 'Por aquí pasó Zamora', 'El Ultimo Hombre a Caballo' y 'Muerte al Amanecer'. Actuó como padrino en la presentación del libro del cronista en Barinas.
📄 Crónica: Volvemos a la Costa ➔
Según Alexis Coello, fue un intelectual barinés autor de libros como "Por aquí pasó Zamora" y "El Último Hombre a Caballo". Fue el padrino del acto de presentación del libro del cronista en Barinas.
📄 Crónica: Volvemos a la Costa ➔
Según Alexis Coello, referido como una de las autoridades que regía la liga de béisbol de Morón cuando el equipo cambió su nombre.
📄 Crónica: Deportivo Unión ➔
Según el autor del texto, fue compañero de infancia que corría por los patios de la escuela junto a la maestra Isabel y Emiro Reyes.
📄 Crónica: Y se quedó dormida ➔
Según Alexis Coello, conocido como "Chato", apodo que recibió en su infancia tras sobrevivir al desplome de una casa vieja en el barrio La Pancha, donde los presentes exclamaron que había quedado aplastado.
📄 Crónica: Apodos ➔
Según Alexis Coello, mencionado como uno de los posibles presidentes de la liga de béisbol de Morón durante el periodo de actividad del Deportivo Unión.
📄 Crónica: Deportivo Unión ➔
Según Alexis Coello, es el director de la institución educativa en San Pablo de Urama que participó en una partida de dominó contra el autor.
📄 Crónica: Volvemos a la Costa ➔
Según Alexis Coello, es el epónimo de la Unidad Educativa de San Pablo de Urama. El autor participó en un encuentro fraternal en dicha institución para interactuar con los alumnos sobre tópicos del héroe y la historia local.
📄 Crónica: Volvemos a la Costa ➔
Mencionado por Alexis Coello como el epónimo de la Unidad Educativa de San Pablo de Urama, en cuyo honor se conmemoró un aniversario más de su natalicio.
📄 Crónica: Volvemos a la Costa ➔
Según el autor del texto, se encontraba libando en el negocio La Morenera al momento de iniciarse el incendio y fue sacado del lugar por el dueño del local.
📄 Crónica: Incendio en la torre ➔
Según Alexis Coello, es conocido por el apodo "Pecho é Turca" debido a su fisonomía pronunciada. Es un hombre bondadoso que actualmente atiende la licorería de los Cárdenas y ha servido como árbitro en el deporte de las bolas criollas.
📄 Crónica: Apodos ➔
Según el autor del texto, es un ciudadano invidente que posee un kiosko de terminales y fue el primero en divisar las lengüetadas de fuego y dar la voz de alerta a los vecinos.
📄 Crónica: Incendio en la torre ➔
Según Alexis Coello, es un personaje de la localidad cuya vocación servicial destaca sobre su apariencia no convencional.
📄 Crónica: Boca del Tocuyo ➔
Según Alexis Coello, conocido en su pueblo como "El Perico", es considerado el mejor pelotero que ha dado Boca del Tocuyo. Se trasladó a Morón para buscar mejor vida y se mantiene activo en el deporte con casi sesenta años de edad.
📄 Crónica: Boca del Tocuyo ➔
Según Alexis Coello, impulsó luchas y promovió la organización de los pobladores en los barrios de Morón y Puerto Cabello, llegando a ejercer como concejal en el municipio Puerto Cabello.
📄 Crónica: Siempre en la Utopía II ➔
Según el autor del texto, acudió al local tras la extinción del fuego con el fin de ofrecer sus servicios de pintura a los dueños del inmueble.
📄 Crónica: Incendio en la torre ➔
Según el autor del texto, propietario de un vehículo que chocó con el de Saavedra en la prisa por huir del sitio del incendio, terminando su recorrido en Urama.
📄 Crónica: Incendio en la torre ➔
Según Alexis Coello, desempeñó el cargo de alcalde y era un asistente asiduo a las conversaciones en el negocio de los Moreno, aunque actualmente se encuentra retirado de esos espacios.
📄 Crónica: Complaciendo a los Lectores ➔
Según Alexis Coello, quien cita a Segundo Meléndez, era un ser bondadoso, humilde y de pensamiento avanzado que dialogaba y opinaba sobre el trabajo político realizado.
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Según Alexis Coello, conocido también como Fay, es integrante de los hermanos Armarzas, genuinos líderes de la zona. Actualmente se desempeña en el rol de empresario del pescado.
📄 Crónica: Boca del Tocuyo ➔
Según Alexis Coello, es el coordinador del área de Ciencias Sociales de la U. E. Manuel Manrique, quien invitó al cronista a participar en las actividades conmemorativas de la institución.
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Según Alexis Coello, es el coordinador del Área de Ciencias Sociales de la U. E. Manuel Manrique, quien invitó al cronista a participar en las actividades conmemorativas del plantel.
📄 Crónica: Volvemos a la Costa ➔
Según Alexis Coello, autoridad eclesiástica que participó en el acto oficial de entrega de la Orden Juan José Mora al Nuncio Apostólico.
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Según Alexis Coello, fue secretario general del sindicato de la Petroquímica por la corriente clasista, incursionando activamente en el movimiento obrero.
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Según Alexis Coello, es el autor del libro donde relata su lucha política en el eje Morón - Puerto Cabello, organizando comisiones obreras, luchas reivindicativas y promoviendo la organización de pobladores en los barrios más pobres.
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Según Alexis Coello, es recordado como uno de los dirigentes de Morón que formó parte de las corrientes de pensamiento socialista en la localidad.
📄 Crónica: Siempre en la Utopía II ➔
Según Alexis Coello, docente de la Escuela Técnica Robinsoniana Ali Primera que gestionó la visita del cronista a la institución.
📄 Crónica: Volvemos a la Costa ➔
Según Alexis Coello, está a cargo del municipio escolar número cinco y coordina las actividades programadas de interculturalidad.
📄 Crónica: Volvemos a la Costa ➔
Apodos
En una columna anterior hablé sobre la proliferación de estos calificativos en los habitantes del municipio Mora; por allá en Urama quedaron en darme algunos para publicarlos y en Morón nos han proporcionado varios, de los cuales hoy vamos a comentar unos cuantos.
La intención de llevar estos apodos a los lectores no es de ninguna manera de carácter peyorativo u ofensivo a los aludidos, puesto que así se les llama en sus respectivas comunidades, sino resaltar lo cotidiano, lo popular, lo que se ha enraizado idiosincrasia.
Vayamos al grano entonces.
Pecho é Turca: Es mi dilecto amigo y gran caballero Marcelino Acosta.
Es un hombre bondadoso dado a la amistad.
Actualmente atiende la licorería de los Cárdenas, ha sido árbitro en el deporte de las bolas criollas.
El apodo le viene por la fisonomía de su pecho, que es bastante pronunciado hacia afuera, por lo que la gente (o alguien, no sabemos quién) lo asemejó al pecho de una turca (paloma silvestre muy común en el estado Falcón).
Bola 'e chivo: Es muy poco conocido por su nombre verdadero, que es Denny Arteaga, oriundo de Mirimire, es bastante popular por los lados de la calle Comercio y por donde Chavín.
Este sobrenombre se lo puso Fernando De Sousa, el portugués de la Casita de la Rosa, donde trabajó Arteaga, y se debe a una inflamación en sus testículos que a simple vista se hace notoria.
Chato: Es mi amigo Leonardo Medina Aceituno, hombre serio y trabajador.
Se crió por los lados del barrio La Pancha donde vivía su familia.
En una oportunidad El Chato cuando niño jugaba en una casa vieja en aquel lugar y de repente la casa se desplomó y le cayó encima; familiares y vecinos corrieron a auxiliarlo, y cuando lo sacaron debajo de los escombro unos de los presente dijo ¡Quedó Chato! (Aplastado).
Y así de esa manera le quedó ese apodo para siempre.
Chente: Se llama Vicente Seco.
Es un hombre muy popular, gusta de la parranda y cuando está encendido se convierte en un Showman porque es alegre y ocurrente para divertir al grupo donde se encuentra.
Es cantante y músico.
Con una botella (a manera de charrasca) entona un ritmo de su éxito musical "Arepa, carne con huevo".
Su apodo sale de una contracción deformada de su nombre Vicente.
Maquinita: Es mi amigo Armando Urbáez, hoy un próspero empresario del negocio funerario.
Dice que no le teme a los muertos sino a los vivos.
El sobrenombre proviene de su primera juventud cuando era ciclista y competía con veteranos y buenos en este deporte en Morón como lo fueron "Pote", Ramón Garrido, Gilbert Suárez, El Coriano, Taquito y otros.
Sucede que Armando con su pequeña bicicleta no se rendía ni se cansaba, siempre llegaba a la meta sin abandonar haciendo un gran esfuerzo, entonces, sus mismos compañeros le pusieron "Maquinita" (De máquina, no se cansa).
Cachucha: Es Jesús Gutiérrez, este sobrenombre se lo colocaron porque cuando muchacho siempre cargaba puesta una gorra (cachucha).
Mingo é loco: Es todo un personaje en Bota Burro...
Se llama Domingo Seco.
Fue pelotero de los buenos, es uno de los promotores del Judas del sector.
Parrandero, ocurrente y bailador.
También es un Showman.
Antes era camorrero, no sé ahora.
El apodo le viene por el acortamiento de su nombre Domingo, y lo de Loco es por su temperamento y su obrar espontáneo y audaz que hace reír a la gente.
Puede ser también porque es el hermano menor de Ramón el loco.
Libro Crónicas desde Morón - Eclipse Solar en Morón
El eclipse solar es un hecho extraño o extraordinario para el común de los ciudadanos. Es algo que muchos logran ver durante su estancia en la tierra y otros no. Presenciar un eclipse solar es una experiencia nueva para algunos, aunque no para otros. Este fenómeno natural, por su discontinuidad en el tiempo o por su rareza interfiere en las conductas habituales de la gente y de los animales, en sus creencias y aspiraciones. Su poder psicológico es tan grande que transforma actitudes.
Por ejemplo, en lugares donde el eclipse de sol fue total (en Falcón y Zulia) se observó una transformación en los patrones del comportamiento animal y humano. Las gallinas y los pájaros, al llegar la umbra (oscuridad) rápidamente buscaron los arbustos más cercanos para dormir, los chivos y ovejos corrían a sus corrales. La gente lloraba y quemaba papeles donde previamente habían escrito sus penurias y sufrimientos de los años anteriores. Otros pedían sus deseos o que se les cumplieran sus sueños. Con la llegada de nuevo de la luz del día, los gallos y pájaros cantaban con el alboroto y confusión. La gente reía y se felicitaba mutuamente, como si se tratara de un 31 de diciembre después de las doce de la noche.
En Morón, aunque el eclipse fue parcial, no dejó de sentirse la influencia de las fuerzas astrales en la conducta de sus habitantes. Este fenómeno cósmico irradió su magnetismo para que algunos moronenses hicieran lo que nunca habían hecho. Es decir, el eclipse produjo un efecto inversamente proporcional a la conducta acostumbrada del individuo. Por ejemplo, Alberto Moreno, copropietario de una licorería en Morón y hombre conocido por su dureza o porque "no arrima una p'al mingo", se destapó ese día y brindó a todo el que estaba en su negocio. Por supuesto, el que más aprovechó esa garúa fue Manuel Suárez, que en menos de tres minutos que duró el eclipse pidió como cinco tandas. Pero al llegar de nuevo la normalidad, Manuel y sus acompañantes pretendieron seguir pidiendo sus bebidas sin percatarse de que Alberto también había llegado a su normalidad de duro, por lo que tuvo que poner orden en el negocio. Y muchos quedaron debiendo la cuenta. Hablando este mismo aspecto, a la misma hora del eclipse Alberto Flores y Simón Rodríguez, directivos de la Cámara de Comercio, acompañados de Miguel Seco -del Restauran! El Porvenir- habían ofrecido un almuerzo a vanos amigos. Estos amigos vieron el hecho como extraño, y pedían al Señor que ojalá hubiese eclipse todas las semanas, o por lo menos una vez al mes.
En el liceo "Ambrosio Plaza", el profesor Mario Paccia no cobró los réditos de sus préstamos. La otra cara de la moneda fue que Humberto Di Giannatale, hombre conocido por su generosidad y por su desprendimiento, se rehusó a pagarle la cuenta a Fernando De Souza. El locutor Willie Charr, elocuente por su verborragia, ese día se quedó mudo y se parecía más bien al comedido Marcel Granier.
En el "Ambrosio Plaza", el profesor Domingo Laguna, hombre alegre y juguetón, se puso abstemio y malhumorado se fue temprano para su casa. Otros moronenses echaron sus tragedias a la penumbra del eclipse para que más nunca volvieran o por lo menos para que no volvieran en 70 años.
Es el caso de Emiro Reyes, que conjuró la pérdida de su consorte. Los profesores Maya y Mon Alvarez su salida del "Ambrosio Plaza". Neptalí Seco conjuró la mala racha en el hipismo. Otros, en medio del eclipse expresaron sus sueños para que se hicieran realidad. Enrique Gramática pidió su deseo de ser Alcalde del municipio Juan José Mora con el apoyo de la gente de Chávez. Melquíades Riera solicitó su deseo de ser concejal de Morón por el MAS. Lo mismo hicieron Pedro Romero Coello y Carlos Mujica por el partido COPEI.
Luis Marín imploró ser presidente de la junta de vecinos de la urbanización Coro, sin embargo ya Pedro Celaya lo había pedido primero. No faltó quien pidiera el regreso de la que se fue o que el eclipse le accediera a su amor imposible. También muchos solicitaron sacarse el kino o el triple gordo.
Deportivo Unión
Revisando viejos papeles me ncuentro con una lista de nombres que una vez fuera el roster del equipo de béisbol Deportivo Unión, de grata memoria para aquellos que como yo vivimos con intensidad deportiva la década que va desde los años 80 al 90. Este equipo aparte de su calidad beisbolística y nivel de competencia tuvo una gran acogida en el público que era aficionado a esta disciplina, sobre todo en los sectores jóvenes femeninos que colmaba el estadio El Dique cuando este equipo participaba en los juegos. Empezó con el nombre "Si Podemos" en alusión a una vieja consigna del MAS (Movimiento Al Socialismo), partido donde militábamos la mayoría de los jugadores y que era el patrocinador e inspiración de la divisa. Por cuestiones reglamentarias hubo de cambiar el nombre para poder participar en el campeonato que regía la liga de béisbol de Morón; no recuerdo bien si su presidente era entonces Lorenzo Caldera o José Palacios, pero lo cierto es que el equipo pasó a llamarse el Deportivo Unión. Lo de Deportivo es obvio y lo de unión era por el barrio unión, lugar de donde proveníamos los cabecillas de la organización. El Deportivo Unión -con su franela y gorra anaranjada y pantalón beige- tuvo gran figuración en los campeonatos: dos subcampeonatos, en ambas oportunidades fue contra los doble "A" bajados de la Volkswagen, y varios trofeos ganados fuera y dentro del municipio. Su mística y camaradería era impresionante, su entusiasmo y el fervor de la juventud hicieron el equipo una escuela de donde salieron posteriormente los mejores jugadores de una generación de beisbolistas de Morón. Su primer manager fue este servidor, después fue el amigo Ãngel Brett. Este equipo lo conformaban: Neptalí Seco, Emiro Reyes, Alexis Coello, Tulio Borges, Henry Navas (calembe), Julio Lugo, Jorge Arteaga, Ernesto Testa, José Castillo, Oscar Andueza, Héctor Saldivia, Rafael Ortiz, Ãngel Brett, Luis Palacios, Freddy Sabariego, Fernando Granadillo, Chicho Granadillo, Orlando Lugo, Mauro Hernández, Luis Brett, Ramón Ayala (montito), Víctor Milano, Dennis Salas (el chino) (+), Angel Ãlvarez (+), Alexis Polanco (pata e sopo) (+) y me perdonan de los que por olvido no mencioné. Por iniciativa de Freddy Sabariego y Emiro Reyes estamos planificando un reencuentro de toda la familia del Deportivo Unión para homenajear a los integrantes de este gran equipo, para tal efecto, vamos a realizar una caimanera en algún club y luego los actos protocolares de rigor. Desde ya los invito a todos los que tuvieron que ver con este equipo comunicarse con Freddy Sabaniego y Emiro Reyes. Teléfono de contacto 0412-853 829. Visite mi blog www.alexiscoello.com.ve (*) Cronista Municipal J. J. Mora
La comunidad de 3 de Mayo
Para culminar este ciclo de la microhistoria de algunos sectores de Morón y Urama, nos vamos a referir en esta crónica a la comunidad de 3 de Mayo, para lo cual vamos a utilizar parte de la información obtenida por su Consejo Comunal aderezada por los comentarios de este cronista.
El toponímico de este lugar alude a una fecha (3 de mayo); por tanto puede considerarse un "cronotoponímico", aunque no es una fecha de una efemérides reconocida de importancia histórica nacional, sino más bien que pareciera estar ligada a hechos de la comunidad que en ese caso entonces sería un pragmatoponímico.
Lo cierto es que este barrio es de fundación reciente y debe su formación a la vaguada y el desbordamiento del río Morón sucedido en el primer lustro de la década de los ochenta, lo que causó un gran número de damnificados provenientes de los lugares adyacentes al río y que luego fueron reubicados en un terreno baldío que ese entonces estaba bajo posesión de una persona de nacionalidad italiana.
Pero dejemos que sean los vecinos organizados en el Consejo Comunal 3 de Mayo quienes nos cuenten la historia.
"En el año de 1983, aproximadamente en sus primeros meses, las lluvias fueron frecuentes y consecutivas en Puerto Cabello, Morón, Urama y también en Yaracuy.
A consecuencia de estas fuertes lluvias el río Morón se desbordó ocasionando una vaguada, inundando los sectores más cercanos al río como Barrio Alegre, La Charneca, Barrio Unión, El Jabillo, entre otros".
A causa de esto los damnificados invadieron unos terrenos en Palma Sola de donde fueron desalojados por la Guardia Nacional y la Policía de Carabobo.
Con mucha violencia los efectivos arremetieron contra los damnificados, que solo buscaban un sitio seguro donde empezar una nueva vida; ya que la naturaleza les había quitado todo, pero a los efectivos no les imobedecieron portaba y solo órdenes superiores, así que atacaron con bombas lacrimógenas, perdigones y disparos en contra del pueblo indefenso, matando a cuatro personas e hiriendo a más de sesenta.
Los fundadores de 3 de Mayo habían sido desalojados de Palma Sola.
Estos hechos ameritaron la intervención de la Gobernación del Estado Carabobo, quien donó a los damnificados unos terrenos que eran parte de una finca propiedad de un señor de origen italiano y la custodiaba Domingo Padrón, el encargado de la finca.
Allí fueron reubicadas las familias damnificadas, los terrenos fueron acondicionados con máquinas de la Gobernación, y además donó a cada familia 480 bloques, 20 sacos de cemento, 20 láminas de zinc, arena, piedra picada y otros materiales que servirían para construir una pieza de 4x4 m2 para cada una.
Los materiales y ayudas de la Gobernación empezaron a llegar el 3 de mayo de ese mismo año, de allí viene el nombre de nuestra comunidad, que empezó aproximadamente con 80 familias e igual número de casas, otras versiones dicen que fue porque el 3 de mayo se tomaron los terrenos y otra que fue esa fecha cuando se tomó Palma Sola y se iniciaron los sucesos ya señalados anteriormente.
En ese tiempo se instaló la electricidad con aproximadamente 35 postes y un transformador que era suficiente para la comunidad inicial.
Algunos de los fundadores son: José Miquilena, Oswaldo Dumont, Victoria García, José López, Francisco Méndez, María de Mirena, Paula Pacheco, Francisco Oropeza, Pedro Alvarado, Ramona Lugo, Romelia Landaeta, Isabel Polanco, Nelsis Quintero, Juan Vásquez, Pastor Jiménez, Mauri Chirinos, Juana Ollarves, José Peroza, Donato Moreno, Pastor Pérez, Rosalía Ulacio, Neptalí Secos, José Ãlvarez y Pedro Lugo.
Y se quedó dormida
Estaba tan bella que parecía dormir.
Su faz expresaba lo que en vida derrochaba: sonrisa, amabilidad, alegría, amor y belleza espiritual.
Sí, esa belleza que no se contempla a simple vista, esa belleza que no es vacua, esa belleza intangible materialmente pero que sólo se consigue en las almas nobles y llenas de amor para dar.
Estaba tan bella que no parecía estar en un féretro, su rictus enarbolaba lo que en vida profesaba: esperanza y lealtad, dones que llevó como una insignia hasta el final de sus días.
Estaba tan bella que no parecíairal sepulcro sino a un festival naranja con su boina y su bandera, siempre dispuesta sin saber decir no.
En la muchedumbre siempre era la más alegre, dueña de un entusiasmo exacerbado, siempre al frente, sin pedir ni dar cuartel.
Estaba tan bella que nos recuerda sus años adolescentes por allá en el cuarto grado en la escuela Las Colinas" de Morón, no recuerdo si nos tutelaba la maestra Eredina o Elsa de Chacón o Ana Zabala pero sí sé que corríamos juntos por los amplios patios acompañados de Joseba Iturburú y Emiro Reyes.
Estaba tan bella que sus alumnos la lloraban sin cesar y sus colegas no encontraban la conformidad.
Su sensibilidad y el gran amor por los niños la habían convertido en maestra, maestra digna que con los hechos demostraba su palabra.
La maestra Isabel ya era un signo de la amistad, de la colaboración y de la comprensión.
Estaba tan bella que su ataúd parecía una barca lanzada a un mar humano y los brazos de la multitud se asemejaban a remos que la conducían hacia la eternidad, en un sitial junto a Dios.
Tanta gente junta que reconocían en ella su virtud y su obra.
Estaba tan bella que murió por lo que siempre creyó, murió en el intento de ser servidora de su pueblo que tanto amó, murió como los robles: de pie.
Su última mirada fue para su gran amigo de lucha y de lo personal, su última mirada fue para Neptalí Secos cuando la tomaba en su regazo a punto de expirar, su última mirada será siempre para el pueblo de Morón.
Estaba tan bella que no te decimos adiós sino hasta luego.
Todavía vives con nosotros, en los corazones de los que te conocimos.
Siempre en la Utopía II
Seguimos comentando el libro de Segundo Meléndez en la referente a su lucha en la localidad de Morón y Puerto Cabello por ser esta parte de nuestra historia política contemporánea y que es testimonio de una época en la que comenzó a fraguarse las ideas y las luchas de gente de pensamiento de izquierda o socialista como en otra oportunidad lo haremos con las corrientes de la socialdemocracia y el socialcristianismo. Por los momentos seguiremos textualmente un trozo de lo expresado por Meléndez refiriéndose a su estadía en el litoral carabobeño. "Organizamos comisiones obreras en las principales empresas, desplegamos una campaña contra la burocracia sindical y su corruptelas, promovimos luchas reivindicativas y participamos en elecciones sindicales acompañando a una corriente renovadora que logró conquistar el más importante sindicato de esa zona industrial, el sindicato de la Petroquímica. Para realizar este trabajo, el apoyo fundamental que recibí fue de una familia de origen Ãrabe que estuvo vinculada al MIR, la familia Kablán, en cuya casa me alojaba y de cuyo padre tengo los más gratos recuerdos. Era un ser bondadoso, humilde y de pensamiento avanzado que le gustaba dialogar con nosotros y opinar acerca del trabajo realizábamos. que Con los Kablán no sólo incursionamos en el movimiento obrero: Said Kablán fue secretario General del sindicato de la Petroquímica por la corriente clasista, sino que lo hicimos en el movimiento de las comunidades más pobres, en los barrios de Morón y Puerto Cabello, donde con Nasir Kablán impulsamos luchas y promovimos la organización de los pobladores. Nasir llegó a ser concejal en el municipio Puerto Cabello, donde también nos expandimos a otros sectores sociales con el apoyo del Dr. Asdrúbal González, quien en tiempos de estudiantes había sido dirigente de la juventud de acción democrática y posteriormente de la juventud del MIR". Hasta aquí el relato textual de Meléndez en relación a su actuación política en el eje Puerto Cabello - Morón. sus En Venezuela, la izquierda tuvo dos vertientes que se originaron de dos troncos matrices: uno era AD, y de donde se dividió su ala izquierda compuesta por el MIR y el MEP, y el otro era el partido comunista (PCV) que dio origen al movimiento de socialismo (M.A.S), vanguardia comunista, P.R.V (Douglas Bravo) y otras ramificaciones menores. Meléndez se refiere en su libro sólo a los dirigentes de Morón que provenían de ADMIR, como es lógico pensar, pero hay que recordar a otros que me pasan en estos momentos por la memoria como Simón Velásquez, Ali Rodríguez, Eladio Reyes, Ubaldo Arcaya, el gocho Ibarra, el negro Ibarra, el catire Molina, Ali Lugo, Neptaly Secos, Emiro Reyes, Orlando Urquiola, el mocho Lugo, Evelio Sánchez (el catire), Ildemar Morillo, Edinson González, y tantos otros que se me escapan ahora. Los nombrados anteriormente tuvieron diversos destinos políticos que no competen a este cronista analizar ni comentar. Sólo nos anima la intención de reseñar parte de nuestra historia local y sus figuras que algunas huellas dejaron. *Cronista Oficial del Munic pio Juan José M
Alcaldía condecoró a diversas personalidades
Morón, agosto 9 (Prensa Alcaldía).
Para cerrar con broche de oro, los 34° de Autonomía del Municipio, la alcaldía de Juan José Mora organizó un significativo evento en las instalaciones de los salones Covarram's.
La recepción, en donde se condecoraron a personas de la localidad en las diferentes categorías en el reglón del año, contó la presencia de la primera dama municipal Yureymis Ortiz de Caldera, la reina de las XXXVII ferias Karla Tovar, entre otras personalidades del ayuntamiento.
Diversos grupos locales y la banda de Los Terrícolas amenizaron la noche, al igual que el Ballet de Producciones Ovni, quién con sus movimientos y mucho colorido, fueron los encargados del opening de apertura.
Carmen Landinez personaje histórico de la ciudad recibió la "Orden General Gabriel Guevara en su única clase" (tercera edad del año).
La primera dama, Yureymis de Caldera, además de felicitar a cada uno de los condecorados resaltó que actualmente se está en la consolidación de diversos logros como el cementerio municipal, las oficinas del Saime y el Cicpc, además del embellecimiento de la se"; Dr.
Oscar Seco (profesional entrada del municipio.
de año), Douglas Donaire (trabajador cultural del año), Gioscar Razz (deportista del año), Carmen LandinÄ—s (tercera edad del año), Margarita Sánchez del año), Margarita Sánchez (mujer del año) Hotel Chalet (empresa del año), Delia Colina para celebrar el "Día de Morón" con sus más grandes éxitos.
(consejo comunal del año) y la licenciada Mairena Machi (educador del año), así como un reconocimiento especial "Honor al Mérito General Gabriel Guevara en su única clase", a los funcionarios del Cuerpo de Bomberos de Alcaldía.
Fotos: Cortesía.
Alcaldía condecoró a diversas personalidades
Morón, agosto 9 (Prensa Alcaldía).
Para cerrar con broche de oro, los 34° de Autonomía del Municipio, la alcaldía de Juan José Mora organizó un significativo evento en las instalaciones de los salones Covarram's.
La recepción, en donde se condecoraron a personas de la localidad en las diferentes categorías en el reglón del año, contó la presencia de la primera dama municipal Yureymis Ortiz de Caldera, la reina de las XXXVII ferias Karla Tovar, entre otras personalidades del ayuntamiento.
Diversos grupos locales y la banda de Los Terrícolas amenizaron la noche, al igual que el Ballet de Producciones Ovni, quién con sus movimientos y mucho colorido, fueron los encargados del opening de apertura.
Carmen Landinez personaje histórico de la ciudad recibió la "Orden General Gabriel Guevara en su única clase" (tercera edad del año).
La primera dama, Yureymis de Caldera, además de felicitar a cada uno de los condecorados resaltó que actualmente se está en la consolidación de diversos logros como el cementerio municipal, las oficinas del Saime y el Cicpc, además del embellecimiento de la se"; Dr.
Oscar Seco (profesional entrada del municipio.
de año), Douglas Donaire (trabajador cultural del año), Gioscar Razz (deportista del año), Carmen LandinÄ—s (tercera edad del año), Margarita Sánchez del año), Margarita Sánchez (mujer del año) Hotel Chalet (empresa del año), Delia Colina para celebrar el "Día de Morón" con sus más grandes éxitos.
(consejo comunal del año) y la licenciada Mairena Machi (educador del año), así como un reconocimiento especial "Honor al Mérito General Gabriel Guevara en su única clase", a los funcionarios del Cuerpo de Bomberos de Alcaldía.
Fotos: Cortesía.
Complaciendo a los Lectores
A mi gran amigo Bernalcasal Moreno no le gustó el contenido de mi columna del fin de semana pasado, así me lo hizo saber y a lo mejor tiene razón. Me dijo: “Mira Alexis esa columna tuya que salio publicada ayer se ve como muy profunda, es para un tipo de lector más sofisticado e instruido, deja esas disquisiciones intelectuales para la universidad y escribe sobre temas cotidianos y llanos que el pueblo pueda entenderâ€. Bueno trataré de corregir y complacer a él y a otros amigos lectores que piensan de igual manera.
Por cierto que el negocio de los moreno es un sitio muy concurrido por personas representativas y destacadas de las comunidades de Puerto Cabello y Morón, se forman allí amenas conversaciones de todo tipo en un ambiente de cordialidad y amistad. Del puerto se puede ver con frecuencia allí al conocido locutor Valdemar Larosa Ugas, al Capitán García Rendón, al Economista Santiago Guevara. En un tempo se vió al Alcalde Osmel Ramos, ahora desaparecido de estos lares. El otro desaparecido por causa natural es Rosalbo Bortones Padre (+). Otro libador que se congrego allí es el expelotero profesional concepción Escalona.
De Morón la lista es larga, empezando por Ely Montero que cuando se muera va a espantar allí, otros consuetudinarios visitantes son: Marino Pérez, mi compadre Vive Morales, el primo Parejo, el Economista y hombre de los medios de comunicación Ely Guedez. El Filosofo Simón Alvarado anda también desaparecido, igualmente anda el primo Wilie Char y el señor Yoyo, este ultimo por desaveniencias con el jefe.
Bueno, muchos andan perdidos, la mayoría porque no han pagado la cuenta y otros porque no aguantan las gruñonerias, durezas y el sectarismo político de Alberto, segundo jefe abordo en el negocio ¿Dónde estará el compadre Eusebio Quintero? Freddy Pinto es otro que no ha ido más por allá, tampoco el Ing. Garrido ni Ely Goncalvez.
Ojala a Bernalcasar se le ocurriera habilitar un espacio adecuado para formar una peña de amigos para fortalecer lazos de compañerismo, generar encuentros amistosos para el compartir familiar que tanto falta hace en un país confrontado y dividido hasta las metras.
El sitio en cuestión tiene historia, hasta donde mi memoria me llega, recuerdo que ese punto o al lado era la casa de la Familia Bracho, posteriormente, al marcharse esta familia para Valencia se ubicó en ese sitio una Funeraria regentada por el Sr. Venegas, personaje muy famoso en este ramo, luego funcionó una librería y no recuerdo si también una zapatería, finalmente se instaló allí una pescadería también de los Moreno donde Alberto hacia de las suyas en el hábil manejo del pescado y de la caja registradora.
En ningún momento pretendo hacer una cuña al negocio de los Moreno, en absoluto, porque ellos no pagan, perdón, no me pagan por esto, ni el diario la costa lo aceptaría sino porque esta crónica quiere reflejar y rememorar un sitio emblemático de Morón donde se recoge lo cotidiano, los cuentos, informaciones, chismes y todo ese bagaje que pueden nutrir una buena historia menuda con calor de pueblo y sabor de vida.
PD: dice el ing. Seco que a él lo están “bañando“ porque según está encabezando la lista al Consejo Regional Legislativo por su organización política, bueno amigo Seco le deseo suerte pero deje la dureza y póngase a brindar porque sino lo va agarrar la parte posterior de la ambulancia.
Complaciendo a los Lectores
A mi gran amigo Bernalcasal Moreno no le gustó el contenido de mi columna del fin de semana pasado, así me lo hizo saber y a lo mejor tiene razón. Me dijo: “Mira Alexis esa columna tuya que salio publicada ayer se ve como muy profunda, es para un tipo de lector más sofisticado e instruido, deja esas disquisiciones intelectuales para la universidad y escribe sobre temas cotidianos y llanos que el pueblo pueda entenderâ€. Bueno trataré de corregir y complacer a él y a otros amigos lectores que piensan de igual manera.
Por cierto que el negocio de los moreno es un sitio muy concurrido por personas representativas y destacadas de las comunidades de Puerto Cabello y Morón, se forman allí amenas conversaciones de todo tipo en un ambiente de cordialidad y amistad. Del puerto se puede ver con frecuencia allí al conocido locutor Valdemar Larosa Ugas, al Capitán García Rendón, al Economista Santiago Guevara. En un tempo se vió al Alcalde Osmel Ramos, ahora desaparecido de estos lares. El otro desaparecido por causa natural es Rosalbo Bortones Padre (+). Otro libador que se congrego allí es el expelotero profesional concepción Escalona.
De Morón la lista es larga, empezando por Ely Montero que cuando se muera va a espantar allí, otros consuetudinarios visitantes son: Marino Pérez, mi compadre Vive Morales, el primo Parejo, el Economista y hombre de los medios de comunicación Ely Guedez. El Filosofo Simón Alvarado anda también desaparecido, igualmente anda el primo Wilie Char y el señor Yoyo, este ultimo por desaveniencias con el jefe.
Bueno, muchos andan perdidos, la mayoría porque no han pagado la cuenta y otros porque no aguantan las gruñonerias, durezas y el sectarismo político de Alberto, segundo jefe abordo en el negocio ¿Dónde estará el compadre Eusebio Quintero? Freddy Pinto es otro que no ha ido más por allá, tampoco el Ing. Garrido ni Ely Goncalvez.
Ojala a Bernalcasar se le ocurriera habilitar un espacio adecuado para formar una peña de amigos para fortalecer lazos de compañerismo, generar encuentros amistosos para el compartir familiar que tanto falta hace en un país confrontado y dividido hasta las metras.
El sitio en cuestión tiene historia, hasta donde mi memoria me llega, recuerdo que ese punto o al lado era la casa de la Familia Bracho, posteriormente, al marcharse esta familia para Valencia se ubicó en ese sitio una Funeraria regentada por el Sr. Venegas, personaje muy famoso en este ramo, luego funcionó una librería y no recuerdo si también una zapatería, finalmente se instaló allí una pescadería también de los Moreno donde Alberto hacia de las suyas en el hábil manejo del pescado y de la caja registradora.
En ningún momento pretendo hacer una cuña al negocio de los Moreno, en absoluto, porque ellos no pagan, perdón, no me pagan por esto, ni el diario la costa lo aceptaría sino porque esta crónica quiere reflejar y rememorar un sitio emblemático de Morón donde se recoge lo cotidiano, los cuentos, informaciones, chismes y todo ese bagaje que pueden nutrir una buena historia menuda con calor de pueblo y sabor de vida.
PD: dice el ing. Seco que a él lo están “bañando“ porque según está encabezando la lista al Consejo Regional Legislativo por su organización política, bueno amigo Seco le deseo suerte pero deje la dureza y póngase a brindar porque sino lo va agarrar la parte posterior de la ambulancia.
Volvemos a la Costa
Con una columna semanal después de andar con algunos trabajos especiales en este mismo diario los cuales compartimos con los numerosos lectores de ¡El Periódico Nuestro! Gracias a la gentileza de Gustavo Rísquez, de la paisana Sara Castro y de la siempre bella Camila Trovat.
Por la Ruta de las Escuelas: Estuvimos el 25 del pasado mes en la U. E. Manuel Manrique de San Pablo de Urama, en ocasión de conmemorarse un aniversario mas del Natalicio de su epónimo gracias a la cordial invitación que me hiciera el colega y amigo Lic. Rainny Sánchez, Coordinador del Ãrea de Ciencias Sociales de esa institución.
Fue un encuentro fraternal que sirvió tanto para interactuar con los alumnos sobre tópicos del héroe y de la historia de Morón y Urama como para “echar†una partidita de dominó contra el Director del Colegio Luis Juliana y el Supervisor Cesar Ramírez, quienes se llevaron de mi parte y del amigo cheito par de zapateros, bueno, no se le puede pedir peras al olmo, ellos están acostumbrados a la derrota ¿verdad profesor caro?
Anteriormente habíamos visitado a la Escuela Técnica Robinsoniana Ali Primera por invitación de su director y de los amigos profesores William Sánchez y José Gregorio Ojeda, disertamos ante los alumnos sobre Morón y luego degustamos un suculento almuerzo en las magnificas instalaciones del comedor de este hermoso colegio.
El viernes próximo pasado nos fuimos a los encuentros de la interculturalidad, actividades programadas por el municipio escolar Nº cinco a cargo de la Lic. Xiomara Chirinos las cuales consisten en resaltar a través de diversas estrategias pedagógicas los valores ancestrales y cotidianos del legado aborigen y de la afrodescendencia. A primera hora de la mañana estuvimos en la U.E. Creación Palma Sola compartimos actividades con los alumnos sobre estos temas al lado de su directora Lic. Yoleida Seco, la prof. Juanita Niño y todo el personal de la institución.
En el Ambrosio Plaza estuvimos en lo mismo, pero esta vez hablamos sobre el Prócer Moronero Gabriel Guevara, expresión genuina de la afrodescendencia quien en un medio social hostil a su condición étnica llegó a ser General del Ejercito Libertador avalado por sus meritos de Guerra y con el visto bueno de Simón Bolívar. Saludos a mis amigos del Ambrosio Plaza encabezados por sus directivos Elizabeth Sambrano, Luis Pino, Betty González y a todos en general.
Otro colegio visitado ese día fue el Jesús Manuel Subero donde el espectáculo cultural gozó de todo su esplendor, gracias a la directora Isabel Sotillett por la invitación. Volveremos a su escuela.
Por ella supe de la lamentable perdida de la Lic. Carmen Rodríguez de Vargas, excelente docente, buena amiga y compañera de lucha cuando estábamos en la política. Mis condolencias a sus hijos y a Mario Vargas.
Apoteósica visita del excelentísimo señor Nuncio Apostólico Giancinto Berloco, representante en Venezuela de su Santidad Benedicto XVI. En la iglesia Santa Ana le hicimos entrega de la Orden Juan José Mora en su primera clase; un buen recuerdo del pueblo de Morón como el mismo lo dijera en el acto. Felicitaciones por el éxito de la velada a nuestro Párroco Luis Parada y a nuestro Obispo Ramón Viloria Pinzón.
El Ultimo Hombre a Caballo: Se nos fue el Dr. José León Tapia, Medico, Historiador y Poeta Barinés. Formaba parte del gremio de los cronistas – aunque no era un cronista oficial – y se caracterizaba por ser un hombre muy sabio; un intelectual de primera; había publicado muchos libros, entre ellos: “Por aquí pasó Zamoraâ€, El Ultimo Hombre a Caballo dedicado, a maisanta, y el posmorten Muerte al Amanecer como si presintiera que le tocaba su fin terrenal.
En la gráfica se aprecia al Dr. José León Tapia junto al Cronista Alexis Coello.
Lo conocí en Barinas cuando presentaba mi libro “Morón Auge y Caída del Paludismo en Venezuelaâ€, el fue el padrino y la máxima expresión intelectual de ese acto.
Volvemos a la Costa
Con una columna semanal después de andar con algunos trabajos especiales en este mismo diario los cuales compartimos con los numerosos lectores de ¡El Periódico Nuestro! Gracias a la gentileza de Gustavo Rísquez, de la paisana Sara Castro y de la siempre bella Camila Trovat.
Por la Ruta de las Escuelas: Estuvimos el 25 del pasado mes en la U. E. Manuel Manrique de San Pablo de Urama, en ocasión de conmemorarse un aniversario mas del Natalicio de su epónimo gracias a la cordial invitación que me hiciera el colega y amigo Lic. Rainny Sánchez, Coordinador del Ãrea de Ciencias Sociales de esa institución.
Fue un encuentro fraternal que sirvió tanto para interactuar con los alumnos sobre tópicos del héroe y de la historia de Morón y Urama como para “echar†una partidita de dominó contra el Director del Colegio Luis Juliana y el Supervisor Cesar Ramírez, quienes se llevaron de mi parte y del amigo cheito par de zapateros, bueno, no se le puede pedir peras al olmo, ellos están acostumbrados a la derrota ¿verdad profesor caro?
Anteriormente habíamos visitado a la Escuela Técnica Robinsoniana Ali Primera por invitación de su director y de los amigos profesores William Sánchez y José Gregorio Ojeda, disertamos ante los alumnos sobre Morón y luego degustamos un suculento almuerzo en las magnificas instalaciones del comedor de este hermoso colegio.
El viernes próximo pasado nos fuimos a los encuentros de la interculturalidad, actividades programadas por el municipio escolar Nº cinco a cargo de la Lic. Xiomara Chirinos las cuales consisten en resaltar a través de diversas estrategias pedagógicas los valores ancestrales y cotidianos del legado aborigen y de la afrodescendencia. A primera hora de la mañana estuvimos en la U.E. Creación Palma Sola compartimos actividades con los alumnos sobre estos temas al lado de su directora Lic. Yoleida Seco, la prof. Juanita Niño y todo el personal de la institución.
En el Ambrosio Plaza estuvimos en lo mismo, pero esta vez hablamos sobre el Prócer Moronero Gabriel Guevara, expresión genuina de la afrodescendencia quien en un medio social hostil a su condición étnica llegó a ser General del Ejercito Libertador avalado por sus meritos de Guerra y con el visto bueno de Simón Bolívar. Saludos a mis amigos del Ambrosio Plaza encabezados por sus directivos Elizabeth Sambrano, Luis Pino, Betty González y a todos en general.
Otro colegio visitado ese día fue el Jesús Manuel Subero donde el espectáculo cultural gozó de todo su esplendor, gracias a la directora Isabel Sotillett por la invitación. Volveremos a su escuela.
Por ella supe de la lamentable perdida de la Lic. Carmen Rodríguez de Vargas, excelente docente, buena amiga y compañera de lucha cuando estábamos en la política. Mis condolencias a sus hijos y a Mario Vargas.
Apoteósica visita del excelentísimo señor Nuncio Apostólico Giancinto Berloco, representante en Venezuela de su Santidad Benedicto XVI. En la iglesia Santa Ana le hicimos entrega de la Orden Juan José Mora en su primera clase; un buen recuerdo del pueblo de Morón como el mismo lo dijera en el acto. Felicitaciones por el éxito de la velada a nuestro Párroco Luis Parada y a nuestro Obispo Ramón Viloria Pinzón.
El Ultimo Hombre a Caballo: Se nos fue el Dr. José León Tapia, Medico, Historiador y Poeta Barinés. Formaba parte del gremio de los cronistas – aunque no era un cronista oficial – y se caracterizaba por ser un hombre muy sabio; un intelectual de primera; había publicado muchos libros, entre ellos: “Por aquí pasó Zamoraâ€, El Ultimo Hombre a Caballo dedicado, a maisanta, y el posmorten Muerte al Amanecer como si presintiera que le tocaba su fin terrenal.
En la gráfica se aprecia al Dr. José León Tapia junto al Cronista Alexis Coello.
Lo conocí en Barinas cuando presentaba mi libro “Morón Auge y Caída del Paludismo en Venezuelaâ€, el fue el padrino y la máxima expresión intelectual de ese acto.
Libro Crónicas desde Morón - Tiburcio Rodríguez
Alguien dijo: "En muchos hombres la vida deja sus huellas y muy pocos hombres dejan huellas en la vida". Tiburcio fue uno de estos últimos. Su constancia, su denuedo por alcanzar los fines que se proponía siempre fueron el norte de su comportamiento. No escatimaba esfuerzo ni sacrificio cuando se trataba del bien común, de allí que en su partida recibió el reconocimiento de todo un pueblo que tampoco escatimó flores, palabras de elogios y lágrimas en su despedida.
Tiburcio era un hombre de esos a quienes les gusta pasar desapercibidos, de aquellos que anónimamente y en forma silenciosa van labrando un camino, gota a gota de sudor que perlando su frente se ofrecen como un testimonio de su honestidad y de su humildad. Había nacido Tiburcio en Belén, municipio Carlos Arvelo del estado Carabobo, un 11 de agosto de 1936, siendo sus padres Ramón Rodríguez y María de Rodríguez. Era el menor de cuatro hermanos.
Buscando nuevos horizontes arribó a Morón en el año de 1959, traía consigo un maletín de ilusiones y el arma de la perseverancia. Sus primeros trabajos los desempeñó en el Dique Seco de Puerto Cabello y más tarde ingresó como trabajador de planta al Instituto Venezolano de Petroquímica (actual Pequiven). En el año de 1969 se casó con Elia Sánchez, la compañera de toda su vida, con la que procreó dos hijos: Miguel y Elio. Estos acontecimientos lo van a sembrar definitivamente en el suelo moronense y al cual, en lo adelante, le brindará todo su concurso para las realizaciones gremiales y comunitarias.
Un año después (1970) obtiene su retiro de la Petroquímica y se establece con su propio negocio de lubricantes que imcialmente llama Servicios Elia (en honor a su esposa) y actualmente Lubricantes La Avenida. A la par de su éxito como comerciante se incentiva su participación en las actividades propias de las comunidades y asume un rol dirigencial, descubriendo en sí mismo la llama que alimentará su pasión por la problemática social.
En 1975 organiza el Clásico Rodillones de Morón, clásico ciclístico para veteranos, donde obtiene él mismo el primer lugar, es de hacer notar que este clásico tuvo gran resonancia en la población y acudió un gran número de participantes, por lo que Tiburcio demostró grandes condiciones como deportista. Cuando Morón ascendía a distrito en el año de 1981, Tiburcio Rodríguez se posesionaba democráticamente de la presidencia de la Cámara de Comerciantes del distrito Puerto Cabello. Ejerce en los años de 1983-84 la presidencia del Club de Leones de Morón, desarrollando una intensa labor filantrópica para una asociación sin fines de lucro cuyo mayor beneplácito es el bienestar general.
En reconocimiento a su labor le confieren en el año de 1992 la condecoración "Mención Mérito al Trabajo" y es electo para el período 93-95 Presidente de la Cámara de Comercio e Industria del Municipio Juan José Mora, coronaba así Tiburcio una de sus máximas aspiraciones como lo era presidir el organismo al cual tanto había contribuido a formar y desarrollar, desde su trabajo de hormiguita, de obre, hasta llegar a la cúspide de la institución.
Una vez trató de incursionar en la política como candidato a concejal, no fue favorecido por electorado, quizás Tiburcio no era hombre para la política. Su trato franco y abierto no dejaba espacio para las dobleces. No tenía la argucia ni poseía el discurso o palabrería del político. Es posible que alguien señale que él no era letrado, pero fue un hombre que se cultivó en la universidad de la vida, su personalidad sincera le hizo ganar el cariño de una comunidad. No había catástrofe, inundación o incendio donde no estaba Tiburcio cooperando. Cierta vez me sorprendió. Me encontraba en Boca de Tocuyo en ocasión de que se produjeron unos temblores de tierra que habían causado un número de damnificados (mi presencia era explicable, porque era concejal y allí tenía familia), de repente apareció Tiburcio con un lote de víveres, ropas, medicinas, etc. Ese era Tiburcio, estaba donde lo necesitaban. Sería buena idea de que a la sede de la Cámara de Comercio, que está por construirse, se le pusiera el nombre de Tiburcio Rodríguez.
Los 55 años
de Caribeña (II)
Lo cierto es que los cambios son intrínsecos a la vida; y pronto Radio Morón cambia de dueños.
El grupo Hernández Carabaño y Carabaño Pérez venden a otro grupo familiar: a María Jesusita Ortiz de Caballero y a sus hijos Caballero Ortiz, esto sucede alrededor del año 1963.
Los Caballero Ortiz luego en 1966 ceden en venta sus acciones al Sr. Antonio José Istúriz (el Catire Istúriz), quien se va a convertir en dueño absoluto de la emisora que posteriormente recibe Fernando Istúriz Inovoa y después será trasladada a manos de Ricardo José Dao, y ahora a Orlando Vázquez.
Entre los directores gerentes de esa época tenemos a: Manuel Carabaño Pérez, Andrés Caballero Ortiz, Ida María Caballero Ortiz, Dr. Abrahán Baíz, Sr.
Alejandro Gutiérrez Torres, Luis Bóveda Bello, León Wolimer Einhorn (presidente), Rosales Arapé, Ãngel Alberto Marrero, Cruz Enrique Otero Duno (1985), Ricardo José Dao (1989), Bruno Romero Quintero.
La vieja emisora Radio Morón de finales de la década de los años cincuenta, la de aquel Morón bucólico, semi rural, que empezaba a modernizarse al ritmo que imponía el desarrollo industrial, dio paso a la institución radial "Radio Mil" o Mundial Mil, haciendo alusión a su dial, anexada a la cadena Mundial a nivel nacional.
De un tiempo para acá se transformó en Caribeña, manteniendo una sintonía que por más de medio siglo (55 años) ha llegado a los hogares morenses con su banda de amplitud moderada.
Es una institución radial con la cual se han formado muchos profesionales en este oficio tan importante, desde operadores, locutores y personal secretarial, SUZOO como también obreros que dieron sus primeros pasos aquí y luego se convirtieron en excelentes profesionales en diferentes campos laborales y del saber.
Y para nosotros los radioescuchas, también ha sido una escuela desde nuestra vivencia de la infancia y la adolescencia.
A modo personal, recuerdo en mi infancia cuando asistía a un programa en vivo para niños donde a manera de concurso cantábamos los participantes cualquier canción o un pedazo de la canción o simplemente tarareábamos la música y enseguida sin dejarnos terminar el locutor del programa nos interrumpía y decía: ¡excelente, se ganó su cajita de Maltín Polar! Allí fui varias veces con mis amiguitos los sábados por la tarde para refrescarme con la susodicha bebida.
Y en estos tiempos ¿cómo no recordar al charro Muñoz que cantaba en vivo y en directo? ¿Cómo no recordar a mi amigo Carlos Bello González, a José Alberto Salavarría, a Benito Alvarado (operador, luego locutor), a Lorenzo Blanco, a Rodrigo Parra Conde, a Jesús Alberto Trovat, Henry Cordero Williams, Freddy Pinto, Giorgio Colledani, Francisco Chirinos, Ildemaro Primera (operador-locutor), Gustavo Morales (operador-locutor), Hernán Girón (operador), Neptaly Hernández (operador), Jimmy Gallardo (operador), Migdalia Escalona (operadora), Edgar Morales (operador), Ãlex Ferrer (operador), Néstor López (operador), Juan Rivero (operador), Pito Reyes, Willie Joaquín, Eugenio Primera, Johnny Capuano, Eduar Mirena, Simón Ochoa, Ãngel Navas, José Trovat, María Borges, Carlos Omaña, José Marcano, Luis Colina, Eduardo Pitufo Colina, José Pipo Hernández, Silvestre Isidro Otaiza, José Manuel Soto, David Varela, Alberto Contreras, Argimiro Méndez Querales, Arturo Landa, Oswaldo Velázquez, Hernán Calles, Willi Char.
JUEVES 30 DE OCTUBRE DE 2008
Los Campos Deportivos en Morón
Los estadios propiamente dicho como se conocen hoy en día (con tribuna, cerca perimetral, dogaut etc) no existieron en Morón sino hasta bien entrada la década de los años setenta, haciendo la salvedad del estadio de Softbol ubicado en Las Colinas de Mara cercano al grupo escolar Morón (primera escuela completa de la localidad) que era propiedad de la industria petroquímica y que estuvo bajo la dirección de Goyito Colina – Jefe de Deporte de esa empresa – y como obrero de mantenimiento el Sr. Manzano.
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Los demás espacios para la práctica del béisbol, ya que el softbol sólo lo jugaban los trabajadores de la petroquímica, eran campos deportivos que cuando mucho tenían un basketstop el resto eran espacios abiertos al aire libre. Lo mismo sucedía con el fútbol que bastaba que el campo tuviese las dos arquerías, por cierto este deporte tomó impulso cuando llegaron a Morón algunos extranjeros sobre todo de origen europeos (italianos, españoles) y colombianos. Es de suponer que el béisbol se practicó en Morón primero que el fútbol.
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De los campos deportivos que recuerdo está como pionero el que hoy se llama Jesús Uribe, sólo tenía un basketstop y las dos arquerías, lo demás era monte, los fanáticos se acomodaban donde pudieran. Era zona inundable, sólo podía jugarse allí en el periodo no lluvioso. Este campo fue escenario de las hazañas del difunto Chuma o Jesús Uribe, quien es el epónimo del estadio; sus batazos eran tan largos que llegaban hasta el techo del bar el Pavo real que después se llamó el Sursan.
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Otros peloteros que se destacaron en este campo fueron Roberto Montero, Germán Rivero, Josefín Rodríguez, Calache, El Mono, Armindo Añez y paremos de contar, no hay espacio para todos. En el fútbol sobresalieron Amaya, Gonzalo Cruz “Carne Mechadaâ€, los hermanos Pirona, Néstor Piñero, Elio Rodríguez, Vicente Iturburú, Juan Páez y sobre todo como directivo la vaquita Urbaez quien fue mal pelotero pero siempre ha sido un fiel vigilante y preocupado cuidador del estadio Jesús Uribe.
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Otro campo deportivo se ubicaba en Palma Sola y era propiedad de la Volkswagen, también tenía basketstop y las dos arquerías, y una frondosa mata de jabillo donde se cobijaban del sol los espectadores. Allí jugaban categoría A y doble A los equipos de Corporación Miranda, Volkswagen, Taller Rey, Trapiche Star y otros equipos de Puerto Cabello y de los estados cercanos. La fiebre por jugar hacía que los jugadores camináramos 5 kilómetros para llegar al campo (no había transporte) para luego regresar exhaustos y con ¡hambre. Imagínese ud.! ¿Quién hace eso en la actualidad?
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En donde se encuentra la Urb. Fundamorón estaba el campo deportivo del Platanero o el estadio de Santa Rita como le decían. Tenía este campo un precario basketstop y detrás una mata de mango donde la gente se ocultaba para evitar un pelotazo. Los jonrones caían en la bodega y casas que estaban en la redoma. Allí pulió la banca bastante mi compadre Rubén Mago y Douglas Reyes bajo la dirección del amigo Félix Sánchez. El Platanero también era manager de un equipo, creo que era de los caribes de Santa Ana.
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El Trapiche era el campo preferido por Héctor Ideoven y del Coyote Félix el Americano, allí no había ni basketstop pero se formaban unas buenas caimaneras, mi amigo Ãngel Lugo formó entonces el trabuco Trapiche Star, equipo que estaba a la altura de un doble A, y donde este servidor era el short stop regular ¡una guará! Hoy este sitio es una laguna permanente, lástima que se hayan perdido en el olvido las glorias de este terreno.
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En la laguna de “La Pancha†también jugamos béisbol en época de sequía. Allí se hizo famoso troncoronero porque a pesar de los troncones y los altibajos del terreno no pelaba un roletazo. También el Ing. Rafael Seco hizo una hazaña que después le contaré. Se destacaron en este campo Noño y sus hermanos Esteban y Lourdes Alvarado, los hermanos Argenis y Alcides bocanegra. Estos mismos cuates junto a otros peloteros jugaban en un peladero que estaba a las orillas del río Morón en la Charneca patrocinado por Jhony Bárcenas. Se acabó el espacio, volveremos sobre estos cuentos en la próxima crónica.
JUEVES 30 DE OCTUBRE DE 2008 Los Campos Deportivos en Morón
Los estadios propiamente dicho como se conocen hoy en día (con tribuna, cerca perimetral, dogaut etc) no existieron en Morón sino hasta bien entrada la década de los años setenta, haciendo la salvedad del estadio de Softbol ubicado en Las Colinas de Mara cercano al grupo escolar Morón (primera escuela completa de la localidad) que era propiedad de la industria petroquímica y que estuvo bajo la dirección de Goyito Colina – Jefe de Deporte de esa empresa – y como obrero de mantenimiento el Sr. Manzano.
Los demás espacios para la práctica del béisbol, ya que el softbol sólo lo jugaban los trabajadores de la petroquímica, eran campos deportivos que cuando mucho tenían un basketstop el resto eran espacios abiertos al aire libre. Lo mismo sucedía con el fútbol que bastaba que el campo tuviese las dos arquerías, por cierto este deporte tomó impulso cuando llegaron a Morón algunos extranjeros sobre todo de origen europeos (italianos, españoles) y colombianos. Es de suponer que el béisbol se practicó en Morón primero que el fútbol.
De los campos deportivos que recuerdo está como pionero el que hoy se llama Jesús Uribe, sólo tenía un basketstop y las dos arquerías, lo demás era monte, los fanáticos se acomodaban donde pudieran. Era zona inundable, sólo podía jugarse allí en el periodo no lluvioso. Este campo fue escenario de las hazañas del difunto Chuma o Jesús Uribe, quien es el epónimo del estadio; sus batazos eran tan largos que llegaban hasta el techo del bar el Pavo real que después se llamó el Sursan.
Otros peloteros que se destacaron en este campo fueron Roberto Montero, Germán Rivero, Josefín Rodríguez, Calache, El Mono, Armindo Añez y paremos de contar, no hay espacio para todos. En el fútbol sobresalieron Amaya, Gonzalo Cruz “Carne Mechadaâ€, los hermanos Pirona, Néstor Piñero, Elio Rodríguez, Vicente Iturburú, Juan Páez y sobre todo como directivo la vaquita Urbaez quien fue mal pelotero pero siempre ha sido un fiel vigilante y preocupado cuidador del estadio Jesús Uribe.
Otro campo deportivo se ubicaba en Palma Sola y era propiedad de la Volkswagen, también tenía basketstop y las dos arquerías, y una frondosa mata de jabillo donde se cobijaban del sol los espectadores. Allí jugaban categoría A y doble A los equipos de Corporación Miranda, Volkswagen, Taller Rey, Trapiche Star y otros equipos de Puerto Cabello y de los estados cercanos. La fiebre por jugar hacía que los jugadores camináramos 5 kilómetros para llegar al campo (no había transporte) para luego regresar exhaustos y con ¡hambre. Imagínese ud.! ¿Quién hace eso en la actualidad?
En donde se encuentra la Urb. Fundamorón estaba el campo deportivo del Platanero o el estadio de Santa Rita como le decían. Tenía este campo un precario basketstop y detrás una mata de mango donde la gente se ocultaba para evitar un pelotazo. Los jonrones caían en la bodega y casas que estaban en la redoma. Allí pulió la banca bastante mi compadre Rubén Mago y Douglas Reyes bajo la dirección del amigo Félix Sánchez. El Platanero también era manager de un equipo, creo que era de los caribes de Santa Ana.
El Trapiche era el campo preferido por Héctor Ideoven y del Coyote Félix el Americano, allí no había ni basketstop pero se formaban unas buenas caimaneras, mi amigo Ãngel Lugo formó entonces el trabuco Trapiche Star, equipo que estaba a la altura de un doble A, y donde este servidor era el short stop regular ¡una guará! Hoy este sitio es una laguna permanente, lástima que se hayan perdido en el olvido las glorias de este terreno.
En la laguna de “La Pancha†también jugamos béisbol en época de sequía. Allí se hizo famoso troncoronero porque a pesar de los troncones y los altibajos del terreno no pelaba un roletazo. También el Ing. Rafael Seco hizo una hazaña que después le contaré. Se destacaron en este campo Noño y sus hermanos Esteban y Lourdes Alvarado, los hermanos Argenis y Alcides bocanegra. Estos mismos cuates junto a otros peloteros jugaban en un peladero que estaba a las orillas del río Morón en la Charneca patrocinado por Jhony Bárcenas. Se acabó el espacio, volveremos sobre estos cuentos en la próxima crónica.
Incendio en la torre
Serenamente transcurría la mañana, como otro sábado cualquiera.
Los transeuntes se movían de un lado a otro.
Algunos se aglomeraban frente al camión verdurero, otros iban en búsqueda del periódico en el kiosko de Doris, al lado (en donde el chino) un grupo de viajeros y parroquianos levantaban el codo diligentemente para contrarrestar los efectos de la resaca del día anterior.
En la Av. Carabobo, frente al monumento al Zancudo, se formabala tradicional colasabatinade los que no les gusta compraren Morón y se trasladan a los mercados de Puerto Cabello ¿O será que los comerciantes de Morón no les ofrecen las mercancías que ellos desean? o ¿Quizás los precios? Que falta hacen los mercados populares, bien sea, municipal, solidario, regional, libre, etc.
En plena encrucijada ya estaban acomodados, desde tempranas horas de la mañana, en pequeños tarantines, los parrilleros, los ferreteros, los riferos, los terminaleros, los pantaleteros, los pantaloneros, raspaderos, fruteros, quincalleros, etc., paremos de contar.
Atravesando la Av. Falcón, que se ha quedado tuerta por la negligencia oficial, los peatones, con la revista hípica en el bolsillo, hacían esfuerzos para saltar los surcos dejados por las reparaciones en las cercanías de la Morapan y la calle El Triunfo, en las aceras del frente se oía el ruido estridente de las cornetas de los autobuses que se dirigen ala costa falconiana.
Esta mezcla de el corneteo de los autobuseros con la aglomeración desorganizada de los vehículos más el grito de los mercaderes y el bullicio incesante de los amigos de Baco martirizaban el ambiente y convertíana La Encrucijada, esamañana, en un perfecto infierno. Sólo faltaba el fuego. Y efectivamente se hizo el fuego, brotó por los ventanales del edificio de Mercantil Caracas, en su planta superior.
El primero que vio las lengüetadas de fuego fue el ciego Morillo, que desde su kiosko de terminales avistó las llamaradas y gritó a sus vecinos más cercanos para llamarle la atención sobre el suceso.
Inmediatamente el comercio adyacente al sitio del acontecimiento comenzó a cerrar sus puertas.
En el acto Bernacasar Moreno cerró La Morenera, pero antes tuvo que sacar, no sin dificultad, a Manuel Suárez y a Wilmer Marín que estaban libando desde tempranas horas.
Frente al Mercantil Caracas seconcentró una multitud, parecida a los mítines políticos de los años 70.
Los curiosos llegaron de todas partes.
Algenriosos llegaron de todas partes.
Al gentío de La Encrucijada se agregaron los.
que vinieron del barrio El Trapiche (mono blanco y su cuadrilla), de barrio Coro (Fuque, Dalia Reyes y Flia.), de Coro (Fuque, Dalia Reyes y Flia.), de La Charneca (Willi Char y el manco Bohórquez), y hasta de lugares más lejanos llegaron saboriones.
Para la curiosidad no hay pasaje caro.
En el tumultuoso río humano la gente corría y jadeaba, pisotones, empujones, golpes (yo llevé uno).
Una señora embarazada fue auxiliada, tenía síntomas de asfixia, su marido le reprochó su presencia en el sitio, ella le respondió que presentía que su hijo (aún no nacido) iba a ser bombero.
Otros curiosos con un tono xenofóbico decían que Dios castigóconese incendio a los árabes dueños del negocio porque vendían muy caro, alguien le fue a comunicarle este comentario a Falled (dueño de La Linda), por lo que inmediatamente éste ordenó a sus empleados a ponerles nuevas etiquetas a los artefactos con precios rebajados, evitó aquella sentencia que dice: "cuando veas las barbas de tu vecino arder, pon las tuyas en remojo".
Del barrio El Mamón venía volando Emiro Reyes como una flecha, iba rumbo a la peluquería que está distante del incendio como un kilómetro.
En la línea de autos libres que está al frete de donde sucedió el incendio se produjo un apretujamiento de dos vehículos, uno propiedad de Onésimo Riera y el otro de Saavedra.
Ambos asustados y en la prisa por salir primero chocaron, y Onésimo arrancó primero, brincó la isla y fue a parar la carrera a Urama.
¡Qué guapo este coriano! Los buhoneros de La Encrucijada recogieron sus peroles al ver esa multitudinquieta y con ánimos caldeados.
Olía a saqueo.
Sin embargo no se escaparon unos pobres guajiros que les llevaron sus mercancías.
Pordesgracia, lanota triste de estos comentarios, hubo pérdidas humanas.
Un anciano inválido pereció consumido por las llamas, los torrentes de humos ahogaron sus pulmones y el fuego mordió su frágil carne.
Su compañera, anciana también, logró salvar su vida arrojándose desde lo alto en una misión suicida.
Afortunadamente no faltó la mano generosa y solidaria de ese moronense curioso que se encontraba en el lugar de los hechos.
Las unidades bomberiles acudieron a la cita nefasta, estos útiles funcionarios se trasladaron desde Puerto Cabello y otro (me dijeron) vino de Guacara.
Los bomberos de las empresas locales por el papeleo de la permisología y las autorizaciones no lograron llegar.
¡Qué lástima! La Guardia Nacional y la policía acordonaron la zona.
Una viejita que pasaba al lado de un guardia llevó un planazo sin saber por qué.
Al extinguirse el fuego llegó Norman Colmenares al local buscando los árabes para obtener el contrato de pintura.
Todo esto se hubiese evitado si se hubiesen controlado las llamas a tiempo.
¡Qué falta hace un Cuerpo de Bomberos para la comunidad moronense!
Libro Crónicas desde Morón - Por un Caballo y una Mujer
Finalizaba la década de los treinta, era Morón el valle acurrucado entre la serranía que al sur se divisa pintando verdes con mechones grisáceos que se pierden en la espesura de la neblina y el blanco oleaje del Golfo Triste, cuya brisa mecía los largos cocoteros colgando tupidamente sus frutos redondos, cobijado todo el valle por el azul sin manchas de un cielo que persuadía a la inspiración de los poetas. De Cariaprima bajaba su río haciendo meandros con sus límpidas aguas, cual cristales sinuosos que giraban lentamente a poniente para regresarse e ir paralelamente a la calla más importante del escaso poblado. En sus riberas, garzas y flores combinaban un paisaje en armonía, bambúes y cañas complementan el habitat de anfibios, reptiles y aves sedentarias. A la puesta del sol bandadas de palomas montañeras cruzan los cielos rumbo a la cordillera; en las noches silentes a poca distancia ruge el tigre. La vida es taciturna y pueblerina, la monotonía sólo es rota por los tañidos que brotan de la iglesia Santa Ana anunciando una misa dominguera, algún evento especial o simplemente doblan las campanas para avisar que a otro paisano se lo llevó el paludismo. ¿Cuántos van este año?, se pregunta Clodomiro. ¿Cuándo irá a acabar esta endemia que no perdona mujeres, ni ancianos, ni niños? Ni siquiera a los animales perdona, decía.
Ahora recuerdo mi potro zaino -comenta-. Con él quedé campeón coleador varias veces en las fiestas patronales de la virgen de Sana Ana. Aquí mismito, en la calle Real, rodaban los toros arrastrados por la fuerza de mi caballo Lucero, no había toro que se resistiera. ¡Qué tiempos aquellos! Las muchachas me llenaban el pecho de cintas multicolores, fue una tarde de feria cuando en la manga, posado sobre mi potro una mujer hermosa me colocó una cinta, jamás olvidaré sus grandes ojos negros, era Clarita, allí la conocí, para mi fortuna o para mi desgracia.
Clodomiro Era en su juventud un hombre fortachón, alto, de piel tostada por el sol. Lucía una gruesa correa de cuero en su muñeca derecha y un sombrero de ala que le caía hacia un lado. Su pelo era negro y crespo, buen porte. Era mujeriego, parrandero y jugador. Era caporal en una de las haciendas en los alrededores del pueblo, tenía fama de guapo, siempre andaba armado. No había mujer que se le negara, sostenía.
La conversación continuaba su curso en medio del bullicio de la sala del bar Las Cuatro Esquinas, numerosas botellas vacías colmaban la estrecha mesa. Un interlocutor pregunta: "Clodomiro ¿quépasó con tu vida próspera y exitosa?" "Gua, qué va a pasar, pues -responde Clodomiro-mi caballo Lucero un día amaneció con calenturas, se puso triste y se echó al suelo, más nunca se levantó, se lo llevó la malaria, lo enterré y todavía lo lloro. Después, a los dos meses, fue que llegaron unos doctores de Caracas a regar un polvo blanco para acabar con el mosquito asesino, pero y a no había remedio, mi Lucero estaba muerto. "Pero bueno, chico, no es para tanto, Lucero era sólo un animal, ñique fuera tu mujer", terció otro en la conversa. "No jo... con mi mujer me pasó otra vaina. Diez años después de haber muerto mi caballo — relata Clodomiro- llegaron unos ingenieros a formar una compañía y que le iba a dar trabajo a todos, tú sabes que ya las haciendas no daban nada, el petróleo embromó al campo. Yo me enrolé en los primeros trabajos de esta compañía, trabajé en la canalización del río, vaciando concreto, allí conocí mucha gente importante, y para ponerme en la buena con los jefes un día invité a varios ingenieros a comer en mi casa y les presenté a Clarita, quien los atendió muy bien, a ellos le gustó la comida de mi mujer y como venían de otras partes pidieron que Clarita les siguiera haciendo la comida que ellos pagaban bien, pues, yo acepté, tú sabes, para ayudarme ".
Clodomiro bebió un sorbo de cerveza Zulia y continuó su relato: "Pues mira, chico, cuál fue mi mayor sorpresa cuando un día regreso temprano del trabajo porque me sentía mal y encuentro al ingeniero Gumersindo arriba de mi Clarita querida, entonces me volví loco, al ingeniero lo saqué en calzoncillos aplomo de mi casa, y a mi mujer le sembré dos plomos en el corazón. Le di la muerte en el mismo lugar en donde antes cultivaba ternura. A mi caballo se lo llevó el atraso y a mi mujer se la llevó el progreso", concluyó.
Hace tiempo que no ven a Clodomiro, la última vez que lo vieron parecía cansado, sus pasos arrastraban las penurias de años, ahora lucía pálido y seco, su cabello se cubrió de cenizas de angustia, no buscaba compañía, dijo que no necesitaba de nadie, que se bastaba con sus eternos acompañantes: su botella de Popular, el recuerdo de su potro zaino y los grandes ojos negros de Clarita.
Los diarios locales dieron la noticia sobre un cadáver encontrado colgando de un árbol. Se parece a Clodomiro, gritó un mirón. Una Venezuela se fue con su potro, la otra, se quedó con Clarita, y a Clodomiro se lo llevó la tristeza.
Boca del Tocuyo
En cierta oportunidad ofrecí a unos amigos boquenses o ¿tocuyanos? escribirles sobre su pueblo (allá se lee el Noti-Tarde), hoy quiero cumplirmi palabra.
El poblado de Boca del Tocuyo dista muy poco de la orilla del mar, el río Tocuyo lo parte ecuatorialmente en dos (al poblado), quedando a ambos lados de sus riberas terrenos arenosos de origen aluvional con materiales que en tiempos inmemoriables acumularon la pleamar y el continuo arrastre de sedimentos de este caudaloso río.
Sobre estas arenas se levantó el pueblo, dividido en dos secciones (aleste y al oeste), cautivo entre el mar (al norte) y la oscura faja asfáltica (al sur) de la carretera costera del costado oriental falconiano.
Sus costas son de emersión, carentes de lo frondosidad de las palmeras que pudieran atenuar el inclemente sol.
La historia de este pueblo es similar a la de sus congéneres de esta parte del litoral caribeño, su estancia de cara a las antillas neerlandesas convirtieron estos rincones, recodos y parajes en caminos expeditos para burlar, durante la época colonial, la persecución de la Compañía Guipuzcoana contra el comercio ilícito (o contrabando) practicado en la zona por los comerciantes holandeses.
Especialmente cuando se tenía un río lo suficientemente navegable para penetrar desde las islas de Curazao o Aruba hasta las poblaciones del interior de los estados Lara y Yaracuy.
Este tráfico comercial consistía en el intercambio de productos agrícolas que llegaban por vía fluvial (desde el occidente del país) y áreas vecinas por las mercancías manufacturadas que desde Curazao trasladaban los holandeses al territorio patrio.
En Boca del Tocuyo también dejó sus huellas la Guerra Federal.
El General Zamora y sus tropas tomaron el pueblo el 21 de marzo de 1859, venía el General de Coro y en su tránsito hacia Morón se detuvo en este pedazo de costa falconiana para proclamar su revolución y ganarse nuevos contingentes que reforzarían su consigna de "tierras y hombres libres".
La configuración espacial del pueblo es más bien de calles lineales, aunque algunas no guardan el orden rectangular, sus viviendas humildes son las típicas rurales que fueron símbolos habitacionales de la reforma agraria.
Su gente vive fundamentalmente de la pesca, del comercio con los turistas y actividades agrícolas en haciendas vecinas donde se cosechan melones, patillas y los cocoteros para la extracción de copra.
En una zona contigua a su iglesia de San Rafael se divisa una atalaya que una vez fue su tanque de agua, como un vigía testifica los años de desidia oficial.
Este torreón de concreto, de enorme cabeza y cuerpo enjuto también se muere de sed, en su interior reseco se conserva como una memoria décadas de olvido, de tiempos de bonanzas que no llegaron a sus predios, de la esperanza que se pierde en la lontananza del mar.
Al lado del viejo tanque de agua se destaca una escritura de una pasada campaña electoral que dice: "Vota por los concejales luchadores y folklóricos", al pie de la escritura está la firma del partido político que postula a los candidatos.
Les aseguro, amigos, que este partido no sacó la votación que aspiraba.
La sinceridad en política no es muy buena compañera.
De estas tierras son los hermanos Armarzas, genuinos líderes y protagonistas de la época de esplendor de la organización que ellos representan, ahora Rafael o Fay ejecuta un nuevo rol como empresario del pescado, su bondad y su don de gente le harán salir adelante.
También es la tierra del "Morocho" cuya vocación servicial borra todo indicio de una apariencia no convencional.
También allí vive "El Manco" con un chiste siempre en sus labios.
El deportista Wilmer Gómez con sus poderosos "Jimmys".
De aquellos lugares se vino a Morón "Musulungo" (como le dicen en Morón) o "El Perico" (como le dicen en su pueblo) a buscar mejor vida y a entregar sus excelentes facultades para jugar el beisbol.
Se considera que es el mejor pelotero que ha dado la Boca del Tocuyo.
Todavía se mantiene activo, con sus casi sesenta años a cuesta, no le tiembla el pulso para darle un batazo al pitcher más pintao, musulungo debe tener un digno retiro y el reconocimiento u homenaje de dos pueblos que lo admiran y lo tienen como un ejemplo de juventudes.
Dejé para último al primer concejal, oriundo de la Boca, del municipio Monseñor Iturriza, Israel Lamus o ¿Díaz?.
Israel es buen amigo y tremendo jugador de beisbol, en su equipo lo alineaban como catcher y cuarto bate.
Pero había un problema.
Inicialmente él le solicitaba al manager que lo colocara en el line up como Israel Díaz (el apellido de su madre) y así se hacía normalmente.
Pero un buen día, alguien le dijo que su padre (de apellido Lamus) era un rico hacendado en Barinas, el cual tenía su oficina frente a la plaza Bolívar de esta ciudad.
Desde entonces Israel no permitió que se le pusiera en el "line up" con el apellido Díaz, sino el de Lamus.
Otro día partió Israel a Barinas a conocer a su padre.
Cuando llegó a la plaza y preguntó por el hacendado Lamus, alguien le respondió ¿hacendado? Lamus es aquél borrachín que está tirado allá en el suelo.
Israel inmediatamente regresó a su pueblo.
En plena lectura del line up para el juego del domingo, el manager dice en voz alta Israel Lamus cuarto bate, y le grita molesto Israel: ¡A mínose pongas Israel Lamus! a mí nepones Israel Díaz!!!
Libro Crónicas desde Morón - Boca del Tocuyo
En cierta oportunidad ofrecí a unos amigos boqueases ¿o tocuyanos? escribirles sobre su pueblo. Hoy quiero cumplir mi palabra. El poblado de Boca del Tocuyo dista muy poco de la orilla del mar, el río Tocuyo lo parte ecuatorialmente en dos (al poblado), quedando a ambos lados de sus riberas terrenos arenosos de origen aluvional con materiales que en tiempos inmemorables acumularon la pleamar y el continuo arrastre de sedimentos de este caudaloso rió. Sobre estas arenas se levantó el pueblo, divido en dos secciones (al este y al oeste), cautivo entre el mar (al norte) y la oscura faja asfáltica (al sur) de la carretera costera del costado oriental falconiano. Sus costas son de emersión, carentes de la frondosidad de las palmeras que pudieran atenuar el inclemente sol.
La historia de este pueblo es similar a la de sus congéneres de esta parte del litoral caribeño, su estancia de cara a las antillas neerlandesas convirtieron estos rincones, recodos y parajes en caminos expeditos para burlar, durante la época colonial, la persecución de la Compañía Guipuzcoana contra el comercio ilícito (o contrabando) practicado en la zona por lo comerciantes holandeses. Especialmente cuando se tenía un río lo suficientemente navegable para penetrar desde las islas de Curazao o Aruba hasta las poblaciones del interior de los estados Lara y Yaracuy. Este trafico comercial consistía en el intercambio de productos agrícolas que llegaban por vía fluvial (desde el occidente del país) y áreas vecinas por las mercancías manufacturadas que desde Curazao trasladaban los holandeses al territorio patrio.
En Boca del Tocuyo también dejó sus huellas la guerra Federal. El General Zamora y sus tropas tomaron el pueblo el 21 de marzo de 1859, venía el General de Coro y en su tránsito hacía Morón se detuvo en este pedazo de costa falconiana para proclamar su revolución y ganar nuevos contingentes que reforzarían su consigna de "tierra y hombres libres".
La configuración espacial del pueblo es más bien de calles lineales, aunque algunas no guardan el orden rectangular, sus viviendas humildes son las típicas rurales que fueron símbolos habitacionales de la reforma agraria. Su gente vive fundamentalmente de la pesca, del comercio con los turistas y actividades agrícolas en haciendas vecinas donde se cosechan melones, patillas y los cocoteros para la extracción de copra. En una zona contigua, su iglesia de San Rafael, se divisa una atalaya que una vez fue su tanque de agua, y como un vigía testifica los años de desidia oficial. Este torreón de concreto, de enorme cabeza y cuerpo enjuto en también se muere de sed, en su interior reseco se conservan como una memoria décadas de olvido, de tiempos de bonanzas que no llegaron a su predios, de la esperanza que se pierden en la lontananza del mar.
Al lado del viejo tanque de agua se destaca una escritura de una pasada campaña electoral que dice: "Vota por los concejales luchadores y folklóricos", al pie de la escritura está el nombre del partido político que postula a los candidatos. Les aseguro, amigos, que este partido no saco la votación que aspiraba. La sinceridad en política no es muy buena compañera.
De esta tierra son los hermanos Almarza, gemimos líderes y protagonistas de la época de esplendor de la organización que ellos representan, ahora Rafael o Fay ejecutan un nuevo rol como empresarios del pescado. Su bondad y su don de gente les harán salir adelante. También es la tierra del Morocho cuya vocación servicial borra todo indicio de una apariencia no convencional. También allí vive el manco con un chiste siempre en sus labios. El deportista Wilmer Gómez con sus poderosos Jimmys. De aquellos lugares vino a Morón Musulungo (como le dicen en Morón) o el Perico (como le dicen en su pueblo) a buscar mejor vida y a entregar sus excelentes facultades para jugar el béisbol. Se considera que es el mejor pelotero que ha dado Boca del Tocuyo.
Todavía se mantiene activo, con sus casi sesenta años a cuesta, no le tiembla el pulso para darle un batazo al pitcher más pintao, Musulungo debe tener un digno retiro y el reconocimiento u homenaje de dos pueblos que lo admiran y lo tienen como un ejemplo de juventudes.
Dejé para último al primer concejal, oriundo de la Boca, del municipio Monseñor Iturriza, Israel Lamus ¿o Díaz? Israel es un buen amigo y tremendo jugador de béisbol, en su equipo lo alineaban como catcher y cuarto bate. Pero había un problema: inicialmente él le solicitaba al manager que lo colocaran en el line up como Israel Díaz (el apellido de su madre) y así se hacía normalmente. Pero un buen día, alguien le dijo que su padre (de apellido Lamus) era un rico hacendado en Barinas, el cual tenía su oficina frente a la plaza Bolívar de esta ciudad.
Desde entonces Israel no permitió que se le pusiera en el line ip con el apellido Díaz, sino el de Lamus. Otro día partió Israel a Barinas a conocer a su padre. Cuando llegó a la plaza y preguntó por el hacendado Lamus, alguien le respondió "¿Hacendado? Lamus es aquel borrachín que está tirado allá en el suelo. Israel inmediatamente regresó a su pueblo. En plena lectura del line up para el juego del domingo, el manager dice en voz alta: "Israel Lamus cuarto bate", y le grita molesto Israel: "¡A mí no me pongas Israel Lamus! A mi me pones Israel Díaz!!!".
Libro Crónicas desde Morón - Boca del Tocuyo
En cierta oportunidad ofrecí a unos amigos boqueases ¿o tocuyanos? escribirles sobre su pueblo. Hoy quiero cumplir mi palabra. El poblado de Boca del Tocuyo dista muy poco de la orilla del mar, el río Tocuyo lo parte ecuatorialmente en dos (al poblado), quedando a ambos lados de sus riberas terrenos arenosos de origen aluvional con materiales que en tiempos inmemorables acumularon la pleamar y el continuo arrastre de sedimentos de este caudaloso rió. Sobre estas arenas se levantó el pueblo, divido en dos secciones (al este y al oeste), cautivo entre el mar (al norte) y la oscura faja asfáltica (al sur) de la carretera costera del costado oriental falconiano. Sus costas son de emersión, carentes de la frondosidad de las palmeras que pudieran atenuar el inclemente sol.
La historia de este pueblo es similar a la de sus congéneres de esta parte del litoral caribeño, su estancia de cara a las antillas neerlandesas convirtieron estos rincones, recodos y parajes en caminos expeditos para burlar, durante la época colonial, la persecución de la Compañía Guipuzcoana contra el comercio ilícito (o contrabando) practicado en la zona por lo comerciantes holandeses. Especialmente cuando se tenía un río lo suficientemente navegable para penetrar desde las islas de Curazao o Aruba hasta las poblaciones del interior de los estados Lara y Yaracuy. Este trafico comercial consistía en el intercambio de productos agrícolas que llegaban por vía fluvial (desde el occidente del país) y áreas vecinas por las mercancías manufacturadas que desde Curazao trasladaban los holandeses al territorio patrio.
En Boca del Tocuyo también dejó sus huellas la guerra Federal. El General Zamora y sus tropas tomaron el pueblo el 21 de marzo de 1859, venía el General de Coro y en su tránsito hacía Morón se detuvo en este pedazo de costa falconiana para proclamar su revolución y ganar nuevos contingentes que reforzarían su consigna de "tierra y hombres libres".
La configuración espacial del pueblo es más bien de calles lineales, aunque algunas no guardan el orden rectangular, sus viviendas humildes son las típicas rurales que fueron símbolos habitacionales de la reforma agraria. Su gente vive fundamentalmente de la pesca, del comercio con los turistas y actividades agrícolas en haciendas vecinas donde se cosechan melones, patillas y los cocoteros para la extracción de copra. En una zona contigua, su iglesia de San Rafael, se divisa una atalaya que una vez fue su tanque de agua, y como un vigía testifica los años de desidia oficial. Este torreón de concreto, de enorme cabeza y cuerpo enjuto en también se muere de sed, en su interior reseco se conservan como una memoria décadas de olvido, de tiempos de bonanzas que no llegaron a su predios, de la esperanza que se pierden en la lontananza del mar.
Al lado del viejo tanque de agua se destaca una escritura de una pasada campaña electoral que dice: "Vota por los concejales luchadores y folklóricos", al pie de la escritura está el nombre del partido político que postula a los candidatos. Les aseguro, amigos, que este partido no saco la votación que aspiraba. La sinceridad en política no es muy buena compañera.
De esta tierra son los hermanos Almarza, gemimos líderes y protagonistas de la época de esplendor de la organización que ellos representan, ahora Rafael o Fay ejecutan un nuevo rol como empresarios del pescado. Su bondad y su don de gente les harán salir adelante. También es la tierra del Morocho cuya vocación servicial borra todo indicio de una apariencia no convencional. También allí vive el manco con un chiste siempre en sus labios. El deportista Wilmer Gómez con sus poderosos Jimmys. De aquellos lugares vino a Morón Musulungo (como le dicen en Morón) o el Perico (como le dicen en su pueblo) a buscar mejor vida y a entregar sus excelentes facultades para jugar el béisbol. Se considera que es el mejor pelotero que ha dado Boca del Tocuyo.
Todavía se mantiene activo, con sus casi sesenta años a cuesta, no le tiembla el pulso para darle un batazo al pitcher más pintao, Musulungo debe tener un digno retiro y el reconocimiento u homenaje de dos pueblos que lo admiran y lo tienen como un ejemplo de juventudes.
Dejé para último al primer concejal, oriundo de la Boca, del municipio Monseñor Iturriza, Israel Lamus ¿o Díaz? Israel es un buen amigo y tremendo jugador de béisbol, en su equipo lo alineaban como catcher y cuarto bate. Pero había un problema: inicialmente él le solicitaba al manager que lo colocaran en el line up como Israel Díaz (el apellido de su madre) y así se hacía normalmente. Pero un buen día, alguien le dijo que su padre (de apellido Lamus) era un rico hacendado en Barinas, el cual tenía su oficina frente a la plaza Bolívar de esta ciudad.
Desde entonces Israel no permitió que se le pusiera en el line ip con el apellido Díaz, sino el de Lamus. Otro día partió Israel a Barinas a conocer a su padre. Cuando llegó a la plaza y preguntó por el hacendado Lamus, alguien le respondió "¿Hacendado? Lamus es aquel borrachín que está tirado allá en el suelo. Israel inmediatamente regresó a su pueblo. En plena lectura del line up para el juego del domingo, el manager dice en voz alta: "Israel Lamus cuarto bate", y le grita molesto Israel: "¡A mí no me pongas Israel Lamus! A mi me pones Israel Díaz!!!".
Libro Crónicas desde Morón - Desamor al Prójimo
Entre las enseñanzas esenciales del cristianismo está el amor al prójimo. Este precepto contemplado en el decálogo, o la Tabla de Los Diez Mandamientos, recibido por Moisés de las manos de Dios, irrumpió en su época contra el individualismo, el egoísmo y la insolidaridad. No obstante, en un país donde se presume que más del 80% de su población es de vocación cristiana, se hace caso omiso de él o se desarrollan actitudes y conductas que lo contradicen.
Viene al caso la cuña televisiva de los Jesuítas en Venezuela, donde atacan a los esperpentos de la condición humana como el egoísmo, la prepotencia y la mezquindad, protagonizados por un troglodita con cara de marrano. Cuñas como ésta enaltecen la dignidad y la convivencia entre los individuos de una sociedad.
En la sociedad venezolana se han enquistado conductas que vulneran o reducen al mínimo el afecto por nuestros semejantes. Para ilustrar lo anterior sobran ejemplos: Si se va a una institución -bien sea pública o privada- para efectuar alguna operación rutinaria, se encontrará que los encargados de atenderlo lo harán esperar al máximo innecesariamente (pues el funcionario está tomando café o conversando con otro empleado).
Si tiene el infortunio de hacer una cola, pasará las de Caín. A pesar de que está una ventanilla o taquilla desocupada, lo atenderá sólo una que estará repleta de personas como usted. Deberá soportar a sus semejantes "vivos "que se le cuelan. Pero, para su desgracia, la cola es tan larga que se sale del establecimiento. Entonces lo bañará el horrendo sol que perlará su frente de copioso sudor; es allí donde empieza el regocijo de los regentes y gendarmes del organismo en cuestión. El placer obtenido por el sufrimiento ajeno se manifiesta en leves sonrisas y lentitud en el habitual trabajo. Y para completar la faena se hace oír estruendosamente la voz del funcionario regañando y ordenando la cola, así se hacen sentir la autoridad y la jerarquía de quien en utopía debería servir a su prójimo con amor. El sufrimiento es estoico, pero los coleros buscarán la oportunidad de vengárseles decir, de pagar con la misma moneda o cobrarse ojo por ojo y diente por diente.
El momento llegará. Es en los representantes de la autoridad en quines quizás e nota más el sacrilego desafecto por la gente. Usted pierde su condición o dignidad humana cuando por alguna circunstancia cae en manos de cualquier cuerpo policial o militar; de inmediato se le prejuzga como un potencial delincuente, y como tal se le trata. Se le veja y se le humilla. Aquello de quedo el mundo es inocente hasta que se le compruebe lo contrario, es mera ilusión.
Le dirán que usted no tiene derechos, que ellos son la autoridad y la ley. Al final se comprobará que usted es inocente, un ciudadano común al que, supuestamente, la Constitución le concede deberes y derechos. Usted ha tenido suerte, a otros les ha ido peor. A lo mejor le ofrecen las disculpas y todo quedó allí. Ese mismo gendarme que es bravucón ante el indefenso ciudadano, es sumiso frente al poderoso.
Pero no crea, amigo mío, que sólo en los sectores del gobierno se vislumbra el desamor por los demás. Este es un quiste enraizado en la forma de pensar y en los genes conductuales de los diferentes estratos sociales del país. ¿Tendrá incidencia aquel odio racial y/o social que preconizó la guerra a muerte durante la lucha de independencia, o ése es un elemento intrínseco de la naturaleza humana? O más recientemente ¿serán los estertores de la Guerra Federal? ¿Será el producto de un país que en el pasado estuvo bañado en odios y luchas intestinas? De todas manera éste es un hecho psicológico y sociológico que en estas notas no vamos a profundizar.
Hasta en los sectores más humildes se observa la prepotencia o la inmodestia que trae consigo la poca consideración hacia sus semejantes. Basta que alguien sea presidente de la junta de vecinos del barrio más pobre del pueblo o de cualquier comunidad educativa para que entonces deje de tratar a sus antiguos compañeros, o los trata con despotismo, o simplemente se atribuye autoridad y derechos que no posee. Lo mismo sucede con los empleados medios y altos de las empresas importantes. Ni decir del campo educativo. En los concursos de docentes para ingresar o ascender en el ME se hacían interminable colas en las cuales no pocos educadores se fatigaban, puesto que estaban allí desde la madrugada para entregar sus credenciales. Esto es absurdo, teniendo muchos de los coordinadores de los concursos, muchos de ellos, postgrado en gerencia educativa y en planificación.
De manera que no es por desconocer la maestría, sino porque cada quien debe pagar su noviciado. ¿Esto no es muestra de desamor al prójimo?