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Simón Písalo 🔍

Según Alexis Coello, apodado El Coyote, fue un hombre conocido por su vínculo con su inseparable yegua. Se dedicaba a tumbar cocos en Zapateral y era conocido por repartir monedas en la calle Real. Sufrió una caída de una mata de coco que lo inmovilizó y murió en el hospital Adolfo Prince Lara tras padecer una grave enfermedad intestinal.

apodo: El Coyote
lugar fallecimiento: Hospital Adolfo Prince Lara
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Simón Písalo 🔍

Según Alexis Coello, apodado El Coyote, fue un hombre conocido por su vínculo con su inseparable yegua. Se dedicaba a tumbar cocos en Zapateral y era conocido por repartir monedas en la calle Real. Sufrió una caída de una mata de coco que lo inmovilizó y murió en el hospital Adolfo Prince Lara tras padecer una grave enfermedad intestinal.

apodo: El Coyote
lugar fallecimiento: Hospital Adolfo Prince Lara
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Simón Písalo 🔍

Según Alexis Coello, era un hombre oriundo de Ocumare de casi dos metros de estatura que trabajaba en los hornos de carbón de Bejuquiyal. Se caracterizaba por caminar descalzo y poseer pies tan resistentes que podía triturar botellas de vidrio sin herirse. Poseía un conuco en las riberas del río Morón que, según la creencia popular, no se inundaba con las crecidas.

lugar origen: Ocumare
oficio: Trabajador de hornos de carbón
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Amado Ruz 🔍

Según Alexis Coello, era el policía del pueblo encargado por el prefecto de arrestar a Simón Písalo en la plaza, aunque inicialmente no lo apresó por temor.

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Amado Ruz 🔍

Según Alexis Coello, era el policía del pueblo encargado por el prefecto de arrestar a Simón Písalo en la plaza, aunque inicialmente no lo apresó por temor.

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Federico Contreras 🔍

Según Alexis Coello, ejercía como prefecto del pueblo y dio la orden de arresto contra Simón Písalo.

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Federico Contreras 🔍

Según Alexis Coello, ejercía como prefecto del pueblo y dio la orden de arresto contra Simón Písalo.

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Juana Rivas 🔍

Según Alexis Coello, era propietaria de los terrenos donde se ubicaba un tamarindo (predios de la actual Cantv) donde Simón Písalo mudaba a su yegua.

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Juana Rivas 🔍

Según Alexis Coello, era propietaria de los terrenos donde se ubicaba un tamarindo (predios de la actual Cantv) donde Simón Písalo mudaba a su yegua.

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Pedro "El Chino" 🔍

Según Alexis Coello, Simón Písalo pasó sus últimos días de convalecencia postrado en el solar de su propiedad, sitio donde hoy funciona la oficina de Hidrocentro.

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Pedro "El Chino" 🔍

Según Alexis Coello, Simón Písalo pasó sus últimos días de convalecencia postrado en el solar de su propiedad, sitio donde hoy funciona la oficina de Hidrocentro.

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Simón Acuna 🔍

Según el IPC es un personaje típico de Morón, que montado sobre su yegua recorría toda la comunidad. Su nombre real era Simón Acuna, pero era conocido como Simón Pisalo porque tenía unos pies muy grandes. Portaba siempre un machete en la cintura, el cual, según algunos, manejaba con gran versatilidad. Cuentan que Simón cuidaba mucho a su yegua, a la que bañaba en el río y luego secaba con un paño. Otra de las anécdotas comentadas por los pobladores es que en las competencias del juego del palo ensebado realizadas en las fiestas patronales Simón siempre ganaba, por su altura y destreza. Murió al poco tiempo que murió su yegua, a causa de una enfermedad intestinal. Durante su período convaleciente los vecinos le lavaban la ropa y lo alimentaban, aparte de que le siguieron otorgando los premios en las fiestas patronales. Actualmente es considerado como una leyenda de Morón.

📚 Fuente: Catálogo del Patrimonio Cultural Venezolano 2004-2006. Municipios Juan José Mora y Puerto Cabello ➔

Tomás Pérez 🔍

Según Alexis Coello, era el dueño de un macho rucio con el que la yegua de Simón Písalo tuvo un encuentro que desató los celos de este último.

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Tomás Pérez 🔍

Según Alexis Coello, era el dueño de un macho rucio con el que la yegua de Simón Písalo tuvo un encuentro que desató los celos de este último.

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Indalecio 🔍

Según Alexis Coello, incendió la choza de una pareja simulando un accidente, provocando la muerte de sus niños. Confesó el hecho años después en su lecho de muerte en una casa de la calle Ayacucho.

lugar muerte: Calle Ayacucho cruce con El Bolsillo
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Indalecio 🔍

Según Alexis Coello, incendió la choza de una pareja simulando un accidente, provocando la muerte de sus niños. Confesó el hecho años después en su lecho de muerte en una casa de la calle Ayacucho.

lugar muerte: Calle Ayacucho cruce con El Bolsillo
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María 🔍

Según Alexis Coello, perdió a sus hijos en el incendio de su choza provocado por Indalecio y perdió la razón a consecuencia del suceso.

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María 🔍

Según Alexis Coello, perdió a sus hijos en el incendio de su choza provocado por Indalecio y perdió la razón a consecuencia del suceso.

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Miguel Fernández Caballero 🔍

Según Alexis Coello, fue un hacendado que en el año 1721 murió a manos de su esclavo, hecho que desató represalias por parte de las autoridades coloniales contra la población negra de la zona.

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Pedro José de Olavarriaga 🔍

Según Alexis Coello, fue la autoridad real que ordenó un feroz castigo contra los negros tras la muerte del hacendado Miguel Fernández Caballero en 1721. Basaba su proceder en el criterio de que el maltrato era necesario para asegurar la obediencia de los esclavos.

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Rafael 🔍

Según Alexis Coello, tras encontrar su choza en ruinas y a sus hijos fallecidos por el incendio provocado, desapareció sin que se supiera más de él.

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Rafael 🔍

Según Alexis Coello, tras encontrar su choza en ruinas y a sus hijos fallecidos por el incendio provocado, desapareció sin que se supiera más de él.

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Tolosino 🔍

Según Alexis Coello, puso fin a su vida disparándose en su habitación ubicada en la calle Real (hoy calle Comercio).

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Tolosino 🔍

Según Alexis Coello, puso fin a su vida disparándose en su habitación ubicada en la calle Real (hoy calle Comercio).

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📖 Consulta de Documentos Originales
Crónica Web #470

Libro Crónicas desde Morón - La tragedia de Simón

Libro Crónicas desde Morón - La tragedia de Simón
Nos cuentan del amor de consorte de Simón Písalo con su inseparable yegua, raro amor de un hombre con un animal. La yegua era para él la esposa, compañera, amiga y madre, celosamente cuidaba de que nadie la tocase, cautelosamente la mudaba desde la ceiba ubicada donde hoy está el galpón de la Técnica Morón hasta el tamarindo en los predios de la actual Cantv, en terrenos de Juana Rivas. Una vez enloqueció de celos y apuñaló a la yegua: había encontrado a su amada en un acto infiel, entregada a un macho rucio propiedad de Tomás Pérez; luego se le vio lloroso, curando a la yegua con café y kerosén a orillas del río Morón.
Pero Simón no sólo eia amor promiscuo, era también bondad. Se había ganado unos reales tambando cocos en Zapateral, y con su mochilla full se vino a la calle Real (hoy calle Comercio) montado en su cabalgadura, trajeado de gala, llevaba puesta su ruana multicolor, tiraba a su paso las monedas a los lugareños. A las cuatro esquinas llegó a tomarse unos tragos, ebrio, simulaba escribir unas notas en un papel.
Al momento pareció Amado Ruz, policía del pueblo, y que por orden del prefecto Federico Contreras debía arrestar a Simón. Amado llamó a Simón a la plaza, pero por temor no lo apresó sino que le manifestó que el prefecto lo mandaba a llamar. Simón le respondió que más tarde iría. Esta conversación fue oída por un chichero trinitario que se encontraba a un lado y quien al momento exclamó: "En mi país cuando la ley dice que la negra está presa, la negra está presa ". No había terminado de pronunciar la última palabra cuando la dentadura del trinitario fue a caer como a tres metros de distancia junto con la olla de chicha, éste, al levantarse resignadamente y batiendo la cabeza, dice: "Qué negraco... por estar metiéndome en vainas ".
Dos cosas marcaron el ocaso de Simón o de El Coyote, como también se le llamaba. Una fue la caída que sufrió desde una mata de coco que lo inmovilizó por largo tiempo; y la otra, fue la muerte de su yegua, que le congeló el alma. Nunca fue más el mismo Simón, se le veía triste y solitario, languideciendo de nostalgia por su amor perdido. La inmundicia hizo el resto, los gusanos se encargaron de carcomerle los intestinos, mengua a mengua su rucólico cuerpo se postraba en el solar de Pedro "El Chino", donde hoy está la oficina de Hidrocentro, en la calle San José. Algunos vecinos caritativos lo socorrían regándole creolina en las almorranas deshechas, luego fue trasladado al hospital Adolfo Prince Lara, donde, según se dice, por lo incurable del mal le aplicaron una inyección letal y su cuerpo tuvo como destino el crematorio.
El brujo le prende fuego a la choza simulando un incendio accidental. Al regresar la pareja de sus labores, encuentran las ruinas de su choza y sus niños calcinados. María enloqueció y de Rafael no se supo más.
Transcurridos varios años, en la hora de su muerte, Indalecio confesó la verdad de los hechos, parecía un gato que quería subir por las paredes, luego de la confesión muere en una casa de la calle Ayacucho cruce con la calle El Bolsillo, hoy calle Junín.
Posteriormente muere Tolosino disparándose un tiro en la sien derecha, encontrándose en su habitación de la calle Real, ahora calle Comercio. Así termina esta tragedia que conmovió a este infortunado pueblo...
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Crónica Web #497

Libro Crónicas desde Morón - Facetas Moronenses

Libro Crónicas desde Morón - Facetas Moronenses
Los pueblos son como un crisol donde se funden etnias, credos y culturas. Son la amalgama de lo genético y lo social. Es la combinación misteriosa y compleja de los genes y los valores sociales, de las vivencias, de lo frustrante y lo exitoso, de lo rico y lo pobre, la ley de los contrarios, como diría algún filósofo marxista. Es la huella que el tiempo ha dejado en un espacio determinado, con sus especificidades en las factorías humanas y que se van a expresar con un sentido colectivo y con una fisonomía propia.
Morón al principio se colmó de haciendas cacaoteras que día a día se hacían más fructíferas por la acción del rojo sobre el torso sudoroso del negro y para beneplácito del exportador. El martirio hizo al negro cimarrón y no pocas veces el blanco esclavista pagó con su sangre SH malvada osadía. En 1721 fue muerto a manos de su esclavo el hacendado Miguel Fernández Caballero; este hecho desató la ira de Pedro José de Olavarriaga, autoridad real, quien ordenó de inmediato un feroz castigo a todos los negros y en especial al homicida, basado en su personal criterio de que a los negros había que maltratarlos para que pudieran ser obedientes, porque al tratárseles bien se ponían holgazanes y luego huían a los cumbes.
El negro homicida tuvo una muerte horrible: fue descuartizado y los pedazos fueron esparcidos para provecho de los buitres, excepto la cabeza., que ensangrentada fue guindada en un apamate del camino real. Otros negros preferían escaparse a los cumbes ubicados en las inmediaciones del río Sanchón para formar sus rochelas e invocar el fuego de Changó, el dios de sus ancestros. Aún queda el recuerdo de Simón Písalo, que oriundo de Ocumare se vino para estas tierras. Su esbelto cuerpo acompañado de una estatura que rayaba casi en los dos metros, se paseaba semidesnudo sobre el lomo de su yegua; sus enormes pies descalzos se asemejaban a una ancha y larga plataforma. Se dice que una botella de vidrio se hacía trizas con la pisada descalza de Simón, sin hacerse éste el menor rasguño, de allí su apellido Písalo. A su paso sobre su cabalgadura, los parroquianos se apartaban temerosamente.
Se cuenta que su color negro lo extrajo de los hornos de carbón de Bejuquiyal, donde trabajaba, y que su conuco ubicado en las riberas del río Morón era el único que no se inundaba cuando llegaban las crecidas.
También se dice que era loco, lo cual no es cierto. Sus extravagancias dieron origen a muchas anécdotas.
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Fuente Bibliográfica #1

Catálogo del Patrimonio Cultural Venezolano 2004-2006. Municipios Juan José Mora y Puerto Cabello

Catálogo oficial de bienes muebles, inmuebles, manifestaciones culturales y tradición oral de la región CA 05-11.
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