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Teodosa Flores de López 🔍

Según Alexis Coello, recordada por impartir lecciones y educar a las generaciones pasadas de moronenses.

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Teodosa Flores de López 🔍

Según el IPC se le recuerda como la primera maestra catequista de Morón. Desde los 14 años se dedicó a enseñar a los niños las bases de la fe cristiana, así como los rezos necesarios para poder realizar la primera comunión. Cada año durante las procesiones de Santa Ana, patrona del pueblo, la procesión se detiene un momento frente a la casa donde habitó esta insigne maestra.

📚 Fuente: Catálogo del Patrimonio Cultural Venezolano 2004-2006. Municipios Juan José Mora y Puerto Cabello ➔

Alfonso Marín 🔍

Según Alexis Coello, fue el cronista de Valencia que escribió la obra "Morón, Ave Fénix de Venezuela", donde describe dramáticamente los estragos del paludismo en la población durante las primeras décadas del siglo XX.

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Arnoldo Gabaldón 🔍

Según Alexis Coello, doctor que participó en la labor de rociado de DDT en Morón a partir de 1945 para erradicar la endemia del paludismo.

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Arturo Luis Bertí 🔍

Según Alexis Coello, doctor que colaboró en la gesta sanitaria de 1945 contra el paludismo mediante el rociado de insecticidas en la zona de Morón.

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Catona 🔍

Según Alexis Coello, figura rememorada como parte de los personajes típicos del terruño.

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Dominguito 🔍

Según Alexis Coello, comerciante que formó parte de la vida cotidiana del pueblo con su bodega.

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Enrique Tejera 🔍

Según Alexis Coello, médico que formó parte del equipo responsable de la primera aplicación de DDT en Venezuela para combatir la malaria.

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Juan Julián 🔍

Según Alexis Coello, recordado comerciante que regentaba una carnicería en el Morón de antaño.

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Manuel García 🔍

Según Alexis Coello, desempeñaba el cargo de presidente del estado Carabobo en 1945 y apoyó la labor sanitaria de erradicación del paludismo.

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Miguel Elias Dao 🔍

Según Alexis Coello, autor citado que documenta la presencia de un poeta guanareño en Morón a principios del siglo XX.

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Modesto 🔍

Según Alexis Coello, párroco del pueblo en los años 60 que, tras un incidente con un cohete en la iglesia, pronunció una maldición contra la localidad.

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Muerto Parao 🔍

Según Alexis Coello, personaje popular de la localidad que poseía una bodega emblemática.

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Pardo 🔍

Según Alexis Coello, reconocido en el pueblo por su oficio de sobador.

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Poeta guanareño 🔍

Según Miguel Elias Dao, estuvo radicado en Morón a partir de 1901 y escribió versos sobre la fama de brujos de los pobladores locales.

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Silverio Escalona 🔍

Según Alexis Coello, comandante que lideró las tropas del gobierno en 1859 para quemar y arrasar los caseríos de Morón, Alpargatón y Urama.

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📖 Consulta de Documentos Originales
Crónica Web #461

Libro Crónicas desde Morón - Morón, Ave Fénix de Carabobo

Libro Crónicas desde Morón - Morón, Ave Fénix de Carabobo
Morón es un pueblo de tradición calamitosa. Su historia está llena de nubarrones y tristes episodios, no en balde el ilustre cronista de Valencia don Alfonso Marín dejó para la posteridad su obra "Morón, Ave Fénix de Venezuela". En ella describe dramáticamente los estragos que causó el paludismo en la población moronense durante las primeras décadas del presente siglo. El cronista nos dice: "En esto no hay exageración alguna, el cuadro era sombrío.
La funesta y trágica endemia de la malaria se había apoderado de toda la zona. Decir paludismo, era tanto como decir desolación y muerte. En cuanto a Morón, el caso es explicable: tierras abajas, situadas casi al nivel del mar, con aguas estancadas por todas partes, era un lugar propicio para proliferación de los zancudos transmisores del paludismo. La malaria logró reducir a 800personas (en 1945) de los 1.795 habitantes que tenía Morón en 1941, es decir, que en 4 años se perdieron 995 vidas. Y muchos moronenses abandonaron su terruño: veían un porvenir cada vez más tenebroso, y algunos de ellos preferían emigrara otros lugares, aun cuando para esto tuvieron que romper los nexos y sentimientos que lo ligaban al pequeño rincón geográfico donde habían vivido".
Toda esta calamidad se acabó durante el 2 de diciembre de 1945, se roció en Morón y en Venezuela por primera vez el DDT, labor que se le agradece a los doctores Amoldo Gabaldón, Enrique Tejera, Arturo Luis Bertí y a Manuel García, presidente del estado Carabobo en ese entonces. Como consecuencia de este hecho la población de Morón]] se cuadruplicó en los tres lustros siguientes.
En 1957 se inició la producción de cloro-soda en el Instituto Venezolano de Petroquímica. La tecnología atrasada arrojó, en 20 años, 40 toneladas de mercurio al caño Alpargatón y de allí al mar, veneno letal para los cocoteros, peces, bañistas del área y para los obreros de IVP que dejando viudas y huérfanos ofrendó su vida al progreso, y al viviente que prematuramente muestra triste la calvicie y la desdentada boca.
Mucho antes, en 1859, las tropas del gobierno comandadas por Silverio Escalona quemaron y arrasaron los caseríos de Morón, Alpargatón y Urama como represalia al apoyo que estos pueblos le habían brindad a la causa de la Federación.
Por los años 60, una travesura de un zagaletón logró la exasperación del jefe religioso del pueblo. Un cohete rastrero penetró en el recinto parroquial logrando con su explosión despavorir a los madrugadores oyentes de la misa decembrma, este acto desató la ira del padre Modesto, que así se llamaba el párroco, que con su fuerte verbo pronunció: "¡Maldito sea este pueblo ".
La instalación de la zona de grandes empresas dio desarrollo, pero también trajo una carga poluta que acorta el hilo de la vida. Se hicieron de grandes terrenos y de las mejores cosas, las atalayas de la termo­eléctrica descargan su mortífero hollín que pigmenta el despertar de los vecinos y opaca el vuelo de los pájaros. La expatriada BTX consiguió alojo en las riberas del río Aguas Calientes.
Luego vinieron las instituciones locales, llegó la alcaldía con su hinchada burocracia y los presupuestos pírricos, la prefectura se convirtió en un cenáculo de hablillas y las oficinas de la Cantv, tribunales, comandancia de la Policía y otras, alzaron el vuelo como las golondrinas y emigraron al puerto.
Quizás por estas vicisitudes a Morón se le ha rodeado de cierto estigma, un poco inmerecido, de ingratitudes de aquellos que marcharon y en otros lares denigran del pueblo que los abrigó, de los falconianos que llegan a Valencia y expresan: "Coriano g...ón se queda en Morón". Otros preferimos estacionarnos en este terruño y echar raíces, cumpliendo con los designios de esa vieja creencia que dice: "El que se bañó en río Morón, aquí se quedó". Cómo olvidar a Bota Burro, la carnicería de Juan Julián, la bodega de Muerto Parao y la de Dominguito, los toros coleados en la calle Comercio y La paz. Recordamos las lecciones de Teodosa Flores de López, al sobador Pardo, a Catona, y también rememoramos a sus brujos, que por cierto, fama le han dado a Morón desde tiempos lejanos. Cito a Miguel Elias Dao cuando habla de un poeta guanareño que estuvo radicado en Morón a partir de 1901 y en sus versos nos dejó lo siguiente:
"Los negritos de Morón en verdad que no son malos pero brujos sí que son. En sus caballos de palo unos e vuelven culebras, otros, en tigres o león. Todos con su brujería se convierten en piedras y como yo lo sabia me les vuelvo cigarrón".
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Fuente Bibliográfica #1

Catálogo del Patrimonio Cultural Venezolano 2004-2006. Municipios Juan José Mora y Puerto Cabello

Catálogo oficial de bienes muebles, inmuebles, manifestaciones culturales y tradición oral de la región CA 05-11.
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