Según Alexis Coello, fue el General que comandó la victoria federal en Boca de Yaracuy. El 23 de marzo de 1859 estableció su cuartel general en Morón, donde se le unieron 400 moronenses para continuar la campaña hacia el interior del país.
📄 Crónica: JUEVES 29 DE ENERO DE 2009
El Sesquicentenario ➔
Según Alexis Coello, nació en Cúa el primero de febrero de 1817. Fue un líder que encabezó alzamientos contra el gobierno Conservador junto al indio Rangel, convirtiéndose en el alma y brazo de la Federación durante la Guerra Federal de 1859. Fue sentenciado a muerte en 1847, pena conmutada por José Tadeo Monagas por diez años de presidio.
📄 Crónica: 182 años del natalicio del general Ezequiel Zamora ➔
Mencionado por el autor del texto como uno de los generales con quienes colaboraron los pobladores de Morón durante la contienda federativa.
📄 Crónica: Comunidad Moronera ➔
Según Laureano Villanueva, lideró las tropas federales en la ribera del río Yaracuy y desalojó el territorio morense infligiendo la primera derrota a los conservadores. Avanzó hacia Morón donde recibió contingentes del coronel Juan José Mora y continuó la campaña hacia occidente.
📄 Crónica: Libro Crónicas desde Morón - Morón Cuna de la Federación ➔
Según Alexis Coello, visitó Morón el 23 de marzo de 1859, ocasión en la que José Félix Mora y su padre se unieron a sus filas para marchar tras sus pasos.
📄 Crónica: Gral. José Félix Mora ➔
Según el autor del texto, nació en Cúa el 1 de febrero de 1817. Lideró un ejército de 6.000 hombres para sitiar San Carlos en 1860. Es descrito por Lisandro Alvarado como un capitán de palabra breve y áspera, implacable con el enemigo. Fue asesinado el 10 de enero de 1860 al salir de la casa de la familia Acuña; su muerte es atribuida a una supuesta confabulación entre Falcón y Guzmán Blanco.
📄 Crónica: Libro Crónicas desde Morón - Quien mató a Zamora ➔
Según Alexis Coello, llegó al río Sanchón en marzo de 1859. Dividió sus tropas enviando los batallones Federación y Flanqueadores por la vía de El Cambur mientras él marchaba por la costa hacia El Palito.
📄 Crónica: Libro Crónicas desde Morón - Sanchón ➔
Según Alexis Coello, era cuñado de Juan Crisóstomo Falcón y uno de los mayores exponentes de la causa federal. Destacó como un gran estratega y líder de masas. Aunque Falcón fue involucrado en su asesinato por algunos sectores, Zamora siempre le reconoció la mayor jerarquía en la dirección de la guerra.
📄 Crónica: Libro Crónicas desde Morón - Juan Crisóstomo Falcón ➔
Según Alexis Coello, estableció su cuartel general en Morón el 23 de marzo de 1859. Incrementó sus tropas con locales, venció en la batalla de El Palito y marchó hacia San Felipe. Gozaba de gran admiración entre los habitantes de Morón en comparación con Falcón.
📄 Crónica: Palma Sola (notitarde) ➔
Según Alexis Coello, nació en Cúa el primero de febrero de 1817. Se dedicó a trabajos de campo y asuntos mercantiles en diversos pueblos antes de liderar alzamientos contra el gobierno Conservador junto al indio Rangel. Fue el alma y brazo de la Federación durante la Guerra Federal de 1859, tras ser extrañado a Curazao en 1858 por la revolución de marzo.
📄 Crónica: Libro Crónicas desde Morón - El General Ezequiel Zamora ➔
Según Alexis Coello, venció en el combate de Boca de Yaracuy y estableció su cuartel general en Morón el 23 de marzo de 1859. Es descrito como el líder del movimiento federal que conquistó la adherencia de pueblos como Jacura y San Juan de los Cayos durante su itinerario.
📄 Crónica: JUEVES 29 DE ENERO DE 2009
El Sesquicentenario ➔
Según Alexis Coello, el General Zamora y sus tropas tomaron el pueblo de Boca del Tocuyo el 21 de marzo de 1859. En su tránsito desde Coro hacia Morón, se detuvo en esta costa para proclamar su revolución bajo la consigna de "tierras y hombres libres".
📄 Crónica: Boca del Tocuyo ➔
Según el autor de la crónica, fue uno de los generales aguerridos que lideró la contienda federativa y recibió la colaboración fervorosa de los trabajadores agrícolas de Morón.
📄 Crónica: Comunidad Moronera II ➔
Según el General Falcón, Zamora salió de Coro con un grupo de valientes, atravesó la tercera parte del territorio venciendo fuerzas enemigas hasta llegar a Barinas, donde creó y organizó un ejército utilizando la ciudad como base de operaciones.
📄 Crónica: El General Falcón en Palma Sola (última parte) ➔
Según Alexis Coello, citando testimonios históricos retomados por Brito Figueroa, era puesto como ejemplo de hombre de valor por los moroneros frente a los acompañantes de Falcón.
📄 Crónica: Palma Sola (notitarde) ➔
Según Alexis Coello, fue un militar y político nacido en Borburata en 1832. Se incorporó a la causa federal siguiendo a Ezequiel Zamora en 1859. Participó en la toma de Puerto Cabello en 1863 y en la revolución legalista de Joaquín Crespo en 1892, año en que ocupó la plaza de Valencia. Fue el primer gobernador de Carabobo electo por votación popular (1894-1897). Durante su gestión construyó el hospital civil de Valencia y ejecutó el decreto de creación de la Universidad de Valencia.
📄 Crónica: Gral. José Félix Mora ➔
Según Alexis Coello, fue un militar y político nacido en Morón en 1835. Se unió a la Guerra Federal en 1859 tras los pasos de Zamora y Falcón. Bajo el liderazgo de Joaquín Crespo, tomó Valencia en 1892 y fue designado presidente de Carabobo, cargo que luego obtuvo por elección popular para el período 1894-1897. Durante su gestión inauguró la Universidad de Valencia y construyó el antiguo hospital civil. Falleció en Puerto Cabello en 1913.
📄 Crónica: El General José Félix Mora ➔
Según Alexis Coello, intelectual barinés y sabio historiador. Fue autor de obras como 'Por aquí pasó Zamora', 'El Ultimo Hombre a Caballo' y 'Muerte al Amanecer'. Actuó como padrino en la presentación del libro del cronista en Barinas.
📄 Crónica: Volvemos a la Costa ➔
Según Alexis Coello, fue un intelectual barinés autor de libros como "Por aquí pasó Zamora" y "El Último Hombre a Caballo". Fue el padrino del acto de presentación del libro del cronista en Barinas.
📄 Crónica: Volvemos a la Costa ➔
Según el autor del texto, es señalado por testimonios de Jesús María Hernández y Emilio Navarro como el autor intelectual del asesinato de Zamora. Se afirma que llamó a Zamora a una conferencia secreta en la casa de los Acuña donde ocurrió el crimen.
📄 Crónica: Libro Crónicas desde Morón - Quien mató a Zamora ➔
Según Alexis Coello, desembarcó por Palma Sola el 24 de julio de 1859. Cita a Federico Brito Figueroa señalando que, a su llegada a Morón, Falcón sentía envidia del prestigio del General Zamora entre los moroneros, quienes criticaban a su estado mayor calificándolos de 'patiquines'.
📄 Crónica: Palma Sola (notitarde) ➔
Según Alexis Coello, desembarcó en las costas de Palma Sola el 24 de julio de 1859 proveniente de Curazao. Pernoctó en Morón antes de seguir el rumbo del general Ezequiel Zamora. Federico Brito Figueroa señala que Falcón sentía rabia y envidia ante la preferencia de los moroneros por Zamora.
📄 Crónica: Libro Crónicas desde Morón - Historia de Palma Sola ➔
Padre de José Félix Mora. Según Alexis Coello, le enseñó los artificios de la guerra a su hijo desde corta edad y se fugó con él a la Guerra Federal en 1859 tras los pasos de Zamora y Falcón.
📄 Crónica: El General José Félix Mora ➔
Según Laureano Villanueva, fue un jefe de general prestigio en Sanchón, Morón y Alpargatón que ofreció contingentes a Zamora. Participó en la campaña de occidente, destacándose en el combate de Araure con su columna "Flanqueadores" y en la batalla de Santa Inés defendiendo la posición El Trapiche.
📄 Crónica: Libro Crónicas desde Morón - Morón Cuna de la Federación ➔
Según Alexis Coello, este prócer nativo de Morón inició su carrera militar en 1814 como sargento primero en artillería. Participó en la Batalla de Carabobo y en la toma de Puerto Cabello (1823) bajo el mando de Juan Uslar. Durante la Guerra Federal (1859), combatió a las órdenes de Ezequiel Zamora y Juan Crisóstomo Falcón en las batallas de Santa Inés, San Carlos y Coplé. Alcanzó el grado de general de división en 1866, año en el que falleció.
📄 Crónica: ¿Quién fue Juan José Mora? ➔
Según Julio Centeno, hijo, nació en la Península de Paraguaná en 1956 y se estableció en Morón desde niño. Egresó del Instituto Pedagógico Universitario de Maracay. Fue concejal durante nueve años y en abril de 1997 fue nombrado Primer Cronista Oficial de Morón. Es autor de los libros 'Pinceladas en el tiempo', 'Morón' y director fundador de la revista 'Morón ayer y hoy'. Posee las órdenes Mérito en el Trabajo y Juan José Mora.
📄 Crónica: Libro Crónicas desde Morón - Prólogo ➔
Según Silverio Páez, este columnista aclaró que su investigación sobre 'Casa de Tejas' se limita al análisis histórico y no al jurídico, basando su bosquejo de la tradición de la propiedad territorial en documentación existente en la Academia Nacional de la Historia.
📄 Crónica: Aclara Alexis Coello: Sobre las tierras ➔
Según Alexis Coello, finalizó su gestión de cuatro años al frente de la directiva nacional de los cronistas venezolanos, retirándose tras un arduo trabajo en la población de Sanare.
📄 Crónica: Chaguaramas y Sanare de Lara ➔
Según Alexis Coello, formaba parte del grupo de 35 acompañantes que desembarcaron junto al Mariscal Falcón en la goleta proveniente de Curazao.
📄 Crónica: Palma Sola (notitarde) ➔
Valiente valenciano que, junto a Mora, tomó la plaza de Valencia en 1892. Según Alexis Coello, fue nombrado Jefe del Castillo de Puerto Cabello por Crespo, manteniendo una irreconciliable rivalidad con el General Mora.
📄 Crónica: El General José Félix Mora ➔
Mencionado por Alexis Coello como compañero de José Félix Mora en la acción militar de 1892 para expulsar a las tropas de gobierno de la plaza de Valencia.
📄 Crónica: Gral. José Félix Mora ➔
Militar valenciano que, junto a Mora, tomó la plaza de Valencia en 1892. Según Alexis Coello, fue nombrado Jefe del Castillo de Puerto Cabello, manteniendo una rivalidad irreconciliable con el General Mora.
📄 Crónica: El General José Félix Mora ➔
Según Alexis Coello, funcionario del área educativa que participó en las actividades recreativas y de supervisión en San Pablo de Urama.
📄 Crónica: Volvemos a la Costa ➔
Según Alexis Coello, fueron pobladores de Sanchón que formaron sus cumbes montaña adentro tras escapar de sus amos, esparciendo cantos y ecos tamboriles que, según la tradición oral, aún se escuchan en luna nueva.
📄 Crónica: Los Misterios de Sanchón ➔
Representante del Presidente Joaquín Crespo que presidió el acto inaugural de la Universidad de Valencia en 1893, según relata Alexis Coello.
📄 Crónica: Gral. José Félix Mora ➔
Según Alexis Coello, es un prócer moronero y expresión genuina de la afrodescendencia. A pesar de un medio social hostil, alcanzó el grado de General del Ejercito Libertador con el aval de Simón Bolívar debido a sus méritos de guerra.
📄 Crónica: Volvemos a la Costa ➔
Según Alexis Coello, es una expresión genuina de la afrodescendencia que llegó a ser General del Ejército Libertador avalado por sus méritos de guerra y con el visto bueno de Simón Bolívar.
📄 Crónica: Volvemos a la Costa ➔
Según Alexis Coello, el General Falcón se incorporó a la lucha armada en Palma Sola mediante un discurso arenga dirigido a sus correligionarios. Como jefe de la revolución, propuso dar unidad y concierto a la campaña militar para fundar la República, liderando el conflicto que se extendería por cinco años hasta llevarlo a la presidencia.
📄 Crónica: El General Falcón en Palma Sola (última parte) ➔
Según Alexis Coello, representante de su Santidad Benedicto XVI en Venezuela. Durante su visita a la Iglesia Santa Ana de Morón, recibió la Orden Juan José Mora en su primera clase.
📄 Crónica: Volvemos a la Costa ➔
Según Alexis Coello, visitó la iglesia Santa Ana de Morón en representación de Benedicto XVI, donde recibió la Orden Juan José Mora en su primera clase.
📄 Crónica: Volvemos a la Costa ➔
Según Alexis Coello, directora de la escuela Jesús Manuel Subero, responsable de la organización de eventos culturales en el plantel.
📄 Crónica: Volvemos a la Costa ➔
Según Alexis Coello, es un buen amigo del autor y jugador de béisbol oriundo de Boca del Tocuyo. Fue concejal del municipio Monseñor Iturriza. El autor relata una anécdota sobre su cambio de apellido de Díaz a Lamus y su posterior regreso al apellido materno tras un viaje a Barinas.
📄 Crónica: Libro Crónicas desde Morón - Boca del Tocuyo ➔
Según Alexis Coello, fue el primer concejal oriundo de la Boca del municipio Monseñor Iturriza. Se destacó como catcher y cuarto bate en el béisbol. El autor relata una anécdota sobre el cambio de su apellido a Lamus y su posterior retorno al apellido Díaz tras conocer la realidad de su padre en Barinas.
📄 Crónica: Libro Crónicas desde Morón - Boca del Tocuyo ➔
Según Alexis Coello, también conocido como Israel Díaz, fue el primer concejal oriundo de la Boca del municipio Monseñor Iturriza. En el béisbol se desempeñaba como catcher y cuarto bate.
📄 Crónica: Boca del Tocuyo ➔
Líder de la revolución legalista. Según Alexis Coello, designó a José Félix Mora como presidente de Carabobo en 1892 y jefe civil y militar de Puerto Cabello tras derrotar a las tropas de Andueza Palacios.
📄 Crónica: El General José Félix Mora ➔
Ratificó en 1897 la donación de las tierras de 'Casa de Tejas', según consta en el archivo del Ministerio del Interior citado por el autor del texto.
📄 Crónica: Comunidad Moronera ➔
Líder de la revolución legalista en 1892. Según Alexis Coello, ordenó a Mora ocupar Valencia y posteriormente lo nombró Jefe Civil y Militar de Puerto Cabello y Presidente de Carabobo.
📄 Crónica: Gral. José Félix Mora ➔
Según el autor de la crónica, ratificó el documento de donación de tierras de la comunidad "Casa de Tejas" en 1897, registro que se encuentra asentado en los archivos del Ministerio del Interior.
📄 Crónica: Comunidad Moronera II ➔
Líder de la revolución legalista. Según Alexis Coello, designó a José Félix Mora como presidente de Carabobo en 1892 y jefe civil y militar de Puerto Cabello tras la derrota de las tropas de Andueza Palacios.
📄 Crónica: El General José Félix Mora ➔
Según Alexis Coello, entró triunfante en Valencia el 17 de agosto de 1892. Nombró a José Félix Mora como jefe civil y militar de Puerto Cabello y presidente del estado Carabobo tras el éxito de su causa.
📄 Crónica: El guerrillero José Félix Mora ➔
Según Alexis Coello, fue un militar y político nacido en Morón en 1835. Se unió a la Guerra Federal en 1859. Bajo el mando de Joaquín Crespo, participó en la conquista de Valencia en 1892 y fue nombrado presidente de la entidad, cargo que luego ocupó por elección popular entre 1894 y 1897. Durante su gestión inauguró la Universidad de Valencia y construyó el hospital civil. Falleció en Puerto Cabello en 1913.
📄 Crónica: El General José Félix Mora ➔
Mencionado por Alexis Coello como hijo de Juan José Mora. Inicialmente la Asamblea Legislativa propuso su nombre para el distrito creado en 1981, pero la propuesta fue modificada a favor de su padre.
📄 Crónica: ¿Quién fue Juan José Mora? ➔
Según Alexis Coello, fue un militar de estirpe y guerrillero en las montañas de Morón, Sanchón, Urama, Alpargatón y Canoabo. Participó en la causa de la Federación desde 1859, actuó en la toma de Puerto Cabello (1863 y 1870) y fue pieza clave en la Revolución Legalista de 1892. A pesar de nacer en Borburata, se le vinculó siempre a Morón. Fue nombrado presidente de Carabobo (1892-1893) por Joaquín Crespo, enfrentando prejuicios de la élite valenciana por ser negro y de origen humilde.
📄 Crónica: El guerrillero José Félix Mora ➔
Según Alexis Coello, Juan José Mora sirvió bajo sus órdenes en la infantería durante los primeros años de la guerra. También figura como firmante del aval de servicios de Mora.
📄 Crónica: ¿Quién fue Juan José Mora? ➔
Según Alexis Coello, es uno de los firmantes que avalaron con su testimonio la conducta intachable y los servicios prestados a la patria por el general Juan José Mora.
📄 Crónica: ¿Quién fue Juan José Mora? ➔
Según Alexis Coello, es quien instó al cronista a documentar la existencia y el estado de las lagunas en el sector de Sanchón debido a su interés por la protección ambiental.
📄 Crónica: Los Misterios de Sanchón ➔
Según Alexis Coello, nació el 27 de enero de 1820 en Paraguaná y falleció en 1870. Inició su carrera militar como comandante de milicias en Coro en 1848 y ascendió a coronel en 1852. Fue el máximo líder del Movimiento Federal. Pisó Morón por primera vez como comandante de la Federación el 24 de julio de 1859 en Palma Sola. En 1863 fue electo Presidente de la República en La Victoria.
📄 Crónica: Libro Crónicas desde Morón - Juan Crisóstomo Falcón ➔
Según Alexis Coello, es el máximo referente de una familia de tradición militar del litoral de Carabobo, padre de José Félix Mora y epónimo del municipio.
📄 Crónica: Gral. José Félix Mora ➔
Según Alexis Coello, fue el padre del general José Félix Mora y es el epónimo del municipio. Su hijo siguió su tradición militar incorporándose a la causa de la Federación.
📄 Crónica: El guerrillero José Félix Mora ➔
Atacó la propiedad 'Casa de Tejas' en el año 1919 intentando acusar las tierras como baldías mediante un testaferro, acción que fracasó al comprobarse la validez de las escrituras, según relata el autor del texto.
📄 Crónica: Comunidad Moronera ➔
Según el autor de la crónica, atacó la propiedad "Casa de Tejas" en el año 1919 intentando acusar las tierras de ser baldías mediante un testaferro, acción que no logró el despojo gracias a la comprobación de las escrituras de los propietarios.
📄 Crónica: Comunidad Moronera II ➔
Según Alexis Coello, es el director de la institución educativa en San Pablo de Urama que participó en una partida de dominó contra el autor.
📄 Crónica: Volvemos a la Costa ➔
Según Alexis Coello, es el epónimo de la Unidad Educativa de San Pablo de Urama. El autor participó en un encuentro fraternal en dicha institución para interactuar con los alumnos sobre tópicos del héroe y la historia local.
📄 Crónica: Volvemos a la Costa ➔
Mencionado por Alexis Coello como el epónimo de la Unidad Educativa de San Pablo de Urama, en cuyo honor se conmemoró un aniversario más de su natalicio.
📄 Crónica: Volvemos a la Costa ➔
Según Alexis Coello, es un pescador y jugador de bolas criollas que atiende un puesto de pescado y refrescos en la playa de Palma Sola, conocido por su habilidad para 'bochar' bolas.
📄 Crónica: Palma Sola (notitarde) ➔
Firmó en 1866 el documento de donación de las tierras de la comunidad 'Casa de Tejas'. Según el autor del texto, colaboró con los habitantes de Morón en la contienda federativa.
📄 Crónica: Comunidad Moronera ➔
Según el autor de la crónica, firmó el documento de donación de las tierras de la comunidad moronera en el año 1866. Asimismo, se le menciona como uno de los líderes aguerridos de la contienda federativa que contó con el apoyo del pueblo de Morón.
📄 Crónica: Comunidad Moronera II ➔
Según Alexis Coello, es un personaje de la localidad cuya vocación servicial destaca sobre su apariencia no convencional.
📄 Crónica: Boca del Tocuyo ➔
Según Alexis Coello, conocido en su pueblo como "El Perico", es considerado el mejor pelotero que ha dado Boca del Tocuyo. Se trasladó a Morón para buscar mejor vida y se mantiene activo en el deporte con casi sesenta años de edad.
📄 Crónica: Boca del Tocuyo ➔
Según Alexis Coello, fue el anfitrión y quien extendió la invitación a los cronistas nacionales para participar en el proceso de selección de los símbolos municipales de Chaguaramas.
📄 Crónica: Chaguaramas y Sanare de Lara ➔
Según el autor del texto, hizo caso omiso a la legalidad de la documentación de 'Casa de Tejas', respondiendo únicamente a través de un telegrama al reclamo de la comunidad.
📄 Crónica: Comunidad Moronera ➔
Según el autor de la crónica, el mandatario hizo caso omiso a la legalidad de los documentos de propiedad de la comunidad y respondió a sus reclamos únicamente a través de un telegrama, participando en lo que el texto describe como un despojo de tierras.
📄 Crónica: Comunidad Moronera II ➔
Según Alexis Coello, conocido también como Fay, es integrante de los hermanos Armarzas, genuinos líderes de la zona. Actualmente se desempeña en el rol de empresario del pescado.
📄 Crónica: Boca del Tocuyo ➔
Según Alexis Coello, es el coordinador del área de Ciencias Sociales de la U. E. Manuel Manrique, quien invitó al cronista a participar en las actividades conmemorativas de la institución.
📄 Crónica: Volvemos a la Costa ➔
Según Alexis Coello, es el coordinador del Área de Ciencias Sociales de la U. E. Manuel Manrique, quien invitó al cronista a participar en las actividades conmemorativas del plantel.
📄 Crónica: Volvemos a la Costa ➔
Según Alexis Coello, autoridad eclesiástica que participó en el acto oficial de entrega de la Orden Juan José Mora al Nuncio Apostólico.
📄 Crónica: Volvemos a la Costa ➔
Según el autor del texto, fue el destinatario de una correspondencia enviada por la comunidad moronera 'Casa de Tejas' en 1959, solicitando protección y amparo para sus derechos de propiedad sobre dichas tierras.
📄 Crónica: Comunidad Moronera ➔
Según el autor de la crónica, fue el destinatario de una correspondencia enviada por la comunidad "Casa de Tejas" en 1959, en la cual se le solicitaba protección y amparo legal sobre sus derechos de propiedad ante los despojos sufridos.
📄 Crónica: Comunidad Moronera II ➔
Según Alexis Coello, docente de la Escuela Técnica Robinsoniana Ali Primera que gestionó la visita del cronista a la institución.
📄 Crónica: Volvemos a la Costa ➔
Según Alexis Coello, está a cargo del municipio escolar número cinco y coordina las actividades programadas de interculturalidad.
📄 Crónica: Volvemos a la Costa ➔
Según Alexis Coello, es la directora de la U.E. Creación Palma Sola, encargada de las actividades sobre valores ancestrales en dicha institución.
📄 Crónica: Volvemos a la Costa ➔
182 años del natalicio del general Ezequiel Zamora
Ezequiel Zamora nació en Cúa (estado Miranda) el primero de febrero de 1817.
Sus padres fueron Don Alejandro Zamora y Doña Paula Correa.
Desde joven gustaba de los ejercicios corporales como la natación, la lucha, la equitación, etc., caminante de distancias largas sin fatigarse.
Un autor de la época lo describe cuando niño así: "Era alto y delgado de cuerpo; de ojos azules y mirada viva y penetrante: sus facciones se marcaban y distinguían por líneas bien definidas que daban a su rostro por sus pómulos agudos, su nariz recta, su barba firme y saliente, su frente descubierta y bien modelada, una vigorosa expresión de inteligencia, altivez y energía" (1).
De mozo se dedicó a los trabajos rudos del campo y cursó estudios rudimentarios como era costumbre en los muchachos campesinos de aquel tiempo.
Se ocupó en su adolescencia de asuntos mercantiles en los pueblos de Villa de Cura, San Juan, San Francisco, El Pao, San José, Calabozo y Apure.
Se estableció con una casa de víveres en Villa de Cura donde obtuvo fama de honrado y trabajador.
Actividades modestas para un personaje que va a llenar la vida política de la nación durante el largo período de catorce años (1846-1860).
Su actuación va a ser trascendental en este lapso.
Sus primeros alzamientos contra el gobierno Conservador fueron en las sierras del centro del país en donde, acompañado del indio Rangel, levantó en armas a las masas explotadas de campesinos, libertos y esclavos.
Las revueltas campesinas del año 46 tuvieron enél aun conspicuo agitador y guerrero que alteró la paz y la paciencia del gobierno de entonces.
Es hecho prisionero en marzo de 1847.
Es encarcelado, enjuiciado y sentenciado a muerte.
La pena de muerte fue conmutada por el gobierno del general José Tadeo Monagas a diez años de presidio cerrado, sin embargo, no llegó a cumplir esta pena y por el contrario fue ascendido a comandante bajo las órdenes del gobierno.En 1856 celebró matrimonio con la señora Estéfana Falcón, hermana del general Juan Crisóstomo Falcón.
En 1858 triunfa la revolución de marzo con el general Julián Castro a la cabeza.
Por un decreto del 7 de junio de 1858 es extrañado del país junto con el general Falcón, siendo su destino la isla de Curazao.
Cuando comienza la Guerra Federal en 1859, Zamora es llamado para que lidere este movimiento insurreccional.
Se convierte en el alma y brazo de la Federación emprendiendo batallas que conquistan medio país entre las zonas de occidente y los llanos.
Libro Crónicas desde Morón - El General Ezequiel Zamora
Ezequiel Zamora nació en Cúa (estado Miranda) el primero de febrero de 1817. Sus padres fueron Don Alejandro Zamora y Doña Paula Correa. Desde joven gustaba de los ejercicios corporales como la natación, la lucha, la equitación, etc. Era caminante de distancias largas sin fatigarse.
El autor de la década los describe cuando niño así: Era alto y delgado de cuerpo; de ojos azules y mirada viva y penetrante: sus facciones se marcaban y distinguían por líneas bien definidas que daban a su rostro por sus pómulos agudos, su nariz recta, su barba firme y saliente, su frente descubierta y bien modelada, una vigorosa expresión de inteligencia, altivez y energía.
De mozo se dedicó a los trabajos rudos del campo y cursó estudios rudimentarios como era costumbres en los muchachos campesinos de aquel tiempo. Se ocupó en su adolescencia de asuntos mercantiles en los pueblos de Villa de Cura, San Juan, San Francisco, El Pao, San José, Calabozo y Apure. Se estableció con una casa de víveres en Villa de Cura donde obtuvo fama de honrado y trabajador. Actividades modestas para un personaje que va llenar la vida política de la nación durante el largo período de catorce años (1846-1860). Su actuación va a ser trascendental en este lapso.
Sus primeros alzamientos contra el gobierno Conservador fueron en las sierras del centro del país en donde, acompañado del indio Rarigel, levantó en armas a las masas explotadas de campesinos, libertos y esclavos. Las revueltas campesinas del año 46 tuvieron en él a un conspiscuo agitador y guerrero que alteró la paz y la paciencia del gobierno de entonces. Es hecho prisionero en marzo de 1847. Es encarcelado, enjuiciado y sentenciado a muerte. La pena de muerte fue conmutada por el gobierno del general José Tadeo Monagas a diez años de presidio cerrado, sin embargo, no llegó a cumplir esta pena y por el contrario fue ascendido a comandante bajo las órdenes del gobierno. En 1856 celebró matrimonio con la señora Estefa Falcón, hermana del general Juan Cnsóstomo Falcón. En 1858 triunfa la revolución de marzo con el general Julián Castro a la cabeza. Por un decreto del 7 de junio de 1858 es extrañado del país junto con el general Falcón, siendo su destino la isla de Curazao.
Cuando comienza la Guerra Federal en 1859, Zamora es llamado para que Imdere este movimiento insurrecional. Se convierte en el alma y brazo de la Federación emprendiendo batallas que conquista medio país entre las zonas de occidente y los llanos.
Chaguaramas y Sanare de Lara
Atendiendo a una invitación (23 y 24 de Julio) del cronista Lic.
Pedro Castillo Municipio Chaguaramas.
estado Guárico, en mi carácter de miembro de la dirección nacional de la asociación de cronistas de Venezuela, acudimos a esa hermosa población llanera para ser recibido con un especial afecto y una calurosa bienvenida por parte del presidente del Concejo Municipal, Miguel Pérez, y su equipo de concejales, entre los que se encuentran el Licdo.
José Medina Zacarías, la Licda.
Lismar Carpio, el amigo Luis Mejías Tavarez y también nos acompañaron el personal de Secretaría y otros funcionarios, y por supuesto, contamos con la cortesía y la amabilidad del Cronista Pedro Castillo, quien en todo momento nos brindó su hospitalidad.
A todos ellos y a su hermoso pueblo mi más sincero agradecimiento y desde ya serán mis eternos amigos, cuya amistad será extensiva a los habitantes de ese maravilloso pueblo de nuestros llanos centrales.
Nuestra visita a Chaguaramas fue con motivo de participar como jurado en la selección de su bandera municipal; el jurado no pudo ser mejor; estuve acompañado de valiosos historiadores y cronistas como lo son Italo Jiménez Laya, Cronista de Camaguán, Felix Lugo, Cronista del Sombrero, Fernando Rodríguez, Cronista de Ortiz, Simón Fernández, brillante historiador de Cagua (Edo.
Aragua), el Ing.
e historiador de Calabozo Denny Zamora Castillo, el historiador de Valle la Pascua Dr.
Felipe Hernández.
El ganador del concurso fue el Licdo.
Gerardo Salazar quien diseñó una hermosa bandera que expresa simbólicamente el origen, la historia, la cultura y el gentilicio del pueblo Chaguaramense.
El concurso fue todo un evento de pulcritud, de armonía y camaradería; de paso fue difícil tomar una decisión porque concursaron muchas banderas dignas y estéticamente logradas.
Al pueblo de Chaguaramas mis respeto y con ganas de volver algún día.
Por otro lado visitamos los municipios de Ortiz y del Sombrero donde nos reunimos con sus cronistas Fernando Rodríguez y Félix Lugo respectivamente, conjuntamente con dirigentes culturales de ambos municipios.
Sanare de Lara El día sábado del presente mes la asociación de cronistas de Venezuela se reunió en esta bella población larense para realizar la transmisión de mando de la anterior directiva a la recién electa el pasado mes en Margarita.
Se despidió como Presidente el gran cronista de Sanare Don Anselmo Castillo después de un arduo y excelente trabajo durante cuatro años al frente de la directiva nacional.
Misión cumplida, Anselmo, te fuiste por la puerta grande al igual que el vice-presidente nacional el ilustre amigo cronista de Barinas Licdo. Alberto Pérez Larralte. Los guerreros no se retiran solo reposan.
Allá entregamos una propuesta operativa de la secretaria nacional de patrimonio natural con la finalidad de que sea discutida y enriquecida para la orientación del trabajo en estos dos años que me toca la responsabilidad de dirigir nacionalmente esa secretaria.
El lema de esta propuesta es aquella que pertenece a la ecología profunda: "Piense a escala global y actúe a escala local".
Libro Crónicas desde Morón - La Batalla de El Palito
Venía el General Ezequiel Zamora como huracán devastando ejércitos del Gobierno Conservador que en la mayoría de las veces preferían no dar combate. Corría el año de 1859, la tolvanera federal brotaba de las entrañas del actual estado Falcón el 16 de marzo llegó a Jacura, el 17 a Capadare, tres días después estará en San Juan de los Cayos, el 21 sacude al Tocuyo de la Costa y el 22 se encuentra a las orillas del entonces caudaloso río Yaracuy.
Del otro lado del río -en el territorio del hoy municipio Mora-asediaba dispuesto al ataque el comandante Francisco Antonio Rivero, jefe de las atropas gubernamentales.
En la correspondencia de Morón de fecha 23 de marzo de 1859, Zamora describe así la situación: "Que venía (el río Yaracuy) muy crecido con aguas imposibles de vadear, y las canoas custodiadas por los godos al lado derecho".
Ante tal amenaza los federales jamás pensaron en retroceder sino que por el contrario "Zamora tenía suficiente temple y fuego en el corazón para desafiar la naturaleza y cruzó el caudaloso río Yaracuy, él a la cabeza de sus tropas, los soldados atados a las colas de los caballos y con las lanzas sostenidas con los dientes. Con solamente cien de sus hombres destruyó rápidamente la columna comandada por Francisco Antonio Rivera y pudo así utilizar las canoas parar pasar las armas de fuego, pólvora y demás pertrechos ". De esta manera los contingentes de la Federación despejaron el camino hacia Morón.
Estando en Morón Zamora y sus hombres, les llegó un delator de las tropas del gobierno, el mulato Juan Rodríguez, quien les informó sobre la ubicación y los comandantes de las patrullas gobierneras, acantonadas en El Pelito. Estos eran Andrés Avelino Pinto y el coronel José del Rosario Armas, alias "Mono Enchaquetado". Dicha confesión hizo exclamar a Zamora: "Si al frente de los oligarcas viene Mono Enchaquetado, el triunfo será más rápido... Ratón para gato".
Ezequiel Zamora salió con sus tropas de Morón a las cuatro de la tarde y a las diez de la noche sorprendió al ejército del gobierno que quedó totalmente destruido, huyendo los sobrevivientes hacia Puerto Cabello y por Las Trincheras hacia Valencia. Esta batalla demostró la capacidad y la estrategia militar del general Zamora, el cual envió una columna federal por Sanchón a salir por la vía de El Cambur para que atacase por un flanco a las fuerzas enemigas mientras que él se dirigía por el lado de la costa ocultando sus movimientos "con toda sagacidad y reserva. Zamora impuso a sus tropas el deber de mantener su puesto a muerte o vida, sin dar un paso atrás ".
La victoria de los federales sobre los oligarcas en la batalla de El Palito tuvo repercusiones nacionales hasta el punto de que el gobierno de Caracas se sintió humillado, pues Zamora no había derrotado a oficiales cualesquiera sino a reputados militares como Avelino Pinto, uno de los mejores de su época, y había hecho añicos la estrategia del viejo zorro León de Febres Cordero.
A pesar del triunfo la causa de la Federación tuvo pérdidas importantes, dejemos que sea el cronista zamorista, Emilio Navarro, quien nos diga con sus propias palabras llenas de sentimiento: "Departe del ejército federal fue sensible de nuestra pérdida, muchos distinguidos amigos, tipos los más empinados en el valor, tributarios con su sangre a aquel campo donde ambos contendores desplegaron un heroísmo propio de la clasica Venezuela, orgullo eterno de la república.
Ahí murieron el coronel Juan Nepomuceno Guevara, el modelo más acabado del valor y la moderación, con dos balazos en el pecho, recibidos en el momento mismo de atacar la casa fuerte donde se apoyó el coronel Avelino Pinto para hacer su última resistencia, el valiente comandante, Prado, el intrépido y modesto comandante Rodulfo Pereira, el belicoso comandante Castellano, hijo, muchos jefes y oficiales, honor coriano, y considerable número de tropas.
El comandante Gabriel Santana, hijo predilecto de la heroica Coro, espanto de valor, batíase en esta memorable acción, después de despedazados los brazos a balazos, y así combatían con valor inimitable".
Zamora y el estado mayor en pleno rinden homenaje en El Palito a los federales caídos. Decide proseguir su marcha hacia San Felipe, no sin antes recibir nuevos miembros que se suman a su ejército. Llegan hombres desde Borburata, Quizandal, Patanemo, Turiamo y otros pueblos de la costa comandados por el general Gabriel Guevara, viejo procer de la Independencia que había servido bajo las órdenes del Libertador en las campañas del Sur. También se agregó Cleto Marcano con otro grupo de Puerto cabello. Zamora regresó a morón el 24 de marzo.
Allí tenía su cuartel general y el grueso de sus tropas. De aquí marchó a Urama y luego siguió los caminos de María Lionza.
JUEVES 29 DE ENERO DE 2009
El Sesquicentenario
De la contienda de Boca de Yaracuy se cumple este 22 de marzo del presente año. Este combate se ubicó en la margen derecha del río Yaracuy en las cercanías de su desembocadura en el mar; es decir, se dió en territorio carabobeño y más específicamente en la jurisdicción del Municipio Juan José Mora. Para mi modesta opinión fue la primera acción de armas de importancia que se produjo durante la larga guerra o “guerra larga†como se llamó y que otros la conocen como Guerra Federal o simplemente Federación.
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En mi criterio, antes de esta refriega no sucedió otro encuentro o confrontación de notoriedad porque cuando Tirso Salaverria dio el grito de Federación en Coro aquél 20 de febrero de 1859 se escenificaron sólo algunas escaramuzas sin llegar a un combate formal. Al incorporarse el General Ezequiel Zamora al movimiento federal en Coro se inicia el torbellino que va a conquistar y ganar la adherencia de los pueblos durante su itinerario (Jacura, Capadare, San Juan de los Cayos, Tocuyo de la Costa) pero en ninguno de ellos se presentó batalla.
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El día 22 de marzo llegó Zamora con sus tropas al río Yaracuy del lado de lo que es el estado Falcón, cercano al balneario mi bohio, allí desplegó su ejercito a lo largo de la orilla de la ribera izquierda; observo del otro lado a un ejercito bien constituido y en la disposición para el combate, este era el ejército del gobierno al mando del comandante Francisco Antonio Rivero.
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Algunos historiadores y cronistas afirma que la estrategia de Zamora para vencer al enemigo fue la de ordenar que un grupo de su gente tiroteara (efectuara disparos) desde la orilla donde estaban, desplazándose por ella sin atravesar el río, mientras que otro grupo cruzaba a nado el río caudaloso, con las lanzas y armas entre los dientes y colgados a la cola de los caballos hasta llegar a la otra orilla para abrir fuego sobre el adversario o engancharse en la pelea cuerpo a cuerpo.
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Esto último me parece un poco fantasioso, propia de la historiografia romántica y epopeyica; pero lo cierto es que Zamora salió vencedor y las tropas del comandante Rivero huyeron en derrota. Se van a cumplir 150 años de este acontecimiento que enriquece nuestra historia local y que este escrito en las páginas de la historia nacional como uno de los episodios primigenios de la cruenta guerra larga.
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El 23 de marzo el general Zamora establece su cuartel general en Morón, donde lo acompañan el coronel Juan José Mora, el oficial José Félix Mora y 400 moronenses más que se unen a su ejército. Muchos de estos moronenses se fueron con Zamora y regaron con su sangre los caminos de la patria, algunos cayeron en Santa Inés, otros en San Carlos, Acarigua, en Coplé y en tantos recovecos del país donde el valor indómito de esta gente, curtidos entre el mar y la montaña con olor a cacao y a salitre, se puso a prueba, ¿Cuántos de ellos yacen en las tumbas desconocidas, anónimos a la gloria de la republica? ¿Cuántos de ellos no rindieron sus vidas, sus sueños y deseos en pos de una guerra absurda y desmedida?
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Sueños desvanecidos porque la reivindicación popular quedo ajena en el Tratado de Coche; tratado que sella el triunfo de la revolución Federal; revolución de las quimeras o rivolucion de las fantasías como dijera el “Jurunga Muerto†de Domingo Alberto Rangel. Total y a la final, las grandes mayorías de la población siguieron empobrecidos y se encumbraron una nueva elite (los liberales amarillos) de militares caudillos y civiles vinculados y hasta subordinados a las tradicionales grupos económicos dominantes.
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De manera que se cumplirán también los 150 años de la estadía de Zamora en Morón y la del general Falcón el 24 de Julio en el mismo año. También será el sesquicentenario de la Batalla de El Palito, una de las más importantes y decisiva de la carrera militar del general Zamora y de la guerra Federal.
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PD: Me informan que mi amigo el Lic. José Caro, después de realizar un censo intensivo en dominó durante las vacaciones escolares, ha regresado por sus fueros y después de derrotar a Pampuro, a Matzon y a varios profesores quiere medirse a este servidor. Yo lo espero que termine su preparación y cuando yo este mejor de salud para darle la revancha.
Comunidad Moronera
Creo importante continuar con el contenido de la correspondencia dirigida al Presidente Rómulo Betancourt por la comunidad moronera "Casa de Tejas", por considerarla con un valor histórico extraordinario.
El documento de la donación de las tierras firmado por el Mariscal Falcón en 1866 fue ratificado por el Presidente general Joaquín Crespo en 1897 tal como consta en el archivo del Ministerio del Interior de ese año en el Tomo 3, Pag. 85.
Sin embargo, Pérez Jiménez hizo caso omiso a la legalidad de la documentación y sólo respondió a través de un telegrama; sigamos textualmente las palabras de los afectados: "Así correspondió el Sátrapa a nuestro reclamo.
Él también tenía las manos metidas en el despojo y no hubo compasión para estos infelices trabajadores agrícolas de este histórico pueblo, que fue el cuartel de aquellos aguerridos que con el mayor fervor colaboraron con los generales Zamora y Falcón en la contienda federativa.
Hoy (1959) cuando comienza a definirse una nueva era de sosiego y esperanzas, nos apresuremos a solicitar de Ud. señor presidente, la protección y amparo de nuestro derecho en esta propiedad "Casa de Tejas", como ya lo habíamos planteado documentalmente a la Junta ya mencionada; propiedad ésta por la cual fuimos atacados en el año 1919 por el General Juan Vicente Gómez que lo hizo acusar por un testaferro como tierras baldías; hubo la oposición, fueron (los propietarios) al castillo Libertador, pero nuestras escrituras comprobaron que no eran tierras baldías y Gómez no pudo despojarnos...
Ahora (1955) nuevamente aparecen vendidas (las tierras), por uno de los jerarcas de la oprobiosa dictadura fenecida, al Instituto de Petroquímica, el cual batió el record en la destrucción desvastadora de todos los fundos agrícolas y pecuarios de este compromiso y todo aquello que constituía el patrimonio para su subsistencia y sentenciada a desaparecer hasta la misma población, que por milagro providencial no llego a consumarse su destrucción.
Esta anormalidad ha producido un alcance desesperado de dificultades que después de arrebatarles o destruirles sus sembrados o medios de alimentarse con sus familias, a esos desheredados, a esos hombres desalojados no se les daba trabajo en el Instituto (Petroquímica), sino a los foráneos, lo que dio base para la emigración de la mayor parte de los habitantes hacia los centros (urbanos), ya de por si congestionados".
Este es el drama social creado cuando la llegada de la industria petroquímica a Morón, los terrófagos del régimen perejimenista hicieron suculentos negocios con el despojo, compra a precios de gallina flaca y hacen ventas onerosas al mismo estado que en este caso estaba representado por los regentes del extinto I.V.P. (Instituto Venezolano de Petroquímica). Continuara con la última parte.
RESUMEN HECHO CON INTELIGENCIA ARTIFICIAL:
La comunidad moronera “Casa de Tejas†envió una correspondencia al Presidente Rómulo Betancourt, la cual consideran de gran valor histórico. El documento de la donación de las tierras firmado por el Mariscal Falcón en 1866 fue ratificado por el Presidente general Joaquín Crespo en 1897. Pérez Jiménez ignoró la legalidad de la documentación y sólo respondió a través de un telegrama. La comunidad pide la protección y amparo de su derecho en esta propiedad “Casa de Tejasâ€, por la cual fueron atacados en el año 1919 por el General Juan Vicente Gómez. Nuestras escrituras comprobaron que no eran tierras baldías y Gómez no pudo despojarnos.
En 1955, las tierras fueron vendidas al Instituto de Petroquímica por uno de los jerarcas de la dictadura. El Instituto destruyó todos los fundos agrícolas y pecuarios, lo que produjo un alcance desesperado de dificultades. A los desheredados no se les daba trabajo en el Instituto, sino a los foráneos, lo que dio base para la emigración de la mayor parte de los habitantes hacia los centros urbanos. Los terrófagos del régimen perejimenista hicieron suculentos negocios con el despojo, compra a precios de gallina flaca y hacen ventas onerosas al mismo estado que en este caso estaba representado por los regentes del extinto I.V.P. (Instituto Venezolano de Petroquímica).
OTRO RESUMEN HECHO POR INTELIGENCIA ARTIFICIAL
La comunidad de “Casa de Tejas†envió una carta al Presidente Rómulo Betancourt, la cual consideramos de gran valor histórico. El documento de donación de las tierras, firmado por el Mariscal Falcón en 1866, fue ratificado por el Presidente General Joaquín Crespo en 1897. Sin embargo, Pérez Jiménez ignoró la legalidad de la documentación y sólo respondió a través de un telegrama. La comunidad pide la protección y amparo de su derecho en esta propiedad “Casa de Tejasâ€, por la cual fueron atacados en el año 1919 por el General Juan Vicente Gómez. Según sus escrituras, las tierras no eran baldías y Gómez no pudo despojarlos.
En 1955, uno de los jerarcas de la dictadura vendió las tierras al Instituto de Petroquímica. El Instituto, sin embargo, destruyó todos los fundos agrícolas y pecuarios, lo que produjo un alcance desesperado de dificultades. A los desheredados no se les daba trabajo en el Instituto, sino a los foráneos, lo que dio base para la emigración de la mayor parte de los habitantes hacia los centros urbanos. Los terrófagos del régimen perejimenista hicieron suculentos negocios con el despojo, comprando a precios de gallina flaca y haciendo ventas onerosas al mismo estado que en este caso estaba representado por los regentes del extinto I.V.P. (Instituto Venezolano de Petroquímica).
Libro Crónicas desde Morón - Prólogo
Morón encrucijada en el tiempo donde aún resuenan en noches silenciosas los chasquidos metálicos de los sables revolucionarios de la Federación y a lo lejos las voces de mando de Zamora y de Falcón.
Como Cronista De San Diego y Consultor Jurídico de la Corporación que agrupa en su seno a todos los Cronistas Oficiales de la geografía carabobeña, confieso que constituye, para mi, un significativo honor la deferencia especial que ha tenido conmigo el muy apreciado amigo y abnegado Cronista de Morón, Profesor Alexis Coello, al depositar en mis manos -una inolvidable tarde de mar, de canciones y recuerdos- un legajo de interesantes crónicas publicadas con antelación en la sección costera del diario Noti Tarde, en su esperada y leída columna Desde Morón, con el propósito de que le hiciese la presentación a tan ricas páginas -todas impregnadas con ese suculento sabor telúrico que brota de las entrañas del alma colectiva del sentimiento moronense- que al fusionarse en un todo, con el homenaje de la imprenta, dieron como producto final este nuevo y valioso aporte a la bibliografía carabobeña.
Traigamos a este espacio la voz autorizada del Cronista Mayor de todos los tiempos en Venezuela, el muy valenciano Cronista de Caracas Don Enrique Bernardo Núñez: «Un pueblo sin anales, sin memoria del pasado sufre una especie de muerte, viene a ser como aquella tribu que sólo andaba por el agua para no dejar su huella» y... qué profunda huella ha dejado marcada, para la posteridad, el ilustre Cronista de Morón con la edición de este libro, testimonio fiel de su profunda erudición académica.
Por lo que respecta a nosotros siempre ha gravitado, en nuestro interior, como una constante, el firme criterio de que si se quiere eliminar un pueblo de la historia hay que comenzar por eliminar la historia de ese pueblo; por lo consiguiente: esa marcada dipsomanía que refleja el Prof. Coello por todas aquellas cosas que respiren esencia del pasado, lo inducen a calmar la sed bebiendo, hasta la saciedad, el milagroso elixir que brota de la fuente cristalina que nutre el álbum historiográfico de la vida de los pueblos, lo que nos garantiza admultos anuos la existencia de Morón en el contexto del tiempo, y que hoy, gracias a la epistemológica pluma del acusioso investigador de su devenir histórico, la progresista ciudad de Morón se encuentra robustecida porque él ha sabido continuar con mística y dignidad la noble empresa emprendida por ese gran roble y excelente amigo Don Miguel Elias Dao, Cronista de Puerto Cabello y Presidente Honorario Vitalicio de la Asociación de Cronistas de Venezuela, quien con sus hermosos 82 años a cuesta sigue demostrando la misma energía que ayer derramaba.
Cuando nos adentremos en las refrescantes páginas de este documentado estudio, nacido como el ave Fénix de las cenizas, hemeroténicas, de crónicas viejas, recorreremos, sin cansancio y de un solo jalón, la idiosincrasia; el sentir, el pensar y el querer, de ese noble terruño que bajo los signos de las saetas inexorables del tiempo se abre -con el corazón abierto como una flor de cayena- a todos los caminos de la patria, esos mismos caminos que condujeron los pasos hasta Morón de la diáfana figura del Pater Patriae un 31 de diciembre de 1826, que hizo que todas «Las casas del pueblo se vistieran de soles» como lo dibuja Don Miguel Elías Dao; precisaremos el dato exacto de la evolución cronológica morense, como lo detalla, fehacientemente, el Cronista en uno de sus artículos: el nombre de Morón lo conseguiremos por vez primera en 1578 en un croquis levantado por Juan de Pimentel. En 1628 se incorpora a la jurisdicción de Nirgua -según inducciones del erudito Cronista-.
En 1700 se ubica en los registros eclesiales como Santa Ana de Morón. En 1730 la abismada población contempla el alzamiento contra la Real Compañía Guipuzcoana del valiente zambo valenciano Juan Andrés López del Rosario, mejor conocido como Andresote o bajo los apodos de Bemba e trueno, Boca e'jarro (por la protuberancia de los labios), Cara e' susto o Pata pal' monte. Durante 1772 - 1773 recibe la visita, itineraria, pastoral del Obispo de la Diócesis de Caracas, limo. Exmo. Mons. Don Mariano Martí, quien suministró al niño Simón Bolívar el sacramento de la confirmación en la fe católica. El 25 de junio de 1824 con la creación de la Provincia de Carabobo por el Soberano Congreso de Colombia, Morón se desprende de Nirgua y se integra al Cantón de Puerto Cabello; (según lo consagrado en la Constitución del 28 de marzo de 1864 los Cantones se llamaron Departamentos, luego Distritos, Municipios Autónomos en 1983 y desde 1990 Municipio).
En 1859 llegan a Morón los Generales Zamora y Falcón e instalan el Cuartel General de la Revolución Federal. Movimiento que culminó con el Tratado de Coche en 1863 y es nombrado Presidente de la República Juan Crisóstomo Falcón. En 1901 el Municipio Morón comienza a llamarse Mora en homenaje a la memoria de su hijo epónimo Juan José Mora. El 2 de diciembre de 1945 gracias a los doctores Arnaldo Gabaldón, Enrique Tejera, Arturo Berti y otros proceres revolucionarios de la ciencia, se comenzó a combatir al fatídico ejército del hasta entonces victorioso General Paludismo con los mortíferos misiles del D. D. T. (dicloro- difeniltricloroetano) bajo el mando del Jefe de la Primera Cuadrilla de dedetizadores Levi Borges, resultando favorecidas las armas de la República. Expresa el Dr. Arturo Uslar Pietri en una de sus reflexiones: «.La transformación social y económica que está sufriendo nuestro país en el presente no es puramente la consecuencia de la Venezuela con petróleo, sino en gran pane de la Venezuela sin malaria». En el lugar donde se libró la primera batalla contra el fatal enemigo, que tenía desolada a Venezuela, hoy se levanta el monumento al zancudo muerto, ideado por el valenciano Don Ramón Chazzím, llevado a cabo por el Club de Leones de Valencia e inaugurado el 2 de diciembre de 1955. El año 1981, por Acuerdo de la Asamblea Legislativa del estado Carabobo, es creado el Distrito Juan José Mora, conformado por Morón y Urama que se desmembraron del Distrito Puerto Cabello.
En el mes de abril de 1997 a proposición del Alcalde Ing. Rafael Garrido fue aprobado unánimemente por la ilustre Cámara Municipal como Primer Cronista Oficial de la urbe el Prof. Alexis Coello, que venía de ocupar la curul edilicia en ese mismo Ayuntamiento por un lapso de nueve años. Obviamente, jugó un papel primordial en la conciencia de los concejales, para tan importante e histórica decisión, los méritos y virtudes que engalanan la honorable personalidad del hoy ilustre Cronista moronense; acrisolado espejo donde deben contemplarse las nuevas generaciones (y las viejas también) para orgullo de la patria.
El Profesor Alexis Coello vio la luz primera en la Península de Paraguaná, en 1956, de muy niño sus padres constituyeron un cristiano hogar en suelo moronense, suelo al cual el Prof. Coello le ha dedicado con auténtico amor filial lo mejor de su existencia. Egresó, con honores, del Instituto Pedagógico Universitario de Maracay en la especialidad de Ciencias Sociales, Profesor Titular del Liceo Ambrosio Plaza, donde se le quiere y se le respeta, experto en materia municipal, director fundador de la revista Morón ayer y hoy; luce sobre su pecho las veneras de las Ordenes Mérito en el Trabajo y Juan José Mora, su obra histórico-literaria se circunscribe a los siguientes libros: Pinceladas en el tiempo, que tuve el placer de disfrutar en San Javier del Valle, una gélida madrugada merideña, en ocasión de efectuarse la XXVII Convención Nacional de Cronistas de Venezuela, Morón y estas páginas donde se retrata, en toda su intensidad, con el lente mágico de la palabra, la historia grande y la historia pequeña, como la de Clodomiro que a su caballo se lo llevó el atraso y a su Clarita se- la llevó el progreso y a él... se lo llevó la tristeza; vivencias; travesuras juveniles, que hablan de una época, como aquella del ciego Estanislao, que era ciego pero que no era bolsa; folklore, costumbres, tradiciones, sueños y añoranzas, que reflejan el espíritu poético y romántico del artífice: "El tractor del progreso echó al suelo las últimas espigas del vergel de la vieja aldea".
En verdad, como amante de la buena lectura y del dato 'histórico preciso, al final de la lectura de las páginas que depositaron en mis manos -una inolvidable tarde de mar, canciones y recuerdos-deseaba que se multiplicaran para seguir disfrutando de tan didáctica y amena lectura, fundida en el crisol de la llama ardiente de la nacionalidad, pero estamos seguros que la producción prolifera del muy distinguido Cronista no se detendrá con las piedras que, algunas veces, se presentan en el camino, por el contrario, muy pronto, estamos seguros, nos sorprenderá, gratamente, con una nueva producción.
Julio Centeno, hijo
Libro Crónicas desde Morón - Morón Cuna de la Federación
"... Si estuviere equivocado, creo, sin embargo, que siempre tendremos el tiempo necesario para inclinarnos ante la voluntad de la República, si es que quiere regirse por otro sistema, sin apartarnos todavía de la senda de la legalidad que hoy podemos trillar con ventajas y sin humillarnos ante la fuerza de una reacción facciosa (el movimiento federal) que ha hallado su cuna en Morón y que es dirigida por Falcan, Valero, Guevara, Leiceaga y otros como ellos". El epígrafe anterior corresponde a un extracto de una carta del general León de Pebres Cordero, enemigo de la Federación, dirigida al general Pedro. E. Ramos y fechada el 5 de agosto de 1859, en Puerto Cabello.
Si bien fue con la toma del cuartel de Coro, la noche del 20 de febrero de 1859, cuando Tirso Salaverria y sus acompañantes, que no llegaban en número a 50, iniciaron la primera escaramuza de la Guerra Federal, no es sino en el territorio morense donde se libra la primera batalla de importancia. Efectivamente, el ejército del gobierno perseguía a las tropas del general Zamora desde diversos puntos del estado Falcón, tratando de evitarle que llegase al centro. Zamora, al llegar la ribera del río Yaracuy (en la parte del estado Falcón), avistó al otro lado (estado Carabobo) a las fuerzas del gobierno bien dispuestas al combate, bajo el mando del comandante Francisco Antonio Rivero. De inmediato ordenó Zamora a parte de sus tropas que cruzaran el caudaloso río a nado (generalmente se cruzaba en canoa) y que la otra parte se fuese por la orilla enmontada tiroteando al enemigo. Así desalojó el territorio morense y les infligió la primera derrota a los conservadores. "Talfue el primer combate de aquella atrevida campaña, por medio de un campo de guerra que ocupaba un enemigo bien armado" (1).
Siguió Ezequiel Zamora a Morón, "donde el coronel Juan José Mora le ofrecía un contingente de tropa de no escasa consideración" (2). Al llegar Zamora a tierras carabobeñas, el general José Antonio Páez, que se encontraba enfermo en Valencia, se ofreció para salir a combatir a aquél y, sin esperar mucho, el presidente de la República, Julián Castro, lo nombró jefe de operaciones en la provincia de Carabobo.
Luego de la batalla de El Palito, el general Zamora se dirigió a Morón y a Urama. Pero detengámonos un momento en lo que dice el autor de la cita anterior sobre Juan José Mora: "Con este parque (las armas v pertrechos tomados en El Palito) se armó el batallón de alistados por el benemérito comandanta Mora, en los pueblos netamente liberales de Sanchón, Morón y Alpargatan, donde gozaba este jefe de general prestigio... El comandante Juan José Mora era militar de la Independencia, sujeto muy honrado en sus negocios particulares: de pericia y valor, y en las luchas poli ticas siempre fiel al partido liberal"'(3).
En Urama se sumaron a la causa federal los hermanos Casimiro y Esteban Herrada, además de Joaquín Molinas; este valeroso uramense muere con el grado de capitán en el ataque que los federales hicieran a las fortificaciones de Barinas el 16 de abril de 1859.
El coronel Juan José Mora participó en toda la campaña de occidente al lado del general Zamora. Se destacó valientemente en el combate de Araure (9 de abril de 1859) cuando se atacó al jefe enemigo Manuel Herrera. El coronel Mora acosó por el ala derecha con su columna "Flanqueadores" a las atropas del gobierno, que huyeron en derrota. También sobresalió en la gloriosa batalla de Santa Inés donde se anotan los federales el triunfo más importante de toda la campaña de occidente. El coronel Mora ese día (10 de diciembre de 1859) compartía con el general Trías y el general Ortiz la defensa denominada El Trapiche, que era una de las fuertes del campo de batalla. A la embestida de una parte del ejército del gobierno, los federales se defienden con valor: "El va adelante (Pérez Arroyo, uno de los jefes del gobierno), desafiando todos los peligros y rompiendo a machetazos las trincheras. Pero los jefes de la resistencia no eran menos bravos que él. Pues allí están el bizarro Trías, Mora y Ortiz, soldados aguerridos: el oficial José Félix Mora, el valentísimo Martín Franco... "(4).
El 24 de julio del mismo año desembarcan en Palma Sola el general Juan Crisóstomo Falcón y su comitiva. Allí pronuncia una larga proclama, de la que transcribimos algunos trozos: "Alpisar el territorio, al aparecer sobre la escena de la revolución, siento la imprescindible necesidad de hablar a mis conciudadanos. Prefiero siempre ser conocido: que nadie se equivoque conmigo. La patria debe además saber por qué vengo y lo que traigo. No soy, a ella le consta, un militar de cuartel que hace la guerra por oficio; como tal, la guerra me inspira horror y menosprecio al que la hace. Soy lo que todo hombre de conciencia que ciñe la espada, y lo que ha sido desde que Venezuela me prestó la de su libertad: un ciudadano armado, y nada más. Tampoco soy yo quien trae la guerra: ésta existe, y existe declarada por la nación en masa contra sus opresores; tiranos que, audaces, se constituyen mandatarios por derecho divino, y que por orden infernal imponen a los pueblos el deber de obedecerles. ¡Insensatos...! ¡Cómo olvidar el coraje de los venezolanos! "(5).
(Todas las citas han sido tomadas de Villanueva, Laureano: VIDA DEL VALIENTE CIUDADANO EZEQUIEL ZAMORA, Monte Avila Editores, Tomo II, Caracas, 1991).
Gral. José Félix Mora
El Gral. José Félix Mora nace en Borburata el 20 de febrero de 1832 y muere en Puerto Cabello el 20 de marzo de 1912, forma parte de una familia de tradición militar del litoral de Carabobo cuyo máximo referente es el Gral. Juan José Mora, epónimo de nuestro municipio y padre de este personaje. José Félix se incorporó desde joven a la causa federal y en compañía de su padre debió marchar tras los pasos del Gral. Ezequiel Zamora en ocasión de la visita de éste a Morón el 23 de marzo de 1859. Entre sus acciones militares más conocidas tenemos su participación activa en el sitio y toma de Puerto Cabello el 30 de septiembre de 1863. Luego volvería a atacar a este Puerto el 21 de mayo de 1870, cuando ya estaba triunfante la revolución liberal de Antonio Guzmán Blanco. Cinco meses antes, el 23 de diciembre de 1869, había confrontado con las armas al gobierno de los Monagas (Gobierno de los azules) en San Felipe. Gral. José Félix Mora Su verdadera relevancia como militar y político la adquiere con el triunfo de la "revolución legalista" del Gral. Joaquín Crespo en el año de 1892. El Gral. Mora había luchado a favor de la causa de Crespo desde el principio, operaba en la costa carabobeña, en los pueblos de Puerto Cabello, Morón y Urama en donde atacaba constantemente a las autoridades gubernamentales con el método de las guerrillas. En este mismo año (1892) recibe órdenes del Gral. Joaquín Crespo de atacar y ocupar la plaza de Valencia, acción que realiza en compañía del Gral. Vallenilla y de Antonio Paredes cuando logran expulsar de esta importante plaza a las tropas de gobierno que se ponen en derrota. De esta manera el camino estaba despejado para que entrara Crespo triunfante en Valencia el 17 de agosto de ese mismo año. A continuación, el objetivo siguiente es la toma del mando de la plaza de Puerto Cabello, para la cual Crespo llevó como comandante a José Félix y al Gral. Quintana, finalmente la victoria es para los "revolucionarios" que acaban con los últimos reductos del gobierno de Andueza Palacios y su ramificación tellista de Carabobo. Después del triunfo legalista, el Presidente Crespo nombra al Gral. El Gral. José Félix Mora muere el 20 de marzo de 1912 en Puerto Cabello. José Félix Mora Jefe Civil y Militar de Puerto Cabello, posteriormente lo nombra Presidente del Estado Carabobo (1892-1893). No le fue fácil al presidente (gobernador) J.F. Mora llevársela bien con la elite social valenciana, quienes no veían con buenos ojos que un hombre de procedencia humilde y negro fuese el primer mandatario del estado. Se sentían humillados, disgustados e incómodos por tener un presidente de estado "de color subido, iletrado y tartamudo" (diccionario Fundación Polar), todo aquello era expresión de los prejuicios raciales de esa época. La cúpula social y política. Los poetas y periodistas no perdían oportunidad para burlarse del Gral. Mora en los periódicos, pasquines y publicaciones satíricas donde lo vituperaban con chistes, anécdotas y versos. Sin embargo, el Gral. Mora mantenía una actitud serena y tolerante ante tales agresiones, solía decir: "Democracia es echar vaina impunemente". Mora fue un hombre honesto, valiente y de buenos sentimientos, se caracterizó por su sencillez a causa de una formación humilde y rural, actuaba con cierta rudeza personal. Fue fiel admirador del Libertador y celebrador de las fechas patrias. Su sensibilidad social lo llevó a ser de nuevo Presidente del Estado Carabobo (1894-1897), esta vez por votación popular. Fue el primer gobernador electo por votación popular en el Estado Carabobo. Entre sus obras más importantes como gobernante se señalan: La construcción del antiguo hospital civil de Valencia, restablece la publicación de la Gaceta Oficial de Carabobo y la edita en una imprenta propia, le da el ejecútese al decreto presidencial de fecha 15 de noviembre de 1892 mediante el cual se erige en Universidad el Colegio de primera categoría de la ciudad de Valencia. La Universidad se instaló formalmente en el templo San Francisco el 22 de enero del año siguiente (1893); el acto inaugural fue presidido por el Dr. Eduardo Celis en representación del Presidente de la República, Joaquín Crespo. Durante su gobierno se produce la llegada a Valencia de los reverendos padres salesianos (1894), le correspondió conmemorar el centenario del nacimiento del Gran Mariscal de Ayacucho Antonio José de Sucre (1895), estos actos fueron realizados con gran solemnidad. majestuosidad y Igualmente daba gran elocuencia y celebridad con sendas proclamas que invitaban a la región carabobeña a sumarse a los eventos conmemorativos del onomástico del Libertador Simón Bolívar los 28 de octubre de cada año.
Libro Crónicas desde Morón - La Tragedia de Guanabanillo
Hablando de tragedia, nos cuenta una Roberto Montero, viejo moronense, bisnieto de José Idelfonso Montero (quien luchó en la Federación y en la Batalla de El Palito al lado del general Ezequiel Zamora). Los Montero son herederos de las tierras de "Casas de Tejas", que por su muerte el general Mora no llegó a repartir en el momento. Roberto nos hace llegar el siguiente drama:
"Por allá en los años treinta, hoy los predios del Seguro Social de Morón, habitaban en esta zona, en una humilde choza, María y Rafael Morillo con sus dos pequeños hijos Pedro y María. Poseían en las orillas del río Arriba -que hoy es el asiento del dique de Pequiven- un conuco que era su único sustento diario.
En una mañana fatídica, como era de costumbre, dejaron a sus vastagos solos y Rafael y María se fueron al trabajo. Rafael había tenido una dificultad con un señor de nombre Saturno Tolosmo, este fulano contrata los servicios de Indalecio Perozo, brujo de cierta fama para ese entonces. El brujo debía extraerles los corazones en vida a los hijos de Rafael como venganza de Tolosino por el problema que habían sostenido ambos. Los corazones los utilizaría el brujo para sus fechorías.
Libro Crónicas desde Morón - Quien mató a Zamora
Aquel infausto mediodía del 10 de enero de 1860, saliendo de la casa de los Acuña, el General Zamora pronunciaría sus últimas palabras: "Ya vengo", cuando al tronar de un disparo caía abatido, en pleno territorio dominado por sus tropas, el procer de la Revolución Federal. Su cadáver quedó a escasos metros de la iglesia de la parroquia de San Juan de la ciudad de San Carlos, de donde supuestamente salió el disparo. Había llegado Zamora procedente de Guanare y Araure, con un ejército de 6.000 hombres, con el objeto de sitiar la ciudad de San Carlos, que aún estaba en manos del gobierno conservador. Sitio que comenzó el 3 de enero y paulatinamente fue cayendo la ciudad en poder de los federales, excepto las fortificaciones Ya ultimados los detalles para dar el golpe final, fue llamado Zamora para almorzar en la casa de la familia Acuña, minutos después ocurriría el asesinato.
De la muerte de Zamora fue culpado el sargento G. Morón como autor material. Este personaje se consideraba muy ligado al General Juan Crisóstomo Falcón. Veamos lo que nos dice el General Jesús María Hernández, oficial zamorista: "El General Zamora fue muerto en una conferencia secreta para la que fue llamado por Falcón a la casa del doctor Acuña y Morón le dio un balazo de acuerdo con ellos ". Por su lado, Emilio Navarro, cronista zamorista alega: "Veo una presunción legítima (la autoría intelectual de Falcón) por el conocimiento que tuve del Gral. Ezequiel Zamora, el que se le hubiese dado muerte en medio de su ejército y que no hubiese una sola persona que presenciase este hecho ".
Otros testimonios indican que la muerte de Zamora fue producto de una confabulación de Falcón y Antonio Guzmán Blanco e incluso señalan que el segundo chantajeaba al primer. Un testigo pone en boca de Guzmán Blanco lo siguiente: "Conozco todos los pormenores de este crimen y en mi poder está la honra de ese hombre (Falcón). Con que vea lo que hace conmigo; yo me hallé en la misma pieza donde se consumó el crimen... huí del lugar. Verás si tengo mucho para que ese hombre (Falcón) me dispense consideraciones". ¿Sería ésta una de las razones por las cuales Falcón obraría en la presidencia con desgano y prefería irse a sus haciendas en Churuguara, dejando encargado por largo tiempo en la presidencia a Guzmán Blanco?
¿Por qué se asesina a Zamora? Porque representaba la esencia de la revolución social de la Federación y tenía bajo su mando a 23.500 soldados que lo habían reconocido como jefe, y además era dueño de un amplio apoyo popular. Permítanme transcribir una larga pero elocuente reseña que al respecto hace Domingo Alberto Rangel: "La fuerza de Zamora no radicará, solamente, en su fiereza de soldado. Es el amor a los humildes, la adhesión de las masas, el factor que bailará siempre en las velas de sus empresas hasta empujarlas a la meta. A Ezequiel Zamora le sobran soldados, porque tiene pueblo. De cada caserío desemboca en su ejército el contingente de la fe campesina.
Si lo derrotan, al día siguiente dispondrá de otro ejército. Hay alimentos para sus hombres, vendas para sus heridas y caminos para sus marchas. Para que Ezequiel Zamora fuera grande -y lo fue con proporción de guerrero y apóstol- la tierra venezolana le parió soldados. Ese hombre no tenía un ejército sino un pueblo atormentado tras sus huellas... Hubiera tenido cien mil hombres si el balazo de San Carlos no pone una raya de sangre en su carrera de saeta ".
El escritor Vallenilla Lanz acota lo que sigue: En 1846 como en 1859, se concentraron de nuevo las mismas montoneras de Boves y de Páez bajo el brazo vigoroso de otro gran caudillo (Zamora) de la misma fisonomía moral, de las mismas dotes de mando, del mismo empuje heroico, del mismo desprendimiento, de los mismos instintos oclocráticos y hasta podemos decir que de la misma raza del asturiano legendario ". Don Lisandro Alvarado pinta de esta manera la silueta de Zamora:
"Este caudillo, comerciante en un principio, había nacido en Cúa, el primero de febrero de 1817. Hizo parte de la conocida face ion de Rangel, y anduvo insurrecto con él en la provincia de Aragua (...) Tenía él para la lucha armada todas las cualidades de un capitán y todas las energías de un partidario... Duro con el partidario, implacable con el enemigo, imponía disciplina al uno y terror al otro. Su palabra era breve y áspera, su actitud amenazadora, sus órdenes imperiosas, sus planes vastos. La piedad no hallaba abrigo en su alma, la sonrisa no plegaba jamás su boca, eternamente contraída por la tensión de un espíritu en el cual no había sino una pasión, pelear, y deseo de triunfar". ¿Quién mató a Zamora?
Libro Crónicas desde Morón - Sanchón
Se desconoce el origen de este nombre. Podría ser un derivado de Sancho, reyes de Castilla, Aragón, Navarra y León (provincias Ibéricas) entre los siglos X y XII, o de Sancho Panza, fiel escudero del Quijote. También pudiera ser ¿porqué no? una distorsión del vocablo ancho-anchón-sanchón o el nombre de algún santo. Lo cierto es que con este nombre se conoce el río que por muchos años dividió a las jurisdicciones de Valencia y Nirgua. No obstante, su nombre debe haber surgido en el siglo XII puesto que no aparece en el croquis levantado por Don Juan De Pimentel en el año 1578 (finales del siglo XVI). En este croquis se hace referencia a los ríos Aroa, Aracoy o Yaracuy, y al río Morón y no se incluye a Sanchón.
Al oeste del valle del río Aguas Calientes se encuentran las cumbres de Sanchón en la vertiente norte de la cordillera de la costa. Entre estas cumbres está la montaña "María Teresa" a una altura sobre el nivel del mar de 1769 metros. En estas alturas se mantiene un tupido follaje vegetal cubierto por minúsculas gotas de agua y bajo esta capa arbórea fluyen en manantiales y arroyos que drenan hacia la cuenca tributaria del río Sanchón, que tiene una extensión de 86 Km2.
El Mar Caribe es la cuenca receptora de las aguas del Sanchón. Pocos metros antes del contacto con el mar, el río forma vanos meandros, disminuye su velocidad, se estanca por la carencia de un pronunciado desnivel, con sus crecidas en la época de lluvias rompe con el banco de arena que se ha formado delante de él y desemboca en línea recta al mar.
Hemos dicho en líneas anteriores que en el plano hecho por Don Juan De Pimentel en 1578 no aparece Sanchón pero sí aparece el Puerto de Chávez, ubicado en las inmediaciones de Sanchón o viceversa. Puerto Chávez se localizó en la punta del mismo nombre y fungió como un sitio de embarque y desembarque. Su nombre se debe a que dicho puerto se encontraba situado en dentro de las posesiones del alcalde Benito Chávez. En su instrucción general y particular de 1720 y 1721, Pedro José De Olavarriaga nos habla de la punta y el puerto de Chávez. "La punta de Chávez es estrecha, se adelanta en mar 200 pasos geométricos a la banda del oeste de ellas es el puerto de este nombre... El puerto de Chávez es una playa formada por la punta de este nombre y la que sigue, la que sigue, los navios y balandras dan fondo a la misma punta pegados, y ningún interés les conduce en este puerto sino el trato, al medio de la playa sale un río llamado Sanchón que sale de la serranía, y separa la jurisdicción de Valencia con la de Nirgua...".
El valle de Sanchón también fue visitado por el Obispo Mariano Martí en su labor evangelizadora durante los años 1772 y 1773 dejando constancia de su misión humanitaria y civilizadora en el pequeño caserío que se dormía con el arrullo de las aguas que descendían del regazo de María Teresa. Sanchón fue un refugio de los negros cimarrones, fugitivos y bandoleros que buscaban, en las incultas montañas, escaparse del martirio y del ignominioso castigo que reservaban las leyes de los blancos para todo aquél que desobedeciera al régimen.
Don Ángel Altolaguirre en sus "Relaciones Geográficas" de 1768, nos habla sobre la existencia de un cumbe en las montañas de Sanchón, sin embargo, considera como no muy habitable este valle: "Este cumbe está entre la boca del rio Sanchón hasta tierra adentro. El valle está inhabitable por lo enfermizo y por ser sus aguas como pestíferas.
Este paso y boca del río Sanchón es como la llave del Puerto de Cabello, porque los que van a él de todas estas jurisdicciones y por la costa, han de pasar por allí precisamente, y los que vienen también de Aguas Calientes, han de hacer lo propio, por cuyo motivo han visto diferentes veces salir algunos ladrones al camino real".
El 23 de marzo de 1859, a las diez de la noche, llegaron el General Ezequiel Zamora y su ejército a las riberas del Sanchón, allí preparó sus tropas para dar la batalla de "El Palito" en contra de las milicias del gobierno. Veamos lo que nos dice Francisco González Guiñan en su Historia Contemporánea: "Allí dividió (Zamora) sus tropas en dos partes, despachando una de ellas, compuesta de los batallones Federación y Flanque4adores, por la vía de El Cambur a salir al camino carretero que de Valencia conduce a Puerto Cabello, con la expresa recomendación de observar la más completa cautela en la marcha y con la orden de romper los fuegos inmediatamente que llegaran a El Palito. La otra parte de las tropas federales marchó por la costa, llevando a su cabeza a los generales Zamora, González y Trias. Poco tiempo después de la partida de Zamora, el caserío de Sanchón fue arrasado por las llamas como castigo a su apoyo a la causa Federal. Esta vil acción fue encabezada por Silverio Escalona, comandante de las tropas del gobierno conservador".
Los terrenos de Sanchón fueron propiedad del General José Félix Mora, como consta en la documentación de la sucesión "Casa de Tejas". Hoy en día son propiedad de la refinería Corpoven que usufructúa el río para uso industrial.
Los Misterios de Sanchón
En verdad que es enigmático este sector ubicado en el extremo oriental del Municipio Juan José Mora, en los linderos con Puerto Cabello; emplazado entre la montaña y el mar. Es un lugar para las leyendas, los mitos y los fantasmas que desde antaño habitan en sus alrededores. Su clima y el temperamento de sus aguas han sido descritos como no muy benignas para el asentamiento humano.
Por las piezas arqueológicas encontradas en el sitio se supone que hubo allí un poblamiento indígena primario, pero después fue zona de cimarrones (negros esclavos escapados de sus amos) que formaron sus cumbes montaña adentro y esparcieron por todo el sector la magia de sus cantos junto a los ecos tamboriles que aun escuchan, a media noche y en luna nueva, los viajeros que temblorosos solo alcanzan a exclamar ¡Los cimarrones están enrrochelao!.
Por allí pasaron los soldados de Zamora en 1859 para luego destrozar al ejército godo encabezado por los comandantes Andrés Avelino Pinto, José Rosario Armas y J. M. Cubillan en la llamada batalla del El Palito. Pero luego regresaron nuevas tropas del gobierno a desquitarse convirtiendo en cenizas el poblado de sanchón que una vez tuvo 54 casas con 208 habitantes. Allí tenía sus propiedades el General José Félix Mora con su rancho de tejas y adobe. Por allí impartió sus conocimientos y su fe cristiana la maestra Teodesa Benita Flores de López.
¿Cuántos nacieron y vivieron en Sanchón? ¿Cuántos murieron? Ni podríamos decir que es un pueblo de casas muertas como la novela de Otero Silva porque las casas desaparecieron, solo ruinas hay; ojala pudieran hablarnos de sus fantasmas y de sus almas en penas.
Son numerosas las cosas que a este cronista han llegado de cuentos de aparecidos y de espantos o encantamiento. Se cuenta que hay un sitio allí donde desaparecen las personas que se introducen en él, es decir, se pierden en un encantamiento. Por otra parte a la altura del puente sale en una bicicleta un hombre sin camisa que a veces es arrollado por los conductores que asustados aceleran sus vehículos cuando sienten el impacto, unos pierden el control y se voltean otros llegan a los centros hospitalarios, cuando revisan el carro no hay golpes por ninguna parte.
Otro caso es una mujer vestida de blanco que pide una colicuando se la dan al poco tiempo de haber avanzado su rostro es una calavera, imagínese el susto del conductor. Otro caso es un muerto que se monta sin permiso en los vehículos y solo se siente cuando se sube y abre la puerta y cuando se baja y la cierra, hay otras cosas mas que después se las contaré, si lo que digo aquí es falso no es mi culpa, yo solo recojo las voces del camino que son las voces del pueblo.
Mi amigo José Vargas me ha insistido para que hablara sobre una laguna que se encuentra en el mismo sector de Sanchón dado a su espíritu conservacionista. Esta laguna es muy antigua desde los tiempos del temblador o la tembladera lugar donde acudían los jóvenes de la época a buscar frutos silvestres. Lo cierto que esa laguna que hoy esta protegida por la vigilancia de PDVSA nunca baja su caudal ni siquiera en tiempos de sequía. En ella se dice que posee en sus aguas una variedad de fauna acuática que merece ser conservada. Al igual que otro que se encuentra en los terrenos donde actualmente se esta construyendo la planta de PDVSA GAS que al parecer esta siendo segada o drenada por la empresa, también me dicen que allí existen peces de gran tamaño y que es una lastima que no puede protegerse para salvaguardar las especies propias que se mantienen en ese ecosistema acuífero típico de un paisaje de vegetación xerófita
Libro Crónicas desde Morón - Juan Crisóstomo Falcón
Juan Crisóstomo Falcón nació el 27 de enero de 1820 en la parroquia Buena Vista del cantón Paraguaná perteneciente a la provincia de Coro, y murió en 1870, o sea que tan solo vivió 50 años. Sus primeros estudios los realizó en la ciudad de Coro, donde recibió lecciones de filosofía y francés. Fueron sus únicos estudios, ya que como escribió el veleidoso historiador Juan Vicente González, "nació para la guerra".
Pasó, en su juventud, cierto tiempo en San Felipe con el negocio del café. A los 28 años de edad (1848) ya era comandante de milicias en Coro, participando como tal en el ataque a Cumarebo, entra en batalla en Sabana Alta, Jaratara; es enviado a Maracaibo a pelear bajo las órdenes del General Marino. Toma a Perijá. Luego incursiona en Puerto Cabello a pelear contra las tropas del General Páez, las cuales estaban al mando del General Carmona, a quien derrota y apresa en el sitio de Bacoa.
En 1851 es nombrado primer comandanta del ejército y en 1852 obtiene el título de coronel efectivo; este mismo año va de comandante de armas de la provincia de Maracaibo. En 1854 da un apoyo muy importante al gobierno del general José Gregorio Monagas.
El General Falcón fue un personaje que al principio fue identificado como adepto a la corriente centralista (godos, conservadores, paecistas, etc.) y posteriormente llegó a ser el máximo líder o caudillo del Movimiento Federal o Federación. Quizás por este cambio en su conducta política se le tildó de voluble, indeciso o vacilante.
Siempre se ha hecho un paralelismo entre la vida de los generales Falcón y Zamora. Ambos son considerados como los mayores exponentes de la causa federal. Unidos por un vínculo familiar (eran cuñados), Zamora descolló como militar en las calles de Aragua y en el centro del país; Falcón rompía con su espada las filas enemigas en el occidente del mismo. Zamora emergió del anonimato en el ambiente capitalino donde fue apresado, juzgado, condenado e indultado; Falcón hubo de abandonar el país para lograr apoyo a su causa desde Colombia, Saint Thomas y Curazao. Zamora era el luchador social, el hombre de principios, con mucho valor personal y gran estratega militar, un verdadero líder de masas, leal a sus semejantes.
Falcón poseía gran talento como caudillo, militar con excelentes dotes, de una natural bondad y desinterés por el gobierno. Sin embargo, se le acusa de veleidoso e inconstante, connivente con sus adversarios del gobierno, y lo que es peor, se le involucra en el asesinato del General Zamora. No obstante, Zamora siempre le reconoció y le respetó a Falcón su mayor jerarquía en la dirección de la guerra. Con la desaparición de Zamora se afianzó esa jerarquía y se acrecentó su prestigio.
La primera vez que el General Falcón pisa territorio venezolano como comandante general de los ejércitos de la Federación, lo hace en las playas de Palma Sola, en Morón, el 24 de julio de 1859, donde dijo: "Al pisar el territorio, al aparecer sobre la escena de la revolución, siento la imprescindible necesidad de hablar a mis conciudadanos. Prefiero siempre ser conocido: que nadie se equivoque conmigo. La patria debe además saber por qué vengo, y lo que traigo "... Había llegado a Falcón de Curazao en una goleta, acompañado del futuro presidente Antonio Guzmán Blanco, y otros. En Morón se le unieron numerosos simpatizantes a su causa.
El 25 de julio Falcón se dirige al pueblo de Alpargatón en los siguientes términos: "Para hoy, la revolución tiene toda su fuerza material; creo traerle su autoridad moral, lo único que le falta para su inmediato desenlace. Con esa autoridad propóngame darle unidad y concierto a la campaña, al propio tiempo que ahorrar sangre generosa y conjurar futuros peligros. Ayudadme, compatriotas todos".
La revolución termina con el Trato de Coche (1863) y Falcón es electo Presidente de la República por una asamblea reunida en La Victoria; a Guzmán Blanco se le nombra vicepresidente. Estos cargos tendrían carácter provisional. En esta misma asamblea, a petición de Antonio Guzmán Blanco, se le otorga a Falcón el título de "Gran Ciudadano Mariscal de los Ejércitos de la República".
La Asamblea Constituyente nombra al General Falcón Presidente Constitucional. El régimen federal no trajo la felicidad deseada, cada caudillo federal se hizo dueño de su región, se cobraron altos honorarios. Falcón toleraba, por su conocida bondad, los guisos de sus amigos en el gobierno, pasaba la mayor parte de su tiempo en su hacienda en Churuguara descuidando sus deberes de gobernante (sólo duró 20 meses).
Los estragos de la guerra de Alpargatón y otros pueblos de la costa venezolana
Este hermoso valle con nombre de calzado grande sucumbía frente a las pestes y las calenturas, pero además había otra causa: la guerra. La guerra de independencia fue un factor de perturbación para la economía y la demografía de las zonas rurales adyacentes a Puerto Cabello. En efecto, los suburbios y sementeras del área -entre ellas Alpargatón- eran objeto de saqueos y de destrucción de las haciendas y pueblos por parte de las huestes españolas como también de los patriotas hasta 1823. En 1815 los realistas acaban con la cosecha de maíz, aún verde, en las cercanías de Puerto Cabello para convertirla en comida para sus reses; luego, en 1820, "se asolan las haciendas locales, obligándose además a los esclavos a tumbar la mata de plátanos, con el objeto de que sirviera para la alimentación al ganado, quedando las haciendas sin cultivo ni recolección de sus cosechas" (Cunill Grau). Nuestro prócer José Antonio Páez, en 1822, confiesa que había "destruido el incesante manantial de Borburata que les aliviaba demasiado (a los realistas sitiados), he acabado por fin con cuanto contaba en este territorio". Los pueblos de Alpargatón y Urama eran incendiados previamente antes de proceder a su despoblamiento por parte de los ejércitos ocupantes, he aquí una confesión de uno de los líderes de las tropas atacantes: "triste en primer lugar de entrar en la oscuridad de la noche unos pocos, incendiar el pueblo tirando pajuela en los techos que son de paja, y al punto del incendio, que sentirá los efectos de la confusión, entrar a fuego y sangre sin cuartel". El despoblamiento a la vez era ocasionado, después de 1812, por los continuos embargos y secuestro de las principales haciendas los propietarios, mayordomos y por los ejércitos que obligaban a esclavos a abandonar sus posesiones. Los esclavos huían hacia Ejércitos en plena campaña en valles costeros. las montañas lejanas o cercanas a formar los llamados "cumbes", allí mismo en los cerros de Alpargatón, para esconderse tanto del castigo del amo blanco como del azote de las guerrillas que los reclutaban para los trabajos forzados en obras en las cercanías de Valencia, o para servir como soldados en la guerra. Había una orden expresa de un oficial a su subalterno: "Que en los pueblos de Morón, Alpargatón y Urama se levanten guerrillas de gente del país, a cuyo efecto enviará V.E. las armas, municiones y fornituras necesarias, con algunos oficiales, encargados de organizarlos y de levantarlos hasta la fuerza de 400 ó 500 hombres; llamando los esclavos de aquel distrito para este servicio y dando la libertad a los que presente útiles, o si toman las armas". En estos casos se arrancaban a la fuerza a los brazos útiles y comprometidos con las faenas del campo, con la mano de obra en los cultivos, para llevarlos sometidos, tipo recluta, a los ejércitos en armas como simples soldados en detrimento de la economía agrícola que prevalecía en el área de este litoral carabobeño. Por otra parte, también ocurrió que se tomaban como represalia o venganza si los pueblos apoyaban tal o cual causa, entonces venían las tropas rivales a destruir y asolar los caseríos y sembradíos de las poblaciones para darles escarmiento por la supuesta traición, así sucedió en el año de 1859 cuando el general Ezequiel Zamora visita el pueblo de Morón, recibiendo un fuerte apoyo y adherencia a su ejército de un gran número de moroneros (400 según el cronista Emilio Navarro) que se marcharon con él hacia los destinos del occidente del país para participar en la famosa batalla de Santa Inés. Sin embargo, poco tiempo después de que el general Zamora se marchó de Morón, llegaron las tropas del gobierno dirigidas por el comandante Silverio Escalona y procedieron a incendiar y a devastar los caseríos de Sanchón, Morón, Alpargatón y Urama, como represalia y castigo al apoyo que le habían brindado estos pueblos a la causa de la Federación. Escuche a este cronista todos los domingos de 8 a 9 a.m. en el programa "Crónicas en domingo" por la emisora Caribeña Mil A.M.
Palma Sola (notitarde)
Palma Sola constituye una extensión de tierras planas en las adyacencias del mar, enclavadas entre la desembocadura del río Morón y el saliente de Punta Morón.
Sus suelos son de tipo salino-arenosos, cubiertos aún por una vegetación desidua en transición a xerófita.
Sus parajes son el hábitat natural de aves como el arrendajo, garzas, gaviotas y reptiles como el cascabel y la coral.
Quizás su nombre (Palma Sola) haya sido extraído de las soledades que envuelven sus taciturnos paisajes donde resalta la palmera que batiéndose al viento señorea por las tardes manchadas de sol y se regocija por la virginidad perdida de la mar a causa del espolón que como lengua rocosa penetra en sus entrañas para beneplácito de pescadores y surfistas.
Las costas de Palma Sola vieron desembarcar al Mariscal Juan Crisóstomo Falcón un 24 de julio de 1859 provenientes de la isla de Curazao.
Traía, además, la goleta del Mariscal Falcón al futuro presidente e "ilustre americano" Antonio Guzmán Blanco, Jacinto Regino Pachano y otros 35 acompañantes más.
En el mismo año, y en menos de 4 meses estuvieron en Morón, los máximos dirigentes de la Federación.
Efectivamente, el general Ezequiel Zamora estuvo en Morón desde el 23 de marzo de aquel año donde estableció su cuartel general, incrementó sus tropas con "moroneros" y luego venció a las fuerzas del gobierno en la batalla de El Palito, regresó a Morón y marchó hacia San Felipe.
El Mariscal Falcón llegó por Palma Sola, pernoctó en Morón y siguió hacia el mismo rumbo de Zamora.
Sin embargo, lo significativo es que los moronenses pudieron comparar las dos personalidades de los jefes federales.
Según los cronistas de ese entonces y retomados por el historiador Federico Brito Figueroa señala lo siguiente (cita textual), "Falcón estaba sano y salvo en Morón desde el 24 de julio de 1859, renegando de esta nefasta invasión, temblaba de rabia y de envidia, porque los moroneros solamente preguntaban por Zamora, y comentaban entre sí que el jefe del pueblo soberano venía de regreso de los llanos para marchar hacia Caracas y terminar con la tiranía oligarca.
Algunos llegaban a gritar, mirando de reojo, a los acompañantes de Falcón: ¿Estado mayor con patiquines? Para estado mayor el del general Zamora, con hombres como Prudencio Vázquez".
Quiso el general Marcos Pérez Jiménez, presidente de la República, construir una moderna urbanización en los terrenos de Palma Sola, aprovechando su tibio clima y su brisa de mar que armoniza con una estratégica posición geográfica.
Para tal efecto se creó un ambicioso proyecto urbanístico que abarcaba diversas áreas de servicios vialidad, acueducto, cloacas, recreación, educación, etc.
y confortables viviendas que matizaban un espacio idóneo para la vivencia y el esparcimiento humano.
Este proyecto paradisíaco o esta urbanización modelo fue truncado con la llegada de los gobiernos democráticos.
Allí quedaron las amplias viviendas sepultadas bajo un manto vegetal, calles perdidas en el follaje del tiempo, a medio camino se detuvieron los sueños de grandeza.
Palma Sola aún sigue esperando.
También su parsimonia vio esfumar su río Caribe que una vez calmó su sed, el Morón infielmente se desvió por caminos nauseabundos.
Quedó en su aridez, la sequía es hoy su entrañable amiga como también lo son los amores furtivos que se cobijan bajo su cielo brumoso de blanco y la verde espesura de los matorrales.
En 1963 se emplazó en sus lares la compañía alemana Volkswagen de Venezuela.
Con el impulso de los europeos la zona obtuvo un dinamismo inusitado, se construyeron nuevas viviendas para los trabajadores, se abrieron los sitios de recreación y la playa se colmaba de bañistas que disfrutaban de las modernas instalaciones de los prósperos balnearios.
Pero esta ensambladora del popular vehículo tuvo un final infeliz.
Producir un vehículo a bajo precio para los venezolanos era una ofensa para las grandes compañías automotrices, era una inaceptable competencia para la Ford y la Chevrolet, por lo tanto había que aplastar a la intrusa alemana, y así fue.
La General Motor, el Poder Judicial y la mafia sindicalera se encargaron de echar la lápida sobre la cuna del escarabajo, y el pobre se quedó con las ganas de tener carro, y Palma Sola volvió a dormirse en sus laureles.
Hoy en día Palma Sola es la única playa del moronense, allí acuden los fines de semana.
En los alrededores de la playa se han instalado numerosas casitas para expedir pescados y refrescos.
En una de ellas se encuentra Marino, llamado "el camello" por sus amigos, como un ermitaño del martira su cordel al agua en busca de su presa, buen pescador pero mejor bochador de bolas criollas.
!Ahí tienes tu camello!.
!ahí tienes tu camello! le grita Marino al público cuando pega un boche clavao, ya que aquellos buscan ofenderle para desconcretarlo.
Pero el camello no come cuento.
Libro Crónicas desde Morón - Urama, Parroquia de Juan José Mora
Urama estuvo casada en un tiempo con el occidente de Carabobo. Mantiene una relación histórica con Canoabo, Nirgua y Montalbán. Al principio, en 1628, perteneció a la jurisdicción de Nirgua por orden del gobernador Meneses, pero su núcleo poblador se estableció después de la fundación de Canoabo en 1711. En el plano religioso, Urama y Canoabo mantuvieron una vinculación estrecha, ambos se servían de los mismos curas, dependientes de la vicaría de Nirgua. En una iglesia de paja se veneraba a San Juan Bautista cuando en 1723 vino un cura de Cagua que había sido enviado por el Obispo Escalona y Calatayud. De esta visita se levantó un informe para proveer a la iglesia de un cura fijo que no lo tenía. En 1795 se cayó la iglesia de Urama, el cura Félix Antonio Martos fue a solicitar la construcción de una nueva y las autoridades eclesiásticas lo comisionaron a él mismo para que hiciera el reconocimiento del t4erreno, porque nadie quería venir de afuera por temor a contagios de calenturas.
En 1773, el Obispo Mariano Martí hace la siguiente referencia: "Este pueblo es fundado principalmente para los esclavos y otra gente libre que cultivan las haciendas de cacao comprendidas en este valle". Por cierto que en los nuevos tiempos su potencial cacaotero ha sido sustituido por los platanales y los cocoteros, lo que indica que sigue siendo un área de actividad agrícola y también pecuaria, puesto que en la zona existen grandes pastizales que envuelven una próspera ganadería. En 1835 se separaron Montalbán y Urama de la jurisdicción de Nirgua, a la que habían pertenecido desde 1628. Montalbán se convirtió en un cantón independiente y Urama pasó a ser parte de él. En 1873 Urama pasa junto con Morón a formar parte del distrito Puerto Cabello. Y en la gaceta oficial de agosto de 1981 aparece como municipio foráneo del novel distrito Juan José Mora, hoy en día es parroquia de este municipio. En 1921 se le llamó Camejo en honor al procer "Negro Primero". Esto se debió a que el General Gómez, durante la conmemoración del Centenario de la Batalla de Carabobo, quiso ponerle a todos los municipios de este estado los nombres de los héroes que participaron en la gran gesta, y así lo hizo mediante decreto del 24 de jumo de 1921.
La historia también nos dice que por aquí pasó el General del Pueblo Soberano con su programa de "Tierras y Hombres Libres" en la mañana del sábado 26 de marzo de 1859. Llegaba el General Ezequiel Zamora de Morón, donde había estado desde el 23 del mismo mes, cuando, proveniente del estado Falcón, instaló allí su cuartel general. Ese día Zamora llegó a Urama y se encontró con que los partidarios de su causa Joaquín Molina y los hermanos Casimiro y Esteban Herrera habían sublevado al vecindario a favor de la Federación. El ejército Federal siguió el camino de Guabina y el 27 de marzo sublevó al caserío de Canoabito.
JUEVES 29 DE ENERO DE 2009
El Sesquicentenario
De la contienda de Boca de Yaracuy se cumple este 22 de marzo del presente año. Este combate se ubicó en la margen derecha del río Yaracuy en las cercanías de su desembocadura en el mar; es decir, se dió en territorio carabobeño y más específicamente en la jurisdicción del Municipio Juan José Mora. Para mi modesta opinión fue la primera acción de armas de importancia que se produjo durante la larga guerra o “guerra larga†como se llamó y que otros la conocen como Guerra Federal o simplemente Federación.
En mi criterio, antes de esta refriega no sucedió otro encuentro o confrontación de notoriedad porque cuando Tirso Salaverria dio el grito de Federación en Coro aquél 20 de febrero de 1859 se escenificaron sólo algunas escaramuzas sin llegar a un combate formal. Al incorporarse el General Ezequiel Zamora al movimiento federal en Coro se inicia el torbellino que va a conquistar y ganar la adherencia de los pueblos durante su itinerario (Jacura, Capadare, San Juan de los Cayos, Tocuyo de la Costa) pero en ninguno de ellos se presentó batalla.
El día 22 de marzo llegó Zamora con sus tropas al río Yaracuy del lado de lo que es el estado Falcón, cercano al balneario mi bohio, allí desplegó su ejercito a lo largo de la orilla de la ribera izquierda; observo del otro lado a un ejercito bien constituido y en la disposición para el combate, este era el ejército del gobierno al mando del comandante Francisco Antonio Rivero.
Algunos historiadores y cronistas afirma que la estrategia de Zamora para vencer al enemigo fue la de ordenar que un grupo de su gente tiroteara (efectuara disparos) desde la orilla donde estaban, desplazándose por ella sin atravesar el río, mientras que otro grupo cruzaba a nado el río caudaloso, con las lanzas y armas entre los dientes y colgados a la cola de los caballos hasta llegar a la otra orilla para abrir fuego sobre el adversario o engancharse en la pelea cuerpo a cuerpo.
Esto último me parece un poco fantasioso, propia de la historiografia romántica y epopeyica; pero lo cierto es que Zamora salió vencedor y las tropas del comandante Rivero huyeron en derrota. Se van a cumplir 150 años de este acontecimiento que enriquece nuestra historia local y que este escrito en las páginas de la historia nacional como uno de los episodios primigenios de la cruenta guerra larga.
El 23 de marzo el general Zamora establece su cuartel general en Morón, donde lo acompañan el coronel Juan José Mora, el oficial José Félix Mora y 400 moronenses más que se unen a su ejército. Muchos de estos moronenses se fueron con Zamora y regaron con su sangre los caminos de la patria, algunos cayeron en Santa Inés, otros en San Carlos, Acarigua, en Coplé y en tantos recovecos del país donde el valor indómito de esta gente, curtidos entre el mar y la montaña con olor a cacao y a salitre, se puso a prueba, ¿Cuántos de ellos yacen en las tumbas desconocidas, anónimos a la gloria de la republica? ¿Cuántos de ellos no rindieron sus vidas, sus sueños y deseos en pos de una guerra absurda y desmedida?
Sueños desvanecidos porque la reivindicación popular quedo ajena en el Tratado de Coche; tratado que sella el triunfo de la revolución Federal; revolución de las quimeras o rivolucion de las fantasías como dijera el “Jurunga Muerto†de Domingo Alberto Rangel. Total y a la final, las grandes mayorías de la población siguieron empobrecidos y se encumbraron una nueva elite (los liberales amarillos) de militares caudillos y civiles vinculados y hasta subordinados a las tradicionales grupos económicos dominantes.Â
De manera que se cumplirán también los 150 años de la estadía de Zamora en Morón y la del general Falcón el 24 de Julio en el mismo año. También será el sesquicentenario de la Batalla de El Palito, una de las más importantes y decisiva de la carrera militar del general Zamora y de la guerra Federal.
PD: Me informan que mi amigo el Lic. José Caro, después de realizar un censo intensivo en dominó durante las vacaciones escolares, ha regresado por sus fueros y después de derrotar a Pampuro, a Matzon y a varios profesores quiere medirse a este servidor. Yo lo espero que termine su preparación y cuando yo este mejor de salud para darle la revancha.
Libro Crónicas desde Morón - Historia de Palma Sola
Palma Sola constituye una extensión de tierra planas en las adyacencias del mar, enclavado entre la desembocadura del río Morón y el saliente de punta Morón. Sus suelos son de tipo-salino-arenoso, cubiertos por una vegetación desidua en transición xerófita.
Sus parajes son el hábitat natural de aves como el arrendajo, garzas, gaviotas y reptiles como las serpientes de cascabel y la coral. Quizás su nombre (Palma Sola) haya sido extraído de las soledades que envuelven su taciturnos paisajes donde resalta la palmera que batiéndose al viento señorea por las tardes manchadas de sol y regocija por la virginidad perdida de la mar a causa del espolón que como lengua rocosa penetra en sus entrañas para beneplácito de pescadores y surfistas.
Las costas de Palma Sola vieron desembarcar al Mariscal Juan Crisóstomo Falcón un 24 de julio de 1859, proveniente de la isla de Curazao. Traía además, la goleta del Mariscal, Falcón al futuro presidente e "Ilustre Americano" Antonio Guzmán Blanco, Jacinto Regino Pachano y otros 35 acompañantes. En el mismo año, en menos de 4 meses estuvieron en Morón los máximos dirigentes de la Federación. Efectivamente, el general Ezequiel Zamora estuvo en Morón desde el 23 de marzo de aquel año; estableció su cuartel general, incrementó sus tropas con moroneros y luego venció a las fuerzas del gobierno en la batalla de El Palito, regresó a Morón y marchó hacia San Felipe. El Mariscal Falcón llegó por Palma Sola, pernoctó en Morón y siguió el rumbo de Zamora. Sin embargo, lo significativo es que los moronenses pudieron comparar las dos personalidades de los jefes federales.
Según los cronistas de ese entonces, el historiador Federico Brito Figueroa señala lo siguiente: "Falcón estaba sano y salvo en Morón desde el 24 de julio de 1859, renegando de esta nefasta invasión, temblaba de rabia y envidia, porque los moroneros solamente preguntaban por Zamora, y comentaban entre sí que el jefe del pueblo soberano venía de regreso de los llanos para marchar hacia Caracas y terminar con la oligarquía. Algunos llegaban a gritar mirando de reojo a los acompañantes de Falcón: ¿Estado mayor con patiquines? Para estado mayor el del general Zamora, con hombres como Prudencio Vásquez".
Quiso el general Marcos Pérez Jiménez, Presidente de la República, construir una moderna urbanización en los terrenos de Palma Sola, aprovechando su tibio clima y su brisa de mar que armoniza con una estratégica posición geográfica. Para tal efecto se creó un ambicioso proyecto urbanístico que abarca diversas áreas de servicio, vialidad, cloacas, recreación, educación, etc., y confortables viviendas que matizaban un espacio idóneo para la vivencia y esparcimiento humanos.
Este proyecto paradisíaco o esta urbanización modelo fue truncado con la llegada de los gobiernos democráticos. Allí quedaron las amplias viviendas sepultadas bajo un manto vegetal, calles perdidas en el follaje del tiempo, a medio camino se detuvieron los sueños de grandeza. Palma Sola aún sigue esperando. También su parsimonia vio esfumar su río Canme, que una vez calmó su sed, el Morón infielmente se desvió por caminos nauseabundos. Quedó en su aridez la sequía, que hoy es su entrañable amiga, como también lo son los amores furtivos que se cobijan bajo su cielo brumoso de blanco y la verde espesura de los matorrales. En 1963 se emplazó en sus lares la compañía alemana Volkswagen de Venezuela. Con el impulso de los europeos la zona obtuvo un dinamismo inusitado, se construyeron nuevas viviendas para los trabajadores, se abrieron los sitios de recreación y la playa se colmaba de bañistas que disfrutaban de las modernas instalaciones de los prósperos balnearios.
Pero esta ensambladura del popular vehículo tuvo un final infeliz. Producir un vehículo a bajo precio para los venezolanos era una ofensa para las grandes compañías automotrices, era una inaceptable competencia para la Ford y la Chevrolet, por lo tanto había que aplastar a la intrusa alemana, y así fue. La General Motors, el Poder Judicial y la mafia smdicalera se encargaron de echar la lápida sobre la cuna del escarabajo y el pobre se quedó con las ganas de tener carro y Palma Sola volvió a dormirse en sus laureles.
Hoy día Palma Sola es la única playa del moronense, allí acuden los fines de semana. En los alrededores de la playa se han instalado numerosas casitas para expender pescados y refrescos.
En una de ellas se encuentra Marino, llamado "El Camello"por sus amigos, como un ermitaño del mar tira su cordel al agua en busca de su presa, buen pescador pero mejor bochador de bolas criollas.
"¡Ahí tienes tu camello! ¡Ahí tienes tu camello!", le grita Marino al público cuando pega un boche clavao, ya que los presentes buscan ofenderle para desconcentrarlo. Pero El Camello no come cuento.
El guerrillero José Félix Mora
José Félix Mora era un militar de estirpe, pero también un guerrillero de las montañas de Morón, Sanchón, Urama, Alpargatón y Canoabo.
Había seguido la tradición militar de su padre al incorporarse desde muy joven a la causa de la Federación cuando llegó a Morón el general Ezequiel Zamora el 22 de marzo de 1859.
Mora siempre estuvo vinculado a Morón donde tenía varias casas y terrenos, especial atención merece la casona denominada "casa de tejas" ubicada en las alturas del río Sanchón; quizá por estas razones siempre se dijo que el general Mora había nacido en Morón, o en Alpargatón, pero las investigaciones de su descendiente politólogo Elvis López mostraron que nació en Borburata.
Sin embargo, en Morón, en Valencia y en todas partes se le tuvo como un porteño hijo de Morón (recordemos que Morón pertenecía al distrito Puerto Cabello).
De igual forma se le identificó a su padre el epónimo del municipio Juan José Mora.
Entre sus acciones militares más importantes está su participación activa en el sitio y toma de Puerto Cabello el 30 de septiembre de 1863, luego volvería a atacar este puerto el 21 de mayo de 1870 cuando ya está triunfante "la Revolución Liberal" de Antonio Guzmán Blanco.
Antes, el 23 de diciembre de 1869, se había enfrentado en San Felipe al ejército del gobierno de los Monagas o de los "Azules" Su verdadera relevancia como militar y político la adquiere con el triunfo de "la Revolución Legalista" del general Joaquín Crespo en el año de 1892.
José Félix Mora había contribuido a la causa "crespista" manteniendo en constante zozobra al gobierno de Carabobo con sus atrevidas guerrillas en Puerto Cabello, Morón y Urama.
En el mismo año de 1892 y por instrucciones del general Joaquín Crespo, José Félix en compañía de los generales Vallenilla y Antonio Paredes asedian y ocupan la plaza de Valencia expulsando así a las tropas del gobierno que se van en derrota.
El general Crespo entra triunfante en Valencia el 17 de agosto del mismo año.
Ahora se dispone a atacar a Puerto Cabello, para lo cual envía de comandantes a los generales Mora y Quintana; finalmente la batalla se decide a favor de los "Legalistas" acabando de esta manera con el último reducto del gobierno anduecista-tellista en Carabobo.
Después del triunfo de "la Revolución Legalista", Crespo nombra al general José Félix Mora jefe civil y militar de Puerto Cabello, posteriormente lo nombra presidente del estado Carabobo (1892-1893); este nombramiento no le cayó muy bien a la élite social valenciana, puesto que aún persistían en esta ciudad prejuicios raciales, y como el general Mora era negro y de origen humilde le proporcionaba una gran incomodidad y disgustos a "la godarria" del Cabriales.
Los valencianos se sentían humillados por tener un presidente de estado "de color subido, iletrado y tartamudo".
La cúpula social y política, los poetas y periodistas no perdían oportunidad para burlarse de él a través de chistes, anécdotas, pasquines y demás publicaciones satíricas; sin embargo, el general Mora mantenía una actitud serena y tolerante ante tales agresionessolía decir: "democracia es echar vaina impunemente".
Boca del Tocuyo
En cierta oportunidad ofrecí a unos amigos boquenses o ¿tocuyanos? escribirles sobre su pueblo (allá se lee el Noti-Tarde), hoy quiero cumplirmi palabra.
El poblado de Boca del Tocuyo dista muy poco de la orilla del mar, el río Tocuyo lo parte ecuatorialmente en dos (al poblado), quedando a ambos lados de sus riberas terrenos arenosos de origen aluvional con materiales que en tiempos inmemoriables acumularon la pleamar y el continuo arrastre de sedimentos de este caudaloso río.
Sobre estas arenas se levantó el pueblo, dividido en dos secciones (aleste y al oeste), cautivo entre el mar (al norte) y la oscura faja asfáltica (al sur) de la carretera costera del costado oriental falconiano.
Sus costas son de emersión, carentes de lo frondosidad de las palmeras que pudieran atenuar el inclemente sol.
La historia de este pueblo es similar a la de sus congéneres de esta parte del litoral caribeño, su estancia de cara a las antillas neerlandesas convirtieron estos rincones, recodos y parajes en caminos expeditos para burlar, durante la época colonial, la persecución de la Compañía Guipuzcoana contra el comercio ilícito (o contrabando) practicado en la zona por los comerciantes holandeses.
Especialmente cuando se tenía un río lo suficientemente navegable para penetrar desde las islas de Curazao o Aruba hasta las poblaciones del interior de los estados Lara y Yaracuy.
Este tráfico comercial consistía en el intercambio de productos agrícolas que llegaban por vía fluvial (desde el occidente del país) y áreas vecinas por las mercancías manufacturadas que desde Curazao trasladaban los holandeses al territorio patrio.
En Boca del Tocuyo también dejó sus huellas la Guerra Federal.
El General Zamora y sus tropas tomaron el pueblo el 21 de marzo de 1859, venía el General de Coro y en su tránsito hacia Morón se detuvo en este pedazo de costa falconiana para proclamar su revolución y ganarse nuevos contingentes que reforzarían su consigna de "tierras y hombres libres".
La configuración espacial del pueblo es más bien de calles lineales, aunque algunas no guardan el orden rectangular, sus viviendas humildes son las típicas rurales que fueron símbolos habitacionales de la reforma agraria.
Su gente vive fundamentalmente de la pesca, del comercio con los turistas y actividades agrícolas en haciendas vecinas donde se cosechan melones, patillas y los cocoteros para la extracción de copra.
En una zona contigua a su iglesia de San Rafael se divisa una atalaya que una vez fue su tanque de agua, como un vigía testifica los años de desidia oficial.
Este torreón de concreto, de enorme cabeza y cuerpo enjuto también se muere de sed, en su interior reseco se conserva como una memoria décadas de olvido, de tiempos de bonanzas que no llegaron a sus predios, de la esperanza que se pierde en la lontananza del mar.
Al lado del viejo tanque de agua se destaca una escritura de una pasada campaña electoral que dice: "Vota por los concejales luchadores y folklóricos", al pie de la escritura está la firma del partido político que postula a los candidatos.
Les aseguro, amigos, que este partido no sacó la votación que aspiraba.
La sinceridad en política no es muy buena compañera.
De estas tierras son los hermanos Armarzas, genuinos líderes y protagonistas de la época de esplendor de la organización que ellos representan, ahora Rafael o Fay ejecuta un nuevo rol como empresario del pescado, su bondad y su don de gente le harán salir adelante.
También es la tierra del "Morocho" cuya vocación servicial borra todo indicio de una apariencia no convencional.
También allí vive "El Manco" con un chiste siempre en sus labios.
El deportista Wilmer Gómez con sus poderosos "Jimmys".
De aquellos lugares se vino a Morón "Musulungo" (como le dicen en Morón) o "El Perico" (como le dicen en su pueblo) a buscar mejor vida y a entregar sus excelentes facultades para jugar el beisbol.
Se considera que es el mejor pelotero que ha dado la Boca del Tocuyo.
Todavía se mantiene activo, con sus casi sesenta años a cuesta, no le tiembla el pulso para darle un batazo al pitcher más pintao, musulungo debe tener un digno retiro y el reconocimiento u homenaje de dos pueblos que lo admiran y lo tienen como un ejemplo de juventudes.
Dejé para último al primer concejal, oriundo de la Boca, del municipio Monseñor Iturriza, Israel Lamus o ¿Díaz?.
Israel es buen amigo y tremendo jugador de beisbol, en su equipo lo alineaban como catcher y cuarto bate.
Pero había un problema.
Inicialmente él le solicitaba al manager que lo colocara en el line up como Israel Díaz (el apellido de su madre) y así se hacía normalmente.
Pero un buen día, alguien le dijo que su padre (de apellido Lamus) era un rico hacendado en Barinas, el cual tenía su oficina frente a la plaza Bolívar de esta ciudad.
Desde entonces Israel no permitió que se le pusiera en el "line up" con el apellido Díaz, sino el de Lamus.
Otro día partió Israel a Barinas a conocer a su padre.
Cuando llegó a la plaza y preguntó por el hacendado Lamus, alguien le respondió ¿hacendado? Lamus es aquél borrachín que está tirado allá en el suelo.
Israel inmediatamente regresó a su pueblo.
En plena lectura del line up para el juego del domingo, el manager dice en voz alta Israel Lamus cuarto bate, y le grita molesto Israel: ¡A mínose pongas Israel Lamus! a mí nepones Israel Díaz!!!
Aclara Alexis Coello: Sobre las tierras
En mi crónica hice referencia a lo histórico no a lo jurídico Morón, junio 12 (Silverio Páez).- El profesor Alexis Coello, columnista de nuestro diario dijo que en su crónica "Casa de Tejas", "hice referencia a lo histórico y no al aspecto jurídico". Lamento que el amigo Luis Sevilla confunda lo histórico con lo jurídico. Una cosa es hacer un análisis de un hecho desde un punto de vista histórico y otro muy diferente es analizarlo jurídicamente. Agregó: "yo no puedo juzgar los derechos de la sucesión Casa de Tejas', porque no soy abogado ni tampoco tribunal, sólo planteo un bosquejo de la tradición de la propiedad territorial a nivel general y local". Ahora bien, si Luis Sevilla quiere desmentiresto que acuda a la biblioteca de la Academia Nacional de la Historia y simplemente borre o elimine la documentación que existe al respecto. Dijo Coello que desde que estas tierras eran propiedad de José Leandro y Pedro Montbrún, de la iglesia Metropolitana, de José María Blanco Uribe, de Leandro Montbrún y su madre María del Carmen Zamora, de José María Toro, hasta llegar a la Federación pasando por las diferentes dictaduras y la era democrática, en los años sucesivos de 1795, 1829, 1866, 1869, la dictadura de Juan Vicente Gómez, la dictadura de Marcos Pérez Jiménez y los tiempos actuales. Alexis Coello señaló que: "el historiador no hace la historia, la investiga para su posterior divulgación. Se puede estar de acuerdo o no con un hecho histórico, pero eso no va a cambiar la trascendencia del hecho histórico. Luis Sevilla debe entender que no existe una intención oculta sino de intención del historiador y pareciera que él no leyó bien mi artículo porque allí expresa claramente mi opinión sobre este aspecto de la Federación, pues, se lo pongo textualmente como lo escribí: "El general Mora muere sin ejecutar aquella medida justiciera, sin embargo, el mencionado decreto fue ratificado por el presidente en Consejo de Ministros el 19 de enero de 1897". Nadie puede estar de acuerdo con la prisión de Domingo Lamas, por parte del gobierno del general Gómez, por reclamar sus derechos. "Con la situación actual de las tierras de Morón, eso lo decidirá un tribunal y no los historiadores. Con esta aclaratoria doy por terminada esta polémica", concluyó diciendo Alexis Coello.
Comunidad Moronera II
Creo importante continuar con el contenido de la correspondencia dirigida al Presidente Rómulo Betancourt por la comunidad moronera "Casa de Tejas", por considerarla con un valor histórico extraordinario.
El documento de la donación de las tierras firmado por el Mariscal Falcón en 1866 fue ratificado por el Presidente general Joaquín Crespo en 1897 tal como consta en el archivo del Ministerio del Interior de ese año en el Tomo 3, Pag. 85.
Sin embargo, Pérez Jiménez hizo caso omiso a la legalidad de la documentación y sólo respondió a través de un telegrama; sigamos textualmente las palabras de los afectados: "Así correspondió el Sátrapa a nuestro reclamo.
Él también tenía las manos metidas en el despojo y no hubo compasión para estos infelices trabajadores agrícolas de este histórico pueblo, que fue el cuartel de aquellos aguerridos que con el mayor fervor colaboraron con los generales Zamora y Falcón en la contienda federativa.
Hoy (1959) cuando comienza a definirse una nueva era de sosiego y esperanzas, nos apresuremos a solicitar de Ud. señor presidente, la protección y amparo de nuestro derecho en esta propiedad "Casa de Tejas", como ya lo habíamos planteado documentalmente a la Junta ya mencionada; propiedad ésta por la cual fuimos atacados en el año 1919 por el General Juan Vicente Gómez que lo hizo acusar por un testaferro como tierras baldías; hubo la oposición, fueron (los propietarios) al castillo Libertador, pero nuestras escrituras comprobaron que no eran tierras baldías y Gómez no pudo despojarnos...
Ahora (1955) nuevamente aparecen vendidas (las tierras), por uno de los jerarcas de la oprobiosa dictadura fenecida, al Instituto de Petroquímica, el cual batió el record en la destrucción desvastadora de todos los fundos agrícolas y pecuarios de este compromiso y todo aquello que constituía el patrimonio para su subsistencia y sentenciada a desaparecer hasta la misma población, que por milagro providencial no llego a consumarse su destrucción.
Esta anormalidad ha producido un alcance desesperado de dificultades que después de arrebatarles o destruirles sus sembrados o medios de alimentarse con sus familias, a esos desheredados, a esos hombres desalojados no se les daba trabajo en el Instituto (Petroquímica), sino a los foráneos, lo que dio base para la emigración de la mayor parte de los habitantes hacia los centros (urbanos), ya de por si congestionados".
Este es el drama social creado cuando la llegada de la industria petroquímica a Morón, los terrófagos del régimen perejimenista hicieron suculentos negocios con el despojo, compra a precios de gallina flaca y hacen ventas onerosas al mismo estado que en este caso estaba representado por los regentes del extinto I.V.P. (Instituto Venezolano de Petroquímica). Continuara con la última parte.
RESUMEN HECHO CON INTELIGENCIA ARTIFICIAL:
La comunidad moronera “Casa de Tejas†envió una correspondencia al Presidente Rómulo Betancourt, la cual consideran de gran valor histórico. El documento de la donación de las tierras firmado por el Mariscal Falcón en 1866 fue ratificado por el Presidente general Joaquín Crespo en 1897. Pérez Jiménez ignoró la legalidad de la documentación y sólo respondió a través de un telegrama. La comunidad pide la protección y amparo de su derecho en esta propiedad “Casa de Tejasâ€, por la cual fueron atacados en el año 1919 por el General Juan Vicente Gómez. Nuestras escrituras comprobaron que no eran tierras baldías y Gómez no pudo despojarnos.
En 1955, las tierras fueron vendidas al Instituto de Petroquímica por uno de los jerarcas de la dictadura. El Instituto destruyó todos los fundos agrícolas y pecuarios, lo que produjo un alcance desesperado de dificultades. A los desheredados no se les daba trabajo en el Instituto, sino a los foráneos, lo que dio base para la emigración de la mayor parte de los habitantes hacia los centros urbanos. Los terrófagos del régimen perejimenista hicieron suculentos negocios con el despojo, compra a precios de gallina flaca y hacen ventas onerosas al mismo estado que en este caso estaba representado por los regentes del extinto I.V.P. (Instituto Venezolano de Petroquímica).
OTRO RESUMEN HECHO POR INTELIGENCIA ARTIFICIAL
La comunidad de “Casa de Tejas†envió una carta al Presidente Rómulo Betancourt, la cual consideramos de gran valor histórico. El documento de donación de las tierras, firmado por el Mariscal Falcón en 1866, fue ratificado por el Presidente General Joaquín Crespo en 1897. Sin embargo, Pérez Jiménez ignoró la legalidad de la documentación y sólo respondió a través de un telegrama. La comunidad pide la protección y amparo de su derecho en esta propiedad “Casa de Tejasâ€, por la cual fueron atacados en el año 1919 por el General Juan Vicente Gómez. Según sus escrituras, las tierras no eran baldías y Gómez no pudo despojarlos.
En 1955, uno de los jerarcas de la dictadura vendió las tierras al Instituto de Petroquímica. El Instituto, sin embargo, destruyó todos los fundos agrícolas y pecuarios, lo que produjo un alcance desesperado de dificultades. A los desheredados no se les daba trabajo en el Instituto, sino a los foráneos, lo que dio base para la emigración de la mayor parte de los habitantes hacia los centros urbanos. Los terrófagos del régimen perejimenista hicieron suculentos negocios con el despojo, comprando a precios de gallina flaca y haciendo ventas onerosas al mismo estado que en este caso estaba representado por los regentes del extinto I.V.P. (Instituto Venezolano de Petroquímica).
El General Falcón en Palma Sola (última parte)
Siguiendo con el último trozo del discurso del general Falcon en Palma Sola para incorporarse a la guerra federal de la cual seria su máximo dirigente y que a la postre lo llevaría a la presidencia de la Republica, veremos en su arenga que trata de animar y convencer a su correligionarios para la entrega a la lucha armada que se extendería por cinco largos años.
A Falcon en Palma Sola lo acompañaba otro futuro presidente de la Republica como lo fue el general Antonio Guzmán Blanco.
Decía: "Salido Zamora de Coro, la heroica, con un puñado de valientes, atraviesa la tercera parte de nuestro territorio por entre un erizo de fuerzas enemigas, toca a las puertas, toca a las puertas de las capitales de todo occidente, los visita casi todos ellos, y donde quiera tropieza con el enemigo, lo vence y lo desarma.
A las trescientas leguas de marcha, la opinión le guardaba a Barinas como premio de tanto denuedo, de habilidad tanta.
Allí crea un ejército, lo organiza, lo arma, y seguro en su inexpugnable y rica base de operaciones, prueba todo lo que se puede cuando se cuenta con la opinión, y se tiene fe en los pueblos.
¡Viva el ejército de occidente como un modelo eterno para la posteridad! La patria debe también muchos recuerdos de gratitud al viejo soldado y las lanzas orientales, que con nosotros, lidian infatigables, a favor de la causa popular ¡ derramemos una lagrima sobre la tumba de los valientes de ambos ejércitos, que hayan sobrevivido a tanta gloria!.
Para hoy, la revolución tiene toda su fuerza material: yo creo traerle el complemente de su autoridad moral; ese que me han dado el favor de los pueblos, y la aceptación de los jefes armados, que hasta ahora acaudillan el ejercito.
Con esta autoridad propongome darle unidad y concierto a la campaña; al propio tiempo que ahorrar sangre generosa y conjurar futuros peligros, ayudadme, compatriotas todos.
Vamos a fundar la Republica.
Contribuid todos al triunfo nacional, y luego Venezuela dispondrá libremente de su suerte, como dueña absoluta de si misma.
La sangre que ello cuesta, dejémosla caer solo sobre los que pretendan, todavía bregar con la opinión pública, poniendo a los venezolanos en el duro trance de escoger entre la esclavitud y la insurrección.
Si tal sucede, la guerra queda justificada, y la posteridad bendecirá a los que la hacemos, si fieles, fundamos la libertad de la patria.
Falcón Cuartel General, Palma Sola, 24 de Julio de 1859.
Los Misterios de Sanchón
En verdad que es enigmático este sector, ubicado en el extremo oriental del Municipio Juan José Mora, en los linderos con Puerto Cabello. Está emplazado entre la montaña y el mar. Es un lugar para las leyendas, los mitos y los fantasmas que desde antaño habitan en sus alrededores. Su clima y el temperamento de sus aguas han sido descritos como no muy benignas para el asentamiento humano.
Por las piezas arqueológicas encontradas en el sitio, se supone que hubo allí un poblamiento indígena primario. Pero después fue zona de cimarrones (negros esclavos escapados de sus amos) que formaron sus cumbes montaña adentro. Y esparcieron por todo el sector la magia de sus cantos junto a los ecos tamboriles que aun escuchan, a media noche y en luna nueva, los viajeros que temblorosos solo alcanzan a exclamar: ¡Los cimarrones están enrrochelao!
Por allí pasaron los soldados de Zamora en 1859 para luego destrozar al ejército godo, encabezado por los comandantes Andrés Avelino Pinto, José Rosario Armas y J. M. Cubillan, en la llamada batalla del El Palito. Pero luego regresaron nuevas tropas del gobierno a desquitarse, convirtiendo en cenizas el poblado de sanchón que una vez tuvo 54 casas con 208 habitantes. Allí tenía sus propiedades el General José Félix Mora con su rancho de tejas y adobe. Por allí impartió sus conocimientos y su fe cristiana la maestra Teodesa Benita Flores de López.
¿Cuántos nacieron y vivieron en Sanchón? ¿Cuántos murieron? Ni podríamos decir que es un pueblo de casas muertas, como la novela de Otero Silva, porque las casas desaparecieron. Solo ruinas hay. Ojalá pudieran hablarnos de sus fantasmas y de sus almas en penas.
Son numerosas las cosas que a este cronista han llegado de cuentos de aparecidos y de espantos o encantamiento. Se cuenta que hay un sitio allí donde desaparecen las personas que se introducen en él. Es decir, se pierden en un encantamiento. Por otra parte, a la altura del puente, sale en una bicicleta un hombre sin camisa que a veces es arrollado por los conductores que, asustados, aceleran sus vehículos cuando sienten el impacto. Unos pierden el control y se voltean. Otros llegan a los centros hospitalarios. Cuando revisan el carro, no hay golpes por ninguna parte.
Otro caso es una mujer vestida de blanco que pide una cola. Cuando se la dan, al poco tiempo de haber avanzado, su rostro es una calavera. Imagínese el susto del conductor. Otro caso es un muerto que se monta sin permiso en los vehículos y solo se siente cuando se sube y abre la puerta y cuando se baja y la cierra. Hay otras cosas más que después se las contaré. Si lo que digo aquí es falso, no es mi culpa. Yo solo recojo las voces del camino, que son las voces del pueblo.
Mi amigo José Vargas me ha insistido para que hablara sobre una laguna que se encuentra en el mismo sector de Sanchón, dado a su espíritu conservacionista. Esta laguna es muy antigua, desde los tiempos del temblador o la tembladera, lugar donde acudían los jóvenes de la época a buscar frutos silvestres. Lo cierto es que esa laguna, que hoy está protegida por la vigilancia de PDVSA, nunca baja su caudal, ni siquiera en tiempos de sequía. En ella se dice que posee en sus aguas una variedad de fauna acuática que merece ser conservada. Al igual que otro que se encuentra en los terrenos donde actualmente se está construyendo la planta de PDVSA GAS, que al parecer está siendo segada o drenada por la empresa. También me dicen que allí existen peces de gran tamaño y que es una lástima que no pueda protegerse para salvaguardar las especies propias que se mantienen en ese ecosistema acuífero, típico de un paisaje de vegetación xerófita.
El General José Félix Mora
El General José Félix Mora fue el centésimo séptimo gobernador, o más exactamente, presidente de la jurisdicción carabobense en 1892 designado por el entonces presidente de la República General Joaquín Crespo, pero además llegó a ser electo popularmente en una contienda electoral para regir la entidad durante el período que va desde 1894 hasta 1987. Había nacido en Morón en el año de 1835 y falleció en Puerto Cabello en 1913.
Mora es un personaje de singular curiosidad histórica debido a su origen y formación, por su astucia en el combate y por su condición de gobernante en un medio social hostil que le proporcionó no pocos episodios amargos en su vida como militar y político.
Hijo del General Juan José Mora de quién aprendió a corta edad los artificios de la guerra amalgamados con las vivencias obtenidas en un ambiente humilde y rural encallado en las serranías del litoral carabobeño, pueblos de antiguos esclavos como Morón, Alpargatón y Urama, futuros escenarios de sus operaciones guerrilleras y de cuya estirpe pareciera obtener el ímpetu de su espada redentora.
Se fugó a la Guerra Federal, junto con su padre, tras los pasos de Zamora y Falcón en ocasión de la llegada de ellos al pueblo de Morón en el año de 1859. Bajo la Bandera Federal participó en el sitio y toma de Puerto Cabello en 1863, se enfrentó al gobierno de los Monagas en San Felipe en 1869 y volvió asaltar el puerto nativo en 1870 cuando ya estaba triunfante la “revolución†de Guzmán Blanco. Esta guerra templó su carácter y depuró sus habilidades militares que pondría a pruebas posteriormente cuando se adhiere a la “revolución†legalista liderada por el caudillo nacional Joaquín Crespo, empresa que lo catapulta hacia la cima de la política regional.
El General Mora, por orden de Crespo, asume un papel protagónico en la conquista de la plaza de Valencia en el año de 1892 que logra tomar junto al valiente valenciano Antonio Paredes. Luego vuelven actuar contra el último reducto de las tropas del gobierno de Andueza Palacios refugiadas en Puerto Cabello, las cuales ponen en derrota. Tras la victoria “legalista†el presidente Crespo designa a Mora jefe civil y militar de la plaza de Puerto Cabello y a Paredes Jefe del Castillo de Puerto Cabello. Con el tiempo entre ambos y mediando algunas disputas, se acrecentará una irreconciliable rivalidad. Ese mismo año el General Mora es nombrado por Crespo jefe civil y militar de Carabobo y luego presidente de la entidad hasta 1893 cuando es sustituido por el General Montenegro y éste por el Dr. Atilano Vizcarrondo.
Le tocó en su primer año como gobernante (1892) recibir del ejecutivo nacional, de parte del Ministro de Instrucción pública, el decreto para la conversión en universidad del colegio de primera categoría establecido en la ciudad de Valencia, y presenció los actos de su inauguración en el templo de San Francisco. Construyó el antiguo hospital civil de Valencia, obra útil para la asistencia social de la región. En su gobierno sucede la llegada a Valencia de los reverendos padres Salesianos (1894), reanuda la publicación de la “Gaceta de Carabobo†y la pone a funcionar en imprenta propia. En 1895 conmemora por todo lo alto el centenario del nacimiento del prócer Antonio José de Sucre trabajo que encomienda a una comisión Ad Hoc. integrada por notables carabobeños.
En las postrimerías del siglo XIX aún se conservaba en Valencia los prejuicios raciales y de abolengos. El General Mora era negro lo cual le ganaba la antipatía de las elites valencianas, ellas no perdían la ocasión para molestarlo y humillarlo a través de escritos en la prensa, por versos de poetas en pasquines y panfletos o mediante desaires en actos públicos que buscaban ridiculizarlos. Se le tildaba de ignorante de “iletrado y tartamudo (...) Mora, sin embargo... hombre sano y de buenos sentimientos... soportó resignado estos ataques, guiado por el principio de que democracia es echar vaina impunemente.. Según solía decirle a sus colaboradores inmediatos†(F P, 1988, 1006).
El historiador Ramón J. Velásquez, en su obra “La caída del Liberalismo Amarillo†expresa lo siguiente respecto al General Mora: “Gustaba de la pulcritud y cuando ya era hombre importante, se mostraba siempre vestido de manera impecable. De Valencia iba a su hacienda de palto y levita y pantalón de fantasía. Mora era el odio de los temidos oligarcas valencianos (S/F, 21).
El General Mora siempre mantuvo una actitud pacífica y serena ante sus adversarios y dejó una obra de gobierno digna y de gratos recuerdos: “Se caracterizaba por cierta rudeza personal, unida a una extraordinaria energía, y fue un hombre que dejó profundos recuerdos de su amor a la justicia, al progreso, a la actividad creadora, dentro y fuera del gobierno†(Idem.).
Es el semblante de un hombre de extracción humilde, fiel a sus a principios adquiridos en el fragor de la lucha y sensible ante las necesidades de sus coterráneos.
Fuentes: Fundación Polar (1988). Diccionario de Historia de Venezuela. Caracas.
Velásquez R. ( ) La Caída del Liberalismo Amarillo. Colección Bohemia. Tomo I.
Volvemos a la Costa
Con una columna semanal después de andar con algunos trabajos especiales en este mismo diario los cuales compartimos con los numerosos lectores de ¡El Periódico Nuestro! Gracias a la gentileza de Gustavo Rísquez, de la paisana Sara Castro y de la siempre bella Camila Trovat.
Por la Ruta de las Escuelas: Estuvimos el 25 del pasado mes en la U. E. Manuel Manrique de San Pablo de Urama, en ocasión de conmemorarse un aniversario mas del Natalicio de su epónimo gracias a la cordial invitación que me hiciera el colega y amigo Lic. Rainny Sánchez, Coordinador del Ãrea de Ciencias Sociales de esa institución.
Fue un encuentro fraternal que sirvió tanto para interactuar con los alumnos sobre tópicos del héroe y de la historia de Morón y Urama como para “echar†una partidita de dominó contra el Director del Colegio Luis Juliana y el Supervisor Cesar Ramírez, quienes se llevaron de mi parte y del amigo cheito par de zapateros, bueno, no se le puede pedir peras al olmo, ellos están acostumbrados a la derrota ¿verdad profesor caro?
Anteriormente habíamos visitado a la Escuela Técnica Robinsoniana Ali Primera por invitación de su director y de los amigos profesores William Sánchez y José Gregorio Ojeda, disertamos ante los alumnos sobre Morón y luego degustamos un suculento almuerzo en las magnificas instalaciones del comedor de este hermoso colegio.
El viernes próximo pasado nos fuimos a los encuentros de la interculturalidad, actividades programadas por el municipio escolar Nº cinco a cargo de la Lic. Xiomara Chirinos las cuales consisten en resaltar a través de diversas estrategias pedagógicas los valores ancestrales y cotidianos del legado aborigen y de la afrodescendencia. A primera hora de la mañana estuvimos en la U.E. Creación Palma Sola compartimos actividades con los alumnos sobre estos temas al lado de su directora Lic. Yoleida Seco, la prof. Juanita Niño y todo el personal de la institución.
En el Ambrosio Plaza estuvimos en lo mismo, pero esta vez hablamos sobre el Prócer Moronero Gabriel Guevara, expresión genuina de la afrodescendencia quien en un medio social hostil a su condición étnica llegó a ser General del Ejercito Libertador avalado por sus meritos de Guerra y con el visto bueno de Simón Bolívar. Saludos a mis amigos del Ambrosio Plaza encabezados por sus directivos Elizabeth Sambrano, Luis Pino, Betty González y a todos en general.
Otro colegio visitado ese día fue el Jesús Manuel Subero donde el espectáculo cultural gozó de todo su esplendor, gracias a la directora Isabel Sotillett por la invitación. Volveremos a su escuela.
Por ella supe de la lamentable perdida de la Lic. Carmen Rodríguez de Vargas, excelente docente, buena amiga y compañera de lucha cuando estábamos en la política. Mis condolencias a sus hijos y a Mario Vargas.
Apoteósica visita del excelentísimo señor Nuncio Apostólico Giancinto Berloco, representante en Venezuela de su Santidad Benedicto XVI. En la iglesia Santa Ana le hicimos entrega de la Orden Juan José Mora en su primera clase; un buen recuerdo del pueblo de Morón como el mismo lo dijera en el acto. Felicitaciones por el éxito de la velada a nuestro Párroco Luis Parada y a nuestro Obispo Ramón Viloria Pinzón.
El Ultimo Hombre a Caballo: Se nos fue el Dr. José León Tapia, Medico, Historiador y Poeta Barinés. Formaba parte del gremio de los cronistas – aunque no era un cronista oficial – y se caracterizaba por ser un hombre muy sabio; un intelectual de primera; había publicado muchos libros, entre ellos: “Por aquí pasó Zamoraâ€, El Ultimo Hombre a Caballo dedicado, a maisanta, y el posmorten Muerte al Amanecer como si presintiera que le tocaba su fin terrenal.
En la gráfica se aprecia al Dr. José León Tapia junto al Cronista Alexis Coello.
Lo conocí en Barinas cuando presentaba mi libro “Morón Auge y Caída del Paludismo en Venezuelaâ€, el fue el padrino y la máxima expresión intelectual de ese acto.
Volvemos a la Costa
Con una columna semanal después de andar con algunos trabajos especiales en este mismo diario los cuales compartimos con los numerosos lectores de ¡El Periódico Nuestro! Gracias a la gentileza de Gustavo Rísquez, de la paisana Sara Castro y de la siempre bella Camila Trovat.
Por la Ruta de las Escuelas: Estuvimos el 25 del pasado mes en la U. E. Manuel Manrique de San Pablo de Urama, en ocasión de conmemorarse un aniversario mas del Natalicio de su epónimo gracias a la cordial invitación que me hiciera el colega y amigo Lic. Rainny Sánchez, Coordinador del Ãrea de Ciencias Sociales de esa institución.
Fue un encuentro fraternal que sirvió tanto para interactuar con los alumnos sobre tópicos del héroe y de la historia de Morón y Urama como para “echar†una partidita de dominó contra el Director del Colegio Luis Juliana y el Supervisor Cesar Ramírez, quienes se llevaron de mi parte y del amigo cheito par de zapateros, bueno, no se le puede pedir peras al olmo, ellos están acostumbrados a la derrota ¿verdad profesor caro?
Anteriormente habíamos visitado a la Escuela Técnica Robinsoniana Ali Primera por invitación de su director y de los amigos profesores William Sánchez y José Gregorio Ojeda, disertamos ante los alumnos sobre Morón y luego degustamos un suculento almuerzo en las magnificas instalaciones del comedor de este hermoso colegio.
El viernes próximo pasado nos fuimos a los encuentros de la interculturalidad, actividades programadas por el municipio escolar Nº cinco a cargo de la Lic. Xiomara Chirinos las cuales consisten en resaltar a través de diversas estrategias pedagógicas los valores ancestrales y cotidianos del legado aborigen y de la afrodescendencia. A primera hora de la mañana estuvimos en la U.E. Creación Palma Sola compartimos actividades con los alumnos sobre estos temas al lado de su directora Lic. Yoleida Seco, la prof. Juanita Niño y todo el personal de la institución.
En el Ambrosio Plaza estuvimos en lo mismo, pero esta vez hablamos sobre el Prócer Moronero Gabriel Guevara, expresión genuina de la afrodescendencia quien en un medio social hostil a su condición étnica llegó a ser General del Ejercito Libertador avalado por sus meritos de Guerra y con el visto bueno de Simón Bolívar. Saludos a mis amigos del Ambrosio Plaza encabezados por sus directivos Elizabeth Sambrano, Luis Pino, Betty González y a todos en general.
Otro colegio visitado ese día fue el Jesús Manuel Subero donde el espectáculo cultural gozó de todo su esplendor, gracias a la directora Isabel Sotillett por la invitación. Volveremos a su escuela.
Por ella supe de la lamentable perdida de la Lic. Carmen Rodríguez de Vargas, excelente docente, buena amiga y compañera de lucha cuando estábamos en la política. Mis condolencias a sus hijos y a Mario Vargas.
Apoteósica visita del excelentísimo señor Nuncio Apostólico Giancinto Berloco, representante en Venezuela de su Santidad Benedicto XVI. En la iglesia Santa Ana le hicimos entrega de la Orden Juan José Mora en su primera clase; un buen recuerdo del pueblo de Morón como el mismo lo dijera en el acto. Felicitaciones por el éxito de la velada a nuestro Párroco Luis Parada y a nuestro Obispo Ramón Viloria Pinzón.
El Ultimo Hombre a Caballo: Se nos fue el Dr. José León Tapia, Medico, Historiador y Poeta Barinés. Formaba parte del gremio de los cronistas – aunque no era un cronista oficial – y se caracterizaba por ser un hombre muy sabio; un intelectual de primera; había publicado muchos libros, entre ellos: “Por aquí pasó Zamoraâ€, El Ultimo Hombre a Caballo dedicado, a maisanta, y el posmorten Muerte al Amanecer como si presintiera que le tocaba su fin terrenal.
En la gráfica se aprecia al Dr. José León Tapia junto al Cronista Alexis Coello.
Lo conocí en Barinas cuando presentaba mi libro “Morón Auge y Caída del Paludismo en Venezuelaâ€, el fue el padrino y la máxima expresión intelectual de ese acto.
El General José Félix Mora
El General José Félix Mora fue el centésimo séptimo gobernador, o más exactamente, presidente de la jurisdicción carabobense en 1892 designado por el entonces presidente de la República General Joaquín Crespo, pero además llegó a ser electo popularmente en una contienda electoral para regir la entidad durante el período que va desde 1894 hasta 1987. Había nacido en Morón en el año de 1835 y falleció en Puerto Cabello en 1913.
Mora es un personaje de singular curiosidad histórica debido a su origen y formación, por su astucia en el combate y por su condición de gobernante en un medio social hostil que le proporcionó no pocos episodios amargos en su vida como militar y político.
Hijo del General Juan José Mora de quién aprendió a corta edad los artificios de la guerra amalgamados con las vivencias obtenidas en un ambiente humilde y rural encallado en las serranías del litoral carabobeño, pueblos de antiguos esclavos como Morón, Alpargatón y Urama, futuros escenarios de sus operaciones guerrilleras y de cuya estirpe pareciera obtener el ímpetu de su espada redentora.
Se fugó a la Guerra Federal, junto con su padre, tras los pasos de Zamora y Falcón en ocasión de la llegada de ellos al pueblo de Morón en el año de 1859. Bajo la Bandera Federal participó en el sitio y toma de Puerto Cabello en 1863, se enfrentó al gobierno de los Monagas en San Felipe en 1869 y volvió asaltar el puerto nativo en 1870 cuando ya estaba triunfante la “revolución†de Guzmán Blanco. Esta guerra templó su carácter y depuró sus habilidades militares que pondría a pruebas posteriormente cuando se adhiere a la “revolución†legalista liderada por el caudillo nacional Joaquín Crespo, empresa que lo catapulta hacia la cima de la política regional.
El General Mora, por orden de Crespo, asume un papel protagónico en la conquista de la plaza de Valencia en el año de 1892 que logra tomar junto al valiente valenciano Antonio Paredes. Luego vuelven actuar contra el último reducto de las tropas del gobierno de Andueza Palacios refugiadas en Puerto Cabello, las cuales ponen en derrota. Tras la victoria “legalista†el presidente Crespo designa a Mora jefe civil y militar de la plaza de Puerto Cabello y a Paredes Jefe del Castillo de Puerto Cabello. Con el tiempo entre ambos y mediando algunas disputas, se acrecentará una irreconciliable rivalidad. Ese mismo año el General Mora es nombrado por Crespo jefe civil y militar de Carabobo y luego presidente de la entidad hasta 1893 cuando es sustituido por el General Montenegro y éste por el Dr. Atilano Vizcarrondo.
Le tocó en su primer año como gobernante (1892) recibir del ejecutivo nacional, de parte del Ministro de Instrucción pública, el decreto para la conversión en universidad del colegio de primera categoría establecido en la ciudad de Valencia, y presenció los actos de su inauguración en el templo de San Francisco. Construyó el antiguo hospital civil de Valencia, obra útil para la asistencia social de la región. En su gobierno sucede la llegada a Valencia de los reverendos padres Salesianos (1894), reanuda la publicación de la “Gaceta de Carabobo†y la pone a funcionar en imprenta propia. En 1895 conmemora por todo lo alto el centenario del nacimiento del prócer Antonio José de Sucre trabajo que encomienda a una comisión Ad Hoc. integrada por notables carabobeños.
En las postrimerías del siglo XIX aún se conservaba en Valencia los prejuicios raciales y de abolengos. El General Mora era negro lo cual le ganaba la antipatía de las elites valencianas, ellas no perdían la ocasión para molestarlo y humillarlo a través de escritos en la prensa, por versos de poetas en pasquines y panfletos o mediante desaires en actos públicos que buscaban ridiculizarlos. Se le tildaba de ignorante de “iletrado y tartamudo (...) Mora, sin embargo... hombre sano y de buenos sentimientos... soportó resignado estos ataques, guiado por el principio de que democracia es echar vaina impunemente.. Según solía decirle a sus colaboradores inmediatos†(F P, 1988, 1006).
El historiador Ramón J. Velásquez, en su obra “La caída del Liberalismo Amarillo†expresa lo siguiente respecto al General Mora: “Gustaba de la pulcritud y cuando ya era hombre importante, se mostraba siempre vestido de manera impecable. De Valencia iba a su hacienda de palto y levita y pantalón de fantasía. Mora era el odio de los temidos oligarcas valencianos (S/F, 21).
El General Mora siempre mantuvo una actitud pacífica y serena ante sus adversarios y dejó una obra de gobierno digna y de gratos recuerdos: “Se caracterizaba por cierta rudeza personal, unida a una extraordinaria energía, y fue un hombre que dejó profundos recuerdos de su amor a la justicia, al progreso, a la actividad creadora, dentro y fuera del gobierno†(Idem.).
Es el semblante de un hombre de extracción humilde, fiel a sus a principios adquiridos en el fragor de la lucha y sensible ante las necesidades de sus coterráneos.
Fuentes: Fundación Polar (1988). Diccionario de Historia de Venezuela. Caracas.
Velásquez R. ( ) La Caída del Liberalismo Amarillo. Colección Bohemia. Tomo I.
¿Quién fue Juan José Mora?
Juan José Mora es el epónimo del municipio integrado por la parroquia Morón (capital) y la parroquia Urama, según la decisión de la Asamblea Legislativa del 3 de agosto de 1981, refrendada como ley de división política-territorial del estado Carabobo el 7 de agosto del mismo año y publicada en la Gaceta Oficial el 13 de agosto.
Sin embargo, el municipio llamado Mora a secas existe desde 1901, no indicando claramente si el nombre es debido a Juan José Mora o a José Félix Mora, padre e hijo respectivamente.
Lo que se creó en el año 1981 fue el distrito Juan José Mora desmembrándolo del distrito Puerto Cabello, posteriormente denominado municipio autónomo y después simplemente municipio, de acuerdo a las sucesivas modificaciones que sufrió la Ley Orgánica del Régimen Municipal.
Inicialmente la Asamblea Legislativa del Estado Carabobo había colocado el nombre de José Félix Mora al distrito recién creado en 1981, pero debido a la intervención de don Oswaldo Feo Caballero se le cambió el epónimo por Juan José Mora quizás por considerarse a éste con mayor mérito histórico que su hijo.
Pero, ¿quién fue Juan José Mora? En la documentación que tenemos en nuestro poder sobre "la hoja de servicios del general Juan José Mora, prócer de la independencia" que reposan en el Archivo General de la Nación, folios del 125 al 138; se destaca que culminó su carrera militar como general de división en el año 1866 gozando de sueldo íntegramente, que es catalogado como "prócer de la Independencia" nativo de Morón. Estuvo al servicio del ejército republicano en los primeros años de la guerra.
En 1814 era sargento primero en el cuerpo de artillería, pasó luego a la infantería bajo las órdenes del capitán de cazadores José Hermoso, debido a su participación en las luchas llegó a ser subteniente, participó en la Batalla de Carabobo y luego fue destinado a reclutar tropas en el litoral de Puerto Cabello y se incorporó a ellas como capitán al Batallón "Granaderos" que comandaba el coronel Juan Uslar; luego tomó parte en la toma o sitio de Puerto Cabello hasta expulsar a los realistas el 8 de noviembre de 1823.
Se mantuvo hasta el año de 1826 en Valencia bajo la autoridad del mismo Uslar.Â
En los años de 1848, 1849 y 1854 sirvió a los gobiernos de los Monagas siendo comandante.
Al iniciarse la Guerra Federal en 1859 se lanzó a ella bajo el mando de Ezequiel Zamora y el mariscal Falcón, fue de los que combatió en la famosa Batalla de Santa Inés, se batió en San Carlos y salió derrotado en la Batalla de Coplé.
Siguió guerreando en la costa de Puerto Cabello hasta la definitiva victoria de la Federación, alcanzando el grado de general de división en 1866, muere este mismo año.
En la documentación comentada se encuentran testimonios de otros próceres avalando la conducta intachable, la valentía y los buenos servicios prestados a la patria por el general Juan José Mora.
Firman estos testimonios entre otros, el general José Laurencio Silva, José Hermoso, Wenceslao Casado y otros.
El Club de Leones fue reconocido por su arduo apoyo J.J. Mora sepultó el paludismo
Sábado, 3 de diciembre de 2005 La Costa y recordó hechos de hace 60 años El jefe de la primera cuadrilla recibió la orden Gral. J. J. More on oyund Andrys González Noguera Fotos/Simón Ochoa www Ayer dos de diciembre se cumplieron 60 años del primer rociado para la erradicación del paludismo, realizado en el año 1945. Para celebrar tan importante fecha se estableció un cronograma de actividades alusivas a la celebración, que cerraron durante el día de ayer con ofrendas al busto del Libertador y al doctor Arnoldo Gabaldón; misa de acción de gracias y sesión solemne organizada y solicitada al Concejo Municipal por los representantes del Club de Leones, quienes tuvieron y han tenido una participación relevante e importante en estas actividades y en la permanencia de la importancia de esta fecha en el calendario morense. El padre Luis Parada fue el elegido para celebrar la santa eucaristía en la sede de la iglesia de la patrona del municipio Juan José Mora, Santa Ana. Alexis Coello, cronista del municipio Juan José Mora y autor del libro "Morón, auge y caída del paludismo en Venezuela", señaló que "fue una época terrible, la poca población que existía mermaba considerablemente, al punto que cada dos horas moría una persona, teníamos una población escuálida, Distribuidora LA COSTA Venta de Pinturas Resina Gelcot Estireno Talco Industrial Carretera Nacional Morón - Coro. Via Las Lapas Diagonal a Servigas, Ave. Zamora al lado de vadarero Motos enferma y un país así no podía avanzar". Un sobreviviente afortunado Este evento contó con la presencia del primer jefe de cuadrilla de malariología que formó el doctor Arnoldo Gabaldón para erradicar el paludismo a través del rocío de un químico conocido como DDT. Se inició en el estado Carabobo, específicamente en el territorio morense. Levi Borges es este gran hombre que aceptó la invitación para conversar sobre la muerte del paludismo y su participación en esta batalla. "La vida me ha sido favorable, porque soy el único sobreviviente de esa cuadrilla. En ese momento tenía 17 años. Fue seleccionado el Levi Borges dos de diciembre porque es el día panamericano de la salud y el doctor Gabaldón quiso hacer ese acto en conmemoración a esa fecha. Se seleccionó Morón porque para entonces era un caserío que contaba con unas 80 casas y uene acaparse la pobreza En la sesión solemne, donde fueron reconocidos los representantes del Club de Leones, Acasio Henríquez, Levi Borges, Carlos Olaizola, Marcos Colina, Máximo Colina, Ismenia Boada, Gonzalo Palugo (Post morten) y Guillermo Morón, quien fue electo como orador de orden, refirió un discurso sin papel en mano, sólo lo que salió de su mente, corazón y alma de escritor. "Celebramos la derrota del paludismo, pero todavía no podemos celebrar la derrota de la pobreza. El estado venezolano es inmensamente rico y el pueblo venezolano es inmensamente pobre. La única herramienta con la que podemos derrotar la pobreza es a través de la educación. Si hubiera la fuerza que tuvieron en los siglos XIX y XX, y se les pagara bien, pudiéramos derrotar la pobreza como lo hicimos con el mosquito. Yo estoy sumamente asustado con lo que está pasardo, porque simple y llanamente se está preparando un proceso dictatorial a muy corto plazo". era uno de los sitios más palúdicos del estado Carabobo", relató Borges. Asimismo reseñó anécdotas recordadas "Mi maestro de equipo estaba recién casado y yo lo fui a despertar a las cuatro de la madrugada para que estuviéramos puntuales en ese acto. Imaginense lo que representa eso para un recién casado, porque también era domingo. Debemos seguir trabajando porque el país necesita gente que lo lleve adelante, con pensamientos positivos y no con negativos", contó Borges. Otra anécdota que resaltó el sobreviviente fue que "el primer lote de DDT que llegó al país se lo incautaron al doctor Tejera en Miraflores, porque él era el gobernador de Carabobo y cargaba este químico en el carro, y ese fue el día que se dió el golpe del 18 de octubre, y vieron el paquete raro y lo detuvieron". El DDT llegó al país porque el doctor Gabaldón viajaba con frecuencia a los EEUU y un general le comentó sobre el químico y él lo trajo a Venezuela. 4
Libro Crónicas desde Morón - Morón Pasado y Presente
El antiguo San Francisco del Valle de Morón formó parte de la jurisdicción de Nirgua hasta la segunda década del siglo XIX. Es a partir de 1811 cuando se incorpora oficialmente como entidad subalterna a la jurisdicción de Puerto cabello. Como la mayor parte de los pueblos de Venezuela, Morón no tiene fundación oficial, fue surgiendo lentamente entre el fragor de los tambores y el sudor o la sangre del negro africano que hacían germinar las labranzas de un puñado de haciendas de cacao, tal como nos lo revelara Don Ángel Altolaguirre en 1764" / "Existen cinco haciendas de cacao, que produjeron para el citado año 64, alrededor de 225 fanegas, que producen también maíz y plátano que llevan al puerto a vender, que exista cría de ganado y otros animales que hay algunas manufacturas, pero que de afuera dulce, carne y vestidos".
Su cercanía al puerto de Puerto Cabello lo convirtió en un excelente proveedor de productos agrícolas para la exportación a la vez que un constante consumidor de bienes manufacturados. Asimismo su situación en el arco costero central posibilitó con mucha frecuencia las acometidas de las actividades de comercio ilegal con los holandeses que desde la isla de Curazao operaban en todas las zonas del litoral burlando la estricta vigilancia de la Compañía Guipuzcoana, de allí que entre los años 1732 y 1735 se levantara el zambo Andresote en las riberas del río Yaracuy defendiendo el contrabando con los holandeses y apoyando a los hacendados, comerciantes y demás pobladores de la región.
El nombre de Morón le viene a su río, que en 1578 ya aparecía en el croquis levantado por don Juan de Pimentel, el nombre pasó del río al incipiente poblado de entonces. Probablemente este apellido lo trajera a Venezuela el encomendero y capitán Juan de Morón, quien fue fundador y alcalde de la primogénita ciudad de Maracaibo (Rodrigo de Maracaibo), participó en la conquista de Cuicas (Trujillo) y en Nueva Segovia (Barquisimeto) blandió su espalda para defender los intereses de su rey español. Después se viene a Nirgua donde se residencia y gasta parte de su fortuna. Es factible que el apellido de este ilustre conquistador se presentara para colocársele a un río de su jurisdicción nirgüense.
Otros poblados del área también tuvieron relativa importancia para la segunda mitad del siglo XVIII, nos referimos al caserío de Alpargaten que llegó a ser cabecera de pueblo y tuvo en su oportunidad más habitantes que Morón, el obispo Mariano Martí nos dice que en 1773 "San Francisco del Valle de Morón tenia 31 casas, 31 familias y 127 habitantes y San Vicente Ferrer del valle de Alpargatón, 45 casas, 45 familias y 202 habitantes".
Al principio se tuvo como patrón al pueblo de San Francisco, pero luego se comprobó en los registros eclesiásticos -a partir de 1700- que el verdadero patrón o matrona era la virgen de Santa Ana, año en el cual comienza a adquirir fisonomía de pueblo.
Durante la Guerra de la Independencia se destacó uno de sus hijos: el general Juan José Mora -epónimo del municipio- quien con el grado de sargento primgro había ingresado bajo las órdenes de Juan Uslar, además fue miembro de la compañía de granaderos que tomaron la plaza de puerto Cabello en 1823 con la hábil conducción del centauro José Antonio Páez.
Morón fue un pueblo sacudido por el movimiento federal. Contingentes de moronenses salieron tras los pasos de los generales Zamora y Falcón en ocasión de sus llegadas a este terruño en el mes de marzo y de julio, respectivamente, del año de 1859. Inspirados en su consigna "Tierras y hombres libres" lucharon en la batalla de El Palito derrotando a las tropas godas, luego siguieron por los caminos de María Lionza en pos de los oligarcas. La Federación se llevaba a centenares de moronenses y a sus dos hijos predilectos: el Gral. Juan José Mora y José Félix Mora. Este último llegó a ser presidente del estado Carabobo en las postrimerías del siglo pasado, fue leal amigo del Gral. Joaquín Crespo y de su Revolución Legalista.
Fue en Morón donde se disparó el primer tiro contra el paludismo un 2 de diciembre de 1945, ese día domingo revivieron las esperanzas de un mejor porvenir. Venezuela era presa fácil de la malaria, en los caminos y en los humildes ranchos yacían cuerpos inertes, la vida se truncaba en corto tiempo, "cuando Levi Borges -guarda jefe de la primera cuadrilla de los dedetizadores- llamó a la puerta de un rancho de bahareque y techo de palma, en el Municipio Morón, estaba comenzando para Venezuela una nueva etapa de profundas transformaciones", o como diría después Uslar Pietri: "La transformación social y económica que está sufriendo nuestro país en el presente no es puramente la consecuencia de la Venezuela con petróleo, sino el gran parte de la Venezuela sin malaria". Pues este hecho de trascendencia histórica ocurrió el Morón con la aplicación por primera vez del DDT en el país, fueron protagonistas de este acontecimiento los doctores Amoldo Gabaldón, Enrique Tejera, Arturo Luis Berti y otros. Esta hazaña marcó para Morón un rescate de la malaria y su enrumbamiento definitivo hacia el progreso.
Después de 1945 la población moronense se multiplicó. De aquellos 800 habitantes que quedaban ese año se saltó a 2.278 en 1950. Su gente ya sana se incorporaba a sus labores agrícolas. Pero en realidad la verdadera vocación de este territorio es la vocación industrial por su estupenda posición geográfica, accesible a los centros económicos más importantes del país, es por ello que se produce una inversión, tanto pública como privada que van a dinamizar el área, y de un espacio de uso agrícola se pasa violentamente a un espacio de uso industrial. Es así como el año de 1953 se crea la petroquímica que va a dar sus frutos en 1957 con la producción de clorosoda, En 1954 ingresa la industria papelera Venepal, siendo productiva en 1961. en la década de los sesenta se instala la Mobil Oil Company (hoy Corpoven) en jurisdicción de Morón igualmente lo hace la Corporación Venezolana de Petróleo (CVP) en las adyacencias de la petroquímica. En el año 63 se ubica en Palma Sola la planta ensambladura Volkswagen, en los años 70 hace realidad la Planta Termoeléctrica del Centro (Planta Centro), en las inmediaciones de Pequiven se agruparon las empresas mixtas: Tripoliven, Ferralca y Produven productoras de tripolifosfato de sodio, sulfato de aluminio y cloroflorometanos respectivamente. En 1976 se crea la Compañía Anónima de Industrias Militares (Cavim). Todo esto va a impulsar a Morón hacia su crecimiento económico y hacia una mejoría del nivel de vida de sus pobladores.
Las fuerzas vivas de Morón logran en 1981 que la Asamblea Legislativa del estado Carabobo lo eleven a la categoría de distrito obteniendo así su autonomía eligiendo sus primeras autoridades municipales en el año de 1984.
Morón es hoy uno de los municipios industriales más importantes del país, se han consolidado sus finanzas públicas municipales que en menos de 15 años lograron ascender de 4 millones de bolívares en 1984 a mas de mil millones en 1997, por supuesto, que hay que tomar en cuenta la devaluación de la moneda, pero sin embargo no deja de ser significativo este incremento. Han mejorado sus servicios básicos como la vialidad, el ornato urbano, el servicio de agua y la electricidad se ha extendido por todos los rincones del municipio, se perfila en el futuro una provechosa actividad turística, se asientan nuevos establecimientos comerciales y pequeñas industrias, han aumentado considerablemente las instituciones educativas, numerosos moronenses se han formado en las aulas universitarias. Desde luego, persisten serios problemas como la contaminación ambiental producto de las emanaciones químicas (líquida y gaseosa) de las empresas, se ha acelerado el déficit habitacional, el desempleo ha llegado a índices inusitados, no obstante ser una variable de índole nacional. Sin embargo Morón sigue creciendo y tocará los umbrales del segundo milenio con una población que sobrepasará a los 80 mil habitantes.
Libro Crónicas desde Morón - Boca del Tocuyo
En cierta oportunidad ofrecí a unos amigos boqueases ¿o tocuyanos? escribirles sobre su pueblo. Hoy quiero cumplir mi palabra. El poblado de Boca del Tocuyo dista muy poco de la orilla del mar, el río Tocuyo lo parte ecuatorialmente en dos (al poblado), quedando a ambos lados de sus riberas terrenos arenosos de origen aluvional con materiales que en tiempos inmemorables acumularon la pleamar y el continuo arrastre de sedimentos de este caudaloso rió. Sobre estas arenas se levantó el pueblo, divido en dos secciones (al este y al oeste), cautivo entre el mar (al norte) y la oscura faja asfáltica (al sur) de la carretera costera del costado oriental falconiano. Sus costas son de emersión, carentes de la frondosidad de las palmeras que pudieran atenuar el inclemente sol.
La historia de este pueblo es similar a la de sus congéneres de esta parte del litoral caribeño, su estancia de cara a las antillas neerlandesas convirtieron estos rincones, recodos y parajes en caminos expeditos para burlar, durante la época colonial, la persecución de la Compañía Guipuzcoana contra el comercio ilícito (o contrabando) practicado en la zona por lo comerciantes holandeses. Especialmente cuando se tenía un río lo suficientemente navegable para penetrar desde las islas de Curazao o Aruba hasta las poblaciones del interior de los estados Lara y Yaracuy. Este trafico comercial consistía en el intercambio de productos agrícolas que llegaban por vía fluvial (desde el occidente del país) y áreas vecinas por las mercancías manufacturadas que desde Curazao trasladaban los holandeses al territorio patrio.
En Boca del Tocuyo también dejó sus huellas la guerra Federal. El General Zamora y sus tropas tomaron el pueblo el 21 de marzo de 1859, venía el General de Coro y en su tránsito hacía Morón se detuvo en este pedazo de costa falconiana para proclamar su revolución y ganar nuevos contingentes que reforzarían su consigna de "tierra y hombres libres".
La configuración espacial del pueblo es más bien de calles lineales, aunque algunas no guardan el orden rectangular, sus viviendas humildes son las típicas rurales que fueron símbolos habitacionales de la reforma agraria. Su gente vive fundamentalmente de la pesca, del comercio con los turistas y actividades agrícolas en haciendas vecinas donde se cosechan melones, patillas y los cocoteros para la extracción de copra. En una zona contigua, su iglesia de San Rafael, se divisa una atalaya que una vez fue su tanque de agua, y como un vigía testifica los años de desidia oficial. Este torreón de concreto, de enorme cabeza y cuerpo enjuto en también se muere de sed, en su interior reseco se conservan como una memoria décadas de olvido, de tiempos de bonanzas que no llegaron a su predios, de la esperanza que se pierden en la lontananza del mar.
Al lado del viejo tanque de agua se destaca una escritura de una pasada campaña electoral que dice: "Vota por los concejales luchadores y folklóricos", al pie de la escritura está el nombre del partido político que postula a los candidatos. Les aseguro, amigos, que este partido no saco la votación que aspiraba. La sinceridad en política no es muy buena compañera.
De esta tierra son los hermanos Almarza, gemimos líderes y protagonistas de la época de esplendor de la organización que ellos representan, ahora Rafael o Fay ejecutan un nuevo rol como empresarios del pescado. Su bondad y su don de gente les harán salir adelante. También es la tierra del Morocho cuya vocación servicial borra todo indicio de una apariencia no convencional. También allí vive el manco con un chiste siempre en sus labios. El deportista Wilmer Gómez con sus poderosos Jimmys. De aquellos lugares vino a Morón Musulungo (como le dicen en Morón) o el Perico (como le dicen en su pueblo) a buscar mejor vida y a entregar sus excelentes facultades para jugar el béisbol. Se considera que es el mejor pelotero que ha dado Boca del Tocuyo.
Todavía se mantiene activo, con sus casi sesenta años a cuesta, no le tiembla el pulso para darle un batazo al pitcher más pintao, Musulungo debe tener un digno retiro y el reconocimiento u homenaje de dos pueblos que lo admiran y lo tienen como un ejemplo de juventudes.
Dejé para último al primer concejal, oriundo de la Boca, del municipio Monseñor Iturriza, Israel Lamus ¿o Díaz? Israel es un buen amigo y tremendo jugador de béisbol, en su equipo lo alineaban como catcher y cuarto bate. Pero había un problema: inicialmente él le solicitaba al manager que lo colocaran en el line up como Israel Díaz (el apellido de su madre) y así se hacía normalmente. Pero un buen día, alguien le dijo que su padre (de apellido Lamus) era un rico hacendado en Barinas, el cual tenía su oficina frente a la plaza Bolívar de esta ciudad.
Desde entonces Israel no permitió que se le pusiera en el line ip con el apellido Díaz, sino el de Lamus. Otro día partió Israel a Barinas a conocer a su padre. Cuando llegó a la plaza y preguntó por el hacendado Lamus, alguien le respondió "¿Hacendado? Lamus es aquel borrachín que está tirado allá en el suelo. Israel inmediatamente regresó a su pueblo. En plena lectura del line up para el juego del domingo, el manager dice en voz alta: "Israel Lamus cuarto bate", y le grita molesto Israel: "¡A mí no me pongas Israel Lamus! A mi me pones Israel Díaz!!!".
Libro Crónicas desde Morón - Evolución Cronológica Morense
En esta síntesis cronológica partimos del año en el cual tenemos testimonios más remotos del nombre de Morón.
Siglo XVI
En 1578, don Juan de Pimentel levanta un croquis del golfo Triste y menciona los siguientes ríos"Aroa, Aracoy (o Yaracuy) y Morón".
Siglo XVII
1628, el gobernador Juan de Meneses y Padilla incorporó a Urama a la jurisdicción de Nirgua; se induce que los territorios de Morón y Alpargatón también formaron parte de ella.
1683, don Gabriel Fernández y Villalobos , marqués de Barinas y Guanare, envió a su rey un documento denominado "Grandeza de Indias" y un fragmento que dice: "A poca distancia que se sale de Puerto Cabello se da en las playas de Paravachoa, que es, el pasaje donde los enemigos suelen asaltar a tierra para ir a morón, pueblo de indios..."
Siglo XVIII
1700, aparece Morón en los registros eclesiásticos como Santa Ana de Morón.
1720, se levantó un inventario de una iglesia que existió a cargo del capellán Sebastián de Herrera y se comprobó que Santa Ana era la patrona del poblado.
1720-1721, se levanta un censo geo-económico del territorio por Pedro José de Olavarriaga, el cual dice: «Morón, el valle es distante 21 leguas de playa y tiene varias haciendas de cacao las cuales dan L 740 fanegas. Alpargatón, el río es bueno y si fuera trabajado pudiera tener canoas, pero sin utilidad alguna».
1721, muere a manos de su esclavo don Fernández Caballero. El esclavo es decapitado y sus restos son esparcidos a los buitres.
1723, visita a Morón y a Urama un cura de Cagua enviado por el obispo Escalona y Calatayud. Aquél encontró una iglesia de paja sin cura fijo y que estaba dedicada a veneración de San Juan Bautista.
1730, se produce el alzamiento de Andresote y tuvieron que venir los frailes capuchinos Tomás de Pons y Salvador de Cádiz para redimir religiosamente a los insubordinados.
1738, se quemó la iglesia de Alpargatón cuando se celebraba la fiesta de San Vicente de Ferrer, luego el padre Ignacio de Paiva, que sirvió en Morón y Alpargatón, la hizo de nuevo.
1768, visita de don Ángel Altolaguirre señalando lo siguiente: existen "crías de ganado y otros animales, como asimismo manufacturas, cosa alguna, entrándole de afuera dulces y vestidos... su tierra fértil y capaz de producir tabaco y otros frutos".
1772-1773, visita del obispo Mariano Martí encuentra a Morón como "un pequeño caserío ubicado a escasos metros del río del mismo nombre, habitado por esclavos y otras gentes libres que cultivan las haciendas de cacao".
1795, se cae la iglesia de Urama que luego fue reconstruida por el cura Félix Antonio Matos,
Siglo XIX
1811, se otorga el título de ciudad a Puerto cabello. Alpargatón y Morón aparecen como Parroquias de la nueva ciudad.
1813, en el plan provisional de gobierno republicano se incorporan Morón y Alpargatón al corregimiento de Puerto Cabello.
1824, se promulgó la ley de división político-territorial de la República de Colombia en la cual se le da la denominación de Carabobo al territorio que hoy ocupan los estados Lara, Yaracuy, Cojedes y parte de Aragua. Morón y Alpargatón formaron parte como parroquia del cantón Puerto Cabello, no así Urama, que siguió integrada al cantón de Nirgua.
1826, el Libertador Simón Bolívar pasa por Morón y sigue a Puerto Cabello.
1831, fusilan a varios moronenses por rebelarse contra el gobierno.
1832, se crea la provincia de Barquisimeto separándola de Carabobo. Morón y Alpargatón son parroquias de Puerto Cabello.
1835, se crea el cantón de Montalbán dividiéndola de Nirgua. Urama pasó a ser parte del cantón Montalbán.
1835, nace el general José Félix Mora, presidente del estado Carabobo.
1854, Alpargatón y Morón se fusionan en una sola parroquia, llevando el nombre de este último.
1856, Urama se integra como parroquia al cantón de Puerto Cabello, separándose del cantón de Montalbán.
1859, llegan a Morón, en meses diferentes, los generales Ezequiel Zamora y Juan Crisóstomo Falcón. Este mismo año las fuerzas del gobierno tomaron represalias e incendiaron los caseríos de Morón, Sanchón y Alpargatón.
1864, Morón y Urama pasan a ser municipios del distrito de Puerto Cabello.
1866, el gobierno decide entregarle a los combatientes federales de Morón las tierras de la posesión Casas de Tejas, y encomienda al general Juan José mora para la repartición.
1866, es presidente del concejo Municipal de puerto Cabello el general José Félix Mora, nativo de Morón.
Siglo XX
1901, el municipio Morón comienza a llamarse Mora.
1921, al municipio Urama se le llamó Camejo en honor al Centenario de la Batalla de Carabobo.
1933, se inaugura la carretera Morón-Coro.
1936, se lincha al jefe civil gomecista de apellido Uribe por parte de una poblada.
1945, en lucha contra la malaria se riega por primera vez el DDT en Venezuela, hecho que se llevó a cabo en el territorio moronense.
1953, se crea la Petroquímica de Venezuela.
1981, se crea el distrito Juan José Mora, escindiéndose de Puerto Cabello y conformado por Morón y Urama.
1983, por ley, los distritos pasan a llamarse municipios autónomos, así Morón derivó en municipio urbano y Urama en municipio foráneo.
1990, los municipios autónomos pasan a llamarse simplemente municipios y sus divisiones parroquias.
Libro Crónicas desde Morón - Boca del Tocuyo
En cierta oportunidad ofrecí a unos amigos boqueases ¿o tocuyanos? escribirles sobre su pueblo. Hoy quiero cumplir mi palabra. El poblado de Boca del Tocuyo dista muy poco de la orilla del mar, el río Tocuyo lo parte ecuatorialmente en dos (al poblado), quedando a ambos lados de sus riberas terrenos arenosos de origen aluvional con materiales que en tiempos inmemorables acumularon la pleamar y el continuo arrastre de sedimentos de este caudaloso rió. Sobre estas arenas se levantó el pueblo, divido en dos secciones (al este y al oeste), cautivo entre el mar (al norte) y la oscura faja asfáltica (al sur) de la carretera costera del costado oriental falconiano. Sus costas son de emersión, carentes de la frondosidad de las palmeras que pudieran atenuar el inclemente sol.
La historia de este pueblo es similar a la de sus congéneres de esta parte del litoral caribeño, su estancia de cara a las antillas neerlandesas convirtieron estos rincones, recodos y parajes en caminos expeditos para burlar, durante la época colonial, la persecución de la Compañía Guipuzcoana contra el comercio ilícito (o contrabando) practicado en la zona por lo comerciantes holandeses. Especialmente cuando se tenía un río lo suficientemente navegable para penetrar desde las islas de Curazao o Aruba hasta las poblaciones del interior de los estados Lara y Yaracuy. Este trafico comercial consistía en el intercambio de productos agrícolas que llegaban por vía fluvial (desde el occidente del país) y áreas vecinas por las mercancías manufacturadas que desde Curazao trasladaban los holandeses al territorio patrio.
En Boca del Tocuyo también dejó sus huellas la guerra Federal. El General Zamora y sus tropas tomaron el pueblo el 21 de marzo de 1859, venía el General de Coro y en su tránsito hacía Morón se detuvo en este pedazo de costa falconiana para proclamar su revolución y ganar nuevos contingentes que reforzarían su consigna de "tierra y hombres libres".
La configuración espacial del pueblo es más bien de calles lineales, aunque algunas no guardan el orden rectangular, sus viviendas humildes son las típicas rurales que fueron símbolos habitacionales de la reforma agraria. Su gente vive fundamentalmente de la pesca, del comercio con los turistas y actividades agrícolas en haciendas vecinas donde se cosechan melones, patillas y los cocoteros para la extracción de copra. En una zona contigua, su iglesia de San Rafael, se divisa una atalaya que una vez fue su tanque de agua, y como un vigía testifica los años de desidia oficial. Este torreón de concreto, de enorme cabeza y cuerpo enjuto en también se muere de sed, en su interior reseco se conservan como una memoria décadas de olvido, de tiempos de bonanzas que no llegaron a su predios, de la esperanza que se pierden en la lontananza del mar.
Al lado del viejo tanque de agua se destaca una escritura de una pasada campaña electoral que dice: "Vota por los concejales luchadores y folklóricos", al pie de la escritura está el nombre del partido político que postula a los candidatos. Les aseguro, amigos, que este partido no saco la votación que aspiraba. La sinceridad en política no es muy buena compañera.
De esta tierra son los hermanos Almarza, gemimos líderes y protagonistas de la época de esplendor de la organización que ellos representan, ahora Rafael o Fay ejecutan un nuevo rol como empresarios del pescado. Su bondad y su don de gente les harán salir adelante. También es la tierra del Morocho cuya vocación servicial borra todo indicio de una apariencia no convencional. También allí vive el manco con un chiste siempre en sus labios. El deportista Wilmer Gómez con sus poderosos Jimmys. De aquellos lugares vino a Morón Musulungo (como le dicen en Morón) o el Perico (como le dicen en su pueblo) a buscar mejor vida y a entregar sus excelentes facultades para jugar el béisbol. Se considera que es el mejor pelotero que ha dado Boca del Tocuyo.
Todavía se mantiene activo, con sus casi sesenta años a cuesta, no le tiembla el pulso para darle un batazo al pitcher más pintao, Musulungo debe tener un digno retiro y el reconocimiento u homenaje de dos pueblos que lo admiran y lo tienen como un ejemplo de juventudes.
Dejé para último al primer concejal, oriundo de la Boca, del municipio Monseñor Iturriza, Israel Lamus ¿o Díaz? Israel es un buen amigo y tremendo jugador de béisbol, en su equipo lo alineaban como catcher y cuarto bate. Pero había un problema: inicialmente él le solicitaba al manager que lo colocaran en el line up como Israel Díaz (el apellido de su madre) y así se hacía normalmente. Pero un buen día, alguien le dijo que su padre (de apellido Lamus) era un rico hacendado en Barinas, el cual tenía su oficina frente a la plaza Bolívar de esta ciudad.
Desde entonces Israel no permitió que se le pusiera en el line ip con el apellido Díaz, sino el de Lamus. Otro día partió Israel a Barinas a conocer a su padre. Cuando llegó a la plaza y preguntó por el hacendado Lamus, alguien le respondió "¿Hacendado? Lamus es aquel borrachín que está tirado allá en el suelo. Israel inmediatamente regresó a su pueblo. En plena lectura del line up para el juego del domingo, el manager dice en voz alta: "Israel Lamus cuarto bate", y le grita molesto Israel: "¡A mí no me pongas Israel Lamus! A mi me pones Israel Díaz!!!".