Se encontraron 27 fichas analíticas en 13 documentos originales.

El Trapiche 🔍

Según Alexis Coello, era un terreno sin basketstop preferido para "caimaneras". Fue la sede del equipo Trapiche Star, aunque hoy en día el sitio se ha convertido en una laguna permanente.

📄 Crónica: JUEVES 30 DE OCTUBRE DE 2008 Los Campos Deportivos en Morón ➔

El Trapiche 🔍

Según Laureano Villanueva, era uno de los fuertes del campo de batalla en Santa Inés, defendido por el coronel Mora, el general Trías y el general Ortiz.

📄 Crónica: Libro Crónicas desde Morón - Morón Cuna de la Federación ➔

El Trapiche (Udón Pérez) 🔍

Según Alexis Coello, institución educativa fundada por iniciativa del Dr. Jesús Silva Gutiérrez.

📄 Crónica: Sinhue, Dr. Jesús Silva Gutiérrez (+) ➔

El Trapiche Viejo 🔍

Según Alexis Coello, fue un pequeño trapiche destinado a la producción de melaza para ganado y papelón. Tuvo su pleno funcionamiento en la década de los cincuenta y cesó actividades a principios de los sesenta. Contaba con un sistema mecánico de molienda y tanques subterráneos cilíndricos. Sobre sus viejas instalaciones se construyó posteriormente la escuela Udón Pérez.

productos: Melaza / Papelón
posibles duenos: Galavís / Doctor Carozzo / Petroquímica
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Barrio El Mamón 🔍

Según Omar Morales y Oscar Lugo, el sector se ubica al norte del municipio en un espacio originalmente agreste. Fue fundado inicialmente con diez casas. A través de su historia tuvo los nombres de 'Bota Burros' (1958) y 'La Florida' (1961), hasta que en 1965 los habitantes decidieron llamarlo 'El Mamón' por la abundancia de árboles de ese fruto en el lugar.

nombres anteriores: Bota Burros, La Florida
ubicación relativa: Norte del Municipio, colinda con Av. Falcón, El Jabillo, Coro y El Trapiche
📄 Crónica: La fundación del barrio El Mamón ➔

Caño Negro 🔍

Según Alexis Coello, el sector debe su nombre a una laguna de aproximadamente 100 hectáreas cuyas aguas reflejan un brillo negruzco. Se ubica al noreste de Morón y limita al norte con terrenos de Venepal y Pequiven, al sur con los barrios La Concordia y El Minuto, al este con El Trapiche y al oeste con Alpargatón.

superficie laguna: 100 hectáreas
topografia: Ondulada (20 a 40 msnm)
vegetación: Apamate, palma, cojobo, ringi-ringi, gamelotes
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Caño Negro 🔍

Según Alexis Coello, el sector debe su nombre a una laguna de aproximadamente 100 hectáreas cuyas aguas reflejan un brillo negruzco. Se ubica al noreste de Morón y limita al norte con terrenos de Venepal y Pequiven, al sur con los barrios La Concordia y El Minuto, al este con El Trapiche y al oeste con Alpargatón.

superficie laguna: 100 hectáreas
topografia: Ondulada (20 a 40 msnm)
vegetacion: Apamate, palma, cojobo, ringi-ringi, gamelotes
📄 Crónica: ¡CAÑO NEGRO: Una Historia en Proceso! ➔

Barrio El Jabillo 🔍

Según Alexis Coello, es una comunidad del municipio que posee una tradición de lucha comunitaria única. Su población creció aceleradamente durante la etapa en que Morón pertenecía al Distrito Puerto Cabello.

📄 Crónica: Libro Crónicas desde Morón - Calor de pueblo ➔

Bomba de gasolina Santa Ana 🔍

Según Alexis Coello, establecimiento propiedad de Jesús María Silva ubicado en el espacio geográfico donde actualmente se encuentra la sede de la Alcaldía de Morón.

📄 Crónica: Sinhue, Dr. Jesús Silva Gutiérrez (+) ➔

Bota Burro 🔍

Según Alexis Coello, era una de las zonas por donde el ladronzuelo Chiripa realizaba sus andanzas en la época de los sesenta.

📄 Crónica: Chiripa ➔

Campo del Platanero 🔍

Según Alexis Coello, también conocido como estadio de Santa Rita, estaba ubicado donde hoy se encuentra la Urbanización Fundamorón. Era dirigido por el mánager apodado 'El Platanero'.

nombres alternativos: Estadio de Santa Rita
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Campo Deportivo de Palma Sola 🔍

Según Alexis Coello, era propiedad de la empresa Volkswagen. En este espacio jugaban equipos de categoría A y doble A, como Corporación Miranda y Taller Rey, cobijándose los espectadores bajo una mata de jabillo.

propietario: Volkswagen
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Campo deportivo de Palma Sola 🔍

Según Alexis Coello, era propiedad de la empresa Volkswagen. En este campo se jugaban categorías A y doble A, destacando la presencia de equipos como Corporación Miranda y Taller Rey.

propietario: Volkswagen
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Campo Deportivo del Platanero 🔍

Según Alexis Coello, este campo se ubicaba donde actualmente se encuentra la Urb. Fundamorón. Poseía un precario basketstop y una mata de mango; los jonrones solían caer en la redoma cercana.

manager: El Platanero
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Estadio de Softbol de Las Colinas de Mara 🔍

Según Alexis Coello, este estadio estaba ubicado cercano al grupo escolar Morón y era propiedad de la industria petroquímica. Fue uno de los pocos espacios deportivos estructurados antes de la década de los setenta.

jefe deporte: Goyito Colina
mantenimiento: Sr. Manzano
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Estadio Jesús Uribe 🔍

Según Alexis Coello, este campo pionero inicialmente solo poseía un basketstop y dos arquerías, situándose en una zona inundable. Es el escenario de las hazañas de Jesús Uribe (Chuma), cuyo nombre sirve de epónimo al estadio actual.

uso: Béisbol / Fútbol
cuidador: Urbaez (La vaquita)
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La Botica del Pueblo 🔍

Según Alexis Coello, fue la primera boticaria establecida en Morón, propiedad de Don Jesús María Silva.

📄 Crónica: Sinhue, Dr. Jesús Silva Gutiérrez (+) ➔

La Charneca 🔍

Según Alexis Coello, en las orillas del río Morón pertenecientes a este sector existía un espacio donde se practicaba béisbol bajo el patrocinio de Jhony Bárcenas.

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La Encrucijada 🔍

Según el autor del texto, es el sector donde convergen la Av. Carabobo y la Av. Falcón, lugar donde se ubica el edificio Mercantil Caracas y donde se concentraron los buhoneros y la multitud durante el incendio.

📄 Crónica: Incendio en la torre ➔

La Linda 🔍

Según el autor del texto, es un establecimiento comercial propiedad de Falled, cercano al edificio que se incendió.

📄 Crónica: Incendio en la torre ➔

La Morenera 🔍

Según el autor del texto, establecimiento comercial propiedad de Bernacasar Moreno ubicado en las adyacencias del incendio.

📄 Crónica: Incendio en la torre ➔

Laguna de La Pancha 🔍

Según Alexis Coello, espacio utilizado para jugar béisbol durante la época de sequía, a pesar de los troncones y altibajos del terreno.

📄 Crónica: JUEVES 30 DE OCTUBRE DE 2008 Los Campos Deportivos en Morón ➔

Mercantil Caracas 🔍

Según el autor del texto, es un edificio ubicado en la zona de La Encrucijada de Morón donde se originó un incendio en su planta superior.

📄 Crónica: Incendio en la torre ➔

Mercantil Caracas 🔍

Ubicado en la encrucijada, este edificio sufrió un incendio en su planta superior. Según Alexis Coello, frente a este local se concentró una multitud de curiosos comparable a los mítines políticos de la década de los 70.

📄 Crónica: Libro Crónicas desde Morón - Incendio en la Torre ➔

Palma Sola 🔍

Según Laureano Villanueva, fue el sitio donde desembarcó el general Juan Crisóstomo Falcón el 24 de julio de 1859 para unirse a la revolución.

📄 Crónica: Libro Crónicas desde Morón - Morón Cuna de la Federación ➔

Plaza Bolívar 🔍

Según Alexis Coello, es un espacio público de Morón que fue producto de la gestión y labor social del Club de Leones de Morón.

📄 Crónica: JUEVES 2 DE OCTUBRE DE 2008 Las Campanas Doblan por Ti ➔

Urbanización Santa Ana 🔍

Según Alexis Coello, este sector funcionó anteriormente como potrero y vaquera de la localidad antes de ser urbanizado, siendo Nacho Vargas padre uno de sus constructores iniciales.

📄 Crónica: Chiripa ➔
📖 Consulta de Documentos Originales
Crónica Web #280

JUEVES 30 DE OCTUBRE DE 2008 Los Campos Deportivos en Morón

JUEVES 30 DE OCTUBRE DE 2008
Los Campos Deportivos en Morón
Los estadios propiamente dicho como se conocen hoy en día (con tribuna, cerca perimetral, dogaut etc) no existieron en Morón sino hasta bien entrada la década de los años setenta, haciendo la salvedad del estadio de Softbol ubicado en Las Colinas de Mara cercano al grupo escolar Morón (primera escuela completa de la localidad) que era propiedad de la industria petroquímica y que estuvo bajo la dirección de Goyito Colina – Jefe de Deporte de esa empresa – y como obrero de mantenimiento el Sr. Manzano.
 
Los demás espacios para la práctica del béisbol, ya que el softbol sólo lo jugaban los trabajadores de la petroquímica, eran campos deportivos que cuando mucho tenían un basketstop el resto eran espacios abiertos al aire libre. Lo mismo sucedía con el fútbol que bastaba que el campo tuviese las dos arquerías, por cierto este deporte tomó impulso cuando llegaron a Morón algunos extranjeros sobre todo de origen europeos (italianos, españoles) y colombianos. Es de suponer que el béisbol se practicó en Morón primero que el fútbol.
 
De los campos deportivos que recuerdo está como pionero el que hoy se llama Jesús Uribe, sólo tenía un basketstop y las dos arquerías, lo demás era monte, los fanáticos se acomodaban donde pudieran. Era zona inundable, sólo podía jugarse allí en el periodo no lluvioso. Este campo fue escenario de las hazañas del difunto Chuma o Jesús Uribe, quien es el epónimo del estadio; sus batazos eran tan largos que llegaban hasta el techo del bar el Pavo real que después se llamó el Sursan.
 
Otros peloteros que se destacaron en este campo fueron Roberto Montero, Germán Rivero, Josefín Rodríguez, Calache, El Mono, Armindo Añez y paremos de contar, no hay espacio para todos. En el fútbol sobresalieron Amaya, Gonzalo Cruz “Carne Mechada”, los hermanos Pirona, Néstor Piñero, Elio Rodríguez, Vicente Iturburú, Juan Páez y sobre todo como directivo la vaquita Urbaez quien fue mal pelotero pero siempre ha sido un fiel vigilante y preocupado cuidador del estadio Jesús Uribe.
 
Otro campo deportivo se ubicaba en Palma Sola y era propiedad de la Volkswagen, también tenía basketstop y las dos arquerías, y una frondosa mata de jabillo donde se cobijaban del sol los espectadores. Allí jugaban categoría A y doble A los equipos de Corporación Miranda, Volkswagen, Taller Rey, Trapiche Star y otros equipos de Puerto Cabello y de los estados cercanos. La fiebre por jugar hacía que los jugadores camináramos 5 kilómetros para llegar al campo (no había transporte) para luego regresar exhaustos y con ¡hambre. Imagínese ud.! ¿Quién hace eso en la actualidad?
 
En donde se encuentra la Urb. Fundamorón estaba el campo deportivo del Platanero o el estadio de Santa Rita como le decían. Tenía este campo un precario basketstop y detrás una mata de mango donde la gente se ocultaba para evitar un pelotazo. Los jonrones caían en la bodega y casas que estaban en la redoma. Allí pulió la banca bastante mi compadre Rubén Mago y Douglas Reyes bajo la dirección del amigo Félix Sánchez. El Platanero también era manager de un equipo, creo que era de los caribes de Santa Ana.
 
El Trapiche era el campo preferido por Héctor Ideoven y del Coyote Félix el Americano, allí no había ni basketstop pero se formaban unas buenas caimaneras, mi amigo Ángel Lugo formó entonces el trabuco Trapiche Star, equipo que estaba a la altura de un doble A, y donde este servidor era el short stop regular ¡una guará! Hoy este sitio es una laguna permanente, lástima que se hayan perdido en el olvido las glorias de este terreno.
 
En la laguna de “La Pancha” también jugamos béisbol en época de sequía. Allí se hizo famoso troncoronero porque a pesar de los troncones y los altibajos del terreno no pelaba un roletazo. También el Ing. Rafael Seco hizo una hazaña que después le contaré. Se destacaron en este campo Noño y sus hermanos Esteban y Lourdes Alvarado, los hermanos Argenis y Alcides bocanegra. Estos mismos cuates junto a otros peloteros jugaban en un peladero que estaba a las orillas del río Morón en la Charneca patrocinado por Jhony Bárcenas. Se acabó el espacio, volveremos sobre estos cuentos en la próxima crónica.
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Crónica Web #482

Libro Crónicas desde Morón - Morón Cuna de la Federación

Libro Crónicas desde Morón - Morón Cuna de la Federación
"... Si estuviere equivocado, creo, sin embargo, que siempre tendremos el tiempo necesario para inclinarnos ante la voluntad de la República, si es que quiere regirse por otro sistema, sin apartarnos todavía de la senda de la legalidad que hoy podemos trillar con ventajas y sin humillarnos ante la fuerza de una reacción facciosa (el movimiento federal) que ha hallado su cuna en Morón y que es dirigida por Falcan, Valero, Guevara, Leiceaga y otros como ellos". El epígrafe anterior corresponde a un extracto de una carta del general León de Pebres Cordero, enemigo de la Federación, dirigida al general Pedro. E. Ramos y fechada el 5 de agosto de 1859, en Puerto Cabello.
Si bien fue con la toma del cuartel de Coro, la noche del 20 de febrero de 1859, cuando Tirso Salaverria y sus acompañantes, que no llegaban en número a 50, iniciaron la primera escaramuza de la Guerra Federal, no es sino en el territorio morense donde se libra la primera batalla de importancia. Efectivamente, el ejército del gobierno perseguía a las tropas del general Zamora desde diversos puntos del estado Falcón, tratando de evitarle que llegase al centro. Zamora, al llegar la ribera del río Yaracuy (en la parte del estado Falcón), avistó al otro lado (estado Carabobo) a las fuerzas del gobierno bien dispuestas al combate, bajo el mando del comandante Francisco Antonio Rivero. De inmediato ordenó Zamora a parte de sus tropas que cruzaran el caudaloso río a nado (generalmente se cruzaba en canoa) y que la otra parte se fuese por la orilla enmontada tiroteando al enemigo. Así desalojó el territorio morense y les infligió la primera derrota a los conservadores. "Talfue el primer combate de aquella atrevida campaña, por medio de un campo de guerra que ocupaba un enemigo bien armado" (1).
Siguió Ezequiel Zamora a Morón, "donde el coronel Juan José Mora le ofrecía un contingente de tropa de no escasa consideración" (2). Al llegar Zamora a tierras carabobeñas, el general José Antonio Páez, que se encontraba enfermo en Valencia, se ofreció para salir a combatir a aquél y, sin esperar mucho, el presidente de la República, Julián Castro, lo nombró jefe de operaciones en la provincia de Carabobo.
Luego de la batalla de El Palito, el general Zamora se dirigió a Morón y a Urama. Pero detengámonos un momento en lo que dice el autor de la cita anterior sobre Juan José Mora: "Con este parque (las armas v pertrechos tomados en El Palito) se armó el batallón de alistados por el benemérito comandanta Mora, en los pueblos netamente liberales de Sanchón, Morón y Alpargatan, donde gozaba este jefe de general prestigio... El comandante Juan José Mora era militar de la Independencia, sujeto muy honrado en sus negocios particulares: de pericia y valor, y en las luchas poli ticas siempre fiel al partido liberal"'(3).
En Urama se sumaron a la causa federal los hermanos Casimiro y Esteban Herrada, además de Joaquín Molinas; este valeroso uramense muere con el grado de capitán en el ataque que los federales hicieran a las fortificaciones de Barinas el 16 de abril de 1859.
El coronel Juan José Mora participó en toda la campaña de occidente al lado del general Zamora. Se destacó valientemente en el combate de Araure (9 de abril de 1859) cuando se atacó al jefe enemigo Manuel Herrera. El coronel Mora acosó por el ala derecha con su columna "Flanqueadores" a las atropas del gobierno, que huyeron en derrota. También sobresalió en la gloriosa batalla de Santa Inés donde se anotan los federales el triunfo más importante de toda la campaña de occidente. El coronel Mora ese día (10 de diciembre de 1859) compartía con el general Trías y el general Ortiz la defensa denominada El Trapiche, que era una de las fuertes del campo de batalla. A la embestida de una parte del ejército del gobierno, los federales se defienden con valor: "El va adelante (Pérez Arroyo, uno de los jefes del gobierno), desafiando todos los peligros y rompiendo a machetazos las trincheras. Pero los jefes de la resistencia no eran menos bravos que él. Pues allí están el bizarro Trías, Mora y Ortiz, soldados aguerridos: el oficial José Félix Mora, el valentísimo Martín Franco... "(4).
El 24 de julio del mismo año desembarcan en Palma Sola el general Juan Crisóstomo Falcón y su comitiva. Allí pronuncia una larga proclama, de la que transcribimos algunos trozos: "Alpisar el territorio, al aparecer sobre la escena de la revolución, siento la imprescindible necesidad de hablar a mis conciudadanos. Prefiero siempre ser conocido: que nadie se equivoque conmigo. La patria debe además saber por qué vengo y lo que traigo. No soy, a ella le consta, un militar de cuartel que hace la guerra por oficio; como tal, la guerra me inspira horror y menosprecio al que la hace. Soy lo que todo hombre de conciencia que ciñe la espada, y lo que ha sido desde que Venezuela me prestó la de su libertad: un ciudadano armado, y nada más. Tampoco soy yo quien trae la guerra: ésta existe, y existe declarada por la nación en masa contra sus opresores; tiranos que, audaces, se constituyen mandatarios por derecho divino, y que por orden infernal imponen a los pueblos el deber de obedecerles. ¡Insensatos...! ¡Cómo olvidar el coraje de los venezolanos! "(5).
(Todas las citas han sido tomadas de Villanueva, Laureano: VIDA DEL VALIENTE CIUDADANO EZEQUIEL ZAMORA, Monte Avila Editores, Tomo II, Caracas, 1991).
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Crónica Web #172

Sinhue, Dr. Jesús Silva Gutiérrez (+)

Sinhue, Dr. Jesús Silva Gutiérrez (+)
Tardíamente supe la desaparición física del Dr. Jesús Silva Gutiérrez (1934-2014), me informaron murió en Maracay, no tengo los pormenores del caso.
Nativo de Morón, hijo de Don Jesús María Silva, oriundo de Turiamo (Edo. Aragua), y de Doña Ramona Gutiérrez, proveniente de Coro, Edo. Falcón.
Su padre, Don Jesús (como se le nombraba), fue el primer boticario de Morón, dueño de "La Botica del Pueblo”, también poseía la bomba de gasolina Santa Ana (donde hoy está la alcaldía), un bar cercaa la bomba y tenía otros inmuebles en la localidad.
Hombre disciplinado y severo, prohombre, benefactor progresista y promotor del bienestar común.
Y ¿quién fue el Dr. Jesús Silva Gutiérrez? Dejemos que sea él mismo quien cuente su historia (tomado de su libro "Fases evolutivas de Morón desde la óptica de un morense).
Nos dice lo siguiente: "Entre otras cosas, se puede mencionar dos logros importantes (se refiere a lo que acontecía en su tiempo) como la dotación de un acueducto rural y el alumbrado eléctrico, el cual provenía de Puerto Cabello.
Más tarde llega para mí un vacío obligado, puesto que me trasladé a la ciudad porteña para continuar mis estudios, luego a Valencia y posteriormente a Caracas donde me dediqué a estudiar medicina, así mismo tuve la oportunidad de irme a España para continuar la carrera, por lo que debí permanecer 7 años fuera del país.
Es así como no pude apreciar personalmente tantas experiencias que atravesó mi pueblo...
Aunque siempre me mantenía en contacto con mi familia y me comunicaban que se había planteado la posibilidad de transformar el pequeño Morón en zona piloto del país, de manera que desaparecieran los extensos cocales para dar cabida a la Petroquímica y a varias compañías en todo el ámbito del poblado.
A mi regreso, 7 años después, encontré una población totalmente cambiada...
Había desaparecido el caserío y se originó un pueblo rural, ya no se hablaba de Bota Burro; sino de la Avenida Falcón, las estadísticas arrojaban índices poblacionales de 40.000 habitantes aproximadamente.
Para 1971, yo ejercía ya como médico, pero fuera del perímetro del médico, pero fuera del perímetro del pueblo, lo que no fue obstáculo para aportar mi granito de arena, así que para la fecha comencé a organizar, junto con un grupo de coterráneos, una campaña concientizadora dirigida a la población, es así como arranca mi labor.
Escribía en la prensa, acudía a las emisoras de radio Mil y Puerto Cabello, creamos el Club de Leones, lo que permitió darle a Morón su Plaza Bolívar, también se fundó una escuela en El Trapiche (Udón Pérez); así mismo se incentivaba la labor educativa con reconocimientos a los maestros residentes, al igual que procurando mejoras a las instituciones, al corriente también fui directivo de Fundamorón; participé en la junta pro-creación del liceo para Morón, todo por amor a nuestra patria chica y a las nuevas generaciones para que tuvieran más oportunidades de formarse y asegurar su futuro.
Con primacía se conformó una comisión, la cual estaba encargada de visitar a Miraflores para plantear la problemática de los 'ejidos de Morón', ésta estuvo a cargo de Juan Eugenio Borges, Jesús María Silva, mi padre, el Dr. Bernardo Jiménez, mi hermano Jorge Silva y mi persona, esto sucedió en el primer período presidencial del Dr. Rafael Caldera".
Se autodenominaba Sinhue, desconozco el origen de este apelativo, lo cierto es que en los últimos años se veía solitario y nostálgico, taciturno y vestido de blanco con sus hábitos de médico caminaba al atardecer por la calle El Bolsillo como extrañando su Morón de ayer o su mamba como lo llamaba.
Q.E.P.D., amigo.
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Crónica Web #439

Libro Crónicas desde Morón - El Trapiche Viejo

Libro Crónicas desde Morón - El Trapiche Viejo
En terrenos de colinas de suaves pendientes, hacia el noroeste del municipio, hubo una vez un pequeño trapiche destinado a producir melaza para alimentar el ganado y papelón para endulzar el café de los parroquianos y demás uso de confiterías. Sería en la década de los cincuenta su pleno funcionamiento y en los primeros años de los sesenta su muerte anunciada. Ahora no puedo precisar su vida útil. No es extraño que este trapiche fuera también propiedad de Galavís, aunque alguien me dijo que estuvo bajo la égida del doctor Carozzo o de la Petroquímica. Su producción debió ser limitada, circunscrita a un consumo moderado.
Cuando adolescentes, pudimos ver el viejo trapiche abandonado, aún funcionaba el sistema mecánico de la molienda y en cilindricos tanques subterráneos permanecía todavía la melaza olvidada cuyo penetrante aroma denotaba el florecimiento y la prosperidad de otros tiempos.
En un pequeño valle se hizo un campo para jugar al béisbol. Eran los tiempos de barrio Coro Viejo o Bota Burro. Se fueron excavando las paredes del cerro para ganar terreno plano, puesto que por el otro extremo una ciénaga casi permanente amenazaba con tomar el espacio conquistado. Los amigos de la cacería frecuentaban el lugar por la presencia de varias especies de animales silvestres. Joaquín Delfín mataba tigres con su machete y su perra cazadora y Juan Zavala los espantaba con su sombrero (¡Sooo, tigre!) cuando estaban a la orilla del camino.
En algún paraje escondido, Emiro Reyes y Rafael Velásquez echaron amarras a una rucia y la alimentaron cierto tiempo. No sabemos cuál era el motivo de esta actitud, quizás eran guiados por su amor conservacionista hacia los animales. ¿Usted cree? Otro que era un experto en amarrar con mecate a los cuadrúpedos fue Alexis Hernández.
Hablando beisbolísticamente, el campo se hizo a duras penas y con mucho sacrificio. Recordamos entre los jefes y entrenadores de esos años a Ángel Eugo y a Héctor Idehoven. El primero fue manager de un equipo trabuco llamado "Trapiche Star" -del cual fui short stop- que llevó el nombre de Morón lejos de sus fronteras.
El segundo lidió con muchos de nosotros para hacernos peloteros, siempre sentimos su mano amiga en todos los campos improvisados donde se jugaba entonces: La Pancha, la vega del río Morón cerca de La Charneca, en los terrenos cerca de la empresa de explosivos, y otros.
En el campo de El Trapiche se daban grandes caimaneras, pero también se trabajaba en el desmonte simultáneamente. Una vez, estando en ambas faenas, unos cortaban monte y otros jugábamos, se encontraba Félix Coyote en un bajo del campo cuando de pronto le cayó sobre el cuello una enorme culebra que se le enroscó en el mismo; este cristiano pegó una solemne carrera que nadie lo pudo alcanzar para quitarle el reptil del pescuezo: todavía lo andan buscando. El viejo campo de béisbol d El Trapiche hoy permanece cubierto por las aguas que un tubo roto, de esos que van hacia Pequiven, vertió por largo tiempo sin que nadie pudiera evitarlo. Hoy, en vez de oírse los gritos alegres de los peloteros se oye el croar de las ranas y el sigilo de la baba cuando acecha a su presa.
En la parte alta de El Trapiche se conformó un barrio de forma longitudinal que llega hasta el sector El Retruque, en las inmediaciones del barrio Valle Verde. Los pobladores son de escasos recursos. Poseen medianamente algunos servicios. Sin embargo, se ha observado crecer, en los últimos años, los índices de delincuencia y marginalidad.
"Udón Pérez"se llama su escuela, que se construyó sobre las viejas instalaciones de El Trapiche. Esta escuela fue creada agracias a las iniciativas del Club de Leones de Morón conjuntamente con el sindicato de Pequiven y la municipalidad de Puerto Cabello. En la actualidad es una escuela perteneciente al ayuntamiento morense y es dirigida por Irais de Pacheco. Se me dice que el nombre de "Udón Pérez" se le puso por la presencia de varios maracuchos en los organismos gestores que así quisieron honrar la memoria del ilustre poeta nacido en Maracaibo el 6 de marzo de 1871. Fue el poeta que le cantó a la tierra del sol amada, quien compuso la letra del himno del estado Zulia. Quedó huérfano a los diez años de edad y esto no fue obstáculo para que estudiara en la Universidad del Zulia medicina y ciencias políticas, aunque no se graduaría nunca "a pesar de haber podido hacerlo con honores, porque decía que había aprendido para ser docto y no doctor". Fue un poeta clásico y romántico. Udón Pérez murió repentinamente el 24 de julio de 1926.
Siempre vuelvo al trapiche cuando voy a darle zapato, en dominó, a Onésimo Riera.
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Crónica Web #180

La fundación del barrio El Mamón

La fundación del barrio El Mamón
Continuamos con la microhistoria de algunos sectores populares de Morón, hoy vamos a detenernos en el Barrio El Mamón.
Hemos tomado como base para este escrito ciertos datos aportados por dos vecinos del lugar como lo son Omar Morales y Oscar Lugo, hijos de los fundadores.
Seguimos aplicando aquello que dijo Enrique Bernardo Núñez; "El pueblo mismo es el cronista por excelencia".
El Barrio El Mamón se encuentra al norte del Municipio, era un espacio agreste en donde algunas casas se ubicaron en una loma pronunciada y el resto en la planada que se extiende a su alrededor hasta la cercanía del Barrio Trapiche, donde divide ambos sectores la vieja línea férrea que conducía hacia la petroquímica.
El Mamón colinda al sur con la avenida Falcón, al este con el barrio El Jabillo, al oeste con la urbanización coro y al norte con El Trapiche.
Veamos que nos dicen los hijos de los fundadores: "Por el año de 1954 llegaron los primeros habitantes del sector los cuales fueron Juana Rojas, Petra Reyes, el señor Urbina, la señora Catalina, Juan Ramón Morales, Polo Bravo Hernández, Juan Zabala, Julia Huarter, Sergio Refunjol, Isabel Naranjo, la familia Leonardi.
Para ese entonces se contaron diez casas.
Para esa época esta comunidad no tenía nombre definido; en 1958 existía un comerciante en la encrucijada de Morón de procedencia portuguesa llamado Salvador, el cual sacrificaba burros y los restos los botaba para esta zona, por lo que llamaban al sector "Bota Burros", el cual sería su primer nombre.
Más adelante en el año 1961, en una reunión de los caballeros que habitaban la comunidad, entre palo y palo, deciden cambiar el nombre al sector y deciden dar un nombre de una marca de aguardiente de caña, de tal manera que le colocaron el nombre de "La Florida" y a las calles también le ponen los nombres del mismo tenor: calle "Senador", calle "Popular" y calle "La Vera" que eran las tres calles existentes para aquel momento, porque la calle La Libertad y La Línea eran montañas.
Cuando llega la familia Pérez se convierten en los primeros habitantes de la calle La Vera.
En el año 1965 deciden reunirse los pocos habitantes en el frente de la vivienda de la familia Barrios, donde todas las familias del sector tenían pipotes para que el tanque cisterna les depositara el agua; cada pipote tenía las iniciales del dueño.
En esa reunión se decidió cambiar el nombre nuevamente al caserío y deciden llamarlo "El Mamón", porque en ese entonces existían varios árboles de ese fruto en el lugar, quedando así bautizado el sector con este nombre.
Hay que hacer notar que para esta época ya las viviendas disponían del servicio de electricidad.
En la actualidad es el nombre que lleva nuestro barrio con orgullo.
Para los años ochenta del siglo pasado deciden reunirse los habitantes y formar como especie de un comité de vecinos en la búsqueda o solicitar los servicios públicos que no existían; Emiro Reyes preside este primer comité de vecinos.
Pero fue después de la formación de la asociación de vecinos encabezada por Omar Morales, José Cumare, María Chirinos (chica) y con el resto de la comunidad se proponen en darle nuevo nombre a las calles, y entonces queda el sector El Mamón formado por las siguientes calles: la calle principal pasa a llamarse Rafael Urdaneta, también se denomina calle San Miguel, calle Libertad, calle La Línea.
Años después se enumeraron las casas.
En el mandato de Eugenio Bello Castillo como alcalde del Municipio en el año de 1990, se logra la construcción de los brocales, tuberías de aguas blancas y asfaltado de las calles, excepto la calle La Línea.
Para ese momento los dirigentes vecinales eran Omar Morales, José Cumare, Israel Dávila, María Chirinos y Juana González (blanca).
Durante el gobierno de Rafael Garrido como alcalde de la ciudad, se logra las tuberías de aguas negras y la electrificación de algunas áreas que faltaban, brocales que faltaban, tuberías de aguas blancas, el asfaltado de la calle La Línea.
Para ese entonces existían los mismos dirigentes.
En el año 2002, los dirigentes vecinales Ramona Arias, Pedro Chirinos, Alcides Chirinos, Juana González, entre otros, se logró por medio de la alcaldesa Nelly Colina, la cancha deportiva, la pavimentación y la escalera del callejón uno de la calle La Línea...
Hasta aquí fue el relato de los vecinos del barrio El Mamón y buenos amigos Omar Morales y Oscar Lugo.
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Crónica Web #288

Caño Negro

Caño Negro
¡CAÑO NEGRO: Una Historia en Proceso!
Elementos Físico-Geográficos
El sector caño negro debe su nombre a una inmensa laguna de aproximadamente 100 hectáreas cuyas aguas superficiales reflejan un brillo negrusco que se va haciendo intenso en la medida en que el sol se fija verticalmente en sus entrañas. Los entes gubernamentales y los agricultores del área han tenido el cuidado de mantener la laguna como un espacio de reserva de la flora y la fauna típica del lugar.
Caño negro se ubica hacia el noreste de la ciudad de morón, perteneciendo a la Parroquia del mismo nombre y lindante por el norte con terrenos en posesión de Venepal y Pequiven; por el sur colinda con los barrios La Concordia, El Minuto, El Paraíso, La Esperanza y Montaña Verde; por el este con terrenos en posesión de Pequiven (sector El trapiche) y por el oeste con los terrenos del asentamiento campesino Alpargatón (sector La Batea).
Su topografía es ondulada, alternándose terrenos planos con pequeñas lomas, donde las cuotas de nivel oscilan entre los 20 y los 40 msnm. La pendiente puede calcularse entre 5% y 35% con predominio de esta ultima. Posee una vegetación arbórea con mucha presencia de arbustos y graminias donde se observan ejemplares como el apamate, palma, cojobo, ringi-ringi, gamelotes etc, hacia las zonas anegadizas se encuentra la vegetación acuática propia de este ambiente. Los suelos son aptos para el cultivo, según estudio técnico del INTI son “suelos de mediana a alta fertilidad; de poco a profundos; de bajo a mediano grado de pedregosidad; bajo nivel de erosión; alto contenido de materia orgánica; sin limitaciones químicas (salinidad); drenajes (externos e internos) de lento a rápidos; con arcos que se anegan; sin peligro de inundación”.
La vocación agrícola y pecuaria de caño negro es indiscutible, posee una extensa áreas propicias para estas actividades y que hoy en día está medianamente intervenida por cultivos de yuca, quinchoncho, cambur, plátano, sábila, además se da una pequeña actividad de pastoreo en el área.
Una Historia que Contar
Los pobladores y propietarios de Caño Negro tienen una interesante historia que contar a sus semejantes como un ejemplo de dignidad, lucha, esfuerzo y sacrificio cuando se sabe que se tiene la razón en la mano para ser justo porque la “tierra es para quien la trabaja” como dijo alguien alguna vez. Esta historia la conocimos de boca de sus propios protagonistas una mañana de junio que entre los cantos de los pajarillos, la quietud de un burro soñoliento, las travesuras de un simpático mono de la casa de Reinaldo, pero sobre todo un ambiente cargado de amistad y camaradería de los campesinos de este sector, se dejo discurrir esta historia.
Estas tierras formaron parte del antiguo “Fundo Alpargatón” ubicado en nuestro Municipio, del total de las tierras de este fundo fueron transferidas al I.A.N. un 76,8628% tal como consta en documentación protocolizada en el año de 1966 ante la oficina subalterna de Registro Publico de Puerto Cabello (este documento valioso fue encontrado por el sindicato de campesinos en los archivos muertos del I.A.N. de Caracas).
Del resto de las tierras del “Fundo Alpargatón”, ya I.V.P. (Instituto Venezolano de Petroquímica) había adquirido en 1955 dos lotes de terrenos, uno con superficies de 1.763 has. (lote A) y el otro con 237 has. (lote B). Por no estar bien definido los linderos dentro del fundo o porque intencionalmente la petroquímica pretendía extender mas allá sus limites de lo que legalmente le pertenecía esto trajo un conflicto por el uso o tenencia de la tierra entre la Petroquímica que posteriormente paso a llamarse Pequiven , Cavim quien no era poseedora de tierras en el área pero que avalaba la actuación de la primera, quizás por encontrarse en terrenos de aquella, y la guardia nacional quien resguardaba y vigilaba las supuestas tierras de Pequiven y el sindicato de campesinos con 151 miembros que durante 20 años venían trabajando dichas tierras.
La Tierra es de Quien la Trabaja
La confusión de los linderos o las intenciones de la antigua Petroquimica y la empresa Cavim de apropiarse de 986,33 hectáreas pertenecientes al Instituto Agrario Nacional (IAN), hoy INTI, en donde ya existía una ocupación abierta y manifiesta por parte del sindicato de campesinos donde venían trabajando esas tierras a lo largo de dos décadas produciendo diversos rubros agrícolas y con la adveniencia o consentimiento del IAN y de la Federación Campesina, siendo aquel ente gubernamental con especifica autoridad en la materia.
El 5 de septiembre de 1989 le es notificado mediante oficio al Ing. Hugo Finol, entonces Presidente de Pequiven S.A., la situación del conflicto de ocupación de las tierras por parte del Presidente del IAN, sr. Alirio Oliveros Hernández en estos términos: “existe clara evidencia que los linderos documentales de los lotes “A” y “B” propiedad de Pequiven no se corresponden con los de su ocupación física… la ocupación actual que tiene Pequiven en este lote “A” alcanza a 2.150,50 hectareas, lo que nos indica que han tomado de los terrenos del Instituto Agrario Nacional una superficie de 986,33 hectáreas”; es decir, Pequiven estaba usurpando tierras que no le pertenecían.
Pero, Pequiven S.A. había alegado en su defensa que los campesinos se habían instalado en la zona o “Área de seguridad y defensa” por lo tanto justificaba mediante este argumento los desalojos, las represalias y agresiones físicas (planasos) y detenciones por parte de la Guardia Nacional hacia los campesinos; justificaba la construcción de una cerca que parecía el Muro de Berlin, para evitar el paso de los campesinos; justificaba la introducción de ganado (Brahman) y ovejos a través de la Fundación Palmichal, en los conucos y sembradíos de los campesinos para que les destruyeran sus cosechas; en fin justificaba el asedio y la conclusión a la que tenia sometido a los humildes campesinos desde hacia mucho tiempo.
“El área de Seguridad y Defensa” que esgrimía Pequiven S.A. consistía en 340,57 hectáreas que por decreto del Presidente Carlos Andrés Pérez le había otorgado al complejo Petroquímico Morón, según Gaceta Oficial de la Republica de Venezuela del 28 de Septiembre de 1992, sin embargo, el Presidente del I.A.N., Oliveros Hernández, en el oficio mencionado, le dice al Presidente de Pequiven lo siguiente: “La investigación de campo, unida a la información suministrada por Pequiven en ortofotoplano donde demarcan el área de seguridad y defensa, nos ha permitido conocer que aun aceptando que pequiven extienda sus linderos hasta la referida área, estarían ocupando una superficie de 580 hectáreas, donde podrían asentarse los campesinos que aspiran ser ubicados en la propiedad del I.A.N.”.
A pesar de estas contundentes evidencias y pruebas que le daban la razón de ocupación al sindicato de campesinos que el IAN había obtenido mediante los estudios de sus técnicos el terreno y en los planos, la solución no se veía llegar. En efecto, el IAN, posteriormente se hizo la vista gorda, no se sabe si fueron los mismos directivos u otros funcionarios producto de los cambios burocráticos que con frecuencia se hacen en los organismos del estado; lo cierto es que el tema parece olvidarse en el tiempo. Así mismo la federación campesina, con los directivos de entonces se olvidaron del asunto; dizque algunos se transaron por prebendas personales.
Pero el sindicato continuaba su lucha con asambleas permanentes con sus socios, reuniones y oficios dirigidos al IAN, a la Federación, a Pequiven a la Guardia Nacional, a la Procuraduría Agraria, en fin, con todo aquel ente que tenia que ver con el problema de la tierra y en quien pudiera tender una mano amiga.

Los motivos eran diversos; con Pequiven para que cumplieran los acuerdos y compromisos de ley, con la Guardia Nacional para que cesaran los atropellos, ante el I.A.N. para que cumplieran con la obligación de la ley, ante la federación para que tuvieran firmeza en la defensa del campesino.
Ante la indiferencia de los organismos involucrados, el sindicato de trabajadores agropecuarios del Municipio Juan José Mora decidió dirigirse al Congreso Nacional, al Vicepresidente de la comisión Permanente de agricultura y Política Agraria de la Cámara de Diputados, ejercida por el Diputado Eduardo Manuit. En un oficio del 17 de octubre de 1996, suscrito por Máximo Colina, Sec. De Organización, Catalino Montero Sec. De Reclamo, Ely Borges Sec. De Finanzas, Pedro Chirinos Primer Vocal, Juan Rosillo Sec. De Actas y Correspondencias, y Jesús Montes Segundo Vocal, le plantearon la problemática de la que venían viviendo de casi 20 años, le informan de las gestiones hechas por ellos, de los atropellos de los que son objeto por parte de la Guardia Nacional, de la indiferencia del I.A.N. ante el problema; se hacen la interrogante de ¿Cómo es que siendo el objeto de Pequiven el procesamiento de productos químicos y la elaboración de fertilizantes y el de Palmichal es la recuperación y conservación de la cuenca del río Alpargatón, ahora se dedican a la crianza y al pastoreo de ganado y ovejos dentro de la zona de “seguridad y defensa”, según ellos, ique cuyo fin es destruir los sembradíos de los campesinos?. Además los campesinos solicitan ante el vicepresidente de la comisión, Dip. Eduardo Manuit que “nos ayuden a resolver la grave problemática que tenemos con Pequiven S.A. y que el Instituto Agrario Nacional (I.A.N.) se ha negado resolver, nos ayuden a mantener nuestra única fuente de vida y la de nuestras familias, como el de mantenernos con nuestras tierras, permitirnos seguir trabajando en ellas y conseguir de una vez por todas que el I.A.N. las adjudique a los 151 campesinos agricultores de Morón, Estado Carabobo”.
El 22 de noviembre del mismo año se traslada a Morón una Subcomisión especial agraria, presidida por el Dip. Eduardo Manuit, el Dip. Oswaldo Di Lorenzo y el Asesor Jurídico Luís Felipe Palma. Esta comisión se reunió en la sede de la 2da compañía del destacamento Nº 25 de la Guardia Nacional y asistieron las siguientes personalidades: por Pequiven, Dr. German Muñoz adjunto al consultor Jurídico y Marcos David Silva, por el delegado agrario el Ing. Moisés Almosny, jefe de la unidad de tierras I.A.N. Carabobo, la Dra. Janeth Jota procuradora agraria, los integrantes del sindicato, el capitán Zancudo Grillo, comandante de la Guardia Nacional, teniente coronel Freddy Humberto Leal Mora.
La comisión constato luego de una inspección ocular al fundo Alpargatón, que: “la empresa Pequiven esta atropellando y desalojando a los campesinos del fundo “Alpargatón”, utilizando para ello el desalojo directo y el indirecto, (construcción de cerca de concreto) sin formula de juicio, con lo cual se origina la presunción de que los funcionarios de Pequiven pudieron estar incursos en delitos de hacerse justicia por si mismo, puesto que se valen de la amenaza y violencia contra las personas y sus cosas”.
La comisión solicita a Pequiven y Palmichal, que suspendan las actividades de construir cercas y movilización de ganado de conformidad con el articulo 148 de la Ley de Reforma Agraria, dentro de las tierras que ocupan los campesinos y solicitó además a Pequiven “nos informe que sistema han propuesto con el fin de indemnizar los daños y perjuicios causados a los campesinos ocupantes de tierras del I.A.N., en el fundo “El Alpargatón”, desalojados y atropellados por la empresa”. Es admirable la actitud y el interés de este grupo de campesinos por adquirir sus tierras en propiedad después de tantos años de trabajo.
El sindicato agrícola y pecuario de caño negro, después pasó a constituirse en la Cooperativa El Minuto R.L. y hoy en día es un consejo comunal agrícola y pecuario presidido por la sra. Maritza Blazar.
Con los cambios políticos que se realizaron en el país, una nueva administración con otra filosofía, nuevos directivos al frente de las diferentes instituciones involucradas en la problemática agraria, facilitaron las cosas, y la Cooperativa El Minuto R.L. vió sus sueños realizados, en el año 2004 se realizó una reunión en Caracas con Pequiven, la Cooperativa El Minuto R.L., el INTI (antiguo IAN) para el otorgamiento de las cartas agrarias.
Ese mismo año el presidente del INTI, Adán Chávez, conjuntamente con Luís López Bora, Coordinador General del INTI, vinieron a Morón y se hizo un recorrido con el topógrafo de Pequiven para hacer planos, mediciones para finalmente levantar el informe para elaborar las cartas agrarias.
El 23 de abril de 2004, el Coordinador General de INTI, Luís López Bora, envía un oficio al comandante del destacamento Nº 25 del Estado Carabobo, informándole que: “proteja las tierras del fundo el Alpargatón porque ya han sido adjudicadas a la Cooperativa El Minuto R.L. quienes han sostenido una lucha histórica desde el año 1981, la cual ya logró llegar a su final”.
El 26 de septiembre de 2004 en el Club las Colinas de Morón se les entregó a 126 campesinos las cartas agrarias donde estuvo presente el Ing. Julio Carpio, Gerente de Pequiven. Así mismo, fechado el 27 del mismo mes y año, el Coordinador General de ORT Carabobo, ofició al comandante de la 2da compañía del destacamento 25 de la Guardia Nacional que la Cooperativa El Minuto son los ocupantes legales de los terrenos del sector José Félix Mora porque ya poseen sus cartas agrarias emitidas por la Oficina Regional de Tierras (ORT) Carabobo.
Hoy en día la Cooperativa el Minuto o el Consejo Comunal Caño Negro celebra su éxito al poseer las tierras después de tantas luchas. Pero aun faltan otras luchas, ahora requieren satisfacer otras necesidades como la vialidad, el agua potable, viviendas adecuadas, electricidad, otros servicios, para lo cual ya el consejo comunal de Caño Negro ha hecho varias diligencias con la alcaldía, el consejo municipal y otras instituciones.
Además ahora mismo tiene en ejecución el proyecto sábila cuya siembra se ha hecho organizada y supervisada por los técnicos de Pequiven para que el producto sea de calidad y aceptado por las empresas para su procesamiento; ya existe un convenio para la compra de la sábila a los campesinos lo que garantiza su rentabilidad y continuación en el tiempo, además se están cultivando rubros alimenticios como caraota, yuca, plátano, cambur, etc.
La cooperativa y el consejo comunal nunca han olvidado a los pioneros luchadores por estas tierras, algunos desaparecieron otros no, como lo fueron: Serapio Arteaga, Mario Lugo, Santana, Eladio Reyes, Bernabé Castillo, Pedro Chirino, José Vidal, Juan Rodríguez, Melquíades Méndez, Mario Polanco, Reinaldo Rivas, Gilberto Sequera, José García Mendoza, Alberto Hernández, Catalino Montero, y otros.
Agradecido de la presencia de los directivos y habitantes de caño negro que me acompañaron el 16 de junio, estaban: Máximo Colina, Catalino Montero, Reinaldo Rivas, Maritza Blazar, Perfecto Rivero (Si podemos), José Romero, (Presidente de la cooperativa), José García, Héctor Rivero, Rosa Bermúdez, José Linares, Leocadia Josefina Montalba, Eustaquio Pedrozo, Tito Amado Delgado, Ramón Polanco, Jesús Polanco, Juan B. Morales Julio Fernández, Estilita de Hernández, Maria Hurtado, Alberto Hernández, José Mendoza, Nilda Salazar, Luís Marcano, Elías Arias, Pascual García, Saturno Linares. A todos gracias.
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Crónica Web #222

¡CAÑO NEGRO: Una Historia en Proceso!

¡CAÑO NEGRO: Una Historia en Proceso!
Elementos Físico-Geográficos
El sector caño negro debe su nombre a una inmensa laguna de aproximadamente 100 hectáreas cuyas aguas superficiales reflejan un brillo negrusco que se va haciendo intenso en la medida en que el sol se fija verticalmente en sus entrañas. Los entes gubernamentales y los agricultores del área han tenido el cuidado de mantener la laguna como un espacio de reserva de la flora y la fauna típica del lugar.
Caño negro se ubica hacia el noreste de la ciudad de morón, perteneciendo a la Parroquia del mismo nombre y lindante por el norte con terrenos en posesión de Venepal y Pequiven; por el sur colinda con los barrios La Concordia, El Minuto, El Paraíso, La Esperanza y Montaña Verde; por el este con terrenos en posesión de Pequiven (sector El trapiche) y por el oeste con los terrenos del asentamiento campesino Alpargatón (sector La Batea).
Su topografía es ondulada, alternándose terrenos planos con pequeñas lomas, donde las cuotas de nivel oscilan entre los 20 y los 40 msnm. La pendiente puede calcularse entre 5% y 35% con predominio de esta ultima. Posee una vegetación arbórea con mucha presencia de arbustos y graminias donde se observan ejemplares como el apamate, palma, cojobo, ringi-ringi, gamelotes etc, hacia las zonas anegadizas se encuentra la vegetación acuática propia de este ambiente. Los suelos son aptos para el cultivo, según estudio técnico del INTI son “suelos de mediana a alta fertilidad; de poco a profundos; de bajo a mediano grado de pedregosidad; bajo nivel de erosión; alto contenido de materia orgánica; sin limitaciones químicas (salinidad); drenajes (externos e internos) de lento a rápidos; con arcos que se anegan; sin peligro de inundación”.
La vocación agrícola y pecuaria de caño negro es indiscutible, posee una extensa áreas propicias para estas actividades y que hoy en día está medianamente intervenida por cultivos de yuca, quinchoncho, cambur, plátano, sábila, además se da una pequeña actividad de pastoreo en el área.
Una Historia que Contar
Los pobladores y propietarios de Caño Negro tienen una interesante historia que contar a sus semejantes como un ejemplo de dignidad, lucha, esfuerzo y sacrificio cuando se sabe que se tiene la razón en la mano para ser justo porque la “tierra es para quien la trabaja” como dijo alguien alguna vez. Esta historia la conocimos de boca de sus propios protagonistas una mañana de junio que entre los cantos de los pajarillos, la quietud de un burro soñoliento, las travesuras de un simpático mono de la casa de Reinaldo, pero sobre todo un ambiente cargado de amistad y camaradería de los campesinos de este sector, se dejo discurrir esta historia.
Estas tierras formaron parte del antiguo “Fundo Alpargatón” ubicado en nuestro Municipio, del total de las tierras de este fundo fueron transferidas al I.A.N. un 76,8628% tal como consta en documentación protocolizada en el año de 1966 ante la oficina subalterna de Registro Publico de Puerto Cabello (este documento valioso fue encontrado por el sindicato de campesinos en los archivos muertos del I.A.N. de Caracas).
Del resto de las tierras del “Fundo Alpargatón”, ya I.V.P. (Instituto Venezolano de Petroquímica) había adquirido en 1955 dos lotes de terrenos, uno con superficies de 1.763 has. (lote A) y el otro con 237 has. (lote B). Por no estar bien definido los linderos dentro del fundo o porque intencionalmente la petroquímica pretendía extender mas allá sus limites de lo que legalmente le pertenecía esto trajo un conflicto por el uso o tenencia de la tierra entre la Petroquímica que posteriormente paso a llamarse Pequiven , Cavim quien no era poseedora de tierras en el área pero que avalaba la actuación de la primera, quizás por encontrarse en terrenos de aquella, y la guardia nacional quien resguardaba y vigilaba las supuestas tierras de Pequiven y el sindicato de campesinos con 151 miembros que durante 20 años venían trabajando dichas tierras.
La Tierra es de Quien la Trabaja
La confusión de los linderos o las intenciones de la antigua Petroquimica y la empresa Cavim de apropiarse de 986,33 hectáreas pertenecientes al Instituto Agrario Nacional (IAN), hoy INTI, en donde ya existía una ocupación abierta y manifiesta por parte del sindicato de campesinos donde venían trabajando esas tierras a lo largo de dos décadas produciendo diversos rubros agrícolas y con la adveniencia o consentimiento del IAN y de la Federación Campesina, siendo aquel ente gubernamental con especifica autoridad en la materia.
El 5 de septiembre de 1989 le es notificado mediante oficio al Ing. Hugo Finol, entonces Presidente de Pequiven S.A., la situación del conflicto de ocupación de las tierras por parte del Presidente del IAN, sr. Alirio Oliveros Hernández en estos términos: “existe clara evidencia que los linderos documentales de los lotes “A” y “B” propiedad de Pequiven no se corresponden con los de su ocupación física… la ocupación actual que tiene Pequiven en este lote “A” alcanza a 2.150,50 hectareas, lo que nos indica que han tomado de los terrenos del Instituto Agrario Nacional una superficie de 986,33 hectáreas”; es decir, Pequiven estaba usurpando tierras que no le pertenecían.
Pero, Pequiven S.A. había alegado en su defensa que los campesinos se habían instalado en la zona o “Área de seguridad y defensa” por lo tanto justificaba mediante este argumento los desalojos, las represalias y agresiones físicas (planasos) y detenciones por parte de la Guardia Nacional hacia los campesinos; justificaba la construcción de una cerca que parecía el Muro de Berlin, para evitar el paso de los campesinos; justificaba la introducción de ganado (Brahman) y ovejos a través de la Fundación Palmichal, en los conucos y sembradíos de los campesinos para que les destruyeran sus cosechas; en fin justificaba el asedio y la conclusión a la que tenia sometido a los humildes campesinos desde hacia mucho tiempo.
“El área de Seguridad y Defensa” que esgrimía Pequiven S.A. consistía en 340,57 hectáreas que por decreto del Presidente Carlos Andrés Pérez le había otorgado al complejo Petroquímico Morón, según Gaceta Oficial de la Republica de Venezuela del 28 de Septiembre de 1992, sin embargo, el Presidente del I.A.N., Oliveros Hernández, en el oficio mencionado, le dice al Presidente de Pequiven lo siguiente: “La investigación de campo, unida a la información suministrada por Pequiven en ortofotoplano donde demarcan el área de seguridad y defensa, nos ha permitido conocer que aun aceptando que pequiven extienda sus linderos hasta la referida área, estarían ocupando una superficie de 580 hectáreas, donde podrían asentarse los campesinos que aspiran ser ubicados en la propiedad del I.A.N.”.
A pesar de estas contundentes evidencias y pruebas que le daban la razón de ocupación al sindicato de campesinos que el IAN había obtenido mediante los estudios de sus técnicos el terreno y en los planos, la solución no se veía llegar. En efecto, el IAN, posteriormente se hizo la vista gorda, no se sabe si fueron los mismos directivos u otros funcionarios producto de los cambios burocráticos que con frecuencia se hacen en los organismos del estado; lo cierto es que el tema parece olvidarse en el tiempo. Así mismo la federación campesina, con los directivos de entonces se olvidaron del asunto; dizque algunos se transaron por prebendas personales.
Pero el sindicato continuaba su lucha con asambleas permanentes con sus socios, reuniones y oficios dirigidos al IAN, a la Federación, a Pequiven a la Guardia Nacional, a la Procuraduría Agraria, en fin, con todo aquel ente que tenia que ver con el problema de la tierra y en quien pudiera tender una mano amiga.

Los motivos eran diversos; con Pequiven para que cumplieran los acuerdos y compromisos de ley, con la Guardia Nacional para que cesaran los atropellos, ante el I.A.N. para que cumplieran con la obligación de la ley, ante la federación para que tuvieran firmeza en la defensa del campesino.
Ante la indiferencia de los organismos involucrados, el sindicato de trabajadores agropecuarios del Municipio Juan José Mora decidió dirigirse al Congreso Nacional, al Vicepresidente de la comisión Permanente de agricultura y Política Agraria de la Cámara de Diputados, ejercida por el Diputado Eduardo Manuit. En un oficio del 17 de octubre de 1996, suscrito por Máximo Colina, Sec. De Organización, Catalino Montero Sec. De Reclamo, Ely Borges Sec. De Finanzas, Pedro Chirinos Primer Vocal, Juan Rosillo Sec. De Actas y Correspondencias, y Jesús Montes Segundo Vocal, le plantearon la problemática de la que venían viviendo de casi 20 años, le informan de las gestiones hechas por ellos, de los atropellos de los que son objeto por parte de la Guardia Nacional, de la indiferencia del I.A.N. ante el problema; se hacen la interrogante de ¿Cómo es que siendo el objeto de Pequiven el procesamiento de productos químicos y la elaboración de fertilizantes y el de Palmichal es la recuperación y conservación de la cuenca del río Alpargatón, ahora se dedican a la crianza y al pastoreo de ganado y ovejos dentro de la zona de “seguridad y defensa”, según ellos, ique cuyo fin es destruir los sembradíos de los campesinos?. Además los campesinos solicitan ante el vicepresidente de la comisión, Dip. Eduardo Manuit que “nos ayuden a resolver la grave problemática que tenemos con Pequiven S.A. y que el Instituto Agrario Nacional (I.A.N.) se ha negado resolver, nos ayuden a mantener nuestra única fuente de vida y la de nuestras familias, como el de mantenernos con nuestras tierras, permitirnos seguir trabajando en ellas y conseguir de una vez por todas que el I.A.N. las adjudique a los 151 campesinos agricultores de Morón, Estado Carabobo”.
El 22 de noviembre del mismo año se traslada a Morón una Subcomisión especial agraria, presidida por el Dip. Eduardo Manuit, el Dip. Oswaldo Di Lorenzo y el Asesor Jurídico Luís Felipe Palma. Esta comisión se reunió en la sede de la 2da compañía del destacamento Nº 25 de la Guardia Nacional y asistieron las siguientes personalidades: por Pequiven, Dr. German Muñoz adjunto al consultor Jurídico y Marcos David Silva, por el delegado agrario el Ing. Moisés Almosny, jefe de la unidad de tierras I.A.N. Carabobo, la Dra. Janeth Jota procuradora agraria, los integrantes del sindicato, el capitán Zancudo Grillo, comandante de la Guardia Nacional, teniente coronel Freddy Humberto Leal Mora.
La comisión constato luego de una inspección ocular al fundo Alpargatón, que: “la empresa Pequiven esta atropellando y desalojando a los campesinos del fundo “Alpargatón”, utilizando para ello el desalojo directo y el indirecto, (construcción de cerca de concreto) sin formula de juicio, con lo cual se origina la presunción de que los funcionarios de Pequiven pudieron estar incursos en delitos de hacerse justicia por si mismo, puesto que se valen de la amenaza y violencia contra las personas y sus cosas”.
La comisión solicita a Pequiven y Palmichal, que suspendan las actividades de construir cercas y movilización de ganado de conformidad con el articulo 148 de la Ley de Reforma Agraria, dentro de las tierras que ocupan los campesinos y solicitó además a Pequiven “nos informe que sistema han propuesto con el fin de indemnizar los daños y perjuicios causados a los campesinos ocupantes de tierras del I.A.N., en el fundo “El Alpargatón”, desalojados y atropellados por la empresa”. Es admirable la actitud y el interés de este grupo de campesinos por adquirir sus tierras en propiedad después de tantos años de trabajo.
El sindicato agrícola y pecuario de caño negro, después pasó a constituirse en la Cooperativa El Minuto R.L. y hoy en día es un consejo comunal agrícola y pecuario presidido por la sra. Maritza Blazar.
Con los cambios políticos que se realizaron en el país, una nueva administración con otra filosofía, nuevos directivos al frente de las diferentes instituciones involucradas en la problemática agraria, facilitaron las cosas, y la Cooperativa El Minuto R.L. vió sus sueños realizados, en el año 2004 se realizó una reunión en Caracas con Pequiven, la Cooperativa El Minuto R.L., el INTI (antiguo IAN) para el otorgamiento de las cartas agrarias.
Ese mismo año el presidente del INTI, Adán Chávez, conjuntamente con Luís López Bora, Coordinador General del INTI, vinieron a Morón y se hizo un recorrido con el topógrafo de Pequiven para hacer planos, mediciones para finalmente levantar el informe para elaborar las cartas agrarias.
El 23 de abril de 2004, el Coordinador General de INTI, Luís López Bora, envía un oficio al comandante del destacamento Nº 25 del Estado Carabobo, informándole que: “proteja las tierras del fundo el Alpargatón porque ya han sido adjudicadas a la Cooperativa El Minuto R.L. quienes han sostenido una lucha histórica desde el año 1981, la cual ya logró llegar a su final”.
El 26 de septiembre de 2004 en el Club las Colinas de Morón se les entregó a 126 campesinos las cartas agrarias donde estuvo presente el Ing. Julio Carpio, Gerente de Pequiven. Así mismo, fechado el 27 del mismo mes y año, el Coordinador General de ORT Carabobo, ofició al comandante de la 2da compañía del destacamento 25 de la Guardia Nacional que la Cooperativa El Minuto son los ocupantes legales de los terrenos del sector José Félix Mora porque ya poseen sus cartas agrarias emitidas por la Oficina Regional de Tierras (ORT) Carabobo.
Hoy en día la Cooperativa el Minuto o el Consejo Comunal Caño Negro celebra su éxito al poseer las tierras después de tantas luchas. Pero aun faltan otras luchas, ahora requieren satisfacer otras necesidades como la vialidad, el agua potable, viviendas adecuadas, electricidad, otros servicios, para lo cual ya el consejo comunal de Caño Negro ha hecho varias diligencias con la alcaldía, el consejo municipal y otras instituciones.
Además ahora mismo tiene en ejecución el proyecto sábila cuya siembra se ha hecho organizada y supervisada por los técnicos de Pequiven para que el producto sea de calidad y aceptado por las empresas para su procesamiento; ya existe un convenio para la compra de la sábila a los campesinos lo que garantiza su rentabilidad y continuación en el tiempo, además se están cultivando rubros alimenticios como caraota, yuca, plátano, cambur, etc.
La cooperativa y el consejo comunal nunca han olvidado a los pioneros luchadores por estas tierras, algunos desaparecieron otros no, como lo fueron: Serapio Arteaga, Mario Lugo, Santana, Eladio Reyes, Bernabé Castillo, Pedro Chirino, José Vidal, Juan Rodríguez, Melquíades Méndez, Mario Polanco, Reinaldo Rivas, Gilberto Sequera, José García Mendoza, Alberto Hernández, Catalino Montero, y otros.
Agradecido de la presencia de los directivos y habitantes de caño negro que me acompañaron el 16 de junio, estaban: Máximo Colina, Catalino Montero, Reinaldo Rivas, Maritza Blazar, Perfecto Rivero (Si podemos), José Romero, (Presidente de la cooperativa), José García, Héctor Rivero, Rosa Bermúdez, José Linares, Leocadia Josefina Montalba, Eustaquio Pedrozo, Tito Amado Delgado, Ramón Polanco, Jesús Polanco, Juan B. Morales Julio Fernández, Estilita de Hernández, Maria Hurtado, Alberto Hernández, José Mendoza, Nilda Salazar, Luís Marcano, Elías Arias, Pascual García, Saturno Linares. A todos gracias.
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Crónica Web #476

Libro Crónicas desde Morón - Calor de pueblo

Libro Crónicas desde Morón - Calor de pueblo
Los pueblos son fuentes inagotables de conocimientos o como lo dijo una vez el gran poeta Aquiles Nazoa: los pueblos conforman los verdaderos valores creadores. La palabra pueblo tiene muchas acepciones y usos. Cada quien la da un significado según su conveniencia, sobre todo en el mundillo político.
Revisando el diccionario encontramos innumerables contenidos semánticos equivalentes a esta palabra. Sin embargo, preferimos seleccionar las que nos parecen más pertinentes para ilustrar estas líneas. Pueblo: "conjunto de personas de un lugar, región o país", "gente común y humilde de una población ".
En funciones de cronista me estoy reuniendo con la asociación civil del barrio El Jabillo, la cual fue legalmente constituida el 17 de febrero de 1990, siendo su propósito fundamental la construcción de la escuela del sector y asegurarse del buen funcionamiento de la misma. La idea de estas reuniones, muy fraternales por cierto, es la de producir una publicación en forma de folleto o revista, contentiva de la historia de la escuela.
La historia de esta escuela es muy singular, la cual ha sido recopilada en gran parte por el amigo Edgar Lugo, directivo de la asociación. Sobre su versión hemos venido trabajando complementándola y enriqueciéndola con los aportes del resto de los integrantes de la comunidad El Barrio El Jabillo, posee una tradición de lucha comunitaria quizás única en el municipio y que resaltarla significa estimular a otras comunidades de la zona.
Cuando en 1968 decidieron reunirse un grupo de corianos para sembrar una escuela donde sólo existía un pedregal y un rancho de bahareque, se estaba logrando únicamente forjar una idea, una meta, una esperanza, una utopía. Sabían que conseguir el objetivo no era nada fácil, pero su férrea voluntad y unidad les permitía soñar. El grupo de jabillenses se compactaron como un solo hombre alrededor de la idea de una escuela para la creciente prole.
En las primeras de cambio, obtuvieron en propiedad un terreno pequeño para la construcción de la escuela; las vicisitudes no se hicieron esperar. El pesimismo de algunos y la desidia gubernamental fueron la nota que caracterizó los primeros tiempos; mas esto no doblegó el entusiasmo y el tesón de la junta promejora constituida en aquel entonces e integrada por Mario Lugo, Gilberto Morillo, José Aniceto Pérez, Cilo Ruíz, Narciso Escalona, Julio López, Edmundo Naranjo, Ventura Chumos, Osear Chirinos (Chicho), Ismael Pérez. Justo Bravo, Hermógenes Raaz, Hipólito Gómez, Juan Bullet y otros.
Recordemos que para el año mencionado, Morón pertenecía a la jurisdicción del Distrito Puerto Cabello y empezaba a consolidarse como un polo industrial de referencias nacionales, por lo que su población crecía a ritmos acelerados, grupos de inmigrantes se agolpaba en cualquier terreno disponible. El Jabillo, al igual que otros barrios, acrecentaron rápidamente su población; la escuela era necesaria.
La Junta de El Jabillo logra primeramente una escuela de dos grados con el nombre del poeta zuliano Udón Pérez, la cual es mudada para el sector El Trapiche, quedando de nuevo El Jabillo sin escuela. Se proponen entonces construir sobre el terreno ya adquirido, su propia escuela. Piedra a piedra, bloque a bloque van levantando su escuelita. Colaboran personalidades privadas y organismos públicos, se hacen rifas, verbenas, se le pide a la comunidad "de un bolívar en adelante".
Morón ya es municipio autónomo, la escuela paulatinamente va obteniendo más grados, se eligen las comunidades educativas, la lucha continúa, se logra la graduación y se piensa ya en una escuela básica.
Se incorporan nuevos vecinos a la causa, como Ramón Aguilar, poeta popular que siempre lleva un verso a flor de labios, ojalá algún dia pudiéramos publicarle sus cientos de versos escritos con sabor a pueblo.
Hoy la escuela posee una bonita y moderna edificación bien dotada, nutrida del bullicio de los niños y del cariño de sus maestros. Hubo una esperanza, se hizo un esfuerzo, por tanto, existe una obra. Los miembros de la asociación civil han dicho que la lucha no ha terminado. Dicen que quieren ver a su escuela todavía mejor y que se curse hasta el noveno grado. ¡Suerte en su empeño, honorables luchadores!
La actual directiva de la Asociación Civil de el Jabillo está integrada de la siguiente manera: Presidente, Gilberto Morillo; Vicepresidente: Gidio Montañez; Secretario de Planificación, Régulo Rojas; Secretario de Organización, Edgar Lugo; Secretario de Finanzas, Ramón Aguilar; Secretario de Educación, Mario Lugo; Secretaria, Yaritza de Morillo; Primer Vocal, Irradia Lugo; Segundo Vocal, Delia Colina.
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Crónica Web #170

Chiripa

Chiripa
Era el nombre de un ladronzuelo de Morón, o mejor dicho apodo, por allá, por los años sesenta, nadie sabe quién era ni de dónde apareció.
Era rápido y veloz como un rayo al posesionarse de alguna pertenencia ajena y echarse a correr a toda marcha.
Sus víctimas no podían darle alcance por muy jóvenes y rápidos que fueran; Chiripa marcaba diez segundos en cien metros planos.
De esto que afirmo pueden dar fe los que lo persiguieron y lo conocieron como Fay Calembe.
Luis Alvarado que confundiéndolo con un buen hombre le invitó una noche a su casa para que no durmiera en la acera de la Escuela de Barrio Unión.
En ese momento pasaba por el lugar Fernando Barrada (+), quien al verlos juntos y abrazados le dijo: "¡Gran vaina llevas pa' tu casa, Luis, ése es un ladrón!".
Inmediatamente, Chiripa se soltó del abrazo y emprendió veloz carrera y ambos (Luis y Fernando) iniciaron una furiosa persecución que como siempre no daba ningún resultado.
Era como perseguir una sombra, era como cuando el sargento García perseguía al Zorro.
A Chiripa también lo conocieron Emiro Reyes y Yuber Morales, ellos saben de sus andanzas y tropelías por Bota Burro y sus alrededores.
En ese entonces los atracos eran inexistentes; nadie robaba a mano armada a nadie, muchas personas dormían en sus casas con las puertas abiertas, o dormían en los porches y solares al aire libre.
Lo común era el hurto, eso de sustraer cosas cuando la persona está descuidada o deja los objetos "pagando" o cuando se penetra a las viviendas para sacar las pertenencias de valor.
Chiripa era delgado, mediana estatura, más bien bajo, era blancuzco tirando a catire, su piel percudida por la acción del sol y el sucio, su pelo desordenado, medio ensortijado y medio rubio.
Vestía generalmente de negro para pasar desapercibido por las noches.
Era un fugitivo, puesto que habiendo pocos rateros en el área, la gente se fijaba con más detalles en los escasos malandros de la época, a diferencia de ahora que hay como arroz y nadie sabe quiénes son porque son multitud.
Antes eran la excepción, ahora son la regla.
Chiripa dormía donde lo agarrara la noche, mejor dicho donde lo agarrara el día porque dormía de día y salía de noche a cometer sus fechorías.
Eran de su preferencia para pernoctar o dormir los sitios del trapiche viejo, donde hoy se encuentra la escuela Udón Pérez, o en algunos de los jabillos cerca de La Alcantarilla que drenaba las aguas servidas de la empresa Explosivos (hoy Cavim) hacia el río Morón, o en algunos de los árboles de Punta Morón en la desembocadura del río.
Chiripa desapareció como llegó, nadie sabe nada.
Algunos dicen que lo mataron en el cuartel donde prestaba servicio militar.
¿Quién sabe? Pero existe otro Chiripa en Morón y es uno que es buena gente y quien fue de los mejores short stop de Morón.
Es mi compadre Nacho Vargas, personaje muy querido en la comunidad.
Nachito como le decimos cariñosamente es hijo de uno de los primeros albañiles que llegaron al pueblo, ambos del mismo nombre, y el padre fue quizás el constructor inicial de la hoy urbanización Santa Ana, antiguo potrero y vaquera de la localidad.
Chiripa, el bueno, se destacó en el béisbol llegando a jugar doble A con varios equipos de la zona fuey ra de ella, algunos scout lo comparaban con David Concepción, ilustre grandeliga venezolano.
Es buen amigo y ahora no sabemos por qué rumbos anda, pero en Morón se le quiere y se le recuerda como uno de sus mejores deportistas.
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Crónica Web #202

JUEVES 30 DE OCTUBRE DE 2008 Los Campos Deportivos en Morón

JUEVES 30 DE OCTUBRE DE 2008 Los Campos Deportivos en Morón
Los estadios propiamente dicho como se conocen hoy en día (con tribuna, cerca perimetral, dogaut etc) no existieron en Morón sino hasta bien entrada la década de los años setenta, haciendo la salvedad del estadio de Softbol ubicado en Las Colinas de Mara cercano al grupo escolar Morón (primera escuela completa de la localidad)  que era propiedad de la industria petroquímica y que estuvo bajo la dirección de Goyito Colina – Jefe de Deporte de esa empresa – y como obrero de mantenimiento el Sr. Manzano.
Los demás espacios para la práctica del béisbol, ya que el softbol sólo lo jugaban los trabajadores de la petroquímica, eran campos deportivos que cuando mucho tenían un basketstop el resto eran espacios abiertos al aire libre. Lo mismo sucedía con el fútbol que bastaba que el campo tuviese las dos arquerías, por cierto este deporte tomó impulso cuando llegaron a Morón algunos extranjeros sobre todo de origen europeos (italianos, españoles) y colombianos. Es de suponer que el béisbol se practicó en Morón primero que el fútbol.
De los campos deportivos que recuerdo está como pionero el que hoy se llama Jesús Uribe, sólo tenía un basketstop y las dos arquerías, lo demás era monte, los fanáticos se acomodaban donde pudieran. Era zona inundable, sólo podía jugarse allí en el periodo no lluvioso. Este campo fue escenario de las hazañas del difunto Chuma o Jesús Uribe, quien es el epónimo del estadio; sus batazos eran tan largos que llegaban hasta el techo del bar el Pavo real que después se llamó el Sursan.
Otros peloteros que se destacaron en este campo fueron Roberto Montero, Germán Rivero, Josefín Rodríguez, Calache, El Mono, Armindo Añez y paremos de contar, no hay espacio para todos. En el fútbol sobresalieron Amaya, Gonzalo Cruz “Carne Mechada”, los hermanos Pirona, Néstor Piñero, Elio Rodríguez, Vicente Iturburú, Juan Páez y sobre todo como directivo la vaquita Urbaez quien fue mal pelotero pero siempre ha sido un fiel vigilante y preocupado cuidador del estadio Jesús Uribe.
Otro campo deportivo se ubicaba en Palma Sola y era propiedad de la Volkswagen, también tenía basketstop y las dos arquerías, y una frondosa mata de jabillo donde se cobijaban del sol los espectadores. Allí jugaban categoría A y doble A los equipos de Corporación Miranda, Volkswagen, Taller Rey, Trapiche Star y otros equipos de Puerto Cabello y de los estados cercanos. La fiebre por jugar hacía que los jugadores camináramos 5 kilómetros para llegar al campo (no había transporte) para luego regresar exhaustos y con ¡hambre. Imagínese ud.! ¿Quién hace eso en la actualidad?
En donde se encuentra la Urb. Fundamorón estaba el campo deportivo del Platanero o el estadio de Santa Rita como le decían. Tenía este campo un precario basketstop y detrás una mata de mango donde la gente se ocultaba para evitar un pelotazo. Los jonrones caían en la bodega y casas que estaban en la redoma. Allí pulió la banca bastante mi compadre Rubén Mago y Douglas Reyes bajo la dirección del amigo Félix Sánchez. El Platanero también era manager de un equipo, creo que era de los caribes de Santa Ana.
El Trapiche era el campo preferido por Héctor Ideoven y del Coyote Félix el Americano, allí no había ni basketstop pero se formaban unas buenas caimaneras, mi amigo Ángel Lugo formó entonces el trabuco Trapiche Star, equipo que estaba a la altura de un doble A, y donde este servidor era el short stop regular ¡una guará! Hoy este sitio es una laguna permanente, lástima que se hayan perdido en el olvido las glorias de este terreno.
En la laguna de “La Pancha” también jugamos béisbol en época de sequía. Allí se hizo famoso troncoronero porque a pesar de los troncones y los altibajos del terreno no pelaba un roletazo. También el Ing. Rafael Seco hizo una hazaña que después le contaré. Se destacaron en este campo Noño y sus hermanos Esteban y Lourdes Alvarado, los hermanos Argenis y Alcides bocanegra. Estos mismos cuates junto a otros peloteros jugaban en un peladero que estaba a las orillas del río Morón en la Charneca patrocinado por Jhony Bárcenas. Se acabó el espacio, volveremos sobre estos cuentos  en la próxima crónica.
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Crónica Web #125

Incendio en la torre

Incendio en la torre
Serenamente transcurría la mañana, como otro sábado cualquiera.
Los transeuntes se movían de un lado a otro.
Algunos se aglomeraban frente al camión verdurero, otros iban en búsqueda del periódico en el kiosko de Doris, al lado (en donde el chino) un grupo de viajeros y parroquianos levantaban el codo diligentemente para contrarrestar los efectos de la resaca del día anterior.
En la Av. Carabobo, frente al monumento al Zancudo, se formabala tradicional colasabatinade los que no les gusta compraren Morón y se trasladan a los mercados de Puerto Cabello ¿O será que los comerciantes de Morón no les ofrecen las mercancías que ellos desean? o ¿Quizás los precios? Que falta hacen los mercados populares, bien sea, municipal, solidario, regional, libre, etc.
En plena encrucijada ya estaban acomodados, desde tempranas horas de la mañana, en pequeños tarantines, los parrilleros, los ferreteros, los riferos, los terminaleros, los pantaleteros, los pantaloneros, raspaderos, fruteros, quincalleros, etc., paremos de contar.
Atravesando la Av. Falcón, que se ha quedado tuerta por la negligencia oficial, los peatones, con la revista hípica en el bolsillo, hacían esfuerzos para saltar los surcos dejados por las reparaciones en las cercanías de la Morapan y la calle El Triunfo, en las aceras del frente se oía el ruido estridente de las cornetas de los autobuses que se dirigen ala costa falconiana.
Esta mezcla de el corneteo de los autobuseros con la aglomeración desorganizada de los vehículos más el grito de los mercaderes y el bullicio incesante de los amigos de Baco martirizaban el ambiente y convertíana La Encrucijada, esamañana, en un perfecto infierno. Sólo faltaba el fuego. Y efectivamente se hizo el fuego, brotó por los ventanales del edificio de Mercantil Caracas, en su planta superior.
El primero que vio las lengüetadas de fuego fue el ciego Morillo, que desde su kiosko de terminales avistó las llamaradas y gritó a sus vecinos más cercanos para llamarle la atención sobre el suceso.
Inmediatamente el comercio adyacente al sitio del acontecimiento comenzó a cerrar sus puertas.
En el acto Bernacasar Moreno cerró La Morenera, pero antes tuvo que sacar, no sin dificultad, a Manuel Suárez y a Wilmer Marín que estaban libando desde tempranas horas.
Frente al Mercantil Caracas seconcentró una multitud, parecida a los mítines políticos de los años 70.
Los curiosos llegaron de todas partes.
Algenriosos llegaron de todas partes.
Al gentío de La Encrucijada se agregaron los.
que vinieron del barrio El Trapiche (mono blanco y su cuadrilla), de barrio Coro (Fuque, Dalia Reyes y Flia.), de Coro (Fuque, Dalia Reyes y Flia.), de La Charneca (Willi Char y el manco Bohórquez), y hasta de lugares más lejanos llegaron saboriones.
Para la curiosidad no hay pasaje caro.
En el tumultuoso río humano la gente corría y jadeaba, pisotones, empujones, golpes (yo llevé uno).
Una señora embarazada fue auxiliada, tenía síntomas de asfixia, su marido le reprochó su presencia en el sitio, ella le respondió que presentía que su hijo (aún no nacido) iba a ser bombero.
Otros curiosos con un tono xenofóbico decían que Dios castigóconese incendio a los árabes dueños del negocio porque vendían muy caro, alguien le fue a comunicarle este comentario a Falled (dueño de La Linda), por lo que inmediatamente éste ordenó a sus empleados a ponerles nuevas etiquetas a los artefactos con precios rebajados, evitó aquella sentencia que dice: "cuando veas las barbas de tu vecino arder, pon las tuyas en remojo".
Del barrio El Mamón venía volando Emiro Reyes como una flecha, iba rumbo a la peluquería que está distante del incendio como un kilómetro.
En la línea de autos libres que está al frete de donde sucedió el incendio se produjo un apretujamiento de dos vehículos, uno propiedad de Onésimo Riera y el otro de Saavedra.
Ambos asustados y en la prisa por salir primero chocaron, y Onésimo arrancó primero, brincó la isla y fue a parar la carrera a Urama.
¡Qué guapo este coriano! Los buhoneros de La Encrucijada recogieron sus peroles al ver esa multitudinquieta y con ánimos caldeados.
Olía a saqueo.
Sin embargo no se escaparon unos pobres guajiros que les llevaron sus mercancías.
Pordesgracia, lanota triste de estos comentarios, hubo pérdidas humanas.
Un anciano inválido pereció consumido por las llamas, los torrentes de humos ahogaron sus pulmones y el fuego mordió su frágil carne.
Su compañera, anciana también, logró salvar su vida arrojándose desde lo alto en una misión suicida.
Afortunadamente no faltó la mano generosa y solidaria de ese moronense curioso que se encontraba en el lugar de los hechos.
Las unidades bomberiles acudieron a la cita nefasta, estos útiles funcionarios se trasladaron desde Puerto Cabello y otro (me dijeron) vino de Guacara.
Los bomberos de las empresas locales por el papeleo de la permisología y las autorizaciones no lograron llegar.
¡Qué lástima! La Guardia Nacional y la policía acordonaron la zona.
Una viejita que pasaba al lado de un guardia llevó un planazo sin saber por qué.
Al extinguirse el fuego llegó Norman Colmenares al local buscando los árabes para obtener el contrato de pintura.
Todo esto se hubiese evitado si se hubiesen controlado las llamas a tiempo.
¡Qué falta hace un Cuerpo de Bomberos para la comunidad moronense!
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Crónica Web #496

Libro Crónicas desde Morón - Incendio en la Torre

Libro Crónicas desde Morón - Incendio en la Torre
Serenamente transcurría la mañana, como otro sábado cualquiera. Los transeúntes se movían de un lado a otro. Algunos e aglomeraban frente al camión verdurero, otros iban en búsqueda del periódico en el kiosko de Doris, al lado (en donde el chino) un grupo de viajeros y parroquianos levantaban el codo diligentemente para contrarrestar los efectos de la resaca del día anterior. En la Av. Carabobo, frente al monumento al Zancudo, se formaba la tradicional cola sabatina de los que no les gusta comprar en Morón y se trasladan a los mercados de Puerto Cabello. ¿O será que los comerciantes de Morón no les ofrecen las mercancías que ellos desean? O ¿Quizás los precios? Qué falta hacen los mercados populares, bien sean municipales, solidarios, regionales, libres, etc.
En plena encrucijada ya estaban acomodados, desde tempranas horas de la mañana, en pequeños tarantines, los parrilleros, los ferreteros, los riferos, los terminaleros, los pantaleteros, los pantaloneros, raspaderos, fruteros, quincalleros, etc., paremos de contar. Atravesando la Av. Falcón, que se ha quedado tuerta por la negligencia oficial, los peatones, con la revista hípica en el bolsillo, hacían esfuerzos para saltar los surcos dejados por las reparaciones en las cercanías de la Morapan y la calle El Triunfo. En las aceras del frente se oía el ruido estridente de las cornetas de los autobuses que se dirigen a la costa falconiana. Esta mezcla del corneteo de los autobuseros con la aglomeración desorganizada de los vehículos más el grito de los mercaderes y el bullicio incesante de los amigos de Baco, martirizaban el ambiente y convertían La Encrucijada, esa mañana, en un perfecto infierno. Sólo faltaba el fuego. Y efectivamente se hizo el fuego, brotó por los ventanales del edificio de Mercantil Caracas, en su planta superior.
El primero que vio las lengüetadas de fuego fue el ciego Morillo, que desde su kiosko de terminales avistó las llamaradas y gritó a sus vecinos más cercanos para llamarles la atención sobre el suceso. Inmediatamente el comercio adyacente al sitio del acontecimiento comenzó a cerrar sus puertas. En el acto Bernacasar Moreno cerró La Moronera, pero antes tuvo que sacar, no sin dificultad, a Manuel Suárez y a Wilmer Majrín que estaban libando desde tempranas horas. Frente al Mercantil Caracas se concentró una multitud, parecida a los mítines políticos de los años 70. Los curiosos llegaron de todas partes. Al gentío de La Encrucijada se agregaron los que vinieron del barrio El Trapiche (Monoblanco y su cuadrilla), de barrio Coro (Fuque. Dalia Reyes y Flia.), de La Charneca (Wlíi Char y el Manco Bohórquez), y hasta de lugares más lejanos llegaron sabonones. Para la curiosidad no hay pasaje caro. En el tumultuoso río humano la gente corría y jadeaba, pisotones, empujones, golpes (yo me llevé uno).
Una señora embarazada fue auxiliada, tenía síntomas de asfixia, su marido le reprochó su presencia en el sitio, ella le respondió que presentía que su hijo (aún no nacido) iba a ser bombero.
Otros curiosos con un tono xenofóbico decían que Dios castigó con ese incencio a los árabes dueños del negocio porque vendían muy caro, alguien le fue a comunicar este comentario a Fallecí (dueño de La Linda), por lo que inmediatamente éste ordenó a sus empleados ponerle nuevas etiquetas a los artefactos con precios rebajados, evitó aquella sentencia que dice: "Cuando veas las barbas de tu vecino arder, pon las tuyas en remojo ".
Del barrio El Mamón venía volando Emiro Reyes como una flecha, iba rumbo a la peluquería que está distante del incendio como un kilómetro. En la línea de autos libres que está al frente de donde sucedió el mcencio, se produjo un apretujamiento de dos vehículos, uno propiedad de Onésimo Riera y el otro de Saavedra. Ambos asustados y en la prisa por salir primero, chocaron, y Onésimo arrancó primero, brincó la isla y fue a parar la carrera a Urama. ¡Qué guapo este coriano! Los buhoneros de La Encrucijada recogieron sus peroles al ver esa multitud inquieta y con ánimos caldeados. Olía a saqueo. Sin embargo no se escaparon unos pobres guajiros a los que les llevaron sus mercancías.
Por desgracia, la nota triste de estos comentarios, hubo pérdidas humanas. Un anciano inválido pereció consumido por las llamas, los torrentes de humo ahogaron sus pulmones y el fuego mordió su frágil carne. Su compañera, anciana también, logró salvar su vida arrojándose desde lo alto en una misión suicida. Afortunadamente no faltó la mano generosa y solidaria de ese moronense curioso que se encontraba en el lugar de los hechos. Las unidades bomberiles acudieron a lal cita nefasta, estos útiles funcionarios se trasladaron desde Puerto Cabello y otro (me dijeron) vino de Guacara. Los bomberos de la empresas locales por el papeleo de la permisología y las autorizaciones no lograron llegar. ¡Qué lástima! La Guardia Nacional y la policía acordonaron la zona. Una viejita que pasaba al lado de un guardia se llevó un planazo sin saber por qué. Al extinguirse el fuego llegó Norman Colmenares al local buscando a los árabes para obtener el contrato de pintura. Todo esto se hubiese evitado si se hubiesen controlado las llamas a tiempo. ¡Qué falta hace Un Cuerpo de Bomberos para la comunidad moronense!
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Crónica Web #245

JUEVES 2 DE OCTUBRE DE 2008 Las Campanas Doblan por Ti

JUEVES 2 DE OCTUBRE DE 2008
Las Campanas Doblan por Ti
De la obra cumbre del novelista norteamericano Ernest Hemingway Por Quien Doblan Las Campanas se extrae esta preciosa lección que nos ofrece Jhon Donne:…”La muerte de cualquier hombre me disminuye, porque estoy ligado a la humanidad y por consiguiente, nunca hagas preguntar por quien doblan las campanas, doblan por ti”. Siempre que se nos va un semejante lo sentimos, pero hay muertes que duelen mas que otras. Como es el caso del “Barbarazo” como le decíamos cariñosamente a José Zambrano como era su nombre de pila.
El Barbarazo fue una victima más de la tragedia que vive nuestro país, un número más para la estadística de la inseguridad local y nacional. Le conocía hace mas de veinte años al lado de su inseparable esposa Chichí, siempre alegre, con una sonrisa a flor de labio, excelente compañero de trabajo de los socios del transporte publico que hoy lo lloran desconsoladamente y lamentan un hecho como este que no debe repetirse jamás.
Así paga el destino a la vida de un buen trabajador, preocupado, padre de familia, fiel esposo y mejor amigo. El asunto es ¿A quien le toca luego? ¿Quién esta a salvo en esta selva de cemento? Estamos a la buena de Dios ¿Por quien doblaran mañana las campanas? No preguntes eso doblan por ti.
Desde este espacio comunico mi hondo pesar por la desaparición física de mi amigo el “Barbarazo” a su esposa Chichí y a sus hijos y familiares. Me excuso de no haber asistido a los actos velatorios ni al sepelio por estar cumpliendo compromisos en Caracas con la Universidad Latinoamericana y del Caribe (ULAC).
El Ateneo de Morón en su XIX Aniversario: Gracias a Mireya Soto por su gentil invitación al acto central para conmemorar un año más (el 19) de esta maravillosa institución que se hará en honor a la distinguida dama Maria Teresa Castillo, pionera de los ateneos de Venezuela, Presidenta del Ateneo de Caracas y Presidenta honoraria de la federación de Ateneos de Venezuela.
En mi opinión, el ateneo es la institución cultural más importante fundada en Morón en las últimas décadas, debido a su permanente actividad y variedad de los tópicos culturales que fomenta, que hoy a lo largo de sus años de vida sus frutos y resultados son tangibles y concretos ¿Cuántas amas de casa, señoras o señoritas se han hecho de un oficio digno aprendido en el Ateneo y que les sirve para ganarse el sustento de sus familias? ¿Cuántos músicos? Ahí esta Marc Colina y otros tantos. Ahí esta la Banda Show, la estudiantina, las bailarinas, en fin paremos de contar.
Es por ello que quiero felicitar efusivamente a ese gran equipo del Ateneo encabezado por Mireya Soto, la matrona y bella dama Ofelia de Colina, Cecilia Nieto, José González, la Prof. Colmenarez, el director de música Morales y a todos en general.
El XXXIII Aniversario del C.R.I.: Gracias al incansable amigo Bertilio Duran por su generosa invitación al acto central del Comité de Relaciones Industriales de Puerto Cabello y Mora en un nuevo cumpleaños institucional. En verdad que Bertilio, no se cansa, es infatigable desde la época de sindicalista en la Petroquímica donde demostró el don de buena gente y de un liderazgo indiscutible. Bertilio dio sus primeros pasos en Morón como dirigente social y político luego de venirse su natal tierra zuliana.
Aquí en Morón, además de ser miembro de la junta directiva del sindicato petroquímico (esta institución fue muy importante en esa época en Morón) también fue directivo del Club de leones de Morón donde desarrollo una labor social destacada en aras de la solución de los múltiples problemáticas de la localidad. El Club de Leones jugo un papel fundamental en ese tiempo. Allí esta como producto de su gestión. La Plaza Bolívar, la escuela Udon Pérez del Trapiche, la escuela de San Diego y otras más. En otra oportunidad hablaremos sobre esta importante institución.
Ahora Bertilio se fue a Puerto Cabello y Valencia en su lucha quijotesca por un mejor porvenir, pero estoy seguro que siempre lleva a Morón en su corazón. Salud Bertilio, estamos contigo.
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