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Punta de Morón 🔍

Según el testimonio de Pedro José de Olavarriaga citado por Alexis Coello, es un paraje donde los navíos se arriman para resguardo. Describe que a 200 pasos geométricos de la punta desemboca el río de Morón.

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Punta de Morón 🔍

Según Alexis Coello, este accidente geográfico fue descrito brevemente por Pedro José De Olavarriaga en su informe científico sobre la provincia de Venezuela.

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Punta de Morón 🔍

Según Pedro José de Olavarriaga, servía de resguardo para los navíos a la banda del oeste. Describe que desde este punto prosigue la playa formando un arco cóncavo que constituye el golfo.

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El Salado 🔍

Según la descripción de Olavarriaga citada por Alexis Coello, es un valle regado por el río del Salado que posee bastantes haciendas de cacao y cuya salida a la costa es por Morón.

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Nirgua 🔍

Según Alexis Coello, su nombre originario fue Santa María del Prado de Talavera. Fue una de las once jurisdicciones de la provincia de Venezuela en la primera mitad del siglo XVII. Se destaca por haber sido fundada con mulatos y por la resistencia de los indios Jirajaras. Sus límites históricos se extendían desde el río Sanchón hasta el río Yaracuy por el norte, lindando con Valencia, Barquisimeto y San Carlos.

nombre originario: Santa María del Prado de Talavera
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Crónica Web #429

Libro Crónicas desde Morón - La Antigua Nirgua, Génesis del Municipio Juan José Mora

Libro Crónicas desde Morón - La Antigua Nirgua, Génesis del Municipio Juan José Mora
Nirgua constituyó junto con San Sebastián, Valencia, San Carlos, Araure, Guanare, Barquisimeto, Tocuyo, Carora, Trujillo y Santa Ana de Coro las once jurisdicciones que conformaban la provincia de Venezuela o de Caracas para la primera mitad del siglo XVII. El nombre originario de la fundación de esa ciudad fue Santa María del Prado de Talavera. Como caso excepcional en estos territorios, fue una ciudad fundada con mulatos y no con blancos como era la tradición.
No obstante, su conquista y su posterior fundación no fue fácil para los blancos españoles. La resistencia que hacían en defensa de su territorio los bravos indios Jirajaras turbó la paciencia a más de uno de los gobernadores de la provincia: Sancho de Alquiza, García Girón, Francisco de la Hoz Berrío. Fue con el gobernador Juan de Meneses y Padilla (1624-1630) que se allanaron las tierras de Nirgua con el apoyo de los ayuntamientos de Nueva Segovia, El Tocuyo y Valencia, los cuales contribuyeron con hombres, dineros y provisiones evitando así que los indios continuaran "imposibilitando el tráfico entre sus respectivas jurisdicciones, con sus constantes robos y asesinatos, causando gravísimos perjuicios a sus comercios». Despejado el campo de la hostilidad indígena se facilitó el poblamiento y la organización de la provincia de Nirgua: «La destrucción del núcleo de residencia indígena de Nirgua, permitió que la provincia dedicara su esfuerzo al desarrollo interno de la provincia, a la defensa contra los enemigos exteriores, consolidándose las comunicaciones y las poblaciones del occidente al desaparecer totalmente la amenaza indígena" (1).
Los límites de la jurisdicción de Nirgua eran los siguientes: ai norte, la costa marítima desde el río Sanchón hasta el río Yaracuy; al este la jurisdicción de Valencia; al oeste la de Barquisimeto; y al sur la de San Carlos.
Cuando Pedro José de Olavarriaga visitó la provincia en 1720-1721 describió, en su instrucción general y particular los aspectos que siguen:
«.Punta de Morón, el Puerto de Morón es a la banda del oeste, y los navios se arriman a la misma punta que les sirve de resguardo, de esta punta prosigue la playa sin puntas ningunas, sino formando un arco cóncavo que es el golfo; atrás de Morón es la sabana sobredicha. El valle es distante 2 leguas de la playa y tiene varías haciendas de cacao. Los holandeses hacen mucho comercio en este paraje por ser el camino que baja délos valles de Barquisimeto y San Nicolás, y por acercarse siempre más de la isla de Curazao. El río de Morón se desemboca a 200 pasos geométricos de la punta y bastante aguas».
«De Punta de Morón al río de Alpargatón: esta distancia es playa, y el terreno monte muy cargado. El río de Alpargatón sale de las serranías, y pasa por el pueblo de Alpargatan que es a 8 leguas de su boca en el cual hay varias haciendas de cacao... A una cuarta de legua de Alpargatón sale otro río chiquito llamado rio del Salado, el cual sale también de los cerros, y riega un valle llamado El Salado el cual tiene bastante haciendas de cacao que por razón de los cerros y montañas sale a la costa por Morón». El río Yaracuy se debe considerar como muy importante a los intereses de su majestad, pues el provecho que se puede sacar de él, es bastante para asistir a la defensa de su costa.
Olavarriaga solicitaba al rey que construyera un fuerte en la boca del rio Yaracuy para defender el tráfico comercial que se hacia desde los valles de Nirgua, Barquisimeto y San Nicolás a través del río Yaracuy en canoas contentivo fundamentalmente de productos agrícolas que iban rumbo al puerto de Puerto Cabello con destino a la exportación. En relación a la productividad de la jurisdicción, Olavarriaga decía que «Nirgua es también una de las mejores de la provincia» y agrega: «esta .jurisdicción es abundante en frutos y sobre todo en cacao que se avalúa a una fanega (55 litros y medio de áridos)por cien árboles".
De los asentamientos que componían la jurisdicción de Nirgua, Morón era su mayor productor de cacao, recordemos que este producto fue uno de los más importante de América y que en España era tan codiciado como los metales preciosos. El valle de Morón en la costa representaba para Nirgua el 31% de la producción total (1.740 fanegas - 174.000 árboles), seguido del valle de Urama que proporcionaba el 26% (1.440 fanegas-144.000árboles), el valle de Alpargatón 6% (343 fanegas - 34,300 árboles), si sumamos los tres asentamientos que hoy forman parte del municipio Mora tenemos que hay un aporte del 63% del cacao de la provincia de Nirgua. Entre tanto el resto de la producción era completado por el valle del Yaracuy 15% (819 F-81.900 A), San José de Canoabo 14% (774 F-77.400 A) y el valle de Cabría el 8 % (535 F-53.500A).
No todo el cacao se iba a la exportación, un remanente quedaba en las haciendas para el consumo interno. Así como los indígenas bebían el Chorote que después los españoles lo convirtieron en chocolate al agregarle leche, azúcar y vainilla; los habitantes de esta región consumían el Cerrero (bebida amarga), por lo cual Olavarriaga se quejaba porque gastaban anualmente 250 fanegas de cacao en esta bebida generalizada, en toda la jurisdicción.
Vaccari San Miguel Leticia: "Sobre Gobernadores y Residencias en la Provincia de Venezuela ". Biblioteca de la Academia Nacional de la Historia, Caracas. 1992, Pgs. 107 y 108.
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Crónica Web #454

Libro Crónicas desde Morón - Pedro José De Olavarriaga

Libro Crónicas desde Morón - Pedro José De Olavarriaga
Ya consolidada la colonización española en nuestro territorio diferentes exploradores, oficiales o funcionarios reales recorrieron nuestro país indagando sobre sus riquezas naturales, actividades humanas o sobre su base etnográfica y demográfica teniendo siempre como norte el resguardo de los intereses de la corona. Entre estos altos personeros del rey se destacó visiblemente den Pedro José De Olavarriaga, juez enviado por el virrey, presidente, gobernador y capitán general del Nuevo Reino de Granada, don Jorge De Villalonga, para que hiciese un inventario acerca de la agricultura, hacienda pública, urbanismo, la industria, el comercio, la ganadería, la división político territorial y la población de la provincia de Venezuela (o Caracas) que comprendía las jurisdicciones de San Sebastián, Valencia, Nirgua, San Carlos, Araure, Guanare, Barquisimeto, Tocuyo, Carora, Trujillo y Santa Ana de Coro.
Este trabajo encomendado a Olavarriaga, al mismo tiempo que se le asignaron a Juan Amador Courten los proyectos militares para custodiar la costa marítima, fue plasmado en la formidable obra Instrucción General y Particular del Estado Presente de la Provincia de Venezuela en los años de 1720 y 1721 y que representa una de las primeras investigaciones con carácter científico basada en encuestas, censo que aporta un cúmulo de datos comprobados que le dan un valor documental importante.
En lo que respecta a Morón habla de la existencia de 174.000 árboles de cacao que producen 1.740 fanegas del fruto, a la vez que señala los nombres de sus propietarios, así mismo menciona el auge del contrabando de los holandeses en el área por su cercanía a la isla de Curazao. Hace una breve descripción geográfica de los ríos del municipio y de la punta de Morón.
El vasco Olavarriaga solicitaba a sus superiores la construcción de un fuerte punto de seguridad para salvaguardar la boca del río Yaracuy para que libremente fluyeran las embarcaciones cargadas con productos agrícolas provenientes de los valles de Barquisimeto con destino al mar de allí al puerto de Puerto Cabello. Olavarriaga explica con detalle este proyecto y concluye con lo siguiente: "Estas consideraciones obligan a su majestad de asegurar la Boca del río Yaracuy de algúnfucrtecito que defienda la entrada de dicho río; asegura la libertad de trajín, y los frutos o mercancías depositadas en esta parte, y en la obra que propongo, la cual proporciona la necesidad que se requiere bastará para el efecto que se pide"
Olavarriaga no sólo prestó un gran servicio a su rey desde el punto de vista de reconocer y cuantificar la infraestructura colonial de la provincia colonial de Caracas, sino que también siempre demostró su animadversión por los gentilicios diferentes a su raza. En su mencionada obra esgrime con mucha frecuencia argumentos hostiles y peyorativos contra los pobladores de nuestra tierra, los tilda de flojos o perezosos por naturaleza, que sólo les interesa el bien propio y no el de su rey, veamos el siguiente fragmento donde se refiere a la prosperidad de la Provincia y a los desmanes de los gobernadores: "Pero las vejaciones, las concusiones que varios de ellos (los gobernadores) han ejercitado disminuyeron la buena voluntad y la aplicación al trabajo de sus vecinos, los cuales de por sí naturalmente perezosos se han dado del todo a este vicio viendo que sus cabos prefirieron su interés y el apetito de las riquezas a los intereses de la Real Corona”.
Pero esto no es todo, también sostiene lo siguiente: "Se puede asegurar que la provincia de Venezuela fuera una de las mejores y de las más fértiles de toda las Indias Occidentales si fuera ella cultivada; pero la flojedad de sus vecinos es tan grande que en medio de esta abundancia apenas se halla lo necesario a la vida". Obviamente los americanos no eran de la devoción de Olavarriaga.
Sin embargo donde más elocuente se hizo su xenofobia fue contra los negros. De éstos tenía un concepto extremo, solicitaba un mayor castigo para los negros para que pudieran rendir en el trabajo y censuraba el buen trato de algunos mayordomos le daban a los negros así como también la blandura de los hacendados para con sus subalternos, al respecto dice; •"... El mayordomo como he dicho hurta a su amo, y para que los esclavos no le den cuenta de las malversaciones que hacen, quedan sin trabajar y con más libertad. Esta negligencia pierde a los negros, (nación, naturalmente inclinada a la flojedad y al hurto), y cuando pueden hacer lo que quieren sin temor de castigo, no hay duda que no sepan aprovecharse de la ocasión al perjuicio de sus amos. Este abuso causa vanos inconvenientes que suelen ser funestos, el negro tratado con más benignidad se hace soberbio, y se alza contra su amo al menor castigo que le hacen, lo que le induce, o a huir o muchas veces a matar su amo, o su mayordomo ".
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Crónica Web #168

El censo de Olavarriaga

El censo de Olavarriaga
Quizá el primer censo realizado en Venezuela con un carácter medianamente científico para la época o lo más aproximado a la realidad posible fue el de Pedro José de Olavarriaga, ejecutado durante los años de 1720 y 1721 (siglo XVIII).
Este trabajo fue dirigido por su autor a don Jorge de Villalonga, virrey, presidente, gobernador y capitán general del nuevo reino de Granada, para informarle de la situación económica, urbana, de la división política-territorial y de la población de la provincia de Venezuela.
Este estudio fue escrito en forma sencilla y precisa por Olavarriaga y el objetivo era que la corona española tomara medidas gubernamentales para el desarrollo y provecho de las potencialidades naturales del territorio e hiciera los correctivos necesarios a los desaciertos humanos o problemas, según su criterio, de diversa índole que debían atender prioritariamente las autoridades hispanas.
En el tiempo histórico del mencionado estudio, el territorio del actual municipio Juan José Mora pertenecía, en la vieja demarcación española, a la jurisdicción de Nirgua, otrora capital y floreciente campiña.
Al referirse a Morón Olavarriaga habla de la punta de Morón: "El puerto de Morón es a la banda del oeste, y los navíos se arriman a la misma punta que sirve de resguardo, de esta punta prosigue la playa sin puntas ningunas, sino formando un arco cóncavo que es el golfo; atrás de Morón es la Sabana sobredicha".
Esta última descripción nos infiere que hacia el sur, hacia donde está el centro poblado actual, la población era escasa, dispersa en varias haciendas de cacao.
En cuanto a las actividades económicas del área señala: "Los holandeses hacen mucho comercio en este paraje por ser el camino que baja de los valles de Barquisimeto y San Nicolás, y por acercarse siempre más de la isla de Curazao".
Esto dio pie para que se creara en 1730 la Compañía Guipuzcoana para combatir el contrabando de los holandeses y monopolizar el comercio en general.
Olavarriaga también escribe sobre los hacendados asentados en la zona y precisa la producción de sus respectivas haciendas: don Pedro de Aponte tenía 60.000 árboles y producía 600 fanegas de cacao; don Antonio Mendoza 40.000 árboles para 400 fanegas, don Miguel Rengifo (igual que el anterior), don Bernardo del Toro 30.000 árboles para 300 fanegas y pequeños propietarios en Palma Sola con 4.000 árboles y 40 fanegas.
Casi medio siglo (43 años) después de esta referencia sigue existiendo en 1764 cinco haciendas de cacao según relata el viajero don Ángel Altolaguirre y Duvale.
En Urama los propietarios eran: don Martín Ascanio, don Juan Blanco Infante, don Antonio Blanco, don Luis Arias, don Nicolás de Herrera, doña Pabla Mejía, doña Violante Ochoa, don José de Liendo, don Juan Carrasco.
En Alpargatón eran los propietarios: Francisco Contreras, Bernardo Obispo, María de Jesús Noguera, don Francisco Gil, don Juan Bolonsten, Zapata, Pedro Franco de Lemos y Juana Piñero.
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