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Alzamiento de Andresote 🔍

Según Alexis Coello, se produjo en 1730, requiriendo la intervención de los frailes capuchinos Tomás de Pons y Salvador de Cádiz para redimir a los insubordinados.

📄 Crónica: Libro Crónicas desde Morón - Evolución Cronológica Morense ➔

Compañía Guipuzcoana 🔍

Según Alexis Coello, entidad española que ejercía un monopolio comercial y exploración en la zona, contra la cual se alzó Andresote en 1730.

📄 Crónica: Libro Crónicas desde Morón - Andresote ➔

Compañía Guipuzcoana 🔍

Según Alexis Coello, sus abusos y el control del comercio motivaron la rebelión de Andresote en 1730.

📄 Crónica: El Origen de Morón ➔

Compañía Guipuzcoana 🔍

Según Alexis Coello, esta compañía ejerció abusos que motivaron la rebelión de Andresote en la zona costera de Morón durante la década de 1730.

📄 Crónica: El Orígen de Morón ➔

Compañía Guipuzcoana 🔍

Según el texto, fue creada en 1730 con el objetivo de combatir el contrabando realizado por los holandeses en parajes como Morón y para monopolizar el comercio general en la provincia.

📄 Crónica: El censo de Olavarriaga ➔

Juan Andrés López del Rosario 🔍

Según Alexis Coello, era un zambo nativo de Valencia y ex esclavo que lideró una insurgencia en 1730 contra el monopolio de la Compañía Guipuzcoana y la esclavitud. Es descrito como alto y robusto, armado con carabina y machete, y devoto de santos negros como San Benito. Derrotó a múltiples oficiales españoles antes de desaparecer, convirtiéndose en una figura legendaria que, según la gente, seguía navegando por el río años después.

lugar origen: Valencia
ideologia: Anti-esclavista / Lucha de clases
📄 Crónica: Libro Crónicas desde Morón - Andresote ➔

Juan Andrés López del Rosario 🔍

Según Julio Centeno, hijo, se alzó en 1730 contra la Real Compañía Guipuzcoana. Es conocido bajo los apodos de Andresote, Bemba e trueno, Boca e'jarro, Cara e' susto o Pata pal' monte.

apodos: Andresote / Bemba e trueno / Boca e'jarro / Cara e' susto / Pata pal' monte
📄 Crónica: Libro Crónicas desde Morón - Prólogo ➔

Juan Andrés López del Rosario 🔍

Según Alexis Coello, conocido como "Andresote", fue un zambo nativo de Valencia que lideró una rebelión armada entre 1730 y 1733 contra los abusos de la Compañía Guipuzcoana, defendiendo el comercio ilícito con los holandeses de Curazao.

alias: Andresote
adversario: Compañía Guipuzcoana
📄 Crónica: El Orígen de Morón ➔

La Guaira 🔍

Según Alexis Coello, junto con Puerto Cabello, fue el puerto principal por donde se realizaba el comercio exterior lícito y el centro de operaciones de descarga de la Compañía Guipuzcoana.

📄 Crónica: La Compañía Guipuzcoana ➔

Llegada de los primeros barcos de la Guipuzcoana 🔍

Según Alexis Coello, los primeros navíos de la compañía arribaron a los puertos de La Guaira y Puerto Cabello en el año de 1730, iniciando el control formal del monopolio.

📄 Crónica: La Compañía Guipuzcoana ➔

Puerto Cabello 🔍

Según Alexis Coello, fue uno de los dos puertos fundamentales habilitados para el comercio lícito y donde la Compañía Guipuzcoana descargó sus primeros navíos en 1730 para controlar la exportación de cacao.

estatus: Puerto de registro
📄 Crónica: La Compañía Guipuzcoana ➔

Salvador de Cádiz 🔍

Según Alexis Coello, realizó una visita apostólica a Morón en 1730 en compañía de Tomás de Pons para tratar con la población de negros cimarrones.

📄 Crónica: Libro Crónicas desde Morón - La Iglesia de Santa Ana de Morón ➔

Salvador de Cádiz 🔍

Según Alexis Coello, misionero capuchino que acompañó a Tomás de Pons en su visita a Morón en 1730 para labores de evangelización con los cimarrones.

📄 Crónica: La Iglesia Santa Ana de Morón ➔

Tomás de Pons 🔍

Según Alexis Coello, visitó el pueblo de Morón en 1730 junto a Salvador de Cádiz con el objetivo de someter apostólicamente a los negros cimarrones.

📄 Crónica: Libro Crónicas desde Morón - La Iglesia de Santa Ana de Morón ➔

Tomás de Pons 🔍

Según Alexis Coello, religioso que visitó el pueblo de Morón en 1730 con el objetivo de someter apostólicamente a los negros cimarrones.

📄 Crónica: La Iglesia Santa Ana de Morón ➔
📖 Consulta de Documentos Originales
Crónica Web #428

Libro Crónicas desde Morón - Evolución Cronológica Morense

Libro Crónicas desde Morón - Evolución Cronológica Morense
En esta síntesis cronológica partimos del año en el cual tenemos testimonios más remotos del nombre de Morón.
Siglo XVI
En 1578, don Juan de Pimentel levanta un croquis del golfo Triste y menciona los siguientes ríos"Aroa, Aracoy (o Yaracuy) y Morón".
Siglo XVII
1628, el gobernador Juan de Meneses y Padilla incorporó a Urama a la jurisdicción de Nirgua; se induce que los territorios de Morón y Alpargatón también formaron parte de ella.
1683, don Gabriel Fernández y Villalobos , marqués de Barinas y Guanare, envió a su rey un documento denominado "Grandeza de Indias" y un fragmento que dice: "A poca distancia que se sale de Puerto Cabello se da en las playas de Paravachoa, que es, el pasaje donde los enemigos suelen asaltar a tierra para ir a morón, pueblo de indios..."
Siglo XVIII
1700, aparece Morón en los registros eclesiásticos como Santa Ana de Morón.
1720, se levantó un inventario de una iglesia que existió a cargo del capellán Sebastián de Herrera y se comprobó que Santa Ana era la patrona del poblado.
1720-1721, se levanta un censo geo-económico del territorio por Pedro José de Olavarriaga, el cual dice: «Morón, el valle es distante 21 leguas de playa y tiene varias haciendas de cacao las cuales dan L 740 fanegas. Alpargatón, el río es bueno y si fuera trabajado pudiera tener canoas, pero sin utilidad alguna».
1721, muere a manos de su esclavo don Fernández Caballero. El esclavo es decapitado y sus restos son esparcidos a los buitres.
1723, visita a Morón y a Urama un cura de Cagua enviado por el obispo Escalona y Calatayud. Aquél encontró una iglesia de paja sin cura fijo y que estaba dedicada a veneración de San Juan Bautista.
1730, se produce el alzamiento de Andresote y tuvieron que venir los frailes capuchinos Tomás de Pons y Salvador de Cádiz para redimir religiosamente a los insubordinados.
1738, se quemó la iglesia de Alpargatón cuando se celebraba la fiesta de San Vicente de Ferrer, luego el padre Ignacio de Paiva, que sirvió en Morón y Alpargatón, la hizo de nuevo.
1768, visita de don Ángel Altolaguirre señalando lo siguiente: existen "crías de ganado y otros animales, como asimismo manufacturas, cosa alguna, entrándole de afuera dulces y vestidos... su tierra fértil y capaz de producir tabaco y otros frutos".
1772-1773, visita del obispo Mariano Martí encuentra a Morón como "un pequeño caserío ubicado a escasos metros del río del mismo nombre, habitado por esclavos y otras gentes libres que cultivan las haciendas de cacao".
1795, se cae la iglesia de Urama que luego fue reconstruida por el cura Félix Antonio Matos,
Siglo XIX
1811, se otorga el título de ciudad a Puerto cabello. Alpargatón y Morón aparecen como Parroquias de la nueva ciudad.
1813, en el plan provisional de gobierno republicano se incorporan Morón y Alpargatón al corregimiento de Puerto Cabello.
1824, se promulgó la ley de división político-territorial de la República de Colombia en la cual se le da la denominación de Carabobo al territorio que hoy ocupan los estados Lara, Yaracuy, Cojedes y parte de Aragua. Morón y Alpargatón formaron parte como parroquia del cantón Puerto Cabello, no así Urama, que siguió integrada al cantón de Nirgua.
1826, el Libertador Simón Bolívar pasa por Morón y sigue a Puerto Cabello.
1831, fusilan a varios moronenses por rebelarse contra el gobierno.
1832, se crea la provincia de Barquisimeto separándola de Carabobo. Morón y Alpargatón son parroquias de Puerto Cabello.
1835, se crea el cantón de Montalbán dividiéndola de Nirgua. Urama pasó a ser parte del cantón Montalbán.
1835, nace el general José Félix Mora, presidente del estado Carabobo.
1854, Alpargatón y Morón se fusionan en una sola parroquia, llevando el nombre de este último.
1856, Urama se integra como parroquia al cantón de Puerto Cabello, separándose del cantón de Montalbán.
1859, llegan a Morón, en meses diferentes, los generales Ezequiel Zamora y Juan Crisóstomo Falcón. Este mismo año las fuerzas del gobierno tomaron represalias e incendiaron los caseríos de Morón, Sanchón y Alpargatón.
1864, Morón y Urama pasan a ser municipios del distrito de Puerto Cabello.
1866, el gobierno decide entregarle a los combatientes federales de Morón las tierras de la posesión Casas de Tejas, y encomienda al general Juan José mora para la repartición.
1866, es presidente del concejo Municipal de puerto Cabello el general José Félix Mora, nativo de Morón.
Siglo XX
1901, el municipio Morón comienza a llamarse Mora.
1921, al municipio Urama se le llamó Camejo en honor al Centenario de la Batalla de Carabobo.
1933, se inaugura la carretera Morón-Coro.
1936, se lincha al jefe civil gomecista de apellido Uribe por parte de una poblada.
1945, en lucha contra la malaria se riega por primera vez el DDT en Venezuela, hecho que se llevó a cabo en el territorio moronense.
1953, se crea la Petroquímica de Venezuela.
1981, se crea el distrito Juan José Mora, escindiéndose de Puerto Cabello y conformado por Morón y Urama.
1983, por ley, los distritos pasan a llamarse municipios autónomos, así Morón derivó en municipio urbano y Urama en municipio foráneo.
1990, los municipios autónomos pasan a llamarse simplemente municipios y sus divisiones parroquias.
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Crónica Web #460

Libro Crónicas desde Morón - Andresote

Libro Crónicas desde Morón - Andresote
Más de un centenar de años había transcurrido desde el alzamiento del Negro Miguel en las montañas de Buría para que la tormenta social abrazara la costa desde Puerto Cabello a Tucacas, siguiendo como reguero de pólvora las trochas del valle del río Yaracuy hasta internarse en San Pedro y Taria. El humo de la rebelión llegaba como bálsamo a las espaldas rasgadas de los negros de Aroa, San José de Canoabo, Urama, Alpargaten y Morón. Los frondosos cacaotales fueron madriguera para la insurgencia y la rebeldía reprimida por el látigo del blanco.
Corría el año de 1730 y Juan Andrés López del Rosario, mejor conocido como Andresote o Bemba e' Trueno, Boca e' Jarro, Cara e' Susto, Pata pal' Monte, etc., recogía el sufrimiento del negro, zambo e indio para enfrentar la exploración y el monopolio de la Compañía Guipuzcoana. Los españoles tartamudean al sólo oír el nombre de Andresote.
¿Quién era este zambo? Se dice que era nativo de Valencia, allá era esclavo de un blanco. Pero Andresote siempre sostenía: "Los esclavos deben ser libres como sus abuelos de Guinea". Era alto, robusto, con pelo churrusco. Usaba carabina, trabuco, machete terciado. Sólo creía en los milagros de los santos negros. San Benito, San Juan y San Pascual Bailón eran sus patronos y a lo mejor sus amigos.
Su familia era un hermano llamado José Francisco, siempre leal a la lucha anti-esclavista. Una vez desaparecido Andresote fue juzgado por los españoles y condenado a prisión. Fue llevado a la cárcel española de Cádiz y pasado posteriormente a las celdas de La Carraca, sitio de reclusión donde el Generalísimo Francisco de Miranda muriera ochenta años después. Su amante era la negra Josefa, a quien han de cobrarle los blancos su fidelidad al osado zambo. "Parlas tardes –cuando Andresote no andaba persiguiendo blancos- se la llevaba al río. Le restriega el cuerpo con jabón de tierra y después le lanza -hay un poco de liturgia africana- la totuma de agua. Los colmillos de Andresote —así lo repetía la hartosa y culona manceba-mordisqueaban más duro las nalgas que los propios caimanes".
A pesar de que la sublevación de Andresote estuvo estimulada y apoyada por los contrabandistas holandeses que usufructuaban las bocas de los ríos Aroa y Yaracuy para sacar productos agrícolas de tierra adentro del occidente de Venezuela para destinarlos a la isla de Curazao y que además contaba con la solidaridad de cosecheros o hacendados blancos, la lucha de Andresote y sus negros tenía un claro rasgo clasista. Era una lucha de clase, de negros que buscaban liberarse de la esclavitud. En una oportunidad alguien le dijo -en forma aduladora- que él era un negro con alma blanca, Andresote respondió bruscamente: "Carajo, ¿acaso lo negro es malo?... Yo no tengo el alma blanca. Yo soy too negro y es mi orgullo. ¡Ah!... hijo e'p... Ojalá hubieran bastantes blancos con alma negra, pa 'quejueran güenos y no nos robaran y cometieran tantos crímenes contra los esclavos y los pobres ".
Los gobernantes españoles desplegaron todo su poderío militar contra Andresote y sus guerrilleros. Ofrecieron como recompensa 600 pesos por su cabeza, ordenan ejecutar sumariamente a los cimarrones, y obligan a quitarles los bienes a los libres que hayan colaborado con ellos y dicen: "Los cimarrones son hijos del diablo y como tales hay que tratarlos ". "Eran malditos todos los enemigos del Rey".
Las primeras tropas que movilizan van dirigidas por los afamados oficiales españoles Domingo de Urasti y Domingo de la Cruz Salamanca, atacan a Andresote en las riberas del río Yaracuy, y, ambos derrotados van a parar la carrera a San Felipe. Le siguen en el orden de la denota el prestigioso Arias de Altamirano, quien es vencido en las bocas del río Yaracuy el 30 de julio de 1731. En los cerros de Guabina hace huir a Juan de Manzaneda que llevaba 250 soldados y sólo le quedaron 44 para "aterrizar" en Barquisimeto. Así lo asentó un escribano: "El terror les dio alas para volar, pues lo que habíamos caminado en cuatro días lo descaminaron ellos en medio día". Hasta el Gobernador y Capitán General de Venezuela Sebastián García de la Torre, febrero de 1732, recorre 400 Kms., desde Caracas hasta el Yaracuy, para combatir al Zambo pata en el suelo con 1.500 hombres. Al cabo de cuatro meses regresa a la capital, sus esfuerzos han sido inútiles. Andresote sigue en pie de lucha.
Ya desaparecido Andresote, "años después, la gente dice que lo ve navegando por el río. A ¡os propios españoles les crujen las quijadas -pese a que están atrincherados en un improvisado fuerte que, para combatirlo, construyen en la desembocadura del Yaracuy- cuando creen 'topar' la fantasiosa barcaza del guerrillero ".
Con la ausencia de Andresote sus guerrilleros aceptaron la paz propuesta por los frailes capuchinos Salvador de Cádiz y Tomás de Pons, quienes fueron enviados por el obispo caraqueño José Félix de Valverde para pacificar a los grupos rebeldes. En el camino hacia Caracas, los pacificados, acompañados de Pons, se dan cuenta del engaño -sólo era una farsa para capturarlos- de las autoridades españolas. Descubierta la trampa se marchan con el fraile Pons a Parmania, en las riberas del Orinoco.
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Crónica Web #220

El Origen de Morón

El Origen de Morón
Morón significa morro, monte. Aunque el pueblo de Morón no fue fundado en el siglo XVI ya se tenía noticia de su río por un croquis del Golfo Triste diseñado por Don Juan de Pimentel donde aparecen los ríos Aroa, Aracoy o Yaracuy y Morón-. Todavía en el siglo XVII la población de Morón es mayoritariamente indígena que apenas sobreviven, el resto de los habitantes son algunos blancos dueños de haciendas de cacao y cierta cantidad de negros esclavos y libres.
Morón no tiene fecha de fundación ni fundador conocido. Probablemente el nombre del pueblo fue tomado del río que para aquel entonces era navegable por Canoas de mediano tamaño que transportaban productos agrícolas. Los conquistadores y sacerdotes españoles acostumbra¬ban a colocar sus nombres a ríos y lugares. "Es común el nombre de Morón en Es¬paña y en varios países hispanos como Argentina y Cuba. No es extraño que en nuestro caso haya sucedido algo similar”.
Juan de Morón fue un conquistador y encomendero español. Fue fundador de Trujillo. Estaba casado con Isabel Flores y tenía un hijo llamado Marcos Valera. Juan de Morón participó con Diego García de Paredes en la conquista y población de Cuicas (Trujillo} y también en la defen¬sa de Nueva Segovia (Barquisimeto) en 1553 cuando los ataques del Negro Miguel, Rey de Buria. "Fue uno de los fundadores de de la ciudad Rodrigo de Maracaibo y su primer Alcalde... Por espacio de varios años estuvo en la región de Nirgua, gastando gran parte de sus bienes en servicio de la Real corona". No olvidemos que el territorio de Morón fue jurisdicción de Nirgua ¿No estaría aquí el origen del nombre de la ciudad de Morón?
El cumbe fue una agrupación de negros esclavos escapados de sus amos de las haciendas cercanas y loangos que eran negros esclavos escapados de curazao y que aquí obtenían la libertad, se internaban en las montañas y parajes solitarios para esconderse de las persecuciones y las leyes de los blancos. En sus escondrijos construían viviendas improvisadas y formaban una comunidad que se reencontraba con sus ritos y sus culturas africanas ancestrales. Uno de los cumbe de la zona estuvo ubicado en las alturas del río Sanchón. Muchos negros de los cumbes se arraigaron a esta tierra y se constituyeron en el núcleo originario de la población moronense.
Se estima que a principios del siglo XVII (de 1700 en adelante) se conforma un núcleo poblacional o caserío con cier¬ta uniformidad. No fue fundado oficialmen¬te como pueblo de españoles sino que en forma lenta y espontánea se va agregando y concentrando el contingente humano sobre el territorio hasta adquirir fisono¬mía de pueblo. A comienzo de 1700 aparece la iglesia como factor de unidad espiritual bajo el patronato la virgen de Santa Ana. Ya antes en forma provisional había estado San Francisco como patrono del poblado. En 1720 la iglesia estaba a Cargo del Capellán Sebastián Herrera. En 1733 fue asignado el sacerdote Rodríguez Tinoco para los oficios religiosos en la costa de Morón.
En 1730 Y 1733 se produce en la zona costera, que incluye a Morón, la rebelión de Juan Andrés López del Rosario mejor conocido como "Andresote". Era un zambo nativo de Valencia que tomó las armas y li¬deró a un grupo numeroso de negros, indios, blancos hacendados y contrabandistas para enfrentar los abusos de la Compañía Guipuzcoana y en defensa del comercio ilí¬cito con los holandeses que operaban desde la isla de Curazao. Para ese entonces la población era aproximadamente de 237 habitantes compuesta de la siguiente ma¬nera: Alpargatón 120 personas (28 casas), Urama 12 personas (6 casas), El Salao 66(11 casas) y Morón 39 (8 casas).
Para 1768 la población de Morón al¬canza a 168 personas. Distribuidas así: 6 blancos (4 hombres y 2 mujeres}, 58 par¬dos (25 h y 33 m}, 30 niños, 74 esclavos 38 h Y 36 m); como podrá notarse el 44% lo constituye la población esclava. 1773 5 años después Morón tiene 127 ha¬bitantes y Alpargatón 202 para un total de 329 pobladores. Nótese que Alpargatón posee más habitantes que Morón por lo lle¬gó a ser primero que éste cabecera de poblado. Esta población vivía de las activida¬des agrícolas, los productos como el Ca¬cao, maíz, plátanos etc. que llevaban al puerto de Puerto Cabello a vender. Morón llegó a ser el mayor productor de Cacao de la costa. También había la crianza de ganado y otros animales. El contrabando fue practicado con mucha frecuencia.
En 1773 Morón, Alpargaton, Sanchón y urama reciben la visita del ilustre Obispo Ma¬riano Martí. De Morón dice lo siguiente: "es un pequeño caserío ubicado a escasos me¬tros del río del mismo nombre, habitado por esclavos y otras gentes libres que cul¬tivan las haciendas de cacao".
La estadía del Obispo Martí fue posi¬tiva para estos pueblos por su 1abor civi¬lizatoria y humanística. El l6 de marzo del año mencionado inspecciona la iglesia de Morón conjuntamente con el Vicario y algunos vecinos y dice al respecto: "La fabrica es de adobe, cubierta de tejas, tiene un área de trece varas de largo y siete y tres cuarto de ancho, contando solamente con un altar". También visita la iglesia de Alpargatón encontrándola de bahareque doble, cubierta de palma, con un área disponible de veinte varas de largo y siete de ancho, con un altar".
Urama es actualmente una parroquia del municipio Juan José Mora. En lenguaje indígena significa "lapa". En l628 perteneció a la jurisdicción de Nirgua, sin embargo, fue después de 1711 que se concentró un movimiento poblador vinculado estrecha¬mente al caserío de Canoabo.
En 1835 Urama pasó a ser parte del can¬tón de Montalbán que se había separado de Nirgua. Posteriormente, junto con Morón, llegó a ser integrante del Distrito Puerto Cabello. Su santo patrón es San Juan Bau¬tista que para el año de 1726 contaba con una iglesia de paja dedicada su veneración.
Urama también era un lugar habitado fundamentalmente por negros esclavos que laboraban en varias haciendas de cacao.
El 5 de agosto de 1811 el Ejecutivo ¬Nacional le otorga el título de ciudad a Puerto Cabello. En dicho documento oficial aparecen Alpargatón Y Morón como parroquias pertenecientes al suburbio de la nueva ciu¬dad.
Luego vendrían largos años de guerra por la independencia y Morón serviría como encrucijada de caminos que comunica¬ban las tropas en pugna desde el centro del país hacia el occidente y viceversa.
En 1824 se promulgó la ley de divi¬sión político-territorial de la Repúbli¬ca de Colombia en la cual se le da la de¬nominación de Carabobo al territorio que hoy ocupan los estados Lara, Yaracuy, Co¬jedes y parte de Aragua, y por supuesto, incluía el territorio del actual estado Carabobo.
Morón y Alpargatón formaron parte como parroquia del Cantón Puerto Cabello, no así Urama que continuó integrada al Cantón de Montalbán desde la fundación de ésta en 1628.
¬
El 31 de diciembre de l826 acontece la visita del Libertador Simón Bolívar al pueblo de Morón. Serían las once de la ma¬ñana cuando entró el Libertador triunfante sobre la calle polvorienta y seca que con¬ducía a varias rancherías no bien dispuestas en el espacio, pero el ánimo de la multitud qUe aclamaba a los visitantes recompensaba la fatiga y la inclemencia de aquel sol moronero.
El griterío de los moradores no cesa¬ba dando vivas al paso del Libertador, vea¬mos que nos dice al respecto el cronista Miguel Elías Dao: "Negros, zambos, mesti¬zos y criollos, esclavos o no, se integra¬ron a una misma fe para decir presente. El Libertador recibió del pueblo las mejores atenciones unidas a un suculento almuerzo de campaña".
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Crónica Web #252

El Orígen de Morón

El Orígen de Morón
Morón significa morro, monte. Aunque el pueblo de Morón no fue fundado en el siglo XVI ya se tenía noticia de su río por un croquis del Golfo Triste diseñado por Don Juan de Pimentel donde aparecen los ríos Aroa, Aracoy o Yaracuy y Morón-. Todavía en el siglo XVII la población de Morón es mayoritariamente indígena que apenas sobreviven, el resto de los habitantes son algunos blancos dueños de haciendas de cacao y cierta cantidad de negros esclavos y libres.
Morón no tiene fecha de fundación ni fundador conocido. Probablemente el nombre del pueblo fue tomado del río que para aquel entonces era navegable por Canoas de mediano tamaño que transportaban productos agrícolas. Los conquistadores y sacerdotes españoles acostumbra¬ban a colocar sus nombres a ríos y lugares. "Es común el nombre de Morón en Es¬paña y en varios países hispanos como Argentina y Cuba. No es extraño que en nuestro caso haya sucedido algo similar”.
Juan de Morón fue un conquistador y encomendero español. Fue fundador de Trujillo. Estaba casado con Isabel Flores y tenía un hijo llamado Marcos Valera. Juan de Morón participó con Diego García de Paredes en la conquista y población de Cuicas (Trujillo} y también en la defen¬sa de Nueva Segovia (Barquisimeto) en 1553 cuando los ataques del Negro Miguel, Rey de Buria. "Fue uno de los fundadores de de la ciudad Rodrigo de Maracaibo y su primer Alcalde... Por espacio de varios años estuvo en la región de Nirgua, gastando gran parte de sus bienes en servicio de la Real corona". No olvidemos que el territorio de Morón fue jurisdicción de Nirgua ¿No estaría aquí el origen del nombre de la ciudad de Morón?
El cumbe fue una agrupación de negros esclavos escapados de sus amos de las haciendas cercanas y loangos que eran negros esclavos escapados de curazao y que aquí obtenían la libertad, se internaban en las montañas y parajes solitarios para esconderse de las persecuciones y las leyes de los blancos. En sus escondrijos construían viviendas improvisadas y formaban una comunidad que se reencontraba con sus ritos y sus culturas africanas ancestrales. Uno de los cumbe de la zona estuvo ubicado en las alturas del río Sanchón. Muchos negros de los cumbes se arraigaron a esta tierra y se constituyeron en el núcleo originario de la población moronense.
Se estima que a principios del siglo XVII (de 1700 en adelante) se conforma un núcleo poblacional o caserío con cier¬ta uniformidad. No fue fundado oficialmen¬te como pueblo de españoles sino que en forma lenta y espontánea se va agregando y concentrando el contingente humano sobre el territorio hasta adquirir fisono¬mía de pueblo. A comienzo de 1700 aparece la iglesia como factor de unidad espiritual bajo el patronato la virgen de Santa Ana. Ya antes en forma provisional había estado San Francisco como patrono del poblado. En 1720 la iglesia estaba a Cargo del Capellán Sebastián Herrera. En 1733 fue asignado el sacerdote Rodríguez Tinoco para los oficios religiosos en la costa de Morón.
En 1730 Y 1733 se produce en la zona costera, que incluye a Morón, la rebelión de Juan Andrés López del Rosario mejor conocido como "Andresote". Era un zambo nativo de Valencia que tomó las armas y li¬deró a un grupo numeroso de negros, indios, blancos hacendados y contrabandistas para enfrentar los abusos de la Compañía Guipuzcoana y en defensa del comercio ilí¬cito con los holandeses que operaban desde la isla de Curazao. Para ese entonces la población era aproximadamente de 237 habitantes compuesta de la siguiente ma¬nera: Alpargatón 120 personas (28 casas), Urama 12 personas (6 casas), El Salao 66(11 casas) y Morón 39 (8 casas).
Para 1768 la población de Morón al¬canza a 168 personas. Distribuidas así: 6 blancos (4 hombres y 2 mujeres}, 58 par¬dos (25 h y 33 m}, 30 niños, 74 esclavos 38 h Y 36 m); como podrá notarse el 44% lo constituye la población esclava. 1773 5 años después Morón tiene 127 ha¬bitantes y Alpargatón 202 para un total de 329 pobladores. Nótese que Alpargatón posee más habitantes que Morón por lo lle¬gó a ser primero que éste cabecera de poblado. Esta población vivía de las activida¬des agrícolas, los productos como el Ca¬cao, maíz, plátanos etc. que llevaban al puerto de Puerto Cabello a vender. Morón llegó a ser el mayor productor de Cacao de la costa. También había la crianza de ganado y otros animales. El contrabando fue practicado con mucha frecuencia.
En 1773 Morón, Alpargaton, Sanchón y urama reciben la visita del ilustre Obispo Ma¬riano Martí. De Morón dice lo siguiente: "es un pequeño caserío ubicado a escasos me¬tros del río del mismo nombre, habitado por esclavos y otras gentes libres que cul¬tivan las haciendas de cacao".
La estadía del Obispo Martí fue posi¬tiva para estos pueblos por su 1abor civi¬lizatoria y humanística. El l6 de marzo del año mencionado inspecciona la iglesia de Morón conjuntamente con el Vicario y algunos vecinos y dice al respecto: "La fabrica es de adobe, cubierta de tejas, tiene un área de trece varas de largo y siete y tres cuarto de ancho, contando solamente con un altar". También visita la iglesia de Alpargatón encontrándola de bahareque doble, cubierta de palma, con un área disponible de veinte varas de largo y siete de ancho, con un altar".
Urama es actualmente una parroquia del municipio Juan José Mora. En lenguaje indígena significa "lapa". En l628 perteneció a la jurisdicción de Nirgua, sin embargo, fue después de 1711 que se concentró un movimiento poblador vinculado estrecha¬mente al caserío de Canoabo.
En 1835 Urama pasó a ser parte del can¬tón de Montalbán que se había separado de Nirgua. Posteriormente, junto con Morón, llegó a ser integrante del Distrito Puerto Cabello. Su santo patrón es San Juan Bau¬tista que para el año de 1726 contaba con una iglesia de paja dedicada su veneración.
Urama también era un lugar habitado fundamentalmente por negros esclavos que laboraban en varias haciendas de cacao.
El 5 de agosto de 1811 el Ejecutivo ¬Nacional le otorga el título de ciudad a Puerto Cabello. En dicho documento oficial aparecen Alpargatón Y Morón como parroquias pertenecientes al suburbio de la nueva ciu¬dad.
Luego vendrían largos años de guerra por la independencia y Morón serviría como encrucijada de caminos que comunica¬ban las tropas en pugna desde el centro del país hacia el occidente y viceversa.
En 1824 se promulgó la ley de divi¬sión político-territorial de la Repúbli¬ca de Colombia en la cual se le da la de¬nominación de Carabobo al territorio que hoy ocupan los estados Lara, Yaracuy, Co¬jedes y parte de Aragua, y por supuesto, incluía el territorio del actual estado Carabobo.
Morón y Alpargatón formaron parte como parroquia del Cantón Puerto Cabello, no así Urama que continuó integrada al Cantón de Montalbán desde la fundación de ésta en 1628.
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El 31 de diciembre de l826 acontece la visita del Libertador Simón Bolívar al pueblo de Morón. Serían las once de la ma¬ñana cuando entró el Libertador triunfante sobre la calle polvorienta y seca que con¬ducía a varias rancherías no bien dispuestas en el espacio, pero el ánimo de la multitud qUe aclamaba a los visitantes recompensaba la fatiga y la inclemencia de aquel sol moronero.
El griterío de los moradores no cesa¬ba dando vivas al paso del Libertador, vea¬mos que nos dice al respecto el cronista Miguel Elías Dao: "Negros, zambos, mesti¬zos y criollos, esclavos o no, se integra¬ron a una misma fe para decir presente. El Libertador recibió del pueblo las mejores atenciones unidas a un suculento almuerzo de campaña".
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Crónica Web #168

El censo de Olavarriaga

El censo de Olavarriaga
Quizá el primer censo realizado en Venezuela con un carácter medianamente científico para la época o lo más aproximado a la realidad posible fue el de Pedro José de Olavarriaga, ejecutado durante los años de 1720 y 1721 (siglo XVIII).
Este trabajo fue dirigido por su autor a don Jorge de Villalonga, virrey, presidente, gobernador y capitán general del nuevo reino de Granada, para informarle de la situación económica, urbana, de la división política-territorial y de la población de la provincia de Venezuela.
Este estudio fue escrito en forma sencilla y precisa por Olavarriaga y el objetivo era que la corona española tomara medidas gubernamentales para el desarrollo y provecho de las potencialidades naturales del territorio e hiciera los correctivos necesarios a los desaciertos humanos o problemas, según su criterio, de diversa índole que debían atender prioritariamente las autoridades hispanas.
En el tiempo histórico del mencionado estudio, el territorio del actual municipio Juan José Mora pertenecía, en la vieja demarcación española, a la jurisdicción de Nirgua, otrora capital y floreciente campiña.
Al referirse a Morón Olavarriaga habla de la punta de Morón: "El puerto de Morón es a la banda del oeste, y los navíos se arriman a la misma punta que sirve de resguardo, de esta punta prosigue la playa sin puntas ningunas, sino formando un arco cóncavo que es el golfo; atrás de Morón es la Sabana sobredicha".
Esta última descripción nos infiere que hacia el sur, hacia donde está el centro poblado actual, la población era escasa, dispersa en varias haciendas de cacao.
En cuanto a las actividades económicas del área señala: "Los holandeses hacen mucho comercio en este paraje por ser el camino que baja de los valles de Barquisimeto y San Nicolás, y por acercarse siempre más de la isla de Curazao".
Esto dio pie para que se creara en 1730 la Compañía Guipuzcoana para combatir el contrabando de los holandeses y monopolizar el comercio en general.
Olavarriaga también escribe sobre los hacendados asentados en la zona y precisa la producción de sus respectivas haciendas: don Pedro de Aponte tenía 60.000 árboles y producía 600 fanegas de cacao; don Antonio Mendoza 40.000 árboles para 400 fanegas, don Miguel Rengifo (igual que el anterior), don Bernardo del Toro 30.000 árboles para 300 fanegas y pequeños propietarios en Palma Sola con 4.000 árboles y 40 fanegas.
Casi medio siglo (43 años) después de esta referencia sigue existiendo en 1764 cinco haciendas de cacao según relata el viajero don Ángel Altolaguirre y Duvale.
En Urama los propietarios eran: don Martín Ascanio, don Juan Blanco Infante, don Antonio Blanco, don Luis Arias, don Nicolás de Herrera, doña Pabla Mejía, doña Violante Ochoa, don José de Liendo, don Juan Carrasco.
En Alpargatón eran los propietarios: Francisco Contreras, Bernardo Obispo, María de Jesús Noguera, don Francisco Gil, don Juan Bolonsten, Zapata, Pedro Franco de Lemos y Juana Piñero.
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Crónica Web #426

Libro Crónicas desde Morón - Prólogo

Libro Crónicas desde Morón - Prólogo
Morón encrucijada en el tiempo donde aún resuenan en noches silenciosas los chasquidos metálicos de los sables revolucionarios de la Federación y a lo lejos las voces de mando de Zamora y de Falcón.
Como Cronista De San Diego y Consultor Jurídico de la Corporación que agrupa en su seno a todos los Cronistas Oficiales de la geografía carabobeña, confieso que constituye, para mi, un significativo honor la deferencia especial que ha tenido conmigo el muy apreciado amigo y abnegado Cronista de Morón, Profesor Alexis Coello, al depositar en mis manos -una inolvidable tarde de mar, de canciones y recuerdos- un legajo de interesantes crónicas publicadas con antelación en la sección costera del diario Noti Tarde, en su esperada y leída columna Desde Morón, con el propósito de que le hiciese la presentación a tan ricas páginas -todas impregnadas con ese suculento sabor telúrico que brota de las entrañas del alma colectiva del sentimiento moronense- que al fusionarse en un todo, con el homenaje de la imprenta, dieron como producto final este nuevo y valioso aporte a la bibliografía carabobeña.
Traigamos a este espacio la voz autorizada del Cronista Mayor de todos los tiempos en Venezuela, el muy valenciano Cronista de Caracas Don Enrique Bernardo Núñez: «Un pueblo sin anales, sin memoria del pasado sufre una especie de muerte, viene a ser como aquella tribu que sólo andaba por el agua para no dejar su huella» y... qué profunda huella ha dejado marcada, para la posteridad, el ilustre Cronista de Morón con la edición de este libro, testimonio fiel de su profunda erudición académica.
Por lo que respecta a nosotros siempre ha gravitado, en nuestro interior, como una constante, el firme criterio de que si se quiere eliminar un pueblo de la historia hay que comenzar por eliminar la historia de ese pueblo; por lo consiguiente: esa marcada dipsomanía que refleja el Prof. Coello por todas aquellas cosas que respiren esencia del pasado, lo inducen a calmar la sed bebiendo, hasta la saciedad, el milagroso elixir que brota de la fuente cristalina que nutre el álbum historiográfico de la vida de los pueblos, lo que nos garantiza admultos anuos la existencia de Morón en el contexto del tiempo, y que hoy, gracias a la epistemológica pluma del acusioso investigador de su devenir histórico, la progresista ciudad de Morón se encuentra robustecida porque él ha sabido continuar con mística y dignidad la noble empresa emprendida por ese gran roble y excelente amigo Don Miguel Elias Dao, Cronista de Puerto Cabello y Presidente Honorario Vitalicio de la Asociación de Cronistas de Venezuela, quien con sus hermosos 82 años a cuesta sigue demostrando la misma energía que ayer derramaba.
Cuando nos adentremos en las refrescantes páginas de este documentado estudio, nacido como el ave Fénix de las cenizas, hemeroténicas, de crónicas viejas, recorreremos, sin cansancio y de un solo jalón, la idiosincrasia; el sentir, el pensar y el querer, de ese noble terruño que bajo los signos de las saetas inexorables del tiempo se abre -con el corazón abierto como una flor de cayena- a todos los caminos de la patria, esos mismos caminos que condujeron los pasos hasta Morón de la diáfana figura del Pater Patriae un 31 de diciembre de 1826, que hizo que todas «Las casas del pueblo se vistieran de soles» como lo dibuja Don Miguel Elías Dao; precisaremos el dato exacto de la evolución cronológica morense, como lo detalla, fehacientemente, el Cronista en uno de sus artículos: el nombre de Morón lo conseguiremos por vez primera en 1578 en un croquis levantado por Juan de Pimentel. En 1628 se incorpora a la jurisdicción de Nirgua -según inducciones del erudito Cronista-.
En 1700 se ubica en los registros eclesiales como Santa Ana de Morón. En 1730 la abismada población contempla el alzamiento contra la Real Compañía Guipuzcoana del valiente zambo valenciano Juan Andrés López del Rosario, mejor conocido como Andresote o bajo los apodos de Bemba e trueno, Boca e'jarro (por la protuberancia de los labios), Cara e' susto o Pata pal' monte. Durante 1772 - 1773 recibe la visita, itineraria, pastoral del Obispo de la Diócesis de Caracas, limo. Exmo. Mons. Don Mariano Martí, quien suministró al niño Simón Bolívar el sacramento de la confirmación en la fe católica. El 25 de junio de 1824 con la creación de la Provincia de Carabobo por el Soberano Congreso de Colombia, Morón se desprende de Nirgua y se integra al Cantón de Puerto Cabello; (según lo consagrado en la Constitución del 28 de marzo de 1864 los Cantones se llamaron Departamentos, luego Distritos, Municipios Autónomos en 1983 y desde 1990 Municipio).
En 1859 llegan a Morón los Generales Zamora y Falcón e instalan el Cuartel General de la Revolución Federal. Movimiento que culminó con el Tratado de Coche en 1863 y es nombrado Presidente de la República Juan Crisóstomo Falcón. En 1901 el Municipio Morón comienza a llamarse Mora en homenaje a la memoria de su hijo epónimo Juan José Mora. El 2 de diciembre de 1945 gracias a los doctores Arnaldo Gabaldón, Enrique Tejera, Arturo Berti y otros proceres revolucionarios de la ciencia, se comenzó a combatir al fatídico ejército del hasta entonces victorioso General Paludismo con los mortíferos misiles del D. D. T. (dicloro- difeniltricloroetano) bajo el mando del Jefe de la Primera Cuadrilla de dedetizadores Levi Borges, resultando favorecidas las armas de la República. Expresa el Dr. Arturo Uslar Pietri en una de sus reflexiones: «.La transformación social y económica que está sufriendo nuestro país en el presente no es puramente la consecuencia de la Venezuela con petróleo, sino en gran pane de la Venezuela sin malaria». En el lugar donde se libró la primera batalla contra el fatal enemigo, que tenía desolada a Venezuela, hoy se levanta el monumento al zancudo muerto, ideado por el valenciano Don Ramón Chazzím, llevado a cabo por el Club de Leones de Valencia e inaugurado el 2 de diciembre de 1955. El año 1981, por Acuerdo de la Asamblea Legislativa del estado Carabobo, es creado el Distrito Juan José Mora, conformado por Morón y Urama que se desmembraron del Distrito Puerto Cabello.
En el mes de abril de 1997 a proposición del Alcalde Ing. Rafael Garrido fue aprobado unánimemente por la ilustre Cámara Municipal como Primer Cronista Oficial de la urbe el Prof. Alexis Coello, que venía de ocupar la curul edilicia en ese mismo Ayuntamiento por un lapso de nueve años. Obviamente, jugó un papel primordial en la conciencia de los concejales, para tan importante e histórica decisión, los méritos y virtudes que engalanan la honorable personalidad del hoy ilustre Cronista moronense; acrisolado espejo donde deben contemplarse las nuevas generaciones (y las viejas también) para orgullo de la patria.
El Profesor Alexis Coello vio la luz primera en la Península de Paraguaná, en 1956, de muy niño sus padres constituyeron un cristiano hogar en suelo moronense, suelo al cual el Prof. Coello le ha dedicado con auténtico amor filial lo mejor de su existencia. Egresó, con honores, del Instituto Pedagógico Universitario de Maracay en la especialidad de Ciencias Sociales, Profesor Titular del Liceo Ambrosio Plaza, donde se le quiere y se le respeta, experto en materia municipal, director fundador de la revista Morón ayer y hoy; luce sobre su pecho las veneras de las Ordenes Mérito en el Trabajo y Juan José Mora, su obra histórico-literaria se circunscribe a los siguientes libros: Pinceladas en el tiempo, que tuve el placer de disfrutar en San Javier del Valle, una gélida madrugada merideña, en ocasión de efectuarse la XXVII Convención Nacional de Cronistas de Venezuela, Morón y estas páginas donde se retrata, en toda su intensidad, con el lente mágico de la palabra, la historia grande y la historia pequeña, como la de Clodomiro que a su caballo se lo llevó el atraso y a su Clarita se- la llevó el progreso y a él... se lo llevó la tristeza; vivencias; travesuras juveniles, que hablan de una época, como aquella del ciego Estanislao, que era ciego pero que no era bolsa; folklore, costumbres, tradiciones, sueños y añoranzas, que reflejan el espíritu poético y romántico del artífice: "El tractor del progreso echó al suelo las últimas espigas del vergel de la vieja aldea".
En verdad, como amante de la buena lectura y del dato 'histórico preciso, al final de la lectura de las páginas que depositaron en mis manos -una inolvidable tarde de mar, canciones y recuerdos-deseaba que se multiplicaran para seguir disfrutando de tan didáctica y amena lectura, fundida en el crisol de la llama ardiente de la nacionalidad, pero estamos seguros que la producción prolifera del muy distinguido Cronista no se detendrá con las piedras que, algunas veces, se presentan en el camino, por el contrario, muy pronto, estamos seguros, nos sorprenderá, gratamente, con una nueva producción.
Julio Centeno, hijo
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Crónica Web #225

La Compañía Guipuzcoana

La Compañía Guipuzcoana
INTRODUCCIÓN
Referirse a la Compañía Guipuzcoana en este breve estudio no es más que dejar inconcluso una variada de temas y contenidos que se relacionan directos e indirectamente con este factor que rigió la vida económica y política de la Venezuela Colonial por más de cincuenta años.
Tratamos de hacer un bosquejo haciendo mayor énfasis en las causas y condiciones que hicieron posible la creación de esta Compañía más que dedicamos a explicar o a rememorar la actividad de la Compañía en sí.
Quizás dejamos fuera muchos aspectos de la vida de la Compañía durante su actuación en el espectro de la sociedad Venezolana, pero para los fines de este estudio y por las exigencias de los objetivos que persigue la cátedra, creo haber cumplido con el cometido.
LA COMPAÑÍA GUIPUZCOANA
El comercio colonial de Venezuela dependía de su producción agropecuaria y de su intercambio de mercancías manufacturadas. Al principio, la unidad productiva era el hato o la hacienda donde se producía para el consumo local y se dejaba un margen estrecho para el comercio exterior lícito o ilícito.
Para la realización del comercio interno era un obstáculo la inexistencia de vías de comunicación, sin embargo, la producción lograba colocarse en las ciudades y puertos de embarques con destino a la exportación a España, Islas Canarias, México, Cuba, Puerto Rico y, en algunos casos colonias extranjeras del Caribe.
El comercio exterior lícito se realizaba por los puertos habilitados para tal fin, fundamentalmente por La Guaira y Puerto Cabello donde se cumplía con todas las cargas impositivas, mientras que por los puertos secundarios de Maracaibo, Cumaná, Pampatar y Santo Tomé de Guayana los impuestos eran menores y a veces hasta se lograba la exoneración.
En líneas generales podemos resumir que el comercio con España se hizo en tres facetas a saber: Primer periodo (Siglo XVI, XVII y comienzos de (XVIII). Una vez al año un Barco cubría la ruta Sevilla - Cartagena de Indias - Panamá. Embarcaciones pequeñas se desprendían de aquel y tocaban las Costas Venezolanas para efectuar el comercio con las Provincias. Un segundo periodo (1.730 - 1.785) que estuvo signado por el monopolio de la Compañía Guipuzcoana y un tercer periodo (1.785 - 1.810) cuando Venezuela fue Incluida en el sistema de comercio libre establecido pata todas las colonias españolas a partir de 1.778.

Un factor importante en la evolución del comercio colonial venezolano fue la práctica incesante, flagrante o disimulada, del comercio ilícito o contrabando con países Europeos que pugnaban por consolidarse como grandes potencias comerciales a mediados del siglo XVI y todo el siglo XVII en aquella gran escalada del capitalismo mundial por "Apropiarse" de los potenciales mercados proporcionados por los descubrimientos geográficos. Veamos lo que nos dice el Doctor Brito Figueroa al respecto:

"El contrabando o comercio ilícito - en términos de los intereses del Estado Metropolitano - fue uno de los lazos más firmes de la producción agropecuaria colonial con las burguesías Europeas rivales de los mercaderes Españoles; los Holandeses estratégicamente situados en Curazao y Bonaire, monopolizaron esta actividad comercial con las costas y pueblos, villas y ciudades de tierra adentro el contrabando favoreció el desarrollo económico de estas comarcas, al suministrar manufacturas de consumo a la población y esclavos negros para las plantaciones y ofrecer un mercado seguro a la producción" (1).

(1) Brito Figueroa, Federico. Historia Económica y Social de Venezuela, Ediciones de la Biblioteca de la U. C. V. Caracas, 1.995. tomo l. Pág. 106.

El contrabando se convirtió en un gran problema para la Corona Española en tanto que perturbaba su exclusividad en el control de las actividades económicas .con su colonia; por esta causas fue que en 1.717 y 1.718 prohíbe el ingreso a su territorio de mercancías transportadas en barcos extranjeros y en 1.720 exonera de impuesto de tonelajes a sus nacionales que introdujeron cacao venezolano a España, asimismo rebajó los derechos de exportación del fruto venezolano sin que estas medidas mermaran la actividad contrabandista en la zona que muchas veces contó con el apoyo soterrado de las altas autoridades oficiales.
A este tumor crepitante del comercio ilícito se agrega la crisis interna de la guerra de sucesión española (1.700 - L714) que va a agravar más la desatención comercial de la metrópolis con la colonia. En efecto, a raíz de la muerte de Carlos n, el último Rey de los Austrias, se inicia una lucha por el trono que culmina por la vía diplomática y bélica asumiendo la Corona Felipe V, primer Rey de la casa de los Borbones en España.
Este episodio de la vida política Española, influye notablemente en la economía colonial Americana puesto que se interrumpe el tráfico comercial con la metrópolis y como consecuencia se produce el desabastecimiento de productos hispanos escasa demanda de los productos agropecuarios coloniales, se incrementa la miseria en la población y el contrabando recibe un gran impulso durante los casi trece años de esporádico comercio con España.
Con el advenimiento de los Borbones hay un giro con la concepción económica colonial de la dinastía anterior. Con los Borbones se va a instaurar el régimen monopólico hada las tierras de ultramar. "Serán éstos (Los Borbones), con Felipe V, quienes introduzcan los monopolios en manos de compañías comerciales, tal como se hacia en Francia. La compañía real de Guinea, Francesa, obtuvo contrato por seis años y ocho meses para introducir negros en América; fue uno de los actos de Felipe V; pero al terminarse la guerra (1.713) con el tratado de Utrecht fue la compañía Inglesa del Mar del Sur la que adquirió el privilegio" (2).

Evidentemente que el vacío de la acción comercial de España en la Colonia Venezolana hada imperativo, a modo de ver de la realeza, imponer un control monopólico a los fines de centralizar e independizar la gestión económica de la política, así como el mejor aprovechamiento y dirección de los recursos tanto económicos como humanos.

Es importante mencionar la constante preocupación de Pedro José de Olavarriaga por la "Fundación, en Caracas, de una Compañía Mercantil, orientada a la defensa del patrimonio económico de la provincia, a la mejora de la producción ya la intensificación del comercio con España" (3).

Olavarriaga había publicado en 1.720 - 1.721 su instrucción general y particular del estado presente de la provincia de Venezuela dirigido a Don Jorge de Villalonga consejero del rey, donde hacía un inventario y una descripción de la provincia de Caracas destacando sus riquezas naturales,

(2) Morón, Guillermo. Historia de Venezuela. Colección libros y revistas Bohemia. Caracas. Tomo 1, Volumen N° 31. Pág. 192.

(3) Briceño Perozo, Mario. Instrucción General y particular de la Provincia de Venezuela. Editorial Arte. Caracas, 1.965. Pág. 155 ­Citado por Letizia Vaccari. Sobre Gobernadores y Residencias en la Provincia de Venezuela (Siglos XVI, XVII, XVIII) Fuentes para la Historia Colonial. Caracas 1.992. Pág. 128.

geografía, recursos humanos, etc. lo cual constituía su base documental para proseguir en su empeño de la creación de la mencionada empresa; una vez producido los cambios políticos en España obtuvo el terreno propicio para cultivar sus propósitos.
"Con el tiempo esa campaña fue creciendo y el ascenso a elevadas posiciones de amigos de Olavarriaga en el gobierno de la metrópoli; la sacó de los límites de Venezuela, para hallar eco en la corte. A partir de 1.726, Don José Patiño y Castillo, el Colbert Hispano, es uno de los enlaces de Olavarriaga desde la secretaria de Marina e Indias. Con fundamentos en estas relaciones Olavarriaga viaja a la península y personalmente aboga por sus planes, los que cuajan en el establecimiento de la Compañía Guipuzcoana" (4).
Pedro José Olavarriaga ve cumplir su sueño y el 25 de septiembre de 1.728 se crea la Real Compañía Guipuzcoana de Navegación a caracas, una Empresa accionaria con participación de expertos comerciantes cacaoteros de la provincia de Guipúzcoa, que conservaron cien acciones y el Rey Felipe V que tomó acciones por un valor de doscientos mil pesos, posteriormente se incorporaron como accionistas hacendados [9ranesfcos de Caracas.
.
4) Idem. Citado por Letizia Vaccari.
El objetivo de la Compañía era ''Traer cada año a La Guaira y a Puerto Cabello dos navíos de registro (Matriculados), de 40 a 50 cañones, montados y tripulados en guerra, pudiendo enviar el sobrante de su cargamento a Cumaná, Margarita y Trinidad, en embarcaciones menores. Hecha la descarga, debían salir a impedir el contrabando por todos los mares, los ríos y las costas de las provincias, desde el Orinoco hasta el río Hacha; para lo cual se les dieron patentes de Corso, las dos terceras partes de las presas y la exención de pagos de derechos en la venta de ellas" (5).
La Compañía Guipuzcoana tuvo todos los privilegios, concedidos por orden Real, para el desempeño de sus actividades durante más de medio siglo gozaba de la protección de las autoridades coloniales y de un poder absoluto e indiscutible que les permitió tiranizar y ejecutar medidas arbitrarias tal era el poder de la Compañía Guipuzcoana que sobrepasaba el ámbito económico y llegó a controlar hasta el poder político a través de los gobernadores con Juan Sebastián García de la Torre (1.730 - 1.732) se conformó el binomio hegemónico del poder económico y político de ser nombrado el Gobernador como "Juez Conservador de la Real Compañía Guipuzcoana de Navegación a Caracas".
(5) González, Eloy G. Historia de Venezuela. Editorial las Novedades. Caracas 1.943. Tomo l. Pág. 293 - 294.

Esta prerrogativa le daba a la Compañía un inmenso control sobre todas las actividades políticas y económicas desde que llegaron sus primeros barcos a La Guaira y Puerto Cabello en el año de 1.730. La Compañía era la única que proveía las mercancías europeas y fijaba los precios de los productos agropecuarios extremadamente bajos lo que desfavorecía a los cosecheros y hacendados, además se ganó la animadversión de los contrabandistas y de los poderosos criollos asentados en los cabildos. El monopolio comercial de la Compañía perturbaba el comercio del cacao que hacían los mercaderes venezolanos con algunas Islas del caribe y con Nueva España (Veracruz, hoy México).

Sucedieron diversos conflictos entre la Compañía y diversos sectores sociales y políticos de la vida colonial venezolana. Uno de los más resultantes fue el levantamiento en armas de Juan Andrés López del Rosario, mejor conocido como el Zambo Andresote, quien mantenía una alianza con los contrabandistas holandeses, cosecheros, mercaderes en defensa del comercio ilícito.
El Zambo Andresote mantuvo en jaque al gobierno y a la Compañía Guipuzcoana por espacio de varios años (1.730 - 1.732) en las Riberas del Río Yaracuy, y hasta que finalmente es derrotado al ser dispersadas sus fuerzas y éste tiene que huir a Curazao. Sin embargo, no deja de ser notable el desagrado y el descontento hacia la Guipuzcoana.
Otro movimiento en contra de la Compañía fue emprendido por el Canario Juan Francisco de León era teniente cabo de guerra y Juez de comisos en Panaquire, quien con el pretexto de una sustitución suya por un miembro de la Compañía se levanta en protesta y logra acumular una gran fuerza de apoyo de comerciantes, hacendados y demás sectores de la población de los Valles del Tuy y entra a Caracas para hablar ante el gobernador.
El gobernador Castellano y otros que le sucedieron entran en un juego político con Juan Francisco de León resultando a la postre la derrota de éste y su posterior remisión a España en condición de reo. Sin embargo, este movimiento tuvo trascendencia ya que se logró varios objetivos para los hacendados como por ejemplo la creación de una Junta de Precios, formada por el gobernador, un miembro del cabildo y uno de la Compañía, se les dio a los hacendados y cosecheros un sexto de la capacidad de los barcos para enviar sus frutaos a España, se les dio la exclusividad de comercio con México a los cosecheros, además de otras medidas beneficiosas para este sector económico.
La suma de conflictos y una nueva coyuntura internacional que abogaba por el libre comercio dio el traste con la Compañía Guipuzcoana que quedó eliminada definitivamente por la Real Cédula del 10 de marzo de 1.785, pasando sus bienes a la Compañía Filipinas.
En estas circunstancias Venezuela entra al sistema de libre comercio establecido para todas las colonias españolas en 1.778.
CONCLUSIÓN
A la hora de presentar un balance sobre a actuación de la Compañía Guipuzcoana en nuestro país se tejen diferentes opiniones de respetables historiadores e intelectuales. Algunos tratan de satanizar la conducta histórica de esta Compañía alegando el férreo monopolio Que ejerció en nuestro territorio por más de 50 años, considerando sus abusos y arbitrariedades así como también su función represiva ante las eventuales sublevaciones Que se le ofrecían, sin embargo, en este caso se pierde la perspectiva histórica y al juzgarla como buena o mala se olvida sus primigenios fines para la cual fue creada. La Compañía Guipuzcoana, en síntesis, fue fundada para monopolizar el comercio entre España y la Provincia de Venezuela, perseguir el contrabando y resguardar sus propios intereses y los de la Corona; y eso fue lo Que hizo durante cincuenta y cinco años.
Otros intelectuales destacan la labor positiva de la Empresa Vasca, señalando su actividad dinámica y de progreso Que emprendió en la modorra de la sociedad colonial de aquél tiempo.
Se habla de la comunicación expresa Que hizo la Guipuzcoana entre la colonia y la metrópolis, trayendo elementos nuevos Que solo se conocían en el ''viejo Mundo” por ejemplo, ideas, libros, periódicos, etc., también la señalan como un factor fomentador del comercio colonial, estimulante de la producción de diversos cultivos, en especial del cacao Que se constituyó en el producto más importante del siglo XVIII.

Las fortificaciones y las grandes construcciones se levantaron mediante la égida de la Compañía Vizcaína.
Por último, y por su síntesis, terminamos estas conclusiones con una cita textual del Ilustre Escritor Venezolano José Gil Fortoul, en su obra Historia Constitucional de Venezuela:
"Y por último, desde el punto de vista político, no se ha de olvidar que los barcos de la Compañía Guipuzcoana trajeron a la hasta entonces pobre e inculta colonia Venezolana, algo más importante que las mercaderías españolas, trajeron libros, ideas, moderno espíritu emprendedor, hombres arrastrados en su mayoría por el movimiento que iba a culminar en la Enciclopedia y en la Revolución Francesa".
BIBLIOGRAFÍA
. Arias Amaro, Alberto. Historia de Venezuela. Editorial Romor, Caracas. 174 Págs.
. Brito Figueroa, Federico. Historia Económica y Social de Venezuela.
Ediciones de la Biblioteca de la U.C.V. Caracas, 1.975, Tomo l. 348
Págs.
. Gil Fortoul, José. Historia Constitucional de Venezuela. Colección Libros y Revistas Bohemia. Caracas, Tomo l. Volumen 33. 195 Págs.
. González, Eloy G. Historia de Venezuela. Editorial Las Novedades.
Caracas, 1.943. Tomo l. 493 Págs.
. Morón Guillermo. Historia de Venezuela. Colección Libros y Revistas
Bohemia. Caracas. Tomo-l. Volumen N° 31. 240 Págs.
. Olavarriaga, Pedro José. Instrucción General y Particular del Estado
Presente de la Provincia de Venezuela, en los años de 1.720 y 1.721.
Ediciones Fundación Cadafe. Caracas 1.981. 216 Págs.
. Vaccari San Miguel, Letizia. Sobre Gobernadores y Residencias en la
Provincia de Venezuela (Siglos XVI, XVII, XVIII) Fuentes para la
Historia Colonial de Venezuela. Caracas. 1.992. 266 Págs.
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Crónica Web #257

La Compañía Guipuzcoana

La Compañía Guipuzcoana
INTRODUCCIÓN
Referirse a la Compañía Guipuzcoana en este breve estudio no es más que dejar inconcluso una variada de temas y contenidos que se relacionan directos e indirectamente con este factor que rigió la vida económica y política de la Venezuela Colonial por más de cincuenta años.
Tratamos de hacer un bosquejo haciendo mayor énfasis en las causas y condiciones que hicieron posible la creación de esta Compañía más que dedicamos a explicar o a rememorar la actividad de la Compañía en sí.
Quizás dejamos fuera muchos aspectos de la vida de la Compañía durante su actuación en el espectro de la sociedad Venezolana, pero para los fines de este estudio y por las exigencias de los objetivos que persigue la cátedra, creo haber cumplido con el cometido.
LA COMPAÑÍA GUIPUZCOANA
El comercio colonial de Venezuela dependía de su producción agropecuaria y de su intercambio de mercancías manufacturadas. Al principio, la unidad productiva era el hato o la hacienda donde se producía para el consumo local y se dejaba un margen estrecho para el comercio exterior lícito o ilícito.
Para la realización del comercio interno era un obstáculo la inexistencia de vías de comunicación, sin embargo, la producción lograba colocarse en las ciudades y puertos de embarques con destino a la exportación a España, Islas Canarias, México, Cuba, Puerto Rico y, en algunos casos colonias extranjeras del Caribe.
El comercio exterior lícito se realizaba por los puertos habilitados para tal fin, fundamentalmente por La Guaira y Puerto Cabello donde se cumplía con todas las cargas impositivas, mientras que por los puertos secundarios de Maracaibo, Cumaná, Pampatar y Santo Tomé de Guayana los impuestos eran menores y a veces hasta se lograba la exoneración.
En líneas generales podemos resumir que el comercio con España se hizo en tres facetas a saber: Primer periodo (Siglo XVI, XVII y comienzos de (XVIII). Una vez al año un Barco cubría la ruta Sevilla - Cartagena de Indias - Panamá. Embarcaciones pequeñas se desprendían de aquel y tocaban las Costas Venezolanas para efectuar el comercio con las Provincias. Un segundo periodo (1.730 - 1.785) que estuvo signado por el monopolio de la Compañía Guipuzcoana y un tercer periodo (1.785 - 1.810) cuando Venezuela fue Incluida en el sistema de comercio libre establecido pata todas las colonias españolas a partir de 1.778.

Un factor importante en la evolución del comercio colonial venezolano fue la práctica incesante, flagrante o disimulada, del comercio ilícito o contrabando con países Europeos que pugnaban por consolidarse como grandes potencias comerciales a mediados del siglo XVI y todo el siglo XVII en aquella gran escalada del capitalismo mundial por "Apropiarse" de los potenciales mercados proporcionados por los descubrimientos geográficos. Veamos lo que nos dice el Doctor Brito Figueroa al respecto:

"El contrabando o comercio ilícito - en términos de los intereses del Estado Metropolitano - fue uno de los lazos más firmes de la producción agropecuaria colonial con las burguesías Europeas rivales de los mercaderes Españoles; los Holandeses estratégicamente situados en Curazao y Bonaire, monopolizaron esta actividad comercial con las costas y pueblos, villas y ciudades de tierra adentro el contrabando favoreció el desarrollo económico de estas comarcas, al suministrar manufacturas de consumo a la población y esclavos negros para las plantaciones y ofrecer un mercado seguro a la producción" (1).

(1) Brito Figueroa, Federico. Historia Económica y Social de Venezuela, Ediciones de la Biblioteca de la U. C. V. Caracas, 1.995. tomo l. Pág. 106.

El contrabando se convirtió en un gran problema para la Corona Española en tanto que perturbaba su exclusividad en el control de las actividades económicas .con su colonia; por esta causas fue que en 1.717 y 1.718 prohíbe el ingreso a su territorio de mercancías transportadas en barcos extranjeros y en 1.720 exonera de impuesto de tonelajes a sus nacionales que introdujeron cacao venezolano a España, asimismo rebajó los derechos de exportación del fruto venezolano sin que estas medidas mermaran la actividad contrabandista en la zona que muchas veces contó con el apoyo soterrado de las altas autoridades oficiales.
A este tumor crepitante del comercio ilícito se agrega la crisis interna de la guerra de sucesión española (1.700 - L714) que va a agravar más la desatención comercial de la metrópolis con la colonia. En efecto, a raíz de la muerte de Carlos n, el último Rey de los Austrias, se inicia una lucha por el trono que culmina por la vía diplomática y bélica asumiendo la Corona Felipe V, primer Rey de la casa de los Borbones en España.
Este episodio de la vida política Española, influye notablemente en la economía colonial Americana puesto que se interrumpe el tráfico comercial con la metrópolis y como consecuencia se produce el desabastecimiento de productos hispanos escasa demanda de los productos agropecuarios coloniales, se incrementa la miseria en la población y el contrabando recibe un gran impulso durante los casi trece años de esporádico comercio con España.
Con el advenimiento de los Borbones hay un giro con la concepción económica colonial de la dinastía anterior. Con los Borbones se va a instaurar el régimen monopólico hada las tierras de ultramar. "Serán éstos (Los Borbones), con Felipe V, quienes introduzcan los monopolios en manos de compañías comerciales, tal como se hacia en Francia. La compañía real de Guinea, Francesa, obtuvo contrato por seis años y ocho meses para introducir negros en América; fue uno de los actos de Felipe V; pero al terminarse la guerra (1.713) con el tratado de Utrecht fue la compañía Inglesa del Mar del Sur la que adquirió el privilegio" (2).

Evidentemente que el vacío de la acción comercial de España en la Colonia Venezolana hada imperativo, a modo de ver de la realeza, imponer un control monopólico a los fines de centralizar e independizar la gestión económica de la política, así como el mejor aprovechamiento y dirección de los recursos tanto económicos como humanos.

Es importante mencionar la constante preocupación de Pedro José de Olavarriaga por la "Fundación, en Caracas, de una Compañía Mercantil, orientada a la defensa del patrimonio económico de la provincia, a la mejora de la producción ya la intensificación del comercio con España" (3).

Olavarriaga había publicado en 1.720 - 1.721 su instrucción general y particular del estado presente de la provincia de Venezuela dirigido a Don Jorge de Villalonga consejero del rey, donde hacía un inventario y una descripción de la provincia de Caracas destacando sus riquezas naturales,

(2) Morón, Guillermo. Historia de Venezuela. Colección libros y revistas Bohemia. Caracas. Tomo 1, Volumen N° 31. Pág. 192.

(3) Briceño Perozo, Mario. Instrucción General y particular de la Provincia de Venezuela. Editorial Arte. Caracas, 1.965. Pág. 155 ­Citado por Letizia Vaccari. Sobre Gobernadores y Residencias en la Provincia de Venezuela (Siglos XVI, XVII, XVIII) Fuentes para la Historia Colonial. Caracas 1.992. Pág. 128.

geografía, recursos humanos, etc. lo cual constituía su base documental para proseguir en su empeño de la creación de la mencionada empresa; una vez producido los cambios políticos en España obtuvo el terreno propicio para cultivar sus propósitos.
"Con el tiempo esa campaña fue creciendo y el ascenso a elevadas posiciones de amigos de Olavarriaga en el gobierno de la metrópoli; la sacó de los límites de Venezuela, para hallar eco en la corte. A partir de 1.726, Don José Patiño y Castillo, el Colbert Hispano, es uno de los enlaces de Olavarriaga desde la secretaria de Marina e Indias. Con fundamentos en estas relaciones Olavarriaga viaja a la península y personalmente aboga por sus planes, los que cuajan en el establecimiento de la Compañía Guipuzcoana" (4).
Pedro José Olavarriaga ve cumplir su sueño y el 25 de septiembre de 1.728 se crea la Real Compañía Guipuzcoana de Navegación a caracas, una Empresa accionaria con participación de expertos comerciantes cacaoteros de la provincia de Guipúzcoa, que conservaron cien acciones y el Rey Felipe V que tomó acciones por un valor de doscientos mil pesos, posteriormente se incorporaron como accionistas hacendados [9ranesfcos de Caracas.
.
4) Idem. Citado por Letizia Vaccari.
El objetivo de la Compañía era ''Traer cada año a La Guaira y a Puerto Cabello dos navíos de registro (Matriculados), de 40 a 50 cañones, montados y tripulados en guerra, pudiendo enviar el sobrante de su cargamento a Cumaná, Margarita y Trinidad, en embarcaciones menores. Hecha la descarga, debían salir a impedir el contrabando por todos los mares, los ríos y las costas de las provincias, desde el Orinoco hasta el río Hacha; para lo cual se les dieron patentes de Corso, las dos terceras partes de las presas y la exención de pagos de derechos en la venta de ellas" (5).
La Compañía Guipuzcoana tuvo todos los privilegios, concedidos por orden Real, para el desempeño de sus actividades durante más de medio siglo gozaba de la protección de las autoridades coloniales y de un poder absoluto e indiscutible que les permitió tiranizar y ejecutar medidas arbitrarias tal era el poder de la Compañía Guipuzcoana que sobrepasaba el ámbito económico y llegó a controlar hasta el poder político a través de los gobernadores con Juan Sebastián García de la Torre (1.730 - 1.732) se conformó el binomio hegemónico del poder económico y político de ser nombrado el Gobernador como "Juez Conservador de la Real Compañía Guipuzcoana de Navegación a Caracas".
(5) González, Eloy G. Historia de Venezuela. Editorial las Novedades. Caracas 1.943. Tomo l. Pág. 293 - 294.

Esta prerrogativa le daba a la Compañía un inmenso control sobre todas las actividades políticas y económicas desde que llegaron sus primeros barcos a La Guaira y Puerto Cabello en el año de 1.730. La Compañía era la única que proveía las mercancías europeas y fijaba los precios de los productos agropecuarios extremadamente bajos lo que desfavorecía a los cosecheros y hacendados, además se ganó la animadversión de los contrabandistas y de los poderosos criollos asentados en los cabildos. El monopolio comercial de la Compañía perturbaba el comercio del cacao que hacían los mercaderes venezolanos con algunas Islas del caribe y con Nueva España (Veracruz, hoy México).

Sucedieron diversos conflictos entre la Compañía y diversos sectores sociales y políticos de la vida colonial venezolana. Uno de los más resultantes fue el levantamiento en armas de Juan Andrés López del Rosario, mejor conocido como el Zambo Andresote, quien mantenía una alianza con los contrabandistas holandeses, cosecheros, mercaderes en defensa del comercio ilícito.
El Zambo Andresote mantuvo en jaque al gobierno y a la Compañía Guipuzcoana por espacio de varios años (1.730 - 1.732) en las Riberas del Río Yaracuy, y hasta que finalmente es derrotado al ser dispersadas sus fuerzas y éste tiene que huir a Curazao. Sin embargo, no deja de ser notable el desagrado y el descontento hacia la Guipuzcoana.
Otro movimiento en contra de la Compañía fue emprendido por el Canario Juan Francisco de León era teniente cabo de guerra y Juez de comisos en Panaquire, quien con el pretexto de una sustitución suya por un miembro de la Compañía se levanta en protesta y logra acumular una gran fuerza de apoyo de comerciantes, hacendados y demás sectores de la población de los Valles del Tuy y entra a Caracas para hablar ante el gobernador.
El gobernador Castellano y otros que le sucedieron entran en un juego político con Juan Francisco de León resultando a la postre la derrota de éste y su posterior remisión a España en condición de reo. Sin embargo, este movimiento tuvo trascendencia ya que se logró varios objetivos para los hacendados como por ejemplo la creación de una Junta de Precios, formada por el gobernador, un miembro del cabildo y uno de la Compañía, se les dio a los hacendados y cosecheros un sexto de la capacidad de los barcos para enviar sus frutaos a España, se les dio la exclusividad de comercio con México a los cosecheros, además de otras medidas beneficiosas para este sector económico.
La suma de conflictos y una nueva coyuntura internacional que abogaba por el libre comercio dio el traste con la Compañía Guipuzcoana que quedó eliminada definitivamente por la Real Cédula del 10 de marzo de 1.785, pasando sus bienes a la Compañía Filipinas.
En estas circunstancias Venezuela entra al sistema de libre comercio establecido para todas las colonias españolas en 1.778.
CONCLUSIÓN
A la hora de presentar un balance sobre a actuación de la Compañía Guipuzcoana en nuestro país se tejen diferentes opiniones de respetables historiadores e intelectuales. Algunos tratan de satanizar la conducta histórica de esta Compañía alegando el férreo monopolio Que ejerció en nuestro territorio por más de 50 años, considerando sus abusos y arbitrariedades así como también su función represiva ante las eventuales sublevaciones Que se le ofrecían, sin embargo, en este caso se pierde la perspectiva histórica y al juzgarla como buena o mala se olvida sus primigenios fines para la cual fue creada. La Compañía Guipuzcoana, en síntesis, fue fundada para monopolizar el comercio entre España y la Provincia de Venezuela, perseguir el contrabando y resguardar sus propios intereses y los de la Corona; y eso fue lo Que hizo durante cincuenta y cinco años.
Otros intelectuales destacan la labor positiva de la Empresa Vasca, señalando su actividad dinámica y de progreso Que emprendió en la modorra de la sociedad colonial de aquél tiempo.
Se habla de la comunicación expresa Que hizo la Guipuzcoana entre la colonia y la metrópolis, trayendo elementos nuevos Que solo se conocían en el ''viejo Mundo” por ejemplo, ideas, libros, periódicos, etc., también la señalan como un factor fomentador del comercio colonial, estimulante de la producción de diversos cultivos, en especial del cacao Que se constituyó en el producto más importante del siglo XVIII.

Las fortificaciones y las grandes construcciones se levantaron mediante la égida de la Compañía Vizcaína.
Por último, y por su síntesis, terminamos estas conclusiones con una cita textual del Ilustre Escritor Venezolano José Gil Fortoul, en su obra Historia Constitucional de Venezuela:
"Y por último, desde el punto de vista político, no se ha de olvidar que los barcos de la Compañía Guipuzcoana trajeron a la hasta entonces pobre e inculta colonia Venezolana, algo más importante que las mercaderías españolas, trajeron libros, ideas, moderno espíritu emprendedor, hombres arrastrados en su mayoría por el movimiento que iba a culminar en la Enciclopedia y en la Revolución Francesa".
BIBLIOGRAFÍA
. Arias Amaro, Alberto. Historia de Venezuela. Editorial Romor, Caracas. 174 Págs.
. Brito Figueroa, Federico. Historia Económica y Social de Venezuela.
Ediciones de la Biblioteca de la U.C.V. Caracas, 1.975, Tomo l. 348
Págs.
. Gil Fortoul, José. Historia Constitucional de Venezuela. Colección Libros y Revistas Bohemia. Caracas, Tomo l. Volumen 33. 195 Págs.
. González, Eloy G. Historia de Venezuela. Editorial Las Novedades.
Caracas, 1.943. Tomo l. 493 Págs.
. Morón Guillermo. Historia de Venezuela. Colección Libros y Revistas
Bohemia. Caracas. Tomo-l. Volumen N° 31. 240 Págs.
. Olavarriaga, Pedro José. Instrucción General y Particular del Estado
Presente de la Provincia de Venezuela, en los años de 1.720 y 1.721.
Ediciones Fundación Cadafe. Caracas 1.981. 216 Págs.
. Vaccari San Miguel, Letizia. Sobre Gobernadores y Residencias en la
Provincia de Venezuela (Siglos XVI, XVII, XVIII) Fuentes para la
Historia Colonial de Venezuela. Caracas. 1.992. 266 Págs.
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Crónica Web #446

Libro Crónicas desde Morón - La Iglesia de Santa Ana de Morón

Libro Crónicas desde Morón - La Iglesia de Santa Ana de Morón
Desde principios del siglo XVIII se constató en los registros eclesiásticos que la Virgen de Santa Ana constituía la guía espiritual del pueblo de Morón. Ya en 1720 existía la iglesia a cargo del capellán Sebastián Herrera, de origen español, quien posteriormente desapareció víctima de las calenturas o de la malaria que para entonces era muy frecuente en estos parajes inhóspitos. Muchos sacerdotes eran reacios a establecerse en la zona por el temor al paludismo y otras enfermedades tropicales, por tal motivo eran escasos los clérigos disponibles para atender a la feligresía, de allí que se prestaban muchos auxilios o intercambiaban favores religiosos los párrocos dependientes de la vicaria de Nirgua (a la que pertenecía la Iglesia de Santa Ana de Morón).
Morón no fue un pueblo fundado a la usanza española sino que surgió espontáneamente, sus pobladores se ubicaron en el espacio sin ninguna organización predeterminada y construyeron sus viviendas con los materiales rudimentarios que la naturaleza les ofrecía.
La Iglesia Santa Ana de Morón se construyó en el Centro del poblado a un costado de la calle real, inicialmente estuvo fabricada de bahareque y paja, prototipos de materiales que eran utilizados en la confección de las Iglesias en aquellos pueblos sin ninguna importancia económica y política. Luego sus materiales fueron sustituidos por elementos más modernos (cemento, madera pulida, vitrales, etc.), pero con un escuálido valor arquitectónico. Su estrechez, la carencia de estética y obsolescencia en general motivaron al padre Félix Escobar - alma y corazón de la nueva iglesia- a la búsqueda o peregrinaje por el continente europeo, por las diferentes instituciones públicas y privadas del país y del estado así como también tocó las almas caritativas de personalidades y, sobre todo, al pueblo de Morón a quien logró unificar en torno a él y que como una sola voluntad, de pueblo con su párroco, hace realidad este 26 de julio en honor a Santa Ana, una iglesia moderna de vistosa imagen, amplia con una belleza arquitectónica de porte señorial, digna de un municipio en pleno desarrollo que dista mucho de ser aquel pueblo de 1730 que una vez visitaron los capuchinos Tomás de Pons y Salvador de Cádiz para someter apostólicamente a los negros cimarrones. Y también dista mucho al de 1733 cuando nos visitó el obispo Mariano Martí.
Digno de su trascendencia histórica se celebró el acto de inauguración y bendición de la nueva iglesia de Santa Ana por parte del obispo Ramón Antonio Linares, quien acompañado de un séquito de religiosos y del Gobernador del Estado hizo su entrada por la puerta sur del templo en medio de una gran ovación popular y al momento en que Adrían Cuacarán (el mismo que le cantó al Papa por primera vez en Venezuela) entonaba un canto celestial de divina hermosura que dejaba mostrar su potente voz de tenor. Desde tempranas horas de la mañana se congregaban los moronenses en los alrededores y dentro de la Iglesia, con sus rostros complacidos y esbozando una leve sonrisa, admiraban las imágenes grabadas en los bellos vitrales donde resaltan los tonos verdes, violetas y azules, del lado izquierdo, un mozalbete inquietante movía el ventanal de giro circular, en el techo machihembrado posaban un casal de palomas de color grisáceo oscuro que revoloteando procuraban con su acoplamiento dejar su huella en la casa de la madre de la Virgen María y abuela de Jesús.
Realmente fue un evento con verdadera esencia de pueblo, habían llegado los feligreses de los distintos rincones de la geografía del municipio, amén de los ilustres visitantes de Puerto Cabello y Valencia, viejas caras conocidas y otras desconocidas, pero que por lo general no pululan en los actos oficiales o en los tradicionales homenajes. Día de fiesta, engalanados se paseaban alborozamente hasta ubicarse en las proximidades del altar, otros desde lejos y de pie, se conformaban con observar las incidencias de la ceremonia que estaba por comenzar. El elemento político estuvo reducido a su mínima expresión, no obstante se sucedían tímidos intentos individuales de prefiguración como alegando su participación en la obra recién construida. Como dato curioso no pasó desapercibido para los observadores advertidos la colocación en el recinto de los representantes de los gobiernos que contribuyeron al financiamiento de la construcción. En la parte delantera del lado derecho se ubicó el gobierno municipal (la dirigencia oficial); en la parte izquierda, la representación de la Gobernación (¿o el Proyecto Carabobo?); rompió la norma el alcalde, que se situó al lado de la primera dama regional, al lado zurdo. Esto me hizo recordar la ubicación en el parlamento del Imperio Romano de los senadores conservadores y los opositores al régimen que se situaban a la derecha y a la izquierda respectivamente.
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Crónica Web #114

La Iglesia Santa Ana de Morón

La Iglesia Santa Ana de Morón
Desde principio del siglo XVIII se constató en los registros eclesiásticos que la Virgen de Santa Ana constituía la guía espiritual del pueblo de Morón.
Ya en 1720 existía la Iglesia a cargo del Capellán Sebastián Herrera, de origen español, quien posteriormente desapareció víctima de las calenturas o la malariaque para entonces eramuy frecuente en estos parajes inhóspitos.
Muchos sacerdotes eran reacios a establecerse en la zona porel temoral paludismo y otras enfermedades tropicales, portal motivo eran escasos los clérigos disponibles para atender a la feligresía, de allique se prestaban mutuos auxilios o se intercambiaban favores religiosos los párrocos dependientes de la vicaria de Nirgua (alaque pertenecía la Iglesia Santa Ana de Morón).
Morón no fue un pueblo fundado a la usanza española sino que surgió espontáneamente, sus pobladores se ubicaron en el espacio sin ninguna organización pre-determinada y construyeron sus viviendas con los materiales rudimentarios que la naturaleza les ofrecía.
La Iglesia Santa Ana de Morón se construyó en el centro del poblado aun costado de la calle real, inicialmente estuvo fabricada de bahareque y paja, prototipos de materiales que eran utilizados en la confección de las Iglesias en aquellos pueblos sin ninguna importanciaeconómica y política.
Luego sus materiales fueron sustituidos por elementos más modernos (cementos, maderas pulidas, vitrales, etc.), pero con un escuálido valor arquitectónico.
Su estrechez, la carencia de estética y su absolecencia en general motivaron al padre Félix Escolar-alma y corazón de la nueva iglesia-ala búsqueda operegrinaje por el continente europeo, por las diferentes instituciones públicas y privadas del país y del estado así como también tocó las almas caritativas de personalidades y, sobre todo, al pueblo de Morón a quien logró unificar en torno a él y que como una sola voluntad, de pueblo con su párroco, hace realidad este 26 de julio en honor a Santa Ana, una Iglesia moderna de vistosa imagen, amplia, con una belleza arquitectónica de porte señorial, digna de un municipio en pleno desarrollo que dista mucho de ser aquel pueblo de 1730 que una vez visitaron los capuchinos Tomás de Pons y Sal vador de Cádiz para someter apostólicamente a los negros cimarrones.
Y también dista mucho al de 1733 cuando fue designado el párroco Rodríguez Tinoco y al de 1773 cuando nos visitó Tinoco y al de 1773 cuando nos visitó el obispo Mariano Martí.
Digno de su trascendencia histórica se celebró el acto de inauguración y bendición de la nueva iglesia de Santa Ana por parte del obispo Ramón Antonio Linares, quien acompañado de un séquito de religiosos y del Gobernador del Estado hizo su entrada por la puerta sur del templo en medio de una gran ovación popular y al momento en que Adrián Guacarán (el mismo que le cantó al Papa por primera vez en Venezuela) entonabaun canto celestial de divina hermosura que dejaba mostrar su potente voz de tenor.
Desde tempranas horas de la mañana se congregaban los moronenses en los alrededores y dentro de la Iglesia, con sus rostros complacidos y esbozando una leve sonrisa, admiraban las imágenes grabadas en los bellos vitrales donde grabadas en los bellos vitrales donde resaltan los tonos verdes, violetas y azules, del lado izquierdo, un mozalbete inquietamente movía el ventanal de giro circular, en el techo machihembrado posaban un casal de palomas de color grisáceo oscuro que revoloteando procuraban con su acoplamiento dejar su huella en la casa de la madre de la Virgen María y abuela de Jesús.
Realmente fue un evento con verdadera esencia de pueblo, habían llegado los feligreses de los distintos rincones de la geografía del municipio, amén de los ilustres visitantes de Puerto Cabello y Valencia, viejas caras conocidas y otras desconocidas, pero que, por lo general no pululan en los actos oficiales o en los tradicionales homenajes.
Día de fiesta, engalanados se paseaban alborozamente hastaubicarse en las proximidades del altar, otros, desde lejos y de pie, se conformaban con observar las incidencias de la ceremonia que estaba por comenzar.
Sl elemento político estuvo reducido asu mínima expresión, no obstante, se sucedían tímidos intentos individuales de prefiguración como alegando su participación en la obra recién construida.
Como dato curioso no pasó desapercibido para los observadores advertidos la colocación en el recinto de los representantes de los gobiernos que contribuyeron al financiamiento de laconstrucción.
En la parte delantera del lado derecho se ubicó el gobierno municipal (la dirigencia oficial) y en la parte izquierda la representación de la Gobernación (¿o el Proyecto Carabobo?), rompió la norma el alcalde que se situó al lado de la primera dama regional, al lado zurdo.
Esto me hizo recordar la ubicación en el parlamento del Imperio Romano de los senadores conservadores y los opositores al régimen que se situaban a la derecha y a la izquierda respectivamente.
Si hubiesen venido una delegación de obispos alemanes (los que más contribuyeron cuantitativamente ¿dónde se colocarían? ¿en el centro?).
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