Según Alexis Coello, fue cronista de la población de Calderas en el estado Barinas, mencionando su reciente fallecimiento.
📄 Crónica: Converso III ➔
Según Alexis Coello, conocido como "pata e sopo", integró el roster del equipo; el autor indica que es fallecido.
📄 Crónica: Deportivo Unión ➔
Según Alexis Coello, nació en la ciudad de Trujillo el primero de marzo de 1909. Fue el primer director de la dirección especial de malariología creada en 1936 y se desempeñó como Ministro de Sanidad y Asistencia Social entre 1959 y 1966. Es reconocido como el científico erradicador de la malaria en Venezuela y especialmente en Morón, donde se le recuerda como un hijo adoptivo. Falleció el primero de septiembre de 1990.
📄 Crónica: JUEVES 26 DE FEBRERO DE 2009 ➔
Según Alexis Coello, nació en Trujillo en 1909 y falleció en 1990. Fue un prócer civil y científico responsable de la erradicación de la malaria en Venezuela. Se desempeñó como el primer director de la Dirección Especial de Malariología en 1936 y fue Ministro de Sanidad entre 1959 y 1966. En Morón se le recuerda como un hijo adoptivo por su labor sanitaria.
📄 Crónica: JUEVES 26 DE FEBRERO DE 2009 ➔
Según Alexis Coello, fue un hombre que emigró de tierras áridas hacia Morón buscando empleo en las empresas petroleras durante el impulso industrial. Trabajó a destajo toda su vida, fabricó su vivienda con tablas regaladas por la Volkswagen y, tras enfrentar la soledad y el alcoholismo, falleció invocando a sus seres amados.
📄 Crónica: Libro Crónicas desde Morón - Un Recuerdo de Año Nuevo ➔
Según Alexis Coello, nació en Valencia el 20 de mayo de 1895. Fue el primer cronista oficial nombrado por una municipalidad en Venezuela, designado por el Concejo Municipal de Caracas el 15 de enero de 1945. Destacó como un autodidacta contumaz y autor de obras como "Cubagua", "La Ciudad de los Techos Rojos" y "El Hombre de la Levita Gris". Falleció en Caracas el primero de octubre de 1964.
📄 Crónica: Signos en el Tiempo de Enrique Bernardo Núñez ➔
Según Alexis Coello, nació en Caracas en 1807 y falleció en 1865. Fue el primer sociólogo venezolano, diplomático y parlamentario. Destaca su respuesta al Presidente José Tadeo Monagas en 1848: "Díganle a su presidente que mi cuerpo se lo pueden llevar, pero Fermín Toro no se prostituye". Fue factor fundamental para que España reconociera la independencia de Venezuela.
📄 Crónica: JUEVES 6 DE NOVIEMBRE DE 2008 Fermín Toro ➔
Según Alexis Coello, fue un militar nacido en Morón a finales del siglo XVIII. Participó en la guerra de independencia suramericana junto al Libertador y lideró la toma del castillo San Felipe en 1823. Obtuvo el grado de Teniente Coronel en la campaña del sur y fue ascendido a General durante el gobierno de José Tadeo Monagas. Durante la Guerra Federal comandó la "facción de la costa", controlando áreas desde Puerto Cabello hasta Boca de Aroa, donde construyó la fortaleza "Moroncito". Falleció en Guatire el 30 de mayo de 1862 tras escapar de prisión.
📄 Crónica: Gabriel Guevara ➔
Según Jesús María Silva Hermoso, fue propietario de fundos y se desempeñaba como Comisario de Morón para el momento del fallecimiento del general Gómez, siendo una persona estimada por la comunidad.
📄 Crónica: Testimonios de una época (II) ➔
Según el autor del texto, fue una maestra digna que demostraba su palabra con hechos, caracterizada por su sensibilidad, amor por los niños y alegría. Falleció siendo servidora de su pueblo y fue descrita como un signo de la amistad, colaboración y comprensión.
📄 Crónica: Y se quedó dormida ➔
Según Alexis Coello, fue uno de los máximos exponentes de la canción necesaria y militante en el municipio Juan José Mora. De estirpe popular y admirador de Alí Primera, compuso temas como "América es Venezuela". Falleció en un mes de febrero tras padecer una penosa enfermedad.
📄 Crónica: JUEVES 19 DE FEBRERO DE 2009
Sensible Pérdida ➔
Según Alexis Coello, Ismael Pacheco fue uno de los máximos exponentes de la canción necesaria y militante del municipio. De estirpe popular y admirador de Alí Primera, compuso la canción "América es Venezuela". Se caracterizó por su compromiso social y falleció en el mes de febrero de 2009 tras padecer una penosa enfermedad.
📄 Crónica: JUEVES 19 DE FEBRERO DE 2009
Sensible Pérdida ➔
Según Alexis Coello, fue un militar y político nacido en Morón en 1835. Se unió a la Guerra Federal en 1859. Bajo el mando de Joaquín Crespo, participó en la conquista de Valencia en 1892 y fue nombrado presidente de la entidad, cargo que luego ocupó por elección popular entre 1894 y 1897. Durante su gestión inauguró la Universidad de Valencia y construyó el hospital civil. Falleció en Puerto Cabello en 1913.
📄 Crónica: El General José Félix Mora ➔
Según Alexis Coello, fue un militar y político nacido en Morón en 1835. Se unió a la Guerra Federal en 1859 tras los pasos de Zamora y Falcón. Bajo el liderazgo de Joaquín Crespo, tomó Valencia en 1892 y fue designado presidente de Carabobo, cargo que luego obtuvo por elección popular para el período 1894-1897. Durante su gestión inauguró la Universidad de Valencia y construyó el antiguo hospital civil. Falleció en Puerto Cabello en 1913.
📄 Crónica: El General José Félix Mora ➔
Según el autor del texto, visitó a Cecilio Acosta días antes de su muerte en 1881, dejando testimonio escrito sobre la grandeza espiritual y la miseria material del sabio venezolano tras su fallecimiento.
📄 Crónica: Estado Miranda ➔
Según Alexis Coello, conocido cariñosamente como "El Barbarazo", fue un padre de familia y trabajador del sector de transporte público que falleció víctima de la inseguridad. Estaba casado con Chichí y era reconocido por su alegría y compañerismo entre los socios del transporte.
📄 Crónica: JUEVES 2 DE OCTUBRE DE 2008
Las Campanas Doblan por Ti ➔
Según Alexis Coello, nació el 27 de enero de 1820 en Paraguaná y falleció en 1870. Inició su carrera militar como comandante de milicias en Coro en 1848 y ascendió a coronel en 1852. Fue el máximo líder del Movimiento Federal. Pisó Morón por primera vez como comandante de la Federación el 24 de julio de 1859 en Palma Sola. En 1863 fue electo Presidente de la República en La Victoria.
📄 Crónica: Libro Crónicas desde Morón - Juan Crisóstomo Falcón ➔
Según Alexis Coello, este prócer nativo de Morón inició su carrera militar en 1814 como sargento primero en artillería. Participó en la Batalla de Carabobo y en la toma de Puerto Cabello (1823) bajo el mando de Juan Uslar. Durante la Guerra Federal (1859), combatió a las órdenes de Ezequiel Zamora y Juan Crisóstomo Falcón en las batallas de Santa Inés, San Carlos y Coplé. Alcanzó el grado de general de división en 1866, año en el que falleció.
📄 Crónica: ¿Quién fue Juan José Mora? ➔
Según Alexis Coello, fue una maestra ejemplar oriunda del barrio Unión, perteneciente a una familia de falconianos. Trabajó en la Escuela Nacional Anselmito, el jardín de infancia Santa Rita y fue facilitadora de la Misión Ribas en Boca de Yaracuy. Falleció trágicamente en un accidente automovilístico.
📄 Crónica: Misceláneas del año nuevo ➔
Según Alexis Coello, fue el autor de Don Quijote de la Mancha y es considerado uno de los escritores más grandes del universo. Su fallecimiento ocurrió coincidiendo con la fecha en que se conmemora el Día del Libro.
📄 Crónica: Actividades del Cronista ➔
Según Alexis Coello, nació en El Tocuyo de la Costa y se trasladó a Morón durante su infancia. Fue fundador y primer secretario general del MAS en Juan José Mora durante el primer lustro de los años setenta. Ejerció como diputado suplente a la Asamblea Legislativa de Carabobo y concejal en Puerto Cabello. Fue autor de poemarios como "Amor Marino" y "Vuelo Vital", además de dedicarse al ramo de la construcción y mantenimiento industrial. Falleció en un accidente de tránsito.
📄 Crónica: Recuerdos del poeta Nelson Zambrano ➔
Mencionado por el autor del texto como el gran amigo de lucha y personal de la maestra Isabel, quien la tomó en su regazo al momento de su fallecimiento.
📄 Crónica: Y se quedó dormida ➔
Según el autor de la crónica, vivía en las cercanías de El Manguito y falleció de forma trágica. Se relata que su espíritu se aparecía en la zona reclamando que alguien desenterrara una plata que había dejado bajo tierra.
📄 Crónica: Viejos toponímicos ➔
Según Alexis Coello, fue un destacado servidor público y dirigente político nativo de El Cambur, Puerto Cabello. Se desempeñó como secretario de la prefectura hasta su renuncia en 1947, subprefecto en 1949 y presidente de la junta comunal de Morón a finales de los años setenta. Procreó una familia con Paula Lamas y falleció a los 98 años el 12 de mayo.
📄 Crónica: El último roble Don Pánfilo ➔
Según Alexis Coello, era un niño de seis años que vivía en un barrio de Morón. Recibió una bicicleta de plástico en Navidad y falleció víctima de una bala perdida durante un enfrentamiento entre bandas rivales en su sector.
📄 Crónica: Un cuento de Navidad ➔
Según Alexis Coello, comandaba la banda rival de 'El Churro', la cual protagonizó un tiroteo en el barrio de Morón donde falleció el niño Pedrito.
📄 Crónica: Un cuento de Navidad ➔
Según Jesús María Silva Hermoso, la conmemoración del centenario de su fallecimiento sirve como referencia cronológica para marcar el año de llegada del entrevistado a Morón.
📄 Crónica: Testimonios de una época (II) ➔
Según Alexis Coello, fue un ilustre poeta nacido en Maracaibo, autor de la letra del himno del estado Zulia. Estudió medicina y ciencias políticas en la Universidad del Zulia aunque no se graduó. Nació el 6 de marzo de 1871 y falleció el 24 de julio de 1926.
📄 Crónica: Libro Crónicas desde Morón - El Trapiche Viejo ➔
Según Alexis Coello, es el autor de Romeo y Julieta, Otelo y Hamlet. Se le reconoce como uno de los escritores más grandes de la lengua inglesa, fallecido en el año 1616.
📄 Crónica: Actividades del Cronista ➔
Según José Rodríguez Escarate, fue nombrado agente de seguridad en 1951. Tras ser sustituido, volvió a ocupar el cargo de policía en 1952 al reemplazar a Brígido Emilio Palacios.
📄 Crónica: Un personaje y una historia ➔
Valiente valenciano que, junto a Mora, tomó la plaza de Valencia en 1892. Según Alexis Coello, fue nombrado Jefe del Castillo de Puerto Cabello por Crespo, manteniendo una irreconciliable rivalidad con el General Mora.
📄 Crónica: El General José Félix Mora ➔
Militar valenciano que, junto a Mora, tomó la plaza de Valencia en 1892. Según Alexis Coello, fue nombrado Jefe del Castillo de Puerto Cabello, manteniendo una rivalidad irreconciliable con el General Mora.
📄 Crónica: El General José Félix Mora ➔
Según Alexis Coello, fue una persona cordial, taciturna y trabajadora, descrito como un caballero de noble estirpe que vivió y partió de forma silenciosa. Compartió vivencias con el autor y su esposa Edith.
📄 Crónica: Uno se muere antes ➔
Según Alexis Coello, era un hábil ladrón que sustraía artefactos domésticos y dinero en el Barrio Unión. Se caracterizaba por usar vestimenta negra, ser ágil para huir y no agredir a sus víctimas. El autor menciona que algunos dicen que murió en el servicio militar.
📄 Crónica: Libro Crónicas desde Morón - La Pancha ➔
Según Alexis Coello, es nativo de Italia (Menfil, Sicilia) nacido en 1926. Residente en Morón durante 40 años, promueve la propuesta del "diluvio de amor". Se graduó de bachiller en la Misión Rivas y ha estudiado Dianética en Valencia. Ha sido Rosacruz, Masón, Gnóstico y es Católico.
📄 Crónica: JUEVES 6 DE NOVIEMBRE DE 2008 Fermín Toro ➔
Según Alexis Coello, esta autora brasileña explica el estado anímico de quienes sobreviven a sus seres queridos, planteando que una versión de nosotros muere siempre que muere alguien que amamos porque esa persona se lleva su mirada única sobre nosotros.
📄 Crónica: Uno se muere antes ➔
Según Alexis Coello, este insigne valenciano fue el primer cronista nombrado oficialmente por una municipalidad en Venezuela, hecho ocurrido el 15 de enero de 1945. Es considerado el cronista mayor de Venezuela y su fecha de nacimiento motivó la creación del Día Nacional del Cronista.
📄 Crónica: 20 de Mayo, Día Nacional del Cronista Venezolano ➔
Según Alexis Coello, este pensador nacido en Caracas fue el primer sociólogo venezolano y destacó como diplomático ante España, Francia e Inglaterra. En 1848, demostró valor personal al negarse a seguir las órdenes del presidente Monagas tras el secuestro del Congreso, afirmando: "mi cuerpo se lo pueden llevar, pero Fermín Toro no se prostituye". Fue autor de obras como "Oda a la zona tórrida" y "Siliba de los Andes".
📄 Crónica: JUEVES 6 DE NOVIEMBRE DE 2008
Fermín Toro ➔
Según Alexis Coello, fue un ciudadano útil y solidario con las comunidades. Tras llegar de La Guaira, fue incorporado por el autor al equipo de béisbol "Si Podemos" y posteriormente al "Deportivo Unión", donde destacó como figura estelar. Fue también músico aficionado como su padre y colaborador de causas justas.
📄 Crónica: Uno se muere antes ➔
Líder de la revolución legalista. Según Alexis Coello, designó a José Félix Mora como presidente de Carabobo en 1892 y jefe civil y militar de Puerto Cabello tras derrotar a las tropas de Andueza Palacios.
📄 Crónica: El General José Félix Mora ➔
Líder de la revolución legalista. Según Alexis Coello, designó a José Félix Mora como presidente de Carabobo en 1892 y jefe civil y militar de Puerto Cabello tras la derrota de las tropas de Andueza Palacios.
📄 Crónica: El General José Félix Mora ➔
Según Alexis Coello, fue un funcionario de la prefectura de Morón que llevó como secretario los libros de esa dependencia. Fue nombrado en 1949 por el subprefecto Pánfilo Sevilla para sustituir a Acisclo Román. Además, fue integrante del equipo de béisbol 'Morón Star' y documentó la historia de la construcción del estadio local.
📄 Crónica: Un personaje y una historia ➔
Según Alexis Coello, fue un pulcro y servicial funcionario público que llevó los libros de la prefectura de Morón. En su escrito de 1985, revela la historia del estadio Jesús Uribe, mencionando que formó parte del equipo Morón Star y defendió la permanencia del campo deportivo ante pretensiones de construir allí un terminal de pasajeros.
📄 Crónica: Un Personaje y una Historia ➔
Según José Rodríguez Escárate, fue un servicial funcionario por largos años en la prefectura de Morón y llevó como Secretario los libros de esa dependencia. Formó parte del equipo Morón Star y redactó en 1985 la historia del estadio Jesús Uribe para defenderlo ante planes de convertirlo en terminal.
📄 Crónica: Un Personaje y una Historia ➔
Padre de José Félix Mora. Según Alexis Coello, le enseñó los artificios de la guerra a su hijo desde corta edad y se fugó con él a la Guerra Federal en 1859 tras los pasos de Zamora y Falcón.
📄 Crónica: El General José Félix Mora ➔
Según Alexis Coello, se desempeñó como Coordinadora de la Red de Bibliotecas Públicas del estado Carabobo y asistió al acto de inauguración de la biblioteca de Morón.
📄 Crónica: Actividades del Cronista ➔
Según José Rodríguez Escárate, figuró como uno de los promotores juveniles que en 1935 iniciaron el arreglo y acondicionamiento del actual estadio Jesús Uribe.
📄 Crónica: Un Personaje y una Historia ➔
Según Alexis Coello, fue un docente de intelecto brillante oriundo de Carora, estado Lara, que ejerció en diferentes colegios de Morón hasta su jubilación. Es recordado por el autor como un maestro en su campo con quien discutía temas como el Big Bang y la teoría de la relatividad.
📄 Crónica: Uno se muere antes ➔
Según José Rodríguez Escarate, se desempeñó como secretario en 1947 y posteriormente, en 1949, ejerció el cargo de subprefecto, año en el que nombró a Escarate como secretario de la subprefectura.
📄 Crónica: Un personaje y una historia ➔
Según Alexis Coello, es un ciudadano de origen italiano (Sicilia) residente en Morón desde hace 40 años. Autodidacta y graduado de la Misión Rivas, promueve la propuesta del "diluvio de amor" como solución para la especie humana. Ha incursionado en el estudio de la Dianética y diversas corrientes como el gnosticismo y la masonería.
📄 Crónica: JUEVES 6 DE NOVIEMBRE DE 2008
Fermín Toro ➔
Según Alexis Coello, regentaba una funeraria frente a la avenida Falcón. Tenía el hábito de dormir dentro de los ataúdes y solía tomar medidas para féretros a personas que sufrían desmayos o ataques de epilepsia.
📄 Crónica: Libro Crónicas desde Morón - La Pancha ➔
Libro Crónicas desde Morón - Incendio en la Torre
Serenamente transcurría la mañana, como otro sábado cualquiera. Los transeúntes se movían de un lado a otro. Algunos e aglomeraban frente al camión verdurero, otros iban en búsqueda del periódico en el kiosko de Doris, al lado (en donde el chino) un grupo de viajeros y parroquianos levantaban el codo diligentemente para contrarrestar los efectos de la resaca del día anterior. En la Av. Carabobo, frente al monumento al Zancudo, se formaba la tradicional cola sabatina de los que no les gusta comprar en Morón y se trasladan a los mercados de Puerto Cabello. ¿O será que los comerciantes de Morón no les ofrecen las mercancías que ellos desean? O ¿Quizás los precios? Qué falta hacen los mercados populares, bien sean municipales, solidarios, regionales, libres, etc.
En plena encrucijada ya estaban acomodados, desde tempranas horas de la mañana, en pequeños tarantines, los parrilleros, los ferreteros, los riferos, los terminaleros, los pantaleteros, los pantaloneros, raspaderos, fruteros, quincalleros, etc., paremos de contar. Atravesando la Av. Falcón, que se ha quedado tuerta por la negligencia oficial, los peatones, con la revista hípica en el bolsillo, hacían esfuerzos para saltar los surcos dejados por las reparaciones en las cercanías de la Morapan y la calle El Triunfo. En las aceras del frente se oía el ruido estridente de las cornetas de los autobuses que se dirigen a la costa falconiana. Esta mezcla del corneteo de los autobuseros con la aglomeración desorganizada de los vehículos más el grito de los mercaderes y el bullicio incesante de los amigos de Baco, martirizaban el ambiente y convertían La Encrucijada, esa mañana, en un perfecto infierno. Sólo faltaba el fuego. Y efectivamente se hizo el fuego, brotó por los ventanales del edificio de Mercantil Caracas, en su planta superior.
El primero que vio las lengüetadas de fuego fue el ciego Morillo, que desde su kiosko de terminales avistó las llamaradas y gritó a sus vecinos más cercanos para llamarles la atención sobre el suceso. Inmediatamente el comercio adyacente al sitio del acontecimiento comenzó a cerrar sus puertas. En el acto Bernacasar Moreno cerró La Moronera, pero antes tuvo que sacar, no sin dificultad, a Manuel Suárez y a Wilmer Majrín que estaban libando desde tempranas horas. Frente al Mercantil Caracas se concentró una multitud, parecida a los mítines políticos de los años 70. Los curiosos llegaron de todas partes. Al gentío de La Encrucijada se agregaron los que vinieron del barrio El Trapiche (Monoblanco y su cuadrilla), de barrio Coro (Fuque. Dalia Reyes y Flia.), de La Charneca (Wlíi Char y el Manco Bohórquez), y hasta de lugares más lejanos llegaron sabonones. Para la curiosidad no hay pasaje caro. En el tumultuoso río humano la gente corría y jadeaba, pisotones, empujones, golpes (yo me llevé uno).
Una señora embarazada fue auxiliada, tenía síntomas de asfixia, su marido le reprochó su presencia en el sitio, ella le respondió que presentía que su hijo (aún no nacido) iba a ser bombero.
Otros curiosos con un tono xenofóbico decían que Dios castigó con ese incencio a los árabes dueños del negocio porque vendían muy caro, alguien le fue a comunicar este comentario a Fallecí (dueño de La Linda), por lo que inmediatamente éste ordenó a sus empleados ponerle nuevas etiquetas a los artefactos con precios rebajados, evitó aquella sentencia que dice: "Cuando veas las barbas de tu vecino arder, pon las tuyas en remojo ".
Del barrio El Mamón venía volando Emiro Reyes como una flecha, iba rumbo a la peluquería que está distante del incendio como un kilómetro. En la línea de autos libres que está al frente de donde sucedió el mcencio, se produjo un apretujamiento de dos vehículos, uno propiedad de Onésimo Riera y el otro de Saavedra. Ambos asustados y en la prisa por salir primero, chocaron, y Onésimo arrancó primero, brincó la isla y fue a parar la carrera a Urama. ¡Qué guapo este coriano! Los buhoneros de La Encrucijada recogieron sus peroles al ver esa multitud inquieta y con ánimos caldeados. Olía a saqueo. Sin embargo no se escaparon unos pobres guajiros a los que les llevaron sus mercancías.
Por desgracia, la nota triste de estos comentarios, hubo pérdidas humanas. Un anciano inválido pereció consumido por las llamas, los torrentes de humo ahogaron sus pulmones y el fuego mordió su frágil carne. Su compañera, anciana también, logró salvar su vida arrojándose desde lo alto en una misión suicida. Afortunadamente no faltó la mano generosa y solidaria de ese moronense curioso que se encontraba en el lugar de los hechos. Las unidades bomberiles acudieron a lal cita nefasta, estos útiles funcionarios se trasladaron desde Puerto Cabello y otro (me dijeron) vino de Guacara. Los bomberos de la empresas locales por el papeleo de la permisología y las autorizaciones no lograron llegar. ¡Qué lástima! La Guardia Nacional y la policía acordonaron la zona. Una viejita que pasaba al lado de un guardia se llevó un planazo sin saber por qué. Al extinguirse el fuego llegó Norman Colmenares al local buscando a los árabes para obtener el contrato de pintura. Todo esto se hubiese evitado si se hubiesen controlado las llamas a tiempo. ¡Qué falta hace Un Cuerpo de Bomberos para la comunidad moronense!
Converso III
"Su nombre del rio viene el que nace en la calceta. / que de sur a norte aquieta / el cauce que lo mantiene: como también le deviene / su nombre a esa región./ que tiene especial mención / al héroe de independencia: / Juan José Mora excelencia / quien con Uslar tuvo acción". Urama "Su indígena significado / es "lapa" en su acepción, / siempre al lado de morón / por años muy vinculado,/ y como hemos observado /a Nirgua pertenecían./ por designios que existían / del gobernador Meneses, / a pesar de los reveses que en esa región tenían. El año once cual obra / se logra núcleo poblado, / Canoabo así llamado / por la excelencia que cobra;/ después ya será de sobra / sus encantos superiores,/ llenos de tantos candores, / donde Gerbasi en su instante / a su padre el emigrante / lo llenó de sus amores. Esta cabal trilogía / Urama como Morón, junto con Alpargatón, pueblos con hegemonía / harán una cofradía / en carácter muy filial, / lo económico y social / con rubros muy similares, / tendrán sus fuertes pilares / como efecto principal. En la historia se detalla / que en época gomecista, / cuando en el tiempo ya dista / cien años de la batalla, / la que independencia haya / en Carabobo y su suelo; / el dictador por su anhelo / puso nombres de guerreros, / a lugares como aleros / como homenaje del cielo / Fin. Pesares Muy hondo por las recientes desapariciones físicas de los cronistas Asdrúbal Castillo de Cagua (Edo, Aragua) y Adalberto Márquez de Calderas (Edo. Barinas). Estuvimos en el homenaje póstumo que se le hizo al primero en la plaza Sucre de Cagua con un acto verdaderamente extraordinario, lleno de dolor y afecto por el cronista ausente. Posterior al acto protocolar con las intervenciones de las autoridades municipales (alcalde y concejales) y de los cronistas asociados a la A.N.C.O.V se procedió a esparcir las cenizas del cronista (tal como lo había pedido en vida) al pie de un samán que él mismo había sembrado en la plaza Sucre y donde también se levantó minimonolito con una placa alusiva a su memoria. Paz a sus restos. El próximo jueves (13) salimos a la ciudad de Coro a una reunión de la directivacacional de los cronistas (Día viernes 14) para evaluar el proyecto de la ley especial del cronistas y del patrimonio cultural, así como tratar sobre la próxima convención nacional de los cronistas y otros asuntos ligados a la problemática de los historiadores locales. Aprovecharemos la oportunidad para acompañar en su reincorporación al cronista de Coro, Licdo. Alcadio González a su cargo ya que había sido destituido ilegalmente y acudiendo él a los tribunales para ejercer su derecho a la defensa, ganó en buena lid el juicio y por mandato de la ley será restituido a su cargo. Es un importante precedente y una oportuna jurisprudencia para todos los cronistas de Venezuela. *Cronista Oficial del Municipio Juan José Mora.
Deportivo Unión
Revisando viejos papeles me ncuentro con una lista de nombres que una vez fuera el roster del equipo de béisbol Deportivo Unión, de grata memoria para aquellos que como yo vivimos con intensidad deportiva la década que va desde los años 80 al 90. Este equipo aparte de su calidad beisbolística y nivel de competencia tuvo una gran acogida en el público que era aficionado a esta disciplina, sobre todo en los sectores jóvenes femeninos que colmaba el estadio El Dique cuando este equipo participaba en los juegos. Empezó con el nombre "Si Podemos" en alusión a una vieja consigna del MAS (Movimiento Al Socialismo), partido donde militábamos la mayoría de los jugadores y que era el patrocinador e inspiración de la divisa. Por cuestiones reglamentarias hubo de cambiar el nombre para poder participar en el campeonato que regía la liga de béisbol de Morón; no recuerdo bien si su presidente era entonces Lorenzo Caldera o José Palacios, pero lo cierto es que el equipo pasó a llamarse el Deportivo Unión. Lo de Deportivo es obvio y lo de unión era por el barrio unión, lugar de donde proveníamos los cabecillas de la organización. El Deportivo Unión -con su franela y gorra anaranjada y pantalón beige- tuvo gran figuración en los campeonatos: dos subcampeonatos, en ambas oportunidades fue contra los doble "A" bajados de la Volkswagen, y varios trofeos ganados fuera y dentro del municipio. Su mística y camaradería era impresionante, su entusiasmo y el fervor de la juventud hicieron el equipo una escuela de donde salieron posteriormente los mejores jugadores de una generación de beisbolistas de Morón. Su primer manager fue este servidor, después fue el amigo Ãngel Brett. Este equipo lo conformaban: Neptalí Seco, Emiro Reyes, Alexis Coello, Tulio Borges, Henry Navas (calembe), Julio Lugo, Jorge Arteaga, Ernesto Testa, José Castillo, Oscar Andueza, Héctor Saldivia, Rafael Ortiz, Ãngel Brett, Luis Palacios, Freddy Sabariego, Fernando Granadillo, Chicho Granadillo, Orlando Lugo, Mauro Hernández, Luis Brett, Ramón Ayala (montito), Víctor Milano, Dennis Salas (el chino) (+), Angel Ãlvarez (+), Alexis Polanco (pata e sopo) (+) y me perdonan de los que por olvido no mencioné. Por iniciativa de Freddy Sabariego y Emiro Reyes estamos planificando un reencuentro de toda la familia del Deportivo Unión para homenajear a los integrantes de este gran equipo, para tal efecto, vamos a realizar una caimanera en algún club y luego los actos protocolares de rigor. Desde ya los invito a todos los que tuvieron que ver con este equipo comunicarse con Freddy Sabaniego y Emiro Reyes. Teléfono de contacto 0412-853 829. Visite mi blog www.alexiscoello.com.ve (*) Cronista Municipal J. J. Mora
JUEVES 19 DE FEBRERO DE 2009
Sensible Pérdida
Para nuestra comunidad la desaparición física del amigo Ismael Pacheco quien en vida fuera uno de los máximos exponentes de la canción necesaria y militante de este municipio. Se fue con el silencio de la humildad que le caracterizo en vida. De estirpe popular, arraigado en los valores creadores del pueblo. Ismael sentía en su propia carne los sufrimientos ancestrales de un gentilicio que fue olvidado y marginado pero que buscaba mantenerse de pie frente a la afrenta y la injusticia.
Admiraba tanto al gran cantautor Ali Primera que ya se parecía mucho a él, soñaba la Venezuela de Ali y en los versos de sus canciones que fue regando por los recónditos lugares por donde anduvo expresaba el sentimiento del pueblo oprimido acompañado de un tono de esperanza y rebeldía que le daba energía para encarnar su compromiso militante.
Se fue Ismael con la humildad de siempre, sin actos oficiales y se fue en un mes de febrero como su admirado cantor paraguanero. Se fue Ismael pero no del todo ¿Qué morense no recuerda esa canción tan suya América es Venezuela? ¿Quién no recuerda el charrasquear de su guitarra en una tarde cualquiera, en algún barrio cualquiera? Se fue Ismael pero no es cierto, tal como reza el epitafio de cantinflas.
Los seres humanos vivíamos de utopías y de sueños; sin ellos es imposible llevar la vida. Algunos somos más soñadores que otros cuando asumimos la vida no sólo para nosotros sino también para los demás, es entonces cuando se abre la ventana de la existencia hacia lo más humano, a lo más sublime, al sueño, a la creación.
A Ismael lo percibí como un soñador, la transformación y la hermandad la intentaba a través de su canto, con la fuerza telúrica de su guitarra y con su afecto y amistad del buen amigo. Lo percibí como un amigo de siempre aunque no estuve con él más de media docena de ocasiones. Así son los amigos de los pueblos; no necesitan conocerse para que sean tus amigos.
Ismael perdió su última batalla frente a esa penosa enfermedad que le arrebató la vida. Aun con tierna edad Ismael había podido dar más por su pueblo como hubieran sido sus deseos de lucha. Se llevó su voz combatiente a otros lares pero aquí quedó el eco de su canción libertaria, sembrada como la hierva silvestre. Hubiera querido tener mayores datos biográficos sobre este personaje pero por la premura de la crónica me fue imposible. Sin embargo, mediante este espacio ofrezco mis condolencias a su familia y allegados. Ismael adiós en “DOLOR MAYORâ€. Paz a sus restos.
Seguimos con el Mes de Febrero: Quizás es el mejor mes del año o el más curioso. Es el mes mas corto, es el mes de la juventud, de la amistad y de los enamorados. Es el mes de los sucesos políticos en Venezuela; es el mes de los carnavales, en fin, es el mes en que nacimos. Lo malo es que uno a veces no quiere que llegue puesto que nos recuerda que nos cae un año más de existencia y la línea hacia la vejentud se acerca más.
A veces es bueno para hacer un balance de nuestras vidas, para reflexionar un poco sobre nuestra existencia, sobre las metas y los sueños que hemos cumplido y aquellos que no. Por mi parte me siento bien después de matricularme en el 2009. Me importa lo material pero no me obsesiona; a lo largo de mi vida me he preocupado más por el estudio y mi formación intelectual que por acumular bienes y propiedades. No me angustia por que no las poseo, me contenta mas tener amigos y personas que me quieran y respeten por lo que soy y como soy.
Catálogo oficial de bienes muebles, inmuebles, manifestaciones culturales y tradición oral de la región CA 05-11.
20 de Mayo, Día Nacional del Cronista Venezolano
El día 20 de mayo fue institucionalizado por la Asociación Nacional de Cronistas Oficiales de Venezuela en Honor y memoria del nacimiento del primer cronista nombrado oficialmente por una municipalidad en Venezuela como lo fue el valenciano Enrique Bernardo Núñez (1895 – 1964) primer cronista de Caracas, hecho acaecido el 15 de Enero de 1945.
A pesar de que la Asociación de Cronistas de Venezuela fue fundada en Valencia en el mes de Marzo de 1968 no es sino 18 años después (año 1986) que sintieron la necesidad de declarar un día específico donde honrara la labor y el oficio de ese humilde e industrioso investigador de los hechos menudos del terruño o hábitat local. El día del cronista fue acordado en la convención nacional realizada en la ciudad de Punto Fijo a proposición del cronista de la Victoria – edo Aragua - Dr. German Fleitas Núñez quien argumentó que debía ser el día del nacimiento de Enrique Bernardo Nuñez, insigne primer cronista de caracas y prototipo o modelo del cronista venezolano; y así fue aprobado en virtud de la significación histórica de este personaje en el arte de la crónica, el periodismo y de la historia en nuestro país.
Hoy a cuarenta años de la fundación de la Asociación Nacional de Cronistas y a veinte y dos de declararse el día nacional del cronista venezolano, nos encontramos con una asociación gremial robustecida que ha venido ganando espacio en la sociedad venezolana a través de una lucha constante por el mejoramiento del trabajo del cronista tanto en lo relativo a la preparación intelectual y capacitación permanente que exige este oficio como en la defensa de los derechos por ocupar un lugar acorde con su función socialmente educativa en la legislación venezolana, y específicamente en la ley del poder publico municipal porque es el municipio el ámbito donde se desenvuelve el cronista.
Es por ello que la actual ley orgánica del poder público municipal reconoce en su titulo IV, Capitulo VI, Sección III, el papel del cronista como órgano auxiliar de la municipalidad, equiparándose en jerarquía a las funciones del síndico procurador municipal y del secretario municipal. Además, en el articulo 125 de la misma ley establece claramente que el cronista “tendrá como misión recopilar, documentar, conservar y defender las tradiciones, costumbres y hábitos sociales de su comunidadâ€, y el articulo 126 remite a cada ordenanza fijar las atribuciones del cronista que genéricamente la podemos resumir en el registro de los aconteceres cotidianos de los municipios, parroquias y pueblos; defensa del patrimonio histórico, natural y cultural; trabajar por la defensa, conservación y preservación del ambiente y de los recursos naturales y realizar otras actividades relacionadas con la historia, la investigación y el fortalecimiento de la identidad local y nacional.
ANTECEDENTES DE LOS CRONISTAS
La Real Academia de la Lengua española nos dice que el cronista es el “autor de una crónica o el que tiene por oficio escribirla†y define crónica así: “la historia en que se observa el orden de los tiemposâ€, pues bien, este oficio de la crónica es muy antaño que ocuparía mucho espacio aquí explicar, mencionaremos algunos cronistas y crónicas. La Biblia tiene en el génesis del pueblo de Israel su crónica, Homero fue un cronista, Eusebio de Cesárea hizo los apuntes de los acontecimientos del mundo helénico, otras crónicas y cronistas se encontraban en los monasterios, en las cuevas de las pinturas rupestres, en los primeros escritos en lengua castellana ordenadas por el rey Alfonso X, el sabio. Y en América en los petroglifos de nuestros indígenas, en las escrituras mayas, aztecas e incas que se salvaron de la destrucción de los conquistadores españoles.
Pero, propiamente cronistas fueron los denominados “cronistas de indias†quienes eran nombrados por los reyes españoles para registrar hechos, paisajes y todo lo que tenía que ver con el inventario de las tierras desconocidas de las que habían tomado posesión. Entre estos cronistas de indias están Fray Antonio Medrano, Fray Pedro de Aguado, Gonzalo Fernández de Oviedo, Fray Bartolomé de las Casas, Pedro Martín de Angleria, Francisco López de Gómara, Juan de Castellano, Pedro Simón, José Gumilla, José Luis de Cisnero y otros.
Hablando un poco mas cercano en el tiempo, se dice que un soldado-poeta de apellido Ulloa había solicitado ante el Gobernador Diego de Osorio – el 23 de noviembre de 1593 – que iba a “escribir una crónica de la conquista de la provincia de caracas, y propone que se le dé alguna cosa por su trabajoâ€. De este soldado Ulloa no se supo más y tampoco se registro su trabajo, Ulloa se perdió en las tinieblas de los tiempos. Posteriormente el espíritu de Ulloa se convierte en “el espíritu de una ciudad que comienza a contar sus días†este espíritu se concreta 352 años después cuando el ayuntamiento de Caracas designa como cronista oficial al ilustre valenciano Don Enrique Bernardo Núñez cuya obra es de trascendencia en Venezuela, se le quiere y se le admira como el cronista mayor de Venezuela.
¿QUIENES SOMOS EN CARABOBO?
La asociación nacional de cronistas rige en toda Venezuela y afilia alrededor de 250 cronistas oficiales; en cada estado funciona una asociación regional que tiene la misma estructura organizativa que la nacional. El estado Carabobo lo integran catorce municipios, de los cuales solo tres carecen de cronistas oficiales como lo son Los Guayos, Libertador y Bejuma, porque no han valorado la importancia de este funcionario en la constitución o formación del perfil cultural sus municipios donde el cronista es una pieza clave para la consolidación de su identidad histórico-cultural.
Valencia ha tenido tres cronistas: Saturno Guerra (Primer Cronista), Alfonso Marín y el actual Dr. Guillermo Mujica Sevilla, Puerto Cabello: Carlos Brandt, Ramón Díaz Sánchez y Miguel Elías Dao, Guacara: El Poeta Heredia Bustillo y Juan Lugo Escalona (actual), Mariara: Bozo Muller y el actual Pedro Lugo, San Joaquín: Antonio García y el actual Ing. Eugenio Díaz, San Diego: Julio centeno Rodríguez, Naguanagua: Armando Alcántara; Carlos Arvelo: El Poeta Ramón Mejias; Bejuma: Actualmente no tiene cronista por el fallecimiento de su titular Sra. Anaminta Ruiz; Montalbán: Mery Acuña Parra, Miranda: Lorenzo Salvatierra y Juan José Mora: Alexis Coello.
Este martes 20, día nacional del cronista estaremos conmemorando el natalicio de Enrique Bernardo Núñez, cronista mayor de Venezuela, con una serie de actos: Te Deum en la catedral de valencia; ofrenda floral ante el busto de Enrique Bernardo Núñez en la plaza del mismo nombre o plaza del cronista y seguidamente se efectuara un acto – homenaje al ilustre cronista de valencia Dr. Guillermo Mujica Sevilla, Presidente de la Asociación de Cronistas de Carabobo cuyas palabras le corresponderá a este humilde servidor, Alexis Coello, por decisión unánime de nuestra asociación. Están Cordialmente Invitados.
JUEVES 26 DE FEBRERO DE 2009
El próximo domingo primero de marzo se estarán cumpliendo cien años del nacimiento del gran venezolano, prócer civil, Dr. Arnaldo Gabaldon ya que había nacido en una fecha como esa en la ciudad de Trujillo en el año de 1909. Hijo único de Don Joaquín Gabaldon Iragorri y de Doña Virginia Carrillo Márquez; su padre un hacendado de prospera posición económica y su madre es una distinguida dama de la sociedad trujillana.
Tenia 15 años de edad cuando ingresó en 1924 a la Universidad Central de Venezuela para estudiar medicina. En 1928 se titula Bachiller en Filosofía, inmediatamente entra como interno al Hospital Vargas de Caracas hasta 1930, ocupa un cargo en el laboratorio de bacteriología y parasitología que estaba bajo la dirección del Dr. Enrique Tejera. Luego fue ascendido a bacteriólogo al graduarse de Doctor en Ciencias Medicas en 1930.
En 1931 viajo a Europa, específicamente a Alemania e Italia. Ingresa al instituto de enfermedades tropicales de Hamburgo, y en Roma incursiona en la estación experimental para la lucha contra la malaria, realiza trabajo de campo en la región pontina y en Cerdeña. En 1932 regresa al país y decide ocuparse del cargo de medico de sanidad en el estado Apure.
El Dr. Gabaldon vuelve a marcharse al exterior en la búsqueda de mayor preparación científica para luchar contra la malaria; esta vez llegó a Estados Unidos, becado por la fundación rockefeller, a realizar un postgrado en la escuela de salud publica de la universidad de Johns Hopkins donde egresa en el año de 1935 con el titulo de “Doctor en Ciencias de Higieneâ€. De esta universidad pasó un tiempo en instituto Rockefeller en Nueva York a realizar estudios sobre la malaria en los monos.
Este periodo de formación de Gabaldon coincide con la permanencia en el poder del dictador Juan Vicente Gómez quien no simpatizaba con la familia del científico ya que en una ocasión el padre de éste había sido preso político del hombre de la mulera. Era comprensible que para el doctor Gabaldon resultase incomodo trabajar para este régimen, sin embargo, Arnoldo siempre guardó reserva y discreción ante este hecho y se cuidó de expresar públicamente sus opiniones políticas.
A la muerte de Gómez y estando aun Gabaldon en el exterior recibe un telegrama firmado por el nuevo Presidente de la Republica Eleazar López Contreras invitándolo a formar parte de la plantilla de médicos al servicio del estado venezolano. En 1936 se crea el Ministerio de Sanidad y Asistencia Social y también la dirección especial de malariologia siendo su primer director el Dr. Arnaldo Gabaldon.
El Dr. Gabaldon fu Ministro de Sanidad y Asistencia Social (1959-1966) y su nombre siempre estuvo en el ambiente como visible candidato a la presidencia de la Republica, cosa a la que siempre se negó por no estar de acuerdo con las imposiciones y exigencias de las camarillas políticas. Fiel a sus principios llevó una vida digna, honorable y modesta que lo han hecho uno de los mejores venezolanos de su tiempo. Expiró en primero de septiembre de 1990.
El Consejo Municipal, la Dirección del Cronista Municipal conjuntamente con los miembros de la academia de la historia del estado Carabobo han preparado un acto para conmemorar el centenario de este ilustre venezolano el cual se llevará a cabo este domingo en la Plazoleta Arnoldo Gabaldon y en las instalaciones del Ateneo de Morón, ambas ubicadas en las Colinas de Pequiven, al lado del Seguro Social de Morón.
A través de esta columna quiero invitar a las instituciones para que ofrendan ante el busto de este prócer civil, pero también a las personalidades y al pueblo en general que se hagan presentes para tertuliar con la vida y obra de este científico erradicador de la malaria en Venezuela, y especialmente en Morón, donde se le admira y se le recuerda como un hijo adoptivo.
JUEVES 26 DE FEBRERO DE 2009
El próximo domingo primero de marzo se estarán cumpliendo cien años del nacimiento del gran venezolano, prócer civil, Dr. Arnaldo Gabaldon ya que había nacido en una fecha como esa en la ciudad de Trujillo en el año de 1909. Hijo único de Don Joaquín Gabaldon Iragorri y de Doña Virginia Carrillo Márquez; su padre un hacendado de prospera posición económica y su madre es una distinguida dama de la sociedad trujillana.
Tenia 15 años de edad cuando ingresó en 1924 a la Universidad Central de Venezuela para estudiar medicina. En 1928 se titula Bachiller en Filosofía, inmediatamente entra como interno al Hospital Vargas de Caracas hasta 1930, ocupa un cargo en el laboratorio de bacteriología y parasitología que estaba bajo la dirección del Dr. Enrique Tejera. Luego fue ascendido a bacteriólogo al graduarse de Doctor en Ciencias Medicas en 1930.
En 1931 viajo a Europa, específicamente a Alemania e Italia. Ingresa al instituto de enfermedades tropicales de Hamburgo, y en Roma incursiona en la estación experimental para la lucha contra la malaria, realiza trabajo de campo en la región pontina y en Cerdeña. En 1932 regresa al país y decide ocuparse del cargo de medico de sanidad en el estado Apure.
El Dr. Gabaldon vuelve a marcharse al exterior en la búsqueda de mayor preparación científica para luchar contra la malaria; esta vez llegó a Estados Unidos, becado por la fundación rockefeller, a realizar un postgrado en la escuela de salud publica de la universidad de Johns Hopkins donde egresa en el año de 1935 con el titulo de “Doctor en Ciencias de Higieneâ€. De esta universidad pasó un tiempo en instituto Rockefeller en Nueva York a realizar estudios sobre la malaria en los monos.
Este periodo de formación de Gabaldon coincide con la permanencia en el poder del dictador Juan Vicente Gómez quien no simpatizaba con la familia del científico ya que en una ocasión el padre de éste había sido preso político del hombre de la mulera. Era comprensible que para el doctor Gabaldon resultase incomodo trabajar para este régimen, sin embargo, Arnoldo siempre guardó reserva y discreción ante este hecho y se cuidó de expresar públicamente sus opiniones políticas.
A la muerte de Gómez y estando aun Gabaldon en el exterior recibe un telegrama firmado por el nuevo Presidente de la Republica Eleazar López Contreras invitándolo a formar parte de la plantilla de médicos al servicio del estado venezolano. En 1936 se crea el Ministerio de Sanidad y Asistencia Social y también la dirección especial de malariologia siendo su primer director el Dr. Arnaldo Gabaldon.
El Dr. Gabaldon fu Ministro de Sanidad y Asistencia Social (1959-1966) y su nombre siempre estuvo en el ambiente como visible candidato a la presidencia de la Republica, cosa a la que siempre se negó por no estar de acuerdo con las imposiciones y exigencias de las camarillas políticas. Fiel a sus principios llevó una vida digna, honorable y modesta que lo han hecho uno de los mejores venezolanos de su tiempo. Expiró en primero de septiembre de 1990.
El Consejo Municipal, la Dirección del Cronista Municipal conjuntamente con los miembros de la academia de la historia del estado Carabobo han preparado un acto para conmemorar el centenario de este ilustre venezolano el cual se llevará a cabo este domingo en la Plazoleta Arnoldo Gabaldon y en las instalaciones del Ateneo de Morón, ambas ubicadas en las Colinas de Pequiven, al lado del Seguro Social de Morón.
A través de esta columna quiero invitar a las instituciones para que ofrendan ante el busto de este prócer civil, pero también a las personalidades y al pueblo en general que se hagan presentes para tertuliar con la vida y obra de este científico erradicador de la malaria en Venezuela, y especialmente en Morón, donde se le admira y se le recuerda como un hijo adoptivo.
Un Deporte en Extinción (Bolas Criollas)
Conversando con Yolanda Montes en ocasión de un aniversario más del nacimiento de su querida madre Doña Nicolasa, gran mujer luchadora política y social en su tiempo, me comunicaba su angustia y preocupación por la casi desaparición en Morón de uno de los deportes tradicionales de Venezuela: Las bolas criollas. Las palabras fueron brotando libremente de los labios de la flaca Yolanda mientras el anfitrión principal el amigo Lic. Julio Montes se encargaba de los aperitivos para sobrellevar las inclemencias de esa tarde calurosa del sector 23 de enero de Morón.
Las razones de su preocupación eran contundentes cuando expresaba: “Morón o mejor dicho el Municipio Juan José Mora fue una de las potencias en bolas criollas a nivel regional y nacional, en esos espacios obtuvimos varios campeonatos en diferentes categorías, ahora este deporte esta en bancarrota y se ha perdido el trabajo que hicimos durante muchos años de esfuerzo y sacrificios con los niños, adolescentes y mujeresâ€. Así hablaba la que una vez fue Presidenta de la Liga local de Bolas Criollas y Vice-presidenta de la Federación en el Estado Carabobo.
Las causas fundamentales del declive de este deporte son la escasa o nula ayuda de los organismos oficiales para el acondicionamiento de las canchas, para los uniformes o implementos deportivos, para transporte, refrigerios etc. otro factor ha sido la desaparición física de los dirigentes y promotores de esta disciplina como Francisco Campos, Bartolo Rodríguez, Francisco Rodríguez, Topo Yiyo, Rajuño y el alejamiento o retiro voluntario de personajes como el Gavilan Rodríguez, Rubén Rumbo, mi compadre Nicolás Pereira, Reina Cedeño, Juanita Niño, Maria Herrera, la señora Anita, Corrondo y otros valiosos representantes.
Actualmente los campos para jugar este deporte en Morón son escasos, solo quedan los que están dentro de las empresas de la zona, en el Club Las Colinas y en la Montañita de Alpargaton, puede ser que haya uno u otro escondido en algún barrio pero estamos hablando de los que sonñ competentes para desarrollar el deporte en forma organizada. La parroquia Urama dispone de unos cuantos campos idóneos para esta disciplina.
Es posible que a este deporte le suceda como a otros juegos tradicionales ya extintos en nuestra cotidianidad como lo fueron las metras, el trompo, el bolón que era un juego donde se disponía tres maderos cortos y labrados (llamados muñecos, el más importante era la vieja) en un largo corredor y se lanzaba una bala rastrera para tumbar los muñecos, por supuesto, el que derribara más era el que ganaba.
En Morón recuerdo varias canchas de bolas criollas y varios jugadores, por ejemplo, en La Charneca estaba Los Cujicitos con Chocochoco como primer boche, en El Jabillo el As de Oro con el Purupo Arquímedes, en la Av. Falcón el Club de Paredes, en Barrio Coro Viejo estaba el campo de La Campana de Juan Arteaga y mi compadre Mono blanco, el campo de Rodolfo en La Línea con los hermanos Sierra y Marucha, el club La Estrella de Amado Ruiz y donde se lucían Rajuño, Paul Pacheco y el manco Nicolás. Los Millonarios en el centro de Morón de los Montenegros, en La Reforma de Guanabanillo, el Club San Diego, Los Tiburones en Santa Ana, el Club de Katimba en Boca de Yaracuy, el patio de bola de La Paraguita también en Santa Ana, un patio improvisado en Colinas de Mara, en fin, eran tantos que es imposible nombrarlos todos en este corto espacio.
Esta disciplina deportiva, muy floreciente en el pasado en nuestro municipio, era testimonio de la época rural y bucólica de la localidad y que hoy está en peligro de desaparecer como actividad deportiva de masa, por los efectos demoledores de la industrialización y el urbanismo. Ahora solo se practica en los encuentros inter-instituciones que se realizan eventualmente.
#Alexis Coello
Libro Crónicas desde Morón - Club Social Deportivo Carlos A. Piñero
El Centro Social y Deportivo "Carlos Antonio Piñero " es obra de la constancia de un conjunto de y hombres y mujeres moronenses quienes han hecho posible que durante 35 años se haya mantenido una fructífera actividad deportiva en la cual se han cultivado varias generaciones de jóvenes provenientes de diferentes sectores del municipio Juan José Mora.
¿Quién fue Carlos Antonio Piñero? Este popular personaje nació en Morón en un mes de enero de 1938, su vida va a ser efímera, pero intensa. La muerte lo sorprende en otro mes de enero, en 1960.
Lamentablemente se trunca una vida joven y productiva (muere a los 22 años) que hubiera sido una guía que como un farol alumbrara a los espíritus juveniles de estas tierras moronenses. Sólo que un cáncer estomacal le llegó a desatiempo. Su agitada vida desde niño pudo haber influido en la llegada temprana del mal que lo llevó a la muerte. Aparentemente no gozó de la protección paternal por lo que hubo de abandonar sus estudios primarios, apenas obtuvo el primer año, para dedicarse al trabajo que le permitiera su subsistencia y la de su familia. De allí que sus ocupaciones laborales en Morón y en el abasto del Central Lucinda, de Urama, no le permitieron (ya que sólo tenía libre la tarde del domingo) desarrollar inquietudes y actividades propias de su niñez.
Sus padres fueron Simón Piñero y Angélica Blasco, y su descendencia la obtiene con María Dumont, con quien tuvo dos hijos. La trascendencia de Carlos A. Piñero viene más bien dada por sus méritos y cualidades personales que por sus aptitudes deportivas. Nos refiere Roberto Montero, amigo de la infancia de Piñero, que Carlos no fue atleta, jugaba bolas criollas y dominó en su escaso tiempo libre. Pero su trato afable, su compañerismo y sus sentimientos humanitarios fue lo que motivó que una tarde en el bar "Recreo" (calle Comercio, taller González en la actualidad), propiedad en ese entonces de Osmín Pacheco, estábanse tomando unas "cerbatanas"(cervezas) como las llama el mismo Roberto, un grupo de reservistas del ejército y amigos de la memoria de Carlos A. Piñero y decidieron, por unanimidad, constituirse en un Club o Centro Social y Deportivo que llevaría el nombre de su entrañable amigo.
Así nació el Centro Atlético y Social "Carlos A. Piñero", luego pasó a denominarse Club Social y Deportivo "Carlos A. Piñero". Corría entonces el mes de enero de 1961. Esta fue la iniciativa de aquellos jóvenes reservistas, pero en realidad el club se funda formalmente el 12 de octubre de ese mismo año, cuando se nombra en pleno la primera directiva, presidida por el viejo moronense David Rodríguez, quien venía de ser presidente del Club "Federación", ya casi en extinción para ese año. Como secretaria fue nombrada Josefa Riera (Chepa), por lo que deducimos que Chepa no es tan joven como ella dice.
Se instala el Club en una sede al lado de la iglesia, en la actual calle Comercio. Este local era propiedad de Ernesto Contreras y era donde mismo funcionaba el Club "Federación". Allí se daban las reuniones sociales y deportivas; las administrativas se realizaban en la casa de uno de sus miembros: la Sra. Angela Pérez.
Quizás la actividad más importante que realiza el Club "Carlos A. Piñero" sea la Antorcha Olímpica, que por cierto se ha convertido en una tradición en Morón y ha dejado el nombre de nuestro municipio muy en alto en otras ciudades del país. Esta modalidad de Antorcha Olímpica llega a Morón proveniente de la población de La Sorpresa (Puerto Cabello), donde se practicaba desde hace tiempo, y es mediante las gestiones del Sr. Régulo Rengifo (directivo del IND) que se traslada al terruño morense accediendo así a las peticiones de los directivos del Club "Carlos A. Piñero".
Los atletas de este club han llevado la antorcha y nuestra Bandera Patria por diferentes lugares de la nación. El 16 de julio de 1961 es lleva la antorcha desde la iglesia Santa Ana de Morón hasta la Plaza Bolívar de Tucacas con motivo de las festividades de la Virgen del Carmen. El 26 de ese mismo mes y año, día de la patrona de Morón, se trae hasta su iglesia la antorcha, desde el monumento del Indio Yara, en el estado Yaracuy. El 12 de Octubre de 1961 se llevó la Bandera Nacional desde Morón hasta el Campo de Carabobo.
El Club pierde la primera sede y asume la presidencia Juan Martínez, restituyendo de nuevo el trabajo deportivo. Las reuniones administrativas se hacen en la casa del presidente y las sociales en la antigua sede del sindicato del IVP (hoy casa del MEP). Después viene un prolongado receso y de inactividad, hasta que se produce una nueva etapa con la asunción de Cristian González a la presidencia y acompañado con una nueva generación de jóvenes (para la época) deportistas: José A. Rodríguez, Ricardo Rodríguez, Roberto Mejías (Popí), Yolanda Montes (quien fue presidenta luego) y María Mirena (actual presidenta).
Volvemos a la Costa
Con una columna semanal después de andar con algunos trabajos especiales en este mismo diario los cuales compartimos con los numerosos lectores de ¡El Periódico Nuestro! Gracias a la gentileza de Gustavo Rísquez, de la paisana Sara Castro y de la siempre bella Camila Trovat.
Por la Ruta de las Escuelas: Estuvimos el 25 del pasado mes en la U. E. Manuel Manrique de San Pablo de Urama, en ocasión de conmemorarse un aniversario mas del Natalicio de su epónimo gracias a la cordial invitación que me hiciera el colega y amigo Lic. Rainny Sánchez, Coordinador del Ãrea de Ciencias Sociales de esa institución.
Fue un encuentro fraternal que sirvió tanto para interactuar con los alumnos sobre tópicos del héroe y de la historia de Morón y Urama como para “echar†una partidita de dominó contra el Director del Colegio Luis Juliana y el Supervisor Cesar Ramírez, quienes se llevaron de mi parte y del amigo cheito par de zapateros, bueno, no se le puede pedir peras al olmo, ellos están acostumbrados a la derrota ¿verdad profesor caro?
Anteriormente habíamos visitado a la Escuela Técnica Robinsoniana Ali Primera por invitación de su director y de los amigos profesores William Sánchez y José Gregorio Ojeda, disertamos ante los alumnos sobre Morón y luego degustamos un suculento almuerzo en las magnificas instalaciones del comedor de este hermoso colegio.
El viernes próximo pasado nos fuimos a los encuentros de la interculturalidad, actividades programadas por el municipio escolar Nº cinco a cargo de la Lic. Xiomara Chirinos las cuales consisten en resaltar a través de diversas estrategias pedagógicas los valores ancestrales y cotidianos del legado aborigen y de la afrodescendencia. A primera hora de la mañana estuvimos en la U.E. Creación Palma Sola compartimos actividades con los alumnos sobre estos temas al lado de su directora Lic. Yoleida Seco, la prof. Juanita Niño y todo el personal de la institución.
En el Ambrosio Plaza estuvimos en lo mismo, pero esta vez hablamos sobre el Prócer Moronero Gabriel Guevara, expresión genuina de la afrodescendencia quien en un medio social hostil a su condición étnica llegó a ser General del Ejercito Libertador avalado por sus meritos de Guerra y con el visto bueno de Simón Bolívar. Saludos a mis amigos del Ambrosio Plaza encabezados por sus directivos Elizabeth Sambrano, Luis Pino, Betty González y a todos en general.
Otro colegio visitado ese día fue el Jesús Manuel Subero donde el espectáculo cultural gozó de todo su esplendor, gracias a la directora Isabel Sotillett por la invitación. Volveremos a su escuela.
Por ella supe de la lamentable perdida de la Lic. Carmen Rodríguez de Vargas, excelente docente, buena amiga y compañera de lucha cuando estábamos en la política. Mis condolencias a sus hijos y a Mario Vargas.
Apoteósica visita del excelentísimo señor Nuncio Apostólico Giancinto Berloco, representante en Venezuela de su Santidad Benedicto XVI. En la iglesia Santa Ana le hicimos entrega de la Orden Juan José Mora en su primera clase; un buen recuerdo del pueblo de Morón como el mismo lo dijera en el acto. Felicitaciones por el éxito de la velada a nuestro Párroco Luis Parada y a nuestro Obispo Ramón Viloria Pinzón.
El Ultimo Hombre a Caballo: Se nos fue el Dr. José León Tapia, Medico, Historiador y Poeta Barinés. Formaba parte del gremio de los cronistas – aunque no era un cronista oficial – y se caracterizaba por ser un hombre muy sabio; un intelectual de primera; había publicado muchos libros, entre ellos: “Por aquí pasó Zamoraâ€, El Ultimo Hombre a Caballo dedicado, a maisanta, y el posmorten Muerte al Amanecer como si presintiera que le tocaba su fin terrenal.
En la gráfica se aprecia al Dr. José León Tapia junto al Cronista Alexis Coello.
Lo conocí en Barinas cuando presentaba mi libro “Morón Auge y Caída del Paludismo en Venezuelaâ€, el fue el padrino y la máxima expresión intelectual de ese acto.
Libro Crónicas desde Morón - Un Recuerdo de Año Nuevo
Sus manos eran callosas, propias de las labores agrestes. Había llegado una tarde a tierras carabobeñas, atrás dejó su tierra caliente llena de tunas conejos, aquella tierra árida que generosamente le daba el sustento, ahora con la impotencia de los tiempos se lo negaba. Optó por emigrar, le habían hablado de empresas petroleras y de altos sueldos. Todavía no llegaba a los cuarenta años de edad, estaba joven, sus manos firmes y carnosas le permitían soñar con luces y escuelas, con casa grande, con bohemia, con ciudad. Decidido tomó su maletín, apenas contentivo de útiles personales y una muda de ropa, y le dijo a su mujer y a sus pequeños hijos que lo esperaran, que él regresaría o en su defecto, los mandaría a buscar.
Aún se sentía en la atmósfera costera de Puerto Cabello y Morón el tenso olor de la pólvora como resabios de los cañoneos del Porteñazo, pero Ceferino no era político, con indiferencia se dirigió a la pensión más económica que consiguió, ya en su habitación, daba vueltas en el catre pensando en la dura jornada que le esperaba al día siguiente: buscar trabajo.
Ceferino obtuvo el trabajo rápidamente, era la época del impulso industrial de Morón, las empresas no cesaban de contratar personal, pero él actuaba en un ambiente desconocido y su falta de contactos (palancas) le impidió ubicarse en una plaza estable. Además, Ceferino era analfabeta funcional cuya actividad siempre estuvo vinculada a las tareas agrícolas y pastoriles. Comenzó a trabajar a destajo, así lo haría toda su vida. Quizás corrió con la mala suerte, o también dicen que era malcriado, por lo que no duraba en los trabajos. Con los primeros, comenzó a ahorrar, pensaba en su familia. Le hacían falta los cantos de chuchubes, los cardonales, la tierra áspera y seca, le hacía falta la tersa piel de Manuela o el llanto de sus vastagos peleándose por un pedazo de panela o por un dato, por un puñado de semerucos.
Algunos fines de semana lo vieron pasar por los lados de Bota Burro. Su nostalgia la contrarrestaba con el juego del bolón. Este juego (ya desaparecido) consistía en un largo corredor de tierra que al final tenía una mediana pared de madera para contener las bolas criollas que se lanzaban, el oficio era tumbar los muñecos (3 leños alineados) y el que tirara la vieja (el muñeco más grande, ubicado en el centro) obtenía mayor puntuación. En este juego apostaban dinero y consumían licores.
Al fin Ceferino logró traer a su familia al pueblo que había escogido para vivir. Con tablas que le regalaba la ensambladura Volkswagen fabricó su rancho en uno de esos tantos barrios que se crearon en Morón bajo el influjo del boom industrial, allí se desarrolló su vida y la de su familia. Modestamente llegó el progreso gracias a su trabajo y al de su compañera. Con esfuerzo y tesón labró un camino para sus hijos.
Un día se le oyó hablar de ingratitudes y deslealtades, entonces comenzó otra vida. Hilvanando melancolía y resentimientos bebió en la fuente de Baco, perdió a su amor y los senderos de la soledad lo condujeron por los riscos de la desesperanza alucinando aquellas noches en el jagüey bajo el supí, sin temor a los seretones que estaban en la sabana, dos personajes saboreaban las mieles del amor.
Volvió a sus cantos de chuchubes, recorriendo los lugares para vivificar sus recuerdos cual errante en busca de sosiego, con sus paisanos trató, exhalaba tristeza, ya sus manos no eran tan fuertes como antes, desvariaba, sus recuerdos confundía, la soledad lo venció, se apegó a su tierra seca y un cují fue testigo de su último suspiros.
Pero algunos testifican que murió sin rencor, que en su último aliento invocó a los seres que amó como si conocieran aquella poesía que escribiera Luis Colosio momentos antes de su muerte: "Si tú me amas, no llores.
Si conocieras el misterio insondable del cielo donde encuentro, si pudieras ver y sentir lo que siento y veo en estos horizontes sin fin y en esta luz que todo alcanza y penetra, tú jamás llorarías por mí.
Estoy absorto por el encanto de Dios y por sus expresiones de infinita belleza. En confrontación de esta nueva vida las cosas del pasado son pequeñas e insignificantes. Vivo en la serena expectativa de tu llegada un día... Entre nosotros piensa en mí así en tus luchas.
Piensa en esta maravillosa morada donde no existe la muerte y donde estoy junto a la fuente inagotable de la alegría y el amor.
Si verdaderamente me amas, no llores por mí... Estoy en paz".
Misceláneas del año nuevo
Estamos de regreso, ahora con Notitarde.
Recapitulando algunos acontecimientos del año pasado y de éste que comienza, que de alguna impactaron afectivamente a muchos miembros de la comunidad morense.
Nos referimos por ejemplo a un hecho tan desagradable, deplorable y lamentable como fue el accidente automovilístico donde perdió la vida trágicamente mi amiga María Manzano junto a su hermana Rosa y el esposo de ésta, Luis Medina, abogado de la República.
A María la conocía desde niña en el barrio Unión donde residíamos, pertenecía a una numerosa familia de falconianos, humildes y buenas gentes.
Se superó a través de sus estudios y de un tenaz esfuerzo para crecer materialmente y en su formación como docente y profesional universitaria.
Se había casado con mi paisano y fraternal amigo "el Catire" Juan Antonio Molina, hombre emprendedor y un ser humano solidario, entre ambos procrearon dos hijos, Elimar y Antonio José, la primera sobreviviente del nefasto accidente.
María fue una maestra ejemplar y sacrificada, trabajó gratis en la Escuela Nacional Anselmito, una población que dista a 8 kilómetros de Boca de Aroa en el municipio Silva; después siguió dando clases en su barrio Unión natal como.
maestra suplente, pasó a trabajar en el jardín de infancia Santa Rita, fue facilitadora de la Misión Ribas en Boca de Yaracuy.
Valga esta breve reseña de la amiga María Manzano como un humilde reconocimiento en el día del maestro, que su memoria se mantenga vigente para enaltecer la labor de los abnegados educadores de nuestro municipio.
Otro suceso lamentable y desgarrador para la opinión pública morense fue el asesinato del agente policial Duvine Escolástico Mora, quien cayó abatido a manos inmisericordes del hampa en una calle de la Urb.
Colinas de Mara en un hecho fortuito que nos hace recordar aquella canción de José Alfredo Jiménez de que "No vale nada la vida / la vida no vale nada", o de aquello de estar en el lugar equivocado y a la hora equivocada.
El agente Mora era un personaje muy conocido y apreciado en el pueblo; testimonio de ello fue la gran concentración de personas, amigos, conocidos, familiares que se dieron cita en la Plaza Bolívar y en los alrededores de la Comandancia de la Policía para darle el último adiós a este reconocido y valorado policía.
Deseo felicitar a través de este medio a mis queridos colegas, educadores, maestros y toda esa rama de profesionales de la educación por haberse conmemorado el pasado 15 de enero el Día del Maestro, el cual fue celebrado por una hermosa sesión solemne el día 31 del mes pasado por parte del Concejo Municipal de Juan José Mora.
A todos un abrazo con el entendido de que la superación y el trabajo nos enaltecerán y nos harán mejores.
Saludos especialmente a los educadores: a mi maestra Eredina Ramos, a Celina de Hurtado, Míriam Aguiar, Elsa de Chacón, Ana Zavala, Yuraima Morales, Luis Pino, Manuel Hernández, Ligia Martínez, Xiomara Chirinos, Ilsida Barreras.
Por favor que me disculpen la gran mayoría de valiosos docentes que no mencioné.
Feliz Día del Maestro a todos.
10-02-14
Signos en el Tiempo de Enrique Bernardo Núñez
Las iniciales arriba señaladas corresponden a Enrique Bernardo Núñez, tal como el firmaba sus artículos de prensa en los diferentes periódicos y revistas del país, sobre todo, su conocida columna "Signos en el Tiempo" que publicaba en los diarios capitalino El Imparcial, El Universal, El Nacional y "El Nuevo Diario" de Laureano Vallenilla Lanz, también colaboraba con las revistas Balikin y Elite.
¿Quien fue Enrique Bernardo Núñez? Pues bien, fue el primer cronista oficial nombrado por una municipalidad en Venezuela, hecho éste que ocurrió el 15 de Enero de 1945 cuando el Concejo Municipal de Caracas lo designa mediante una elección (el otro candidato era el Poeta Carlos Augusto León).
Hoy estamos sacando este trabajo porque el cronista mayor -como le llamamosDon Enrique Bernardo Núñez acaba de cumplir 50 años, medio siglo de su desaparición física ocurrida en Caracas el primero de octubre de 1964.
En Venezuela no existía la figura del cronista oficial de la ciudad, se comienza hablar de ello cuando por primera vez, en el Concejo Municipal del Distrito Federal, el concejal para entonces, Gonzalo Barrios presenta ante la cámara un proyecto de ordenanza denominado: "Ordenanza sobre defensa del patrimonio histórico de la ciudad de Caracas", la cual se aprobó el 23 de diciembre de 1944.
El mismo concejal señaló posteriormente lo siguiente: "Este acontecimiento (la aprobación de la ordenanza y la elección del cronista) debemos registrarlo como uno de los más felices en la evolución de nuestro país".
Enrique Bernardo Núñez nació en Valencia el 20 de mayo de 1895. Cada 20 de mayo se celebra nacionalmente ese día, como día del cronista venezolano, en su honor. Además de escritor fue diplomático y periodista. Pasó su infancia en Valencia donde estudió las primeras letras, a los 15 años (1910) se fue a Caracas a estudiar, se inscribe en la UCV en medicina y en derecho como oyente. Las necesidades económicas lo obligan a dejar los estudios y a trabajar en modestos empleos; debido a esto no volverá a los estudios formales y se convertirá en Enrique Bernardo Núñez también fue diplomático y periodista. un lector empedernido en un autodidacta contumaz.
En 1917 comenzó a publicar en periódicos sus artículos y en 1918 aparece publicada su primera novela: "Sol Interior", este mismo año gana los juegos florales en la mención historia con su ensayo: "Bolívar Orador".
Su obra máxima fue la novela de "Cubagua" editada por primera vez en París en 1931. Su obra literaria es extensa y no la vamos a nombrar aquí, sólo mencionaremos sus obras cumbres como "La Ciudad de los Techos Rojos" (referida a las calles y esquinas de Caracas), "El Hombre de la Levita Gris" (referido al presidente Cipriano Castro), La Galera de Tiberio, entre otros.
E.B.N era un hombre enigmático, duro y exigente consigo mismo, se cuenta que la totalidad de la edición de su libro "La Galera de Tiberio" las echó a las aguas del Río Hudson en Estados Unidos por no estar conforme con su contenido.
Sin embargo, su valor intelectual y moral es inmenso.
Nunca perdió su arraigo popular a pesar de lo exitoso de su carrera; una vez señalo: "El pueblo mismo es el cronista por excelencia" y también dijo: "una ciudad sin historia, sin tradición propia, es decir, sin espíritu, no es digna de este nombre. No puede llamarse propiamente ciudad".
Para finalizar, traemos una expresión del cronista de San Antonio de los Altos, el poeta Antonio Trujillo; estas palabras fueron dirigidas al cronista de Punto Fijo Guillermo de León Calles, pero también pueden ser para E.B.Nu otro cronista de los de verdad: "a un cronista lo elige la tierra, nunca el municipio, lo elige una rama, la niebla o esa espina en el cuerpo y cío de los pájaros.
Un cronista, es el destino de la arcilla y de la sangre, si un río invisible lo llama y toca en sus aguas el tiempo del hombre".
JUEVES 6 DE NOVIEMBRE DE 2008 Fermín Toro
Este venezolano nacido en Caracas en el año de 1807 y fallecido en la misma ciudad en 1865, es casi ignorado por la historia tanto académica como oficialmente a pesar de ser un personaje con una trayectoria de vida brillante, con una obra intelectual de gran magnitud. Es junto a Cecilio Acosta de los más destacados pensadores y estudiosos venezolanos del siglo XIX; quizá su desconocimiento o poco reconocimiento que se tiene se deba a su condición de hombre civil y no militar y que nunca llegó a ser presidente de la república.
Otro ingrediente que juega en su contra en este sentido es que siempre estuvo en las esferas del poder y en el entorno muy cercano del caudillo José Antonio Páez y que las sombras y las intrigas de esa época que envolvieron a su jefe también recayeron sobre él. Pero no fue un hombre incondicional y siempre tuvo su propio criterio, añadido a esta era poseedor de un gran valor personal como lo demostró en el año de 1848 cuando el Presidente José Tadeo Monagas secuestró al congreso y mandó una guardia a buscar a los diputados, entre ellos a Toro, y este le respondió a los guardianes “Díganle a su presidente que mi cuerpo se lo pueden llevar, pero Fermín Toro no se prostituyeâ€.
El año pasado se cumplió el bicentenario de su nacimiento y esa efeméride pasó sin penas ni glorias. Fermín Toro fue el primer sociólogo venezolano además de ser estadista y orador. Su formación fue autodidacta y su tiempo lo dedicó a la política, la reflexión y los estudios sociales. Como activista político fue electo diputado al congreso de valencia en 1858 y ocupó cargos diplomáticos como secretario de la legislación de Venezuela en Londres, Oficial Mayor de los Ministerios de Hacienda y Relaciones Exteriores; fue representante diplomático ante Colombia y Ministro Plenipotenciario ante España, Francia e Inglaterra.
Toro demostraba una gran habilidad en las conversaciones, maneja el arte de la diplomacia y fue un factor fundamental en las gestiones para que España reconociera a Venezuela como país independiente. Como escritor dejo una obra extensa entre ensayos sobre sociología, economía, ciencias políticas y escritos literarios, discursos, poesías, novelas y obras costumbristas donde manifiesta una tendencia entre el neoclasicismo y el romanticismo. Algunas de sus obras son: “Oda a la zona tórrida†(poemas) y “Siliba de los Andes†(novela).
Don Pietro Parmenteri: Parece un caminante errante pero es más sabio de lo que aparenta; va como un profeta anunciando y promoviendo un “diluvio de amorâ€, señala que este es nuestra única solución como especie frente al aniquilamiento de la vida sobre el planeta tierra. Ha vivido unos largos y fructíferos 82 años, de ellos 52 en Venezuela y lleva 40 residido en Morón. Es nativo de Italia, Menfil, provincia Agriyendo, Sicilia donde nació en 1926; allá solo estudio primaria, su formación es más bien autodidacta. Se graduó de bachiller en la Misión Rivas y lleva cuatro años de estudios en Dianética realizados en la ciudad de Valencia.
Su vasta experiencia y la profundidad de su conocimiento lo ha asimilado en su transitar vital por los diversos campos del saber: ha sido Rosacruz, Masón, Gnóstico, es Católico y ha editado un libro que tuve la oportunidad de leer y tiene otros tantos inéditos. Ojalá amigo Parmenteri no sea su voz un grito en el desierto y llegue a concretarse algún día su propuesta del “diluvio de amorâ€.
Felicitaciones: A la selección de kikimbol del Municipio Juan José Mora por el aplastante triunfo 12 x 1 sobre el estado Bolívar (uno de los mejores equipos) que le permitió coronarse campeón de los X Juegos Escolares Nacionales en este deporte. Un éxito mas para el amigo Heiner Maya, manager de la selección y Presidente de Imdemora. Hay que hacer notar que el equipo de kikimbol local nunca pasaba de segunda fase (Morón – Pto. Cabello) y en esta oportunidad superó a los equipos de todo el estado carabobo (3ra fase), luego venció en la zona regional seis donde estaban los estados Yaracuy, Carabobo, Falcón, Zulia (4ta fase) y posteriormente se titulo campeón nacional (mas de la mitad de los jugadores son de Morón) en el estado Lara en el lapso del 24 al 31 de Octubre, con un triunfo sobre el estado Bolívar. Felicitaciones campeonas.
Gabriel Guevara
Tratamos de conmemorar los 146 años de la muerte de este prócer con una charla en la casa de la Cultura de Morón dirigida a un grupo de estudiantes de diferentes colegio del área y coordinada por el promotor cultural de la misma William Peraza, "el brujo", sin embargo, no se pudo concretar el encuentro por razones ajenas a nuestra voluntad que en este espacio no es dable explicar. No obstante, vamos a compartir con los lectores algunas referencias a este personaje.
Gabriel Guevara ha sido un gran desconocido o ignorado en la historia de Venezuela, sus datos no abundan en los textos respectivos. En el Diccionario de Historia de Venezuela de las Empresas Polar apenas se hace una breve reseña a su persona sin el cuidado de reflejar con exactitud sus antecedentes.
Es el caso de muchos héroes provincianos cuyo desconocimiento historiográfico deviene en no haber tenido una gran resonancia en los escenarios caraqueños ni siquiera en los suramericanos por Guevara allí también la tuvo al lado del Libertador como tantos otros venezolanos olvidados. No quisiera creer que con Gabriel Guevara haya influido en el ánimo de los historiadores el estigma del color de su piel.
En el centro de Puerto Cabello hay una calle con el apellido Guevara, probablemente algunas personas pensarán que se debe al "Che" argentino de moda hoy en día, pues no, es Gabriel Guevara el "negrito" nacido en Morón en las postrimerías del siglo XVIII, prócer de la guerra independentista suramericana y sitiador-expulsador del reducto de las fuerzas españolas acantonadas en el castillo "San Felipe" de Puerto cabello en el año 1823.
No sabemos en que momento se incorporó a la lucha por la independencia pero ya en la toma de Puerto Cabello tenía el grado de Capitán cuando participó al frente de la cuarta compañía del ejercito libertador a la que le tocó neutralizar los fuegos de la batería Picayo o Constitución del Castillo. En esta faena sirvió bajo el mando inmediato del Mayor Manuel Calá, teniendo como jefe supremo al general José Antonio Páez. El grado de Teniente Coronel lo obtiene en la campaña del sur en reconocimiento a sus meritos de guerra.
Se hace General durante el gobierno de José Tadeo Monagas y cuando llega la guerra federal se volcará con frenesí a comandar la "facción de la costa", una de las más guerrera o guerrillera que pondrá en jaque a las tropas oficiales derrotándolas varias veces. Controlaba estratégicamente tanto en lo militar como con su liderazgo los sectores de Puerto Cabello, Morón, Alpargatón, Urama, Canoabo y los pueblos del oriente del estado Yaracuy (Municipio Veroes) y por la costa implantó su señorío hasta Boca de Aroa donde construyó una fortaleza militar (aldea con trincheras) llamada "Moroncito".
Infundió terror a sus enemigos que trataron de descalificarlo por los medios escritos haciendo énfasis peyorativo a su condición racial, a sus métodos de guerra y a su lugar de origen, se le nombró como: "El Rey de Morón", "El Vate de Morón", "El Nerón Moronero", Negro, Feo, Malo, Sucio etc. esta era la expresión de los odios raciales de la Venezuela a mediados del siglo XIX.
Fue capturado, después de desvastar sus tropas, por el gobierno en Palma Sola (Falcón), encarcelado, trasladado a Valencia y a La Guaira donde escapa y muere en Guatire el 30 de Mayo de 1862.
Gabriel Guevara vuelve a cabalgar de nuevo, se le ve a veces por las calles de Morón, por los valles de Alpargatón y urama, y en las noches silentes se oye el silbido de su sable y el alarido de sus enemigos, así me contaron algunos ancianos del pueblo. Gracias al escritor Asdrúbal González se le ha devuelto – sacado del olvido – un prócer al Municipio Mora cuya semblanza histórica esta contenida en su enjundioso trabajo "Noticias de la Guerra Larga" o en una edición especial patrocinada por Pequiven: Gabriel Guevara, El dictador de los Bosques, la cual tuve el privilegio de prologar.
Testimonios de una época (II)
Seguimos con la entrevista realizada por el periodista Jesús Prieto Soto al señor Juan Julián Laguna antes y al señor Jesús María Silva ahora tomado del libro del mismo autor: "Don Jesús María Silva Hermoso, nativo de Patanemo, Municipio Puerto Cabello. Hijo de padres aragüeños, de Ocumare de La Costa, llegó a Morón en el año 1930. Expresa Don Jesús: "Aunque muchas personas creen que soy trinitario y eso que no hablo ingles". El entrevistado es un hombre moreno de hablar reposado. Denota ser un autodidacta acucioso y organizado en sus quehaceres. En dos oportunidades que lo requerimos estaba poniendo en orden las cuentas de sus actividades mercantiles. Don Jesús Silva Hermoso es padre del médico Jesús Silva Gutiérrez y del abogado y farmaceuta Jorge Silva Gutiérrez. Continúa diciendo Don Jesús: "recuerdo el año de mi llegada a Morón por haberse celebrado el centenario de la muerte del Libertador Simón Bolívar". En relación con el pasado histórico de Morón lo que sé es lo siguiente: Don Elías Rodríguez, como heredero que era de los terrenos de Morón procedió a registrar la documentación que tenía ante la oficina de registro de Puerto Cabello. Eran las tierras pertenecientes a la hacienda "Casa de Tejas" cubriendo el área que va desde agua caliente cerca de El Palito, hasta la piedra de San Vicente, vecina de Alpargatón. A partir de 1930 el desarrollo agrícola, pecuario e industrial registrado en el área comprendida entre Boca de Yaracuy hasta acá, Morón fue de la siguiente manera: El general Félix Galavis, tenía el fundo "Zapateral", Don Guillemo Borges y Juan Eugenio Borges, tío y sobrino respectivamente, lo eran de "Gavilán". Los Borges tenían otros fundos. Yo adquirí de Ignacio Suñol, en 1937, a Palma Sola. También recuerdo que Federico Contreras y Guillermo Montero eran propietarios de otros fundos. El general Félix Galavis en su fundo agrícola y pecuario fue el primero en establecer la industria del aceite de coco y la explotación de la copra. La gente de Morón tradicionalmente ha sido trabajadora y pacífica. El prefecto de Morón cuando la muerte del general Gómez era el Juan Julián Laguna 1920. Coronel Juan Uribe, y el Comisario Guillermo Montero. Eran dos personas estimadas en la comunidad. A finales de 1935 los negocios establecidos en Morón eran la casa de abasto del General Galavis, un expendio de medicinas que establecí Don Jesús María Silva (1930). mediante permiso dado en 1930 por el Coronel Ascensión Rivas, Prefecto para ese entonces; Don Elis Rodríguez tenía una bodega grande, y la bodega de Paulino Armas. Don Jesús María Silva Hermoso en relación al inicio de la petroquímica reseñó lo siguiente: La carretera panamericana la construyeron en 1953. Los trabajos de deforestación y tumba fueron iniciados por la petroquímica más o menos en 1955. Fijese lo que pasó con la familia González, con la presencia de la petroquímica aquí en Morón, ésta era una familia formada por Eusebio y Rosario González, hermanos, en total eran unas veinte personas que trabajaban en actividades agrícolas menores. El fundito se lo mal pagó la petroquímica. Era una gente arraigada a su tierra, en el medio pe culiar de vida, de subsistencia. ¡Nada! Tuvieron que coger los reales que petroquímica pagó y con los reales a cuesta no tenían a donde trasladarse. No hallaron qué hacer, no estaban preparados para dar el salto en otra clase de trabajo. Estas últimas frases del señor Jesús Silva nos indica el brusco impacto que generó el cambio del patrón en el uso del espacio en el territorio mórense. El factor industrial que se iniciaba alteró violentamente el modo de vida de los humildes pobladores que se dedicaban a las actividades de agropecuarias subsistencia. Era el precio que debía pagar la comunidad rural, ya desplazada, para el advenimiento de una nueva era: La Industrial.
Y se quedó dormida
Estaba tan bella que parecía dormir.
Su faz expresaba lo que en vida derrochaba: sonrisa, amabilidad, alegría, amor y belleza espiritual.
Sí, esa belleza que no se contempla a simple vista, esa belleza que no es vacua, esa belleza intangible materialmente pero que sólo se consigue en las almas nobles y llenas de amor para dar.
Estaba tan bella que no parecía estar en un féretro, su rictus enarbolaba lo que en vida profesaba: esperanza y lealtad, dones que llevó como una insignia hasta el final de sus días.
Estaba tan bella que no parecíairal sepulcro sino a un festival naranja con su boina y su bandera, siempre dispuesta sin saber decir no.
En la muchedumbre siempre era la más alegre, dueña de un entusiasmo exacerbado, siempre al frente, sin pedir ni dar cuartel.
Estaba tan bella que nos recuerda sus años adolescentes por allá en el cuarto grado en la escuela Las Colinas" de Morón, no recuerdo si nos tutelaba la maestra Eredina o Elsa de Chacón o Ana Zabala pero sí sé que corríamos juntos por los amplios patios acompañados de Joseba Iturburú y Emiro Reyes.
Estaba tan bella que sus alumnos la lloraban sin cesar y sus colegas no encontraban la conformidad.
Su sensibilidad y el gran amor por los niños la habían convertido en maestra, maestra digna que con los hechos demostraba su palabra.
La maestra Isabel ya era un signo de la amistad, de la colaboración y de la comprensión.
Estaba tan bella que su ataúd parecía una barca lanzada a un mar humano y los brazos de la multitud se asemejaban a remos que la conducían hacia la eternidad, en un sitial junto a Dios.
Tanta gente junta que reconocían en ella su virtud y su obra.
Estaba tan bella que murió por lo que siempre creyó, murió en el intento de ser servidora de su pueblo que tanto amó, murió como los robles: de pie.
Su última mirada fue para su gran amigo de lucha y de lo personal, su última mirada fue para Neptalí Secos cuando la tomaba en su regazo a punto de expirar, su última mirada será siempre para el pueblo de Morón.
Estaba tan bella que no te decimos adiós sino hasta luego.
Todavía vives con nosotros, en los corazones de los que te conocimos.
JUEVES 19 DE FEBRERO DE 2009
Sensible Pérdida
Para nuestra comunidad la desaparición física del amigo Ismael Pacheco quien en vida fuera uno de los máximos exponentes de la canción necesaria y militante de este municipio. Se fue con el silencio de la humildad que le caracterizo en vida. De estirpe popular, arraigado en los valores creadores del pueblo. Ismael sentía en su propia carne los sufrimientos ancestrales de un gentilicio que fue olvidado y marginado pero que buscaba mantenerse de pie frente a la afrenta y la injusticia.
Admiraba tanto al gran cantautor Ali Primera que ya se parecía mucho a él, soñaba la Venezuela de Ali y en los versos de sus canciones que fue regando por los recónditos lugares por donde anduvo expresaba el sentimiento del pueblo oprimido acompañado de un tono de esperanza y rebeldía que le daba energía para encarnar su compromiso militante.
Se fue Ismael con la humildad de siempre, sin actos oficiales y se fue en un mes de febrero como su admirado cantor paraguanero. Se fue Ismael pero no del todo ¿Qué morense no recuerda esa canción tan suya América es Venezuela? ¿Quién no recuerda el charrasquear de su guitarra en una tarde cualquiera, en algún barrio cualquiera? Se fue Ismael pero no es cierto, tal como reza el epitafio de cantinflas.
Los seres humanos vivíamos de utopías y de sueños; sin ellos es imposible llevar la vida. Algunos somos más soñadores que otros cuando asumimos la vida no sólo para nosotros sino también para los demás, es entonces cuando se abre la ventana de la existencia hacia lo más humano, a lo más sublime, al sueño, a la creación.
A Ismael lo percibí como un soñador, la transformación y la hermandad la intentaba a través de su canto, con la fuerza telúrica de su guitarra y con su afecto y amistad del buen amigo. Lo percibí como un amigo de siempre aunque no estuve con él más de media docena de ocasiones. Así son los amigos de los pueblos; no necesitan conocerse para que sean tus amigos.
Ismael perdió su última batalla frente a esa penosa enfermedad que le arrebató la vida. Aun con tierna edad Ismael había podido dar más por su pueblo como hubieran sido sus deseos de lucha. Se llevó su voz combatiente a otros lares pero aquí quedó el eco de su canción libertaria, sembrada como la hierva silvestre. Hubiera querido tener mayores datos biográficos sobre este personaje pero por la premura de la crónica me fue imposible. Sin embargo, mediante este espacio ofrezco mis condolencias a su familia y allegados. Ismael adiós en “DOLOR MAYORâ€. Paz a sus restos.
Seguimos con el Mes de Febrero: Quizás es el mejor mes del año o el más curioso. Es el mes mas corto, es el mes de la juventud, de la amistad y de los enamorados. Es el mes de los sucesos políticos en Venezuela; es el mes de los carnavales, en fin, es el mes en que nacimos. Lo malo es que uno a veces no quiere que llegue puesto que nos recuerda que nos cae un año más de existencia y la línea hacia la vejentud se acerca más.
A veces es bueno para hacer un balance de nuestras vidas, para reflexionar un poco sobre nuestra existencia, sobre las metas y los sueños que hemos cumplido y aquellos que no. Por mi parte me siento bien después de matricularme en el 2009. Me importa lo material pero no me obsesiona; a lo largo de mi vida me he preocupado más por el estudio y mi formación intelectual que por acumular bienes y propiedades. No me angustia por que no las poseo, me contenta mas tener amigos y personas que me quieran y respeten por lo que soy y como soy.
JUEVES 30 DE OCTUBRE DE 2008 Los Campos Deportivos en Morón
Los estadios propiamente dicho como se conocen hoy en día (con tribuna, cerca perimetral, dogaut etc) no existieron en Morón sino hasta bien entrada la década de los años setenta, haciendo la salvedad del estadio de Softbol ubicado en Las Colinas de Mara cercano al grupo escolar Morón (primera escuela completa de la localidad) que era propiedad de la industria petroquímica y que estuvo bajo la dirección de Goyito Colina – Jefe de Deporte de esa empresa – y como obrero de mantenimiento el Sr. Manzano.
Los demás espacios para la práctica del béisbol, ya que el softbol sólo lo jugaban los trabajadores de la petroquímica, eran campos deportivos que cuando mucho tenían un basketstop el resto eran espacios abiertos al aire libre. Lo mismo sucedía con el fútbol que bastaba que el campo tuviese las dos arquerías, por cierto este deporte tomó impulso cuando llegaron a Morón algunos extranjeros sobre todo de origen europeos (italianos, españoles) y colombianos. Es de suponer que el béisbol se practicó en Morón primero que el fútbol.
De los campos deportivos que recuerdo está como pionero el que hoy se llama Jesús Uribe, sólo tenía un basketstop y las dos arquerías, lo demás era monte, los fanáticos se acomodaban donde pudieran. Era zona inundable, sólo podía jugarse allí en el periodo no lluvioso. Este campo fue escenario de las hazañas del difunto Chuma o Jesús Uribe, quien es el epónimo del estadio; sus batazos eran tan largos que llegaban hasta el techo del bar el Pavo real que después se llamó el Sursan.
Otros peloteros que se destacaron en este campo fueron Roberto Montero, Germán Rivero, Josefín Rodríguez, Calache, El Mono, Armindo Añez y paremos de contar, no hay espacio para todos. En el fútbol sobresalieron Amaya, Gonzalo Cruz “Carne Mechadaâ€, los hermanos Pirona, Néstor Piñero, Elio Rodríguez, Vicente Iturburú, Juan Páez y sobre todo como directivo la vaquita Urbaez quien fue mal pelotero pero siempre ha sido un fiel vigilante y preocupado cuidador del estadio Jesús Uribe.
Otro campo deportivo se ubicaba en Palma Sola y era propiedad de la Volkswagen, también tenía basketstop y las dos arquerías, y una frondosa mata de jabillo donde se cobijaban del sol los espectadores. Allí jugaban categoría A y doble A los equipos de Corporación Miranda, Volkswagen, Taller Rey, Trapiche Star y otros equipos de Puerto Cabello y de los estados cercanos. La fiebre por jugar hacía que los jugadores camináramos 5 kilómetros para llegar al campo (no había transporte) para luego regresar exhaustos y con ¡hambre. Imagínese ud.! ¿Quién hace eso en la actualidad?
En donde se encuentra la Urb. Fundamorón estaba el campo deportivo del Platanero o el estadio de Santa Rita como le decían. Tenía este campo un precario basketstop y detrás una mata de mango donde la gente se ocultaba para evitar un pelotazo. Los jonrones caían en la bodega y casas que estaban en la redoma. Allí pulió la banca bastante mi compadre Rubén Mago y Douglas Reyes bajo la dirección del amigo Félix Sánchez. El Platanero también era manager de un equipo, creo que era de los caribes de Santa Ana.
El Trapiche era el campo preferido por Héctor Ideoven y del Coyote Félix el Americano, allí no había ni basketstop pero se formaban unas buenas caimaneras, mi amigo Ãngel Lugo formó entonces el trabuco Trapiche Star, equipo que estaba a la altura de un doble A, y donde este servidor era el short stop regular ¡una guará! Hoy este sitio es una laguna permanente, lástima que se hayan perdido en el olvido las glorias de este terreno.
En la laguna de “La Pancha†también jugamos béisbol en época de sequía. Allí se hizo famoso troncoronero porque a pesar de los troncones y los altibajos del terreno no pelaba un roletazo. También el Ing. Rafael Seco hizo una hazaña que después le contaré. Se destacaron en este campo Noño y sus hermanos Esteban y Lourdes Alvarado, los hermanos Argenis y Alcides bocanegra. Estos mismos cuates junto a otros peloteros jugaban en un peladero que estaba a las orillas del río Morón en la Charneca patrocinado por Jhony Bárcenas. Se acabó el espacio, volveremos sobre estos cuentos en la próxima crónica.
El General José Félix Mora
El General José Félix Mora fue el centésimo séptimo gobernador, o más exactamente, presidente de la jurisdicción carabobense en 1892 designado por el entonces presidente de la República General Joaquín Crespo, pero además llegó a ser electo popularmente en una contienda electoral para regir la entidad durante el período que va desde 1894 hasta 1987. Había nacido en Morón en el año de 1835 y falleció en Puerto Cabello en 1913.
Mora es un personaje de singular curiosidad histórica debido a su origen y formación, por su astucia en el combate y por su condición de gobernante en un medio social hostil que le proporcionó no pocos episodios amargos en su vida como militar y político.
Hijo del General Juan José Mora de quién aprendió a corta edad los artificios de la guerra amalgamados con las vivencias obtenidas en un ambiente humilde y rural encallado en las serranías del litoral carabobeño, pueblos de antiguos esclavos como Morón, Alpargatón y Urama, futuros escenarios de sus operaciones guerrilleras y de cuya estirpe pareciera obtener el ímpetu de su espada redentora.
Se fugó a la Guerra Federal, junto con su padre, tras los pasos de Zamora y Falcón en ocasión de la llegada de ellos al pueblo de Morón en el año de 1859. Bajo la Bandera Federal participó en el sitio y toma de Puerto Cabello en 1863, se enfrentó al gobierno de los Monagas en San Felipe en 1869 y volvió asaltar el puerto nativo en 1870 cuando ya estaba triunfante la “revolución†de Guzmán Blanco. Esta guerra templó su carácter y depuró sus habilidades militares que pondría a pruebas posteriormente cuando se adhiere a la “revolución†legalista liderada por el caudillo nacional Joaquín Crespo, empresa que lo catapulta hacia la cima de la política regional.
El General Mora, por orden de Crespo, asume un papel protagónico en la conquista de la plaza de Valencia en el año de 1892 que logra tomar junto al valiente valenciano Antonio Paredes. Luego vuelven actuar contra el último reducto de las tropas del gobierno de Andueza Palacios refugiadas en Puerto Cabello, las cuales ponen en derrota. Tras la victoria “legalista†el presidente Crespo designa a Mora jefe civil y militar de la plaza de Puerto Cabello y a Paredes Jefe del Castillo de Puerto Cabello. Con el tiempo entre ambos y mediando algunas disputas, se acrecentará una irreconciliable rivalidad. Ese mismo año el General Mora es nombrado por Crespo jefe civil y militar de Carabobo y luego presidente de la entidad hasta 1893 cuando es sustituido por el General Montenegro y éste por el Dr. Atilano Vizcarrondo.
Le tocó en su primer año como gobernante (1892) recibir del ejecutivo nacional, de parte del Ministro de Instrucción pública, el decreto para la conversión en universidad del colegio de primera categoría establecido en la ciudad de Valencia, y presenció los actos de su inauguración en el templo de San Francisco. Construyó el antiguo hospital civil de Valencia, obra útil para la asistencia social de la región. En su gobierno sucede la llegada a Valencia de los reverendos padres Salesianos (1894), reanuda la publicación de la “Gaceta de Carabobo†y la pone a funcionar en imprenta propia. En 1895 conmemora por todo lo alto el centenario del nacimiento del prócer Antonio José de Sucre trabajo que encomienda a una comisión Ad Hoc. integrada por notables carabobeños.
En las postrimerías del siglo XIX aún se conservaba en Valencia los prejuicios raciales y de abolengos. El General Mora era negro lo cual le ganaba la antipatía de las elites valencianas, ellas no perdían la ocasión para molestarlo y humillarlo a través de escritos en la prensa, por versos de poetas en pasquines y panfletos o mediante desaires en actos públicos que buscaban ridiculizarlos. Se le tildaba de ignorante de “iletrado y tartamudo (...) Mora, sin embargo... hombre sano y de buenos sentimientos... soportó resignado estos ataques, guiado por el principio de que democracia es echar vaina impunemente.. Según solía decirle a sus colaboradores inmediatos†(F P, 1988, 1006).
El historiador Ramón J. Velásquez, en su obra “La caída del Liberalismo Amarillo†expresa lo siguiente respecto al General Mora: “Gustaba de la pulcritud y cuando ya era hombre importante, se mostraba siempre vestido de manera impecable. De Valencia iba a su hacienda de palto y levita y pantalón de fantasía. Mora era el odio de los temidos oligarcas valencianos (S/F, 21).
El General Mora siempre mantuvo una actitud pacífica y serena ante sus adversarios y dejó una obra de gobierno digna y de gratos recuerdos: “Se caracterizaba por cierta rudeza personal, unida a una extraordinaria energía, y fue un hombre que dejó profundos recuerdos de su amor a la justicia, al progreso, a la actividad creadora, dentro y fuera del gobierno†(Idem.).
Es el semblante de un hombre de extracción humilde, fiel a sus a principios adquiridos en el fragor de la lucha y sensible ante las necesidades de sus coterráneos.
Fuentes: Fundación Polar (1988). Diccionario de Historia de Venezuela. Caracas.
Velásquez R. ( ) La Caída del Liberalismo Amarillo. Colección Bohemia. Tomo I.
El General José Félix Mora
El General José Félix Mora fue el centésimo séptimo gobernador, o más exactamente, presidente de la jurisdicción carabobense en 1892 designado por el entonces presidente de la República General Joaquín Crespo, pero además llegó a ser electo popularmente en una contienda electoral para regir la entidad durante el período que va desde 1894 hasta 1987. Había nacido en Morón en el año de 1835 y falleció en Puerto Cabello en 1913.
Mora es un personaje de singular curiosidad histórica debido a su origen y formación, por su astucia en el combate y por su condición de gobernante en un medio social hostil que le proporcionó no pocos episodios amargos en su vida como militar y político.
Hijo del General Juan José Mora de quién aprendió a corta edad los artificios de la guerra amalgamados con las vivencias obtenidas en un ambiente humilde y rural encallado en las serranías del litoral carabobeño, pueblos de antiguos esclavos como Morón, Alpargatón y Urama, futuros escenarios de sus operaciones guerrilleras y de cuya estirpe pareciera obtener el ímpetu de su espada redentora.
Se fugó a la Guerra Federal, junto con su padre, tras los pasos de Zamora y Falcón en ocasión de la llegada de ellos al pueblo de Morón en el año de 1859. Bajo la Bandera Federal participó en el sitio y toma de Puerto Cabello en 1863, se enfrentó al gobierno de los Monagas en San Felipe en 1869 y volvió asaltar el puerto nativo en 1870 cuando ya estaba triunfante la “revolución†de Guzmán Blanco. Esta guerra templó su carácter y depuró sus habilidades militares que pondría a pruebas posteriormente cuando se adhiere a la “revolución†legalista liderada por el caudillo nacional Joaquín Crespo, empresa que lo catapulta hacia la cima de la política regional.
El General Mora, por orden de Crespo, asume un papel protagónico en la conquista de la plaza de Valencia en el año de 1892 que logra tomar junto al valiente valenciano Antonio Paredes. Luego vuelven actuar contra el último reducto de las tropas del gobierno de Andueza Palacios refugiadas en Puerto Cabello, las cuales ponen en derrota. Tras la victoria “legalista†el presidente Crespo designa a Mora jefe civil y militar de la plaza de Puerto Cabello y a Paredes Jefe del Castillo de Puerto Cabello. Con el tiempo entre ambos y mediando algunas disputas, se acrecentará una irreconciliable rivalidad. Ese mismo año el General Mora es nombrado por Crespo jefe civil y militar de Carabobo y luego presidente de la entidad hasta 1893 cuando es sustituido por el General Montenegro y éste por el Dr. Atilano Vizcarrondo.
Le tocó en su primer año como gobernante (1892) recibir del ejecutivo nacional, de parte del Ministro de Instrucción pública, el decreto para la conversión en universidad del colegio de primera categoría establecido en la ciudad de Valencia, y presenció los actos de su inauguración en el templo de San Francisco. Construyó el antiguo hospital civil de Valencia, obra útil para la asistencia social de la región. En su gobierno sucede la llegada a Valencia de los reverendos padres Salesianos (1894), reanuda la publicación de la “Gaceta de Carabobo†y la pone a funcionar en imprenta propia. En 1895 conmemora por todo lo alto el centenario del nacimiento del prócer Antonio José de Sucre trabajo que encomienda a una comisión Ad Hoc. integrada por notables carabobeños.
En las postrimerías del siglo XIX aún se conservaba en Valencia los prejuicios raciales y de abolengos. El General Mora era negro lo cual le ganaba la antipatía de las elites valencianas, ellas no perdían la ocasión para molestarlo y humillarlo a través de escritos en la prensa, por versos de poetas en pasquines y panfletos o mediante desaires en actos públicos que buscaban ridiculizarlos. Se le tildaba de ignorante de “iletrado y tartamudo (...) Mora, sin embargo... hombre sano y de buenos sentimientos... soportó resignado estos ataques, guiado por el principio de que democracia es echar vaina impunemente.. Según solía decirle a sus colaboradores inmediatos†(F P, 1988, 1006).
El historiador Ramón J. Velásquez, en su obra “La caída del Liberalismo Amarillo†expresa lo siguiente respecto al General Mora: “Gustaba de la pulcritud y cuando ya era hombre importante, se mostraba siempre vestido de manera impecable. De Valencia iba a su hacienda de palto y levita y pantalón de fantasía. Mora era el odio de los temidos oligarcas valencianos (S/F, 21).
El General Mora siempre mantuvo una actitud pacífica y serena ante sus adversarios y dejó una obra de gobierno digna y de gratos recuerdos: “Se caracterizaba por cierta rudeza personal, unida a una extraordinaria energía, y fue un hombre que dejó profundos recuerdos de su amor a la justicia, al progreso, a la actividad creadora, dentro y fuera del gobierno†(Idem.).
Es el semblante de un hombre de extracción humilde, fiel a sus a principios adquiridos en el fragor de la lucha y sensible ante las necesidades de sus coterráneos.
Fuentes: Fundación Polar (1988). Diccionario de Historia de Venezuela. Caracas.
Velásquez R. ( ) La Caída del Liberalismo Amarillo. Colección Bohemia. Tomo I.
Estado Miranda
Entre neblinas y cafetos, entre cuestas arbóreas y vientos fríos nace Cecilio Acosta un primero de febrero de 1818 en la aldea de San Diego de Los Altos del Queda huérfano de padre a los diez años.
Su madre Juana Margarita Revete de Acosta se lo llevó a Caracas cinco años después.
Pensó estudiar sacerdocio y entré al seminario Tridentino, cursa latín, griego y letras clásicas.
Luego pasó a la universidad donde estudia derecho y matemática: Obtiene la licenciatura, se dedica al ejercicio profesional sin que vea venir recompensa a sus sacrificios, por lo cual escribe: "Yo dije que se fabricaban académicos?, pues ahora sostengo que se fabrican desgraciados".
Adquirió en su tiempo "una altura moral e intelectual que olía a santidad y a apostolado".
Su madre fue el único y gran amor de su vida.
No se casó, no tuvo hijos, su vida fue de entrega plena a su progenitora.
Cuando ella muere Su Don Cecilio Acosta soledad se acentúa y su pobreza llega a extremos desesperantes; una vez escribió a su hermano: "Estoy muy pobre, no tengo para pagar el porte de esta carta para Ospino".
Sólo su arraigada fe religiosa lo mantiene con un firme aliento.
"Era un ser frágil, delicado, sensible.
Se indignaba y se conmovía fácilmente, un verso, un recuerdo familiar le traían lágrimas...
Iba siempre ensimismado y cerrado de negro.
Salía poco, hablaba poco.
En veces parecía no ver a los que pasaban a su lado, cruzaba abstraído, ausente, más pálido y sutil dentro del traje negro" (1).
A Cecilio Acosta hay que ubicarlo en su época, cuyas características más resaltantes eran las constantes guerras civiles, las discordias e intrigas palaciegas las adulancias al omnipotente caudillo de turno, la quiebra de las finanzas públicas y el atraso general de la economía del país, la crisis de los valores morales y el imperio de una educación anticuada.
El fue la luz y la fuerza moral de su tiempo a pesar de su pobreza material.
Sus armas fueron sus palabras y su ejemplo.
En cuanto a la educación sostenía: "Hay que empezar por reformar muchas cosas.
La educación ante todo...
enseñese lo Don Cecilio Acosta.
que se entienda, enseñese lo que sea útil, enseñese todo a todos; y eso es todo".
Se refiere a la instrucción primaria así: "La enseñanza debe ir de abajo para arriba...
La luz que aprovecha más una nación no es la que se concentra, sino la que se difunde".
Creía en la juventud y en el pueblo: "La autoridad va a menos, la razón a más...
El pueblo triunfa, el pueblo debe triunfar...
Hay equivocación en creer que va errada la generación que tiene el encargo de continuar la cadena tradicional del pensamiento".
En relación a la economía dijo: "El taller es hoy el palacio del ciudadano...
La repartición de la riqueza conserva aún en algunas partes la forma que le dio la conquista, en vez de ser el resultado de las condiciones de la industria; el capital oprime aún el salario, y el salario vive aún de confabulaciones transitorias para el alivio de un día, o de mezquinas ganancias para la miseria de siempre".
Cecilio Acosta combatió a los caudillos y los odios políticos.
No con levantamientos ni guerrillas, sino con sus ideas y su ética.
Creía necesario mantener la paz como condición para el progreso.
Fue enemigo de Guzmán Blanco en pleno apogeo del septenio y rechazó a aquellos que venían a él a conspirar contra aquél.
Les decía: "No soy pretendiente ni enemigo, soy ciudadano, como tal respeto el orden actual y como conozco la herencia de las guerras, sangre primero y después odio y exclusión, me atengo a lo que hayâ€.
No estaba contra Guzmán, sino contra el caudillismo.
Sostenía que el peor enemigo de los caudillos era la paz.
Mientras hubiese guerras se impondrían los caudillos.
Cecilio Acosta murió en 1881, su cuerpo hubo de ser enterrado con fondos de la caridad pública.
El sabio expiró en su lar de la pobreza.
su Días antes de su muerte lo visitó el poeta cubano José Martí.
Conoció de su miseria, de grandeza espiritual y de su fortaleza intelectual.
Cuando supo de su muerte escribió: "Ya está hueca y sin lumbre aquella cabeza altiva que fue cuna de tanta idea grandiosa; y mudos aquellos labios que hablaron lengua tan varonil y tan gallarda, y yerta, junto a la pared del ataúd, aquella mano que fue siempre sostén de pluma honrada, sierva de amor y al mal rebelde".
Escuche a este cronista todos los domingos de 8:00 a 9:00 a.m.
en el programa "Crónicas en domingo", por la emisora Caribeña 1.000 AM.
(1) Obra consultada; Letras y hombres de Venezuela.
Autor: Arturo Uslar Pietri.
Colección de bolsillo Edime.
Madrid 1978. 5ta. edición.
JUEVES 2 DE OCTUBRE DE 2008
Las Campanas Doblan por Ti
De la obra cumbre del novelista norteamericano Ernest Hemingway Por Quien Doblan Las Campanas se extrae esta preciosa lección que nos ofrece Jhon Donne:…â€La muerte de cualquier hombre me disminuye, porque estoy ligado a la humanidad y por consiguiente, nunca hagas preguntar por quien doblan las campanas, doblan por tiâ€. Siempre que se nos va un semejante lo sentimos, pero hay muertes que duelen mas que otras. Como es el caso del “Barbarazo†como le decíamos cariñosamente a José Zambrano como era su nombre de pila.
El Barbarazo fue una victima más de la tragedia que vive nuestro país, un número más para la estadística de la inseguridad local y nacional. Le conocía hace mas de veinte años al lado de su inseparable esposa Chichí, siempre alegre, con una sonrisa a flor de labio, excelente compañero de trabajo de los socios del transporte publico que hoy lo lloran desconsoladamente y lamentan un hecho como este que no debe repetirse jamás.
Así paga el destino a la vida de un buen trabajador, preocupado, padre de familia, fiel esposo y mejor amigo. El asunto es ¿A quien le toca luego? ¿Quién esta a salvo en esta selva de cemento? Estamos a la buena de Dios ¿Por quien doblaran mañana las campanas? No preguntes eso doblan por ti.
Desde este espacio comunico mi hondo pesar por la desaparición física de mi amigo el “Barbarazo†a su esposa Chichí y a sus hijos y familiares. Me excuso de no haber asistido a los actos velatorios ni al sepelio por estar cumpliendo compromisos en Caracas con la Universidad Latinoamericana y del Caribe (ULAC).
El Ateneo de Morón en su XIX Aniversario: Gracias a Mireya Soto por su gentil invitación al acto central para conmemorar un año más (el 19) de esta maravillosa institución que se hará en honor a la distinguida dama Maria Teresa Castillo, pionera de los ateneos de Venezuela, Presidenta del Ateneo de Caracas y Presidenta honoraria de la federación de Ateneos de Venezuela.
En mi opinión, el ateneo es la institución cultural más importante fundada en Morón en las últimas décadas, debido a su permanente actividad y variedad de los tópicos culturales que fomenta, que hoy a lo largo de sus años de vida sus frutos y resultados son tangibles y concretos ¿Cuántas amas de casa, señoras o señoritas se han hecho de un oficio digno aprendido en el Ateneo y que les sirve para ganarse el sustento de sus familias? ¿Cuántos músicos? Ahí esta Marc Colina y otros tantos. Ahí esta la Banda Show, la estudiantina, las bailarinas, en fin paremos de contar.
Es por ello que quiero felicitar efusivamente a ese gran equipo del Ateneo encabezado por Mireya Soto, la matrona y bella dama Ofelia de Colina, Cecilia Nieto, José González, la Prof. Colmenarez, el director de música Morales y a todos en general.
El XXXIII Aniversario del C.R.I.: Gracias al incansable amigo Bertilio Duran por su generosa invitación al acto central del Comité de Relaciones Industriales de Puerto Cabello y Mora en un nuevo cumpleaños institucional. En verdad que Bertilio, no se cansa, es infatigable desde la época de sindicalista en la Petroquímica donde demostró el don de buena gente y de un liderazgo indiscutible. Bertilio dio sus primeros pasos en Morón como dirigente social y político luego de venirse su natal tierra zuliana.
Aquí en Morón, además de ser miembro de la junta directiva del sindicato petroquímico (esta institución fue muy importante en esa época en Morón) también fue directivo del Club de leones de Morón donde desarrollo una labor social destacada en aras de la solución de los múltiples problemáticas de la localidad. El Club de Leones jugo un papel fundamental en ese tiempo. Allí esta como producto de su gestión. La Plaza Bolívar, la escuela Udon Pérez del Trapiche, la escuela de San Diego y otras más. En otra oportunidad hablaremos sobre esta importante institución.
Ahora Bertilio se fue a Puerto Cabello y Valencia en su lucha quijotesca por un mejor porvenir, pero estoy seguro que siempre lleva a Morón en su corazón. Salud Bertilio, estamos contigo.
JUEVES 2 DE OCTUBRE DE 2008
Las Campanas Doblan por Ti
De la obra cumbre del novelista norteamericano Ernest Hemingway Por Quien Doblan Las Campanas se extrae esta preciosa lección que nos ofrece Jhon Donne:…â€La muerte de cualquier hombre me disminuye, porque estoy ligado a la humanidad y por consiguiente, nunca hagas preguntar por quien doblan las campanas, doblan por tiâ€. Siempre que se nos va un semejante lo sentimos, pero hay muertes que duelen mas que otras. Como es el caso del “Barbarazo†como le decíamos cariñosamente a José Zambrano como era su nombre de pila.
El Barbarazo fue una victima más de la tragedia que vive nuestro país, un número más para la estadística de la inseguridad local y nacional. Le conocía hace mas de veinte años al lado de su inseparable esposa Chichí, siempre alegre, con una sonrisa a flor de labio, excelente compañero de trabajo de los socios del transporte publico que hoy lo lloran desconsoladamente y lamentan un hecho como este que no debe repetirse jamás.
Así paga el destino a la vida de un buen trabajador, preocupado, padre de familia, fiel esposo y mejor amigo. El asunto es ¿A quien le toca luego? ¿Quién esta a salvo en esta selva de cemento? Estamos a la buena de Dios ¿Por quien doblaran mañana las campanas? No preguntes eso doblan por ti.
Desde este espacio comunico mi hondo pesar por la desaparición física de mi amigo el “Barbarazo†a su esposa Chichí y a sus hijos y familiares. Me excuso de no haber asistido a los actos velatorios ni al sepelio por estar cumpliendo compromisos en Caracas con la Universidad Latinoamericana y del Caribe (ULAC).
El Ateneo de Morón en su XIX Aniversario: Gracias a Mireya Soto por su gentil invitación al acto central para conmemorar un año más (el 19) de esta maravillosa institución que se hará en honor a la distinguida dama Maria Teresa Castillo, pionera de los ateneos de Venezuela, Presidenta del Ateneo de Caracas y Presidenta honoraria de la federación de Ateneos de Venezuela.
En mi opinión, el ateneo es la institución cultural más importante fundada en Morón en las últimas décadas, debido a su permanente actividad y variedad de los tópicos culturales que fomenta, que hoy a lo largo de sus años de vida sus frutos y resultados son tangibles y concretos ¿Cuántas amas de casa, señoras o señoritas se han hecho de un oficio digno aprendido en el Ateneo y que les sirve para ganarse el sustento de sus familias? ¿Cuántos músicos? Ahí esta Marc Colina y otros tantos. Ahí esta la Banda Show, la estudiantina, las bailarinas, en fin paremos de contar.
Es por ello que quiero felicitar efusivamente a ese gran equipo del Ateneo encabezado por Mireya Soto, la matrona y bella dama Ofelia de Colina, Cecilia Nieto, José González, la Prof. Colmenarez, el director de música Morales y a todos en general.
El XXXIII Aniversario del C.R.I.: Gracias al incansable amigo Bertilio Duran por su generosa invitación al acto central del Comité de Relaciones Industriales de Puerto Cabello y Mora en un nuevo cumpleaños institucional. En verdad que Bertilio, no se cansa, es infatigable desde la época de sindicalista en la Petroquímica donde demostró el don de buena gente y de un liderazgo indiscutible. Bertilio dio sus primeros pasos en Morón como dirigente social y político luego de venirse su natal tierra zuliana.
Aquí en Morón, además de ser miembro de la junta directiva del sindicato petroquímico (esta institución fue muy importante en esa época en Morón) también fue directivo del Club de leones de Morón donde desarrollo una labor social destacada en aras de la solución de los múltiples problemáticas de la localidad. El Club de Leones jugo un papel fundamental en ese tiempo. Allí esta como producto de su gestión. La Plaza Bolívar, la escuela Udon Pérez del Trapiche, la escuela de San Diego y otras más. En otra oportunidad hablaremos sobre esta importante institución.
Ahora Bertilio se fue a Puerto Cabello y Valencia en su lucha quijotesca por un mejor porvenir, pero estoy seguro que siempre lleva a Morón en su corazón. Salud Bertilio, estamos contigo.
Libro Crónicas desde Morón - Juan Crisóstomo Falcón
Juan Crisóstomo Falcón nació el 27 de enero de 1820 en la parroquia Buena Vista del cantón Paraguaná perteneciente a la provincia de Coro, y murió en 1870, o sea que tan solo vivió 50 años. Sus primeros estudios los realizó en la ciudad de Coro, donde recibió lecciones de filosofía y francés. Fueron sus únicos estudios, ya que como escribió el veleidoso historiador Juan Vicente González, "nació para la guerra".
Pasó, en su juventud, cierto tiempo en San Felipe con el negocio del café. A los 28 años de edad (1848) ya era comandante de milicias en Coro, participando como tal en el ataque a Cumarebo, entra en batalla en Sabana Alta, Jaratara; es enviado a Maracaibo a pelear bajo las órdenes del General Marino. Toma a Perijá. Luego incursiona en Puerto Cabello a pelear contra las tropas del General Páez, las cuales estaban al mando del General Carmona, a quien derrota y apresa en el sitio de Bacoa.
En 1851 es nombrado primer comandanta del ejército y en 1852 obtiene el título de coronel efectivo; este mismo año va de comandante de armas de la provincia de Maracaibo. En 1854 da un apoyo muy importante al gobierno del general José Gregorio Monagas.
El General Falcón fue un personaje que al principio fue identificado como adepto a la corriente centralista (godos, conservadores, paecistas, etc.) y posteriormente llegó a ser el máximo líder o caudillo del Movimiento Federal o Federación. Quizás por este cambio en su conducta política se le tildó de voluble, indeciso o vacilante.
Siempre se ha hecho un paralelismo entre la vida de los generales Falcón y Zamora. Ambos son considerados como los mayores exponentes de la causa federal. Unidos por un vínculo familiar (eran cuñados), Zamora descolló como militar en las calles de Aragua y en el centro del país; Falcón rompía con su espada las filas enemigas en el occidente del mismo. Zamora emergió del anonimato en el ambiente capitalino donde fue apresado, juzgado, condenado e indultado; Falcón hubo de abandonar el país para lograr apoyo a su causa desde Colombia, Saint Thomas y Curazao. Zamora era el luchador social, el hombre de principios, con mucho valor personal y gran estratega militar, un verdadero líder de masas, leal a sus semejantes.
Falcón poseía gran talento como caudillo, militar con excelentes dotes, de una natural bondad y desinterés por el gobierno. Sin embargo, se le acusa de veleidoso e inconstante, connivente con sus adversarios del gobierno, y lo que es peor, se le involucra en el asesinato del General Zamora. No obstante, Zamora siempre le reconoció y le respetó a Falcón su mayor jerarquía en la dirección de la guerra. Con la desaparición de Zamora se afianzó esa jerarquía y se acrecentó su prestigio.
La primera vez que el General Falcón pisa territorio venezolano como comandante general de los ejércitos de la Federación, lo hace en las playas de Palma Sola, en Morón, el 24 de julio de 1859, donde dijo: "Al pisar el territorio, al aparecer sobre la escena de la revolución, siento la imprescindible necesidad de hablar a mis conciudadanos. Prefiero siempre ser conocido: que nadie se equivoque conmigo. La patria debe además saber por qué vengo, y lo que traigo "... Había llegado a Falcón de Curazao en una goleta, acompañado del futuro presidente Antonio Guzmán Blanco, y otros. En Morón se le unieron numerosos simpatizantes a su causa.
El 25 de julio Falcón se dirige al pueblo de Alpargatón en los siguientes términos: "Para hoy, la revolución tiene toda su fuerza material; creo traerle su autoridad moral, lo único que le falta para su inmediato desenlace. Con esa autoridad propóngame darle unidad y concierto a la campaña, al propio tiempo que ahorrar sangre generosa y conjurar futuros peligros. Ayudadme, compatriotas todos".
La revolución termina con el Trato de Coche (1863) y Falcón es electo Presidente de la República por una asamblea reunida en La Victoria; a Guzmán Blanco se le nombra vicepresidente. Estos cargos tendrían carácter provisional. En esta misma asamblea, a petición de Antonio Guzmán Blanco, se le otorga a Falcón el título de "Gran Ciudadano Mariscal de los Ejércitos de la República".
La Asamblea Constituyente nombra al General Falcón Presidente Constitucional. El régimen federal no trajo la felicidad deseada, cada caudillo federal se hizo dueño de su región, se cobraron altos honorarios. Falcón toleraba, por su conocida bondad, los guisos de sus amigos en el gobierno, pasaba la mayor parte de su tiempo en su hacienda en Churuguara descuidando sus deberes de gobernante (sólo duró 20 meses).
¿Quién fue Juan José Mora?
Juan José Mora es el epónimo del municipio integrado por la parroquia Morón (capital) y la parroquia Urama, según la decisión de la Asamblea Legislativa del 3 de agosto de 1981, refrendada como ley de división política-territorial del estado Carabobo el 7 de agosto del mismo año y publicada en la Gaceta Oficial el 13 de agosto.
Sin embargo, el municipio llamado Mora a secas existe desde 1901, no indicando claramente si el nombre es debido a Juan José Mora o a José Félix Mora, padre e hijo respectivamente.
Lo que se creó en el año 1981 fue el distrito Juan José Mora desmembrándolo del distrito Puerto Cabello, posteriormente denominado municipio autónomo y después simplemente municipio, de acuerdo a las sucesivas modificaciones que sufrió la Ley Orgánica del Régimen Municipal.
Inicialmente la Asamblea Legislativa del Estado Carabobo había colocado el nombre de José Félix Mora al distrito recién creado en 1981, pero debido a la intervención de don Oswaldo Feo Caballero se le cambió el epónimo por Juan José Mora quizás por considerarse a éste con mayor mérito histórico que su hijo.
Pero, ¿quién fue Juan José Mora? En la documentación que tenemos en nuestro poder sobre "la hoja de servicios del general Juan José Mora, prócer de la independencia" que reposan en el Archivo General de la Nación, folios del 125 al 138; se destaca que culminó su carrera militar como general de división en el año 1866 gozando de sueldo íntegramente, que es catalogado como "prócer de la Independencia" nativo de Morón. Estuvo al servicio del ejército republicano en los primeros años de la guerra.
En 1814 era sargento primero en el cuerpo de artillería, pasó luego a la infantería bajo las órdenes del capitán de cazadores José Hermoso, debido a su participación en las luchas llegó a ser subteniente, participó en la Batalla de Carabobo y luego fue destinado a reclutar tropas en el litoral de Puerto Cabello y se incorporó a ellas como capitán al Batallón "Granaderos" que comandaba el coronel Juan Uslar; luego tomó parte en la toma o sitio de Puerto Cabello hasta expulsar a los realistas el 8 de noviembre de 1823.
Se mantuvo hasta el año de 1826 en Valencia bajo la autoridad del mismo Uslar.Â
En los años de 1848, 1849 y 1854 sirvió a los gobiernos de los Monagas siendo comandante.
Al iniciarse la Guerra Federal en 1859 se lanzó a ella bajo el mando de Ezequiel Zamora y el mariscal Falcón, fue de los que combatió en la famosa Batalla de Santa Inés, se batió en San Carlos y salió derrotado en la Batalla de Coplé.
Siguió guerreando en la costa de Puerto Cabello hasta la definitiva victoria de la Federación, alcanzando el grado de general de división en 1866, muere este mismo año.
En la documentación comentada se encuentran testimonios de otros próceres avalando la conducta intachable, la valentía y los buenos servicios prestados a la patria por el general Juan José Mora.
Firman estos testimonios entre otros, el general José Laurencio Silva, José Hermoso, Wenceslao Casado y otros.
Actividades del Cronista
El martes 28 del mes pasado estuve, con motivo de celebrarse el día del Libro, compartiendo y conversando con un grupo de estudiantes de la U.E. Miguel y Antulio sobre este maravilloso invento de la humanidad que se conmemora a nivel mundial todos los 23 de Abril por ser esta la fecha que coincidencialmente fallecieron (año 1616) dos de los escritores más grandes del universo tanto de la lengua española como de la lengua inglesa siendo ellos Miguel de Cervantes y Saavedra - autor de Don Quijote de la Mancha - y William Shakespeare, autor de Romeo y Julieta, Otelo, Hamlet etc. El encuentro se realizó en los salones de la biblioteca pública módulo Morón, ubicada en los módulos de servicios del sector Las Parcelas, perteneciente a la red de bibliotecas públicas del estado Carabobo. Me llevé doble impresión de este evento, una positiva y otra negativa. La primera (la positiva) se traduce en lo reconfortante que siempre es interactuar con los niños y adolescentes de este colegio que transmiten frescura y esperanza. Fue saludable y pedagógico este conversatorio y los temas tratados se desarrollaron con naturalidad en un ambiente de cordialidad e interés. Hablamos de la crónica y su origen, del cronista; del libro, su historia y su composición y hablamos también de la bandera municipal, todo ello dentro de un marco de entusiasmo. Al final compartimos también un pequeño refrigerio con los alumnos, los docentes y las trabajadoras de la biblioteca que con humildad y con sencillez realizaron una actividad extraordinaria como lo vienen haciendo todos los años. Con toda sinceridad les hago llegar mis felicitaciones. Lo negativo fue lo deprimente y triste del local donde funciona la biblioteca. No existen allí las condiciones mínimas para prestar un buen servicio bibliotecario a los usuarios: Salones oscuros y sin ventilación (no hay aire acondicionado ni ventiladores), el mobiliario es deficiente, los libros están siendo consumidos por el moho y los hongos, la dotación del material bibliográfico, didáctico o educativo es muy escaso; no hay seguridad, los malandros pueden entrar a su antojo, y hasta serpientes han conseguido en los salones provenientes de la maleza que abunda en los alrededores y para colmo el techo es de asbesto, material que se ha prohibido a nivel mundial por ser cancerígeno, que pone en peligro la salud de los estudiantes. Veo más viable que la biblioteca sea trasladada al centro de la ciudad de Morón, a la casa de la cultura u otro lugar más apropiado. Esta biblioteca es la única en el municipio que presta un servicio a todo público, no hay más. Fue fundada o inaugurada el 17 de febrero de 1978, es decir, que ya tiene 31 años de existencia y luce en condiciones deplorables. Asistieron a su inauguración personal de Fundacomún y la Gobernación, como fueron la Lic. Luisa Elena Sojo, Coordinadora de la Red de Bibliotecas Públicas del estado Carabobo, Dignora Fuenmayor, Mirtha Olarte y el Cronista de Puerto Cabello Don Miguel Elias Dao. Su valioso personal actual ha hecho un encomiable
XX Aniversario Ateneo de Morón
Cuando esta columna salga a disposición de los lectores ya habrá sucedido la Sesión Solemne del Concejo Municipal que se rendirá en homenaje al aniversario número veinte del Ateneo de Morón. Se habrán oído las palabras enaltecedoras de ese maestro y amigo Don Melecio González, hombre ligado a los aconteceres de las buenas causas y de los fines nobles, maestro de la música y caballero de la amistad. También habrán sido condecoradas personas muy valiosas y colaboradoras en la vida cultural de esta importante institución morense como el estimado y consecuente cooperador Luis Donati. Pero el Leitmotiv de esta corporación cultural es sin duda la incansable Mireya Soto Casadiego, mujer laboriosa que se ha echado al hombro -sin menospreciar el trabajo de otras personas valiosas- esta institución por muchos años y que junto con Ofelia de Colina, Cecilio Nieto, Oneida Vásquez y con algunos gerentes de la petroquímica y otras empresas del área fundaron un dos de septiembre de 1989 este invalorable centro ateneista, taller de las musas y de las artes, de los oficios manuales y del espiritu y espacio abierto a todos los sectores sociales de la comunidad. Hoy en día el ateneo cuenta con una sede espaciosa acorde con las actividades que realiza, ubicada en una suave colina, al lado del Seguro Social de Morón, en el perímetro de las colinas de pequiven. Esa sede fue en un tiempo (años sesenta), o funcionó allá la cooperativa de consumo de víveres y alimentos de los trabajadores de la industria petroquímica, posteriormente quedó abandonada y desvalijada hasta que el grupo ateneista encabezado por su directiva logró recuperar y acondicionar ese local para el buen uso y para la difusión cultural. Recuerdo que en 1995 bautizamos mi primer libro "Morón" allí en el ateneo gracias a la cortesía y gentileza de Mireya Soto y todo el tren ejecutivo de esa institución, también se bautizó allí la revista "El Ciclo" patrocinada por la Cámara de Comercio de Morón. Nunca olvidaré ese acto del bautizo de mi libro -lo tengo grabado para la posteridad- estuvieron presentes el extinto cronista de Puerto cabello Don Miguel Elías Dao el escritor Asdrúbal González, el economista Osmel Ramos, el profesor Oswaldo González, el poeta Nelson Zambrano, Delfín Domínguez y el Alcalde Rafael Garrido, a parte de los miembros del ateneo y un numeroso publico. Felicidades ateneo, que cumplas muchos años más elevando el gentilicio morense y haciendo prósperos y buenos ciudadanos. P.D. Se marchó el profesor Pedro Gramco, autor de la Bandera y del escudo del Municipio. Se marchó en silencio, con la satisfacción de haber cumplido su ciclo vital con honradez, con buenas obras y una legión de amigos que lo extrañan. Se fue por la puerta grande, en morón se le quiso mucho. Es el único lugar donde existe un busto de él. Seguiremos oyendo sus carcajadas en las noches silenciosa allá en el patio del ateneo para el asombro y miedo de los trabajadores nocturnos del seguro social. Visite mi blog www.alexiscoello.com.ve Cronista Municipal J. J. MoraCuando esta columna salga a disposición de los lectores ya habrá sucedido la Sesión Solemne del Concejo Municipal que se rendirá en homenaje al aniversario número veinte del Ateneo de Morón. Se habrán oído las palabras enaltecedoras de ese maestro y amigo Don Melecio González, hombre ligado a los aconteceres de las buenas causas y de los fines nobles, maestro de la música y caballero de la amistad. También habrán sido condecoradas personas muy valiosas y colaboradoras en la vida cultural de esta importante institución morense como el estimado y consecuente cooperador Luis Donati. Pero el Leitmotiv de esta corporación cultural es sin duda la incansable Mireya Soto Casadiego, mujer laboriosa que se ha echado al hombro -sin menospreciar el trabajo de otras personas valiosas- esta institución por muchos años y que junto con Ofelia de Colina, Cecilio Nieto, Oneida Vásquez y con algunos gerentes de la petroquímica y otras empresas del área fundaron un dos de septiembre de 1989 este invalorable centro ateneista, taller de las musas y de las artes, de los oficios manuales y del espiritu y espacio abierto a todos los sectores sociales de la comunidad. Hoy en día el ateneo cuenta con una sede espaciosa acorde con las actividades que realiza, ubicada en una suave colina, al lado del Seguro Social de Morón, en el perímetro de las colinas de pequiven. Esa sede fue en un tiempo (años sesenta), o funcionó allá la cooperativa de consumo de víveres y alimentos de los trabajadores de la industria petroquímica, posteriormente quedó abandonada y desvalijada hasta que el grupo ateneista encabezado por su directiva logró recuperar y acondicionar ese local para el buen uso y para la difusión cultural. Recuerdo que en 1995 bautizamos mi primer libro "Morón" allí en el ateneo gracias a la cortesía y gentileza de Mireya Soto y todo el tren ejecutivo de esa institución, también se bautizó allí la revista "El Ciclo" patrocinada por la Cámara de Comercio de Morón. Nunca olvidaré ese acto del bautizo de mi libro -lo tengo grabado para la posteridad- estuvieron presentes el extinto cronista de Puerto cabello Don Miguel Elías Dao el escritor Asdrúbal González, el economista Osmel Ramos, el profesor Oswaldo González, el poeta Nelson Zambrano, Delfín Domínguez y el Alcalde Rafael Garrido, a parte de los miembros del ateneo y un numeroso publico. Felicidades ateneo, que cumplas muchos años más elevando el gentilicio morense y haciendo prósperos y buenos ciudadanos. P.D. Se marchó el profesor Pedro Gramco, autor de la Bandera y del escudo del Municipio. Se marchó en silencio, con la satisfacción de haber cumplido su ciclo vital con honradez, con buenas obras y una legión de amigos que lo extrañan. Se fue por la puerta grande, en morón se le quiso mucho. Es el único lugar donde existe un busto de él. Seguiremos oyendo sus carcajadas en las noches silenciosa allá en el patio del ateneo para el asombro y miedo de los trabajadores nocturnos del seguro social. Visite mi blog www.alexiscoello.com.ve Cronista Municipal J. J. Mora
Recuerdos del poeta Nelson Zambrano
Para conocer a Nelson Zambrano no es preciso indagar en la historia de su vida tampoco escudriñar su curriculum vitae, basta leer sus libros que trasmiten la voz de su corazón abierto como alas de amarillas mariposas de su "pueblo de mayo".
En su poesía marina plasma en los azules su espíritu romántico, andariego e inquieto.
El poeta Nelson va hilando en su prosa una nostalgia infinita, su verso se torna triste y melancólico en el "Espacio Amoroso": "Así estaría conmigo / puñal ensangrentado, amándote; / hasta que mis suspiros / se los lleve el silencio".
Su canto al amor es sublime, amor fuerte y vigoroso, amor perdido como el que no "ama dos veces": "Nadie ama dos veces de la misma manera / / aunque el sol haga caminos / de la luz en el cielo"..
La poesía de Nelson también es protesta, es denuncia de lo inicuo de su entorno social, es inconformidad de lo existente, es el hombre y la naturaleza en un binomio indisoluble como en "Giratierra": "Es la tierra tuya / es la tierra mía / ya no podrá un día / soportar la vida".
O veamos su "Perdón" por la imperfección y los desmanes del hombre: "Perdón señor / por el hombre que quisieras / y no existe / por la paz derrotada / por los versos de biblia / sin pronunciar".
Nelson Estalis Henríquez Zambrano había nacido en un pueblo agrícola de la costa oriental falconiana, del Tocuyo de la Costa se impregnó su espíritu rebelde, de la aridez del suelo salino y de años de olvido gubernamental forjó una sensibilidad precoz, su infancia transcurrió en su "pueblo de mayo": "Importunando el canto de las ranas / absorbiendo olores de la tierra jarados! / En los campos de mi puebloâ€.
Lo que Nelson no supo jamás fue que la dulzura de su poesía la absorbió de los aromas de aquellos campos cargados de melones y patillas tan dulces como la miel.
Sin embargo, Nelson estaba destinado a buscar nuevo horizontes que colmaran su personalidad inquietante.
Su "pueblo de mayo" no era un paraíso para él.
Era un "paraíso de ellos/Cristo en el sepulcro a plena calle".
Su familia hubo de trasladarse a Morón, pequeño emporio industrial del estado Carabobo, donde cursa sus primeras letras.
Pronto desarrolla una cualidad que será perenne en El Poeta Nelson Zambrabo se insél: Hacerse de muchos amigos en tan poco tiempo.
Egresó del Grupo Escolar Morón y se fue para San Carlos, Estado Cojedes, para cumplir con sus estudios de bachillerato.
No concluyó sus estudios pero sirvió para forjar sus condiciones de líder y de dirigente estudiantil.
Las luchas estudiantiles en el Estado Cojedes, donde fue miembro relevante del centro de estudiantes, lo proyectaban como un dirigente político en potencia.
Concluyó su bachillerato en el Bartolomé Salom de Puerto Cabello y prosiguió su carrera universitaria en la Universidad de Carabobo en las facultades de Derecho y Educación mención literatura, ambas quedaron inconclusas.
Su pasión por la política impidió que obtuviese un título universitario pero su formación no tenía nada que envidiarle a nadie.
Fue fundador del Movimiento Al Socialismo (MAS) en el municipio Juan José Mora en el primer lustro de la década de los setenta.
Allí se destacó como su primer secretario general cautivando y conquistando nuevos adeptos a sus causas, siempre demostró una gran sensibilidad social, sobre todo una activa solidaridad con los problemas de los más humildes y desposeídos.
Llegó a ser diputado suplente a la Asamblea Legislativa del estado Carabobo y Concejal en el municipio Puerto Cabello donde también fue secretario general del MAS.
Desavenencias con dirigentes dél partido que había fundado lo hizo tomar otros derroteros políticos.
A la par de su actividad política, ponía sumo cuidado en su preparación intelectual afinando su talento como escritor y poeta.
Sus versos se desarrollaban aceleradamente y comenzó a publicarlos en revistas y periódicos.
Fue en el Ateneo de Morón que vio la luz su segundo poemario intitulado "Vuelo Vital" ya que antes su "Amor Marino" se lo había publicado el Concejo Municipal de Puerto Cabello, siendo ésta su primera obra que llegó a las manos de los lectores.
Su vida transcurre en una constante inquietud y búsqueda personal, sus esfuerzos se multiplican hasta abarcar una gama del quehacer literario: El ensayo, la crónica histórica y sus actividades privadas como pequeño empresario en el ramo de la construcción y del mantenimiento industrial.
Cuando la fortuna le sonreía le sobrevino inesperadamente un fatal accidente de tránsito donde desgraciadamente pierde la vida.
Por último debo decir que Nelson no se ha ido del todo, físicamente no está, pero está aquí, está con nosotros, está en el aire, está en nuestros recuerdos, ahora lo percibo en sus versos lleno de amor como aquél que una vez escribió: "Estaré aquí / haciendo amor / saludando mi muerte".
Viejos toponímicos
El temblador: Localizado por allí, por los lados de Sanchón, cercano a la laguna que nuca se seca. Era un lugar donde los jóvenes de la época solían ir a buscar mangos, por supuesto, que en ese entonces este fruto no era muy común o abundante en el espacio morense como lo es ahora que existe en todos los lados. Desconocemos de dónde se origina el nombre, podría ser del lenguaje coloquial que se utiliza al nombrar el pez o anguila eléctrica que se describe con ese vocablo.
El Manguito: No es el Manguito de Las Colinas de Pequiven, sino otro que existió en los predios de Palma Sola; debe su nombre a una frondosa mata de mango (o manguito como se le decía) ubicada en una curva. En su tiempo fue muy famoso El Manguito por las apariciones de un muerto (se dice que era Pablo de Jesús Sánchez que vivía en las cercanías y había muerto trágicamente) que había enterrado una plata en las adyacencias del árbol y reclamaba que alguien la sacara y la disfrutara por lo que se la pasaba asustando a los caminantes por las noches lo que causaba pánico y terror en los noctámbulos.
Ocumarito: Su localización era por los lados de La Paragüita y se llamaba así porque fue un caserío fundado por inmigrantes proveniente de Ocumare de la Costa, en el estado Aragua. Este diminutivo se deriva de Ocumare que según McPherson -es una planta textil usada por los indios. O de ocumo. raíz comestible abundancia de ocumo como lo sugiere Altolaguirre.
La Jabilla o los Jabillos: Este sector comprendía un terreno poblado por varios árboles gigantescos de Jabillo (también se le llama ceiba) que daban una sombra impresionante y agradable para guarecerse del agobiante calor. Su ubicación estaba al lado del antiguo curso del río Morón, donde hoy se intercepta la calle Comercio con la calle San José. En este sitio se encuentran en la actualidad el bar El Progreso y la ferretería de Acacio. Era el lugar donde el 26 de julio (día de Santa Ana) en las fiestas patronales, se formaban las comelonas y se hacía la parrilla de la carne del ganado que tradicionalmente donaba el general Galavis.
Boca e' Morón: Sector ubicado en las adyacencias de la desembocadura del río Morón. Era un lugar entonces poblado con varias casas distantes unas de otras; era un lugar solitario y para los pescadores donde se disfrutaba del gran caudal de agua del río, agua saludable y pura, apta para el consumo humano.
Sanchón: Debe su nombre al río. Hasta ahora desconocemos su significación; podría derivarse de Sancho o de Ancho para transformarse en Anchón y después en Sanchón. Allí existió un caserío en las riberas montañosas de este río y era el límite este de la posesión "casa de tejas". En sus inmediaciones se encontraban los terrenos y una vivienda del general José Félix Mora.
Guarataro: Debe su nombre a la quebrada del Guarataro que es el límite entre Morón y Alpargatón. Hoy es un centro poblacional en crecimiento, donde hay pequeñas haciendas y casas de campo por su clima apacible. Su nombre puede derivarse de dos formas: uno, del árbol maderable vitex al que se le llama en algunas partes Guarataro, la otra, es el nombre que proviene de Guarataro (Mouriria) que se refiere a una piedra redonda o "canto rodado".
El último roble Don Pánfilo
El roble es un "árbol de gran tamaño y copa ancha, muy longevo (vive hasta mil años)".
Así define el diccionario enciclopédico Larousse a esta especie vegetal, Así mismo, al igual que el DRAE (Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española) señala en otra acepción: "Persona o cosa con gran resistencia o fortaleza".
Este último significado está en un sentido figurado o metafórico que identifica a una persona con la resistencia corporal, importancia y larga vida de este imponente árbol.
Pues bien, eso fue Don Pánfilo Sevilla que rindió su vida este pasado doce de mayo a la edad de 98 años, era el último roble de una generación de servidores públicos municipales y dirigentes políticos que fueron figuras principales como prefectos, subprefectos, secretarios de la prefectura, presidentes de la junta comunal, secretario de la misma, etc., que constituían los órganos de poder del Morón de los años anteriores a la autonomía municipal.
Entre estos servidores podemos nombrar a Don Pánfilo Sevilla, José Escárate, Martín González, Domingo Blanco, Acisclo Román, Amado Ruiz y otros que no logro recordar.
Don Pánfilo era nativo de El Cambur, Puerto Cabello, procreó una familia muy respetable y reconocida en Morón, al lado de su eterna compañera, la ilustre dama Paula Lamas.
Sus hijos, en su mayoría profesionales, también han sido, algunos de ellos, dirigentes políticos y servidores públicos.
A Don Pánfilo se le recordará y se le admirará por el don de gente buena, por su palabra cordial y amable, por su sonrisa suave y espontánea, por haber sido un hombre preocupado y solidario con los problemas de las comunidades, por su sabiduría y la circunspección que supo mantener hasta el fin de sus días.
No debió tener en su larga vida enemigos porque todo el mundo le querría; se fue Pánfilo tras una gran obra de servicio a su pueblo, quizá no se ha ido y siga por ahí, en la calle Comercio, en su morada de siempre o ¿estará jugando ya en el cielo una partida de dominó con su vecino Don Pablo Revilla? Dicen que los robles mueren de pie; así vivió Pánfilo y así murió, erguido, con la frente en alto, sin vacilaciones y sin nada que esconder de su vida pública.
Pero perdió la última batalla con Cronos, el dios del tiempo.
¿Quién puede con él? En los archivos del cronista hay un registro original del 1 de noviembre de 1947, donde el prefecto Antonio Romero "nombra a la señorita Carmen Lorenza Guinand secretaria del municipio Mora (de la prefectura) en sustitución de Pánfilo Sevilla, quien renunció al cargo".
Esto indica que ya Pánfilo a su corta edad era funcionario municipal durante (por lo menos) el último año del trienio del gobierno de la Junta Revolucionaria de gobierno (1945-1948) que presidía Rómulo Betancourt.
En 1949, en el mismo archivo, el 15 de febrero aparece Pánfilo Sevilla como prefecto o subprefecto del municipio Mora; por cierto, allí hace un nombramiento donde sustituye a Acisclo Román por José Escárate como secretario de la subprefectura; este último tendría también una larga carrera como funcionario de la prefectura.
Conocí a Pánfilo a finales de la década de los años setenta, él era presidente de la junta comunal de Morón; le vi siempre como un hombre bondadoso y bonachón; recto en su proceder como funcionario público.
Hasta luego, Pánfilo.
Paz a sus restos.
PD: Mañana es el Día Nacional del Cronista Venezolano, día que se conmemora en honor al nacimiento del primer cronista de Venezuela, Don Enrique Bernardo Núñez.
Estaremos celebrando en Valencia con una misa en la iglesia San Francisco y una recepción-conferencia en el centro de artes vivas Alexis Mujica (Cavam) ubicado frente a la Plaza Bolívar.
Están todos invitados.
Un cuento de Navidad
Había una vez, en uno de los tantos barrios de Morón, una familia humilde, integrada por María y su hijo de seis años Pedrito.
El padre estaba ausente, se había marchado años atrás con la sobrina de María.
La casucha de María tendría las dimensiones de 3x2 metros aproximadamente; era un híbrido de zinc, madera y una parte de concreto, se levantaba sobre una cuesta empinada no tan lejana de las otras viviendas del sector.
María trabajaba de doméstica algunas veces, otras más limpiaba locales comerciales u otros inmuebles donde requerían sus servicios.
Últimamente, y por las noches, lavaba ajeno porque Pedrito le había pedido al Niño Jesús que le trajera una bicicleta, de esas de plástico que venden los chinos.
La madre trabajaba honradamente y con tesón para cumplir con los deseos de su hijo.
Llegó el día esperado y la madre compró la añorada bicicletica de plástico, satisfecha quedó al notar la alegría que mostraba su hijo al recibir el regalo.
El niño exclamaba: "¡Gracias, Niño Jesús! ¡Gracias!", la madre contemplaba sonriente.
El hijo en su inocencia ignoraba el sacrificio y el esfuerzo de su madre para poder darle aquel momento feliz.
El crédito o el mérito, a los ojos del niño, se lo llevó el Niño Jesús, no la madre.
Así son nuestras costumbres de un hombre mayor.
A los días, Pedrito se había cansado de jugar con la bicicleta en el estrecho espacio de su vivienda 3x2, en su carrera sobre su móvil tropezaba constantemente con los pocos enseres del humilde rancho.
-¡Mamá -exclamó Pedrito-, quiero jugar fuera! ella.
-No, hijo, es peligroso-, contestó -Mamá, déjame salir que yo nunca salgo-, repostó el niño -No, hijo, te dije que no.
El niño rompió en llanto.
La madre para consolarlo lo abraza y le promete: "El domingo que estoy libre, te dejo salir un rato para jugar con tu bicicleta fuera".
-Está bien, mamá, me lo prometiste.
Llegado el domingo, serían las diez de la mañana, Pedrito andaba alegre, pues saldría a pasear por las calles en su bonita bicicleta, seguramente los otros niños le envidiarían, le figuraba su precoz mente.
¡Mamá, mamá! Voy a jugar fuera con la bicicleta.
-Ya va, hijo, voy a ver si todo está bien en la calle.
La madre sale del rancho y gira su testa a ambos lados de la calle; nota la presencia de cuatro individuos sentados sobre un banco de concreto, regresa luego a su hogar; y le dice al niño: "Ya va, hijo, todavía no, ahí están el 'Churro' y su banda, y es peligroso".
-¡Mamá, yo quiero salir!-.
gritó el niño.
-No, hijo, todavía no.
Los malandros te pueden quitar tu bicicleta.
-Mamá, ¿por qué me la van a robar si ésa es mía? Me la trajo el Niño Jesús.
-No, hijo, ¡los malandros no saben de eso, son malos! -Mamá, ¿ellos no fueron niños nunca? ¿Por que son así? -Hijo, sí fueron niños, y son hijos, a lo mejor son padres también, pero ellos se perdieron, sus padres probablemente los abandonaron.
¡Qué sé yo! Yo no soy socióloga.
-Pero mamá, dime -insistió Pedrito-.
¿Por qué ellos le quitan a uno lo que no es de ellos? -Hijo, porque son ladrones y no les gusta trabajar para conseguir lo que quieren.
-Mamá, ¿y por qué no trabajan? -¡Ah no, yo no sé, hijo! No me hagas más preguntas, acuéstate en la cama.
El niño se echó a llorar y se recostó en el camastro donde dormía con su madre; la bicicleta la tomó entre sus brazos, y así se quedó dormido.
Pasadas las doce del día, llegó al sector la banda rival del "Churro", comandada por el "Raspacuero", como tenían culebra los unos buscaban a los otros; cuando se encontraron, tronaron los disparos, unos corrían hacia cualquier lado, otros huyeron como guapos chorreados, otro se ocultó detrás de la vivienda de María-quien se había lanzado al suelo de tierray hasta allí llegaron los proyectiles de las armas de los desalmados.
Allí cayó uno, luego los atacantes se dieron a la fuga por las veredas y recovecos de la aldea.
Cuando María sintió el silencio, se levantó del suelo y va en la búsqueda de su hijo; lo encuentra abrazado a su bicicleta, pero con un agujero carmesí en su pequeño cráneo.
María abraza a su hijo, llora, grita inconsolablemente.
Pedrito se ha ido.
No jugará con su bicicleta ese domingo ni ningún otro, el hampa le había frustrado sus sueños.
Aquella bala perdida que le quitó la vida en días navideños es el corolario que simboliza el drama cotidiano de las familias venezolanas que habitan en los sectores más paupérrimos de nuestra geografía.
Después del sepelio de Pedrito, la madre buscó en su vivienda y en los alrededores la bicicleta de su hijo para atesorarla como un recuerdo invaluable.
No la encontró, preguntó a los vecinos por el juguete de su hijo y nadie lo había visto.
Los malandros tampoco se la llevaron.
Pues, Pedrito se llevó su bicicleta al cielo, por allá anda raudo y veloz por los caminos de los cielos, junto a las nubes, montado en su bicicletica sonriendo y perdonando a todos.
Por la tarde o la noche de Navidad, seguramente cenará en la misma mesa con Jesús y con Panchito Mandefuá.
Libro Crónicas desde Morón - La tragedia de Simón
Nos cuentan del amor de consorte de Simón Písalo con su inseparable yegua, raro amor de un hombre con un animal. La yegua era para él la esposa, compañera, amiga y madre, celosamente cuidaba de que nadie la tocase, cautelosamente la mudaba desde la ceiba ubicada donde hoy está el galpón de la Técnica Morón hasta el tamarindo en los predios de la actual Cantv, en terrenos de Juana Rivas. Una vez enloqueció de celos y apuñaló a la yegua: había encontrado a su amada en un acto infiel, entregada a un macho rucio propiedad de Tomás Pérez; luego se le vio lloroso, curando a la yegua con café y kerosén a orillas del río Morón.
Pero Simón no sólo eia amor promiscuo, era también bondad. Se había ganado unos reales tambando cocos en Zapateral, y con su mochilla full se vino a la calle Real (hoy calle Comercio) montado en su cabalgadura, trajeado de gala, llevaba puesta su ruana multicolor, tiraba a su paso las monedas a los lugareños. A las cuatro esquinas llegó a tomarse unos tragos, ebrio, simulaba escribir unas notas en un papel.
Al momento pareció Amado Ruz, policía del pueblo, y que por orden del prefecto Federico Contreras debía arrestar a Simón. Amado llamó a Simón a la plaza, pero por temor no lo apresó sino que le manifestó que el prefecto lo mandaba a llamar. Simón le respondió que más tarde iría. Esta conversación fue oída por un chichero trinitario que se encontraba a un lado y quien al momento exclamó: "En mi país cuando la ley dice que la negra está presa, la negra está presa ". No había terminado de pronunciar la última palabra cuando la dentadura del trinitario fue a caer como a tres metros de distancia junto con la olla de chicha, éste, al levantarse resignadamente y batiendo la cabeza, dice: "Qué negraco... por estar metiéndome en vainas ".
Dos cosas marcaron el ocaso de Simón o de El Coyote, como también se le llamaba. Una fue la caída que sufrió desde una mata de coco que lo inmovilizó por largo tiempo; y la otra, fue la muerte de su yegua, que le congeló el alma. Nunca fue más el mismo Simón, se le veía triste y solitario, languideciendo de nostalgia por su amor perdido. La inmundicia hizo el resto, los gusanos se encargaron de carcomerle los intestinos, mengua a mengua su rucólico cuerpo se postraba en el solar de Pedro "El Chino", donde hoy está la oficina de Hidrocentro, en la calle San José. Algunos vecinos caritativos lo socorrían regándole creolina en las almorranas deshechas, luego fue trasladado al hospital Adolfo Prince Lara, donde, según se dice, por lo incurable del mal le aplicaron una inyección letal y su cuerpo tuvo como destino el crematorio.
El brujo le prende fuego a la choza simulando un incendio accidental. Al regresar la pareja de sus labores, encuentran las ruinas de su choza y sus niños calcinados. María enloqueció y de Rafael no se supo más.
Transcurridos varios años, en la hora de su muerte, Indalecio confesó la verdad de los hechos, parecía un gato que quería subir por las paredes, luego de la confesión muere en una casa de la calle Ayacucho cruce con la calle El Bolsillo, hoy calle Junín.
Posteriormente muere Tolosino disparándose un tiro en la sien derecha, encontrándose en su habitación de la calle Real, ahora calle Comercio. Así termina esta tragedia que conmovió a este infortunado pueblo...
Complaciendo a los Lectores
A mi gran amigo Bernalcasal Moreno no le gustó el contenido de mi columna del fin de semana pasado, así me lo hizo saber y a lo mejor tiene razón. Me dijo: “Mira Alexis esa columna tuya que salio publicada ayer se ve como muy profunda, es para un tipo de lector más sofisticado e instruido, deja esas disquisiciones intelectuales para la universidad y escribe sobre temas cotidianos y llanos que el pueblo pueda entenderâ€. Bueno trataré de corregir y complacer a él y a otros amigos lectores que piensan de igual manera.
Por cierto que el negocio de los moreno es un sitio muy concurrido por personas representativas y destacadas de las comunidades de Puerto Cabello y Morón, se forman allí amenas conversaciones de todo tipo en un ambiente de cordialidad y amistad. Del puerto se puede ver con frecuencia allí al conocido locutor Valdemar Larosa Ugas, al Capitán García Rendón, al Economista Santiago Guevara. En un tempo se vió al Alcalde Osmel Ramos, ahora desaparecido de estos lares. El otro desaparecido por causa natural es Rosalbo Bortones Padre (+). Otro libador que se congrego allí es el expelotero profesional concepción Escalona.
De Morón la lista es larga, empezando por Ely Montero que cuando se muera va a espantar allí, otros consuetudinarios visitantes son: Marino Pérez, mi compadre Vive Morales, el primo Parejo, el Economista y hombre de los medios de comunicación Ely Guedez. El Filosofo Simón Alvarado anda también desaparecido, igualmente anda el primo Wilie Char y el señor Yoyo, este ultimo por desaveniencias con el jefe.
Bueno, muchos andan perdidos, la mayoría porque no han pagado la cuenta y otros porque no aguantan las gruñonerias, durezas y el sectarismo político de Alberto, segundo jefe abordo en el negocio ¿Dónde estará el compadre Eusebio Quintero? Freddy Pinto es otro que no ha ido más por allá, tampoco el Ing. Garrido ni Ely Goncalvez.
Ojala a Bernalcasar se le ocurriera habilitar un espacio adecuado para formar una peña de amigos para fortalecer lazos de compañerismo, generar encuentros amistosos para el compartir familiar que tanto falta hace en un país confrontado y dividido hasta las metras.
El sitio en cuestión tiene historia, hasta donde mi memoria me llega, recuerdo que ese punto o al lado era la casa de la Familia Bracho, posteriormente, al marcharse esta familia para Valencia se ubicó en ese sitio una Funeraria regentada por el Sr. Venegas, personaje muy famoso en este ramo, luego funcionó una librería y no recuerdo si también una zapatería, finalmente se instaló allí una pescadería también de los Moreno donde Alberto hacia de las suyas en el hábil manejo del pescado y de la caja registradora.
En ningún momento pretendo hacer una cuña al negocio de los Moreno, en absoluto, porque ellos no pagan, perdón, no me pagan por esto, ni el diario la costa lo aceptaría sino porque esta crónica quiere reflejar y rememorar un sitio emblemático de Morón donde se recoge lo cotidiano, los cuentos, informaciones, chismes y todo ese bagaje que pueden nutrir una buena historia menuda con calor de pueblo y sabor de vida.
PD: dice el ing. Seco que a él lo están “bañando“ porque según está encabezando la lista al Consejo Regional Legislativo por su organización política, bueno amigo Seco le deseo suerte pero deje la dureza y póngase a brindar porque sino lo va agarrar la parte posterior de la ambulancia.
Complaciendo a los Lectores
A mi gran amigo Bernalcasal Moreno no le gustó el contenido de mi columna del fin de semana pasado, así me lo hizo saber y a lo mejor tiene razón. Me dijo: “Mira Alexis esa columna tuya que salio publicada ayer se ve como muy profunda, es para un tipo de lector más sofisticado e instruido, deja esas disquisiciones intelectuales para la universidad y escribe sobre temas cotidianos y llanos que el pueblo pueda entenderâ€. Bueno trataré de corregir y complacer a él y a otros amigos lectores que piensan de igual manera.
Por cierto que el negocio de los moreno es un sitio muy concurrido por personas representativas y destacadas de las comunidades de Puerto Cabello y Morón, se forman allí amenas conversaciones de todo tipo en un ambiente de cordialidad y amistad. Del puerto se puede ver con frecuencia allí al conocido locutor Valdemar Larosa Ugas, al Capitán García Rendón, al Economista Santiago Guevara. En un tempo se vió al Alcalde Osmel Ramos, ahora desaparecido de estos lares. El otro desaparecido por causa natural es Rosalbo Bortones Padre (+). Otro libador que se congrego allí es el expelotero profesional concepción Escalona.
De Morón la lista es larga, empezando por Ely Montero que cuando se muera va a espantar allí, otros consuetudinarios visitantes son: Marino Pérez, mi compadre Vive Morales, el primo Parejo, el Economista y hombre de los medios de comunicación Ely Guedez. El Filosofo Simón Alvarado anda también desaparecido, igualmente anda el primo Wilie Char y el señor Yoyo, este ultimo por desaveniencias con el jefe.
Bueno, muchos andan perdidos, la mayoría porque no han pagado la cuenta y otros porque no aguantan las gruñonerias, durezas y el sectarismo político de Alberto, segundo jefe abordo en el negocio ¿Dónde estará el compadre Eusebio Quintero? Freddy Pinto es otro que no ha ido más por allá, tampoco el Ing. Garrido ni Ely Goncalvez.
Ojala a Bernalcasar se le ocurriera habilitar un espacio adecuado para formar una peña de amigos para fortalecer lazos de compañerismo, generar encuentros amistosos para el compartir familiar que tanto falta hace en un país confrontado y dividido hasta las metras.
El sitio en cuestión tiene historia, hasta donde mi memoria me llega, recuerdo que ese punto o al lado era la casa de la Familia Bracho, posteriormente, al marcharse esta familia para Valencia se ubicó en ese sitio una Funeraria regentada por el Sr. Venegas, personaje muy famoso en este ramo, luego funcionó una librería y no recuerdo si también una zapatería, finalmente se instaló allí una pescadería también de los Moreno donde Alberto hacia de las suyas en el hábil manejo del pescado y de la caja registradora.
En ningún momento pretendo hacer una cuña al negocio de los Moreno, en absoluto, porque ellos no pagan, perdón, no me pagan por esto, ni el diario la costa lo aceptaría sino porque esta crónica quiere reflejar y rememorar un sitio emblemático de Morón donde se recoge lo cotidiano, los cuentos, informaciones, chismes y todo ese bagaje que pueden nutrir una buena historia menuda con calor de pueblo y sabor de vida.
PD: dice el ing. Seco que a él lo están “bañando“ porque según está encabezando la lista al Consejo Regional Legislativo por su organización política, bueno amigo Seco le deseo suerte pero deje la dureza y póngase a brindar porque sino lo va agarrar la parte posterior de la ambulancia.
Requiem por el 96
Al finalizar este año no queda más que sentir añoranzas por aquellas cosas que nos agradaron y que nos condujeron efímeramente por las vías del regocijo y la felicidad.
Si alguien las tuvo, yo lo felicito.
Pero, generalmente la población venezolana asume despectivamente el transcurrir del año 96 y respira con alivio que el susodicho esté en sus estertores, a excepción hecha, claro está, de los parlamentarios y los grandes funcionarios de la administración pública así como también de los gerentes de Pdvsa y sus empresas filiales cuyos astronómicos sueldos le permiten ver la realidad con cristales de rosas y perfumes de gardenias.
El pueblo llano vivió una vez más la ley del embudo, les tocó la parte estrecha pero más pesada de la crisis: aumento de los impuestos, aumento en el precio de los servicios y el desmejoramientos de los mismos, desempleo, la agobiante inflación que pasó en este año a más del 100% sumó 2.029.000 nuevos pobres para alcanzar un total (con los que ya eran pobres) de 17.964.428 personas o sea un 84,68% de la población venezolana, según datos de la empresa Cifras Encuestadora.
Estas cifras reveladoras dan tristeza en un país que se ufana de tener casi quince mil millones de dólares en reservas internacionales y riquezas naturales por doquier.
¿Será alentador el año de 1997? Esperemos que así sea para que el sacrificio del pueblo en el año que termina no haya sido en vano.
En Morón las cosas no han sido mejores.
Se nos muere el 96 y la avenida Falcón aún está inconclusa, los comerciantes de esta avenida, como Bernalcasar Moreno, Fernando Pérez, Manuel Rodríguez, Antonio Velásquez y Delfín Rodríguez le piden al niño Jesús que la terminen antes de que finalice el siglo XX.
Se nos va el 96 y los alumnos del Liceo Ambrosio Plaza continuarán oyendo las clases de pie, es decir sin pupitres, porque el gobierno no tiene real para eso, ni para la biblioteca de aula, ni para el aumento de sueldo a los educadores y para colmo la construcción del nuevo liceo para Morón va a paso de morrocoy por lo que seguirán los estudiantes sin cupo.
El ambulatorio y el Seguro Social están colapsados ¿qué raro? Lo sorprendente fuese que funcionaran.
Del cementerio de Morón nadie dice nada ni del acueducto de Boca de Yaracuy tampoco.
Las parrandas de navidad de este año están apagadas.
Me dice Emiro Reyes que las utilidades sólo alcanzan para medio vestir a los muchachos y que para llevar una hallaca a su casa tendrá que trabajar sobre tiempo, que ya no es como los tiempos cuando estaba Faustina viva que con sus numerosos cochinos sueltos proporcionaba la carne de cerdo a los zagaletones de entonces que armados de bates y palos exterminaron a esos nobles animales.
Nostálgico concluyó, ¡qué falta hace Faustina! Yanadie invita a nadie a su casa para comer hallacas y consumir licores.
Eran tiempos pasados, tiempos de bonanzas cuando se compartía, los amigos se peleaban porque cada quien quería ser el anfitrión, ahora es "cada quien pa'su saco" o tipo americano (refiriéndose al individualismo yanqui).
Eran los tiempos del difunto Perocito, que en una navidad le llegaron a su hogar los siguientes tercios: Juan Quintero, Henry Rodríguez, Cachucha, Veneno, Manuel Suárez y otros.
El resultado de esta visita fue costosa para Perocito: se comieron cuarenta hallacas, diez botellas de whiskyes importado, dos perniles y diversos pasapalos menores.
La francachela se terminó porque la esposa de Perocito -molestaexclamó ¡es que piensan acabar con todo! ¡Perocito tremendos amigos te gastas tú! Los comensales fueron saliendo uno a uno.
El último en salir fue Juan Quintero que al estar en el umbral de la puerta le dijo a Perocito: ¡hermano, regálame el hueso del pernil para mañana hacer una sopa! Indudablemente que hay anhelos por los tiempos pasados que indiscutiblemente fueron mejores.
Pero en el 96 no todo fue malo, también pasaron cosas buenas.
Celebro la nueva directiva de la Cámara de Comercio de Morón, compuesta por jóvenes empresarios emprendedores como Alfredo Mujica (presidente), Alberto Chirinos, Simón Rodríguez, Raquel de Ruiz, Ramones, Amelis y bajo la asesoría del "palo de hombre" Dr.
Jorge Silva Gutiérrez.
También fue positivo en el 96 lalaborcultural desplegada tanto en la casa de la cultura como en el Ateneo de Morón, valga un reconocimiento para Cecilia Nieto y Mireya Soto respectivamente.
Celebramos la inauguración de la nueva iglesia Santa Ana de Morón, obra que se debe al empuje del párroco Félix Escolar y que lo ha hecho merecedor de los aplausos de la comunidad.
Celebramos la exitosa carrera del joven locutor Willie Char, con su estilo propio se impone en la radio.
Censuramos que pasó un año más y Pampuro no se puso la plancha.
Nota triste, se nos fue Tiburcio Rodríguez o el padre Biaggi como se le conocía popularmente.
Libro Crónicas desde Morón - El Trapiche Viejo
En terrenos de colinas de suaves pendientes, hacia el noroeste del municipio, hubo una vez un pequeño trapiche destinado a producir melaza para alimentar el ganado y papelón para endulzar el café de los parroquianos y demás uso de confiterías. Sería en la década de los cincuenta su pleno funcionamiento y en los primeros años de los sesenta su muerte anunciada. Ahora no puedo precisar su vida útil. No es extraño que este trapiche fuera también propiedad de Galavís, aunque alguien me dijo que estuvo bajo la égida del doctor Carozzo o de la Petroquímica. Su producción debió ser limitada, circunscrita a un consumo moderado.
Cuando adolescentes, pudimos ver el viejo trapiche abandonado, aún funcionaba el sistema mecánico de la molienda y en cilindricos tanques subterráneos permanecía todavía la melaza olvidada cuyo penetrante aroma denotaba el florecimiento y la prosperidad de otros tiempos.
En un pequeño valle se hizo un campo para jugar al béisbol. Eran los tiempos de barrio Coro Viejo o Bota Burro. Se fueron excavando las paredes del cerro para ganar terreno plano, puesto que por el otro extremo una ciénaga casi permanente amenazaba con tomar el espacio conquistado. Los amigos de la cacería frecuentaban el lugar por la presencia de varias especies de animales silvestres. Joaquín Delfín mataba tigres con su machete y su perra cazadora y Juan Zavala los espantaba con su sombrero (¡Sooo, tigre!) cuando estaban a la orilla del camino.
En algún paraje escondido, Emiro Reyes y Rafael Velásquez echaron amarras a una rucia y la alimentaron cierto tiempo. No sabemos cuál era el motivo de esta actitud, quizás eran guiados por su amor conservacionista hacia los animales. ¿Usted cree? Otro que era un experto en amarrar con mecate a los cuadrúpedos fue Alexis Hernández.
Hablando beisbolísticamente, el campo se hizo a duras penas y con mucho sacrificio. Recordamos entre los jefes y entrenadores de esos años a Ángel Eugo y a Héctor Idehoven. El primero fue manager de un equipo trabuco llamado "Trapiche Star" -del cual fui short stop- que llevó el nombre de Morón lejos de sus fronteras.
El segundo lidió con muchos de nosotros para hacernos peloteros, siempre sentimos su mano amiga en todos los campos improvisados donde se jugaba entonces: La Pancha, la vega del río Morón cerca de La Charneca, en los terrenos cerca de la empresa de explosivos, y otros.
En el campo de El Trapiche se daban grandes caimaneras, pero también se trabajaba en el desmonte simultáneamente. Una vez, estando en ambas faenas, unos cortaban monte y otros jugábamos, se encontraba Félix Coyote en un bajo del campo cuando de pronto le cayó sobre el cuello una enorme culebra que se le enroscó en el mismo; este cristiano pegó una solemne carrera que nadie lo pudo alcanzar para quitarle el reptil del pescuezo: todavía lo andan buscando. El viejo campo de béisbol d El Trapiche hoy permanece cubierto por las aguas que un tubo roto, de esos que van hacia Pequiven, vertió por largo tiempo sin que nadie pudiera evitarlo. Hoy, en vez de oírse los gritos alegres de los peloteros se oye el croar de las ranas y el sigilo de la baba cuando acecha a su presa.
En la parte alta de El Trapiche se conformó un barrio de forma longitudinal que llega hasta el sector El Retruque, en las inmediaciones del barrio Valle Verde. Los pobladores son de escasos recursos. Poseen medianamente algunos servicios. Sin embargo, se ha observado crecer, en los últimos años, los índices de delincuencia y marginalidad.
"Udón Pérez"se llama su escuela, que se construyó sobre las viejas instalaciones de El Trapiche. Esta escuela fue creada agracias a las iniciativas del Club de Leones de Morón conjuntamente con el sindicato de Pequiven y la municipalidad de Puerto Cabello. En la actualidad es una escuela perteneciente al ayuntamiento morense y es dirigida por Irais de Pacheco. Se me dice que el nombre de "Udón Pérez" se le puso por la presencia de varios maracuchos en los organismos gestores que así quisieron honrar la memoria del ilustre poeta nacido en Maracaibo el 6 de marzo de 1871. Fue el poeta que le cantó a la tierra del sol amada, quien compuso la letra del himno del estado Zulia. Quedó huérfano a los diez años de edad y esto no fue obstáculo para que estudiara en la Universidad del Zulia medicina y ciencias políticas, aunque no se graduaría nunca "a pesar de haber podido hacerlo con honores, porque decía que había aprendido para ser docto y no doctor". Fue un poeta clásico y romántico. Udón Pérez murió repentinamente el 24 de julio de 1926.
Siempre vuelvo al trapiche cuando voy a darle zapato, en dominó, a Onésimo Riera.
Un personaje y una historia
Hurgando en mis archivos encontré un documento, no sé si es inédito o no, no tiene fecha, pero por su contenido calculo que es del año 1985.
Es un escrito de un personaje muy recordado en Morón, es del Sr. José Rodríguez Escarate (Q.E.P.D.); fue un pulcro y servicial funcionario público por largos años de la prefectura de Morón, hombre culto y de mucha experiencia en el campo de la escritura, llevó como secretario los libros de esa dependencia oficial.
Debo hacer una acotación aquí para aclararles a los lectores lo siguiente: El municipio Mora formaba parte del distrito Puerto Cabello, por lo que en éste funcionaba la prefectura principal y en Morón regía una subprefectura, por tanto el funcionario a cargo era un subprefecto.
Estos subprefectos tenían atribuciones para nombrar a funcionarios subalternos como los alcaldes rurales en los caseríos de Alpargatón, Las Vegas, Boca de Yaracuy, Aguas Calientes, La Paragüita y Boca de Morón.
También nombraban con distintos calificativos al comisario mayor o primer comisario o comisario permanente para el municipio, nombraban al secretario(a) de la prefectura o del municipio, nombraban al subcomisario de caserío y a los agentes de seguridad.
Por cierto que a José Rodríguez Escarate lo nombra en el año 1949 Pánfilo Sevilla (subprefecto) como secretario de la subprefectura para sustituir Acisclo Román, quien había renunciado al cargo.
Este Acisclo había sustituido a su vez en 1948 a Carmen Mendoza Guinand como secretaria que ésta a su vez había sustituido a Pánfilo Sevilla en el año de 1947 cuando se desempeñaba como secretario.
Esto era un ritornello.
A José Rodríguez Escarate, estando encargado de la subprefectura, le tocó nombrar en el año de 1951 a Amado Ruiz como agente de seguridad pública del municipio, el cual fue sustituido al cabo de dos meses por Antonio José Zambrano, volviendo a ser policía otra vez Amado Ruiz en 1952 cuando sustituye a Brígido Emilio Palacios.
José Escarate como se le conocía, señalado anteriormente en este escrito, revela la historia del estadio Jesús Uribe en ocasión de que el Concejo Municipal, mejor dicho algunos concejales, planteaban tomar el estadio para construir el terminal de pasajeros; creo interesante transcribir lo que él dijo en aquella oportunidad: "En el año 1935, un grupo En lo que es hoy el estadio Jesús Uribe quisieron construir un terminal de pasajeros de jóvenes amantes del deporte de béisbol, entre los que figuraban como promotores Mario Rodríguez, Juan Rodríguez, Emilio Montero, Evelio Rivero, Francisco Contreras, Candelario Acacio, Ãngel A.
López, Martín Blanco, Jesús Bermúdez y otros que escapan a mi memoria.
Estos hombres juveniles, motivados por el amor e inquietud deportiva, iniciaron el arreglo y acondicionamiento del actual estadio 'Jesús Uribe'; ese comienzo se realizó mediante el trabajo arduo, tesonero, constante, sacrificado, con un esfuerzo propio, utilizando para ello hachas, machetes, picos y palas, chasis de carros viejos que servían de rastras para nivelar el terreno, se cargó una gran cantidad de tierra para el relleno, puesto que allí existía una inmensa laguna que cruzaba las calles Real y Miranda y que finalmente iba a la laguna de La Pancha, y seguía su curso al río Morón.
Una vez que los fundadores de ese campo consideraron estaba que apto para la actividad deportiva en esa época, formaron un club de béisbol llamado 'Santa Ana'; este equipo tanto para sus integrantes como para la colectividad moronense brindó grandes satisfacciones por el afán deportivo e innumerables intervenciones dentro y fuera de su terreno.
Al sucederse el retiro de estos protagonistas por fallecimiento o deficiencia física, se funda un nuevo equipo con el nombre de 'Morón Star', el cual estaba conformado entre otros por los hermanos Rivero, Juan R.
Rojas, Ildefonso Uribe y Laguna, y por los veteranos Víctor Montero, Candelario Acacio, Martín Blanco y este servidor José Rodríguez Escarate.
Durante la década de 1945 a 1955 mantuvimos el terreno en perfectas condiciones y conservación, ya que en él realizábamos muchísimos eventos deportivos; por lo tanto, siempre contábamos con el respaldo y apoyo de la población".
Libro Crónicas desde Morón - La Pancha
La Pancha fue un surco cenagoso (todavía lo es en parte), que constituye la vega del rio Morón en su curso medio y en su lado oeste. Este lote de terreno es anegadizo, excepto la parte que ha sido rellenada y donde se ubican importantes establecimientos comerciales. Su ubicación es céntrica, a escasos metros de la encrucijada de Morón y al costado este la avenida Falcón. Esta zona es el desagüe natural del río a la vez el área que recoge el drenaje de las aguas que bajan de la parte occidental (de los barrios de San Diego, Las Parcelas, La Línea, Barrio Coro, etc.) y que son conducidas hasta el lecho del río, por esto es que La Pancha está cruzada de canales y quebradas que como cicatrices marcaron su incierto destino.
La Pancha está frente a Bota Burro, apenas divididos por la Av. Falcón. Sobre estos terrenos inundables se construyeron sin mucha (o ninguna) planificación los barrios La Pancha, La Charneca, Barrio Unión y el sector aledaño a la Av. Falcón. Este espacio se nutrió poblacionalmente hablando en la década de los 60, a raíz del boom industrial surgieron barrios improvisados y de una configuración anárquica, ranchos de tablas y cartón que hoy en día se han renovado hasta convertirse en lujosas casas y modestas quintas en calles pavimentadas impregnadas de la vitalidad bulliciosa de los infantes.
Sus rincones y caminos, sus calles estrechas nos susurran simpáticas anécdotas y graciosas menudencias, algunas de las cuales seguidamente vamos a relatar.
Esta zona era el escenario de las actuaciones de Chiripa, gran amigo de lo ajeno y hábil para penetrar a la residencia de sus víctimas para sustraerles modestos artefactos domésticos como radios, planchas, ventiladores, algo de dinero, joyas etc. (para entonces no había muchos televisores, ni existían los sofisticados equipos de sonidos ni los VHS). Chiripa era el azote del Barrio Unión. Cierta noche se organizaron varios vecinos para atrapar al ladrón. Se reunieron para preparar la estrategia de la captura Fay Calembé, el difunto Luis Acosta, José Partida, Gregorio Quevedo, Lino Arévalo y mi difunto padre. Ellos suponían que Chiripa llegaría en la madrugada por lo que cada uno se ubicó en un sitio estratégico acompañado de una botella de popular para "aguantar el frío y mantener la vigilia " y efectivamente Chiripa pasó a las tres de la madrugada, los consiguió dormidos de la pea, robó en el barrio y de paso les llevó las carteras en medio de los ronquidos de los durmientes.
Chiripa era un ladrón sano. A nadie agredía, su defensa era sus ágiles piernas para desaparecer en la noche ayudado siempre por vestimenta negra. Algunos dicen que murió en el servicio militar.
En las cercanías del puente sobre el canal que descarga en el río Morón, frente a la avenida Falcón, se encontraba un inmueble que fue habitado por la familia Bracho (en la actual Moronera), luego funcionó allí una funeraria regentada por el popular Venegas, hombre de aspecto muy sobrio. Venegas acostumbraba dormir dentro de los ataúdes, muchos clientes o visitantes ocasionales pegaron la carrera bien lejos cuando entraban a la funeraria en hora de la mañana y al tocar la puerta Venegas se levantaba con cara de enratonado espantando en el acto a los desprevenidos visitantes. Venegas tuvo ciertos inconvenientes con algunos pobladores porque si alguien se desmayara o tuviera un ataque de epilepsia, inmediatamente Venegas sacaba su metro que llevaba en la cintura y le tomaba la medida para proveerle el ataúd. Más de uno se levantó y le dio una trompada. Hoy nadie sabe de él, algunos dicen que falleció, otros dicen que está en la cárcel.
En este mismo lugar funcionó una pescadería. Era propiedad de uno de los hermanos Moreno. Allí trabajaron como empleados Norman Colmenares y Alberto Moreno. Ambos eran registrados por las tardes antes de salir del local por el propietario del negocio, para evitar el acostumbrado piquete.
Norman decidió burlar la estricta vigilancia del dueño, entonces mandaba a su mujer a comprar pescado por las tardes y, dentro del pescado, en el lugar de las tripas, metía billetes de 500 bolívares. Pero Alberto un día lo descubre y le propone un acuerdo. Los billetes siguieron saliendo en los vientres de los pescados que el dueño obsequiaba para la cena a los abnegados trabajadores, más adelante, al cruzar la esquina Norman y Alberto partían la cochina. Una vez Norman y Alberto fueron enviados por el dueño de la pescadería a Punto Fijo a comprar 100 kilos de pargos. Llegados al sitio de la compra, Alberto se para al frente de los cajones repletos de diversos tipos de pescado, y pide el más rojizo porque ese era el propio pargo, el vendedor insiste y le dice que el propio pargo es el de color más claro, Alberto le responde en forma airada. "¡Usted, no va a saber más de pescado que yo!". El vendedor le dice: "Bueno, si usted lo dice"; Alberto y Norman llegaron a Morón con 100 kilos de Catalana (pescado rojizo pero de muy baja calidad). Al poco tiempo quebró la pescadería gracias al erudito en pescados Alberto Moreno y a las andanzas de Norman Colmenares.
Un Personaje y una Historia
Hurgando en mis archivos encontré un documento, no sé si es inédito o no, no tiene fecha pero por su contenido calculo que es del año 1985.
Es un escrito de un personaje muy recordado en Morón, es del sr. José Rodríguez Escárate (Q.E.P.D.); fue un pulcro y servicial funcionario público por largos años de la prefectura de Morón, hombre culto y de mucha experiencia en el campo de la escritura, llevó como Secretario los libros de esa dependencia oficial.
José Escárate, como se le conocía, en este escrito revela la historia del estadio Jesús Uribe en ocasión de que el Concejo Municipal, mejor dicho algunos concejales, planteaban tomar el estadio para construir el Terminal de pasajeros, creo interesante transcribir lo que él dijo en aquella oportunidad: "En el año 1935, un grupo de jóvenes amantes del deporte de béisbol, entre los que figuraban como promotores Mario Rodríguez, Juan Rodríguez, Emilio Montero, Evelio Rivero, Francisco Contreras, Candelario Acacio, Ãngel A. López, Martín Blanco, Jesús Bermúdez y otros que escapan a mi memoria.
dos Estos hombres juveniles motivapor el amor e inquietud deportiva, iniciaron el arreglo y acondicionamiento del actual estadio "Jesús Uribe", ese comienzo se realizó mediante el trabajo arduo, tesonero, constante, sacrificado, con un esfuerzo propio, utilizando para ello hachas, machetes, picos y palas, chasis de carros viejos que servían de rastras para nivelar el terreno, se cargó una gran cantidad de tierra para el relleno, puesto que allí existía una inmensa laguna que cruzaba las calles Real y Miranda y que finalmente iba a la laguna de la pancha, y seguía su curso al río Morón.
Una vez que los fundadores de ese campo consideraron que estaba apto para la actividad deportiva en esa época, formaron un club de béisbol llamado "Santa Ana", este equipo tanto para sus integrantes como para la colectividad moronense brindó grandes satisfacciones por el afán deportivo e innumerables intervenciones dentro y fuera de su terreno.
Al sucederse el retiro de estos protagonistas por fallecimiento o deficiencia física, se funda un nuevo equipo con el nombre de "Morón Star", el cual estaba conformado entre otros por los hermanos Rivero, Juan R. Rojas, Ildefonso Uribe, y Laguna, y por los veteranos Víctor Montero, Candelario Acacio, Martín Blanco y este servidor José Rodríguez Escárate.
Durante la década de 1945 a 1955 mantuvimos el terreno en perfectas condiciones y conservación ya que en él realizábamos muchísimos eventos deportivos, por lo tanto, siempre contamos con el respaldo y apoyo de la población.
Este campo deportivo que justamente este año (1985) esta cumpliendo medio siglo de fundado, ha servido para que muchas generaciones hayan practicado su deporte preferido sin ningún tipo de zozobra, presión, amenazas o atropellos.
Solo recuerdo que en dos oportunidades algunos señores han pretendido eliminar al estadio Jesús Uribe este terreno destinado para fines exclusivamente deportivo en toda época y gobierno ha sido respetado durante su existencia".
Un Personaje y una Historia
Hurgando en mis archivos encontré un documento, no sé si es inédito o no, no tiene fecha pero por su contenido calculo que es del año 1985.
Es un escrito de un personaje muy recordado en Morón, es del sr. José Rodríguez Escárate (Q.E.P.D.); fue un pulcro y servicial funcionario público por largos años de la prefectura de Morón, hombre culto y de mucha experiencia en el campo de la escritura, llevó como Secretario los libros de esa dependencia oficial.
José Escárate, como se le conocía, en este escrito revela la historia del estadio Jesús Uribe en ocasión de que el Concejo Municipal, mejor dicho algunos concejales, planteaban tomar el estadio para construir el Terminal de pasajeros, creo interesante transcribir lo que él dijo en aquella oportunidad: "En el año 1935, un grupo de jóvenes amantes del deporte de béisbol, entre los que figuraban como promotores Mario Rodríguez, Juan Rodríguez, Emilio Montero, Evelio Rivero, Francisco Contreras, Candelario Acacio, Ãngel A. López, Martín Blanco, Jesús Bermúdez y otros que escapan a mi memoria.
Estos hombres juveniles motivados por el amor e inquietud deportiva, iniciaron el arreglo y acondicionamiento del actual estadio "Jesús Uribe", ese comienzo se realizó mediante el trabajo arduo, tesonero, constante, sacrificado, con un esfuerzo propio, utilizando para ello hachas, machetes, picos y palas, chasis de carros viejos que servían de rastras para nivelar el terreno, se cargó una gran cantidad de tierra para el relleno, puesto que allí existía una inmensa laguna que cruzaba las calles Real y Miranda y que finalmente iba a la laguna de la pancha, y seguía su curso al río Morón.
Una vez que los fundadores de ese campo consideraron que estaba apto para la actividad deportiva en esa época, formaron un club de béisbol llamado "Santa Ana", este equipo tanto para sus integrantes como para la colectividad moronense brindó grandes satisfacciones por el afán deportivo e innumerables intervenciones dentro y fuera de su terreno.
Al sucederse el retiro de estos protagonistas por fallecimiento o deficiencia física, se funda un nuevo equipo con el nombre de "Morón Star", el cual estaba conformado entre otros por los hermanos Rivero, Juan R. Rojas, Ildefonso Uribe, y Laguna, y por los veteranos Víctor Montero, Candelario Acacio, Martín Blanco y este servidor José Rodríguez Escárate.
Durante la década de 1945 a 1955 mantuvimos el terreno en perfectas condiciones y conservación ya que en él realizábamos muchísimos eventos deportivos, por lo tanto, siempre contamos con el respaldo y apoyo de la población.
Este campo deportivo que justamente este año (1985) esta cumpliendo medio siglo de fundado, ha servido para que muchas generaciones hayan practicado su deporte preferido sin ningún tipo de zozobra, presión, amenazas o atropellos.
Solo recuerdo que en dos oportunidades algunos señores han pretendido eliminar al estadio Jesús Uribe este terreno destinado para fines exclusivamente deportivo en toda época y gobierno ha sido respetado durante su existencia".
Discurso de incorporación a la Academia de Historia
He considerado pertinente tratar un tema relativamente reciente de nuestra historia contemporánea para mi incorporación como miembro correspondiente a esta prestigiosa academia. Los temas de la paz no interesan a la historia parodiando a un ilustre historiador venezolano. Pero el paludismo no es un yema de la paz, es un tema de la guerra, sólo que esta guerra no se libra entre el mismo genero sino entre el hombre y una plaga, y los protagonistas no son militares sino civiles.
Esta batalla estuvo a punto de perderla el ejercito del hombre, e incluso sus bajas fueron incalculables; media Venezuela estaba arrasada por los autores de la malaria, en nuestro Estado Carabobo la situación no era diferente, las muerte sembraba la desesperanza y la tristeza, sin embargo, en un pueblucho, en un apartado rinconcito de este estado se oyeron los primeros disparos químicos que hirieron de muerte a la numerosa legión de diminutos y poderosos enemigos. Sí, honorables académicos se pagó un precio muy alto en las vidas de tantos venezolanos hasta llegar a la victoria final.
Esta victoria final se inició en Morón – pueblo que me honra con ser su cronista - “cuando se disparó la primera descarga contra el general paludismo y su ejercito de puñales amarrillos†parafraseando a nuestro amigo, el poeta José Joaquín Burgos.
Oigamos entonces una breve reseña sobre esta batalla no convencional.
MORON Y EL ENCUENTRO CON EL PALUDISMO
La malaria era una afección esparcida por las tierras bajas de todo el territorio nacional. Desde los llanos de Barinas y Apure hasta el Delta Amacuro, en bocas del Orinoco; desde San Félix de Guayana hasta los Valles de la Cordillera de la Costa, desde la Hoya del Lago de Maracaibo hasta Aragua de Maturín. Eran 600.000 kilómetros cuadrados de zona contaminada de los 914.000 del territorio venezolano. Habían pueblos y ciudades que eran emblemáticos de la Venezuela con malaria como Ortiz, Parapara, el Distrito de Obispos en Barinas ¿Por qué se escogió Morón para el inicio de la lucha antimalárica?
Se podrá afirmar que fue determinante para la selección de Morón durante la fase inicial de la lucha antimalárica la opinión favorable del doctor Enrique Tejera, entonces presidente del Estado Carabobo. Se indicará que la propuesta del doctor Tejera fue respetada por el nuevo gobierno y especialmente por el nuevo presidente del Estado Carabobo, doctor Manuel García, hecho que también es vinculante, pero ¿acaso no estaba todo el estado Carabobo padeciendo, desde principio del siglo XX, la penosa ruina del paludismo?
El doctor Fabián de Jesús Díaz, en su obra “Vida e Historia de la Medicina en la Provincia†(1.966), expresa lo siguiente:
La morbilidad de la zona era comandada por el paludismo, cuyas exacerbaciones anuales solían concluir con la entrada y salida de las lluvias. La insalubridad de la mayoría de los barrios de la ciudad era producto de las aguas estancadas, de la ausencia total de obras de drenaje, pavimentación y colección de aguas fluviales. La acción providente del estado se reducía, casi sistemáticamente, la distribución de sellos y papeletas de quinina.
El arraigo del mal en el territorio carabobeño era tan evidente que en 1.909, el inspector general de higiene pública señala en un informe que “El Paludismo continua produciendo estragos en nuestra población rural†(ibidem). La malaria en Carabobo era la primera causa de muerte, allí estaba la población más afectada según reporta el doctor Díaz, Ahora en su obra Luís Pérez Carreño (1.966):
Se encontraba mayoritariamente en los sectores del sur de Valencia, había una prevalencia de atacados hacia el sur de la ciudad, en los Municipios de Santa Rosa y Candelaria, donde predominaba la maleza, las aguas sin corriente, la vivienda insana, y la insalubridad ambiental. Los mismos factores, así como una igual y hasta mayor incidencia, regía para las parroquias y vecindarios foráneos: Tocuyito, Los Guayos, Flor Amarillo, La Loma, etc.
La propagación de la malaria llegó a producir un estado mental de preocupación permanente extendida en la opinión general de la población, e incluso en los facultativos, que pasaron a diagnosticar como paludismo cualquier otra enfermedad que presentara síntomas parecidos, y no hacerlo era ir contra el sentido común. El paludismo se encontraba larvado o supuestamente estaba latente, o indirectamente vinculado a otras afecciones. El doctor Pérez Carreño manifestó en una oportunidad que:
“El primer día de la pirexia, entre nosotros –lo de rigor, lo práctico- es referir a la malaria el desequilibrio orgánico y desde luego surge la indicación de la quinina; por que pensar en cualquier otra dolencia es siempre aventurado y en muchos casos es peligroso†(ibidem).
Esta es una de las razones por las cuales las estadísticas de la mortalidad por causa del paludismo es aproximada o imprecisa porque muchas muertes que fueron ocasionadas por otras enfermedades se le atribuían a la malaria y como la elaboración de las actas de defunciones eran potestad de los jefes civiles muchas veces los juicios podían haber sido equivocados:
El paludismo hasta marzo de 1.936 era diagnosticado por el jefe civil u otra persona representativa del poder civil. Pocas veces llegaba el diagnostico médico. Y ya sabemos que para personas no profesionales y de no regular cultura, el paludismo representaba un síndrome anémico cualquiera, sea anquilostomatico o de hambre simplemente (Bengoa y Lecanda, 1.980,169).
Y continúa Bengoa y Lecanda con el tema:
Es curioso observar en el medio rural el porcentaje tan enorme de diagnósticos profanos que hacen de mortalidad por paludismo y tisis. Todo enfermo anímico y raquítico (muchas veces de hambre) es diagnosticado de una de esas dos enfermedades. Por todo ello, a partir de marzo de 1.936, en que ya los diagnósticos eran mayormente de responsabilidad médica bajó tanto la mortalidad por paludismo (ibidem).
No es del todo cierto que a partir de 1.936 sean los médicos o, en el caso del paludismo sea la División de Malariología los que certifiquen las causas de la mortalidad; sobre todo en los pueblos del interior de la república continuaron los jefes civiles haciendo los diagnósticos hasta bien entrado el siglo XX, pudiéndose afirmar que estos siguieron en su labor de diagnósticos sobre todo en los sectores rurales, y sí la mortalidad de los registros de la División de Malariología (1.936), como apunta Bengoa y Lecanda, entonces los resultados no son imputables a diagnósticos errados sino a la verdadera acción emprendida por los erradicadores de la malaria.
El espacio geográfico de Puerto Cabello fue históricamente muy afamado por sus infecciones palúdicas. El General Rafael Urdaneta en 1.813 y el General Páez en 1.822, se quejaban por las menguas de sus ejércitos a consecuencia de las “pestes de calenturas endémicas†o “fiebres malignasâ€.
LA ENFERMEDAD DE LA COSTA
Al oeste de la ciudad de Puerto Cabello se encuentra el pueblo de Morón. Codazzi, en la segunda mitad del siglo XIX refiere que “tan sólo cerca de la costa se encuentra un temple malsano, en las montañas que bañan el Morón, el Alpargatón y el Urama hasta el Yaracuy†(1.960, 393). El sector de Morón ya era reconocido y no precisamente por buenas referencias, el paludismo era el atributo de la costa: “en los suburbios de Puerto Cabello se practica un poblamiento basado en la extracción de sal. Las principales salinas se extienden al oeste de la ciudad. Son áreas malsanas y los salineros están agobiados por el paludismo denominado en esta comarca enfermedad de la costa†(Cunill Grau, 1.987,348). De tal manera que también en la zona de Morón el paludismo era “histórico†ya que tenía una vieja tradición en el área desde tiempos desconocidos favorecido por las condiciones ambientales de clima y topografía. En Morón convergieron una serie de factores como el que explica el cronista Marín: “en cuanto a Morón, el caso es explicable, tierras bajas, situadas casi al nivel del mar, con aguas estancadas por todas partes, era un lugar propicio para la proliferación de los zancudos transmisores del paludismo. El mal se iba intensificando en forma implacable. No había manera de evitarlo†(1.971,25)
Es pertinente continuar con las palabras casi dramáticas del cronista Marín, pero que en realidad pintaban un cuadro de desesperación y angustia:
Se había roto el equilibrio ecológico: el número de sus defunciones era superior al de sus nacimientos. La muerte estaba en acecho por todas partes. Su población disminuía de una manera vertiginosa. Para 1.945, esta se había reducido a 800 habitantes, y no se piense que eran habitantes alegres, contentos de vivir, optimistas del futuro. Nada de eso. Veían un futuro cada vez más tenebroso, algunos de ellos preferían emigrar a otros lugares aún cuando para esto tuvieran que romper los nexos sentimentales que los ligaban al pequeño rincón geográfico donde habían vivido siempre. En esto no hay exageración alguna. El cuadro era sobrio. La funesta y trágica endemia de la malaria se había apoderado de toda la zona. Decir paludismo. Era tanto como decir desolación y muerte (Ibidem).
Las aseveraciones de Marín son muy respetables, pero es importante analizar algunas apreciaciones de la cita del cronista Marín en la búsqueda de mayor objetividad.
El cenco oficial de 1.941, anterior a la aplicación del DDT en Morón, denota un decrecimiento de su población. De 1.933 habitantes (censo de 1.936) la población se redujo a 1.795, es decir perdió 138 habitantes (7,13%) en cinco años. Se diría que el porcentaje es insignificante sino fuera porque la población en general aumentó en ese quinquenio; en el país se incrementó en 486.424 venezolanos, en Carabobo en 19.315 personas. En todos los distritos del Estado Carabobo creció, excepto en Puerto Cabello, donde decreció y específicamente en Morón ¿Cuál fue la causa de la baja de la población Móronense? Probablemente debido a las muertes por malaria y a las consecuentes emigraciones.
Los libros de defunciones de Morón fueron consultados en la prefectura de la localidad para verificar el número de Muertes, la edad de los difuntos y la causa de la muerte. En relación a los registros de las causas de las muertes en realidad no están avalados por profesionales de la medicina y se ha tomado el criterio que aquellas muertes reseñadas como “fiebreâ€, “fiebre cerebralâ€, “fiebre biliosaâ€, etc. Se han incluido como decesos palúdicos por corresponderse estas descripciones con los síntomas más aparentes de la malaria, aunque ello puede inducir al error debido a que otras enfermedades también pueden presentar esta pirexia.
En el quinquenio, (1.936-1.941) el número de defunciones en Morón (355) supera al de nacimientos (335) y del total de ellas el 45 por ciento (161) murieron de paludismo, es decir, de cada dos personas uno moría por ese mal. La curva de las defunciones se cruza con la de nacimientos en 1.940, sigue en alza en 1.941 para colocarse por debajo de los nacimientos en 1.942 y 1.943, vuelve a ascender en 1.944 superando de nuevo las defunciones a los nacimientos. En 1.940 ocurrió la diferencia más sustancial a favor de la mortalidad (91 a 41), en el mismo año las muertes por paludismo (48) es superior al total de nacimientos (41).
Otro elemento que hay que considerar es que en Morón como área endémica, los decesos por paludismo recaen fundamentalmente sobre los individuos con menor capacidad de memoria inmunológica, es decir en aquellas que no han tenido tiempo de adquirirla, en este caso en los infantes. En el segmento 1.936-1945 la mortalidad en los menores de diez años es sumamente alta, la mitad de los difuntos son niño. Proporcionalmente, en el decenio 1.940-1.950, el 53,5 por ciento del total de las personas murieron antes de los diez años, con una mayor suma en los menores de tres años de edad. Fallecían un promedio de treinta y dos niños anuales. De esa alta mortalidad infantil murieron de paludismo en el lapso, 1.936-1.941, el 49,76 por ciento del total general de las defunciones por causa de la malaria el 61,27 por ciento eran niños menores de 10 años.
Una cantidad importante de personas abandonaron el lugar por temor a contraer la enfermedad o fueron tras la búsqueda de mejorar sus condiciones materiales de vida, aquí dejaron el terruño que no les ofrecía perspectivas de progreso por el abatimiento económico de la zona, aunque ello significara romper con los vínculos afectivos como bien lo dijo el cronista Marín, resulta ilustrativo una anécdota del poeta Gottberg:
Otro peón contaba la experiencia de un ganadero de Guarico que regresaba para el hato El Punzón, después de un tiempo en Caracas. Llegado a una que fuere una población floreciente, quizás Ortiz, ya en el atardecer de una pesada jornada de viaje, halló el pueblo desierto. Solo encontró un anciano en el quicio de una puerta. Cuando el viajero le preguntó que había sucedido en el pueblo, el otro, sacando fuerza de la tristeza le respondió: la gente se fue huyéndole al paludismo y los que se quedaron por que se murieron - y que hace usted allí.- esperando la muerte. Contestó, fatalista el vecino (1.987,32)
No puede estar alegre alguien que este esperando la muerte ni otros cuyo medio social sea la desolación y la tragedia. Los 1.975 habitantes que tenía Morón en 1.941, según el censo oficial, se redujeron a 800, datos del cronista Marín. Para el año de 1.945, fecha del rociamiento del DDT, la población bajó a 311 de acuerdo a las palabras de Berti (1.997) “su población 311 habitantes enflaquecidos por la fiebre en 80 ranchos desvencijadosâ€, no es posible tener una cifra oficial de los habitantes de Morón para 1.945, pues es sabido que después del censo de 1.941, se realizó el de 1.950, cinco años después del rociamiento. Sin embargo, es seguro que la población siguió descendiendo en el periodo de 1.942-1.945, aunque las cuotas de natalidad y mortalidad del sector, no ofrecen una diferencia holgada y es solo en 1.944 cuando las defunciones exceden los nacimientos en un número de 18 personas. Para llegar a las sumas poblacionales que aportan Marín (800) y Berti (311) hubo que producirse una emigración en masa de mórenses hacia otros lugares.
Lamentablemente los libros de defunciones consultados en la prefectura de Morón, no contienen los motivos de las muertes de los fallecidos entre 1.942 y 1.946, porque allí se hubiese podido conocer el grado de incidencia malárica en esos cuatro años. Al no tener valores específicos de ese periodo se deben tomar forzosamente los informes disponibles. El paludismo ha debido ser en Morón tan grave en los años que preceden la utilización del insecticida, puesto que de lo contrario no se hubiese seleccionado este pueblo a nivel nacional existiendo otras localidades dramáticamente afectadas por el mal. Es por ello que se debe buscar el alcance y las características de la enfermedad; Berti, en cuanto a Morón señala:
Se criaban los zancudos vectores más peligrosos de Venezuela… existían las tres especies de parásitos causantes de la malaria: maligna o “económicaâ€, benigna y cuartana; bazos grandes con índices esplénicos del 99%. De cada mil personas morían 49 por años… (había) una escuela con 70 niños desnutridos y enfermos (1.997, 48).
Morón compuesto por ranchos de paja y bahareque rodeados de estanques de agua y lagunas por todas partes y un medio social miserable constituía un foco formidable para la proliferación de los zancudos transmisores, convirtiendo así el poblado en un núcleo de endemia palúdica. La localidad Móronense estaba casi al borde del colapso en el primer lustro de la década de los cuarenta, la muerte rondaba en los caminos y en las casas dispersas sus moradores acusaban el martirio de este mal.
De manera pues que había que empezar por Morón la campaña dedetizadora que pondría fin al paludismo en Venezuela.
La organización del evento programado para el día dos de diciembre estuvo a cargo del Ingeniero Gerardo González, jefe del servicio de fomento anti-malarico dependencia de la sección de ingeniería antimalarica de la división de malariología.
La cuadrilla número uno era la encargada de ejecutar el primer rociamiento en un rancho del pueblo de Morón. Esta cuadrilla era comandada por Levi Borges, el primer guarda jefe, y José Manuel Contreras, el guarda – operador; además formaban parte de esta cuadrilla los rociadores Francisco Solórzano, Valentín Gutiérrez, Juan García y Francisco Gutiérrez.
Ese dos de diciembre era día domingo, era un día de feria para Venezuela. Porque cuando “Levi Borges : Guarda jefe de la primera cuadrilla de dedetizadores, llamó a la puerta de un rancho de bahareque y techo de palmas, en el Municipio Moró, estaba comenzando para Venezuela una nueva etapa de profundas transformaciones†(Gottberg, 1.987, 56).
El primer rancho rociado con DDT por la cuadrilla número uno era de Melecio Castillo y María Pacheco, para ello se utilizó el DDT de grado técnico al 100 por ciento y polvo humedecido al 50 por ciento. El rociamiento debía ser completo y muy cuidadoso, lo suficientemente rociada la vivienda con el insecticida para que la acción residual durara por el tiempo previsto; debían hacerse nuevos rociamientos cada tres meses.
Estuvieron presentes en este hito de la historia contemporánea de Venezuela, aparte de los ya nombrados, las siguientes personalidades: El doctor Arnoldo Gabaldón, el Ingeniero Arturo Luís Berti, el doctor Manuel García, presidente del Estado Carabobo, Ricardo Montilla, presidente del estado Guarico, el doctor Manuel Salvador Barreto, malariólogo de Puerto Cabello, el doctor Lacenio Guerrero, medico jefe de la zona II de Malariología del estado Carabobo, el Ingeniero Rafael Sardi y el doctor Antonio Gómez Marcano de la sección de actividades médicas.
En el lugar donde se encontraba el rancho desvencijado rociado con DDT se construyó unas décadas después. – Inaugurado el dos de diciembre de 1.955 – un obelisco con un redondel de piedra donde yace al pie del mismo en una cama también de piedra, un Anópheles muerto construido en metal. Este monumento fue construido por iniciativa del Club de Leones de Valencia.
Desde el primer rociamiento en Morón “se pasó a 55 cuadrillas en 1.948 y a 96 en 1.952, efectuando un considerable número de rociamientos intradomiciliario; en efecto, durante el periodo de 1.945 – 1.994 fueron realizados un total de 24.121 rociamientos†(Guerrero y Borges, 1.995, 11).
La acción de los deditazadores se extendió de Carabobo al Estado Aragua, de allí pasó a otras zonas de fuerte incidencia palúdica como las tierras regadas por el Río Orinoco. En 1.947 el rociamiento se llevó a cabo en el extenso territorio comprendido entre Puerto Ayacucho y la desembocadura del Orinoco en el actual Estado Delta Amacuro.
SEÑORES
MUCHAS GRACIAS…………….
BIBLIOGRAFIA
Bengoa y Lecanda, J. M. (1.980). MEDICINA SOCIAL EN EL MEDIO RURAL VENEZOLANO. (Reedición de la versión original de 1.940) Valencia. Universidad de Carabobo. Facultad de Ciencias de la Salud.
Berti, L. A. (1.997). ARNOLDO GABALDON. Caracas. Ediciones del Congreso de la República, Imprenta Nacional.
Codazzi, A. (1.960). OBRAS ESCOGIDAS. Caracas. Ediciones del Ministerio de Educación. Biblioteca Venezolana de Cultura. Dirección de Cultura y Bellas artes.
Cunill Grau, P. (1.987). GEOGRAFIA DEL POBLAMIENTO VENEZOLANO EN EL SIGLO XIX. Caracas. Ediciones de la Presidencia de la República.
Díaz, F. (1.966). Dr. LUIS PEREZ CARREÑO. (1.866 – 1.966). Valencia. Publicaciones del Concejo Municipal de Valencia. Talleres gráficos de París en América, S. A.
________ (1.966) VIDA E HISTORIA DE LA MEDICINA EN LA PROVINCIA. Ediciones del Ejecutivo del Estado Carabobo.
Gottberg, C. (1.987). IMAGEN Y HUELLA DE ARNOLDO GABALDON. Caracas. Editorial INTERFUNDACIONES.
Guerrero, L. y Borges. (1.998). ARNOLDO GABALDON, UN PROCER CIVIL. Maracay. Editorial El Aragüeño.
Marín, A. (1.971). MORON AVE FENIX DE CARABOBO. Valencia. Ediciones de la PETROQUIMICA.
O. C. E. I. CENSO GENE
Discurso de incorporación a la Academia de Historia
He considerado pertinente tratar un tema relativamente reciente de nuestra historia contemporánea para mi incorporación como miembro correspondiente a esta prestigiosa academia. Los temas de la paz no interesan a la historia parodiando a un ilustre historiador venezolano. Pero el paludismo no es un yema de la paz, es un tema de la guerra, sólo que esta guerra no se libra entre el mismo genero sino entre el hombre y una plaga, y los protagonistas no son militares sino civiles.
Esta batalla estuvo a punto de perderla el ejercito del hombre, e incluso sus bajas fueron incalculables; media Venezuela estaba arrasada por los autores de la malaria, en nuestro Estado Carabobo la situación no era diferente, las muerte sembraba la desesperanza y la tristeza, sin embargo, en un pueblucho, en un apartado rinconcito de este estado se oyeron los primeros disparos químicos que hirieron de muerte a la numerosa legión de diminutos y poderosos enemigos. Sí, honorables académicos se pagó un precio muy alto en las vidas de tantos venezolanos hasta llegar a la victoria final.
Esta victoria final se inició en Morón – pueblo que me honra con ser su cronista - “cuando se disparó la primera descarga contra el general paludismo y su ejercito de puñales amarrillos†parafraseando a nuestro amigo, el poeta José Joaquín Burgos.
Oigamos entonces una breve reseña sobre esta batalla no convencional.
MORON Y EL ENCUENTRO CON EL PALUDISMO
La malaria era una afección esparcida por las tierras bajas de todo el territorio nacional. Desde los llanos de Barinas y Apure hasta el Delta Amacuro, en bocas del Orinoco; desde San Félix de Guayana hasta los Valles de la Cordillera de la Costa, desde la Hoya del Lago de Maracaibo hasta Aragua de Maturín. Eran 600.000 kilómetros cuadrados de zona contaminada de los 914.000 del territorio venezolano. Habían pueblos y ciudades que eran emblemáticos de la Venezuela con malaria como Ortiz, Parapara, el Distrito de Obispos en Barinas ¿Por qué se escogió Morón para el inicio de la lucha antimalárica?
Se podrá afirmar que fue determinante para la selección de Morón durante la fase inicial de la lucha antimalárica la opinión favorable del doctor Enrique Tejera, entonces presidente del Estado Carabobo. Se indicará que la propuesta del doctor Tejera fue respetada por el nuevo gobierno y especialmente por el nuevo presidente del Estado Carabobo, doctor Manuel García, hecho que también es vinculante, pero ¿acaso no estaba todo el estado Carabobo padeciendo, desde principio del siglo XX, la penosa ruina del paludismo?
El doctor Fabián de Jesús Díaz, en su obra “Vida e Historia de la Medicina en la Provincia†(1.966), expresa lo siguiente:
La morbilidad de la zona era comandada por el paludismo, cuyas exacerbaciones anuales solían concluir con la entrada y salida de las lluvias. La insalubridad de la mayoría de los barrios de la ciudad era producto de las aguas estancadas, de la ausencia total de obras de drenaje, pavimentación y colección de aguas fluviales. La acción providente del estado se reducía, casi sistemáticamente, la distribución de sellos y papeletas de quinina.
El arraigo del mal en el territorio carabobeño era tan evidente que en 1.909, el inspector general de higiene pública señala en un informe que “El Paludismo continua produciendo estragos en nuestra población rural†(ibidem). La malaria en Carabobo era la primera causa de muerte, allí estaba la población más afectada según reporta el doctor Díaz, Ahora en su obra Luís Pérez Carreño (1.966):
Se encontraba mayoritariamente en los sectores del sur de Valencia, había una prevalencia de atacados hacia el sur de la ciudad, en los Municipios de Santa Rosa y Candelaria, donde predominaba la maleza, las aguas sin corriente, la vivienda insana, y la insalubridad ambiental. Los mismos factores, así como una igual y hasta mayor incidencia, regía para las parroquias y vecindarios foráneos: Tocuyito, Los Guayos, Flor Amarillo, La Loma, etc.
La propagación de la malaria llegó a producir un estado mental de preocupación permanente extendida en la opinión general de la población, e incluso en los facultativos, que pasaron a diagnosticar como paludismo cualquier otra enfermedad que presentara síntomas parecidos, y no hacerlo era ir contra el sentido común. El paludismo se encontraba larvado o supuestamente estaba latente, o indirectamente vinculado a otras afecciones. El doctor Pérez Carreño manifestó en una oportunidad que:
“El primer día de la pirexia, entre nosotros –lo de rigor, lo práctico- es referir a la malaria el desequilibrio orgánico y desde luego surge la indicación de la quinina; por que pensar en cualquier otra dolencia es siempre aventurado y en muchos casos es peligroso†(ibidem).
Esta es una de las razones por las cuales las estadísticas de la mortalidad por causa del paludismo es aproximada o imprecisa porque muchas muertes que fueron ocasionadas por otras enfermedades se le atribuían a la malaria y como la elaboración de las actas de defunciones eran potestad de los jefes civiles muchas veces los juicios podían haber sido equivocados:
El paludismo hasta marzo de 1.936 era diagnosticado por el jefe civil u otra persona representativa del poder civil. Pocas veces llegaba el diagnostico médico. Y ya sabemos que para personas no profesionales y de no regular cultura, el paludismo representaba un síndrome anémico cualquiera, sea anquilostomatico o de hambre simplemente (Bengoa y Lecanda, 1.980,169).
Y continúa Bengoa y Lecanda con el tema:
Es curioso observar en el medio rural el porcentaje tan enorme de diagnósticos profanos que hacen de mortalidad por paludismo y tisis. Todo enfermo anímico y raquítico (muchas veces de hambre) es diagnosticado de una de esas dos enfermedades. Por todo ello, a partir de marzo de 1.936, en que ya los diagnósticos eran mayormente de responsabilidad médica bajó tanto la mortalidad por paludismo (ibidem).
No es del todo cierto que a partir de 1.936 sean los médicos o, en el caso del paludismo sea la División de Malariología los que certifiquen las causas de la mortalidad; sobre todo en los pueblos del interior de la república continuaron los jefes civiles haciendo los diagnósticos hasta bien entrado el siglo XX, pudiéndose afirmar que estos siguieron en su labor de diagnósticos sobre todo en los sectores rurales, y sí la mortalidad de los registros de la División de Malariología (1.936), como apunta Bengoa y Lecanda, entonces los resultados no son imputables a diagnósticos errados sino a la verdadera acción emprendida por los erradicadores de la malaria.
El espacio geográfico de Puerto Cabello fue históricamente muy afamado por sus infecciones palúdicas. El General Rafael Urdaneta en 1.813 y el General Páez en 1.822, se quejaban por las menguas de sus ejércitos a consecuencia de las “pestes de calenturas endémicas†o “fiebres malignasâ€.
LA ENFERMEDAD DE LA COSTA
Al oeste de la ciudad de Puerto Cabello se encuentra el pueblo de Morón. Codazzi, en la segunda mitad del siglo XIX refiere que “tan sólo cerca de la costa se encuentra un temple malsano, en las montañas que bañan el Morón, el Alpargatón y el Urama hasta el Yaracuy†(1.960, 393). El sector de Morón ya era reconocido y no precisamente por buenas referencias, el paludismo era el atributo de la costa: “en los suburbios de Puerto Cabello se practica un poblamiento basado en la extracción de sal. Las principales salinas se extienden al oeste de la ciudad. Son áreas malsanas y los salineros están agobiados por el paludismo denominado en esta comarca enfermedad de la costa†(Cunill Grau, 1.987,348). De tal manera que también en la zona de Morón el paludismo era “histórico†ya que tenía una vieja tradición en el área desde tiempos desconocidos favorecido por las condiciones ambientales de clima y topografía. En Morón convergieron una serie de factores como el que explica el cronista Marín: “en cuanto a Morón, el caso es explicable, tierras bajas, situadas casi al nivel del mar, con aguas estancadas por todas partes, era un lugar propicio para la proliferación de los zancudos transmisores del paludismo. El mal se iba intensificando en forma implacable. No había manera de evitarlo†(1.971,25)
Es pertinente continuar con las palabras casi dramáticas del cronista Marín, pero que en realidad pintaban un cuadro de desesperación y angustia:
Se había roto el equilibrio ecológico: el número de sus defunciones era superior al de sus nacimientos. La muerte estaba en acecho por todas partes. Su población disminuía de una manera vertiginosa. Para 1.945, esta se había reducido a 800 habitantes, y no se piense que eran habitantes alegres, contentos de vivir, optimistas del futuro. Nada de eso. Veían un futuro cada vez más tenebroso, algunos de ellos preferían emigrar a otros lugares aún cuando para esto tuvieran que romper los nexos sentimentales que los ligaban al pequeño rincón geográfico donde habían vivido siempre. En esto no hay exageración alguna. El cuadro era sobrio. La funesta y trágica endemia de la malaria se había apoderado de toda la zona. Decir paludismo. Era tanto como decir desolación y muerte (Ibidem).
Las aseveraciones de Marín son muy respetables, pero es importante analizar algunas apreciaciones de la cita del cronista Marín en la búsqueda de mayor objetividad.
El cenco oficial de 1.941, anterior a la aplicación del DDT en Morón, denota un decrecimiento de su población. De 1.933 habitantes (censo de 1.936) la población se redujo a 1.795, es decir perdió 138 habitantes (7,13%) en cinco años. Se diría que el porcentaje es insignificante sino fuera porque la población en general aumentó en ese quinquenio; en el país se incrementó en 486.424 venezolanos, en Carabobo en 19.315 personas. En todos los distritos del Estado Carabobo creció, excepto en Puerto Cabello, donde decreció y específicamente en Morón ¿Cuál fue la causa de la baja de la población Móronense? Probablemente debido a las muertes por malaria y a las consecuentes emigraciones.
Los libros de defunciones de Morón fueron consultados en la prefectura de la localidad para verificar el número de Muertes, la edad de los difuntos y la causa de la muerte. En relación a los registros de las causas de las muertes en realidad no están avalados por profesionales de la medicina y se ha tomado el criterio que aquellas muertes reseñadas como “fiebreâ€, “fiebre cerebralâ€, “fiebre biliosaâ€, etc. Se han incluido como decesos palúdicos por corresponderse estas descripciones con los síntomas más aparentes de la malaria, aunque ello puede inducir al error debido a que otras enfermedades también pueden presentar esta pirexia.
En el quinquenio, (1.936-1.941) el número de defunciones en Morón (355) supera al de nacimientos (335) y del total de ellas el 45 por ciento (161) murieron de paludismo, es decir, de cada dos personas uno moría por ese mal. La curva de las defunciones se cruza con la de nacimientos en 1.940, sigue en alza en 1.941 para colocarse por debajo de los nacimientos en 1.942 y 1.943, vuelve a ascender en 1.944 superando de nuevo las defunciones a los nacimientos. En 1.940 ocurrió la diferencia más sustancial a favor de la mortalidad (91 a 41), en el mismo año las muertes por paludismo (48) es superior al total de nacimientos (41).
Otro elemento que hay que considerar es que en Morón como área endémica, los decesos por paludismo recaen fundamentalmente sobre los individuos con menor capacidad de memoria inmunológica, es decir en aquellas que no han tenido tiempo de adquirirla, en este caso en los infantes. En el segmento 1.936-1945 la mortalidad en los menores de diez años es sumamente alta, la mitad de los difuntos son niño. Proporcionalmente, en el decenio 1.940-1.950, el 53,5 por ciento del total de las personas murieron antes de los diez años, con una mayor suma en los menores de tres años de edad. Fallecían un promedio de treinta y dos niños anuales. De esa alta mortalidad infantil murieron de paludismo en el lapso, 1.936-1.941, el 49,76 por ciento del total general de las defunciones por causa de la malaria el 61,27 por ciento eran niños menores de 10 años.
Una cantidad importante de personas abandonaron el lugar por temor a contraer la enfermedad o fueron tras la búsqueda de mejorar sus condiciones materiales de vida, aquí dejaron el terruño que no les ofrecía perspectivas de progreso por el abatimiento económico de la zona, aunque ello significara romper con los vínculos afectivos como bien lo dijo el cronista Marín, resulta ilustrativo una anécdota del poeta Gottberg:
Otro peón contaba la experiencia de un ganadero de Guarico que regresaba para el hato El Punzón, después de un tiempo en Caracas. Llegado a una que fuere una población floreciente, quizás Ortiz, ya en el atardecer de una pesada jornada de viaje, halló el pueblo desierto. Solo encontró un anciano en el quicio de una puerta. Cuando el viajero le preguntó que había sucedido en el pueblo, el otro, sacando fuerza de la tristeza le respondió: la gente se fue huyéndole al paludismo y los que se quedaron por que se murieron - y que hace usted allí.- esperando la muerte. Contestó, fatalista el vecino (1.987,32)
No puede estar alegre alguien que este esperando la muerte ni otros cuyo medio social sea la desolación y la tragedia. Los 1.975 habitantes que tenía Morón en 1.941, según el censo oficial, se redujeron a 800, datos del cronista Marín. Para el año de 1.945, fecha del rociamiento del DDT, la población bajó a 311 de acuerdo a las palabras de Berti (1.997) “su población 311 habitantes enflaquecidos por la fiebre en 80 ranchos desvencijadosâ€, no es posible tener una cifra oficial de los habitantes de Morón para 1.945, pues es sabido que después del censo de 1.941, se realizó el de 1.950, cinco años después del rociamiento. Sin embargo, es seguro que la población siguió descendiendo en el periodo de 1.942-1.945, aunque las cuotas de natalidad y mortalidad del sector, no ofrecen una diferencia holgada y es solo en 1.944 cuando las defunciones exceden los nacimientos en un número de 18 personas. Para llegar a las sumas poblacionales que aportan Marín (800) y Berti (311) hubo que producirse una emigración en masa de mórenses hacia otros lugares.
Lamentablemente los libros de defunciones consultados en la prefectura de Morón, no contienen los motivos de las muertes de los fallecidos entre 1.942 y 1.946, porque allí se hubiese podido conocer el grado de incidencia malárica en esos cuatro años. Al no tener valores específicos de ese periodo se deben tomar forzosamente los informes disponibles. El paludismo ha debido ser en Morón tan grave en los años que preceden la utilización del insecticida, puesto que de lo contrario no se hubiese seleccionado este pueblo a nivel nacional existiendo otras localidades dramáticamente afectadas por el mal. Es por ello que se debe buscar el alcance y las características de la enfermedad; Berti, en cuanto a Morón señala:
Se criaban los zancudos vectores más peligrosos de Venezuela… existían las tres especies de parásitos causantes de la malaria: maligna o “económicaâ€, benigna y cuartana; bazos grandes con índices esplénicos del 99%. De cada mil personas morían 49 por años… (había) una escuela con 70 niños desnutridos y enfermos (1.997, 48).
Morón compuesto por ranchos de paja y bahareque rodeados de estanques de agua y lagunas por todas partes y un medio social miserable constituía un foco formidable para la proliferación de los zancudos transmisores, convirtiendo así el poblado en un núcleo de endemia palúdica. La localidad Móronense estaba casi al borde del colapso en el primer lustro de la década de los cuarenta, la muerte rondaba en los caminos y en las casas dispersas sus moradores acusaban el martirio de este mal.
De manera pues que había que empezar por Morón la campaña dedetizadora que pondría fin al paludismo en Venezuela.
La organización del evento programado para el día dos de diciembre estuvo a cargo del Ingeniero Gerardo González, jefe del servicio de fomento anti-malarico dependencia de la sección de ingeniería antimalarica de la división de malariología.
La cuadrilla número uno era la encargada de ejecutar el primer rociamiento en un rancho del pueblo de Morón. Esta cuadrilla era comandada por Levi Borges, el primer guarda jefe, y José Manuel Contreras, el guarda – operador; además formaban parte de esta cuadrilla los rociadores Francisco Solórzano, Valentín Gutiérrez, Juan García y Francisco Gutiérrez.
Ese dos de diciembre era día domingo, era un día de feria para Venezuela. Porque cuando “Levi Borges : Guarda jefe de la primera cuadrilla de dedetizadores, llamó a la puerta de un rancho de bahareque y techo de palmas, en el Municipio Moró, estaba comenzando para Venezuela una nueva etapa de profundas transformaciones†(Gottberg, 1.987, 56).
El primer rancho rociado con DDT por la cuadrilla número uno era de Melecio Castillo y María Pacheco, para ello se utilizó el DDT de grado técnico al 100 por ciento y polvo humedecido al 50 por ciento. El rociamiento debía ser completo y muy cuidadoso, lo suficientemente rociada la vivienda con el insecticida para que la acción residual durara por el tiempo previsto; debían hacerse nuevos rociamientos cada tres meses.
Estuvieron presentes en este hito de la historia contemporánea de Venezuela, aparte de los ya nombrados, las siguientes personalidades: El doctor Arnoldo Gabaldón, el Ingeniero Arturo Luís Berti, el doctor Manuel García, presidente del Estado Carabobo, Ricardo Montilla, presidente del estado Guarico, el doctor Manuel Salvador Barreto, malariólogo de Puerto Cabello, el doctor Lacenio Guerrero, medico jefe de la zona II de Malariología del estado Carabobo, el Ingeniero Rafael Sardi y el doctor Antonio Gómez Marcano de la sección de actividades médicas.
En el lugar donde se encontraba el rancho desvencijado rociado con DDT se construyó unas décadas después. – Inaugurado el dos de diciembre de 1.955 – un obelisco con un redondel de piedra donde yace al pie del mismo en una cama también de piedra, un Anópheles muerto construido en metal. Este monumento fue construido por iniciativa del Club de Leones de Valencia.
Desde el primer rociamiento en Morón “se pasó a 55 cuadrillas en 1.948 y a 96 en 1.952, efectuando un considerable número de rociamientos intradomiciliario; en efecto, durante el periodo de 1.945 – 1.994 fueron realizados un total de 24.121 rociamientos†(Guerrero y Borges, 1.995, 11).
La acción de los deditazadores se extendió de Carabobo al Estado Aragua, de allí pasó a otras zonas de fuerte incidencia palúdica como las tierras regadas por el Río Orinoco. En 1.947 el rociamiento se llevó a cabo en el extenso territorio comprendido entre Puerto Ayacucho y la desembocadura del Orinoco en el actual Estado Delta Amacuro.
SEÑORES
MUCHAS GRACIAS…………….
BIBLIOGRAFIA
Bengoa y Lecanda, J. M. (1.980). MEDICINA SOCIAL EN EL MEDIO RURAL VENEZOLANO. (Reedición de la versión original de 1.940) Valencia. Universidad de Carabobo. Facultad de Ciencias de la Salud.
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Cunill Grau, P. (1.987). GEOGRAFIA DEL POBLAMIENTO VENEZOLANO EN EL SIGLO XIX. Caracas. Ediciones de la Presidencia de la República.
Díaz, F. (1.966). Dr. LUIS PEREZ CARREÑO. (1.866 – 1.966). Valencia. Publicaciones del Concejo Municipal de Valencia. Talleres gráficos de París en América, S. A.
________ (1.966) VIDA E HISTORIA DE LA MEDICINA EN LA PROVINCIA. Ediciones del Ejecutivo del Estado Carabobo.
Gottberg, C. (1.987). IMAGEN Y HUELLA DE ARNOLDO GABALDON. Caracas. Editorial INTERFUNDACIONES.
Guerrero, L. y Borges. (1.998). ARNOLDO GABALDON, UN PROCER CIVIL. Maracay. Editorial El Aragüeño.
Marín, A. (1.971). MORON AVE FENIX DE CARABOBO. Valencia. Ediciones de la PETROQUIMICA.
O. C. E. I. CENSO GENE
JUEVES 6 DE NOVIEMBRE DE 2008
Fermín Toro
Este venezolano nacido en Caracas en el año de 1807 y fallecido en la misma ciudad en 1865, es casi ignorado por la historia tanto académica como oficialmente a pesar de ser un personaje con una trayectoria de vida brillante, con una obra intelectual de gran magnitud. Es junto a Cecilio Acosta de los más destacados pensadores y estudiosos venezolanos del siglo XIX; quizá su desconocimiento o poco reconocimiento que se tiene se deba a su condición de hombre civil y no militar y que nunca llegó a ser presidente de la república.
Otro ingrediente que juega en su contra en este sentido es que siempre estuvo en las esferas del poder y en el entorno muy cercano del caudillo José Antonio Páez y que las sombras y las intrigas de esa época que envolvieron a su jefe también recayeron sobre él. Pero no fue un hombre incondicional y siempre tuvo su propio criterio, añadido a esta era poseedor de un gran valor personal como lo demostró en el año de 1848 cuando el Presidente José Tadeo Monagas secuestró al congreso y mandó una guardia a buscar a los diputados, entre ellos a Toro, y este le respondió a los guardianes “Díganle a su presidente que mi cuerpo se lo pueden llevar, pero Fermín Toro no se prostituyeâ€.
El año pasado se cumplió el bicentenario de su nacimiento y esa efeméride pasó sin penas ni glorias. Fermín Toro fue el primer sociólogo venezolano además de ser estadista y orador. Su formación fue autodidacta y su tiempo lo dedicó a la política, la reflexión y los estudios sociales. Como activista político fue electo diputado al congreso de valencia en 1858 y ocupó cargos diplomáticos como secretario de la legislación de Venezuela en Londres, Oficial Mayor de los Ministerios de Hacienda y Relaciones Exteriores; fue representante diplomático ante Colombia y Ministro Plenipotenciario ante España, Francia e Inglaterra.
Toro demostraba una gran habilidad en las conversaciones, maneja el arte de la diplomacia y fue un factor fundamental en las gestiones para que España reconociera a Venezuela como país independiente. Como escritor dejo una obra extensa entre ensayos sobre sociología, economía, ciencias políticas y escritos literarios, discursos, poesías, novelas y obras costumbristas donde manifiesta una tendencia entre el neoclasicismo y el romanticismo. Algunas de sus obras son: “Oda a la zona tórrida†(poemas) y “Siliba de los Andes†(novela).
Don Pietro Parmenteri: Parece un caminante errante pero es más sabio de lo que aparenta; va como un profeta anunciando y promoviendo un “diluvio de amorâ€, señala que este es nuestra única solución como especie frente al aniquilamiento de la vida sobre el planeta tierra. Ha vivido unos largos y fructíferos 82 años, de ellos 52 en Venezuela y lleva 40 residido en Morón. Es nativo de Italia, Menfil, provincia Agriyendo, Sicilia donde nació en 1926; allá solo estudio primaria, su formación es más bien autodidacta. Se graduó de bachiller en la Misión Rivas y lleva cuatro años de estudios en Dianética realizados en la ciudad de Valencia.
Su vasta experiencia y la profundidad de su conocimiento lo ha asimilado en su transitar vital por los diversos campos del saber: ha sido Rosacruz, Masón, Gnóstico, es Católico y ha editado un libro que tuve la oportunidad de leer y tiene otros tantos inéditos. Ojalá amigo Parmenteri no sea su voz un grito en el desierto y llegue a concretarse algún día su propuesta del “diluvio de amorâ€.
Felicitaciones: A la selección de kikimbol del Municipio Juan José Mora por el aplastante triunfo 12 x 1 sobre el estado Bolívar (uno de los mejores equipos) que le permitió coronarse campeón de los X Juegos Escolares Nacionales en este deporte. Un éxito mas para el amigo Heiner Maya, manager de la selección y Presidente de Imdemora. Hay que hacer notar que el equipo de kikimbol local nunca pasaba de segunda fase (Morón – Pto. Cabello) y en esta oportunidad superó a los equipos de todo el estado carabobo (3ra fase), luego venció en la zona regional seis donde estaban los estados Yaracuy, Carabobo, Falcón, Zulia (4ta fase) y posteriormente se titulo campeón nacional (mas de la mitad de los jugadores son de Morón) en el estado Lara en el lapso del 24 al 31 de Octubre, con un triunfo sobre el estado Bolívar. Felicitaciones campeonas.
Uno se muere antes
La escritora y reportera brasileña Eliane Brum explica muy bien el estado anímico e intimo de las personas que sobreviven a sus seres queridos, bien sean familiares, amigos o cualquier ser humano que aunque no te conozca haya tenido marcada incidencia en tu vida cotidiana, por ejemplo un artista, un deportista, un escritor, etc.
Cuando uno va envejeciendo y ve como van desapareciendo de tu lado personas que hasta ayer compartieron momentos contigo y luego no están, también se esfuma un pedazo de ti, se va con ellos vivencias porque te conocieron y los conociste, una parte de tu mundo y de tu vida se va del otro lado con esa persona que desaparece.
Eliane lo expresa así: "Una versión de nosotros muere siempre que muere alguien que amamos y que nos ama, porque esa persona se llevó su mirada sobre nosotros, que es única.
Una parte de nosotros también muere cuando no podemos compartir más la misma época con quien hizo de nuestro mundo lo que es.
Y ahora me quedo esperando en cualquier momento una nueva noticia, porque sé que no dejaran que no dejaran de llegar".
Estas reflexiones vienen a colación por la pérdida repentina y simultanea de amigos que hasta hace poco tiempo formaban parte de nuestro entorno, de la cotidianidad local, de nuestras circunstancias personales, y fugazmente ya no están, partieron sin aviso y sin protesto al otro mundo.
Nos referimos al amigo Freddy Sabariego, locutor, deportista y dirigente deportivo, albañil, solidario con los problemas de las comunidades y útil ciudadano para sus amigos, para su familia y a su prójimo. Recién llegado Freddy de la Guaira, lo incorporé al equipo de beisbol "Si Podemos" y luego al "Deportivo Unión" donde fue una figura estelar, después se abrió campo en la vida a fuerza de sacrificio y constancia, logró construir su propio mundo, se convirtió en un servidor, en un humilde colaborador de las causas justas, músico aficionado como su padre, y en eso muere acompañando en una melodía a chente. Ahora Freddy no está.
El otro amigo que tomó rumbo hacia el infinito fue el gocho Chelo, una gran persona, cordial y taciturno, callado, hombre de bien, trabajador al máximo, respetuoso y un caballero de noble estirpe. Se fue silencioso como vivió. Compartimos momentos de alegría al lado de su esposa Ediht. Bueno gocho que Dios te guarde en el cielo.
Para mí, el mejor profesor de matemática y física que he conocido en Morón es el colega fallecido Oscar Aponte. Oriundo de Carora, Edo Lara, pero hundió sus raíces en Morón donde laboró en diferentes colegios y logró su jubilación. Este Guaro era de intelecto brillante y amigo excelente. Consumimos mucho tiempo en largas conversas, algunas de temas intrascendentes. Otros, más ambiciosos como el bing bang y la teoría de la relatividad de Einstein, de mucho provecho para este servidor, fue un maestro en su campo, no solo para sus alumnos sino también para sus colegas. Deleitaba mucho escucharlo y aprender de él. Ahora no está.
"Muero un poco con cada uno de ellos porque viví un poco con cada uno de ellos" (EB).