Según Alexis Coello, era un pequeño embarcadero en las inmediaciones de San Felipe donde llegaban mercancías por vía fluvial para ser luego transportadas en carretas y bestias.
📄 Crónica: Boca de Yaracuy ➔
Según Alexis Coello, también conocido como Pica del Chino, era un punto de transferencia de mercancías donde los productos manufacturados llegaban por vía fluvial y eran trasladados en mula hacia San Felipe y Barquisimeto.
📄 Crónica: El Fuerte San José del Yaracuy ➔
Según Ferdinand Appun, en 1850 era un puerto distante pocas millas de San Felipe donde llegaban lanchas con mercancías desde el mar. Contaba con grandes almacenes, edificios comerciales y viviendas para mineros y transportistas.
📄 Crónica: El Río Yaracuy ➔
Según Alexis Coello, nace en la serranía de Aroa. El geógrafo Codazzi señala que funcionaba como canal de tráfico comercial entre El Chino (Yaracuy) y Puerto Cabello. Tiene una cuenca de 2.200 km2 (525 km2 en Carabobo) y sus aguas eran utilizadas por Venepal y Mercapel.
📄 Crónica: VIERNES 3 DE OCTUBRE DE 2008
Hidrografía Morense ➔
Según Jesús Briceño Enríquez, es el río más importante de Carabobo por su extensión y caudal. Posee una cuenca tributaria de 2.200 km² y sirve de límite con el estado Yaracuy desde la desembocadura del río Taría. Codazzi señala que para 1840 mantenía un intenso tráfico comercial entre El Chino y Puerto Cabello.
📄 Crónica: El Río Yaracuy ➔
Según Jesús Briceño Enríquez, en este caserío funcionó un aserradero que, junto a otro ubicado en la boca del río, contribuyó a la destrucción de la riqueza boscosa de la zona.
📄 Crónica: El Río Yaracuy ➔
Según Alexis Coello, sector de Morón de donde provenían los cabecillas de la organización deportiva y motivo por el cual el equipo adoptó su nombre definitivo.
📄 Crónica: Deportivo Unión ➔
Según Alexis Coello, este pueblo está situado en el ángulo noroeste del estado Carabobo. Su río sirve de línea divisoria entre los estados Falcón, Yaracuy y Carabobo. Históricamente ha sido un punto de intenso tráfico comercial y refugio de personajes vinculados al contrabando.
📄 Crónica: Boca de Yaracuy ➔
Según Jesús Briceño Enríquez, se forma en el fundo del mismo nombre. Debido a su poca velocidad y gran caudal, suele desbordarse creando terrenos anegadizos aptos para cocales y potreros.
📄 Crónica: El Río Yaracuy ➔
Según Jesús Briceño Enríquez, es el curso de agua que origina la ciénaga de Troncoso, caracterizada por su abundancia en peces y babas.
📄 Crónica: El Río Yaracuy ➔
Según Alexis Coello, nace en las cumbres de El Letrero a 1225 Msnm y dio origen al caserío Alpargatón, primera cabecera de poblado del municipio. Su cuenca es de 96 Km2 y se bifurca entre Pequiven y Boca de Yaracuy formando la cochinera uno y dos.
📄 Crónica: VIERNES 3 DE OCTUBRE DE 2008
Hidrografía Morense ➔
Según Alexis Coello, nace en Fila Rica a 1428 msnm. En su parte superior se llama río La Justa y adquiere el nombre de Morón al incorporársele la quebrada Las Palmas. Fue represado para la petroquímica y actualmente sirve de colector de aguas negras para la ciudad.
📄 Crónica: VIERNES 3 DE OCTUBRE DE 2008
Hidrografía Morense ➔
Según Alexis Coello, nace en la Fila Rica a 1428 Msnm (montañas de Cariaprima). Recibe el nombre de Morón tras incorporarse la quebrada Las Palmas. Fue represado y canalizado para la empresa petroquímica. Presenta altos niveles de contaminación al servir como colector de aguas negras.
📄 Crónica: VIERNES 3 DE OCTUBRE DE 2008
Hidrografía Morense ➔
Según Alexis Coello, este río nace en las cumbres de María Teresa a 1679 msnm. Anteriormente era denominado Puerto Chávez debido a que en su desembocadura existía un embarcadero utilizado por holandeses para el tráfico comercial. Posee una cuenca tributaria de 86 km2 y sus aguas son aprovechadas por la empresa PDVSA.
📄 Crónica: VIERNES 3 DE OCTUBRE DE 2008
Hidrografía Morense ➔
Según Alexis Coello, este río nace en las cumbres de Maria Teresa a 1679 Msnm. Anteriormente era denominado Puerto Chávez debido a la existencia de un embarcadero en su desembocadura utilizado por holandeses para el tráfico comercial. Posee una cuenca de 86 Km2 y sus aguas son destinadas al uso industrial de la empresa PDVSA.
📄 Crónica: VIERNES 3 DE OCTUBRE DE 2008
Hidrografía Morense ➔
Según Alexis Coello, nace en las montañas de Temerla (Yaracuy) y también es conocido como río Salao. Anteriormente alimentaba al río Yaracuy, pero fue desviado hacia el río Alpargatón por sus constantes inundaciones. Su cuenca es de 456 km2 e incluye afluentes como la quebrada Capotillo y el río Escondido.
📄 Crónica: VIERNES 3 DE OCTUBRE DE 2008
Hidrografía Morense ➔
Según Alexis Coello, nace en las montañas de Temerla (Yaracuy). Anteriormente alimentaba al río Yaracuy pero fue desviado hacia el río Alpargatón. En la unión con el arroyo de Canoabo se construyó la represa que suministra agua a Morón y Puerto Cabello. Su cuenca es de 456 Km2.
📄 Crónica: VIERNES 3 DE OCTUBRE DE 2008
Hidrografía Morense ➔
Según Alexis Coello, estadio que se colmaba de aficionados, especialmente público joven femenino, durante las participaciones del equipo Deportivo Unión.
📄 Crónica: Deportivo Unión ➔
Según el autor del texto, es el sector donde convergen la Av. Carabobo y la Av. Falcón, lugar donde se ubica el edificio Mercantil Caracas y donde se concentraron los buhoneros y la multitud durante el incendio.
📄 Crónica: Incendio en la torre ➔
Según Ferdinand Appun, era uno de los pueblos donde se habían construido grandes almacenes para las operaciones comerciales relacionadas con el tráfico por el río Yaracuy.
📄 Crónica: El Río Yaracuy ➔
Según el autor del texto, es un edificio ubicado en la zona de La Encrucijada de Morón donde se originó un incendio en su planta superior.
📄 Crónica: Incendio en la torre ➔
Según el autor del texto, nace en las serranías de Aroa, al norte de las montañas María Lionza, con una cuenca de 2.220 km2. Pedro José De Olavarriaga señala en 1720 que empieza en el cerro Sernuraco. Fue una vía de tráfico comercial intenso y refugio de contrabandistas, aunque actualmente su caudal y pureza han disminuido por la deforestación y desechos industriales.
📄 Crónica: Libro Crónicas desde Morón - Crónica de Boca de Yaracuy ➔
VIERNES 3 DE OCTUBRE DE 2008
Hidrografía Morense
El Municipio Juan José Mora posee una hidrografía propia de un paisaje fisiográfico que se ubica por encima de los diez grados de latitud norte lo que va a generar un espacio semidesértico al norte, de escasas precipitaciones, vegetación xerófita y altas temperaturas. Hacia el sur, la presencia de la montaña o del ramal litoralense de la cordillera de la costa modera y suaviza la temperatura aunque el daño antrópico (la acción del hombre) que ha sufrido le merma su potencial regulador del clima.
En estos tiempos es difícil predecir no el tiempo atmosférico que es una cosa sino el régimen climático que es otra. Este último ya no se cumple rígidamente en muchas partes del mundo tal como antes lo establecían, ahora llueve donde nunca llovía y no llueve donde siempre llovía por supuesto, esto no es tan radical, pero el calentamiento global ha encendido la temperatura y ha recalentado las corrientes marítimas causantes de grandes inundaciones, tormentas, huracanes. El efecto invernadero ha atizado el descongelamiento de los casquetes polares y provocó el fenómeno el Niño que todavía hace estragos en varias zonas del mundo.
Los ríos de J. J. Mora nacen todos al sur, en el macizos de Nirgua como algunos le dicen, o en las alturas de las cumbres de la cordillera del litoral perteneciente a la cadena montañosa de la costa, todos drenan o descargan sus aguas hacia la cuenca hidrográfica del mar caribe. Generalmente son ríos de corto trayecto y poca profundidad, pero vamos a tratar cada uno de ellos por separado.
El Sanchon: Nace en las cumbres de Maria Teresa a una altura de 1679 Msnm, anteriormente denominado Puerto Chávez porque en su desembocadura había un embarcadero que utilizaban mucho los holandeses para el trafico comercial con tierra firme. Montaña arriba se formaban cumbes de negros cimarrones y hasta bien entrado el siglo XX existía un caserío de cierta importancia.
La cuenca tributaria del río Sanchon es de 86 Km2 y en su parte superior posee muchos arroyos tributarios. Sus aguas son utilizadas para el uso industrial de la empresa PDVSA.
El Alpargaton: Este río tiene su nacimiento en las cumbres de El Letrero, a una altura de 1225 Msnm. Dio origen a la primera cabecera de poblado en el municipio: El caserío Alpargaton. Su cuenca tributaria es de 96 Km2. aguas abajo entre Pequiven y Boca de Yaracuy se bifurca y forma la cochinera uno y dos. El río presenta alta evaporación y sus cabeceras están bastante deforestadas por la presencia masiva de conucos y siembra.
El Urama: Su nacimiento se ubica en las montañas de Temerla en el estado Yaracuy. Llamado también río Salao, su curso alimentaba anteriormente al río Yaracuy pero fue desviado por sus constantes inundaciones a ese sector, ahora su desembocadura es el río Alpargaton. Tiene un largo recorrido. Su cuenca tributaria es de 456 Km2. son afluente de este río La Quebrada Capotillo, El río Escondido, el arroyo de Canoabo. En la unión de este arroyo y el río Urama se construyo la represa para el suministro de agua a Morón y Puerto Cabello.
El río Yaracuy: Nace en la serranía de Aroa, por el norte de las montañas de Maria Lionza, y por el sur del estado Yaracuy. El geógrafo Codazzi señala que era un canal de trafico comercial entre El Chino (La pica en el estado Yaracuy) y Puerto Cabello. En apreciación de los geólogos es una fosa tectónica. Tiene un extenso recorrido; su cuenca tributaria es de 2.200 Km2, de los cuales el 26% esta en Carabobo (525 Km2). Recibe las quebradas Chivacoa, Ganador, los ríos Guama, Yurubí etc. Sus aguas eran utilizadas por la empresa Venepal y por Mercapel en el estado Yaracuy. Tiene problemas de sedimentación al final de su recorrido.
El Morón: Nace en la Fila Rica a una altura de 1428 Msnm en las montañas de Cariaprima. En su parte superior recibe el nombre de río la Justa. Su recorrido es relativamente corto, era anteriormente navegable y desembocaba en el río Carine en Palma Sola; recibe el nombre de río Morón en el tramo donde se le incorpora por el lado este la quebrada Las Palmas. Fue represado y canalizado para el suministro de agua ala empresa petroquímica. Está altamente contaminado porque sirve de colector de aguas negras a las urbanizaciones y barrios de la ciudad. Fue reforestado en su parte alta gracias a la excelente labor del Ing. Julio Cesar Carrozo, pero esto será motivo de otra crónica, desde Morón.
Boca de Yaracuy
El pueblo de Boca de Yaracuy está situado en el ángulo noroeste del estado Carabobo, su río sirve de línea divisoria entre los estados Falcón, Yaracuy y el mismo Carabobo, es zona contiguade la costaoriental falconiana.
Elrío Yaracuy ha sido en el tiempo y lo es en la actualidad, la savia y la sangre del poblado.
Este río nace en las serranías de Aroa, al norte de las montañas de María Lionza, tiene un gran recorrido y su cuenca tributaria es de 2.220 Km2 de los cuales el 26% está en Carabobo, es decir, 525 Km2.
Pedro José de Olavarriaganoshabla del río en su Instrucción General y Particular de la Provincia de Venezuela en los años de 1720 y 1721: "El río Yaracuy empieza de un cerro llamado Samuraco, el cual está cerca de 30 leguas distante de su boca pasando por entre las jurisdicciones de Nirguay Barquisimeto...
Este río se debe considerar como muy importante alos intereses de su Magestad pues el provecho que se puede sacar de él, es bastante para asistir a la defensa de su costa".
A través del río Yaracuy se realizaba, a mediados del siglo pasado, un intenso tráfico comercialentre Puerto Cabello y los pueblos interioranosdelaregión centro-occidental.
Las mercancías eran despachadas en cuatro días desde el puerto hasta El Chino, pequeño embarcadero fluvial en las inmediaciones de San Felipe, según nos refiere el notable científico italiano Agustín Codazzi.
De El Chino en adelante las mercancíaseran transportadas en carretas y bestias de cargas, para lo cual se habían construido almacenes yedificiosen los caseríos de La Hoya y El Chino que conformaron junto con las viviendas de los mineros, leñadores y encargados del transporte de la madera una infraestructura comercial de cierta importancia.
El alemán Karl Fernand Appun hacemenciónen su obra "En los Trópicos" sobre el ecosistema del río Yaracuy.
"Sus selvas de galería en sus riberas, su flora y principalmente su variada fauna destacándose el Caimán de la Costa, el Mato Real, Chigüire, Venados, Araguatos, el Mono "Araña", aves de rapiña, el-Garzón Soldado, las Corocoras, garzas blancas entre otras".
Andresote fue un zambo nativo de Valencia que utilizó estos parajes exhuberantes del río Yaracuy como escondrijo para burlarse por mucho tiempo de la Real Compañía Guipuzcoana, encargada del monopolio comercial de Españacon Venezuela.
Sucedió entre 1732y 1735 se hizo jefe desde la zona costera hasta los Valles de Yaracuy para proteger el contrabando de los holandeses, que operaban desde la Isla de Curazao, con los hacendados de la región.
Andresote no sólo tuvo el apoyo de los hacendados, sino que logró reunir un numeroso grupo de esclavos y negros libres que les permitió derrotar en varias oportunidades las tropas del gobernador de la provincia.
En 1734 acabó con un ejército de 300 soldados que había sido enviado porel gobierno y la Guipuzcoana para apresarlo.
Al gobierno no se le hacía difícil atrapar a Andresote porque éste teníael apoyo de la mayoría de la población que le informaba de todos los movimientos de las tropas oficiales, así como también le suministraban las provisiones.
Tuvo el gobierno que mandar una expedición de más de 1.500 hombres para disolver el ejército de Andresote qué con la ayuda de los contrabandistas holandeses logró huir a Curazao, noasímuchos de sus partidarios que fueron condenados a muerte.
Hoy en día el río Yaracuy no ha perdido toda su belleza a pesar de que sus aguas ya no lucen cristalinas como antes, los desechos industriales de Morcapel y Venepal han enturbiado su cauce unido a las desforestaciones han que disminuido su caudal y lacerado su flora y su fauna.
Todavía siguen las casas del pueblo vestidas contablas de Guamo y subucólica gente entregada a las labores del mar, de sus labios se escuchan leyendas y cantos que dejan asomar añoranzas por tiempos pasados.
Las manos curtidas por manchas de coco, pero sus palabras son amables y sinceras, su tratosencilloy afable enaltece sus rasgosde humildadencerrados en su piel de cacao y pelo ensortijado.
De ellos supe del gigantescomero que habitabaenelríoque cuando se movía producía la estampida atemorizada de los demás animalitos fluviales hasta que un buen día llegó Ramón Saavedra, alias Antayo, y lo pescó.
El carretón que pasaba a media noche por las calles del pueblo y que espantabaalos vecinos desapareció cuando instalaron la luzeléctrica en el año de 1976.
animal que se encontraba en la boca del Tampoco se supo más de un enorme río que reventaba los cordeles y se enterraba en el fondo y no había fuerza humana capaz de moverlo Volveremos sobre este tema en otra oportunidad.
Libro Crónicas desde Morón - Crónica de Boca de Yaracuy
El pueblo de Boca de Yaracuy está situado en el ángulo noroeste del estado Carabobo, su río sirve de línea divisoria entre los estados Falcón Yaracuy y el mismo Carabobo, es zona contigua de la costa oriental falconiana. El río Yaracuy ha sido en el tiempo y lo es en la actualidad, la savia y la sangre del poblado. Este río nace en las serranías de Aroa, al norte de las montañas María Lionza, tiene un gran recorrido y en su cuenca tributaria es de 2.220 km2. Pedro José De Olavarriaga en su instrucción General y Particular de la Provincia de Venezuela en los años de 1720 y 1721 señala, "el río Yaracuy empieza de un cerro llamado Sernuraco. el cual está de 30 leguas distante de su boca pasando por entre las jurisdicciones de Nirgua y Barquisimeto... Este río se debe considerar como muy importante a los intereses de su Majestad pues el provecho que se puede sacar de él, es bastante para asistir la defensa de su costa".
A través del río Yaracuy se realizaba, a mediados del siglo pasado, un intenso tráfico comercial entre Puerto Cabello y los pueblos interioranos de la región centro occidental. Las mercancías eran despachadas en cuatro días desde el Puerto hasta El Chino, pequeño embarcadero fluvial en las inmediaciones de San Felipe, según nos refiere el notable científico italiano Agustín Codazzi. De El Chino en adelante las mercancías eran transportada en carretas y bestias de carga, para lo cual se habían construido almacenes y edificios en los caseríos de La Hoya y El Chino que conformaron junto con la vivienda de los mineros, leñadores y encargados del trasporte de la madera una infraestructura comercial de cierta importancia.
El alemán Karl Ferdmad Appun hace mención en su obra "En los Trópicos" sobre el ecosistema del río Yaracuy. "Sus selvas de galería en sus riberas, su flora y principalmente su variada fauna destacándose el Caimán déla Costa, el Mato Real, Chigüire, Venados, Araguatos, el Mono "Araña", aves de rapiña, el Garzón Soldado, las Comearas, garzas blancas entre otras".
Andresote fue un zambo nativo de Valencia que utilizó estos parajes exuberantes de río Yaracuy como escondrijo para burlarse por mucho tiempo de la Real Compañía Guipuzcoana, encargada del monopolio comercial de España con Venezuela. Sucedió entre 1732 y 1735.
Se hizo jefe desde la zona costera hasta los valles de Yaracuy para proteger el contrabando de los holandeses que operaban en la Isla d Curazao, con los hacendados de la región. Andresote no sólo tuvo el apoyo de los hacendados, sino que logró reunir un numeroso grupo de esclavos y negros libres que les permitió derrotar en varias oportunidades las tropas del gobernador d la provincia. En 1734 acabó con un ejército de 300 soldados que habían sido enviados por el gobierno y la Guipuzcoana para apresarlo. Al gobierno se le hacía difícil atrapar a Andresote porque éste tenía el apoyo de la mayoría de la población que le informaba de todos los movimientos de las tropas oficiales, así como también le suministraban las provisiones. Tuvo el gobierno que mandar una expedición de más de 1.500 hombres para disolver el ejército de Andresote, quien con la ayuda de los contrabandistas holandeses logró huir a Curazao, no así muchos de sus partidarios que fueron condenados a muerte.
Hoy en día el río Yaracuy no ha perdido toda su belleza a pesar de sus aguas ya no lucen cristalinas como antes, los desechos industriales de Morcapel y Venepal han enturbiado su cauce unido a las deforestaciones que han disminuido su caudal y lacerado su flora y su fauna. Todavía siguen las casas del pueblo vestidas con tablas de Guamo y su bucólica gente entregada a las labores del mar, de sus labios se escuchan leyendas y cantos que dejan asomar añoranzas por tiempos pasados. Las manos curtidas por manchas de coco, pero sus palabras son amables y sinceras, su trato sencillo y afable enaltece sus rasgos de humildad encerrados en su piel de cacao y pelo ensortijado. De ellos supe del gigantesco mero que habitaba en el río que cuando se movía producía estampida atemorizada de los demás animalitos fluviales hasta que un buen día llegó Ramón Saavedra, alias Antayo, y lo pescó.
Otra leyenda, la de El Carretón que pasaba a media noche por las calles del pueblo y que espantaba a los vecinos, desapareció cuando instalaron la luz eléctrica en el año de 1976.
Tampoco se supo más de un enorme animal que se encontraba en la boca del río que reventaba los cordeles: se enterraba en el fondo y no había fuerza humana capaz de moverlo.
El Fuerte San José del Yaracuy
El fuerte o fortín es una construcción militar para la defensa y el ataque; se hace con diversos materiales, fundamentalmente con materiales duros y resistentes que logren aguantar las arremetidas del enemigo.
En la boca del río Yaracuy, aquí, en los predios del municipio Juan José Mora en el año 1732 se construyó uno con "faxina y palos".
La faxina (nos dice el DRAE) es un haz de ramas delgadas muy apretadas que usaban los ingenieros militares especialmente para revestimientos o también "pared formada por haces de ramas, pajas o cañas, unidos y recubiertos de barro, que se utilizan en la construcción de ranchos".
Este fortín se construyó en Boca de Yaracuy con la finalidad de vigilar la entrada y salida de las embarcaciones que por allí circulaban para evitar el contrabando o comercio ilícito que realizaban los holandeses con el apoyo del zambo Andresote (Juan Andrés López del Rosario).
Recordemos que esta vía fluvial del Yaracuy permitía llegar hasta El Chino (o Pica del Chino) donde había un puertucho o embarcadero; las mercancías de bienes manufacturados o cargas llegaban hasta El Chino, de allí era trasladada en lomo de mula, hacia San Felipe y Barquisimeto, de regreso las cargas eran de productos agrícolas (café, cacao, frutas etc.).
La otra razón para la existencia de ese fuerte efímero fue la militar.
Andresote había logrado reunir un grupo numeroso de negros, indios, pardos y tenía la colaboración de los hacendados y conuqueros y también de los holandeses.
De tal manera que en varias oportunidades pudo derrotar las tropas españolas de la compañía Guipuzcoana; Andresote los tenía en zozobra y hasta los ridiculizaba.
Fue entonces cuando el Gobernador y Capitán General Sebastian García de la Torre resolvió dirigir personalmente las operaciones contra Andresote, de tal forma que se dirigió a San Felipe, con más de 1500 hombres, donde estableció su cuartel General.
García de la Torre dió la orden de construir el fortín, puesto que los cimarrones continuaban atacando, como lo hicieron con el Teniente Isidoro Vicente de Ribera que lo emboscaron con sus 280 hombres causándole numerosas bajas.
Ya Andresote se había ido hacia Curazao y García de la Torre lo sabía pero los cimarrones y rebeldes no dejaban de asechar y atacar.
El fuerte de "San José del Yaracuy" tendría diez cañones y "treinta hombres de guarnición, para atajar el trato ilícito de los naturales con los holandeses.
El ingeniero Francisco Andrés Meneses tendría a su cargo la erección del fortín y el teniente Martín de Ascanio suministraría los soldados, la mano de obra, los bastimentos y todos los materiales necesarios".
El fuerte fue levantado con suma rapidez.
A la vez, el Gobernador García de la Torre ordenó también levantar otro fuerte en Boca de Aroa (él lo llama Tucacas) porque decía que hay muchas veredas desde San Felipe, Nirgua y otras partes, por donde se pueden bajar las frutas y llevar las ropas cuya facilidad de comercio hace que los holandeses frecuenten tanto con sus balandras dicha Tucacas (Boca de Aroa), teniendo larga estación en ella por la comodidad que le ofrecen sus caños".
Esto lo dice el Gobernador porque el río Yaracuy tenía en ese tiempo muchas ramificaciones o caños que se conecta ban con el río Aroa, además.
El delta del río Yaracuy se unía con el de Aroa en ese entonces.
La actuación de García de la Torre no le sirvió de mucho, si bien es cierto que había sofocado la rebelión de Andresote, fue sustituido a finales de 1732 por el nuevo Gobernador Martín Lardizábal.
Este Gobernador ordenó destruir el Fuerte San José de Yaracuy y mandó a construir otro: "El Fuerte San Ignacio Loyola de Tucacas".
Todo el personal y utilería del primero fue traspasado al segundo.
El Río Yaracuy
Para hablar sobre este río nos vamos a basar -para no inventar el agua tibiaen un excelente trabajo del Dr.
Jesús Briceño Enríquez, publicado en su primera edición en 1978, bajo el nombre de "Nociones hidrogeográficas del estado Carabobo".
Lo vamos a transcribir selectamente y va dirigido a los estudiantes morenses.
"Este río es el más importante de Carabobo, dados su extenso recorrido y los caudales que lleva al mar.
Los geólogos lo consideran como el resultado de una fosa tectónica con plegamientos fallísticos.
Su cuenca tributaria tiene 2.200 kilómetros cuadrados, de los cuales corresponden a Carabobo el 26%, o sea: 572 Km².
El río Yaracuy sirve de límite con el estado del mismo nombre a partir de la desembocadura del río Taría, en terrenos del Central Lucinda, otrora un macrofundo con grandes plantaciones de azúcar.
El curso inferior del río Yaracuy tiene una lenta velocidad y es bastante profundo, por lo que se utilizaba como vía navegable para embarcaciones de poco calado.
Codazzi nos dice que para 1840, este río mantenía intenso tráfico comercial entre El Chino (La Pica) y Puerto Cabello, atravesando el golfo Triste.
El intrépido explorador alemán Ferdinand Appun, allá por el año de 1850, nos trae una interesante descripción de este río, que copiamos a continuación: en cuatro días iban las mercancías en lancha, Yaracuy arriba hasta el puertecito de El Chino, distante de San Felipe pocas millas, hacia donde eran despachados en carretas o en bestias de carga.
Con este fin, en los pueblos de La Hoya y El Chino habíanse construido grandes almacenes y otros edificios necesarios para las operaciones comerciales, y en su cercanía se encontraban las viviendas de los mineros, leñadores y encargados de transporte de madera.
A partir del puente sobre el Yaracuy, el río discurre bastante encajonado por entre terrenos dedicados a pastizales que antes eran plantaciones de caña de azúcar (cuando el mencionado central se hallaba en plena actividad).
El caño Eneal toma aguas del río Yaracuy y las desparrama en terrenos bajos adyacentes formando una infinidad de ciénagas.
El caño Manatí es el que origina la ciénaga de Troncoso, muy abundante en peces y babas.
El caño Copra se forma en el fundo del mismo nombre y a causa de la poca velocidad y mucho caudal, con frecuencia se desborda, dando lugar a terrenos anegadizos, apto para potreros y cocales.
El caño Uramita recoge los derrames del río y otras veces sirve de colector a las aguas diseminadas en la sabana y matorrales vecinos.
El más importante usuario de las aguas del río Yaracuy es la industria Venepal, la cual ha construido una acequia que deriva aguas de aquél para atender las necesidades industriales, pero dispone de dos caños que drenan los desechos industriales hacia el mar, no utilizando el río como receptor de las aguas servidas (estos caños son llamados cochinera I y II)".
En el caserío Agua Negra existía un aserradero y otro en la boca del río Yaracuy que destruyó toda la riqueza boscosa, acabando con esta gran reserva forestal.
Deportivo Unión
Revisando viejos papeles me ncuentro con una lista de nombres que una vez fuera el roster del equipo de béisbol Deportivo Unión, de grata memoria para aquellos que como yo vivimos con intensidad deportiva la década que va desde los años 80 al 90. Este equipo aparte de su calidad beisbolística y nivel de competencia tuvo una gran acogida en el público que era aficionado a esta disciplina, sobre todo en los sectores jóvenes femeninos que colmaba el estadio El Dique cuando este equipo participaba en los juegos. Empezó con el nombre "Si Podemos" en alusión a una vieja consigna del MAS (Movimiento Al Socialismo), partido donde militábamos la mayoría de los jugadores y que era el patrocinador e inspiración de la divisa. Por cuestiones reglamentarias hubo de cambiar el nombre para poder participar en el campeonato que regía la liga de béisbol de Morón; no recuerdo bien si su presidente era entonces Lorenzo Caldera o José Palacios, pero lo cierto es que el equipo pasó a llamarse el Deportivo Unión. Lo de Deportivo es obvio y lo de unión era por el barrio unión, lugar de donde proveníamos los cabecillas de la organización. El Deportivo Unión -con su franela y gorra anaranjada y pantalón beige- tuvo gran figuración en los campeonatos: dos subcampeonatos, en ambas oportunidades fue contra los doble "A" bajados de la Volkswagen, y varios trofeos ganados fuera y dentro del municipio. Su mística y camaradería era impresionante, su entusiasmo y el fervor de la juventud hicieron el equipo una escuela de donde salieron posteriormente los mejores jugadores de una generación de beisbolistas de Morón. Su primer manager fue este servidor, después fue el amigo Ãngel Brett. Este equipo lo conformaban: Neptalí Seco, Emiro Reyes, Alexis Coello, Tulio Borges, Henry Navas (calembe), Julio Lugo, Jorge Arteaga, Ernesto Testa, José Castillo, Oscar Andueza, Héctor Saldivia, Rafael Ortiz, Ãngel Brett, Luis Palacios, Freddy Sabariego, Fernando Granadillo, Chicho Granadillo, Orlando Lugo, Mauro Hernández, Luis Brett, Ramón Ayala (montito), Víctor Milano, Dennis Salas (el chino) (+), Angel Ãlvarez (+), Alexis Polanco (pata e sopo) (+) y me perdonan de los que por olvido no mencioné. Por iniciativa de Freddy Sabariego y Emiro Reyes estamos planificando un reencuentro de toda la familia del Deportivo Unión para homenajear a los integrantes de este gran equipo, para tal efecto, vamos a realizar una caimanera en algún club y luego los actos protocolares de rigor. Desde ya los invito a todos los que tuvieron que ver con este equipo comunicarse con Freddy Sabaniego y Emiro Reyes. Teléfono de contacto 0412-853 829. Visite mi blog www.alexiscoello.com.ve (*) Cronista Municipal J. J. Mora
Libro Crónicas desde Morón - La tragedia de Simón
Nos cuentan del amor de consorte de Simón Písalo con su inseparable yegua, raro amor de un hombre con un animal. La yegua era para él la esposa, compañera, amiga y madre, celosamente cuidaba de que nadie la tocase, cautelosamente la mudaba desde la ceiba ubicada donde hoy está el galpón de la Técnica Morón hasta el tamarindo en los predios de la actual Cantv, en terrenos de Juana Rivas. Una vez enloqueció de celos y apuñaló a la yegua: había encontrado a su amada en un acto infiel, entregada a un macho rucio propiedad de Tomás Pérez; luego se le vio lloroso, curando a la yegua con café y kerosén a orillas del río Morón.
Pero Simón no sólo eia amor promiscuo, era también bondad. Se había ganado unos reales tambando cocos en Zapateral, y con su mochilla full se vino a la calle Real (hoy calle Comercio) montado en su cabalgadura, trajeado de gala, llevaba puesta su ruana multicolor, tiraba a su paso las monedas a los lugareños. A las cuatro esquinas llegó a tomarse unos tragos, ebrio, simulaba escribir unas notas en un papel.
Al momento pareció Amado Ruz, policía del pueblo, y que por orden del prefecto Federico Contreras debía arrestar a Simón. Amado llamó a Simón a la plaza, pero por temor no lo apresó sino que le manifestó que el prefecto lo mandaba a llamar. Simón le respondió que más tarde iría. Esta conversación fue oída por un chichero trinitario que se encontraba a un lado y quien al momento exclamó: "En mi país cuando la ley dice que la negra está presa, la negra está presa ". No había terminado de pronunciar la última palabra cuando la dentadura del trinitario fue a caer como a tres metros de distancia junto con la olla de chicha, éste, al levantarse resignadamente y batiendo la cabeza, dice: "Qué negraco... por estar metiéndome en vainas ".
Dos cosas marcaron el ocaso de Simón o de El Coyote, como también se le llamaba. Una fue la caída que sufrió desde una mata de coco que lo inmovilizó por largo tiempo; y la otra, fue la muerte de su yegua, que le congeló el alma. Nunca fue más el mismo Simón, se le veía triste y solitario, languideciendo de nostalgia por su amor perdido. La inmundicia hizo el resto, los gusanos se encargaron de carcomerle los intestinos, mengua a mengua su rucólico cuerpo se postraba en el solar de Pedro "El Chino", donde hoy está la oficina de Hidrocentro, en la calle San José. Algunos vecinos caritativos lo socorrían regándole creolina en las almorranas deshechas, luego fue trasladado al hospital Adolfo Prince Lara, donde, según se dice, por lo incurable del mal le aplicaron una inyección letal y su cuerpo tuvo como destino el crematorio.
El brujo le prende fuego a la choza simulando un incendio accidental. Al regresar la pareja de sus labores, encuentran las ruinas de su choza y sus niños calcinados. María enloqueció y de Rafael no se supo más.
Transcurridos varios años, en la hora de su muerte, Indalecio confesó la verdad de los hechos, parecía un gato que quería subir por las paredes, luego de la confesión muere en una casa de la calle Ayacucho cruce con la calle El Bolsillo, hoy calle Junín.
Posteriormente muere Tolosino disparándose un tiro en la sien derecha, encontrándose en su habitación de la calle Real, ahora calle Comercio. Así termina esta tragedia que conmovió a este infortunado pueblo...
VIERNES 3 DE OCTUBRE DE 2008
Hidrografía Morense
El Municipio Juan José Mora posee una hidrografía propia de un paisaje fisiográfico que se ubica por encima de los diez grados de latitud norte lo que va a generar un espacio semidesértico al norte, de escasas precipitaciones, vegetación xerófita y altas temperaturas. Hacia el sur, la presencia de la montaña o del ramal litoralense de la cordillera de la costa modera y suaviza la temperatura aunque el daño antrópico (la acción del hombre) que ha sufrido le merma su potencial regulador del clima.
En estos tiempos es difícil predecir no el tiempo atmosférico que es una cosa sino el régimen climático que es otra. Este último ya no se cumple rígidamente en muchas partes del mundo tal como antes lo establecían, ahora llueve donde nunca llovía y no llueve donde siempre llovía por supuesto, esto no es tan radical, pero el calentamiento global ha encendido la temperatura y ha recalentado las corrientes marítimas causantes de grandes inundaciones, tormentas, huracanes. El efecto invernadero ha atizado el descongelamiento de los casquetes polares y provocó el fenómeno el Niño que todavía hace estragos en varias zonas del mundo.
Los ríos de J. J. Mora nacen todos al sur, en el macizos de Nirgua como algunos le dicen, o en las alturas de las cumbres de la cordillera del litoral perteneciente a la cadena montañosa de la costa, todos drenan o descargan sus aguas hacia la cuenca hidrográfica del mar caribe. Generalmente son ríos de corto trayecto y poca profundidad, pero vamos a tratar cada uno de ellos por separado.
El Sanchon: Nace en las cumbres de Maria Teresa a una altura de 1679 Msnm, anteriormente denominado Puerto Chávez porque en su desembocadura había un embarcadero que utilizaban mucho los holandeses para el trafico comercial con tierra firme. Montaña arriba se formaban cumbes de negros cimarrones y hasta bien entrado el siglo XX existía un caserío de cierta importancia.
La cuenca tributaria del río Sanchon es de 86 Km2 y en su parte superior posee muchos arroyos tributarios. Sus aguas son utilizadas para el uso industrial de la empresa PDVSA.
El Alpargaton: Este río tiene su nacimiento en las cumbres de El Letrero, a una altura de 1225 Msnm. Dio origen a la primera cabecera de poblado en el municipio: El caserío Alpargaton. Su cuenca tributaria es de 96 Km2. aguas abajo entre Pequiven y Boca de Yaracuy se bifurca y forma la cochinera uno y dos. El río presenta alta evaporación y sus cabeceras están bastante deforestadas por la presencia masiva de conucos y siembra.
El Urama: Su nacimiento se ubica en las montañas de Temerla en el estado Yaracuy. Llamado también río Salao, su curso alimentaba anteriormente al río Yaracuy pero fue desviado por sus constantes inundaciones a ese sector, ahora su desembocadura es el río Alpargaton. Tiene un largo recorrido. Su cuenca tributaria es de 456 Km2. son afluente de este río La Quebrada Capotillo, El río Escondido, el arroyo de Canoabo. En la unión de este arroyo y el río Urama se construyo la represa para el suministro de agua a Morón y Puerto Cabello.
El río Yaracuy: Nace en la serranía de Aroa, por el norte de las montañas de Maria Lionza, y por el sur del estado Yaracuy. El geógrafo Codazzi señala que era un canal de trafico comercial entre El Chino (La pica en el estado Yaracuy) y Puerto Cabello. En apreciación de los geólogos es una fosa tectónica. Tiene un extenso recorrido; su cuenca tributaria es de 2.200 Km2, de los cuales el 26% esta en Carabobo (525 Km2). Recibe las quebradas Chivacoa, Ganador, los ríos Guama, Yurubí etc. Sus aguas eran utilizadas por la empresa Venepal y por Mercapel en el estado Yaracuy. Tiene problemas de sedimentación al final de su recorrido.
El Morón: Nace en la Fila Rica a una altura de 1428 Msnm en las montañas de Cariaprima. En su parte superior recibe el nombre de río la Justa. Su recorrido es relativamente corto, era anteriormente navegable y desembocaba en el río Carine en Palma Sola; recibe el nombre de río Morón en el tramo donde se le incorpora por el lado este la quebrada Las Palmas. Fue represado y canalizado para el suministro de agua ala empresa petroquímica. Está altamente contaminado porque sirve de colector de aguas negras a las urbanizaciones y barrios de la ciudad. Fue reforestado en su parte alta gracias a la excelente labor del Ing. Julio Cesar Carrozo, pero esto será motivo de otra crónica, desde Morón.
Incendio en la torre
Serenamente transcurría la mañana, como otro sábado cualquiera.
Los transeuntes se movían de un lado a otro.
Algunos se aglomeraban frente al camión verdurero, otros iban en búsqueda del periódico en el kiosko de Doris, al lado (en donde el chino) un grupo de viajeros y parroquianos levantaban el codo diligentemente para contrarrestar los efectos de la resaca del día anterior.
En la Av. Carabobo, frente al monumento al Zancudo, se formabala tradicional colasabatinade los que no les gusta compraren Morón y se trasladan a los mercados de Puerto Cabello ¿O será que los comerciantes de Morón no les ofrecen las mercancías que ellos desean? o ¿Quizás los precios? Que falta hacen los mercados populares, bien sea, municipal, solidario, regional, libre, etc.
En plena encrucijada ya estaban acomodados, desde tempranas horas de la mañana, en pequeños tarantines, los parrilleros, los ferreteros, los riferos, los terminaleros, los pantaleteros, los pantaloneros, raspaderos, fruteros, quincalleros, etc., paremos de contar.
Atravesando la Av. Falcón, que se ha quedado tuerta por la negligencia oficial, los peatones, con la revista hípica en el bolsillo, hacían esfuerzos para saltar los surcos dejados por las reparaciones en las cercanías de la Morapan y la calle El Triunfo, en las aceras del frente se oía el ruido estridente de las cornetas de los autobuses que se dirigen ala costa falconiana.
Esta mezcla de el corneteo de los autobuseros con la aglomeración desorganizada de los vehículos más el grito de los mercaderes y el bullicio incesante de los amigos de Baco martirizaban el ambiente y convertíana La Encrucijada, esamañana, en un perfecto infierno. Sólo faltaba el fuego. Y efectivamente se hizo el fuego, brotó por los ventanales del edificio de Mercantil Caracas, en su planta superior.
El primero que vio las lengüetadas de fuego fue el ciego Morillo, que desde su kiosko de terminales avistó las llamaradas y gritó a sus vecinos más cercanos para llamarle la atención sobre el suceso.
Inmediatamente el comercio adyacente al sitio del acontecimiento comenzó a cerrar sus puertas.
En el acto Bernacasar Moreno cerró La Morenera, pero antes tuvo que sacar, no sin dificultad, a Manuel Suárez y a Wilmer Marín que estaban libando desde tempranas horas.
Frente al Mercantil Caracas seconcentró una multitud, parecida a los mítines políticos de los años 70.
Los curiosos llegaron de todas partes.
Algenriosos llegaron de todas partes.
Al gentío de La Encrucijada se agregaron los.
que vinieron del barrio El Trapiche (mono blanco y su cuadrilla), de barrio Coro (Fuque, Dalia Reyes y Flia.), de Coro (Fuque, Dalia Reyes y Flia.), de La Charneca (Willi Char y el manco Bohórquez), y hasta de lugares más lejanos llegaron saboriones.
Para la curiosidad no hay pasaje caro.
En el tumultuoso río humano la gente corría y jadeaba, pisotones, empujones, golpes (yo llevé uno).
Una señora embarazada fue auxiliada, tenía síntomas de asfixia, su marido le reprochó su presencia en el sitio, ella le respondió que presentía que su hijo (aún no nacido) iba a ser bombero.
Otros curiosos con un tono xenofóbico decían que Dios castigóconese incendio a los árabes dueños del negocio porque vendían muy caro, alguien le fue a comunicarle este comentario a Falled (dueño de La Linda), por lo que inmediatamente éste ordenó a sus empleados a ponerles nuevas etiquetas a los artefactos con precios rebajados, evitó aquella sentencia que dice: "cuando veas las barbas de tu vecino arder, pon las tuyas en remojo".
Del barrio El Mamón venía volando Emiro Reyes como una flecha, iba rumbo a la peluquería que está distante del incendio como un kilómetro.
En la línea de autos libres que está al frete de donde sucedió el incendio se produjo un apretujamiento de dos vehículos, uno propiedad de Onésimo Riera y el otro de Saavedra.
Ambos asustados y en la prisa por salir primero chocaron, y Onésimo arrancó primero, brincó la isla y fue a parar la carrera a Urama.
¡Qué guapo este coriano! Los buhoneros de La Encrucijada recogieron sus peroles al ver esa multitudinquieta y con ánimos caldeados.
Olía a saqueo.
Sin embargo no se escaparon unos pobres guajiros que les llevaron sus mercancías.
Pordesgracia, lanota triste de estos comentarios, hubo pérdidas humanas.
Un anciano inválido pereció consumido por las llamas, los torrentes de humos ahogaron sus pulmones y el fuego mordió su frágil carne.
Su compañera, anciana también, logró salvar su vida arrojándose desde lo alto en una misión suicida.
Afortunadamente no faltó la mano generosa y solidaria de ese moronense curioso que se encontraba en el lugar de los hechos.
Las unidades bomberiles acudieron a la cita nefasta, estos útiles funcionarios se trasladaron desde Puerto Cabello y otro (me dijeron) vino de Guacara.
Los bomberos de las empresas locales por el papeleo de la permisología y las autorizaciones no lograron llegar.
¡Qué lástima! La Guardia Nacional y la policía acordonaron la zona.
Una viejita que pasaba al lado de un guardia llevó un planazo sin saber por qué.
Al extinguirse el fuego llegó Norman Colmenares al local buscando los árabes para obtener el contrato de pintura.
Todo esto se hubiese evitado si se hubiesen controlado las llamas a tiempo.
¡Qué falta hace un Cuerpo de Bomberos para la comunidad moronense!
Libro Crónicas desde Morón - Incendio en la Torre
Serenamente transcurría la mañana, como otro sábado cualquiera. Los transeúntes se movían de un lado a otro. Algunos e aglomeraban frente al camión verdurero, otros iban en búsqueda del periódico en el kiosko de Doris, al lado (en donde el chino) un grupo de viajeros y parroquianos levantaban el codo diligentemente para contrarrestar los efectos de la resaca del día anterior. En la Av. Carabobo, frente al monumento al Zancudo, se formaba la tradicional cola sabatina de los que no les gusta comprar en Morón y se trasladan a los mercados de Puerto Cabello. ¿O será que los comerciantes de Morón no les ofrecen las mercancías que ellos desean? O ¿Quizás los precios? Qué falta hacen los mercados populares, bien sean municipales, solidarios, regionales, libres, etc.
En plena encrucijada ya estaban acomodados, desde tempranas horas de la mañana, en pequeños tarantines, los parrilleros, los ferreteros, los riferos, los terminaleros, los pantaleteros, los pantaloneros, raspaderos, fruteros, quincalleros, etc., paremos de contar. Atravesando la Av. Falcón, que se ha quedado tuerta por la negligencia oficial, los peatones, con la revista hípica en el bolsillo, hacían esfuerzos para saltar los surcos dejados por las reparaciones en las cercanías de la Morapan y la calle El Triunfo. En las aceras del frente se oía el ruido estridente de las cornetas de los autobuses que se dirigen a la costa falconiana. Esta mezcla del corneteo de los autobuseros con la aglomeración desorganizada de los vehículos más el grito de los mercaderes y el bullicio incesante de los amigos de Baco, martirizaban el ambiente y convertían La Encrucijada, esa mañana, en un perfecto infierno. Sólo faltaba el fuego. Y efectivamente se hizo el fuego, brotó por los ventanales del edificio de Mercantil Caracas, en su planta superior.
El primero que vio las lengüetadas de fuego fue el ciego Morillo, que desde su kiosko de terminales avistó las llamaradas y gritó a sus vecinos más cercanos para llamarles la atención sobre el suceso. Inmediatamente el comercio adyacente al sitio del acontecimiento comenzó a cerrar sus puertas. En el acto Bernacasar Moreno cerró La Moronera, pero antes tuvo que sacar, no sin dificultad, a Manuel Suárez y a Wilmer Majrín que estaban libando desde tempranas horas. Frente al Mercantil Caracas se concentró una multitud, parecida a los mítines políticos de los años 70. Los curiosos llegaron de todas partes. Al gentío de La Encrucijada se agregaron los que vinieron del barrio El Trapiche (Monoblanco y su cuadrilla), de barrio Coro (Fuque. Dalia Reyes y Flia.), de La Charneca (Wlíi Char y el Manco Bohórquez), y hasta de lugares más lejanos llegaron sabonones. Para la curiosidad no hay pasaje caro. En el tumultuoso río humano la gente corría y jadeaba, pisotones, empujones, golpes (yo me llevé uno).
Una señora embarazada fue auxiliada, tenía síntomas de asfixia, su marido le reprochó su presencia en el sitio, ella le respondió que presentía que su hijo (aún no nacido) iba a ser bombero.
Otros curiosos con un tono xenofóbico decían que Dios castigó con ese incencio a los árabes dueños del negocio porque vendían muy caro, alguien le fue a comunicar este comentario a Fallecí (dueño de La Linda), por lo que inmediatamente éste ordenó a sus empleados ponerle nuevas etiquetas a los artefactos con precios rebajados, evitó aquella sentencia que dice: "Cuando veas las barbas de tu vecino arder, pon las tuyas en remojo ".
Del barrio El Mamón venía volando Emiro Reyes como una flecha, iba rumbo a la peluquería que está distante del incendio como un kilómetro. En la línea de autos libres que está al frente de donde sucedió el mcencio, se produjo un apretujamiento de dos vehículos, uno propiedad de Onésimo Riera y el otro de Saavedra. Ambos asustados y en la prisa por salir primero, chocaron, y Onésimo arrancó primero, brincó la isla y fue a parar la carrera a Urama. ¡Qué guapo este coriano! Los buhoneros de La Encrucijada recogieron sus peroles al ver esa multitud inquieta y con ánimos caldeados. Olía a saqueo. Sin embargo no se escaparon unos pobres guajiros a los que les llevaron sus mercancías.
Por desgracia, la nota triste de estos comentarios, hubo pérdidas humanas. Un anciano inválido pereció consumido por las llamas, los torrentes de humo ahogaron sus pulmones y el fuego mordió su frágil carne. Su compañera, anciana también, logró salvar su vida arrojándose desde lo alto en una misión suicida. Afortunadamente no faltó la mano generosa y solidaria de ese moronense curioso que se encontraba en el lugar de los hechos. Las unidades bomberiles acudieron a lal cita nefasta, estos útiles funcionarios se trasladaron desde Puerto Cabello y otro (me dijeron) vino de Guacara. Los bomberos de la empresas locales por el papeleo de la permisología y las autorizaciones no lograron llegar. ¡Qué lástima! La Guardia Nacional y la policía acordonaron la zona. Una viejita que pasaba al lado de un guardia se llevó un planazo sin saber por qué. Al extinguirse el fuego llegó Norman Colmenares al local buscando a los árabes para obtener el contrato de pintura. Todo esto se hubiese evitado si se hubiesen controlado las llamas a tiempo. ¡Qué falta hace Un Cuerpo de Bomberos para la comunidad moronense!
Libro Crónicas desde Morón - San Pablo de Urama
Por iniciativa del concejal de Urama Luis Blanco (Willin), secundado por el buen amigo Domingo Pinto, hemos emprendido un trabajo geohistórico sobre la localidad de San Pablo de Urama. Aunque todavía no está concluido, queremos adelantarles una semblanza de este bucólico pueblo. Está ubicado en la parte nor-occidental del municipio Juan José Mora. Limita al norte con el río Yaracuy. Al sur con la carretera Panamericana y el río Urama en su declive hacia el mar. Por el este con la línea divisoria entre Morón y Urama, Parroquia de Juan José Mora. Esta línea parte desde el lindero norte con el estado Yaracuy, en el río del mismo nombre, sigue al sur hasta encontrar la quebrada Sanguijuela, de aquí hasta terminar en la fila La Justa. Y por el oeste se rodea de las aguas de los ríos Canoabito, Taría y el Yaracuy que lo separa de las poblaciones vecinas del extremo oriental del estado Yaracuy (La Hoya, Farriar, Aguas Negras, El Chino).
San Pablo se encuentra emplazado en el extenso valle del río Yaracuy, que con la ayuda del río Aroa más las abundantes precipitaciones, han venido erosionando las rocas y rellenando este amplio estuario de origen cenozoico que se extiende entre la serranía de Aroa y la punta norteña del macizo de Nirgua. Este valle es propiamente un surco producto del hundimiento del terreno por causa tectónica. Veamos lo que nos dice un informe geológico y minero de los yacimientos de cobre de Aroa: "El valle se encuentra relleno de aluviones modernos y sus características fisiografías indican la posibilidad de un origen tectónico, un bloque deprimido entre dos fallas, es decir, un graben ".
Esta depresión o surco tectónico funciona como un corredor que comunica la región de los llanos con los puertos del Caribe (Puerto Cabello y anteriormente Tucacas, lo que posibilitó el poblamiento de cumbres, valles y hoyas intermedias y a la par el tendido de carreteras y vías férreas para el transporte de carga (cobre, caña de azúcar, etc.), actividad que impulsó una época floreciente de estos pueblos que languidecen de tristeza hoy en día.
La conformación del terreno es inestable, sujeta a movimientos sísmicos. Sobre estas tierras se levanta una vegetación selvática, densa, con grandes reservónos de agua y una variada fauna. En la parte del litoral, y antes también, se presentan algunas ciénagas cubiertas por los cocales y malezas que también cubren los cordones arenosos de la explanada del Golfo Triste. En el litoral las albuferas ya no existen, han sido tapiadas por la acción fluvio-marina en complicidad con el tiempo.
La zona goza de un clima benigno. Los vientos del norte penetran por el abra barloventeña de Tucacas, facilitando su paso la morfología del surco, lo que permite un refrescamiento de la temperatura no haciéndola excesiva. Las temperaturas máximas que se dan en los meses de marzo o abril, no sobrepasan los 26 grados centígrados; y la diferencia con la mínima temperatura que se da en el mes de enero, no es grande: la oscilación es de un poco más de un grado, por lo tanto posee temperaturas agradables casi todo el año. En relación a la lluviosidad, podemos decir que es abundante, teniendo su máxima expresión en los meses de junio o julio. Este sector puede presentar precipitaciones de 1.000 a 1.500 mm. Anuales. El déficit entre la evaporación y la lluviosidad es prácticamente nulo, tal como lo demuestra la exuberante vegetación del área y la excelentísima vocación agrícola de sus tierras.
Los suelos son aluvionales, pertenecientes a la era cuaternaria, están constituidos fundamentalmente por arenas, limos, arcillas y gravas poco consolidadas. Son suelos formados por materiales sedimentarios de reciente formación, destacando los terrenos arenosos, poco compactados y de topografía plana con pendientes menores al 0,2%. Esta planicie está cargada de un bosque denso y poco aprovechada para la agricultura, más bien su uso se orienta actualmente a la explotación maderera y ganadera. Por ser una zona en las adyacencias de vanos ríos y por su baja topografía, es propensa a las inundaciones en la época de lluvia y en las épocas de sequía mantiene un nivel freático muy alto. La propiedad territorial o tenencia de la tierra en el área de San Pablo y tierras circunvecinas es un testimonio o signo viviente del viejo latifundismo gomecista de principios de siglo. Esta herencia del gomecismo ha sobrevivido hasta hoy. Desde los tiempos del General Félix Galavís hasta los terratenientes de fin de siglo (también de la familia Galavís) en combinación con los Sansones (Sangala), mantienen aún la propiedad de los terrenos sobre los cuales se erige el poblado de San Pablo.