Se encontraron 33 fichas analíticas en 13 documentos originales.

La Campana 🔍

Ubicado en Barrio Coro Viejo, propiedad de Juan Arteaga y frecuentado por Mono blanco, según Alexis Coello.

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Alpargatón 🔍

Según Alexis Coello, pueblo al que se dirigió el General Falcón el 25 de julio de 1859 para solicitar apoyo moral y unidad en la campaña de la revolución.

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Obelisco de Morón 🔍

Según Raúl Jesús Orta Pardo, es un hito erigido en la entrada de Morón por el Club de Leones de Valencia en 1945. Simboliza el inicio de la campaña antimalárica en la ciudad y la esperanza para la supervivencia de la población venezolana; aparece representado en el segundo cuartel del escudo.

promotor: Club de Leones de Valencia
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Rancho de Melecio Castillo y Maria Pacheco 🔍

Según Alexis Coello, esta propiedad fue la primera estructura rociada con DDT en Morón durante la jornada inicial de la campaña antimalárica de 1945.

📄 Crónica: A 60 años de la erradicación del paludismo ➔

Alpargatón 🔍

Según Asdrúbal González, pueblo fundado para esclavos de las haciendas de su valle que, junto a Morón, constituía un solo curato en el siglo XVIII.

📄 Crónica: El pueblo de Morón y el obispo Martí ➔

As de Oro 🔍

Ubicada en El Jabillo, según Alexis Coello, allí jugaba el Purupo Arquímedes.

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Batería Picayo 🔍

Según Alexis Coello, también conocida como Constitución, era una posición defensiva del Castillo San Felipe cuyos fuegos fueron neutralizados por la cuarta compañía liderada por Gabriel Guevara.

📄 Crónica: Gabriel Guevara ➔

Blanca Flor 🔍

Según Elvis López, fue una pequeña y próspera población cercana a Urama que sirvió de provecho a los federales. Fue uno de los últimos sitios de refugio del general Gabriel Guevara debido a sus terrenos anegadizos que impedían la persecución.

ubicacion relativa: Cerca de Urama
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Castillo San Felipe 🔍

Según Alexis Coello, fue el último reducto de las fuerzas españolas en Puerto Cabello, sitiado y tomado en 1823 con la participación destacada de Gabriel Guevara.

📄 Crónica: Gabriel Guevara ➔

Churuguara 🔍

Según Alexis Coello, era la hacienda donde el General Falcón pasaba la mayor parte de su tiempo durante su periodo como Presidente Constitucional, descuidando sus deberes de gobierno.

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Club de Katimba 🔍

Según Alexis Coello, espacio para el juego de bolas criollas ubicado en el sector Boca de Yaracuy.

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Club La Estrella 🔍

Según Alexis Coello, establecimiento de Amado Ruiz donde destacaban jugadores como Rajuño, Paul Pacheco y el manco Nicolás.

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Club La Estrella 🔍

Propiedad de Amado Ruiz, donde destacaban jugadores como Rajuño, Paul Pacheco y el manco Nicolás, según Alexis Coello.

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Club Las Colinas 🔍

Según Alexis Coello, uno de los pocos lugares que aún dispone de campos competentes para la práctica organizada de las bolas criollas en Morón.

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Club Las Colinas 🔍

Según Alexis Coello, es uno de los pocos lugares que aún dispone de campos competentes para la práctica organizada de las bolas criollas.

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El Reloj 🔍

Según Alexis Coello, este antiguo reloj trifásico se instaló durante el gobierno de Marcos Pérez Jiménez sobre un pedestal metálico de 8 metros de altura en la encrucijada de Morón. Sirvió como referencia obligada para locales y viajeros, especialmente falconianos, quienes esperaban transporte en su base de concreto. El monumento cayó durante un fuerte ventarrón en el primer lustro de la década de los setenta.

altura pedestal: 8 metros aproximadamente
tipo estructura: Trifásico / Triangular
caida monumento: Primer lustro de la década de los 70
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El Trapiche 🔍

Según Laureano Villanueva, era uno de los fuertes del campo de batalla en Santa Inés, defendido por el coronel Mora, el general Trías y el general Ortiz.

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Guaiguaza 🔍

Según Asdrúbal González, fue el punto de partida del obispo Mariano Martí el 17 de marzo de 1773 antes de llegar a Morón.

📄 Crónica: El pueblo de Morón y el obispo Martí ➔

La Encrucijada de Morón 🔍

Según Alexis Coello, sitio histórico donde se ubicaba el reloj, rodeado de comercios como la bomba de gasolina, la cauchera de Pepe y sedes de transporte hacia Puerto Cabello y Coro.

📄 Crónica: Libro Crónicas desde Morón - El Reloj ➔

La Montañita de Alpargatón 🔍

Según Alexis Coello, sitio que conserva campos para el juego de las bolas criollas.

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La Montañita de Alpargaton 🔍

Mencionado por Alexis Coello como sitio que conserva espacios para jugar bolas criollas.

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Los Cujicitos 🔍

Según Alexis Coello, cancha ubicada en La Charneca donde destacaba el jugador Chocochoco.

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Los Cujicitos 🔍

Ubicada en La Charneca, según Alexis Coello, contaba con Chocochoco como primer boche.

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Los Millonarios 🔍

Ubicada en el centro de Morón, perteneciente a los Montenegros según Alexis Coello.

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Monumento al Anopheles 🔍

Según Alexis Coello, se construyó por iniciativa del Club de Leones de Valencia en el lugar donde se realizó el primer rociamiento. Consiste en un obelisco con un redondel de piedra y la representación de un zancudo Anopheles muerto construido en metal.

promotor: Club de Leones de Valencia
📄 Crónica: Discurso de incorporación a la Academia de Historia ➔

Moroncito 🔍

Según Elvis López, se supone que era una punta cercana a Boca de Aroa con gran potencial agrícola y frondosa vegetación. Fue un guardián heroico y sede inexpugnable de la facción de la costa antes de desaparecer y convertirse en leyenda.

ubicacion relativa: Cercano a Boca de Aroa
📄 Crónica: La Facción de la Costa ➔

Moroncito 🔍

Según Alexis Coello, fue una fortaleza militar construida por Gabriel Guevara en el sector de Boca de Aroa durante sus campañas militares.

ubicación: Boca de Aroa
📄 Crónica: Gabriel Guevara ➔

Moroncito 🔍

Según Alexis Coello, fue una fortaleza militar construida por Gabriel Guevara en el sector de Boca de Aroa para implantar su dominio en la costa.

ubicacion: Boca de Aroa
📄 Crónica: Gabriel Guevara ➔

Palma Sola 🔍

Según Laureano Villanueva, fue el sitio donde desembarcó el general Juan Crisóstomo Falcón el 24 de julio de 1859 para unirse a la revolución.

📄 Crónica: Libro Crónicas desde Morón - Morón Cuna de la Federación ➔

Palma Sola 🔍

Según Alexis Coello, fue el sitio donde el General Falcón estableció su Cuartel General y pronunció su discurso de incorporación a la Guerra Federal el 24 de julio de 1859.

📄 Crónica: El General Falcón en Palma Sola (última parte) ➔

Palma Sola 🔍

Según Alexis Coello, fue el lugar donde el General Falcón pisó territorio venezolano el 24 de julio de 1859, asumiendo el mando como comandante general de los ejércitos de la Federación.

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Pueblo de Morón 🔍

Según Asdrúbal González, para 1773 era la sede principal del curato de Morón y Alpargatón. Estaba compuesto por una iglesia y treinta y una casas dispersas, habitadas por 127 personas, de las cuales una décima parte eran negros bozales.

poblacion total: 127
composicion etnica: Presencia de negros bozales
📄 Crónica: El pueblo de Morón y el obispo Martí ➔

Santa Ana de Morón 🔍

Según Raúl Jesús Orta Pardo, fue un poblado establecido en el siglo XVIII que constituye el primer indicio de la actual capital del municipio, aunque se desconoce su fecha exacta de fundación. Está evocado en el primer cuartel del escudo municipal.

📄 Crónica: El escudo de armas del Municipio J.J. Mora ➔
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Crónica Web #195

Un Deporte en Extinción (Bolas Criollas)

Un Deporte en Extinción (Bolas Criollas)
Conversando con Yolanda Montes en ocasión de un aniversario más del nacimiento de su querida madre Doña Nicolasa, gran mujer luchadora política y social en su tiempo, me comunicaba su angustia y preocupación por la casi desaparición en Morón de uno de los deportes tradicionales de Venezuela: Las bolas criollas. Las palabras fueron brotando libremente de los labios de la flaca Yolanda mientras el anfitrión principal el amigo Lic. Julio Montes se encargaba de los aperitivos para sobrellevar las inclemencias de esa tarde calurosa del sector 23 de enero de Morón.

Las razones de su preocupación eran contundentes cuando expresaba: “Morón o mejor dicho el Municipio Juan José Mora fue una de las potencias en bolas criollas a nivel regional y nacional, en esos espacios obtuvimos varios campeonatos en diferentes categorías, ahora este deporte esta en bancarrota y se ha perdido el trabajo que hicimos durante muchos años de esfuerzo y sacrificios con los niños, adolescentes y mujeres”. Así hablaba la que una vez fue Presidenta de la Liga local de Bolas Criollas y Vice-presidenta de la Federación en el Estado Carabobo.

Las causas fundamentales del declive de este deporte son la escasa o nula ayuda de los organismos oficiales para el acondicionamiento de las canchas, para los uniformes o implementos deportivos, para transporte, refrigerios etc. otro factor ha sido la desaparición física de los dirigentes y promotores de esta disciplina como Francisco Campos, Bartolo Rodríguez, Francisco Rodríguez, Topo Yiyo, Rajuño y el alejamiento o retiro voluntario de personajes como el Gavilan Rodríguez, Rubén Rumbo, mi compadre Nicolás Pereira, Reina Cedeño, Juanita Niño, Maria Herrera, la señora Anita, Corrondo y otros valiosos representantes.

Actualmente los campos para jugar este deporte en Morón son escasos, solo quedan los que están dentro de las empresas de la zona, en el Club Las Colinas y en la Montañita de Alpargaton, puede ser que haya uno u otro escondido en algún barrio pero estamos hablando de los que sonñ competentes para desarrollar el deporte en forma organizada. La parroquia Urama dispone de unos cuantos campos idóneos para esta disciplina.

Es posible que a este deporte le suceda como a otros juegos tradicionales ya extintos en nuestra cotidianidad como lo fueron las metras, el trompo, el bolón que era un juego donde se disponía tres maderos cortos y labrados (llamados muñecos, el más importante era la vieja) en un largo corredor y se lanzaba una bala rastrera para tumbar los muñecos, por supuesto, el que derribara más era el que ganaba.

En Morón recuerdo varias canchas de bolas criollas y varios jugadores, por ejemplo, en La Charneca estaba Los Cujicitos con Chocochoco como primer boche, en El Jabillo el As de Oro con el Purupo Arquímedes, en la Av. Falcón el Club de Paredes, en Barrio Coro Viejo estaba el campo de La Campana de Juan Arteaga y mi compadre Mono blanco, el campo de Rodolfo en La Línea con los hermanos Sierra y Marucha, el club La Estrella de Amado Ruiz y donde se lucían Rajuño, Paul Pacheco y el manco Nicolás. Los Millonarios en el centro de Morón de los Montenegros, en La Reforma de Guanabanillo, el Club San Diego, Los Tiburones en Santa Ana, el Club de Katimba en Boca de Yaracuy, el patio de bola de La Paraguita también en Santa Ana, un patio improvisado en Colinas de Mara, en fin, eran tantos que es imposible nombrarlos todos en este corto espacio.

Esta disciplina deportiva, muy floreciente en el pasado en nuestro municipio, era testimonio de la época rural y bucólica de la localidad y que hoy está en peligro de desaparecer como actividad deportiva de masa, por los efectos demoledores de la industrialización y el urbanismo. Ahora solo se practica en los encuentros inter-instituciones que se realizan eventualmente.

#Alexis Coello
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Crónica Web #457

Libro Crónicas desde Morón - Juan Crisóstomo Falcón

Libro Crónicas desde Morón - Juan Crisóstomo Falcón
Juan Crisóstomo Falcón nació el 27 de enero de 1820 en la parroquia Buena Vista del cantón Paraguaná perteneciente a la provincia de Coro, y murió en 1870, o sea que tan solo vivió 50 años. Sus primeros estudios los realizó en la ciudad de Coro, donde recibió lecciones de filosofía y francés. Fueron sus únicos estudios, ya que como escribió el veleidoso historiador Juan Vicente González, "nació para la guerra".
Pasó, en su juventud, cierto tiempo en San Felipe con el negocio del café. A los 28 años de edad (1848) ya era comandante de milicias en Coro, participando como tal en el ataque a Cumarebo, entra en batalla en Sabana Alta, Jaratara; es enviado a Maracaibo a pelear bajo las órdenes del General Marino. Toma a Perijá. Luego incursiona en Puerto Cabello a pelear contra las tropas del General Páez, las cuales estaban al mando del General Carmona, a quien derrota y apresa en el sitio de Bacoa.
En 1851 es nombrado primer comandanta del ejército y en 1852 obtiene el título de coronel efectivo; este mismo año va de comandante de armas de la provincia de Maracaibo. En 1854 da un apoyo muy importante al gobierno del general José Gregorio Monagas.
El General Falcón fue un personaje que al principio fue identificado como adepto a la corriente centralista (godos, conservadores, paecistas, etc.) y posteriormente llegó a ser el máximo líder o caudillo del Movimiento Federal o Federación. Quizás por este cambio en su conducta política se le tildó de voluble, indeciso o vacilante.
Siempre se ha hecho un paralelismo entre la vida de los generales Falcón y Zamora. Ambos son considerados como los mayores exponentes de la causa federal. Unidos por un vínculo familiar (eran cuñados), Zamora descolló como militar en las calles de Aragua y en el centro del país; Falcón rompía con su espada las filas enemigas en el occidente del mismo. Zamora emergió del anonimato en el ambiente capitalino donde fue apresado, juzgado, condenado e indultado; Falcón hubo de abandonar el país para lograr apoyo a su causa desde Colombia, Saint Thomas y Curazao. Zamora era el luchador social, el hombre de principios, con mucho valor personal y gran estratega militar, un verdadero líder de masas, leal a sus semejantes.
Falcón poseía gran talento como caudillo, militar con excelentes dotes, de una natural bondad y desinterés por el gobierno. Sin embargo, se le acusa de veleidoso e inconstante, connivente con sus adversarios del gobierno, y lo que es peor, se le involucra en el asesinato del General Zamora. No obstante, Zamora siempre le reconoció y le respetó a Falcón su mayor jerarquía en la dirección de la guerra. Con la desaparición de Zamora se afianzó esa jerarquía y se acrecentó su prestigio.
La primera vez que el General Falcón pisa territorio venezolano como comandante general de los ejércitos de la Federación, lo hace en las playas de Palma Sola, en Morón, el 24 de julio de 1859, donde dijo: "Al pisar el territorio, al aparecer sobre la escena de la revolución, siento la imprescindible necesidad de hablar a mis conciudadanos. Prefiero siempre ser conocido: que nadie se equivoque conmigo. La patria debe además saber por qué vengo, y lo que traigo "... Había llegado a Falcón de Curazao en una goleta, acompañado del futuro presidente Antonio Guzmán Blanco, y otros. En Morón se le unieron numerosos simpatizantes a su causa.
El 25 de julio Falcón se dirige al pueblo de Alpargatón en los siguientes términos: "Para hoy, la revolución tiene toda su fuerza material; creo traerle su autoridad moral, lo único que le falta para su inmediato desenlace. Con esa autoridad propóngame darle unidad y concierto a la campaña, al propio tiempo que ahorrar sangre generosa y conjurar futuros peligros. Ayudadme, compatriotas todos".
La revolución termina con el Trato de Coche (1863) y Falcón es electo Presidente de la República por una asamblea reunida en La Victoria; a Guzmán Blanco se le nombra vicepresidente. Estos cargos tendrían carácter provisional. En esta misma asamblea, a petición de Antonio Guzmán Blanco, se le otorga a Falcón el título de "Gran Ciudadano Mariscal de los Ejércitos de la República".
La Asamblea Constituyente nombra al General Falcón Presidente Constitucional. El régimen federal no trajo la felicidad deseada, cada caudillo federal se hizo dueño de su región, se cobraron altos honorarios. Falcón toleraba, por su conocida bondad, los guisos de sus amigos en el gobierno, pasaba la mayor parte de su tiempo en su hacienda en Churuguara descuidando sus deberes de gobernante (sólo duró 20 meses).
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Crónica Web #143

El escudo de armas del Municipio J.J. Mora

El escudo de armas del Municipio J.J. Mora
Para los estudiantes de nuestro municipio vamos ofrecerles hoy la descripción (técnicamente se llama blasonar) del escudo de armas de J.J.
Mora según las reglas de la heráldica.
Dicho escudo es de la autoría del artista plástico Pedro Gramcko (QEPD) quien obtuviera el primer y único premio del concurso abierto y democrático celebrado en el año 2001 en Morón y avalado por un prestigioso jurado, para darle a la entidad morense sus símbolos locales.
El blasonado que les voy a presentar corresponde al profesor Raúl Jesús Orta Pardo, reconocido simbólogo venezolano de la base aérea "Generalísimo Francisco de Miranda" y no el original hecho por el propio autor Gramcko ya que a mi criterio, el del primero es más exacto o preciso y se ajusta estamente a las leyes de la heráldica.
Atributos: Escudo de campo hispánico cuartelado en cruz.
El primer cuartel o diestro del jefe en azur (azul), ostenta una imagen de santa ana y la santísima virgen niña al natural.
El segundo cuartel o siniestro del jefe en sínople (verde), trae un obelisco de plata terrasazo de oro.
El tercer cuartel o dièstro de la punta en gules (rojo).
carga un conjunto emblemático integrada por un caduceo de oro puesto en banda resaltado de un engranaje que a su vez queda bronchado por una centella, ambas en plata.
El cuarto cuartel en oro (amarillo), trae una cornurebosante de frutos puesta en sumada de una cabeza estatua aborigen.
Escusón sobre e todo de oro con un montículo de rocas estilizadas al natural terrazadas de sinople.
Como ornamentos exteriores, el escudo de armas muestra como timbre un sol naciente del jefe con las efemérides "3 de Agosto de 1981" en letras góticas capitales de gules (rojo) y como sostenes una rama de café frutado a la diestra y otra de palma de cocotero a la siniestra enlazadas bajo la punta mediante un listel de oro dispuesto en lazo.
Simbología: El cuartel diestro del jefe, en azul para señalar la al banza, los altos ideales, la dulzura elevación de miras, la justa, la lealtad, la libertad y la perseverancia, ostenta una representación de nuestra señora y su venerable madre en actitud de enseñanza constituyéndose clara evocación del poblado que se estableció en el siglo XVIII con el nombre de Santa Ara de Morón y que constituye el primer indicio de la actual capital del municipio aunque se desconoce la fecha exacta de su fundación.
El cuartel siniestro del jefe, en sínople para resaltar la abundancia, la camaradería y la integridad e igualmente se constituye hito referencial de la región para recordar el erigido en la entrada de Morón por el Club de leones de Valencia en 1945 como testimonio del inicio de la campaña anti-malarica en esta ciudad: símbolo de esperanza para la supervivencia de la población venezolana.
Por razones de espacio dejaremos inconclusa esta semiológica pero la completaremos en la próxima entrega.
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Crónica Web #251

A 60 años de la erradicación del paludismo

A 60 años de la erradicación del paludismo
Era día domingo y día Panamericano de la Salud; aquel 2 de diciembre de 1.945. El Pueblo depauperado y triste, se preparaba para un ensayo científico que cambiaría el rumbo de la historia en materia de salud para Venezuela. Y era que la plaga del Paludismo azotaba inclementemente a los pueblos de Venezuela llenándolos de tragedia y de ruinas; el daño era tal que cada Dos horas moría un venezolano a causa del Paludismo.

En lo que respecta a Morón, los números son deprimente: “Su población disminuía de una manera vertiginosa. Para 1.945, ésta se había reducido a 800 habitantes, y no se piense que eran habitantes alegres, contentos de vivir, optimistas del futuro. Nada de eso, veían un porvenir cada vez más tenebroso” (Marín, A, 1971,25). El número de defunciones superaba al de nacimiento por ejemplo, ene. Año de 1.940 se murieron Noventa y uno (91) Moronense y sólo nacieron cuarenta y uno (41). El equilibrio vital estaba roto.

Los vectores o trasmisores maláricos más temibles y peligrosos como los anópheles albímanos y darlingi eran los que reinaban y hacían desastre en el territorio Mórense. La labor destructora de estos insectos era constante puesto que Vivian y dormían en el mismo rancho de las potenciales victimas, eran poseedores y trasmisores del Plasmodium Falciparum que conducía rápida e inevitablemente a la muerte en pocos días, producía la fiebre llamada la “Económica” porque el enfermo se moría rápidamente ahorrando los gastos médicos, ¿Por qué fue Morón el pueblo escogido? Respondamos con las palabras de Gabaldón: “Porque Morón era fiel representante de la Venezuela con malaria. Aquí la enfermedad era altamente endémica, los índices esplénicos llegaban hasta 99% y jamás habían bajado del 70. los dos mas poderosos vectores del país, anópheles Darlingi y anaophelkes albimanus, presentes estaban en buen número y unidos sembraban la invalidez y la muerte”.

Para acabar con tan terribles enemigos fue necesario adquirir un químico (EL DDT) que había sido utilizado con fines bélicos y para sanear algunas islas del Pacifico, pero cuya efectividad como insecticida, aún no había sido comprobada de tal manera que fue en el pueblo de Morón que se hizo la primera prueba y que afortunadamente dio resultado positivos y comenzó así el principio del fin del Paludismo en Venezuela.
La división de Malariología fue la encargada de planificar el primer rociamiento del DDT en Morón, para ello encargó al Ingeniero Gerardo González, Jefe del servicio de Fomento Anti-malarico para la organización del acto. La cuadrilla número uno ejecutó el rociamiento y estaba comandada por LEVI BORGES (El primer Guarda-Jefe) y José Manuel Contreras (guarda-operador), además formaban parte de ésta los rociadores FRANCISCO SOLORZANO, VALENTIN GUTIERREZ, JUAN GARCÍA Y FRANCISCO GUTIERREZ.

El primer rancho rociado con DDT en Morón, era propiedad de MELECIO CASTILLO Y MARIA PACHECO; para ello se utilizó el DDT grado técnico al 100% y Polvo humedecido al 50. Estuvieron presente las siguientes personalidades: EL DR. ARNOLDO GABALDON, EL ING. ARTURO LUIS BERTI, EL DR. MANUEL GARCIA, PRESIDENTE DEL ESTADO CARABOBO, RICARDO MONTILLA, PRESIDENTE DEL ESTADO GUARICO, EL DR. MANUEL SALVADOR BARRETO, MALARIOLOGO DE PUERTO CABELLO, EL DR. LACENIO GUERRERO, MÉDICO JEFE DE LA ZONA II DE MALARIOLOGIA DEL ESTADO CARABOBO, EL ING. RAFAEL SARDI Y EL DR. ANTONIO GÓMEZ MARCANO.

Para conmemorar tan magna fecha, el Club de Leones de Morón, dirigido por ACACIO HENRIQUEZ, HONEIDA VASQUEZ, LA FAMILIA COLINA, MIREYA SOTO y demás Miembro conjuntamente o mediante la aprobación de la Ilustre Cámara Municipal de Mora, han programado diversos actos, donde sobresale la Sesión Solemne a realizarse este Viernes Dos y donde estará como orador de Orden el Ilustre Historiador Dr. GUILLERMO MORON, quizás el mejor historiador venezolano viviente de la actualidad y expresidente de la Academia Nacional de la historia quien será Condecorado con la Orden General Juan José Mora, en su Primera Clase, también se Condecorará a uno de los sobreviviente de aquel 2 de diciembre el Sr. LEVIS BROYES, en su Segunda Clase y al Sr. GONZALO PALUMBO (Post Mortem) en su Tercera Clase.
Morón, se viste de gala para recibir a tan Ilustre visitantes. Queda todos invitados.
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Crónica Web #80

El pueblo de Morón y el obispo Martí

El pueblo de Morón y el obispo Martí
Por: Asdrúbal González
Mariano Martí Estadella era un viajero incansable.... El día diecisiete del mes de marzo del año mil setecientos setenta y tres montó en su mula caminera antes de que llegara el amanecer, recorrió seis leguas durante doce horas de camino, y apenas bajado de la cabalgadura visitó la iglesia parroquial de Morón, que era el pueblo de llegada, siendo Guaiguaza el pueblo de salida. "Este pueblo -escribió el escribano José Joaquín de Soto- es fundado principalmente para los esclavos, y otras gentes libres que cultivan las haciendas de cacao comprendidas en este valle: está anexo a dicho pueblo de Alpargatón, que es fundado también para esclavos de las haciendas que contiene su valle, de suerte que ambos pueblos constituyen un curato, siendo el principal donde de continuo reside el cura y está la iglesia parroquial, éste de Morón...”. El pueblo de Morón era para entonces una iglesia y treinta y a Distribuidora MIXTA Plaza El Zancudo de Morón, símbolo de la lucha contra la fiebre del paludismo. una casas dispersas, la mayor parte desiertas, por estar las familias habitantes viviendo en las haciendas que poblaban el valle la mayor parte del año. Como dato curioso, una décima parte del total de ciento veintisiete habitantes estaba constituida por negros bozales (recién llegados de África). El recinto sagrado objeto de la DIGITEL visita quedó reseñado en la forma siguiente: "La iglesia parroquial de dicho pueblo de Morón está dedicada a San Francisco, y acerca de su antigüedad no se pudo tomar razón. Su fábrica es de un cañón, cuyas paredes están formadas de adobes, y el techo de teja; es de muy poca capacidad, y duración; tiene una pequeña sachristia de semejantes materiales, y al frente de la puerta principal un corredor en forma de pórtico cubierto de teja sobre pilares de madera: solo hay el altar mayor, el cual tiene mediano adorno, y en él está colocada la imagen de San Francisco". Anotamos algunos aspectos diferenciales en relación a otros pueblos del vicariato de Puerto Cabello. Uno: Morón y Alpargatón formaban un curato. Dos: Los padres de familia que no llevaban a sus hijos, esclavos y criados, los domingos y días de fiestas de guardar, eran multados con cuatro reales de plata (una buena suma) como obligada limosna. Tres: Al igual que quedará asentado con respecto a los pueblos de Alpargatón y Urama, señaló el obispo andariego: "Este territorio es propenso a calenturas". Más de dos siglos antes de que el 2 de diciembre de 1945 se escogiera simbólicamente a Morón para la primera fumigación de la campaña antimalárica, el territorio visitado por el obispo Martí era la zona más palúdica del país.
Fin del texto por Asdrúbal González
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Crónica Web #292

Gabriel Guevara

Gabriel Guevara
Tratamos de conmemorar los 146 años de la muerte de este prócer con una charla en la casa de la Cultura de Morón dirigida a un grupo de estudiantes de diferentes colegio del área y coordinada por el promotor cultural de la misma William Peraza, "el brujo", sin embargo, no se pudo concretar el encuentro por razones ajenas a nuestra voluntad que en este espacio no es dable explicar. No obstante, vamos a compartir con los lectores algunas referencias a este personaje.
Gabriel Guevara ha sido un gran desconocido o ignorado en la historia de Venezuela, sus datos no abundan en los textos respectivos. En el Diccionario de Historia de Venezuela de las Empresas Polar apenas se hace una breve reseña a su persona sin el cuidado de reflejar con exactitud sus antecedentes.
Es el caso de muchos héroes provincianos cuyo desconocimiento historiográfico deviene en no haber tenido una gran resonancia en los escenarios caraqueños ni siquiera en los suramericanos por Guevara allí también la tuvo al lado del Libertador como tantos otros venezolanos olvidados. No quisiera creer que con Gabriel Guevara haya influido en el ánimo de los historiadores el estigma del color de su piel.
En el centro de Puerto Cabello hay una calle con el apellido Guevara, probablemente algunas personas pensarán que se debe al "Che" argentino de moda hoy en día, pues no, es Gabriel Guevara el "negrito" nacido en Morón en las postrimerías del siglo XVIII, prócer de la guerra independentista suramericana y sitiador-expulsador del reducto de las fuerzas españolas acantonadas en el castillo "San Felipe" de Puerto cabello en el año 1823.
No sabemos en que momento se incorporó a la lucha por la independencia pero ya en la toma de Puerto Cabello tenía el grado de Capitán cuando participó al frente de la cuarta compañía del ejercito libertador a la que le tocó neutralizar los fuegos de la batería Picayo o Constitución del Castillo. En esta faena sirvió bajo el mando inmediato del Mayor Manuel Calá, teniendo como jefe supremo al general José Antonio Páez. El grado de Teniente Coronel lo obtiene en la campaña del sur en reconocimiento a sus meritos de guerra.
Se hace General durante el gobierno de José Tadeo Monagas y cuando llega la guerra federal se volcará con frenesí a comandar la "facción de la costa", una de las más guerrera o guerrillera que pondrá en jaque a las tropas oficiales derrotándolas varias veces. Controlaba estratégicamente tanto en lo militar como con su liderazgo los sectores de Puerto Cabello, Morón, Alpargatón, Urama, Canoabo y los pueblos del oriente del estado Yaracuy (Municipio Veroes) y por la costa implantó su señorío hasta Boca de Aroa donde construyó una fortaleza militar (aldea con trincheras) llamada "Moroncito".
Infundió terror a sus enemigos que trataron de descalificarlo por los medios escritos haciendo énfasis peyorativo a su condición racial, a sus métodos de guerra y a su lugar de origen, se le nombró como: "El Rey de Morón", "El Vate de Morón", "El Nerón Moronero", Negro, Feo, Malo, Sucio etc. esta era la expresión de los odios raciales de la Venezuela a mediados del siglo XIX.
Fue capturado, después de desvastar sus tropas, por el gobierno en Palma Sola (Falcón), encarcelado, trasladado a Valencia y a La Guaira donde escapa y muere en Guatire el 30 de Mayo de 1862.
Gabriel Guevara vuelve a cabalgar de nuevo, se le ve a veces por las calles de Morón, por los valles de Alpargatón y urama, y en las noches silentes se oye el silbido de su sable y el alarido de sus enemigos, así me contaron algunos ancianos del pueblo. Gracias al escritor Asdrúbal González se le ha devuelto – sacado del olvido – un prócer al Municipio Mora cuya semblanza histórica esta contenida en su enjundioso trabajo "Noticias de la Guerra Larga" o en una edición especial patrocinada por Pequiven: Gabriel Guevara, El dictador de los Bosques, la cual tuve el privilegio de prologar.
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Crónica Web #149

La Facción de la Costa

La Facción de la Costa
Hemos presentado a los sectores culturales de la comunidad morense un trabajo de investigación realizado por el joven politólogo Elvis López sobre los sucesos de la Guerra Federal en la jurisdicción del municipio Juan José Mora.
Es un trabajo inédito pero muy interesante y la mira es buscar su publicación por medio de la municipalidad, la gobernación u otro organismo o institución con posibilidad de hacerlo.
Lo novedoso del trabajo es que se basa en una documentación de primera mano, original o mejor dicho se sustenta en fuentes primarias gran parte del desarrollo del mismo; además la referencia bibliográficas son también de actores o testigos presenciales de los hechos de aquella guerra larga que dejó heridas que aún están abiertas.
No deja de ser interesante para nuestro municipio la difusión del contenido de este trabajo ya que Morón y Urama fueron un cruento escenario de esta guerra hasta tal punto que estas localidades fueron consideradas por parte del gobierno conservador de aquella época (18591863) como "la cuna de la Federación".
Además no olvidemos que esta lucha tomaron un papel protagónico los hijos-legítimos o adoptivos-de este municipio como lo fueron su epónimo Juan José Mora, y los Generales José Félix Mora y Gabriel Guevara para sólo nombrar los más conocidos.
La facción de la costa fue el dolor de cabeza de las autoridades gubernamentales y del gobierno de Carabobo por su pericia guerrillera y su constante acoso o frecuencia de combate a las tropas oficiales y al control que ejercían sobre las vías de comunicación entre San Felipe y Puerto Cabello, igualmente mantenían un control fluvial sobre los ríos Yaracuy, Aroa y los caños conexos.
Esta guerrilla de la costa era liderada por el general Gabriel Guevara y José Félix Mora que obtenía el recurso logístico de las sementeras del Aroa y de los decomisos que hacían a los comerciantes que se atrevían a pasar por sus predios.
Nos habla Elvis en su trabajo del general Rafael Capó, hombre noble e inteligente que debe ser reivindicado por la historia.
Nos habla de "Blanca Flor.
Fugaz en el tiempo, se ubicó Blanca Flor, pequeña población cercana a Urama, próspera en siembra, durante la guerra sirvió de provecho a los federales en la campaña del gobierno sobre la costa, fue también uno de los últimos sitios donde el general Guevara se refugió.
La vía para llegar a este lugar, caños y terrenos anegadizos que impedían al gobierno hacer una viva persecución a los combatientes de la facción".
Nos habla Elvis también de Moróncito: "de acuerdo a la documentación revisada, se supone a moroncito una punta cercana a Boca de Aroa, conexo a la del Yaracuy; ésto nos indica su potencial agrícola.
También resalta la particularidad de la misma, frondosa vegetación, caños, caudalosos ríos y anegadizos pantanos.
Casi enigmático, místico o tal vez mágico.
Fue víctima de intensos ataques en tiempos de guerra por ser sus habitantes sediciosos combatientes; pero soportó los embates firmes, heroico guardián.
Se hizo cuna inexpugnable de la facción de la costa durante la Guerra Federal, de la nada yacería para nacer de nuevo, pero el tiempo se encargó de desaparecerlo para darle paso a la leyenda".
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Crónica Web #248

Un Deporte en Extinción (Bolas Criollas)

Un Deporte en Extinción (Bolas Criollas)
Conversando con Yolanda Montes en ocasión de un aniversario más del nacimiento de su querida madre Doña Nicolasa, gran mujer luchadora política y social en su tiempo, me comunicaba su angustia y preocupación por la casi desaparición en Morón de uno de los deportes tradicionales de Venezuela: Las bolas criollas. Las palabras fueron brotando libremente de los labios de la flaca Yolanda mientras el anfitrión principal el amigo Lic. Julio Montes se encargaba de los aperitivos para sobrellevar las inclemencias de esa tarde calurosa del sector 23 de enero de Morón.
Las razones de su preocupación eran contundentes cuando expresaba: “Morón o mejor dicho el Municipio Juan José Mora fue una de las potencias en bolas criollas a nivel regional y nacional, en esos espacios obtuvimos varios campeonatos en diferentes categorías, ahora este deporte esta en bancarrota y se ha perdido el trabajo que hicimos durante muchos años de esfuerzo y sacrificios con los niños, adolescentes y mujeres”. Así hablaba la que una vez fue Presidenta de la Liga local de Bolas Criollas y Vice-presidenta de la Federación en el Estado Carabobo.
Las causas fundamentales del declive de este deporte son la escasa o nula ayuda de los organismos oficiales para el acondicionamiento de las canchas, para los uniformes o implementos deportivos, para transporte, refrigerios etc. otro factor ha sido la desaparición física de los dirigentes y promotores de esta disciplina como Francisco Campos, Bartolo Rodríguez, Francisco Rodríguez, Topo Yiyo, Rajuño y el alejamiento o retiro voluntario de personajes como el Gavilan Rodríguez, Rubén Rumbo, mi compadre Nicolás Pereira, Reina Cedeño, Juanita Niño, Maria Herrera, la señora Anita, Corrondo y otros valiosos representantes.
Actualmente los campos para jugar este deporte en Morón son escasos, solo quedan los que están dentro de las empresas de la zona, en el Club Las Colinas y en la Montañita de Alpargaton, puede ser que haya uno u otro escondido en algún barrio pero estamos hablando de los que sonñ competentes para desarrollar el deporte en forma organizada. La parroquia Urama dispone de unos cuantos campos idóneos para esta disciplina.
Es posible que a este deporte le suceda como a otros juegos tradicionales ya extintos en nuestra cotidianidad como lo fueron las metras, el trompo, el bolón que era un juego donde se disponía tres maderos cortos y labrados (llamados muñecos, el más importante era la vieja) en un largo corredor y se lanzaba una bala rastrera para tumbar los muñecos, por supuesto, el que derribara más era el que ganaba.
En Morón recuerdo varias canchas de bolas criollas y varios jugadores, por ejemplo, en La Charneca estaba Los Cujicitos con Chocochoco como primer boche, en El Jabillo el As de Oro con el Purupo Arquímedes, en la Av. Falcón el Club de Paredes, en Barrio Coro Viejo estaba el campo de La Campana de Juan Arteaga y mi compadre Mono blanco, el campo de Rodolfo en La Línea con los hermanos Sierra y Marucha, el club La Estrella de Amado Ruiz y donde se lucían Rajuño, Paul Pacheco y el manco Nicolás. Los Millonarios en el centro de Morón de los Montenegros, en La Reforma de Guanabanillo, el Club San Diego, Los Tiburones en Santa Ana, el Club de Katimba en Boca de Yaracuy, el patio de bola de La Paraguita también en Santa Ana, un patio improvisado en Colinas de Mara, en fin, eran tantos que es imposible nombrarlos todos en este corto espacio.
Esta disciplina deportiva, muy floreciente en el pasado en nuestro municipio, era testimonio de la época rural y bucólica de la localidad y que hoy está en peligro de desaparecer como actividad deportiva de masa, por los efectos demoledores de la industrialización y el urbanismo. Ahora solo se practica en los encuentros inter-instituciones que se realizan eventualmente.
#Alexis Coello
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Crónica Web #451

Libro Crónicas desde Morón - El Reloj

Libro Crónicas desde Morón - El Reloj
Reloj detén tu camino... No amigo lector, no se trata de aquella vieja canción de Lucho Gatica sirio que nos referimos a un antiguo reloj que estuvo ubicado en la encrucijada de Morón y que efectivamente detuvo su camino en el primer lustro de la década de los setenta consecuencia de un fuerte ventarrón que lo hecho al suelo y de allí pasó un largo tiempo tirado al lado de la casilla donde el viejo Cristian despachaba las camionetas por puesto de la Unión Puerto Cabello-Morón.
Este reloj se instaló durante el gobierno del dictador Pérez Jiménez y se mantuvo como una referencia obligada para los moronenses o para todo aquel que visitaba al poblado. Era muy común oír ¡voy pal' reloj!
El reloj se levantó sobre un pedestal o base metálica de aproximadamente 8 metros de altura y en la cúspide se localizaba las saetas del reloj acopladas en una arquilla de forma triangular perfilando tres caras o más bien podemos decir que se trataba de un reloj trifásico. La estructura metálica estaba unida al suelo a través de un redondel de concreto que mantenía como una modesta redoma situada justamente donde hoy se encuentra la redoma de la encrucijada. Sobre este redondel se sentaban los viajeros con sus maletas, cajas, sacos etc, generalmente falconianos, en espera de su trasporte que los llevarían por los caminos y rutas de la esperanza en pos de mejores horizontes. Pegada al soporte del reloj se mantuvo por largo tiempo una valla comercial de una empresa de techos Eternit-Tejalit radicada en Maracay.
Era el Morón del ayer, era el Morón de la poca circunvalación vehicular, a veces se veía un Cadillac, los voluminosos automóviles de antaño no era muy frecuentes como ahora son los vehículos modernos en la encrucijada de Morón, pueblerinos caminaban animadamente de un lado a otro con sus zapatos de dos tonos -blanqui-negros- y su ropa de lino blanco almidonada hasta la saciedad. Nos parece ver al negrito Julito que de regreso a la carnicería de Juan Julián se había provisto de tres fuertes para disfrutar de una noche de farra, con rumbo a los lenocinios de bota Burro (actual avenida Falcón) se ajustaba su prieto sombrero al momento que saludaba a Jota Jota, que entretenido, leían en las cenizas de su tabaco los números de la lotería que saldría en ese día. Julito seguramente, se encontrará con la muda que al darse un golpe con la palma de su mano en la mejilla le indicaría que el precio de la jornada era de un cachete o sea de 5 bolívares. Posteriormente se tomaría una cervecitas Zulia en el bar de Miguel Alvarez o en La Campana o en el bar de Expedita para luego regresar a la tibia cama donde charlaría con la yegua, con la camioneta o con Miguel Aceves.
En el costado noreste del reloj se encontraba la bomba de gasolina, al lado de la central Morón-Coro, un poco más allá de la cauchera de Pepe, al lado la tienda de Juan el árabe, más adelante el abasto Punto Fijo de Orosimbo. Hacia el lado sur del reloj se ubica la sede de transporte Morón puerto Cabello, al lado del obelisco Zancudo, más atrás la familia Suárez, primeros dueños de esa esquina comercial, por cierto que uno de ellos (Guillermo) fue arrestado por tratar, en compañía de otros lugareños, de poner a la hora exacta el reloj debido a que éste se había atrasado. Este buen gesto hubiese merecido un premio a no ser porque se realizó en horas de la madrugada y en animosa parranda de abundante ingesta alcohólica.
Del lado noroeste teníamos la tienda de ropa de unos libaneses y en la esquina donde funcionó una ves el banco ítalo-Venezolano, se encontraba una arepera que en principio fue de Limonggi y luego pasó a manos de unos comerciante chinos. Estos chinos no hablaban mucho el español y la gente le echaban muchos carros, es decir, se iban sin pagar lo consumido. Alguien le sugirió a los chinos que buscasen a un venezolano como empleado y a la vez que le tuviesen respeto y temor, para evitar la cachúas.
Los chinos encontraron al popular Popi que para entonces era un mozalbete atlético y gran boxeador. De inmediato Popi se hizo del negocio y colocó una foto suya, bastante amplia, donde posaban con un cuadro del boxeador, con sus guantes y una cara de pocos amigos mostrando su musculatura. Ciertamente los carros se acabaron pero también se acabó el capital de los chinos que tuvieron que cerrar las puertas del negocio y marcharse al continente asiático. Al poco tiempo se observaba a Popi quien caminaba bien trajeado luciendo en sus manos portentosos anillos de oro y en su muñeca gruesa esclava del mismo metal, al cuello grueso cordón de oro y una larga leontina aurífera que guindaba de su correa atravesaba su muslo y se introducía en su bolsillo trasero añadida a su cartera. Para los chinos peor fue el remedio que la enfermedad.
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Crónica Web #482

Libro Crónicas desde Morón - Morón Cuna de la Federación

Libro Crónicas desde Morón - Morón Cuna de la Federación
"... Si estuviere equivocado, creo, sin embargo, que siempre tendremos el tiempo necesario para inclinarnos ante la voluntad de la República, si es que quiere regirse por otro sistema, sin apartarnos todavía de la senda de la legalidad que hoy podemos trillar con ventajas y sin humillarnos ante la fuerza de una reacción facciosa (el movimiento federal) que ha hallado su cuna en Morón y que es dirigida por Falcan, Valero, Guevara, Leiceaga y otros como ellos". El epígrafe anterior corresponde a un extracto de una carta del general León de Pebres Cordero, enemigo de la Federación, dirigida al general Pedro. E. Ramos y fechada el 5 de agosto de 1859, en Puerto Cabello.
Si bien fue con la toma del cuartel de Coro, la noche del 20 de febrero de 1859, cuando Tirso Salaverria y sus acompañantes, que no llegaban en número a 50, iniciaron la primera escaramuza de la Guerra Federal, no es sino en el territorio morense donde se libra la primera batalla de importancia. Efectivamente, el ejército del gobierno perseguía a las tropas del general Zamora desde diversos puntos del estado Falcón, tratando de evitarle que llegase al centro. Zamora, al llegar la ribera del río Yaracuy (en la parte del estado Falcón), avistó al otro lado (estado Carabobo) a las fuerzas del gobierno bien dispuestas al combate, bajo el mando del comandante Francisco Antonio Rivero. De inmediato ordenó Zamora a parte de sus tropas que cruzaran el caudaloso río a nado (generalmente se cruzaba en canoa) y que la otra parte se fuese por la orilla enmontada tiroteando al enemigo. Así desalojó el territorio morense y les infligió la primera derrota a los conservadores. "Talfue el primer combate de aquella atrevida campaña, por medio de un campo de guerra que ocupaba un enemigo bien armado" (1).
Siguió Ezequiel Zamora a Morón, "donde el coronel Juan José Mora le ofrecía un contingente de tropa de no escasa consideración" (2). Al llegar Zamora a tierras carabobeñas, el general José Antonio Páez, que se encontraba enfermo en Valencia, se ofreció para salir a combatir a aquél y, sin esperar mucho, el presidente de la República, Julián Castro, lo nombró jefe de operaciones en la provincia de Carabobo.
Luego de la batalla de El Palito, el general Zamora se dirigió a Morón y a Urama. Pero detengámonos un momento en lo que dice el autor de la cita anterior sobre Juan José Mora: "Con este parque (las armas v pertrechos tomados en El Palito) se armó el batallón de alistados por el benemérito comandanta Mora, en los pueblos netamente liberales de Sanchón, Morón y Alpargatan, donde gozaba este jefe de general prestigio... El comandante Juan José Mora era militar de la Independencia, sujeto muy honrado en sus negocios particulares: de pericia y valor, y en las luchas poli ticas siempre fiel al partido liberal"'(3).
En Urama se sumaron a la causa federal los hermanos Casimiro y Esteban Herrada, además de Joaquín Molinas; este valeroso uramense muere con el grado de capitán en el ataque que los federales hicieran a las fortificaciones de Barinas el 16 de abril de 1859.
El coronel Juan José Mora participó en toda la campaña de occidente al lado del general Zamora. Se destacó valientemente en el combate de Araure (9 de abril de 1859) cuando se atacó al jefe enemigo Manuel Herrera. El coronel Mora acosó por el ala derecha con su columna "Flanqueadores" a las atropas del gobierno, que huyeron en derrota. También sobresalió en la gloriosa batalla de Santa Inés donde se anotan los federales el triunfo más importante de toda la campaña de occidente. El coronel Mora ese día (10 de diciembre de 1859) compartía con el general Trías y el general Ortiz la defensa denominada El Trapiche, que era una de las fuertes del campo de batalla. A la embestida de una parte del ejército del gobierno, los federales se defienden con valor: "El va adelante (Pérez Arroyo, uno de los jefes del gobierno), desafiando todos los peligros y rompiendo a machetazos las trincheras. Pero los jefes de la resistencia no eran menos bravos que él. Pues allí están el bizarro Trías, Mora y Ortiz, soldados aguerridos: el oficial José Félix Mora, el valentísimo Martín Franco... "(4).
El 24 de julio del mismo año desembarcan en Palma Sola el general Juan Crisóstomo Falcón y su comitiva. Allí pronuncia una larga proclama, de la que transcribimos algunos trozos: "Alpisar el territorio, al aparecer sobre la escena de la revolución, siento la imprescindible necesidad de hablar a mis conciudadanos. Prefiero siempre ser conocido: que nadie se equivoque conmigo. La patria debe además saber por qué vengo y lo que traigo. No soy, a ella le consta, un militar de cuartel que hace la guerra por oficio; como tal, la guerra me inspira horror y menosprecio al que la hace. Soy lo que todo hombre de conciencia que ciñe la espada, y lo que ha sido desde que Venezuela me prestó la de su libertad: un ciudadano armado, y nada más. Tampoco soy yo quien trae la guerra: ésta existe, y existe declarada por la nación en masa contra sus opresores; tiranos que, audaces, se constituyen mandatarios por derecho divino, y que por orden infernal imponen a los pueblos el deber de obedecerles. ¡Insensatos...! ¡Cómo olvidar el coraje de los venezolanos! "(5).
(Todas las citas han sido tomadas de Villanueva, Laureano: VIDA DEL VALIENTE CIUDADANO EZEQUIEL ZAMORA, Monte Avila Editores, Tomo II, Caracas, 1991).
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Crónica Web #221

Discurso de incorporación a la Academia de Historia

Discurso de incorporación a la Academia de Historia
He considerado pertinente tratar un tema relativamente reciente de nuestra historia contemporánea para mi incorporación como miembro correspondiente a esta prestigiosa academia. Los temas de la paz no interesan a la historia parodiando a un ilustre historiador venezolano. Pero el paludismo no es un yema de la paz, es un tema de la guerra, sólo que esta guerra no se libra entre el mismo genero sino entre el hombre y una plaga, y los protagonistas no son militares sino civiles.
Esta batalla estuvo a punto de perderla el ejercito del hombre, e incluso sus bajas fueron incalculables; media Venezuela estaba arrasada por los autores de la malaria, en nuestro Estado Carabobo la situación no era diferente, las muerte sembraba la desesperanza y la tristeza, sin embargo, en un pueblucho, en un apartado rinconcito de este estado se oyeron los primeros disparos químicos que hirieron de muerte a la numerosa legión de diminutos y poderosos enemigos. Sí, honorables académicos se pagó un precio muy alto en las vidas de tantos venezolanos hasta llegar a la victoria final.
Esta victoria final se inició en Morón – pueblo que me honra con ser su cronista - “cuando se disparó la primera descarga contra el general paludismo y su ejercito de puñales amarrillos” parafraseando a nuestro amigo, el poeta José Joaquín Burgos.
Oigamos entonces una breve reseña sobre esta batalla no convencional.
MORON Y EL ENCUENTRO CON EL PALUDISMO

La malaria era una afección esparcida por las tierras bajas de todo el territorio nacional. Desde los llanos de Barinas y Apure hasta el Delta Amacuro, en bocas del Orinoco; desde San Félix de Guayana hasta los Valles de la Cordillera de la Costa, desde la Hoya del Lago de Maracaibo hasta Aragua de Maturín. Eran 600.000 kilómetros cuadrados de zona contaminada de los 914.000 del territorio venezolano. Habían pueblos y ciudades que eran emblemáticos de la Venezuela con malaria como Ortiz, Parapara, el Distrito de Obispos en Barinas ¿Por qué se escogió Morón para el inicio de la lucha antimalárica?
Se podrá afirmar que fue determinante para la selección de Morón durante la fase inicial de la lucha antimalárica la opinión favorable del doctor Enrique Tejera, entonces presidente del Estado Carabobo. Se indicará que la propuesta del doctor Tejera fue respetada por el nuevo gobierno y especialmente por el nuevo presidente del Estado Carabobo, doctor Manuel García, hecho que también es vinculante, pero ¿acaso no estaba todo el estado Carabobo padeciendo, desde principio del siglo XX, la penosa ruina del paludismo?
El doctor Fabián de Jesús Díaz, en su obra “Vida e Historia de la Medicina en la Provincia” (1.966), expresa lo siguiente:
La morbilidad de la zona era comandada por el paludismo, cuyas exacerbaciones anuales solían concluir con la entrada y salida de las lluvias. La insalubridad de la mayoría de los barrios de la ciudad era producto de las aguas estancadas, de la ausencia total de obras de drenaje, pavimentación y colección de aguas fluviales. La acción providente del estado se reducía, casi sistemáticamente, la distribución de sellos y papeletas de quinina.
El arraigo del mal en el territorio carabobeño era tan evidente que en 1.909, el inspector general de higiene pública señala en un informe que “El Paludismo continua produciendo estragos en nuestra población rural” (ibidem). La malaria en Carabobo era la primera causa de muerte, allí estaba la población más afectada según reporta el doctor Díaz, Ahora en su obra Luís Pérez Carreño (1.966):
Se encontraba mayoritariamente en los sectores del sur de Valencia, había una prevalencia de atacados hacia el sur de la ciudad, en los Municipios de Santa Rosa y Candelaria, donde predominaba la maleza, las aguas sin corriente, la vivienda insana, y la insalubridad ambiental. Los mismos factores, así como una igual y hasta mayor incidencia, regía para las parroquias y vecindarios foráneos: Tocuyito, Los Guayos, Flor Amarillo, La Loma, etc.
La propagación de la malaria llegó a producir un estado mental de preocupación permanente extendida en la opinión general de la población, e incluso en los facultativos, que pasaron a diagnosticar como paludismo cualquier otra enfermedad que presentara síntomas parecidos, y no hacerlo era ir contra el sentido común. El paludismo se encontraba larvado o supuestamente estaba latente, o indirectamente vinculado a otras afecciones. El doctor Pérez Carreño manifestó en una oportunidad que:
“El primer día de la pirexia, entre nosotros –lo de rigor, lo práctico- es referir a la malaria el desequilibrio orgánico y desde luego surge la indicación de la quinina; por que pensar en cualquier otra dolencia es siempre aventurado y en muchos casos es peligroso” (ibidem).
Esta es una de las razones por las cuales las estadísticas de la mortalidad por causa del paludismo es aproximada o imprecisa porque muchas muertes que fueron ocasionadas por otras enfermedades se le atribuían a la malaria y como la elaboración de las actas de defunciones eran potestad de los jefes civiles muchas veces los juicios podían haber sido equivocados:
El paludismo hasta marzo de 1.936 era diagnosticado por el jefe civil u otra persona representativa del poder civil. Pocas veces llegaba el diagnostico médico. Y ya sabemos que para personas no profesionales y de no regular cultura, el paludismo representaba un síndrome anémico cualquiera, sea anquilostomatico o de hambre simplemente (Bengoa y Lecanda, 1.980,169).
Y continúa Bengoa y Lecanda con el tema:
Es curioso observar en el medio rural el porcentaje tan enorme de diagnósticos profanos que hacen de mortalidad por paludismo y tisis. Todo enfermo anímico y raquítico (muchas veces de hambre) es diagnosticado de una de esas dos enfermedades. Por todo ello, a partir de marzo de 1.936, en que ya los diagnósticos eran mayormente de responsabilidad médica bajó tanto la mortalidad por paludismo (ibidem).
No es del todo cierto que a partir de 1.936 sean los médicos o, en el caso del paludismo sea la División de Malariología los que certifiquen las causas de la mortalidad; sobre todo en los pueblos del interior de la república continuaron los jefes civiles haciendo los diagnósticos hasta bien entrado el siglo XX, pudiéndose afirmar que estos siguieron en su labor de diagnósticos sobre todo en los sectores rurales, y sí la mortalidad de los registros de la División de Malariología (1.936), como apunta Bengoa y Lecanda, entonces los resultados no son imputables a diagnósticos errados sino a la verdadera acción emprendida por los erradicadores de la malaria.
El espacio geográfico de Puerto Cabello fue históricamente muy afamado por sus infecciones palúdicas. El General Rafael Urdaneta en 1.813 y el General Páez en 1.822, se quejaban por las menguas de sus ejércitos a consecuencia de las “pestes de calenturas endémicas” o “fiebres malignas”.
LA ENFERMEDAD DE LA COSTA
Al oeste de la ciudad de Puerto Cabello se encuentra el pueblo de Morón. Codazzi, en la segunda mitad del siglo XIX refiere que “tan sólo cerca de la costa se encuentra un temple malsano, en las montañas que bañan el Morón, el Alpargatón y el Urama hasta el Yaracuy” (1.960, 393). El sector de Morón ya era reconocido y no precisamente por buenas referencias, el paludismo era el atributo de la costa: “en los suburbios de Puerto Cabello se practica un poblamiento basado en la extracción de sal. Las principales salinas se extienden al oeste de la ciudad. Son áreas malsanas y los salineros están agobiados por el paludismo denominado en esta comarca enfermedad de la costa” (Cunill Grau, 1.987,348). De tal manera que también en la zona de Morón el paludismo era “histórico” ya que tenía una vieja tradición en el área desde tiempos desconocidos favorecido por las condiciones ambientales de clima y topografía. En Morón convergieron una serie de factores como el que explica el cronista Marín: “en cuanto a Morón, el caso es explicable, tierras bajas, situadas casi al nivel del mar, con aguas estancadas por todas partes, era un lugar propicio para la proliferación de los zancudos transmisores del paludismo. El mal se iba intensificando en forma implacable. No había manera de evitarlo” (1.971,25)
Es pertinente continuar con las palabras casi dramáticas del cronista Marín, pero que en realidad pintaban un cuadro de desesperación y angustia:
Se había roto el equilibrio ecológico: el número de sus defunciones era superior al de sus nacimientos. La muerte estaba en acecho por todas partes. Su población disminuía de una manera vertiginosa. Para 1.945, esta se había reducido a 800 habitantes, y no se piense que eran habitantes alegres, contentos de vivir, optimistas del futuro. Nada de eso. Veían un futuro cada vez más tenebroso, algunos de ellos preferían emigrar a otros lugares aún cuando para esto tuvieran que romper los nexos sentimentales que los ligaban al pequeño rincón geográfico donde habían vivido siempre. En esto no hay exageración alguna. El cuadro era sobrio. La funesta y trágica endemia de la malaria se había apoderado de toda la zona. Decir paludismo. Era tanto como decir desolación y muerte (Ibidem).
Las aseveraciones de Marín son muy respetables, pero es importante analizar algunas apreciaciones de la cita del cronista Marín en la búsqueda de mayor objetividad.
El cenco oficial de 1.941, anterior a la aplicación del DDT en Morón, denota un decrecimiento de su población. De 1.933 habitantes (censo de 1.936) la población se redujo a 1.795, es decir perdió 138 habitantes (7,13%) en cinco años. Se diría que el porcentaje es insignificante sino fuera porque la población en general aumentó en ese quinquenio; en el país se incrementó en 486.424 venezolanos, en Carabobo en 19.315 personas. En todos los distritos del Estado Carabobo creció, excepto en Puerto Cabello, donde decreció y específicamente en Morón ¿Cuál fue la causa de la baja de la población Móronense? Probablemente debido a las muertes por malaria y a las consecuentes emigraciones.
Los libros de defunciones de Morón fueron consultados en la prefectura de la localidad para verificar el número de Muertes, la edad de los difuntos y la causa de la muerte. En relación a los registros de las causas de las muertes en realidad no están avalados por profesionales de la medicina y se ha tomado el criterio que aquellas muertes reseñadas como “fiebre”, “fiebre cerebral”, “fiebre biliosa”, etc. Se han incluido como decesos palúdicos por corresponderse estas descripciones con los síntomas más aparentes de la malaria, aunque ello puede inducir al error debido a que otras enfermedades también pueden presentar esta pirexia.
En el quinquenio, (1.936-1.941) el número de defunciones en Morón (355) supera al de nacimientos (335) y del total de ellas el 45 por ciento (161) murieron de paludismo, es decir, de cada dos personas uno moría por ese mal. La curva de las defunciones se cruza con la de nacimientos en 1.940, sigue en alza en 1.941 para colocarse por debajo de los nacimientos en 1.942 y 1.943, vuelve a ascender en 1.944 superando de nuevo las defunciones a los nacimientos. En 1.940 ocurrió la diferencia más sustancial a favor de la mortalidad (91 a 41), en el mismo año las muertes por paludismo (48) es superior al total de nacimientos (41).
Otro elemento que hay que considerar es que en Morón como área endémica, los decesos por paludismo recaen fundamentalmente sobre los individuos con menor capacidad de memoria inmunológica, es decir en aquellas que no han tenido tiempo de adquirirla, en este caso en los infantes. En el segmento 1.936-1945 la mortalidad en los menores de diez años es sumamente alta, la mitad de los difuntos son niño. Proporcionalmente, en el decenio 1.940-1.950, el 53,5 por ciento del total de las personas murieron antes de los diez años, con una mayor suma en los menores de tres años de edad. Fallecían un promedio de treinta y dos niños anuales. De esa alta mortalidad infantil murieron de paludismo en el lapso, 1.936-1.941, el 49,76 por ciento del total general de las defunciones por causa de la malaria el 61,27 por ciento eran niños menores de 10 años.
Una cantidad importante de personas abandonaron el lugar por temor a contraer la enfermedad o fueron tras la búsqueda de mejorar sus condiciones materiales de vida, aquí dejaron el terruño que no les ofrecía perspectivas de progreso por el abatimiento económico de la zona, aunque ello significara romper con los vínculos afectivos como bien lo dijo el cronista Marín, resulta ilustrativo una anécdota del poeta Gottberg:
Otro peón contaba la experiencia de un ganadero de Guarico que regresaba para el hato El Punzón, después de un tiempo en Caracas. Llegado a una que fuere una población floreciente, quizás Ortiz, ya en el atardecer de una pesada jornada de viaje, halló el pueblo desierto. Solo encontró un anciano en el quicio de una puerta. Cuando el viajero le preguntó que había sucedido en el pueblo, el otro, sacando fuerza de la tristeza le respondió: la gente se fue huyéndole al paludismo y los que se quedaron por que se murieron - y que hace usted allí.- esperando la muerte. Contestó, fatalista el vecino (1.987,32)
No puede estar alegre alguien que este esperando la muerte ni otros cuyo medio social sea la desolación y la tragedia. Los 1.975 habitantes que tenía Morón en 1.941, según el censo oficial, se redujeron a 800, datos del cronista Marín. Para el año de 1.945, fecha del rociamiento del DDT, la población bajó a 311 de acuerdo a las palabras de Berti (1.997) “su población 311 habitantes enflaquecidos por la fiebre en 80 ranchos desvencijados”, no es posible tener una cifra oficial de los habitantes de Morón para 1.945, pues es sabido que después del censo de 1.941, se realizó el de 1.950, cinco años después del rociamiento. Sin embargo, es seguro que la población siguió descendiendo en el periodo de 1.942-1.945, aunque las cuotas de natalidad y mortalidad del sector, no ofrecen una diferencia holgada y es solo en 1.944 cuando las defunciones exceden los nacimientos en un número de 18 personas. Para llegar a las sumas poblacionales que aportan Marín (800) y Berti (311) hubo que producirse una emigración en masa de mórenses hacia otros lugares.
Lamentablemente los libros de defunciones consultados en la prefectura de Morón, no contienen los motivos de las muertes de los fallecidos entre 1.942 y 1.946, porque allí se hubiese podido conocer el grado de incidencia malárica en esos cuatro años. Al no tener valores específicos de ese periodo se deben tomar forzosamente los informes disponibles. El paludismo ha debido ser en Morón tan grave en los años que preceden la utilización del insecticida, puesto que de lo contrario no se hubiese seleccionado este pueblo a nivel nacional existiendo otras localidades dramáticamente afectadas por el mal. Es por ello que se debe buscar el alcance y las características de la enfermedad; Berti, en cuanto a Morón señala:
Se criaban los zancudos vectores más peligrosos de Venezuela… existían las tres especies de parásitos causantes de la malaria: maligna o “económica”, benigna y cuartana; bazos grandes con índices esplénicos del 99%. De cada mil personas morían 49 por años… (había) una escuela con 70 niños desnutridos y enfermos (1.997, 48).
Morón compuesto por ranchos de paja y bahareque rodeados de estanques de agua y lagunas por todas partes y un medio social miserable constituía un foco formidable para la proliferación de los zancudos transmisores, convirtiendo así el poblado en un núcleo de endemia palúdica. La localidad Móronense estaba casi al borde del colapso en el primer lustro de la década de los cuarenta, la muerte rondaba en los caminos y en las casas dispersas sus moradores acusaban el martirio de este mal.
De manera pues que había que empezar por Morón la campaña dedetizadora que pondría fin al paludismo en Venezuela.
La organización del evento programado para el día dos de diciembre estuvo a cargo del Ingeniero Gerardo González, jefe del servicio de fomento anti-malarico dependencia de la sección de ingeniería antimalarica de la división de malariología.
La cuadrilla número uno era la encargada de ejecutar el primer rociamiento en un rancho del pueblo de Morón. Esta cuadrilla era comandada por Levi Borges, el primer guarda jefe, y José Manuel Contreras, el guarda – operador; además formaban parte de esta cuadrilla los rociadores Francisco Solórzano, Valentín Gutiérrez, Juan García y Francisco Gutiérrez.
Ese dos de diciembre era día domingo, era un día de feria para Venezuela. Porque cuando “Levi Borges : Guarda jefe de la primera cuadrilla de dedetizadores, llamó a la puerta de un rancho de bahareque y techo de palmas, en el Municipio Moró, estaba comenzando para Venezuela una nueva etapa de profundas transformaciones” (Gottberg, 1.987, 56).
El primer rancho rociado con DDT por la cuadrilla número uno era de Melecio Castillo y María Pacheco, para ello se utilizó el DDT de grado técnico al 100 por ciento y polvo humedecido al 50 por ciento. El rociamiento debía ser completo y muy cuidadoso, lo suficientemente rociada la vivienda con el insecticida para que la acción residual durara por el tiempo previsto; debían hacerse nuevos rociamientos cada tres meses.
Estuvieron presentes en este hito de la historia contemporánea de Venezuela, aparte de los ya nombrados, las siguientes personalidades: El doctor Arnoldo Gabaldón, el Ingeniero Arturo Luís Berti, el doctor Manuel García, presidente del Estado Carabobo, Ricardo Montilla, presidente del estado Guarico, el doctor Manuel Salvador Barreto, malariólogo de Puerto Cabello, el doctor Lacenio Guerrero, medico jefe de la zona II de Malariología del estado Carabobo, el Ingeniero Rafael Sardi y el doctor Antonio Gómez Marcano de la sección de actividades médicas.
En el lugar donde se encontraba el rancho desvencijado rociado con DDT se construyó unas décadas después. – Inaugurado el dos de diciembre de 1.955 – un obelisco con un redondel de piedra donde yace al pie del mismo en una cama también de piedra, un Anópheles muerto construido en metal. Este monumento fue construido por iniciativa del Club de Leones de Valencia.
Desde el primer rociamiento en Morón “se pasó a 55 cuadrillas en 1.948 y a 96 en 1.952, efectuando un considerable número de rociamientos intradomiciliario; en efecto, durante el periodo de 1.945 – 1.994 fueron realizados un total de 24.121 rociamientos” (Guerrero y Borges, 1.995, 11).
La acción de los deditazadores se extendió de Carabobo al Estado Aragua, de allí pasó a otras zonas de fuerte incidencia palúdica como las tierras regadas por el Río Orinoco. En 1.947 el rociamiento se llevó a cabo en el extenso territorio comprendido entre Puerto Ayacucho y la desembocadura del Orinoco en el actual Estado Delta Amacuro.
SEÑORES

MUCHAS GRACIAS…………….

BIBLIOGRAFIA

Bengoa y Lecanda, J. M. (1.980). MEDICINA SOCIAL EN EL MEDIO RURAL VENEZOLANO. (Reedición de la versión original de 1.940) Valencia. Universidad de Carabobo. Facultad de Ciencias de la Salud.
Berti, L. A. (1.997). ARNOLDO GABALDON. Caracas. Ediciones del Congreso de la República, Imprenta Nacional.
Codazzi, A. (1.960). OBRAS ESCOGIDAS. Caracas. Ediciones del Ministerio de Educación. Biblioteca Venezolana de Cultura. Dirección de Cultura y Bellas artes.
Cunill Grau, P. (1.987). GEOGRAFIA DEL POBLAMIENTO VENEZOLANO EN EL SIGLO XIX. Caracas. Ediciones de la Presidencia de la República.
Díaz, F. (1.966). Dr. LUIS PEREZ CARREÑO. (1.866 – 1.966). Valencia. Publicaciones del Concejo Municipal de Valencia. Talleres gráficos de París en América, S. A.
________ (1.966) VIDA E HISTORIA DE LA MEDICINA EN LA PROVINCIA. Ediciones del Ejecutivo del Estado Carabobo.
Gottberg, C. (1.987). IMAGEN Y HUELLA DE ARNOLDO GABALDON. Caracas. Editorial INTERFUNDACIONES.
Guerrero, L. y Borges. (1.998). ARNOLDO GABALDON, UN PROCER CIVIL. Maracay. Editorial El Aragüeño.
Marín, A. (1.971). MORON AVE FENIX DE CARABOBO. Valencia. Ediciones de la PETROQUIMICA.
O. C. E. I. CENSO GENE
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Crónica Web #240

Gabriel Guevara

Gabriel Guevara
Tratamos de conmemorar los 146 años de la muerte de este prócer con una charla en la casa de la Cultura de Morón dirigida a un grupo de estudiantes de diferentes colegio del área y coordinada por el promotor cultural de la misma William Peraza, "el brujo", sin embargo, no se pudo concretar el encuentro por razones ajenas a nuestra voluntad que en este espacio no es dable explicar. No obstante, vamos a compartir con los lectores algunas referencias a este personaje.
Gabriel Guevara ha sido un gran desconocido o ignorado en la historia de Venezuela, sus datos no abundan en los textos respectivos. En el Diccionario de Historia de Venezuela de las Empresas Polar apenas se hace una breve reseña a su persona sin el cuidado de reflejar con exactitud sus antecedentes.
Es el caso de muchos héroes provincianos cuyo desconocimiento historiográfico deviene en no haber tenido una gran resonancia en los escenarios caraqueños ni siquiera en los suramericanos por Guevara allí también la tuvo al lado del Libertador como tantos otros venezolanos olvidados. No quisiera creer que con Gabriel Guevara haya influido en el ánimo de los historiadores el estigma del color de su piel.
En el centro de Puerto Cabello hay una calle con el apellido Guevara, probablemente algunas personas pensarán que se debe al "Che" argentino de moda hoy en día, pues no, es Gabriel Guevara el "negrito" nacido en Morón en las postrimerías del siglo XVIII, prócer de la guerra independentista suramericana y sitiador-expulsador del reducto de las fuerzas españolas acantonadas en el castillo "San Felipe" de Puerto cabello en el año 1823.
No sabemos en que momento se incorporó a la lucha por la independencia pero ya en la toma de Puerto Cabello tenía el grado de Capitán cuando participó al frente de la cuarta compañía del ejercito libertador a la que le tocó neutralizar los fuegos de la batería Picayo o Constitución del Castillo. En esta faena sirvió bajo el mando inmediato del Mayor Manuel Calá, teniendo como jefe supremo al general José Antonio Páez. El grado de Teniente Coronel lo obtiene en la campaña del sur en reconocimiento a sus meritos de guerra.
Se hace General durante el gobierno de José Tadeo Monagas y cuando llega la guerra federal se volcará con frenesí a comandar la "facción de la costa", una de las más guerrera o guerrillera que pondrá en jaque a las tropas oficiales derrotándolas varias veces. Controlaba estratégicamente tanto en lo militar como con su liderazgo los sectores de Puerto Cabello, Morón, Alpargatón, Urama, Canoabo y los pueblos del oriente del estado Yaracuy (Municipio Veroes) y por la costa implantó su señorío hasta Boca de Aroa donde construyó una fortaleza militar (aldea con trincheras) llamada "Moroncito".
Infundió terror a sus enemigos que trataron de descalificarlo por los medios escritos haciendo énfasis peyorativo a su condición racial, a sus métodos de guerra y a su lugar de origen, se le nombró como: "El Rey de Morón", "El Vate de Morón", "El Nerón Moronero", Negro, Feo, Malo, Sucio etc. esta era la expresión de los odios raciales de la Venezuela a mediados del siglo XIX.
Fue capturado, después de desvastar sus tropas, por el gobierno en Palma Sola (Falcón), encarcelado, trasladado a Valencia y a La Guaira donde escapa y muere en Guatire el 30 de Mayo de 1862.
Gabriel Guevara vuelve a cabalgar de nuevo, se le ve a veces por las calles de Morón, por los valles de Alpargatón y urama, y en las noches silentes se oye el silbido de su sable y el alarido de sus enemigos, así me contaron algunos ancianos del pueblo. Gracias al escritor Asdrúbal González se le ha devuelto – sacado del olvido – un prócer al Municipio Mora cuya semblanza histórica esta contenida en su enjundioso trabajo "Noticias de la Guerra Larga" o en una edición especial patrocinada por Pequiven: Gabriel Guevara, El dictador de los Bosques, la cual tuve el privilegio de prologar.
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Crónica Web #147

El General Falcón en Palma Sola (última parte)

El General Falcón en Palma Sola (última parte)
Siguiendo con el último trozo del discurso del general Falcon en Palma Sola para incorporarse a la guerra federal de la cual seria su máximo dirigente y que a la postre lo llevaría a la presidencia de la Republica, veremos en su arenga que trata de animar y convencer a su correligionarios para la entrega a la lucha armada que se extendería por cinco largos años.
A Falcon en Palma Sola lo acompañaba otro futuro presidente de la Republica como lo fue el general Antonio Guzmán Blanco.
Decía: "Salido Zamora de Coro, la heroica, con un puñado de valientes, atraviesa la tercera parte de nuestro territorio por entre un erizo de fuerzas enemigas, toca a las puertas, toca a las puertas de las capitales de todo occidente, los visita casi todos ellos, y donde quiera tropieza con el enemigo, lo vence y lo desarma.
A las trescientas leguas de marcha, la opinión le guardaba a Barinas como premio de tanto denuedo, de habilidad tanta.
Allí crea un ejército, lo organiza, lo arma, y seguro en su inexpugnable y rica base de operaciones, prueba todo lo que se puede cuando se cuenta con la opinión, y se tiene fe en los pueblos.
¡Viva el ejército de occidente como un modelo eterno para la posteridad! La patria debe también muchos recuerdos de gratitud al viejo soldado y las lanzas orientales, que con nosotros, lidian infatigables, a favor de la causa popular ¡ derramemos una lagrima sobre la tumba de los valientes de ambos ejércitos, que hayan sobrevivido a tanta gloria!.
Para hoy, la revolución tiene toda su fuerza material: yo creo traerle el complemente de su autoridad moral; ese que me han dado el favor de los pueblos, y la aceptación de los jefes armados, que hasta ahora acaudillan el ejercito.
Con esta autoridad propongome darle unidad y concierto a la campaña; al propio tiempo que ahorrar sangre generosa y conjurar futuros peligros, ayudadme, compatriotas todos.
Vamos a fundar la Republica.
Contribuid todos al triunfo nacional, y luego Venezuela dispondrá libremente de su suerte, como dueña absoluta de si misma.
La sangre que ello cuesta, dejémosla caer solo sobre los que pretendan, todavía bregar con la opinión pública, poniendo a los venezolanos en el duro trance de escoger entre la esclavitud y la insurrección.
Si tal sucede, la guerra queda justificada, y la posteridad bendecirá a los que la hacemos, si fieles, fundamos la libertad de la patria.
Falcón Cuartel General, Palma Sola, 24 de Julio de 1859.
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