Según Alexis Coello, lugar donde se encuentra la estatua del Libertador. El cronista solicita al alcalde la restauración del bronce natural de dicha estatua mediante la remoción química de la pátina.
📄 Crónica: La ciudad ➔
Según Alexis Coello, en los terrenos donde se encuentra actualmente la plaza y la policía se ubicaba el primer cementerio de la aldea moronense.
📄 Crónica: Sabía Ud. ➔
Sitio donde se ofrendó un acto multitudinario de despedida a Fernando Romero por parte de sus compañeros y amigos de la red de músicos, según el autor del texto.
📄 Crónica: Saco Roto ➔
Según Alexis Coello, fue construida por iniciativa del Club de Leones sobre las ruinas de un antiguo mercado popular y adyacente a un viejo cementerio. Originalmente de forma triangular, su diseño cambió a rectangular tras reformas viales. El busto inicial fue instalado el 21 de noviembre de 1970 y posteriormente sustituido por una estatua pedestre durante el gobierno de José Antonio Ortega.
📄 Crónica: Libro Crónicas desde Morón - La Plaza Bolívar de Morón ➔
Calle ubicada frente a la Plaza Bolívar de Morón, mencionada por el autor del texto en relación con errores en la colocación de la nueva señalización de tránsito.
📄 Crónica: La Nomenclatura de Morón ➔
Según Alexis Coello, el casco histórico de Morón requiere un plan ambicioso de remodelación de su arquitectura urbana y trazado vial para mejorar su imagen y valor económico. El autor señala que espacios como la casa de la familia Vásquez, adyacente a la plaza Bolívar, deberían ser rescatados para la ampliación de la misma u otras obras públicas ornamentales.
📄 Crónica: Moroneando ➔
Según Alexis Coello, antes de 1950 la población se ubicaba en la margen izquierda del río Morón, al sur de la actual encrucijada. El trazado incluía la calle Real (hoy calle Comercio), la Iglesia Santa Ana y un cementerio en el área que actualmente ocupan la Plaza Bolívar, la Policía y la Cantv.
📄 Crónica: Libro Crónicas desde Morón - Reminiscencias ➔
Nombre propuesto o asignado a la vía más importante de Morón para sustituir los nombres de avenida Carabobo y Yaracuy. Según el autor del texto, es la primera vez que la ciudad tiene una vía con el nombre del Libertador.
📄 Crónica: La Nomenclatura de Morón ➔
Según Alexis Coello, se ha propuesto este nombre para la vía más importante de Morón, la cual anteriormente se fragmentaba bajo las denominaciones de avenida Carabobo y avenida Yaracuy. El autor apoya este cambio para unificar la vía y honrar al Libertador, destacando que Morón no poseía una avenida con su nombre.
📄 Crónica: La Nomenclatura de Morón ➔
Según Alexis Coello, este nombre junto al de Yaracuy fragmentaba la unidad de la vía principal de la ciudad. Señala que esta designación obedeció en su momento a una decisión del gobierno regional de Carabobo y no a una decisión municipal.
📄 Crónica: La Nomenclatura de Morón ➔
Según Alexis Coello, este nombre designaba una parte de la avenida principal por disposición del gobierno regional, situación que el autor considera que restaba unidad al trazado vial de la ciudad.
📄 Crónica: La Nomenclatura de Morón ➔
Según Alexis Coello, es un poblado situado cerca de la orilla del mar en el costado oriental falconiano, dividido ecuatorialmente por el río Tocuyo. Su configuración espacial se caracteriza por calles lineales y viviendas rurales típicas de la reforma agraria.
📄 Crónica: Boca del Tocuyo ➔
Según Alexis Coello, es un poblado situado cerca de la orilla del mar y dividido ecuatorialmente por el río Tocuyo. Se asienta sobre terrenos arenosos de origen aluvional y está delimitado por el mar al norte y la carretera costera al sur. Durante la época colonial, fue un punto estratégico para el contrabando holandés debido a la navegabilidad del río hacia el interior de Lara y Yaracuy.
📄 Crónica: Libro Crónicas desde Morón - Boca del Tocuyo ➔
Según Alexis Coello, este poblado se levanta sobre terrenos arenosos de origen aluvional y es dividido ecuatorialmente por el río Tocuyo. Durante la época colonial, sus parajes sirvieron como rutas para el comercio ilícito practicado por holandeses de Curazao y Aruba, aprovechando la navegabilidad del río para penetrar hacia Lara y Yaracuy.
📄 Crónica: Libro Crónicas desde Morón - Boca del Tocuyo ➔
Según Alexis Coello, el sector recibió este nombre porque en las cercanías del barrio El Mamón se arrojaban los restos de burros, caballos y mulas fallecidos.
📄 Crónica: Sabía Ud. ➔
Calle ubicada frente al hotel Marbella, mencionada por el autor del texto para ejemplificar señalizaciones de tránsito mal colocadas en su intersección con la calle Plaza.
📄 Crónica: La Nomenclatura de Morón ➔
Lugar en Morón donde habitaba Fernando Romero con su familia en una vieja casona al lado de La Españolita, según relata el autor del texto.
📄 Crónica: Saco Roto ➔
Vía que intersecta con la calle Miranda y la calle Ayacucho. El autor del texto señala que su sentido histórico es desde la encrucijada hacia la calle Comercio (norte-sur).
📄 Crónica: La Nomenclatura de Morón ➔
Según Alexis Coello, el sentido de circulación histórico de esta calle es de norte a sur, desde la encrucijada hacia la calle Comercio, a pesar de errores señalados en la nueva señalización municipal.
📄 Crónica: La Nomenclatura de Morón ➔
Según Alexis Coello, era una de las pocas calles existentes en el Morón pre-industrial, actualmente denominada Calle Comercio.
📄 Crónica: Sabía Ud. ➔
Según Alexis Coello, este espacio presenta ocupaciones anárquicas. Menciona el caso de un kiosco vendido por Columbo donde se realiza una construcción de concreto que, según el autor, no posee una ubicación idónea para el reordenamiento urbanístico del centro.
📄 Crónica: Moroneando ➔
Según Alexis Coello, era la denominación que recibía la zona donde hoy se asientan las urbanizaciones Colinas de Pequiven, Colinas de Mara y Banco Obrero.
📄 Crónica: Sabía Ud. ➔
Según Alexis Coello, es la iglesia del pueblo cerca de la cual se ubica un antiguo tanque de agua o atalaya de concreto.
📄 Crónica: Boca del Tocuyo ➔
Según Alexis Coello, es un espacio del estado Carabobo con una historia común que se remonta a tiempos remotos. Describe su origen como una antigua aldea de negros rodeada de montañas donde acudían cimarrones y rebeldes a formar cumbes o rochelas, en tierras caracterizadas por el cultivo de cacao.
📄 Crónica: La ciudad ➔
Según Alexis Coello, es el lugar designado en Morón para la reunión de pobladores y diversas nacionalidades durante la conmemoración del 12 de octubre.
📄 Crónica: El 12 de Octubre en Morón ➔
Según Alexis Coello, en su estado original sin canalizar, el río seguía un curso sinuoso desde la montaña hacia el oeste y luego al este, corriendo de forma paralela a la calle Real. Era una fuente de pesca de camarones y peces para los habitantes.
📄 Crónica: Libro Crónicas desde Morón - Reminiscencias ➔
Según Alexis Coello, es un río caudaloso que divide el poblado de Boca del Tocuyo. Históricamente fue navegable, permitiendo la penetración comercial desde Curazao o Aruba hacia el interior de Lara y Yaracuy.
📄 Crónica: Boca del Tocuyo ➔
La Nomenclatura de Morón
He observado en las diferentes calles del centro de Morón la colocación en sus esquinas de pequeñas vallas o carteles metálicos con la identificación y flechado de las mismas unidos al suelo por un soporte también metálico, supongo que es un trabajo que esta realizando la Alcaldía del Municipio.
Si bien era necesario desde hace mucho tiempo una reseñalización de las calles del casco de la ciudad para que los visitantes y lugareños pudieran identificar y conocer los nombres de ellas para ubicar alguna dirección y de la necesidad del flechado para darle fluidez al transito automotor, también creo que se ha hecho en forma apresurada sin reparar en algunos detalles de suma importancia que a continuación iré puntualizando.
La Ley Orgánica del Poder Publico Municipal (L.O.P.P.M) le otorga al municipio, según el articulo 56, numeral dos, literal A y B, la facultad del ordenamiento urbano tanto en la nomenclatura y el ornato publico como en l relativo a la vialidad urbana, en la circulación y regulación del transito de vehiculos y personas en las vías municipales, pero para ello es necesario la creación de una ley, y esa ley no es otra que una ordenanza municipal.
De tal manera que es competencia del Consejo Municipal aprobar esa ordenanza bien sea a solicitud del ejecutivo municipal o de los vecinos o del propio órgano legislativo y hasta donde yo sé eso no ha sucedido por lo que se esta vulnerando el articulo 95 en su numeral tres, de la misma ley (L.O.P.P.M) lo mas grave aun es que se le ha cambiado el nombre a la avenida principal de Morón que ahora se va a llamar olivar en vez de Carabobo y Yaracuy.
En lo particular estoy de acuerdo con ese nombre para la avenida principal por dos razones fundamentales, en primer lugar, Morón jamás ha tenido una calle o avenida con el nombre del Libertador como es común en todos los pueblos de Venezuela, ya era justo que se tuviese, y en segundo lugar los nombres de la avenida Carabobo y Yaracuy, fragmenta la unidad de la vía mas importante de la ciudad, y además porque esos nombres obedecieron a una designación del gobierno regional de carabobo y no a una decisión municipal.
Pero debe cumplirse el procedimiento legal de la consulta a los sectores competentes (Concejo Municipal, Consejo Comunal, gremios etc) y la elaboración del instrumento jurídico que le de validez, esto no puede estar sujeto a capricho ni a improvisación ¿puede decirme ud. amigo lector donde comienza y donde termina la avenida Bolívar de Morón?.
Por cierto, alguna de las señalizaciones están mal colocadas; le pongo un ejemplo, si ud. viene por la calle miranda (frente a la Plaza Bolívar) en sentido hacia el Banco Caribe (oeste-este) se va a encontrar en la intercepción con la calle Plaza que la señalización tiene flecha hacia la encrucijada (norte) cuando todo el mundo sabe que desde hace mucho tiempo el sentido de esa calle es de la encrucijada hacia la comercio (norte-sur), igualmente, si ud. va por la calle ayacucho (frente al hotel marbella) en la intercepción con la calle plaza la dirección de la flecha indica hacia la encrucijada, por supuesto eso no esta permitido. La autoridad competente debe corregir esos entuertos finalmente cuando el mandato de la Alcaldesa Nelly Colina se hizo ese mismo tipo de señalización metálica enclavadas con posterillos en las esquinas de las calles, pues, eso fue una perdida de real, al poco tiempo los amigos de lo ajeno, es decir, los recoge chatarra o los que recogen metales para reciclar se llevaron todo, esta vez puede suceder lo mismo, yo sugeriría que se hicieran con placas acrílicas (plásticas, etc) y se pegaran en lo alto de la pared de los inmuebles esquineros.
La ciudad
La ciudad no es la aglomeración de las casas y edificios con sus calles, la ciudad es el espiritu que nace de allí y que nos irradia a todos; es la afinidad cultural y el sentido de pertenencia que nos unifica en torno a nuestros valores. La ciudad es nuestra bandera, nuestro escudo y nuestro himno cuando todos los morenses nos sentimos representados en ellos como símbolos del gentilicio y no como meros emblemas decorativos. El poeta Pedro Francisco Lizardo dijo una vez que: "una ciudad así construida generará su propio espíritu. Y juntará su palabra con la del hombre y entonces tendrá quien la cuente. Quien la diga y la célebre, quien la explique y la defienda, quien la sostenga y la concilie, quien la sufra y la padezca, quien la dirija y la proteja". El poeta Lizardo vuelve a sentenciar con su limpia prosa: "No es por simple azar que nacen y crecen las poblaciones, toda fundación surge por imperativo histórico y geográfico y toda ciudad descansa sobre la tradición que es simple y llanamente conciencia de pueblo". He ahí los cimientos de la ciudad: su conciencia de pueblo, su memoria colectiva, su historia y sus tradiciones. Porque "un pueblo sin anales, sin memoria del pasado sufre una especie de muerte, viene a ser como aquella tribu que sólo andaba por el agua para no dejar su huella", como bien lo dijo el cronista mayor de todos los tiempos: Don Enrique Bernardo Núñez. Pero, el municipio Mora no es como esa tribu que no dejó huellas; tenemos una historia en común que nos viene desde tiempos remotos en este espacio geográfico del estado Carabobo, cercano al mar, que bate sus olas a poca distancia. Viejo escenario de piratas y contrabandistas incursionando en los inhóspitos parajes y ensenadas del golfo triste. Ese mismo mar que se convertía en caminos abiertos por donde transitaban los barcos Guipuzcoanos preñados de frutos extraídos de nuestro territorio. Aquella antigua aldea de negros, rodeada de montañas en donde a menudo acudían los cimarrones, fugitivos y otros rebeldes huyéndoles al látigo esclavista, y aquí formaron sus cumbes o rochelas para compartir su pena y su dolor, y para solazarse bajo la protección de vírgenes serranías, tierra aún olorosa a cacao, cuyo olor se quedó como un estigma en la piel de sus primitivos pobladores. PD: Amigo alcalde, la ciudad reclama que se le restaure el bronce natural a la estatua del Libertador en la plaza Bolívar. La pátina se remueve con un químico que se usa para tal efecto. Nada cuesta consultar antes de actuar. *Cronista Oficial del Municipio Juan José Mora.
Sabía Ud.
¿Sabía Ud.
que el Morón que conocemos hoy en día era muy distinto del que existía antes de la llegada de la Petroquímica 1956?Â
¿Sabía Ud. que se produjo un cambio violento del uso del espacio, de un espacio agropecuario pasó a un espacio industrial?
¿Sabía Ud. que en ese entonces solo existía la calle Real (Hoy Comercio), la calle La Paz y parte de la Miranda?Â
¿Sabía Ud. que en la parte arriba del río Sanchón existió un caserío?Â
¿Sabía Ud. que el río Morón antes de su canalización hacía su recorrido por los sectores donde hoy es Santa Ana, Santa Rita, Funda Morón con muchos meandros por detrás de la estación del ferrocarril, llegaba al centro del poblado paralelo a la calle Real (detrás del liceo Ambrosio Plaza y el barrio el Ymca, seguía por el 23 de Enero rumbo hacia Palma Sola hasta desembocar en mar Caribe?.
¿Sabía Ud. que el primer cementerio de la aldea moronense se ubicaba donde se encuentra actualmente la Plaza Bolívar, la policía y terrenos aledaños?
¿Sabía Ud. que la única fuente de agua era el río Morón para el consumo, lavado, baños y proveedor de pescados, camarones, etc.?Â
¿Sabía Ud. que el Morón Pre-industrial, el paisaje geográfico consistía en el núcleo originario (casco central) y el resto del territorio era monte parejo con exuberantes ceibos (Jabillos), Cujíes, Ciénegas y Lagunas?
¿Sabía Ud. que entre esas zonas enmontadas se les denominaba Guanabanillo a lo que hoy son las urbanizaciones Colinas de Pequiven, Colinas de Mara y Banco Obrero?Â
¿Sabia Ud. que la urbanización Santa Ana era una gran hacienda con el mismo nombre propiedad de Félix Galavis?
¿Sabía Ud. que Bejuquiyal se ubicaba por los lados donde está el sector las parcelas?
¿Sabia Ud. que hacia el norte del poblado se ubicaban las haciendas cocoteras Zapateral (inmediaciones de Invepal) de Galavis, Los Gavilanes de Don Elías Rodríguez (inmediaciones de Pequiven)?Â
¿Sabía Ud. que hacia el este del poblado se extendía la hacienda La Paragüita, propiedad de la sucesión Henssen y administrada por el Sr. Roseliano Pérez?
¿Sabía Ud. que en Palma Sola se encontraban unos cuantos conucos, entre ellos uno del Sr. Jesús María Silva?Â
¿Sabía Ud. que donde se encontraba la urbanización Coro era un potrero con labranzas y lagunas, propiedad de la Sra. Clara Borges?
¿Sabía Ud. que por los alrededores de Cavim eran los dominios de Tiotimo?
¿Sabía Ud. que el transporte de esa época eran los burros y algunos caballos y mulas que luego de fallecer eran arrojados por los lados de la Avenida Falcón en las cercanías del barrio El Mamón y por ello se llamó a ese sector "Bota Burro"?Â
¿Sabía Ud. que los habitantes de Morón se morían a mengua y la población estuvo a punto de desaparecer porque nacían menos de los que se morían a causa del paludismo?Â
¿Sabía Ud. que sus habitantes vivían de los frutos que producían los conucos y lo que daban los pequeños rebaños y los animales domésticos?Â
¿Sabia Ud. que el Aruco (ave grande que vive cerca de los charcos) era muy abundante en la zona por la presencia de muchas ciénagas y lagunas?Â
¿Sabía Ud. que el coco era el cultivo principal de comercialización y por ello las grandes haciendas eran destinadas a este fruto?Â
¿Sabía Ud. que la pulpa del coco (la copra) era la industria más importante de la zona?
¿Sabía Ud. que en la antigua Ymca (hoy escuela Puerto Cabello) era la empresa de Galavis más importante del área para la obtención y tratamiento de la copra?Â
¿Sabía Ud. que en Morón también se producía carbón vegetal en hornos subterráneos?Â
¿Sabía Ud. que esa producción de copra iba destinada a la empresa Las Llaves de Puerto Cabello como materia prima para la elaboración de jabón y aceites? Agradezcole a Lilo Llovera y al amigo Juan Páez, por los datos aportados para la elaboración de este artículo.
Escuche a este cronista todos los domingos de 8 a 9 am en Caribeña Mil AM en el programa "Crónicas en domingo".
JUEVES 2 DE OCTUBRE DE 2008
Las Campanas Doblan por Ti
De la obra cumbre del novelista norteamericano Ernest Hemingway Por Quien Doblan Las Campanas se extrae esta preciosa lección que nos ofrece Jhon Donne:…â€La muerte de cualquier hombre me disminuye, porque estoy ligado a la humanidad y por consiguiente, nunca hagas preguntar por quien doblan las campanas, doblan por tiâ€. Siempre que se nos va un semejante lo sentimos, pero hay muertes que duelen mas que otras. Como es el caso del “Barbarazo†como le decíamos cariñosamente a José Zambrano como era su nombre de pila.
El Barbarazo fue una victima más de la tragedia que vive nuestro país, un número más para la estadística de la inseguridad local y nacional. Le conocía hace mas de veinte años al lado de su inseparable esposa Chichí, siempre alegre, con una sonrisa a flor de labio, excelente compañero de trabajo de los socios del transporte publico que hoy lo lloran desconsoladamente y lamentan un hecho como este que no debe repetirse jamás.
Así paga el destino a la vida de un buen trabajador, preocupado, padre de familia, fiel esposo y mejor amigo. El asunto es ¿A quien le toca luego? ¿Quién esta a salvo en esta selva de cemento? Estamos a la buena de Dios ¿Por quien doblaran mañana las campanas? No preguntes eso doblan por ti.
Desde este espacio comunico mi hondo pesar por la desaparición física de mi amigo el “Barbarazo†a su esposa Chichí y a sus hijos y familiares. Me excuso de no haber asistido a los actos velatorios ni al sepelio por estar cumpliendo compromisos en Caracas con la Universidad Latinoamericana y del Caribe (ULAC).
El Ateneo de Morón en su XIX Aniversario: Gracias a Mireya Soto por su gentil invitación al acto central para conmemorar un año más (el 19) de esta maravillosa institución que se hará en honor a la distinguida dama Maria Teresa Castillo, pionera de los ateneos de Venezuela, Presidenta del Ateneo de Caracas y Presidenta honoraria de la federación de Ateneos de Venezuela.
En mi opinión, el ateneo es la institución cultural más importante fundada en Morón en las últimas décadas, debido a su permanente actividad y variedad de los tópicos culturales que fomenta, que hoy a lo largo de sus años de vida sus frutos y resultados son tangibles y concretos ¿Cuántas amas de casa, señoras o señoritas se han hecho de un oficio digno aprendido en el Ateneo y que les sirve para ganarse el sustento de sus familias? ¿Cuántos músicos? Ahí esta Marc Colina y otros tantos. Ahí esta la Banda Show, la estudiantina, las bailarinas, en fin paremos de contar.
Es por ello que quiero felicitar efusivamente a ese gran equipo del Ateneo encabezado por Mireya Soto, la matrona y bella dama Ofelia de Colina, Cecilia Nieto, José González, la Prof. Colmenarez, el director de música Morales y a todos en general.
El XXXIII Aniversario del C.R.I.: Gracias al incansable amigo Bertilio Duran por su generosa invitación al acto central del Comité de Relaciones Industriales de Puerto Cabello y Mora en un nuevo cumpleaños institucional. En verdad que Bertilio, no se cansa, es infatigable desde la época de sindicalista en la Petroquímica donde demostró el don de buena gente y de un liderazgo indiscutible. Bertilio dio sus primeros pasos en Morón como dirigente social y político luego de venirse su natal tierra zuliana.
Aquí en Morón, además de ser miembro de la junta directiva del sindicato petroquímico (esta institución fue muy importante en esa época en Morón) también fue directivo del Club de leones de Morón donde desarrollo una labor social destacada en aras de la solución de los múltiples problemáticas de la localidad. El Club de Leones jugo un papel fundamental en ese tiempo. Allí esta como producto de su gestión. La Plaza Bolívar, la escuela Udon Pérez del Trapiche, la escuela de San Diego y otras más. En otra oportunidad hablaremos sobre esta importante institución.
Ahora Bertilio se fue a Puerto Cabello y Valencia en su lucha quijotesca por un mejor porvenir, pero estoy seguro que siempre lleva a Morón en su corazón. Salud Bertilio, estamos contigo.
El 12 de Octubre en Morón
Esta controversial fecha se conmemora tradicionalpea del siglo XV.
El mismo Cristóbal Colón en el informe que mandara a los Reyes católicos después de mente en todo el país.
Su llegar a tierras americanas trascendencia histórica no ha pasado desapercibida para los venezolanos a pesar de las enfrentadas visiones que se tienen sobre su significación y a los modos disímiles como se le denomina: "Día de la Raza", "Día de la hispanidad", "Día del Descubrimiento de América", Día del Encuentro de dos mundos" y ahora "Día de la Resistencia indígena".
No entraremos a analizar aquí ninguno de estos apelativos, pero lo cierto es que cuando Cristóbal Colón en 1492, posó sus botas por primeras en la Isla de Guanahaní en las Bahamas (hoy Watling) y que él llamó San Salvador el mundo conocido comenzó a cambiar, ya no sería el mismo el viejo y decadente continente europeo.
"El nuevo mundo" como lo denominó posteriormente Pedro Mártir de Anglería representó entonces una realidad paradisíaca, tangible y terrenal.
En contraposición a la viciosa y corrompida sociedad eurodecía: "Porque creo que allí es el paraíso terrenal, adonde no puede llegar nadie, salvo por voluntad divina; y creo que esta tierra que agora mandaron descubrir vuestros altezas sea grandísima y haya otras muchas en el austro de que jamás se hobo noticias" (1962, 18)*.
La celebración del 12 de octubre en Morón ha tenido una connotación muy especial, no creo recordar la efusión y la participación popular e institucional que adquiere esta efeméride en comparación con otras fechas patrias e inclusive aquellas emblemáticas de nuestra nacionalidad como el natalicio y Muerte del Libertador, el 5 de julio 0 el 19 de abril de 1810.
En Morón todos los años se dan cita en la Plaza Bolívar este año será en la Plaza de las Banderas una multitud de pobladores pertenecientes a diferentes nacionalidades o colonias radicadas en la localidad quienes entusiastamente suelen ir vestidos con sus trajes típicos exhibiendo y compartiendo sus platillos gastronómicos propios de sus lugares de origen, a la vez que entonan y bailan sus músicas y canciones nostálgicas de sus terruños lejanos.
Es un compartir fraternal de persona que vinieron de distintos lugares del mundo, se solazan este día blandiendo sus banderas y entregando sus afectos sin distingos de nacionalidad, de posición económica, de raza o de abolengo, todo esto es posible en Morón gracias al 12 de octubre.
La municipalidad ha sabido estimular estas manifestaciones populares apoyada con la organización, con los recursos económicos y dándole todo el despliegue publicitario digno de la hermandad entre los pueblos.
*Fuente: Descubrimiento y Conquista de Venezuela (1962).
Fuentes para la historia colonial de Venezuela.
Caracas, tomo I, biblioteca de la Academia Nacional de la Historia.
Saco Roto
Por instrucciones de la Presidenta del Concejo Municipal de Juan José Mora me correspondió dar las palabras de despedida, a nombre de esta institución, al concejal y amigo Fernando Romero, popularmente conocido como "Saco Roto".
Dije allí, ante su féretro, citando una parte de un verso del poeta mexicano Alfonso Reyes, que "no se llora la muerte de un caminante, se llora la muerte de un camino".
El poeta Reyes había dicho esto en el año 1955 con motivo de la muerte de otro poeta: el venezolano Andrés Eloy Blanco.
La extrapolación de esta sentencia viene porque, a mi manera de ver, "Saco Roto" fue un personaje popular muy destacado en la comunidad morense.
Fue versátil: músico, con positor, deportista, político, cocinero (Sancochero) y sobre todo buen amigo.
Era desprendido de lo material y con sus amistades cercanas era incondicional hasta llegar a su sacrificio personal; por eso se le quiere y se le llora, porque dejó una obra de calor humano, dejó un camino que seguir para todos nosotros.
No se llora al caminante porque su camino no ha muerto.
Había nacido "Saco Roto" en Ciudad Bolívar, en el sector Vista Hermosa, cercano al estadio de béisbol, de allí su afición a este deporte desde niño.
Lo conocí cuando él era aún adolescente y habitaba con su familia en una vieja casona en la calle Comercio (al lado de La Españolita) y nosotros (la gente del MAS) teníamos la casa del partido diagonal a su casa, al lado de la iglesia Santa Ana; allí se la pasaba merodeando y curioseando, fueron sus primeros contactos con la política y donde escuchó hablar por primera vez de socialismo.
Posteriormente no abandonaría más esa idea política que lo llevó a ser concejal.
El acto multitudinario que se le ofrendó como despedida en la plaza Bolívar por parte de sus compañeros y amigos de la red de músicos no hizo más que demostrar el afecto de sus amigos y el apoyo popular del cual gozaba y que lo habían convertido en una referencia popular por su don de gente y de una extraordinaria sencillez.
Es doloroso despedir a los amigos, pero la muerte es la continuación de la vida y ello es inevitable.
Quizás te fuiste prematuramente pero dejastes una obra y un sendero.
Desde la Peña de Chavin, tus amigos: Joseba, Emiro, Pampuro, Lilo, Chavin y quien escribe te decimos que te extrañamos más no te lloramos como caminante porque tu camino no ha muerto.
Paz a tus restos.
PRENSA: Morón conmemoró 60 años de primera fumigación contra malaria y paludismo
SÃBADO 3 DE DICIEMBRE DE 2005 Levi Borges, único sobreviviente de aquel grupo de Sanidad que esparció el DDT, sentenció que los métodos de supervisión han decaído
Puerto Cabello, diciembre 2 (REDACTA).Los componentes de la cámara municipal de Juan José Mora efectuaron este viernes una sesión extraordinaria con motivo del 60º aniversario de la primera fumigación con la fórmula química DDT, utilizada para la erradicación de criaderos de zancudos y mosquitos portadores de malaria y fiebre amarilla, patologías tristemente recordadas en la comunidad moronense.
El acto se inició con una misa solemne auspiciada por los integrantes del Club de Leones de este municipio, quienes rindieron homenaje a Levi Borges, único sobreviviente de aquel grupo de Sanidad que esparció por primera vez en estas tierras el reconocido producto para fumigación, utilizado incluso en estas fechas.
Borges explicó que, para la época, la incertidumbre que ocasionaban estas enfermedades impedía el progreso y desarrollo de la entidad, puesto que los inversionistas y comerciantes no la asumían como un territorio susceptible a la apertura económica, dados sus antecedentes epidemiológicos.
Esta situación cambió radicalmente con la aplicación de medidas de vigilancia y ataque de los focos de zancudos, puesto que se disminuyeron los números de casos en Morón, a la vez que se fortaleció la confianza de la colectividad.
En lo relativo a la situación epidemiológica actual y a patologías de avanzada, como el dengue, Borges sentenció que los métodos de supervisión han decaído, pues se confía más en las muestras aleatorias que en la propia verificación de los puntos más vulnerables a padecimientos endémicos.
Recordó que cuando dirigió la primera cuadrilla de fumigación contaba con sólo 17 años, pero, a pesar de su corta edad, sabía el compromiso que había adquirido, por lo que cumplió estrictamente con lo previsto en los planos de fumigación, actitud que, según Borges, fue emulada por los otros equipos de Sanidad, tendencia que garantizó el éxito de esta primera cruzada contra la fiebre amarilla, la malaria y el paludismo.
La segunda parte de esta celebración se efectuó en la plaza Bolívar de Juan José Mora, donde se contó con la intervención de la epidemióloga regional, Belkys Bastardo, quien enalteció el nivel de compromiso asumido por las fuerzas vivas de Morón en la lucha contra las enfermedades antes mencionadas.
"La comunidad de la costa está consciente de los efectos de estas enfermedades, pues las conoció de cerca, por lo que resulta admirable que no sólo ataquen la raíz del asunto, sino que también sirvan de ejemplo para las comunidades vecinas", destacó.
En esta parte del evento se contó con la participación de grupos culturales y de danza, los cuales brindaron a los espectadores y asistentes una performance de calidad, que sirvió además para congregar a las delegaciones de los clubes de Leones de toda la región central.
Posteriormente se realizó un reconocimiento a la escultura del Zancudo Muerto, ubicado en la Redoma de Juan José Mora, con la intervención del ambientalista Guillermo Morón y del cronista de la entidad, Alexis Coello.
La parte negativa del evento fue la ausencia del alcalde de esta entidad, José Gregorio Frías, en cada una de las manifestaciones presentadas en esta jornada, la cual se extendió desde tempranas horas de la mañana hasta pasadas las 2 de la tarde.
Foto José Colmenares
Libro Crónicas desde Morón - La Plaza Bolívar de Morón
A propósito de algunas consultas de estudiantes de turismo sobre monumentos históricos y otros elementos emblemáticos de la ciudad, sirva este escrito para aquellos que indagaban los orígenes de la plaza Bolívar de Morón. Los pueblos fundados por los españoles poseían unas características muy especiales: para la fundación se debía tener la autorización del rey español (Juan Rodríguez Suárez fue condenado a muerte por haber fundado la ciudad de Mérida sin la debida autorización). En el sitio escogido para el asiento de la ciudad se clava un grueso madero de dos metros de altura aproximadamente. El fundador golpeaba con su espada varias veces el tronco enterrado y retaba en voz alta a quien se opusiese a la celebración del acto, si nadie respondía procedía a cortar el monte alrededor del madero y declaraba en nombre del rey, fundaba la ciudad, después vendría otro ceremonial.
En el sitio donde estaba el tronco se constituía la plaza mayor (con el tiempo pasaron a llamarse plaza Bolívar) al frente se construía la iglesia y al otro lado la sede del Cabildo. De la plaza partían las calles formándose una cuadrícula o damero donde se ubicaban las viviendas fabricadas con materiales provisionales, algunas calles se empedraban, en lo más alto de la ciudad se construía una caja de agua que mediante acequias cruzaban las cuadras o manzanas de la ciudad.
Este modelo estricto para la fundación de las ciudades se mantuvo por varios siglos y las ciudades actuales de más vieja data heredaron el damero o cuadrilátero histórico de aquella usanza española para fundar un pueblo.
Los pueblos de fundación relativamente más reciente rompieron con este esquema tradicional, la mayoría se formaron sin fundación oficial, otros lo hicieron anárquicamente y ni plaza construyeron. Este último es el caso de Morón. Lo primero que llegaba a los incipientes poblados cuyo núcleo estaba compuesto por esclavos y trabajadores de las haciendas de cacao, era la iglesia.
Esta se construía rudimentariamente, de paja, madera etc, en torno a ella se extendía un caserío, a orillas del camino real, era la iglesia la que nucleaba a la población a falta de autoridad de los cabildos, el sentido de pertenencia o de pueblo le venía dado por la religión, por el santo patrón.
Morón estuvo por años dependiendo de un centro de poder muy distante (el de Nirgua) que no se ocupaba de él a no ser por la religión que llegó bien temprano. Posteriormente fue un rincón olvidado de puerto Cabello y perteneciendo a este Distrito sus hijos más esclarecidos en ese momento conciben la construcción de su plaza Bolívar.
Fue la directiva del Club de Leones (fundado el 17 de agosto de 1970) encabezada por el Dr. Jesús Salvador Silva Gutiérrez, a quien le ocupó el honor de hacer realidad la plaza Bolívar de Morón. El terreno que seleccionaron estaba ubicado en las adyacencias de un antiguo cementerio, frente a la medicatura rural y diagonal a la iglesia de Santa Ana de Morón.
Había estado en este terreno antes un parque infantil y luego se construyó un mercado popular, sobre las ruinas de este mercado se erigió nuestra Plaza Bolívar por iniciativa del Club de Leones, que dicho sea de paso fue la primera obra que realizó este extraordinario club, lamentablemente hoy desaparecido en nuestro municipio.
El financiamiento de la obra fue obtenido por la rifa de un Volkswagen que fue facilitado por la exhibición por la Corporación Venezolana de Motor (Volkswagen-Palma Sola). El número premiado quedó entre los no vendidos y este el vehículo fue vendido posteriormente a Hugo Chavarioli, propietario del hotel Morón. De esta manera el Club de Leones hizo un negocio redondo para bien de la comunidad. El busto del Libertador fue donado por la base naval de Puerto Cabello y se instaló el 21 de noviembre de 1970 en el acto especial en presencia de las autoridades civiles y naval de la zona, en el acto inaugural tomó la palabra el Dr. Silva Gutiérrez como presidente del Club. Luego este busto del Libertador es sustituido por un pedestre de Bolívar en ocasión del primer gobierno municipal, bajo la presidencia de José Antonio Ortega. La estatua pedestre es copia de la obra original del escultor italiano Pietro Teneram que se encuentra en Bogotá desde 1846 y en la plaza de Ciudad Bolívar desde 1859.
Obviamente a variado un tanto nuestra plaza Bolívar desde su inauguración hasta hoy. Su inicial forma triangular, que algunos osados le ponían el nombre del sexo femenino, a cambiando en forma rectangular como consecuencia de la adición de una parte curva de la continuación de la calla La Paz.
El viejo mamón macho aún permanece incólume a las inclemencias del tiempo aunque ya no se consumen a sus pies los licores y sancochos de los inveterados borrachitos. Posee más árboles que antes y jardines elevados en figuras geométricas que sirven de asiento a los parroquianos.
El bronce de Bolívar mira al este, ve al sol de frente; por ese mismo lado está una fuente, por supuesto, sin agua. A la espalda de Bolívar, al oeste está otra fuente que simula una cascada con luces multicolores, pero tampoco tiene agua, a la pared del fondo se encuentran las siluetas de unos llaneros a caballo en alto relieve, seguramente eran los llaneros de Páez en lucha contra los realistas.
El contorno de la plaza también ha cambiado, en sus alrededores se localizan modernos establecimientos comerciales, a su lado norte se ubica la comandancia de la Policía y diagonal a ella la sede del Concejo Municipal.
Catálogo oficial de bienes muebles, inmuebles, manifestaciones culturales y tradición oral de la región CA 05-11.
La Nomenclatura de Morón
He observado en las diferentes calles del centro de Morón la colocación en sus esquinas de pequeñas vallas o carteles metálicos con la identificación y flechado de las mismas unidos al suelo por un soporte también metálico, supongo que es un trabajo que esta realizando la Alcaldía del Municipio.
Si bien era necesario desde hace mucho tiempo una reseñalización de las calles del casco de la ciudad para que los visitantes y lugareños pudieran identificar y conocer los nombres de ellas para ubicar alguna dirección y de la necesidad del flechado para darle fluidez al transito automotor, también creo que se ha hecho en forma apresurada sin reparar en algunos detalles de suma importancia que a continuación iré puntualizando.
La Ley Orgánica del Poder Publico Municipal (L.O.P.P.M) le otorga al municipio, según el articulo 56, numeral dos, literal A y B, la facultad del ordenamiento urbano tanto en la nomenclatura y el ornato publico como en l relativo a la vialidad urbana, en la circulación y regulación del transito de vehiculos y personas en las vías municipales, pero para ello es necesario la creación de una ley, y esa ley no es otra que una ordenanza municipal.
De tal manera que es competencia del Consejo Municipal aprobar esa ordenanza bien sea a solicitud del ejecutivo municipal o de los vecinos o del propio órgano legislativo y hasta donde yo sé eso no ha sucedido por lo que se esta vulnerando el articulo 95 en su numeral tres, de la misma ley (L.O.P.P.M) lo mas grave aun es que se le ha cambiado el nombre a la avenida principal de Morón que ahora se va a llamar olivar en vez de Carabobo y Yaracuy.
En lo particular estoy de acuerdo con ese nombre para la avenida principal por dos razones fundamentales, en primer lugar, Morón jamás ha tenido una calle o avenida con el nombre del Libertador como es común en todos los pueblos de Venezuela, ya era justo que se tuviese, y en segundo lugar los nombres de la avenida Carabobo y Yaracuy, fragmenta la unidad de la vía mas importante de la ciudad, y además porque esos nombres obedecieron a una designación del gobierno regional de carabobo y no a una decisión municipal.
Pero debe cumplirse el procedimiento legal de la consulta a los sectores competentes (Concejo Municipal, Consejo Comunal, gremios etc) y la elaboración del instrumento jurídico que le de validez, esto no puede estar sujeto a capricho ni a improvisación ¿puede decirme ud. amigo lector donde comienza y donde termina la avenida Bolívar de Morón?.
Por cierto, alguna de las señalizaciones están mal colocadas; le pongo un ejemplo, si ud. viene por la calle miranda (frente a la Plaza Bolívar) en sentido hacia el Banco Caribe (oeste-este) se va a encontrar en la intercepción con la calle Plaza que la señalización tiene flecha hacia la encrucijada (norte) cuando todo el mundo sabe que desde hace mucho tiempo el sentido de esa calle es de la encrucijada hacia la comercio (norte-sur), igualmente, si ud. va por la calle ayacucho (frente al hotel marbella) en la intercepción con la calle plaza la dirección de la flecha indica hacia la encrucijada, por supuesto eso no esta permitido. La autoridad competente debe corregir esos entuertos finalmente cuando el mandato de la Alcaldesa Nelly Colina se hizo ese mismo tipo de señalización metálica enclavadas con posterillos en las esquinas de las calles, pues, eso fue una perdida de real, al poco tiempo los amigos de lo ajeno, es decir, los recoge chatarra o los que recogen metales para reciclar se llevaron todo, esta vez puede suceder lo mismo, yo sugeriría que se hicieran con placas acrílicas (plásticas, etc) y se pegaran en lo alto de la pared de los inmuebles esquineros.
Moroneando
Vamos a dejar un poco la hisforiografía venezolana que la veníamos analizando secuencialmente en nuestra columna para ocuparnos hoy del ornato de la ciudad de Morón.
Empezando por decir que si queremos ser leal o consecuente con la categoría de ciudad y merecernos tal nombre debemos buscar, por lo menos, parecernos a esa entidad y ser dignos de llamarnos así.
Una ciudad no es una ranchería, aunque tampoco lo es la sola infraestructura urbana por muy moderna que sea si está ausente el espíritu humano en efervescencia, de lo contrario serían casas muertas como las nombró una vez el poeta Miguel Otero Silva.
Debemos buscar y ejecutar un plan ambicioso de remodelación de nuestra arquitectura urbana y con ello su trazado vial correspondiente para mejorar la imagen física y darle así un valor económico, turístico, social y cultural.
No podemos seguir permitiendo que los profesionales, personal especializado y los jóvenes en ascenso emigren hacia Valencia, Naguanagua o San Diego porque Morón no les ofrece las condiciones adecuadas para su crecimiento personal.
En este particular conozco a muchas personas que denigran de la ciudad donde viven por diversos motivos; unos por los huecos, otros por el embotellamiento y las interminables colas de vehículos a lo largo de la avenida y en el centro de Morón.
Y otros porque se carece de la iniciativa de una estrategia urbana a corto, mediano y largo plazo.
Por ejemplo, la casa de la familia Vásquez que está frente al concejo municipal tiene años en ruina, y creo que escuché decir que ellos están dispuestos a venderla.
Pues bien, esta casa está en pleno centro de Morón, en su casco histórico, y no ha habido manera, en estos 30 años que llevamos de autonomía municipal, de obtener ese espacio que está adyacente a la plaza Bolívar para la ampliación de la misma u otra obra pública que cumpla una función ornamental para lograr una nueva significación visual en el corazón de la ciudad, otro caso es el kiosko que vendió Columbo, ya lo están haciendo de concreto en plena encrucijada de Morón, ignoro si se le exigió al propietario que la construcción llevase algunas características especiales en cuanto a su arquitectura, pero le hecho su ubicación no es la más idónea.
Si Columbo" vendió debía primero haberle vendido u ofrecido en venta según la ordenanza a la municipalidad y no a un particular para que aquella procediera a rescatar los espacios ocupados anárquicamente durante tantos anos y así ir reordenando el urbanismo en el casco central de Morón.
Por último, los morenses nacen y se entierran en Puerto Cabello, así lo dije en la ponencia que tuvimos el día 30 de junio en el teatro municipal de Puerto Cabello con motivo del bicentenario del título de ciudad.
Entonces afirmé: "Nos estamos descapitalizando de los morenses por nacimiento" y ahora agrego: "Y de sus muertos en su morada final".
Libro Crónicas desde Morón - Reminiscencias
Antes de 1950 la población moronense se ubicaba en la margen izquierda del río Morón, al sur de la actual encrucijada. El río, aún sin canalizar, salía de las entrañas de la montaña, siguiendo un sinuoso curso remontábase hacia el oeste del poblado (en las cercanías de la hoy estación de ferrocarril) para luego venirse hacia el este en línea recta y en ese recorrido se proyectaba paralelamente a la calle Real o calle Comercio, como se llama ahora. A escasos metros, la Iglesia Santa Ana, un poco más allá el cementerio (donde están la Plaza Bolívar, la Policía y la Cantv) circundados ambos por unas cuantas viviendas de bahareque y otras que construidas con mejores materiales evidenciaban el mayor poder económico de sus dueños. A orillas del río y bañándose en sus cristalinas aguas retozaban los hermanos Silva Gutiérrez, hijos de Jesús Silva, dueño de la primera botica establecida en Morón ("La Casa del Pueblo") y dueño también del primer (o segundo) aparato de radio que vieron los moronenses de la época, que por cierto, algunos parroquianos curiosos se asomaban por los agujeros del aparato para tratar de ver a los supuestos e imaginarios hombrecitos minúsculos que estaban adentro y que producían el sonido del aparato.
La ubicación del poblado que hemos descrito anteriormente constituye el asiento originario de la ciudad o el caso histórico de la misma. El resto del territorio moronense estaba ocupado por diferentes haciendas, potreros, vegas y conucos que aportaban los productos agropecuarios necesarios para la alimentación de una escuálida población. Rodeaba a estos campos productivos una topografía muy irregular, compuesta por charcas, lagunas, ciénagas y terrenos cóncavos que se anegaban temporalmente con las lluvias o crecidas del río y otros que permanecían todo el tiempo bajo las aguas, de allí la proliferación del mosquito palúdico. Sobre estos terrenos anegadizos y entre haciendas y conucos se superponían franjas estrechas de caliche u otros materiales de relleno que levantaban las vías que, serpenteando, buscando la tierra más consistente, comunicaban al pueblo de Morón con la costa falconiana, con los estados Lara y Yaracuy, con el Puerto y con el centro del país.
El transporte de carga se efectuaba en carretones tirados por muías o bueyes, por vetustos camiones y por el ferrocarril Bolívar, que viniendo de los estados occidentales llegaban hasta Puerto Cabello (tal como hoy), pero la ubicación de la vía férrea de entonces era diferente a la actual. El tendido de los rieles en el tramo de la entrada al pueblo, en sentido oeste-este, descansaba sobre el promontorio donde en la actualidad se encuentran los barrios El Carmen, Las Parcelas, La Línea (por eso tiene ese nombre), la franja izquierda de la encrucijada de Morón, concluyendo en la farmacia El Indio, donde se localizaba la estación del ferrocarril o terminal. Allí llegaban los vagones cargados de frutas, granos, verduras, etc., para ser distribuidos, una parte, en camiones y carretas a la costa oriental del estado Falcón, y el resto seguía rumbo hacia Puerto Cabello. Eran tiempos de relativa abundancia. Sin embargo, en momentos difíciles, los habitantes acudían a la estación ferrocarrilera al tiempo que descargaban los vagones y se hacían de gran cantidad de productos agrícolas que se los obsequiaban sin ninguna mezquindad, otros saciaban su hambre con los camarones y peces que obtenían fácilmente del río Morón.
Con la democracia advinieron nuevos barrios. Efectivamente, con la caída del dictador se produjeron una serie de invasiones a las vegas y haciendas. Las antiguas haciendas se convirtieron en nuevos barrios que se construyeron en forma anárquica y desorganizados, sobre las ciénagas o canales naturales de desagüe, o simplemente sobre terrenos desnivelados, donde hacían el rancho de tabla, cartón, latas, etc., que cuando llovía se convertían en verdaderas lagunas. Estos sectores son los que se encuentran a ambos lados de la avenida Falcón, los barrios Unión, El Mamón, Bota Burro, La Charneca, El Jabillo, fundados esencialmente con "conanos" que llegaron de su tierra de origen en búsqueda de empleos en las nacientes industrias del área.
Recuerdo al ciego Etanislao, hombre trabajador a pesar de su limitación de invidente. Carretilla en mano recorría varios kilómetros para llegar a su conuco de donde traía especies agrícolas para venderlas en su bodega Trujillo, ubicada en una esquina de la avenida Falcón, que dicho sea de paso, este último vestigio de Bota Burro ya fue demolido. Algunos muchachos de la época le querían pasar gato por liebre, valiéndose de la condición de ciego de Etanislao trataban de pasarle una locha por un bolívar. Inmediatamente Etanislao reconocía el engaño al pasar el dedo índice por el borde de la moneda y al no encontrar las muescas la devolvía en el acto. Otros, al conocer el tacto de Etanislao, con una segueta le hacían las finas muescas a la locha, pero también fracasaban en sus intentos, porque Etanislao era ciego, pero no bolsa.
Libro Crónicas desde Morón - Club Social Deportivo Carlos A. Piñero
El Centro Social y Deportivo "Carlos Antonio Piñero " es obra de la constancia de un conjunto de y hombres y mujeres moronenses quienes han hecho posible que durante 35 años se haya mantenido una fructífera actividad deportiva en la cual se han cultivado varias generaciones de jóvenes provenientes de diferentes sectores del municipio Juan José Mora.
¿Quién fue Carlos Antonio Piñero? Este popular personaje nació en Morón en un mes de enero de 1938, su vida va a ser efímera, pero intensa. La muerte lo sorprende en otro mes de enero, en 1960.
Lamentablemente se trunca una vida joven y productiva (muere a los 22 años) que hubiera sido una guía que como un farol alumbrara a los espíritus juveniles de estas tierras moronenses. Sólo que un cáncer estomacal le llegó a desatiempo. Su agitada vida desde niño pudo haber influido en la llegada temprana del mal que lo llevó a la muerte. Aparentemente no gozó de la protección paternal por lo que hubo de abandonar sus estudios primarios, apenas obtuvo el primer año, para dedicarse al trabajo que le permitiera su subsistencia y la de su familia. De allí que sus ocupaciones laborales en Morón y en el abasto del Central Lucinda, de Urama, no le permitieron (ya que sólo tenía libre la tarde del domingo) desarrollar inquietudes y actividades propias de su niñez.
Sus padres fueron Simón Piñero y Angélica Blasco, y su descendencia la obtiene con María Dumont, con quien tuvo dos hijos. La trascendencia de Carlos A. Piñero viene más bien dada por sus méritos y cualidades personales que por sus aptitudes deportivas. Nos refiere Roberto Montero, amigo de la infancia de Piñero, que Carlos no fue atleta, jugaba bolas criollas y dominó en su escaso tiempo libre. Pero su trato afable, su compañerismo y sus sentimientos humanitarios fue lo que motivó que una tarde en el bar "Recreo" (calle Comercio, taller González en la actualidad), propiedad en ese entonces de Osmín Pacheco, estábanse tomando unas "cerbatanas"(cervezas) como las llama el mismo Roberto, un grupo de reservistas del ejército y amigos de la memoria de Carlos A. Piñero y decidieron, por unanimidad, constituirse en un Club o Centro Social y Deportivo que llevaría el nombre de su entrañable amigo.
Así nació el Centro Atlético y Social "Carlos A. Piñero", luego pasó a denominarse Club Social y Deportivo "Carlos A. Piñero". Corría entonces el mes de enero de 1961. Esta fue la iniciativa de aquellos jóvenes reservistas, pero en realidad el club se funda formalmente el 12 de octubre de ese mismo año, cuando se nombra en pleno la primera directiva, presidida por el viejo moronense David Rodríguez, quien venía de ser presidente del Club "Federación", ya casi en extinción para ese año. Como secretaria fue nombrada Josefa Riera (Chepa), por lo que deducimos que Chepa no es tan joven como ella dice.
Se instala el Club en una sede al lado de la iglesia, en la actual calle Comercio. Este local era propiedad de Ernesto Contreras y era donde mismo funcionaba el Club "Federación". Allí se daban las reuniones sociales y deportivas; las administrativas se realizaban en la casa de uno de sus miembros: la Sra. Angela Pérez.
Quizás la actividad más importante que realiza el Club "Carlos A. Piñero" sea la Antorcha Olímpica, que por cierto se ha convertido en una tradición en Morón y ha dejado el nombre de nuestro municipio muy en alto en otras ciudades del país. Esta modalidad de Antorcha Olímpica llega a Morón proveniente de la población de La Sorpresa (Puerto Cabello), donde se practicaba desde hace tiempo, y es mediante las gestiones del Sr. Régulo Rengifo (directivo del IND) que se traslada al terruño morense accediendo así a las peticiones de los directivos del Club "Carlos A. Piñero".
Los atletas de este club han llevado la antorcha y nuestra Bandera Patria por diferentes lugares de la nación. El 16 de julio de 1961 es lleva la antorcha desde la iglesia Santa Ana de Morón hasta la Plaza Bolívar de Tucacas con motivo de las festividades de la Virgen del Carmen. El 26 de ese mismo mes y año, día de la patrona de Morón, se trae hasta su iglesia la antorcha, desde el monumento del Indio Yara, en el estado Yaracuy. El 12 de Octubre de 1961 se llevó la Bandera Nacional desde Morón hasta el Campo de Carabobo.
El Club pierde la primera sede y asume la presidencia Juan Martínez, restituyendo de nuevo el trabajo deportivo. Las reuniones administrativas se hacen en la casa del presidente y las sociales en la antigua sede del sindicato del IVP (hoy casa del MEP). Después viene un prolongado receso y de inactividad, hasta que se produce una nueva etapa con la asunción de Cristian González a la presidencia y acompañado con una nueva generación de jóvenes (para la época) deportistas: José A. Rodríguez, Ricardo Rodríguez, Roberto Mejías (Popí), Yolanda Montes (quien fue presidenta luego) y María Mirena (actual presidenta).
Testimonios de una época
Valiéndome del libro del periodista zuliano Jesús Prieto Soto, voy a extraer algunos testimonios de dos viejos moroneros sobre el Morón bucólico de la época pre-industrial. El primero es de Juan Julián Laguna, propietario de la carnicería ubicada en los alrededores de la hoy Plaza Bolívar. Nos dice Juan Julián: "Morón a principios del siglo XX, era un pueblecito con una sola callecita de tierra y las casas se encontraban salteadas, una aquí, y otra por allá". Las Principales familias eran las formadas por los Betancourt, los Montero, los Laguna, Arias y Lamas. La actividad económica provenía de la agricultura y de la labranza de maderas. Eran conucos. El único con potrero y ganado era Ramón Betancourt que tenía los fundos "Barón" y "Carmelo". El primero al norte y el segundo al sur. La escuelita donde aprendimos a leer y escribir los hijos de Morón estaba regentada por Manuel Vicente Ayesta de Puerto Cabello, todo un caballero, hombre inteligente y culto. Mi maestro que a través de toda una vida siempre lo he admirado. Las costas del municipio Juan José Mora rememora la historia de esa entidad. Entonces no se conocían médicos ni medicinas patentadas. Nos curaban nuestras solitas madres con bebedizos vegetales, la medicina criolla. La placidez de Morón era total. El derecho a trabajar la tierra lo recibimos los nativos como herencia de nuestros antepasados federalistas. Al tomar el poder el General Cipriano Castro intentó hacerlas suyas. Aún estaban vivos muchos de los combatientes federales y en comisión elevaron recaudos ante Cipriano Castro, tuvo la gallardía de reconocer los derechos reclamados por los nativos. El General Juan Vicente Gómez en 1910 declaró a la comunidad de Morón bajo su pertenencia y mandó tropas a trabajarla, costumbre del gomecismo. Tierra que mantuvo bajo su posesión hasta su muerte ocurrida en diciembre de 1935 (...) luego la gente del cambur invadió las tierras y se presentaron disputas. Aquello se convirtió en un lío. El gobierno de López Contreras decretó la reincorporación de las tierras de Morón al patrimonio nacional (bajo custodia del Banco Agrícola y Pecuario). Al Banco Agrícola y Pecuario se las compra el General Mazzei Carta, Ministro de la Defensa del dictador Marcos Pérez Jiménez. El primero compró a precio de gallina flaca y se las venden onerosamente al instituto de petroquímica (IVP). Y la petroquímica cancela las bienhechurías a los propietarios de Morón a precio. irrisorios. "Fíjese - continua Juan Julián el caso de injusticia y arbitrariedad de Petroquímica con nosotros. A mí me pagaron por las matas de coco que tenía en un fundito que valía diez mil bolívares la irrisoria cantidad de 4.897 bolívares. Otros salieron peor que yo. Víctimas de estos atropellos fueron entre otros Juan Eugenio Borges, Juan, Elías y Teótimo Rodríguez, Carlos Mendoza". Escuche a este cronista todos los domingos de 8 a 9 am por la emisora caribeña en el programa "Crónicas en domingo".
Boca del Tocuyo
En cierta oportunidad ofrecí a unos amigos boquenses o ¿tocuyanos? escribirles sobre su pueblo (allá se lee el Noti-Tarde), hoy quiero cumplirmi palabra.
El poblado de Boca del Tocuyo dista muy poco de la orilla del mar, el río Tocuyo lo parte ecuatorialmente en dos (al poblado), quedando a ambos lados de sus riberas terrenos arenosos de origen aluvional con materiales que en tiempos inmemoriables acumularon la pleamar y el continuo arrastre de sedimentos de este caudaloso río.
Sobre estas arenas se levantó el pueblo, dividido en dos secciones (aleste y al oeste), cautivo entre el mar (al norte) y la oscura faja asfáltica (al sur) de la carretera costera del costado oriental falconiano.
Sus costas son de emersión, carentes de lo frondosidad de las palmeras que pudieran atenuar el inclemente sol.
La historia de este pueblo es similar a la de sus congéneres de esta parte del litoral caribeño, su estancia de cara a las antillas neerlandesas convirtieron estos rincones, recodos y parajes en caminos expeditos para burlar, durante la época colonial, la persecución de la Compañía Guipuzcoana contra el comercio ilícito (o contrabando) practicado en la zona por los comerciantes holandeses.
Especialmente cuando se tenía un río lo suficientemente navegable para penetrar desde las islas de Curazao o Aruba hasta las poblaciones del interior de los estados Lara y Yaracuy.
Este tráfico comercial consistía en el intercambio de productos agrícolas que llegaban por vía fluvial (desde el occidente del país) y áreas vecinas por las mercancías manufacturadas que desde Curazao trasladaban los holandeses al territorio patrio.
En Boca del Tocuyo también dejó sus huellas la Guerra Federal.
El General Zamora y sus tropas tomaron el pueblo el 21 de marzo de 1859, venía el General de Coro y en su tránsito hacia Morón se detuvo en este pedazo de costa falconiana para proclamar su revolución y ganarse nuevos contingentes que reforzarían su consigna de "tierras y hombres libres".
La configuración espacial del pueblo es más bien de calles lineales, aunque algunas no guardan el orden rectangular, sus viviendas humildes son las típicas rurales que fueron símbolos habitacionales de la reforma agraria.
Su gente vive fundamentalmente de la pesca, del comercio con los turistas y actividades agrícolas en haciendas vecinas donde se cosechan melones, patillas y los cocoteros para la extracción de copra.
En una zona contigua a su iglesia de San Rafael se divisa una atalaya que una vez fue su tanque de agua, como un vigía testifica los años de desidia oficial.
Este torreón de concreto, de enorme cabeza y cuerpo enjuto también se muere de sed, en su interior reseco se conserva como una memoria décadas de olvido, de tiempos de bonanzas que no llegaron a sus predios, de la esperanza que se pierde en la lontananza del mar.
Al lado del viejo tanque de agua se destaca una escritura de una pasada campaña electoral que dice: "Vota por los concejales luchadores y folklóricos", al pie de la escritura está la firma del partido político que postula a los candidatos.
Les aseguro, amigos, que este partido no sacó la votación que aspiraba.
La sinceridad en política no es muy buena compañera.
De estas tierras son los hermanos Armarzas, genuinos líderes y protagonistas de la época de esplendor de la organización que ellos representan, ahora Rafael o Fay ejecuta un nuevo rol como empresario del pescado, su bondad y su don de gente le harán salir adelante.
También es la tierra del "Morocho" cuya vocación servicial borra todo indicio de una apariencia no convencional.
También allí vive "El Manco" con un chiste siempre en sus labios.
El deportista Wilmer Gómez con sus poderosos "Jimmys".
De aquellos lugares se vino a Morón "Musulungo" (como le dicen en Morón) o "El Perico" (como le dicen en su pueblo) a buscar mejor vida y a entregar sus excelentes facultades para jugar el beisbol.
Se considera que es el mejor pelotero que ha dado la Boca del Tocuyo.
Todavía se mantiene activo, con sus casi sesenta años a cuesta, no le tiembla el pulso para darle un batazo al pitcher más pintao, musulungo debe tener un digno retiro y el reconocimiento u homenaje de dos pueblos que lo admiran y lo tienen como un ejemplo de juventudes.
Dejé para último al primer concejal, oriundo de la Boca, del municipio Monseñor Iturriza, Israel Lamus o ¿Díaz?.
Israel es buen amigo y tremendo jugador de beisbol, en su equipo lo alineaban como catcher y cuarto bate.
Pero había un problema.
Inicialmente él le solicitaba al manager que lo colocara en el line up como Israel Díaz (el apellido de su madre) y así se hacía normalmente.
Pero un buen día, alguien le dijo que su padre (de apellido Lamus) era un rico hacendado en Barinas, el cual tenía su oficina frente a la plaza Bolívar de esta ciudad.
Desde entonces Israel no permitió que se le pusiera en el "line up" con el apellido Díaz, sino el de Lamus.
Otro día partió Israel a Barinas a conocer a su padre.
Cuando llegó a la plaza y preguntó por el hacendado Lamus, alguien le respondió ¿hacendado? Lamus es aquél borrachín que está tirado allá en el suelo.
Israel inmediatamente regresó a su pueblo.
En plena lectura del line up para el juego del domingo, el manager dice en voz alta Israel Lamus cuarto bate, y le grita molesto Israel: ¡A mínose pongas Israel Lamus! a mí nepones Israel Díaz!!!
Libro Crónicas desde Morón - Boca del Tocuyo
En cierta oportunidad ofrecí a unos amigos boqueases ¿o tocuyanos? escribirles sobre su pueblo. Hoy quiero cumplir mi palabra. El poblado de Boca del Tocuyo dista muy poco de la orilla del mar, el río Tocuyo lo parte ecuatorialmente en dos (al poblado), quedando a ambos lados de sus riberas terrenos arenosos de origen aluvional con materiales que en tiempos inmemorables acumularon la pleamar y el continuo arrastre de sedimentos de este caudaloso rió. Sobre estas arenas se levantó el pueblo, divido en dos secciones (al este y al oeste), cautivo entre el mar (al norte) y la oscura faja asfáltica (al sur) de la carretera costera del costado oriental falconiano. Sus costas son de emersión, carentes de la frondosidad de las palmeras que pudieran atenuar el inclemente sol.
La historia de este pueblo es similar a la de sus congéneres de esta parte del litoral caribeño, su estancia de cara a las antillas neerlandesas convirtieron estos rincones, recodos y parajes en caminos expeditos para burlar, durante la época colonial, la persecución de la Compañía Guipuzcoana contra el comercio ilícito (o contrabando) practicado en la zona por lo comerciantes holandeses. Especialmente cuando se tenía un río lo suficientemente navegable para penetrar desde las islas de Curazao o Aruba hasta las poblaciones del interior de los estados Lara y Yaracuy. Este trafico comercial consistía en el intercambio de productos agrícolas que llegaban por vía fluvial (desde el occidente del país) y áreas vecinas por las mercancías manufacturadas que desde Curazao trasladaban los holandeses al territorio patrio.
En Boca del Tocuyo también dejó sus huellas la guerra Federal. El General Zamora y sus tropas tomaron el pueblo el 21 de marzo de 1859, venía el General de Coro y en su tránsito hacía Morón se detuvo en este pedazo de costa falconiana para proclamar su revolución y ganar nuevos contingentes que reforzarían su consigna de "tierra y hombres libres".
La configuración espacial del pueblo es más bien de calles lineales, aunque algunas no guardan el orden rectangular, sus viviendas humildes son las típicas rurales que fueron símbolos habitacionales de la reforma agraria. Su gente vive fundamentalmente de la pesca, del comercio con los turistas y actividades agrícolas en haciendas vecinas donde se cosechan melones, patillas y los cocoteros para la extracción de copra. En una zona contigua, su iglesia de San Rafael, se divisa una atalaya que una vez fue su tanque de agua, y como un vigía testifica los años de desidia oficial. Este torreón de concreto, de enorme cabeza y cuerpo enjuto en también se muere de sed, en su interior reseco se conservan como una memoria décadas de olvido, de tiempos de bonanzas que no llegaron a su predios, de la esperanza que se pierden en la lontananza del mar.
Al lado del viejo tanque de agua se destaca una escritura de una pasada campaña electoral que dice: "Vota por los concejales luchadores y folklóricos", al pie de la escritura está el nombre del partido político que postula a los candidatos. Les aseguro, amigos, que este partido no saco la votación que aspiraba. La sinceridad en política no es muy buena compañera.
De esta tierra son los hermanos Almarza, gemimos líderes y protagonistas de la época de esplendor de la organización que ellos representan, ahora Rafael o Fay ejecutan un nuevo rol como empresarios del pescado. Su bondad y su don de gente les harán salir adelante. También es la tierra del Morocho cuya vocación servicial borra todo indicio de una apariencia no convencional. También allí vive el manco con un chiste siempre en sus labios. El deportista Wilmer Gómez con sus poderosos Jimmys. De aquellos lugares vino a Morón Musulungo (como le dicen en Morón) o el Perico (como le dicen en su pueblo) a buscar mejor vida y a entregar sus excelentes facultades para jugar el béisbol. Se considera que es el mejor pelotero que ha dado Boca del Tocuyo.
Todavía se mantiene activo, con sus casi sesenta años a cuesta, no le tiembla el pulso para darle un batazo al pitcher más pintao, Musulungo debe tener un digno retiro y el reconocimiento u homenaje de dos pueblos que lo admiran y lo tienen como un ejemplo de juventudes.
Dejé para último al primer concejal, oriundo de la Boca, del municipio Monseñor Iturriza, Israel Lamus ¿o Díaz? Israel es un buen amigo y tremendo jugador de béisbol, en su equipo lo alineaban como catcher y cuarto bate. Pero había un problema: inicialmente él le solicitaba al manager que lo colocaran en el line up como Israel Díaz (el apellido de su madre) y así se hacía normalmente. Pero un buen día, alguien le dijo que su padre (de apellido Lamus) era un rico hacendado en Barinas, el cual tenía su oficina frente a la plaza Bolívar de esta ciudad.
Desde entonces Israel no permitió que se le pusiera en el line ip con el apellido Díaz, sino el de Lamus. Otro día partió Israel a Barinas a conocer a su padre. Cuando llegó a la plaza y preguntó por el hacendado Lamus, alguien le respondió "¿Hacendado? Lamus es aquel borrachín que está tirado allá en el suelo. Israel inmediatamente regresó a su pueblo. En plena lectura del line up para el juego del domingo, el manager dice en voz alta: "Israel Lamus cuarto bate", y le grita molesto Israel: "¡A mí no me pongas Israel Lamus! A mi me pones Israel Díaz!!!".
Libro Crónicas desde Morón - Boca del Tocuyo
En cierta oportunidad ofrecí a unos amigos boqueases ¿o tocuyanos? escribirles sobre su pueblo. Hoy quiero cumplir mi palabra. El poblado de Boca del Tocuyo dista muy poco de la orilla del mar, el río Tocuyo lo parte ecuatorialmente en dos (al poblado), quedando a ambos lados de sus riberas terrenos arenosos de origen aluvional con materiales que en tiempos inmemorables acumularon la pleamar y el continuo arrastre de sedimentos de este caudaloso rió. Sobre estas arenas se levantó el pueblo, divido en dos secciones (al este y al oeste), cautivo entre el mar (al norte) y la oscura faja asfáltica (al sur) de la carretera costera del costado oriental falconiano. Sus costas son de emersión, carentes de la frondosidad de las palmeras que pudieran atenuar el inclemente sol.
La historia de este pueblo es similar a la de sus congéneres de esta parte del litoral caribeño, su estancia de cara a las antillas neerlandesas convirtieron estos rincones, recodos y parajes en caminos expeditos para burlar, durante la época colonial, la persecución de la Compañía Guipuzcoana contra el comercio ilícito (o contrabando) practicado en la zona por lo comerciantes holandeses. Especialmente cuando se tenía un río lo suficientemente navegable para penetrar desde las islas de Curazao o Aruba hasta las poblaciones del interior de los estados Lara y Yaracuy. Este trafico comercial consistía en el intercambio de productos agrícolas que llegaban por vía fluvial (desde el occidente del país) y áreas vecinas por las mercancías manufacturadas que desde Curazao trasladaban los holandeses al territorio patrio.
En Boca del Tocuyo también dejó sus huellas la guerra Federal. El General Zamora y sus tropas tomaron el pueblo el 21 de marzo de 1859, venía el General de Coro y en su tránsito hacía Morón se detuvo en este pedazo de costa falconiana para proclamar su revolución y ganar nuevos contingentes que reforzarían su consigna de "tierra y hombres libres".
La configuración espacial del pueblo es más bien de calles lineales, aunque algunas no guardan el orden rectangular, sus viviendas humildes son las típicas rurales que fueron símbolos habitacionales de la reforma agraria. Su gente vive fundamentalmente de la pesca, del comercio con los turistas y actividades agrícolas en haciendas vecinas donde se cosechan melones, patillas y los cocoteros para la extracción de copra. En una zona contigua, su iglesia de San Rafael, se divisa una atalaya que una vez fue su tanque de agua, y como un vigía testifica los años de desidia oficial. Este torreón de concreto, de enorme cabeza y cuerpo enjuto en también se muere de sed, en su interior reseco se conservan como una memoria décadas de olvido, de tiempos de bonanzas que no llegaron a su predios, de la esperanza que se pierden en la lontananza del mar.
Al lado del viejo tanque de agua se destaca una escritura de una pasada campaña electoral que dice: "Vota por los concejales luchadores y folklóricos", al pie de la escritura está el nombre del partido político que postula a los candidatos. Les aseguro, amigos, que este partido no saco la votación que aspiraba. La sinceridad en política no es muy buena compañera.
De esta tierra son los hermanos Almarza, gemimos líderes y protagonistas de la época de esplendor de la organización que ellos representan, ahora Rafael o Fay ejecutan un nuevo rol como empresarios del pescado. Su bondad y su don de gente les harán salir adelante. También es la tierra del Morocho cuya vocación servicial borra todo indicio de una apariencia no convencional. También allí vive el manco con un chiste siempre en sus labios. El deportista Wilmer Gómez con sus poderosos Jimmys. De aquellos lugares vino a Morón Musulungo (como le dicen en Morón) o el Perico (como le dicen en su pueblo) a buscar mejor vida y a entregar sus excelentes facultades para jugar el béisbol. Se considera que es el mejor pelotero que ha dado Boca del Tocuyo.
Todavía se mantiene activo, con sus casi sesenta años a cuesta, no le tiembla el pulso para darle un batazo al pitcher más pintao, Musulungo debe tener un digno retiro y el reconocimiento u homenaje de dos pueblos que lo admiran y lo tienen como un ejemplo de juventudes.
Dejé para último al primer concejal, oriundo de la Boca, del municipio Monseñor Iturriza, Israel Lamus ¿o Díaz? Israel es un buen amigo y tremendo jugador de béisbol, en su equipo lo alineaban como catcher y cuarto bate. Pero había un problema: inicialmente él le solicitaba al manager que lo colocaran en el line up como Israel Díaz (el apellido de su madre) y así se hacía normalmente. Pero un buen día, alguien le dijo que su padre (de apellido Lamus) era un rico hacendado en Barinas, el cual tenía su oficina frente a la plaza Bolívar de esta ciudad.
Desde entonces Israel no permitió que se le pusiera en el line ip con el apellido Díaz, sino el de Lamus. Otro día partió Israel a Barinas a conocer a su padre. Cuando llegó a la plaza y preguntó por el hacendado Lamus, alguien le respondió "¿Hacendado? Lamus es aquel borrachín que está tirado allá en el suelo. Israel inmediatamente regresó a su pueblo. En plena lectura del line up para el juego del domingo, el manager dice en voz alta: "Israel Lamus cuarto bate", y le grita molesto Israel: "¡A mí no me pongas Israel Lamus! A mi me pones Israel Díaz!!!".
Sinhue, Dr. Jesús Silva Gutiérrez (+)
Tardíamente supe la desaparición física del Dr. Jesús Silva Gutiérrez (1934-2014), me informaron murió en Maracay, no tengo los pormenores del caso.
Nativo de Morón, hijo de Don Jesús María Silva, oriundo de Turiamo (Edo. Aragua), y de Doña Ramona Gutiérrez, proveniente de Coro, Edo. Falcón.
Su padre, Don Jesús (como se le nombraba), fue el primer boticario de Morón, dueño de "La Botica del Puebloâ€, también poseía la bomba de gasolina Santa Ana (donde hoy está la alcaldía), un bar cercaa la bomba y tenía otros inmuebles en la localidad.
Hombre disciplinado y severo, prohombre, benefactor progresista y promotor del bienestar común.
Y ¿quién fue el Dr. Jesús Silva Gutiérrez? Dejemos que sea él mismo quien cuente su historia (tomado de su libro "Fases evolutivas de Morón desde la óptica de un morense).
Nos dice lo siguiente: "Entre otras cosas, se puede mencionar dos logros importantes (se refiere a lo que acontecía en su tiempo) como la dotación de un acueducto rural y el alumbrado eléctrico, el cual provenía de Puerto Cabello.
Más tarde llega para mí un vacío obligado, puesto que me trasladé a la ciudad porteña para continuar mis estudios, luego a Valencia y posteriormente a Caracas donde me dediqué a estudiar medicina, así mismo tuve la oportunidad de irme a España para continuar la carrera, por lo que debí permanecer 7 años fuera del país.
Es así como no pude apreciar personalmente tantas experiencias que atravesó mi pueblo...
Aunque siempre me mantenía en contacto con mi familia y me comunicaban que se había planteado la posibilidad de transformar el pequeño Morón en zona piloto del país, de manera que desaparecieran los extensos cocales para dar cabida a la Petroquímica y a varias compañías en todo el ámbito del poblado.
A mi regreso, 7 años después, encontré una población totalmente cambiada...
Había desaparecido el caserío y se originó un pueblo rural, ya no se hablaba de Bota Burro; sino de la Avenida Falcón, las estadísticas arrojaban índices poblacionales de 40.000 habitantes aproximadamente.
Para 1971, yo ejercía ya como médico, pero fuera del perímetro del médico, pero fuera del perímetro del pueblo, lo que no fue obstáculo para aportar mi granito de arena, así que para la fecha comencé a organizar, junto con un grupo de coterráneos, una campaña concientizadora dirigida a la población, es así como arranca mi labor.
Escribía en la prensa, acudía a las emisoras de radio Mil y Puerto Cabello, creamos el Club de Leones, lo que permitió darle a Morón su Plaza Bolívar, también se fundó una escuela en El Trapiche (Udón Pérez); así mismo se incentivaba la labor educativa con reconocimientos a los maestros residentes, al igual que procurando mejoras a las instituciones, al corriente también fui directivo de Fundamorón; participé en la junta pro-creación del liceo para Morón, todo por amor a nuestra patria chica y a las nuevas generaciones para que tuvieran más oportunidades de formarse y asegurar su futuro.
Con primacía se conformó una comisión, la cual estaba encargada de visitar a Miraflores para plantear la problemática de los 'ejidos de Morón', ésta estuvo a cargo de Juan Eugenio Borges, Jesús María Silva, mi padre, el Dr. Bernardo Jiménez, mi hermano Jorge Silva y mi persona, esto sucedió en el primer período presidencial del Dr. Rafael Caldera".
Se autodenominaba Sinhue, desconozco el origen de este apelativo, lo cierto es que en los últimos años se veía solitario y nostálgico, taciturno y vestido de blanco con sus hábitos de médico caminaba al atardecer por la calle El Bolsillo como extrañando su Morón de ayer o su mamba como lo llamaba.
Q.E.P.D., amigo.
JUEVES 8 DE ENERO DE 2009
Reaparecemos ante los Lectores de La Costa
Luego de una ausencia involuntaria producto de quebrantos de salud que me mantuvieron cautivo en las salas de hospitalización del Seguro Social de Puerto Cabello por espacio de una veintena de días y otros tantos recluido en mi casa pasando la convalecencia acompañado de mi familia y amigos que nunca me dejaron solo, hacia ellos mi eterna gratitud. En verdad nunca estuve sólo, estuve con Dios a cada momento, en las oraciones del Padre y Poeta Luis Parada, en las rogativas a Cristo de los hermanos Fernando y Nelson Pérez, mil gracias.
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Quiero especialmente agradecer – y me disculpan los lectores por lo personal del caso – a mi abnegada madre cuya presencia permanente me dio aliento y energía; a mi hermano Algeniz y mi cuñada Alicia por su perseverancia, al Dr. Miguel Saavedra, al Poeta de Morón Barbarito García por los buenos libros que me obsequio y su constante preocupación , a Emiro Reyes, Vive, Lilo Llovera, a mis colegas profesores del Ambrosio laza, a mis compañeros de trabajo del Concejo Municipal encabezados por Eloina Rodríguez y del Primo Parejo. Agradezco también al profesor Ivanchuk por sus sabios consejos a los médicos y enfermeros del Seguro Social de Puerto Cabello que hicieron mi estadía menos penosa y que mantuvieron siempre un gran profesionalismo y eficiencia, gracias a su director Gustavo Arcila y a Esther, a los Doctores Emiro Peña, Freddy García, Efraín Pérez y Arnaldo Pérez, estos últimos del CDI de la Urb. Coro. A todos gracias y me disculpan a los amigos y profesionales de la salud que no nombré, pero igual a todos los llevo en el corazón.
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Un Nuevo Año: Estrenamos un año nuevo y no nos queda otra opción que desearnos mucha felicidad, Dios mediante. Por cierto, no he tenido tiempo de felicitar a nuestro nuevo Alcalde y lo hago a través de este medio: Sinceramente lo felicito por su contundente victoria y le deseo el mayor de los éxitos en su desempeño como gerente de la ciudad; que se cumplan sus proyectos para bien de la comunidad morense; demás esta decirle que estamos humildemente a la completa disposición para el accionar conjunto en los planes para el municipio.
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Día Nacional del Deporte: Como todos los años se dieron cita en la Iglesia Santa Ana de Morón los dirigentes deportivos y deportistas del Municipio Juan José Mora para celebrar la misa de acción y gracias en honor a la disciplina deportiva, a sus protagonistas, a los nobles eventos que la caracterizan procurando y deseando en este nuevo año mayores éxitos y logros así como un pleno desarrollo de las actividades para el desarrollo y recreación de nuestra juventud.
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Pudimos observar la presencia en la ofrenda floral que se realizó en la plaza Bolívar por parte de la Alcaldía, del Consejo Municipal, Indemora y de otros organismos, de José Palacios, el Alcalde Matzon Caldera, los Concejales Gloria Rumbo y Larry Ãlvarez, de deportistas y dirigentes destacados como Adan Bolívar, Maria Mirena, Amando Nieves, Elis Manzanares, Joseba Iturburu, Saco Roto, Luis Brett el popular Pisigua, la Vaquita Juan Carlos Urbaez, Alejandro Gerardo, Manuel Hernández, Luis González, etc.
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Me comentaba la china de la Charneca que este día era propicio también – y habrá que proponérselo a las autoridades deportivas – para condecorar no sólo a los deportistas destacados del presente sino también a las glorias del pasado; aquellos atletas que le dieron todo en su vida para lograr meritos propios y dieron impulso a una determinada disciplina deportiva y que hoy se encuentran olvidados en el baúl de los recuerdos. Me decía La China que los “Honores y Reconocimientos deben darse en vida y no después que la gente se mueraâ€. Menciono ella a Fernando Camacho, y yo agregaría a otros como Héctor Idehoven, Angel Lugo, Jhoscar Sanoja, Lorenzo Caldera, Angel Brett, Roge Marti y paro de nombrar porque son demasiados y no caben en este pequeño espacio. Pero las comunidades saben quienes son esos deportistas morenses que tienen meritos para ser reconocidos por las instituciones deportivas de Juan José Mora. Doy gracias de nuevo a todos aquellos que me enviaron mensajes navideños de alientos y esperanzas; les deseo doble de lo que me desean a mí.
Símbolos de Juan José Mora
Parte I:
En artículos anteriores hablamos sobre la heráldica y su origen: en el de hoy se hace referencia a los símbolos locales del Municipio Juan José Mora, cuya capital es Morón.
Los símbolos locales, al igual que los nacionales se componen de tres elementos, a saber: el escudo de armas, la bandera y el himno.
Los escudos de armas de las ciudades o municipios corresponden a la heráldica civil y fueron surgidos en la Europa medieval en la mediad en que los pueblos se fueron desprendiendo del dominio de los señores feudales y fortaleciéndose como unidades autónomas que requerían un gobierno propio y de símbolos que los identificaran como jurisdicciones particulares. De modo que los escudos de armas eran sinónimos de autonomía de las ciudades que luego esta semología se extiende a naciones y países.
El escudo de armas más antiguo de Venezuela es el Santiago de León de Caracas que data desde 1581, el cual fue concedido por el Rey Carlos III de España.
En Juan José Mora era evidente la necesidad de sus símbolos, por una u otra razón siempre se postergaba su concretación, a pesar de que ya el Municipio gozaba de casi dos décadas de declararse su autonomía.
Las voces solitarias de Mireya Soto, Presidenta del Ateneo y la de este servidor, no encontraban eco en el cuerpo edilicio de entonces.
La administración municipal que asume sus funciones a partir del año 2000, exhibe un cambio de actitud.
La Alcaldesa y los concejales en pleno aprueban el llamado a concurso para elaborar primeramente, el escudo de armas y la bandera. Concurso que establecía las bases, se logra la participación de artistas de todos los niveles y de todos los lugares del país.
El prestigioso jurado compuesto por la expresidenta de la Sociedad Bolivariana del Estado Carabobo Lic. Dorys Sandoval y en el presidente de la academia de la historia del mismo Estado Lic. Luis Cubillán Fonseca, el pintor internacional, nativo de Morón Licardo Contreras, la presidenta vitalicia del Ateneo de Morón Ofelia de Colina y el cronista de la ciudad Alexis Coello, decidieron por unanimidad y previa apertura de las placas, que el ganador o ganadores eran las obras cuyos seudónimos eran para el escudo "Blanquinegro" y para la bandera “El Navegante del Níger†resultando ser en ambos casos, el artista plástico carabobeño Pedro Granko, hombre curtido en el arte de la heráldica y la vexilogía. Este veredicto del jurado fue dado el 08 de Mayo del 2001 en la sede del Concejo Municipal de Juan José Mora. La bandera fue izada y el escudo fue develado por primera vez el 8 de Junio del 2001 en un acto público realizado en la plaza Bolívar de Morón.
Morón conmemoró 60 años de primera fumigación contra malaria y paludismo
SÃBADO 3 DE DICIEMBRE DE 2005 Levi Borges, único sobreviviente de aquel grupo de Sanidad que esparció el DDT, sentenció que los métodos de supervisión han decaído
Puerto Cabello, diciembre 2 (REDACTA).Los componentes de la cámara municipal de Juan José Mora efectuaron este viernes una sesión extraordinaria con motivo del 60º aniversario de la primera fumigación con la fórmula química DDT, utilizada para la erradicación de criaderos de zancudos y mosquitos portadores de malaria y fiebre amarilla, patologías tristemente recordadas en la comunidad moronense.
El acto se inició con una misa solemne auspiciada por los integrantes del Club de Leones de este municipio, quienes rindieron homenaje a Levi Borges, único sobreviviente de aquel grupo de Sanidad que esparció por primera vez en estas tierras el reconocido producto para fumigación, utilizado incluso en estas fechas.
Borges explicó que, para la época, la incertidumbre que ocasionaban estas enfermedades impedía el progreso y desarrollo de la entidad, puesto que los inversionistas y comerciantes no la asumían como un territorio susceptible a la apertura económica, dados sus antecedentes epidemiológicos.
Esta situación cambió radicalmente con la aplicación de medidas de vigilancia y ataque de los focos de zancudos, puesto que se disminuyeron los números de casos en Morón, a la vez que se fortaleció la confianza de la colectividad.
En lo relativo a la situación epidemiológica actual y a patologías de avanzada, como el dengue, Borges sentenció que los métodos de supervisión han decaído, pues se confía más en las muestras aleatorias que en la propia verificación de los puntos más vulnerables a padecimientos endémicos.
Recordó que cuando dirigió la primera cuadrilla de fumigación contaba con sólo 17 años, pero, a pesar de su corta edad, sabía el compromiso que había adquirido, por lo que cumplió estrictamente con lo previsto en los planos de fumigación, actitud que, según Borges, fue emulada por los otros equipos de Sanidad, tendencia que garantizó el éxito de esta primera cruzada contra la fiebre amarilla, la malaria y el paludismo.
La segunda parte de esta celebración se efectuó en la plaza Bolívar de Juan José Mora, donde se contó con la intervención de la epidemióloga regional, Belkys Bastardo, quien enalteció el nivel de compromiso asumido por las fuerzas vivas de Morón en la lucha contra las enfermedades antes mencionadas.
"La comunidad de la costa está consciente de los efectos de estas enfermedades, pues las conoció de cerca, por lo que resulta admirable que no sólo ataquen la raíz del asunto, sino que también sirvan de ejemplo para las comunidades vecinas", destacó.
En esta parte del evento se contó con la participación de grupos culturales y de danza, los cuales brindaron a los espectadores y asistentes una performance de calidad, que sirvió además para congregar a las delegaciones de los clubes de Leones de toda la región central.
Posteriormente se realizó un reconocimiento a la escultura del Zancudo Muerto, ubicado en la Redoma de Juan José Mora, con la intervención del ambientalista Guillermo Morón y del cronista de la entidad, Alexis Coello.
La parte negativa del evento fue la ausencia del alcalde de esta entidad, José Gregorio Frías, en cada una de las manifestaciones presentadas en esta jornada, la cual se extendió desde tempranas horas de la mañana hasta pasadas las 2 de la tarde.
Foto José Colmenares