Según Jesús Briceño Enríquez, en este caserío funcionó un aserradero que, junto a otro ubicado en la boca del río, contribuyó a la destrucción de la riqueza boscosa de la zona.
📄 Crónica: El Río Yaracuy ➔
Según Alexis Coello, este pueblo está situado en el ángulo noroeste del estado Carabobo. Su río sirve de línea divisoria entre los estados Falcón, Yaracuy y Carabobo. Históricamente ha sido un punto de intenso tráfico comercial y refugio de personajes vinculados al contrabando.
📄 Crónica: Boca de Yaracuy ➔
Según Alexis Coello, es un poblado situado cerca de la orilla del mar en el costado oriental falconiano, dividido ecuatorialmente por el río Tocuyo. Su configuración espacial se caracteriza por calles lineales y viviendas rurales típicas de la reforma agraria.
📄 Crónica: Boca del Tocuyo ➔
Según Alexis Coello, es un poblado situado cerca de la orilla del mar y dividido ecuatorialmente por el río Tocuyo. Se asienta sobre terrenos arenosos de origen aluvional y está delimitado por el mar al norte y la carretera costera al sur. Durante la época colonial, fue un punto estratégico para el contrabando holandés debido a la navegabilidad del río hacia el interior de Lara y Yaracuy.
📄 Crónica: Libro Crónicas desde Morón - Boca del Tocuyo ➔
Según Alexis Coello, este poblado se levanta sobre terrenos arenosos de origen aluvional y es dividido ecuatorialmente por el río Tocuyo. Durante la época colonial, sus parajes sirvieron como rutas para el comercio ilícito practicado por holandeses de Curazao y Aruba, aprovechando la navegabilidad del río para penetrar hacia Lara y Yaracuy.
📄 Crónica: Libro Crónicas desde Morón - Boca del Tocuyo ➔
Según Jesús Briceño Enríquez, se forma en el fundo del mismo nombre. Debido a su poca velocidad y gran caudal, suele desbordarse creando terrenos anegadizos aptos para cocales y potreros.
📄 Crónica: El Río Yaracuy ➔
Según Jesús Briceño Enríquez, es el curso de agua que origina la ciénaga de Troncoso, caracterizada por su abundancia en peces y babas.
📄 Crónica: El Río Yaracuy ➔
Según Alexis Coello, era un pequeño embarcadero en las inmediaciones de San Felipe donde llegaban mercancías por vía fluvial para ser luego transportadas en carretas y bestias.
📄 Crónica: Boca de Yaracuy ➔
Según Alexis Coello, también conocido como Pica del Chino, era un punto de transferencia de mercancías donde los productos manufacturados llegaban por vía fluvial y eran trasladados en mula hacia San Felipe y Barquisimeto.
📄 Crónica: El Fuerte San José del Yaracuy ➔
Según Ferdinand Appun, en 1850 era un puerto distante pocas millas de San Felipe donde llegaban lanchas con mercancías desde el mar. Contaba con grandes almacenes, edificios comerciales y viviendas para mineros y transportistas.
📄 Crónica: El Río Yaracuy ➔
Según Alexis Coello, es la iglesia del pueblo cerca de la cual se ubica un antiguo tanque de agua o atalaya de concreto.
📄 Crónica: Boca del Tocuyo ➔
Según Ferdinand Appun, era uno de los pueblos donde se habían construido grandes almacenes para las operaciones comerciales relacionadas con el tráfico por el río Yaracuy.
📄 Crónica: El Río Yaracuy ➔
Según Alexis Coello, fue el lugar donde Cristóbal Colón tuvo el primer contacto con los naturales de la tierra firme venezolana en agosto de 1498.
📄 Crónica: 3 de agosto, tres actos ➔
Mencionada por Alexis Coello como una montaña ubicada en las cumbres de Sanchón, en la cordillera de la costa, con una altura de 1769 metros sobre el nivel del mar. Sus manantiales drenan hacia la cuenca del río Sanchón.
📄 Crónica: Libro Crónicas desde Morón - Sanchón ➔
Según Alexis Coello, Morón evolucionó de un espacio agrícola a uno industrial debido a su posición geográfica estratégica que conecta la costa, el centro y el occidente del país. Se constituyó como capital del municipio tras la resolución de la Asamblea Legislativa en 1981, rompiendo una subordinación administrativa con Puerto Cabello que databa de 1811.
📄 Crónica: Morón, Pasado y Presente ➔
Según Alexis Coello, se ubica en la sección nor-occidental del litoral carabobeño. José Joaquín Burgos la describe como una ventana abierta al mar y la montaña, una esquina en la historia venezolana y un espacio vital ubicado en una encrucijada de caminos.
📄 Crónica: Morón y su Evolución (II) ➔
Según Alexis Coello, fue creado y declarado Distrito el 3 de agosto de 1981 por la Asamblea Legislativa de Carabobo. Está integrado por las parroquias Morón y Urama; su escudo conmemora esta fecha con un sol heráldico y una leyenda en letras rojas.
📄 Crónica: 3 de agosto, tres actos ➔
Según Alexis Coello, el municipio limita al norte con el Mar Caribe (desde el río Yaracuy hasta el río Sanchón), al sur con las cumbres de la cordillera de la costa (filas La Justa, Rica y Temerla), al este con el río Sanchón y al oeste con la quebrada El Fraile, el río Taria y el río Yaracuy.
📄 Crónica: Morón y su Evolución (II) ➔
Según Alexis Coello, su nombre originario fue Santa María del Prado de Talavera. Fue una de las once jurisdicciones de la provincia de Venezuela en la primera mitad del siglo XVII. Se destaca por haber sido fundada con mulatos y por la resistencia de los indios Jirajaras. Sus límites históricos se extendían desde el río Sanchón hasta el río Yaracuy por el norte, lindando con Valencia, Barquisimeto y San Carlos.
📄 Crónica: Libro Crónicas desde Morón - La Antigua Nirgua, Génesis del Municipio Juan José Mora ➔
Según Alexis Coello, aparece en el plano de 1578 de Juan De Pimentel. Según Pedro José De Olavarriaga, su nombre se debe a que se encontraba en posesiones del alcalde Benito Chávez y servía como punto de trato para navíos y balandras.
📄 Crónica: Libro Crónicas desde Morón - Sanchón ➔
Según el autor del texto, en el pasado sus aguas eran frías, cristalinas y de caudal regular, permitiendo el consumo humano, el lavado de ropa y la pesca de especies como corronchos, camarones y lame arenas. Con el crecimiento de la ciudad y el impacto de la Petroquímica, el río se transformó en un cauce contaminado que conduce desechos hacia el Mar Caribe.
📄 Crónica: Libro Crónicas desde Morón - Había una vez un Río ➔
Según Alexis Coello, este río dividió por muchos años las jurisdicciones de Valencia y Nirgua. Sus aguas fluyen desde manantiales en la montaña María Teresa y desembocan en el Mar Caribe. Según Pedro José De Olavarriaga en 1720, el río sale de la serranía y desemboca al medio de la playa del Puerto de Chávez.
📄 Crónica: Libro Crónicas desde Morón - Sanchón ➔
Según Alexis Coello, es un río caudaloso que divide el poblado de Boca del Tocuyo. Históricamente fue navegable, permitiendo la penetración comercial desde Curazao o Aruba hacia el interior de Lara y Yaracuy.
📄 Crónica: Boca del Tocuyo ➔
Según Jesús Briceño Enríquez, es el río más importante de Carabobo por su extensión y caudal. Posee una cuenca tributaria de 2.200 km² y sirve de límite con el estado Yaracuy desde la desembocadura del río Taría. Codazzi señala que para 1840 mantenía un intenso tráfico comercial entre El Chino y Puerto Cabello.
📄 Crónica: El Río Yaracuy ➔
Según el autor del texto, nace en las serranías de Aroa, al norte de las montañas María Lionza, con una cuenca de 2.220 km2. Pedro José De Olavarriaga señala en 1720 que empieza en el cerro Sernuraco. Fue una vía de tráfico comercial intenso y refugio de contrabandistas, aunque actualmente su caudal y pureza han disminuido por la deforestación y desechos industriales.
📄 Crónica: Libro Crónicas desde Morón - Crónica de Boca de Yaracuy ➔
Según Alexis Coello, históricamente perteneció a la jurisdicción de Nirgua y posteriormente al cantón de Montalbán, antes de integrarse al municipio Juan José Mora.
📄 Crónica: Morón, Pasado y Presente ➔
Libro Crónicas desde Morón - Había una vez un Río
El río no era tan poluto como ahora. Eran los tiempos en los que un caluroso domingo se deseaba un chapuzón en las frías aguas del dique del río Morón.
En realidad, no era en el propio dique donde disfrutaban los bañistas sino un poco aguas abajo donde el río se represaba en su cauce natural por la anteposición de grandes rocas ubicadas al borde del concreto en el inicio de la canal.
Ollas y pailas contentivas de los aderezos subían la pequeña cuesta en hombros de los comensales del sancocho. Los samanes frondosos ponían la frescura y el verdor. La leña estaba a poca distancia.
El "salao» se complementaba o se cruzaba con corronchos, camarones o lame arenas que se extraían fácilmente del escondrijo bajo las piedras. Si se quería otras especies había que tirar anzuelo un poco más arriba.
Por supuesto, estas reuniones, casi siempre familiares, se animaban con las consabidas bebidas espirituosas.
Todavía no aparecían en el firmamento del sur de la ciudad las urbanizaciones Colinas de Mata, Santa Rita, Fundamorón, ni el barrio El Dique. Santa Ana era un puñado de casas y la Lorsa había comenzado la primera etapa de la Urbanización Banco Obrero.
Los caseríos en las adyacencias del río aún utilizaban los pozos sépticos o letrinas, por lo que las aguas corrían libres y cristalinas por el pavimento encementado. Su caudal era regular, entonces la Petroquímica no privaba del todo el preciado líquido que generaba diversos usos desde el chapotear de los muchachos hasta el consumo humano y pasatiempo de lavanderas. En las riberas del río, en su cauce medio, espacios abiertos se utilizaban para pequeñas labranzas y el pastoreo.
En el sector El Jabillo, Julio López era propietario de un considerable rebaño de cabras y ovejas que pastaban en el margen derecho del río; a más de uno vi que cruzaba el río con un mecatillo amarrado en la cintura bajo la camisa dizque iban a cazar pájaros pero no llevaban la honda. Algunos sintieron la furia del látigo en brazos de Julio cuando estaban en pleno apogeo. Otros perdieron los calzones.
Más allá estaba la alcantarilla, pozo de agua helada y turbia que provenía de la planta de tratamiento de la Petroquímica y que drenaba hacia la canal del río. Inocentemente los zagaletones que se bañaban se exponían a la contaminación de estas aguas residuales. Al otro lado se encontraba el viejo lecho del río Morón, con sus aguas estancadas también recibía a los bañistas. Cualquier laguna era buena para refrescarse. La aldea creció y se hizo pueblo, el pueblo se hizo ciudad. El otrora río se convirtió en el intestino grueso de la ciudad que conduce su pestilencia hacia su desembocadura en el Mar Caribe. La boca, como la llamábamos era una piscina natural muy buena para pasar un fin de semana, hoy es un cuerpo muerto y putrefacto. En Morón hubo una vez un río...
El Río Yaracuy
Para hablar sobre este río nos vamos a basar -para no inventar el agua tibiaen un excelente trabajo del Dr.
Jesús Briceño Enríquez, publicado en su primera edición en 1978, bajo el nombre de "Nociones hidrogeográficas del estado Carabobo".
Lo vamos a transcribir selectamente y va dirigido a los estudiantes morenses.
"Este río es el más importante de Carabobo, dados su extenso recorrido y los caudales que lleva al mar.
Los geólogos lo consideran como el resultado de una fosa tectónica con plegamientos fallísticos.
Su cuenca tributaria tiene 2.200 kilómetros cuadrados, de los cuales corresponden a Carabobo el 26%, o sea: 572 Km².
El río Yaracuy sirve de límite con el estado del mismo nombre a partir de la desembocadura del río Taría, en terrenos del Central Lucinda, otrora un macrofundo con grandes plantaciones de azúcar.
El curso inferior del río Yaracuy tiene una lenta velocidad y es bastante profundo, por lo que se utilizaba como vía navegable para embarcaciones de poco calado.
Codazzi nos dice que para 1840, este río mantenía intenso tráfico comercial entre El Chino (La Pica) y Puerto Cabello, atravesando el golfo Triste.
El intrépido explorador alemán Ferdinand Appun, allá por el año de 1850, nos trae una interesante descripción de este río, que copiamos a continuación: en cuatro días iban las mercancías en lancha, Yaracuy arriba hasta el puertecito de El Chino, distante de San Felipe pocas millas, hacia donde eran despachados en carretas o en bestias de carga.
Con este fin, en los pueblos de La Hoya y El Chino habíanse construido grandes almacenes y otros edificios necesarios para las operaciones comerciales, y en su cercanía se encontraban las viviendas de los mineros, leñadores y encargados de transporte de madera.
A partir del puente sobre el Yaracuy, el río discurre bastante encajonado por entre terrenos dedicados a pastizales que antes eran plantaciones de caña de azúcar (cuando el mencionado central se hallaba en plena actividad).
El caño Eneal toma aguas del río Yaracuy y las desparrama en terrenos bajos adyacentes formando una infinidad de ciénagas.
El caño Manatí es el que origina la ciénaga de Troncoso, muy abundante en peces y babas.
El caño Copra se forma en el fundo del mismo nombre y a causa de la poca velocidad y mucho caudal, con frecuencia se desborda, dando lugar a terrenos anegadizos, apto para potreros y cocales.
El caño Uramita recoge los derrames del río y otras veces sirve de colector a las aguas diseminadas en la sabana y matorrales vecinos.
El más importante usuario de las aguas del río Yaracuy es la industria Venepal, la cual ha construido una acequia que deriva aguas de aquél para atender las necesidades industriales, pero dispone de dos caños que drenan los desechos industriales hacia el mar, no utilizando el río como receptor de las aguas servidas (estos caños son llamados cochinera I y II)".
En el caserío Agua Negra existía un aserradero y otro en la boca del río Yaracuy que destruyó toda la riqueza boscosa, acabando con esta gran reserva forestal.
Libro Crónicas desde Morón - Crónica de Boca de Yaracuy
El pueblo de Boca de Yaracuy está situado en el ángulo noroeste del estado Carabobo, su río sirve de línea divisoria entre los estados Falcón Yaracuy y el mismo Carabobo, es zona contigua de la costa oriental falconiana. El río Yaracuy ha sido en el tiempo y lo es en la actualidad, la savia y la sangre del poblado. Este río nace en las serranías de Aroa, al norte de las montañas María Lionza, tiene un gran recorrido y en su cuenca tributaria es de 2.220 km2. Pedro José De Olavarriaga en su instrucción General y Particular de la Provincia de Venezuela en los años de 1720 y 1721 señala, "el río Yaracuy empieza de un cerro llamado Sernuraco. el cual está de 30 leguas distante de su boca pasando por entre las jurisdicciones de Nirgua y Barquisimeto... Este río se debe considerar como muy importante a los intereses de su Majestad pues el provecho que se puede sacar de él, es bastante para asistir la defensa de su costa".
A través del río Yaracuy se realizaba, a mediados del siglo pasado, un intenso tráfico comercial entre Puerto Cabello y los pueblos interioranos de la región centro occidental. Las mercancías eran despachadas en cuatro días desde el Puerto hasta El Chino, pequeño embarcadero fluvial en las inmediaciones de San Felipe, según nos refiere el notable científico italiano Agustín Codazzi. De El Chino en adelante las mercancías eran transportada en carretas y bestias de carga, para lo cual se habían construido almacenes y edificios en los caseríos de La Hoya y El Chino que conformaron junto con la vivienda de los mineros, leñadores y encargados del trasporte de la madera una infraestructura comercial de cierta importancia.
El alemán Karl Ferdmad Appun hace mención en su obra "En los Trópicos" sobre el ecosistema del río Yaracuy. "Sus selvas de galería en sus riberas, su flora y principalmente su variada fauna destacándose el Caimán déla Costa, el Mato Real, Chigüire, Venados, Araguatos, el Mono "Araña", aves de rapiña, el Garzón Soldado, las Comearas, garzas blancas entre otras".
Andresote fue un zambo nativo de Valencia que utilizó estos parajes exuberantes de río Yaracuy como escondrijo para burlarse por mucho tiempo de la Real Compañía Guipuzcoana, encargada del monopolio comercial de España con Venezuela. Sucedió entre 1732 y 1735.
Se hizo jefe desde la zona costera hasta los valles de Yaracuy para proteger el contrabando de los holandeses que operaban en la Isla d Curazao, con los hacendados de la región. Andresote no sólo tuvo el apoyo de los hacendados, sino que logró reunir un numeroso grupo de esclavos y negros libres que les permitió derrotar en varias oportunidades las tropas del gobernador d la provincia. En 1734 acabó con un ejército de 300 soldados que habían sido enviados por el gobierno y la Guipuzcoana para apresarlo. Al gobierno se le hacía difícil atrapar a Andresote porque éste tenía el apoyo de la mayoría de la población que le informaba de todos los movimientos de las tropas oficiales, así como también le suministraban las provisiones. Tuvo el gobierno que mandar una expedición de más de 1.500 hombres para disolver el ejército de Andresote, quien con la ayuda de los contrabandistas holandeses logró huir a Curazao, no así muchos de sus partidarios que fueron condenados a muerte.
Hoy en día el río Yaracuy no ha perdido toda su belleza a pesar de sus aguas ya no lucen cristalinas como antes, los desechos industriales de Morcapel y Venepal han enturbiado su cauce unido a las deforestaciones que han disminuido su caudal y lacerado su flora y su fauna. Todavía siguen las casas del pueblo vestidas con tablas de Guamo y su bucólica gente entregada a las labores del mar, de sus labios se escuchan leyendas y cantos que dejan asomar añoranzas por tiempos pasados. Las manos curtidas por manchas de coco, pero sus palabras son amables y sinceras, su trato sencillo y afable enaltece sus rasgos de humildad encerrados en su piel de cacao y pelo ensortijado. De ellos supe del gigantesco mero que habitaba en el río que cuando se movía producía estampida atemorizada de los demás animalitos fluviales hasta que un buen día llegó Ramón Saavedra, alias Antayo, y lo pescó.
Otra leyenda, la de El Carretón que pasaba a media noche por las calles del pueblo y que espantaba a los vecinos, desapareció cuando instalaron la luz eléctrica en el año de 1976.
Tampoco se supo más de un enorme animal que se encontraba en la boca del río que reventaba los cordeles: se enterraba en el fondo y no había fuerza humana capaz de moverlo.
Boca de Yaracuy
El pueblo de Boca de Yaracuy está situado en el ángulo noroeste del estado Carabobo, su río sirve de línea divisoria entre los estados Falcón, Yaracuy y el mismo Carabobo, es zona contiguade la costaoriental falconiana.
Elrío Yaracuy ha sido en el tiempo y lo es en la actualidad, la savia y la sangre del poblado.
Este río nace en las serranías de Aroa, al norte de las montañas de María Lionza, tiene un gran recorrido y su cuenca tributaria es de 2.220 Km2 de los cuales el 26% está en Carabobo, es decir, 525 Km2.
Pedro José de Olavarriaganoshabla del río en su Instrucción General y Particular de la Provincia de Venezuela en los años de 1720 y 1721: "El río Yaracuy empieza de un cerro llamado Samuraco, el cual está cerca de 30 leguas distante de su boca pasando por entre las jurisdicciones de Nirguay Barquisimeto...
Este río se debe considerar como muy importante alos intereses de su Magestad pues el provecho que se puede sacar de él, es bastante para asistir a la defensa de su costa".
A través del río Yaracuy se realizaba, a mediados del siglo pasado, un intenso tráfico comercialentre Puerto Cabello y los pueblos interioranosdelaregión centro-occidental.
Las mercancías eran despachadas en cuatro días desde el puerto hasta El Chino, pequeño embarcadero fluvial en las inmediaciones de San Felipe, según nos refiere el notable científico italiano Agustín Codazzi.
De El Chino en adelante las mercancíaseran transportadas en carretas y bestias de cargas, para lo cual se habían construido almacenes yedificiosen los caseríos de La Hoya y El Chino que conformaron junto con las viviendas de los mineros, leñadores y encargados del transporte de la madera una infraestructura comercial de cierta importancia.
El alemán Karl Fernand Appun hacemenciónen su obra "En los Trópicos" sobre el ecosistema del río Yaracuy.
"Sus selvas de galería en sus riberas, su flora y principalmente su variada fauna destacándose el Caimán de la Costa, el Mato Real, Chigüire, Venados, Araguatos, el Mono "Araña", aves de rapiña, el-Garzón Soldado, las Corocoras, garzas blancas entre otras".
Andresote fue un zambo nativo de Valencia que utilizó estos parajes exhuberantes del río Yaracuy como escondrijo para burlarse por mucho tiempo de la Real Compañía Guipuzcoana, encargada del monopolio comercial de Españacon Venezuela.
Sucedió entre 1732y 1735 se hizo jefe desde la zona costera hasta los Valles de Yaracuy para proteger el contrabando de los holandeses, que operaban desde la Isla de Curazao, con los hacendados de la región.
Andresote no sólo tuvo el apoyo de los hacendados, sino que logró reunir un numeroso grupo de esclavos y negros libres que les permitió derrotar en varias oportunidades las tropas del gobernador de la provincia.
En 1734 acabó con un ejército de 300 soldados que había sido enviado porel gobierno y la Guipuzcoana para apresarlo.
Al gobierno no se le hacía difícil atrapar a Andresote porque éste teníael apoyo de la mayoría de la población que le informaba de todos los movimientos de las tropas oficiales, así como también le suministraban las provisiones.
Tuvo el gobierno que mandar una expedición de más de 1.500 hombres para disolver el ejército de Andresote qué con la ayuda de los contrabandistas holandeses logró huir a Curazao, noasímuchos de sus partidarios que fueron condenados a muerte.
Hoy en día el río Yaracuy no ha perdido toda su belleza a pesar de que sus aguas ya no lucen cristalinas como antes, los desechos industriales de Morcapel y Venepal han enturbiado su cauce unido a las desforestaciones han que disminuido su caudal y lacerado su flora y su fauna.
Todavía siguen las casas del pueblo vestidas contablas de Guamo y subucólica gente entregada a las labores del mar, de sus labios se escuchan leyendas y cantos que dejan asomar añoranzas por tiempos pasados.
Las manos curtidas por manchas de coco, pero sus palabras son amables y sinceras, su tratosencilloy afable enaltece sus rasgosde humildadencerrados en su piel de cacao y pelo ensortijado.
De ellos supe del gigantescomero que habitabaenelríoque cuando se movía producía la estampida atemorizada de los demás animalitos fluviales hasta que un buen día llegó Ramón Saavedra, alias Antayo, y lo pescó.
El carretón que pasaba a media noche por las calles del pueblo y que espantabaalos vecinos desapareció cuando instalaron la luzeléctrica en el año de 1976.
animal que se encontraba en la boca del Tampoco se supo más de un enorme río que reventaba los cordeles y se enterraba en el fondo y no había fuerza humana capaz de moverlo Volveremos sobre este tema en otra oportunidad.
Boca del Tocuyo
En cierta oportunidad ofrecí a unos amigos boquenses o ¿tocuyanos? escribirles sobre su pueblo (allá se lee el Noti-Tarde), hoy quiero cumplirmi palabra.
El poblado de Boca del Tocuyo dista muy poco de la orilla del mar, el río Tocuyo lo parte ecuatorialmente en dos (al poblado), quedando a ambos lados de sus riberas terrenos arenosos de origen aluvional con materiales que en tiempos inmemoriables acumularon la pleamar y el continuo arrastre de sedimentos de este caudaloso río.
Sobre estas arenas se levantó el pueblo, dividido en dos secciones (aleste y al oeste), cautivo entre el mar (al norte) y la oscura faja asfáltica (al sur) de la carretera costera del costado oriental falconiano.
Sus costas son de emersión, carentes de lo frondosidad de las palmeras que pudieran atenuar el inclemente sol.
La historia de este pueblo es similar a la de sus congéneres de esta parte del litoral caribeño, su estancia de cara a las antillas neerlandesas convirtieron estos rincones, recodos y parajes en caminos expeditos para burlar, durante la época colonial, la persecución de la Compañía Guipuzcoana contra el comercio ilícito (o contrabando) practicado en la zona por los comerciantes holandeses.
Especialmente cuando se tenía un río lo suficientemente navegable para penetrar desde las islas de Curazao o Aruba hasta las poblaciones del interior de los estados Lara y Yaracuy.
Este tráfico comercial consistía en el intercambio de productos agrícolas que llegaban por vía fluvial (desde el occidente del país) y áreas vecinas por las mercancías manufacturadas que desde Curazao trasladaban los holandeses al territorio patrio.
En Boca del Tocuyo también dejó sus huellas la Guerra Federal.
El General Zamora y sus tropas tomaron el pueblo el 21 de marzo de 1859, venía el General de Coro y en su tránsito hacia Morón se detuvo en este pedazo de costa falconiana para proclamar su revolución y ganarse nuevos contingentes que reforzarían su consigna de "tierras y hombres libres".
La configuración espacial del pueblo es más bien de calles lineales, aunque algunas no guardan el orden rectangular, sus viviendas humildes son las típicas rurales que fueron símbolos habitacionales de la reforma agraria.
Su gente vive fundamentalmente de la pesca, del comercio con los turistas y actividades agrícolas en haciendas vecinas donde se cosechan melones, patillas y los cocoteros para la extracción de copra.
En una zona contigua a su iglesia de San Rafael se divisa una atalaya que una vez fue su tanque de agua, como un vigía testifica los años de desidia oficial.
Este torreón de concreto, de enorme cabeza y cuerpo enjuto también se muere de sed, en su interior reseco se conserva como una memoria décadas de olvido, de tiempos de bonanzas que no llegaron a sus predios, de la esperanza que se pierde en la lontananza del mar.
Al lado del viejo tanque de agua se destaca una escritura de una pasada campaña electoral que dice: "Vota por los concejales luchadores y folklóricos", al pie de la escritura está la firma del partido político que postula a los candidatos.
Les aseguro, amigos, que este partido no sacó la votación que aspiraba.
La sinceridad en política no es muy buena compañera.
De estas tierras son los hermanos Armarzas, genuinos líderes y protagonistas de la época de esplendor de la organización que ellos representan, ahora Rafael o Fay ejecuta un nuevo rol como empresario del pescado, su bondad y su don de gente le harán salir adelante.
También es la tierra del "Morocho" cuya vocación servicial borra todo indicio de una apariencia no convencional.
También allí vive "El Manco" con un chiste siempre en sus labios.
El deportista Wilmer Gómez con sus poderosos "Jimmys".
De aquellos lugares se vino a Morón "Musulungo" (como le dicen en Morón) o "El Perico" (como le dicen en su pueblo) a buscar mejor vida y a entregar sus excelentes facultades para jugar el beisbol.
Se considera que es el mejor pelotero que ha dado la Boca del Tocuyo.
Todavía se mantiene activo, con sus casi sesenta años a cuesta, no le tiembla el pulso para darle un batazo al pitcher más pintao, musulungo debe tener un digno retiro y el reconocimiento u homenaje de dos pueblos que lo admiran y lo tienen como un ejemplo de juventudes.
Dejé para último al primer concejal, oriundo de la Boca, del municipio Monseñor Iturriza, Israel Lamus o ¿Díaz?.
Israel es buen amigo y tremendo jugador de beisbol, en su equipo lo alineaban como catcher y cuarto bate.
Pero había un problema.
Inicialmente él le solicitaba al manager que lo colocara en el line up como Israel Díaz (el apellido de su madre) y así se hacía normalmente.
Pero un buen día, alguien le dijo que su padre (de apellido Lamus) era un rico hacendado en Barinas, el cual tenía su oficina frente a la plaza Bolívar de esta ciudad.
Desde entonces Israel no permitió que se le pusiera en el "line up" con el apellido Díaz, sino el de Lamus.
Otro día partió Israel a Barinas a conocer a su padre.
Cuando llegó a la plaza y preguntó por el hacendado Lamus, alguien le respondió ¿hacendado? Lamus es aquél borrachín que está tirado allá en el suelo.
Israel inmediatamente regresó a su pueblo.
En plena lectura del line up para el juego del domingo, el manager dice en voz alta Israel Lamus cuarto bate, y le grita molesto Israel: ¡A mínose pongas Israel Lamus! a mí nepones Israel Díaz!!!
Libro Crónicas desde Morón - Boca del Tocuyo
En cierta oportunidad ofrecí a unos amigos boqueases ¿o tocuyanos? escribirles sobre su pueblo. Hoy quiero cumplir mi palabra. El poblado de Boca del Tocuyo dista muy poco de la orilla del mar, el río Tocuyo lo parte ecuatorialmente en dos (al poblado), quedando a ambos lados de sus riberas terrenos arenosos de origen aluvional con materiales que en tiempos inmemorables acumularon la pleamar y el continuo arrastre de sedimentos de este caudaloso rió. Sobre estas arenas se levantó el pueblo, divido en dos secciones (al este y al oeste), cautivo entre el mar (al norte) y la oscura faja asfáltica (al sur) de la carretera costera del costado oriental falconiano. Sus costas son de emersión, carentes de la frondosidad de las palmeras que pudieran atenuar el inclemente sol.
La historia de este pueblo es similar a la de sus congéneres de esta parte del litoral caribeño, su estancia de cara a las antillas neerlandesas convirtieron estos rincones, recodos y parajes en caminos expeditos para burlar, durante la época colonial, la persecución de la Compañía Guipuzcoana contra el comercio ilícito (o contrabando) practicado en la zona por lo comerciantes holandeses. Especialmente cuando se tenía un río lo suficientemente navegable para penetrar desde las islas de Curazao o Aruba hasta las poblaciones del interior de los estados Lara y Yaracuy. Este trafico comercial consistía en el intercambio de productos agrícolas que llegaban por vía fluvial (desde el occidente del país) y áreas vecinas por las mercancías manufacturadas que desde Curazao trasladaban los holandeses al territorio patrio.
En Boca del Tocuyo también dejó sus huellas la guerra Federal. El General Zamora y sus tropas tomaron el pueblo el 21 de marzo de 1859, venía el General de Coro y en su tránsito hacía Morón se detuvo en este pedazo de costa falconiana para proclamar su revolución y ganar nuevos contingentes que reforzarían su consigna de "tierra y hombres libres".
La configuración espacial del pueblo es más bien de calles lineales, aunque algunas no guardan el orden rectangular, sus viviendas humildes son las típicas rurales que fueron símbolos habitacionales de la reforma agraria. Su gente vive fundamentalmente de la pesca, del comercio con los turistas y actividades agrícolas en haciendas vecinas donde se cosechan melones, patillas y los cocoteros para la extracción de copra. En una zona contigua, su iglesia de San Rafael, se divisa una atalaya que una vez fue su tanque de agua, y como un vigía testifica los años de desidia oficial. Este torreón de concreto, de enorme cabeza y cuerpo enjuto en también se muere de sed, en su interior reseco se conservan como una memoria décadas de olvido, de tiempos de bonanzas que no llegaron a su predios, de la esperanza que se pierden en la lontananza del mar.
Al lado del viejo tanque de agua se destaca una escritura de una pasada campaña electoral que dice: "Vota por los concejales luchadores y folklóricos", al pie de la escritura está el nombre del partido político que postula a los candidatos. Les aseguro, amigos, que este partido no saco la votación que aspiraba. La sinceridad en política no es muy buena compañera.
De esta tierra son los hermanos Almarza, gemimos líderes y protagonistas de la época de esplendor de la organización que ellos representan, ahora Rafael o Fay ejecutan un nuevo rol como empresarios del pescado. Su bondad y su don de gente les harán salir adelante. También es la tierra del Morocho cuya vocación servicial borra todo indicio de una apariencia no convencional. También allí vive el manco con un chiste siempre en sus labios. El deportista Wilmer Gómez con sus poderosos Jimmys. De aquellos lugares vino a Morón Musulungo (como le dicen en Morón) o el Perico (como le dicen en su pueblo) a buscar mejor vida y a entregar sus excelentes facultades para jugar el béisbol. Se considera que es el mejor pelotero que ha dado Boca del Tocuyo.
Todavía se mantiene activo, con sus casi sesenta años a cuesta, no le tiembla el pulso para darle un batazo al pitcher más pintao, Musulungo debe tener un digno retiro y el reconocimiento u homenaje de dos pueblos que lo admiran y lo tienen como un ejemplo de juventudes.
Dejé para último al primer concejal, oriundo de la Boca, del municipio Monseñor Iturriza, Israel Lamus ¿o Díaz? Israel es un buen amigo y tremendo jugador de béisbol, en su equipo lo alineaban como catcher y cuarto bate. Pero había un problema: inicialmente él le solicitaba al manager que lo colocaran en el line up como Israel Díaz (el apellido de su madre) y así se hacía normalmente. Pero un buen día, alguien le dijo que su padre (de apellido Lamus) era un rico hacendado en Barinas, el cual tenía su oficina frente a la plaza Bolívar de esta ciudad.
Desde entonces Israel no permitió que se le pusiera en el line ip con el apellido Díaz, sino el de Lamus. Otro día partió Israel a Barinas a conocer a su padre. Cuando llegó a la plaza y preguntó por el hacendado Lamus, alguien le respondió "¿Hacendado? Lamus es aquel borrachín que está tirado allá en el suelo. Israel inmediatamente regresó a su pueblo. En plena lectura del line up para el juego del domingo, el manager dice en voz alta: "Israel Lamus cuarto bate", y le grita molesto Israel: "¡A mí no me pongas Israel Lamus! A mi me pones Israel Díaz!!!".
Libro Crónicas desde Morón - Boca del Tocuyo
En cierta oportunidad ofrecí a unos amigos boqueases ¿o tocuyanos? escribirles sobre su pueblo. Hoy quiero cumplir mi palabra. El poblado de Boca del Tocuyo dista muy poco de la orilla del mar, el río Tocuyo lo parte ecuatorialmente en dos (al poblado), quedando a ambos lados de sus riberas terrenos arenosos de origen aluvional con materiales que en tiempos inmemorables acumularon la pleamar y el continuo arrastre de sedimentos de este caudaloso rió. Sobre estas arenas se levantó el pueblo, divido en dos secciones (al este y al oeste), cautivo entre el mar (al norte) y la oscura faja asfáltica (al sur) de la carretera costera del costado oriental falconiano. Sus costas son de emersión, carentes de la frondosidad de las palmeras que pudieran atenuar el inclemente sol.
La historia de este pueblo es similar a la de sus congéneres de esta parte del litoral caribeño, su estancia de cara a las antillas neerlandesas convirtieron estos rincones, recodos y parajes en caminos expeditos para burlar, durante la época colonial, la persecución de la Compañía Guipuzcoana contra el comercio ilícito (o contrabando) practicado en la zona por lo comerciantes holandeses. Especialmente cuando se tenía un río lo suficientemente navegable para penetrar desde las islas de Curazao o Aruba hasta las poblaciones del interior de los estados Lara y Yaracuy. Este trafico comercial consistía en el intercambio de productos agrícolas que llegaban por vía fluvial (desde el occidente del país) y áreas vecinas por las mercancías manufacturadas que desde Curazao trasladaban los holandeses al territorio patrio.
En Boca del Tocuyo también dejó sus huellas la guerra Federal. El General Zamora y sus tropas tomaron el pueblo el 21 de marzo de 1859, venía el General de Coro y en su tránsito hacía Morón se detuvo en este pedazo de costa falconiana para proclamar su revolución y ganar nuevos contingentes que reforzarían su consigna de "tierra y hombres libres".
La configuración espacial del pueblo es más bien de calles lineales, aunque algunas no guardan el orden rectangular, sus viviendas humildes son las típicas rurales que fueron símbolos habitacionales de la reforma agraria. Su gente vive fundamentalmente de la pesca, del comercio con los turistas y actividades agrícolas en haciendas vecinas donde se cosechan melones, patillas y los cocoteros para la extracción de copra. En una zona contigua, su iglesia de San Rafael, se divisa una atalaya que una vez fue su tanque de agua, y como un vigía testifica los años de desidia oficial. Este torreón de concreto, de enorme cabeza y cuerpo enjuto en también se muere de sed, en su interior reseco se conservan como una memoria décadas de olvido, de tiempos de bonanzas que no llegaron a su predios, de la esperanza que se pierden en la lontananza del mar.
Al lado del viejo tanque de agua se destaca una escritura de una pasada campaña electoral que dice: "Vota por los concejales luchadores y folklóricos", al pie de la escritura está el nombre del partido político que postula a los candidatos. Les aseguro, amigos, que este partido no saco la votación que aspiraba. La sinceridad en política no es muy buena compañera.
De esta tierra son los hermanos Almarza, gemimos líderes y protagonistas de la época de esplendor de la organización que ellos representan, ahora Rafael o Fay ejecutan un nuevo rol como empresarios del pescado. Su bondad y su don de gente les harán salir adelante. También es la tierra del Morocho cuya vocación servicial borra todo indicio de una apariencia no convencional. También allí vive el manco con un chiste siempre en sus labios. El deportista Wilmer Gómez con sus poderosos Jimmys. De aquellos lugares vino a Morón Musulungo (como le dicen en Morón) o el Perico (como le dicen en su pueblo) a buscar mejor vida y a entregar sus excelentes facultades para jugar el béisbol. Se considera que es el mejor pelotero que ha dado Boca del Tocuyo.
Todavía se mantiene activo, con sus casi sesenta años a cuesta, no le tiembla el pulso para darle un batazo al pitcher más pintao, Musulungo debe tener un digno retiro y el reconocimiento u homenaje de dos pueblos que lo admiran y lo tienen como un ejemplo de juventudes.
Dejé para último al primer concejal, oriundo de la Boca, del municipio Monseñor Iturriza, Israel Lamus ¿o Díaz? Israel es un buen amigo y tremendo jugador de béisbol, en su equipo lo alineaban como catcher y cuarto bate. Pero había un problema: inicialmente él le solicitaba al manager que lo colocaran en el line up como Israel Díaz (el apellido de su madre) y así se hacía normalmente. Pero un buen día, alguien le dijo que su padre (de apellido Lamus) era un rico hacendado en Barinas, el cual tenía su oficina frente a la plaza Bolívar de esta ciudad.
Desde entonces Israel no permitió que se le pusiera en el line ip con el apellido Díaz, sino el de Lamus. Otro día partió Israel a Barinas a conocer a su padre. Cuando llegó a la plaza y preguntó por el hacendado Lamus, alguien le respondió "¿Hacendado? Lamus es aquel borrachín que está tirado allá en el suelo. Israel inmediatamente regresó a su pueblo. En plena lectura del line up para el juego del domingo, el manager dice en voz alta: "Israel Lamus cuarto bate", y le grita molesto Israel: "¡A mí no me pongas Israel Lamus! A mi me pones Israel Díaz!!!".
La partida de nacimiento
Por solicitud de la secretaria del Concejo Municipal y de la sindicatura, busqué en los archivos la partida de nacimiento del municipio Juan José Mora, y hoy quiero compartir algunos datos de la misma con los lectores.
La cronología o el procedimiento jurídico administrativo para la creación del municipio fue así: La asamblea legislativa del estado Caiabobo, mediante acuerdo del tres de agosto de 1981, aprueba la elevación a la categoria de distrito (era el término que se usaba en la época) al entonces municipio Foráneo Mora.
El siete de agosto de dicho año es refrendada la reforma a la ley de división política territorial del estado Carabobo.
El 13 del mes en curso es publicada en gaceta oficial.
La gaceta oficial donde se publica de creación de la entidad municipal Morense es la número 238, extraordinaria, y está refrendada por el gobernador (e) de entonces Dr.
Gustavo Correa Viso.
En la señalada reforma a esa ley y también publicada en esta gaceta está la creación del distrito Diego Ibarra (Mariara) y el municipio aguas calientes.
Para conformar el distrito Juan José Mora (que al principio se le llamó José Félix Mora) hubo que unir a Morón (mora) y a urama, ambos eran municipios foráneos del Distrito Puerto Cabello.
En lo referente a los límites del Distrito Mora, el artículo segundo de la mencionada ley señala lo siguiente: "Norte: el mar Caribe, desde la boca del rio Yaracuy hasta la desembocadura del rio Sanchón.
Oeste: El estado Yaracuy, desde la cumbre chiquita o Lara a la cumbre alta donde nace la quebrada charco azul, la cual sigue hasta su desagüe en el caño el fraile y por este caño aguas abajo hasta su desembocadura en el rio taría, de aquí se sigue al norte hasta encontrar el rio Yaracuy y por este rio aguas abajo hasta su salida al mar, donde limita con el Estado Falcón.
Sur: El distrito Bejuma desde el cerro Lara en el extremo sur del límite del Oeste, siguiendo la cumbre del medio donde tiene su nacimiento los ríos Alpargatón, Morón y Sanchón hasta donde se encuentra el punto donde se unen los ríos Canoabo y Urama, tomando luego una línea hacia el Este por la fila La Justa, hasta la cumbre de Chirgua, donde nace el rio Sanchón, Lindero Este con el distrito Puerto Cabello.
Este: El distrito Puerto Cabello desde la cabecera del rio Sanchón en la cumbre de Chirgua, siguiendo el curso de dicho rio Aguas Abajo hasta su desembocadura en el mar Caribe".
En la primera disposición transitoria se establece que: "hasta tanto se elijan los nuevos concejos municipales y se instalen los mismos, esta asamblea legislativa nombrará sendas juntas organizadoras de los nuevos distritos, compuesta por cinco (5) miembros quienes prestarán sus servicios Ad Honoren, cuyas atribuciones estarán establecidas en la respectiva resolución".
En mora, la junta organizadora estuvo conformada así: José Antonio Ortega (+) y Dra.
Lida Gutiérrez (+) por el partido AD.
Pedro Romero y Gladys de Moreno por Copei, y Alexis Coello por el M.A.S.
El Fuerte San José del Yaracuy
El fuerte o fortín es una construcción militar para la defensa y el ataque; se hace con diversos materiales, fundamentalmente con materiales duros y resistentes que logren aguantar las arremetidas del enemigo.
En la boca del río Yaracuy, aquí, en los predios del municipio Juan José Mora en el año 1732 se construyó uno con "faxina y palos".
La faxina (nos dice el DRAE) es un haz de ramas delgadas muy apretadas que usaban los ingenieros militares especialmente para revestimientos o también "pared formada por haces de ramas, pajas o cañas, unidos y recubiertos de barro, que se utilizan en la construcción de ranchos".
Este fortín se construyó en Boca de Yaracuy con la finalidad de vigilar la entrada y salida de las embarcaciones que por allí circulaban para evitar el contrabando o comercio ilícito que realizaban los holandeses con el apoyo del zambo Andresote (Juan Andrés López del Rosario).
Recordemos que esta vía fluvial del Yaracuy permitía llegar hasta El Chino (o Pica del Chino) donde había un puertucho o embarcadero; las mercancías de bienes manufacturados o cargas llegaban hasta El Chino, de allí era trasladada en lomo de mula, hacia San Felipe y Barquisimeto, de regreso las cargas eran de productos agrícolas (café, cacao, frutas etc.).
La otra razón para la existencia de ese fuerte efímero fue la militar.
Andresote había logrado reunir un grupo numeroso de negros, indios, pardos y tenía la colaboración de los hacendados y conuqueros y también de los holandeses.
De tal manera que en varias oportunidades pudo derrotar las tropas españolas de la compañía Guipuzcoana; Andresote los tenía en zozobra y hasta los ridiculizaba.
Fue entonces cuando el Gobernador y Capitán General Sebastian García de la Torre resolvió dirigir personalmente las operaciones contra Andresote, de tal forma que se dirigió a San Felipe, con más de 1500 hombres, donde estableció su cuartel General.
García de la Torre dió la orden de construir el fortín, puesto que los cimarrones continuaban atacando, como lo hicieron con el Teniente Isidoro Vicente de Ribera que lo emboscaron con sus 280 hombres causándole numerosas bajas.
Ya Andresote se había ido hacia Curazao y García de la Torre lo sabía pero los cimarrones y rebeldes no dejaban de asechar y atacar.
El fuerte de "San José del Yaracuy" tendría diez cañones y "treinta hombres de guarnición, para atajar el trato ilícito de los naturales con los holandeses.
El ingeniero Francisco Andrés Meneses tendría a su cargo la erección del fortín y el teniente Martín de Ascanio suministraría los soldados, la mano de obra, los bastimentos y todos los materiales necesarios".
El fuerte fue levantado con suma rapidez.
A la vez, el Gobernador García de la Torre ordenó también levantar otro fuerte en Boca de Aroa (él lo llama Tucacas) porque decía que hay muchas veredas desde San Felipe, Nirgua y otras partes, por donde se pueden bajar las frutas y llevar las ropas cuya facilidad de comercio hace que los holandeses frecuenten tanto con sus balandras dicha Tucacas (Boca de Aroa), teniendo larga estación en ella por la comodidad que le ofrecen sus caños".
Esto lo dice el Gobernador porque el río Yaracuy tenía en ese tiempo muchas ramificaciones o caños que se conecta ban con el río Aroa, además.
El delta del río Yaracuy se unía con el de Aroa en ese entonces.
La actuación de García de la Torre no le sirvió de mucho, si bien es cierto que había sofocado la rebelión de Andresote, fue sustituido a finales de 1732 por el nuevo Gobernador Martín Lardizábal.
Este Gobernador ordenó destruir el Fuerte San José de Yaracuy y mandó a construir otro: "El Fuerte San Ignacio Loyola de Tucacas".
Todo el personal y utilería del primero fue traspasado al segundo.
Libro Crónicas desde Morón - La Antigua Nirgua, Génesis del Municipio Juan José Mora
Nirgua constituyó junto con San Sebastián, Valencia, San Carlos, Araure, Guanare, Barquisimeto, Tocuyo, Carora, Trujillo y Santa Ana de Coro las once jurisdicciones que conformaban la provincia de Venezuela o de Caracas para la primera mitad del siglo XVII. El nombre originario de la fundación de esa ciudad fue Santa María del Prado de Talavera. Como caso excepcional en estos territorios, fue una ciudad fundada con mulatos y no con blancos como era la tradición.
No obstante, su conquista y su posterior fundación no fue fácil para los blancos españoles. La resistencia que hacían en defensa de su territorio los bravos indios Jirajaras turbó la paciencia a más de uno de los gobernadores de la provincia: Sancho de Alquiza, García Girón, Francisco de la Hoz Berrío. Fue con el gobernador Juan de Meneses y Padilla (1624-1630) que se allanaron las tierras de Nirgua con el apoyo de los ayuntamientos de Nueva Segovia, El Tocuyo y Valencia, los cuales contribuyeron con hombres, dineros y provisiones evitando así que los indios continuaran "imposibilitando el tráfico entre sus respectivas jurisdicciones, con sus constantes robos y asesinatos, causando gravísimos perjuicios a sus comercios». Despejado el campo de la hostilidad indígena se facilitó el poblamiento y la organización de la provincia de Nirgua: «La destrucción del núcleo de residencia indígena de Nirgua, permitió que la provincia dedicara su esfuerzo al desarrollo interno de la provincia, a la defensa contra los enemigos exteriores, consolidándose las comunicaciones y las poblaciones del occidente al desaparecer totalmente la amenaza indígena" (1).
Los límites de la jurisdicción de Nirgua eran los siguientes: ai norte, la costa marítima desde el río Sanchón hasta el río Yaracuy; al este la jurisdicción de Valencia; al oeste la de Barquisimeto; y al sur la de San Carlos.
Cuando Pedro José de Olavarriaga visitó la provincia en 1720-1721 describió, en su instrucción general y particular los aspectos que siguen:
«.Punta de Morón, el Puerto de Morón es a la banda del oeste, y los navios se arriman a la misma punta que les sirve de resguardo, de esta punta prosigue la playa sin puntas ningunas, sino formando un arco cóncavo que es el golfo; atrás de Morón es la sabana sobredicha. El valle es distante 2 leguas de la playa y tiene varías haciendas de cacao. Los holandeses hacen mucho comercio en este paraje por ser el camino que baja délos valles de Barquisimeto y San Nicolás, y por acercarse siempre más de la isla de Curazao. El río de Morón se desemboca a 200 pasos geométricos de la punta y bastante aguas».
«De Punta de Morón al río de Alpargatón: esta distancia es playa, y el terreno monte muy cargado. El río de Alpargatón sale de las serranías, y pasa por el pueblo de Alpargatan que es a 8 leguas de su boca en el cual hay varias haciendas de cacao... A una cuarta de legua de Alpargatón sale otro río chiquito llamado rio del Salado, el cual sale también de los cerros, y riega un valle llamado El Salado el cual tiene bastante haciendas de cacao que por razón de los cerros y montañas sale a la costa por Morón». El río Yaracuy se debe considerar como muy importante a los intereses de su majestad, pues el provecho que se puede sacar de él, es bastante para asistir a la defensa de su costa.
Olavarriaga solicitaba al rey que construyera un fuerte en la boca del rio Yaracuy para defender el tráfico comercial que se hacia desde los valles de Nirgua, Barquisimeto y San Nicolás a través del río Yaracuy en canoas contentivo fundamentalmente de productos agrícolas que iban rumbo al puerto de Puerto Cabello con destino a la exportación. En relación a la productividad de la jurisdicción, Olavarriaga decía que «Nirgua es también una de las mejores de la provincia» y agrega: «esta .jurisdicción es abundante en frutos y sobre todo en cacao que se avalúa a una fanega (55 litros y medio de áridos)por cien árboles".
De los asentamientos que componían la jurisdicción de Nirgua, Morón era su mayor productor de cacao, recordemos que este producto fue uno de los más importante de América y que en España era tan codiciado como los metales preciosos. El valle de Morón en la costa representaba para Nirgua el 31% de la producción total (1.740 fanegas - 174.000 árboles), seguido del valle de Urama que proporcionaba el 26% (1.440 fanegas-144.000árboles), el valle de Alpargatón 6% (343 fanegas - 34,300 árboles), si sumamos los tres asentamientos que hoy forman parte del municipio Mora tenemos que hay un aporte del 63% del cacao de la provincia de Nirgua. Entre tanto el resto de la producción era completado por el valle del Yaracuy 15% (819 F-81.900 A), San José de Canoabo 14% (774 F-77.400 A) y el valle de Cabría el 8 % (535 F-53.500A).
No todo el cacao se iba a la exportación, un remanente quedaba en las haciendas para el consumo interno. Así como los indígenas bebían el Chorote que después los españoles lo convirtieron en chocolate al agregarle leche, azúcar y vainilla; los habitantes de esta región consumían el Cerrero (bebida amarga), por lo cual Olavarriaga se quejaba porque gastaban anualmente 250 fanegas de cacao en esta bebida generalizada, en toda la jurisdicción.
Vaccari San Miguel Leticia: "Sobre Gobernadores y Residencias en la Provincia de Venezuela ". Biblioteca de la Academia Nacional de la Historia, Caracas. 1992, Pgs. 107 y 108.
3 de agosto, tres actos
Esta fecha en particular tres que representa efemérides pudiéramos considerar de singular importancia para los morenses. Veamos: en primer lugar, un tres de agosto de 1498 se produce la llegada a las costas de lo que posteriormente sería el territorio de Venezuela del almirante Cristóbal Colón. Entró Colón "al golfo de Paria por la Boca de Serpiente". A la izquierda divisó las tierras de lo que hoy son las costas venezolanas, cuya exuberancia lo impresionó a tal punto que las llamó "tierras de gracia", primer nombre dado por los europeos a nuestro país. En su desconcierto, Colón no sabía si había llegado a una isla o a tierra firme, pero cuando vio que se mezclaba una enorme cantidad de agua dulce con la salada del mar, concluyó que se trataba de la desembocadura de un gran río (el Orinoco), por lo que debía tratarse de tierra firme. El primer contacto con los naturales del lugar (aborigen) lo tuvo en un sitio llamado Macuro en donde Colón hace la siguiente descripción que apunta en su diario: 3 de agosto, tres actos "gente de muy linda estatura, altas de cuerpo y de muy lindos gestos". Además dice que traían piezas de oro y perlas como adornos en el cuello y los brazos y que navegaban en grandes piraguas movidas a remo. Esta travesía de Colón se conoce como el tercer viaje, el cual tuvo muchas dificultades para zarpar por falta de voluntarios que quisieran embarcarse en él, se tuvo que recurrir al Rey para que permitiera reclutar prisioneros o delincuentes para convertirlos en colonos. Este viaje salió de Sevilla el 30 de mayo y se dirigió a las islas Canarias, navegó luego al suroeste y al oeste hasta el 31 de julio, fecha en la cual descubrió la isla de Trinidad. Este tercer viaje es el más directamente ligado a la historia de Venezuela, por cuanto condujo al primer contacto de los europeos con las tierras venezolanas en el oriente del país. El 3 de agosto de 1806, el generalísimo Francisco de Miranda invade por las costas de Coro, toma el puerto de La Vela y marchó sobre Coro, el cual había sido desalojado por sus habitantes a instancias de las autoridades españolas. Había partido Miranda de Trinidad y con la ayuda del gobernador inglés logró formar una expedición de más de cuatrocientos hombres con los cuales llegó a penetrar en el interior del territorio patrio, cosa que no pudo hacer en su anterior invasión en el mismo año, pero El 3 de agosto de 1498, Cristóbal Colón llega a nuestras costas. por las costas de Ocumare. Sin embargo, el esfuerzo fue inútil, puesto que la ciudad estaba vacía de pobladores y ni siquiera las autoridades opusieron resistencia y se retiraron. La estrategia del gobierno era que Miranda no hiciera contacto con los residentes del lugar y así se evitaría que se sumaran algunos a su causa. Por otro lado, en Venezuela.se le tenía como un agente extranjero, como un agente al servicio del gobierno inglés; por lo tanto, le huían o lo rechazaban por temor o desconocimiento de sus ejecutorias, ignoraban de la libertad que les venía a traer el precursor. Algunos autores sostenían que Miranda cometió el error de no adentrarse más al territorio y perseguir a los enemigos o insistir en hacer contacto con el pueblo, pues él sólo se atrevió a recorrer un poco el terreno y luego se regresó al puerto de La Vela y se retiró a las Antillas convencido del fracaso de su expedición y de la indiferencia del pueblo por la independencia. Sin embargo, fue en esta jornada que el general logra enarbolar la bandera tricolor en nuestro país, es por ello que justicieramente se declaró oficialmente el día 3 de agosto como día de la bandera nacional. Un 3 de agosto de 1981, la Asamblea Legislativa del estado Carabobo, en sesión plena, declaró la elevación a "distrito" de la jurisdicción municipal de Juan José Mora. Es decir, se crea el actual municipio Juan José Mora integrado por las parroquias de Morón y Urama. Este cuerpo legislativo estaba presidido por el diputado Antonio Toro y el secretario era el Dr. Fabián de Jesús Díaz, hijo. Es por ello que el escudo del municipio tiene como timbre sobre el escudo un sol heráldico evocador del color oro, sobre el cual en letras latinas mayúsculas de color rojo aparece la leyenda: 3 de agosto de 1981, fecha en la que fue creado y declarado distrito el hoy denominado municipio. Escuche a este cronista todos los domingos de 8 a 9 a.m. en el programa "Crónicas en domingo" por la emisora Caribeña Mil AM.
Libro Crónicas desde Morón - Sanchón
Se desconoce el origen de este nombre. Podría ser un derivado de Sancho, reyes de Castilla, Aragón, Navarra y León (provincias Ibéricas) entre los siglos X y XII, o de Sancho Panza, fiel escudero del Quijote. También pudiera ser ¿porqué no? una distorsión del vocablo ancho-anchón-sanchón o el nombre de algún santo. Lo cierto es que con este nombre se conoce el río que por muchos años dividió a las jurisdicciones de Valencia y Nirgua. No obstante, su nombre debe haber surgido en el siglo XII puesto que no aparece en el croquis levantado por Don Juan De Pimentel en el año 1578 (finales del siglo XVI). En este croquis se hace referencia a los ríos Aroa, Aracoy o Yaracuy, y al río Morón y no se incluye a Sanchón.
Al oeste del valle del río Aguas Calientes se encuentran las cumbres de Sanchón en la vertiente norte de la cordillera de la costa. Entre estas cumbres está la montaña "María Teresa" a una altura sobre el nivel del mar de 1769 metros. En estas alturas se mantiene un tupido follaje vegetal cubierto por minúsculas gotas de agua y bajo esta capa arbórea fluyen en manantiales y arroyos que drenan hacia la cuenca tributaria del río Sanchón, que tiene una extensión de 86 Km2.
El Mar Caribe es la cuenca receptora de las aguas del Sanchón. Pocos metros antes del contacto con el mar, el río forma vanos meandros, disminuye su velocidad, se estanca por la carencia de un pronunciado desnivel, con sus crecidas en la época de lluvias rompe con el banco de arena que se ha formado delante de él y desemboca en línea recta al mar.
Hemos dicho en líneas anteriores que en el plano hecho por Don Juan De Pimentel en 1578 no aparece Sanchón pero sí aparece el Puerto de Chávez, ubicado en las inmediaciones de Sanchón o viceversa. Puerto Chávez se localizó en la punta del mismo nombre y fungió como un sitio de embarque y desembarque. Su nombre se debe a que dicho puerto se encontraba situado en dentro de las posesiones del alcalde Benito Chávez. En su instrucción general y particular de 1720 y 1721, Pedro José De Olavarriaga nos habla de la punta y el puerto de Chávez. "La punta de Chávez es estrecha, se adelanta en mar 200 pasos geométricos a la banda del oeste de ellas es el puerto de este nombre... El puerto de Chávez es una playa formada por la punta de este nombre y la que sigue, la que sigue, los navios y balandras dan fondo a la misma punta pegados, y ningún interés les conduce en este puerto sino el trato, al medio de la playa sale un río llamado Sanchón que sale de la serranía, y separa la jurisdicción de Valencia con la de Nirgua...".
El valle de Sanchón también fue visitado por el Obispo Mariano Martí en su labor evangelizadora durante los años 1772 y 1773 dejando constancia de su misión humanitaria y civilizadora en el pequeño caserío que se dormía con el arrullo de las aguas que descendían del regazo de María Teresa. Sanchón fue un refugio de los negros cimarrones, fugitivos y bandoleros que buscaban, en las incultas montañas, escaparse del martirio y del ignominioso castigo que reservaban las leyes de los blancos para todo aquél que desobedeciera al régimen.
Don Ángel Altolaguirre en sus "Relaciones Geográficas" de 1768, nos habla sobre la existencia de un cumbe en las montañas de Sanchón, sin embargo, considera como no muy habitable este valle: "Este cumbe está entre la boca del rio Sanchón hasta tierra adentro. El valle está inhabitable por lo enfermizo y por ser sus aguas como pestíferas.
Este paso y boca del río Sanchón es como la llave del Puerto de Cabello, porque los que van a él de todas estas jurisdicciones y por la costa, han de pasar por allí precisamente, y los que vienen también de Aguas Calientes, han de hacer lo propio, por cuyo motivo han visto diferentes veces salir algunos ladrones al camino real".
El 23 de marzo de 1859, a las diez de la noche, llegaron el General Ezequiel Zamora y su ejército a las riberas del Sanchón, allí preparó sus tropas para dar la batalla de "El Palito" en contra de las milicias del gobierno. Veamos lo que nos dice Francisco González Guiñan en su Historia Contemporánea: "Allí dividió (Zamora) sus tropas en dos partes, despachando una de ellas, compuesta de los batallones Federación y Flanque4adores, por la vía de El Cambur a salir al camino carretero que de Valencia conduce a Puerto Cabello, con la expresa recomendación de observar la más completa cautela en la marcha y con la orden de romper los fuegos inmediatamente que llegaran a El Palito. La otra parte de las tropas federales marchó por la costa, llevando a su cabeza a los generales Zamora, González y Trias. Poco tiempo después de la partida de Zamora, el caserío de Sanchón fue arrasado por las llamas como castigo a su apoyo a la causa Federal. Esta vil acción fue encabezada por Silverio Escalona, comandante de las tropas del gobierno conservador".
Los terrenos de Sanchón fueron propiedad del General José Félix Mora, como consta en la documentación de la sucesión "Casa de Tejas". Hoy en día son propiedad de la refinería Corpoven que usufructúa el río para uso industrial.
Morón, Pasado y Presente
Partimos del criterio de que el recurso síntesis de Morón lo constituye su estrategia posición geográfica, que le concede su acceso a la costa (el puerto), al centro y al occidente del país.
Esta privilegiada situación le ha valido para convertirse en aposento de importantes industrias y de un aceptable tráfico comercial que ha dinamizado la economía del área.
En su evolución histórica Morón deriva de un espacio agrícola a uno industrial.
En su inicio, su importancia era dada por su cercanía a Puerto Cabello, del cual era subsidiario de productos agrícolas cultivados en el valle de sus ríos; alternándose como punto donde se cumplían actividades de contrabando realizado por vía marítima con los holandeses establecidos en la isla de Curazao.
dustrial con el principal puerto del país con la posibilidad potencial de ejecutar el comercio de exportación e importación, y además con la accesibilidad a los mercados de las regiones centro-occidental y central.
La ciudad de Morón mantiene su fidelidad a sus orígenes históricos que provocaron su nacimiento; citemos aquí a Isnard: "Las ciudades aparecen para responder a las necesidades de la complejidad de la organización social: su localización o elección de sitio se traduce las preocupaciones originales que les dieron nacencia; esta localización ha dirigido su desarrollo".
Efectivamente, su localización o elección de sitio es el recurso más importante del cual dispone Morón y es lo que ha dirigido su desarrollo en el presente, lo cual fue el pasado y lo será en el futuro.
Desde el punto de vista políticoadministrativo, Morón integra la región central, pertenece al estado Carabobo y se constituyó como capital del Municipio Juan José Mora a partir de la resolución de la Asamblea Legislativa de este estado, según lo publicado en la gaceta oficial de fecha del 13 de agosto de 1981.
En la etapa independentista y republicana sus caminos sirvieron de vasos comunicantes a las tropas en pugna que se desplazaban hacia el centro, la costa o el occidente del Esta decisión conllevó a la mopaís.
En el presente es un espacio dificación de la anterior ley de divinodal que entrelaza su parque in-sión político-territorial del estado El municipio Juan José Mora integra la región central y es reconocido por su emporio empresarial.
que databa del 4 de agosto de 1971, rompiendo así un vínculo de subordinación político-administrativa de Morón con respecto a Puerto Cabello que venía desde 1811, como consta en el título de la ciudad otorgado a este último.
Sim embargo, Urama siguió perteneciendo a la jurisdicción de Nirgua y luego al cantón de Montalbán.
La vigente ley de división político-territorial del estado Carabobo precisa los linderos del Municipio.
precisa los linderos del Municipio Juan José Mora de la siguiente manera: Norte: el mar Caribe, desde la boca del rio de Yaracuy hasta de desembocadura del rio Sanchón.
Sur: las cumbres de la cordillera de la costa, donde se encuentran las filas La Justa, Rica y Temerla, cabecera de los ríos Morón, Sanchón, Alpargaton y Urama, en los límites con el municipio Bejuma.
Este: el rio Sanchón desde las cumbres mencionadas hasta su desembocadura en el mar.
Oeste: la quebrada el fraile siguiendo su descarga en el rio Taria y de ahí a su encuentro con el rio Yaracuy, en plena línea divisoria entre los estados Carabobo y Yaracuy.
Hacia el oeste la parroquia Morón se deslinda de la de Urama por la quebrada de Sanguijuela.
"Morón es una ventana abierta al mar y a la montaña al mismo tiempo.
Una encrucijada desde la cual arrancan caminos hacia rumbos de siempre, tendidos a la falda de serranías de entrañas mágicas Trono de María Lionsa; o por la propia costa rumbo al cielo falconiano, o después de El Palito atravesando al abra de las trincheras para llegar al corazón populoso de Carabobo.
Pero más que esa simple referencia paisajística, Morón es también una encrucijada en el tiempo.
Una esquina en la historia venezolana, un espacio vital" (José Joaquín Burgos).
Morón y su Evolución (II)
La localidad de Morón se ubica en la sección nor-occidental del litoral carabobeño; en un espacio bordeado al norte por el mar Caribe y por el sur con la vertiente septentrional de la cordillera de la costa, lo que ha moldeado sus tierras planas en una franja longitudinal que se estrecha hacia el este (su punto máximo en el río Sanchón) y se abre en forma de abanico hacia el oeste, donde la montaña se aleja del mar para darle paso a la planicie.
Desde el punto de vista político-administrativo, Morón integra la región central, pertenece al estado Carabobo y se constituyó como capital del municipio Juan José Mora a partir de la resolución de la Asamblea Legislativa de este estado, según lo publicado en la gaceta oficial de fecha del 13 de agosto de 1981 Esta decisión conilevó a la modificación de la anterior ley de división político-territorial del estado que databa del 4 de agosto de 1971, rompiendo así un vínculo de subordinación políticoadministrativo de Morón con respecto a puerto cabello que venía desde 1811, como consta en el título de la ciudad otorgado a este último.
Sin embargo, Urama siguió perteneciendo a la jurisdicción de Nirgua y luego al cantón de Montalbán.
La vigente ley de división político-territorial del estado Carabobo precisa los linderos del municipio Juan José Mora de la siguiente manera: Norte: el mar Caribe, desde la boca del río Yaracuy hasta la desembocadura del río Sanchón.
Sur: las cumbres de la cordillera de la costa, donde se encuentra las filas La Justa, Rica y Temerla, cabecera de los ríos Morón, Sanchón, Alpargatón y Urama, en los límites con el municipio Bejuma.
Este: el río Sanchón desde las cumbres mencionadas hasta su desembocadura en el mar.
O éste: la quebrada el fraile siguiendo su descarga en el río Taria y de ahí a su encuentro con el río Yaracuy, en plena línea divisoria entre los estados Carabobo y Yaracuy.
Hacia el oeste la parroquia Morón se deslinda de la de Urama por la quebrada de Sanguijuela.
"Morón es una ventana abierta al mar y a la montaña al mismo tiempo.
Una encrucijada desde la cual arrancan caminos hacia rumbos de siempre, tendidos a la falda de serranías de entrañas mágicas Trono de María Lionza; o por la propia costa rumbo al cielo Falconiano, o, después de El Palito atravesando el abra de las trincheras para llegar al corazón populoso de Carabobo.
Pero más que esa simple referencia paisajística, Morón es también un encrucijada en el tiempo.
Una esquina en la historia venezolana, un espacio vital" (José Joaquín Burgos).
Libro Crónicas desde Morón - Pedro José De Olavarriaga
Ya consolidada la colonización española en nuestro territorio diferentes exploradores, oficiales o funcionarios reales recorrieron nuestro país indagando sobre sus riquezas naturales, actividades humanas o sobre su base etnográfica y demográfica teniendo siempre como norte el resguardo de los intereses de la corona. Entre estos altos personeros del rey se destacó visiblemente den Pedro José De Olavarriaga, juez enviado por el virrey, presidente, gobernador y capitán general del Nuevo Reino de Granada, don Jorge De Villalonga, para que hiciese un inventario acerca de la agricultura, hacienda pública, urbanismo, la industria, el comercio, la ganadería, la división político territorial y la población de la provincia de Venezuela (o Caracas) que comprendía las jurisdicciones de San Sebastián, Valencia, Nirgua, San Carlos, Araure, Guanare, Barquisimeto, Tocuyo, Carora, Trujillo y Santa Ana de Coro.
Este trabajo encomendado a Olavarriaga, al mismo tiempo que se le asignaron a Juan Amador Courten los proyectos militares para custodiar la costa marítima, fue plasmado en la formidable obra Instrucción General y Particular del Estado Presente de la Provincia de Venezuela en los años de 1720 y 1721 y que representa una de las primeras investigaciones con carácter científico basada en encuestas, censo que aporta un cúmulo de datos comprobados que le dan un valor documental importante.
En lo que respecta a Morón habla de la existencia de 174.000 árboles de cacao que producen 1.740 fanegas del fruto, a la vez que señala los nombres de sus propietarios, así mismo menciona el auge del contrabando de los holandeses en el área por su cercanía a la isla de Curazao. Hace una breve descripción geográfica de los ríos del municipio y de la punta de Morón.
El vasco Olavarriaga solicitaba a sus superiores la construcción de un fuerte punto de seguridad para salvaguardar la boca del río Yaracuy para que libremente fluyeran las embarcaciones cargadas con productos agrícolas provenientes de los valles de Barquisimeto con destino al mar de allí al puerto de Puerto Cabello. Olavarriaga explica con detalle este proyecto y concluye con lo siguiente: "Estas consideraciones obligan a su majestad de asegurar la Boca del río Yaracuy de algúnfucrtecito que defienda la entrada de dicho río; asegura la libertad de trajín, y los frutos o mercancías depositadas en esta parte, y en la obra que propongo, la cual proporciona la necesidad que se requiere bastará para el efecto que se pide"
Olavarriaga no sólo prestó un gran servicio a su rey desde el punto de vista de reconocer y cuantificar la infraestructura colonial de la provincia colonial de Caracas, sino que también siempre demostró su animadversión por los gentilicios diferentes a su raza. En su mencionada obra esgrime con mucha frecuencia argumentos hostiles y peyorativos contra los pobladores de nuestra tierra, los tilda de flojos o perezosos por naturaleza, que sólo les interesa el bien propio y no el de su rey, veamos el siguiente fragmento donde se refiere a la prosperidad de la Provincia y a los desmanes de los gobernadores: "Pero las vejaciones, las concusiones que varios de ellos (los gobernadores) han ejercitado disminuyeron la buena voluntad y la aplicación al trabajo de sus vecinos, los cuales de por sí naturalmente perezosos se han dado del todo a este vicio viendo que sus cabos prefirieron su interés y el apetito de las riquezas a los intereses de la Real Corona”.
Pero esto no es todo, también sostiene lo siguiente: "Se puede asegurar que la provincia de Venezuela fuera una de las mejores y de las más fértiles de toda las Indias Occidentales si fuera ella cultivada; pero la flojedad de sus vecinos es tan grande que en medio de esta abundancia apenas se halla lo necesario a la vida". Obviamente los americanos no eran de la devoción de Olavarriaga.
Sin embargo donde más elocuente se hizo su xenofobia fue contra los negros. De éstos tenía un concepto extremo, solicitaba un mayor castigo para los negros para que pudieran rendir en el trabajo y censuraba el buen trato de algunos mayordomos le daban a los negros así como también la blandura de los hacendados para con sus subalternos, al respecto dice; •"... El mayordomo como he dicho hurta a su amo, y para que los esclavos no le den cuenta de las malversaciones que hacen, quedan sin trabajar y con más libertad. Esta negligencia pierde a los negros, (nación, naturalmente inclinada a la flojedad y al hurto), y cuando pueden hacer lo que quieren sin temor de castigo, no hay duda que no sepan aprovecharse de la ocasión al perjuicio de sus amos. Este abuso causa vanos inconvenientes que suelen ser funestos, el negro tratado con más benignidad se hace soberbio, y se alza contra su amo al menor castigo que le hacen, lo que le induce, o a huir o muchas veces a matar su amo, o su mayordomo ".