Según Alexis Coello, aparece en un croquis de Don Juan de Pimentel en el siglo XVI. En la antigüedad era navegable por canoas de mediano tamaño que transportaban productos agrícolas.
📄 Crónica: El Origen de Morón ➔
Según Alexis Coello, en su estado original sin canalizar, el río seguía un curso sinuoso desde la montaña hacia el oeste y luego al este, corriendo de forma paralela a la calle Real. Era una fuente de pesca de camarones y peces para los habitantes.
📄 Crónica: Libro Crónicas desde Morón - Reminiscencias ➔
Según el autor del texto, en el pasado sus aguas eran frías, cristalinas y de caudal regular, permitiendo el consumo humano, el lavado de ropa y la pesca de especies como corronchos, camarones y lame arenas. Con el crecimiento de la ciudad y el impacto de la Petroquímica, el río se transformó en un cauce contaminado que conduce desechos hacia el Mar Caribe.
📄 Crónica: Libro Crónicas desde Morón - Había una vez un Río ➔
Según Alexis Coello, la referencia más antigua data de 1578 en un croquis de Don Juan de Pimentel. El autor plantea que el nombre fue asignado primero al río y posteriormente se extendió al poblado cuando este comenzó a formarse.
📄 Crónica: El Toponímico Morón ➔
Según Alexis Coello, es un río de cauce corto y mediano cuya cabecera se encuentra en la Cordillera de la Costa. El autor destaca que este río fue reforestado.
📄 Crónica: Entre el mar y la montaña ➔
Según Alexis Coello, sus aguas sirvieron para refrescar a las cabalgaduras de Bolívar y su comitiva durante la mañana del 31 de diciembre de 1826.
📄 Crónica: Bolívar y Morón ➔
Según el Consejo Comunal 3 de Mayo y Alexis Coello, este barrio surgió en 1983 tras el desbordamiento del río Morón. Su nombre proviene del 3 de mayo de ese año, fecha en que la Gobernación de Carabobo inició la entrega de materiales de construcción a los damnificados reubicados en terrenos que pertenecían a una finca de un ciudadano italiano.
📄 Crónica: La comunidad de 3 de Mayo ➔
Según el autor de la crónica, es un sector adyacente a la desembocadura del río Morón. Antiguamente era un paraje solitario habitado por pescadores, conocido por la pureza y abundancia de sus aguas aptas para el consumo.
📄 Crónica: Viejos toponímicos ➔
Según el autor de la crónica, este sector estaba poblado por árboles gigantes de Jabillo al lado del antiguo curso del río Morón. Era el punto de reunión el 26 de julio para las fiestas patronales de Santa Ana, donde se realizaban parrilladas.
📄 Crónica: Viejos toponímicos ➔
Según Alexis Coello, es un lote de terreno anegadizo que constituye la vega del río Morón en su curso medio. Describe que es el desagüe natural del río y área de drenaje para aguas de la parte occidental, caracterizada por estar cruzada de canales y quebradas.
📄 Crónica: Libro Crónicas desde Morón - La Pancha ➔
Según Alexis Coello, en 1826 era un pequeño caserío de menos de 500 habitantes ubicado cerca del río Morón. Sus tierras producían cacao, plátano y maíz. Poseía una iglesia de adobe y tejas de trece varas de largo por siete de ancho.
📄 Crónica: Bolívar y Morón ➔
Según Alexis Coello, es un lugar estratégico históricamente utilizado para el comercio legal y contrabando con holandeses de Curazao. En 1768, el río Morón era navegable hasta sus predios. En 1842 existía un caserío de bahareque y madera. Fue escenario del desembarco de Juan Crisóstomo Falcón en 1859 y sede de proyectos urbanísticos e industriales, como el de Pérez Jiménez y la empresa Volkswagen.
📄 Crónica: Palma Sola ➔
Según Alexis Coello, su historia se remonta a tiempos cuando el río Morón era navegable para el comercio. En 1842 existía allí un pequeño caserío de bahareque y palma. Fue escenario de proyectos urbanísticos y turísticos, destacando el impulso habitacional de la empresa Volkswagen en la década de 1950. Es descrita como una zona de inspiración para poetas y músicos debido a sus paisajes marinos.
📄 Crónica: Palma Sola ➔
Según Alexis Coello, constituye una extensión de tierras planas adyacentes al mar, ubicadas entre la desembocadura del río Morón y Punta Morón. Posee suelos salino-arenosos y vegetación desidua en transición a xerófita. Históricamente fue el punto de desembarco de la expedición federal de Falcón en 1859 y sede de proyectos urbanísticos e industriales fallidos.
📄 Crónica: Palma Sola (notitarde) ➔
Según Alexis Coello, constituye una extensión de tierras planas en las adyacencias del mar, enclavada entre la desembocadura del río Morón y punta Morón. Fue escenario del desembarco del Mariscal Juan Crisóstomo Falcón en 1859 y sede de un proyecto urbanístico truncado del general Marcos Pérez Jiménez.
📄 Crónica: Libro Crónicas desde Morón - Historia de Palma Sola ➔
Según Alexis Coello, antes de 1950 la población se ubicaba en la margen izquierda del río Morón, al sur de la actual encrucijada. El trazado incluía la calle Real (hoy calle Comercio), la Iglesia Santa Ana y un cementerio en el área que actualmente ocupan la Plaza Bolívar, la Policía y la Cantv.
📄 Crónica: Libro Crónicas desde Morón - Reminiscencias ➔
Según el autor de la crónica, este establecimiento se encuentra actualmente en el lugar donde anteriormente se ubicaba el sector de La Jabilla, específicamente en la intersección de la calle Comercio con la calle San José.
📄 Crónica: Viejos toponímicos ➔
Según Alexis Coello, se construyó sobre terrenos inundables a raíz del boom industrial de la década de los 60. Menciona que originalmente eran ranchos de tablas y cartón con configuración anárquica que posteriormente se transformaron en casas y quintas.
📄 Crónica: Libro Crónicas desde Morón - La Pancha ➔
Según Alexis Coello, es un sector ubicado en el estado Barinas poblado por herederos o emigrantes producto de la relación entre mujeres barinesas que trabajaron en Morón y hombres de la localidad. En esta colonia son comunes apellidos como García, Pereira, Da Silva, Moreno, Abreu y Martínez.
📄 Crónica: Libro Crónicas desde Morón - Población Flotante ➔
Según Alexis Coello, el sector recibió este nombre porque en las cercanías del barrio El Mamón se arrojaban los restos de burros, caballos y mulas fallecidos.
📄 Crónica: Sabía Ud. ➔
Según Alexis Coello, era una de las zonas por donde el ladronzuelo Chiripa realizaba sus andanzas en la época de los sesenta.
📄 Crónica: Chiripa ➔
Según Alexis Coello, era una de las pocas calles existentes en el Morón pre-industrial, actualmente denominada Calle Comercio.
📄 Crónica: Sabía Ud. ➔
Según testimonios recogidos por Argenis Alcalá, originalmente era un camino llamado el Tartagal por las matas de tártago. Según Ignacio Vargas, su nombre se debe a la leyenda de que Simón Bolívar pasó por allí a caballo.
📄 Crónica: La fundación de Santa Ana ➔
Según Alexis Coello, nace en las cumbres de El Letrero a 1225 Msnm y dio origen al caserío Alpargatón, primera cabecera de poblado del municipio. Su cuenca es de 96 Km2 y se bifurca entre Pequiven y Boca de Yaracuy formando la cochinera uno y dos.
📄 Crónica: VIERNES 3 DE OCTUBRE DE 2008
Hidrografía Morense ➔
Según el autor de la crónica, este sitio existió en los predios de Palma Sola y debe su nombre a una frondosa mata de mango ubicada en una curva. Fue famoso por leyendas sobre la aparición de un difunto que resguardaba un tesoro enterrado.
📄 Crónica: Viejos toponímicos ➔
Según Alexis Coello, nace en Fila Rica a 1428 msnm. En su parte superior se llama río La Justa y adquiere el nombre de Morón al incorporársele la quebrada Las Palmas. Fue represado para la petroquímica y actualmente sirve de colector de aguas negras para la ciudad.
📄 Crónica: VIERNES 3 DE OCTUBRE DE 2008
Hidrografía Morense ➔
Según Alexis Coello, nace en la Fila Rica a 1428 Msnm (montañas de Cariaprima). Recibe el nombre de Morón tras incorporarse la quebrada Las Palmas. Fue represado y canalizado para la empresa petroquímica. Presenta altos niveles de contaminación al servir como colector de aguas negras.
📄 Crónica: VIERNES 3 DE OCTUBRE DE 2008
Hidrografía Morense ➔
Según Alexis Coello, nace en la serranía de Aroa. El geógrafo Codazzi señala que funcionaba como canal de tráfico comercial entre El Chino (Yaracuy) y Puerto Cabello. Tiene una cuenca de 2.200 km2 (525 km2 en Carabobo) y sus aguas eran utilizadas por Venepal y Mercapel.
📄 Crónica: VIERNES 3 DE OCTUBRE DE 2008
Hidrografía Morense ➔
Según Alexis Coello, este río nace en las cumbres de María Teresa a 1679 msnm. Anteriormente era denominado Puerto Chávez debido a que en su desembocadura existía un embarcadero utilizado por holandeses para el tráfico comercial. Posee una cuenca tributaria de 86 km2 y sus aguas son aprovechadas por la empresa PDVSA.
📄 Crónica: VIERNES 3 DE OCTUBRE DE 2008
Hidrografía Morense ➔
Según Alexis Coello, este río nace en las cumbres de Maria Teresa a 1679 Msnm. Anteriormente era denominado Puerto Chávez debido a la existencia de un embarcadero en su desembocadura utilizado por holandeses para el tráfico comercial. Posee una cuenca de 86 Km2 y sus aguas son destinadas al uso industrial de la empresa PDVSA.
📄 Crónica: VIERNES 3 DE OCTUBRE DE 2008
Hidrografía Morense ➔
Según el autor de la crónica, este lugar se localiza por los lados de Sanchón, cerca de una laguna que nunca se seca. Era un sitio frecuentado por jóvenes para buscar mangos y su nombre podría derivar del lenguaje coloquial referido al pez o anguila eléctrica.
📄 Crónica: Viejos toponímicos ➔
Según Alexis Coello, fue un pequeño trapiche destinado a la producción de melaza para ganado y papelón. Tuvo su pleno funcionamiento en la década de los cincuenta y cesó actividades a principios de los sesenta. Contaba con un sistema mecánico de molienda y tanques subterráneos cilíndricos. Sobre sus viejas instalaciones se construyó posteriormente la escuela Udón Pérez.
📄 Crónica: Libro Crónicas desde Morón - El Trapiche Viejo ➔
Según Alexis Coello, nace en las montañas de Temerla (Yaracuy) y también es conocido como río Salao. Anteriormente alimentaba al río Yaracuy, pero fue desviado hacia el río Alpargatón por sus constantes inundaciones. Su cuenca es de 456 km2 e incluye afluentes como la quebrada Capotillo y el río Escondido.
📄 Crónica: VIERNES 3 DE OCTUBRE DE 2008
Hidrografía Morense ➔
Según Alexis Coello, nace en las montañas de Temerla (Yaracuy). Anteriormente alimentaba al río Yaracuy pero fue desviado hacia el río Alpargatón. En la unión con el arroyo de Canoabo se construyó la represa que suministra agua a Morón y Puerto Cabello. Su cuenca es de 456 Km2.
📄 Crónica: VIERNES 3 DE OCTUBRE DE 2008
Hidrografía Morense ➔
Según Alexis Coello, históricamente ha sido uno de los puntos de convergencia más importantes de la región centro-occidental desde la colonia. Funcionaba como lugar de encuentro para viajeros de Canoabo, Alpargatón y las costas de Falcón. En el presente, se describe como un espacio colapsado por el tráfico automotor y utilizado como un terminal improvisado de transporte público.
📄 Crónica: El Caos del Transporte en Morón ➔
Según José Rodríguez Escarate, el acondicionamiento del terreno comenzó en 1935 por iniciativa de jóvenes deportistas. Originalmente el sitio era una inmensa laguna que conectaba con la laguna de La Pancha. Fue el terreno de juego de los clubes 'Santa Ana' y 'Morón Star'.
📄 Crónica: Un personaje y una historia ➔
Según José Rodríguez Escárate, fue fundado en 1935 por un grupo de jóvenes que acondicionaron el terreno con hachas, machetes y chasis de carros viejos. Originalmente el sitio era una inmensa laguna que cruzaba las calles Real y Miranda. En 1985 cumplió medio siglo de existencia sirviendo para la práctica deportiva de diversas generaciones.
📄 Crónica: Un Personaje y una Historia ➔
Según José Rodríguez Escárate, fue fundado en 1935 por un grupo de jóvenes que acondicionaron el terreno con hachas, machetes y chasis de carros viejos. El sitio originalmente era una inmensa laguna que cruzaba las calles Real y Miranda.
📄 Crónica: Un Personaje y una Historia ➔
Según el autor de la crónica, es un comercio que opera en la actualidad en el espacio que antes comprendía el sector sombreado por los árboles de Jabillo, junto al antiguo curso del río.
📄 Crónica: Viejos toponímicos ➔
Según Alexis Coello, era la denominación que recibía la zona donde hoy se asientan las urbanizaciones Colinas de Pequiven, Colinas de Mara y Banco Obrero.
📄 Crónica: Sabía Ud. ➔
Según el autor de la crónica, es un centro poblado en crecimiento que marca el límite entre Morón y Alpargatón. El nombre se deriva de la quebrada homónima y puede referirse al árbol vitex o a piedras de canto rodado.
📄 Crónica: Viejos toponímicos ➔
Mencionada por Alexis Coello como una montaña ubicada en las cumbres de Sanchón, en la cordillera de la costa, con una altura de 1769 metros sobre el nivel del mar. Sus manantiales drenan hacia la cuenca del río Sanchón.
📄 Crónica: Libro Crónicas desde Morón - Sanchón ➔
Según Alexis Coello, Morón ha sido históricamente una de las encrucijadas más importantes de la región centro-occidental desde tiempos coloniales. José Joaquín Burgos la describe como una ventana abierta al mar y a la montaña, una esquina en la historia venezolana y un espacio vital que comunica el centro del país con el occidente y las zonas turísticas del Estado Falcón.
📄 Crónica: El Caos del Transporte en Morón ➔
Según Alexis Coello, los testimonios más remotos del nombre datan de 1578 en un croquis de Juan de Pimentel. En 1683 es descrito como un pueblo de indios en el documento "Grandeza de Indias". En 1700 aparece como Santa Ana de Morón en registros eclesiásticos. A lo largo de los siglos ha sido parroquia de Puerto Cabello (1811) y municipio (1864). En 1901 comenzó a llamarse Mora.
📄 Crónica: Libro Crónicas desde Morón - Evolución Cronológica Morense ➔
Según Alexis Coello, en la década de los treinta era un poblado bucólico y rural con escasos habitantes (1.203 personas y 264 casas). Su economía giraba en torno al cacao y el coco. Los caseríos que lo conformaban eran el centro, Alpargatón, Las Vegas, Boca de Yaracuy, Sanchón, Santa Ana, Gomera y Zapateral.
📄 Crónica: Tiempos de Galavís ➔
Según Alexis Coello, en 1826 era un caserío pequeño con menos de quinientos habitantes, ubicado cerca del río homónimo. Sus tierras eran conocidas por la producción de cacao (1.740 fanegas), plátanos y maíz, aunque la guerra de independencia había mermado su capacidad productiva.
📄 Crónica: Bolívar y Morón ➔
Según el autor de la crónica, era un caserío situado por los lados de La Paragüita, fundado por inmigrantes de Ocumare de la Costa. El nombre proviene de una planta textil según McPherson, o de la abundancia de ocumo según Altolaguirre.
📄 Crónica: Viejos toponímicos ➔
Según Alexis Coello, en los terrenos donde se encuentra actualmente la plaza y la policía se ubicaba el primer cementerio de la aldea moronense.
📄 Crónica: Sabía Ud. ➔
Según Alexis Coello, aparece en el plano de 1578 de Juan De Pimentel. Según Pedro José De Olavarriaga, su nombre se debe a que se encontraba en posesiones del alcalde Benito Chávez y servía como punto de trato para navíos y balandras.
📄 Crónica: Libro Crónicas desde Morón - Sanchón ➔
Según Alexis Coello, este río dividió por muchos años las jurisdicciones de Valencia y Nirgua. Sus aguas fluyen desde manantiales en la montaña María Teresa y desembocan en el Mar Caribe. Según Pedro José De Olavarriaga en 1720, el río sale de la serranía y desemboca al medio de la playa del Puerto de Chávez.
📄 Crónica: Libro Crónicas desde Morón - Sanchón ➔
Según el autor de la crónica, este nombre identifica tanto al río como a un antiguo caserío en sus riberas montañosas. Funcionaba como el límite este de la posesión denominada "casa de tejas".
📄 Crónica: Viejos toponímicos ➔
Según Argenis Alcalá, esta urbanización inició en 1958 con la llegada de los constructores italianos Bruno, Giuseppe y Emilio Gaspared. Su nombre se debe a una hacienda que existió previamente en la zona y en honor a la virgen de Santa Ana. Los terrenos fueron donados por el ingeniero Toñolet de la Petroquímica para descongestionar el casco de Morón.
📄 Crónica: La fundación de Santa Ana ➔
Según Alexis Coello, fue el lugar donde Bolívar y su comitiva pasaron la noche del 30 de diciembre de 1826 antes de seguir hacia Morón.
📄 Crónica: Bolívar y Morón ➔
Según Alexis Coello, situada en la carretera de la Costa a 26 metros sobre el nivel del mar. En los años treinta contaba con 1.000 habitantes y 217 casas. Tenía una agricultura y ganadería más desarrolladas que Morón y funcionaba como el feudo del general Félix Galavís. Sus caseríos incluían San Roque, Canoabito, Central Lucinda, San Pablo, Los Teranes, Colombia y El Salado.
📄 Crónica: Tiempos de Galavís ➔
Según Alexis Coello, fue el sitio escogido en 1955 para el alojamiento de los obreros petroquímicos por estar en una parte alta con fácil drenaje y aislamiento visual de las instalaciones industriales para favorecer la higiene mental del trabajador.
📄 Crónica: El Eje Morón-Puerto Cabello en 1955 (II Parte) ➔
Según Alexis Coello, este sector funcionó anteriormente como potrero y vaquera de la localidad antes de ser urbanizado, siendo Nacho Vargas padre uno de sus constructores iniciales.
📄 Crónica: Chiripa ➔
Libro Crónicas desde Morón - Había una vez un Río
El río no era tan poluto como ahora. Eran los tiempos en los que un caluroso domingo se deseaba un chapuzón en las frías aguas del dique del río Morón.
En realidad, no era en el propio dique donde disfrutaban los bañistas sino un poco aguas abajo donde el río se represaba en su cauce natural por la anteposición de grandes rocas ubicadas al borde del concreto en el inicio de la canal.
Ollas y pailas contentivas de los aderezos subían la pequeña cuesta en hombros de los comensales del sancocho. Los samanes frondosos ponían la frescura y el verdor. La leña estaba a poca distancia.
El "salao» se complementaba o se cruzaba con corronchos, camarones o lame arenas que se extraían fácilmente del escondrijo bajo las piedras. Si se quería otras especies había que tirar anzuelo un poco más arriba.
Por supuesto, estas reuniones, casi siempre familiares, se animaban con las consabidas bebidas espirituosas.
Todavía no aparecían en el firmamento del sur de la ciudad las urbanizaciones Colinas de Mata, Santa Rita, Fundamorón, ni el barrio El Dique. Santa Ana era un puñado de casas y la Lorsa había comenzado la primera etapa de la Urbanización Banco Obrero.
Los caseríos en las adyacencias del río aún utilizaban los pozos sépticos o letrinas, por lo que las aguas corrían libres y cristalinas por el pavimento encementado. Su caudal era regular, entonces la Petroquímica no privaba del todo el preciado líquido que generaba diversos usos desde el chapotear de los muchachos hasta el consumo humano y pasatiempo de lavanderas. En las riberas del río, en su cauce medio, espacios abiertos se utilizaban para pequeñas labranzas y el pastoreo.
En el sector El Jabillo, Julio López era propietario de un considerable rebaño de cabras y ovejas que pastaban en el margen derecho del río; a más de uno vi que cruzaba el río con un mecatillo amarrado en la cintura bajo la camisa dizque iban a cazar pájaros pero no llevaban la honda. Algunos sintieron la furia del látigo en brazos de Julio cuando estaban en pleno apogeo. Otros perdieron los calzones.
Más allá estaba la alcantarilla, pozo de agua helada y turbia que provenía de la planta de tratamiento de la Petroquímica y que drenaba hacia la canal del río. Inocentemente los zagaletones que se bañaban se exponían a la contaminación de estas aguas residuales. Al otro lado se encontraba el viejo lecho del río Morón, con sus aguas estancadas también recibía a los bañistas. Cualquier laguna era buena para refrescarse. La aldea creció y se hizo pueblo, el pueblo se hizo ciudad. El otrora río se convirtió en el intestino grueso de la ciudad que conduce su pestilencia hacia su desembocadura en el Mar Caribe. La boca, como la llamábamos era una piscina natural muy buena para pasar un fin de semana, hoy es un cuerpo muerto y putrefacto. En Morón hubo una vez un río...
Libro Crónicas desde Morón - Sin Vocación Marina
El mar representa un recurso natural por excelencia para apuntalar economías de pueblos y ciudades. No pocas regiones viven de lo que el mar provee o atrae, que para el caso es lo mismo. La mano del hombre introduce elementos acondicionadores para potenciar las bondades de la naturaleza o para corregir aquello que no sirva a sus interese, o mejor dicho, que no sirva a los intereses colectivos.
Hay ciudades que han vivido históricamente apegadas a su mar, tal es el caso de Puerto Cabello. El mar ha sido su origen y su razón de ser desde que apareció el primer galeón español en el horizonte. Su condición de puerto acentuó desde un principio la relación hombre-mar. Con el devenir el mar formó parte del sentimiento porteño. Está en los versos de los poetas, está en los cantos de los juglares, está en el silbido de los pescadores, está en las anécdotas de los marineros y sobre todo, está en el temperamento de un pueblo que se vuelca a diario a los diferentes lugares o playas para recrearse y compenetrarse con su manto azul. ¿Sentimos los moronenses lo mismo? La respuesta es no.
Morón también es una ciudad con mar. Poseemos una extensión costera que alcanza los 14 kilómetros desde la desembocadura del río Yaracuy hasta el estuario del río Sanchón. No obstante, Morón no goza de una tradición marítima o en todo caso su identidad ha sido diluida y absorbida por la preponderancia de su vecino Puerto Cabello.
Si exceptuamos los escasos pescadores artesanales que frecuentemente buscan su subsistencia en las playas de la localidad y a los turistas residentes que se movilizan hacia las playas de Palma Sola los fines de semana o en temporadas de vacaciones, podemos decir que el mar no existe como parte integral de nuestro municipio.
El mar de Morón es un gigante dormido que es posible despertar a mediano plazo con resultados obviamente favorables para las comunidades; no sólo desde el punto de vista económico, donde indudablemente que las expectativas generales están centradas en la industria como actividad fundamental, sino también que es necesario incentivar desarrollos alternos como el turismo, que generen riquezas y empleos, a su vez asumir la existencia como una manera espiritual de abrirse paso hacia el mar y lo que representa como inspiración de vida, forjador de sueños y encantos.
He oído al alcalde Garrido hablar sobre un proyecto, ya terminado, de una marina turística y un balneario popular para las playas de Palma Sola, cosa que me parece magnífica para dinamizar esta área y que puede ser el comienzo para sanear el ambiente de toda la franja costera morense. Habrá que descontaminar, en primer lugar, el río Morón, cuestión que es muy factible, puesto que ya el colector central de aguas negras está concluido al igual que la planta de tratamiento, y, en según do lugar, habrá que controlar rigurosamente a las empresas de la zona para evitar que continúen derramando sustancias nocivas que afecten el ecosistema marino. Otro elemento a considerar sería la construcción de un muelle pesquero que contribuya a mejorar la economía de humildes pobladores y la disposición al público en mejor precio de variedades de pescado.
Empero, se dirá que estos proyectos requieren de inversiones cuantiosas y que la Alcaldía no podrá financiarlos; efectivamente así será. Pero existen diversas opciones para obtener los recursos para llevar a cabo estas obras. Puede ser a través de la inversión privada y/o por medio del régimen de concesiones. También se podría buscar la posibilidad de aportes gubernamentales como la Gobernación del estado o los ministerios del Ambiente o del Turismo, o, ¿por qué no?, tocar las puertas de los organismos multilaterales.
Bueno es aclarar que cuando hablamos de estos proyectos ambiciosos no estamos señalando que se harán a la vuelta de la esquina. Lógico es suponer que se necesita un tiempo más o menos prolongado para hacerlos una realidad; sin embargo, hay que empezar pronto. Tampoco es una utopía, son los retos de los morenses y de sus autoridades para el siglo XXI. Es prudente hacer otra acotación: el espacio físico donde deberían desarrollarse tales proyectos y otros más como balnearios, hoteles, etc., no tiene por qué restringirse solamente al área de Palma Sola, ya que el municipio Juan José Mora dispone de 14 Kms. De costas. Entendemos que en sus adyacencias están ubicadas importantes empresas vitales para el desarrollo, pero no deben arrogarse más de las extensiones territoriales que requieran para su seguridad y nuevas ampliaciones. En toda circunstancia la concertación y el apego a ley deben ser el norte de las acciones.
El Origen de Morón
Morón significa morro, monte. Aunque el pueblo de Morón no fue fundado en el siglo XVI ya se tenía noticia de su río por un croquis del Golfo Triste diseñado por Don Juan de Pimentel donde aparecen los ríos Aroa, Aracoy o Yaracuy y Morón-. Todavía en el siglo XVII la población de Morón es mayoritariamente indígena que apenas sobreviven, el resto de los habitantes son algunos blancos dueños de haciendas de cacao y cierta cantidad de negros esclavos y libres.
Morón no tiene fecha de fundación ni fundador conocido. Probablemente el nombre del pueblo fue tomado del río que para aquel entonces era navegable por Canoas de mediano tamaño que transportaban productos agrícolas. Los conquistadores y sacerdotes españoles acostumbra¬ban a colocar sus nombres a ríos y lugares. "Es común el nombre de Morón en Es¬paña y en varios países hispanos como Argentina y Cuba. No es extraño que en nuestro caso haya sucedido algo similarâ€.
Juan de Morón fue un conquistador y encomendero español. Fue fundador de Trujillo. Estaba casado con Isabel Flores y tenía un hijo llamado Marcos Valera. Juan de Morón participó con Diego García de Paredes en la conquista y población de Cuicas (Trujillo} y también en la defen¬sa de Nueva Segovia (Barquisimeto) en 1553 cuando los ataques del Negro Miguel, Rey de Buria. "Fue uno de los fundadores de de la ciudad Rodrigo de Maracaibo y su primer Alcalde... Por espacio de varios años estuvo en la región de Nirgua, gastando gran parte de sus bienes en servicio de la Real corona". No olvidemos que el territorio de Morón fue jurisdicción de Nirgua ¿No estaría aquí el origen del nombre de la ciudad de Morón?
El cumbe fue una agrupación de negros esclavos escapados de sus amos de las haciendas cercanas y loangos que eran negros esclavos escapados de curazao y que aquí obtenían la libertad, se internaban en las montañas y parajes solitarios para esconderse de las persecuciones y las leyes de los blancos. En sus escondrijos construían viviendas improvisadas y formaban una comunidad que se reencontraba con sus ritos y sus culturas africanas ancestrales. Uno de los cumbe de la zona estuvo ubicado en las alturas del río Sanchón. Muchos negros de los cumbes se arraigaron a esta tierra y se constituyeron en el núcleo originario de la población moronense.
Se estima que a principios del siglo XVII (de 1700 en adelante) se conforma un núcleo poblacional o caserío con cier¬ta uniformidad. No fue fundado oficialmen¬te como pueblo de españoles sino que en forma lenta y espontánea se va agregando y concentrando el contingente humano sobre el territorio hasta adquirir fisono¬mía de pueblo. A comienzo de 1700 aparece la iglesia como factor de unidad espiritual bajo el patronato la virgen de Santa Ana. Ya antes en forma provisional había estado San Francisco como patrono del poblado. En 1720 la iglesia estaba a Cargo del Capellán Sebastián Herrera. En 1733 fue asignado el sacerdote Rodríguez Tinoco para los oficios religiosos en la costa de Morón.
En 1730 Y 1733 se produce en la zona costera, que incluye a Morón, la rebelión de Juan Andrés López del Rosario mejor conocido como "Andresote". Era un zambo nativo de Valencia que tomó las armas y li¬deró a un grupo numeroso de negros, indios, blancos hacendados y contrabandistas para enfrentar los abusos de la Compañía Guipuzcoana y en defensa del comercio ilí¬cito con los holandeses que operaban desde la isla de Curazao. Para ese entonces la población era aproximadamente de 237 habitantes compuesta de la siguiente ma¬nera: Alpargatón 120 personas (28 casas), Urama 12 personas (6 casas), El Salao 66(11 casas) y Morón 39 (8 casas).
Para 1768 la población de Morón al¬canza a 168 personas. Distribuidas así: 6 blancos (4 hombres y 2 mujeres}, 58 par¬dos (25 h y 33 m}, 30 niños, 74 esclavos 38 h Y 36 m); como podrá notarse el 44% lo constituye la población esclava. 1773 5 años después Morón tiene 127 ha¬bitantes y Alpargatón 202 para un total de 329 pobladores. Nótese que Alpargatón posee más habitantes que Morón por lo lle¬gó a ser primero que éste cabecera de poblado. Esta población vivía de las activida¬des agrícolas, los productos como el Ca¬cao, maíz, plátanos etc. que llevaban al puerto de Puerto Cabello a vender. Morón llegó a ser el mayor productor de Cacao de la costa. También había la crianza de ganado y otros animales. El contrabando fue practicado con mucha frecuencia.
En 1773 Morón, Alpargaton, Sanchón y urama reciben la visita del ilustre Obispo Ma¬riano Martí. De Morón dice lo siguiente: "es un pequeño caserío ubicado a escasos me¬tros del río del mismo nombre, habitado por esclavos y otras gentes libres que cul¬tivan las haciendas de cacao".
La estadía del Obispo Martí fue posi¬tiva para estos pueblos por su 1abor civi¬lizatoria y humanística. El l6 de marzo del año mencionado inspecciona la iglesia de Morón conjuntamente con el Vicario y algunos vecinos y dice al respecto: "La fabrica es de adobe, cubierta de tejas, tiene un área de trece varas de largo y siete y tres cuarto de ancho, contando solamente con un altar". También visita la iglesia de Alpargatón encontrándola de bahareque doble, cubierta de palma, con un área disponible de veinte varas de largo y siete de ancho, con un altar".
Urama es actualmente una parroquia del municipio Juan José Mora. En lenguaje indígena significa "lapa". En l628 perteneció a la jurisdicción de Nirgua, sin embargo, fue después de 1711 que se concentró un movimiento poblador vinculado estrecha¬mente al caserío de Canoabo.
En 1835 Urama pasó a ser parte del can¬tón de Montalbán que se había separado de Nirgua. Posteriormente, junto con Morón, llegó a ser integrante del Distrito Puerto Cabello. Su santo patrón es San Juan Bau¬tista que para el año de 1726 contaba con una iglesia de paja dedicada su veneración.
Urama también era un lugar habitado fundamentalmente por negros esclavos que laboraban en varias haciendas de cacao.
El 5 de agosto de 1811 el Ejecutivo ¬Nacional le otorga el título de ciudad a Puerto Cabello. En dicho documento oficial aparecen Alpargatón Y Morón como parroquias pertenecientes al suburbio de la nueva ciu¬dad.
Luego vendrían largos años de guerra por la independencia y Morón serviría como encrucijada de caminos que comunica¬ban las tropas en pugna desde el centro del país hacia el occidente y viceversa.
En 1824 se promulgó la ley de divi¬sión político-territorial de la Repúbli¬ca de Colombia en la cual se le da la de¬nominación de Carabobo al territorio que hoy ocupan los estados Lara, Yaracuy, Co¬jedes y parte de Aragua, y por supuesto, incluía el territorio del actual estado Carabobo.
Morón y Alpargatón formaron parte como parroquia del Cantón Puerto Cabello, no así Urama que continuó integrada al Cantón de Montalbán desde la fundación de ésta en 1628.
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El 31 de diciembre de l826 acontece la visita del Libertador Simón Bolívar al pueblo de Morón. Serían las once de la ma¬ñana cuando entró el Libertador triunfante sobre la calle polvorienta y seca que con¬ducía a varias rancherías no bien dispuestas en el espacio, pero el ánimo de la multitud qUe aclamaba a los visitantes recompensaba la fatiga y la inclemencia de aquel sol moronero.
El griterío de los moradores no cesa¬ba dando vivas al paso del Libertador, vea¬mos que nos dice al respecto el cronista Miguel Elías Dao: "Negros, zambos, mesti¬zos y criollos, esclavos o no, se integra¬ron a una misma fe para decir presente. El Libertador recibió del pueblo las mejores atenciones unidas a un suculento almuerzo de campaña".
El Eje Morón-Puerto Cabello en 1955 (II Parte)
Por considerar de importancia capital para comprender el proceso urbano-industrial vinculado al desarrollo socioeconómico del área vamos a resumirles la segunda parte del informe del año 1955 aprobado por la comisión nacional de urbanismo para la localización de la población obrera de la industria petroquímica.
Señalaré los aspectos más importantes que tuvieron incidencia en la conformación del espacio físico de la infraestructura de lo y que es Morón en la actualidad o el Morón contemporáneo.
Uno de los elementos básicos para la transformación de Morón era la canalización del río homónimo para poder recuperar así una gran extensión de terreno en la parte central y sur del poblado para utilizarlo en el crecimiento urbano del sector; al respecto, dice el informe: "La idea central de la nueva estructura urbana está basada en la canalización del tramo bajo del río Morón, lo cual permite recuperar grande extensiones normalmente inundadas por el río, al mismo tiempo se convierte en un elemento preciso del panorama y del paisaje y quizás pueda ser aprovechado su caudal para dragar en forma controlada una red de canales que hagan posible levantar el nivel de los terrenos inmediatos al mar entre los ríos antes mencionados.
Este tratamiento del río permitirá normalizar la conjunción de las dos vías más importantes que allí se enlazan: Coro-Morón y Barquisimeto-Puerto Cabello, lográndose un trazado del último tramo de la primera, más racional y posiblemente un dispositivo no interferido como hoy, por construcciones anárquicas (ranchos) y comercio cuyo funcionamiento significa para el tráfico regional una disminución de velocidades (90 km/h) de capacidad y un constante peligro para los pobladores del actual Morón, cuya estructura en su actualidad, si se mantiene, obligara en el futuro un cambio de trazado a las comunicaciones troncales regionales".
Realmente esta apreciación es visionaria puesto que fue precisamente lo que se hizo veinte años después con la construcción del distribuidor de Palma Sola para desviar el paso por el centro de El Eje Morón-Puerto Cabello dio un impulsa industrial en la zona.
Morón y hacerlo por un costado con los viajeros que van o vienen desde Coro hacia el centro del país.
Y también es lo se está haciendo actualmente con el distribuidor CAVIM para desviar a los que transitan por la panamericana.
En cuanto a la localización para el alojamiento de los obreros de la industria petroquímica el sitio escogido fue en la actual Urbanización Colinas de Pequiven, para tal efecto, el informe de 1955 señala: "La localización está en la parte alta al sur de la carretera Barquisimeto-Puerto Cabello, terrenos estos de más fácil drenaje, cuyos costos de urbanismo, serán sensiblemente más bajos que los del área al norte de la misma carretera, cuya utilización y valorización los pone en buena perspectiva para ser emprendida por empresas privadas.
No hay duda que los terrenos antes reunían condiciones adecuadas para ubicar allí la población obrera lo suficientemente cerca de su trabajo y lo suficientemente aislados del mismo; el elemento predominante del panorama de esta sección es el mar y no la silueta de las instalaciones industriales que puedan a la larga tener una influencia no muy favorable en la debida higiene mental del trabajador y en su rendimiento durante las horas de trabajo debido precisamente al cambio de ambiente." Referente a la educación, el informe sostiene que en el área residencial para los obreros petroquímicos debe construirse instituciones para la educación inicial o primaria, es por ello que se construyó allí el "Grupo Escolar Morón", llamada popularmente "escuela las colinas de Pequiven", sin embargo, respecto a la educación de otros niveles se dice: "Las escuelas superiores deben inicialmente, situarse en Puerto Cabello, núcleo tradicional y cabeza del sector, a excepción de escuela técnica-industrial que deberá funcionar íntimamente con la petroquímica.
Esta argumentación es válida para la distribución de servicios relacionados con la salud, servicios, sociales, etc." una Por ello se entiende que el primer liceo en Morón funciono a partir de los años setenta (El Ambrosio Plaza), el Seguro Social en los años siguientes, si bien funcionó uno en las mismas instalaciones de la industria, menos mal que Morón se servía de la medicatura rural desde los años cuarenta: Por lo demás, el resto de los servicios estaban en Puerto cabello.
Escuche a este cronista todos los domingos de 8 a 9 en el programa "Crónicas en domingo" por la emisora Caribeña Mil AM.
Libro Crónicas desde Morón - Reminiscencias
Antes de 1950 la población moronense se ubicaba en la margen izquierda del río Morón, al sur de la actual encrucijada. El río, aún sin canalizar, salía de las entrañas de la montaña, siguiendo un sinuoso curso remontábase hacia el oeste del poblado (en las cercanías de la hoy estación de ferrocarril) para luego venirse hacia el este en línea recta y en ese recorrido se proyectaba paralelamente a la calle Real o calle Comercio, como se llama ahora. A escasos metros, la Iglesia Santa Ana, un poco más allá el cementerio (donde están la Plaza Bolívar, la Policía y la Cantv) circundados ambos por unas cuantas viviendas de bahareque y otras que construidas con mejores materiales evidenciaban el mayor poder económico de sus dueños. A orillas del río y bañándose en sus cristalinas aguas retozaban los hermanos Silva Gutiérrez, hijos de Jesús Silva, dueño de la primera botica establecida en Morón ("La Casa del Pueblo") y dueño también del primer (o segundo) aparato de radio que vieron los moronenses de la época, que por cierto, algunos parroquianos curiosos se asomaban por los agujeros del aparato para tratar de ver a los supuestos e imaginarios hombrecitos minúsculos que estaban adentro y que producían el sonido del aparato.
La ubicación del poblado que hemos descrito anteriormente constituye el asiento originario de la ciudad o el caso histórico de la misma. El resto del territorio moronense estaba ocupado por diferentes haciendas, potreros, vegas y conucos que aportaban los productos agropecuarios necesarios para la alimentación de una escuálida población. Rodeaba a estos campos productivos una topografía muy irregular, compuesta por charcas, lagunas, ciénagas y terrenos cóncavos que se anegaban temporalmente con las lluvias o crecidas del río y otros que permanecían todo el tiempo bajo las aguas, de allí la proliferación del mosquito palúdico. Sobre estos terrenos anegadizos y entre haciendas y conucos se superponían franjas estrechas de caliche u otros materiales de relleno que levantaban las vías que, serpenteando, buscando la tierra más consistente, comunicaban al pueblo de Morón con la costa falconiana, con los estados Lara y Yaracuy, con el Puerto y con el centro del país.
El transporte de carga se efectuaba en carretones tirados por muías o bueyes, por vetustos camiones y por el ferrocarril Bolívar, que viniendo de los estados occidentales llegaban hasta Puerto Cabello (tal como hoy), pero la ubicación de la vía férrea de entonces era diferente a la actual. El tendido de los rieles en el tramo de la entrada al pueblo, en sentido oeste-este, descansaba sobre el promontorio donde en la actualidad se encuentran los barrios El Carmen, Las Parcelas, La Línea (por eso tiene ese nombre), la franja izquierda de la encrucijada de Morón, concluyendo en la farmacia El Indio, donde se localizaba la estación del ferrocarril o terminal. Allí llegaban los vagones cargados de frutas, granos, verduras, etc., para ser distribuidos, una parte, en camiones y carretas a la costa oriental del estado Falcón, y el resto seguía rumbo hacia Puerto Cabello. Eran tiempos de relativa abundancia. Sin embargo, en momentos difíciles, los habitantes acudían a la estación ferrocarrilera al tiempo que descargaban los vagones y se hacían de gran cantidad de productos agrícolas que se los obsequiaban sin ninguna mezquindad, otros saciaban su hambre con los camarones y peces que obtenían fácilmente del río Morón.
Con la democracia advinieron nuevos barrios. Efectivamente, con la caída del dictador se produjeron una serie de invasiones a las vegas y haciendas. Las antiguas haciendas se convirtieron en nuevos barrios que se construyeron en forma anárquica y desorganizados, sobre las ciénagas o canales naturales de desagüe, o simplemente sobre terrenos desnivelados, donde hacían el rancho de tabla, cartón, latas, etc., que cuando llovía se convertían en verdaderas lagunas. Estos sectores son los que se encuentran a ambos lados de la avenida Falcón, los barrios Unión, El Mamón, Bota Burro, La Charneca, El Jabillo, fundados esencialmente con "conanos" que llegaron de su tierra de origen en búsqueda de empleos en las nacientes industrias del área.
Recuerdo al ciego Etanislao, hombre trabajador a pesar de su limitación de invidente. Carretilla en mano recorría varios kilómetros para llegar a su conuco de donde traía especies agrícolas para venderlas en su bodega Trujillo, ubicada en una esquina de la avenida Falcón, que dicho sea de paso, este último vestigio de Bota Burro ya fue demolido. Algunos muchachos de la época le querían pasar gato por liebre, valiéndose de la condición de ciego de Etanislao trataban de pasarle una locha por un bolívar. Inmediatamente Etanislao reconocía el engaño al pasar el dedo índice por el borde de la moneda y al no encontrar las muescas la devolvía en el acto. Otros, al conocer el tacto de Etanislao, con una segueta le hacían las finas muescas a la locha, pero también fracasaban en sus intentos, porque Etanislao era ciego, pero no bolsa.
El Caos del Transporte en Morón
El Morón apacible del pasado se ha quedado atrás, aquel Morón bucólico del carretón y de la yunta de bueyes solo existe en el recuerdo de los mas viejos, el Morón de la encrucijada con sus simbólico reloj que marcaba la hora a los lugareños recordándoles sus faenas y apresurando a los viajeros en su itinerario. El Morón de Pedro El largo, de Teodosa, de Don Elías y Jesús Silva. Se ha ido para no volver.
No obstante Morón siempre fue un lugar con mucha fluidez poblacional y de transeúntes por su carácter estratégico en cuanto a su posición geográfica se refiere que le permite comunicarse o conectar, el centro del país (Caracas, Valencia, Maracay) con el occidente (San Felipe, Barquisimeto, la vía hacia los llanos y los andes) y también con los mejores sitios turísticos ubicados en el Estado Falcón.
Históricamente Morón ha sido una encrucijada importante en el país: "Desde los tiempos de la colonia, Morón ha sido una de las encrucijadas mas importantes, que ha tenido la región centro-occidental del país" (González, R. 1977, 6) fue un punto de convergencia, y aun lo es, donde se encuentran los transeúntes a realizar sus actividades rutinarias. el mismo autor agrega lo siguiente: "Allí confluían viajeros que venían de regiones tan disímiles como lo son las montañas de Canoabo, con sus cargamentos de café, añil y tabaco; las sabanas de Alpargaton, con sus cacaotales y sus plantaciones de caña y las playas de Boca de Yaracuy, Aroa y Tucacas, con sus pescadores cargando sus canastos preñados de pescado".
Durante el periodo independentista y republicano se vuelve a imponer el carácter nodal o de encrucijada del pueblo de Morón como la causa fundamental para que éste sirviera de base de operaciones de los grupos guerrilleros que accionaban hacia los valles del occidente, penetrando hasta las haciendas ubicadas en terrenos de San Felipe, Yaritagua y Barquisimeto, pero que también lo hacían así los pueblos de la costa y boca de Aroa. Este estratégica situación de Morón le ha justificado su papel en la historia nacional. Los cruces de caminos que entrelazan al occidente, la costa y el centro del país lo convierten en un lugar apropiado para marchas y contramarchas de los hombres levantados en armas tras la búsqueda de los objetivos deseados.
Este rasgo característico - su ubicación geográfica - de Morón ha sido observado y analizado por muchos autores que ven en ella el elemento histórico fundamental para su crecimiento y desarrollo. Mi amigo el poeta José Joaquín Burgos, escribió en el prologo de mi libro "Morón" (1995) estas hermosas palabras: "Morón es una ventana abierta al mar y a la montaña al mismo tiempo una encrucijada desde la cual arrancan caminos hacia rumbos de siempre, tendidos a la falda de serranía de entrañas mágicas, trono de Maria Lionza; o por la propia costa, rumbo al cielo falconiano; o después de El Palito, atravesando el abra de las trincheras para llegar al corazón populoso de Carabobo. pero más que esa simple referencia paisajística, Morón es también una encrucijada en el tiempo, una esquina en la historia venezolana, un espacio vital.â€
En el presente es un espacio nodal que entrelaza su parque industrial con el principal puerto del país para el comercio de exportación e importación, y con el potencial mercado de las regiones centro-occidental y central.
La ciudad de Morón mantiene su fidelidad a sus orígenes históricos que provocaron su nacimiento: "Las ciudades aparecen para responder a las necesidades de la complejidad de la organización social. su localización o elección del sitio traduce las preocupaciones originales que le dieron nacencia; esta localización ha dirigido su desarrollo" (Isnard, A. citado por el centro de investigaciones geodidacticas 1976: 65).
Efectivamente su localización o elección de sitio es el recurso mas importante del cual dispone Morón y es esto lo que ha dirigido su desarrollo en el presente, lo fue en el pasado y lo será en el futuro.
La ubicación de las ciudades o el lugar de su emplazamiento no es un hecho casual o de simple contingencia sino que obedece a un proceso histórico social concreto cuyas razones iniciales del establecimiento humano marcan su desempeño en la evolución posterior y condicionan generalmente su presente y futuro.
En el caso de Morón, si bien su elección de sitio no fue un hecho planificado oficialmente, responde históricamente a su conveniente cercanía al puerto o a la costa y a su comunicación terrestre con la región central y occidental que le permitió ser un espacio potencial para la explotación de la tierra y el trafico comercial; en el presente su situación geográfica estratégica siguió siendo su recurso potencial para el desarrollo industrial y comercial, seguramente en el futuro, ese recurso continuará incidiendo en su devenir como entidad.
Hoy Morón, con una población cercana a los 100.000 habitantes, sede de importantes industrias publicas y privadas, con un fuerte movimiento comercial, hoy como ayer continua siendo la encrucijada o el punto de conexión entre distantes lugares y ciudades del país, solo que ahora luce colapsado en sus arterias vitales por el impacto del trafico automotor, problema este que ha venido agravando en los últimos años. ya no solo son en las horas pico sino a cualquier hora del día Ud. puede comprobar como el congestionamiento es inmenso y el caos que se produce en la encrucijada y las largas colas que se forman en las avenidas Carabobo, Yaracuy y Falcón igualmente sucede lo mismo en la calle plaza que es la vía de acceso al centro de la ciudad.
Ahora bien, ¿cual es la causa del problema? indudablemente que la causa principal es la inadecuada organización del espacio disponible en la encrucijada y en las vías adyacentes, el cual estuvo diseñado para soportar un menor volumen de vehículos en el pasado, pero que en la actualidad la configuración del espacio urbano disponible es obsoleto ante la presencia o el transito de un numero cada vez mayor de pequeñas y grandes dimensiones, de vehículos provenientes de diferentes lugares del país.
Aparte de la infraestructura urbana inadecuada, se presenta otro inconveniente o nudo, no de menor importancia que el primero: La encrucijada de Morón y sus adyacencias se han convertido en el gran Terminal ambulante e improvisado del centro del país. En efecto ya todos los espacios están copados para el estacionamiento de autobuses, busetas y autos libres. En plena Encrucijada se aparcan, el la Avenida Carabobo con flecha hacia Puerto Cabello compuesto totalmente por busetas un poco mas adelante una línea de autos libres (El Zancudo), mucho mas adelante se estacionan los autobuses Marco Polo con ruta hacia Puerto Cabello, seguidamente le sigue el transporte de camionetas techadas ubicadas en la entrada de la calle San José, frente al Super Pollo, con destino a Palma Sola. En la misma avenida Carabobo pero en sentido inverso (Pto. Cabello- Morón), frente al Mercado Palmerito funciona otra línea de autos libres.
En la Avenida Yaracuy sentido Morón- Pto. Cabello se estacionan las líneas de transporte San Pablo - Urama, La Victoria, etc y la Circunvalación Morón en la misma Avenida Yaracuy, en sentido Morón San Felipe, está una de las líneas de autos libres mas viejas de Morón, y en ese mismo lugar cerca de la Redoma, está la parada de los autobuses que viajan hacia San Felipe y Barquisimeto, un poco mas adelante, está otra línea de autos libres. En la Avenida Falcón, en plena redoma con sentido Morón- Pequiven existe una línea de taxi por puestos que conducen hacia Pequiven, Venepal y Boca de Yaracuy. En el mismo trayecto, a escasos metros (hasta la Morenera), está el paradero de autobuses que dirigen hacia todo el Estado Falcón culminando en la ciudad de Coro. En sentido inverso (Pequiven- Morón), ahora empezando desde el grupo residencial Reina Cedeño, comienzan a estacionarse las busetas con destino Valencia, dejando un pequeño espacio libre (frente a Morapan) para el aparcamiento de autos privados. Seguidamente a éste está otra línea de taxis (también bastante antigua) hasta el vértice donde culmina la Avenida Falcón comienza la Avenida Yaracuy en flecha direccional hacia San Felipe.
Finalmente, iniciándose la calle Plaza, en sentido- Redoma de Morón, ya se ha colocado otra línea de autos libres por la parte izquierda y por la parte derecha, está la parada oficial de las auto busetas con destino a Valencia (frente al Comercial Magallanes), estos aparcamientos se prolongan doblando hacia la derecha (y a veces hacia la izquierda también) congestionando la calle Ayacucho del Centro de Morón donde reina el señorío de las busetas.
Adicionalmente al aparcamiento intenso y extenso de los vehículos de transporte públicos en la encrucijada y los sectores adyacentes, existe otro asunto que agrava el problema y es el que los comerciantes y particulares también se han dado a la tarea de colocar frente a sus negocios o casas anuncios o avisos con estructuras metálicas que prohíben el estacionamiento de autos frente a los mismos o en sus adyacencias unos los hacen por motivos de cargas y descargas de mercancías, otros simplemente porque les da la gana.
De tal manera que esta problemática del transporte publico es generadora de un caos y de desorden permanente en el sector, pero además vulnera los derechos de los ciudadanos de a pie y de los particulares que desean estacionarse en el centro de la ciudad para hacer sus compras y otras diligencias pertinentes. Ya los turistas y viajeros optan por desviarse por las diferentes variantes y callejones para evitar las tremendas colas que se hacen en la encrucijada de Morón, esto por supuesto, afecta a los comerciantes locales. Este problema incide hasta en las relaciones interpersonales puesto que he observado los comportamientos y alterados de chóferes y colectores cuando alguien desprevenidamente les invade "su espacio", es de hacer notar que el espacio es de todos y si bien ellos tienen todo el derecho a trabajar libremente, los ciudadanos también tenemos derecho a la libre circulación por espacios que son comunes o de dominio colectivo.
Corresponde a la municipalidad, ordenar y reconstruir el espacio urbano disponible para que las relaciones de convivencia entre los ciudadanos no se deteriore, a la vez para que se preste un buen servicio publico de transporte urbano y extraurbano y también para que los habitantes de Morón y los visitantes podamos disfrutar de un espacio organizado digno de ser vivido a plenitud.
¿Que hacer? ¿Que soluciones aportamos? pues bien, en las discusiones y conversaciones que hemos tenido en la comisión especial designada por el Concejo Municipal para estudiar y presentar y proyecto de ordenanza para regular y controlar la problemática urbana del transito automotor, la cual está presidida por el concejal Heriberto Ramírez, la Sindico Municipal Dra. Leonora González, El Cronista de la Ciudad, los Asesores Jurídicos Dra. Elba Tovar Salas, Dr. Wilfredo Capielo, se han planteado las siguientes soluciones:
1. Obviamente la solución definitiva y eficaz es la culminación del Terminal de pasajeros de Morón que desconcentraría y reduciría enormemente los volúmenes de unidades del transporte publico aparcado o en circulación en el centro de la ciudad.
2. Pero mientras esto ocurra es necesario tomar acciones para aliviar y descongestionar la encrucijada como lo son la eliminación de la redoma central y la colocación de semáforos, adicionalmente un nuevo diseño de la isla central.
3. Abrir la antigua entrada hacia el centro de Morón a la altura de la calle la San José que permita a los vehículos que se dirijan hacia el centro de Morón, Santa Ana, Santa Rita, Banco Obrero, etc. tomar esa vía alterna y así evitar pasar por la encrucijada.
4.Realizar un trabajo de ingeniería para abrir la calle o callejón Junín (El Bolsillo) en un solo sentido que conduzca hacia la avenida principal con flecha hacia Puerto Cabello.
5. reordenar el casco histórico de la ciudad mediante una nueva nomenclatura, señalización o flechado que permita una mejor movilización vehicular.
6. dejar los mayores espacios libres disponibles para el aparcamiento de autos particulares de dimensiones pequeñas para lo cual se revisaran las ordenanzas vigentes sobre catastros, derechos de frente y otros afines para determinar la potestad del comerciante o habitante sobre la prohibición de estacionamiento temporal frente a los locales o casas, que en muchos casos (ejemplo la Av. Falcón) logran obstruir un canal de circulación libre de las avenidas.
7. otra propuesta a mediano y largo plazo, es la construcción de un nuevo puente sobre el río Morón que ampliaría las posibilidades de bifurcación del tráfico automotor.
8. estamos concientes que existe un nuevo diseño para la nueva autopista hacia la región central la cual podría resolver en parte el problema, pero Morón requiere de soluciones urgentes.
Libro Crónicas desde Morón - Facetas Moronenses
Los pueblos son como un crisol donde se funden etnias, credos y culturas. Son la amalgama de lo genético y lo social. Es la combinación misteriosa y compleja de los genes y los valores sociales, de las vivencias, de lo frustrante y lo exitoso, de lo rico y lo pobre, la ley de los contrarios, como diría algún filósofo marxista. Es la huella que el tiempo ha dejado en un espacio determinado, con sus especificidades en las factorías humanas y que se van a expresar con un sentido colectivo y con una fisonomía propia.
Morón al principio se colmó de haciendas cacaoteras que día a día se hacían más fructíferas por la acción del rojo sobre el torso sudoroso del negro y para beneplácito del exportador. El martirio hizo al negro cimarrón y no pocas veces el blanco esclavista pagó con su sangre SH malvada osadía. En 1721 fue muerto a manos de su esclavo el hacendado Miguel Fernández Caballero; este hecho desató la ira de Pedro José de Olavarriaga, autoridad real, quien ordenó de inmediato un feroz castigo a todos los negros y en especial al homicida, basado en su personal criterio de que a los negros había que maltratarlos para que pudieran ser obedientes, porque al tratárseles bien se ponían holgazanes y luego huían a los cumbes.
El negro homicida tuvo una muerte horrible: fue descuartizado y los pedazos fueron esparcidos para provecho de los buitres, excepto la cabeza., que ensangrentada fue guindada en un apamate del camino real. Otros negros preferían escaparse a los cumbes ubicados en las inmediaciones del río Sanchón para formar sus rochelas e invocar el fuego de Changó, el dios de sus ancestros. Aún queda el recuerdo de Simón Písalo, que oriundo de Ocumare se vino para estas tierras. Su esbelto cuerpo acompañado de una estatura que rayaba casi en los dos metros, se paseaba semidesnudo sobre el lomo de su yegua; sus enormes pies descalzos se asemejaban a una ancha y larga plataforma. Se dice que una botella de vidrio se hacía trizas con la pisada descalza de Simón, sin hacerse éste el menor rasguño, de allí su apellido Písalo. A su paso sobre su cabalgadura, los parroquianos se apartaban temerosamente.
Se cuenta que su color negro lo extrajo de los hornos de carbón de Bejuquiyal, donde trabajaba, y que su conuco ubicado en las riberas del río Morón era el único que no se inundaba cuando llegaban las crecidas.
También se dice que era loco, lo cual no es cierto. Sus extravagancias dieron origen a muchas anécdotas.
El Toponímico Morón
Según el Diccionario de la Real Academia Española (2001) el término "Morón" significa: "Monte pequeño de tierra", una segunda acepción se traduce en "idiota" y en Puerto Rico decir Morón es decir "vago".
El Diccionario pequeño Larousse (1980) Morón es "Montecillo de tierra", "Mambla".
Este vocablo no parece tener raíces indígenas sino más bien es una palabra de origen hispano.
En Venezuela el toponímico Morón existe en varias regiones, por ejemplo en el oriente del país hay un Morón, en el mismo Estado Carabobo en Güigue tenemos a "Moroncito".
Fuera del país, existe en España "Morón de la frontera", en la provincia de Sevilla, en Argentina está la ciudad de Morón, provincia de Buenos Aires y en Cuba se encuentra en el Municipio de la provincia de Ciego de Ãvila.
Por cierto que hay una propuesta para crear una mancomunidad o hermandad entre los cuatro morones mencionados cuyo símbolo emblemático sería un gallo, pero ese es un tema de los próximos artículos.
La referencia más antigua que disponemos sobre el toponímico de Morón es de 1578 donde aparece en un croquis levantado por Don Juan de Pimentel, cuyo nombre le es asignado al río y no al poblado.
La tesis de este cronista es que el nombre fue adjudicado inicialmente al río y luego se extendió al poblado cuando éste comenzó a formarse.
Pero la procedencia del nombre debió venir del encomendado y capitán Juan de Morón establecido en Nirgua (cabeza de la jurisdicción) desza de la jurisdicción) después de haber luchado en la conquista de las tierras de los cuicas (Trujillo) y de haber sido cofundador y primer Alcalde de la ciudad Rodrigo de Maracaibo.
Era costumbre española colocar los nombres o apellidos de conquistadores o colonizadores a los lugares o ríos que lograban dominar.
En Venezuela muchos de los nombres de ciudades o pueblos son similares a los ya existentes en España y que fueron colocados a las nuevas tierras para evocar o recordar el lugar de origen del conquistador.
Frecuentemente tiende a confundirse o a decirse que Morón es un derivado de Mora, cosa absolutamente incierta, puesto que la dinastía Mora en la región se origina con Juan José Mora prócer que nace a principios del siglo XIX y el toponímico Morón, como se ha dicho, se remonta a 1578, siglo XVI, y sólo fue a partir de 1901 cuando oficialmente se le adjudica al Municipio Morón el epónimo de Juan José Mora cuando ya Morón tenía varios siglos de existencia.
(*) Cronista Oficial del Municipio Juan José Mora
Catálogo oficial de bienes muebles, inmuebles, manifestaciones culturales y tradición oral de la región CA 05-11.
Libro crónicas desde Morón Entre el Mar y la Montaña
Morón se encuentra ubicada en el extremo noroccidental del estado Carabobo. Se expande en forma de abanico entre la montaña y el mar: se estrecha en el este, (punto máximo en el río Sanchón) y se ensancha hacia el noroeste. Su límite norte es el mar Caribe, desde la desembocadura del Sanchón hasta el estuario del río Yaracuy. Al sur se encuentra con la cordillera de la costa donde limita con la fila La Justa, Rica y Temerla, cabecera de los ríos Morón, Sanchón, Alpargatón y Urama. Al oeste la quebrada El Fraile (línea limítrofe entre los estados Yaracuy y Carabobo); al este, el río Sanchón.
Posee una extensión de 14 kilómetros de costa, en general de buenas playas, la llanura fluvio-marína se localiza al norte y al sur descansa en el macizo montañoso, es un paisaje variado, con montañas, llanuras, ríos y mar. Su clima generalmente cálido, con pocas oscilaciones su temperatura se mantiene alrededor de los 27grados centígrados, la pluviosidad alcanza los 1.045 mm anual, lo que indica las escasas precipitaciones en el área. Sus ríos son de cauce cortos y medianos como el Sanchón, Morón, Alpargatan y Urama. Y de cauce largo como el Yaracuy, que desemboca en el extremo occidental del municipio, en el mar. La mayoría de estos ríos están talados en sus cabeceras (el Morón fue reforestado) o están contaminados en sus cauces medios y bajo o están sus aguas, en su curso alto, al servicio de las grandes empresas de la zona.
Los suelos del norte son salina-arenosos, gozan de mayor fertilidad los emplazados al sur-oeste del municipio, hacia las poblaciones de Alpargatan y Urama, donde se desarrolla cierta actividad agropecuaria de subsistencia o extensiva en el primero, y comercial e intensiva en el segundo.
Libro Crónicas desde Morón - Pequivén, Una Industria Pionera
Entre los privilegios que el petróleo dio al país está la concentración de recursos monetarios en manos del Estado. Ellos permitieron la ejecución de planes expansivos de la industria nacional, especialmente aquellos que lograran reducir las importaciones. Esta estrategia se inició en la primera mitad del presente siglo y se le denominó Política de sustitución de importaciones. Se hacía énfasis en las industrias básicas y en las industrias de punto final.
Las instalaciones industriales debían contemplara una ubicación idónea que facilitara su accesibilidad a las materias primas y a los mercados potenciales, así como también a una mano de obra rentable. Estas premisas previamente estudiadas, están presentes, por ejemplo, en la localización de la industria hidroeléctrica y del hierro en Guayana, y la industria petroquímica en Morón.
La situación del viejo Instituto Venezolano de Petroquímica (IVP) en las inmediaciones del golfo Triste, en el costado noreste de [[La_Población_de_Morón|la población de Morón]] y a sólo 30 kilómetros del puerto de Puerto Cabello obedece a los criterios anteriormente mencionados. La Petroquímica Nacional se crea en 1953, pero en Morón no se establece sino en 1955, como una dependencia del Ministerio de Energía y Minas y sobre una extensión de 2.910 hectáreas.
El IVP se creó con la finalidad de "El estudio, establecimiento, operación y desarrollo de industrias destinada al aprovechamiento de minerales, hidrocarburo y cualesquiera otros productos que guarden relación con la industria petroquímica " (según estatutos).
Al principio funcionó -1° de julio de 1955- como una pequeña planta mezcladora de fertilizantes. Luego en 1956 se convierte en el Instituto Venezolano de petroquímica y en 1957 se inició la producción de clorosoda. Para 1963, además de la plante de clorosoda, se incorporan las de ácido sulfúrico, ácido fosfórico, superfosfato, amoníaco, ácido nítrico, nitrato de amonio, urea, planta mezcladora WPK y sulfato de amonio. En diciembre de 1977 el IVP pasó a denominarse Pequiven y en mayo de 1978 se vinculó como filial de petróleos de Venezuela y a su alrededor gira un mundillo de empresas satélites tanto mixtas como privadas.
Con el avance de la industria petroquímica moronense se produce cierta evolución en la composición de la población y una modificación sustancial en el uso del espacio. La población rural que se encargaba de las faenas agrícolas como la explotación de fundos productores de copra, de la actividad cacaotera en Urama y de la obtención de carbón vegetal en hornos agrestes, se transformó en un contingente de brazos prestos a la labor fabril y a los menesteres de la construcción y del comercio. El tractor del progreso echó al suelo las últimas espigas del vergel de la vieja aldea.
Tras la petroquímica llegaron la compañía de papel, la Mobil, la Volkswagen, Planta Centro, las mixtas, Cavim, la CVP; y no se hicieron esperar los grupos de inmigrantes provenientes de los estados vecinos con alto grado de desempleo. Morón se nutre, demográficamente hablando, con nuevos huéspedes de variadas culturas y diferentes niveles cognoscitivos.
Las empresas locales acondicionaron sus áreas perimetrales y sus vías de acceso, construyeron campamentos o mejores casas para sus trabajadores. Más allá quedaron las casas achatadas del antiguo poblado, las hileras de ranchos convertidos en mabiles, la polvorienta carretera que se perdía entonces entre vegas y barrios de reciente formación donde aguardaban los brazos de reserva.
A los viejos propietarios de tierras, desde la Justa Federal, pasando por los terratenientes del gomecismo y del perezjimenismo lo desplazan los nuevos dueños empresariales con extensiones territoriales inmensas, mucho más de las requeridas para el desarrollo industrial. Tierras, aguas y aire son usurpados por estos entes centralizados en la capital de la República. Los ríos -como el Sanchón y el Morón- son considerados como reservónos de agua para uso industrial, según legislación especial. Las mejores playas son propiedad privada o de uso restringido de las compañías; no obstante, algunas de ellas han sido convertidas en basurero, contaminadas de mercurio, petróleo, aceites. Se olvidan de que por ley las playas pertenecen a todos. Lo único que sí es para todos es la polución en el aire, puesto que tenemos que respirar.
La empresa Pequiven, quizás por ser propiedad del estado, está superadministrada, tiene 26 gerentes con sueldos millonarios, una flota de vehículos último modelo y un considerable número de personal técnico y medio. Pero requieren reducir gastos, van a botar a un centenar de obreros. ¿Quién produce?
Entre el mar y la montaña
Morón se encuentra ubicado en el extremo noroccidental del estado Carabobo.
Se expande en forma de abanico entre la montaña y el mar: se estrecha en el este, (punto máximo en el río Sanchón) y se ensancha hacia el noroeste.
Su límite norte es el mar Caribe, desde la desembocadura del Sanchón hasta el estuario del río Yaracuy.
Al sur se encuentra con la Cordillera de la Costa donde limita con la fila La Justa, Rica y Temerla, cabecera de los ríos Morón, Sanchón, Alpargatón y Urama.
Al oeste la quebrada El Fraile (línea limítrofe entre los estados Yaracuy y Carabobo); al este, el río Sanchón.
Sus ríos son de cauce cortos y medianos como el Sanchón, Morón, Alpargatón y Urama" Posee una extensión de 14 kilómetros de costa, en general de buenas playas, la llanura fluvio-marina se localiza al norte y al sur descansa el macizo montañoso, es un paisaje variado, con montañas, llanuras, ríos y mar.
Su clima generalmente cálido, con pocas oscilaciones, su temperatura se mantiene alrededor de los 27 grados centígrados, la pluviosidad alcanza los 1.045 mm anual, lo que indica las escasas precipitaciones en el área.
Sus ríos son de cauce cortos y medianos como Sanchón, Morón, Alpargatón y Urama.
Y de cauce largo como el río Yaracuy, que desemboca en el extremo occidental del municipio, en el mar.
La mayoría de estos ríos están talados en sus cabeceras (el Morón fue reforestado) o están contaminados en sus cauces medios y bajo o están sus aguas, en su curso alto, al servicio de las grandes empresas de la zona.
Los suelos del norte son salino-arenosos, gozan de mayor fertilidad los emplazados al sur-oeste del municipio, hacia las poblaciones de Alpargatón y Urama, donde se desarrolla cierta actividad agropecuaria de subsistencia o extensiva en el primero, y comercial e intensiva en el segundo.
Bolívar y Morón
Quizás resulte un poso extraño el titulo de esta exposición, pero en descargo de esta presunción diremos que el hombre y la presencia bolivariana no es ajena a ningún pueblo desde los confines nevados del macizo andino hasta las calidas aguas del caribe, mas aun, su imagen se acrecienta sobre las riberas del río Grande para convertirse en una gloria de toda la América y su nombre retumba en los oídos de los habitantes del viejo mundo europeo, donde se le admira.
¿Qué raro tiene que hablemos sobre Bolívar Y Morón? A su paso Bolívar visito tantos pueblos y aldeas a los largo y ancho de la geografía Suramericana, en el Perú, en Bolivia, en Colombia, en Ecuador y por su puesto en su país natal. En cada uno de esos pueblos no solo dejo las huellas de su caballo sino que dejo también un pedacito de su gloria y un recuerdo perdurable que trasmonta la barrera de los siglos. Hoy en día se venera con orgullo el árbol donde amarro su caballo o dador de la sombra donde hubo de guarecerse, o también el sitio donde dicto una proclama, se tiene como santuarios para el reencuentro con la historia los inmuebles donde se hospedo o ejecuto una medida para la guerra o un acto de gobierno. En los museos se conservan como reliquias los objetos que a el pertenecieron.
¿Cómo podemos nosotros los moronenses pasar desapercibido el paso del Libertador de medio continente americano por aquella aldea aledaña al río Morón de 1826? ¿Qué circunstancias rodearon el último viaje que El Libertador emprendió a Venezuela? ¿Qué recuerdos? ¿Qué propósitos y pensamientos agobiaban a Bolívar en aquella mañana víspera de año nuevo? ¿Sorbió su caballo el agua del río Morón?
Para responder a estas interrogantes debemos ubicarnos en la ciudad de Lima, en el Perú, en el mes de agosto de 1826. Bolívar había llegado a la cúspide de su gloria y de su figuración histórica; ningún mortal le ganaba en prestigio en América del sur. Pese a la discordia y a la anarquía había conservado unidos a Venezuela, Nueva Granada y Ecuador en su gran obra: La Gran Colombia. Aun estaban tibias las armas con las que había dado la libertad al Perú, con la creación de Bolivia inmortalizaba su nombre en el alto Perú, había reunido el Congreso de Panamá en la búsqueda de la unión hispanoamericana como garantía de la grandeza histórica y como contrapeso al coloso del norte.
Sin embargo su principal sueño la Gran Colombia- hacia agua por los cuatro costados. En Bogota se imponían las intrigas palaciegas guiadas de las manos y del talento político del Vice-presidente Santander quien solapadamente confabulaba en contra del Libertador para hacerse de la Presidencia de la unión Colombiana.
En el Departamento de Venezuela la situación era mas grave aun, las actitudes separatistas que jugaban a la desintegración de la Gran Colombia se ejecutaban públicamente teniendo como asidero la ambiciosa personalidad del General Páez y los intereses mezquinos y localistas de una sarta de militares y civiles que bajo la direcci6n del Dr. Miguel Peña se empeñaban en echar por tierra la obra de Bolívar. "Las Asambleas y las Juntas se suceden en Caracas y Valencia, y entre las sombras, el Dr. Miguel Peña lleva en sus manos todos los hilos del movimiento separatista que cada día asume mayores proporciones. Ya se habla pública y abiertamente de la separación de Venezuela de la Unión Colombiana. Finalmente, el General Páez convoco al país a elecciones para un Congreso Constituyente que debía instalarse en Valencia" (1).
En el otro Departamento -el de Quito- a la saz6n existía aparentemente un clima de tranquilidad y armonía. Este buen comportamiento de lo que en futuro seria El Ecuador no se debía tanto a que no existiesen tendencias particulares disgregadoras ni porque estuviesen muy a gusto con la unidad colombiana (como se demostraría posteriormente con la secesión del venezolano Juan José Flores) sino porque la larga permanencia de Bolívar en el sur, el brillo de su espada, su gloria y su reputado genio mantenía calmada las asperezas y las ambiciones de los caudillos. No era así el caso de Bogotá y Venezuela. No era humanamente posible que Bolívar estuviese al mismo tiempo en toda la geografía de la Gran Colombia.
Mientras Bolívar tenía en mente agregar a la unión colombiana los territorios recién liberados del Perú y Bolivia para engrandecer su proyecto hispanoamericano, sus conciudadanos y compañeros de armas y de causas se batían en diversos espacios de la unión para dividir lo que había logrado juntar hasta ahora.
Me voy a permitir hacer una cita de nuevo para ilustrar mejor el dilema de Bolívar en este conflictivo año de 1826. “Las inmensas distancias hendidas por caudalosos ríos, cortadas por la muralla verde e impenetrable de la selva, separadas por la mole de granito y nieves de las cimas de los andes, impedían la materialización de sus ideas, la geografía volvía a ser el monstruo que estaba devorando la obra de su vida, a los sueños de su espíritu, a las concepciones de su genio. Una carta tardaba dos meses en llegar a Colombia desde el Perú y tres para alcanzar las costas de Venezuela o del Orinoco. El tenia que estar en todas partes, sólo su voz, su presencia podría ser el aglutinante de la Gran Colombia" (2).
Encontrabase Bolívar en Lima ostentando el título de Presidente vitalicio del Perú por decisión de los colegios electorales y reelecto por cuatro años más Presidente de la Gran Colombia por votación avasallan te del Congreso de la unión, cuando recibe las noticia de los sucesos de Venezuela que implicaba la destitución del General Páez de la comandancia General de este país y su comparecencia ante el Congreso de Bogotá a rendir cuenta de su conducta que supuestamente consistía en ciertas irregularidades en el reclutamiento de las milicias. Bolívar consideraba que esta medida era impolítica y así se lo manifestó al general Santander.
Sin embargo, debido a la gravedad del caso decidió El Libertador abandonar al Perú y trasladarse a su país natal para tratar de conciliar los ánimos arreglarse con Páez en función de mantener la República de Colombia. Iba Bolívar a salir del Perú para no volver jamás y preparaba su viaje a Venezuela sin pensar que seria el último.
Al enterarse las fuerzas vivas de la sociedad limeña de la partida del Libertador le rogaron que no se fuera, sobre todo las bellas y distinguidas damas peruanas, no obstante Bolívar les respondió así: “Si yo no escuchase mas que los ecos de mi corazón, me quedaría en el Perú; que me ha hechizado, con demostraciones puras de gratitud y de alegría; pero Mi Patria me llama y cuando habla el deber es necesario seguirle en el silencio de todas las afecciones" (3).
El 1 de septiembre encargó del gobierno del Perú al General Santa Cruz y el día 3 se embarcó en El Callao en el bergantín que lo conduciría a la ciudad de Guayaquil. Así comenzaba Bolívar lo que "los historiadores han llamado “La Gran Jornada", que comenzó en Lima el 3 de septiembre de 1826 y terminaba en Caracas el 10 de enero de 1827, después de haber recorrido a caballo, en cuatro meses, con cortos intervalos de descanso, 1346 leguas"(4).
Es decir, un equivalente a 75.000 Kilómetros aproximadamente. Ni Napoleón Bonaparte ni ningún guerrero de la antigüedad recorrió tanta distancia a caballo.
A mediados de octubre llega a Pasto, en su paso por Popayan reflexiona sobre los acontecimientos en Bogotá, en Tocaima se encuentra con Santander después de 5 años; en el ínterin acuerdan el tratamiento político a las nuevas circunstancias. El 14 de noviembre llega a Bogota. En un acto de gobierno el 23 del mismo mes se reserva exclusivamente el poder ejecutivo en el departamento de Venezuela.
A fines de noviembre sale de Bogotá, llega a Cúcuta el 12 de diciembre desde donde ordena que se concentren en Mérida y Trujillo las compañías de granaderos y cazadores de Junín para circunscribir la conspiración y los levantamientos de la gente de Páez a los llanos y al oriente del país.
El 16 de diciembre llegan a Maracaibo Bolívar y el grueso de las tropas que habían logrado reunir en Cúcuta para restablecer el orden en Venezuela.
En esta ciudad emite un controvertido decreto, el día 19, que busca complacer al General Páez pero que desagrada al vice-presidente Santander. El origen de este decreto esta en tratar de evitar una cruenta y larga guerra civil entre venezolanos.
De Maracaibo sigue su itinerario por los Puertos de Altagracia, Casigua, Capatarida, Zazarida, Mitare, Coro, Pueblo Cumarebo hasta Chichiriviche. En este pueblo abordan un bergantín que los trasladara a Tucacas, donde pasan la noche del día 30 de diciembre de 1826.
Al levantar el alba del día 31 El Libertador se embarca de nuevo en Tucacas fijando la proa hacia los destinos de Morón ¿Por qué tomo rumbo hacia Morón pudiendo seguir por mar hasta Puerto Cabello donde tenia pensado establecer su cuartel genera!? ¿En que punto de nuestra geografía desembarcó? Esas interrogantes quedarán sin respuestas por ahora.
Lo cierto es que Bolívar decidió hacer su viaje a Puerto Cabello por tierra y hubo de pasar por esta aldea moronense de 1826. ¿Cuál fue el Morón que Bolívar vio? Era un caserío pequeño ubicado a poca distancia del río que lleva su nombre aunque a sus contornos se notaban campos de labranzas o haciendas que producían mayormente cacao, plátanos, maíz y otros frutos menores. En los años florecientes los frutos de esta tierra se exportaba por la vía del puerto de Puerto Cabello, pero la guerra de independencia había menguado y desbastados todo impulso productivo. Sin embargo, aun los habitantes de este pueblo que no llegaban al medio millar vivían de las labores agrícolas.
A medida que las cabalgaduras se aproximaban al poblado, El Libertador se ensimismaba, trae a sus recuerdos lecturas pretéritas sobre estos pueblos de la costa. Habían sido pueblos formados por el sudor del negro y del látigo ese/avista para extraer de aquellos el cacao que daba mejor vida a los mantuanos, Tenía Bolívar noticias de que esta tierra por donde ahora pasaba, conocida como el valle de Morón en la costa, fue en un tiempo la mayor productora de cacao de toda la jurisdicción de Nigua con 1.740 fanegas, pero que ahora por necesidades de la guerra se le había convertido en una dependencia de Puerto Cabello. Además su ubicación a pocas leguas del mar la hacia un lugar propicio para el contrabando; recordó entonces Bolívar, la rebelión del zambo Andresote contra la compañía Guipuzcoana para defender el comercio con los holandeses.
Serían las once de la mañana cuando entró El Libertador triunfadores sobre la calle polvorienta y seca que conducía a varias rancherías no bien dispuestas en el espacio, pero el ánimo de la multitud que aclamaba a los visitantes recompensaba la fatiga y la inclemencia de aquel sol moronero. En la sonrisa de una negra alborozada creyó ver Bolívar los mimos y la ternura de su negra Hipólita.
El griterío de los moradores no cesaba dando vivas al paso del Libertador, veamos que nos dice al respecto nuestro amigo, el cronista de Puerto Cabello, Miguel Elías Dao: “Negros, Zambos, Mestizos y Criollos, esclavos o no, se integraron a una misma fe para decir presente. El Libertador recibió del pueblo las mejores atenciones unidas a un suculento almuerzo de campaña" (5).
Durante la breve estadía, entre el almuerzo y un descanso, El Libertador contemplaba la iglesia del poblado cuya construcción era de adobe, “cubierta de tejas, y un área de trece varas de largo y siete de ancho y cuenta sólo con un altar"(6). Más alía su caballo y de más bestias se refrescaban y pateaban en las aguas del río Morón.
Bajo una Ceiba adyacente al río, El Libertador meditaba sobre el tratamiento que le daría al General Páez en su inminente encuentro. ¿Cómo conciliar las bajas pasiones de Páez y del intrigante Miguel Peña con los grandes ideales de una patria grande? ¿Cómo tratar aquellos subalternos que en el futuro le impedirían regresar a su país y le negarían el derecho de morir bajo el cielo de su Patria? Que lejos estaba Bolívar de saber que este seria su último viaje a Venezuela, y que precisamente hubo de pasar por Morón.
Porque Bolívar no podía irse de entre los vivos sin venir a Morón Las tribulaciones sobre el porvenir político de la nación aceleraron el viaje de Bolívar hacia Puerto Cabello donde llegaría como a las cinco de la tarde del 31 de diciembre de 1826.
Todavía el Río suena con Ecos de Gloria, pues sus aguas calmaron la Sed de un Potro, cuyo Jinete liberó la mitad del continente que colón había descubierto. Lastima que ya no sea Río.
La comunidad de 3 de Mayo
Para culminar este ciclo de la microhistoria de algunos sectores de Morón y Urama, nos vamos a referir en esta crónica a la comunidad de 3 de Mayo, para lo cual vamos a utilizar parte de la información obtenida por su Consejo Comunal aderezada por los comentarios de este cronista.
El toponímico de este lugar alude a una fecha (3 de mayo); por tanto puede considerarse un "cronotoponímico", aunque no es una fecha de una efemérides reconocida de importancia histórica nacional, sino más bien que pareciera estar ligada a hechos de la comunidad que en ese caso entonces sería un pragmatoponímico.
Lo cierto es que este barrio es de fundación reciente y debe su formación a la vaguada y el desbordamiento del río Morón sucedido en el primer lustro de la década de los ochenta, lo que causó un gran número de damnificados provenientes de los lugares adyacentes al río y que luego fueron reubicados en un terreno baldío que ese entonces estaba bajo posesión de una persona de nacionalidad italiana.
Pero dejemos que sean los vecinos organizados en el Consejo Comunal 3 de Mayo quienes nos cuenten la historia.
"En el año de 1983, aproximadamente en sus primeros meses, las lluvias fueron frecuentes y consecutivas en Puerto Cabello, Morón, Urama y también en Yaracuy.
A consecuencia de estas fuertes lluvias el río Morón se desbordó ocasionando una vaguada, inundando los sectores más cercanos al río como Barrio Alegre, La Charneca, Barrio Unión, El Jabillo, entre otros".
A causa de esto los damnificados invadieron unos terrenos en Palma Sola de donde fueron desalojados por la Guardia Nacional y la Policía de Carabobo.
Con mucha violencia los efectivos arremetieron contra los damnificados, que solo buscaban un sitio seguro donde empezar una nueva vida; ya que la naturaleza les había quitado todo, pero a los efectivos no les imobedecieron portaba y solo órdenes superiores, así que atacaron con bombas lacrimógenas, perdigones y disparos en contra del pueblo indefenso, matando a cuatro personas e hiriendo a más de sesenta.
Los fundadores de 3 de Mayo habían sido desalojados de Palma Sola.
Estos hechos ameritaron la intervención de la Gobernación del Estado Carabobo, quien donó a los damnificados unos terrenos que eran parte de una finca propiedad de un señor de origen italiano y la custodiaba Domingo Padrón, el encargado de la finca.
Allí fueron reubicadas las familias damnificadas, los terrenos fueron acondicionados con máquinas de la Gobernación, y además donó a cada familia 480 bloques, 20 sacos de cemento, 20 láminas de zinc, arena, piedra picada y otros materiales que servirían para construir una pieza de 4x4 m2 para cada una.
Los materiales y ayudas de la Gobernación empezaron a llegar el 3 de mayo de ese mismo año, de allí viene el nombre de nuestra comunidad, que empezó aproximadamente con 80 familias e igual número de casas, otras versiones dicen que fue porque el 3 de mayo se tomaron los terrenos y otra que fue esa fecha cuando se tomó Palma Sola y se iniciaron los sucesos ya señalados anteriormente.
En ese tiempo se instaló la electricidad con aproximadamente 35 postes y un transformador que era suficiente para la comunidad inicial.
Algunos de los fundadores son: José Miquilena, Oswaldo Dumont, Victoria García, José López, Francisco Méndez, María de Mirena, Paula Pacheco, Francisco Oropeza, Pedro Alvarado, Ramona Lugo, Romelia Landaeta, Isabel Polanco, Nelsis Quintero, Juan Vásquez, Pastor Jiménez, Mauri Chirinos, Juana Ollarves, José Peroza, Donato Moreno, Pastor Pérez, Rosalía Ulacio, Neptalí Secos, José Ãlvarez y Pedro Lugo.
Libro Crónicas desde Morón - La Fundación del Barrio 23 de Enero en Morón
En todas las ciudades y pueblos del país es difícil no encontrar un barrio con el nombre de esta conocida fecha que significó y comienzo del régimen democrático y el fin de la dictadura perezjimenista, Morón no es la excepción. Nos llega de nuestra amiga Maris González una reseña histórica sobre la fundación del barrio 23 de Enero de Morón.
Maris nos refiere que en terrenos muy próximos al río Morón cubiertos frondosamente por grandes árboles de jabillo se daban cita a diario un grupo de mujeres entre las cuales es encontraban Argelina de González, Otilia de Zabala, Nicolasa de Montes, Victoria Ramos, María lamas, Meme y María Granadino para cumplir sus labores de lavado de ropa y para compartir menudencias propias de la vida para parroquiana de Morón de las postrimerías de la década de los años 50.
Alegres conversaciones se dan bajo el cobijo de la ceiba en comparsa con el chirrido de la concha de coco que al frotarse con las prendas de vestir hacía las veces de moderno cepillo de ahora, chirridos que al unísono parecían más bien cantos de lame-arenas que sumergían sus enormes en cabezas en las lamas verduzcas que anidaban en el fondo de las aguas cristalinas del río Morón.
Otras veces, estos mismos terrenos eran utilizados para las celebraciones de las fiestas de la virgen de Santa Ana, donde ya era costumbre disfrutar de la suculenta ternera y el codiciado brindis. Mediante estas tertulias se encariñaron con el sitio y un día se plantearon construir sus viviendas, por lo menos ésta era la idea de la señora Angelina de González, quien hacía comida para algunos trabajadores de la Petroquímica y les comentó su proyecto a Vicente Ortega, Rogelio Manrique, Alfonso Mercado, incorporándose todos ellos a la idea de poblar el lugar (así dejó de ser un grupo sólo de mujeres).
Un día, en el mes de diciembre de 1957, encontraban se Angelina de González, Ramón Añez, Victoria Ramos (hoy difuntos), Otilia de Zavala y Nicolasa de Montes, quienes optaron por invadir los mencionados terrenos, pero fueron desalojados por la Seguridad Nacional, mas no se amedrentaron y continuaron con su propósito de conseguir las tierras que el Instituto de Petroquímica mantenía como de su pertenencia.
A los pocos días de la caída del dictador Pérez Jiménez, el 30 de enero de 1958, fueron tomados estos terrenos por las personas antes mencionadas; entonces fundaron el caserío con el nombre de 23 de Enero. Estas mismas personas siguieron con la idea de fundar más barrios y al poco tiempo fundaron en terrenos aledaños el barrio La Charneca.
Viejos toponímicos
El temblador: Localizado por allí, por los lados de Sanchón, cercano a la laguna que nuca se seca. Era un lugar donde los jóvenes de la época solían ir a buscar mangos, por supuesto, que en ese entonces este fruto no era muy común o abundante en el espacio morense como lo es ahora que existe en todos los lados. Desconocemos de dónde se origina el nombre, podría ser del lenguaje coloquial que se utiliza al nombrar el pez o anguila eléctrica que se describe con ese vocablo.
El Manguito: No es el Manguito de Las Colinas de Pequiven, sino otro que existió en los predios de Palma Sola; debe su nombre a una frondosa mata de mango (o manguito como se le decía) ubicada en una curva. En su tiempo fue muy famoso El Manguito por las apariciones de un muerto (se dice que era Pablo de Jesús Sánchez que vivía en las cercanías y había muerto trágicamente) que había enterrado una plata en las adyacencias del árbol y reclamaba que alguien la sacara y la disfrutara por lo que se la pasaba asustando a los caminantes por las noches lo que causaba pánico y terror en los noctámbulos.
Ocumarito: Su localización era por los lados de La Paragüita y se llamaba así porque fue un caserío fundado por inmigrantes proveniente de Ocumare de la Costa, en el estado Aragua. Este diminutivo se deriva de Ocumare que según McPherson -es una planta textil usada por los indios. O de ocumo. raíz comestible abundancia de ocumo como lo sugiere Altolaguirre.
La Jabilla o los Jabillos: Este sector comprendía un terreno poblado por varios árboles gigantescos de Jabillo (también se le llama ceiba) que daban una sombra impresionante y agradable para guarecerse del agobiante calor. Su ubicación estaba al lado del antiguo curso del río Morón, donde hoy se intercepta la calle Comercio con la calle San José. En este sitio se encuentran en la actualidad el bar El Progreso y la ferretería de Acacio. Era el lugar donde el 26 de julio (día de Santa Ana) en las fiestas patronales, se formaban las comelonas y se hacía la parrilla de la carne del ganado que tradicionalmente donaba el general Galavis.
Boca e' Morón: Sector ubicado en las adyacencias de la desembocadura del río Morón. Era un lugar entonces poblado con varias casas distantes unas de otras; era un lugar solitario y para los pescadores donde se disfrutaba del gran caudal de agua del río, agua saludable y pura, apta para el consumo humano.
Sanchón: Debe su nombre al río. Hasta ahora desconocemos su significación; podría derivarse de Sancho o de Ancho para transformarse en Anchón y después en Sanchón. Allí existió un caserío en las riberas montañosas de este río y era el límite este de la posesión "casa de tejas". En sus inmediaciones se encontraban los terrenos y una vivienda del general José Félix Mora.
Guarataro: Debe su nombre a la quebrada del Guarataro que es el límite entre Morón y Alpargatón. Hoy es un centro poblacional en crecimiento, donde hay pequeñas haciendas y casas de campo por su clima apacible. Su nombre puede derivarse de dos formas: uno, del árbol maderable vitex al que se le llama en algunas partes Guarataro, la otra, es el nombre que proviene de Guarataro (Mouriria) que se refiere a una piedra redonda o "canto rodado".
JUEVES 30 DE OCTUBRE DE 2008
Los Campos Deportivos en Morón
Los estadios propiamente dicho como se conocen hoy en día (con tribuna, cerca perimetral, dogaut etc) no existieron en Morón sino hasta bien entrada la década de los años setenta, haciendo la salvedad del estadio de Softbol ubicado en Las Colinas de Mara cercano al grupo escolar Morón (primera escuela completa de la localidad) que era propiedad de la industria petroquímica y que estuvo bajo la dirección de Goyito Colina – Jefe de Deporte de esa empresa – y como obrero de mantenimiento el Sr. Manzano.
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Los demás espacios para la práctica del béisbol, ya que el softbol sólo lo jugaban los trabajadores de la petroquímica, eran campos deportivos que cuando mucho tenían un basketstop el resto eran espacios abiertos al aire libre. Lo mismo sucedía con el fútbol que bastaba que el campo tuviese las dos arquerías, por cierto este deporte tomó impulso cuando llegaron a Morón algunos extranjeros sobre todo de origen europeos (italianos, españoles) y colombianos. Es de suponer que el béisbol se practicó en Morón primero que el fútbol.
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De los campos deportivos que recuerdo está como pionero el que hoy se llama Jesús Uribe, sólo tenía un basketstop y las dos arquerías, lo demás era monte, los fanáticos se acomodaban donde pudieran. Era zona inundable, sólo podía jugarse allí en el periodo no lluvioso. Este campo fue escenario de las hazañas del difunto Chuma o Jesús Uribe, quien es el epónimo del estadio; sus batazos eran tan largos que llegaban hasta el techo del bar el Pavo real que después se llamó el Sursan.
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Otros peloteros que se destacaron en este campo fueron Roberto Montero, Germán Rivero, Josefín Rodríguez, Calache, El Mono, Armindo Añez y paremos de contar, no hay espacio para todos. En el fútbol sobresalieron Amaya, Gonzalo Cruz “Carne Mechadaâ€, los hermanos Pirona, Néstor Piñero, Elio Rodríguez, Vicente Iturburú, Juan Páez y sobre todo como directivo la vaquita Urbaez quien fue mal pelotero pero siempre ha sido un fiel vigilante y preocupado cuidador del estadio Jesús Uribe.
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Otro campo deportivo se ubicaba en Palma Sola y era propiedad de la Volkswagen, también tenía basketstop y las dos arquerías, y una frondosa mata de jabillo donde se cobijaban del sol los espectadores. Allí jugaban categoría A y doble A los equipos de Corporación Miranda, Volkswagen, Taller Rey, Trapiche Star y otros equipos de Puerto Cabello y de los estados cercanos. La fiebre por jugar hacía que los jugadores camináramos 5 kilómetros para llegar al campo (no había transporte) para luego regresar exhaustos y con ¡hambre. Imagínese ud.! ¿Quién hace eso en la actualidad?
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En donde se encuentra la Urb. Fundamorón estaba el campo deportivo del Platanero o el estadio de Santa Rita como le decían. Tenía este campo un precario basketstop y detrás una mata de mango donde la gente se ocultaba para evitar un pelotazo. Los jonrones caían en la bodega y casas que estaban en la redoma. Allí pulió la banca bastante mi compadre Rubén Mago y Douglas Reyes bajo la dirección del amigo Félix Sánchez. El Platanero también era manager de un equipo, creo que era de los caribes de Santa Ana.
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El Trapiche era el campo preferido por Héctor Ideoven y del Coyote Félix el Americano, allí no había ni basketstop pero se formaban unas buenas caimaneras, mi amigo Ãngel Lugo formó entonces el trabuco Trapiche Star, equipo que estaba a la altura de un doble A, y donde este servidor era el short stop regular ¡una guará! Hoy este sitio es una laguna permanente, lástima que se hayan perdido en el olvido las glorias de este terreno.
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En la laguna de “La Pancha†también jugamos béisbol en época de sequía. Allí se hizo famoso troncoronero porque a pesar de los troncones y los altibajos del terreno no pelaba un roletazo. También el Ing. Rafael Seco hizo una hazaña que después le contaré. Se destacaron en este campo Noño y sus hermanos Esteban y Lourdes Alvarado, los hermanos Argenis y Alcides bocanegra. Estos mismos cuates junto a otros peloteros jugaban en un peladero que estaba a las orillas del río Morón en la Charneca patrocinado por Jhony Bárcenas. Se acabó el espacio, volveremos sobre estos cuentos en la próxima crónica.
Libro Crónicas desde Morón - La Pancha
La Pancha fue un surco cenagoso (todavía lo es en parte), que constituye la vega del rio Morón en su curso medio y en su lado oeste. Este lote de terreno es anegadizo, excepto la parte que ha sido rellenada y donde se ubican importantes establecimientos comerciales. Su ubicación es céntrica, a escasos metros de la encrucijada de Morón y al costado este la avenida Falcón. Esta zona es el desagüe natural del río a la vez el área que recoge el drenaje de las aguas que bajan de la parte occidental (de los barrios de San Diego, Las Parcelas, La Línea, Barrio Coro, etc.) y que son conducidas hasta el lecho del río, por esto es que La Pancha está cruzada de canales y quebradas que como cicatrices marcaron su incierto destino.
La Pancha está frente a Bota Burro, apenas divididos por la Av. Falcón. Sobre estos terrenos inundables se construyeron sin mucha (o ninguna) planificación los barrios La Pancha, La Charneca, Barrio Unión y el sector aledaño a la Av. Falcón. Este espacio se nutrió poblacionalmente hablando en la década de los 60, a raíz del boom industrial surgieron barrios improvisados y de una configuración anárquica, ranchos de tablas y cartón que hoy en día se han renovado hasta convertirse en lujosas casas y modestas quintas en calles pavimentadas impregnadas de la vitalidad bulliciosa de los infantes.
Sus rincones y caminos, sus calles estrechas nos susurran simpáticas anécdotas y graciosas menudencias, algunas de las cuales seguidamente vamos a relatar.
Esta zona era el escenario de las actuaciones de Chiripa, gran amigo de lo ajeno y hábil para penetrar a la residencia de sus víctimas para sustraerles modestos artefactos domésticos como radios, planchas, ventiladores, algo de dinero, joyas etc. (para entonces no había muchos televisores, ni existían los sofisticados equipos de sonidos ni los VHS). Chiripa era el azote del Barrio Unión. Cierta noche se organizaron varios vecinos para atrapar al ladrón. Se reunieron para preparar la estrategia de la captura Fay Calembé, el difunto Luis Acosta, José Partida, Gregorio Quevedo, Lino Arévalo y mi difunto padre. Ellos suponían que Chiripa llegaría en la madrugada por lo que cada uno se ubicó en un sitio estratégico acompañado de una botella de popular para "aguantar el frío y mantener la vigilia " y efectivamente Chiripa pasó a las tres de la madrugada, los consiguió dormidos de la pea, robó en el barrio y de paso les llevó las carteras en medio de los ronquidos de los durmientes.
Chiripa era un ladrón sano. A nadie agredía, su defensa era sus ágiles piernas para desaparecer en la noche ayudado siempre por vestimenta negra. Algunos dicen que murió en el servicio militar.
En las cercanías del puente sobre el canal que descarga en el río Morón, frente a la avenida Falcón, se encontraba un inmueble que fue habitado por la familia Bracho (en la actual Moronera), luego funcionó allí una funeraria regentada por el popular Venegas, hombre de aspecto muy sobrio. Venegas acostumbraba dormir dentro de los ataúdes, muchos clientes o visitantes ocasionales pegaron la carrera bien lejos cuando entraban a la funeraria en hora de la mañana y al tocar la puerta Venegas se levantaba con cara de enratonado espantando en el acto a los desprevenidos visitantes. Venegas tuvo ciertos inconvenientes con algunos pobladores porque si alguien se desmayara o tuviera un ataque de epilepsia, inmediatamente Venegas sacaba su metro que llevaba en la cintura y le tomaba la medida para proveerle el ataúd. Más de uno se levantó y le dio una trompada. Hoy nadie sabe de él, algunos dicen que falleció, otros dicen que está en la cárcel.
En este mismo lugar funcionó una pescadería. Era propiedad de uno de los hermanos Moreno. Allí trabajaron como empleados Norman Colmenares y Alberto Moreno. Ambos eran registrados por las tardes antes de salir del local por el propietario del negocio, para evitar el acostumbrado piquete.
Norman decidió burlar la estricta vigilancia del dueño, entonces mandaba a su mujer a comprar pescado por las tardes y, dentro del pescado, en el lugar de las tripas, metía billetes de 500 bolívares. Pero Alberto un día lo descubre y le propone un acuerdo. Los billetes siguieron saliendo en los vientres de los pescados que el dueño obsequiaba para la cena a los abnegados trabajadores, más adelante, al cruzar la esquina Norman y Alberto partían la cochina. Una vez Norman y Alberto fueron enviados por el dueño de la pescadería a Punto Fijo a comprar 100 kilos de pargos. Llegados al sitio de la compra, Alberto se para al frente de los cajones repletos de diversos tipos de pescado, y pide el más rojizo porque ese era el propio pargo, el vendedor insiste y le dice que el propio pargo es el de color más claro, Alberto le responde en forma airada. "¡Usted, no va a saber más de pescado que yo!". El vendedor le dice: "Bueno, si usted lo dice"; Alberto y Norman llegaron a Morón con 100 kilos de Catalana (pescado rojizo pero de muy baja calidad). Al poco tiempo quebró la pescadería gracias al erudito en pescados Alberto Moreno y a las andanzas de Norman Colmenares.
Libro Crónicas desde Morón - De Brujos y Espantos
Morón y Urama siempre han tenido una fama sobre la presencia de brujos en su territorio, o mejor dicho, por lo asiduo de sus pobladores a la práctica de la brujería. Esta es una fama que le viene de antaño. Miguel Elias Dao, Cronista de la ciudad de Puerto Cabello, nos dice en su libro "Morón de Venezuela", que un poeta guanareño de nombre Rufino Mendoza había compuesto el siguiente verso en 1901: "Los negritos de Morón/ en verdad que no son malos/pero brujos sí que son. / En sus caballos de palos/ unos se vuelven culebras/ otros en tigres o león. / Todos con su brujería...". Es presumible que este poeta notara en la abundante población negra de entonces las ejecuciones rituales, ensalmes, transportaciones, etc., que tenían lugar en estas comarcas y que eran producto de la herencia dejada por los primeros contingentes de negros y africanos traídos a nuestra tierra y que han pasado de generación en generación conservándose hasta nuestros días.
Es común oír decir frases como éstas:¿ Tú eres de Morón?¡ Tú eres del pueblo de los brujos! Esta fama ha llegado a muchos citadinos que se trasladan de las grandes ciudades del país (Caracas, Maracay, Barquisimeto, etc.) a Morón en búsqueda del brujo o bruja indicado para que le hagan "un trabajito". Sus relumbrantes autos último modelo (Blazer, Bronco, etc.), estacionados frente al humilde rancho donde vive el brujo, denotan una acomodada posición social de los visitantes. Vale decir que para la brujeria no existen pobres ni ricos. Los motivos para buscar al brujo pueden ser diversos. Desde quitarse la pava (mala suerte, no conseguir trabajo, etc.), buscar un premio de lotería, riquezas, etc., o rescatar un amor perdido (para que regrese el que se fue, o para que den cacho, etc.), también se busca al brujo "para echarle una vaina a un enemigo" o "para un trabajito de magia negra".
Todas estas disímiles intenciones pueden ser producto de la ignorancia, pero me he enterado de que más que un "culto" o incrédulo ha ido a hacerse su trabajito "por si acaso" o porque "de que vuelan vuelan". En la dirigencia política este hábito es muy acentuado. Se dice que el extinto Rómulo Betancourt era un asiduo visitante de los brujos,. En Morón muchos políticos tienen su brujo preferido, según los hechiceros les ayudan a ganar las elecciones de Alcalde o Concejal, pueden saber quiénes son sus enemigos, etc., Eugenio Bello Castillo tiene a su Coquimbo, a José Antonio Ortega y a Pepe Manzano un brujo adeco les hizo un mal trabajo, y hasta a Willie Charr lo han visto por la Montañita de Alpargatón.
Los brujos manejan diversos recursos o maneras de hacer su trabajo. Consultan diferentes oráculos. Las cartas, el tabaco, lectura de las manos y, otros transportan para dialogar con los espíritus malignos o benignos, según sea el caso. Algunos se vuelven pájaros u otros animales. El viejo Chon, personaje muy popular en Morón, con su traje gris de mugre y flecos, prefería preparar una sustancia o pócima que permitía a todo aquél que la poseyera obtener a la mujer deseada, a la que Chon le ponía el ojo no se le escapaba. El viejo Chon se quedó dormido en una acera cualquiera para no despertar jamás, murió como un mendigo, harapiento y hambriento. Unos dicen que así pagó sus fechorías; otros, que todavía el espíritu de Chon anda rondando y es evocado por los brujos para las maldades. A otros brujos de Morón no los voy a nombrar por temor a sus represalias, pero todos saben dónde están.
Aparte de los espantos tradicionales como La Llorona y La Sayona, (por cierto que esta última dicen que sale por lados de Bota Burro y El Mamón), existen en Morón los espantos coleros. Estos muertos coleros espantaron más de una vez al difunto Kandunga cuando éste cabalgaba por los lados de La Paragüita. Kandunga sentía el peso de una persona (el muerto) sobre el anca de su caballo, emprendiendo éste una veloz carrera y tirando al suelo a su jinete, quien la mayoría de las veces o llegaba desmayado al poblado o yacía inerte en cualquier camino del trecho entre La Paragüita y el río Morón, gracias al muerto colero.
Con el modernismo vinieron los automóviles, las bestias pasaron a un segundo plano. También los espantos se actualizaron, ahora se montan en carros. Se dice que en el puente sobre el río Alpargaten un difunto acompaña, en el asiento trasero del vehículo, al osado conductor que se atreva a pasar por ese sitio entre las doce de la noche y las cinco de la mañana. Lo más usual es que el conductor solitario se asuste, acelere el vehículo y pierda el control hasta volcar. En otros casos, el conductor, ya avisado, vocifera maldiciones y palabrotas para ahuyentar al espanto.
Igualmente, en las inmediaciones del río Sanchón otro muerto colero busca un aventón de los choferes nocturnos. Este lugar tiene el récord de accidentes de media noche. No son pocos los carros que han volcado cerca del río y los testimonios de los conductores revelan que algo extraño se les montó en el vehículo y por el susto perdieron el control del mismo. Pueden preguntarle a Yuber Morales, que se puso su Zephir de sombrero en ese sitio, o más recientemente, se le puede preguntar al secretario de la prefectura de Morón.
Un Personaje y una Historia
Hurgando en mis archivos encontré un documento, no sé si es inédito o no, no tiene fecha pero por su contenido calculo que es del año 1985.
Es un escrito de un personaje muy recordado en Morón, es del sr. José Rodríguez Escárate (Q.E.P.D.); fue un pulcro y servicial funcionario público por largos años de la prefectura de Morón, hombre culto y de mucha experiencia en el campo de la escritura, llevó como Secretario los libros de esa dependencia oficial.
José Escárate, como se le conocía, en este escrito revela la historia del estadio Jesús Uribe en ocasión de que el Concejo Municipal, mejor dicho algunos concejales, planteaban tomar el estadio para construir el Terminal de pasajeros, creo interesante transcribir lo que él dijo en aquella oportunidad: "En el año 1935, un grupo de jóvenes amantes del deporte de béisbol, entre los que figuraban como promotores Mario Rodríguez, Juan Rodríguez, Emilio Montero, Evelio Rivero, Francisco Contreras, Candelario Acacio, Ãngel A. López, Martín Blanco, Jesús Bermúdez y otros que escapan a mi memoria.
Estos hombres juveniles motivados por el amor e inquietud deportiva, iniciaron el arreglo y acondicionamiento del actual estadio "Jesús Uribe", ese comienzo se realizó mediante el trabajo arduo, tesonero, constante, sacrificado, con un esfuerzo propio, utilizando para ello hachas, machetes, picos y palas, chasis de carros viejos que servían de rastras para nivelar el terreno, se cargó una gran cantidad de tierra para el relleno, puesto que allí existía una inmensa laguna que cruzaba las calles Real y Miranda y que finalmente iba a la laguna de la pancha, y seguía su curso al río Morón.
Una vez que los fundadores de ese campo consideraron que estaba apto para la actividad deportiva en esa época, formaron un club de béisbol llamado "Santa Ana", este equipo tanto para sus integrantes como para la colectividad moronense brindó grandes satisfacciones por el afán deportivo e innumerables intervenciones dentro y fuera de su terreno.
Al sucederse el retiro de estos protagonistas por fallecimiento o deficiencia física, se funda un nuevo equipo con el nombre de "Morón Star", el cual estaba conformado entre otros por los hermanos Rivero, Juan R. Rojas, Ildefonso Uribe, y Laguna, y por los veteranos Víctor Montero, Candelario Acacio, Martín Blanco y este servidor José Rodríguez Escárate.
Durante la década de 1945 a 1955 mantuvimos el terreno en perfectas condiciones y conservación ya que en él realizábamos muchísimos eventos deportivos, por lo tanto, siempre contamos con el respaldo y apoyo de la población.
Este campo deportivo que justamente este año (1985) esta cumpliendo medio siglo de fundado, ha servido para que muchas generaciones hayan practicado su deporte preferido sin ningún tipo de zozobra, presión, amenazas o atropellos.
Solo recuerdo que en dos oportunidades algunos señores han pretendido eliminar al estadio Jesús Uribe este terreno destinado para fines exclusivamente deportivo en toda época y gobierno ha sido respetado durante su existencia".
Bolívar y Morón
Quizás resulte un poso extraño el titulo de esta exposición, pero en descargo de esta presunción diremos que el hombre y la presencia bolivariana no es ajena a ningún pueblo desde los confines nevados del macizo andino hasta las calidas aguas del caribe, mas aun, su imagen se acrecienta sobre las riberas del río Grande para convertirse en una gloria de toda la América y su nombre retumba en los oídos de los habitantes del viejo mundo europeo, donde se le admira.
¿Qué raro tiene que hablemos sobre Bolívar Y Morón? A su paso Bolívar visito tantos pueblos y aldeas a los largo y ancho de la geografía Suramericana, en el Perú, en Bolivia, en Colombia, en Ecuador y por su puesto en su país natal. En cada uno de esos pueblos no solo dejo las huellas de su caballo sino que dejo también un pedacito de su gloria y un recuerdo perdurable que trasmonta la barrera de los siglos. Hoy en día se venera con orgullo el árbol donde amarro su caballo o dador de la sombra donde hubo de guarecerse, o también el sitio donde dicto una proclama, se tiene como santuarios para el reencuentro con la historia los inmuebles donde se hospedo o ejecuto una medida para la guerra o un acto de gobierno. En los museos se conservan como reliquias los objetos que a el pertenecieron.
¿Cómo podemos nosotros los moronenses pasar desapercibido el paso del Libertador de medio continente americano por aquella aldea aledaña al río Morón de 1826? ¿Qué circunstancias rodearon el último viaje que El Libertador emprendió a Venezuela? ¿Qué recuerdos? ¿Qué propósitos y pensamientos agobiaban a Bolívar en aquella mañana víspera de año nuevo? ¿Sorbió su caballo el agua del río Morón?
Para responder a estas interrogantes debemos ubicarnos en la ciudad de Lima, en el Perú, en el mes de agosto de 1826. Bolívar había llegado a la cúspide de su gloria y de su figuración histórica; ningún mortal le ganaba en prestigio en América del sur. Pese a la discordia y a la anarquía había conservado unidos a Venezuela, Nueva Granada y Ecuador en su gran obra: La Gran Colombia. Aun estaban tibias las armas con las que había dado la libertad al Perú, con la creación de Bolivia inmortalizaba su nombre en el alto Perú, había reunido el Congreso de Panamá en la búsqueda de la unión hispanoamericana como garantía de la grandeza histórica y como contrapeso al coloso del norte.
Sin embargo su principal sueño la Gran Colombia- hacia agua por los cuatro costados. En Bogota se imponían las intrigas palaciegas guiadas de las manos y del talento político del Vice-presidente Santander quien solapadamente confabulaba en contra del Libertador para hacerse de la Presidencia de la unión Colombiana.
En el Departamento de Venezuela la situación era mas grave aun, las actitudes separatistas que jugaban a la desintegración de la Gran Colombia se ejecutaban públicamente teniendo como asidero la ambiciosa personalidad del General Páez y los intereses mezquinos y localistas de una sarta de militares y civiles que bajo la direcci6n del Dr. Miguel Peña se empeñaban en echar por tierra la obra de Bolívar. "Las Asambleas y las Juntas se suceden en Caracas y Valencia, y entre las sombras, el Dr. Miguel Peña lleva en sus manos todos los hilos del movimiento separatista que cada día asume mayores proporciones. Ya se habla pública y abiertamente de la separación de Venezuela de la Unión Colombiana. Finalmente, el General Páez convoco al país a elecciones para un Congreso Constituyente que debía instalarse en Valencia" (1).
En el otro Departamento -el de Quito- a la saz6n existía aparentemente un clima de tranquilidad y armonía. Este buen comportamiento de lo que en futuro seria El Ecuador no se debía tanto a que no existiesen tendencias particulares disgregadoras ni porque estuviesen muy a gusto con la unidad colombiana (como se demostraría posteriormente con la secesión del venezolano Juan José Flores) sino porque la larga permanencia de Bolívar en el sur, el brillo de su espada, su gloria y su reputado genio mantenía calmada las asperezas y las ambiciones de los caudillos. No era así el caso de Bogotá y Venezuela. No era humanamente posible que Bolívar estuviese al mismo tiempo en toda la geografía de la Gran Colombia.
Mientras Bolívar tenía en mente agregar a la unión colombiana los territorios recién liberados del Perú y Bolivia para engrandecer su proyecto hispanoamericano, sus conciudadanos y compañeros de armas y de causas se batían en diversos espacios de la unión para dividir lo que había logrado juntar hasta ahora.
Me voy a permitir hacer una cita de nuevo para ilustrar mejor el dilema de Bolívar en este conflictivo año de 1826. “Las inmensas distancias hendidas por caudalosos ríos, cortadas por la muralla verde e impenetrable de la selva, separadas por la mole de granito y nieves de las cimas de los andes, impedían la materialización de sus ideas, la geografía volvía a ser el monstruo que estaba devorando la obra de su vida, a los sueños de su espíritu, a las concepciones de su genio. Una carta tardaba dos meses en llegar a Colombia desde el Perú y tres para alcanzar las costas de Venezuela o del Orinoco. El tenia que estar en todas partes, sólo su voz, su presencia podría ser el aglutinante de la Gran Colombia" (2).
Encontrabase Bolívar en Lima ostentando el título de Presidente vitalicio del Perú por decisión de los colegios electorales y reelecto por cuatro años más Presidente de la Gran Colombia por votación avasallan te del Congreso de la unión, cuando recibe las noticia de los sucesos de Venezuela que implicaba la destitución del General Páez de la comandancia General de este país y su comparecencia ante el Congreso de Bogotá a rendir cuenta de su conducta que supuestamente consistía en ciertas irregularidades en el reclutamiento de las milicias. Bolívar consideraba que esta medida era impolítica y así se lo manifestó al general Santander.
Sin embargo, debido a la gravedad del caso decidió El Libertador abandonar al Perú y trasladarse a su país natal para tratar de conciliar los ánimos arreglarse con Páez en función de mantener la República de Colombia. Iba Bolívar a salir del Perú para no volver jamás y preparaba su viaje a Venezuela sin pensar que seria el último.
Al enterarse las fuerzas vivas de la sociedad limeña de la partida del Libertador le rogaron que no se fuera, sobre todo las bellas y distinguidas damas peruanas, no obstante Bolívar les respondió así: “Si yo no escuchase mas que los ecos de mi corazón, me quedaría en el Perú; que me ha hechizado, con demostraciones puras de gratitud y de alegría; pero Mi Patria me llama y cuando habla el deber es necesario seguirle en el silencio de todas las afecciones" (3).
El 1 de septiembre encargó del gobierno del Perú al General Santa Cruz y el día 3 se embarcó en El Callao en el bergantín que lo conduciría a la ciudad de Guayaquil. Así comenzaba Bolívar lo que "los historiadores han llamado “La Gran Jornada", que comenzó en Lima el 3 de septiembre de 1826 y terminaba en Caracas el 10 de enero de 1827, después de haber recorrido a caballo, en cuatro meses, con cortos intervalos de descanso, 1346 leguas"(4).
Es decir, un equivalente a 75.000 Kilómetros aproximadamente. Ni Napoleón Bonaparte ni ningún guerrero de la antigüedad recorrió tanta distancia a caballo.
A mediados de octubre llega a Pasto, en su paso por Popayan reflexiona sobre los acontecimientos en Bogotá, en Tocaima se encuentra con Santander después de 5 años; en el ínterin acuerdan el tratamiento político a las nuevas circunstancias. El 14 de noviembre llega a Bogota. En un acto de gobierno el 23 del mismo mes se reserva exclusivamente el poder ejecutivo en el departamento de Venezuela.
A fines de noviembre sale de Bogotá, llega a Cúcuta el 12 de diciembre desde donde ordena que se concentren en Mérida y Trujillo las compañías de granaderos y cazadores de Junín para circunscribir la conspiración y los levantamientos de la gente de Páez a los llanos y al oriente del país.
El 16 de diciembre llegan a Maracaibo Bolívar y el grueso de las tropas que habían logrado reunir en Cúcuta para restablecer el orden en Venezuela.
En esta ciudad emite un controvertido decreto, el día 19, que busca complacer al General Páez pero que desagrada al vice-presidente Santander. El origen de este decreto esta en tratar de evitar una cruenta y larga guerra civil entre venezolanos.
De Maracaibo sigue su itinerario por los Puertos de Altagracia, Casigua, Capatarida, Zazarida, Mitare, Coro, Pueblo Cumarebo hasta Chichiriviche. En este pueblo abordan un bergantín que los trasladara a Tucacas, donde pasan la noche del día 30 de diciembre de 1826.
Al levantar el alba del día 31 El Libertador se embarca de nuevo en Tucacas fijando la proa hacia los destinos de Morón ¿Por qué tomo rumbo hacia Morón pudiendo seguir por mar hasta Puerto Cabello donde tenia pensado establecer su cuartel genera!? ¿En que punto de nuestra geografía desembarcó? Esas interrogantes quedarán sin respuestas por ahora.
Lo cierto es que Bolívar decidió hacer su viaje a Puerto Cabello por tierra y hubo de pasar por esta aldea moronense de 1826. ¿Cuál fue el Morón que Bolívar vio? Era un caserío pequeño ubicado a poca distancia del río que lleva su nombre aunque a sus contornos se notaban campos de labranzas o haciendas que producían mayormente cacao, plátanos, maíz y otros frutos menores. En los años florecientes los frutos de esta tierra se exportaba por la vía del puerto de Puerto Cabello, pero la guerra de independencia había menguado y desbastados todo impulso productivo. Sin embargo, aun los habitantes de este pueblo que no llegaban al medio millar vivían de las labores agrícolas.
A medida que las cabalgaduras se aproximaban al poblado, El Libertador se ensimismaba, trae a sus recuerdos lecturas pretéritas sobre estos pueblos de la costa. Habían sido pueblos formados por el sudor del negro y del látigo ese/avista para extraer de aquellos el cacao que daba mejor vida a los mantuanos, Tenía Bolívar noticias de que esta tierra por donde ahora pasaba, conocida como el valle de Morón en la costa, fue en un tiempo la mayor productora de cacao de toda la jurisdicción de Nigua con 1.740 fanegas, pero que ahora por necesidades de la guerra se le había convertido en una dependencia de Puerto Cabello. Además su ubicación a pocas leguas del mar la hacia un lugar propicio para el contrabando; recordó entonces Bolívar, la rebelión del zambo Andresote contra la compañía Guipuzcoana para defender el comercio con los holandeses.
Serían las once de la mañana cuando entró El Libertador triunfadores sobre la calle polvorienta y seca que conducía a varias rancherías no bien dispuestas en el espacio, pero el ánimo de la multitud que aclamaba a los visitantes recompensaba la fatiga y la inclemencia de aquel sol moronero. En la sonrisa de una negra alborozada creyó ver Bolívar los mimos y la ternura de su negra Hipólita.
El griterío de los moradores no cesaba dando vivas al paso del Libertador, veamos que nos dice al respecto nuestro amigo, el cronista de Puerto Cabello, Miguel Elías Dao: “Negros, Zambos, Mestizos y Criollos, esclavos o no, se integraron a una misma fe para decir presente. El Libertador recibió del pueblo las mejores atenciones unidas a un suculento almuerzo de campaña" (5).
Durante la breve estadía, entre el almuerzo y un descanso, El Libertador contemplaba la iglesia del poblado cuya construcción era de adobe, “cubierta de tejas, y un área de trece varas de largo y siete de ancho y cuenta sólo con un altar"(6). Más alía su caballo y de más bestias se refrescaban y pateaban en las aguas del río Morón.
Bajo una Ceiba adyacente al río, El Libertador meditaba sobre el tratamiento que le daría al General Páez en su inminente encuentro. ¿Cómo conciliar las bajas pasiones de Páez y del intrigante Miguel Peña con los grandes ideales de una patria grande? ¿Cómo tratar aquellos subalternos que en el futuro le impedirían regresar a su país y le negarían el derecho de morir bajo el cielo de su Patria? Que lejos estaba Bolívar de saber que este seria su último viaje a Venezuela, y que precisamente hubo de pasar por Morón.
Porque Bolívar no podía irse de entre los vivos sin venir a Morón Las tribulaciones sobre el porvenir político de la nación aceleraron el viaje de Bolívar hacia Puerto Cabello donde llegaría como a las cinco de la tarde del 31 de diciembre de 1826.
Todavía el Río suena con Ecos de Gloria, pues sus aguas calmaron la Sed de un Potro, cuyo Jinete liberó la mitad del continente que colón había descubierto. Lastima que ya no sea Río.
Palma Sola
Algunos estudiantes de la Misión Sucre y vecinos de este sector se han acercado al Cronista para indagar sobre la historia y otros aspectos de este populoso lugar. Su historia se pierde en los remotos tiempos desde cuando el río que invade sus predios – El Morón – era navegable hasta por canoas de 12 varas de largo según testimonio de Angel Altolaguirre y Duvale en 1768.
Pero mucho antes de este año el río era utilizado para sacar por Palma Sola productos agrícolas para enviarlos al puerto de Puerto Cabello en un comercio legal, otras veces se realizaba el comercio en forma clandestina o de contrabando con los holandeses apertrechados en la cercana isla de Curazao.
Esta zona era de un fuerte tráfico comercial, recuérdese que la producción agrícola de Barquisimeto, Yaracuy y el occidente de Carabobo debía salir hacia el mar por estos lados del golfo triste.
También se construían en las playas de Palma Sola pequeños caneyes o bohíos donde acopiaban los frutos listos para el embarque traídos por bestias por los pocos caminos de recuas o veredas que penetraban por la espesa vegetación. Palma Sola ha sido el sitio de Morón que ha estado más presente en la inspiración de los poetas, en los versos, en las canciones; quizá por sus arenales blancos, sus largos cocoteros, las fuerzas de sus olas y el hermoso azul de su mar.
En 1842 ya existía en Palma Sola un pequeño caserío al frente de la playa compuesto por precarias viviendas de bahareque, palma y madera. Ese mismo año el gobierno intenta desarrollar esta zona con un poblamiento foráneo para lo cual concedió créditos a un señor de nombre Andrés Anthoine para que introdujera a estas tierras a un número entre doscientos y seiscientos inmigrantes españoles para fundar un “Centro Agrícola de la explotación de esta comarcaâ€. Estos españoles no vendrían directamente de España sino de unos que estaban refugiados en Francia. Este gran proyecto no se cumplió quizás por la insalubridad local. Esto de los proyectos fracasados va a ser una norma constante en la historia del sector de Palma Sola.
El 24 de julio de 1859 piso tierra de Palma Sola el General Juan Crisóstomo Falcón, líder de la llamada guerra federal. Venia Falcón de Curazao y desembarcó junto con el futuro Caudillo y Presidente de Venezuela Antonio Guzmán Blanco, Jacinto Regino Pachano, Wenceslao Casado y otros; estos ilustres visitantes fueron recibidos por Gabriel Guevara y un grupo de Moroneros. Vamos a solicitar a los gobiernos la construcción de un monumento alegórico en Palma Sola con motivo de cumplirse el próximo año ciento cincuenta aniversario de este hecho histórico.
Durante la década de 1950, el gobierno del General Marcos Pérez Jiménez, planifico una gran ciudad en Palma Sola que por su ubicación estratégica y la calidad de las viviendas y de los servicios seria para la época un modelo urbanístico de primera, sin embargo, con la caída de la dictadura cayó también este proyecto que quedó a medias.
Un nuevo impulso recibió Palma Sola con la llegada de la compañía alemana Volkwagen, la cual construyó nuevas viviendas, sitios recreativos y logró darle un nuevo dinamismo al área que la convirtió en una de las zonas residenciales privilegiadas de Morón; no obstante, las intrigas político-sindicalistas con subterfugios jurídicos dieron al traste con esta empresa y con ello se fue una época de la vida cotidiana de Palma Sola. Solo quedó en el recuerdo de sus pobladores las instalaciones de inspiración europea que adornaron sus paisajes.
Los últimos gobiernos regionales habían hablado de un gran proyecto turístico para este sector hasta que sucedió la invasión, lo demás es historia conocida por todos nosotros. Nos referiremos a Palma Sola en esta nueva etapa en una próxima columna.
Palma Sola
Su historia se pierde en los remotos tiempos desde cuando el río que invade sus predios -el Morónera navegable hasta por canoas de 12 varas de largo, según testimonio del año de 1768 de Don Ãngel Altolaguirre y Duvale.
En ese entonces, el río era utilizado para llevar hasta Palma Sola los productos agrícolas provenientes de las haciendas interioranas para conducirlos al puerto de Puerto Cabello.
De esta manera el comercio era formal y legal; otras veces, se ejecutaba por los "caminos verdes" en forma clandestina o de contrabando aprovechando la cercanía de la isla de Curazao.
Esta zona era de cierto tráfico comercial porque en sus playas se construían pequeños caneyes o bohíos donde acopiaban los frutos (listos para el embarque) traídos por bestias por los pocos caminos de recuas o veredas que penetraban por la espesa vegetación.
En 1842 ya existía en Palma Sola un pequeño caserío al frente de la playa compuesto por precarias viviendas de bahareque, palma y madera.
Ese mismo año el gobierno intenta desarrollar esta zona con un poblamiento foráneo para lo cual concedió créditos a un señor de nombre Andrés Anthoine para que introdujera a estas tierras a un número entre doscientos y seiscientos inmigrantes españoles para fundar un "Centro Agrícola de la explotación de esta comarca".
Estos españoles no vendrían directamente de España, sino de unos que estaban refugiados en Francia.
Este gran proyecto no se cumplió quizás por la insalubridad local.
Esto de los proyectos fracasados va a ser una norma constante en la historia del sector de Palma Sola.
El 24 de julio de 1859 pisó tierra de Palma Sola el general Juan Crisóstomo Falcón, líder de la llamada guerra federal.
Venía Falcón de Curazao y desembarcó junto con el futuro caudillo y presidente de Venezuela Antonio Guzmán Blanco, Jacinto Regino Pachano, Wenceslao Casado y otros: estos ilustres visitantes fueron recibidos por un grupo de moroneros fervientes seguidores de la federación.
Valdría la pena que las autoridades municipales gestionaran la construcción de un movimiento histórico alegórico a este suceso tan importante de nuestra historia local.
Durante la década de 1950, el gobierno del general Marcos Pérez Jiménez planificó una gran ciudad en Palma Sola que por su ubicación estratégica, la calidad de las viviendas y de los servicios sería para la época y de los servicios sería para la época un modelo urbanístico de primera; sin embargo, con la caída de la dictadura cayó también este proyecto que quedó a medias.
Un nuevo impulso recibió Palma Sola con la llegada de la compañía alemana Volkswagen, la cual construyó nuevas viviendas, sitios recreativos como el multifuncional clubdiscoteca "Las cuatro canchas" con sala de cine, bowling, piscina, barrestaurante, etc.
Tomando así el área un nuevo dinamismo que lo convirtió en una de las zonas residenciales privilegiadas de Morón; sin embargo, las intrigas políticas-sindicalistas con subterfugios jurídicos dieron al traste con esta empresa automovilística y con ello se fue una época de la vida cotidiana de Palma Sola.
Solo quedaron en el recuerdo de sus pobladores las instalaciones de inspiración europea que adornaron sus paisajes.
Siempre se habló de un gran proyecto turístico para el área de Palma Sola, pero todo quedó en veremos, hasta que llegó la invasión y se truncaron las esperanzas.
Palma Sola ha ido el sitio de Morón que ha estado más presente en la inspiración de los poetas y de los músicos; quizá por sus arenales blancos, sus largos cocoteros, la fuerza de sus olas y el brillante azul de su mar.
Es la nostalgia que acusan muchos enamorados en épocas pasadas, amores furtivos, que se dieron en sus pasajes.
Revisando papeles viejos encontré dos canciones dedicadas a Palma Sola, ojalá nuestros músicos locales se interesen y puedan grabarlas y divulgarlo al público.
Una es un bolero de Alberto Ochoa titulada "Soñar Despierto"-; a continuación su transcripción: Como te soñaba/esa linda tarde/allá en Palma Sola.
Te sentí muy cerca / besaba tu boca/tenía tu amor.
Las olas mojaban/ como una caricia/ tu cuerpo de diosa / y yo la sentía/como algo tangible / muy cerca de mí.
Mas todo fue un sueño / muy pronto llegamos / a la realidad / tú que te marchabas / y yo me quedaba / muy triste sin ti.
Fue todo tan pronto / la tarde dejaba su melancolía / mientras yo moría / moría anhelando / tus besos de amor.
La otra es un vals de Ãngel Arturo Lugo y dice así: Palma Sola de Venezuela / con tus verdes palmeras / de ambiente tropical / tienes toda la belleza sublime / que el paisaje en ti inhibe / como una ensoñación.
Palma Sola, vivir en ti quisiera / contemplar tus palmeras / toda una eternidad.
Y sentir el frescor de la brisa / cual mágica sonrisa / de tu amor y bondad.
Palma Sola, cuando lejos me vaya, recordaré tus playas / de artístico color.
Hay otra canción dedicada a Palma Sola, pero no recuerdo su autor ni casi su letra, veamos un trozo: Allá en Palma Sola / cerca de Morón / vive mi adorada / dueña de mi amor.
Palma Sola, yo quiero / a tu lado volver (coro), creo que la entonaba el grupo "Gigante" de Morón.
Palma Sola (notitarde)
Palma Sola constituye una extensión de tierras planas en las adyacencias del mar, enclavadas entre la desembocadura del río Morón y el saliente de Punta Morón.
Sus suelos son de tipo salino-arenosos, cubiertos aún por una vegetación desidua en transición a xerófita.
Sus parajes son el hábitat natural de aves como el arrendajo, garzas, gaviotas y reptiles como el cascabel y la coral.
Quizás su nombre (Palma Sola) haya sido extraído de las soledades que envuelven sus taciturnos paisajes donde resalta la palmera que batiéndose al viento señorea por las tardes manchadas de sol y se regocija por la virginidad perdida de la mar a causa del espolón que como lengua rocosa penetra en sus entrañas para beneplácito de pescadores y surfistas.
Las costas de Palma Sola vieron desembarcar al Mariscal Juan Crisóstomo Falcón un 24 de julio de 1859 provenientes de la isla de Curazao.
Traía, además, la goleta del Mariscal Falcón al futuro presidente e "ilustre americano" Antonio Guzmán Blanco, Jacinto Regino Pachano y otros 35 acompañantes más.
En el mismo año, y en menos de 4 meses estuvieron en Morón, los máximos dirigentes de la Federación.
Efectivamente, el general Ezequiel Zamora estuvo en Morón desde el 23 de marzo de aquel año donde estableció su cuartel general, incrementó sus tropas con "moroneros" y luego venció a las fuerzas del gobierno en la batalla de El Palito, regresó a Morón y marchó hacia San Felipe.
El Mariscal Falcón llegó por Palma Sola, pernoctó en Morón y siguió hacia el mismo rumbo de Zamora.
Sin embargo, lo significativo es que los moronenses pudieron comparar las dos personalidades de los jefes federales.
Según los cronistas de ese entonces y retomados por el historiador Federico Brito Figueroa señala lo siguiente (cita textual), "Falcón estaba sano y salvo en Morón desde el 24 de julio de 1859, renegando de esta nefasta invasión, temblaba de rabia y de envidia, porque los moroneros solamente preguntaban por Zamora, y comentaban entre sí que el jefe del pueblo soberano venía de regreso de los llanos para marchar hacia Caracas y terminar con la tiranía oligarca.
Algunos llegaban a gritar, mirando de reojo, a los acompañantes de Falcón: ¿Estado mayor con patiquines? Para estado mayor el del general Zamora, con hombres como Prudencio Vázquez".
Quiso el general Marcos Pérez Jiménez, presidente de la República, construir una moderna urbanización en los terrenos de Palma Sola, aprovechando su tibio clima y su brisa de mar que armoniza con una estratégica posición geográfica.
Para tal efecto se creó un ambicioso proyecto urbanístico que abarcaba diversas áreas de servicios vialidad, acueducto, cloacas, recreación, educación, etc.
y confortables viviendas que matizaban un espacio idóneo para la vivencia y el esparcimiento humano.
Este proyecto paradisíaco o esta urbanización modelo fue truncado con la llegada de los gobiernos democráticos.
Allí quedaron las amplias viviendas sepultadas bajo un manto vegetal, calles perdidas en el follaje del tiempo, a medio camino se detuvieron los sueños de grandeza.
Palma Sola aún sigue esperando.
También su parsimonia vio esfumar su río Caribe que una vez calmó su sed, el Morón infielmente se desvió por caminos nauseabundos.
Quedó en su aridez, la sequía es hoy su entrañable amiga como también lo son los amores furtivos que se cobijan bajo su cielo brumoso de blanco y la verde espesura de los matorrales.
En 1963 se emplazó en sus lares la compañía alemana Volkswagen de Venezuela.
Con el impulso de los europeos la zona obtuvo un dinamismo inusitado, se construyeron nuevas viviendas para los trabajadores, se abrieron los sitios de recreación y la playa se colmaba de bañistas que disfrutaban de las modernas instalaciones de los prósperos balnearios.
Pero esta ensambladora del popular vehículo tuvo un final infeliz.
Producir un vehículo a bajo precio para los venezolanos era una ofensa para las grandes compañías automotrices, era una inaceptable competencia para la Ford y la Chevrolet, por lo tanto había que aplastar a la intrusa alemana, y así fue.
La General Motor, el Poder Judicial y la mafia sindicalera se encargaron de echar la lápida sobre la cuna del escarabajo, y el pobre se quedó con las ganas de tener carro, y Palma Sola volvió a dormirse en sus laureles.
Hoy en día Palma Sola es la única playa del moronense, allí acuden los fines de semana.
En los alrededores de la playa se han instalado numerosas casitas para expedir pescados y refrescos.
En una de ellas se encuentra Marino, llamado "el camello" por sus amigos, como un ermitaño del martira su cordel al agua en busca de su presa, buen pescador pero mejor bochador de bolas criollas.
!Ahí tienes tu camello!.
!ahí tienes tu camello! le grita Marino al público cuando pega un boche clavao, ya que aquellos buscan ofenderle para desconcretarlo.
Pero el camello no come cuento.
Libro Crónicas desde Morón - Historia de Palma Sola
Palma Sola constituye una extensión de tierra planas en las adyacencias del mar, enclavado entre la desembocadura del río Morón y el saliente de punta Morón. Sus suelos son de tipo-salino-arenoso, cubiertos por una vegetación desidua en transición xerófita.
Sus parajes son el hábitat natural de aves como el arrendajo, garzas, gaviotas y reptiles como las serpientes de cascabel y la coral. Quizás su nombre (Palma Sola) haya sido extraído de las soledades que envuelven su taciturnos paisajes donde resalta la palmera que batiéndose al viento señorea por las tardes manchadas de sol y regocija por la virginidad perdida de la mar a causa del espolón que como lengua rocosa penetra en sus entrañas para beneplácito de pescadores y surfistas.
Las costas de Palma Sola vieron desembarcar al Mariscal Juan Crisóstomo Falcón un 24 de julio de 1859, proveniente de la isla de Curazao. Traía además, la goleta del Mariscal, Falcón al futuro presidente e "Ilustre Americano" Antonio Guzmán Blanco, Jacinto Regino Pachano y otros 35 acompañantes. En el mismo año, en menos de 4 meses estuvieron en Morón los máximos dirigentes de la Federación. Efectivamente, el general Ezequiel Zamora estuvo en Morón desde el 23 de marzo de aquel año; estableció su cuartel general, incrementó sus tropas con moroneros y luego venció a las fuerzas del gobierno en la batalla de El Palito, regresó a Morón y marchó hacia San Felipe. El Mariscal Falcón llegó por Palma Sola, pernoctó en Morón y siguió el rumbo de Zamora. Sin embargo, lo significativo es que los moronenses pudieron comparar las dos personalidades de los jefes federales.
Según los cronistas de ese entonces, el historiador Federico Brito Figueroa señala lo siguiente: "Falcón estaba sano y salvo en Morón desde el 24 de julio de 1859, renegando de esta nefasta invasión, temblaba de rabia y envidia, porque los moroneros solamente preguntaban por Zamora, y comentaban entre sí que el jefe del pueblo soberano venía de regreso de los llanos para marchar hacia Caracas y terminar con la oligarquía. Algunos llegaban a gritar mirando de reojo a los acompañantes de Falcón: ¿Estado mayor con patiquines? Para estado mayor el del general Zamora, con hombres como Prudencio Vásquez".
Quiso el general Marcos Pérez Jiménez, Presidente de la República, construir una moderna urbanización en los terrenos de Palma Sola, aprovechando su tibio clima y su brisa de mar que armoniza con una estratégica posición geográfica. Para tal efecto se creó un ambicioso proyecto urbanístico que abarca diversas áreas de servicio, vialidad, cloacas, recreación, educación, etc., y confortables viviendas que matizaban un espacio idóneo para la vivencia y esparcimiento humanos.
Este proyecto paradisíaco o esta urbanización modelo fue truncado con la llegada de los gobiernos democráticos. Allí quedaron las amplias viviendas sepultadas bajo un manto vegetal, calles perdidas en el follaje del tiempo, a medio camino se detuvieron los sueños de grandeza. Palma Sola aún sigue esperando. También su parsimonia vio esfumar su río Canme, que una vez calmó su sed, el Morón infielmente se desvió por caminos nauseabundos. Quedó en su aridez la sequía, que hoy es su entrañable amiga, como también lo son los amores furtivos que se cobijan bajo su cielo brumoso de blanco y la verde espesura de los matorrales. En 1963 se emplazó en sus lares la compañía alemana Volkswagen de Venezuela. Con el impulso de los europeos la zona obtuvo un dinamismo inusitado, se construyeron nuevas viviendas para los trabajadores, se abrieron los sitios de recreación y la playa se colmaba de bañistas que disfrutaban de las modernas instalaciones de los prósperos balnearios.
Pero esta ensambladura del popular vehículo tuvo un final infeliz. Producir un vehículo a bajo precio para los venezolanos era una ofensa para las grandes compañías automotrices, era una inaceptable competencia para la Ford y la Chevrolet, por lo tanto había que aplastar a la intrusa alemana, y así fue. La General Motors, el Poder Judicial y la mafia smdicalera se encargaron de echar la lápida sobre la cuna del escarabajo y el pobre se quedó con las ganas de tener carro y Palma Sola volvió a dormirse en sus laureles.
Hoy día Palma Sola es la única playa del moronense, allí acuden los fines de semana. En los alrededores de la playa se han instalado numerosas casitas para expender pescados y refrescos.
En una de ellas se encuentra Marino, llamado "El Camello"por sus amigos, como un ermitaño del mar tira su cordel al agua en busca de su presa, buen pescador pero mejor bochador de bolas criollas.
"¡Ahí tienes tu camello! ¡Ahí tienes tu camello!", le grita Marino al público cuando pega un boche clavao, ya que los presentes buscan ofenderle para desconcentrarlo. Pero El Camello no come cuento.
El Caos del Transporte en Morón
El Morón apacible del pasado se ha quedado atrás, aquel Morón bucólico del carretón y de la yunta de bueyes solo existe en el recuerdo de los mas viejos, el Morón de la encrucijada con sus simbólico reloj que marcaba la hora a los lugareños recordándoles sus faenas y apresurando a los viajeros en su itinerario. El Morón de Pedro El largo, de Teodosa, de Don Elías y Jesús Silva. Se ha ido para no volver.
No obstante Morón siempre fue un lugar con mucha fluidez poblacional y de transeúntes por su carácter estratégico en cuanto a su posición geográfica se refiere que le permite comunicarse o conectar, el centro del país (Caracas, Valencia, Maracay) con el occidente (San Felipe, Barquisimeto, la vía hacia los llanos y los andes) y también con los mejores sitios turísticos ubicados en el Estado Falcón.
Históricamente Morón ha sido una encrucijada importante en el país: "Desde los tiempos de la colonia, Morón ha sido una de las encrucijadas mas importantes, que ha tenido la región centro-occidental del país" (González, R. 1977, 6) fue un punto de convergencia, y aun lo es, donde se encuentran los transeúntes a realizar sus actividades rutinarias. el mismo autor agrega lo siguiente: "Allí confluían viajeros que venían de regiones tan disímiles como lo son las montañas de Canoabo, con sus cargamentos de café, añil y tabaco; las sabanas de Alpargaton, con sus cacaotales y sus plantaciones de caña y las playas de Boca de Yaracuy, Aroa y Tucacas, con sus pescadores cargando sus canastos preñados de pescado".
Durante el periodo independentista y republicano se vuelve a imponer el carácter nodal o de encrucijada del pueblo de Morón como la causa fundamental para que éste sirviera de base de operaciones de los grupos guerrilleros que accionaban hacia los valles del occidente, penetrando hasta las haciendas ubicadas en terrenos de San Felipe, Yaritagua y Barquisimeto, pero que también lo hacían así los pueblos de la costa y boca de Aroa. Este estratégica situación de Morón le ha justificado su papel en la historia nacional. Los cruces de caminos que entrelazan al occidente, la costa y el centro del país lo convierten en un lugar apropiado para marchas y contramarchas de los hombres levantados en armas tras la búsqueda de los objetivos deseados.
Este rasgo característico - su ubicación geográfica - de Morón ha sido observado y analizado por muchos autores que ven en ella el elemento histórico fundamental para su crecimiento y desarrollo. Mi amigo el poeta José Joaquín Burgos, escribió en el prologo de mi libro "Morón" (1995) estas hermosas palabras: "Morón es una ventana abierta al mar y a la montaña al mismo tiempo una encrucijada desde la cual arrancan caminos hacia rumbos de siempre, tendidos a la falda de serranía de entrañas mágicas, trono de Maria Lionza; o por la propia costa, rumbo al cielo falconiano; o después de El Palito, atravesando el abra de las trincheras para llegar al corazón populoso de Carabobo. pero más que esa simple referencia paisajística, Morón es también una encrucijada en el tiempo, una esquina en la historia venezolana, un espacio vital.â€
En el presente es un espacio nodal que entrelaza su parque industrial con el principal puerto del país para el comercio de exportación e importación, y con el potencial mercado de las regiones centro-occidental y central.
La ciudad de Morón mantiene su fidelidad a sus orígenes históricos que provocaron su nacimiento: "Las ciudades aparecen para responder a las necesidades de la complejidad de la organización social. su localización o elección del sitio traduce las preocupaciones originales que le dieron nacencia; esta localización ha dirigido su desarrollo" (Isnard, A. citado por el centro de investigaciones geodidacticas 1976: 65).
Efectivamente su localización o elección de sitio es el recurso mas importante del cual dispone Morón y es esto lo que ha dirigido su desarrollo en el presente, lo fue en el pasado y lo será en el futuro.
La ubicación de las ciudades o el lugar de su emplazamiento no es un hecho casual o de simple contingencia sino que obedece a un proceso histórico social concreto cuyas razones iniciales del establecimiento humano marcan su desempeño en la evolución posterior y condicionan generalmente su presente y futuro.
En el caso de Morón, si bien su elección de sitio no fue un hecho planificado oficialmente, responde históricamente a su conveniente cercanía al puerto o a la costa y a su comunicación terrestre con la región central y occidental que le permitió ser un espacio potencial para la explotación de la tierra y el trafico comercial; en el presente su situación geográfica estratégica siguió siendo su recurso potencial para el desarrollo industrial y comercial, seguramente en el futuro, ese recurso continuará incidiendo en su devenir como entidad.
Hoy Morón, con una población cercana a los 100.000 habitantes, sede de importantes industrias publicas y privadas, con un fuerte movimiento comercial, hoy como ayer continua siendo la encrucijada o el punto de conexión entre distantes lugares y ciudades del país, solo que ahora luce colapsado en sus arterias vitales por el impacto del trafico automotor, problema este que ha venido agravando en los últimos años. ya no solo son en las horas pico sino a cualquier hora del día Ud. puede comprobar como el congestionamiento es inmenso y el caos que se produce en la encrucijada y las largas colas que se forman en las avenidas Carabobo, Yaracuy y Falcón igualmente sucede lo mismo en la calle plaza que es la vía de acceso al centro de la ciudad.
Ahora bien, ¿cual es la causa del problema? indudablemente que la causa principal es la inadecuada organización del espacio disponible en la encrucijada y en las vías adyacentes, el cual estuvo diseñado para soportar un menor volumen de vehículos en el pasado, pero que en la actualidad la configuración del espacio urbano disponible es obsoleto ante la presencia o el transito de un numero cada vez mayor de pequeñas y grandes dimensiones, de vehículos provenientes de diferentes lugares del país.
Aparte de la infraestructura urbana inadecuada, se presenta otro inconveniente o nudo, no de menor importancia que el primero: La encrucijada de Morón y sus adyacencias se han convertido en el gran Terminal ambulante e improvisado del centro del país. En efecto ya todos los espacios están copados para el estacionamiento de autobuses, busetas y autos libres. En plena Encrucijada se aparcan, el la Avenida Carabobo con flecha hacia Puerto Cabello compuesto totalmente por busetas un poco mas adelante una línea de autos libres (El Zancudo), mucho mas adelante se estacionan los autobuses Marco Polo con ruta hacia Puerto Cabello, seguidamente le sigue el transporte de camionetas techadas ubicadas en la entrada de la calle San José, frente al Super Pollo, con destino a Palma Sola. En la misma avenida Carabobo pero en sentido inverso (Pto. Cabello- Morón), frente al Mercado Palmerito funciona otra línea de autos libres.
En la Avenida Yaracuy sentido Morón- Pto. Cabello se estacionan las líneas de transporte San Pablo - Urama, La Victoria, etc y la Circunvalación Morón en la misma Avenida Yaracuy, en sentido Morón San Felipe, está una de las líneas de autos libres mas viejas de Morón, y en ese mismo lugar cerca de la Redoma, está la parada de los autobuses que viajan hacia San Felipe y Barquisimeto, un poco mas adelante, está otra línea de autos libres. En la Avenida Falcón, en plena redoma con sentido Morón- Pequiven existe una línea de taxi por puestos que conducen hacia Pequiven, Venepal y Boca de Yaracuy. En el mismo trayecto, a escasos metros (hasta la Morenera), está el paradero de autobuses que dirigen hacia todo el Estado Falcón culminando en la ciudad de Coro. En sentido inverso (Pequiven- Morón), ahora empezando desde el grupo residencial Reina Cedeño, comienzan a estacionarse las busetas con destino Valencia, dejando un pequeño espacio libre (frente a Morapan) para el aparcamiento de autos privados. Seguidamente a éste está otra línea de taxis (también bastante antigua) hasta el vértice donde culmina la Avenida Falcón comienza la Avenida Yaracuy en flecha direccional hacia San Felipe.
Finalmente, iniciándose la calle Plaza, en sentido- Redoma de Morón, ya se ha colocado otra línea de autos libres por la parte izquierda y por la parte derecha, está la parada oficial de las auto busetas con destino a Valencia (frente al Comercial Magallanes), estos aparcamientos se prolongan doblando hacia la derecha (y a veces hacia la izquierda también) congestionando la calle Ayacucho del Centro de Morón donde reina el señorío de las busetas.
Adicionalmente al aparcamiento intenso y extenso de los vehículos de transporte públicos en la encrucijada y los sectores adyacentes, existe otro asunto que agrava el problema y es el que los comerciantes y particulares también se han dado a la tarea de colocar frente a sus negocios o casas anuncios o avisos con estructuras metálicas que prohíben el estacionamiento de autos frente a los mismos o en sus adyacencias unos los hacen por motivos de cargas y descargas de mercancías, otros simplemente porque les da la gana.
De tal manera que esta problemática del transporte publico es generadora de un caos y de desorden permanente en el sector, pero además vulnera los derechos de los ciudadanos de a pie y de los particulares que desean estacionarse en el centro de la ciudad para hacer sus compras y otras diligencias pertinentes. Ya los turistas y viajeros optan por desviarse por las diferentes variantes y callejones para evitar las tremendas colas que se hacen en la encrucijada de Morón, esto por supuesto, afecta a los comerciantes locales. Este problema incide hasta en las relaciones interpersonales puesto que he observado los comportamientos y alterados de chóferes y colectores cuando alguien desprevenidamente les invade "su espacio", es de hacer notar que el espacio es de todos y si bien ellos tienen todo el derecho a trabajar libremente, los ciudadanos también tenemos derecho a la libre circulación por espacios que son comunes o de dominio colectivo.
Corresponde a la municipalidad, ordenar y reconstruir el espacio urbano disponible para que las relaciones de convivencia entre los ciudadanos no se deteriore, a la vez para que se preste un buen servicio publico de transporte urbano y extraurbano y también para que los habitantes de Morón y los visitantes podamos disfrutar de un espacio organizado digno de ser vivido a plenitud.
¿Que hacer? ¿Que soluciones aportamos? pues bien, en las discusiones y conversaciones que hemos tenido en la comisión especial designada por el Concejo Municipal para estudiar y presentar y proyecto de ordenanza para regular y controlar la problemática urbana del transito automotor, la cual está presidida por el concejal Heriberto Ramírez, la Sindico Municipal Dra. Leonora González, El Cronista de la Ciudad, los Asesores Jurídicos Dra. Elba Tovar Salas, Dr. Wilfredo Capielo, se han planteado las siguientes soluciones:
1. Obviamente la solución definitiva y eficaz es la culminación del Terminal de pasajeros de Morón que desconcentraría y reduciría enormemente los volúmenes de unidades del transporte publico aparcado o en circulación en el centro de la ciudad.
2. Pero mientras esto ocurra es necesario tomar acciones para aliviar y descongestionar la encrucijada como lo son la eliminación de la redoma central y la colocación de semáforos, adicionalmente un nuevo diseño de la isla central.
3. Abrir la antigua entrada hacia el centro de Morón a la altura de la calle la San José que permita a los vehículos que se dirijan hacia el centro de Morón, Santa Ana, Santa Rita, Banco Obrero, etc. tomar esa vía alterna y así evitar pasar por la encrucijada.
4.Realizar un trabajo de ingeniería para abrir la calle o callejón Junín (El Bolsillo) en un solo sentido que conduzca hacia la avenida principal con flecha hacia Puerto Cabello.
5. reordenar el casco histórico de la ciudad mediante una nueva nomenclatura, señalización o flechado que permita una mejor movilización vehicular.
6. dejar los mayores espacios libres disponibles para el aparcamiento de autos particulares de dimensiones pequeñas para lo cual se revisaran las ordenanzas vigentes sobre catastros, derechos de frente y otros afines para determinar la potestad del comerciante o habitante sobre la prohibición de estacionamiento temporal frente a los locales o casas, que en muchos casos (ejemplo la Av. Falcón) logran obstruir un canal de circulación libre de las avenidas.
7. otra propuesta a mediano y largo plazo, es la construcción de un nuevo puente sobre el río Morón que ampliaría las posibilidades de bifurcación del tráfico automotor.
8. estamos concientes que existe un nuevo diseño para la nueva autopista hacia la región central la cual podría resolver en parte el problema, pero Morón requiere de soluciones urgentes.
Libro Crónicas desde Morón - Evolución Cronológica Morense
En esta síntesis cronológica partimos del año en el cual tenemos testimonios más remotos del nombre de Morón.
Siglo XVI
En 1578, don Juan de Pimentel levanta un croquis del golfo Triste y menciona los siguientes ríos"Aroa, Aracoy (o Yaracuy) y Morón".
Siglo XVII
1628, el gobernador Juan de Meneses y Padilla incorporó a Urama a la jurisdicción de Nirgua; se induce que los territorios de Morón y Alpargatón también formaron parte de ella.
1683, don Gabriel Fernández y Villalobos , marqués de Barinas y Guanare, envió a su rey un documento denominado "Grandeza de Indias" y un fragmento que dice: "A poca distancia que se sale de Puerto Cabello se da en las playas de Paravachoa, que es, el pasaje donde los enemigos suelen asaltar a tierra para ir a morón, pueblo de indios..."
Siglo XVIII
1700, aparece Morón en los registros eclesiásticos como Santa Ana de Morón.
1720, se levantó un inventario de una iglesia que existió a cargo del capellán Sebastián de Herrera y se comprobó que Santa Ana era la patrona del poblado.
1720-1721, se levanta un censo geo-económico del territorio por Pedro José de Olavarriaga, el cual dice: «Morón, el valle es distante 21 leguas de playa y tiene varias haciendas de cacao las cuales dan L 740 fanegas. Alpargatón, el río es bueno y si fuera trabajado pudiera tener canoas, pero sin utilidad alguna».
1721, muere a manos de su esclavo don Fernández Caballero. El esclavo es decapitado y sus restos son esparcidos a los buitres.
1723, visita a Morón y a Urama un cura de Cagua enviado por el obispo Escalona y Calatayud. Aquél encontró una iglesia de paja sin cura fijo y que estaba dedicada a veneración de San Juan Bautista.
1730, se produce el alzamiento de Andresote y tuvieron que venir los frailes capuchinos Tomás de Pons y Salvador de Cádiz para redimir religiosamente a los insubordinados.
1738, se quemó la iglesia de Alpargatón cuando se celebraba la fiesta de San Vicente de Ferrer, luego el padre Ignacio de Paiva, que sirvió en Morón y Alpargatón, la hizo de nuevo.
1768, visita de don Ángel Altolaguirre señalando lo siguiente: existen "crías de ganado y otros animales, como asimismo manufacturas, cosa alguna, entrándole de afuera dulces y vestidos... su tierra fértil y capaz de producir tabaco y otros frutos".
1772-1773, visita del obispo Mariano Martí encuentra a Morón como "un pequeño caserío ubicado a escasos metros del río del mismo nombre, habitado por esclavos y otras gentes libres que cultivan las haciendas de cacao".
1795, se cae la iglesia de Urama que luego fue reconstruida por el cura Félix Antonio Matos,
Siglo XIX
1811, se otorga el título de ciudad a Puerto cabello. Alpargatón y Morón aparecen como Parroquias de la nueva ciudad.
1813, en el plan provisional de gobierno republicano se incorporan Morón y Alpargatón al corregimiento de Puerto Cabello.
1824, se promulgó la ley de división político-territorial de la República de Colombia en la cual se le da la denominación de Carabobo al territorio que hoy ocupan los estados Lara, Yaracuy, Cojedes y parte de Aragua. Morón y Alpargatón formaron parte como parroquia del cantón Puerto Cabello, no así Urama, que siguió integrada al cantón de Nirgua.
1826, el Libertador Simón Bolívar pasa por Morón y sigue a Puerto Cabello.
1831, fusilan a varios moronenses por rebelarse contra el gobierno.
1832, se crea la provincia de Barquisimeto separándola de Carabobo. Morón y Alpargatón son parroquias de Puerto Cabello.
1835, se crea el cantón de Montalbán dividiéndola de Nirgua. Urama pasó a ser parte del cantón Montalbán.
1835, nace el general José Félix Mora, presidente del estado Carabobo.
1854, Alpargatón y Morón se fusionan en una sola parroquia, llevando el nombre de este último.
1856, Urama se integra como parroquia al cantón de Puerto Cabello, separándose del cantón de Montalbán.
1859, llegan a Morón, en meses diferentes, los generales Ezequiel Zamora y Juan Crisóstomo Falcón. Este mismo año las fuerzas del gobierno tomaron represalias e incendiaron los caseríos de Morón, Sanchón y Alpargatón.
1864, Morón y Urama pasan a ser municipios del distrito de Puerto Cabello.
1866, el gobierno decide entregarle a los combatientes federales de Morón las tierras de la posesión Casas de Tejas, y encomienda al general Juan José mora para la repartición.
1866, es presidente del concejo Municipal de puerto Cabello el general José Félix Mora, nativo de Morón.
Siglo XX
1901, el municipio Morón comienza a llamarse Mora.
1921, al municipio Urama se le llamó Camejo en honor al Centenario de la Batalla de Carabobo.
1933, se inaugura la carretera Morón-Coro.
1936, se lincha al jefe civil gomecista de apellido Uribe por parte de una poblada.
1945, en lucha contra la malaria se riega por primera vez el DDT en Venezuela, hecho que se llevó a cabo en el territorio moronense.
1953, se crea la Petroquímica de Venezuela.
1981, se crea el distrito Juan José Mora, escindiéndose de Puerto Cabello y conformado por Morón y Urama.
1983, por ley, los distritos pasan a llamarse municipios autónomos, así Morón derivó en municipio urbano y Urama en municipio foráneo.
1990, los municipios autónomos pasan a llamarse simplemente municipios y sus divisiones parroquias.
Libro Crónicas desde Morón - Población Flotante
Morón es un punto nodal. Su ubicación estratégica ha sido el factor de su crecimiento. Es un polo de atracción poblacional por su parque industrial y por su accesibilidad, más bien es un lugar de transeúntes. ¿Quién no ha pasado por Morón alguna vez? Es un pueblo de bienvenidas y despedidas. El poeta José Joaquín Burgos nos lo pinta impecablemente de esta manera: "Morón es una ventana abierta al mar y a la montaña al mismo tiempo. Una encrucijada desde la cual arrancan caminos hacia rumbos de siempre, tendidos a la falda de serranías de entrañas mágicas, trono de María Lianza, o por la propia costa, rumbo al cielo fakoniano, o, después de El Palito, atravesando el abra de las Trincheras para llegar al corazón populoso de Carabobo. Pero más que esa simple referencia paisajística, Morón es también una encrucijada en el tiempo. Una esquina de la historia venezolana, un espacio vital..".
También Miguel Elias Dao, cronista de Puerto Cabello, sostiene que "El pueblo (de Morón) es una encrucijada de caminos, rutas que parecen abrazos extendidos para una bienvenida". De modo que no ha sido ajena a su desarrollo la estupenda situación geográfica de Morón. Esta ha incidido en las grandes inversiones del área que a la vez ha sido una causa de los asentamientos provisionales de pobladores que terminada su relación de trabajo regresan a su lugar de origen.
En realidad son una incertidumbre las cifras oficiales de la población moronense. El último censo oficial (1991) estuvo colmado de tantas fallas e irregularidades que no resulta valedero considerar esas cifras en rigor sino más bien tomarlas como simples referencias. Este censo le dio un poco menos de cincuenta mil habitantes al municipio, cantidad que dista mucho de la realidad. Estimamos que la población actual debe ubicarse entre los sesenta y setenta mil habitantes, claro está, no hemos tomado en cuenta el alto volumen de población flotante para estas estimaciones.
La población flotante está compuesta por gente de residencia temporal en el municipio, por los trabajadores a destajo que vuelven a sus hogares (fuera del municipio) cuando concluye su contrato laboral, por trabajadores fijos de las empresas que residen en Yaracuy, Falcón o Valencia, por altos empleados, trabajadores clasificados, gerentes que sólo tienen a Morón como un centro de trabajo y nada más. Ningún gerente de las empresas importantes de la zona vive en Morón. Y los profesionales, empleados medios y altos cuando adquieren mayor relevancia y mayor poder adquisitivo se marchan a Valencia. Pareciera que Morón no fuese digno de acogerlos como huéspedes.
Hubo otro tipo de población flotante o transeúnte. Fue el transeúnte que se marchó en vientre o en matriz. En las décadas de los 70 y 80 se produjo un fenómeno curioso en Morón. Repentinamente comenzaron a aparecer mujeres de tez blanca y mejillas rojizas que fueron empleadas unas en bares y restaurantes de la localidad, y otras devinieron en meretrices. Su rara belleza las convirtió en un punto de atracción para los picaflores y galanes, pero fundamentalmente para los dueños de negocios y allegados. Incluso se habilitaron flotas de vehículos particulares para hacer el transporte de las muchachas desde las entrañas del estado Bannas hasta Morón. Todos querían ser los primeros al bate. Algunas de ellas desconocían el destino que les esperaba. Casi siempre los carros adrede se descomponían en el transcurso del viaje (desparecían por arte de magia las bobinas, bujías, etc.), por lo que había que hacer un alto en el camino, allí se consagraba la pérdida del himen o el primero marcaba ya su territorio de dominio.
Una vez establecidas en su faena laboral, las muchachas gozaban de todos los privilegios y atenciones, los admiradores pululaban por doquier (más de uno se quedó limpio), pero siempre había los jefes, los preferidos, los que mandaban por aquello de que chequera mata galán". Había un reciclaje de mujeres, un constante renovar. Unas iban, otras venían y en definitiva desaparecieron del escenario moronense en la década de los 90. Hoy sabemos de fuente fidedigna que existe en el estado Bannas un barrio bautizado con el nombre Los hijos de Morón, poblado fundamentalmente por los herederos o emigrantes en vientre producto de aquellos amores de las damas barinesas con los galanes de Morón. En esta colonia de moronenses en Barinas son comunes los apellidos García, Pereira, Da Silva, Moreno, Abreu, Martínez, y otros que se me escapan.
Sabía Ud.
¿Sabía Ud.
que el Morón que conocemos hoy en día era muy distinto del que existía antes de la llegada de la Petroquímica 1956?Â
¿Sabía Ud. que se produjo un cambio violento del uso del espacio, de un espacio agropecuario pasó a un espacio industrial?
¿Sabía Ud. que en ese entonces solo existía la calle Real (Hoy Comercio), la calle La Paz y parte de la Miranda?Â
¿Sabía Ud. que en la parte arriba del río Sanchón existió un caserío?Â
¿Sabía Ud. que el río Morón antes de su canalización hacía su recorrido por los sectores donde hoy es Santa Ana, Santa Rita, Funda Morón con muchos meandros por detrás de la estación del ferrocarril, llegaba al centro del poblado paralelo a la calle Real (detrás del liceo Ambrosio Plaza y el barrio el Ymca, seguía por el 23 de Enero rumbo hacia Palma Sola hasta desembocar en mar Caribe?.
¿Sabía Ud. que el primer cementerio de la aldea moronense se ubicaba donde se encuentra actualmente la Plaza Bolívar, la policía y terrenos aledaños?
¿Sabía Ud. que la única fuente de agua era el río Morón para el consumo, lavado, baños y proveedor de pescados, camarones, etc.?Â
¿Sabía Ud. que el Morón Pre-industrial, el paisaje geográfico consistía en el núcleo originario (casco central) y el resto del territorio era monte parejo con exuberantes ceibos (Jabillos), Cujíes, Ciénegas y Lagunas?
¿Sabía Ud. que entre esas zonas enmontadas se les denominaba Guanabanillo a lo que hoy son las urbanizaciones Colinas de Pequiven, Colinas de Mara y Banco Obrero?Â
¿Sabia Ud. que la urbanización Santa Ana era una gran hacienda con el mismo nombre propiedad de Félix Galavis?
¿Sabía Ud. que Bejuquiyal se ubicaba por los lados donde está el sector las parcelas?
¿Sabia Ud. que hacia el norte del poblado se ubicaban las haciendas cocoteras Zapateral (inmediaciones de Invepal) de Galavis, Los Gavilanes de Don Elías Rodríguez (inmediaciones de Pequiven)?Â
¿Sabía Ud. que hacia el este del poblado se extendía la hacienda La Paragüita, propiedad de la sucesión Henssen y administrada por el Sr. Roseliano Pérez?
¿Sabía Ud. que en Palma Sola se encontraban unos cuantos conucos, entre ellos uno del Sr. Jesús María Silva?Â
¿Sabía Ud. que donde se encontraba la urbanización Coro era un potrero con labranzas y lagunas, propiedad de la Sra. Clara Borges?
¿Sabía Ud. que por los alrededores de Cavim eran los dominios de Tiotimo?
¿Sabía Ud. que el transporte de esa época eran los burros y algunos caballos y mulas que luego de fallecer eran arrojados por los lados de la Avenida Falcón en las cercanías del barrio El Mamón y por ello se llamó a ese sector "Bota Burro"?Â
¿Sabía Ud. que los habitantes de Morón se morían a mengua y la población estuvo a punto de desaparecer porque nacían menos de los que se morían a causa del paludismo?Â
¿Sabía Ud. que sus habitantes vivían de los frutos que producían los conucos y lo que daban los pequeños rebaños y los animales domésticos?Â
¿Sabia Ud. que el Aruco (ave grande que vive cerca de los charcos) era muy abundante en la zona por la presencia de muchas ciénagas y lagunas?Â
¿Sabía Ud. que el coco era el cultivo principal de comercialización y por ello las grandes haciendas eran destinadas a este fruto?Â
¿Sabía Ud. que la pulpa del coco (la copra) era la industria más importante de la zona?
¿Sabía Ud. que en la antigua Ymca (hoy escuela Puerto Cabello) era la empresa de Galavis más importante del área para la obtención y tratamiento de la copra?Â
¿Sabía Ud. que en Morón también se producía carbón vegetal en hornos subterráneos?Â
¿Sabía Ud. que esa producción de copra iba destinada a la empresa Las Llaves de Puerto Cabello como materia prima para la elaboración de jabón y aceites? Agradezcole a Lilo Llovera y al amigo Juan Páez, por los datos aportados para la elaboración de este artículo.
Escuche a este cronista todos los domingos de 8 a 9 am en Caribeña Mil AM en el programa "Crónicas en domingo".
Chiripa
Era el nombre de un ladronzuelo de Morón, o mejor dicho apodo, por allá, por los años sesenta, nadie sabe quién era ni de dónde apareció.
Era rápido y veloz como un rayo al posesionarse de alguna pertenencia ajena y echarse a correr a toda marcha.
Sus víctimas no podían darle alcance por muy jóvenes y rápidos que fueran; Chiripa marcaba diez segundos en cien metros planos.
De esto que afirmo pueden dar fe los que lo persiguieron y lo conocieron como Fay Calembe.
Luis Alvarado que confundiéndolo con un buen hombre le invitó una noche a su casa para que no durmiera en la acera de la Escuela de Barrio Unión.
En ese momento pasaba por el lugar Fernando Barrada (+), quien al verlos juntos y abrazados le dijo: "¡Gran vaina llevas pa' tu casa, Luis, ése es un ladrón!".
Inmediatamente, Chiripa se soltó del abrazo y emprendió veloz carrera y ambos (Luis y Fernando) iniciaron una furiosa persecución que como siempre no daba ningún resultado.
Era como perseguir una sombra, era como cuando el sargento García perseguía al Zorro.
A Chiripa también lo conocieron Emiro Reyes y Yuber Morales, ellos saben de sus andanzas y tropelías por Bota Burro y sus alrededores.
En ese entonces los atracos eran inexistentes; nadie robaba a mano armada a nadie, muchas personas dormían en sus casas con las puertas abiertas, o dormían en los porches y solares al aire libre.
Lo común era el hurto, eso de sustraer cosas cuando la persona está descuidada o deja los objetos "pagando" o cuando se penetra a las viviendas para sacar las pertenencias de valor.
Chiripa era delgado, mediana estatura, más bien bajo, era blancuzco tirando a catire, su piel percudida por la acción del sol y el sucio, su pelo desordenado, medio ensortijado y medio rubio.
Vestía generalmente de negro para pasar desapercibido por las noches.
Era un fugitivo, puesto que habiendo pocos rateros en el área, la gente se fijaba con más detalles en los escasos malandros de la época, a diferencia de ahora que hay como arroz y nadie sabe quiénes son porque son multitud.
Antes eran la excepción, ahora son la regla.
Chiripa dormía donde lo agarrara la noche, mejor dicho donde lo agarrara el día porque dormía de día y salía de noche a cometer sus fechorías.
Eran de su preferencia para pernoctar o dormir los sitios del trapiche viejo, donde hoy se encuentra la escuela Udón Pérez, o en algunos de los jabillos cerca de La Alcantarilla que drenaba las aguas servidas de la empresa Explosivos (hoy Cavim) hacia el río Morón, o en algunos de los árboles de Punta Morón en la desembocadura del río.
Chiripa desapareció como llegó, nadie sabe nada.
Algunos dicen que lo mataron en el cuartel donde prestaba servicio militar.
¿Quién sabe? Pero existe otro Chiripa en Morón y es uno que es buena gente y quien fue de los mejores short stop de Morón.
Es mi compadre Nacho Vargas, personaje muy querido en la comunidad.
Nachito como le decimos cariñosamente es hijo de uno de los primeros albañiles que llegaron al pueblo, ambos del mismo nombre, y el padre fue quizás el constructor inicial de la hoy urbanización Santa Ana, antiguo potrero y vaquera de la localidad.
Chiripa, el bueno, se destacó en el béisbol llegando a jugar doble A con varios equipos de la zona fuey ra de ella, algunos scout lo comparaban con David Concepción, ilustre grandeliga venezolano.
Es buen amigo y ahora no sabemos por qué rumbos anda, pero en Morón se le quiere y se le recuerda como uno de sus mejores deportistas.
Libro Crónicas desde Morón - Morón, Ave Fénix de Carabobo
Morón es un pueblo de tradición calamitosa. Su historia está llena de nubarrones y tristes episodios, no en balde el ilustre cronista de Valencia don Alfonso Marín dejó para la posteridad su obra "Morón, Ave Fénix de Venezuela". En ella describe dramáticamente los estragos que causó el paludismo en la población moronense durante las primeras décadas del presente siglo. El cronista nos dice: "En esto no hay exageración alguna, el cuadro era sombrío.
La funesta y trágica endemia de la malaria se había apoderado de toda la zona. Decir paludismo, era tanto como decir desolación y muerte. En cuanto a Morón, el caso es explicable: tierras abajas, situadas casi al nivel del mar, con aguas estancadas por todas partes, era un lugar propicio para proliferación de los zancudos transmisores del paludismo. La malaria logró reducir a 800personas (en 1945) de los 1.795 habitantes que tenía Morón en 1941, es decir, que en 4 años se perdieron 995 vidas. Y muchos moronenses abandonaron su terruño: veían un porvenir cada vez más tenebroso, y algunos de ellos preferían emigrara otros lugares, aun cuando para esto tuvieron que romper los nexos y sentimientos que lo ligaban al pequeño rincón geográfico donde habían vivido".
Toda esta calamidad se acabó durante el 2 de diciembre de 1945, se roció en Morón y en Venezuela por primera vez el DDT, labor que se le agradece a los doctores Amoldo Gabaldón, Enrique Tejera, Arturo Luis Bertí y a Manuel García, presidente del estado Carabobo en ese entonces. Como consecuencia de este hecho la población de Morón]] se cuadruplicó en los tres lustros siguientes.
En 1957 se inició la producción de cloro-soda en el Instituto Venezolano de Petroquímica. La tecnología atrasada arrojó, en 20 años, 40 toneladas de mercurio al caño Alpargatón y de allí al mar, veneno letal para los cocoteros, peces, bañistas del área y para los obreros de IVP que dejando viudas y huérfanos ofrendó su vida al progreso, y al viviente que prematuramente muestra triste la calvicie y la desdentada boca.
Mucho antes, en 1859, las tropas del gobierno comandadas por Silverio Escalona quemaron y arrasaron los caseríos de Morón, Alpargatón y Urama como represalia al apoyo que estos pueblos le habían brindad a la causa de la Federación.
Por los años 60, una travesura de un zagaletón logró la exasperación del jefe religioso del pueblo. Un cohete rastrero penetró en el recinto parroquial logrando con su explosión despavorir a los madrugadores oyentes de la misa decembrma, este acto desató la ira del padre Modesto, que así se llamaba el párroco, que con su fuerte verbo pronunció: "¡Maldito sea este pueblo ".
La instalación de la zona de grandes empresas dio desarrollo, pero también trajo una carga poluta que acorta el hilo de la vida. Se hicieron de grandes terrenos y de las mejores cosas, las atalayas de la termoeléctrica descargan su mortífero hollín que pigmenta el despertar de los vecinos y opaca el vuelo de los pájaros. La expatriada BTX consiguió alojo en las riberas del río Aguas Calientes.
Luego vinieron las instituciones locales, llegó la alcaldía con su hinchada burocracia y los presupuestos pírricos, la prefectura se convirtió en un cenáculo de hablillas y las oficinas de la Cantv, tribunales, comandancia de la Policía y otras, alzaron el vuelo como las golondrinas y emigraron al puerto.
Quizás por estas vicisitudes a Morón se le ha rodeado de cierto estigma, un poco inmerecido, de ingratitudes de aquellos que marcharon y en otros lares denigran del pueblo que los abrigó, de los falconianos que llegan a Valencia y expresan: "Coriano g...ón se queda en Morón". Otros preferimos estacionarnos en este terruño y echar raíces, cumpliendo con los designios de esa vieja creencia que dice: "El que se bañó en río Morón, aquí se quedó". Cómo olvidar a Bota Burro, la carnicería de Juan Julián, la bodega de Muerto Parao y la de Dominguito, los toros coleados en la calle Comercio y La paz. Recordamos las lecciones de Teodosa Flores de López, al sobador Pardo, a Catona, y también rememoramos a sus brujos, que por cierto, fama le han dado a Morón desde tiempos lejanos. Cito a Miguel Elias Dao cuando habla de un poeta guanareño que estuvo radicado en Morón a partir de 1901 y en sus versos nos dejó lo siguiente:
"Los negritos de Morón en verdad que no son malos pero brujos sí que son. En sus caballos de palo unos e vuelven culebras, otros, en tigres o león. Todos con su brujería se convierten en piedras y como yo lo sabia me les vuelvo cigarrón".
Libro Crónicas desde Morón - La tragedia de Simón
Nos cuentan del amor de consorte de Simón Písalo con su inseparable yegua, raro amor de un hombre con un animal. La yegua era para él la esposa, compañera, amiga y madre, celosamente cuidaba de que nadie la tocase, cautelosamente la mudaba desde la ceiba ubicada donde hoy está el galpón de la Técnica Morón hasta el tamarindo en los predios de la actual Cantv, en terrenos de Juana Rivas. Una vez enloqueció de celos y apuñaló a la yegua: había encontrado a su amada en un acto infiel, entregada a un macho rucio propiedad de Tomás Pérez; luego se le vio lloroso, curando a la yegua con café y kerosén a orillas del río Morón.
Pero Simón no sólo eia amor promiscuo, era también bondad. Se había ganado unos reales tambando cocos en Zapateral, y con su mochilla full se vino a la calle Real (hoy calle Comercio) montado en su cabalgadura, trajeado de gala, llevaba puesta su ruana multicolor, tiraba a su paso las monedas a los lugareños. A las cuatro esquinas llegó a tomarse unos tragos, ebrio, simulaba escribir unas notas en un papel.
Al momento pareció Amado Ruz, policía del pueblo, y que por orden del prefecto Federico Contreras debía arrestar a Simón. Amado llamó a Simón a la plaza, pero por temor no lo apresó sino que le manifestó que el prefecto lo mandaba a llamar. Simón le respondió que más tarde iría. Esta conversación fue oída por un chichero trinitario que se encontraba a un lado y quien al momento exclamó: "En mi país cuando la ley dice que la negra está presa, la negra está presa ". No había terminado de pronunciar la última palabra cuando la dentadura del trinitario fue a caer como a tres metros de distancia junto con la olla de chicha, éste, al levantarse resignadamente y batiendo la cabeza, dice: "Qué negraco... por estar metiéndome en vainas ".
Dos cosas marcaron el ocaso de Simón o de El Coyote, como también se le llamaba. Una fue la caída que sufrió desde una mata de coco que lo inmovilizó por largo tiempo; y la otra, fue la muerte de su yegua, que le congeló el alma. Nunca fue más el mismo Simón, se le veía triste y solitario, languideciendo de nostalgia por su amor perdido. La inmundicia hizo el resto, los gusanos se encargaron de carcomerle los intestinos, mengua a mengua su rucólico cuerpo se postraba en el solar de Pedro "El Chino", donde hoy está la oficina de Hidrocentro, en la calle San José. Algunos vecinos caritativos lo socorrían regándole creolina en las almorranas deshechas, luego fue trasladado al hospital Adolfo Prince Lara, donde, según se dice, por lo incurable del mal le aplicaron una inyección letal y su cuerpo tuvo como destino el crematorio.
El brujo le prende fuego a la choza simulando un incendio accidental. Al regresar la pareja de sus labores, encuentran las ruinas de su choza y sus niños calcinados. María enloqueció y de Rafael no se supo más.
Transcurridos varios años, en la hora de su muerte, Indalecio confesó la verdad de los hechos, parecía un gato que quería subir por las paredes, luego de la confesión muere en una casa de la calle Ayacucho cruce con la calle El Bolsillo, hoy calle Junín.
Posteriormente muere Tolosino disparándose un tiro en la sien derecha, encontrándose en su habitación de la calle Real, ahora calle Comercio. Así termina esta tragedia que conmovió a este infortunado pueblo...
La fundación de Santa Ana
Hoy presentamos al lector varios testimonios de los primeros habitantes de la urbanización Santa Ana para tratar de descifrar el asentamiento originario de este importante sector del Municipio Mora; para ello se utilizó la historia oral, el testimonio viviente que muy bien fue compilado por un vecino de esa comunidad como lo es Argenis Alcalá, TSU en medios de comunicación y que actualmente busca su licenciatura en comunicación social, cursando el séptimo semestre.
Por considerarlo de importancia para la comprensión de nuestra historia local la estamos reproduciendo textualmente "Según los testimonios de estas personas, ésta tiene sus inicios en la década de los, 50 específicamente en el año 58 con la llegada de unos italianos de nombres, Bruno, Giuseppe y Emilio Gaspared, en tiempos en donde solo existían grandes fincas, cuyos dueños eran los Galavis, existían grandes árboles de samanes y la atravesaba un gran río el cual fue canalizado, estos eran constructores y vivían en una pieza que fue construida para depósito de los materiales de construcción serían utilizados en que la canalización del río que cambiaría su rumbo.
Y ellos trabajaban en dicha canalización y a la vez cuidaban este material, siendo esta pieza la primera edificación en esta población, estando ubicada en los terrenos donde existía el antiguo bar Los Tiburones, en donde actualmente existe la iglesia de los mormones.
Se dice que estos terrenos no fueron invadidos, si no donados por el ingeniero Toñolet de la empresa Petroquímica, actualmente Pequiven, los habitantes deciden colocarle este nombre de Santa Ana en honor a la virgen de Santa Ana y por una hacienda que existió en la zona mucho tiempo antes con ese nombre.
El señor Alejandro Rengifo (Alejuca) habitante de la calle Venezuela nº 43 nos relata en su testimonio, que en el año de 1959 cuando él llegó a orillas del río Morón en compañía de sus padres, don Eusebio González y su madre doña Francisca Jerónima Rengifo y sus hermanos, a la edad 16 años, construyeron una casita de barro, ya viArgenis Alcalá, vecino de la urbavían los italianos Bruno, Emilio Gaspared y Giuseppe, quienes serían los primeros habitantes de esta.
En ese entonces existirían solo seis (6) casas, cuyos dueños eran Bernardino Veliz (El venao), el señor Gil y su esposa Ana de Gil, Sixto García Eusebio González, y Giuseppe.
Todas estas casas ubicadas orillas del río en donde al Frente de ellas existía un camino que tenía por nombre el Tartagal, debiéndose su nombre a que en ese nización Santa Ana, lugar existían muchas matas de tártago, ese camino es lo que hoy en día conocemos como la calle Venezuela, por eso es que se dice que esta calle es la primera que existió en esta urbanización, no siendo así, ya que para ese entonces existía una calle que va desde la urbanización Santa Ana hasta el barrio el Dique que era por donde se transportaba el material para la canalización del río Morón, siendo esta la actual calle el canal o calle 0.
Pasado ya el tiempo fabricaron los señores, Juan Vadell las familias de Alejandro, Adán, y Nelson Siliet, siguiéndoles los señores Ãngel Chirinos, Isidora Yansen, Belén Acosta y la señora Pastora Arias.
Por la parte trasera de estas casas, por donde estaba una laguna vivía el señor Mateo, las familias Morales, familia Guerra y familia Hurtado.
El señor Ignacio Vargas, (nacho), 87 años, habitante de la calle 3 n° 25, en su testimonio comenta que estos terrenos fueron donados y no invadidos en el año de 1962, por la empresa Petroquímica y que la primera calle fue la calle Venezuela, y debe su nombre a la versión o leyenda de que Simón Bolívar había pasado por allí a caballo para dirigirse a Puerto Cabello.
El señor José Guerra 80 años habita en la calle 7 n° 11.
Menciona que cuando llegó en el año de 1962 lo que había eran 6 casitas ubicadas en terrenos donados por petroquímica, con medidas de 10 metros de frente por 25 de fondo medidos por el Ingeniero Toñolet.
Además afirma que esto era puro pozos de agua, alega que en la calle en donde él vive le puso la pega la uña porque ahí los vecinos jugaban dominó y no podían ver una gallina en la calle porque esta se perdía.
La señora Ramona Morales 77 años habitante de la calle 4 de la urbanización presenta un documento en donde está la donación de su parcela 201, el 5 de abril de 1966 por el instituto venezolano de petroquímica (IVP), encargado de las medidas el Ingeniero Toñolet ella cuenta que cuando llegó esto era puro monte y pozos de agua, las calles eran caminos, luego se empieza a formar la comunidad, los vecinos fueron tomando parcelas no por invasión si no que eran donadas para descongestionar el casco de morón.
El señor Julio Abreu 70 años habitante de la calle 3 n° 13 cuenta que las 6 casitas que existían eran hechas con cajones de madera compradas en 20 bolívares y así construían sus casas, luego se fue poblando cuando el bloque costaba 2 bolívares, en el año de 1964 fue cuando colocaron las tuberías de agua, cloacas y asfaltado de algunas calles estos servicios se consiguieron a través de una junta comunal, integrada por el señor Pánfilo Sevilla y el señor José Saavedra, fueron unos de los primeros luchadores sociales en conseguir beneficios en esta urbanización.
El señor Jorge Ojeda de 59 años habitante de la calle 3 n° 14 tiene viviendo en la comunidad 46 años, manifestó Santa Ana se inició que en la calle Venezuela, luego se fueron formando calles consecutivas, alega que en el año de 1968 se funda el transporte circunvalación, la escuela se funda en el 1971 y en el 1984 se asfaltan todas las calles de la comunidad".
JUEVES 30 DE OCTUBRE DE 2008 Los Campos Deportivos en Morón
Los estadios propiamente dicho como se conocen hoy en día (con tribuna, cerca perimetral, dogaut etc) no existieron en Morón sino hasta bien entrada la década de los años setenta, haciendo la salvedad del estadio de Softbol ubicado en Las Colinas de Mara cercano al grupo escolar Morón (primera escuela completa de la localidad) que era propiedad de la industria petroquímica y que estuvo bajo la dirección de Goyito Colina – Jefe de Deporte de esa empresa – y como obrero de mantenimiento el Sr. Manzano.
Los demás espacios para la práctica del béisbol, ya que el softbol sólo lo jugaban los trabajadores de la petroquímica, eran campos deportivos que cuando mucho tenían un basketstop el resto eran espacios abiertos al aire libre. Lo mismo sucedía con el fútbol que bastaba que el campo tuviese las dos arquerías, por cierto este deporte tomó impulso cuando llegaron a Morón algunos extranjeros sobre todo de origen europeos (italianos, españoles) y colombianos. Es de suponer que el béisbol se practicó en Morón primero que el fútbol.
De los campos deportivos que recuerdo está como pionero el que hoy se llama Jesús Uribe, sólo tenía un basketstop y las dos arquerías, lo demás era monte, los fanáticos se acomodaban donde pudieran. Era zona inundable, sólo podía jugarse allí en el periodo no lluvioso. Este campo fue escenario de las hazañas del difunto Chuma o Jesús Uribe, quien es el epónimo del estadio; sus batazos eran tan largos que llegaban hasta el techo del bar el Pavo real que después se llamó el Sursan.
Otros peloteros que se destacaron en este campo fueron Roberto Montero, Germán Rivero, Josefín Rodríguez, Calache, El Mono, Armindo Añez y paremos de contar, no hay espacio para todos. En el fútbol sobresalieron Amaya, Gonzalo Cruz “Carne Mechadaâ€, los hermanos Pirona, Néstor Piñero, Elio Rodríguez, Vicente Iturburú, Juan Páez y sobre todo como directivo la vaquita Urbaez quien fue mal pelotero pero siempre ha sido un fiel vigilante y preocupado cuidador del estadio Jesús Uribe.
Otro campo deportivo se ubicaba en Palma Sola y era propiedad de la Volkswagen, también tenía basketstop y las dos arquerías, y una frondosa mata de jabillo donde se cobijaban del sol los espectadores. Allí jugaban categoría A y doble A los equipos de Corporación Miranda, Volkswagen, Taller Rey, Trapiche Star y otros equipos de Puerto Cabello y de los estados cercanos. La fiebre por jugar hacía que los jugadores camináramos 5 kilómetros para llegar al campo (no había transporte) para luego regresar exhaustos y con ¡hambre. Imagínese ud.! ¿Quién hace eso en la actualidad?
En donde se encuentra la Urb. Fundamorón estaba el campo deportivo del Platanero o el estadio de Santa Rita como le decían. Tenía este campo un precario basketstop y detrás una mata de mango donde la gente se ocultaba para evitar un pelotazo. Los jonrones caían en la bodega y casas que estaban en la redoma. Allí pulió la banca bastante mi compadre Rubén Mago y Douglas Reyes bajo la dirección del amigo Félix Sánchez. El Platanero también era manager de un equipo, creo que era de los caribes de Santa Ana.
El Trapiche era el campo preferido por Héctor Ideoven y del Coyote Félix el Americano, allí no había ni basketstop pero se formaban unas buenas caimaneras, mi amigo Ãngel Lugo formó entonces el trabuco Trapiche Star, equipo que estaba a la altura de un doble A, y donde este servidor era el short stop regular ¡una guará! Hoy este sitio es una laguna permanente, lástima que se hayan perdido en el olvido las glorias de este terreno.
En la laguna de “La Pancha†también jugamos béisbol en época de sequía. Allí se hizo famoso troncoronero porque a pesar de los troncones y los altibajos del terreno no pelaba un roletazo. También el Ing. Rafael Seco hizo una hazaña que después le contaré. Se destacaron en este campo Noño y sus hermanos Esteban y Lourdes Alvarado, los hermanos Argenis y Alcides bocanegra. Estos mismos cuates junto a otros peloteros jugaban en un peladero que estaba a las orillas del río Morón en la Charneca patrocinado por Jhony Bárcenas. Se acabó el espacio, volveremos sobre estos cuentos en la próxima crónica.
55 años de Caribeña, una radio que nació con la democracia
En los albores del año 1959, un 30 de enero, un grupo de venezolanos residenciados en Caracas: Miguel Hernández Carabaño, Antonieta Bessom de Hernández Carabaño y en Maracay: Manuel María Carabaño Pérez y Josefina Hurtado de Carabaño Pérez, con un capital de 500.000 Bs.
protocolizan ante Registro Mercantil de Puerto Cabello una empresa radiodifusora denominada "Radio Morón Compañía Anónima".
Los matrimonios Hernández Carabaño y Carabaño Pérez poseían la mayoría de las acciones, el 85%, es decir, 425 de un total de 500 acciones, a razón de 1.000 Bs. por acciones. Otros socios minoritarios eran María Sánchez con 20 acciones, Rafael A. Carabaño 10, Dr. Héctor Hernández Carabaño 10 (ex ministro), José Rafael Hernández 5, Dr. Manuel F. Rondón 5, Fernando Carabaño 5, Dr. Gustavo Hernández 5, Emilio Carabaño 5, Dr. Juan Yánez 5 y Luis Zuloaga 5.
La primera junta directiva de Radio Morón quedó conformada así: Presidente Dr. J.J. González Gorrondona, Director Gerente Manuel M. Carabaño Pérez, 2do. Director Manuel Hernández Carabaño, como suplentes estaban Fernando Carabaño, Dr. Gustavo Hernández y Miguel Ramón Hernández, Comisario Dr. Eugenio de Bellarde Pietri, suplente Luis Bessom.
Para 1958, Morón era un poblado que empezaba a despuntar como un importante emporio industrial; no obstante, carecía de mano de obra calificada en el campo de la construcción de cierta calidad, es así como este vacío de trabajadores nativos con estas condiciones es llenado por los inmigrantes españoles e italianos que para esa época eran numerosos, de tal manera que la planta física construida en la carretera Panamericana para el funcionamiento de Radio Morón, así como la caseta para la planta transmisora ubicada al norte de la ciudad, en la ribera del río Morón, ambas construcciones en terrenos de propiedad del Instituto Venezolano de Petroquímica (IVP) fueron realizadas por personeros italianos de nombre Giovanni Pizzo (Maestro de Obra), Giuseppe Pizzo y el venezolano Aurelio Meléndez Guerra, ambos albañiles y quienes habían efectuado los trabajos durante los meses de noviembre y diciembre de 1958.
El año de 1959 cuando salió al aire Radio Morón, también se inicia en el país la etapa de la democracia representativa, cuyo primer gobierno, presidido por Rómulo Betancourt, permitía posibilidades de nuevas manifestaciones cívicas y culturales dejando atrás una década de oscurantismo y represión; es así como esta Radio nace dentro del torrente de corrientes de expresiones renovadoras y creadoras de la radiodifusión venezolana.
No disponemos ahora de la fuente para conocer quiénes fueron sus primeros trabajadores tanto locutores como operadores, obreros, técnicos, etc., si lo saben ustedes háganmelo llegar, porque se trata de los primeros moradores de nuestro terruño que se dedicaron a este oficio, es decir, los pioneros de los que hacen radio, como se dice coloquialmente, y eso debe ser muy importante para todos nosotros.
"Morón... consideraciones a tres cronistas"
Sinhue El planteamiento a considerar tiene una consideración inusual; ahora es un caserío quien emite su opinión ante la actuación de tres cronistas que escudriñaron su vientre y cual fue el resultado obtenido. En sentido retrospectivo se abre la puerta sobre las consideraciones con el ciudadano Alfonso Marín, distinguido cronista de Valencia y a quien el I.V.P. encargó la elaboración de un folleto que denominó: "Ave Fénix. Morón... Ave Fénix"; para así explicar que la instauración del I.V.P. sería un renacer del caserío y lo que significaría para el país y para el caserío un vuelco total y positivo. Pero el folleto no caló ni en el país, menos aún en los moradores de Juan José Mora y de ello no quedó nada de nada... por consiguiente el dictamen fue negativo en lo negativo. El segundo considerado, es el distinguido y querido historiador Don Miguel Elías Dao, cronista del vecino municipio Puerto Cabello. Personaje que goza de mi aprecio y consideración. De quien he leído varias obras sobre el Puerto y dos o tres libros sobre el municipio Juan José Mora, según sus relatos, sus vínculos informativos los extrae de los "archivos de India" ubicada en la Ciudad de Sevilla. Pero recordemos que Don Miguel es el cronista del municipio vecino y que sólo su inquietud de historiador y por ser Morón su inmediato vecino, tiene la galantería y don de gente de hablarnos con veracidad de quien en el pasado fue casa de tejas y hoy Morón. capital del Municipio Juan José Mora... gracias Don Miguel por esas joyas imperece deras que tuvo a bien cedernos al municipio. El tercer considerado es el distinguido profesor Alexis Coello recién nombrado cronista del municipio Juan José Mora: el excelente profesor Alexis conoce como nadie (es profesor) mayormente, cómo nace, evoluciona y crece y sobre todo vive consciente cómo va cambiando la fisonomía de aquel caserío que inicialmente llamaron "casas de tejas" hasta hoy etiquetado "Municipio Juan José Mora", cuya capital es mi territorio Morón. Tenemos informaciones veraces del duro y fatigoso trabajo que está realizando nuestro cronista, que partiendo de un cero desordenado, ya se ve a flor de tierra emerger el germen positivo de su gestión, ojalá sea apuntalado por todos los moronenses (o moroneros) para que pronto logremos obtener una fuente bien documentada y veraz de lo que fue y de lo que es el municipio Juan José Mora... suerte profesor.
VIERNES 3 DE OCTUBRE DE 2008
Hidrografía Morense
El Municipio Juan José Mora posee una hidrografía propia de un paisaje fisiográfico que se ubica por encima de los diez grados de latitud norte lo que va a generar un espacio semidesértico al norte, de escasas precipitaciones, vegetación xerófita y altas temperaturas. Hacia el sur, la presencia de la montaña o del ramal litoralense de la cordillera de la costa modera y suaviza la temperatura aunque el daño antrópico (la acción del hombre) que ha sufrido le merma su potencial regulador del clima.
En estos tiempos es difícil predecir no el tiempo atmosférico que es una cosa sino el régimen climático que es otra. Este último ya no se cumple rígidamente en muchas partes del mundo tal como antes lo establecían, ahora llueve donde nunca llovía y no llueve donde siempre llovía por supuesto, esto no es tan radical, pero el calentamiento global ha encendido la temperatura y ha recalentado las corrientes marítimas causantes de grandes inundaciones, tormentas, huracanes. El efecto invernadero ha atizado el descongelamiento de los casquetes polares y provocó el fenómeno el Niño que todavía hace estragos en varias zonas del mundo.
Los ríos de J. J. Mora nacen todos al sur, en el macizos de Nirgua como algunos le dicen, o en las alturas de las cumbres de la cordillera del litoral perteneciente a la cadena montañosa de la costa, todos drenan o descargan sus aguas hacia la cuenca hidrográfica del mar caribe. Generalmente son ríos de corto trayecto y poca profundidad, pero vamos a tratar cada uno de ellos por separado.
El Sanchon: Nace en las cumbres de Maria Teresa a una altura de 1679 Msnm, anteriormente denominado Puerto Chávez porque en su desembocadura había un embarcadero que utilizaban mucho los holandeses para el trafico comercial con tierra firme. Montaña arriba se formaban cumbes de negros cimarrones y hasta bien entrado el siglo XX existía un caserío de cierta importancia.
La cuenca tributaria del río Sanchon es de 86 Km2 y en su parte superior posee muchos arroyos tributarios. Sus aguas son utilizadas para el uso industrial de la empresa PDVSA.
El Alpargaton: Este río tiene su nacimiento en las cumbres de El Letrero, a una altura de 1225 Msnm. Dio origen a la primera cabecera de poblado en el municipio: El caserío Alpargaton. Su cuenca tributaria es de 96 Km2. aguas abajo entre Pequiven y Boca de Yaracuy se bifurca y forma la cochinera uno y dos. El río presenta alta evaporación y sus cabeceras están bastante deforestadas por la presencia masiva de conucos y siembra.
El Urama: Su nacimiento se ubica en las montañas de Temerla en el estado Yaracuy. Llamado también río Salao, su curso alimentaba anteriormente al río Yaracuy pero fue desviado por sus constantes inundaciones a ese sector, ahora su desembocadura es el río Alpargaton. Tiene un largo recorrido. Su cuenca tributaria es de 456 Km2. son afluente de este río La Quebrada Capotillo, El río Escondido, el arroyo de Canoabo. En la unión de este arroyo y el río Urama se construyo la represa para el suministro de agua a Morón y Puerto Cabello.
El río Yaracuy: Nace en la serranía de Aroa, por el norte de las montañas de Maria Lionza, y por el sur del estado Yaracuy. El geógrafo Codazzi señala que era un canal de trafico comercial entre El Chino (La pica en el estado Yaracuy) y Puerto Cabello. En apreciación de los geólogos es una fosa tectónica. Tiene un extenso recorrido; su cuenca tributaria es de 2.200 Km2, de los cuales el 26% esta en Carabobo (525 Km2). Recibe las quebradas Chivacoa, Ganador, los ríos Guama, Yurubí etc. Sus aguas eran utilizadas por la empresa Venepal y por Mercapel en el estado Yaracuy. Tiene problemas de sedimentación al final de su recorrido.
El Morón: Nace en la Fila Rica a una altura de 1428 Msnm en las montañas de Cariaprima. En su parte superior recibe el nombre de río la Justa. Su recorrido es relativamente corto, era anteriormente navegable y desembocaba en el río Carine en Palma Sola; recibe el nombre de río Morón en el tramo donde se le incorpora por el lado este la quebrada Las Palmas. Fue represado y canalizado para el suministro de agua ala empresa petroquímica. Está altamente contaminado porque sirve de colector de aguas negras a las urbanizaciones y barrios de la ciudad. Fue reforestado en su parte alta gracias a la excelente labor del Ing. Julio Cesar Carrozo, pero esto será motivo de otra crónica, desde Morón.
VIERNES 3 DE OCTUBRE DE 2008
Hidrografía Morense
El Municipio Juan José Mora posee una hidrografía propia de un paisaje fisiográfico que se ubica por encima de los diez grados de latitud norte lo que va a generar un espacio semidesértico al norte, de escasas precipitaciones, vegetación xerófita y altas temperaturas. Hacia el sur, la presencia de la montaña o del ramal litoralense de la cordillera de la costa modera y suaviza la temperatura aunque el daño antrópico (la acción del hombre) que ha sufrido le merma su potencial regulador del clima.
En estos tiempos es difícil predecir no el tiempo atmosférico que es una cosa sino el régimen climático que es otra. Este último ya no se cumple rígidamente en muchas partes del mundo tal como antes lo establecían, ahora llueve donde nunca llovía y no llueve donde siempre llovía por supuesto, esto no es tan radical, pero el calentamiento global ha encendido la temperatura y ha recalentado las corrientes marítimas causantes de grandes inundaciones, tormentas, huracanes. El efecto invernadero ha atizado el descongelamiento de los casquetes polares y provocó el fenómeno el Niño que todavía hace estragos en varias zonas del mundo.
Los ríos de J. J. Mora nacen todos al sur, en el macizos de Nirgua como algunos le dicen, o en las alturas de las cumbres de la cordillera del litoral perteneciente a la cadena montañosa de la costa, todos drenan o descargan sus aguas hacia la cuenca hidrográfica del mar caribe. Generalmente son ríos de corto trayecto y poca profundidad, pero vamos a tratar cada uno de ellos por separado.
El Sanchon: Nace en las cumbres de Maria Teresa a una altura de 1679 Msnm, anteriormente denominado Puerto Chávez porque en su desembocadura había un embarcadero que utilizaban mucho los holandeses para el trafico comercial con tierra firme. Montaña arriba se formaban cumbes de negros cimarrones y hasta bien entrado el siglo XX existía un caserío de cierta importancia.
La cuenca tributaria del río Sanchon es de 86 Km2 y en su parte superior posee muchos arroyos tributarios. Sus aguas son utilizadas para el uso industrial de la empresa PDVSA.
El Alpargaton: Este río tiene su nacimiento en las cumbres de El Letrero, a una altura de 1225 Msnm. Dio origen a la primera cabecera de poblado en el municipio: El caserío Alpargaton. Su cuenca tributaria es de 96 Km2. aguas abajo entre Pequiven y Boca de Yaracuy se bifurca y forma la cochinera uno y dos. El río presenta alta evaporación y sus cabeceras están bastante deforestadas por la presencia masiva de conucos y siembra.
El Urama: Su nacimiento se ubica en las montañas de Temerla en el estado Yaracuy. Llamado también río Salao, su curso alimentaba anteriormente al río Yaracuy pero fue desviado por sus constantes inundaciones a ese sector, ahora su desembocadura es el río Alpargaton. Tiene un largo recorrido. Su cuenca tributaria es de 456 Km2. son afluente de este río La Quebrada Capotillo, El río Escondido, el arroyo de Canoabo. En la unión de este arroyo y el río Urama se construyo la represa para el suministro de agua a Morón y Puerto Cabello.
El río Yaracuy: Nace en la serranía de Aroa, por el norte de las montañas de Maria Lionza, y por el sur del estado Yaracuy. El geógrafo Codazzi señala que era un canal de trafico comercial entre El Chino (La pica en el estado Yaracuy) y Puerto Cabello. En apreciación de los geólogos es una fosa tectónica. Tiene un extenso recorrido; su cuenca tributaria es de 2.200 Km2, de los cuales el 26% esta en Carabobo (525 Km2). Recibe las quebradas Chivacoa, Ganador, los ríos Guama, Yurubí etc. Sus aguas eran utilizadas por la empresa Venepal y por Mercapel en el estado Yaracuy. Tiene problemas de sedimentación al final de su recorrido.
El Morón: Nace en la Fila Rica a una altura de 1428 Msnm en las montañas de Cariaprima. En su parte superior recibe el nombre de río la Justa. Su recorrido es relativamente corto, era anteriormente navegable y desembocaba en el río Carine en Palma Sola; recibe el nombre de río Morón en el tramo donde se le incorpora por el lado este la quebrada Las Palmas. Fue represado y canalizado para el suministro de agua ala empresa petroquímica. Está altamente contaminado porque sirve de colector de aguas negras a las urbanizaciones y barrios de la ciudad. Fue reforestado en su parte alta gracias a la excelente labor del Ing. Julio Cesar Carrozo, pero esto será motivo de otra crónica, desde Morón.
Libro Crónicas desde Morón - El Trapiche Viejo
En terrenos de colinas de suaves pendientes, hacia el noroeste del municipio, hubo una vez un pequeño trapiche destinado a producir melaza para alimentar el ganado y papelón para endulzar el café de los parroquianos y demás uso de confiterías. Sería en la década de los cincuenta su pleno funcionamiento y en los primeros años de los sesenta su muerte anunciada. Ahora no puedo precisar su vida útil. No es extraño que este trapiche fuera también propiedad de Galavís, aunque alguien me dijo que estuvo bajo la égida del doctor Carozzo o de la Petroquímica. Su producción debió ser limitada, circunscrita a un consumo moderado.
Cuando adolescentes, pudimos ver el viejo trapiche abandonado, aún funcionaba el sistema mecánico de la molienda y en cilindricos tanques subterráneos permanecía todavía la melaza olvidada cuyo penetrante aroma denotaba el florecimiento y la prosperidad de otros tiempos.
En un pequeño valle se hizo un campo para jugar al béisbol. Eran los tiempos de barrio Coro Viejo o Bota Burro. Se fueron excavando las paredes del cerro para ganar terreno plano, puesto que por el otro extremo una ciénaga casi permanente amenazaba con tomar el espacio conquistado. Los amigos de la cacería frecuentaban el lugar por la presencia de varias especies de animales silvestres. Joaquín Delfín mataba tigres con su machete y su perra cazadora y Juan Zavala los espantaba con su sombrero (¡Sooo, tigre!) cuando estaban a la orilla del camino.
En algún paraje escondido, Emiro Reyes y Rafael Velásquez echaron amarras a una rucia y la alimentaron cierto tiempo. No sabemos cuál era el motivo de esta actitud, quizás eran guiados por su amor conservacionista hacia los animales. ¿Usted cree? Otro que era un experto en amarrar con mecate a los cuadrúpedos fue Alexis Hernández.
Hablando beisbolísticamente, el campo se hizo a duras penas y con mucho sacrificio. Recordamos entre los jefes y entrenadores de esos años a Ángel Eugo y a Héctor Idehoven. El primero fue manager de un equipo trabuco llamado "Trapiche Star" -del cual fui short stop- que llevó el nombre de Morón lejos de sus fronteras.
El segundo lidió con muchos de nosotros para hacernos peloteros, siempre sentimos su mano amiga en todos los campos improvisados donde se jugaba entonces: La Pancha, la vega del río Morón cerca de La Charneca, en los terrenos cerca de la empresa de explosivos, y otros.
En el campo de El Trapiche se daban grandes caimaneras, pero también se trabajaba en el desmonte simultáneamente. Una vez, estando en ambas faenas, unos cortaban monte y otros jugábamos, se encontraba Félix Coyote en un bajo del campo cuando de pronto le cayó sobre el cuello una enorme culebra que se le enroscó en el mismo; este cristiano pegó una solemne carrera que nadie lo pudo alcanzar para quitarle el reptil del pescuezo: todavía lo andan buscando. El viejo campo de béisbol d El Trapiche hoy permanece cubierto por las aguas que un tubo roto, de esos que van hacia Pequiven, vertió por largo tiempo sin que nadie pudiera evitarlo. Hoy, en vez de oírse los gritos alegres de los peloteros se oye el croar de las ranas y el sigilo de la baba cuando acecha a su presa.
En la parte alta de El Trapiche se conformó un barrio de forma longitudinal que llega hasta el sector El Retruque, en las inmediaciones del barrio Valle Verde. Los pobladores son de escasos recursos. Poseen medianamente algunos servicios. Sin embargo, se ha observado crecer, en los últimos años, los índices de delincuencia y marginalidad.
"Udón Pérez"se llama su escuela, que se construyó sobre las viejas instalaciones de El Trapiche. Esta escuela fue creada agracias a las iniciativas del Club de Leones de Morón conjuntamente con el sindicato de Pequiven y la municipalidad de Puerto Cabello. En la actualidad es una escuela perteneciente al ayuntamiento morense y es dirigida por Irais de Pacheco. Se me dice que el nombre de "Udón Pérez" se le puso por la presencia de varios maracuchos en los organismos gestores que así quisieron honrar la memoria del ilustre poeta nacido en Maracaibo el 6 de marzo de 1871. Fue el poeta que le cantó a la tierra del sol amada, quien compuso la letra del himno del estado Zulia. Quedó huérfano a los diez años de edad y esto no fue obstáculo para que estudiara en la Universidad del Zulia medicina y ciencias políticas, aunque no se graduaría nunca "a pesar de haber podido hacerlo con honores, porque decía que había aprendido para ser docto y no doctor". Fue un poeta clásico y romántico. Udón Pérez murió repentinamente el 24 de julio de 1926.
Siempre vuelvo al trapiche cuando voy a darle zapato, en dominó, a Onésimo Riera.
Un personaje y una historia
Hurgando en mis archivos encontré un documento, no sé si es inédito o no, no tiene fecha, pero por su contenido calculo que es del año 1985.
Es un escrito de un personaje muy recordado en Morón, es del Sr. José Rodríguez Escarate (Q.E.P.D.); fue un pulcro y servicial funcionario público por largos años de la prefectura de Morón, hombre culto y de mucha experiencia en el campo de la escritura, llevó como secretario los libros de esa dependencia oficial.
Debo hacer una acotación aquí para aclararles a los lectores lo siguiente: El municipio Mora formaba parte del distrito Puerto Cabello, por lo que en éste funcionaba la prefectura principal y en Morón regía una subprefectura, por tanto el funcionario a cargo era un subprefecto.
Estos subprefectos tenían atribuciones para nombrar a funcionarios subalternos como los alcaldes rurales en los caseríos de Alpargatón, Las Vegas, Boca de Yaracuy, Aguas Calientes, La Paragüita y Boca de Morón.
También nombraban con distintos calificativos al comisario mayor o primer comisario o comisario permanente para el municipio, nombraban al secretario(a) de la prefectura o del municipio, nombraban al subcomisario de caserío y a los agentes de seguridad.
Por cierto que a José Rodríguez Escarate lo nombra en el año 1949 Pánfilo Sevilla (subprefecto) como secretario de la subprefectura para sustituir Acisclo Román, quien había renunciado al cargo.
Este Acisclo había sustituido a su vez en 1948 a Carmen Mendoza Guinand como secretaria que ésta a su vez había sustituido a Pánfilo Sevilla en el año de 1947 cuando se desempeñaba como secretario.
Esto era un ritornello.
A José Rodríguez Escarate, estando encargado de la subprefectura, le tocó nombrar en el año de 1951 a Amado Ruiz como agente de seguridad pública del municipio, el cual fue sustituido al cabo de dos meses por Antonio José Zambrano, volviendo a ser policía otra vez Amado Ruiz en 1952 cuando sustituye a Brígido Emilio Palacios.
José Escarate como se le conocía, señalado anteriormente en este escrito, revela la historia del estadio Jesús Uribe en ocasión de que el Concejo Municipal, mejor dicho algunos concejales, planteaban tomar el estadio para construir el terminal de pasajeros; creo interesante transcribir lo que él dijo en aquella oportunidad: "En el año 1935, un grupo En lo que es hoy el estadio Jesús Uribe quisieron construir un terminal de pasajeros de jóvenes amantes del deporte de béisbol, entre los que figuraban como promotores Mario Rodríguez, Juan Rodríguez, Emilio Montero, Evelio Rivero, Francisco Contreras, Candelario Acacio, Ãngel A.
López, Martín Blanco, Jesús Bermúdez y otros que escapan a mi memoria.
Estos hombres juveniles, motivados por el amor e inquietud deportiva, iniciaron el arreglo y acondicionamiento del actual estadio 'Jesús Uribe'; ese comienzo se realizó mediante el trabajo arduo, tesonero, constante, sacrificado, con un esfuerzo propio, utilizando para ello hachas, machetes, picos y palas, chasis de carros viejos que servían de rastras para nivelar el terreno, se cargó una gran cantidad de tierra para el relleno, puesto que allí existía una inmensa laguna que cruzaba las calles Real y Miranda y que finalmente iba a la laguna de La Pancha, y seguía su curso al río Morón.
Una vez que los fundadores de ese campo consideraron estaba que apto para la actividad deportiva en esa época, formaron un club de béisbol llamado 'Santa Ana'; este equipo tanto para sus integrantes como para la colectividad moronense brindó grandes satisfacciones por el afán deportivo e innumerables intervenciones dentro y fuera de su terreno.
Al sucederse el retiro de estos protagonistas por fallecimiento o deficiencia física, se funda un nuevo equipo con el nombre de 'Morón Star', el cual estaba conformado entre otros por los hermanos Rivero, Juan R.
Rojas, Ildefonso Uribe y Laguna, y por los veteranos Víctor Montero, Candelario Acacio, Martín Blanco y este servidor José Rodríguez Escarate.
Durante la década de 1945 a 1955 mantuvimos el terreno en perfectas condiciones y conservación, ya que en él realizábamos muchísimos eventos deportivos; por lo tanto, siempre contábamos con el respaldo y apoyo de la población".
Un Personaje y una Historia
Hurgando en mis archivos encontré un documento, no sé si es inédito o no, no tiene fecha pero por su contenido calculo que es del año 1985.
Es un escrito de un personaje muy recordado en Morón, es del sr. José Rodríguez Escárate (Q.E.P.D.); fue un pulcro y servicial funcionario público por largos años de la prefectura de Morón, hombre culto y de mucha experiencia en el campo de la escritura, llevó como Secretario los libros de esa dependencia oficial.
José Escárate, como se le conocía, en este escrito revela la historia del estadio Jesús Uribe en ocasión de que el Concejo Municipal, mejor dicho algunos concejales, planteaban tomar el estadio para construir el Terminal de pasajeros, creo interesante transcribir lo que él dijo en aquella oportunidad: "En el año 1935, un grupo de jóvenes amantes del deporte de béisbol, entre los que figuraban como promotores Mario Rodríguez, Juan Rodríguez, Emilio Montero, Evelio Rivero, Francisco Contreras, Candelario Acacio, Ãngel A. López, Martín Blanco, Jesús Bermúdez y otros que escapan a mi memoria.
dos Estos hombres juveniles motivapor el amor e inquietud deportiva, iniciaron el arreglo y acondicionamiento del actual estadio "Jesús Uribe", ese comienzo se realizó mediante el trabajo arduo, tesonero, constante, sacrificado, con un esfuerzo propio, utilizando para ello hachas, machetes, picos y palas, chasis de carros viejos que servían de rastras para nivelar el terreno, se cargó una gran cantidad de tierra para el relleno, puesto que allí existía una inmensa laguna que cruzaba las calles Real y Miranda y que finalmente iba a la laguna de la pancha, y seguía su curso al río Morón.
Una vez que los fundadores de ese campo consideraron que estaba apto para la actividad deportiva en esa época, formaron un club de béisbol llamado "Santa Ana", este equipo tanto para sus integrantes como para la colectividad moronense brindó grandes satisfacciones por el afán deportivo e innumerables intervenciones dentro y fuera de su terreno.
Al sucederse el retiro de estos protagonistas por fallecimiento o deficiencia física, se funda un nuevo equipo con el nombre de "Morón Star", el cual estaba conformado entre otros por los hermanos Rivero, Juan R. Rojas, Ildefonso Uribe, y Laguna, y por los veteranos Víctor Montero, Candelario Acacio, Martín Blanco y este servidor José Rodríguez Escárate.
Durante la década de 1945 a 1955 mantuvimos el terreno en perfectas condiciones y conservación ya que en él realizábamos muchísimos eventos deportivos, por lo tanto, siempre contamos con el respaldo y apoyo de la población.
Este campo deportivo que justamente este año (1985) esta cumpliendo medio siglo de fundado, ha servido para que muchas generaciones hayan practicado su deporte preferido sin ningún tipo de zozobra, presión, amenazas o atropellos.
Solo recuerdo que en dos oportunidades algunos señores han pretendido eliminar al estadio Jesús Uribe este terreno destinado para fines exclusivamente deportivo en toda época y gobierno ha sido respetado durante su existencia".
Libro Crónicas desde Morón - Jornadas conservacionistas del Golfo Triste
Magnífico evento de educación ambiental el realizado en la Unidad Educativa Rómulo Gallegos, Morón, durante la semana que fue del 04 al 08 de mayo del presente año. Se denominó "I ENCUENTRO CIENTÍFICO INFANTIL Dr. JULIO CESAR CAROZZO" y estuvo coordinado por FIDEPROGO (Fundación Interinstitucional para la Protección del Golfo Triste), conjuntamente con el Centro de Ciencia y Educación Ambiental del Golfo Triste que dirigen los profesores Oswaldo González y Mery de Núñez.
AI respecto queremos hacer las siguientes consideraciones. Primero: Las jornadas llevan el nombre de un ilustre conservacionista como lo es el Dr. Julio César Carozzo. Este venezolano nació en Zaraza en 1915. Su infancia transcurre en el llano hasta los ocho años, luego se traslada a Caracas donde estudia varios años; de allí parte hacia Argentina, Brasil, Centro América y el Caribe. Estudió Genética pero se le conoce más por ser un gran ecologista. Carozzo radicó su centro de operaciones en Morón, con el antiguo IVPy la sociedad civil Palmichal. Su obra más trascendental es la recuperación y/o reforestación de de la Cuenca del rio Morón, la cual había perdido el nivel de sus aguas a causa de la tala y la quema provenientes de las manos del hombre que intervienen el medio natural con labranzas y cultivos.
El resultado es un ejemplo de conservacionismo y de constancia en el trabajo. Con semillas que viajaban en los vientres de las aves y abono distribuido por las excretas de los mamíferos se produjo el repoblamiento arbóreo de la cuenca, más la reubicación en terrenos adecuados de los conuqueros, amén del reconocimiento de sus bienhechurías.
Segundo: El espacio estudiado es el Golfo Triste. Amplia entrada del mar Caribe en el litoral del norte de Venezuela, desde San Juan de Los Cayos, en el Estado Falcón hasta Ocumare de la Costa en el Estado Aragua. Su nombre (Triste) deviene, según los primeros exploradores, de la serenidad de sus aguas, lo manso asemejaba tristeza. No obstante, Pablo Vila dice: ..."El mal llamado Golfo Triste. Este nada tiene de triste, como no sea por los caseríos de pobre aspecto del litoral. Aquellos pueblos se hallan en decadencia desde que cesaron las actividades portuarias al paralizarse la navegación fluvial por ambos ríos-, decadencia que se acentuó al reducirse los transportes ferroviarios".
Esta zona costera presenta vigorosos centros poblacionales, pero más aún, es aposento de diversas industrias de alta significación, así como también de importantes complejos hoteleros y recreativos. Las playas de esto golfo acusan una alta contaminación producto de las descargas de desechos industriales, aguas residuales, derrames de aceite, etc., que no solo han afectado a aquellas sino también a los ríos, caños y lagunas. Otro tanto se hace para degradar el medio con la extracción de maderas, destrucción de manglares y rocas coralinas que constituyen el habitat de variedades de especies vivas tanto de índole animal como vegetal.
Para nombrar solo algunos ejemplos, vemos como en Puerto Cabello y Morón arremete contra la naturaleza la empresa Corpoven y otras como Venepal que vierte sus aguas servidas al río Yaracuy. Pequiven hizo lo mismo con el Caño de Alpargaten donde depositó toneladas de mercurio durante varios años. En Tucacas, un emporio turístico, se drenan las aguas negras, sin tratamiento, de los hoteles y del poblado hacia las entrañas marítimas.
Tercero: Emocionante fue ver las conclusiones y recomendaciones del trabajo de campo realizado en Boca de Yaracuy por los niños de los planteles educativos de Puerto Cabello y Morón. Con su tierna voz iban hilvanando palabras prometedoras de un horizonte de flores. Sus expresiones transmitían impresiones sencillas, pero que lucían una alta dosis de sabiduría propias de las almas elevadas. Todos los presentes aprendimos de los niños, protagonistas del mañana para la redención de la naturaleza. Al final, el padrino del evento, el pr. Julio César Carozzo propuso la creación de la "Fundación Golfo Alegre" con la finalidad de mantener viva la ¡dea y la acción conservacionista en este accidente geográfico, de antemano, el mismo padrino hizo la primera donación para tal objetivo.
Concluida la ceremonia se procedió, gracias a la escuela anfitrionay a sus atentos maestros, a la deglución de dulces en confraternidad con los docentes, invitados y la chiquillería. Se distribuyó un hermoso afiche donde en un aparte decía: "SI CUIDAS Y PROTEGES A LA NATURALEZA, LE HABRÁS DEJADO UNA GRAN HERENCIA A TUS HIJOS, PERO MAS VALIOSO AUN, LOS HABRÁS ENSEÑADO A CUIDARLA Y PROTEGERLA, A SU VEZ PARA OTRAS GENERACIONES".
Libro Crónicas desde Morón - Sanchón
Se desconoce el origen de este nombre. Podría ser un derivado de Sancho, reyes de Castilla, Aragón, Navarra y León (provincias Ibéricas) entre los siglos X y XII, o de Sancho Panza, fiel escudero del Quijote. También pudiera ser ¿porqué no? una distorsión del vocablo ancho-anchón-sanchón o el nombre de algún santo. Lo cierto es que con este nombre se conoce el río que por muchos años dividió a las jurisdicciones de Valencia y Nirgua. No obstante, su nombre debe haber surgido en el siglo XII puesto que no aparece en el croquis levantado por Don Juan De Pimentel en el año 1578 (finales del siglo XVI). En este croquis se hace referencia a los ríos Aroa, Aracoy o Yaracuy, y al río Morón y no se incluye a Sanchón.
Al oeste del valle del río Aguas Calientes se encuentran las cumbres de Sanchón en la vertiente norte de la cordillera de la costa. Entre estas cumbres está la montaña "María Teresa" a una altura sobre el nivel del mar de 1769 metros. En estas alturas se mantiene un tupido follaje vegetal cubierto por minúsculas gotas de agua y bajo esta capa arbórea fluyen en manantiales y arroyos que drenan hacia la cuenca tributaria del río Sanchón, que tiene una extensión de 86 Km2.
El Mar Caribe es la cuenca receptora de las aguas del Sanchón. Pocos metros antes del contacto con el mar, el río forma vanos meandros, disminuye su velocidad, se estanca por la carencia de un pronunciado desnivel, con sus crecidas en la época de lluvias rompe con el banco de arena que se ha formado delante de él y desemboca en línea recta al mar.
Hemos dicho en líneas anteriores que en el plano hecho por Don Juan De Pimentel en 1578 no aparece Sanchón pero sí aparece el Puerto de Chávez, ubicado en las inmediaciones de Sanchón o viceversa. Puerto Chávez se localizó en la punta del mismo nombre y fungió como un sitio de embarque y desembarque. Su nombre se debe a que dicho puerto se encontraba situado en dentro de las posesiones del alcalde Benito Chávez. En su instrucción general y particular de 1720 y 1721, Pedro José De Olavarriaga nos habla de la punta y el puerto de Chávez. "La punta de Chávez es estrecha, se adelanta en mar 200 pasos geométricos a la banda del oeste de ellas es el puerto de este nombre... El puerto de Chávez es una playa formada por la punta de este nombre y la que sigue, la que sigue, los navios y balandras dan fondo a la misma punta pegados, y ningún interés les conduce en este puerto sino el trato, al medio de la playa sale un río llamado Sanchón que sale de la serranía, y separa la jurisdicción de Valencia con la de Nirgua...".
El valle de Sanchón también fue visitado por el Obispo Mariano Martí en su labor evangelizadora durante los años 1772 y 1773 dejando constancia de su misión humanitaria y civilizadora en el pequeño caserío que se dormía con el arrullo de las aguas que descendían del regazo de María Teresa. Sanchón fue un refugio de los negros cimarrones, fugitivos y bandoleros que buscaban, en las incultas montañas, escaparse del martirio y del ignominioso castigo que reservaban las leyes de los blancos para todo aquél que desobedeciera al régimen.
Don Ángel Altolaguirre en sus "Relaciones Geográficas" de 1768, nos habla sobre la existencia de un cumbe en las montañas de Sanchón, sin embargo, considera como no muy habitable este valle: "Este cumbe está entre la boca del rio Sanchón hasta tierra adentro. El valle está inhabitable por lo enfermizo y por ser sus aguas como pestíferas.
Este paso y boca del río Sanchón es como la llave del Puerto de Cabello, porque los que van a él de todas estas jurisdicciones y por la costa, han de pasar por allí precisamente, y los que vienen también de Aguas Calientes, han de hacer lo propio, por cuyo motivo han visto diferentes veces salir algunos ladrones al camino real".
El 23 de marzo de 1859, a las diez de la noche, llegaron el General Ezequiel Zamora y su ejército a las riberas del Sanchón, allí preparó sus tropas para dar la batalla de "El Palito" en contra de las milicias del gobierno. Veamos lo que nos dice Francisco González Guiñan en su Historia Contemporánea: "Allí dividió (Zamora) sus tropas en dos partes, despachando una de ellas, compuesta de los batallones Federación y Flanque4adores, por la vía de El Cambur a salir al camino carretero que de Valencia conduce a Puerto Cabello, con la expresa recomendación de observar la más completa cautela en la marcha y con la orden de romper los fuegos inmediatamente que llegaran a El Palito. La otra parte de las tropas federales marchó por la costa, llevando a su cabeza a los generales Zamora, González y Trias. Poco tiempo después de la partida de Zamora, el caserío de Sanchón fue arrasado por las llamas como castigo a su apoyo a la causa Federal. Esta vil acción fue encabezada por Silverio Escalona, comandante de las tropas del gobierno conservador".
Los terrenos de Sanchón fueron propiedad del General José Félix Mora, como consta en la documentación de la sucesión "Casa de Tejas". Hoy en día son propiedad de la refinería Corpoven que usufructúa el río para uso industrial.
Tiempos de Galavís
El general Juan Vicente Gómez fue el gobernante venezolano que más tiempo duró en el poder. Fueron 27 años de férreo dominio político y económico; fueron años de lucha y de resistencia, que más que luchar contra el dictador era la inquieta espera ante la longevidad del general, sus oponentes ya se habían resignado a esperar su muerte; mientras tanto, los exiliados se morían en el exterior. El gran poeta Andrés Eloy Blanco refleja este hecho así: "Venezuela, más poblada en la gloria que en la tierra / La que algo tiene y nadie sabe dónde / Si está en la leche, la sangre o la placenta / Que el hijo bueno se le muere fuera / Y el hijo cruel se le eterniza adentro". En el municipio Juan José Mora la vida era apacible, bucólica y rural por allá por la década de los años treinta, ya el gomecismo entraba en su declive, en su descenso en la parábola. En Morón y Urama el señorío político y económico lo ejercía el general Félix Galavís, amigo y compadre del presidente general Juan Vicente Gómez. De su propiedad eran las grandes haciendas, la ganadería, la industria de la copra (materia prima para la fábrica de aceite de Puerto Cabello), los trapiches, los hoteles y demás inmuebles de valor. Eran los tiempos de un río Morón caudaloso y con una exuberante vegetación, preñado de camarones, babas y otras especies. El poblado tenía escasos habitantes, era la época del paludismo y de otras epidemias en un medio insalubre con insuficiente asistencia de los servicios públicos y de la medicina. Un censo nos dice que había "264 casas y 1.203 habitantes, de los cuales son varones 616 y hembras 587". Los caseríos eran, además del centro de Morón, Alpargatón, Las Vegas, Boca de Yaracuy, Sanchón, Santa Ana, Gomera y Zapateral. La economía del municipio gira en torno al cultivo de cacao, aunque ya el coco y sus derivados comienzan a ser un factor importante en la comercialización y en el sustento de la población. Los principales comerciantes eran: el general Félix Galavís, Enrique Rivero, don Elías Rodríguez y Cía., Rafael Rodríguez. Los hacendados y ganaderos eran: el general Juan Vicente Gómez, el general Félix Galavís, Jorge Mendoza, Pedro N. Tagliaferro. La actual parroquia Urama tenía en ese mismo tiempo "217 casas y 1.000 habitantes, de los cuales eran varones 539 y hembras 411". Además del centro de Urama, existían como poblados los caseríos de San Roque, Canoabito, Central, Lucinda, San Pablo, Los Teranes, Colombia y El Salado. Las crónicas de esos años señalan que Urama está situada sobre "la carretera de la Costa", a 26 metros sobre el nivel del mar. Las actividades económicas de Urama eran similares a las de Morón, aunque aquélla tenía una ganadería y una agricultura más desarrolladas y era propiamente el feudo del general Félix Galavís. En este sentido él era el único hacendado y ganadero para 1930, reinaba en un extenso territorio y era el dueño, además de las posadas y hoteles, abastos, aserradero, etc., y del central Lucinda que era como un centro comercial o Sambil de la actualidad. Otros comerciantes de Urama eran: Paulino Alma, Juan Barrada, lez, Domitiza Picado, Nicomedes Ramón Cedeño, Domingo GonzáPicado y Manuel Sequera.